En Murcia los funcionarios protestan por problemas que afectan a todos: asalariados, parados, precarios, estudiantes, emigrantes

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No pasa un día sin que un disgusto afecte al conjunto de los trabajadores de todas las condiciones:

  • Más de 17 millones de hogares se ven golpeados por la subida de la luz, un 9,8% y más del 43% en 3 años.

  • En Alboraia (Valencia) y en Xátiva (Valencia) los respectivos ayuntamientos declaran sendos ERE de 44 y 60 despidos, lo cual parece simbólico pero abre la veda a la extensión de ERE's a muchos ayuntamientos.

En Murcia, el gobierno pepero del Señor Valcárcel anuncia una ley, pomposamente llamada de "Medidas Extraordinarias para la Sostenibilidad de las Finanzas Públicas", que supone un recorte mensual del sueldo de los funcionarios de 75 € (un 7% de rebaja salarial que se añade al 5% de junio) y un aumento de la jornada entre 3 y 5 horas semanales.

El contexto en el que se adoptan estas medidas es la profundización de la crisis mundial y su manifestación en España a través del desbocado déficit público que si es grave a nivel central es todavía más peligroso en autonomías y ayuntamientos. De ahí que otro frente de las medidas de ajuste se abra en las administraciones regionales y locales. De hecho, el gobierno central había prohibido endeudarse a los gobiernos de Murcia y Castilla La Mancha, lo cual ha podido ser el desencadenante de las duras medidas adoptadas por la autonomía murciana.

Las protestas de los trabajadores no se han hecho esperar. «El miércoles por la noche 10 mil personas cercaron el domicilio del presidente Valcárcel en la Gran Vía, que no pudo asistir a recoger un premio. Esa misma noche, fueron zarandeados e insultados tres dirigentes conservadores que terminaron refugiándose en la iglesia de Santo Domingo, en el centro de la ciudad. Las protestas continuaron ante la Asamblea Regional en Cartagena, donde 5.000 trabajadores lanzaron huevos contra los diputados que accedían al edificio para luego intentar entrar al grito de "Somos mayoría, queremos entrar". Estos fueron repelidos por la Policía Nacional, que utilizó porras y bolas de goma para impedir el asalto de los funcionarios. Los enfrentamientos se saldaron con un trabajador herido con una brecha en la cabeza. La multitud portaba pancartas con leyendas como "Diputados, bajaros vosotros el sueldo" o "Valcárcel, capullo, baja el sueldo tuyo"» (resumen de agencias).

Hoy 29 de diciembre, una nueva manifestación ha partido de la plaza de Fuensanta agrupando entre 11000 y 15000 trabajadores, según la agencia EFE. Los sindicatos han anunciado nuevas movilizaciones.

En la manifestación, un trabajador de la sanidad denunciaba 600 despidos de interinos. En una pancarta que se dirigía al público que observaba en las aceras se decía ESTO OS AFECTA. Quizá porque ese sentimiento está más extendido, un sindicato, STERM, hacía un llamamiento a «los ciudadanos» a que «también se movilicen, pues estamos hablando de cantidad y calidad de la Educación, la Sanidad, la Política Social y el conjunto de los servicios públicos murcianos».

La trampa de la lucha encerrada en el sector

¿Se trata de un problema limitado a Murcia? ¿Es un asunto que afecta exclusivamente a los funcionarios?

Los sindicatos centran el problema en el despilfarro del manirroto gobierno murciano que ha llenado la región de urbanizaciones y campos de golf. Del mismo modo, han limitado las convocatorias a los funcionarios como si no fuera con parados, estudiantes, jubilados etc. Estos planteamientos son los típicos de la ideología y la práctica sindical que debemos romper.

Ante cada ataque, siempre insisten en que es culpa de tal gobernante, de tal partido, de tal autonomía, de tal empresario. Se trataría de algo específico, particular y corporativo, que no tendría nada que ver con el conjunto de los trabajadores y de la población explotada. No se trataría de algo causado por el capitalismo como sistema sino que sería algo que podría resolverse dentro de sus coordenadas cambiando de política o de políticos o afirmando lo público frente al interés privado.

¡Tan falsos son, la explicación como los remedios! A cada paso comprobamos que los problemas son mundiales y que no son el producto de una política económica determinada o de un gobierno en concreto, sino que emanan de todas las políticas y de todos los gobiernos, por lo que tenemos razones para deducir que vienen del sistema capitalista mundial.

Pero, además, este planteamiento sindicalista de que el problema es sectorial, regional o ligado a tal o cual personaje especialmente "malo", "incompetente" o "corrupto", tiene como consecuencia práctica, una lucha en el aislamiento encerrada en las 4 paredes del sector o la corporación.

