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"Cada uno de nosotros debe participar en este esfuerzo masivo para preservar la seguridad mundial", dijo el director de la OMS en un comunicado de prensa el 16 de marzo. El 27 de marzo, el presidente francés Macron declaró: "No superaremos esta crisis sin una fuerte solidaridad europea, tanto a nivel sanitario como presupuestario". Por su parte la Canciller alemana, Merkel, exigía ante la crisis sanitaria: "más Europa, una Europa más fuerte y una Europa que funcione bien". Los políticos instan a la población que demuestre solidaridad, civismo y unidad para luchar contra el "enemigo invisible". Y, en un momento de acuciantes necesidades de mascarillas, y equipos médicos dada la escandalosa escasez de ellos, los políticos y los medios de comunicación, han denunciado robos en hospitales, farmacias e incluso en vehículos de trabajadores sanitarios. La burguesía señala con el dedo y saca continuamente a relucir el comportamiento egoísta de estos canallas "infames y viles", en un momento en que el mundo entero está "en guerra", y, supuestamente unido, contra la pandemia del Covid-19.
Pero lo cierto es que mientras la burguesía muestra indignación y desprecio por esos comportamientos, ella misma aplica fríamente esos mismos métodos de bandidos en el planeta entero: robar y “requisar" los pedidos de otros países, pujar más que sus rivales en el zoco en que se ha convertido el mercado de productos sanitarios, arrebatarles los envíos a sus competidores en los transportes mismos. ¡Así es como la burguesía expresa su "solidaridad" para "preservar la seguridad mundial"!
Así, al principio de la epidemia en Europa, China inauguró una diplomacia interesada de envío de algunas mascarillas y respiradores a Italia, pero estos fueron inmediatamente retenidos por la República Checa. ¡Y, ésta, con asombrosa hipocresía, negó que se tratase de un robo, sino de un desafortunado "malentendido"!
A principios de marzo, fue Francia la que "requisó" en su territorio máscaras suecas en las barbas mismas de España e Italia, países muy afectados por la epidemia a los que iba inicialmente el envío. Sólo tras la presión del gobierno sueco, el gobierno francés aceptó, a regañadientes, quedarse sólo con la mitad del “botín”. Un mes más tarde, a medida que el escándalo se agrandaba (se trataba, por supuesto, de un "malentendido"), Macron apeló a, más "coherencia" y devolvió, muy a su pesar, todas las mascarillas a los destinatarios.
También se acusa a los Estados Unidos de adueñarse de equipos médicos encargados por Alemania, Canadá y Francia. Trump, a diferencia de sus homólogos extranjeros que aparentan ser más civilizados, muestra sin disimulo en toda su brutalidad sus intenciones: “¡necesitamos estas máscaras, no queremos que las tengan otras personas!".
En África, un epidemiólogo advirtió recientemente de una situación muy preocupante para el continente: los hospitales no pueden obtener los test, puesto que se da prioridad a las naciones más poderosas, a los “grandes padrinos”: los Estados Unidos o Europa. Esas "grandes democracias" están acaparando test, una mercancía desgraciadamente escasa, para sí mismos. Eso explica por qué las cifras de contagios por Covid-19 en África sean tan extrañamente bajas. ¡Y la lista de cínicos actos de piratería perpetrados por los estados burgueses podría alargarse aún más![1].
Incluso dentro de cada nación, la burguesía contiene difícilmente la guerra de todos contra todos. Y si los Estados luchan a pie de avión para apoderarse de suministros médicos, los estados federales, las regiones e incluso las ciudades también se están enzarzando entre ellas para proteger a "sus" habitantes.
Así en España, donde el regionalismo tiene gran peso, se desató una polémica cuando el gobierno decidió requisar y centralizar las existencias de mascarillas. Pero la incompetencia de las autoridades españolas llevó a cada gobierno regional a buscar sus propios suministros en competencia con los demás. El Estado central fue acusado de alimentar las tensiones e incluso de "invasión" por parte de Torra, el presidente de la Generalitat. ¡Todo se aprovecha para reafirmar mezquinos intereses "regionales" proclamando que cada uno en “su” casa hace lo que le da la gana! También en México, el gobernador de Jalisco está presionando al gobierno federal para que deje de retener los test en provecho de la región de Ciudad de México.
Y es esa misma burguesía la que tanto se adorna con finos discursos moralizantes, la que llama a la solidaridad internacional, la que exhorta a sus "tropas" a cerrar filas en torno al Estado protector. ¡Pero cuantas mentiras! ¡La "solidaridad" a la que apela la burguesía no es más que una expresión del “cada uno a la suya”, una exacerbación del caos y la barbarie capitalista a escala planetaria!
Ante esta crisis, dejar que el Estado nacional arrebate las mascarillas a los “extranjeros” solo puede agravar el mal. El capitalismo, cínico y mortífero, no tiene otra perspectiva que ofrecer a la humanidad que lo que este lamentable espectáculo de saqueo y pillaje ilustra hoy: ¡miseria y destrucción! La única fuerza social portadora de un proyecto histórico capaz de poner fin a la guerra de todos contra todos es la clase obrera, la que no tiene patria que defender, ¡la que tiene como interés las necesidades de toda la humanidad y no los de la "nación" (o su versión "regionalista")! Es la clase obrera, a través por ejemplo de los trabajadores sanitarios, quién está salvando vidas poniendo en riesgo la propia. Aunque la situación de pandemia y confinamiento impidan actualmente cualquier movilización masiva y limite las expresiones de solidaridad en la lucha, es la clase obrera la que intenta, en muchos sectores y en distintos países, resistirse a la negligencia de la burguesía y la anarquía del capitalismo. ¡Nuestra clase lleva en sí una sociedad nueva, sin fronteras y sin competencia entre unos y otros, donde los trabajadores de los hospitales ya no se verán obligados a hacer una abominable distinción entre los enfermos "productivos" e "improductivos" (los jubilados, los discapacitados, etc.), donde el valor de una vida ya no se medirá en las partidas presupuestarias!
Olive, 7 de abril de 2020.
Traducido de Révolution Internationale, órgano de la CCI en Francia.
[1] Pero a diferencia de los filibusteros de antaño, que robaban oro y bienes preciosos, estos matones también se pelean por la típica mercancía del capitalismo: los productos de gama baja: batas que se hacen añicos nada más salir de la caja, mascarillas enmohecidas, respiradores con conexiones inadaptables, etc.
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Ya han pasado más de 20 días de cuarentena y encierro, la máxima medida aplicada por gran parte de los Estados del mundo para aislar el virus del Covid-19 también conocido como Coronavirus. En Perú el Estado de emergencia viene acompañado con toque de queda impuesto por el Estado democrático, situación que viene reforzando la atomización social. Esta pandemia mundial, ya viene cobrando decenas de miles de víctimas mortales según cifras oficiales. La rápida y brutal propagación del virus ha puesto en jaque a todos los Estados y economías del mundo, las burguesías a nivel mundial de los distintos países siguen sin coordinar sus esfuerzos para contener la epidemia ante esta amenaza que presiona y agudiza cada vez más la crisis económica capitalista.
El FMI ya señala que la economía internacional se encuentra en una recesión igual o peor que la del 2008-2009. El covid 19 ha generado unas consecuencias económicas terribles a nivel internacional, donde la clase obrera se llevará una vez más la peor parte en esta situación. Por ejemplo, en Perú, la crisis del Coronavirus ha mostrado una amplia población vulnerable, más allá de los niños y ancianos: los trabajadores. Grandes sectores de trabajadores del país son vulnerables económicamente por el paro forzado, planteado por la pandemia.
En Lima y otras ciudades del país, el nivel de desempleo se ha triplicado en los primeros 15 días de la cuarentena[1]. El 30% de la población se ha quedado directamente en la ruina, sin trabajo y sin ahorros, puesto que 70% de la población vive en la economía informal, ganando al día para sostener a sus familias. Millones de trabajadores en el Perú viven con menos de 5 dólares diarios. Existe, además, una preocupación creciente en el sector privado por 3,7 millones de empleos formales, que se verán también afectados por esta crisis.
Las cadenas de pago se han roto por completo, muchas familias al no recibir sus salarios se ven en problemas para pagar alquileres, comprar víveres, medicinas y otros. Toda esta situación se ha empezado a multiplicar a todo nivel afectando directamente a los trabajadores y alimentando el pánico al conjunto de la población. Esta situación puso en alerta al gobierno y lo obligó a actuar.
Ante esta situación, el gobierno de Vizcarra, ha desarrollado un plan económico para intentar aplacar las consecuencias del confinamiento social, que ha consistido en una primera etapa en liberar la CTS[2], la segunda medida fue el bono de 380 soles (115 dólares) que se entregó en la primera quincena de la cuarentena y un segundo bono después de la quincena. La tercera medida en la misma línea fue liberar hasta un 25% de los fondos del Sistema Privado de Pensiones (AFPs). Pero estas medidas no son, ni serán suficientes para enfrentar la crisis económica que ha desatado ya la pandemia en el país, solo por mencionar que el 70% de la población de trabajadores informales independientes no gozan de CTS, ni AFPs, ni de ningún otro fondo de contingencia.
Por otro lado, la Cepal[3] ya señala que la crisis podría dejar 22 millones de personas más en la pobreza extrema en América Latina, ya mencionan que estamos ante el principio de una profunda recesión. “Estamos ante la caída del crecimiento más fuerte que ha tenido la región” señaló Alicia Barcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Muchas empresas locales se vienen aprovechando ya de toda esta situación, adelantando vacaciones no pagadas, remuneraciones “pendientes” de pago, despidiendo trabajadores, recortando costos de planillas, entre otras “maniobras” ejecutadas para no ver afectados sus beneficios en medio de la tragedia. Según Ricardo Herrera, abogado laboralista, explica que las empresas pueden optar por estas alternativas porque la Ley de Productividad y Competitividad Laboral lo permite. Esta, da lugar a que los trabajadores suspendan sus actividades por hasta 90 días sin recibir una remuneración[4]. Siempre la Ley del valor y las ganancias condenan a la explotación y la miseria a la clase obrera.
El arribo del coronavirus[5] ha dejado al desnudo la criminal falta de prevención y los recortes de presupuestos a la salud por parte del Estado burgués: Hospitales colapsados médicos y enfermeras, sin utensilios, sin equipos, sin “seguridad sanitaria” y un largo etc. El aumento semana a semana de contagiados han dejado en claro que todos los años de bonanza económica que gozó la burguesía Peruana, producto de los altos precios de las materias primas, privatizaciones, concesiones mineras, recaudación tributaria y otras operaciones, solo sirvieron para llenarse los bolsillos y que ahora los trabajadores pagarán los platos rotos por los intereses del Estado burgués y del Empresariado, los mismos que tienen el cinismo de llamar a la responsabilidad individual de los ciudadanos para evitar que se termine de caer, el ya colapsado sistema de salud pública, imponiéndonos el confinamiento por decreto.
El virus ha provocado una verdadera crisis sanitaria a nivel nacional y planetaria. En Perú, ESSALUD[6] y MINSA[7] vienen ocultando las terribles condiciones en que tienen que trabajar cientos de médicos y enfermeras. Toda esta situación de precariedad en la seguridad social fue denunciada por un grupo de trabajadores del Sindicato Nacional Médico del Seguro Social del Perú (Sinamssop), los mismos que fueron posteriormente arrestados en su local sindical por la policía nacional por órdenes de la presidenta de ESSALUD, Fiorella Molinelli.
Hospitales colapsados con cientos de enfermos, con cero material médico, cero equipos de protección médica, sin existencia de protocolos, ni infraestructura hospitalaria es lo que muestra el sistema social de salud hoy, en Francia, España, Italia, Brasil, Ecuador, México, el Perú y todo el planeta. Durante décadas a la burguesía le importo un rábano la salud pública, no hubo jamás una inversión sostenida técnicamente año tras año, por el contrario, solo hubo recortes en los presupuestos de salud. Por ejemplo, en España que ya presenta una de las peores infraestructuras sanitarias de Europa puede dar la idea de la precariedad de medios. Con 33 millones de habitantes (casi un 75% que la de España), Perú cuenta con unas 350 camas de Unidades de Cuidados Intensivos.
Hoy al reventar esta emergencia mundial de salud, vemos como las autoridades corren para comprar equipos y demás utensilios en plena crisis. Porque la orden de la Burguesía es detener la pandemia sin sacrificar la explotación y los beneficios. Lo primero que hay que denunciar es que estamos ante la crónica de un colapso anunciado del sistema de salud pública. Y no es por la “Irresponsabilidad” de los ciudadanos, sino por décadas de recortes de los gastos sanitarios, de las plantillas de trabajadores de la salud y de los presupuestos de mantenimiento hospitalario y de la investigación médica...[8]
Las noticias se esmeran en mostrar reportajes e imágenes sobre la cuarentena, calles vacías o personas que desacatan el toque de queda, la policía y el ejército en las calles haciendo sus labores de control del orden y represión obrera. Sin embargo, no hay ningún reportaje, imágenes o noticias que muestren los centros médicos u hospitales públicos que están atendiendo directamente los casos del coronavirus ¿por qué? Porque no quieren mostrar el colapso de su sistema de salud y sus instalaciones. Cada día más salen por las redes sociales médicos y enfermeras denunciando situaciones de las malas condiciones de trabajo en las que tienen que laborar diariamente.
El colapso no solo está en la atención médica. Por ejemplo, en Sao Paolo, Brasil se prepara el cementerio más grande del mundo, ya que el número de muertes va en ascenso, habiendo colapsado morgues y otros cementerios de la ciudad. En Guayaquil, Ecuador donde la miseria ha avanzado brutalmente en los últimos 10 años con olas de violencia, pandillas, comercio de drogas, hacinamiento, falta de infraestructura pública y servicios básicos son algunos problemas que ya se han visto con mayor claridad en esta pandemia. Muertos quemados en las calles por el colapso de la morgue y cementerios. Muchas familias tienen sus muertos afueras de sus casas, algunas autoridades empiezan a llenar contenedores con los cadáveres, situación que se asemeja a un escenario de guerra con cadáveres por todos lados.
El Estado burgués con Vizcarra al frente ha aprobado una ley que le permite disparar en “defensa propia” a las fuerzas del orden, ante posibles manifestaciones y reacciones de la clase obrera que se puedan generar. La Ley N.º 31012, ley de Protección Policial, ley que señala que la Policía Nacional del Perú, en el cumplimiento de su deber, puede hacer uso de sus armas u otro medio de defensa.... esta ley es una nueva arma contra el proletariado, ante el miedo de la burguesía y el gobierno a las manifestaciones de los trabajadores que ya empiezan a suscitarse por diferentes partes del país, debido a la insostenible situación de miseria que los empuja cada vez más la crisis económica agudizada por el covid19. La burguesía muestra sus garras una vez más con esta ley, que incluso para algunos especialistas jurídicos es inconstitucional.
Pero el ataque ideológico de la burguesía también está presente con un mensaje que hoy en día, los gobiernos están dando "todo lo necesario" para salvar - no a "los bancos" en primer lugar, como durante la "crisis financiera" del 2008, sino primero a la población. En Perú lo escuchamos con frases como “El Perú primero”, “todos contra el coronavirus” “Juntos podemos” frases que se repiten a diario en medio de la crisis. Debemos denunciar aquí el nacionalismo y esa falsa comunidad de intereses entre explotadores y explotados, que es utilizada como veneno ideológico para pedir sacrificios y diluir al proletariado en revueltas interclasistas. Ya lo hemos visto en las revueltas populares en Chile y Ecuador, donde el proletariado fue encuadrado en las banderas del indigenismo, la democracia, el izquierdismo, el Género, la asamblea constituyente y otras trampas ideológicas de la burguesía[9].
Esta pandemia mundial que se viene a sumar a los escalofriantes casos de desnutrición, tuberculosis o dengue con incontables números de muertes al año, sumando la infinidad de casos de contaminación y muerte por la actividad minera, son una manifestación más que el capitalismo mundial ha entrado en una etapa terminal, la de la descomposición social[10] que amenaza visiblemente la supervivencia de la humanidad.
En medio de esta situación nos queda afirmar que, pase lo que pase con el virus Covid-19, esta nueva enfermedad advierte de que el capitalismo se ha convertido en un peligro para la humanidad, y para la vida en este planeta. Las enormes capacidades de las fuerzas productivas, incluida la ciencia médica, para protegernos de las enfermedades chocan con esa criminal búsqueda de beneficios, con el hacinamiento de una gran proporción de la población humana en ciudades invivibles[11] (solo en Lima existen casi 9 millones de habitantes) y los riesgos de nuevas epidemias que esto supone.
Médicos y enfermeras de varios hospitales de Lima y algunas provincias se manifestaron y protestaron contra la falta de seguridad médica, la falta de materiales y la política sanitaria del gobierno. Muchos médicos y enfermeras han realizado plantones, usando pancartas y altavoces denunciando y protestando contra las malas condiciones laborales que tienen que enfrentar todos los días, poniendo en riesgo su salud y las de sus familias.
En Perú, el gobierno sabía desde enero lo que se venía y sin embargo, se zurró en las advertencias y subestimó la pandemia. Y cuando el daño estaba hecho, ESSALUD y el MINSA, lanzaron a los obreros de la salud, médicos, enfermeras, técnicos, incluso estudiantes de medicina, a enfrentar los casos, sin ninguna protección, como soldados en guerra obligados, situación que trajo contagios y muertes como ya sucedió en Lima y provincias.
Sin embargo, los trabajadores no se han quedado callados. Por ejemplo, el pasado 7 de abril en el Hospital de Ate-Vitarte, pomposamente presentado por Vizcarra como “modelo de lucha contra el covid-19”, médicos y enfermeras se negaron a trabajar y se plantaron en la puerta a protestar contra el gobierno por la falta de mascarillas, guantes, respiradores y protocolos de seguridad[12]. Muchos de ellos fueron amenazados con ser despedidos, otros fueron detenidos.
Muchos médicos y enfermeras también han tomado acciones por las redes sociales, haciendo videos con sus celulares, de las instalaciones de los hospitales denunciando la precariedad en la que trabajan. Esto se viene multiplicando a nivel nacional; sin embargo, los medios masivos de televisión ocultan todas estas noticias por órdenes de la burguesía y del gobierno, para que no salga a la luz la terrible miseria en la que se hunden los hospitales.
En otras partes del mundo también vienen surgiendo manifestaciones de trabajadores de la salud ante la crisis de la pandemia, como en Francia, España e Italia, donde han habido manifestaciones de protesta contra la precariedad laboral en la que trabajan, por falta de protocolos de seguridad, camillas, respiradores, guantes y mascarillas. En todas partes se reproduce el mismo patrón: la precariedad de los sistemas de salud pública, debido a los recortes presupuestales de la salud.
La Crisis Económica Mundial se recrudece cada vez más haciendo sentir sus efectos sobre la Clase obrera y cuyas manifestaciones más palpables son la precarización laboral y el aumento del desempleo, SITUACIÓN AGRAVADA AHORA CON LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS Y LA CAIDA DEL CRECIMIENTO ECONOMICO. Esa perspectiva de nuevos y más brutales ataques contra la clase obrera en todo el mundo plantea la posibilidad de un desarrollo de luchas del proletariado en su terreno de clase. Ese terreno no es de la rabia interclasista al estilo de la que por ejemplo en Francia se dio en el movimiento de los “chalecos amarillos” (como denunciamos en artículos que pueden consultarse en nuestra página web), sino por el contrario en el de las luchas que tuvieron lugar desde finales del pasado año , como hemos visto más recientemente en Francia[13] con los movimientos de trabajadores contra los cambios en las pensiones y donde se han planteado algunas reflexiones sobre como la clase obrera debe luchar y organizarse contra su enemigo histórico, aunque se han podido ver muchas debilidades en este movimiento de trabajadores, también se han planteado enseñanzas para la clase obrera mundial, situación que demuestra un nuevo periodo de luchas por venir con cierto grado de maduración política que se deberán seguir desarrollando.
Internacionalismo, sección de la CCI en Perú
11042020
[1] Comentarios de Oscar Dancourt exPresidente del Banco Central de Reserva del Perú, 3 de abril 2020.
[2] CTS , Compensación por Tiempo de Servicio, es un beneficio que se otorga a los trabajadores comprendidos en el régimen laboral de la actividad privada. Un bono acumulable del trabajador en su vida laboral.
[3] Cepal, Comisión Economica para America Latina, es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas, se fundo pata contribuir al desarrollo economico de America Latina.
[4] Diario Peru21, sabado 4 de abril del 2020.
[5] https://es.internationalism.org/content/4541/covid-19-sintoma-de-la-etapa-terminal-de-la-decadencia-capitalista [5]
[6] Seguro Social de Salud del Perú.
[7] Ministerio de Salud del Perú.
[8] https://es.internationalism.org/content/4541/covid-19-sintoma-de-la-etapa-terminal-de-la-decadencia-capitalista [5]
[9] Ver nuestras hojas de intervención y artículos sobre Chile y Ecuador: https://es.internationalism.org/content/4555/chile-en-contra-de-la-asamblea-constituyente-vamos-por-la-verdadera-autonomia-e [6] , https://es.internationalism.org/content/4486/chile-el-dilema-no-es-democracia-o-dictadura-sino-barbarie-capitalista-o-revolucion [7] y https://es.internationalism.org/content/4475/medidas-del-gobierno-ecuato... [8]
[10] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo [9]
[11] https://es.internationalism.org/content/4528/corona-virus-una-evidencia-mas-de-que-el-capitalismo-se-ha-convertido-en-un-peligro [10]
[12] LID, Perú 8 abril del 2020.
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Desde octubre en Chile ha estallado una “revuelta ciudadana” que fue originada por estudiantes y jóvenes obreros, evadiendo el peaje del metro por un aumento a la tarifa de este, desde entonces la revuelta se extendió a todo el país, así como también se fueron aumentando nuevas demandas, con respecto a las pensiones, salarios, salud, etc. El gobierno de Piñera y la burguesía han estado jugando al clásico juego de ceder demandas sociales (la llamada agenda social por el gobierno que reformará varios temas como los ya mencionados) y por otro lado reprimir salvajemente y comprar más armamento y vehículos blindados en contra de los trabajadores que han decidido unirse a las manifestaciones masivas, donde ya han muerto más de 31 proletarios a manos de la policía y el ejército del capital.
Explicamos que esta revuelta ciudadana-popular[1] no se plantea en un terreno de clase , eso , pese a que la gran mayoría que decidió ir a la calle son obreros o gente de la clase obrera ,por ataque a sus condiciones de vida , lo hacen dominados por la ideología burguesa y pequeñoburguesa y aparte no lo hacen mediante las herramientas de lucha que el movimiento obrero tiene.
Esta revuelta sirve a los intereses del Estado Capitalista y la burguesía pues la influencia de la pequeña burguesía radicalizada la desvía hacia reformar el estado burgués y no destruirlo , “mejorar” el capitalismo y construir un “Chile mejor y digno” , aumentar el poder del estado contra el “libre mercado” (clásico discurso patriotero y anti- obrero) , algo completamente incompatible con los objetivos históricos y revolucionarios del proletariado mundial que es superar el capitalismo y construir el socialismo a nivel internacional.
Las crisis del capital golpean a todas las clases sociales, no sólo al proletariado, sino a la pequeña burguesía e incluso a la burguesía, por eso es por lo que la forma en la que estallan las luchas es diferente. La revuelta es una lucha ajena al movimiento obrero, la revuelta sólo significa caos, desorganización, anarquía, violencia minoritaria y agresiones políticas, incluso hasta terrorismo, o sea, acciones que no tienen que ver con el proletariado y sus métodos de lucha. ¡¡LA REVUELTA ES SOLO UN CAOTICO SUBPRODUCTO DEL CAPITALISMO DECADENTE!!
Esta revuelta es multiclasista porque mezcla a los trabajadores con otras clases no explotadoras (indígenas, pequeños comerciantes etc.) , el proletariado no tiene autonomía en esta pseudo -lucha , se mezcla y se pierde en el “pueblo” y la “patria chilena” . El “pueblo” no es sinónimo de clase obrera ni nada de eso, el “pueblo”, así como la patria y la ciudadanía, son una masa amorfa que mezcla obreros como burgueses, junto con otras capas sociales. A diferencia de lo que dice la propaganda burguesa obrero no es solo la persona con casco que trabaja en una fábrica o en la construcción , obrero es todo persona que vende su fuerza de trabajo (física o intelectual)a cambio de un salario , por ende , gran parte de la humanidad son obreros , no importa si el salario que recibe es "alto" o el mínimo o si se tiene un título universitario y diplomados o no , cualquier asalariado es obrero. La izquierda del Capital con su discurso apelando al “pueblo” no hace más que dañar la identidad proletaria. En el modo de producción capitalista en decadencia, el pueblo y la ciudadanía no existe, las huelgas y manifestaciones masivas son solo producto del MOVIMIENTO OBRERO, ¡y no del PUEBLO!
También la clase obrera debe estar en contra de las violencias minoritarias, saqueos y robos que el lumpen y otras clases sin porvenir histórico realizan. El lumpen criminal es un enemigo declarado del movimiento obrero y su violencia anárquica y de minorías no tiene nada que ver con la violencia de masas y organizada de las más amplias capas de la clase obrera, los saqueos y robos no pertenecen a los trabajadores y deben abstenerse de caer en eso, porque son actos que muestran desesperación sin perspectivas de futuro-¡La clase obrera tiene un proyecto de sociedad para toda la humanidad!. De la misma forma ataques de minorías hacia individuos (un ejemplo histórico es el atentado terrorista a Pinochet o el asesinato de Jaime Guzmán)no tiene nada que ver con el revolucionario espíritu proletario , ya que el movimiento obrero no combate individuos , sino relaciones e instituciones , la violencia de los obreros va en contra de relaciones sociales , ya que debe superar las relaciones del capital , jamás contra un individuo en específico , es por eso que el terror y el terrorismo son incompatibles (que para variar es muy apoyado por el izquierdismo) con los trabajadores y su praxis consciente y revolucionaria.
La clase obrera debe ser consciente de que hay una complementariedad entre el trío Gobierno – Patronales – Derecha y el trío Izquierda – izquierdistas – Sindicatos y se dividen el trabajo para atacar a la clase obrera y derrotarla.
Sin embargo, hay que recordar que la represión de la burguesía viene desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, los sindicatos y la izquierda organizan huelgas y manifestaciones cuando los obreros no quieren y cuando los trabajadores están desgastados convocan huelgas , proclaman paros nacionales por un día y protestas por un par de horas ,funas ,cicletadas , concentraciones , etc. distintos tipos de pseudo -luchas que no funcionan en nada y solo desmoralizan a la clase obrera La burguesía tiene control sobre la clase trabajadora porque la izquierda y los sindicatos tienen un fuerte dominio sobre el movimiento proletario, el hecho de que la clase trabajadora sea derrotada una y otra vez es por culpa de la izquierda del capital y sus sindicatos. La extrema izquierda y la izquierda , con sus múltiples organizaciones políticas burguesas(trotskistas , estalinistas , guevaristas , anarquistas , feministas , antifascistas , gremios y corrientes estudiantiles , PC y PS , foquistas , izquierdistas amantes del “poder popular” o de la “autodeterminación nacional” , etc.) y los sindicatos , (ya sean los tradicionales como la CUT o de “base” y combativos como la CNT por ejemplo) son los peores enemigos del proletariado y los más férreos defensores del modo de producción capitalista. La izquierda y la derecha atacan a los trabajadores por todos lados, y es una de las razones por eso las cuales el proletariado está desorientado actualmente.
La izquierda del capital critica al gobierno de turno del derechista Sebastián Piñera, el cual es un clásico engaño a las masas obreras. La culpa de los ataques materiales al proletariado no proviene del gobierno de turno como dicen los izquierdistas, la oposición burguesa, provienen del modo de producción capitalista mundial que desde hace más de 100 años están en decadencia, con guerras imperialistas y crisis. Por ende, la solución no se encuentra en las elecciones burguesas, no se encuentra reemplazando un gobierno por otro, todos los partidos de masas se encuentran al servicio de la burguesía, no importa si quien gobierna, los capitalistas seguirán explotando a la clase obrera. La solución de los obreros es su internacionalismo revolucionario.
Un militante del KAPD, Bergmann, dijo en el Tercer Congreso de la Tercera Internacional que las armas de la burguesía contra el proletariado son “la espada y la mentira”. Ya conocemos la espada con la represión policial y militar del Gobierno Piñera. Veamos la mentira…
Otro principal enemigo del proletariado es LA DEMOCRACIA-PARLAMENTARIA. La izquierda durante todo el golpe militar (como también lo ha hecho en todos los países con un pasado relacionado con gobiernos totalitarios) le llenaba la cabeza a los trabajadores de que la democracia era su "salvación”, de que la "democracia era buena y la dictadura militar mala" y le llenaban de cuentos al proletariado con sus derechos humanos y ciudadanos. Pero tras más de 20 años de gobiernos democráticos ha quedado demostrado que la democracia es una falacia, que la democracia (aun en los países capitalistas más "perfectos” como los nórdicos) esconde la dictadura de los burgueses, eso debido a que el parlamentarismo nació con el ascenso de la burguesía. La democracia es la forma de gobierno favorita del capital. Los antifascistas junto con izquierdistas demócratas durante décadas han dicho lo mismo: ¡¡dictadura (o fascismo) no, democracia si!!. Es verdad que los gobiernos totalitarios son enemigo de los obreros y también mantienen el capitalismo, pero en la historia de la lucha de clases son minoría, y son minoría porque la burguesía prefiere su democracia, donde les hace creer a los proletarios de que son "libres" solo porque pueden votar, algo que es completa mentira. La única forma de que los obreros sean libres es cuando desarrollen su dictadura mundial mediante sus consejos de trabajadores. Aquí la principal batalla es: dictadura del proletariado versus democracia parlamentaria.
Una herramienta ideológica que el capital tiene para engañar a los obreros ha estado presente en todas las huelgas y luchas obreras: EL PATRIOTISMO. El patriotismo es un engaño que la burguesía tiene contra los trabajadores, amarrándolos al estado capitalista y embobando al proletariado para que peleen sus guerras imperialistas. El proletariado debe romper con cualquier patriotismo que exista, la clase obrera no debe defender ningún país, todo lo contrario, la revolución mundial de la clase obrera implica abolir todos los estados burgueses del mundo. Además, la única guerra válida para los obreros es la guerra de clases, cualquier otra lucha significa solo sangre derramada y sufrimiento para nuestra clase. Lo que dijo Karl Marx hace 100 años es hoy más que valido para la lucha de los obreros: ¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNIOS! Y así como se denuncia el patriotismo también se debe denunciar la "autodeterminación nacional”[3], debido a que los obreros no tienen patria cualquier lucha de autodeterminación nacional no tiene nada que ver con el movimiento proletario, detrás de "la lucha de autodeterminación nacional" y del "antiimperialismo" o” anticolonialismo" esta la burguesía local, en este caso, la burguesía mapuche. El indigenismo, la autodeterminación nacional y el antiimperialismo son ideologías reaccionarias que los obreros deben combatir porque divide al proletariado mundial.
El llamado a la plurinacionalidad es un engaño barato de la pequeña burguesía, si bien es completamente real la explotación horrible de los indígenas y de las tierras que habitan, la respuesta del nacionalismo indígena o de liberación nacional dentro del Estado burgués sólo llevará al empoderamiento de una burguesía indígena que no dudará en explotar a trabajadores de su misma nación. Los movimientos de liberación nacional indígenas, aunque cumplen un rol reivindicativo dentro de la sociedad capitalista, carecen de un sentido revolucionario, pues siguen enmarcados en la lógica burguesa del nacionalismo, un triste legado del colonialismo europeo. Un movimiento verdaderamente revolucionario reconoce que los sujetos revolucionarios no son los miembros de una cierta nación o grupo de naciones, sino que es el PROLETARIADO INTERNACIONAL, conformado como CLASE. La única manera de liberación de los indígenas es sumándose al movimiento del proletariado, y rechazando cualquier influencia ideológica de la burguesía.
Como ultimas ideologías que debemos denunciar, y al mismo tiempo son las más famosas y favoritas del capitalismo son: el feminismo y el ecologismo. El feminismo es una ideología multiclasista que somete las mujeres obreras a las mujeres burguesas, y no solo eso, el feminismo (Radical o no) siembra la división en las filas obreras[4], por eso es simplemente una ideología enemiga de la clase, aparte de estar lleno de la ideología posmodernista y progresista burguesa.
El ecologismo es también otra ideología de estado , el capitalismo mundial por sus contradicciones atenta contra la naturaleza y la única forma de "Salvar el planeta"[5] es superar el capitalismo , de otra forma es imposible , la lucha "Ecológica" en los territorios (Como protestas o cortes de calles en los barrios) no nos lleva a ningún lado , la única forma de responder contra las malas condiciones de vida en todos los aspectos de la vida social, es la huelga y las asambleas generales en los principales centros urbanos y fábricas, donde la mayor fuerza laboral está concentrada.
Por parte de la izquierda existe una complicidad con el gobierno hasta tiempo después de realizadas múltiples movilizaciones y de la declaración del estado de emergencia, momento en que comienzan a llamar a la movilización incesante a través de sus sindicatos y coordinadoras que anteriormente se habían quedado calladas ante los ataques a las condiciones de vida, empujando una triste "huelga general" que no hace nada más que desorientar al proletariado y llevarlo por el camino del reformismo con el resto de las ilusiones burguesas como la "justicia social", la democracia, el estado de derecho y la muy popularizada "dignidad del pueblo". Esta acción concertada de ambas facciones de la burguesía culmina en varias negociaciones y en un "Acuerdo por la paz y una nueva constitución", donde proponen realizar un plebiscito para que "el pueblo decida" si quiere redactar una nueva constitución por medio de una asamblea constituyente, reemplazando a la actual que fue redactada durante la dictadura de Pinochet.
La izquierda chilena, inspirándose en otras izquierdas latinoamericanas, ha estado varios años proponiendo la idea de la asamblea constituyente, pero es durante esta revuelta que han tenido la oportunidad de engatusar al proletariado con la mentira de que la asamblea podrá resolver todas estas demandas, o peor aún, que esta asamblea sería una de las demandas desde el principio. El mito de las "demandas sociales" encuentra sus raíces en el interclasismo frente a la debilidad del proletariado a la hora de conformarse como clase en medio de la revuelta, esto provoca que no sean las propuestas e ideas proletarias las dominantes, sino que estas se ahogan en un mar de ideas pequeñoburguesas de las cuales cada partido puede recoger las que más les convenga para avanzar sus metas.
De manera inteligente la burguesía decidió realizar un plebiscito en vez de proclamar inmediatamente la asamblea, decimos que fue inteligente pues esto les permite armar un conflicto entre los votantes de las dos opciones ("apruebo" y "rechazo"), también les permite mostrar la alternativa asambleísta como "refundacional" y la alternativa del rechazo como la reformista. Esto no podría estar más lejos de la verdad, ambos caminos son parte del reformismo burgués, que nunca atenta contra las relaciones materiales de la producción capitalista, sino que se enfoca en un cambio en el marco legal en que estas existen.
Muchas de las propuestas de la izquierda para apoyar la creación de esta constitución incluyen la estatalización del agua y de las pensiones, la renacionalización del cobre y otros recursos naturales, una mejora en los sistemas de educación y de salud, y muchas otras medidas que son parte de todos los paquetes legales de las izquierdas en el mundo, y que en Chile particularmente corresponden a una nostalgia burguesa por el gobierno de Allende. La administración estatal de los recursos naturales y de los servicios no garantiza ninguna victoria para la clase trabajadora, solamente representa un conflicto entre las facciones de la burguesía que se encuentran dentro y fuera del Estado. Ya se ha visto en la huelga en Francia que las pensiones estatales pueden ser igualmente precarias que la que son manejadas por privados[6], sirviendo como un fondo de emergencia para el Estado en caso de crisis. La nacionalización de los recursos naturales, más que entregar a la clase trabajadora algún tipo de libertad o de poder sobre estos recursos, lleva a una mayor explotación bajo la imperativa de "trabajar para el pueblo", como ocurrió en el conflicto de Allende con los mineros de El Teniente en el 73. La mentira del "neoliberalismo" forma gran parte de la justificación para realizar todas estas medidas, mientras la izquierda alega que no hay participación del Estado en la economía, la verdad es que el Estado se ha dedicado a subsidiar a las "grandes empresas" que tanto fingen odiar y que, sin la ayuda del Estado, estas empresas privadas ya habrían quedado en la bancarrota. Esta tendencia de la izquierda a las medidas de estatización y nacionalización es parte de la tendencia mundial de la burguesía a llevar a cabo el capitalismo de Estado, que le permite tener un control más firme de la economía y debilitar la fuerza de la clase trabajadora.
Las únicas formas de lucha de la clase obrera , que de verdad dañan al estado y al capital y que son una verdadera amenaza a la sociedad burguesa : las asambleas generales soberanas , donde todos los proletarios participan , sin importar su oficio , profesión , sexo , tipo de contrato , empresa o cualquier barrera inventada por el capital , los comités de delegados revocables en cualquier momento por las asambleas generales obreras , y la extensión de la huelga enviando delegaciones masivas a todas las empresas y fábricas , multiplicando también las asambleas a los centros de trabajo . Solo las asambleas generales abiertas para todo el mundo, los comités de delegados revocables y las huelgas autoorganizadas podrán hacer frente al estado y los trabajadores se impondrán a la pequeña burguesía. Cabe destacar que las asambleas no son solo lugares donde los obreros planifican como lucharan , sino que son lugares donde pueden debatir y discutir plenamente , el debate proletario es un tesoro muy preciado para el movimiento obrero y es un arma decisiva para que los trabajadores desarrollen su conciencia de clase comunista , en el día diario el trabajador está muy ocupado y es bombardeado ideológicamente por el capital , en la huelga cuando el trabajo se detiene el obrero aprovecha ese momento para debatir y cuestionar este sistema de explotación.
Nunca habrá un cambio revolucionario, es decir, un cambio real y sustancial en las condiciones materiales de nuestra sociedad, en el seno del Estado burgués, y cada paso que se da en intentar 'mejorarlo' es un paso hacia atrás para el movimiento proletario y un golpe a su conciencia de clase. Es necesario el surgimiento de órganos de representación del poder obrero, que sólo pueden levantarse en contraposición directa al Estado. Estas organizaciones han existido hace muchos años y son las que aparecen en cada levantamiento espontáneo del proletariado: Las asambleas generales y los comités de delegados revocables dedicados a organizar huelgas de masas, que en situaciones revolucionarias son las que abren el camino para conformar los CONSEJOS OBREROS.
7-4-20 Simpatizantes de la CCI en Chile
[1] Ver Chile: el dilema no es Democracia o Dictadura sino Barbarie Capitalista o Revolución Proletaria Mundial https://es.internationalism.org/content/4486/chile-el-dilema-no-es-democracia-o-dictadura-sino-barbarie-capitalista-o-revolucion [7] y Chile: Ante los ataques del Gobierno la respuesta no es la revuelta popular sino la lucha de clase del proletariado https://es.internationalism.org/content/4479/chile-ante-los-ataques-del-gobierno-la-respuesta-no-es-la-revuelta-popular-sino-la [15]
[2] Esta ley “fue votada por la oposición incluyendo Revolución Democrática, principal partido del Frente Amplio, y viene a sancionar el nefasto dictamen de la Dirección del Trabajo que permite a los empresarios “suspender” el contrato laboral, sin pagar el sueldo de los trabajadores” (https://www.izquierdadiario.es/El-Parlamento-chileno-aprobo-la-ley-de-Pinera-de-destruccion-del-empleo [16])
[3] Ver el folleto de la CCI Nación o Clase https://es.internationalism.org/cci/200606/968/nacion-o-clase [17]
[4] Desde sus inicios, el movimiento obrero luchó contra la opresión de la mujer, el movimiento obrero siempre ha luchado de verdad contra la opresión de la mujer cuya causa es la división en clases de la sociedad y la propiedad privada. Ver Huelga feminista: contra las mujeres y contra la clase obrera https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201804/4291/huelga-feminista-contra-las-mujeres-y-contra-la-clase-obrera [18]
[5] Si bien el capitalismo pone en peligro la supervivencia de la humanidad y del planeta esto se trata de un peligro que debemos ver conscientemente lo que es totalmente opuesto a la visión apocalíptica que propagan ciertos medios burgueses izquierdistas con el fin de asustar y paralizar al proletariado. La CCI denuncia la utilización de ese miedo paralizante por las campañas de la burguesía como la muy reciente de “lucha por el clima”. Ver Hoja internacional de la CCI: Solo la lucha de clases internacional puede poner fin al curso del capitalismo hacia la destrucción https://es.internationalism.org/content/4465/hoja-internacional-de-la-cci-solo-la-lucha-de-clases-internacional-puede-poner-fin-al [19]
[6] A propósito se puede leer más sobre los movimientos de trabajadores contra las pensiones en Francia: https://es.internationalism.org/content/4540/la-perspectiva-que-plantean-las-recientes-luchas-obreras-en-francia [20]
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¡Una hecatombe! Miles de muertos cada día, hospitales tambaleándose, una odiosa "selección" entre enfermos jóvenes y viejos, sanitarios agotados hasta el tuétano, muchos de ellos contaminados y a veces fallecidos. Por todas partes falta material médico. Lo que no falta es una competencia feroz entre Gobiernos en nombre de la "guerra contra el virus". Mercados financieros que naufragan, escenas surrealistas de rapiña con Estados que se roban unos a otros cargamentos de mascarillas. Decenas de millones de trabajadores arrojados al infierno del desempleo, todo ello adobado por los montones de mentiras proferidas por los Estados y sus medios de comunicación... ¡Así es el espantoso espectáculo que nos ofrece el mundo de hoy! La pandemia de Covid-19 es la catástrofe sanitaria mundial más grave desde la gripe española de 1918-19, y eso que la ciencia, desde entonces, ha realizado progresos extraordinarios. ¿Por qué tal catástrofe? ¿Cómo se ha llegado a esto?
Se nos dice que este virus es diferente, que es mucho más contagioso que los demás, que sus efectos son mucho más perniciosos y mortales. Puede que todo eso sea cierto, pero no explica la amplitud del desastre. La causa fundamental de este caos planetario, de los cientos de miles de muertes, es el propio capitalismo. La producción para la ganancia y no para las necesidades humanas, la búsqueda permanente de una mayor rentabilidad al precio de la explotación feroz de la clase obrera, los ataques cada vez más violentos a las condiciones de vida de los explotados, la competencia desenfrenada entre las empresas y entre los Estados, son todas ellas características del sistema capitalista que se han combinado para producir el desastre actual.
Los que dirigen la sociedad, la clase burguesa con sus Estados y sus medios de comunicación, nos dicen con aire compungido que la epidemia era "impredecible". Eso es pura mentira, del mismo estilo que los escépticos del calentamiento climático. Los científicos llevan ya considerando desde hace tiempo la posible amenaza de una pandemia como la del Covid-19. Pero los gobiernos se han negado a escucharlos. Hasta se negaron a escuchar un informe de la CIA de 2009 ("Cómo será el mundo de mañana") que describe, con asombrosa precisión, las características de la actual pandemia. No se ha hecho nada por anticipar tal amenaza. ¿Por qué tanta ceguera por parte de los Estados y la clase burguesa a la que sirven? Por una razón muy sencilla: las inversiones deben producir ganancias, y cuanto antes mejor. Invertir por el futuro de la humanidad no rinde, no hace subir las cotizaciones en Bolsa. Y además las inversiones deben servir para fortalecer las posiciones de cada burguesía nacional frente a las demás en el ruedo imperialista. Si las sumas demenciales invertidas en gastos e investigación militar se hubieran dedicado a la salud y bienestar de la gente, tal epidemia nunca podría haberse desarrollado. Al contrario, en lugar de tomar medidas frente a tal catástrofe sanitaria anunciada, los gobiernos no han cesado de atacar implacablemente los sistemas de salud, tanto en lo que a investigación se refiere como en recursos técnicos y humanos.
Si hoy tanta gente se muere cayendo como moscas, en el corazón mismo de los países más desarrollados, es ante todo porque los gobiernos de todo el mundo no han parado de recortar los presupuestos para la investigación de nuevas enfermedades. Así, en mayo de 2018, Donald Trump suprimió una unidad especial del Consejo de Seguridad Nacional, compuesta por eminentes expertos, encargada de la lucha contra las pandemias. Pero la actitud de Trump es sólo una caricatura de la adoptada por todos los líderes. Por ejemplo, los estudios científicos sobre los coronavirus se abandonaron en todas partes hace unos 15 años porque se consideraba que desarrollar la vacuna ¡no era... “rentable”!
Repugnante es también el ver a los dirigentes y políticos burgueses, tanto de derechas como de izquierdas, andar lloriqueando por el hacinamiento en los hospitales y las condiciones catastróficas en las que se obliga a trabajar a los sanitarios, por mucho que sepan que sus respectivos Estados han aplicado una política metódica de “rentabilización” del sistema de asistencia sanitaria durante los últimos cincuenta años, sobre todo desde la gran recesión de 2008. Por todas partes, la norma ha sido limitar el acceso de la población a los servicios de salud, reduciendo el número de camas hospitalarias y aumentado la carga de trabajo y la explotación del personal sanitario. ¿Y qué decir de la escasez generalizada de máscaras y otros medios de protección, gel desinfectante y test de detección? En los últimos años, la mayoría de los Estados han dejado de almacenar esos productos vitales para ahorrar dinero. Y en estos últimos meses, no ha habido la menor anticipación del aumento de la propagación del Covid-19, que sin embargo se identificó ya en noviembre de 2019, llegando algunos de ellos a repetir durante semanas, para ocultar su irresponsabilidad criminal, que las mascarillas eran inútiles para los no sanitarios.
¿Y qué decir de las regiones del mundo con carencias crónicas como el continente africano o Latinoamérica? En Kinshasa (capital de la RD de Congo), los 10 millones de habitantes tendrán a su disposición…¡50 respiradores! En África Central, se están distribuyendo folletos con instrucciones sobre cómo lavarse las manos cuando la gente ni siquiera tiene agua para beber. En todas partes se oye el mismo grito de angustia: "¡Nos falta de todo para enfrentar la pandemia!".
La feroz competencia entre los Estados en la cancha mundial hace imposible incluso lograr un mínimo de cooperación para contener la pandemia. Cuando empezó, lo que más le importó a la burguesía china fue hacer todo lo posible por ocultar la gravedad de la situación, para proteger su economía y su reputación, no dudando el Estado en perseguir y luego dejar morir al primer médico que había dado la alarma. Incluso las apariencias de regulación internacional que la burguesía se había dado para gestionar la penuria han saltado por los aires, empezando por la impotencia de la OMS para imponer directivas hasta la incapacidad de la Unión Europea para poner en marcha medidas concertadas. Esta división ha agravado considerablemente el caos al causar la pérdida total del control sobre la evolución de la pandemia. La dinámica del “cada uno a la suya” y la agudización de la competencia general son claramente la característica dominante en las reacciones de la burguesía.
La "guerra de las mascarillas", como la llaman los medios de comunicación, es un ejemplo elocuente de la competencia cínica y desenfrenada entre todos los Estados. Hoy, cada Estado procura arrebatar a los demás ese material de supervivencia a base de pujar más e incluso robándolo. Estados Unidos ha arrebatado cargamentos de máscaras prometidos a Francia en las pistas chinas, a pie de avión. Francia confisca cargamentos de mascarillas que iban de Suecia a España en tránsito por sus aeropuertos. La República Checa confisca en sus fronteras aduaneras respiradores y mascarillas destinados a Italia. Alemania hace desaparecer de tapadillo máscaras destinadas a Canadá. E incluso se ha podido ver semejante “arrebatacapas” entre diferentes regiones del mismo país, como en Alemania y Estados Unidos. Ese es el verdadero rostro de las "grandes democracias": la ley fundamental del capitalismo, la competencia, la guerra de todos contra todos, ha engendrado una clase de filibusteros, de matones de la peor calaña.
Para la burguesía, "sus ganancias valen más que nuestras vidas", como clamaban los huelguistas de la industria automovilística italiana. Por todas partes, en todos los países, la clase dominante ha retrasado al máximo la aplicación de medidas de contención y protección de la población a fin de preservar, a toda costa, la producción nacional. No fue la amenaza de un montón de muertos lo que finalmente acabó por hacerle decretar el confinamiento. Las múltiples masacres imperialistas durante más de un siglo, en nombre del mismo interés nacional, han demostrado definitivamente el desprecio de la clase dominante por la vida de los explotados. ¡No, no les importan nuestras vidas! Sobre todo, porque este virus tiene la "ventaja" para la burguesía de segar especialmente a los ancianos y los enfermos, o sea otros tantos "improductivos" para ella. Dejar que el virus se propagara y hiciera su trabajo "natural", so pretexto de "inmunidad colectiva", fue además la opción inicial de Boris Johnson y otros dirigentes. Lo que en todos los países pesó a favor de la contención generalizada fue el temor a la desorganización económica y, en algunos países, al desorden social, el aumento de la ira ante la incuria y la hecatombe. Además, aunque conciernen a la mitad de la humanidad, las medidas de contención son a menudo pura pantomima: ¡millones de personas se ven obligadas, cada día, a apiñarse en trenes, metros y autobuses, en fábricas y talleres y en supermercados!. Y ya, por todas partes, la burguesía está tratando de que el "desconfinamiento" se lleve a cabo lo antes posible, incluso con una pandemia que sigue golpeando con dureza, pensando ya en cómo hacer para evitar agitaciones y posibles protestas, planeando volver a poner a los obreros a trabajar sector por sector, empresa por empresa.
La burguesía perpetúa y prepara nuevos ataques, con condiciones de explotación aún más despiadadas. La pandemia ya ha dejado sin trabajo a millones de trabajadores: diez millones en tres semanas en Estados Unidos, muchos de ellos, con empleos irregulares, precarios o temporales, se han visto privados de todo tipo de ingresos. Otros, que sólo disponen de escasos subsidios o ayudas sociales para sobrevivir, corren el riesgo de no poder pagar el alquiler y verse privados de atención sanitaria. Los estragos económicos ya han comenzado con la inminente recesión mundial: explosión de los precios de alimentos, despidos masivos, recortes salariales, aumento de la inseguridad, etc. Todos los Estados están adoptando medidas de "flexibilidad" de una brutalidad sin precedentes, pidiendo la aceptación de estos sacrificios en nombre de la “unidad nacional en la guerra contra el virus”.
¡El interés nacional que la burguesía invoca hoy no es el nuestro! La misma defensa de la economía nacional y la misma competencia generalizada le han servido en el pasado para aplicar recortes presupuestarios y ataques a las condiciones de vida de los explotados. Y mañana nos querrá hacer tragar la misma mentira cuando, después de los estragos económicos causados por la pandemia, exigirá que los explotados se aprieten aún más el cinturón, ¡acepten aún más explotación y miseria!
Esta pandemia es la expresión del carácter decadente del modo de producción capitalista, una de las muchas manifestaciones del grado de desintegración y delicuescencia de la sociedad actual, como la destrucción del medio ambiente y la contaminación de la naturaleza, el cambio climático, la multiplicación de los focos de guerra y de masacres imperialistas, la inexorable caída en la miseria de una parte cada vez mayor de la humanidad, el incremento de las migraciones de refugiados, el auge de la ideología populista y el fanatismo religioso, etc. (ver en internet nuestras Tesis sobre la descomposición del capitalismo [9]). Es un revelador del atolladero del capitalismo, un indicador de la única dirección hacia la que este sistema y su perpetuación amenazan con llevar y arrastrar a toda la humanidad: caos, miseria, barbarie, destrucción y muerte.
Algunos gobiernos y medios de comunicación burgueses afirman que el mundo nunca volverá a ser el mismo que antes de esta pandemia, que se sacarán las lecciones del desastre, que finalmente los Estados se van a orientar hacia un capitalismo más humano y mejor gestionado. Ya oímos la misma monserga cuando la recesión de 2008: con la mano en el corazón, los Estados y los líderes mundiales declararon la "guerra a las finanzas", prometiendo que los sacrificios necesarios para salir de la crisis serían recompensados. Basta con mirar las crecientes desigualdades en el mundo para ver que esas promesas de "regeneración" del capitalismo eran puras patrañas para hacernos tragar una enésima degradación de nuestras condiciones de vida.
La clase explotadora no puede cambiar el mundo para anteponer la vida y las necesidades sociales de la humanidad a las leyes despiadadas de su economía: el capitalismo es un sistema de explotación, en el que una minoría dominante obtiene sus beneficios y privilegios del trabajo de la mayoría. La clave del futuro, la promesa de otro mundo, verdaderamente humano, sin naciones ni explotación, reside sólo ¡en la unidad y la solidaridad internacional de los trabajadores en lucha!
El impulso de solidaridad espontánea que siente hoy toda nuestra clase ante la intolerable situación infligida a los trabajadores de la salud, los gobiernos y los políticos de todo el mundo lo desvían con campañas de aplausos en ventanas y balcones. Ciertamente, los aplausos dan ánimos a estos trabajadores quienes, con denuedo y entrega, en condiciones de trabajo dramáticas, cuidan de los enfermos y salvan vidas humanas. Pero la solidaridad de nuestra clase, la de los explotados, no puede reducirse a un aplauso de cinco minutos. Solidaridad es, ante todo, denunciar la negligencia de los gobiernos, en todos los países, ¡cualquiera que sea su color político! ¡Es exigir mascarillas y todos los medios de protección necesarios! Es, cuando es posible, ir a la huelga afirmando que mientras los sanitarios no tengan equipo, mientras se precipiten así hacia la muerte a cara descubierta, los explotados no hospitalarios ¡no trabajarán!
Hoy, confinados como estamos, no podemos librar batallas masivas contra este sistema asesino. No podemos reunirnos, expresar nuestra ira y mostrar nuestra solidaridad en nuestro terreno de clase, a través de luchas de masas, huelgas, manifestaciones, agrupamientos. Debido al confinamiento, pero no sólo por eso. También porque nuestra clase debe reapropiarse de una fuerza que ha poseído muchas veces en la historia pero que ha olvidado: la de unirse en la lucha, la de desarrollar movimientos masivos frente a las ignominias de la burguesía.
Las huelgas que estallaron en el sector del automóvil en Italia o en la gran distribución en Francia, o frente a los hospitales de Nueva York o los del norte de Francia, así como la enorme indignación de los trabajadores que se negaron a servir de "carne de virus", sólo pueden ser hoy por hoy reacciones dispersas porque están aisladas de la fuerza de toda una clase unida. Sin embargo, demuestran que los proletarios no se resignan a aceptar como una fatalidad la irresponsabilidad criminal de quienes los explotan.
Es esta perspectiva de combates de clase la que debemos preparar. Porque después de Covid-19, habrá una crisis económica mundial, desempleo masivo, nuevas "reformas" que sólo serán nuevos "sacrificios". Así que, de ahora en adelante, preparemos nuestras futuras luchas. ¿Cómo podemos hacerlo? Discutiendo, intercambiando información, en las redes sociales, los foros, por teléfono, siempre que sea posible. Entendiendo que la mayor plaga no es Covid-19, sino el capitalismo, que la solución no es unirse detrás del Estado asesino sino, por el contrario, oponerse a él, que la esperanza no está en las promesas de tal o cual político sino en el desarrollo de la solidaridad obrera en la lucha, que la única alternativa a la barbarie capitalista ¡es la revolución mundial!
¡EL FUTURO PERTENECE A LA LUCHA DE CLASES!
Corriente Comunista Internacional (10 de abril de 2020)
es.internationalism.org
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Ante nuestro artículo: «Quién es quién en Nuevo Curso»[1], que denuncia la colaboración del individuo llamado Gaizka con altos cargos e instituciones del Estado burgués, este sujeto ha mantenido hasta ahora un silencio absoluto. «No comment». La callada por respuesta. Y nos cuesta creer que no se haya enterado de lo que decimos, puesto que sus amigos han salido inmediatamente en su defensa[2]. Pero ni uno ni los otros han aportado un solo desmentido a los hechos que exponemos: NADA, Cero patatero.
Ese silencio significa una confirmación a gritos de la trayectoria advenediza y aventurera de Gaizka. No dice nada porque en realidad no tiene nada que oponer.
Que el silencio no puede sino corroborar las interpelaciones es algo bien sabido, y a este propósito Paul Frölich[3] cita una anécdota en su autobiografía sobre uno de los redactores de la prensa:
«Tenía un instinto para el comportamiento táctico. Una vez me sorprendió mucho que no respondiera a los ataques repetidos de otro periódico del partido. “Muy simple”, dijo, “me equivoqué sobre una cuestión importante y ahora les dejo que se desgañiten hasta quedarse afónicos y que la historia se olvide. Hasta entonces estoy sordo”»[4]
Sin embargo, cada vez que los revolucionarios han sido acusados de provocación o de colaboración con la burguesía, o simplemente de comportamientos indignos, han dedicado todas sus energías a desmentirlo. Marx dedicó un año a preparar un libro entero que respondía a las acusaciones de Herr Vogt[5] de que era un agente infiltrado. Igual que tiempo después, junto a Engels, como puede verse en su correspondencia[6], se implicó en todos los combates necesarios contra las tentativas de desprestigiar a la AIT. Bebel fue acusado de robar dinero de la caja de la ADAV (Asociación Obrera) y no paró hasta demostrar la falsedad de las acusaciones. Trotsky, completamente aislado y acosado por Stalin, aún reunió fuerzas para aprovechar el escaso terreno que le quedaba y convocar la Comisión Dewey[7] en su defensa, etc.
Sin embargo, al contrario, los verdaderos aventureros y provocadores han hecho todo lo posible para escabullirse y escurrir el bulto.
En efecto, por ejemplo Bakunin, en primer lugar frente a la circular privada de la AIT sobre «Las pretendidas escisiones en la Internacional», bajo la apariencia de un tono escandalizado, reconoce que sólo ha sido capaz de oponer… un prolongado silencio:
«Durante dos años y medio hemos soportado en silencio esta agresión inmunda. Nuestros calumniadores empezaron primero con acusaciones vagas, mezcladas con cobardes reticencias y venenosas insinuaciones, pero al mismo tiempo tan estúpidas que, a falta de otras razones para callarme, el mal gusto mezclado de menosprecio que habían provocado en mi curación habría bastado para explicar y legitimar mi silencio»[8].
En vano se puede escrutar toda la carta en búsqueda de algún argumento, que brilla por su ausencia. Eso sí, Bakunin anuncia que convocará un Jurado de Honor, y que escribirá un artículo antes del siguiente congreso (NdR: de La Haya, 1872):
«Por otra parte, yo me había reservado siempre el llamar a todos mis calumniadores ante un jurado de honor, que sin duda el próximo congreso no me negaría… Restablecerlos (los hechos, NdR) en su verdad, contribuyendo en la medida de mis fuerzas, a la demolición del sistema de mentiras edificado por Marx y sus acólitos, ese será el objetivo de un escrito que me propongo publicar antes de la reunión del congreso»
Ni que decir tiene que nunca convocó tal Jurado de Honor, ni escribió ningún artículo. En lugar de eso, nada más enterarse de la publicación del informe de La Alianza de la Democracia Socialista y la Asociación Internacional de los Trabajadores[9], lo que escribía en una carta del 25 de septiembre de 1873 al Journal de Genève (además de insultos contra Marx, por «comunista, alemán y judío») era una capitulación:
«Le confieso que todo esto me ha disgustado profundamente con la vida pública. Estoy harto de todo eso. Después de pasar toda mi vida luchando, estoy cansado. Tengo más de sesenta años y una enfermedad cardíaca que empeora con la edad hace mi existencia cada vez más difícil. Que otros jóvenes se pongan a trabajar. En cuanto a mí, ya no siento la fuerza, ni quizás la confianza necesaria para empujar la piedra de Sísifo contra la reacción triunfante en todas partes. Por lo tanto, me retiro del combate, y pido a mis queridos contemporáneos sólo una cosa: el olvido.»[10]
Y como se puede ver Bakunin también despliega aquí otra de las estrategias clásicas de los aventureros que es la de presentarse como víctima que sufre cuando se desenmascaren sus comportamientos personales.
De forma semejante, cuando Schweitzer[11] fue acusado de robar dinero dedicado a los obreros enfermos que no podían acudir al trabajo, para gastárselo en champagne y “delicatesen”, a diferencia de Bebel nunca fue capaz de defenderse:
«Schweitzer fue acusado públicamente más de una vez de esta vergonzosa acción, pero nunca se atrevió a defenderse»[12].
Y más aún, cuando en el congreso de Barmen-Elberfeld (Wuppertal) Bebel y Liebknecht lo denunciaron como agente del gobierno, él, que estaba sentado en el mismo escenario, justo detrás de ellos, no pronunció una sola palabra, dejando que sus acólitos se ocuparan con insultos y amenazas:
«Nuestros discursos contenían un resumen de todas las acusaciones que habíamos lanzado contra Schweitzer. Hubo varias interrupciones violentas, especialmente cuando le acusamos de ser un agente del gobierno; pero yo me negué a retirar nada… Schweitzer, que estaba sentado detrás de nosotros cuando hablábamos, no pronunció ni una palabra en respuesta. Nos fuimos enseguida protegidos por algunos delegados contra los asaltos de los defensores fanáticos de Schweitzer, en medio de una tormenta de imprecaciones e insultos como “¡granujas!”, “¡traidores!”, “¡canallas!” y así. A la puerta nos reunimos con nuestros amigos que nos escoltaron bajo su protección hasta llegar a salvo al hotel»[13].
Y aún se puede ver el ejemplo histórico de Parvus, acusado por Gorki de estafarle dinero por los derechos de su obra en Alemania, denunciado como aventurero y social patriota por Trotsky[14], que había sido su amigo, rechazado por Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin y Leo Jogiches, que lo trataban de vendido al imperialismo alemán, y al que Lenin impidió volver a Petrogrado tras la revolución, porque tenía “las manos sucias”; y que nunca tomó a cargo su defensa contra todas esa acusaciones, dejando que otros (Radek en particular) lo defendieran en el medio de los exiliados en Suiza durante la guerra (1915).
Y podríamos seguir, Lassalle, Azev…, etc. todos intentaron hacer olvidar las acusaciones contra ellos con un muro de silencio, desaparecer o hacer como si nada (como Parvus).
Pero no es necesario remontarse tan atrás; en 2005 pudimos ver cómo el “ciudadano B”, que se proclamaba “unánimemente” (puesto que se trataba solo de sí mismo) como “Círculo de Comunistas Internacionalistas” de Argentina poniéndose a las órdenes de la FICCI[15] (actualmente Grupo Internacional de la Izquierda Comunista –GIGC-) para denigrar a la CCI, hizo mutis por el foro en cuanto denunciamos su impostura[16].
También existen ejemplos de crisis de mutismo cuando la CCI ha denunciado aventureros en sus filas. Tal fue el caso del descubrimiento y la sanción al militante conocido como Simón[17], a lo que éste respondió con un tozudo silencio que incluso provocó una «Resolución sobre el silencio del camarada Simón», que decía:
«1) Desde que el camarada Simón se ha retirado de la vida de la CCI a finales de agosto 1994, no ha accedido en ningún momento a la demanda de la organización de que diera a conocer por escrito los desacuerdos que tenía con sus análisis y tomas de posición y que en parte motivaron, según él, su retirada… Este silencio de Simón es aún más inadmisible puesto que tenía desacuerdos de fondo con las dos resoluciones adoptadas por la reunión ampliada del Secretariado Internacional del 3 de Diciembre de 1994».
Pero ese silencio empecinado de los aventureros y elementos turbios cuando les pillan con las manos en la masa, no es solamente una confirmación de las acusaciones lanzadas contra ellos o una forma de tratar de hacer que se olviden, también es una estrategia para que otros salgan en su defensa.
Si Gaizka no ha dicho “esta boca es mía” desde que publicamos nuestra denuncia, a sus amigos les ha faltado tiempo para salir en su defensa. Y así el GIGC sólo 4 días después ha publicado un comunicado: «Nuevo ataque de la CCI contra el campo proletario internacional (1ero de Enero –sic-de 2020[18])».
No nos sorprende que un grupo parásito con un comportamiento gansteril y policiaco salga en defensa de un aventurero. Además ya hizo lo mismo en 2005 tomando a cargo la causa del ciudadano B de Argentina. Y quizás debemos empezar a pensar que el GIGC tenga poderes premonitorios puesto que entonces publicó y distribuyó un comunicado del “Círculo” de Argentina, antes de que el ciudadano B lo publicara en su web.
Lo desgraciado del asunto es que el GIGC (entonces FICCI) embaucó al BIPR[19] (actualmente TCI), que aunque discretamente, sin tomar la palabra directamente, publicó los comunicados de la FICCI/ciudadano B que denigraban a la CCI dando pábulo a los comportamientos indignos tanto de unos como del otro.
Por supuesto el GIGC no aporta en su comunicado ningún desmentido a lo que denunciamos en nuestro artículo salvo la afirmación de que ellos “no han notado nada”: «debemos señalar que hasta la fecha no hemos notado ninguna provocación, maniobra, denigración, calumnia o rumor, lanzado por los miembros de Nuevo Curso, ni siquiera a título individual, ni tampoco ninguna política de destrucción contra otros grupos o militantes revolucionarios». Algo en lo que siquiera nos detendremos un segundo.
En realidad la finalidad del comunicado es atacar a la CCI, puesto que sería ella «la que ha desarrollado esas prácticas bajo el disfraz de su teoría de la descomposición y el parasitismo y que vuelve a retomar ahora». Y por otro lado habría caído «en el podrido campo de la personalización de las cuestiones políticas».
El sitio web Pantópolis del Doctor Bourrinet[20] ha reproducido inmediatamente el artículo precedido de una introducción que compite y supera en odio a la CCI a la del GIGC.
Otro grupo que ha condenado nuestra exposición de Gaizka es la GCCF[21], que ha dicho[22]: «solo podemos condenar esta pieza de primera indignante e inmoral de chismes personalizados completamente aparte de un terreno político»[23]
En suma, dos recriminaciones: 1) Que no es Gaika, sino la CCI quien tendría comportamientos indignos del proletariado, de denigración y provocación; 2) que en nuestra denuncia se sustituyen las cuestiones políticas por las personales.
No es la primera vez que frente al rigor en la defensa del medio proletario y la denuncia de comportamientos indignos, las organizaciones revolucionarias son atacadas con calumnias sobre su “autoritarismo” y sus “maniobras”, como si fueran ellas quienes empleasen los mismos medios que los aventureros y provocadores descubiertos. Ese fue el caso en la AIT: «La burguesía que comprendió, desde su punto de vista lógicamente, el peligro histórico que para sus intereses de clase representaban las lecciones sacadas por la Primera Internacional, respondió a las revelaciones del Congreso de La Haya, haciendo todo lo posible por desprestigiar ese esfuerzo. Y así, la prensa y los políticos de la burguesía señalaron que la lucha contra el bakuninismo no era una lucha de principios, sino una sórdida disputa por el poder dentro de la Internacional, acusando a Marx de haber eliminado a su rival, Bakunin, mediante una campaña de falsificaciones. Lo que, en otras palabras, la burguesía intentaba inculcar a los trabajadores es que las organizaciones obreras utilizaban los mismos métodos, y no eran por tanto mejores, que las organizaciones de sus explotadores. El hecho de que la inmensa mayoría de la Internacional apoyase a Marx fue atribuido al “triunfo del autoritarismo” en sus filas, y a la supuesta tendencia de sus miembros a ver enemigos de la Asociación acechando por todas partes. Bakuninistas y lassalleanos llegaron incluso a difundir rumores de que el propio Marx era un agente de Bismark.»[24]
El propio Bakunin no dudó en presentar la lucha de la Internacional por la defensa de sus estatutos y funcionamiento contra el espíritu sectario y sus intrigas como una “pelea de sectas”: «Así en su Carta a los Hermanos en España Bakunin se queja de que la resolución de la Conferencia de Londres (1872) contra las sociedades secretas, fue, en realidad, adoptada por la Internacional con objeto de “despejar el camino a su propia conspiración, a la de la sociedad secreta que, bajo el liderazgo de Marx, existe desde 1848, habiendo sido fundada por Marx, Engels y el fallecido Wolf, y que resulta ser la más impenetrable sociedad alemana de comunistas autoritarios (...) Hay que reconocer que la lucha que se ha entablado en el seno de la Internacional, no es más que una lucha entre dos sociedades secretas”»[25]
En la visión del mundo de estos elementos como Bakunin, el GIGC, o Gaizka, no cabe la honestidad, los principios organizativos o la moral proletaria; solo proyectan en los demás su propia forma de comportarse. Como dice la sabiduría popular, «cree el ladrón que todos son de su condición».
Sin embargo, «Lo que resulta más serio y mucho más peligroso es que tales infamias encuentren un cierto eco en las filas del propio medio revolucionario. Tal fue el caso, por ejemplo, de la biografía de Marx escrita por Franz Mehring. En este libro, Mehring, que perteneció a la combativa ala izquierda de la IIª Internacional, declara que el folleto del Congreso de La Haya sobre la Alianza resultaba “imperdonable” e “indigno de la Internacional”. En su libro, Mehring defiende no solo a Bakunin, sino también a Lassalle y Schweitzer, contra las acusaciones de Marx y los marxistas.»[26]
«Ese desprestigio de la lucha marxista contra el bakuninismo y el lassalleanismo, por parte de Mehring, tuvo efectos devastadores para el movimiento obrero en las siguientes décadas, pues no sólo condujo a una cierta rehabilitación de aventureros políticos como Bakunin y Lassalle, sino que, sobre todo, permitió al ala oportunista de la socialdemocracia antes de 1914 borrar las lecciones de las grandes luchas por la defensa de la organización revolucionaria de los años 1860 y 1870. Fue un factor decisivo de la estrategia oportunista para aislar a los bolcheviques en la IIª Internacional, cuando en realidad su lucha contra el menchevismo pertenece a la mejor tradición de la clase obrera. La IIIª Internacional sufrió también el legado de Mehring, y así en 1921, un artículo de Stoecker (“Sobre el bakuninismo”), se basó igualmente en las críticas de Mehring a Marx, para justificar los aspectos más peligrosos y aventureros de la llamada Acción de marzo de 1921 del KPD (Partido comunista alemán) en Alemania.»[27]
Pero vayamos a la segunda acusación, la de personalizar las cuestiones políticas y, más precisamente, de evocar “chismes o asuntos privados”. Para empezar, nuestra denuncia no se basaba en airear cosas intimas, sino en exponer comportamientos políticos públicos, ampliamente documentados. Lo que expusimos sobre Gaizka son hechos que pertenecen a la esfera de la acción pública de los políticos de la burguesía y que, por tanto, deberían ser considerados atentamente por los militantes comunistas ¿qué hacía en el campo de la Izquierda Comunista un individuo que había frecuentado reiteradamente los círculos políticos de alto nivel del Estado burgués?
Ahora bien, en segundo lugar, existen hechos “privados” (intrigas, maniobras, contactos secretos, relaciones oscuras etc.) cuyo conocimiento es necesario para comprender y poder denunciar acciones destructivas contra el proletariado o contra las organizaciones revolucionarias. Denunciarlos no tiene nada que ver con el chismorreo.
Sobre esto, mejor que responder nosotros mismos, dejemos a Engels que lo haga. En uno de los múltiples artículos que Marx y él mismo tuvieron que escribir en defensa de la AIT, acusada desde toda la prensa burguesa, y por los provocadores y seguidores de Bakunin, y puesta en cuestión por los propios militantes indecisos, Engels responde a un artículo del Vperyod[28] de Peter Lavrov[29], que cuestiona el informe de la comisión del congreso de la Haya sobre “La Alianza de la Democracia Socialista y la AIT”[30], porque se trataría de una “polémica cáustica sobre asuntos personales y privados con informaciones que solo pueden venir de chismes” , y esto es lo que dice:
«El cargo principal (contra el informe sobre la Alianza, NdR), sin embargo, es que el informe está repleto de asuntos privados … de chismes. Su afirmación es en cualquier caso frívola en extremo. Los hechos en cuestión están probados por auténtica evidencia y aquellos que están implicados han tenido buen cuidado de no contestarlos.
Pero el Amigo Peter[31] es de la opinión de que los asuntos privados, como las cartas privadas, son sagrados y no deberían publicarse en debates políticos. Aceptar la validez de este argumento en cualesquiera que sean los términos significa hacer imposible que se escriba sobre la historia… Así que, si uno está describiendo la historia de una pandilla como la Alianza, en la que se encuentra tal cantidad de embaucadores, aventureros, canallas, espías de la policía, estafadores y cobardes, junto a aquellos a los que han engañado, ¿debería uno falsificar esa historia ocultando a sabiendas las villanías individuales de esos señores como “asuntos privados”?...
Cuando sin embargo Vperyod describe el informe como un torpe mejunje esencialmente de hechos privados, está cometiendo un acto difícil de caracterizar, … Nadie puede leer “Un complot contra la Internacional” sin convencerse de que los asuntos privados intercalados son la parte más insignificante, son ilustraciones para proveer un cuadro más detallado de los personajes implicados, y podrían suprimirse sin poner en cuestión el punto principal del informe. La organización de una sociedad secreta con la única intención de someter al movimiento obrero de Europa a la dictadura oculta de unos pocos aventureros, las infamias cometidas para llevar a cabo ese propósito, particularmente por Nechaiev en Rusia –ese es el tema central del informe, y mantener que todo gira solo sobre asuntos privados es, cuanto menos, irresponsable»[32].
¿Podemos tolerar en el Medio político proletario un elemento que ha mantenido contactos y ha colaborado con altos mandatarios del Estado burgués? ¿Podemos creer que alguien así se presente ahora como representante de la Izquierda Comunista? ¿Podemos construir organizaciones del proletariado y preparar el futuro partido de la revolución con individuos como éste dejándole hacer? El silencio enconado de Gaizka es una confirmación de su colaboración con el Estado burgués como denunciamos. Su hoja de servicios principalmente al PSOE[33] y en algún momento a los liberales; y después sus contactos con la Izquierda Comunista y su desaparición al indagarse sobre aspectos problemáticos de su comportamiento para una militancia comunista[34], configuran la trayectoria de un aventurero.
La aspiración de un grupo formado alrededor de este elemento de ser considerado parte de la Izquierda Comunista, si llegara a verse realizada incluso puntualmente, significaría la introducción de un caballo de Troya cuya finalidad no puede ser otra que desvirtuar y socavar la herencia de la tradición proletaria y sus principios programáticos y organizativos que representan las organizaciones de la Izquierda Comunista. Y ello independientemente de la honestidad de los miembros del grupo de Gaizka que puedan estar engañados.
En ese sentido y salvando todas las distancias, igual que Bakunin, como dice Engels, quería imponer su dictadura a escondidas a la Internacional, que agrupaba el movimiento obrero de Europa, Gaizka quiere ser, igualmente encubierto tras un grupo –Nuevo Curso- donde posiblemente hayan elementos ofuscados, una referencia de la Izquierda Comunista, especialmente para los jóvenes en búsqueda de posiciones políticas proletarias. Pero su vinculación con la Izquierda Comunista sólo puede confundir las posiciones de ésta haciendo pasar principios izquierdistas o estalinistas y métodos de aventurero como posiciones de Izquierda.
En ese empeño criminal, Gaizka cuenta con el apoyo organizado del grupo parásito y gansteril de la GIGC, que lo presenta precisamente como adalid del reagrupamiento; pero también con el consentimiento que significa el silencio frente a sus iniciativas de otros grupos del Medio proletario.
11.04.2020
[2] Nos referimos al Groupe International de la Gauche Comuniste y a la web de Monsieur Bourrinet: Pantópolis
[3] Un miembro de la Izquierda de Bremen durante las luchas revolucionarias en Alemania. Fue delegado de los Comunistas Internacionalistas de Alemania (IKD) en el congreso de fundación del KPD (partido comunista de Alemania, diciembre 1918)
[4] Paul Frölich "Im radikalen Lager" Politische Autobiografie 1890-1921, capitulo Leipzig, Berlín 2013 pag. 51 : «He had an instinct for tactical behaviour. Once I was very surprised that he did not respond to repeated attacks from another party newspaper. "Very simply", he said, "I was wrong about one important point. Now I let them bark until they are hoarse and history is forgotten. Until then I'm deaf"». Se trata de Paul Lensch (1873-1926), un elemento con una historia dudosa en el movimiento obrero, que trabajó con Frölich como redactor de talento en el diario socialdemócrata Leipziger Volkszeitung y al que caracteriza como «un bulldog de espaldas anchas y patas fuertes, tan mordiente sin piedad como acogedor (…) que se supone que tenía mucho de la elegancia de Mehring, pero en quien la brutalidad de su carácter acababa siempre abriéndose paso. Un fanfarrón avispado (…) sin nada que lo uniera en sus adentros a la clase obrera». También capaz de estar en el “sitio justo” si eso ayudaba a su carrera; en 1910 fue parte de la izquierda de la Socialdemocracia jugando un dudoso papel en el asunto Radek; luego presente la noche del 4 de agosto de 1914 en el apartamento de Rosa Luxemburgo (contra la guerra imperialista) y poco tiempo después, en 1915 partidario de la extrema derecha de la Socialdemocracia y defensor junto a Cunow y Haenisch del “socialismo de guerra” –que defendía la guerra con una argumentación “marxista”- en la revista Die Glocke, de Parvus, entre otras. Lensch no era simplemente un socialdemócrata que se dejó arrastrar a la derecha y finalmente a la traición del proletariado; en tanto que elemento sin ninguna vinculación militante ni confianza en la clase obrera, era ante todo un carrerista deshonesto que se escondía tras el marxismo y que era capaz de guardar silencio cuando fuera necesario.
[5] En ese libro, que le ocupó un año de trabajo, Marx no solo se defendía de las acusaciones canallas de Vogt, sino que asumía igualmente la defensa de la Liga de los Comunistas, y ello a pesar de que ésta ya había desaparecido; sin embargo defender la tradición que representaba, el Manifiesto Comunista, los principios de organización, la continuidad del Movimiento obrero, fue de vital importancia; al contrario de todos los que consideran que Marx habría perdido el tiempo en minucias, o incluso su buen criterio político y su entrega desinteresada a la lucha del proletariado
[6] Marx/Engels Collected Works, 2010 Lawrence &Wishart Electric Book, Vol 24
[7] Puesto que Stalin había aplastado cualquier vestigio de lo que fueron los medios obreros en el periodo revolucionario, la Comisión tuvo que estar compuesta mayoritariamente por miembros de la intelectualidad y la cultura con prestigio por su independencia de criterio y su honestidad. Dewey era uno de ellos. Las sesiones de la comisión se desarrollaron en México.
[8] En Jacques Freymond, La Primera Internacional, Ed. ZERO 1973, pag. 355
[9] El informe fue encargado a una comisión de encuesta por el congreso de la Haya de la AIT (1872). Después de que el congreso escuchó y discutió el informe, tomó la decisión de excluir a Bakunin y algunos de sus seguidores de la Internacional.
[10] Biblioteca Virtual Sit Inn – www.sitinn.hpg.com.br [30], Bakunin por Bakunin – Cartas. Carta au Journal de Gêneve. En portugués en el original. Traducido por nosotros: «o Sr. Marx, o chefe dos comunistas alemães, que, sem dúvida por causa de seu tríplice caráter de comunista, alemão e judeu, me odiou». « Eu vos confesso que tudo isso me enojou profundamente da vida pública. Estou farto de tudo isso. Após ter passado toda minha vida na luta, estou cansado. Já passei dos sesenta anos, e uma doença no coração, que piora com a idade, torna minha existência cada vez mais difícil. Que outros mais jovens ponham-se ao trabalho. Quanto a mim, não sinto mais a força, nem talvez a confiança necessária para empurrar por mais tempo a pedra de Sysipho contra a reação triunfante em todos os lugares. Retiro-me, pois, da liça, e peço a meus caros contemporâneos apenas uma coisa: o esquecimento»
[11] Ver en nuestra web: https://es.internationalism.org/content/4488/lassalle-y-schweitzer-la-lu... [31]
[12] Bebel, My Life, The University of Chicago press, The Baker & Taylor co., New York, pag. 152. En inglés en el original, traducido por nosotros: «Schweitzer was more tan once publicly accused of this shameful action, but he never dared to defend himself»
[13] Idem, pag 156. «Our speeches contained a summary of all the accusations we had levelled against Schweitzer. There were sveral violent interruptions, especially when we accused him of being a Government agent; but I refused to withdraw anything… Schweitzer, who sat behind us when we spoke, did not utter a Word in reply. We left at once, some of the delegates guarding us against assault from the fanatical supporters of Schweitzer, amid a storm of imprecations, such as “Knaves!” “Traitors!” “Rascals!” and so forth. At the doors our friends me tus and took us under their protection, escorting us in safety to our hotel»
[14] Ver en Nashe Slovo nº 2: «Epitaphy for a living friend»
[15] “Fracción Interna de la CCI”, grupo parásito cuyos miembros fueron excluidos de la CCI negándose a defender sus posiciones y sus actuaciones ante la comisión de recurso que el 15° congreso había nombrado. Uno de sus miembros destacados, conocido por Jonás, había sido expulsado antes por comportamientos indignos de la militancia revolucionaria. Ver https://es.internationalism.org/revista-internacional/200207/3276/documentos-de-la-vida-de-la-cci-el-combate-por-la-defensa-de-los-p [32] y https://es.internationalism.org/revista-internacional/200604/834/fraccion-interna-de-la-cci-intento-de-estafa-a-la-izquierda-comunis [33]
[16] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200602/471/circulo-de-comunistas-internacionalistas-argentina-que-es-y-que-funcion [34]
[17] Simón sería excluido en el 11º congreso de la CCI por comportamientos incompatibles con la militancia comunista
[18] Visiblemente se trata de un error, puesto que El GIGC data su artículo contra la CCI el 1 de Enero, antes no solo de que publicáramos la interpelación a Gaizka –ver nota 1- (28.01), sino de la fecha que lleva a pie de página (20.01). Al publicar nuestro artículo de denuncia, el GIGC se ha apresurado a corregir la fecha de publicación de su texto.
[19] Buró Internacional por el Partido Revolucionario, de tendencia Damenista, actualmente Tendencia Comunista Internacionalista (TCI)
[21] Gulf Coast Communist Fraction
[22] Vaya por delante que no pretendemos en absoluto igualar por el mismo rasero a la GIGC/Bourrinet y la GCCF. El GIGC es un grupo parásito que solo existe para atacar a la CCI y aunque hubiéramos publicado un artículo de denuncia de Mata Hari ellos dirían que “no han notado nada”, para pasar directamente al ataque. Y otro tanto puede decirse de Bourrinet. La GCCF es un grupo joven sin experiencia y en búsqueda de clarificación, sensible a las zalamerías de Gaizka y del GIGC/Bourrinet.
[23] «we have nothing but condemnation for this egregious and immoral hit-piece of personalized gossips completely removed from a political terrain»
[24] "Cuestiones de organización, IV - La lucha del marxismo contra el aventurerismo político [36]".
[25] Idem
[26] Idem
[27] Ver nota (1) del mismo artículo
[28] Vperyod (Adelante) un periódico en ruso editado en Gran Bretaña, de tendencias narodniki
[29] Lavrov Pyotr Lavrovich (1823-1900) filósofo, sociólogo y periodista ruso, partidario narodniki (populismo); miembro de la 1ª Internacional que participó en la Comuna de París
[30] En Alemania el informe se tradujo como “Un complot contra la Internacional” por eso en las Obras citadas (del inglés), Engels se refiere así al informe de la comisión de encuesta de la Haya, en lugar de “La Alianza de la Democracia Socialista y la Asociación Internacional de los Trabajadores”, pero se trata del mismo informe.
[31] Engels se refiere así a Pyotr Lavrov, como explica al inicio del artículo, para respetar el anonimato que éste escrupulosamente le requiere y del cual Engels se burla, puesto que el verdadero nombre del redactor de Vperyod es bien conocido tanto en Gran Bretaña como en Rusia; por eso propone referirse al autor como Peter, “un nombre muy popular en Rusia
[32] Engels, Refugee Literature III, Marx/Engels Collected Works, 2010 Lawrence &Wishart Electric Book, Vol 24 pag 21-22 (traducido por nosotros): «The main charge, however, is that the report is full of private matters …collected by hearsay. His assertion is, anyway, frivolous in the extreme. The facts in question are attested by authentic evidence, and those concerned took good care not to contest them. But Friend Peter is of the opinion that private matters, such as private letters, are sacred and should not be published in political debates. To accept the validity of this argument on any terms is to render the writing of all history impossible…
Again, if one is describing the history of a gang like the Alliance, among whom there is such a large number of tricksters, adventurers, rogues, police spies, swindlers and cowards alongside those they have duped, should one falsify this history by knowingly concealing theindividual villainies of these gentlemen as "private matters"?... When, however, the Forward describes the report as a clumsy concoction of essentially private facts, it is committing an act that ishard to characterise. Nobody can read the "Komplott gegen die Internationale" without being convinced that the private matters interspersed in it are the most insignificant part of it, are illustrations meant to provide a more detailed picture of the characters involved, and that they could all be cut without jeopardising the main point of the report. The organisation of a secret society, with the sole aim of subjecting the European labour movement to a hidden dictatorship of a few adventurers, the infamies committed to further this aim, particularly by Nechayev in Russia —this is the central theme of the book, and to maintain that it all revolves around private matters is, to say the least,irresponsible.»
[33] Partido Socialista Obrero Español
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El panorama es desolador, los muertos se cuentan por cientos, el olor ácido inunda muchos sectores de la ciudad, familias enteras han perecido, al igual que muchos trabajadores de la salud. Hasta ahora el estado ecuatoriano reconoce 315 muertes por COVID-19[1], sin especificar de ese número cuántos corresponden a la ciudad de Guayaquil; no obstante, la cantidad de fallecidos por COVID-19 en Guayaquil, no representa la cantidad objetiva que la población, médicos, periodistas y personas extranjeras han sido testigos de la enorme tragedia; por su parte el Estado incapaz de responder a la emergencia sanitaria, trata de ocultar las cifras de los cuerpos esparcidos por calles y avenidas que ante la denuncia de mucha gente, poco a poco son retirados para almacenarlos en tres dependencias hospitalarias, además, las morgues están llenos de cadáveres sin identificar. Ante esta situación, cada día se vive el drama de cientos de familias reclamando los restos de sus seres queridos para proceder con un entierro digno. Es un espectáculo de horror producto de la falta de hospitales, sin personal médico suficiente, sin medicamentos, con recortes presupuestarios permanentes, lo que indica que la burguesía no está interesada en resolver necesidades elementales de la gente, el comportamiento cínico y mentiroso de la burguesía es propio y exclusivo de criminales.
Por ahora la ciudad de Guayaquil sigue sumergida en la histeria y el miedo, cuyas imágenes recorren el mundo provocando indiganción y solidaridad en muchos trabajadores. Igual reacción provoca muchos lugares donde los Estados no pueden atender a miles de infectados por una epidemia que la burguesía conocía desde hacía años que podía ocurrír.
Los medios de información exponen la magnitud del desastre, ningún país hasta hoy, ha mostrado cuán preparado estaba ante una emergencia de la magnitud que está viviendo la humanidad, todo lo contrario, demuestra la desatención y el deterioro de los sistemas sanitarios que han colapsado en China, EEUU, España, Italia, incluso, se podría pronosticar los mismos efectos en países que se han vuelto supuestamente modelos de excelencia en administración burguesa como Dinamarca. El comportamiento de la burguesía, en todos los países ha sido similar, primero han minimizado el impacto de la pandemia, luego han cambiado por un comportamiento más alarmante de preocupación, sin embargo, todo resulta inútil ante el deplorable sistema sanitario mundial con el que cuentan hoy los Estados que no pueden responder a la emergencia del COVID-19, una epidemia que ha estado latente en los últimos veinte años. Por tanto, la conducta hipócrita de los gobernantes, no se resume sino, en tratar de salvar la economía por sobre las vidas de las personas, tal como lo dijo el Vicepresidente de USA a inicios de marzo de 2020, en otras palabras, cómo continuar acumulando capital en perjuicio de trabajadores y población en general.
Como parte del deterioro del sistema sanitario mundial, el estado ecuatoriano, como ha ocurrido en otros países, el 2019 despidió 2500 trabajadores entre médicos, enfermeros y personal de limpieza; el presupuesto para salud del 2020, la asamblea nacional, lo aprobó con menos 81 millone de dólares respecto al año anterior, (3.097 millones de dólares/presupuesto de salud 2019). Si comparamos el presupuesto de salud 2019 con el pago de la deuda externa del mismo año que fue de 8.107 millones de dólares, eso demuestra la preferencia del Estado ecuatoriano en la acumulación de capital dejando de lado la salud y otras necesidades de la población.
Por tal razón, el impacto que ha provocado el COVID-19 en Guayaquil, se debe a una burguesía que no le interesa la salud de la población, ni le interesa invertir en infraestructura y menos aún, en los trabajadores sanitarios. Es así que, desde el 16 de marzo que oficialmente se declaró la pandemia en Ecuador, ese mismo día, el Ministro de Economía Richard Martinez declaró su intención de pagar 325 millones de dólares a los tenedores de Bonos del Estado, cosa que lo efectivizó el 21 marzo, en medio de una crisis sanitaria que desbordaba de muertos por doquier. Este mismo acto llevó a que renunciara la Ministra de Salud, Catalina Andramuño, acusando al gobierno de Moreno de no proporcionarle los recursos para enfrentar la pandemia. Mientras tanto, la Alcaldesa de Guayaquil, la derechista Cintya Viteri, además de lavarse las manos, le trasnfirió la responsabilidad de levantar los cadáveres al gobierno central de Moreno. Por su parte, el Vicepresidente Otto Sonnenholzner, desde el 16 de marzo, aparece como un héroe enfrentado la pandemia, aunque en verdad, se trata de una campaña promocionándose para las próximas presidenciales. Éste panorama, resume el grado de descomposición de la burguesía en Ecuador y en muchos países del mundo.
La tragedia que atraviesa la ciudad de Guayaquil, probablemente, hasta ahora, es la más cruda y dramática, sin embargo, la responsabilidad no corresponde al virus ni a la población a quien se intenta transferir la responsabilidad de “indisciplinados”, sino, es el sistema capitalista, incapaz de satisfacer las necesidades humanas el verdadero responsable del desastre sanitario tal como se lo anunciaba en nuestro artículo publicado el 25 de marzo de 2020: “una realidad que quedará palidecida cuando se contabilice el impacto de esta epidemia en América Latina, África, donde los sistemas sanitarios son aún mucho más precarios o directamente inexistentes”.[2] Un anuncio previsible, precisamente por las contradicciones del capitalismo a nivel mundial.
Los impactos que ha provocado la burguesía en el tratamiento de la crisis de la pandemia en Guayaquil, son varios:
La crisis sanitaria del COVID-19, lo que ha hecho es demostrar el carácter que siempre ha tenido la burguesía con respecto a las necesidades humanas, por tal motivo, los trabajadores, además de conocer cómo se comporta su clase enemiga, debe preparase para intervenir en un futuro no tan lejano para cambiar de raíz la sociedad capitalista que no promete ningún futuro. La única posibilidad de salir de este horrible atolladero, es la revolución proletaria con una perspectiva comunista. En este callejón sin salida de la burguesía, queda claro que:
En una sociedad desordenada y anárquica que solo busca la ganancia, no contempla la satisfacción de las necesidades humanas, por tal razón, las fuerzas productivas con que cuenta la humanidad, es el producto del trabajo de la clase obrera internacional que es explotada al servicio de la burguesía, por tanto, serán los mismos trabajadores que podrán llevar adelante la revolución mundial para cambiar el destino de la humanidad, en una sola comunidad humana mundial.
Contra el virus de la sociedad capitalista en descomposición,
¡Proletarios de todos los países uníos!
Internacionalismo Ecuador
Sección de la Corriente Comunista Internacional
Abril de 2020.
[1] En el momento que publicamos este artículo el gobierno ecuatoriano reconoce 369 muertos lo que expresa una fuerte subestimación. Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-51705060 [39]
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En estos días raros en lo que lo anormal se ha hecho norma, sin arañar siquiera la superficie del sistema de dominación, sino como una continuación exacerbada de esa asfixiante dominación de lo cotidiano. Con un Estado capitalista cada vez más empoderado como entidad mediadora de toda la vida social; un grupo de compañeros que llevamos muchos años compartiendo militancia en diversas iniciativas de la ciudad de Alicante y alrededores, nos hemos reunido para iniciar un debate sobre la situación actual e histórica. Nuestra militancia, que ha divergido en el trascurso de los años, conserva dos elementos desde una perspectiva de Clase: la afirmación de la necesidad real de la autonomía de la Clase obrera (nuestra Clase) y del internacionalismo proletario. En consecuencia, aun cuando existen criterios divergentes en ciertas cuestiones, nos reconocemos en el movimiento revolucionario histórico e internacional del proletariado.
- La necesidad constante de acumulación del capital determina la constancia imparable de sus crisis. La ciencia histórica de la Clase obrera llegó a establecer una pauta temporal, cada 10 - 15 años la crisis es un fenómeno imparable.
- La crisis se solventaba a través de la destrucción de personas, mercancías y mercados; la guerra es el fenómeno prioritario para favorecer la destrucción necesaria que impone la lógica suicida del capital.
- La mundialización del capitalismo (desde principios del siglo XX), y la desaparición progresiva de los mercados precapitalistas, exacerba las rivalidades interburguesas y da entrada a una situación de crisis acumulada, donde se desarrollan guerras imperialistas a gran escala con un poder de destrucción masivo.
- La segunda guerra imperialista mundial y la terrible destrucción que genera (como secuela de la primera guerra imperialista), con el consenso de los obreros de todos los países aliados a sus respectivas burguesías bajo las banderas del fascismo o la democracia (ambas caras perversas del perverso capital), propician la recuperación económica de los llamados “30 gloriosos”, los años de reconstrucción y crecimiento acelerado. Un balón de oxígeno a un capital acorralado por su propio desarrollo.
- Desde el retorno de la crisis (años 70) y de la lucha proletaria, no han sido pocos los intentos del capital de volver a enrolarnos en una gran guerra, ni pocas las guerras locales que se han librado sobre nuestros cuerpos y los de nuestros hermanos y hermanas de Clase.
- Sin embargo, dos factores han impedido el desarrollo de una guerra a gran escala en el sentido clásico: la humanidad rechaza ser enrolada en nuevas guerras, hay una conciencia (aun no de clase) de rechazo lógico a la guerra desde una óptica pacifista, no revolucionaria. Un intento forzado del capital hacia la guerra pudiera acelerar, la actualmente lenta, toma de conciencia. Por otro lado, la proliferación de armas nucleares pudiera convertir una última aventura guerrera, en la última de las guerras. La burguesía, una clase sin escrúpulos a la no le asusta derramar la sangre ajena, si teme por sus propias venas.
La actual crisis del coronavirus arroja algunas cuestiones que precisan ser sopesadas y clarificadas, cuestiones generales:
. Ideológicamente, exacerba los elementos más brutales de la ideología dominante, los pilares sobre los que se sostiene la falsa conciencia de la realidad: el nacionalismo, la defensa de la nación y la lucha unida y por encima de las divisiones de la sociedad en clases contra el virus malvado, la unión de ricos y pobres por encima de la realidad misma, la llamada constante (entre vítores y aplausos y casposas canciones) a la sacrosanta UNIDAD NACIONAL. La atomización, la estrategia de la separación de nuestros iguales y de nosotros mismos, cristalizada a la perfección en el confinamiento, la proscripción del contacto, del cariño, de la solidaridad.
. Políticamente, renueva las necesidades del capitalismo de Estado, el papel superior y rector del Estado como garante y mediador directo de todas, TODAS, las relaciones humanas. Y no olvidemos (como tan interesadamente hace la izquierda capitalista) que el Estado, es el órgano de poder de la burguesía, no es un estamento neutral que vela objetivamente por los intereses de la mayoría, es el estado de poder de una minoría. La represión con excusa vírica, la militarización de la vida social, son sólo algunos síntomas de esta enfermedad, y posiblemente vengan para quedarse. Se habla de economía de guerra, estado de guerra y se nos quiere convertir a todos en soldaditos, desde esa asquerosa lógica MILITARISTA.
En el terreno económico valoramos diversas opciones, que por el momento no somos capaces de dilucidar:
Bueno, la verdad es que lo que está pasando no lo empezaremos a ver más o menos claro hasta que no pase un tiempo, obviamente.
En lo económico vemos como está afectando a todos los países en mayor o menor medida y no está tan claro que "bloque imperialista" es el que sale ganando, si bien es cierto que la libre circulación de mercancías beneficia la acumulación, no es menos cierto que en los últimos años se libra una guerra comercial entre China, USA y la UE. Las políticas proteccionistas han aumentado frente a un pastel más pequeño (el mundo) a repartir entre los mismos carroñeros. Está por valorar como afecta y como el capital va a aprovechar el fenómeno del coronavirus, pero una hipótesis se cierne y se entrecruzan desde la misma necesidad de la guerra imperialista:
Nos preguntamos si puede el fenómeno vírico ser un sustituto de la guerra imperialista clásica, ya que pudiera llegar a equiparar su capacidad destructiva de mano de obra, mercancías y mercados, favoreciendo procesos cíclicos de reconstrucción. De ser esta opción viable (ello no sólo depende de la voluntad de la burguesía) la reedición de estas situaciones, de los estados de excepción y de la paralización temporal y parcial de ciertas áreas económicas, se tornará cíclica y constante. De hecho, este tipo de situaciones ya se da en ciertas regiones del planeta, donde lo que aquí se considera excepcional, es algo normal en los ciclos de supervivencia. Pudiera ser esto una evidencia de la decadencia imparable del sistema capitalista, o bien una vía de acumulación frente a su decadencia imparable. Dicho de otro modo, sería la forma que adopta la guerra imperialista a gran escala en el futuro inmediato.
No obstante, nos plantemos serias dudas sobre esta hipótesis, ya que para que esto fuera así, debería provocar además de la destrucción de mercados y mercancías (algo factible por el hundimiento económico) millones de muertes para conseguir destruir suficiente mano de obra que de otra forma quedaría en la miseria. No parece el caso, el número de muertes, aunque se le dé mucho bombo no es ni mucho menos alarmante, más bien parece ser que lo que se quiere evitar es el colapso de los hospitales. Solo la miseria cotidiana ya causa millones de muertes por el hambre y las enfermedades o la contaminación en los países industrializados...Y aunque igualmente factible, demasiado peligroso incluso para las élites, siendo equiparable a una guerra nuclear. Es decir, una auténtica pandemia vírica mayoritaria afectaría tanto a ricos como a pobres, a no ser que estos tuvieran la vacuna de antemano.
No debemos obviar tampoco los reiterados avisos sobre la inminente destrucción de millones de empleos a causa de la robotización, las migraciones masivas a causa de fenómenos meteorológicos por el cambio climático y la sobrepoblación de las ciudades convertidas en muchos casos en gigantescas favelas.
Quizás esta "pandemia" sirva de excusa para un nuevo replanteamiento de las relaciones laborales, más y más precariedad, etc.., y para un nuevo orden mundial, pero esto entraría en el terreno de la conspiranoia, con su "internacional" capitalista capaz de dictar que políticas deben cumplir los Estados, ¿todos? Aunque a decir verdad los capitalistas tienen su internacional en distintos organismos BM, FMI, G7, OMS...
Sabemos del simulacro sobre una epidemia vírica llevado a cabo en septiembre y que ha salido a la luz.
¿Puede que se trate de una cortina de humo que esconda un "inminente" colapso de la economía mundial y que sirva para resetear el sistema...y ya de paso colar nuevas medidas de represión para un nuevo tiempo???
Para la lógica del capitalismo sin duda es necesaria la destrucción de mano de obra, a la vez que un abaratamiento del trabajo, y desde distintas posiciones (unas más conspiranoicas que otras) esto se da por hecho. La sobrepoblación es un problema de seguridad y principal para todos los Estados.
Tampoco es descartable que efectivamente estas pandemias se deban a las crisis climáticas y a la nociva relación entre los humanos y otras especies, sumado a la incapacidad de los Estados para darles solución más allá de la aplicación de medidas policiales/militares... y quizás para de paso ganar una pasta.
- Los límites del capital no están sólo, ni principalmente en sus contradicciones económicas, en esa tendencia matemática al decrecimiento de la tasa de ganancia. El capital demuestra en este sentido, su capacidad creativa, la apertura de nuevas formas de acumularse, aun cuando sea en falso, de sacar cabeza sobre el sangriento lodazal que es su dominio.
- El límite real del capital, en el sentido de PODER derribarlo y trasformar el mundo de raíz, instaurar la verdadera Vida frente a la supervivencia, es la revolución proletaria mundial.
- Como en toda guerra imperialista, la burguesía centra sus esfuerzos en el terreno ideológico, nos bombardea con un aluvión de acciones inertes para realizar durante el encierro y mantenernos activos y sin pensar (como buenos zombis), a la par que expande sus elementos ideológicos clásicos con ferocidad: defensa de la economía nacional y rechazo “a lo de fuera” (ahora convertido en peligrosa enfermedad) y desconfianza de nuestros iguales. La soledad nos seguirá matando, más rápido que cualquier virus.
- No es preciso negar la existencia del virus para exigir la necesidad de negar, en la práctica, la brutalidad de la sociedad realmente existente. La lógica militar y guerrera del capital.
- Hoy como ayer, la consigna internacionalista y revolucionaria del proletariado será enfrentar a todas las burguesías y sus Estados, retomar la frase cierta, de que, dados a elegir, elegimos nuestra autonomía de Clase, porque, sin duda, todas las fracciones de la burguesía son peores.
Nuestra intención es seguir discutiendo y debatiendo, la actividad más subversiva que hoy se puede desarrollar es recuperar las armas de la crítica, y deseamos abrir esa discusión a todos los camaradas que deseen aproximarse a ella y compartir sus posiciones con nosotros. Por lo que este documento es solo el principio de una herramienta para el debate… CONTINUARÁ…
PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, ABRACEMOSNOS
PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, TOSAMOS FUERTE CONTRA EL BURGUES MÁS PRÓXIMO
Fdo: ex-CAUs
Saludamos la iniciativa de reunirse y discutir. Es una expresión del esfuerzo de toma de conciencia en la clase obrera y simultáneamente una contribución a su desarrollo.
Los compañeros fijan como punto de partida su adhesión a la clase obrera y al internacionalismo. Esto lo ven como marco de discusión donde se expresan divergencias. Por otra parte, conciben sus reflexiones como algo abierto, en evolución, y declaran su intención de “seguir discutiendo y debatiendo, la actividad más subversiva que hoy se puede desarrollar es recuperar las armas de la crítica, y deseamos abrir esa discusión a todos los camaradas que deseen aproximarse a ella y compartir sus posiciones con nosotros”.
Nos parece el método adecuado en el mundo proletario: partir de lo que nos une para en ese marco abordar lo que nos pueda separar mediante un debate sano y abierto.
Ese es el método que vamos a seguir en nuestra respuesta con el fin de animar una discusión en la que participen otros grupos y compañeros.
Frente a la crisis pandémica y la crisis económica en ciernes, los compañeros postulan rechazan que el capitalismo desaparecerá por sí solo, abatido por sus propias contradicciones, al contrario, afirman que “El límite real del capital, en el sentido de PODER derribarlo y trasformar el mundo de raíz, instaurar la verdadera Vida frente a la supervivencia, es la revolución proletaria mundial”. Por tanto “No es preciso negar la existencia del virus para exigir la necesidad de negar, en la práctica, la brutalidad de la sociedad realmente existente. La lógica militar y guerrera del capital”, por lo que “Hoy como ayer, la consigna internacionalista y revolucionaria del proletariado será enfrentar a todas las burguesías y sus Estados, retomar la frase cierta, de que, dados a elegir, elegimos nuestra autonomía de Clase, porque, sin duda, todas las fracciones de la burguesía son peores”.
Compartimos plenamente estas posiciones, así como la denuncia de cómo el capital está “gestionando” la crisis pandémica: aprovecha el confinamiento para imponer una ideología de guerra y de Unión Nacional, que favorece la atomización, el individualismo, el cada uno a la suya, el todos contra todos, el miedo a “lo extraño” y, por tanto, insidiosamente estimula la xenofobia y el racismo. “La burguesía centra sus esfuerzos en el terreno ideológico, nos bombardea con un aluvión de acciones inertes para realizar durante el encierro y mantenernos activos y sin pensar (como buenos zombis), a la par que expande sus elementos ideológicos clásicos con ferocidad: defensa de la economía nacional y rechazo “a lo de fuera” (ahora convertido en peligrosa enfermedad) y desconfianza de nuestros iguales. La soledad nos seguirá matando, más rápido que cualquier virus”
Compartiendo este valioso terreno común, queremos analizar lo que no nos parece válido en las posiciones que expresan los compañeros.
Una parte de su texto desarrolla especulaciones sobre la posibilidad de que la pandemia hubiera sido provocada por el capital para que, extinguiendo masivamente vidas, jugara el papel de una guerra imperialista: liquidar fuerza de trabajo y mercancías para reanudar la acumulación de capital[1]. Los propios compañeros se plantean serias dudas sobre estas ideas.
Los compañeros, sin embargo, dudan un tanto de la gravedad de la pandemia: “el número de muertes, aunque se le dé mucho bombo no es ni mucho menos alarmante, más bien parece ser que lo que se quiere evitar es el colapso de los hospitales. Solo la miseria cotidiana ya causa millones de muertes por el hambre y las enfermedades o la contaminación en los países industrializados...”. No es la naturaleza estrictamente virológica de la enfermedad lo que la hace tan letal, sino una serie de factores sociales históricos de gran relevancia: el colapso de los sistemas sanitarios en todo el mundo; su propagación rápida y vertiginosa en base a la enorme intensificación de la producción mundial en las últimas décadas; la desorganización y la parálisis social y económica que ha hecho emerger y ha agravado; la respuesta misma de los Estados que revela una incompetencia evidente y una incuria indignante. Son este conjunto de factores, ligados a la fase histórica de descomposición del capitalismo[2], lo que hace del virus el catalizador de una crisis social de dimensión mundial.
En la historia de la humanidad, las grandes pandemias conocidas han ido ligadas a momentos históricos de decadencia de un modo de producción. La peste negra del siglo XIV estalla en la decadencia del feudalismo. La primera guerra mundial, entrada del capitalismo en decadencia, acarrea la terrible pandemia de la gripe española que provocará 50 millones de muertos.
La COVID19 es, para nosotros, una expresión de la Decadencia del Capitalismo y de forma más precisa de su fase terminal de Descomposición. Necesita comprenderse en el marco de un sistema cuyas contradicciones provocan enormes catástrofes como dos Guerras Mundiales y una interminable cadenas de guerras localizadas aún más devastadoras; los grandes cataclismos económicos que se traducen en un desempleo crónico, en una agravación de la precariedad, el derrumbe de los salarios, el empobrecimiento generalizado; en la alteración climática y la destrucción medioambiental que llevan igualmente a catástrofes tildadas de “naturales”; en el deterioro general de la salud; y, no menos importante, la dislocación social con una barbarie moral y una descomposición ideológica que favorece toda clase de derivas místicas e irracionales.
Es muy positivo que los compañeros reivindiquen la necesidad de la revolución proletaria mundial como única respuesta posible a esta escalada de la barbarie. Pero ¿Cuál es la base material de esta reivindicación? Para nosotros es la decadencia del capitalismo, como ya señaló la Plataforma de la Internacional Comunista (1919): “Ha nacido una nueva época. Época de disgregación del capitalismo, de su hundimiento interior. Época de la revolución comunista del proletariado”.
Esta pandemia pone precisamente de manifiesto la validez de aplicar el concepto marxista de decadencia – cuando el modo de producción se convierte en un freno a las fuerzas productivas que él mismo ha desarrollado – a la situación del capitalismo actual: cuando la peste del siglo XIV no se conocían los microbios en general, en 1918-19 no se habían descubierto los virus. Pero ¿hoy? El virus del Covid 19 se ha secuenciado en semanas. Lo insoportable de las muertes por el coronavirus no es su cantidad, sino que todas serían perfectamente evitables si la ciencia y la tecnología ya existentes no estuvieran sometidas a las leyes de la ganancia y la concurrencia.
Los compañeros desarrollan ciertas ideas que relativizan la noción de Decadencia del Capitalismo, así, afirman que “La necesidad constante de acumulación del capital determina la constancia imparable de sus crisis. La ciencia histórica de la Clase obrera llegó a establecer una pauta temporal, cada 10 - 15 años la crisis es un fenómeno imparable”.
En la ascendencia del capitalismo (su apogeo en el siglo XIX y principios del XX) las crisis tenían un carácter cíclico pues eran “la manifestación de que el mercado interno se halla saturado y necesita ampliarse de nuevo. Por consiguiente, son periódicas (cada 7 a 10 años) y se resuelve con la apertura de nuevos mercados. Estallan de repente. Son de corta duración y no son generalizadas a todos los países. Desembocan en un nuevo impulso industrial. No plantean crisis políticas del sistema”[3].
En el periodo ascendente las crisis cíclicas eran la manifestación del desarrollo del capitalismo, cada una de ellas era un estímulo para nuevas expansiones por todo el mundo, para la conquista de mercados y un desarrollo espectacular de las fuerzas productivas.
En cambio, en la decadencia (desde la segunda década del siglo XX), las crisis “se desarrollan progresivamente en el tiempo. Una vez empezadas se caracterizan por su larga duración. De este modo, mientras que la relación recesión-prosperidad era de unos 1 a 4 en el siglo XIX (2 años de crisis en un ciclo de 10 años), la relación entre la duración del marasmo y la de la recuperación pasa a 2 en el siglo 20. Entre 1914 y 1980, ha habido 10 años de guerra generalizada (sin tener en cuenta a las guerras locales permanentes), 32 años de depresión (1918-22, 1929-39, 1945-50, 1967-80), o sea un total de 42 años de guerra y de crisis, contra, sólo 24 años de reconstrucción (1922-29 y 1950-67). Mientras que, en el siglo XIX, la máquina económica se impulsaba de nuevo por sus propias fuerzas, al terminar cada crisis, las crisis del siglo XX desde un punto de vista capitalista no tienen “solución” sino en la guerra generalizada. Al ser estertores de un sistema moribundo, las crisis plantean al Proletariado la necesidad y la posibilidad de la revolución comunista. El siglo XX es claramente "la era de las guerras y de las revoluciones" como lo indicaba, cuando se fundó, la Internacional Comunista”.
Desde 1914 la economía capitalista no funciona según el esquema crisis – prosperidad en una dinámica ascendente, sino, que tiende a una crisis crónica, que, pese a la intervención masiva de los Estados -capitalismo del Estado- es cada vez más grave.
Los compañeros denuncian claramente la naturaleza imperialista de la guerra y combaten con firmeza las banderas con las que las fuerzas del capital (desde la extrema derecha a la extrema izquierda) pretenden movilizar tras ellas a los proletarios: nación, fascismo, democracia etc.
Esto es muy justo y lo compartimos, sin embargo, estiman que “dos factores han impedido el desarrollo de una guerra a gran escala en el sentido clásico: la humanidad rechaza ser enrolada en nuevas guerras, hay una conciencia (aun no de clase) de rechazo lógico a la guerra desde una óptica pacifista, no revolucionaria. Un intento forzado del capital hacia la guerra pudiera acelerar, la actualmente lenta, toma de conciencia. Por otro lado, la proliferación de armas nucleares pudiera convertir una última aventura guerrera, en la última de las guerras. La burguesía, una clase sin escrúpulos a la que no le asusta derramar la sangre ajena, si teme por sus propias venas”
Estamos totalmente de acuerdo con el primer factor. Si la humanidad no se hundió en los años 70-80 del siglo pasado en una Tercera Guerra Mundial fue por la resistencia del proletariado de las grandes concentraciones industriales a dejarse alistar para la guerra. Esta resistencia fue más bien pasiva y planteada a nivel individual lo que limitó seriamente su fuerza como dicen los compañeros.
Ahora bien, el segundo factor que apuntan no nos parece correcto. La guerra imperialista tiene una lógica infernal que hace que una vez desencadenada se convierte en una vorágine de destrucción y barbarie que es casi imposible detener.
En el periodo ascendente del capitalismo “la guerra tiene la función de asegurar a cada nación capitalista una unidad y una extensión territorial necesaria para su desarrollo. En este sentido, a pesar de las calamidades que lleva consigo, es un momento de la naturaleza progresiva del capital. Las guerras están limitadas a 2 o 3 países por lo general limítrofes y son de corta duración, provocan pocas destrucciones, determinan, tanto para los vencidos como para los vencedores un nuevo impulso”.
En oposición a ello, las guerras de la decadencia “ya no son el resultado de las necesidades económicas del desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad, sino, esencialmente, de causas políticas. Ya no son momentos de la expansión del modo de producción capitalista, sino la expresión de la imposibilidad de su expansión. Ya no puede desarrollar la valorización de su capital, sino únicamente mantenerla a expensas de los países del bloque adverso con el resultado final de la degradación de la totalidad del capital mundial. Las guerras son guerras generalizadas al conjunto del mundo y tienen como consecuencia enormes destrucciones de la economía mundial yendo así hacia la barbarie generalizada. De ningún modo son las guerras del siglo XX "curas de juventud", sólo son convulsiones de un sistema moribundo”.
Las guerras imperialistas no ofrecen ninguna solución a las contradicciones del capital, sino que, por el contrario, las agravan. Si bien es cierto que, como dicen los compañeros, “La segunda guerra imperialista mundial y la terrible destrucción que genera (…), propician la recuperación económica de los llamados “30 gloriosos”, los años de reconstrucción y crecimiento acelerado. Un balón de oxígeno a un capital acorralado por su propio desarrollo”, esa reconstrucción se debió a que, por un lado, Estados Unidos no sufrió en su propio país ninguna destrucción, por lo que pudo erigirse en factor de acumulación a escala mundial y, por otra parte, había todavía áreas no capitalistas en el planeta para permitir ese balón de oxígeno al capitalismo.
Desde ese punto de vista, la guerra imperialista es un engranaje irracional que escapa al control de los diferentes imperialismos nacionales participantes. Es posible que cada cual “lamente” la ruina que se está generando, pero la apuesta de cada capital nacional es salir ganador y poder cargar sobre los rivales (y sobre la propia clase obrera) las consecuencias de la guerra. De ahí que la proliferación actual de armas nucleares no constituya el menor freno en el sentido de volver “racionales” a los capitalistas y evitar ir “demasiado lejos”.
La naturaleza cada vez más incontrolable y alejadas de toda racionalidad para la lógica del propio sistema, de sus contradicciones nos permite comprender la pandemia actual. De la misma forma que las guerras imperialistas -especialmente las que se generalizan- se convierten en un mecanismo imparable, las pandemias, como la actual, son un engranaje que, una vez puesto en marcha, resultan de muy difícil control.
Esa irracionalidad lleva al extremo de que los países más “avanzados” se estén robando unos a otros los suministros necesarios para hacer frente a la pandemia, aunque eso signifique ¡¡¡ agravarla aún más a escala mundial!!! Y por tanto para sí mismos a medio plazo. Como hemos señalado en el artículo sobre la “guerra de las mascarillas”[4], ante problemas mundiales, la clase explotadora no puede deshacerse de su fragmentación en intereses nacionales contrapuestos. La dinámica centrífuga irracional también se expresa en la actual pandemia en el fenómeno de que, dentro de los Estados nacionales, las administraciones regionales se disputan y se hacen trampa unas a otras los suministros sanitarios, como hemos podido ver en Estados Unidos, Alemania y España.
Estamos viendo que la pandemia expresa una crisis económica mundial en ciernes que finalmente está tomando forma y tiende a tomar proporciones que muchos analistas ven incluso mayores que en 2008.
Concentrándonos en el plano epidemiológico, nos hablan de “pasar la cuarentena” en la esperanza del “día después”. Sin embargo, en primer lugar, ese “día después” tarda en llegar y tiende a prolongarse. En segundo lugar, existe un consenso en los medios científicos de que pueden darse nuevas oleadas de infección cuyas consecuencias son imprevisibles. En última instancia, los sistemas de salud, ya de por sí muy deteriorados antes de la pandemia, ¿en qué condiciones quedan para enfrentar esta y otras muchas enfermedades? No olvidemos que en años recientes han proliferado epidemias de ébola, dengue, SIDA, cólera, zika etc.
Por ello, pensamos que la cuestión clave no es la pandemia en sí, sino las condiciones históricas en las que se está desarrollando como resultado y factor acelerador de las graves contradicciones en las que el capitalismo cae tras un siglo de decadencia y más de 30 años de descomposición social e ideológica.
Corriente Comunista Internacional 20-4-20
[1] Las ideas “conspiranoicas” tienen cierto impacto. Una encuesta en USA mostraba que un 33% de los encuestados creían que la pandemia había sido provocada de manera artificial. Tenemos el propósito de hacer un artículo sobre el tema.
[2] Ver nuestras Tesis sobre la Descomposición https://es.internationalism.org/revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo [9]
[3] La lucha del proletariado en el capitalismo decadente https://es.internationalism.org/revista-internacional/200805/2265/la-lucha-del-proletariado-en-el-capitalismo-decadente [44] . Mientras no se diga lo contrario las citas siguientes proceden de este documento.
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Continuando la serie que iniciamos sobre los Gobiernos de Izquierda entre 1931-39[1], vemos ahora qué hicieron los gobiernos monocolores del PSOE (1982-96 con Felipe González y 2004-2011 con Zapatero). Este estudio histórico tiene el objetivo militante de dar una respuesta NEGATIVA a las preguntas sobre el actual gobierno de coalición PSOE-UP: ¿sería preferible a un gobierno de derecha? ¿crearía un muro contra la extrema derecha de Vox? ¿llevaría políticas que, aunque fuera mínimamente, ayudarían a los obreros y a “los más desfavorecidos”?
La guerra de 1936 significó el alistamiento del proletariado para un enfrentamiento entre bandos burgueses (el franquista y el republicano) que causó una cruel masacre (un millón de muertos), abrió la puerta a la barbarie de la Segunda Guerra Mundial (60 millones de muertos) y condujo a la instauración de un régimen de terror: el franquismo.
Derrotado el proletariado, la burguesía española podía prescindir de las formalidades democráticas y ejercer su dictadura sin tapujos mediante un régimen basado en la tutela militar de una “coalición” de derechas: Falange, abiertamente fascista, la derecha conservadora tradicionalista, la democracia cristiana y los monárquicos de Don Juan, el abuelo del actual rey. Este agrupamiento se rige no tanto por el engranaje democrático (partidos, votaciones, derechos etc.) sino por la dictadura personal del “caudillo” (Franco).
La ideología del régimen cambiará al hilo de la evolución mundial, aunque siempre tuvo dos pilares fundamentales resumidos en el “nacional – catolicismo”: un nacionalismo trasnochado y ridículo basado en recordar las “glorias imperiales” de España, perdidas en la noche de los tiempos, y un integrismo católico. El famoso “por el imperio hacia dios”.
En 1939-43 Franco coquetea con la Alemania nazi. Sin embargo, al ver que está perdiendo la guerra, se distancia gradualmente mediante un pacto “discreto” con los británicos. Finalizada la contienda, se integra en el bloque imperialista USA exhibiendo una ruidosa ideología anticomunista. USA firmará un pacto para establecer bases militares en la península (1953), favorecerá su admisión en la ONU (1956) y con la visita de Eisenhower (1959) le dará un fuerte espaldarazo.
En los 60, el crecimiento económico será utilizado por el régimen para agitar la bandera del “Desarrollismo”. Un “desarrollo” logrado con salarios de miseria, una explotación brutal, la emigración a Europa de 2 millones de trabajadores, y que tendrá pies de barro: el turismo, la especulación inmobiliaria y un núcleo industrial relativamente rentable.
Sin embargo, este régimen, acostumbrado a tratar de forma despiadada a una clase obrera sometida y amordazada, carecerá de los medios políticos adecuados (sindicatos “obreros”, libertades democráticas, partidos políticos) para hacer frente a un resurgimiento de la lucha obrera.
Ya en 1946 hubo una huelga general en Manresa (ciudad industrial de la provincia de Barcelona) que estalló de forma espontánea. En 1947 se produjo la lucha de los astilleros Euskalduna de Bilbao, en 1951 el famoso boicot a los tranvías en Barcelona y en 1956 huelgas en la cuenca minera de Asturias donde los obreros eligen comisiones obreras (organismos cuyo nombre fue recuperado para desarrollar un sindicalismo clandestino por parte del PCE[2]). La oleada de huelgas que en 1962 tiene como epicentro Asturias se extiende a fábricas de Barcelona y Valencia.
Desde mediados de los 60 se produce una maduración subterránea en los obreros de muchos países, con la irrupción de nuevas generaciones proletarias que no han vivido la época más dura de la contrarrevolución y que se expresan en el Mayo 68 y se extiende a numerosos países (el Otoño Caliente Italiano de 1969, el Cordobazo argentino de 1969, la insurrección en Polonia 1970 etc.)[3]
Esta recuperación histórica del proletariado tiene su eco en España. La huelga de la construcción de Madrid de 1970, la huelga de Seat en Barcelona (1971), la huelga masiva de Vigo que crea una Asamblea General de Ciudad y la huelga de Ferrol (1972), la huelga masiva de Pamplona (1973), la huelga del Bajo Llobregat (1974), son las manifestaciones más avanzadas de una amplia combatividad obrera que desborda no solamente las estructuras sindicales del régimen, sino que en muchos casos escapa al control del sindicato clandestino CCOO.
En 1974 se bate en España el récord mundial de huelgas en un Estado donde ¡la huelga está prohibida! Esto supone una seria deslegitimación del régimen, por ello, amplios sectores de la burguesía española quieren librarse de él e ir a la “restauración de la democracia”. Estados Unidos y otros países del bloque occidental comprenden el peligro y la CIA favorece la eliminación por el grupo terrorista ETA del sucesor del “caudillo”, Carrero Blanco (atentado de 1973). Sectores del régimen ven necesario “evolucionar”, entre ellos Fraga, que se había distinguido en los años 60 por su furibunda represión de la prensa “aperturista”.
Empujado por presiones nacionales e internacionales, el régimen comienza en 1974 una “apertura” (el “Espíritu del 12 de febrero”) tolerando actos de los partidos de oposición, llevando conversaciones con el PSOE[4] y dando cada vez más cancha a los sindicatos “obreros”. Todo ello desembocará en el nombramiento de Juan Carlos como nuevo jefe del Estado y, aprovechando la muerte del dictador en noviembre de 1975, la “transición a la democracia” a través de sucesivas maniobras: las cortes franquistas se hacen el harakiri y aceptan la “reforma política” (mayo de 1976), la formación del gobierno Suarez (julio 1976) que combina figuras del régimen con algunas caras de la “Oposición Democrática”[5], las elecciones de 1977 y la constitución de diciembre de 1978.
La democracia nace manchada con sangre obrera: en medio de una gigantesca oleada de huelgas, la lucha de los obreros de Vitoria (marzo de 1976) que culmina en una Asamblea General de Ciudad es ferozmente reprimida con 5 obreros asesinados[6].
Igualmente, otra “hazaña” de la democracia son los Pactos de la Moncloa (1977) que ahora se quieren revivir. Estos supusieron un primer hachazo a las condiciones obreras que habían tenido una leve mejora como fruto de las numerosas luchas desde 1962. En nombre de la democracia y de la “participación” a través de los sindicatos “obreros” se reducían los salarios, se empezaba a favorecer los despidos en masa y se daba carta blanca a los empresarios para endurecer el régimen laboral “a condición de pactarlo con los sindicatos representativos”.
La derrota en 1939 del bando republicano supuso la desbandada de los partidos del Frente Popular. Los republicanos ya no levantarían cabeza y hoy son irrelevantes. El PSOE perdió la mayoría de sus cuadros en España, subsistiendo algunos núcleos en torno a su sindicato UGT en Asturias y País Vasco. El único partido que mantendrá una estructura sólida será el PCE, pese a los violentos golpes represivos del régimen. En una primera etapa, el PCE animará guerrillas en áreas dispersas de la geografía española. Sin embargo, su aplastamiento le llevará a un cambio de estrategia: creación de núcleos clandestinos en las fábricas, entre la intelectualidad y en algunas zonas agrarias. Esta política tendrá como eje la “reconciliación nacional” para restaurar la democracia. Esta “reconciliación nacional” pretende acoger a “sectores disidentes del régimen franquista”. Se trata pues de un veneno contra la clase obrera que es encerrada en la nación, la democracia y que lava la cara incluso a la parte “dialogante” (¿?) de la dictadura.
El PCE logrará establecer estructuras de control de la clase obrera que vendrán muy bien a la burguesía con el resurgimiento de las luchas que acabamos de exponer. De hecho, el régimen franquista será el mejor propagandista del PCE al atribuirle obsesivamente toda huelga, toda “alteración del orden público”, al designarlo como un enemigo omnipresente. Lo bien cierto es que cuando se abre la “transición a la democracia”, el PCE es con mucha distancia el partido mejor implantado a escala nacional, poseyendo el sindicato más eficaz -CCOO- y contando con cuadros políticos muy experimentados.
Este desnivel entre el peso enorme del PCE y el muy pequeño del PSOE es un peligro para el bloque USA que teme que los estrechos vínculos de los partidos “comunistas” con Rusia hagan bascular una España en convulsión hacia el bloque imperialista rival, peligro que se manifestó claramente en Portugal, donde el derrumbamiento en 1974 de la dictadura de Salazar abrió una grieta importante que aprovecharon sectores del ejército aliados con el PCP para intentar consolidarse en el poder teniendo éxito hasta su liquidación definitiva en 1976-77.
El PCE comprendió la necesidad de distanciarse de la URSS: en 1968 aprovechó la invasión rusa de Checoslovaquia para “criticar” a Rusia, además Carrillo -gerifalte del partido estalinista- se inventó para la ocasión -en comandita con el PC italiano- la doctrina “eurocomunista” por la que renunciaba a la dictadura de partido único, el método de sumisión al bloque ruso, y se comprometía a respetar los “cauces democráticos”. Más aún, en 1977 reconoció y “saludó” la monarquía de Juan Carlos[7].
Simultáneamente, una pandilla andaluza en torno a Felipe González -el famoso “Clan de la Tortilla”- tomó al asalto el PSOE apartando al viejo aparato de dinosaurios, instalados en el exilio. La operación gozó inmediatamente del apoyo del SPD alemán de Willy Brandt. Asimismo, los trotskistas contribuyeron a la implantación del sindicato socialista, la UGT, para hacer contrapeso al sindicato estalinista, CCOO.
Sin embargo, estos pasos, además del claro apoyo de todos los sectores de la burguesía, incluida la franquista[8], no fueron suficientes. Se necesitaba “más ayuda” para darle las estructuras y el personal necesario para gobernar. El PCE, de la mano de Carrillo, se autosaboteó y a través de sucesivas expulsiones fue empujando hacia el PSOE a numerosos cuadros, especialmente aquellos que se habían tomado en serio la pamplina del “eurocomunismo”. Tales fueron los casos de Semprún y Solé Turá, ministros en los gobiernos PSOE.
Con todos estos mimbres, el PSOE se convirtió en la principal oposición al gobierno UCD. Este gobierno se reveló cada vez más inviable, pues ya había cumplido su función de adaptar las viejas estructuras del franquismo al nuevo marco de la democracia parlamentaria y se colocaba en un “centro” que le empujaba a tierra de nadie. De ahí que la convocatoria de elecciones en octubre de 1982 proporcionara un triunfo sonado al PSOE en nombre del “cambio”.
El “cambio” se tradujo en una adaptación a las estructuras económicas europeas que permitieran la integración en la UE (1986) y un reforzamiento de la adhesión a la OTAN mediante un referéndum (1986) que mostró el cinismo y la duplicidad del PSOE: pasó del “no a la OTAN”, al ambiguo “OTAN de entrada no” para acabar con un SI abierto y descarado.
Sin embargo, donde el PSOE mostró su naturaleza de partido que es la negación de la O de Obrero y la S de socialista, fue con su ataque a los trabajadores donde actuó como una apisonadora:
Estos golpes ampliaron considerablemente la obra iniciada por los Pactos de la Moncloa e inauguraron un ENGRANAJE PERMANENTE de degradación laboral que, desde entonces, se ha ido profundizando gobierno tras gobierno.
Confirmando lo que había hecho en los gobiernos de la República (ver la primera parte de este artículo) al PSOE no le tembló la mano en la REPRESION anti – obrera. Tres casos de asesinato de obreros en lucha fueron:
El PSOE reforzó el aparato de represión con leyes que en nombre del “antiterrorismo” proporcionaban medios legales y policiales para aplastar las luchas obreras y los militantes comunistas. Un ejemplo de ello fue la famosa ley Corcuera, un sindicalista de la UGT nombrado ministro del Interior, que fue popularmente conocida como la “ley de la patada en la puerta”.
Apartado de todo gobierno durante la larga noche del franquismo, el PSOE había suscitado grandes ilusiones que se vieron cruelmente decepcionadas. El Gobierno PSOE fue una clara demostración de lo que es la Izquierda del Capital: EN LA OPOSICION DICE LO QUE NUNCA HARÁ Y EN EL GOBIERNO HACE LO QUE NUNCA HABIA DICHO. En la campaña electoral de 1982 prometió 800 mil puestos de trabajo y durante los 14 años de gobierno se destruyeron más del doble de esa cifra.
Tras 8 años de gobiernos de la derecha bajo la batuta de Aznar, en 2004 el PSOE volvió de nuevo al poder con Rodríguez Zapatero como cabeza visible. Su primera medida, con la que logró una pequeña popularidad, fue retirar las tropas españolas del avispero iraquí. En 2003 se habían producido manifestaciones masivas contra la guerra de Irak en numerosos países confirmando el rechazo a la guerra muy extendido en el proletariado internacional. No obstante, estas demostraciones estaban dominadas por la ideología pacifista lo que debilitó su fuerza[9].
La retirada de Irak no desmentía la naturaleza imperialista y militarista del PSOE. El Gobierno PSOE de González se había implicado fuertemente en la primera guerra de Irak (1990-91) e igualmente en la guerra de Yugoslavia. Por su parte, el gobierno Zapatero participó activamente en acciones guerreras en El Líbano[10], Afganistán y Libia[11].
Con el habitual cinismo “socialista”, Zapatero y sus ministros justificaron estas intervenciones diciendo que eran “humanitarias”, buscaban la “paz” y estaban bendecidas por la ONU. Nuestro artículo antes citado desmonta estas justificaciones: “Zapatero y Llamazares[12] gustan de santificar sus operaciones guerreras con la bendición de la ONU. Pero las acciones amparadas por la ONU son tan imperialistas como las que emprende por cuenta propia Estados Unidos en Irak. Las Resoluciones de la ONU dieron el visto bueno a la primera guerra del Golfo (1991) que causó medio millón de muertos o muchos episodios bárbaros en Yugoslavia (1991-95), Ruanda (un millón de muertos) etc.”. Las verdaderas motivaciones son desveladas a continuación “¿Cuál es el papel del Capital Español en esta telaraña sangrienta? Enviando tropas a El Líbano defiende su pretensión de ser una potencia “mediterránea” con “algo que decir” en Oriente Medio, enviando tropas a Afganistán busca no quedarse fuera de una batalla crucial para el control de Asia Central, vientre estratégico del planeta. Irak era una apuesta perdedora y por eso ZP se retiró revocando la orientación anterior de Aznar”
El primer gobierno Zapatero planteó el ataque a los trabajadores enmascarado mediante la estrategia perversa de tomar a los más pobres como coartada para atacar al conjunto de la clase obrera y todo ello en nombre de la “solidaridad” y del “sacrificio” por “los que menos tienen”. Como denunciamos en Acción Proletaria nº 190 “Lo que [lo]distingue de Aznar no es el carácter despiadadamente anti -obrero de su acción de gobierno, sino el lenguaje con el que pretende embaucarnos para que lo aceptemos. Del “autoritarismo” de Aznar hemos pasado al “talante”. Si el gobierno “socialista” ha generalizado la reducción a 33 días por año trabajado de la indemnización por despido, lo hace con el paripé de la lucha contra la precariedad laboral”[13]
Como consecuencia indirecta de los despidos en los astilleros, en 2005 se produjo un accidente en El Ferrol donde murieron 4 obreros, nuestra denuncia dejaba claro que “Navantia (la antigua Bazán) es una empresa pública. Nos dicen que desde que está en manos del PSOE, está gestionada con “sensibilidad social”. Todo esto es una mentira monumental. Los ritmos se han endurecido. Los contratos eventuales y la subcontratación se han multiplicado (…) El término “accidente” no es exacto, debemos llamarle crimen. Crimen porque juegan con la vida de los trabajadores a sabiendas de los riesgos cada vez mayores que corren. Crimen porque no tiene más lógica que la supervivencia de la empresa, de sus negocios, de sus beneficios, cueste lo que cueste y caiga quien caiga”[14]
En 2006, el Gobierno pactó con Patronal y Sindicatos -¡todos cómplices contra la clase obrera!- una nueva Reforma Laboral cuyo objetivo era ampliar aún más los casos de precariedad hasta generalizarla para los nuevos contratos[15].
La especulación inmobiliaria que se extendió a numerosos países (especialmente USA, Gran Bretaña y España) permitió aplazar la crisis que finalmente estalló en 2008, pero este respiro se hizo a costa de los trabajadores. Los precios de la vivienda se dispararon. Como denunciamos en el artículo Debate sobre el problema de la vivienda[16] “130 años después de la aparición del libro de Federico Engels[17] el capitalismo no solo no ha resuelto el problema de la vivienda, sino que lo ha agravado hasta extremos de pesadilla. Hoy, en Europa o en USA los hijos de esa generación vuelven a padecer el problema de la vivienda: sus altos precios, los empleos precarios, los salarios indignos, les obligan a permanecer en casa de los padres. Vuelve a repetirse el que varias familias tengan que hacinarse en pisos de 3-4 habitaciones. A ello se añade el número creciente de los sintecho que afecta cada vez más a obreros”.
El Gobierno Zapatero siguió su método habitual de proclamar una cosa y hacer lo contrario. Con gran estruendo anunció “medidas de ayuda”, pero en la práctica disminuyó el plazo para los desahucios, redujo las ayudas a la vivienda y las desgravaciones fiscales por primera vivienda etc. Ayudando a la especulación inmobiliaria contribuyó a hinchar los precios de las casas hasta hacerlos inalcanzables.
En los gobiernos Zapatero el problema de la emigración se aceleró y su política fue una represión feroz envuelta en discursos grandilocuentes de “tolerancia” y “bienvenida” a los emigrantes: “Zapatero, que se presenta hoy como el más sensible de todos los dirigentes mundiales al drama de la emigración, no vaciló hace menos de 3 años en levantar una "sirga" electrificada para que los emigrantes que trataban de entrar en Ceuta y Melilla quedaran atrapados en las alambradas. Tampoco le tembló la mano a la hora de "subcontratar" a la gendarmería marroquí que no tiene fama precisamente de modales "democráticos" para dispersar en mitad de la nada africana a quienes habían viajado durante meses y años para llegar a "las puertas de Europa", no ha dudado en invertir un chorro de millones de euros en navíos de guerra y sofisticados sistemas de vigilancia electrificada que blinden Europa. En esta carrera de inhumanidad y cinismo la Izquierda no tiene nada que envidiar a la derecha. Es, si cabe, aún más repugnantemente cínica. El PSOE, mientras denuncia la xenofobia del PP y se presenta como "integrador", se encarga de organizar "razzias" para aterrorizar a los emigrantes como la que hemos visto semanas atrás en Torre Pacheco (Murcia). Es esa misma izquierda que denuncia el racismo de la Derecha, la que suelta euros a los gobiernos de los países de origen de los emigrantes para que encierren a quienes osan huir de la miseria, como ha puesto en evidencia Amnistía Internacional que ha denunciado el "Guantanamito" de Nuadibú en Mauritania construido y financiado por el gobierno "socialista"[18].
Con el estallido de la Gran Recesión de 2008-2011 el margen de maniobra para presentar de una forma políticamente enmascarada el ataque a los trabajadores se redujo. El segundo gobierno Zapatero se caracteriza por medidas brutales cuyos efectos siguen perdurando, endurecidos a continuación por el Gobierno Rajoy.
Como denunciamos en el artículo Plan de austeridad del Gobierno Zapatero: El peor ataque a los trabajadores desde que se instauró la democracia[19] el tercer gobierno “socialista” tras la muerte del dictador, lanzó un ATAQUE FRONTAL en mayo de 2010:
1.- Bajada de sueldo a los empleados públicos en mayo 2010
2.- Eliminación del subsidio de 400 euros
3.- Enésima Reforma Laboral en septiembre de 2010[20]
4.- Recorte general de prestaciones sociales
5.- Amputaciones brutales en servicios y en personal tanto en la Sanidad como en la Enseñanza
6.- Nueva y muy grave reforma de las pensiones
Estas medidas se vieron acompañadas por otras muchas igualmente letales: el coste de la electricidad se disparó (¡más del 50% en los años de gobierno PSOE!), los desahucios se multiplicaron de forma exponencial, el desempleo llegó a los 5 millones[21].
El gobierno Rajoy (2011-2018) tomó el relevo e impulsó la rueda AUSTERICIDA aún más lejos siguiendo la senda del PSOE. En 1982-96 el gobierno González lanzó un primer gran ataque que abonó el terreno a las medidas del gobierno Aznar. Repitiendo el “modelo” el Gobierno Zapatero fue la lanzadera de los enormes recortes del gobierno Rajoy. Los Gobiernos PSOE son pioneros en el ataque a los trabajadores.
Durante la primera legislatura “socialista” las luchas obreras habían quedado aisladas, a pesar de tener algunas, atisbos de conciencia y combatividad. Se puede citar la mencionada lucha de Vigo en 2006 y la de SEAT[22]. Sin embargo, el gobierno PSOE percibió, con la colaboración imprescindible de los sindicatos, el descontento creciente que sus ajustes estaba suscitando en los obreros. Los sindicatos pusieron de su parte con la convocatoria de varias “huelgas generales” que eran, como denunciamos, UNA MOVILIZACION PARA DESMOVILIZAR[23].
El gobierno del “buenismo” lanzó una dura represión anti -obrera. En diciembre de 2010, tomó a los controladores aéreos como cabeza de turco para aplicar el Estado de Alarma por primera vez desde los tiempos de Franco. Era un aviso ante futuras luchas[24]. Frente al movimiento del 15 M el gobierno PSOE, con el siniestro Rubalcaba al frente del ministerio del Interior, desplegó una sórdida represión[25].
No es objeto de este artículo analizar este movimiento que tuvo una dimensión internacional[26], lo que sí queremos subrayar es la toma de conciencia que mostraron las Asambleas masivas sobre la naturaleza capitalista del PSOE. Era denunciado como principal autor de las medidas de la austeridad, como agente del capital, como cómplice de la derecha. Y se comprendía a su vez que la pretendida “alternativa” de IU era un engaño más. Diversos eslóganes testimoniaban esta reflexión: “PSOE, PP, la misma mierda es”, “Entre rosas y gaviotas[27] nos toman por idiotas”, “¿Dónde está la izquierda? Al fondo a la derecha”.
No se trata de sobrestimar este esfuerzo de conciencia, eran solo primeros atisbos. Sin embargo, expresaban que los jóvenes obreros habían perdido las ilusiones en los gobiernos “socialistas”[28] y empezaban a ver que la Izquierda no es sino el ala zurda del Estado capitalista.
Contrariamente a la operación de marketing político que Pablo Iglesias y sus amiguetes hoy defenestrados (Bescansa, Monedero, el niñato Errejón) montaron alrededor de Podemos, esta fuerza capitalista no tiene nada que ver con el 15 M, en realidad es una cuerda de buitres carroñeros que utilizan sus debilidades para darse una imagen de “renovación” y cubrirle las espaldas al PSOE, como se puede ver hoy en el gobierno de coalición. Pero de ello hablaremos en futuros artículos[29].
C. Mir 20-4-20
[1] https://es.internationalism.org/content/4521/los-gobiernos-de-izquierda-en-defensa-de-la-explotacion-capitalista-i [47]
[2] Ver en Acción Proletaria nº 1 Comisiones Obreras una ilusión contrarrevolucionaria.
[3] Ver Hace 50 años Mayo 68 https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201804/4296/hace-50-anos-mayo-de-1968 [48]
[4] Fraga, nombrado embajador en Londres proclamaba a los cuatro vientos la necesidad de articular el “bipartidismo” formado por una Derecha democrática “templada” y un partido socialista también “templado”.
[5] Desde 1971 con la constitución de la “Asamblea de Cataluña”, los partidos de oposición clandestina se habían unido para articular una negociación con los sectores más “abiertos” del régimen. A escala de España, el PCE se rodeó de personajillos de “oposición” para constituir en 1974 la “Junta Democrática” y en 1975 el PSOE formó su propio tinglado, la Plataforma Democrática. Finalmente, todos se juntaron a regañadientes con la tutela del bloque imperialista USA, colaborando con el Gobierno Suarez para dar una fachada democrática a la dictadura franquista.
[6] Ver Hace 40 años la naciente democracia española se estrenó con los asesinatos de obreros en Vitoria /content/4144/hace-40-anos-la-naciente-democracia-espanola-se-estreno-con-los-asesinatos-de-obreros [49]
[7] Sobre la contribución vital de Carrillo al capital español ver Santiago Carrillo: siniestro personaje al servicio de la burguesía y del capitalismo https://es.internationalism.org/cci-online/201210/3498/santiago-carrillo-siniestro-personaje-al-servicio-de-la-burguesia-y-del-capit [50]
[8] El PSOE era conocido en los ambientes políticos como “la lavadora” por la cantidad de políticos de segundo nivel procedentes del franquismo que acogió en sus filas. Dos ejemplos significativos fueron Barrionuevo (ministro del Interior en el gobierno PSOE entre 1982-88) y Vera, su ayudante, ambos procedentes del franquismo.
[9] Para una denuncia del pacifismo ver, entre otros, Las verdaderas causas de la Segunda Guerra Mundial https://es.internationalism.org/revista-internacional/198910/2140/internationalisme-1945-las-verdaderas-causas-de-la-segunda-guerra- [51]
[10] Ver Líbano: 6 soldados muertos en misión de guerra https://es.internationalism.org/cci-online/200706/1936/libano-6-soldados-muertos-en-mision-de-guerra [52]
[11] Ver Del «¡No a la guerra!» de Irak, al «¡Sí a la guerra!» de Libia https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201103/3076/del-no-a-la-guerra-de-irak-al-si-a-la-guerra-de-libia [53]
[12] Llamazares fue coordinador general de Izquierda Unida (el tinglado que se montó el PCE para impedir su desaparición definitiva) entre 2000-2008 y apoyó de forma incondicional al gobierno Zapatero.
[13] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200607/991/la-situacion-economica-en-espana-crisis-economica-y-empobrecimiento-cre [54]
[14] Cuatro trabajadores muertos en Ferrol: ¡Expresemos nuestra indignación y nuestra solidaridad! https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200506/8/cuatro-trabajadores-muertos-en-ferrol-expresemos-nuestra-indignacion-y-nu [55]
[15] Una respuesta de clase a la precariedad que se organizó mediante una Asamblea General de Ciudad fue la huelga masiva del metal de Vigo. Ver Huelga del metal de Vigo, los métodos proletarios de lucha /content/910/huelga-del-metal-de-vigo-los-metodos-proletarios-de-lucha [56]
[16] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200601/410/debate-sobre-el-problema-de-la-vivienda [57]
[17] Se trata de un famoso libro de Engels: Contribución al problema de la vivienda https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/vivienda/index.htm [58]
[18] Ver Emigración: Contra el cinismo de la burguesía, ¡Solidaridad de todos los trabajadores! /content/2314/emigracion-contra-el-cinismo-de-la-burguesia-solidaridad-de-todos-los-trabajadores [59]
[19] https://es.internationalism.org/cci-online/201005/2872/plan-de-austeridad-del-gobierno-zapatero-el-peor-ataque-a-los-trabajadores-de [60]
[20] En un artículo de denuncia de esta andanada y donde hacíamos un recapitulativo de todas las “reformas” perpetradas desde 1976 señalábamos que “Lo que la burguesía española necesita, con la urgencia que la plantea la agravación de la crisis capitalista mundial es descargar un nuevo y criminal hachazo a lo que ella llama "costes laborales" que son en realidad nuestras vidas” y, para dar ejemplo, el gobierno del “talante social” de Zapatero estrenaba la reforma “con los trabajadores de una empresa pública como es la agencia oficial de noticias (EFE), que se negaron a aceptar una reducción de salarios del 8% y que por ello sufrieron 29 despidos por "causas objetivas" Ver /content/2901/reforma-laboral-2010-un-criminal-hachazo-mas-contra-todos-los-trabajadores [61]
[21] Hay que subrayar el APOYO UNANIME a los ajustes anti -obreros de todos los partidos, tanto de derecha como nacionalistas. Los hoy independentistas catalanes fueron pioneros en la aplicación de los recortes en sanidad y educación, los gobiernos regionales del PP o del PNV no se quedaron atrás. Ver nuestro artículo https://es.internationalism.org/cci-online/201101/3031/en-murcia-los-funcionarios-protestan-por-problemas-que-afectan-a-todos-asalar [62]
[22] Ver Huelga espontánea de los trabajadores de SEAT: PARA PODER DESARROLLAR LA LUCHA HAY QUE ENFRENTAR EL SABOTAJE SINDICAL , https://es.internationalism.org/cci-online/200512/363/huelga-espontanea-de-los-trabajadores-de-seat-para-poder-desarrollar-la-lucha- [63] hoja repartida por nuestra organización.
[23] Ver denuncia de las seudo- huelgas sindicales https://es.internationalism.org/cci-online/201007/2894/una-toma-de-posicion-sobre-la-huelga-del-8-de-junio [64] y https://es.internationalism.org/cci-online/201009/2960/trabajadores-ante-la-pantomima-del-29-s-organicemos-las-luchas-por-nosotros-m [65] . Al mismo tiempo intervinimos y apoyamos en luchas que apuntaban alternativas a la trampa sindical, por ejemplo, en la huelga del Metro de Madrid https://es.internationalism.org/cci-online/201007/2892/solidaridad-con-la-lucha-de-los-trabajadores-del-metro-de-madrid [66] . Las discusiones sobre el asunto nos movieron a tratarlo más globalmente en Apuntes sobre la cuestión sindical: https://es.internationalism.org/cci-online/201104/3103/apuntes-sobre-la-cuestion-sindical [67]
[24]Ver Estado de alarma, militarización: ¡Hoy son los controladores mañana puede ser cualquier grupo de trabajadores! https://es.internationalism.org/cci-online/201012/2999/estado-de-alarma-militarizacion-hoy-son-los-controladores-manana-puede-ser-cu [68]
[25] Ver entre otros: https://es.internationalism.org/cci-online/201106/3128/comunicado-de-lxs-detenidxs-en-la-manifestacion-del-15-de-mayo-de-2011 [69] , /content/3125/represion-en-valencia-solidaridad-con-los-indignados-indignacion-con-el-estado [70] y https://es.internationalism.org/cci-online/201106/3130/que-hay-detras-de-la-campana-contra-los-violentos-en-torno-a-los-incidentes-d [71]
[26] Ver Las movilizaciones de los indignados en España y sus repercusiones en el mundo - Un movimiento cargado de futuro https://es.internationalism.org/revista-internacional/201108/3175/las-movilizaciones-de-los-indignados-en-espana-y-sus-repercusiones [72] , Movimiento de indignados en España, Grecia e Israel: - De la indignación a la preparación de los combates de clase https://es.internationalism.org/revista-internacional/201111/3264/movimiento-de-indignados-en-espana-grecia-e-israel-de-la-indignaci [73] y nuestra hoja internacional 2011: de la indignación a la esperanza /content/3349/2011-de-la-indignacion-la-esperanza [74]
[27] Son los respectivos iconos electorales de PSOE y PP
[28] Cabe recordar que para prevenir esta pérdida los grupos izquierdistas y las juventudes del PSOE habían promovido en 2008 una campaña bajo el eslogan “Zapatero no nos falles”
[29] Ver Podemos: un poder del Estado capitalista https://es.internationalism.org/cci-online/201406/4033/podemos-un-poder-del-estado-capitalista [75]
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Publicamos a continuación la contribución que nos ha enviado un compañero próximo para proseguir la clarificación sobre el significado de la pandemia de Covid-19 y sus repercusiones en el proletariado. Nos parece sumamente importante que en las actuales condiciones de confinamiento y de aislamiento físico que como dice el propio compañero, las campañas de la burguesía pretenden convertir en aislamiento social, se tomen todo tipo de iniciativas para desarrollar el debate, la denuncia de las patrañas de la burguesía. Eso mantendrá un clima de solidaridad de clase cuando juntarnos físicamente es imposible. Que cunda el ejemplo.
Compartimos además una gran parte de lo que señala este compañero. Nos gustaría precisar que en nuestro análisis tal y como hemos mostrado en los artículos que aparecen en nuestra web[1], la motivación esencial para retrasar la puesta en marcha de medidas de confinamiento es la resistencia capitalista para detener la producción y perder ganancias y, sobre todo, ventajas competitivas frente a otros rivales[2]. Por eso ese retraso, como señala también esta contribución, es común en países con gobiernos de izquierdas o de derechas, "feministas" o "ultra -cristianos".
También queríamos aportar un matiz a la denuncia que hace este artículo a la campaña de "ovaciones" a los sanitarios, que es efectivamente una perversión organizada desde todas las instancias del Estado burgués, de un sentimiento sincero de solidaridad que nace entre los trabajadores ante el esfuerzo realizado por sus hermanos del sector sanitario. Esa perversión aprovecha y utiliza a conveniencia del Estado la expresión individual -e individualista- de la solidaridad que es completamente estéril y no tiene nada que ver con la SOLIDARIDAD PROLETARIA DE CLASE.
Los trabajadores debemos denunciar esa manipulación repugnante de la solidaridad que pretende conducirla al terreno de la UNION NACIONAL y la IDEOLOGIA DE GUERRA. Contra ello hemos de buscar medios para expresar la solidaridad en un terreno de clase. Uno de ellos, escribiendo contribuciones para la prensa revolucionaria.
CCI
La enfermedad COVID-19 ha puesto al Estado español en una situación que no sabe manejar, una situación que resalta de forma escandalosa que la sociedad capitalista es una sombra de una sociedad humana, incapaz ya incluso de mantener a la población explotada en condiciones que permitan nuestra explotación de forma consistente en el tiempo. La tragedia humana de los hospitales palidece frente a la tragedia que está por venir, cuando haya pasado la epidemia y llegue el momento de la “reconstrucción” y los “sacrificios”. La clase obrera tiene una posibilidad de responder, pero para ello es crítico entender qué está haciendo la burguesía. Pese a los miles de muertos que ha habido ya y a los miles que quedan por llegar a causa del virus, esta es en realidad la calma que precede a la tormenta. Hay que tener los ojos bien abiertos.
Repasando lo que está sucediendo en España estas últimas semanas, el interrogante más grande que surge es por qué el conjunto de la burguesía, desde el gobierno hasta los medios de comunicación, tardó tanto en reaccionar. Estos días varios medios escriben sobre el “sesgo de retrospectiva”, argumentando que es muy fácil pensar retrospectivamente que estaba claro que la situación se iba a desarrollar así cuando, en realidad, no estaba tan claro en su momento. En este caso, ese es un argumento que no tiene pie. La única información necesaria para poder prever esta situación es la presencia de un virus tan contagioso como este. Ante la ausencia de medidas, ¿cómo es posible pensar que no va a extenderse? Y, sin embargo, eso es lo que defendió no sólo el gobierno sino también los medios de comunicación y el conjunto de los partidos políticos de la burguesía. Es probable que, en el caso de España, se quisiera esperar al 8 de Marzo, para no quitar el protagonismo mediático a la pseudo- polémica entre el feminismo y el anti- feminismo[3] con la que la burguesía ha estado envenenando nuestra mente en los últimos tiempos. Parece probable también que las consideraciones económicas hayan jugado un papel importante en la demora de la reacción de la burguesía. Pero en conjunto es un asunto que no está nada claro y que se ha repetido tanto antes como después en otros países. Tenemos que estar atentos, tanto por las posibles intenciones siniestras detrás de una espera intencionada como por las implicaciones que tendría que estas esperas sean consecuencia de la ineptitud de una burguesía de facultades decadentes.
Otro aspecto al que los revolucionarios tenemos que prestar mucha atención, probablemente la máxima atención, es al manejo de la tensión social durante esta situación de cuarentena generalizada. Los medios con los que hoy cuenta la burguesía para manipular la conducta de los trabajadores no tienen precedente alguno: además de los medios clásicos, estos días, la mayoría de la población está manteniendo el contacto social mediante redes sociales en las que algoritmos maquiavélicos deciden (y llevan cuenta de) qué ven sus usuarios, cuándo y cómo. El nuevo rito de los aplausos a las 20:00 ejemplifica bien en qué dirección nos están empujando: la de una masa estúpida, ebria de nacionalismo, admiración al Estado y gregarismo agresivo. Los chivatazos a la policía e insultos desde las ventanas a quienes aparentan saltarse la cuarentena dan testimonio del peligro y la efectividad potencial de esta estrategia de la burguesía. Un elemento de esta campaña de “unidad nacional” especialmente llamativo está siendo el de las mascarillas caseras: decenas de artículos periodísticos y cientos de publicaciones en redes sociales exaltando el heroísmo estajanovista de quienes fabrican a mano mascarillas de tela “para ayudar”. Pese a la obsesión (supuesta) de los medios con “combatir bulos”, dan su visto bueno y animan a participar en la producción de estas mascarillas que resultan totalmente inútiles frente al coronavirus. El parecido entre los artículos que loan esta actividad inútil pero patriótica y la propaganda de la era estalinista es llamativo.
Otro factor al que hay que estar muy atentos, además de denunciar, es la intervención amplísima del ejército. Los medios se centran en la Unidad Militar de Emergencia (UME), cuyas actividades son más fáciles de justificar desde una perspectiva de “gestión de la crisis”: por ejemplo, labores de desinfección. Sin embargo, el despliegue militar va mucho más allá de la UME y de ese tipo de labores. La tarea principal de los militares está siendo patrullar las calles, en un movimiento claramente intimidatorio. Diversos cuerpos militares se dejan ver por las calles vacías, acrecentando nuestra sensación de indefensión frente al Estado, ya de por sí bastante acentuada por el aislamiento domiciliario. Es difícil saber cuál es la intención concreta del Estado con este movimiento, y hay que estar alerta. La burguesía ha demostrado incontables veces su disposición a masacrar (activamente) trabajadores en caso necesario.
Por último, una pequeña observación sobre la terminología con la que se nos bombardea: el término “distanciamiento social” llama bastante la atención, porque el distanciamiento necesario para prevenir el contagio no es social sino físico. La burguesía, sin embargo, nos quiere aislados socialmente, con nuestras relaciones humanas reducidas a la interacción con sus “redes sociales” y los ritos de éxtasis nacionalista que nos dicten.
Lo peor está por llegar, y llegará después de la cuarentena. Es necesario estar muy atentos a cómo se desarrolla la situación, qué trampas y estrategias está llevando a cabo la burguesía y cómo podemos denunciarlas y combatirlas. El proletariado está en una situación de debilidad, pero eso podría cambiar rápido. El capitalismo está mostrando de forma muy clara su verdadera naturaleza, de una forma tan patente que no hay medio de propaganda ni técnica de manipulación social que pueda ocultarlo por completo. Estemos alerta.
Comunero
[1] Ver principalmente Covid 19: O el proletariado mundial acaba con el capitalismo o el capitalismo acaba con la humanidad https://es.internationalism.org/content/4548/covid-19-o-el-proletariado-mundial-acaba-con-el-capitalismo-o-el-capitalismo-acaba-con [80] ; Covid-19: Síntoma de la etapa terminal de la decadencia capitalista https://es.internationalism.org/content/4541/covid-19-sintoma-de-la-etapa-terminal-de-la-decadencia-capitalista [5] y Pandemia de COVID-19 en Francia: ¡La negligencia criminal de la burguesía! https://es.internationalism.org/content/4551/pandemia-de-covid-19-en-francia-la-negligencia-criminal-de-la-burguesia [81]
[2] No olvidemos que el mundo se halla inmerso en una violenta guerra comercial y esta no ha desaparecido con la pandemia, así hay países que no quieren vender a otros, material sanitario urgente o suben desmesuradamente los precios de tales productos. ¡Para las naciones y para los capitalistas individuales lo único es la ganancia y la acumulación!
[3] Sobre la ideología feminista ver Huelga feminista: contra las mujeres y contra la clase obrera https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201804/4291/huelga-feminista-contra-las-mujeres-y-contra-la-clase-obrera [18]
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Si el socavón recesivo que se avecina sobre la economía mundial va a tener un efecto devastador sobre el empleo, los salarios, las prestaciones sociales y, en general el conjunto de las condiciones de vida y trabajo de la clase obrera en todo el mundo, las perspectivas para el proletariado en España son de las más sombrías , dada la debilidad del capitalismo español, su dependencia de dos sectores como la construcción y el turismo (al que está vinculada) que representan entre ambos el 30% del PIB. Pero es que esa tormenta se abate sobre unos trabajadores que, en la “recuperación” tras el bache ya severo de 2008-2014 habían sufrido un deterioro bestial de sus condiciones de vida y trabajo.
Así, la supuesta disminución de las cifras de desempleo se ha realizado a base de aumentar la precariedad laboral, especialmente entre los jóvenes: el 50% de los menores de 30 años están excluidos del mundo laboral y entre los trabajadores de 25 a 29 años la temporalidad afectaba ya antes de la pandemia a más del 54% de la población activa. En estos años atrás esa precarización ha tomado la forma de la “uberización” del empleo, es decir la subcontratación del trabajador a través de una plataforma de Internet, que aparentemente se ve en los llamados “riders” (los servicios a domicilio de comida, paquetería, etc.) pero que se han extendido también a sectores como la limpieza o los cuidados de personas dependientes.
Con esa presión, los explotadores españoles habían conseguido ya, mucho antes del primer caso de Covid, un recorte brutal de un 10% en los salarios reales. La ganancia media anual por trabajador era ya a finales de 2019 inferior a la de 2008, para los obreros menores de 35 años. Esas condiciones salariales habían ya conducido a un agravamiento del problema de la vivienda, de la carestía de alquileres, de pobreza energética. En su última visita a España en 2019, el relator de la ONU señalaba ya el aumento de los trabajadores pobres, es decir que aún “disfrutando” de un salario vivían por debajo del umbral “oficial” de la pobreza y que el 50% de la población no llegaba con sus ingresos a fin de mes.
Y esta era, insistimos, la situación antes del primer contagio de Covid-19, por lo que podemos imaginarnos lo que va a significar la repercusión dramática de la pandemia. Las previsiones de los “expertos” económicos tanto españoles como internacionales, cifran la caída del PIB entre un 8% y un 15% y el aumento del desempleo hasta un 20 -24%. Las ONG que atienden bancos de alimentos para suministrar a personas en situación de extrema pobreza han visto ya cuadruplicada su demanda en el mes y medio que llevamos desde la declaración de la cuarentena, y esperan que esas necesidades se multiplicarán ¡por 7!
La burguesía española sabe que va a tener que atacar a muerte las condiciones de vida de los trabajadores y organiza una estrategia para poner todos los obstáculos posibles y debilitar y desviar de antemano los intentos de respuesta de nuestra clase creando un clima de “unidad nacional”. Para ello ha recurrido al espectro de los Pactos de la Moncloa, una ceremonia de consagración de un supuesto interés común entre explotadores y explotados en los que ambos, supuestamente, “ganarían”.
Para los trabajadores de hoy es necesario recuperar una verdadera “memoria histórica” de nuestra lucha, de los ejemplos de los combates en que se fortaleció nuestra unidad y nuestra conciencia, pero también de los engaños con que nos embaucaron para que aceptáramos los sacrificios que le interesaban al capital. Nuestra organización y nuestras publicaciones tienen ya más de 40 años de historia, por lo que podemos apoyarnos en lo que escribimos en aquel momento de la firma de los Pactos de la Moncloa para mostrar lo que de verdad significaron. Así en la editorial de nuestra publicación Acción Proletaria nº 16 de Octubre/Noviembre del 77, indicábamos:
«Tras muchos tiras y aflojas los cuatro grandes partidos del capital español (Alianza Popular, UCD, PSOE, PCE) han acordado un programa de medidas económicas y políticas: EL PACTO DE LA MONCLOA. El acuerdo es de vida o muerte para la burguesía española ahogada por la catastrófica situación económica, dividida por profundas luchas internas y pendiente siempre de la amenaza proletaria.
El gobierno Suárez no ha podido afrontar la situación en ningún momento. Su partido, UCD, es incapaz de una gestión eficaz; su atadura al capital privado le impide tomar medidas económicas serias; su carácter derechista lo anula cara a mistificar al proletariado.
Pero, al mismo tiempo, UCD goza de la confianza de los sectores más atrasados del capital español (entre ellos el Ejército) y está muy vinculado al capital extranjero. Por ello, aun siendo un partido ineficaz, la burguesía no solo debe contar con él sino que debe, de momento, mantenerle al frente del gobierno. De ahí la complicada situación a la que han llegado: un gobierno Suárez apoyado desde fuera por todos los partidos representados en las Cortes (…).
Es cierto que en el terreno político se ha llegado a un acuerdo con facilidad: las autonomías, la amnistía, la “nueva” ley de Orden Público han dado al Estado la fachada democrática precisa para unir a todas las facciones de la burguesía y mistificar al proletariado:
“El documento de la Moncloa incluye importantes contrapartidas políticas para compensar el sacrificio que se pide a los trabajadores al asegurar a los ciudadanos un mayor control democrático de la gestión estatal y una más eficaz garantía de esos bienes invisibles (¡¡!!! –NdR-) que son la libertad y los derechos cívicos” (EL PAÍS) (…). Esa unidad de todas las facciones del capital se concentra contra la clase obrera, atacando sus condiciones de vida. Así el Pacto de la Moncloa acuerda un tope salarial del 22%, el chantaje del despido libre, proclama el descontrol de los precios y promueve una política de aumento del paro…
Y, en el número siguiente, Acción Proletaria nº 17, mostrábamos claramente como el objetivo último de ese pacto era imponer esas medidas a unos trabajadores que en ese momento se hallaban aún muy movilizados. Merece la pena comparar las patrañas ideológicas empleadas entonces por los partidos de la izquierda del capital, con el “relato” como les gusta describirlo hoy al PSOE y a Podemos. ¿A qué nos suenan?
«(…) es necesario que los trabajadores en general asuman la limitación en el crecimiento de los salarios como único procedimiento para posibilitar la creación de nuevos empleos” (Felipe González: EL SOCIALISTA nº 33, 4 de diciembre 1977) (…) “La política salarial del Pacto es el fruto de una interpretación y aplicación unilateral del mismo por el gobierno… Esta interpretación habría sido distinta, más favorable a los trabajadores, si en vez de haberla hecho solo el gobierno se hubiera hecho también por las centrales sindicales y los partidos políticos(…) La actitud de nuestro partido es clara. Hemos firmado el Pacto porque estamos convencidos de que es la mejor forma para superar la crisis y consolidar la democracia” (Simón Sánchez Montero: MUNDO OBRERO nº 48, 1-7 de diciembre de 1977[1])
Otro estupendo ¡No!... pero SÍ. Ahora resulta que el Pacto es malo porque lo aplica la derecha pero si lo aplicara la izquierda sería perfecto ¡Arriba la explotación! ¡Vivan los pactos sociales! ¡Ole al trabajo asalariado! El PCE tan “comunista” como siempre”.
Y un año más tarde de la firma de dichos pactos, pudimos analizar que sólo les habían sido útiles a los capitalistas: «Lo que se ha cumplido del Pacto de la Moncloa. Se han cumplido:
1º) El aumento de las cuotas a la Seguridad Social, que han subido más del 18%...
2º) La llamada “política de rentas” que no es sino la congelación de los salarios en un tope del 20%... los salarios han perdido un 1,2% de su capacidad adquisitiva: en los convenios y laudos aprobados ha habido un 40% donde los aumentos han sido inferiores al 20%...
3º) La reforma fiscal ha sido un éxito. Con la historia de que “ahora Hacienda somos todos” han hecho pasar por la piedra a muchos obreros que aparte del IRTP (cuya recaudación ha aumentado un 23%, o sea MÁS QUE LOS SUELDOS) ha tenido que pagar un impuesto personal que de momento solo afecta a un 11% de los obreros industriales, pero que va en el sentido de reducir, vía impuestos, nuestro salario real.
4º) … los precios subirán más o menos el 17% (que por mucho que digan es mucho) pero ¿De dónde ha salido esa baja relativa de los precios? Tres han sido los factores que la han producido:
No nos engañemos, la actual baja de los precios no ha significado un aumento de nuestra capacidad adquisitiva, sino un REDUCCIÓN…
LO QUE NO SE HA CUMPLIDO
De las medidas acordadas en el Pacto de la Moncloa ha habido un montón que no se han cumplido, y la mayoría de ellas figuraban en el capítulo de “PROMESAS DE MEJORAS SOCIALES PARA LOS TRABAJADORES”. Así, no se ha cumplido: la mejora del Seguro de Desempleo, el llamado “programa de lucha contra el paro”, la creación de puestos escolares, la construcción de viviendas sociales, la mejora de la ayuda familiar, la inclusión en la Seguridad Social de jornaleros y campesinos.
Los sindicatos y partidos “obreros” (PCE, PSOE) nos engañaban ofreciéndonos, a cambio de la congelación salarial, unas “mejoras sociales”: «Los trabajadores obtendrían un salario indirecto en especie, en forma de mayor calidad en los servicios sociales, 700.000 nuevos puestos escolares y un programa de construcción de viviendas y de mejora en materia de urbanismo» (Laureano Lázaro, de la Comisión Económica del PCE). Ese fantasmal “salario indirecto en especie” ha sido una tomadura de pelo para hacernos aceptar una BAJA del salario real.
Pero ¿Por qué no se han cumplido? Porque eran promesas que sabían perfectamente que NO LAS IBAN A CUMPLIR. Su finalidad no era cumplirse, sino ENGAÑARNOS haciéndonos olvidar la defensa de nuestros salarios y nuestras condiciones de vida.». Acción Proletaria nº 22, noviembre-diciembre 1978.
Hoy el gobierno de la coalición “progresista” del PSOE y Podemos[2] nos quiere revender esos Pactos de la Moncloa como una especie de paraíso del consenso perdido que habría que recuperar para enfrentarse al cataclismo social que se avecina. En realidad, pretenden una nueva y más brutal inmolación de los trabajadores para salvaguardar los intereses del capital nacional. Por eso la alternativa para la clase obrera es la misma que formulamos entonces…
Los pactos del 77 tuvieron lugar, como veíamos, en un contexto histórico concreto: la puesta en marcha de la mistificación del Estado democrático que permitiera subsanar las muchas insuficiencias del franquismo para hacer frente al desarrollo de las luchas obreras que se vivía a escala internacional. Ese interés común de todos los sectores de la burguesía para hacer frente al enemigo de clase, es decir, el proletariado se evidenciaba también en el apoyo de todas las burguesías occidentales a la “transición democrática” española en el contexto de la disciplina de bloque imperialista USA[3]
Hoy la situación no es la misma. El apoyo internacional al capital español es mucho más incierto ante la desaparición de los dos bloques imperialistas desde la posguerra y la política de cada uno para sí. Por otro lado, la cohesión entre las distintas fracciones del aparato político de la burguesía española ha ido mostrando fisuras y grietas cada vez más profundas como ha quedado en evidencia en el conflicto de Catalunya o en la trapisonda de la formación del gobierno del PSOE más Podemos desde las últimas elecciones[4]. Por mucho que la burguesía intente no complicar la situación actual de crisis sanitaria y crisis económica con una crisis política y nuevas elecciones, lo bien cierto es que el gobierno actual suscita el desconcierto y el descontento nada disimulado incluso de formaciones que respaldaron su investidura, como han evidenciado tanto el Partido Nacionalista Vasco como Esquerra Republicana de Cataluña. Es verdad además que hoy las luchas obreras no representan, por el momento, una amenaza tan patente como lo eran en el momento de la firma de los Pactos de la Moncloa.
Eso permite un margen de maniobra a la burguesía, que va a forzar la “melodía social” – el ingreso mínimo vital, alguna medida más efectista que real sobre los alquileres, etc, - con el que acompañar el descenso al abismo del paro y la miseria que se cierne sobre los trabajadores en España, al mismo tiempo que en el mundo entero. Por ejemplo, en el último mes ¡26 millones de trabajadores se han inscrito en las listas de desempleo en Estados Unidos!
Los llamamientos al “consenso social” y a reeditar un clima de “unidad de todos los españoles” forman parte de la “Lista de Reproducción” de esa melodía mistificadora. La clase obrera en cambio debe saber que sus intereses comunes están con los trabajadores que han sufrido también los peores efectos de la pandemia y que sufrirán las peores consecuencias de la recesión, y no con quién ha enviado desarmados a sus hermanos de clase a la lucha contra el virus, o quien defiende las leyes de la explotación capitalista[5].
Valerio 30 de Abril
[1] Mundo Obrero era entonces el órgano del P”C”E
[2] Y más que nadie Pablo Iglesias, al que podría aplicársele la canción del Cuervo Ingenuo de Javier Krahe que tanto le gustaba cantar cuando atribuía al “régimen del 78” y a la doblez del PSOE el origen de todos los males.
[3] La burguesía en España recibió el apoyo político en la formación de cuadros sindicales y líderes “de izquierdas” de las principales potencias del bloque occidental y en particular de Francia y Alemania. La formación del mismísimo PSOE fue principalmente un producto de esa política, ante la necesidad de contar con un partido de izquierdas que no fuera sospechoso de dejarse influenciar por el bloque “soviético” como los PC’s (que precisamente frente a esas sospechas, viraron hacia el “eurocomunismo”). Ver la segunda parte de nuestra Serie sobre los gobiernos de izquierdas en España: https://es.internationalism.org/content/4562/los-gobiernos-de-izquierda-en-defensa-de-la-explotacion-capitalista-ii-los-gobiernos [84]
[4] Ver el artículo de nuestra publicación El 18 de Brumario de Pedro Sánchez https://es.internationalism.org/content/4503/el-18-brumario-de-pedro-sanchez [85]
[5] Ver Covid 19: O el proletariado mundial acaba con el capitalismo o el capitalismo acaba con la humanidad https://es.internationalism.org/content/4548/covid-19-o-el-proletariado-mundial-acaba-con-el-capitalismo-o-el-capitalismo-acaba-con [80] , así como nuestra Hoja Internacional sobre el COVID19: https://es.internationalism.org/content/4556/covid-19-barbarie-capitalista-generalizada-o-revolucion-proletaria-mundial [86]
Links
[1] https://es.internationalism.org/files/es/guerra_de_mascaras.pdf
[2] https://es.internationalism.org/en/tag/2/25/la-decadencia-del-capitalismo
[3] https://es.internationalism.org/en/tag/3/45/descomposicion
[4] https://es.internationalism.org/files/es/articulo_coronavirus-peru.pdf
[5] https://es.internationalism.org/content/4541/covid-19-sintoma-de-la-etapa-terminal-de-la-decadencia-capitalista
[6] https://es.internationalism.org/content/4555/chile-en-contra-de-la-asamblea-constituyente-vamos-por-la-verdadera-autonomia-e
[7] https://es.internationalism.org/content/4486/chile-el-dilema-no-es-democracia-o-dictadura-sino-barbarie-capitalista-o-revolucion
[8] https://es.internationalism.org/content/4475/medidas-del-gobierno-ecuatoriano-la-victima-de-la-crisis-capitalista-es-siempre-la
[9] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo
[10] https://es.internationalism.org/content/4528/corona-virus-una-evidencia-mas-de-que-el-capitalismo-se-ha-convertido-en-un-peligro
[11] https://es.internationalism.org/content/4524/balance-de-las-luchas-en-francia-contra-la-reforma-de-las-pensiones
[12] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/peru
[13] https://es.internationalism.org/en/tag/4/400/peru
[14] https://es.internationalism.org/files/es/_chile_-_asamblea_constituyente.pdf
[15] https://es.internationalism.org/content/4479/chile-ante-los-ataques-del-gobierno-la-respuesta-no-es-la-revuelta-popular-sino-la
[16] https://www.izquierdadiario.es/El-Parlamento-chileno-aprobo-la-ley-de-Pinera-de-destruccion-del-empleo
[17] https://es.internationalism.org/cci/200606/968/nacion-o-clase
[18] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201804/4291/huelga-feminista-contra-las-mujeres-y-contra-la-clase-obrera
[19] https://es.internationalism.org/content/4465/hoja-internacional-de-la-cci-solo-la-lucha-de-clases-internacional-puede-poner-fin-al
[20] https://es.internationalism.org/content/4540/la-perspectiva-que-plantean-las-recientes-luchas-obreras-en-francia
[21] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/chile
[22] https://es.internationalism.org/en/tag/4/403/chile
[23] https://es.internationalism.org/en/tag/vida-de-la-cci/cartas-de-los-lectores
[24] https://es.internationalism.org/en/tag/2/31/el-engano-del-parlamentarismo
[25] https://es.internationalism.org/files/es/hoja_internacional_covid19.pdf
[26] https://es.internationalism.org/en/tag/vida-de-la-cci/intervenciones
[27] https://es.internationalism.org/en/tag/acontecimientos-historicos/pandemia-covid19
[28] https://es.internationalism.org/files/es/gaizka_calla.pdf
[29] https://es.internationalism.org/content/4519/quien-es-quien-en-nuevo-curso
[30] http://www.sitinn.hpg.com.br
[31] https://es.internationalism.org/content/4488/lassalle-y-schweitzer-la-lucha-contra-los-aventureros-politicos-en-el-movimiento-obrero
[32] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200207/3276/documentos-de-la-vida-de-la-cci-el-combate-por-la-defensa-de-los-p
[33] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200604/834/fraccion-interna-de-la-cci-intento-de-estafa-a-la-izquierda-comunis
[34] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200602/471/circulo-de-comunistas-internacionalistas-argentina-que-es-y-que-funcion
[35] https://es.internationalism.org/content/4093/el-dr-bourrinet-un-farsante-que-presume-de-historiador
[36] https://es.internationalism.org/revista-internacional/199701/1234/cuestiones-de-organizacion-iv-la-lucha-del-marxismo-contra-el-aven
[37] https://es.internationalism.org/en/tag/corrientes-politicas-y-referencias/parasitismo
[38] https://es.internationalism.org/files/es/guayaquil.pdf
[39] https://www.bbc.com/mundo/noticias-51705060
[40] https://es.internationalism.org/content/4558/covid-19-en-peru-muerte-miseria-y-crisis
[41] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/ecuador
[42] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/ecuador
[43] https://es.internationalism.org/files/es/respuesta_grupo_alicante.pdf
[44] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200805/2265/la-lucha-del-proletariado-en-el-capitalismo-decadente
[45] https://es.internationalism.org/content/4560/guerra-de-las-mascarillas-la-burguesia-es-una-clase-de-matones
[46] https://es.internationalism.org/files/es/_gobiernos_de_izquierda_ii.pdf
[47] https://es.internationalism.org/content/4521/los-gobiernos-de-izquierda-en-defensa-de-la-explotacion-capitalista-i
[48] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201804/4296/hace-50-anos-mayo-de-1968
[49] https://es.internationalism.org/content/4144/hace-40-anos-la-naciente-democracia-espanola-se-estreno-con-los-asesinatos-de-obreros
[50] https://es.internationalism.org/cci-online/201210/3498/santiago-carrillo-siniestro-personaje-al-servicio-de-la-burguesia-y-del-capit
[51] https://es.internationalism.org/revista-internacional/198910/2140/internationalisme-1945-las-verdaderas-causas-de-la-segunda-guerra-
[52] https://es.internationalism.org/cci-online/200706/1936/libano-6-soldados-muertos-en-mision-de-guerra
[53] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201103/3076/del-no-a-la-guerra-de-irak-al-si-a-la-guerra-de-libia
[54] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200607/991/la-situacion-economica-en-espana-crisis-economica-y-empobrecimiento-cre
[55] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200506/8/cuatro-trabajadores-muertos-en-ferrol-expresemos-nuestra-indignacion-y-nu
[56] https://es.internationalism.org/content/910/huelga-del-metal-de-vigo-los-metodos-proletarios-de-lucha
[57] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/200601/410/debate-sobre-el-problema-de-la-vivienda
[58] https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/vivienda/index.htm
[59] https://es.internationalism.org/content/2314/emigracion-contra-el-cinismo-de-la-burguesia-solidaridad-de-todos-los-trabajadores
[60] https://es.internationalism.org/cci-online/201005/2872/plan-de-austeridad-del-gobierno-zapatero-el-peor-ataque-a-los-trabajadores-de
[61] https://es.internationalism.org/content/2901/reforma-laboral-2010-un-criminal-hachazo-mas-contra-todos-los-trabajadores
[62] https://es.internationalism.org/cci-online/201101/3031/en-murcia-los-funcionarios-protestan-por-problemas-que-afectan-a-todos-asalar
[63] https://es.internationalism.org/cci-online/200512/363/huelga-espontanea-de-los-trabajadores-de-seat-para-poder-desarrollar-la-lucha-
[64] https://es.internationalism.org/cci-online/201007/2894/una-toma-de-posicion-sobre-la-huelga-del-8-de-junio
[65] https://es.internationalism.org/cci-online/201009/2960/trabajadores-ante-la-pantomima-del-29-s-organicemos-las-luchas-por-nosotros-m
[66] https://es.internationalism.org/cci-online/201007/2892/solidaridad-con-la-lucha-de-los-trabajadores-del-metro-de-madrid
[67] https://es.internationalism.org/cci-online/201104/3103/apuntes-sobre-la-cuestion-sindical
[68] https://es.internationalism.org/cci-online/201012/2999/estado-de-alarma-militarizacion-hoy-son-los-controladores-manana-puede-ser-cu
[69] https://es.internationalism.org/cci-online/201106/3128/comunicado-de-lxs-detenidxs-en-la-manifestacion-del-15-de-mayo-de-2011
[70] https://es.internationalism.org/content/3125/represion-en-valencia-solidaridad-con-los-indignados-indignacion-con-el-estado
[71] https://es.internationalism.org/cci-online/201106/3130/que-hay-detras-de-la-campana-contra-los-violentos-en-torno-a-los-incidentes-d
[72] https://es.internationalism.org/revista-internacional/201108/3175/las-movilizaciones-de-los-indignados-en-espana-y-sus-repercusiones
[73] https://es.internationalism.org/revista-internacional/201111/3264/movimiento-de-indignados-en-espana-grecia-e-israel-de-la-indignaci
[74] https://es.internationalism.org/content/3349/2011-de-la-indignacion-la-esperanza
[75] https://es.internationalism.org/cci-online/201406/4033/podemos-un-poder-del-estado-capitalista
[76] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/situacion-politica-1
[77] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/espana
[78] https://es.internationalism.org/en/tag/2/36/los-falsos-partidos-obreros
[79] https://es.internationalism.org/files/es/articulo_carta_covid.pdf
[80] https://es.internationalism.org/content/4548/covid-19-o-el-proletariado-mundial-acaba-con-el-capitalismo-o-el-capitalismo-acaba-con
[81] https://es.internationalism.org/content/4551/pandemia-de-covid-19-en-francia-la-negligencia-criminal-de-la-burguesia
[82] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/medio-politizado-0
[83] https://es.internationalism.org/files/es/moncloa2020.pdf
[84] https://es.internationalism.org/content/4562/los-gobiernos-de-izquierda-en-defensa-de-la-explotacion-capitalista-ii-los-gobiernos
[85] https://es.internationalism.org/content/4503/el-18-brumario-de-pedro-sanchez
[86] https://es.internationalism.org/content/4556/covid-19-barbarie-capitalista-generalizada-o-revolucion-proletaria-mundial