Se acuna la ilusión de que los funcionarios, armando mucho jaleo, siendo muy ruidosos y radicales en las acciones, paralizando las administraciones, los hospitales y las escuelas, obligarían al gobierno o al empresario de turno a retroceder.

¿Tenemos únicamente enfrente al empresario X o a la autonomía Y? ¡Rotundamente no! El gobierno azul del PP en Murcia está respaldado por el gobierno central rosáceo del PSOE. La delegada gubernativa, perteneciente al PSOE, se permitió el lujo de acudir a la manifestación del 23 y de atribuir la ley al "gobierno manirroto" de Valcárcel. Pero al mismo tiempo la policía que depende de ella acudía en apoyo del gobierno regional y golpeaba con brutalidad a los trabajadores. Más allá de las buenas palabras, más allá de las altisonantes "críticas", gobierno central y gobierno regional son UNO contra los trabajadores, PP y PSOE saben actuar juntos en "asuntos de Estado". Imponer la austeridad a los trabajadores y reprimir su lucha es el "asunto de Estado" por excelencia. Como decía un comentario a la noticia de las protestas de Murcia «Da igual que gobierne el PP, PSOE o CIU, todos ellos obedecen a los mismos amos».

Todos estamos afectados, todos necesitamos la solidaridad como trabajadores

Pero ¿los demás trabajadores pueden quedarse quietos, cruzados de brazos, contemplando cómo se imponen los recortes a sus compañeros en Murcia?

Lo que gobierno central o gobiernos regionales imponen a un sector aislado les sirve de precedente para acabar imponiéndolo al conjunto de los trabajadores. En febrero a los controladores les impusieron un recorte salarial del 33%. Aquel ensayo con un colectivo "impopular" les sirvió de palanca para en junio imponer el recorte del 5% a los funcionarios y ahora el 7% a los trabajadores públicos en Murcia. ¿Podemos afirmar confiadamente que no vendrán nuevos recortes en otras autonomías o en ayuntamientos etc.? ¿Se puede ver como dos cosas separadas esos recortes salariales y la eliminación del subsidio de los 426 € a los parados?

Si ante un ataque a una parte de los trabajadores nos refugiamos en aquello de "¡a mí no me afecta!", dejamos a Gobiernos y Patronales las manos libres para imponer sus medidas a todos. Primero fueron a por los controladores, ahora han ido a por los trabajadores públicos murcianos, ¿Cuál será el próximo?

Todos somos atacados: la reforma laboral, los recortes salariales a los funcionarios, la eliminación de los 426 € a los parados, las próximas reformas de las pensiones y de la negociación colectiva, las "políticas activas de empleo" que amenazan a los parados, la subida de la luz. Todas son ramas de un mismo y podrido tronco: la crisis del capitalismo y su única "solución" que es cargar las cuentas de la crisis sobre las sufridas espaldas de todos los explotados.

Necesitamos desarrollar un sentimiento profundo de SOLIDARIDAD: si un sector obrero es atacado todos los demás debemos vernos atacados. Cuando un sector es atacado todos debemos desarrollar las acciones de lucha posibles para expresar la SOLIDARIDAD.

El gobierno y los medios de "comunicación" a su servicio siempre vienen con la misma historia: se trata de recortar tal o cual "privilegio" de tal o cual sector de trabajadores. ¡Presentan el mundo al revés! No son privilegios lo que están recortando sino condiciones de trabajo y de vida que las están haciendo más precarias, más inseguras, más miserables, para todos los trabajadores. Cuando el ministro de industria presenta la subida de la luz como la renuncia al "privilegio de tomarse un café", no solamente está haciendo una demagogia insultante, está escondiendo la pura y dura realidad: la subida de la luz va a significar para muchos hogares con el agua el cuello la renuncia a una comida diaria.

Cada lucha debe organizarse en Asambleas Abiertas donde puedan acudir y participar trabajadores de otros sectores, parados, estudiantes, jubilados. Asambleas abiertas y unitarias siguiendo el ejemplo de las Asambleas Interprofesionales en Francia o en Gran Bretaña.

Cada manifestación debe abrirse al conjunto de la población explotada, debe ser una tribuna donde parados, emigrantes, estudiantes, jubilados, trabajadores de otros sectores, puedan expresar su descontento, puedan buscar y construir su unidad, puedan constituirse en una fuerza social frente a la oleada de miseria que gobiernos de todos los colores lanzan contra nosotros.

CCI 31-12-10

Situación nacional: