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Publicamos a continuación un estudio de la situación general de la lucha de clases en los últimos años realizado por el Grupo de Lucha Proletaria de Perú. A partir de un análisis de la relación de fuerzas entre las clases a nivel mundial, los compañeros comprenden las luchas que se dan en Perú y dan cuenta de ellas, valorando tanto sus puntos de fuerza como sus debilidades y limitaciones. Es un método que saludamos y apoyamos.
Compartiendo el método, la posición y la mayoría de los análisis de los compañeros quisiéramos sin embargo hacer dos precisiones.
1ª Es cierto que el proletariado está luchando y que por ejemplo en el invierno de 2007-2008 coincidieron movilizaciones obreras en más de 30 países. Sin embargo, es preciso comprender que las luchas todavía son muy limitadas -salvo movimientos de gran amplitud como en Egipto 2007 y 2008 y Grecia diciembre 2008- y no logran prender en el conjunto de la clase. El camino hacia movimientos de lucha masiva que se extienden a escala internacional es todavía muy largo y difícil aunque lentamente van madurando sus premisas.
2ª Los compañeros señalan que el proletariado «carece de vanguardia y programa comunista. Las luchas aún son episódicas e instintivas pero ESE ES EL VACIO QUE DEBE LLENAR LA IZQUIERDA COMUNISTA en el futuro, centralizando las luchas, dándoles un norte revolucionario, construyendo el Partido Mundial que lance al proletariado al asalto de la fortaleza capitalista». Coincidimos plenamente en la necesidad de construir el Partido Mundial de Clase, su nueva Internacional. También en que su tarea fundamental es dar un "norte revolucionario" a sus combates. Ahora bien, la frase "llenar un vacío" habría que precisar mejor qué sentido se le da. Si se entiende como contribuir al desarrollo de las luchas, su extensión, la conciencia general en la clase, estamos plenamente de acuerdo. Respecto a la frase "centralizar las luchas" es totalmente cierto que las luchas del proletariado en cuanto alcancen un cierto nivel de masividad y simultaneidad internacional, deben plantearse su centralización lo más fuerte posible. Pero el papel del Partido no es el de realizar esa centralización sino el ser el combatiente más activo y determinado dentro de los Consejos Obreros para sea asumida por el conjunto de la clase.
CCI 28-1-10
CRISIS Y REVUELTAS PROLETARIAS
En esta enésima crisis del capitalismo mundial nuestra clase es la que paga los platos rotos. EL MOMENTO HISTORICO SE CARACTERIZA POR EL ATAQUE FEROZ A LAS CONDICIONES DE VIDA DEL PROLETARIADO EN TODO EL PLANETA. La inflación ,la disparada de los precios de los alimentos, la hambruna, la ola de despidos ,la miseria, han desatado,desde el 2007,una ola de huelgas y revueltas en los 5 continentes que sobrepasan el centenar y que han roto el encuadramiento estatal y sindical. Luchas que por supuesto, han sido ocultadas o deformadas por la mercenaria prensa del Capital que se ha dedicado a decir que los culpables de la crisis son unos cuantos "banqueros sinvergüenzas" o, lo que es peor, que la crisis es culpa del "neoliberalismo", según cacarean los corifeos del altermundismo,las ong y toda la izquierda del capital. Nosotros respondemos a esos burgueses que EL CAUSANTE DE LA CRISIS, DEL HAMBRE, LOS BOMBARDEOS, LAS CATASTROFE AMBIENTAL, DEL SUFRIMIENTO DE LA HUMANIDAD ES EL CAPITALISMO Y SU NECESIDAD PERMANENTE DE REPRODUCCION, DE MANTENER LA TASA DE GANANCIA AUNQUE PARA ELLO TENGA QUE DESTRUIR TODO SER VIVIENTE A LARGO PLAZO. Pero el proletariado no mira pasivo. Sale a la calle, lucha y se reubica en su terreno, la lucha de clases. Es cierto, carece de vanguardia y programa comunista. Las luchas aún son episódicas e instintivas pero ESE ES EL VACIO QUE DEBE LLENAR LA IZQUIERDA COMUNISTA en el futuro, centralizando las luchas, dándoles un norte revolucionario, construyendo el Partido Mundial que lance al proletariado al asalto de la fortaleza capitalista. Lo que vemos ahora es el comienzo de ese largo proceso de reconstitución, en medio de una crisis que evidencia los limites históricos de este putrefacto orden que está condenado a desparecer a manos de su verdugo histórico: EL PROLETARIADO.
LA BURGUESIA ATACA AL PROLETARIADO
La crisis comenzó a hacerse sentir en toda su crudeza desde el 2007 con el alza de los precios a nivel mundial. Los capitales, ante las malas perspectivas de ganancia en el sector industrial (por la sobreproducción de mercancías, mal endémico del capitalismo) se trasladaron al sector especulativo, de materias primas, biocombustibles y alimentos. En consecuencia, se dio la disparada de los precios ,en el mercado mundial, del arroz, aceites, trigo, maíz y otros que alcanzaron records históricos... de hasta 120 por ciento!!!!!!!!.
Los cínicos, caraduras, funcionarios del Banco Mundial aconsejaron entonces "a convivir con los altos precios"(sic).El proletariado respondió con REVUELTAS DEL HAMBRE en mas de 40 países con saqueos y enfrentamientos. La "cumbre de emergencia" de la FAO, circulo de hipócritas y hambreadores, terminó en un absoluto fracaso, pues nadie osa tocar los intereses de las transnacionales de alimentos. En un mundo donde la producción no responde a las necesidades humanas,¡QUE IMPORTA A LOS BURGUESES QUE MAS DE LA MITAD DE LOS HABITANTES DEL PLANETA SE CAGUEN DE HAMBRE¡¡¡.
Al sombrío panorama de la crisis le siguió el efecto dominó de la Recesion: primero USA, luego Europa, luego Japón y China que anuncian que no dan más y que sus aparatos productivos están por los suelos. Como consecuencia, el Comercio mercantil Mundial ha caído de manera brutal (9% según la OMC, la peor cifra desde 1945). Obama y los demás jerifaltes de los Estados burgueses corren a rescatar a sus socios banqueros y empresarios. Para esos burgueses, lluvia de millones en rescates. Para los proletarios llamados al sacrificio, a la "unidad nacional contra la crisis".Las principales empresas ya comenzaron los despidos masivos, en Toyota, Chrysler, General motors, Pfizer, Nokia, Phillips. Sólo en USA los desempleados ya suman 12 millones y en China-otrora modelito de crecimiento- ya van 25 millones y en América Latina estamos en 15 millones de despedidos!!!
La crisis, además, ya ha lanzado a 186 millones de proletarios más, bajo la línea de la miseria absoluta(2 o menos dólares diarios para malcomer)Ni siquiera en los estados "antineoliberales" como Cuba, Venezuela o Bolivia se han salvado los trabajadores de ver empeorar sus condiciones de vida pues por mas caretas populistas que usen Chávez o Morales la realidad del Capitalismo mundial le ha reventado en la jeta a esos farsantes, mandando a la basura la orgía demagógica esa del "socialismo del siglo XXI".
NUESTRA CLASE RESPONDE LUCHANDO
Presentamos una reseña de las principales luchas proletarias del 2007 a hoy, en respuesta a los ataques que el Capital en crisis ha desatado contra nuestras condiciones de vida. En todas ellas hemos visto como han confluido las "revueltas del hambre" con las huelgas obreras, en las calles y donde los proletarios se reconocieron como hermanos de clase y lucha.
EGIPTO: Se desarrollaron tremendas movilizaciones contra la subida de los precios que coincidieron con la huelga de los obreros textiles y que pretendieron ser controladas por los sindicatos. Enfrentamientos con el ejercito y la policía en el Cairo y otras ciudades.(1)
HAITI: Marchas proletarias en Puerto Príncipe que desembocó en una monumental bronca con los soldados de la ONU (entre ellos 500 cascos azules del Perú entre las mesnadas represivas)que debieron usar sus armas para evitar el asalto al palacio de gobierno. Hubo saqueos, muertos y heridos que como siempre los puso nuestra clase.
BANGLADESH: Huelgas obreras "salvajes"(no controladas por sindicatos) y toma de más de doscientas fábricas y ataques diversos a la propiedad.
ESPAÑA: Movilizaciones obreras contra los despidos en Nissan que acabó con el apedreamiento de su local en Madrid. Asimismo, los pescadores del norte organizaron "bloqueos salvajes" impidiendo desembarco alguno de mercancías.
ALEMANIA: En noviembre de 2008 mas de 120 mil estudiantes se movilizaron bajo la consigna de "el capitalismo es la crisis".Lucha de los obreros de Nokia que anunció despidos. Fue un amplio movimiento que contó con la solidaridad de los obreros de empresas vecinas que realizaron huelgas de apoyo.
CHINA: Miles de proletarios migrantes del campo atacaron a la policía y las oficinas estatales negándose a la reubicación. El asesino estado chino respondió con palo y cárcel a las movilizaciones contra el alza del costo de vida y los despidos en los sectores textil y de juguetes.
VENEZUELA: Más allá del conflicto interburgués entre chavismo y oposición, el estado desató medidas antiproletarias para paliar la caída del precio del petróleo. Los trabajadores desencadenaron sendas huelgas en las dos mayores empresas ensambladoras del país y en el sector de empleados públicos a la que se sumó, en diciembre pasado, la de los trabajadores del Metro de Caracas que denunciaron los planes de Chávez y su camarilla (la "boliburguesia").El "socialismo del siglo XXI" respondió a la huelga enviando a los perros de la Guardia Nacional Bolivariana a amenazar a los obreros.
FRANCIA: dos grandes huelgas generales y más de 200 locales. Eso sí, bien controladas por los sindicatos que no pasan de exigir "solución urgente a la crisis".Quema de llantas en Paris por los obreros de neumáticos ante la amenaza de de cierre de plantas y despidos.
LA CRISIS EN EL PERU
Pese a todo el puterío propagandístico de la burguesía sobre el "crecimiento más alto del mundo",el blindaje y otras sandeces, todo ese cacareo se fue al carajo con la llegada de los primeros vientos de la crisis del Capitalismo mundial. La realidad se tomó la revancha y le estalló en la jeta a la panda de ladrones y asesinos del gobierno aprista. De nada sirvieron los lastimeros llamados a "tener fe y optimismo",a "la unidad nacional contra la crisis" pues en junio de 2008 soltaron el brutal paquetazo de alzas al que siguió el anuncio del congelamiento indefinido de los salarios(2). Le siguieron los informes sobre el aumento de la desnutrición en 30 de cada 100 hogares proletarios a pesar de los 90 meses continuados de crecimiento(de las ganancias de la burguesía ,por supuesto).En febrero se remató la jornada con el anuncio oficial de crecimiento cero, el tambaleo de varias empresas y las frases miserables de García sobre la perdida de empleos("200 mil despedidos no son nada") que a marzo de 2009 superaba los 100mil trabajadores que ya han sido echados a la calle en los sectores textil, agroindustrial, minero y pymes. Como podemos ver, es todo un combo de ataques contra nuestra clase mientras el sanguinario estado peruano corre a salvar con millones de dólares a los capitalistas amenazados por la crisis tal como ha sucedido con Doe Run.
LA IZQUIERDA Y LA CRISIS
Los sindicatos como la CGTP, los partidos de izquierda, nacionalistas, ongs y otros demostraron ser excelentes socios de la burguesía, ocultando cualquier reflexión de fondo pues nunca señalan al modo de producción capitalista como el causante de toda esta situación. Para estos socialdemócratas sólo seria la crisis uno de sus modelos: el "neoliberalismo".Así han corrido prestos a poner su granito de arena para salvar este orden putrefacto y presentan sus propios "planes anticrisis",que no es sino más de la misma receta que busca salvar al Capital con medidas populistas es que en realidad EL OBJETIVO DE LA IZQUIERDA DEL CAPITAL ES CONFUNDIR ALOS TRABAJADORES, DESARMAR SU CAPACIDAD DE RESPUESTA ANTE LOS ATAQUES A SUS CONDICIONES DE VIDA PARA FINALMENTE LLEVARNOS A SALIDAS ELECTORERAS CON LA MIRA PUESTA EN EL RECAMBIO BURGUES DEL 2011.
Es en este marco electorero que debemos entender las conversas con Humala, los paros nacionales del año pasado y los que vendrán, las "asambleas de los pueblos" y la formación del "gran frente de izquierda" cuyo objetivo es lavarle la jeta al Capitalismo y demostrar que la izquierda seria un mejor gerente del estado que sus primos de la derecha. No nos extrañe esa actitud: la izquierda, la socialdemocracia siempre jugó ese asqueroso papel de ser el último sostén de la burguesía ante la ofensiva del proletariado insurrecto. Por ello la futura revolución proletaria deberá barrer con los izquierdistas de todo pelaje.
LUCHAS PROLETARIAS
La lucha de los trabajadores se desarrolló con fuerza en 2007 y 2008.Han sido combates que si bien no tuvieron un claro norte anticapitalista sin embargo, SE INSCRIBEN EN LA LINEA HISTORICA DE LA LUCHA DE CLASES A NIVEL MUNDIAL. A pesar de sus carencias encontramos en ellas importantísimos elementos de clase tales como la SOLIDARIDAD Y LA RESISTENCIA A LA DISCIPLINA SINDICAL, elementos que estamos seguros decantaran una clase obrera autónoma y vigorosa para los combates de clase que se avecinan. Veamos las luchas obreras más importantes.
CASAPALCA: En mayo y junio de 2007 los obreros tercerizados, que acababan de ser despedidos, radicalizan sus luchas negándose a desbloquear la carretera central. Los enfrentamientos con la jauría policial dejo como saldo tres obreros y un tombo muertos. Un año después, en mayo de 2008, los 1800 trabajadores de la mina se lanzan a la huelga contra los míseros 22 soles diarios por jornadas de hasta 14 horas de explotación. Hubo enfrentamientos con la policía en tanto los dirigentes sindicales negociaban a la desesperada para contener la cólera proletaria. En sendas asambleas se denuncia a los dos anteriores secretarios generales comprados por la patronal. Sin embargo, el sindicato impone un "acta de paz laboral" con lo cual desactivan la lucha. Pero en octubre y noviembre, ante el incumplimiento de ese documento los obreros vuelven a bloquear la carretera central y por enésima vez se enfrentan valientemente a los perros uniformados del Capital, logrando eliminar a unos de ellos con una pedrada en la cabeza. Además los trabajadores pusieron en práctica el SABOTAJE rompiendo un tubo de agua que anegó la carretera y paralizó la producción. Mientras los prostituidos medios de comunicación calificaban a los obreros de "salvajes","vándalos",la policía cobarde se tomaba venganza a su derrota e incursionaba por sorpresa en el poblado minero deteniendo a 17 trabajadores. Mientras, ¿que hacia la dirigencia sindical? Pues expresaba sus "condolencias" a la familia del tombo muerto y acusaba de "infiltrados" a los 6 obreros que hasta hoy permanecen secuestrados en el penal de Lurigancho.
ESTIBADORES DEL CALLAO: En noviembre de 2007 los obreros de carga y descarga de 38 empresas que operan en el puerto inician una huelga general indefinida por mejoras salariales y condiciones de trabajo. Las mercancías de exportación se pudren en los almacenes y los burgueses comienzan a volverse locos amenazando con entrar ellos mismos "pistola en mano" e incluso amenazaron pedir el ingreso, a balazos, de la Marina de Guerra. Se generan choques a la entrada del Terminal entre policías y obreros que querían radicalizar la paralización. Los dirigentes sindicales al contrario plantean su "buena disposición a negociar y a colaborar con la policía a identificar a los revoltosos".Como vemos los sindicatos se desenmascaran ante nuestra clase como lo que son: UNOS VULGARES SOPLONES .ELLOS SON LA POLICIA DENTRO DEL MOVIMIENTO OBRERO Y POR TANTO, SON ENEMIGOS DE LOS TRABAJADORES. Finalmente tras 10 días de huelga, los sindicatos logran quebrar la lucha obrera y obtienen un "gran acuerdo" y llaman a levantar la huelga .Pero un grupo de 150 obreros rompe la disciplina sindicalera y bloquean esa misma noche, las puertas de acceso al puerto frustrando por varias horas el reinicio de las labores de carga.
LA HUELGA MINERA: En noviembre de 2007 la Federación Minera, presionada por las bases, oficializa una huelga indefinida ,la cual había comenzado por lo menos un mes antes de marea espontánea sin esperar ordenes .Se dieron impresionantes actos de solidaridad con los huelguistas por parte de las poblaciones aledañas a las minas e incluso de los estudiantes universitarios. La Federación como siempre concilió con el gobierno y el Congreso levantando la huelga 5 días después.
REVUELTAS DEL HAMBRE: Luego del paquetazo de junio de 2008 los proletarios de toda condición marcharon en diversas ciudades contra este nuevo ataque a nuestras condiciones de vida.
En Puno, los trabajadores marchan manifestándose contra las alzas y saquearon mercados a la vez que apedrean la casa del presidente regional, el chavista Fuentes. En el Cuzco, los estudiantes de la U. San Antonio Abad salen a las calles protestando por el alza de pasajes y alimentos, reteniendo varias combis y vehículos en el campus de la universidad..En el segundo día de protestas, los pobladores de San Jerónimo y San Sebastián bloquearon las pistas con llantas quemadas, solidarizándose con los estudiantes y rechazando las "medidas desacertadas y hambreadoras del gobierno aprista".Enfrentamientos con los gorilas de la policía y 54 detenidos.
Del mismo modo, durante el "paro nacional" de julio, los proletarios de Madre de Dios realizaron "saqueos del hambre" y atacaron el gobierno regional. El Frente de defensa rechazó los "actos vandálicos" y los atribuyó (misma policía!!!)a "infiltrados".En Chincha, ese mismo mes, una marcha por el atropello de una niña por un bus interprovincial fue el detonante para la protesta proletaria que atacó la sede de la empresa "Flores" desbordando la pacifica marcha ciudadana de la CGTP y otros gremios. En Tacna, durante las movilizaciones por el canon también los proletarios saquearon mercadillos para saciar su hambre. Finalmente en Pasco el sindicato de Volcan obliga a los obreros a levantar la huelga declarada ilegal por el ministerio. De las siete unidades de producción dos se niegan a acatar las órdenes sindicaleras.
(1)sobre las luchas en Egipto ver: https://es.internationalism.org/ap/2007/195_egipto [1]
(2)La mismísima OIT-antro mundial de la conciliación de clases- señala que entre 1995 y 2008 el aumento de los salarios en el Perú fue ...1%!!!. Y ahora el APRA se niega a subir los sueldos para no atacar el bolsillo de los empresarios con el pretexto de "no aumentar la inflación ni el empleo en las Pymes".
Las organizaciones revolucionarias, desde sus inicios han tenido una atención y análisis de los movimientos de la clase enemiga dentro y fuera de las fronteras nacionales. La competencia por los mercados, resultado inevitable del proceso de acumulación, genera litigios y confrontaciones entre los Estados; mas, no es sólo la lucha por los mercados, sino que el posicionamiento geopolítico se ha transformado en un aspecto vital para el capitalismo, principalmente en su fase de decadencia que abarca ya casi un siglo. Esta prolongación de la decadencia ha hecho que el capitalismo entre en descomposición, siendo una de sus mayores manifestaciones el derrumbe del bloque ruso en 1989, que ha trastocado el "orden" forzado que existía entre los dos grandes bloques imperialistas que dominaron la arena mundial durante el siglo XX. Ahora no son sólo las grandes potencias imperialistas que tienen mayor poder económico y militar quienes luchan por sostener y aumentar su espacio geopolítico, sino que países de mediana estatura (Irán, Pakistán, India, Brasil, Venezuela, etc.) necesitan establecer y consolidar sus áreas de influencia, que inevitablemente los lleva a confrontarse con los intereses geopolíticos de las grandes potencias y de las nuevas "potencias emergentes". En las dos últimas décadas hemos visto como crecen las tensiones y el armamentismo en todo el mundo; situación que la crisis del capitalismo exacerba.
La burguesía para lograr sus objetivos geopolíticos necesita movilizar a la población, y en particular al proletariado, ya que requiere poner a la sociedad y su aparato económico en función de sus objetivos estratégicos. En este sentido hay una campaña permanente de las fuerzas del capital (estado, partidos, sindicatos, etc.) para invocar al proletariado al nacionalismo, lo que atenta contra su combatividad y su conciencia. Estas campañas han llevado a confrontaciones que han ocasionado dos guerras mundiales y un sinfín de confrontaciones locales y regionales en el siglo XX, donde han muerto millones de proletarios y lo han desviado de su objetivo histórico: realizar la revolución proletaria como paso inicial para la instauración de una nueva sociedad, el comunismo. En ese sentido es una responsabilidad de las organizaciones políticas de la clase analizar las tensiones entre naciones, y alertar a la clase sobre estas acciones de la clase enemiga.
En el caso de AL, la primera década de este siglo cierra con un incremento de las tensiones, que se expresa en una mayor preocupación de las burguesías de la región por los aspectos geopolíticos, forzando a unas a reafirmar y fortalecerse en este terreno, y a otras a crear ciertos alineamientos donde se conjugan intereses económicos, ideológicos y geopolíticos; así como a un acelerado incremento del armamentismo en la mayoría de los países de la región.
Para abordar la exacerbación de las tensiones en la región debemos tener en cuenta la situación de descomposición que vive el capitalismo en las últimas décadas, que se expresa a dos niveles:
-en primer lugar, en la "caja de Pandora" que se abrió a nivel de las relaciones internacionales después del derrumbe del bloque ruso, y el posterior desmembramiento del exbloque occidental, que se aprecia en el debilitamiento progresivo del imperialismo norteamericano a nivel mundial este hecho es de la mayor relevancia, pues ha ocasionado que emerjan y se desboquen las tendencias antinorteamericanas que anidan en el seno de cada burguesía del llamado "patio trasero" de USA; ahora se observa como afloran los apetitos de los "imperialismos emergentes" que inevitablemente para posicionarse mejor en el "patio" requieren enfrentar al "imperio" mayor; pero también deben enfrentar a los otros aspirantes de imperialistas, lo que se expresa a través del caos que reina en las relaciones entre las naciones de la región.
-en segundo lugar, en la exacerbación de las confrontaciones entre las facciones burguesas a lo interno de los países, que por todos los medios tratan de llegar al poder para intentar sacar el mejor provecho a la nueva situación geopolítica en un contexto de aceleración de la crisis del capitalismo; situación que dificulta la realización de planes a largo plazo y con una visión que abarque los intereses del conjunto de la burguesía nacional, lo que crea situaciones de ingobernabilidad.
Así mismo, la agudización de la crisis del capitalismo, es un factor que fuerza a las naciones a confrontaciones y cambios de alineamientos para intentar sobrevivir en el mercado mundial; además, que conlleva a mayores ataques contra el proletariado y a restringir las migajas que reparten los gobiernos a las masas excluidas sociales. Para intentar desviar el malestar social que esta situación acarrea, las burguesías desarrollan campañas nacionalistas contra "el enemigo externo", con el fin de encuadrar a los trabajadores y al conjunto de la población.
Este contexto es la base para comprender entonces las tensiones y alineamientos que se dan en la región:
Por iniciativa de Cuba y Venezuela, se ha conformado la asociación de varios países a la plataforma del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas), que ha ampliado progresivamente su influencia en la región (formado por Bolivia, Nicaragua, Cuba, Honduras, Ecuador y algunas islas de El Caribe). El ALBA se ha creado como contraparte del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) promovida por USA; los países que la conforman se caracterizan por que proclaman un "antiimperialismo" radical, que se centra en la confrontación contra el imperialismo "yanqui"; y aplican (o intentan aplicar) la franquicia del "socialismo del siglo XXI".
Aunque Venezuela ha querido presentar al ALBA como un bloque unido, de ninguna manera las relaciones entre los países que lo conforman son estables; fundamentalmente se sustenta en una relación clientelar e ideológica con Venezuela, quien utiliza el petróleo como arma de penetración y chantaje, así como otros tipos de "ayudas". En algunos países se observa cierta tendencia contradictoria con los intereses del gobierno venezolano: Ecuador tiende a reanudar las relaciones diplomáticas con Colombia, rotas después del ataque a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano en marzo de 2008[1]; se observa cierta moderación de Bolivia, quizás presionado por las relaciones con Brasil, que mantiene conversaciones para un eventual acercamiento con los USA, aunque el 2010 se inicia con acusaciones contra ese país por el uso de las bases en Colombia y por darle asilo a algunos opositores, asilados inicialmente en Perú[2].
Los cambios en la región han llevado a un reforzamiento geopolítico de Colombia, quien ha pasado a ser uno de los principales aliados geopolíticos de USA en la región. Después del fin del acuerdo para el uso de la base militar de Manta en Ecuador (decidido por Correa en coherencia con ser miembro del ALBA), los USA refuerzan su presencia militar en la región con el reciente acuerdo con Colombia que le permite el uso de 7 bases militares en territorio colombiano; que muestra una continuidad y hasta mayor contundencia de la administración Obama con respecto a Bush.
La burguesía colombiana tiene acuerdos de este tipo con los USA desde 1952, los cuales se reforzaron con el Plan Colombia iniciado en 1999 (teniendo como excusa la lucha contra el narcotráfico), situación que ha llevado a Colombia a tener una de las mayores aviaciones militares y el segundo ejército mas numeroso de la región (del orden de 290 mil efectivos), bien entrenados y manejando la mas alta tecnología. Con el reciente acuerdo con USA se crea un desequilibrio militar de Colombia con los otros países de la región; obviamente, motivo de preocupación no sólo para la burguesía venezolana y una fuente de inestabilidad geopolítica pues traslada al presente las intervenciones militares que han hecho los "gringos" en su "patio trasero".
Uno de los grandes beneficiados de la situación geopolítica en el nuevo siglo ha sido Brasil quien con su estatura geográfica, poderío económico y militar, y con una diplomacia pragmática, ha ido fortaleciendo su influencia no sólo en los países que conforman el MERCOSUR, sino en el resto de Sur América, Centroamérica (ver mas adelante sobre la situación en Honduras) y El Caribe, comandando las fuerzas de la ONU en Haití.
Una de los principales logros del gobierno Lula ha sido el reforzamiento geopolítico de Brasil durante sus 2 gobiernos. La diplomacia brasileña ha logrado sortear los agudos conflictos con sus socios del MERCOSUR, al igual que con Bolivia, importante suplidor de gas perteneciente al ALBA. Mantiene estrechas relaciones comerciales con Perú, potencial puerta al Pacífico para la industria brasileña. Lula tiene el privilegio de tener influencia sobre el "enfant terríble" Chávez, a cuyo gobierno le ha sacado jugosos beneficios económicos, debido a que ha pasado a cubrir parte del déficit de las exportaciones colombianas a Venezuela, afectadas por los continuos conflictos entre las dos naciones: en el 2006 las exportaciones brasileñas superaron a las de Colombia (segundo socio comercial de Venezuela después de USA) y de seguro así sucederá en el 2009[3]; por motivos evidentes Lula ha insistido en la integración de Venezuela en el MERCOSUR, recién aprobada por el senado brasileño[4]. Como una forma de mostrar su "apertura", Lula dice que puede almorzar con Chávez y cenar con Uribe. En ese sentido Brasil es "el amigo de todos", una posición envidiable ante una región donde se incrementan las tensiones.
Sin embargo, la dinámica de la descomposición que desestabiliza las relaciones internacionales, muchas veces obliga a tomar partido por tal o cual país. Este fue el caso de Honduras, cuando Brasil sale de sus "confines" suramericanos y penetra en Centroamérica. Aprovechando las acciones de Chávez y Noriega, Brasil "presta" su embajada para albergar en calidad de "huésped" a Zelaya; y quiso aprovechar las contradicciones de la diplomacia americana para intentar presentarse como un mediador importante en los conflictos de la región. La decisión de Brasil aceleró una "salida" al conflicto al instalar a Zelaya muy cerca de su silla presidencial, debido a que USA tuvo que trabajar de manera apresurada para no debilitar su rol de mayor potencia en la región. La burguesía USA sabe que debe responder tanto a los apetitos imperialistas de Venezuela como los de Brasil.
Por último, Brasil ha sido uno de los promotores de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR); donde propuso la formación de un Consejo de Defensa del Sur después del ataque de Colombia al campamento de las FARC en marzo de 2008, para atender situaciones de conflicto en la región, sin la intervención de USA. Colombia, que pertenece a esta organización, ha sido presionada en UNASUR después de los acontecimientos de marzo de 2008 y ahora por la cuestión del uso las bases por USA; pero ha sido una "piedra en el zapato" para la consolidación de UNASUR, ya que ha insistido que el escenario para debatir sobre esos temas es la OEA. Como se puede apreciar esta Unión nació con una desunión congénita.
El resto de los países de la región también intentan de alguna manera tener su propia personalidad geopolítica. Es el caso de Chile, que tiende a llevar una política "no alineada", aunque por décadas han dominado sus relaciones con USA. El gobierno de Perú con Alan García tiende a ser mas activo: confronta abiertamente a varios países miembros del ALBA, principalmente a Venezuela y Bolivia, a quienes acusa de promover movilizaciones indígenas como las de Yagua y de promover la "revolución bolivariana" a través de las "Casas del ALBA"; no oculta sus simpatías con USA con quien pretende firmar un tratado de libre comercio; aunque también mantiene relaciones estrechas con Brasil con quien ha suscrito varios acuerdos; entre otros, la construcción de una vía que le permita a este país el acceso a las costas del Pacífico. México, aliado de USA, se encuentra debilitado por el narcotráfico y sus problemas internos para asumir su papel imperialista hacia Centroamérica y El Caribe, su área de influencia natural.
Argentina y algunos sectores de la burguesía paraguaya coquetean con Chávez; sobre todo el primero, dado los "favores" que le ha hecho el gobierno venezolano al comprar bonos de su deuda externa, invendibles en el mercado mundial. También varios países de El Caribe (República Dominicana entre otros) mantienen una relación estrecha con Venezuela, forzada por los acuerdos petroleros.
Un aspecto que tiene repercusiones geopolíticas importantes es que varios países de la región, principalmente de Centroamérica y El Caribe mantienen una estrecha relación económica y política con USA, a pesar del debilitamiento geopolítico y la crisis económica de ésta y las presiones de los países del ALBA; situación que obedece a la dominación que por décadas ha ejercido USA en su "patio trasero", y que no se puede suplantar de la noche a la mañana, mucho menos en situaciones de crisis como la actual. Para varias burguesías de la región, USA sigue siendo su mejor garantía; en el caso de Panamá y Costa Rica es evidente. Aunque varios países de la región coquetean con Chávez y su proyecto debido a las facilidades en el pago de la factura petrolera, saben que estos acuerdos son inestables y están sujetos al apoyo incondicional al gobierno venezolano; por ejemplo, los gobiernos de República Dominicana y Costa Rica, entre otros, han sido amenazados o se les ha suspendido la venta de petróleo por desavenencias con Venezuela. Este aspecto, entre otros, influyó en el golpe de Estado contra Zelaya en Honduras. Para fortalecer la presencia de USA en la región, el FMI ha aprobado créditos para varios países, flexibilizando sus exigencias.
En el caso de varios países del ALBA, pese a su antiamericanismo "radical", mantienen importantes relaciones con los USA: es el principal socio comercial de Venezuela debido a las exportaciones petroleras; situación más o menos similar es la de Ecuador; Nicaragua sigue recibiendo alguna ayuda americana; Cuba está en una relación de odio-amor con Obama. Buena parte de la retórica "anti-yanqui" de estos gobiernos obedece a necesidades de mantener un discurso que sirve para acusar al "imperio" de su propia mala gestión y de la pobreza reinante, con el apoyo de sectores de izquierda e izquierdistas.
Como conclusión de este aparte, se observa como el 2010 cierra con cambios importantes en algunos gobiernos de la región que tendrán repercusiones en los alineamientos y el mapa geopolítico; el cual como se observa está en permanente movimiento. Algunos tienden a ubicarse en la centro izquierda, haciendo criticas al chavismo y mas bien tienden a asumir el "modelo" de gobierno de Lula: Funes del izquierdista FMLN en El Salvador; también José Mujica (del Movimiento Tupamaro) recién electo en Uruguay. Otros se han movido hacia la centro derecha, como es el caso de Martinelli en Panamá, del recién electo presidente Lobo en Honduras; y es significativo en esta tendencia el triunfo en la primera vuelta electoral del conservador Sebastian Piñera en Chile quien tiene altas posibilidades de triunfo en la segunda, que desplazaría a la coalición de centro izquierda que gobierna desde la salida de Pinochet.
El debilitamiento del liderazgo americano abre las puertas de su patio trasero a la intervención económica y geopolítica de otros países que pretenden buscar mejor posicionamiento en esos órdenes: Francia a través de acuerdos militares, China que mantiene una agresiva política económica y militar, Rusia principalmente con la venta de armamentos, etc.
Un aspecto importante en la nueva geopolítica regional, es que varios países en nombre de la "multipolaridad" y para explotar sus tendencias antiamericanas radicales, han establecido relaciones con países que forman parte del llamado "eje del mal", que mantienen relaciones tensas con USA y otras potencias occidentales, como es el caso de Irán. Con éste país, Venezuela (y otros países del ALBA) ha reforzado sus alianzas comerciales y estratégicas, incluso le ha dado su apoyo a los planes nucleares de Irán en una clara provocación a los USA. Se aprecia como el fundamentalismo bolivariano tiende a copiar comportamientos del fundamentalismo musulmán, en el sentido de mantener una constante provocación contra el "enemigo externo", para intentar mantener una situación de caos y zozobra en sus respectivas regiones; uno en el Oriente Medio y otro en América Latina. No hay que descartar que esta situación obedezca también a la necesidad de presionar al alza de los precios del petróleo, para alimentar sus procesos "revolucionarios"; aspecto en el que puede incidir mas Irán que Venezuela.
Brasil también ha propiciado un acercamiento con Irán; recientemente Ahmadinejad visitó ese país. Con un estilo diferente al de Chávez y con intenciones mas ambiciosas, Brasil pretende jugar a gran potencia en la arena mundial; no sólo intervenir en la mediación de los pequeños conflictos de AL, sino en los de gran tamaño como los de Oriente Medio; por eso, también Lula fue visitado por Shimon Peres, presidente de Israel y Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina. De esta manera Brasil intenta ganar puntos para conseguir su anhelado puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque algunas de estas visitas "irriten" a los USA, cuya secretaria de Estado, Hillary Clinton dijo que lo "piensen dos veces" los países de la región que buscan un acercamiento con Irán.
Después del golpe de Estado contra Zelaya en junio pasado, la situación en Honduras se ha transformado en el globo de ensayo que muestra la complejidad de la geopolítica regional. Las intervenciones en este pequeño país de apenas 8 millones de habitantes: del los países del ALBA (principalmente de Venezuela y Nicaragua) y sus aliados; de USA, Brasil y otros países, lo que han hecho es "echarle leña al fuego". Presenciamos una especie de esquizofrenia política y diplomática.
Después de 6 meses del golpe de Estado e inestabilidad política y social (que dejaron saldo de varios muertos y heridos), se realizaron elecciones el 26N, que dieron como ganador a Porfirio Lobo del Partido Nacional de tendencia conservadora. Es importante destacar el papel jugado por USA durante este período: después de denunciar el golpe de Estado y pedir la restitución de Zelaya al inicio de la crisis, dio una voltereta de 180º y terminó legitimando las elecciones de manera casi unilateral. La "comunidad internacional" y en particular los "radicales" del ALBA pedían una acción mas decidida de USA; pues éste así lo hizo: tras algunos traspiés después del asilo de Zelaya en la embajada brasileña (que la Hillary Clinton vio como positivo, y a los pocos días un miembro de su diplomacia calificó como un error) se movilizó la diplomacia y representantes del senado, hasta que se llegó al acuerdo avalado por Zelaya y Micheletti ante una comisión norteamericana encabezada por el secretario de Estado adjunto, Thomas Shannon, a poco días antes de las elecciones, que le sirvió de base para legitimarlas. USA, presionado por las acciones del "Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado" a nivel interno, apoyados por los países del ALBA; por Brasil, que facilitó el asilo de Zelaya en su embajada; y por presiones de sectores de la burguesía dentro de los propios USA; se vio forzado a parir una "salida" a la crisis.
Es indudable que esta acción ha afectado el proyecto geopolítico del gobierno venezolano, que recibió "un frenazo" en Honduras; de allí el cambio en el discurso de Chávez hacia Obama: después de llamarlo "portador de la esperanza" ahora es otro defensor del "imperio". Pero con estas elecciones forzadas, de ninguna manera la situación en Honduras se encamina hacia una estabilidad: varios países (entre ellos Brasil y España) se niegan a reconocer las elecciones; se ha establecido una polarización política a nivel interno, donde el Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado, que aglutina a las fuerzas opositoras de tendencia radical, proseguirá su acción contra el nuevo gobierno con el apoyo de los países del ALBA, proponiendo la necesidad de la convocatoria de una Constituyente (parte del libreto del socialismo del siglo XXI).
En paralelo con los acontecimientos en Honduras, se dan otros que muestran un nuevo paso en el acoso al proyecto chavista y un mejor posicionamiento de USA en la región: en julio pasado ese país y Colombia firman un acuerdo mediante el cual USA puede hacer uso de 7 bases militares colombianas para operaciones contra el narcotráfico; a los pocos días el gobierno colombiano denuncia que fueron incautadas a las FARC armas de fabricación sueca vendidas al ejército venezolano. Chávez reacciona retirando su embajador de Colombia y anunciando amenazas de guerra contra ese país (que recordaron las acciones militares venezolanas hacia la frontera en marzo de 2008) y radicalizando su discurso antiimperialista contra Obama y su gobierno; luego vino el enfriamiento de relaciones comerciales, que han afectado principalmente a las poblaciones fronterizas de ambos países.
Estas acciones del gobierno colombiano se unen a varias denuncias que ha realizado sobre las relaciones del gobierno de Venezuela con las FARC y el ELN; en este sentido no es casual que las acusaciones de julio pasado se hayan dado inmediatamente después de los acontecimientos en Honduras, en los cuales es evidente la intervención de Venezuela. Desde julio pasado no han cesado las acusaciones de bando y bando; progresivamente, el gobierno colombiano ha ido haciendo denuncias de las relaciones de las FARC con el gobierno venezolano (y ecuatoriano). Chávez, cual bestia herida, ha encendido su retórica belicista convocando a las fuerzas armadas y a la población a "prepararse para la guerra"; para ello utiliza cualquier escenario internacional como la reciente conferencia sobre el cambio climático en Copenhague donde acusó a los Países Bajos de aliarse con USA para utilizar las bases militares de Aruba y Curazao para invadir a Venezuela: "No queremos la guerra, la odiamos, pero tenemos que prepararnos para ella, porque nosotros estamos en la primera lista del imperio, utilizando a Colombia y las bases de Aruba y Curazao".
Esta reacción casi irracional de Chávez, haciendo incesantes cadenas de radio y TV para denunciar la agresión de que es objeto, obedece a que existe un acorralamiento real de USA para intentar neutralizar la influencia del chavismo en la región; por otra parte, al gobierno venezolano le es cuesta arriba ocultar sus vinculaciones con las guerrillas colombianas, que parece ser datan desde la época que Chávez era candidato a la presidencia a finales de los 90. Colombia es el principal obstáculo para expandir la "revolución" bolivariana al continente; por otra parte, desde el punto de vista imperialista compite con Venezuela pues comparten las mismas áreas de influencia, en las que no ha podido intervenir de manera más decidida debido a los problemas internos con la guerrilla y el narcotráfico.
Es indudable que tras estas campañas belicistas juega un papel importante la situación interna tanto en Colombia como en Venezuela. Este año hay elecciones presidenciales en Colombia, con la posibilidad de que Uribe sea reelecto dada su alta popularidad, que se ha incrementado debido al último conflicto con Venezuela. En Venezuela, que exhibe a nivel externo su riqueza petrolera, la crisis económica golpea fuertemente; 2009 cierra con un decrecimiento del PIB cercano al 3% y la mayor inflación de la región (del orden del 25%), una de las mayores del mundo. También fue un año de alta conflictividad debido a movilizaciones y luchas emprendidas por los trabajadores, reclamando salarios y beneficios que la nueva burguesía chavista ha congelado o desmejorado; se resisten a seguir cargando sobre sus espaldas la explotación de la "revolución bolivariana". Así mismo, la baja del orden del 50% en los precios del petróleo ha afectado los planes populistas (llamados "Misiones" por el chavismo) mediante los cuales se reparten migajas a las masas excluidas sociales, que también manifiestan cierto descontento con el gobierno, expresión de que flaquean sus esperanzas en los ofrecimientos de este mal llamado "socialismo". En este sentido, las campañas belicistas le vienen como anillo al dedo a la burguesía venezolana, para intentar desviar el descontento laboral y social; sin embargo, a diferencia de Colombia, la mayoría de población ni los trabajadores han respondido con el fervor patriótico que espera el "comandante" Chávez.
Es inevitable que este ambiente de tensión sea acompañado con un incremento de compra de armamentos y planes de mejoramiento de las fuerzas armadas. Sin excepción, todos los países de grande o mediana estatura, han aumentado sus gastos militares y están embarcados en un plan de "modernización" de sus fuerzas armadas y pertrechos militares. Quienes no pueden comprar armamento nuevo, lo compran usado o repotencian el existente.
Ninguna burguesía nacional puede sentirse tranquila mientras su vecino incrementa su poder bélico; es como una pandemia que crece sin límite ni control. Con el armamentismo se pone al descubierto la hipocresía de la clase burguesa: al igual que sus congéneres de todo el mundo, las de la región hablan de paz, pero se arman hasta los dientes; según ellos que para "asegurar" la paz. Las burguesías con economía mas débiles denuncian los planes de sus vecinos, pero ellas también dedican importantes partes del presupuesto nacional para gastos de defensa.
En 2008, los países de América Latina gastaron en armamento $34 000 millones, según cifras del Instituto de Investigación por la Paz Internacional, con sede en Estocolmo. Lideran las compras, Chile, Venezuela, Colombia, Brasil y México; teniendo como proveedores a USA, Rusia, China, Francia, etc..
Es indudable que las burguesías de la región invierten ingentes recursos del Estado para la compra de armamentos. Los opositores en los distintos países y políticos pacifistas denuncian este hecho, planteando que el gasto militar se podría utilizar para solventar problemas como la pobreza y el desempleo. Es cierto, pero estos hipócritas pretenden ignorar que en el capitalismo en decadencia, la única forma de sobrevivencia de cada nación requiere de inversiones permanentes en armamentos y gastos de defensa. Después del derrumbe del sistema de bloques, emergen imperialismos regionales de menor tamaño que requieren poner a tono su potencial bélico para "disuadir" a los nuevos pretendientes imperialistas.
Como vemos existe un marco proclive a la confrontación en la región; de hecho en el conflicto colombo-venezolano se habla insistentemente de guerra y hay movilización de tropas en los respectivos países; existe una provocación de ambas partes y una tensión en las zonas fronterizas que puede ocasionar que en cualquier momento pueda estallar una confrontación. No se trata de pura retórica guerrerista.
De igual manera existen nuevas situaciones de tensión en otros países de la región y viejos litigios limítrofes o de otra índole que las burguesías pueden revivir sin el menor escrúpulo, que por cuestiones de espacio no detallamos[5]. Por otra parte, pese a los augurios de crecimiento económico en la región, la crisis mundial presiona a las burguesías a precarizar el empleo y a limitar las migajas que reparte a las masas excluidas que no paran de crecer; condiciones que presionan a la utilización de las masas trabajadores y excluidas a ser blanco de la campañas nacionalistas para tratar de llevarlas a una confrontación.
Por los momentos el proletariado no tiene la fuerza ni la conciencia para contrarrestar los planes belicistas de la burguesía. Pero el marco de la crisis puede permitir a la clase posicionarse en el terreno de la lucha por sus propios intereses, lo que le puede hacer difícil a la burguesía enrolar al proletariado en sus campañas belicistas. En la medida que el proletariado luche por sus propias banderas, se debilitan las banderas burguesas, dentro de ellas la belicista.
En este contexto es crucial la intervención de los elementos y grupos que defendemos el internacionalismo proletario. En primer lugar, tomando conciencia que no debemos subestimar las tensiones entre las burguesías de tal o cual nación, independientemente del país donde vivamos; confrontando cualquier división de la clase a nivel interno producto de la polarización política entre facciones burguesas en pugna, ya que un proletariado dividido es fácil presa de las campañas nacionalistas y se debilita su solidaridad de clase; confrontando cualquier campaña xenofóbica contra proletarios de otras nacionalidades; denunciando las campañas de tensión o enfrentamientos entre tal o cual nación, planteando que el proletariado no debe tomar partido por ninguno de los bandos burgueses en pugna.
La CCI
11/01/10
[1] El gobierno de Ecuador ha conformado una Comisión de la Verdad para investigar los hechos; entre otros aspectos mencionan que fuerzas irregulares fueron entrenadas en guarniciones militares de Venezuela.
[2] Perú se ha convertido en país de asilo de opositores políticos a los gobiernos de Venezuela y Bolivia.
[3] En el 2008 el comercio entre Brasil y Venezuela fue del orden de 7000 millones de $ incluyendo contrataciones; en un 90% favorable a Brasil.
[4] Ahora la decisión del ingreso de Venezuela al MERCOSUR está en manos del parlamento paraguayo, donde hay una fuerte oposición a su ingreso; que ha llevado a roces entre el presidente Lugo y su vicepresidente.
[5] Hay un sinfín de viejas y nuevas tensiones en la región, largas de enumerar. Las últimas de ellas involucran a Perú: acusa a Chile de espionaje a través de un suboficial del ejército peruano; también a Bolivia (y Venezuela), pues el gobierno peruano acusó a Evo Morales de atacar a Perú bajo la influencia de Hugo Chávez.
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El capitalismo, sus Estados, su burguesía, son todos unos asesinos. Miles y miles de personas acaban de morir por culpa de ese sistema inhumano.
Martes, 16h53, hora local, un terremoto de magnitud 7 en la escala Richter asola Haití. La capital, Puerto Príncipe, ciudad miseria tentacular de cerca de dos millones de habitantes, ha quedado pura y simplemente arrasada. El balance es terrible. Y aumenta cada hora que pasa. Cuatro días después de la catástrofe, hoy viernes 15 de Enero, la Cruz Roja calcula queha habido entre 40 000 y 50 000 muertos y "una cantidad enorme de heridos graves". Según esa asociación, por lo menos tres millones de personas están afectadas directamente por el terremoto[1]. En pocos segundos, 200 000 familias han perdido su "hogar", construidos en su mayor parte con desechos de todo tipo. También se han desmoronado cual castillo de naipes grandes edificios. Las carreteras, ya de por sí en muy mal estado, el aeropuerto, y las vías férreas ya muy deterioradas,... nada ha resistido.
La causa de tal desastre es indignante. Haití es uno de los países más pobres del mundo, 75 % de habitantes sobreviven con ¡menos de 2 dólares por día y 56 % con menos de un dólar! En ese trozo de isla golpeado por el sino de la miseria, evidentemente, nunca se ha construido nada para soportar los terremotos. Y eso que se sabe muy bien que Haití es una zona sísmica. Mienten quienes hoy pretenden que este seísmo ha sido de una violencia excepcional. El profesor Eric Calais, en un curso de geología dado en ese país en 2002, afirmaba que la isla está atravesada por "fallas que pueden alcanzar de magnitudes entre 7.5 y 8 grados"[2]. Las autoridades políticas de Haití también estaban oficialmente informadas de ese riesgo como lo prueba este extracto sacado del Secretaría de Minas y Energía (que depende del Ministerio de Obras Públicas): "todos los siglos pasados estuvieron marcados por, como mínimo, un gran terremoto en Hispaniola (Nombre español de la isla, separada hoy en dos países, Haití y República Dominicana, NDLR) : destrucción de Puerto Príncipe en 1751 y 1771, destrucción de Cap Haïtien en 1842, seísmos de 1887 y 1904 en el norte del país con grandes destrozos en Port de Paix y Cap Haïtien, seísmo de 1946 en el nordeste de la República Dominicana al que se añadió un tsunami en la región de Nagua. Ha habido grandes seísmos en Haití, y seguirá habiéndolos en el futuro a escala de algunas decenas o un centenar de años: es una evidencia científica."[3] (subrayado nuestro). Y, ante semejante «evidencia científica», ¿qué medidas se han tomado?: ¡Ninguna! En Marzo de 2008, por no ir más lejos, un grupo de geólogos alertó del gran riesgo de terremoto de gran amplitud en los dos años venideros e incluso algunos científicos se reunieron varias veces en mayo de ese año con el gobierno haitiano[4]. Ni el Estado haitiano, ni ninguno de los Estados que hoy vierten lágrimas de cocodrilo y se dedican a llamar a la "solidaridad internacional", con Estados Unidos y Francia en cabeza, nunca han tomado la menor medida preventiva para evitar ese drama previsible. Los edificios construidos en Haití son tan frágiles que ni siquiera necesitan un terremoto para desmoronarse: "Ya en 2008, en una escuela de Pétionville quedaron sepultados, sin explicación geológica alguna, unos 90 niños"[5].
Podrán anunciar Obama y Sarkozy, a buenas horas, una "gran conferencia internacional" para "la reconstrucción y el desarrollo", ya podrán los Estados chino, británico, alemán o español mandar todos los bultos y ONGs que quieran, pero no dejarán de seguir siendo unos criminales con sangre en las manos.
Si hoy Haití es tan pobre, si a su población le falta de todo, si sus infraestructuras son inexistentes, es porque desde hace más de 200 años, la burguesía local y las burguesías española, francesa y estadounidense compiten por los recursos y el control de ese pequeño rincón de tierra. Por medio de su diario The Guardian, la burguesía británica aprovecha la ocasión para subrayar la responsabilidad flagrante de sus rivales imperialistas: "Esta noble "comunidad internacional" que hoy vemos atropellarse para acudir a Haití con su "ayuda humanitaria" es en gran parte responsable de los terribles males que hoy intenta atenuar. Desde el día en que, en 1915, Estados Unidos invadió y ocupó el país, todos los esfuerzos [...] han sido saboteados deliberadamente y por la violencia por el gobierno estadounidense y sus aliados. El propio gobierno de Aristide [...] fue la última víctima, derrocado en 2004 por un golpe de Estado con apoyo internacional durante el que varios miles de personas perdieron la vida [...] En realidad, desde el golpe de 2004, quien gobierna en Haití es la comunidad internacional. Esos países que hoy se precipitan a su cabecera han votado sistemáticamente, durante estos últimos cinco años, contra toda ampliación del mandato de la ONU más allá de su finalidad sobre todo militar. Los proyectos que preveían utilizar parte de esa "inversión" para reducir la miseria y favorecer el desarrollo de la agricultura se han visto bloqueados, conforme a las tendencias a largo plazo que siguen dominando la distribución de la "ayuda" internacional."[6]
Y eso sólo es una parte de la verdad. Estados Unidos y Francia, desde hace décadas, se pelean por el control de la isla a base de golpes, de maniobras y de corrupción de la burguesía local, favoreciendo así el incremento de la miseria, de la violencia y de las milicias armadas que aterrorizan sin cesar a hombres, mujeres y niños.
Por todo eso, el circo mediático actual sobre la "solidaridad internacional" es insoportable y repugnante. Es una carrera a ver qué Estado hará la mayor publicidad sobre "sus" ONGs o "sus" envíos. A ver cuál presenta la mejor imagen de unas vidas que "sus" salvadores habrán logrado rescatar de los escombros. Peor todavía, sobre los escombros y los cadáveres, Francia y Estados Unidos siguen librándose una guerra de influencia sin tregua. Con la justificación de la ayuda humanitaria, mandan a sus flotas a aquella área intentando acaparar el control de las operaciones con el pretexto de "la necesaria coordinación de los auxilios por un director de orquesta".
Como ocurre con cada catástrofe, todas las declaraciones de ayuda a largo plazo, todas esas promesas de reconstrucción y desarrollo se quedan en papel mojado. Desde hace diez años, como consecuencia de una serie de terremotos, ha habido:
Y cada vez, la "comunidad internacional" se conmueve y envía unos auxilios miserables; pero nunca se han realizado verdaderas inversiones para mejorar de verdad la situación, construyendo edificios antisísmicos, por ejemplo. La ayuda humanitaria, el socorro real a las víctimas, la prevención no son actividades rentables para el capitalismo. La ayuda humanitaria, cuando la hay, no sirve más que para echar una cortina de humo ideológico, haciendo creer que este sistema puede ser humano, y eso cuando no sirve sino de coartada para justificar el envío de tropas y ganar influencia en una región del mundo.
Baste un solo hecho para poner de relieve la total hipocresía burguesa de la ayuda humanitaria y la solidaridad internacional de los Estados: el ministro francés de la inmigración, Eric Besson, acaba de decretar ¡la suspensión "momentánea" de las expulsiones de personas sin papeles hacia Haití!
El horror que golpea a la población que vive en Haití crea un inmenso sentimiento de pena. La clase obrera, como en cada hecatombe, reacciona positivamente a los llamamientos para recaudar ayudas. Y demostrará una vez más que tiene un corazón que bate por la humanidad, que su solidaridad no conoce fronteras.
Ante todo, sin embargo, un horror semejante debe servir para reforzar la indignación y la combatividad de la clase obrera. Los verdaderos responsables de los 50 000 muertos en Haití no son ni la naturaleza o ni la fatalidad, sino el capitalismo y sus Estados, o lo que es lo mismo, los carroñeros imperialistas.
Pawel, (15 de enero de 2010)
[1] Página WEB de Libération (diario francés), https://www.liberation.fr/monde/0101613901-pres-de-50-000-morts-en-haiti... [5]
[2] En el blog "sciences" (Ciencias) de Libération (https://sciences.blogs.liberation.fr/home/2010/01/s%C3%A9isme-en-ha%C3%A... [6]).
[3]https://www.bme.gouv.ht/alea%20sismique/Al%E9a%20et%20risque%20sismique%... [7]
[4] Ver el artículo "Científicos alertaron en 2008 sobre peligro de terremoto en Haití" en Yahoomexico (Assiociated Press du 15/01/2010)
[5] Página Web de Courrier International (https://www.courrierinternational.com/article/2010/01/14/requiem-pour-po... [8]).
[6] Página Web de PressEurop (https://www.presseurop.eu/fr/content/article/169931-bien-plus-quune-cata... [9]
¿Furia de la naturaleza?¿Pura Fatalidad? Se preguntan todos aquí, de alguna manera se intentan explicar lo que ya se sabia desde hace mucho. Cada año estas situaciones de lluvias e inundaciones se repiten, unas mas inusuales e intensas que las anteriores. El sur del País se ha visto sumergido en el mas profundo de los desastres y la desesperación humana: Cuzco, Huancavelica, Juliaca, Puno, Ica....son algunos de los lugares donde cientos han perdido la vida.
La catástrofe ambiental y su correlato en el cambio climático han hecho lo suyo, lluvias, diluvios e inundaciones, mas constantes y voraces barren a su paso puentes, casas, cultivos, ganado y comunidades enteras.
Senamhi (Servicio Nacional de Meteorología e Hidrológica del Perú) ya había advertido y pronosticado fuertes fenómenos climáticos hace un año e hizo un pedido desde hace dos años al Estado para adquirir equipos que permitan hacer este tipo de previsiones y señalamientos mas puntuales frente a la ocurrencia de este tipo de desastres. ¡Pero el Estado no hizo nada! no cumplió con el pedido ni con ningún otro. Ahora la hipocresía burguesa de Javier Velasquez Quesquen el presidente del Consejo de Ministros (PCM) anuncia que el Estado peruano adquirirá equipos de alta tecnología que permitan un mejor servicio del Senamhi- después que el desastre ha pasado y cobrado cientos de vidas humanas.
«El Senamhi le aviso al presidente regional del Cuzco y no hubo respuesta. En este caso no faltaron recursos o alerta oportuna, lo que faltó fue la respuesta prudencial» 1 Pero a todo esto, hay que sumarle además las declaraciones del Senamhi que advierte que "el niño"2 será mas fuerte en las próximas semanas.
En el 2007 fue en Pisco, Chincha e Ica, donde murieron cientos de pobladores, a causa de un bestial terremoto que desoló, hasta hoy esa parte del territorio; después el 2009 fue en Bagua donde se masacraron a cientos de indígenas3, por una absurda disputa. Ahora le tocó a Juliaca, Puno, Cuzco, Arequipa y una vez mas Ica, sumergidos en el mas profundo horror humano producto de lluvias e inundaciones nunca antes vistas.
¿Pero que tienen en común estas tres situaciones, estos tres acontecimientos? Todas denotan la descomposición del Capitalismo4 estos hechos demuestran de por que el capitalismo atraviesa actualmente un proceso de hundimiento y los escenarios de matanzas y desastres son consecuencias permanentes en él. Las guerras son una amenaza constante, grandes masacres y Catástrofes como las que hoy se viven en el Sur del territorio y otras partes del planeta, son solo una muestra de la barbarie capitalista, que pone en peligro a toda la humanidad. El capitalismo en crisis vive en un caos constante y genera situaciones como esta, siempre.
«El sector turismo perdería S/.1.200 millones por cancelaciones de visitas», «lluvias en el sur comprometen el 0,6% de PBI de este año»,«son cifras de miedo»5. Esto es lo que se viene escuchando en plena desgracia del Sur. La burguesía está preocupada por lo que se le escapara de las manos producto de las lluvias e inundaciones y hablan además de reducir tarifas hasta el 50% en paquetes turísticos para tratar de salvar sus negocios. Se ve desplazar un gran esfuerzo por salvar "la industria sin chimeneas" con estrategias y planes que vienen tanto del sector privado, como el publico. El Estado destina recursos y esfuerzos en aliviar la situación de la burguesía del sector Turismo, cuando los cientos de pobladores lo han perdido todo y las ayudas no se ven llegar. Existen miles de soles en manos del Estado y los gobiernos regionales, que podrían ser destinados con facilidad a la reconstrucción y mejora de caminos, puentes y mejores viviendas para los pobladores de las zonas afectadas, pero se prefiere gastar esas grandes cantidades en otras inversiones mas rentables para los mismos: Los Gobiernos Regionales, el Estado y las Burguesías implicadas.
Esta pasando también en Haití, 50 000 muertos y el Estado allá, hizo poco o nada, por superar esta situación inminente. «La prevención no son actividades rentables para el capitalismo. La ayuda humanitaria, cuando la hay, no sirve más que para echar una cortina de humo ideológico, haciendo creer que este sistema puede ser humano, y eso cuando no sirve sino de coartada para justificar el envío de tropas y ganar influencia en una región del mundo»6. (Otras inundaciones y diluvios "mojan" otras partes del planeta, Iztapalapa, Guadalajara, Col. Impulsora/México, alguna ciudades de Sao Paolo/Brasil...todas con sus secuelas de desastres y perdidas de vidas humanas, en fin llanto, drama, miseria y desesperación por doquier.
La catástrofe, el horror y el dolor reinan en el sur y también en el norte del territorio y en muchas otras partes del planeta, la tragedia humana resulta una constante en el capitalismo. El proletariado tiene que identificar que la culpabilidad no la lleva la naturaleza, sino el Capitalismo y sus Estados por el desarrollo del desastre medioambiental y su posición asesina, por ser un sistema inhumano y explotador. La clase obrera y demás explotados, ante toda esta desgracia que le toca vivir, tendrá que desarrollar su solidaridad por encima de las fronteras, fortalecer su confianza y su combate y tendrá que demostrar que es el único que lleva un proyecto histórico de vida a toda la humanidad.
¡Proletarios del mundo unidos!
Grupo de Lucha Proletaria (11/02/ 2010)
1Catedratico de la Universidad del Pacifico Econ. Eduardo Moron-3/02/2010.
2"El Niño" fenómeno climático cíclico que provoca estragos a nivel mundial, siendo las más afectadas América del Sur y las zonas entre Indonesia y Australia, provocando con ello el calentamiento de las aguas sud Americanas
3Ver Bagua: una muestra de la putrefacción del capitalismo en https://es.internationalism.org/node/2626 [11] y Voces proletarias en Perú ante la matanza de Bagua en https://es.internationalism.org/node/2584 [12]
4Leer más en /revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo [13]
5Ver El Comercio Periodico - pag b2- 2/02/2010.
6Tomado de Terremoto en Haití: Los Estados capitalistas son todos unos carroñeros: /cci-online/201001/2749/terremoto-en-haiti-los-estados-capitalistas-son-todos-unos-carroneros [14]
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En medio de uno de los inviernos más fríos que se recuerdan, los anuncios del trío Gobierno - Patronal - Sindicatos durante la primera semana de febrero, nos han dejado tiritando: ampliación de la edad de jubilación, recortes presupuestarios, nueva Reforma Laboral ...
A la semana siguiente, como si de un tratamiento de ducha escocesa se tratara, esos mismos agentes han salido a la palestra para "tranquilizarnos": Zapatero ha dicho que la jubilación es "negociable", los recortes presupuestarios "no tocarán la protección social" y sindicatos y patronal se han mostrado "satisfechos" con la Reforma Laboral ...
¿Qué está pasando? ¿Podemos pensar que "no llegará la sangre al río"? O, por el contrario, ¿hemos de sentir una profunda inquietud por lo que nos espera?
La aceleración de la crisis y la amenaza de quiebra económica de los Estados
Para comprender lo que está pasando hemos de analizar la situación de la economía mundial y sus perspectivas de evolución. Y estas son muy negativas en contra de los machacones mensajes de que "estamos saliendo de la crisis". Estos últimos, son desmentidos por los raquíticos crecimientos de los países que supuestamente están dejando atrás la crisis: ¡el más alto es del 0,6% en Francia!, el diario Le Monde anuncia que «la recuperación va a ser mucho más débil de lo esperado».
En realidad, estamos entrando en una nueva etapa de la crisis, consecuencia de la anterior, caracterizada por LA CRISIS DE LOS DEFICIT. En 2008, los Estados lanzaron al agujero negro de unos bancos en caída libre sumas inmensas que luego continuaron con planes de salvamento de las industrias clave -en España automóvil y construcción. Esto llevó a un gigantesco endeudamiento de los Estados. A la cabeza de ese hiper-endeudamiento está el propio Estados Unidos seguido por Gran Bretaña. En Europa, Irlanda, Islandia, Portugal, Italia y, sobre todo, Grecia y España. Esos Estados, golpeados por un déficit insoportable, están al borde de la bancarrota.
En la Zona Euro, basada en el llamado Pacto de Estabilidad que impide que los déficit superen el 3%, la crisis es muy grave amenazando al euro y a todo el sistema que lo sostiene.
Ello hace obligatorio tomar medidas en los países donde el déficit es más grande: Grecia y España.
¿Y qué medidas van a tomar? Bajo el capitalismo las únicas medidas posibles consisten en atacar a muerte a los trabajadores y a la mayoría de la población laboriosa.
Esperar otra cosa, esperar que "paguen los ricos" o que "las cargas se repartan equitativamente" es creer en cuentos de hadas, creer que el Estado es "neutral" y "es de todos". El Estado, su gobierno y las instituciones que lo constituyen -Oposición, Sindicatos, Patronal, Iglesia etc.- está con el Capital, lo defiende por todos los medios, legales e ilegales, por las buenas y por las malas.
Por eso los "socialistas" de Grecia que llegaron al poder en octubre con la promesa de que "aumentarían el consumo de los trabajadores para salir de la crisis" han hecho exactamente lo contrario: han bajado el sueldo de los funcionarios, han eliminado una paga extra, recortado las pensiones, aumento del IVA ...
Pero estas medidas en Grecia no son algo aislado y especial. En un país que dicen "va bien" como Francia el Gobierno ha lanzado un nuevo hachazo a las pensiones.
¿España no es Grecia?
Zapatero se desgañita diciendo que "España no es Grecia". En la realidad la situación en España es mucho peor: por ser la cuarta economía de la zona euro, por la gravedad de la especulación inmobiliaria, por el desempleo desbocado, por la tremenda magnitud del déficit estatal. Por ello, las medidas que ahora se han anunciado que ya de por si constituyen una carga de profundidad contra nuestras condiciones de vida, no son más que el primer capítulo de una larga cadena de ataques que van a inundar nuestras vidas con las lacras terribles de la miseria, el desempleo, el estrés, el agotamiento, la ansiedad por el futuro ...
Si crueles han sido los sufrimientos durante los dos últimos años -¡qué se lo pregunten a los más de cuatro millones de parados, a las miles de familias que han perdido la casa o a los trabajadores que sufren atrasos en el cobro de salarios o subsidios de hasta 3 meses!-, si las medidas ahora anunciadas representan un golpe mucho peor, peor es todo lo que va a venir después.
¿El problema se limita a la edad de jubilación?
Los sindicatos han aceptado la Reforma Laboral, no se han opuesto a los recortes presupuestarios y acaban de firmar con la Patronal una congelación salarial en la que además incluyen una cláusula de descuelgue que permite al empresario saltarse a la torera los acuerdos "en caso de crisis".
TODO ESO LO DAN POR BUENO y sólo ponen el grito en el cielo ante la jubilación a los 67 años. Han convocado manifestaciones el 23 de febrero.
Con ello pretenden limitarnos y encerrarnos en una sola cuestión -la jubilación- donde el Gobierno puede hacer la jugada de ceder ahora para atacar más tarde pasados unos meses utilizando el mecanismo más discreto del Pacto de Toledo en el que, como han hecho hasta ahora, pueden cambiar edad de jubilación, rebajar pensiones etc., sin publicidad y colocándonos ante hechos consumados.
Quieren desviarnos hacia una "lucha" donde les van a dar un regalo a los sindicatos para prestigiarse, hacernos sentir la momentánea ilusión de que hemos ganado algo ... y despertarnos después con que nos han colado todos los demás ataques y con la perspectiva de otros más.
¡Los planes que los sindicatos han dado por buenos suponen golpes muy duros! El mazazo de los recortes presupuestarios lo notaremos en menos empleo, en ajustes salariales o de personal en las administraciones públicas, en peor servicio en hospitales, escuelas, transportes ... el hierro candente de la Reforma Laboral lo sentiremos en que se generaliza la indemnización por despido de 33 días ¡y se abre la vía a los 20 días!; en que la "transformación de contratos a tiempo parcial en fijos" permite a las empresas hacernos trabajar una jornada completa con sueldo de jornada parcial ...
Y hay un hecho que han colado sin que nadie moviera un dedo: el Decreto Ley contra los controladores aéreos. Primero han lanzado una asquerosa campaña de linchamiento mediático presentándolos como "privilegiados" que viven del cuento cuando su trabajo es uno de los más arriesgados y de tensión nerviosa que existe. Tras esa campaña, el Decreto Ley supone rebajar los salarios en un 20% y aumentar el horario en un 33% con lo cual han sentado un peligroso precedente que utilizarán sin duda contra otros sectores de trabajadores.
Necesitamos luchar, pero ¿cómo hacerlo posible?
¿Podemos luchar dejándonos llevar por los sindicatos? ¡Rotundamente no! Sus "movilizaciones" son una tomadura de pelo. Llevan 30 años haciendo lo mismo: firman a cuatro manos todo lo que el Gobierno y la Patronal les piden y luego de vez en cuando organizan una "jornada de lucha" descafeinada, que sirve para sembrar el desánimo y la división en las filas de los trabajadores.
Una de las causas de que la gente no se mueva es precisamente la acción de los sindicatos. Ellos se proclaman "representantes de los trabajadores" pero con sus acuerdos con Patronal y Gobierno, sus golpes bajos, sus convocatorias trampa, desilusionan, desmoralizan, vuelven cínicos y escépticos a muchos trabajadores.
Otra causa que dificulta la lucha de los trabajadores es la propia ideología de esta sociedad basada en el individualismo, la atomización, la competencia, el cada cual a la suya, la guerra de todos contra todos. Esos virus penetran en nuestra mente y nuestros corazones encerrándonos en nosotros mismos, dificultando la solidaridad y el compañerismo que son nuestras únicas armas.
Ese individualismo es fomentado por los métodos sindicales que nos hacen seguir pasiva e individualmente sus convocatorias en lugar de juntarnos, reunirnos, discutir y decidir juntos. Esa atomización es desarrollada por la ideología de esperar a las elecciones a votar individualmente a un líder carismático que nos promete "soluciones" y lo único que hace es atacarnos aún más duramente. Los Partidos del Capital, tanto de derechas como de izquierdas, cuando están en la Oposición dicen lo que nunca harán y cuando están en el Gobierno hacen lo que nunca habían dicho.
Por eso, la lucha de los trabajadores tiene que ser organizada, controlada, dirigida, por los propios trabajadores. Así fueron todas las luchas que en 1970-76 plantaron cara a los ataques del gobierno franquista, cuando los trabajadores no tenían "nadie que les defendiera". Así han sido a lo largo de la historia las grandes luchas de los trabajadores en el mundo, organizadas por ellos mismos en Asambleas y, en situaciones revolucionarias, en Consejos Obreros.
La Primera Internacional dijo que LA EMANCIPACION DE LOS TRABAJADORES SERA OBRA DE LOS PROPIOS TRABAJADORES. El Manifiesto Comunista señaló que el movimiento obrero solo puede ser el movimiento independiente de la inmensa mayoría en beneficio de la inmensa mayoría.
Solamente si tomamos la lucha en nuestras manos podremos defendernos.
Los trabajadores que se dan cuenta de estas necesidades deben reunirse, organizarse, animar a los demás, impulsar una lucha autónoma de clase. En las manifestaciones convocadas por los sindicatos en lugar de seguir pasivamente sus consignas, hemos de aprovechar para contactarnos y convocar reuniones donde discutimos de todo lo que nos interesa, de cómo organizar nuestra defensa.
La lucha no pasa por las convocatorias sindicales sino por que cada huelga que surja por pequeña que sea busque la solidaridad y la extensión de la lucha en los demás trabajadores. TODOS ESTAMOS AFECTADOS, es una ilusión creer que como sector, como empresa, como corporación, podríamos obtener un paraguas para protegernos de lo que está cayendo. Solamente rompiendo las cárceles del sector, de la empresa, de la región, de la raza, podremos defendernos. La solidaridad y la unidad son nuestra fuerza.
Los trabajadores en Grecia han empezado a protestar contra los ataques que les caen encima. La solidaridad con ellos para resistir las medidas del "socialista" Papandreu es una solidaridad con nosotros mismos, trabajadores en España, porque si imponen las salvajadas en Grecia se sentirán más fuertes y arrogantes para imponerlas en España. La solidaridad internacional es nuestra fuerza.
¿Podemos creer seriamente que van a resolver esta crisis? ¿Podemos creer que los sacrificios actuales permitirán una etapa de prosperidad? Veamos lo que viene pasando en los últimos 40 años: desde 1967 el capitalismo se hunde en crisis cada vez más graves y las "salidas" han sido siempre imponer sacrificios a los trabajadores. ¿Cuál ha sido el resultado? Hace 25 años más del 90% de los trabajadores eran fijos hoy más del 40% son precarios y para los jóvenes el trabajo fijo suena a cosa de museo; hace 25 años todos los trabajadores tenían una pensión más o menos decente, hoy está cada vez más claro que los jóvenes NO TENDRAN PENSION; hace 25 años casi todas las familias tenían una vivienda mínima, hoy cada vez más familias no tienen techo o tienen que hacinarse varias generaciones en una misma casa. ¡Y eso no ocurre en Haití o en África! ¡Ocurre en Londres, en Madrid, en Nueva York, en el corazón del llamado mundo opulento!
El capitalismo no tiene solución a su crisis mortal, sus medidas de austeridad solo traen nuevas medidas de austeridad. LA AUSTERIDAD SOLO PRODUCE MAS AUSTERIDAD, LOS SACRIFICIOS DE HOY PREPARAN LOS SACRIFICIOS DE MAÑANA.
En 2007 Zapatero dijo que "no había crisis", en 2008 dijo que aguantáramos el paro y las medidas de ajuste porque en 2009 empezaríamos a ver "brotes verdes". Hoy, 2010, hay mucho más desempleo y encima anuncia un programa de ataques sin precedentes.
Solamente luchando, unificando las luchas por nosotros mismos, desarrollando la solidaridad y unidad como trabajadores, podremos abrir una vía de solución. Una solución que sea la que busquemos entre todos. Porque ya sabemos en qué consisten las "soluciones" de gobernantes y aspirantes: promesas y "salidas de la crisis" en discursos y campañas electorales; miseria, desempleo y golpes bajos en la vida cotidiana.
Corriente Comunista Internacional 19-02-2010
En la hoja que estamos repartiendo en España titulada "Golpe a las pensiones, reforma laboral, recortes presupuestarios: el Capital y su Estado nos atacan en todos los frentes"
(Ver en nuestra Web https://es.internationalism.org/node/2780 [18]), decimos que «los "socialistas" de Grecia que llegaron al poder en octubre con la promesa de que "aumentarían el consumo de los trabajadores para salir de la crisis" han hecho exactamente lo contrario: han bajado el sueldo de los funcionarios, han eliminado una paga extra, recortado las pensiones, aumento del IVA », y añadimos que «Los trabajadores en Grecia han empezado a protestar contra los ataques que les caen encima. La solidaridad con ellos para resistir las medidas del "socialista" Papandreu es una solidaridad con nosotros mismos, trabajadores en España, porque si imponen las salvajadas en Grecia se sentirán más fuertes y arrogantes para imponerlas en España. La solidaridad internacional es nuestra fuerza».
Somos conscientes de las enormes dificultades que tiene que afrontar la lucha obrera para expresarse y avanzar, pero está claro que los feroces ataques de la burguesía griega pueden encontrar una resistencia significativa por parte de los trabajadores como se desprende del artículo que publicamos a continuación traducido de World Revolution, nuestro periódico en Gran Bretaña. Si la lucha avanza en Grecia ello constituirá un estímulo para la respuesta que necesitamos dar en España donde los ataques que van a lanzar en el próximo periodo no se quedarán atrás.
La continuación de las luchas tras el movimiento de diciembre 2008
Hace un año, hubo tres semanas de luchas de masas en las calles de Grecia después de la muerte por la policía de un joven anarquista, Alexandros Grigoropoulos. Pero el movimiento en las calles, en las escuelas y universidades tuvo grandes dificultades para coordinarse con las luchas en el lugar de trabajo. Sólo hubo una huelga, la de los profesores de primaria, que, por una mañana, lo apoyó abiertamente. Pese a que hubo un periodo de agitación masiva e incluso una huelga general, resultó muy difícil establecer una auténtica coordinación
(Para un conocimiento de este movimiento y las lecciones que aportó ver en Revista Internacional nº 136 Las revueltas de la juventud en Grecia confirman el desarrollo de la lucha de clases, https://es.internationalism.org/ri/136_grecia [19]) .
Sin embargo, tras el fin del movimiento, las acciones de los trabajadores en Grecia continuaron hasta las fechas actuales. Así, el ministro de Trabajo Andreas Lomberdos se vio obligado a advertir a la burguesía internacional. Dijo que las medidas programadas por los jerarcas europeos podrían llevar al derramamiento de sangre. «No podemos hacer mucho para prevenirlo», añadió. El gobierno Papandreu ha abierto conversaciones con todos los partidos y ha hablado de formar un gobierno de emergencia nacional, una de cuyas tareas sería suspender los artículos de la Constitución que garantizan el derecho de reunión pública, de manifestación y huelga.
Antes de que el gobierno intentara poner en práctica las medidas brutales para reducir el déficit presupuestario del 12,7% al 2,8%, hubo una oleada de luchas. Durante los últimos dos meses, estuvieron en huelga los trabajadores portuarios, los trabajadores de Telecom, los basureros, los médicos, enfermeras, los profesores de guarderías y escuelas primarias, los taxistas, los trabajadores de la siderurgia y los empleados municipales. El 4 y 5 de febrero, hubo una huelga de 48 horas de funcionarios de aduanas y fiscales que cerró los puertos y pasos fronterizos, al mismo tiempo que campesinos realizaban bloqueos en algunos lugares. Las motivaciones inmediatas de cada una de estas luchas parecen diferentes pero vistas en su conjunto son expresión del malestar que causa en los trabajadores el mazazo de austeridad que el Capital pretende asestarles.
En unas declaraciones televisadas, el Primer Ministro Papandreu advirtió que sus medidas iban a resultar "dolorosas". Esto no hizo ninguna gracia a los bomberos y otros trabajadores del sector público que el 29 de enero desfilaron por Atenas expresando ruidosamente su ira contra "el programa de estabilidad".
Tratamiento de choque
El plan de gobierno prevé durante tres años una congelación total de los salarios de los trabajadores del sector público y la reducción en un 10% de los complementos salariales. Se estima que esto equivale a una reducción salarial de entre 5 y 15%. Los funcionarios que se jubilen no serán reemplazados, se prevé aumentar la edad de jubilación para ahorrar costes a la Seguridad Social, el IVA va a subir y, so pretexto de "luchas contra el fraude fiscal", se va a apretar las tuercas a profesionales y trabajadores autónomos.
El hecho de que el Estado se ve obligado a realizar ataques aún más graves en contra de una clase obrera que, como vemos, no ha estado callada, revela la profundidad de la crisis en Grecia. El ministro Lomberdos ha dicho muy claramente que esas medidas «sólo puede aplicarse de forma violenta». Sin embargo, estos ataques contra todos los trabajadores al mismo tiempo, puede hacer que éstos empiecen a luchar de forma común por reivindicaciones comunes.
Los sindicatos se organizan para sabotear la lucha obrera
En un titular un tanto exagerado, The Independent (5/2/10) alerta «Las huelgas ponen a Grecia de rodillas» y las describe como «la primera expresión de una esperada erupción de huelgas ruidosas».
Los encargados de impedir que las huelgas "pongan a Grecia de rodillas" son los Sindicatos. Si examinamos cuidadosamente lo que están programando como "luchas", podemos ver que sus acciones están destinadas a mantener la división más extrema: una convocatoria de huelga en el sector público el 10 de febrero con marcha al parlamento a cargo del sindicato ADEDY. Pero el 11 de febrero, la huelga la convoca el sindicato estalinista PAME, finalmente para el 24 de febrero, el mayor sindicato del país -GSEE- tiene convocada una huelga ¡solamente en el sector privado!. Con este laberinto de acciones divididas y dispersas ¡la clase obrera no pondrá de rodillas al Estado griego!.
El Financial Times del 5-2-10 subraya que «los sindicatos han reaccionado moderadamente a los planes de austeridad del gobierno, lo que refleja una actitud de buena disposición a hacer sacrificios para superar la crisis económica», aunque al mismo tiempo identifica «una reacción violenta contra el programa de austeridad del gobierno por parte de los sindicatos». Este doble lenguaje de los sindicatos revela su inquietud ante la creciente indignación de la clase obrera, ellos saben que si no programan algunas acciones "de fuerza" existe la posibilidad de que los obreros empiecen a desenmascarar la comedia que siempre interpretan: delante de los obreros se alzan muy radicales pero en los despachos de Gobierno y Patronal doblan el espinazo y dicen a todo que si.
De momento siguen con la comedia: dado el aumento de la tensión social, han roto el "diálogo" con el gobierno, pero ¡ojo! únicamente en el tema de las pensiones, lo demás dicen que "es negociable" .... Está claro que la voluntad de los sindicatos, en sintonía con las necesidades del capital nacional, es firmar toda clase de sacrificios pero tienen que tener en cuenta la reacción de la clase obrera.
Para desarrollar su lucha, los trabajadores no solamente tienen que desconfiar de las maniobras sindicales, también tienen que tener en cuenta a otros falsos amigos. El KKE (Partido Comunista Griego), por ejemplo, que tiene cierta influencia, denigró el movimiento de hace un año calificando a los manifestantes de "provocadores" y ¡agentes secretos de fuerzas extranjeras!. Pero ahora, de repente, ha cambiado el discurso y proclama que «los trabajadores y los agricultores tienen el derecho a recurrir a todos los medios de lucha para defender sus derechos». Los trotskistas intentan desviar la cólera obrera hacia sectores particulares del capital: gritan mucho contra los fascistas y contra la influencia del imperialismo americano, para que los trabajadores no vean que su enemigo es todo el Capital nacional y todos los imperialismos.
Recientemente ha habido una huelga muy combativa en Turquía
(Ver "Solidaridad con la resistencia de los trabajadores de Tekel contra el Gobierno y los sindicatos" en https://es.internationalism.org/ccionline/2010_Tekel [20] , así como las declaraciones de solidaridad con esta lucha que han realizado grupos proletarios de Perú y Ecuador: https://es.internationalism.org/node/2779 [21] y https://es.internationalism.org/ccionline/2010_Tekelsolindi [22]) , un país históricamente enfrentado con Grecia. Las naciones pueden estar a malas pero los trabajadores necesitamos unirnos por encima de las fronteras. Para impedirlo, los sindicatos, el KKE y otros grupos insisten en que estamos ante problemas "exclusivamente griegos". Con ello tratan de ocultar que el "problema griego" es una manifestación de la crisis internacional del capitalismo que solo puede ser encarado desde la solidaridad y la unidad internacional de los trabajadores.
Otro dato significativo de la actual situación en Grecia es que están proliferando grupos armados con nombres como Conspiración de las Células de Fuego o Fracción Nihilista, que colocan bombas en edificios públicos. Más allá de la buena voluntad que puedan tener algunos de sus integrantes, estos grupos no tienen ninguna perspectiva que ofrecer a la clase obrera. El Estado se aprovecha cínicamente de sus acciones para redoblar la represión.
Los obreros solo pueden construir su solidaridad de clase, tomar conciencia de su fuerza y desarrollar la confianza en ellos mismos, a partir de sus propias luchas, desarrollando sus propias formas de organización, extendiendo y unificando sus combates. Han de estar en la calle formando parte de una lucha y una organización colectivas. En cambio, individualizados delante del televisor viendo el espectáculo provocado por alguna bomba no adquieren ninguna fuerza ni ninguna conciencia, únicamente un sentimiento de pasividad y de impotencia. El sonido de una asamblea masiva de trabajadores a través de la cual estos controlan y extiende su lucha, provoca más miedo a la clase dominante que el ruido de algunas bombas.
Artículo tomado de World Revolution aparecido el 5-2-10
Gracias a una comunicación del 3 febrero de un compañero en nuestra Sección de Comentarios hemos tenido noticia de una lucha conjunta de trabajadores parados y trabajadores activos en el sector naval de Vigo.
Agradecemos al compañero su contribución y le manifestamos nuestro acuerdo con la conclusión que saca: «Solo la unidad y solidaridad de todos los parados y trabajadores, en asambleas y manifestaciones conjuntas tendremos la victoria, saludos a los trabajadores y parados de la naval de Vigo. Y a todos los parados y trabajadores del mundo, cojamos el ejemplo de la naval de Vigo, unidad, unidad ,solidaridad ,solidaridad, todos unidos venceremos al capitalismo mundial». En el mismo sentido, otra comunicación enviada a nuestra Sección de Comentarios señalaba: «El articulo sobre las luchas que llevan los parados y los trabajadores de la Naval de Vigo ha pasado sin pena ni gloria y es unas de las lecciones que tener a mano, la unidad de toda la clase, en Vigo está pasando algo gordo pues trabajadores y parados van conjuntos en manifestación y uniéndose mas trabajadores hasta parar toda la naval, tómense 5 minutos, para leerlos y aprenderán mucho, saludos».
Hemos consultado fuentes de la agencia de noticias Europa Press, de El Faro de Vigo, La Voz de Galicia etc.
Ver https://www.lavozdegalicia.es/vigo/2010/02/02/0003_8267541.htm# [24] y https://www.europapress.es/galicia/noticia-parados-naval-manifiestan-vig... [25] ., y pese a las limitaciones que supone el carecer de información directa elaborada por los propios trabajadores, podemos concluir que nuestros comunicantes tienen razón en llamar la atención sobre la lucha que está teniendo lugar en Vigo en estos días.
En Vigo hay más de 60000 parados y durante 2009 se perdieron 8000 empleos solamente en el sector metalúrgico. La indignación y a la vez la preocupación ante un futuro cada vez más difícil, cunde entre los trabajadores. En el sector naval en concreto los desempleados habían sido incluidos mediante un acuerdo Sindicatos - Patronal en una Bolsa por la que serían llamados cada vez que habría algún puesto disponible.
Los desempleados de la Bolsa -unos 700- han comprobado con rabia que en lugar de ser llamados se contrataba para trabajos puntuales a obreros extranjeros con unos sueldos muy inferiores y en condiciones terribles. Así por ejemplo, según un portavoz de los parados «hay trabajadores durmiendo en aparcamientos dentro de coches y que comen un bocadillo diario».
Esta ha sido la espoleta que ha encendido la lucha. Los compañeros han precisado que ellos no van contra los trabajadores extranjeros contratados. Así, un portavoz insistió en que «no tenemos inconveniente en que se contrate a gente de fuera, siempre y cuando no se salten el convenio de Pontevedra, ya que con uno de nosotros pagan a dos o tres extranjeros»
Pese a ello, los medios de ¿comunicación? han jugado inmediatamente la carta de acusar de xenofobia a los trabajadores y, por ejemplo, El Faro de Vigo titulaba así el artículo en el que daba cuenta de la lucha: «Los parados del metal se oponen a la contratación de extranjeros», lo cual es una mentira escandalosa pues han sido los propios trabajadores parados quienes han denunciado la maniobra de la patronal que «traen mano de obra barata en condiciones laborales que rozan la esclavitud».
La burguesía es una clase cínica y maquiavélica. Contrata a trabajadores extranjeros en condiciones muy inferiores a los trabajadores del país. Si estos luchan oponiéndose a tal contratación los acusa inmediatamente de racismo, xenofobia, "partidarios de la extrema derecha", nacionalismo etc. Cuando en realidad, la respuesta de los trabajadores no va contra sus hermanos de clase sino contra que se establezca un precedente de contratos en condiciones inferiores que tira hacia abajo las condiciones de todos. Esto se vio en Gran Bretaña en la lucha de los obreros de la construcción (Ver Huelgas en las refinerías y centrales eléctricas de Gran Bretaña: la lucha de clases concierne a todos los trabajadores, https://es.internationalism.org/cci-online/200902/2490/huelgas-en-las-re... [26] y Huelgas en las refinerías y centrales eléctricas de Gran Bretaña: los trabajadores empiezan a enfrentar el nacionalismo https://es.internationalism.org/node/2493 [27] ) e igualmente en la lucha de los trabajadores del Naval de Sestao (ver Sestao, los trabajadores calumniados como racistas https://es.internationalism.org/node/2557 [28] )
El 3 de febrero, los parados se dirigieron a la puerta de Astilleros Barreras -la empresa más importante del sector- con la intención de realizar una asamblea conjunta con los trabajadores de esta empresa. Dado que las puertas estaban cerradas se pusieron a gritar consignas y tomaron un megáfono explicando sus reivindicaciones hasta que finalmente la mayoría de empleados abandonaron las instalaciones y se sumaron a los parados. Según la crónica de Europa Press «al lugar acudieron cinco furgones con policías antidisturbios, quienes se desplegaron en la zona provistos de escopetas de bolas de goma y escudos, si bien finalmente las fuerzas de seguridad se retiraron hacia la rotonda de Beiramar». La nota de Europa Press prosigue de la siguiente forma: «Finalmente, el grupo formado por parados y trabajadores salió en manifestación en sentido Bouzas, trayecto en el que se les fueron sumando operarios de otros astilleros de la zona-como pueden ser Cardama, Armon o Freire-Así, la actividad quedó parada en todas las industrias navales».
En esta experiencia vemos plasmarse la solidaridad y unidad entre compañeros parados y compañeros todavía con trabajo; las asambleas conjuntas; la manifestación de calle para dar a conocer la lucha al resto del pueblo trabajador; la comunicación y el contacto directo con trabajadores de otras empresas para ganarlos a la lucha común. Es decir, como en Vigo 2006 (Ver Huelga del metal de Vigo: los métodos proletarios de lucha https://es.internationalism.org/cci-online/200605/910/huelga-del-metal-d... [29] ), los trabajadores vuelven a mostrar los métodos proletarios de lucha que nada tienen que ver con la división, el corporativismo, la pasividad, propias de los métodos sindicalistas
(Ver sobre el sabotaje sindical nuestro artículo Vigo: los métodos sindicales de lucha conducen a la derrota, https://es.internationalism.org/node/2585 [30].
El día 4 las acciones volvieron a repetirse. A las 10 de la mañana, los parados acudieron a las puertas de Barreras. De nuevo, salieron sus compañeros de la empresa para unirse a la lucha. Pese al dispositivo policial el grupo volvió a salir en manifestación. Según la nota de El Faro de Vigo «La protesta de ayer estuvo vigilada por un fuerte dispositivo policial y hubo momentos de tensión, aunque finalmente se saldó sin altercados. Los desempleados se manifestaron por la zona de astilleros de Beiramar y Bouzas de Vigo, acompañados por trabajadores del sector, y aseguraron que continuarán con las movilizaciones mientras la patronal no les llame para solucionar junto a ellos los problemas que, según denuncian, existen en la contratación de personal».
No tenemos más noticias. Pero creemos que los hechos son significativos de la combatividad y de la toma de conciencia en los trabajadores. De la búsqueda de la unidad y la solidaridad frente a los golpes bajos que nos propina el Capital.
Expresamos nuestra solidaridad con los compañeros en lucha. Animamos a que se saquen lecciones y a que se exprese una solidaridad activa. Motivos no faltan: hemos atravesado la barrera de los 4 millones de parados, el gobierno anuncia la prolongación de la edad de jubilación a los 67 años, un aumento del tiempo de cotización etc.
Corriente Comunista Internacional 5-2-10
Hace muy poco nos enteramos, a pesar del cerco instalado por la burguesía y de sus supuestos "medio de información", sobre la lucha que siguen ustedes en pos de mejoras en sus condiciones de trabajo y también salariales; en la cual se pone en evidencia la crisis de este sistema. La burguesía nos arroja a condiciones paupérrimas de vida mientras ellos disfrutan con el sudor y la sangre que dejamos en las máquinas (que por cierto nosotros también construimos, con materias primas que nosotros también extraemos a costa de nuestras vidas). La burguesía y sus medios hacen todo lo posible para que no nos enteremos de la lucha de nuestra clase a nivel mundial. Aquí en Perú no llega ni siquiera una pizca de las medidas de lucha que han tomado ustedes hace más de 1 mes; contra esto la clase debe mantener muy abierto los ojos, difundir y propagar toda lucha nuestra, toda victoria nuestra y denunciar también a las organizaciones sindicales oportunistas y a los "jefes" burócratas que trafican con nuestras vidas. Es necesario el apoyo mundial entre nosotros mismo, pues como dice la vieja frase "La emancipación de la clase obrera tiene que ser obra de ella misma". Saludamos y revaloramos su lucha, porque esa frase ha cobrado vida en ustedes, con sus asambleas y la organización autónoma que han tenido en la huelga.
Nosotros en Perú, somos también parte de una inmensa clase a nivel mundial y sufrimos lo que ustedes sufren en Turquía. Los que nos explotan serán quizá más altos o más bajos, más blancos o más oscuros, de una u otra religión, pero ténganlo por seguro que son igual de explotadores, que de la misma forma viven a costa de nuestro trabajo, de nuestra miseria. Esta clase parasitaria vive a costa de nuestra clase, que es mundial, la clase creadora de la riqueza, por tal motivo dejemos nacionalidades; nos unen nuestros intereses de clase trabajadora. En este momento no tenemos un partido proletario a nivel mundial que nos represente, por eso nosotros desde Perú solo podemos enviarles, en estas palabras cargadas de emoción proletaria, nuestra solidaridad, nuestro sentimiento que a pesar de la distancia se une al suyo.
Vamos fortificando nuestros lazos, a más represión burguesas le oponemos más solidaridad, más unión, más compromiso de clase; y ahora más que nunca con el motivo de esta huelga allá en Turquía, sentimos la responsabilidad de agruparnos autónomamente dentro de nuestra clase. No busquemos alianzas con la burguesía, no caigamos en las mentiras del sindicato que en Turquía y en todas partes del planeta se muestra ya como enemigo de los trabajadores, como un arma más del sistema capitalista para mantenernos fuera de la lucha directa, abortando huelgas y sentándose a la mesa de los patrones a pedir limosnas, a pedirles migajas del pan que nos pertenece, ese pan que desde el inicio es hecho por el proletariado. Aquí también supuestos lideres y jefecillos se reclaman hacedores de huelgas, paros y luchas, nosotros a pesar de nuestra juventud sabemos que es falso que los que se llaman representantes de la clase son lobos vestidos de corderos, no existen representantes del proletariado, el mejor representante de la clase es la clase misma. Por eso confiamos en ustedes, confiamos en la lucha que desenvuelven contra la explotación, por un mejor futuro, y dando muestra de lo que unidos podemos lograr, parando la producción y haciendo temblar a la clase burguesa, representada en esta ocasión en el Estado burgués.
Hoy todos nos volvemos a dar cuenta, que no importa si la empresa está en manos de un dueño privado o del Estado, este representa los intereses de la clase dominante, de la burguesía. A pesar de que Tekel está en manos del Estado a siempre los han explotado, por eso, sabemos y les reafirmamos que el Estado burgués nunca solucionará los problemas del capitalismo. Es un cuento que nos han metido los burgueses, nos han hecho creer que el Estado es un ente neutro, imparcial, en el cual podemos confiar para que nos defienda; dicen que es independiente de las clases sociales, cuando no es más que el instrumento de la burguesía para seguir desarrollando el capitalismo explotador, los burgueses hablan por la boca del Estado. Por eso saludamos y estamos completamente entusiasmados al ver que su lucha ha destruido esta ilusión burguesa, su lucha autónoma de clase es muestra de lo que debemos hacer nosotros a nivel mundial, volver a confiar en nuestra fuerza como clase trabajadora y generadora de la riqueza social. Sabemos las penurias que están pasando, luchando contra el frió que se siente, las bombas lacrimógenas, la represión policial, la inestabilidad laboral, y demás avatares a los que nos lleva este sistema de producción burgués. Su lucha enciende esperanzas luminosas para nosotros, que nos identificamos plenamente con ustedes, por eso... ¡a no claudicar camaradas!, nuestra lucha debe sobrepasar las trabas burguesas, el camino será difícil, pero nuestros objetivos lo justifican, el estado deberá retroceder ante la fuerza que están demostrando, su lucha es ejemplo para el proletariado mundial.
Esos burgueses parásitos... ¿cuánto más creen que nos podrán explotar?, ¿cuánto más creen que nos podrán sacar la sangre?, ¿cuánto más piensa que van a vivir de nosotros? Nuestra lucha es histórica; la clase tiene miles de experiencias, no dejen pasar hermanos proletarios la oportunidad de sacar lecciones y aplicarlas a su lucha. Es deber nuestro aprender de la historia y comprender que el mundo es hecho por nosotros, y por tal nos pertenece. La burguesía querrá reprimirlos, querrá parar su lucha, y en el peor de los casos dividirlos, al igual que aquí lo hacen, pero ¿cuántos son ellos? Nosotros somos millones, nuestra fuerza está en la confianza que nos tenemos unos a otros, en que nuestros puños unidos dirigidos contra un solo punto pueden hacer retumbar la tierra y transformarla.
Nos alegra saber que a nivel mundial nuestra clase se vuelve a reencontrar con sus métodos de lucha inherentes a ella. Sabemos que ustedes compañeros se van agrupando en asamblea, que debaten constantemente y toman decisiones (no existe mejor manera de discutir las acciones a tomar). Nos enteramos también que nuestra mejor amiga "la Huelga" está presente en su lucha, esta es el arma histórica de la clase, debemos intentar expandirla, llamar a todos los sectores explotados, como sabemos lo vienen haciendo con los ferroviarios y los del sector público, nosotros somos millones, los burgueses son unos cuantos ¡nada ni nadie nos podrá parar!
Comencemos a organizarnos compañeros de clase, usted son la continuación de nuestra lucha, estamos vivos compañeros, ustedes lo demuestran. Son completamente justas sus reivindicaciones, esperamos que transciendan, que la lucha se eleve aun más, recordemos que nuestra clase es la única que podrá liberar a la humanidad entera del yugo capitalista y eliminar el lastre de la sociedad dividida en clases.
Este primer paso, no solo a ustedes, sino también a nosotros nos hace reconocernos dentro de una inmensa marea humana que tiene los mismos intereses. Nos hace saber que su lucha es nuestra lucha, que su triunfo, en el cual confiamos, también será nuestro triunfo, en este momento el proletariado a nivel mundial (somos ejemplo de eso) pone los ojos sobre ustedes, el desenvolvimiento de su lucha nos dará lecciones, es por ello que esperamos que prevalezca la solidaridad, la organización y la lucha autónoma del proletariado.
Compañeros, todo nos une, todo nos empuja a la lucha directa contra el capitalismo, nuestras vidas ya no son vidas nos han convertido en mercancías, ¿qué más podemos perder? ¡Solo nuestras cadenas! En cambio tenemos todo por ganar. Estamos condenados a la victoria.
¡ABAJO LOS SINDICATOS QUE NEGOCIAN LA VIDA DE LOS TRABAJADORES!
¡VIVA LA LUCHA DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL!
¡PROLETARIOS DEL MUNDO ENTERO UNIDOS CONTRA EL CAPITAL!
¡ADELANTE CON LA LUCHA CAMARADAS!
Núcleo Proletario en Perú
[email protected] [32]
Lunes 15 de Febrero del 2010.
Los trabajadores de Tekel han demostrado a toda la clase obrera del mundo, un ejemplo de Lucha sin igual, en estos tiempos, en que la crisis del capitalismo agudiza las condiciones de vida y de trabajo de millones de trabajadores en todo el planeta. Ahora cuando la descomposicion del capitalismo decadente dificulta la toma de conciencia a los trabajadores, vemos que contra todo pronostico, contra viento y marea, el proletariado de Turquia recurre a su conciencia y a sus fuerzas, demostrando que tiene armas con que pelear contra el Estado, sus Partidos, los Sindicatos y el Capitalismo. Han hecho de su solidaridad, su confianza, de sus lecciones y de sus reflexiones instrumentos constantes en las luchas que hoy vienen dando con teson.
Esta carta es un saludo a este titanico esfuerzo y despligue que el proletariado en Tekel/Turquia viene mostrando en sus luchas actualmente. Lo que tenemos que resaltar aquí es la capacidad de los trabajadores de autorganizarse en sus luchas con plena autonomia de clase y mostrando una toma de conciencia sin igual. Esto es un ejemplo mas a seguir por todos los trabajadores del mundo. Los trabajadores de Tekel han demostrado hasta ahora que:
1. Que los sindicatos son organos del Estado y de la Patronal, que siempre estan al servicio de ellos como sus perros, y que solo sirven de estorbo, de apaga fuegos, de boicoteadores de las luchas obreras y que solo representan los intereses de las Burguesias y el Estado.
2. El proletariado de Tekel ha demostrado y recuperado la autorganizacion en las luchas, frente a los sindicatos, los partidos politicos y el Estado.
3. Han contrapuesto el internacionalismo proletario frente al nacionalismo y el fascismo.
4. Vienen demostrando, su confianza en si misma, en su fuerza y su capacidad de desarrollar sus luchas mas alla de las fronteras.
5. Ademas vienen haciendo todo, para desarrollar sus luchas de forma colectiva ampliandola y extendiendola a otros sectores de trabajadores en lucha.
6. Los trabajadores han recuperado armas importantes para su lucha como la solidaridad* y el apoyo mutuo.
7. Los trabajadores de Tekel han mostrado una toma de conciencia por encima de las dificultades de su lucha. Ademas de promover la idea de las huelgas de masas entre la clase obrera como lo hemos visto tambien en casos como en Egipto, España, Grecia, China...
8. Las luchas de los trabajadores de Tekel son luchas contra el orden capitalista y ejemplo de las luchas futuras para los trabajadores de todo el mundo.
La lucha de los trabajadores de Tekel, son un ejemplo de lucha por la vida, por la dignidad
Contra la explotacion y las condiciones miserables del orden capitalista. Por eso decimos que la lucha de los trabajadores de Tekel es nuestra lucha tambien.
Lo que podemos es tomar el ejemplo de los hermanos de Turquia de sus formas de autoorganización en las luchas, de su autonomia de clase. El capitalismo tiembla al ver que el proletariado su enemigo antagonico despierta y se manifiesta ferozmente para romper sus cadenas de esclavitud y explotacion. Las condiciones de trabajo (Reduccion de salarios, precariedad laboral, aumento de horas de trabajo, despidos masivos...) que atraviesan los trabajadores de Turquia son las mismas en todas partes del planeta es el modo de produccion imperante: el sistema capitalista de explotacion, el culpable sin mas. Esta experiencia viva de lucha continua actualmente...
¡¡¡Solidaridad con la lucha del proletariado de Turquía, proletarios del resto del mundo seguid el ejemplo!!!
¡Proletarios del mundo unídos!
Grupo de Lucha Proletaria / Organización Anarco Punk (23/02/2010)
"La Solidaridad es una actividad practica de apoyo mutuo entre los seres humanos en su lucha por la existencia. Es una expresión concreta de la naturaleza social de la humanidad. Contrariamente a impulsos tales como la caridad o el sacrificio personal que presuponen la existencia de un conflicto de intereses, la base material de la solidaridad es una comunidad de intereses. Por eso la solidaridad no es un ideal utópico sino una fuerza material tan vieja como la propia humanidad». (Revista Internacional nº 111, CCI, ver https://es.internationalism.org/node/2695 [34] )
Como proletarios de esta región del planeta nos reconocemos en la lucha contra los capitalistas de la fábrica TEKEL, estamos absolutamente seguros que las exigencias que piden son justas, honestas y necesarias.
Queridos Compañeros:
Por medio de la presente reciban un fraterno saludo del Núcleo de Discusión Internacionalista de Ecuador-Sur América.
A través de los medios de comunicación no oficiales, en esta parte del mundo, al otro lado del Atlántico, nos hemos enterado de vuestra lucha que vienen desarrollando desde hace más de un mes. Como proletarios de esta región del planeta nos reconocemos en la lucha contra los capitalistas de la fábrica TEKEL, estamos absolutamente seguros que las exigencias que piden son justas, honestas y necesarias.
La clase trabajadora somos la misma en todos los países y los explotadores burgueses son similares en Ecuador como en Turquía; con nuestras manos de trabajadores creamos la riqueza en todos los continentes y para nuestra desgracia tenemos que existir como miserables con salarios propios de esclavos con lo cual no podemos vivir con dignidad, como seres humanos. No contentos los burgueses con la explotación asalariada intentan hacernos creer que los trabajadores somos diferentes por la raza, religión y también absurdas nacionalidades, no somos ecuatorianos, ni mexicanos, ni alemanes, ni turcos, ni kurdos, ni chinos, ni franceses, somos trabajadores todos, menos los burgueses. El mundo se mueve con el trabajo y por eso los proletarios no tenemos patria, nuestro destino es el mismo: Luchar en todas partes por un futuro mejor para la humanidad de la cual nuestros hijos y nosotros mismos somos parte.
Conocemos que la burguesía utilizará o estará utilizando todos los mecanismos a su alcance, como la represión, los sindicatos, negociadores parlamentarios, etc., con el propósito de desmoralizarlos con la clara intención de ablandar el espíritu combativo de vuestra lucha, sin embargo, haber resistido más de un mes es la prueba genuina de la unidad de ustedes, propia del proletariado y digna de aplaudir, no cabe duda que servirá de ejemplo a otros compañeros proletarios de Turquía y de otros países como el nuestro.
Queridos compañeros, el capitalismo modo de producción que organiza el mundo de la vida esta en todos nuestros países, y sus efectos desastrosos no son diferentes en América, los mecanismos de explotación ya no los soportamos y en un futuro no demasiado lejano es probable que estaremos asistiendo a los levantamientos proletarios más espectaculares que la humanidad moderna haya visto, la podredumbre capitalista campea en todos los países y sus efectos son imposibles tapar con engaños y amedrentamientos, así que, vuestra lucha no es más que los indicios de lo que le espera a las burguesías del mundo.
Es hora de apropiarnos de los que la burguesía nos ha arrebatado. Nuestra libertad como seres humanos.
Proletarios de Turquía no están solos existimos miles de trabajadores que nos identificamos con su situación y saludamos sus acciones ya que son la prueba fehaciente, de que la clase trabajadora sigue en pie y no desmayara hasta conseguir lo que por derecho nos pertenece.
Viva los obreros de TEKEL
Viva la unidad de los trabajadores del mundo
Abajo los burgueses con sus naciones
Núcleo de Discusión Internacionalista
Ecuador- Sur América
Febrero del 2010.
El 14 de diciembre de 2009, miles de trabajadores de las empresas Tekel [1] de docenas de ciudades de Turquía dejaron sus hogares y familias para viajar a Ankara. Los trabajadores de Tekel hicieron este viaje con el fin de luchar contra las horribles condiciones a las que los obliga el orden capitalista. Esta lucha honorable de los trabajadores de Tekel que han ido sucediendo por más de un mes, llevó a la idea de una huelga en que todos los trabajadores participarían. Al hacerlo, los trabajadores de Tekel empezaron liderando y llevando adelante el movimiento de la clase obrera en todo el país. Lo que trataremos de dar a conocer aquí es la historia de lo que sucedió en la lucha de Tekel. No se debería olvidar que lo que se refiere a este relato no sólo concierne a los trabajadores Tekel, sino a los trabajadores de todo el mundo. Debemos dar nuestro más sincero agradecimiento a los trabajadores de Tekel por hacer posible la escritura de este artículo impulsando las luchas de nuestra clase hacia adelante, por su lucha decidida y por explicarnos lo que pasaron, sus experiencias y pensamientos.
Pensamos que en primer lugar sería conveniente explicar lo que provocó que los trabajadores de Tekel se lanzaran a esta lucha. Los trabajadores de la Tekel están luchando contra la política 4-C del Estado turco. El Estado ya ha estado empleando decenas de miles de trabajadores que no son de Tekel bajo las condiciones 4-C. Estas condiciones se están extendiendo rápidamente a decenas de miles de trabajadores entre los cuales los trabajadores de la fábrica de azúcar serán las primeras futuras víctimas. Además, muchos sectores de la clase trabajadora han experimentado ataques similares bajo nombres diferentes y otros ataques están esperando para aquellos que no han sido golpeados todavía. ¿Qué es entonces este 4-C? Esta práctica fue realmente una 'bendición' implementada por el Estado turco cuando el número de trabajadores que perdían sus puestos aumentaron debido a las privatizaciones. Incluye, además de una grave reducción de salario, que los trabajadores públicos sean transferidos a diferentes sectores del estado bajo condiciones terribles. Lo peor de las condiciones introducidas por la política 4-C es que da a los jefes de las empresas del Estado un poder absoluto sobre los trabajadores. Así, el salario, que está determinado por el Estado y ya significa un corte masivo salarial para los trabajadores, es meramente la cantidad máxima a pagar. Puede ser reducido por los directivos de las empresas del Estado arbitrariamente. Además, los horarios de trabajo fijos son completamente abolidos para aquellos que van a trabajar en las condiciones de 4-C puesto que los jefes de las empresas estatales obtienen el derecho de obligar a los trabajadores a permanecer en el trabajo el tiempo que decidan, cuando se les antoje, de manera arbitraria, hasta que los trabajadores "finalicen su tarea asignada". Los trabajadores no obtienen ningún pago a cambio de ese tiempo de trabajo "extra" después de las horas regulares de empleo o durante las vacaciones. Bajo esta política, los jefes tienen el poder de despedir a los trabajadores arbitrariamente, sin estar obligados a pagar indemnización alguna. Además, el periodo que los trabajadores pueden estar empleados en un año es solamente entre tres y diez meses, y no se paga nada en los meses que no se les pide trabajar y la duración de su trabajo al siguiente año también es determinado arbitrariamente por los jefes. A pesar de ello, los trabajadores tienen prohibido buscar un segundo empleo, incluso si no están laborando en ese período. Ya no se paga la seguridad social de los trabajadores bajo la política de C-4 y las prestaciones de salud se esfuman. Las privatizaciones, al igual que la política de 4-C comenzaron hace mucho. En las empresas de Tekel, inicialmente las ramas de cigarrillos y alcohol fueron privatizadas, y luego el proceso condujo al cierre de las fábricas de tabaco de hoja. Creemos que hoy está claro que el problema no son sólo las privatizaciones. Pensamos que es evidente que el capital privado que está tomando los puestos de trabajo y el Estado, que es el capital estatal, están unidos en el ataque al querer explotar a los trabajadores condenándolos a la más inimaginables condiciones. En este sentido podemos decir que la lucha de los trabajadores de Tekel nace de los intereses de clase de todos los trabajadores y representa una lucha contra el orden capitalista como un todo.
Nos parece también que hay que explicar la situación del movimiento de la clase obrera en Turquía en el periodo en que los trabajadores de Tekel lanzaron su lucha el 25 de noviembre de 2009, a un día en que había tenido lugar una huelga organizada por KESK, DISK y Kamu-Sen [2]. Como hemos dicho, los trabajadores de Tekel viajaron a Ankara el 14 de diciembre, varias semanas después de esta huelga de un día. La misma semana que los trabajadores de Tekel llegaron a Ankara, hubo otras dos luchas de trabajadores. La primera fue las manifestaciones de bomberos que iban a perder sus puestos de trabajo a principios de 2010 y la segunda fue la huelga de un día de los trabajadores de ferrocarriles en protesta por el despido de algunos de sus compañeros por su participación en la huelga el 25 de noviembre. La policía antidisturbios, viendo que las luchas de clase estaban en aumento, atacó brutalmente a los bomberos y a los trabajadores de ferrocarril. Los trabajadores de Tekel no fueron tratados de manera diferente. Además, el número de trabajadores ferroviarios que perdieron sus puestos de trabajo por participar en la huelga ascendió a casi cincuenta. Muchos trabajadores fueron apresados. Tomó algún tiempo para que los bomberos se recuperaran de estos ataques. En cuanto a los trabajadores ferroviarios, lamentablemente ellos no han logrado volver al terreno de lucha de clases. Lo que pone a los trabajadores de Tekel en la vanguardia a finales de la semana que inició el 14 de diciembre fue el hecho de que ellos lograron luchar contra las medidas represivas del Estado y que mantuvieron su lucha viva.
Entonces, cómo empezó la lucha de Tekel? Ya había una considerable minoría que quería luchar y eso hizo que la lucha iniciara el 5 de diciembre, en una ceremonia de apertura a la que asistió el primer ministro Tayyip Erdoğan[3]. Los trabajadores de Tekel, con sus familiares, inesperadamente estuvieron en contra de Erdoğan en esta ceremonia para preguntarle lo que les iba a pasar. Interrumpieron el discurso de Erdoğan diciendo "Los trabajadores de Tekel lo estamos esperando para que nos de las buenas noticias". En respuesta Erdoğan dijo: "Desafortunadamente elementos como estos han estado apareciendo en Turquía desde hace tiempo. Dichos elementos quieren hacer dinero sin trabajar, recostándose. Cerramos la era de hacer dinero descansando (...) Han dicho que la propiedad del Estado es un mar y quienes no la comen son cerdos. Esta es la forma en que ellos observan esta cuestión. No es la forma en que nosotros la vemos. Aquí está su compensación señorial. Si ustedes quieren podemos usarlos bajo el 4-C, si no, váyanse y establezcan sus propios negocios si quieren negociar. También dijimos esto: tenemos un acuerdo con su sindicato. Yo hablé con ellos, y les dije ‘Ustedes tienen mucho tiempo. Hagan lo que sea necesario'. Aunque tuvimos un acuerdo, el proceso llegó a su fin y pasaron uno o dos años. Estos todavía están aquí diciendo cosas como que ‘queremos mantener nuestros empleos' y continúan de la misma manera, ‘queremos mantener los mismos derechos en otros lugares'. ¡No!, ya hablamos sobre esto. Diez mil trabajadores de Tekel nos cuestan cuarenta trillones al mes."[4] Erdoğan no tenía idea de la clase de problema en la que se estaba metiendo. Los trabajadores, la mayoría de los cuales habían apoyado al gobierno previamente, ahora estaban furiosos. Se discutió cómo iniciar una lucha por los trabajadores en los lugares de trabajo. Un trabajador de Adıyaman[5] explica un proceso como estos en un artículo que escribió y que fue publicado en un diario izquierdista: "Ese proceso estimuló a los compañeros que no habían estado participando en la lucha por poco que fuera. Empezaron a ver la verdadera cara del Partido de la Justicia y el Desarrollo a través de las palabras de del primer ministro. La primera cosa que hicieron fue renunciar a seguir siendo miembros de su partido. En las discusiones que iniciaron en nuestros lugares de trabajo, decidimos proteger nuestros trabajos todos juntos" [6]. Los sindicatos [7] con los cuales Erdoğan había dicho que había hecho acuerdos y que no habían tomado acciones serias en el proceso, convocaron a una reunión en Ankara. Como resultado, los trabajadores viajaron a esa capital.
Las fuerzas del estado organizaron un astuto ataque contra los trabajadores desde el principio. La policía antidisturbios detuvo los autobuses de transporte de los trabajadores, y declaró que no iban a permitir que pasaran los trabajadores de las ciudades de kurdos -donde las fábricas de Tekel se concentran- sino sólo los trabajadores de occidente y de las regiones del Mediterráneo, Anatolia Central y el Mar Negro. Esto destinado a poner a los trabajadores kurdos y otros trabajadores unos contra otros, y así dividir el movimiento de clase en líneas étnicas. Este ataque astuto en realidad derribó dos máscaras del Estado: la de la unidad y la armonía y la de la Reforma kurda. Los trabajadores de Tekel no cayeron en esta trampa de la policía. Con los trabajadores de Tokat dirigiéndolos, los trabajadores de fuera de las ciudades kurdas protestaron contra esta posición de la policía e insistieron con determinación que todos los trabajadores entraran juntos en la ciudad y que nadie se quedara atrás. La policía antidisturbios, incapaz de calcular la postura que el gobierno iba a tomar, tuvo que permitir que los trabajadores entraran todos juntos en la ciudad. Este incidente hizo que los trabajadores procedentes de diferentes ciudades, regiones y etnias formaran profundos lazos en el terreno de clase. Tras este incidente los trabajadores del occidente, Mediterráneo, de Anatolia Central y de las regiones del Mar Negro expresaron que la fuerza y la inspiración que tomaron de la resistencia, la determinación y la conciencia de los trabajadores kurdos contribuyó en gran medida a su participación en la lucha y que aprendieron mucho de estos trabajadores. Los trabajadores de la Tekel habían ganado su primera victoria al entrar en la ciudad.
El 15 de diciembre, los trabajadores de Tekel comenzaron su manifestación de protesta frente a la sede nacional de Partido de la Justicia y Desarrollo en Ankara. Un trabajador de Tekel que llegó a Ankara ese día explica lo que sucedió: "Marchamos hacia la sede nacional del Partido Justicia y Desarrollo, encendimos una fogata en la noche y esperamos frente el edificio hasta las 10 PM. Cuando hacía demasiado frío, fuimos al gimnasio de Atatürk. Había cinco mil de nosotros. Sacamos nuestras alfombras y cartones y pasamos la noche allí. Por la mañana la policía nos llevó al Parque de İpekçi de Abdi y nos rodeó. Algunos de nuestros compañeros lograron marchar a la sede del Partido de nuevo. Cuando estábamos esperando en el parque, quisimos ir a reunirnos con nuestros compañeros y los que esperaban frente la sede del Partido querían venir con nosotros: la policía nos atacó con gases lacrimógenos. A las 7 PM conseguimos reunirnos con nuestros compañeros en el parque. Habíamos caminado durante cuatro horas. Pasamos la noche en el parque, en la lluvia." [8] Por otra parte, el ataque más brutal de la policía tuvo lugar el 17 de diciembre. La policía antidisturbios, obviamente actuando bajo órdenes y quizás a fin de compensar el no poder evitar que los trabajadores kurdos entraran en la ciudad cuando llegaron, atacaron a los trabajadores en el parque con gran violencia y odio. El objetivo era dispersar a los trabajadores. Sin embargo para ese tiempo había algo que las fuerzas del Estado no habían podido calcular: la capacidad de los trabajadores de autoorganización. Los trabajadores, dispersados por la policía, lograron organizarse sin la ayuda de ningún burócrata y realizaron una manifestación masiva en frente de la sede del sindicato Türk-İş [9] en la tarde. El mismo día, los trabajadores, sin tener ninguna parte en donde quedarse, ocuparon dos pisos del edificio Türk-İş. En los días siguientes al 17 de diciembre, las manifestaciones de los trabajadores de Tekel tuvieron lugar en la pequeña calle enfrente de la sede sindical de Türk-İş en el centro de Ankara.
La lucha entre los trabajadores de Tekel y la Administración de Türk-İş marcó los días siguientes a esta fecha hasta el Año nuevo. En realidad, incluso al comienzo de la lucha, los trabajadores no confiaban en los burócratas sindicales. Ellos habían enviado dos trabajadores de todas las ciudades con los sindicalistas a todas las negociaciones. El propósito de esto fue que todos los trabajadores estuvieran informados de lo que realmente estaba pasando. Ambos sindicatos Tek Gıda-İş y Türk-İş y el gobierno esperaban que los trabajadores de Tekel se dieran por vencidos en pocos días frente la congelación del frío invierno de Ankara, la represión policial y las dificultades materiales. Las puertas del edificio del Türk-İş fueron cerradas, como era de esperar, en poco tiempo para impedir que los trabajadores entraran al edificio. Frente a esto, los trabajadores comenzaron una lucha con el fin de poder utilizar los sanitarios del edificio y para que las trabajadoras pudieran descansar en el edificio. Esta lucha resultó en una victoria para los trabajadores. Los trabajadores no tenían ninguna intención de regresarse. Un apoyo importante por parte de la clase trabajadora de Ankara y, sobre todo, de estudiantes con bases proletarias fue dado a los trabajadores de Tekel en lo que se refiere a las dificultades materiales de encontrar lugares donde alojarse: quizás una pequeña, pero sin embargo importante parte de la clase trabajadora de Ankara se movilizó para hospedar a los trabajadores de Tekel en sus hogares. En lugar de renunciar y regresar, los trabajadores de Tekel se reunieron cada día en la pequeña calle en frente del edificio Türk-İş, y comenzaron a discutir cómo hacer avanzar su lucha. No tardó mucho para que los trabajadores se dieran cuenta de que la única solución para superar su aislamiento era extender su lucha al resto de la clase trabajadora.
En este contexto, militantes trabajadores de todas las ciudades que vieron que los sindicatos Tek Gıda-İş y Türk-İş no iban a hacer nada por ellos, trataron de establecer un Comité de huelga, con el propósito principal de transmitir sus demandas a la organización sindical. Entre estas demandas estaban la creación de una tienda de campaña de huelga y que el año nuevo fuera celebrado por los trabajadores colectivamente con una manifestación en frente del edificio de Türk-İş. Los directivos sindicales se opusieron a esta iniciativa adoptada por los trabajadores. ¡Después de todo para qué necesitaban al sindicato si los trabajadores iban adelante a tomar el control de su lucha en sus propias manos! Esta actitud tenía una amenaza velada: los trabajadores que ya fueron aislados temían la posibilidad de quedarse solos si el sindicato retiraba su apoyo. Por lo tanto, el Comité de huelga fue abolido. Sin embargo, la voluntad de los trabajadores de tomar el control de su lucha en sus propias manos se mantuvo. Rápidamente, los trabajadores hicieron esfuerzos para enlazarse con los trabajadores de la fábrica de azúcar que pronto estarían enfrentados a las mismas condiciones del 4-C. Fueron a los barrios de los trabajadores y a las universidades donde fueron invitados a explicar su lucha. Mientras tanto, los trabajadores continuaban su lucha contra la administración del Türk-İş que no apoyaba a los trabajadores en ninguna forma. El día en que se reunió la Junta de ejecutivos del Türk-İş, los trabajadores forzaron las puertas de la sede sindical. La policía antidisturbios se movilizó para proteger a Mustafa Kumlu, Presidente de los trabajadores afiliados a Türk-İş. Los trabajadores comenzaron a gritar eslóganes como "Venderemos a quien nos vende"," İş-Türk a su deber, la huelga general", " Kumlu, dimite". Kumlu no se atrevió a enfrentar a los trabajadores hasta que hubiera anunciado una serie de acciones, incluyendo huelgas que ocurrieran cada semana, comenzando desde una huelga de una hora y duplicar el tiempo cada semana y una manifestación frente al edificio Türk-İş tendría lugar cada semana. Tenía miedo por su vida. Incluso después de la declaración de Kumlu de una serie de acciones, los trabajadores todavía no confiaban en el sindicato Türk-İş. Cuando un trabajador de Tekel de Diyarbakır [10] declaró en una entrevista que dio: "No seguiremos cualquier decisión tomada por la administración del sindicato para poner fin a la lucha y volver atrás. Y si hay una decisión de poner fin a la luchan sin que exista una ganancia como lo hicieron el año pasado, estamos pensando vaciar el edificio de Türk-İş y, a continuación, quemarlo" [11], expresó los sentimientos de muchos otros trabajadores de Tekel.
Türk-Is volvió de nuevo sobre su plan de acción cuando la primera huelga de una hora conoció una de participación del 30% de todos los sindicatos. Los líderes sindicales se aterrorizaron de que el propio Gobierno tuviera la idea de ver la lucha generalizarse. Después de la calurosa manifestación del Nuevo Año ante el edificio el Türk-Is, se organizó un voto a boletas secretas entre los obreros para decidir si seguían o regresaban con ellos. 99% votaron por la continuación de la huelga. Al mismo tiempo, un nuevo plan de acción, sugerido por el sindicato, comenzó ponerse en tela de juicio: después del 15 de enero, habría un plantón de tres días, seguido por una huelga de hambre de tres días y un ayuno completo de tres días. Una manifestación con una participación masiva también debía tener lugar, como la administración de Türk-Is prometió. Los obreros al principio pensaban que una huelga de hambre era una buena idea. Ya aislados, no querían ser olvidados e ignorados y pensaban que una huelga de hambre podía evitar eso. Creían estar empantanados frente a Türk-Is y experimentaban la necesidad de hacer algo. Una huelga de hambre podía actuar como intimidación para el sindicato, pensaban.
Uno de los textos más significativos escritos por los obreros de Tekel se publicó esos días. Se trata de una carta escrita por un obrero de Batman [14] a los obreros de las fábricas de azúcar: «A nuestras honorables hermanas y hermanos trabajadores y obreros de la fábrica de azúcar. En la actualidad, la lucha notable que los obreros de Tekel han desarrollado es una oportunidad histórica para aquellos a quienes se han retirado sus derechos. Para no faltar a esta oportunidad, su participación en nuestra lucha nos volvería más feliz y más fuertes. Mis amigos, quisiera indicar especialmente que desde hace tiempo los sindicalistas les prometen la esperanza de que "van a ocuparse de este asunto ». Sin embargo, como hemos pasado por este mismo proceso, sabemos que son gente que no tiene ningún interés vital que defender. Al contrario, es a ustedes a quienes se retirarán los derechos y también el derecho al trabajo. Si no participan en la lucha hoy, mañana será demasiado tarde para ustedes. Esta lucha sólo será victoriosa solo si están dentro y no tenemos ninguna duda ni carecemos de confianza en cuanto a esto. Porque estamos seguros que si los obreros están unidos y actúan como un solo cuerpo, no hay nada que no puedan lograr. En este sentido, les saludo con mi más profunda confianza y mi más profundo respeto en nombre de todos los obreros de Tekel.» [15] Esta carta no pedía solamente a los obreros del azúcar incorporarse a la lucha; expresaba también muy claramente lo que había pasado por los obreros de Tekel. Al mismo tiempo, expresaba la conciencia compartida por varios de ellos de que no se batían por ellos mismos sino por toda la clase obrera.
El 15 de enero, otros obreros de Tekel vinieron a Ankara para participar en un plantón. Eran casi 10.000 sobre la plaza de Sakarya. Algunos miembros de sus familias habían venido con ellos. Los obreros habían tomado de permisos enfermedad y vacaciones para venir en Ankara y la mayoría de ellos debían volver de nuevo varias veces para renovar sus permisos de vacaciones. Casi todos los obreros de Tekel estaban presentes [16]. Se planeó una manifestación con una amplia participación para el sábado 16 de enero. Las fuerzas del orden temían esta manifestación ya que podía hacer nacer la generalización y la extensión masiva de la lucha. La posibilidad de que llegaran obreros el sábado para la manifestación pasando la noche y todo el domingo con los obreros de Tekel podía conducir a la formación de fuertes y masivos vínculos. Por ello, la policía insistió para que la manifestación empezara el domingo, y Türk-Is, en una maniobra típica, debilita un poco más la manifestación procurando que los obreros de las ciudades kurdas no vinieran. Había calculado también que pasar dos noches en el invierno congelado de Ankara, sin moverse del plantón en la calle, rompería la resistencia y la fuerza de los obreros. Se vio en la manifestación del 17 de enero que este cálculo era un serio error.
Ésta comenzó en calma. Los obreros que se reunían en Ankara y varios grupos políticos comenzaron a las 10 h a marchar de la estación hacia la plaza Sihhiye. En la manifestación, bajo la mirada de decenas de millares de obreros, en primer lugar un obrero de Tekel, luego un bombero y un obrero del azúcar tomaron la palabra sobre un estrado. La explosión de cólera no tuvo lugar sino después de que Mustafa Kumlu se instaló en la tribuna. Kumlu, que nunca no se ha preocupado de la lucha ni de las condiciones de vida de los obreros de Tekel hizo un discurso completamente moderado, conciliador y vacío. Türk-Is había hecho un esfuerzo particular para mantener a los obreros a distancia del estrado y había puesto delante a los obreros metalúrgicos, que no estaban al corriente de lo que sucedía ante ellos. Pero los de Tekel, pidiéndoles dejarles pasar, se las arreglaron para llegar directamente ante la tribuna. A lo largo del discurso de Kumlu, hicieron todo lo posible para interrumpirlo con sus consignas. La última ofensa para los obreros fue el anuncio de que después de Kumlu, Alisan, un cantante de POP que no tenía nada que ver con el movimiento, iba a dar un concierto. Los obreros tomaron el estrado, comenzando a gritar sus consignas y a pesar de que los jefes sindicales bajaban el sonido, los obreros que habían venido a la manifestación retomaron el micrófono. Por esta vez, el sindicato perdió completamente el control. Eran los obreros que lo tenían. Los jefes sindicales, sobre el estrado, comenzaron a hacer discursos radicales por una parte y por otra trataban de expulsara a los obreros. Como no lograban, intentaron enfrentar a unos contra otros y atacaron a los estudiantes y obreros que venían a apoyarlos. Las sindicalistas intentaron también dividir a los obreros que estaban en Ankara desde el principio de la lucha de los que habían llegado recientemente, e intentaron dirigirse a los que venían a ofrecer su ayuda. Al final, los jefes sindicales intentaron hacer descender a los que ocupaban el estrado, y convencieron al conjunto en regresar rápidamente ante el edificio de Türk-Is. El hecho de que los discursos relativos a las huelgas de hambre y los ayunos completos tomaran fuerza para hacer caer las consignas sobre la huelga general es, a nuestro modo de ver, interesante. En ningún caso regresar al edificio de Türk-Is era suficiente para apagar la cólera de los obreros. Consignas como " Huelga general, resistencia general », « Türk-Is no debe abusar de nuestra paciencia" y "Liquidaremos a quien nos traiciona" se gritaban ahora ante el edificio. Algunas horas más tarde, un grupo de cerca de 150 obreros se puso a romper la barricada elaborada por los burócratas delante de las puertas del edificio y lo ocupó. Los obreros de Tekel que buscaban a Mustafa Kumlu en el edificio comenzaron a gritar "Enemigo de los obreros, gusano del AKP" cuando llegaron a la puerta de Kumlu. Después de la manifestación del 17 de enero, los esfuerzos para establecer otro Comité de huelga resurgieron entre los obreros. Este Comité estaba constituido por obreros que no pensaban que una huelga de hambre era una manera adaptada para hacer avanzar la lucha y que era necesario al contrario extender ésta. El esfuerzo para formarlo era conocido de todos los obreros y apoyado por una enorme mayoría. Los que no lo sostenían activamente, tampoco estaban en contra. Entre las tareas asignadas al Comité, más que de transmitir sus pretensiones a los sindicatos, el objetivo consistió en aplicar la comunicación y la auto organización en las filas trabajadoras. Como el anterior Comité de huelga, éste se componía enteramente de obreros y completamente independiente de los sindicatos. La misma determinación de auto organización permitió que cientos de obreros de Tekel pudieran adjuntarse a la manifestación de los empleados del sector de la salud que estaba en huelga el 19 de enero. El mismo día, mientras que se había permitido solamente a un centenar de obreros participar en una huelga del hambre de tres días, 3000 obreros se les unieron, a pesar del sentimiento general entre los obreros de que esta huelga de hambre no era el medio más conveniente para hacer avanzar la lucha. La razón que alegaban era que no querían dejar a sus camaradas hacer esta huelga de hambre solos, que querían, por solidaridad, comprometerse con ellos y compartir lo que iban a cruzar.
Aunque los obreros de Tekel hayan hecho reuniones regulares entre ellos según las ciudades de dónde venían, una asamblea general con todos los obreros participantes no había sido posible. Dicho esto, desde el 17 de diciembre, la calle ante el edificio de Türk-Is había tomado el carácter de una asamblea general informal pero regular. La plaza Sakkarya, esos días, estaba lleno de centenares de obreros de distintas ciudades, discutiendo cómo desarrollar la lucha, cómo extenderla, que hacer. Otra característica importante de la lucha fue cómo los obreros de las distintas regiones étnicas consiguieron unirse contra el orden capitalista a pesar de las provocaciones del régimen. La consigna "Obreros kurdos y turcos todos juntos", lanzado a partir de los primeros días de la lucha, lo expresó muy claramente. En la lucha de Tekel, numerosos obreros de la región del Mar Negro bailaron el Semame, y numerosos kurdos hicieron la danza de Horon por primera vez en su vida. [17] Otro aspecto significativo del enfoque de los obreros de Tekel fue la importancia que dieron a la extensión de la lucha y a la solidaridad trabajadora, y eso no sobre la estrecha base del nacionalismo sino sobre la que incluye el apoyo mutuo y la solidaridad de los obreros del mundo entero. Por ello, los obreros de Tekel evitaron que facciones de la clase dominante en la oposición se sirviesen de la lucha para sus propios objetivos ya que no tenían ninguna confianza en ellas. Estuvieron atentos a cómo el Partido Republicano del Pueblo [18] (CHP, Cumhuriyet Halk Partisi) atacaba a los obreros que se despedía de Kent AS [19], cómo el Partido del Movimiento Nacionalista [20] (MHP, Milliyetçi Hareket Partisi) jugó su papel en la agravación de la política oficial y anti trabajadora. Un obrero expresó esta conciencia muy claramente: "Comprendimos lo que somos todos. Los que votaron por la ley de privatización nos dicen hoy cómo comprenden nuestra situación. Hasta ahora, siempre he votado por el Partido del Movimiento Nacionalista. Es en esta lucha que he encontrado revolucionarios. Estoy en esta lucha porque soy un obrero. Los revolucionarios están con nosotros. El Partido del Movimiento Nacionalista y el Partido Republicano del Pueblo hacen cinco minutos de discurso aquí y luego se van. Allí estábamos nosotros que los amábamos cuando venían aquí. Ahora, la situación ya no es la misma. » [21] El ejemplo más sorprendente de esta conciencia se vio cuando los obreros de Tekel impidieron hablar a los fascistas de Alperen Ocakları [22], la misma organización que había atacado a los obreros de Kent AS que se manifestaban en el Parque Abdi Ipekçi porque eran Kurdos. La lucha de los de Tekel constituyó también un importante apoyo a los bomberos que habían sido atacados brutalmente después de su primera manifestación volviéndoles a levantar la moral para reanudar la lucha. De manera general, los obreros de Tekel dieron la esperanza no solamente a los bomberos sino a todos los sectores de la clase obrera en Turquía que quieren entrar en lucha. Lograron permitir a todos los obreros participar en la huelga. Esta es la razón por la que hoy, se tienen orgullosamente a la vanguardia de la clase obrera en Turquía. Permitieron a los obreros de Turquía salir del sueño en que estaban después de años haciéndolos unir las luchas obreras del mundo entero. Representan las semillas de la huelga de masas, como las que ha visto sacudir el mundo estos últimos años de Egipto a Grecia, Bangladesh a España, Inglaterra a China.
Esta lucha está en curso, y pensamos que aún no es tiempo de sacar todas las conclusiones. Con la idea de una huelga de hambre y de un ayuno total puesta por delante por un lado, y por el otro el de un Comité de huelga puesto en marcha por los obreros que no encuentran adaptada la huelga del hambre para la lucha y quieren al contrario extenderla, con los burócratas de Türk-Is que forman parte del Estado por una parte y por otro los obreros que quieren una huelga general, es difícil prever lo que espera a esta lucha, donde irá, qué resultados obtendrá. Dado que se dijo esto, debemos hacer hincapié en el hecho de que, cualquiera que sea la salida, la actitud notable de los obreros de Tekel dejará lecciones inestimables para toda la clase obrera.
Gerdûn (20 de enero de 2010)
1. Tekel es la compañía que tuvo el monopolio de Estado de todas las empresas de producción de alcohol y tabaco.
2. Respectivamente, la Confederación de Izquierda de los Sindicatos de Obreros del Sector Público, la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Revolucionarios, y más importante, la Confederación de Sindicatos de Empleados Públicos, conocido para sus simpatías pro fascistas.
3. Primer Ministro, también dirigente del Partido de la Justicia y Desarrollo o AKP (AKP (Adalet ve Kalkınma Partisi).
4. https://www.cnnturk.com/2009/turkiye/12/05/erdogana.tekel.iscilerinden.p... [38]
5. Ciudad del Kurdistán turco.
6. https://www.evrensel.net/haber.php?haber_id=63999 [39]
7. Teca Gıda-İş, Sindicato de Obreros de la Alimentación, del Alcohol y el Tabaco, miembro de la central sindical Türk-İş.
8. La "reforma kurda" es una tentativa del Estado turco para encontrar una solución al problema planteado por la guerrilla kurda en el Este del país, flexibilizando las leyes anti kurdas (por ejemplo suprimiendo las prohibiciones contra la utilización de la lengua kurda). Esta "reforma" recientemente tomó peso en el ala con la prohibición en diciembre de 2009 del partido kurdo DTP (véase también el artículo nuestro sitio en inglés: https://en.internationalism.org/icconline/2009/10/turkey [40]).
9. Región conocida tradicionalmente por su nacionalismo y su apoyo al partido en el poder.
10. https://www.evrensel.net/haber.php?haber_id=63999 [39]
11. Confederación de sindicatos turcos, la más antigua y la mayor confederación de sindicatos en Turquía que tiene una historia totalmente infame, se forma bajo la influencia de Estados Unidos en los años cincuenta según el modelo de la AFL-COI, y posterior saboteador de luchas obreras.
12. Conocida por ser la capital no oficial del Kurdistán, Diyarbakır es una metrópoli del Kurdistán turco.
13. https://www.kizilbayrak.net/sinifhareketi/haber/arsiv/2009/12/30/select/... [41]
14. Ciudad del Kurdistán turco.
15. https://tr.internationalism.org/ekaonline-2000s/ekaonline-2009/tekel-isc... [42]
16. Alrededor de 9000 sobre de los 10.000 de la empresa.
17. El Şemame es una danza kurda muy conocida, y el Horon otra también muy conocida de la región del Mar Negro de Turquía.
18. El partido nacionalista de izquierda, kémaliste, tranquilizador, miembro Internacional del socialista, extremadamente chauvinista.
19. Los obreros del municipio de Esmirna, una metrópolis de la costa del Mar Egeo. Estos obreros fueron despedidos por el Partido Republicano del Pueblo que controlaba el municipio donde trabajaban y a continuación brutalmente atacados por la policía mientras se manifestaban contra el dirigente del partido.
20. El principal partido fascista.
21. https://www.kizilbayrak.net/sinif-hareketi/haber/arsiv/2009/12/30/select... [43]
22. Banda de asesinos vinculado al Gran Partido de Unión (BBP, Büyük Birlik Partisi), una escisión fascista radical del Partido del Movimiento Nacionalista.
"Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cada año en el mundo más de 270 millones de trabajadores sufren accidentes laborales, mientras que aproximadamente 160 millones contraen enfermedades profesionales. De ellos, más de 2 millones pierden su vida, de manera tal que el trabajo asalariado mata a casi 5.500 personas por día. Y, agrega el informe, los datos son parciales y están por debajo de la realidad, ya que no hay estadísticas de los siniestros ocurridos entre los trabajadores del sector informal de la economía.
Para tener una idea de la magnitud de esta verdadera masacre que sufren los trabajadores, hay que tener en cuenta que las muertes causadas por el trabajo dependiente superan holgadamente las originadas en accidentes de tránsito (1.000.000), guerras (500.000), hechos de violencia (563.000) y sida (312.000). Otro dato alarmante es que del total de trabajadores muertos anualmente en siniestros laborales, 12.000 son niños que trabajan en condiciones peligrosas. Este canon que pagan los trabajadores para poder obtener los medios económicos para su subsistencia y la de sus familias, es un auténtico "impuesto de sangre" que desnuda las lacras y miserias del sistema social y económico en el que viven.
Si proyectamos estos números a todos los años de vigencia del sistema capitalista, podremos afirmar que estamos en presencia de un verdadero genocidio de la clase trabajadora".
Hasta los organismos de la burguesía (ONU, OIT, OMS, etc) tienen que dar cuenta de las condiciones deplorables de vida y de trabajo que sufre el conjunto de la clase obrera mundial. Todo ello no es una "mala voluntad" o un "azar del destino". Los compañeros del CACI dicen y lo compartimos plenamente, se debe a "un sistema que se apoya en valores perversos, que privilegia la defensa del lucro y la tasa de ganancia".
El CACI denuncia justamente que después de la caída del Muro de Berlín el "pacto social" entre la burguesía y los sindicatos se puso al desnudo mostrando que "la internacionalización de la economía se transforma en globalización, que en el mundo laboral se traduce en desregulación, flexibilización, precarización, competitividad, polivalencia funcional, y demás palabras paridas por la matriz ideológica del neoliberalismo, que los trabajadores conocen más por sus consecuencias que por su significado literal". En efecto, el hundimiento de toda esta parte del mundo que mentirosamente se llamó socialista, no significó otra cosa que una paso más del capitalismo en el abismo de su quiebra, en el empeoramiento de la vida de los trabajadores y en la reducción de toda posibilidad por alcanzar una "vida digna" bajo este modo de producción.
Otro aspecto que el CACI denuncia correctamente es la forma que toma la explotación bajo el aguijón de la crisis: empresas menos ligadas al estado (para evitar que los obreros identifique al Estado-Patrón), subcontratación en todas las ramas industriales (ello obstaculiza inmediatamente la unidad y la solidaridad de una huelga: el patrón no es el mismo y una empresa puede decirle a los obreros que el otro patrón es el "malo"...¡la división pura y simple!). Así lo dicen los compañeros: "El progreso tecnológico de la humanidad no se refleja en una disminución de los siniestros laborales. Por el contrario, hay un sostenido incremento al compás de las nuevas reglas de juego del capitalismo. Se impone un nuevo concepto de empresa, supuestamente más apta para adaptarse a las fluctuaciones del mercado. Sólo conserva un núcleo de trabajadores permanentes y externaliza muchas funciones y tareas. En la periferia de ese núcleo aparecen empresas contratistas y subcontratistas que hacen el "trabajo sucio" de la flexibilización laboral y el abaratamiento de la mano de obra, generalmente mediante procedimientos reñidos con la legalidad. Los trabajadores entran y salen gracias a las empresas o agencias de servicios eventuales y a los contratos temporales, siguiendo el flujo y reflujo de la demanda de los bienes o servicios que produce la empresa principal. Entre los trabajadores que tienen una inserción precaria en la empresa la siniestralidad es elevadísima. Su capacitación implica un costo que los empleadores no están dispuestos a asumir". Recordemos de paso que el capitalismo no le interesa la suerte de los explotados, lo único que lo mueve es la ganancia. No se trata de la voluntad de los capitalistas tomados individualmente, tampoco de sus deseos o intenciones, como diría Marx, "el capitalismo es una fuerza social", y como los comunistas sabemos, el capitalismo no existe para satisfacer necesidades humanas, vive para la reproducción del capital.
Fenómenos como el crecimiento de China o la India tienen una explicación no local sino mundial: "Los capitales se trasladan con asombrosa facilidad a aquellos países con menor costo laboral, fomentando entre los gobiernos una competencia para ver quien es más eficaz en abatir los niveles de protección que los trabajadores de ese país pudieron conseguir. Se busca desarticular toda la estructura que tutela sus derechos, para mejorar la competitividad empresaria. Es así que se exportan los riesgos a poblaciones más vulnerables, de países en los que no hay mayores exigencias en materia ambiental y laboral, y de gestión de la seguridad y la higiene en el trabajo en particular". Todos esos ejemplos de "progreso capitalista" están en realidad edificados sobre una casi esclavización de millones de trabajadores...lo demás son cuentos!
Un punto sobre el cual podemos y debemos reflexionar es sobre si los Estados, los patrones y sus leyes pueden "cambiar" su actitud (siempre a favor de los explotadores) a partir de una presión de los obreros. Lo que estamos viendo por todo el mundo es una eliminación brutal de los gastos sociales de los estados (ataque a las pensiones, congelamientos salariales, retiros miserables, más años para la jubilación, más impuestos, etc.), pensamos que ello expresa que, ante la agudización de una crisis brutal e inédita del capitalismo como la actual que lleva más de 40 años profundizándose, el capital no tiene opción, debe atacar a las condiciones de los trabajadores si quiere sobrevivir en el mercado mundial. Es justamente en ese terreno donde la lucha de los trabajadores debe reflexionar sobre el fondo del problema, no se trata ya de "un salario justo por una jornada justa" (Marx), sino de la lucha por la abolición del trabajo asalariado. Es por ello que justamente los camaradas del CACI perciben así el fondo de la cuestión: "La legislación interna de los países que firmen la Carta Sociolaboral Latinoamericana debería también incriminar penalmente los actos de los empleadores que supongan un atentado contra la vida o la salud de los trabajadores. Ya hemos dicho que la inmensa mayoría de los siniestros laborales son evitables. Por lo tanto llamarlos "accidentes" constituye una inaceptable concesión del lenguaje. Siempre serán, en el mejor de los casos, lesiones u homicidios culposos".
Más la crisis golpea y se extiende, más los capitalistas "ahorran" en lo menos necesario, más "abaratan costos de producción" (pomposa manera como el capital llama a reducir costos de mantenimiento), con ellos los riesgos de accidentes y muerte se disparan (aumentaron los accidentes aéreos y de trenes los cuales son disfrazados por el capital como "accidentes humanos"). Ya que, como acertadamente lo dicen los compañeros del CACI: "El fin de lucro es absolutamente incompatible con la gestión de los subsistemas de la Seguridad Social en general, y con el de riesgos del trabajo en particular. El operador privado tiene un interés contradictorio con el de la víctima de un siniestro laboral. Con el agravante de que el natural conflicto que se plantea entre ambos, se resuelve en el marco de una abismal diferencia en la correlación de fuerzas".
Finalmente, no podemos sino apoyar en todas sus letras y en todo su contenido la única perspectiva que se puede proponer, a nivel histórico, a esta situación: "Los obreros de todo el mundo deben luchar no por una seguridad social dentro del capitalismo, sino por destruir este maldito sistema y sus instituciones sindicales y reformista, hoy más que nunca, ¡proletarios de todos los países Uníos contra el impuesto de sangre!".
En efecto, no se trata de reformar un sistema moribundo, se trata de derribarlo desde su raíz para empezar una verdadera historia de la humanidad. En ese esfuerzo estamos con el CACI.
CCI. 15 de marzo de 2010.
Con la mayor tristeza tenemos que informar a nuestros lectores de la muerte del compañero Jerry Grevin (quien también firmaba con las iniciales JG) en Estados Unidos. Sufrió un repentino ataque al corazón en la tarde del jueves 11 de febrero y murió inmediatamente. Para todos los camaradas, esto es un terrible golpe y especialmente para nuestros camaradas estadounidenses quienes trabajaron con él cotidianamente.
Muchos compañeros conocían al camarada Jerry más de 30 años y apreciaban su profundo compromiso y dedicación a la causa del comunismo que comenzó en su juventud a través de su activa participación en el movimiento anti- guerra de Vietnam, antes de que se uniera a la CCI en la década de 1970. En la CCI, el camarada ha estado en el corazón de la vida de la sección americana, incluso durante el difícil período que la CCI atravesó durante la década de los 90, y ha sido una fuerza motriz y entusiasta en el reciente desarrollo de nuestros contactos en Estados Unidos. Todos los camaradas que conocieron a Jerry también recuerdan su entusiasmo por la vida y su sentido del humor frente a todas las dificultades que la vida trae inevitablemente. La pérdida del camarada Jerry no es sólo una pérdida para la sección americana, es una pérdida terrible para toda la CCI y para nuestra clase.
Publicaremos un tributo más completo al camarada en nuestra prensa en breve. Mientras tanto queremos comunicar nuestra solidaridad a todos los camaradas de Jerry, familiares y amigos y nuestra determinación de continuar con el trabajo revolucionario en el que él creía tan apasionadamente.
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Como denunciábamos "Para llevar a cabo este ataque sin la menor traba, todas las fuerzas de la clase dominante se dividieron la faena: unos creando una división entre los electricistas en una estéril lucha interna entre facciones sindicales mediante elecciones. Unos más pintaron los ataques a las condiciones de vida como "ataques al sindicato y a las libertades democráticas"... y otros por su parte crearon un ambiente de linchamiento presentándolos como los "privilegiados". Ese panorama facilitó la estrategia para arrastrar a muchos obreros a una lucha visceral por la "defensa del sindicato", o bien, en la "defensa de la empresa y de la economía nacional", consignas que son una estrategia óptima para lograr que cualquier sector del proletariado olvide sus reivindicaciones como clase explotada." (Hoja volante publicada conjuntamente en octubre 2009 por: GSL, PAM y CCI). Este análisis se ha probado con creces en los meses recientes.
Ha sido el sindicato el encargado de dirigir el libreto de la trampa desde el principio, así lo demuestra su accionar cuando después de la manifestación del 15 de octubre del 2009 que mostró la existencia de una gran preocupación social y un sentimiento de solidaridad extendido entre los trabajadores, el SME maniobró para abortar esa dinámica promoviendo la controversia constitucional y los amparos contra los actos del gobierno, presentándolos como una continuidad de la lucha; pero en realidad, con ello se aseguraba de evitar cualquier respuesta genuina de los obreros encerrándolos en la fatua esperanza de que es posible utilizar las instituciones burguesas para defender los intereses proletarios.
En casi seis meses, el SME con la ayuda de sus congéneres se ha encargado de aislar, desmoralizar y desgastar a los trabajadores llamando a su "responsabilidad" y promoviendo la lucha legaloide para atarlos a la esperanza de la justicia burguesa y también para mantenerlos pasivos en "guardias" montadas en las puertas de las plantas cerradas o en las huelgas de hambre tan estériles como impotentes y desmoralizantes, desarrollando también una campaña pretendidamente combativa que promueve los amparos y pide la ayuda de diputados y "personajes notables". Un intenso trabajo para promover la esperanza en los personajes e instituciones burgueses y evitar que aparezca cualquier atisbo de lucha proletaria real basada en la confianza en sus propios medios y fuerza como clase. También, en los meses recientes ha estado promoviendo la consigna de "no pagar la luz" e interponer una "queja" ante la Profeco, pretendiendo con esto presionar al Estado y dándole el valor de una muestra de solidaridad de parte del resto de los trabajadores. No hace falta argumentar mucho sobre el hecho de que esta pretendida medida radical no daña en absoluto al Estado capitalista quien puede enfrentar en inmejorables condiciones a cada usuario aislado, como "ciudadano inconforme" cobrándole hasta la risa por esta "osadía".
De este tipo son las radicales formas de lucha de los sindicatos y en particular del sindicalismo independiente. Por ejemplo, en las semanas recientes ha arreciado la campaña sindical que llama a ocupar los centros de trabajo de la empresa para demostrar la fuerza de los trabajadores y presionar de manera "contundente" al Estado. Otro engaño más: en realidad el sindicato se asegura que los trabajadores se engañen con el cuento de recuperar sus espacios cuando en realidad lo que significa es que se asegura una total impotencia al quedarse aislados y pasivos en su rincón. Cuando el coraje y la combatividad era el sentimiento dominante, los piquetes de huelga, masivos y activos hacia otras fábricas no estuvieron presentes para ampliar, extender la lucha y generalizar así la resistencia obrera. Pero para que este accionar pueda presentarse se requiere como primera condición, que los trabajadores se libren de la tutela del sindicato.
La huelga nacional, una estrategia contra los trabajadores
El paro o la huelga nacional que promueven los sindicatos y que los medios burgueses presentan como una medida aparatosa, en realidad es una estrategia promovida desde las entrañas del Estado con varios objetivos en la coyuntura actual, entre los más importantes:
- retomar los propósitos antiobreros no sólo contra los electricistas sino hacia el conjunto de la clase obrera a la cual se busca dar el mensaje de que la lucha propia no tiene sentido y que lo único que puede hacerse es este tipo de procesiones sindicalistas que gritan muy fuerte toda suerte de peroratas radicaloides mientras las masas proletarias esperan pasivas los mandatos de los líderes sindicales;
- revitalizar al aparato sindical de manera que en su faceta de mártir recupere credibilidad, reforzando la idea entre los explotados de que estos órganos son los únicos con los que pueden contar para defender sus condiciones de trabajo y de vida en general y este tipo de acciones las únicas posibles que puede desplegar contra el capital.
- como remate, monta una "lucha sindical" que en realidad se trata de una acción preventiva que busca desfogar el descontento presente entre los trabajadores por los ataques recibidos a sus condiciones de trabajo y de vida, intentando evitar que, a plazo, los asalariados encuentren las formas de organización y de lucha propios que realmente puedan oponerse a las usurpaciones crecientes del capital e ir más allá, a plantearse la superación revolucionaria del capitalismo.
Las demandas que a esta convocatoria al paro les han sido impuestas por el sindicato, resumen bien la trampa montada: defensa de la economía "popular", respeto a la autonomía sindical, respeto pleno a la Ley Federal del Trabajo y la Constitución, por los derechos sociales: incremento del presupuesto para la educación, la ciencia y la cultura, no a la privatización del petróleo, el agua, los minerales y la electricidad, por la soberanía alimentaria, respeto a la autonomía y los derechos de los pueblos indígenas, contra la impunidad y la militarización, juicio político a Calderón, castigo a los violadores de los derechos humanos, por el regreso de los militares a sus cuarteles, etc., etc., todo un collage de exigencias que diluyen completamente las demandas genuinas de los trabajadores.
La única alternativa, luchar fuera de los sindicatos.
Los ejemplos de sabotaje antiobrero de los sindicatos son interminables. Los trabajadores para poder avanzar en sus luchas de resistencia y en su perspectiva revolucionaria, deben oponerse desde el principio a los sindicatos afirmando de manera decidida sus propios medios de lucha: la movilización masiva fuera de los cauces sindicales en los que la burguesía quiere conducir la lucha, y para hacerlo deben impulsar las Asambleas Generales, las huelgas masivas, los espacios de discusión y encuentro que den vida al calor de la unión y la solidaridad.
Que esto es posible lo demuestran los variados ejemplos de nuestros hermanos de clase que han sabido alimentar esta dinámica proletaria en varias regiones del mundo. Últimamente, los trabajadores de la empresa pública Tekel que monopoliza el alcohol y el tabaco de Turquía han dado otro ejemplo de que es posible desplegar la lucha obrera en contra de la explotación despiadada del capitalismo y que al hacerlo de manera genuina inevitablemente los trabajadores se enfrentan directamente con los sindicatos y, por lo tanto, contra el Estado de la burguesía. Resumidamente, la lucha de estos trabajadores ha demostrado una vez más, entre muchas otras cuestiones, que:
- los sindicatos están al servicio del Estado y de la Patronal,
- se puede recuperar la autorganización de los obreros frente a los sindicatos, los partidos políticos y el Estado,
- la lucha obrera puede anteponer el internacionalismo proletario frente al nacionalismo y la defensa de la empresa,
- es posible recuperar por el proletariado la confianza en sí mismo, en su fuerza y su capacidad de desarrollar sus luchas mas allá de las fronteras,
- es posible desarrollar sus luchas ampliándolas y extendiéndolas a otros sectores de trabajadores,
- es posible que los trabajadores, como los de Tekel, logren una toma de conciencia basada en el aprendizaje de las lecciones de sus hermanos de clase como parece ser el caso al encontrar muchos elementos que se han repetido en las luchas pasadas en Egipto, España, Grecia, China...
Los sindicatos, partidos políticos e intelectuales propulsores de la concordia nacional, insisten en que la "realidad mexicana" obliga a encontrar soluciones "propias"; con eso quieren imponer a la clase trabajadora una unidad con sus explotadores para la defensa de la nación, alejándolos así alejarnos de toda posibilidad de avanzar en un combate que ponga fin a este sistema. Por ello, hoy como en el pasado, debemos levantar vigorosamente la consigna internacionalista: ¡proletarios del mundo, uníos!
14-marzo-2010
Revolución Mundial
Sección en México de la
Corriente Comunista Internacional
El debate se plantea sobre 3 cuestiones en las cuales compartimos globalmente la posición desarrollada por el compañero JV.
1ª Cuestión: ESPAREVOL no es un grupo político
2ª Cuestión: Las generaciones proletarias de hoy necesitan la experiencia de la lucha histórica del proletariado
3ª Cuestión: El partido mundial arma indispensable de la revolución proletaria
ESPAREVOL no es un grupo político con unas posiciones definidas. Es algo diferente pero también muy necesario: un lugar de encuentro y debate donde compañeros de distintas posiciones (o que están en búsqueda de ellas), puedan intercambiar ideas y experiencias, puedan colaborar en todo lo que les sea posible, puedan romper las cadenas del aislamiento y la atomización que nos impone esta sociedad.
Se trata de un espacio absolutamente imprescindible en la situación actual que sirve tanto para combatir el aislamiento y la atomización que nos impone la podredumbre del capitalismo como para ir buscando entre todos mediante el debate y la colaboración fraterna respuestas a todo lo que nos plantea en la situación actual la lucha por una alternativa revolucionaria mundial.
Por tanto, en ESPAREVOL cabe totalmente el compañero Roi Ferreiro y sus intervenciones serán bien recibidas. El -como otros- puede exponer sin ninguna limitación sus posturas.
El proletariado es una clase histórica que tiene un pasado, un presente y, sobre todo, es portador de un porvenir revolucionario.
No es una clase que siempre empieza desde cero. No es como Penélope
Penélope: personaje de la leyenda griega que tejía por el día y destejía por la noche, empezando siempre de cero. que se pasa la vida tejiendo y destejiendo el vestido.
Lo que quisiera la burguesía es que el proletariado permaneciera eternamente atado a un presente enajenante y alienador. Que las generaciones actuales no comprendan que cuentan con la fuerza teórica y emocional que les da la experiencia de las generaciones que le precedieron. Que la generaciones actuales no logren recuperar su identidad de clase y por tanto que su combatividad y su inquietud ante la cruel situación presente, no logren insertarlas en la continuidad histórica del proletariado, una continuidad que une en un hilo firme el combate de las generaciones presentes con las generaciones pasadas y las generaciones futuras.
En particular, hay una experiencia fundamental para el proletariado que proporciona un material inagotable de lecciones: la Revolución de Octubre de 1917 y la oleada revolucionaria internacional de 1917-23.
Ese hito de la lucha histórica del proletariado, la burguesía pretende borrarlo cubriendo de oprobio a los bolcheviques, a los Soviets, estableciendo una continuidad entre la revolución y la contra-revolución estalinista que la aplastó desde dentro.
Al reclamar el estudio y el análisis crítico de Octubre 1917 y la oleada revolucionaria de 1917-23, no pedimos que se tomen como una receta infalible ni como una Biblia. ¡Todo lo contrario! Se trata de verlas como un jalón imprescindible para armarnos para la lucha actual.
Se trata de ver tanto sus puntos fuertes (la lucha internacionalista contra la guerra, la constitución de la Internacional Comunista, la formación de los Consejos Obreros etc.) y simultáneamente los puntos débiles que favorecieron la derrota (el aislamiento internacional en que quedó ahogada la revolución en Rusia y que llevó a la barbarie de la restauración capitalista perpetrada por el estalinismo; algunos errores que cometieron los bolcheviques y que llevaron a su degeneración oportunista la cual a su vez contaminó y acabó hundiendo a la Internacional Comunista etc.)
Tanto unos como otros nos proporcionan material para orientar el combate actual por la Revolución Proletaria Mundial. En ese combate es preciso utilizar la luz de esas lecciones para comprender los elementos históricos de nuestra época que se presentan de forma más extrema o distinta (o que resultan inéditos) para saber darles respuesta.
Si queremos tener futuro no podemos olvidar nuestro pasado como clase. El compañero Roi Ferreiro quizá tenga enfoques o aportes sobre el pasado del proletariado. Nos gustaría conocerlos. Sin duda, incluso aunque no estuviéramos de acuerdo, nos ayudaría a todos a comprender mejor.
La burguesía pudo hacer su revolución utilizando a las masas populares como ariete para derribar el poder feudal, mientras ella vivía cómodamente en sus palacios, sus fincas y sus gabinetes. La burguesía cuenta con el poder económico más absoluto, lo que le permite delegar tranquilamente la gestión de sus asuntos en una capa de políticos especializados que forman sus partidos políticos.
LA POSICION Y LA LUCHA DEL PROLETARIADO NO ES LA MISMA. El proletariado es una clase explotada y revolucionaria. Aspira a abolir toda explotación y por tanto a eliminar todo poder económico exclusivo. Por ello el Manifiesto Comunista pudo escribir que «el movimiento del proletariado es por primera vez en la historia el movimiento independiente de la inmensa mayoría en beneficio de la inmensa mayoría» y la Primera Internacional afirmó que «la emancipación de los trabajadores será obra de los propios trabajadores».
La clase obrera no puede delegar en ninguna minoría de especialistas la gestión de su lucha. No puede delegar en ningún partido el ejercicio de su poder revolucionario. Desde 1905 la clase obrera ha generado la herramienta para ejercitar colectivamente el poder: LOS CONSEJOS OBREROS (soviets en ruso).
Ahora bien, es un error deducir de ello que la clase obrera no necesita un partido político de clase. Este es imprescindible. El proletariado necesita las dos armas: el Partido y los Consejos. Son dos armas que no se pueden oponer o excluir la una de la otra. Se refuerza mutuamente.
¿Para qué necesita la clase obrera un Partido de Clase?
La clase obrera es una clase explotada y revolucionaria a la vez. Vive bajo la presión permanente de la ideología burguesa. No puede tomar conciencia de golpe y porrazo. Su toma de conciencia no es el producto mecánico de la crisis del capitalismo. El proletariado no es como el perro de Pavlov que reacciona ante el aguijón de la crisis. Esa visión lo reduce a una masa informe y desarticulada. Es una ofensa a la dignidad y al criterio propio de los obreros.
Por otra parte, las luchas inmediatas proporcionan experiencias para la toma de conciencia obrera. Pero no son el único lugar de dicha toma de conciencia y tampoco son necesariamente el mejor.
La conciencia de la clase es un producto histórico y mundial. Surge de su lucha de clase histórica y mundial que dura más de 2 siglos.
Esa lucha de clase no se limita al combate económico. Tiene 3 dimensiones:
- La lucha económica contra la explotación
- La lucha política por abolir la explotación
- La lucha ideológica para darse un pensamiento, una visión del mundo, un proyecto histórico como clase.
Esa conciencia no reside en todos y cada uno de los individuos obreros sino que es el producto de un combate político cuya expresión de vanguardia son los comunistas internacionalistas, las minorías revolucionarias segregadas históricamente por el proletariado. Es decir, las fuerzas que constituyen o pueden acabar constituyendo el Partido Mundial de Clase.
Estas minorías deben mediante el debate, la clarificación y la participación activa en las luchas de la clase, agruparse, unificarse, desarrollar el arma de la teoría revolucionaria. Sin teoría revolucionaria no puede haber vanguardia revolucionaria ni lucha revolucionaria.
Hay compañeros que rechazan el partido porque asocian partido a los partidos de la burguesía. Efectivamente, hay que rechazar la práctica, la ideología, el funcionamiento, el tipo de relaciones, de los partidos burgueses, sea cual sea su coloración ideológica: fascista, derecho liberal, centro, "socialista", estalinista etc. Todos esos partidos están cortados por el mismo patrón en cuanto a objetivos, medios, modelo organizativo, funcionamiento, comportamiento etc.
Ahora bien, no podemos tirar el niño con el agua sucia. Las aguas pestilentes en las que se refocilan los partidos burgueses no pueden justificar el rechazo del partido proletario.
El Partido del proletariado no tiene la misma función que los partidos de la burguesía. Los partidos de la burguesía son aparatos burocráticos porque su fundamento es la delegación del poder y tienen como finalidad el control político, ideológico y físico de los proletarios y de otras capas sociales oprimidas.
En cambio, el partido del proletariado no parte del principio de la delegación del poder porque no tiene como fin conquistar el poder en nombre de la clase ni auto-proclamarse su representante. Su función es contribuir en primera línea al desarrollo de la lucha, la unidad, la conciencia, del proletariado. Participa en la generalización en el conjunto de la clase de la conciencia, los fines y los medios de su combate.
Como su función es completamente diferente y diametralmente opuesta a la de los partidos burgueses, la estructura, el funcionamiento, los fines y los medios, los relaciones con la clase, del partido mundial del proletariado, no se parecen en nada y son totalmente opuestos y diferentes a los partidos de la burguesía.
De todo eso deberíamos discutir porque hay una cosa que está clara: el compañero Roi Ferreiro aporta a la clase obrera unas posiciones y se da una forma de organización. ¡Esa es una labor de partido aunque no lo quiera llamar así! Habría pues que discutir cual es la función de los revolucionarios, cómo deben funcionar, cual ha sido la experiencia de partidos que se ha dado a lo largo de la historia, el proletariado.
Todo ello nos llevará a una clarificación.
Esperamos que se anime un debate.
Saludos comunistas
CCI 22-3-10
Saludos,
Hasta ahora me habéis estado enviando mensajes del "Espacio Revolucionario" a una dirección
Quiero deciros dos cosas y envio también este mensaje a la lista de destinatarios sólo con objeto de comunicarles la misma aclaración:
1) Esta dirección de e-mail hace tiempo que está abandonada, la única vigente actualmente es otra.
2) Reconozco la buena intención en hacerme llegar los mensajes del "esparevol", pero dada la que parece ser vuestra orientación política e ideológica general, no entiendo por qué me seguís enviando vuestra correspondencia.
Cuando desde el Círculo Internacional de Comunistas Antibolcheviques, Ricardo Fuego y yo mantuvimos discusiones con la gente de Democracia Comunista y en el Foro Luxemburguista, ya quedaron claras nuestras diferencias profundas en todo tipo de materias -además de una falta de capacidad de debate por vuestra parte.
Es obvio que, desde el momento en que nuestras posiciones se identifican con las del comunismo de consejos, nada tenemos que ver con ningún género de neoleninistas como vosotr@s, salvo quizá para intercambiar información sobre luchas o acontecimientos.
Además, leyendo vuestros textos y valorando tanto su forma como su contenido, dudo que podáis contribuir al desarrollo de un nuevo movimiento proletario. No se puede escribir como hace 40 o 80 años, hablando del Partido y la Clase además, y creerse que hay quienes -siendo sensatos- os tomarán en serio.
De modo que, todo lo que veo, confirma lo que pude apreciar en nuestros primeros contactos. Para construir un nuevo movimiento revolucionario es necesario el pensamiento creativo, la renovación teórica, la capacidad programática, estratégica y táctica, y francamente, de todo eso veo muy poco. Seguís creyendo en la "Dirección", solo que en el altar habéis puesto a Luxemburg en lugar de a Lenin, o sea, tenéis una versión más "mariana" del mito bolchevique.
Y acabo. Esto es lo mínimo que debo deciros, y no pretendo ser insultante. Si reaccionáis y agudizáis la mirada sobre vosotr@s mism@s, intuitivamente todo esto es de lo más evidente y por este camino tendréis la oportunidad de liberaros de tanto peso muerto y de aportar algo para construir el movimiento del futuro. Si no, seréis otra secta de ultraizquierda más, que no hará otra cosa que reeditar lo que ya está muerto hace décadas. Buscar la inspiración en el pasado, en lugar de hacerlo en la vivencia del presente y la apertura al futuro, es algo propio de quienes se engañan a sí mismos y acuden a las teorías radicales caducadas buscando una sensación de seguridad y sentido que acalme su ansiedad, su desesperación, y al mismo tiempo les confirme en ella. La justeza de la lucha no dice nada sobre la justeza del camino escogido.
Un abrazo.
Roi Ferreiro
Roi Ferreiro:
Tu mail, por muy respetuoso que sea en la forma, rebosa de prejuicios y errores que me obligan a responderte.
En primer lugar te equivocas cuando hablas de la orientación política e ideológica general, ya que en Esparevol ni siquiera se ha llegado aún a eso (en parte de esto se pretende debatir en abril). Todo lo que hay son contribuciones de distintos compañeros (entre los que me incluyo) que de ningún modo son producto de todo el grupo. Que yo sepa, de momento Esparevol no ha asumido como colectiva la autoría de algunos textos a título particular.
Dices que "no se puede escribir como hace 40 u 80 años", que buscamos "la inspiración en el pasado" o que acudimos a "teorías radicales caducadas". ¿Por qué escribimos como hace 40 u 80 años? ¿Porque hablamos de clase y partido? ¿Por qué nuestras "teorías radicales" están caducadas? ¿No te das cuenta de que transmites exactamente la misma visión que difunde la burguesía sobre "lo pasado de moda" que está el comunismo?
De todas formas no me sorprende tu reacción, formando parte de un Círculo Internacional de Comunistas Antibolcheviques cuyo nombre, aparte de chirriar, es una contradicción en sí mismo. Ya no se trata de superar o criticar de forma constructiva el legado de los revolucionarios del Imperio ruso que consiguieron elevar al proletariado en clase dirigente. No, ahora la moda es ser "antibolchevique" (con un contenido rabiosamente anticomunista). No tendría nada de extraño si no fuera porque "antibolchevique" va precedida de "comunista". Me deja pasmado semejante nivel de oportunismo y confusión. ¿Qué será mañana? ¿Comunistas antiproletarios? ¿Cómo se puede renegar, desde un supuesto comunismo, de uno de los mayores y mejores legados del Movimiento Comunista Internacional?
Los proletarios no podemos construir el comunismo si antes no hemos aprendido las lecciones del pasado. Igual que desde pequeñitos nos enseñan eso de que sin conocer la historia no se puede construir el futuro en mejores condiciones, el proletariado no puede derribar el capitalismo si no conoce sus experiencias de lucha e intentos de construcción de un orden social radicalmente nuevo. Pero tú reniegas de la historia, no entiendes que nuestra clase es una clase histórica, que no puede tirar a la basura -como haces tú- dos siglos de luchas, experiencias y teoría (de las que, paradójicamente, los consejistas escribieron estimulantes páginas de nuestra historia).
No ponemos en el altar a nadie, ni a Lenin ni a Rosa Luxemburg ni a Chiquito de la Calzada. Lo que hacemos los que hemos escrito contribuciones en este sentido es rescatar lo mejor del pensamiento y la acción de los grandes revolucionarios, al igual que de las grandes experiencias del movimiento obrero y comunista.
El capitalismo no va a ser destruido por la explosión de "consejos obreros espontáneos", sino por la construcción de un potente movimiento POLÍTICO que se base en la unión de la lucha de clases y los elementos más avanzados de esta. Si quieres seguir con el mito anarco-consejista de que queremos "dirigir" a los obreros para oprimirlos de otra manera (nada más y nada menos que "neoleninistas" nos llamas, no entiendo tanta obsesión patológica por Lenin), allá tú, pero desde luego LA HISTORIA demuestra que, sin una organización conectada con la clase preparada para llevar al proletariado al poder, la burguesía seguirá frotándose las manos.
Termino. Yo tampoco entiendo cómo se te siguen mandando mails. Desde luego has sido honesto y has pedido lo mínimo que podías pedir. Espero que se tomen medidas y no se te sigan enviando más mails. Nada más.
Por el triunfo de la clase obrera, por el comunismo.
J. de Sevilla
El día 14 de marzo ha tenido lugar una Reunión Pública de la CCI en la ciudad de Monterrey, en México; en ella ha asistido el Grupo Socialista Libertario y algunos camaradas que aunque forman aún un número pequeño, abarcan las diversas generaciones que forman hoy a nuestra clase. El tema sobre el que se convocó fue: "Avance de la crisis económica y las movilizaciones obreras en Grecia y España". La presentación y la discusión al profundizar bajo estos aspectos, reconoce la similitud en los ataques y las trampas que enfrenta el proletariado en México, por lo que la discusión se orientó hacia el análisis de los ataques y trampas que vienen sufriendo los trabajadores de la electricidad. En ese sentido la Reunión decide pronunciarse ante estos problemas, con la intención de que el conjunto de la clase trabajadora incorpore en su reflexión las ideas que otros proletarios realizan, lo cual puede permitir tener un mejor balance de las experiencias y destacar las lecciones.
1. La crisis que azota al capitalismo lleva a que la clase dominante ponga en práctica medidas que golpean de forma profunda las condiciones de vida de los asalariados; esta situación no es propia de México, por todo el mundo se vienen practicando programas que elevan los niveles de explotación, intentando con ello recuperar y proteger la ganancia capitalista. En ese plano se encuentran las políticas que se anuncian en España y se aplican en Grecia, pero también los ataques en México, elevando precios e impuestos y despidiendo masivamente a trabajadores, como se ha hecho con los electricistas y mineros.
2. Los gobiernos de derecha e izquierda son enemigos de los trabajadores. En México ha sido un gobierno de derecha quien ha aplicado medidas violentas en contra de los asalariados, pero en España y Grecia, que están gobernados por partidos de izquierda, se aplican programas semejantes. Derecha e izquierda orquestan ataques que sólo buscan acrecentar la explotación y degradar la vida obrera. A los gobiernos de derecha o de izquierda sólo les preocupa saciar las ansias de ganancia. Es por eso que los trabajadores no pueden tener esperanza en que sus problemas se resuelvan con un simple cambio de gobierno.
3. El despertar de la combatividad proletaria de frente a los ataques de la burguesía, lleva a que se busquen construir trampas que nulifiquen el descontento y la fuerza de las movilizaciones de trabajadores. Un caso ejemplar es estas prácticas está presente en los sucesos de la Compañía de LyFC, donde el sindicato secunda los ataques del gobierno mediante mañas y trampas. Fue notorio el esfuerzo del sindicato por aislar a los electricistas del conjunto de la clase, imponiéndole consignas ajenas a sus intereses, como es la "defensa de la empresa estatal", "la economía nacional" o "el sindicato", pero también desmovilizando con el encadenamiento en la esperanza en que las leyes o amparos pudieran ayudar y dar solución.
4. La defensa de las condiciones de vida por parte de los trabajadores es ya, en sí, una critica al sistema que está basado en la separación entre propietarios de medios de producción y asalariados, pero además para que estas expresiones muestren la fuerza real de los proletarios, requieren estar bajo el control de los mismos trabajadores, sin dejarles el control a los sindicatos de todo pelaje y sin permitir que estas se desvíen hacia caminos cerrados como el de las urnas.
5. El llamado que hizo el SME para usar los amparos como mecanismo de solución, las movilizaciones que encabezó y encabeza, acarreando a los trabajadores sin permitirles tener un real acercamiento, los esfuerzos por someter el descontento y plegarlo frente a algún partido, diputado o personaje, son muestra de que el SME -como todos los sindicatos, sin excepción- no es una estructura proletaria pues su labor ha sido la de evitar la solidaridad, hacer pasar los despidos y expandir la desmoralización. Por eso la insistencia del SME en llamar a defender al capital estatal y querer usar a los trabajadores como carne de cañón, "recuperando instalaciones" y empujando hacia enfrentamientos con la policía, aunque parece una práctica radical, no es sino una provocación que profundiza la trampa en la que ha envuelto a los trabajadores.
6. Ante los ataques directos de los gobiernos y las trampas tejidas por la estructura sindical, los trabajadores deben de reflexionar sobre su condición de explotados y de las capacidades que tienen como clase cuando se unen y organizan. Las experiencias de las huelgas de Turquía (de diciembre-enero) son una muestra de cómo el proletariado puede luchar por encima de la estructura sindical, exponiendo así su verdadera fuerza.
14-marzo-2010
El viernes 5 de febrero tuvo lugar la segunda Reunión Pública que la CCI ha celebrado en la ciudad de Quito. Fue sobre el tema "¿Qué es el marxismo?". Para los compañeros que tratan de reflexionar sobre la perspectiva que puede ofrecernos el capitalismo y la alternativa revolucionaria, éste es un tema que les preocupa: ¿la teoría marxista permite una crítica y una reflexión para plantear una perspectiva revolucionaria? ¿Es un arma de combate? ¿Los principios que defiende el marxismo, sobre la naturaleza revolucionaria de la clase obrera, sobre la perspectiva del comunismo, sobre el internacionalismo, etc., son las bases para desarrollar un proceso revolucionario e intervenir en él?
La burguesía es consciente de que el marxismo suscita el interés de estas minorías que son expresión del esfuerzo de la clase obrera para comprender la situación y organizar su lucha, y por eso hace todo lo posible para presentar a Marx y sus trabajos como algo desligado de la lucha de la clase obrera, como la obra de un "economista" en el mejor de los casos, o de un visionario doctrinario en el peor.
La concurrencia a la reunión fue testimonio del interés que suscitaba. Acudieron compañeros que conocen bien nuestras posiciones y otros que era la primera vez que las escuchaban. Vinieron simpatizantes del medio anarquista y también activistas de las reivindicaciones indígenas en Ecuador. Por invitación expresa nuestra, acudió una representación del Núcleo Proletario en el Perú (NPP); y también llegaron algunos miembros del grupo que envío a la sección de comentarios en nuestra Web el texto "La Reforma no es revolución", los Comunistas Integrales.
El debate fue muy animado y fraternal. Prácticamente todos los asistentes intervinieron para presentar sus posiciones y apoyar o rebatir lo que decían otras intervenciones. Las reuniones de debate en el seno de nuestra clase, no pueden ser como los actos universitarios o los pretendidos "coloquios" a los que estamos acostumbrados, donde un conferenciante no deja de hacer un monólogo durante toda la reunión, para en los últimos minutos, permitir que se le hagan algunas preguntas que sirvan de excusa para seguir con el monólogo. Ahí no hay debate que valga, sino repetición ad nausean de las posiciones de un intelectual o de un partido político. Para que pueda haber una verdadera discusión tiene que haber confrontación de posiciones, argumentación, reflexión, con la participación activa de los asistentes.
Los comunistas integrales, traían al principio de la reunión, ciertos prejuicios sobre el supuesto "dogmatismo" y estrechez de miras de muchos grupos que se reivindican del "marxismo"[1]; sin embargo la reunión acabó ganándolos para el debate y los compañeros escucharon y argumentaron y después de la reunión continuaron la discusión en el ambiente distendido y fraternal de una comida con muchos de los asistentes.
La delegación del NPP tuvo tanto impacto en la reunión como ellos mismos reconocieron haber sido impactados por ella. La presencia de compañeros de otro país, que vinieron expresamente a debatir con las minorías que surgen en Ecuador, su voluntad de argumentar y transmitir su experiencia, mostraban en la práctica qué significa el debate internacional, el reagrupamiento de las minorías que segrega la clase.
La discusión planteó diferentes sujetos de discusión.
Los compañeros que habían estado vinculados a la intervención en la temática indígena, plantearon inicialmente que, según ellos, se deberían abordar las cuestiones partiendo de la situación en Ecuador, que habría que ser más concretos: «Venimos buscando perspectivas, es real, pero hay cosas sueltas. Es mejor ver las cosas desde Ecuador para así hablar del marxismo, ¿qué luchas hay y ha habido en Ecuador?»
Este planteamiento desencadenó un verdadero aluvión de intervenciones en defensa del internacionalismo como un principio básico del proletariado. No se negaba la necesidad de ser concretos y analizar la lucha de clases en Ecuador, pero se insistía en la necesidad de abordarlo desde un análisis internacional de la relación de fuerzas entre las clases.
Se dijo que uno de los grandes errores de los años anteriores había sido considerar la situación en los países latinoamericanos desde el prisma regional, lo que había conducido al "antiimperialismo" y la guerrilla, etc.; mientras que las minorías que surgen actualmente como expresión de la clase obrera se asientan en una visión internacionalista.
Los mismos compañeros negaron la defensa del nacionalismo, aunque insistieron en sus preocupaciones sobre qué hacer en lo inmediato, mostrando así que buscaban realmente posicionarse en un terreno proletario, defendiendo el internacionalismo, sin renunciar a debatir sus convicciones: «No defiendo el nacionalismo, todos sufrimos es verdad. Queremos que se vean las cosas desde nosotros, no desde la huevada crítica sino desde la práctica concreta».
Se hizo una crítica del inmediatismo, que bajo la apariencia de "ser prácticos y efectivos", conduce en realidad a las opciones políticas de la burguesía, porque lo práctico y lo concreto en el totalitarismo estatal es la ocupación de todo el terreno por las fuerzas de la burguesía. Una reflexión e intervención internacionalista no excluye la práctica concreta de participación en las luchas y denuncia de las maniobras de la burguesía, pero parte de un análisis de la relación de fuerzas entre las clases y de la perspectiva.
Las conclusiones señalaron igualmente la defensa del internacionalismo: «Se ha defendido el carácter internacional y revolucionario del proletariado, sujeto de la lucha revolucionaria y portador de la consciencia de clase necesaria a esa revolución». Los compañeros que habían planteado la cuestión "nacional" nunca habían oído hablar del marxismo y del internacionalismo sino por voces de sus mayores enemigos, estalinistas, maoístas e izquierdistas de todo pelo. Así, al final ellos y todos los participantes, manifestaron su entusiasmo por conocer mejor las posiciones y el método de la izquierda comunista.
Diferentes intervenciones, desde diferentes puntos de vista, plantearon la cuestión de qué posición tomar ante la lucha de los indígenas, o también de las mujeres, puesto que algunas de las asistentes habían participado antes en movimientos feministas; por otro lado, las intervenciones de los Comunistas Integrales tendían a considerar proletario a cualquier capa o sector social, e incluso individuos aislados, que se opusieran al capitalismo.
Pero como planteó el Manifiesto Comunista y como muchas participaciones expresaron, de todas las clases y capas que se oponen al capitalismo, solo el proletariado es revolucionario, y esto no por capricho de alguien ni por ningún tipo de carácter mesiánico de nuestra clase sino por su concreto papel dentro del proceso de producción; se dijo que otros sectores como los pequeños propietarios pueden estar oprimidos por los grandes capitales, pero que su lucha contra ellos no es más que expresión de la competencia capitalista; o los campesinos, que se resisten a convertirse en proletarios, o los indígenas que viven en comunidades marginadas..., sus luchas no plantean una confrontación y superación del capitalismo, sino una tentativa de aislarse de él o incluso, integrarse.
Durante la reunión varios elementos defendieron la posición de que sólo el proletariado, que es una clase producto del desarrollo histórico -una clase expresión del trabajo asociado y de la naturaleza social de la humanidad, cuya explotación es la negación de toda humanidad, que convierte a los seres humanos en mercancías-, al reivindicar sus necesidades humanas, plantea la negación de la relación mercantil, y por tanto de la apropiación del trabajo ajeno y de la propiedad privada de los medios de producción, para dar paso a su apropiación colectiva social. Sólo la lucha del proletariado contiene una alternativa al modo de producción capitalista.
Por las mismas razones, se argumentó que la lucha obrera contiene igualmente la lucha contra toda forma de opresión y alienación. En este sentido, la lucha parcial contra la opresión de la mujer, o la enajenación religiosa, no cuestiona la causa material, real, de esas alienaciones; es una lucha ideológica, en el terreno de la conciencia personal; mientras que la lucha revolucionaria del proletariado confronta la causa en la práctica de esas opresiones.
«La propiedad privada material, inmediatamente sensible, es la expresión material y sensible de la vida humana enajenada. Su movimiento -la producción y el consumo- es la manifestación sensible del movimiento de toda la producción pasada, es decir, de la realización o realidad del hombre. Religión, familia, Estado, derecho, moral, ciencia, arte, etc., no son más que formas especiales de la producción y caen bajo su ley general. La superación positiva de la propiedad privada como apropiación de la vida humana es por ello la superación positiva de toda enajenación, esto es, la vuelta del hombre desde la Religión, la familia, el Estado, etc., a su existencia humana, es decir, social. La enajenación religiosa, como tal, transcurre sólo en el dominio de la conciencia, del fuero interno del hombre, pero la enajenación económica pertenece a la vida real; su superación abarca por ello ambos aspectos.»
«... y esto es así porque toda la servidumbre humana está encerrada en la relación del trabajador con la producción, y todas las relaciones serviles son sólo modificaciones y consecuencias de esta relación». (K. Marx, Manuscritos de Economía y Filosofía, 1844)
Muchos compañeros mostraron de forma sencilla y clara, que comprendían bien estas cuestiones aparentemente tan complicadas. De hecho se podría decir que este fue uno de los puntos fuertes de la reunión, puesto que mayoritariamente los participantes expresaron una confianza en el proletariado y su naturaleza revolucionaria.
No podemos dejar de citar algunas intervenciones[2], como esta, que planteó «Me he llegado a identificar con el proletariado y los de mi familia que estudian son asalariados también, yo sólo tengo mano de obra para ganarme la vida. El marxismo no excluye, es la totalidad de la transformación, los hijos de los indios vienen a ser asalariados cuando llegan a la ciudad, en el campo mismo hay asalariados del campo. Proletarios hay en todo el mundo, salen de su comunidad y se proletarizan no tienen nada más. Estoy aquí por lo total, por la transformación de todo, no por reivindicaciones parciales sino por cambiar todo el mundo, por eso estoy aquí».
Y también otras que insistían en estas cuestiones:
«Es a partir de que nos reconocemos como explotados que podemos luchar. Este debate y el sufrimiento que vivimos es lo que nos lleva a reconocernos y luchar conscientes. Defiendo el marxismo porque es crítica de la experiencia.»;
«Las etnias son estrategias para negarnos, son falsas identidades».
El NPP contribuyó aportando su propia experiencia: «No hemos podido defender nuestras posiciones, pedimos más tiempo para exponer. Somos una misma clase que lucha, hemos sido engañados con el Maoísmo, con Mariátegui. Hay trabas como la raza, el indio, la mujer. Queremos hacer un trabajo que cambie el sistema y para eso debemos ver la realidad. Hay que romper con todos los grupos traidores.»
También las conclusiones apuntaron en esta dirección:
«La discusión ha concluido que es necesario mirar desde un punto de vista propio de la clase obrera, que recoja la experiencia de su trayectoria histórica de luchas, que analice la realidad para lograr el cambio que queremos. Nosotros y algunos otros compañeros llamamos a ese punto de vista Marxismo, otros prefieren llamarlo teoría revolucionaria»[3].
Las prevenciones de los Comunistas Integrales frente a los fantasmas del dogmatismo en la reunión (y en general en las posiciones de la CCI) provocaron que ésta se iniciara con una primera intervención suya en la que leyeron un artículo del número 2 de la publicación "Cuadernos de la negación"[4] (editada en Argentina): ¿Comunismo? ¿Anarquía?
Los aspectos de la cita que se retomaron luego en la discusión fueron la crítica de los diferentes "ismos" que hacen del marxismo una ideología "de izquierdas" del capital, en lugar de un arma de la lucha revolucionaria, y la cuestión del comunismo "integral".
Lo cierto es que esta intervención provocó un poco de perplejidad en la sala, porque mientras que formalmente se presentaba como una crítica radical, una especie de declaración que habría de servir para separar claramente el terreno de la reunión del terreno en que se situaban los Comunistas Integrales, en realidad se apuntaba y disparaba contra posiciones que, no sólo no eran ni son las de la CCI y que por ello nunca se habrían planteado en la presentación, sino que ésta había combatido expresamente: «El marxismo no es un mero análisis económico, que es a lo que el "marxismo universitario" y la mayoría de autores burgueses tratan de reducirlo... El marxismo tampoco es una doctrina que tiene respuestas para todo. No pretende reglamentar y pontificar sobre todo lo divino y lo humano. Así lo suelen vender los regímenes estalinistas de los Stalin, Mao, Castro, etc., que presentan un "marxismo" en cuyo nombre nos dictan todo lo que tenemos que hacer, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, para mejor sujetarnos con mano de hierro a su régimen de explotación... El marxismo nada tiene que ver con las ideologías de capitalismo de Estado, nacionalismo, control y manipulación de las masas que profesan organizaciones de izquierda y extrema izquierda que exhiben hasta la nausea su etiqueta "marxista" sin haber leído probablemente una línea de Marx».[5]
No era pues a la CCI, ni a la reunión, a quien había que disparar y herir de muerte. Así que no nos queda más que decir que... "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud".[6]
Otra cuestión que se planteó fue la referencia al comunismo como un combate permanente en la práctica, como "un movimiento real", que además significa un combate "integral", contra todos los aspectos de la explotación.
Ante esto la discusión expresó que el comunismo como combate permanente en la práctica se ve, en algunas tendencias del medio anarquista en particular, como una actitud personal que parte de la vida de cada uno, y que se plantea la búsqueda de una vida cotidiana liberada, que incluiría desde el rechazo a la explotación (y por tanto, al trabajo asalariado), hasta la "liberación" de la alienación en las relaciones sociales, pasando por una lucha cotidiana de sabotajes a entidades bancarias o firmas comerciales, etc.
Muchas intervenciones argumentaron que el marxismo también plantea el comunismo como un movimiento real y permanente, pero en un sentido distinto. Desde que Marx y Engels se adhirieron al combate del proletariado habían planteado claramente esta cuestión. Incluso algunas participaciones expusieron que, de hecho su evolución desde la democracia radical hacia la lucha de la clase obrera, hacia el comunismo, no fue un gesto romántico ni idealista, sino profundamente materialista, resultado de comprender que sólo la lucha de la clase obrera podía plantear una perspectiva comunista.
«Para nosotros, el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente. Por lo demás, la masa de los simples obreros -de la fuerza de trabajo excluida en masa del capital o de cualquier satisfacción, por limitada que ella sea- y, por tanto, la pérdida no puramente temporal de este mismo trabajo como fuente segura de vida, presupone, a través de la competencia, el mercado mundial. Por tanto, el proletariado solo puede existir en un plano histórico-mundial, lo mismo que el comunismo, su acción, solo puede llegar a cobrar realidad como existencia histórico-universal.»[7] (Subrayados nuestros)
Los compañeros señalaron que entendían y compartían la naturaleza histórica y mundial de la lucha revolucionaria. Es cierto que esa lucha tiene que concretarse en combates políticos, huelgas, manifestaciones, discusiones y reflexión..., pero si se pierde de vista esa unidad entre lucha inmediata e histórica, ambas acaban oponiéndose, como en el reformismo, donde "el movimiento lo es todo y el fin no es nada", o en el utopismo, donde el comunismo sólo es una quimera.
La otra cuestión que se desprende de lo anterior y que también fue discutida en la reunión, es que la lucha revolucionaria es colectiva, de clase y que si bien es cierto que en el proletariado se cumple que su lucha por las necesidades más inmediatas plantea en germen potencialmente una perspectiva revolucionaria, esa lucha es asociada, colectiva y solidaria. Sin embargo, si se extrapola esa cuestión a cada uno de los proletarios tomado individualmente, en el terreno en que cada cual es una víctima de la presión de la ideología burguesa, en el terreno de la competencia, entonces su lucha por las necesidades inmediatas, por "buscarse la vida", no conduce a una lucha revolucionaria, sino a menudo a "buscarse un huequito" en el capitalismo. Así, a lo largo del debate se planteó que la entrega a la lucha por el comunismo no es un sacrificio, al contrario, permite llevar una vida lo más humana posible, combatiendo contra la alienación; pero que eso no significa necesariamente que te vaya bien en la vida dentro del capitalismo y el mejor ejemplo es el propio Marx[8].
Por otra parte, respecto al comunismo "integral", el marxismo nunca se ha vuelto de espaldas ante ningún problema humano. Como se planteó en la presentación: «Ciertamente el marxismo no se limita, ni a la política, ni a la economía. Marx hizo suya la divisa del esclavo romano Terencio que dijo que "nada humano me es ajeno". Pero no lo hace para establecer leyes, doctrinas y reglamentos que encadenen a los explotados, sino para animar su reflexión, su búsqueda, su criterio colectivo e individual».[9]
Pero el marxismo, como diversas intervenciones desarrollaron, no parte de las necesidades, o los problemas concretos tal y como se plantean en la vida alienada en el capitalismo, porque en esas circunstancias éstos están completamente desfigurados, sino que parte de la crítica radical al capitalismo, de la lucha revolucionaria, para comprender en ese marco las necesidades humanas.
Otra cuestión que se planteó por la intervención de los Comunistas Integrales y la presencia de elementos anarquistas fue el tema marxismo-anarquismo. En la reunión se abordó ampliamente el tema para plantear que el proletariado no es obligatoriamente marxista por naturaleza y que en la historia del Movimiento Obrero el anarquismo ha expresado en diferentes ocasiones, la opción política de sectores de la clase obrera.
Preferentemente, se comentó el caso de la Iª Internacional, donde la corriente proudhoniana representaba una tradición histórica en el movimiento obrero, ligada a sus orígenes. También se dijo que frente a la Primera Guerra mundial, a pesar de que minorías como Kropotkin y los firmantes del Manifiesto de los 16 apoyaron la guerra, igual que algunas corrientes anarcosindicalistas como la CGT (que se sumaban así a la ignominia de la traición de la socialdemocracia), una mayoría de grupos anarquistas denunciaron su naturaleza imperialista y se implicaron en la lucha revolucionaria, como la CNT española o la FORA argentina, etc.
De hecho, tanto en Alemania como en Rusia y Hungría, fracciones anarquistas se sumaron a la formación del partido revolucionario, y la misma CNT participó en la IIIª Internacional.
Se concluyó así, que la diferencia esencial entre el anarquismo internacionalista[10] y el marxismo no está pues en su naturaleza de clase, sino en el método para analizar e intervenir en la realidad. Sobre estas diferencias de método, los defensores del marxismo argumentamos que para nosotros, mientras que el marxismo se basa en un análisis materialista histórico, dialéctico, que considera las condiciones de la revolución según la evolución de las contradicciones objetivas del capitalismo y las condiciones subjetivas de la toma de conciencia en la clase obrera, el anarquismo considera que la revolución es posible siempre en cualquier circunstancia y que basta con la voluntad de acción[11].
Muy valiosa fue también en este punto, la contribución del NPP: «Todos luchamos por el comunismo pero sí importa el programa, que es histórico. El capitalismo es en esencia el mismo desde que surge pero hay etapas y se requiere la condición de decadencia para abolirlo. Les invito al estudio y a entender y ver el programa. Nosotros en Perú ponemos todo en duda y desconfiamos de todo, estudiamos a partir de la historia. Hay que debatir, luchar como clase por el comunismo».
Si hay que destacar algo de esta reunión rica en debates, es precisamente eso, la voluntad de discutir, de participar. Hubo, como dijo alguien, «un verdadero huracán de participaciones y reflexiones entusiasmantes y profundas». Nadie quería separarse ni dejar de discutir. Se invitó a los asistentes a una jornada de discusión para el día siguiente, y la mayor parte de los asistentes fuimos a comer juntos continuando el ambiente fraternal y de compartir y debatir. Algunos compañeros que no pudieron quedarse expresaron que se habían encontrado a gusto en la discusión, que volverían. Nadie tenía apuro de plantear sus preocupaciones como le salían y así, de la manera más sencilla muchas veces, se trataron problemas profundos. Esa humildad, llena al mismo tiempo de coraje y de voluntad de ir al centro de las cuestiones, propia del proletariado, creó un ambiente de entusiasmo y de vida colectiva. Como lo planteó el NPP «Estamos muy emocionados y llevaremos este debate a nuestros compañeros. Hay que fortalecer los lazos de las minorías para la revolución. Nosotros venimos de Perú como proletarios.»
Todo ese ambiente trató de reflejarse en unas conclusiones de la reunión, que son apenas un esbozo de lo que hubo realmente, pero que sirven al menos para que todos los participantes se vean reflejados en ellas:
- «Se destaca la capacidad del debate como instrumento del proletariado en su camino hacia la clarificación, el desarrollo y fortalecimiento de su consciencia de clase necesaria para el asalto revolucionario y el triunfo de la perspectiva comunista»,
- «Se destaca que la reunión de hoy estuvo fuertemente marcada por un interés genuinamente proletario por reflexionar la realidad con miras a su transformación que para todos los presentes se muestra como una necesidad evidente e imperiosa»,
- «Afirmamos que tenemos la necesidad, como proletarios, del debate, de la clarificación y la profundización que sólo pueden ser los resultados del ejercicio colectivo, del desarrollo de un medio de discusión realmente colectivo, fraterno, honesto y comprometido con la transformación de la sociedad, es decir, nuestra reflexión parte de una convicción militante de lucha».
Sin duda la reunión respondió a todas esas expectativas.
CCI, 8 de Marzo 2010
[1] Lo cual es comprensible si se tiene en cuenta que los grupos estalinistas y trotskistas y sus satélites izquierdistas se complacen en llamarse "marxistas", cuando en realidad defienden, con un tono de "oposición radical" las alternativas del Estado burgués, y por tanto representan todo aquello contra lo que Marx y las corrientes que se han mantenido fieles a sus aportaciones, siempre han luchado.
[2] A partir de notas y que por tanto pueden contener imprecisiones.
[3] Esta aclaración final corresponde a los acuerdos a los que nos llevó el desarrollo del debate marxismo-anarquismo que más adelante referiremos.
[4] Se puede encontrar en la Web, https://negacion.entodaspartes.net/ [52]
[5] Se trata de una cita del esquema de la presentación. Algunos compañeros nos han pedido que la publiquemos como un artículo; pero para que pueda ser comprensible habría que adaptarla; así que ¡valgan por el momento estos extractos!
[6] Aunque la frase se atribuye al Tenorio de Zorrilla, no se encuentra como tal en el texto original, por lo que ha generado una polémica sobre si se trata de una "interpretación" de la obra, o es la cita de otro clásico.
[7] La Ideología Alemana, escrita en 1845-46.
[8] Marx padeció durante toda su vida una situación de precariedad económica, de destierro y puntualmente, de auténtica miseria.
[9] Ver nota 2.
[10] Empleamos genéricamente este término para referirnos a las corrientes y grupos anarquistas que se han mantenido fieles al proletariado; también existen y han existido grupos anarquistas que nunca han sido una expresión obrera.
[11] A lo largo de esta discusión, los Comunistas Integrales señalaron que para ellos una divergencia importante era la cuestión del Periodo de Transición del capitalismo al comunismo. Para ellos, el desarrollo de las fuerzas productivas al que ha llegado el capitalismo permitiría inmediatamente tras la revolución una sociedad de abundancia sin necesidad de una transición. No se entró en la reunión a discutir estas cuestiones, ni podemos entrar aquí tampoco. Para conocer nuestra posición sobre el Periodo de Transición, ver la Revista Internacional nº 11.
Hemos recibido el 3 de Marzo un comentario sobre la situación de los habitantes de los barrios obreros y populares de la aglomeración de Concepción tras el terremoto de finales de Febrero y sus consecuencias. Contrariamente a la propaganda de los medios de comunicación en todo el mundo, que han denigrado el comportamiento de la población local atribuyéndole la autoría de "saqueos escandalosos", este texto reestablece la realidad de los hechos, poniendo por delante el espíritu auténticamente proletario de solidaridad y ayuda mutua que anima a los obreros en la distribución de los productos de primera necesidad, oponiéndolo a la acción de bandas armadas contra las que la población obrera ha tratado de defenderse.
Por un camarada anónimo
Sería muy bueno que, teniendo usted este medio de difusión, pudiese dar cuenta de lo que está pasando en Concepción y sus alrededores, así como en otras zonas afectadas por el terremoto. Ya se sabe que desde el primer momento mucha gente aplicó el mayor sentido común y acudió a los centros donde se almacenan las provisiones, apropiándose sin más de lo que necesitaban. Aquello es lógico, racional, necesario e inevitable, tanto que hasta parece algo absurdo ponerlo siquiera en discusión. No sólo hubo una organización espontánea (especialmente en Concepción) de la gente, que repartió leche, pañales y agua de acuerdo a las necesidades de cada cual, atendiendo al número de hijos de cada familia especialmente. La necesidad de tomar los productos disponibles era tan obvia, tan poderosa la determinación del pueblo a ejercer su derecho a sobrevivir, que hasta los policías terminaron ayudando a la gente a sacar los víveres del supermercado Líder de Concepción, por ejemplo. Y cuando se intentó impedir que la gente hiciera lo único que podía hacer, las instalaciones en cuestión simplemente fueron incendiadas, pues es igualmente lógico que si toneladas de alimentos han de pudrirse en lugar de ser debidamente consumidos, es mejor que esos alimentos se quemen, evitando así peligrosos focos de infección. Estos "saqueos" le han permitido a miles de personas subsistir durante algunas horas, a oscuras, sin agua potable y sin la más mínima esperanza de que alguien más venga en su ayuda. Ahora bien, en el transcurso de unas horas la situación ha cambiado drásticamente. Por toda la conurbación penquista han empezado a actuar bandas bien armadas y movilizadas en buenos vehículos, que se dedican a saquear no sólo pequeños establecimientos, sino viviendas particulares y grupos de casas. Su objetivo es acaparar los escasos bienes que la gente hubiera podido recuperar de los supermercados, así como sus enseres domésticos, dinero o lo que haya. En algunas áreas de Concepción estas bandas han saqueado las casas, luego las han incendiado y han huído. Los vecinos, que al principio se encuentran en la más completa indefensión, han empezado a organizarse para la auto-defensa, haciendo rondas de vigilancia, levantando barricadas para proteger sus pasajes, y en algunos barrios colectivizando los víveres para asegurar la alimentación de todos los vecinos.
Con este breve recuento de los hechos ocurridos en horas recientes no pretendo "completar" el cuadro informativo proporcionado por otros medios. Quiero llamar la atención sobre el contenido que encierra esta crítica situación, y el sentido que tiene desde un punto de vista anticapitalista. El impulso espontáneo de la gente a apropiarse de lo necesario para su subsistencia, su tendencia a dialogar, compartir, ponerse de acuerdo y actuar juntos, ha estado presente desde el primer momento de esta catástrofe. Todos hemos visto esta natural tendencia comunitaria actuando de una forma o de otra en nuestro entorno. En medio del horror experimentado por millones de trabajadores y sus familias, este impulso a vivir en comunidad ha emergido como una luz en medio de las tinieblas, recordándonos que nunca es tarde para recomenzar, para volver a nosotros mismos.
Frente a esta tendencia orgánica, natural, comunista, que ha animado al pueblo durante estas horas de espanto, el Estado ha palidecido revelándose como lo que es: un monstruo frío e impotente. Asimismo, la brusca interrupción del demencial ciclo de producción y consumo, dejó al empresariado a merced de los acontecimientos, obligado a esperar agazapado el restablecimiento del orden. En definitiva, una verdadera brecha abierta en la sociedad, por la que podían emerger los destellos del mundo nuevo que habita en los corazones de la gente común. Era necesario entonces, urgente, restablecer a toda costa el viejo orden de la rapiña, del abuso y el acaparamiento. Pero no desde las más altas esferas, sino desde el mismo suelo de la sociedad de clases: los encargados de volver las cosas a su sitio, es decir, de imponer por la fuerza las relaciones de terror que permiten la apropiación privada capitalista, han sido las mafias del narcotráfico enquistadas en las poblaciones, los más arribistas de entre los arribistas, hijos de la clase trabajadora aliados con elementos burgueses para ascender a costa del envenamiento de sus hermanos, del comercio sexual de sus hermanas, de la avidez consumista de sus propios hijos. Mafiosos: es decir, capitalistas en estado puro, depredadores de su pueblo apoltronados en camionetas 4x4 y armados de pistolas automáticas, dispuestos a intimidar y despojar a sus propios vecinos o a los habitantes de otros barrios, a fin de monopolizar el mercado negro y hacer dinero fácil, es decir, poder. Que estos elementos mafiosos son aliados naturales del Estado y de la clase empresarial, lo demuestra el hecho de que sus indignas fechorías están siendo usadas por los mass-media para hacer entrar en pánico a la ya desmoralizada población, justificando así la militarización del país. ¿Qué otro escenario podía ser más propicio para nuestros amos políticos y empresariales, que ven en esta crisis catastrófica nada más que otra buena oportunidad para hacer buenos negocios estrujando con ganancias redobladas a una fuerza de trabajo doblegada por el miedo y la desesperación?
Por parte de los adversarios de este orden social, no tiene ningún sentido cantar loas al saqueo sin precisar el contenido social de tales acciones. No es lo mismo una masa de gente más o menos organizada, o al menos con un propósito común, tomando y repartiéndose los productos que requieren para subsistir... que unas bandas armadas saqueando a la población con tal de lucrar en beneficio propio. Lo cierto es que el terremoto del sábado 27 no sólo ha golpeado terriblemente a la clase trabajadora y destruido las infraestructuras existentes. También ha trastornado seriamente las relaciones sociales en este país. En cuestión de horas, la lucha de clases ha emergido en toda su crudeza ante nuestros ojos, quizás demasiado acostumbrados a las imágenes televisadas para poder captar la esencia de los hechos en curso. La lucha de clases está aquí, en los barrios reducidos a escombros y penumbras, chisporroteando y crujiendo en el suelo mismo de la sociedad, enfrentando en un choque mortal a dos clases de seres humanos que al fin se encuentran cara a cara: por un lado los hombres y mujeres sociales que se buscan entre sí para ayudarse y compartir; y por otro los antisociales que les saquean y les disparan para iniciar su propia acumulación primitiva de capital. Acá estamos nosotros, los seres opacos y anónimos de siempre atrapados en nuestras grises vidas de explotados, de vecinos y parientes, pero dispuestos a estrechar lazos con quienes compartimos la misma desposesión. Allá están ellos, pocos pero dispuestos a despojarnos por la fuerza de lo poco y nada que podemos compartir. De un lado el proletariado, del otro el capital. Así de simple. En muchos barrios de esta tierra devastada, a estas horas de la madrugada la gente empieza a organizar su auto-defensa frente a las bandas armadas. A esta hora empieza a tomar una forma material la conciencia de clase de quienes se han visto obligados, brutalmente y en un abrir y cerrar de ojos, a comprender que sus vidas les pertenecen ellos mismos, y que nadie vendrá en su ayuda.
Nunca antes había sido tan evidente la quiebra de este sistema. Tampoco antes se habían acumulado tal cantidad de planes de ataques masivos contra la clase obrera. Pero ¿qué desarrollo cabe esperar de la lucha de clases?
La gravedad de la crisis no deja a la burguesía escamotear la realidad
La crisis de las "subprimes" del 2008 desembocó en una crisis de dimensión mundial que ha comportado una caída de la actividad económica como no se veía desde 1929:
- Quiebra de numerosas instituciones financieras incluidas las más importantes.
- Cierres de fabricas que han supuesto cientos de miles de despidos en todo el mundo.
Los medios con los que la burguesía ha tratado de evitar que ese hundimiento fuera aún más brutal y más profundo tampoco han sido demasiado novedosos ni difieren de los que sucesivamente ha venido aplicando desde principio de los años 1970, recurriendo cada vez más al crédito, batiendo esta vez todos los récords de un monstruoso endeudamiento mundial que alcanza tal magnitud que es habitual ver como la fase actual de la crisis económica aparece caracterizada como "la crisis de la deuda".
Aunque la burguesía haya eludido, por el momento, lo peor, no es menos cierto que no aparece recuperación alguna, y sí, en cambio, varios países con riesgos ciertos de insolvencia que acumulan tasas de endeudamiento superiores al 100% del PIB. Entre esos países figuran Grecia, España (la 4ª economía de la zona euro), Islandia... Y si Gran Bretaña y aunque no llegue a las cifras de endeudamiento de los anteriormente citados, los especialistas no dejan de advertir de signos muy inquietantes. En cuanto a los demás (EE.UU., Francia,...) le siguen por detrás pero a corta distancia.
En una situación así la insolvencia de un país que se vea incapaz de afrontar los plazos de pago de su deuda puede desencadenar una reacción en cadena que conduzca a la insolvencia de otros muchos agentes económicos (banca, empresas, otros países,...). Así por ejemplo el impago de la deuda griega dejaría en una posición muy comprometida a la banca francesa.
Ante el grado de gravedad alcanzado por la crisis de sobreproducción, la burguesía no dispone más que de una única solución: endeudarse aún más. Y esto no sólo significa que a lo único que puede aspirar es a retrasar el estallido de los problemas, sino que es una política cada vez más difícilmente practicable, y que comporta riesgos crecientes de acabar en un "remake", mucho más devastador, de la crisis de las "subprime".
De este modo, las raíces históricas de la crisis son cada vez más evidentes. A diferencia del pasado, la burguesía ya no puede ocultar la realidad de su crisis. A lo que llega, y esto aún parcialmente, es a responsabilizar a los especuladores por los problemas económicos para polarizar la opinión sobre el "comportamiento anti-social" de estos. Es verdad que ciertos de ellos nos parecen buitres repugnantes, pero eso no es el fondo del problema.
La locura financiera, es decir el endeudamiento ilimitado y la especulación a todo tren, han sido promovidos por el capitalismo como medio para retrasar los plazos de la crisis, hasta el extremo que el endeudamiento y la especulación están hoy profunda e inseparablemente anclados a su existencia. El verdadero problema tiene su origen en el corazón mismo del capitalismo que es incapaz de sobrevivir si no consigue nuevas y cada vez más masivas inyecciones de crédito.
Y ¿Qué remedios prepara hoy la burguesía frente a la crisis del endeudamiento?: Los planes de austeridad. En Grecia la burguesía se dispone a intenta aplicarlo. Otro se está preparando en España. En Francia se anuncian más ataques en materia de jubilaciones, etc.
¿Pueden estos planes de austeridad contribuir a aliviar la asfixia de la crisis?
¿Van a traer una nueva recuperación? ¿Van a suponer un restablecimiento, aún momentáneo, del nivel de vida que tanto se ha degradado en estos dos últimos años de crisis?
La burguesía mundial que no puede dejar "hundirse" un país como Grecia sin que los acreedores de ésta hayan de afrontar un riesgo análogo, no puede aportarle más ayuda que una nueva tanda de créditos a un interés "aceptable". Exigen para ello eso sí un estricto rigor presupuestario. El ayudado debe demostrar que no va a representar un pozo sin fondo que se trague la ayuda internacional, por lo que se exige a Grecia que «reduzca su tren de vida» para que aminore el ritmo de aumento tanto del déficit como del endeudamiento. Así pues la condición para que el mercado de capitales confíe de nuevo en Grecia es que se ataque a lo bestia las condiciones de vida de la clase obrera.
No es en absoluto paradójico que la confianza que se está dispuesto a otorgar a Grecia dependa de su capacidad para reducir el ritmo de crecimiento de su endeudamiento y no de su posibilidad de renunciar a él, lo que, por otra parte, resultaría imposible. Esto significa que la solvencia de un país frente al mercado mundial de capitales depende de que el aumento de su endeudamiento no sea "demasiado importante". En otras palabras que un país que es declarado insolvente a causa de su endeudamiento, puede convertirse en solvente aún cuando este endeudamiento siga creciendo. Moraleja: En el mundo de hoy "hiperendeudado", la solvencia no se establece partiendo esencialmente en una realidad objetiva, sino basándose en una confianza,... de dudoso fundamento.
Pero los capitalistas se ven obligados a creer, pues si no habrían de dejar de creer también en la perennidad de su sistema de explotación. ¡No es nada sencillo ser capitalista en los tiempos que corren!
Para mantener una confianza ciega en el sistema se requiere eso sí una reducción drástica del coste de la fuerza de trabajo. Y eso va a aplicarse en todos los países, puesto que todos ellos, aunque en diferentes grados, se enfrentan a un grave problema de endeudamiento y déficit. Esta política que resulta inevitable para el capitalismo, puede contener la extensión del pánico, e incluso favorecer posteriormente un mini-relanzamiento, de pies de barro desde luego. Pero lo que no conseguirá de manera alguna es sanear el sistema financiero mundial.
Pero que los capitalistas deban depositar toda su confianza en las curas de austeridad para salir de la crisis, no significa que los obreros deban aceptarlo.
¿Con qué estado de ánimo se enfrenta la clase obrera a estos ataques?
El discurso de los explotadores: «apretaos hoy el cinturón para que el mañana os pueda ir mejor», hace ya tiempo que ha dejado de encandilar a la mayoría de los trabajadores. Sobre todo a partir del 2000, aunque en esto puedan darse diferencias de un país a otro.
Y, sin embargo, puede constatarse que la reciente agravación de la crisis no se ha traducido, por el momento, en una amplificación de las movilizaciones de la clase obrera. Es más, desde hace algo más de un año, asistimos a una tendencia inversa: directamente conmocionada por la avalancha de ataques, la clase obrera ha permanecido desamparada y reaccionando apenas en contadas y puntuales ocasiones. Pero eso no significa que esté resignada a la suerte que le depare el capitalismo.
Las características de algunos ataques, sobre todos los sustanciados a través de despidos masivos, han hecho aún más difícil la respuesta, pues en efecto ante ellos, la patronal y el gobierno tiene a su favor el argumento decisivo de que: «Nosotros no tenemos nada que ver en el aumento del paro o en que haya que despediros. ¡Es culpa de la crisis!». Además en esas condiciones el arma de la huelga se convierte en algo inoperante, lo que acentúa aún más el sentimiento de impotencia de los trabajadores.
Pero si es innegable que estas dificultades tienen aún gran peso en los trabajadores, tampoco podemos negar que la situación no está bloqueada sino que se ha producido una evolución del estado de ánimo de la clase obrera y de la agitación de la lucha de clases.
- La exasperación y la cólera se van extendiendo y generalizando en las filas obreras. Lo que alimenta tales sentimientos es una indignación profunda e intensa ante una situación escandalosa, cada vez más intolerable, la supervivencia misma del capitalismo. Ésta comporta una acentuación de los contrastes en el seno de una misma sociedad en la que se oponen "dos mundos diferentes". En uno de ellos reside una inmensa mayoría que sufre todas las injusticias y la miseria. En el otro, habita la clase dominante con su indecente exhibición de su poder y de su riqueza, y cuyos comportamientos recuerdan cada vez más las sórdidas costumbres de la clase dominante de la decadencia romana.
- Más directamente existe la idea, bastante extendida, de que «los bancos nos han metido en un atolladero sin solución del que no podemos salir». Y aunque esta opinión no refleja desde luego el fondo del problema, sí cataliza la cólera contra el sistema. El calificado como "escándalo de la banca" salpica al conjunto del sistema que inspira un sentimiento de rechazo cada vez mayor entre los trabajadores. Los partidos de la izquierda, que cumplen la función de encuadrar ideológicamente al proletariado deben intentar adaptarse a este rechazo del capitalismo. Así vemos como el PC francés no ha encontrado mejor consigna que la de «Salgamos del capitalismo». Eso sí sin decirnos ni cómo hacerlo ni a donde ir después.
- La reaparición de luchas de mayor amplitud, como las que hemos visto recientemente en Argelia y Turquía:
○ En Argelia, en el pasado mes de Enero han tenido lugar toda una serie de importantes movilizaciones que sin embargo han sufrido el "black out" (la ocultación) de los media, que han impedido la circulación de informaciones sobre:
* manifestaciones de desempleados en Annaba (en el este del país), así como protestas, más o menos importantes en todo el país contra las condiciones de vivienda.
* huelgas obreras en Oran, en Mostaganem, Constantina y sobre todo en los suburbios industriales de Argel, que han desembocado en una agitación social muy importante.
* en esta región en concreto la confluencia de luchas en defensa de los salarios, de las jubilaciones, y contra los despidos se han extendido como una mancha de aceite, afectando a empresas tanto del sector público como del privado.
○ En Turquía, la lucha de los trabajadores de Teckel durante los pasados meses de Diciembre y Enero, ha supuesto un auténtico faro para la lucha de los trabajadores de ese país, aunque desgraciadamente, y de nuevo gracias al black out, haya trascendido poco fuera de él. Algunas características de este movimiento han sido:
* unir en un mismo combate a trabajadores turcos y kurdos.
* demostrar una enérgica voluntad de extender la lucha a otros sectores.
* oponerse con todas sus fuerzas al sabotaje de los sindicatos.
- En el corazón mismo del capitalismo, y aunque un encuadramiento sindical más potente y sofisticado permite aún evitar explosiones de luchas tan importantes como las que han tenido lugar en Argelia y Turquía, también asistimos sin embargo a una reactivación de la combatividad:
○ En Francia, por ejemplo, desde comienzos de año se han sucedido paros, manifestaciones y huelgas tanto en el sector público como en el sector privado: en educación, en hospitales, en las refinerías, entre los controladores aéreos, en los almacenes Ikea, en la Philips (electrodomésticos),...
- Vemos también como reaparecen ciertas características fundamentales de la lucha de clases que habían marcado algunas movilizaciones a partir del año 2003. Y resurgen en forma más explícita. Es el caso, en particular, de la solidaridad obrera, que tiende nuevamente a imponerse como una palanca de la lucha, después de haber sido desnaturalizada y un tanto despreciada en las luchas de los años 1990. Esta solidaridad se expresa hoy a través de iniciativas - aún muy minoritarias - que buscan unir en una sola lucha a trabajadores de distintas empresas, sectores, etnias o nacionalidades. La solidaridad desemboca en internacionalismo en la práctica:
○como hemos visto en las luchas de los obreros de Teckel en Turquía que ya hemos señalado.
○ pero también en Vigo (España), donde:
* obreros en activo de los astilleros y desempleados se han manifestado juntos, sumando a otros trabajadores hasta conseguir la paralización de todo el sector naval de la ciudad.
* y lo que es aún más remarcable de esta acción es la iniciativa que ha partido de los trabajadores despedidos de los astilleros que se habían visto reemplazados por trabajadores emigrantes que «duermen en los aparcamientos y que apenas tienen para comer un bocadillo al día».
* en lugar de suscitarse reacciones xenófobas entre los trabajadores nativos, lo que ha sucedido es que estos se han solidarizado contra las condiciones de explotación inhumanas que padecen los trabajadores emigrados[1].
* se trata de una nueva reedición de lo que ya vimos en Enero del 2009 en la refinería de Lindsey en Gran Bretaña por parte de los trabajadores que la construían[2], o en los obreros de los astilleros de Sestao en España en Abril de ese mismo año[3].
- El mantenimiento durante dos semanas de un auténtico black out sobre las luchas sociales en Grecia contra las medidas contenidas en el plan de austeridad dice mucho del temor de la burguesía a la propagación a escala internacional de la determinación obrera a no dejarse aplastar y a desarrollar un combate a pesar de todas las dificultades. Por la prensa nos hemos ido enterando de que en Febrero han tenido lugar movimientos de huelgas que han sido secundados por un 90%. Por otras fuentes se sabe que existe unan desconfianza muy grande hacia los sindicatos[4]. Por otra parte hemos visto también movilizaciones en otros países como España (donde la sección de la CCI ha intervenido con una hoja[5]), y más recientemente en Portugal.
Entramos ya en una situación en la que, junto a los despidos en las empresas en dificultades, vamos a ver como los Estados van a tener que asumir un ataque frontal contra la clase obrera para hacerle pagar el coste de la deuda. El responsable directo de estos ataques, el Estado en este caso, es mucho más fácilmente identificable que en el caso de los despidos. Y este es un factor que favorece el desarrollo de la lucha de clases, su unidad y su politización por cuanto el Estado es el guardián supremo de los intereses del capital y aparece claramente como el primer defensor de los intereses del conjunto de la clase capitalista contra toda la clase obrera.
Todos los elementos, presentes y potenciales, de la situación actual, constituyen los ingredientes para la explosión de futuras luchas masivas. Lo que servirá de detonante para éstas va a ser desde luego la acumulación de exasperación, de hartura y de indignación entre los trabajadores. La aplicación por parte de la burguesía de los planes de austeridad previstos en los diferentes países va a suponer una fuente de experiencias de lucha y de lecciones para toda la clase obrera. Dadas ya las condiciones para el estallido de estas luchas masivas, cualquier señal puede servir de detonante, cualquier "pretexto" puede encender la mecha.
Las luchas masivas constituirán una etapa importante para el desarrollo de la lucha de clases, pero no la última.
El hundimiento del estalinismo y, sobre todo, su explotación ideológica por parte de la burguesía - mediante la propagación de la mayor mentira del siglo: la identificación de los regímenes estalinistas con el socialismo - ha dejado secuelas que todavía hoy pesan en los trabajadores.
La burguesía puso sobre la mesa una aplastante "evidencia": «El comunismo no funciona. Mirad como los pueblos que lo han experimentado, lo han abandonado, corriendo a abrazar el capitalismo», y eso ha conducido a que una gran mayoría de los trabajadores se haya alejado de un proyecto de sociedad alternativa al capitalismo.
La situación que ha resultado de ello es, desde ese punto de vista, muy diferente a la que vivimos a finales de los años 1960. Entonces, el carácter masivo de las luchas obreras, sobre todo experiencias como la inmensa huelga de Mayo de 1968 en Francia o el "Otoño caliente" en Italia, evidenciaba que la clase obrera podía representar una fuerza de primera magnitud en la sociedad, y la idea de que podría llegar a acabar con el capitalismo no constituía, a diferencia de lo que sucede hoy, una utopía.
La dificultad para desarrollar luchas masivas que ya puso de manifiesto el proletariado desde finales de los años 1990, es el resultado de una pérdida de confianza en sí misma que no ha podido ser disipada por el nuevo resurgimiento de la lucha de clases a partir del año 2003.
Sólo el desarrollo de luchas masivas puede permitir al proletariado recuperar la confianza en sus propias fuerzas y poder plantear de nuevo su propia perspectiva de clase.
Pero por importante que pueda ser esta etapa futura de la lucha de clases, no significará tampoco la desaparición de todas las vacilaciones en el proletariado, su implicación resuelta en la senda de la revolución.
En efecto. Ya Marx señaló, a principios de 1852, que la revolución proletaria seguiría un curso difícil y tortuoso, muy diferente del característico de las revoluciones burguesas «como las del siglo XVIII que se precipitan vertiginosamente de éxito en éxito»[6].
Esta disparidad, entre la burguesía revolucionaria y el proletariado, en lo tocante a la dinámica de la lucha de clase, deriva de las diferencias entre las condiciones de la revolución burguesa y las de la revolución proletaria.
La toma del poder político por parte de la clase capitalista constituyó el punto de llegada de todo un proceso de transformación económica que había tenido lugar en el seno de la sociedad feudal, de forma que las antiguas relaciones de producción feudales habían sido progresivamente suplantadas por las relaciones de producción capitalista. Y fueron éstas, precisamente, las que permitieron a la burguesía una potente palanca para su conquista del poder político. El proceso de la revolución proletaria es completamente diferente. Las relaciones de producción comunistas, dado que no son relaciones mercantiles, no pueden desarrollarse en el seno de la sociedad capitalista, dominada por relaciones mercantiles, y dirigida por la burguesía.
Dado que es la clase explotada del modo de explotación capitalista y que se haya, por definición, privada de todo medio de producción, la clase obrera no dispone ni puede disponer en la sociedad capitalista, de palancas económicas en las que apoyarse para la conquista del poder político.
Contrariamente al capitalismo que podía ir reemplazando al feudalismo, el primer acto de la transformación comunista de la sociedad debe consistir en un acto consciente y deliberado: la toma del poder político a escala mundial por el conjunto de la clase obrera organizada en consejos obreros.
Es evidente que la inmensidad de esta tarea provoca vacilaciones y dudas.
Esta es una razón por la cual es responsabilidad de los revolucionarios participar plenamente en favorecer la capacidad de la clase obrera para:
-inscribir sus combates en su dimensión histórica,
- concebirlos como un momento del largo combate histórico del proletariado contra la explotación y para su abolición.
CCI 31-3-10
[1] Ver en nuestra Web: https://es.internationalism.org/node/2770 [57]
[2] Ver en nuestra Web https://es.internationalism.org/node/2493 [58]
[3] Ver en nuestra Web https://es.internationalism.org/node/2557 [59]
[4] Ver en nuestra Web https://es.internationalism.org/node/2781 [60]
[5] Ver en nuestra Web https://es.internationalism.org/node/2780 [61]
[6] Esta idea del 18 de Brumario de Luis Bonaparte, fue retomada a su vez por Rosa Luxemburgo cuando escribió que «la revolución [proletaria] es la única forma de "guerra" (...) en la que la victoria final se obtiene a través de una serie de "derrotas" (...) Hasta ahora las revoluciones,... sólo nos han supuesto derrotas, pero estos fracasos inevitables, son, precisamente, la precondición reiterada de la victoria final.»
La reunión fue apasionante por las siguientes razones:
por la participación muy activa e implicada de los asistentes, de los que una mayoría tomaron la palabra.
por el impresionante espíritu internacionalista que se respiraba en ella y que la atravesó de comienzo a fin.
por expresar una colaboración y un debate común entre distintas generaciones del proletariado, no olvidemos que la CONTINUIDAD ENTRE GENERACIONES PROLETARIAS es un arma fundamental de su lucha.
por el gran interés que tuvieron las cuestiones allí tratadas y que se situaban desde la defensa del bien más preciado para el proletariado: EL INTERNACIONALISMO.
Esta reunión es una muestra rotunda del avance de la lucha y de la toma de conciencia que se está operando a escala mundial.
Solamente quisiéramos plantear la necesidad de una clarificación sobre el último pasaje del Balance: «Pero teniendo presente que la revolución en su forma es nacional, pero en su contenido internacional». ¿Cuál es el alcance de esta afirmación? En el Manifiesto Comunista se da este pasaje que está justificado por corresponder a un periodo histórico en el cual el proletariado tenía tareas específicas frente a cada nación dado que mientras en unos países el capitalismo ya había triunfado plenamente, en otros subsistían fuertes trabas feudales y en la mayoría el desarrollo capitalista apenas se había iniciado. Sin embargo, ese periodo histórico terminó con la plena implantación del capitalismo a escala mundial y el desarrollo de una situación donde, como decía Lenin, «el mundo está más que repartido» y a lo que asistimos es a una rebatiña permanente entre las naciones por el reparto de un mundo donde cada vez hay menos sitios para todos los Estados. En tales condiciones históricas, que nosotros llamamos las de la decadencia del capitalismo, la lucha del proletariado no solo es internacional en su contenido sino igualmente en su forma.
Quizá, lo que los compañeros hayan querido decir es que el proletariado debe destruir cada Estado nacional. Es totalmente cierto. Ahora bien, ¿cómo enfocar esa tarea? Únicamente desde la unidad internacional del proletariado, desde una visión y una perspectiva internacional, desde la solidaridad internacional, desde la concepción de un ejército mundial que desde esa posición de fuerza aplasta a todos y cada uno de los Estados nacionales. Creemos que tanto el espíritu como los análisis expuestos por los compañeros van plenamente en ese sentido.
CCI
BALANCE ESCRITO POR LOS COMPAÑEROS
- Nuestro círculo consciente del proceso por el cual atraviesa nuestra clase en este momento, tiene por principio fundamental la unión del proletariado a nivel mundial para la revolución, entendiendo esto como la única vía para la liberación de la sociedad de las trabas a la que está sujeta por este modo de producción. Analizando esto, creemos fielmente que el debate como arma histórica es un elemento que debemos rescatar en nuestro contexto y también a nivel mundial, por lo tanto la reunión sostenida con los compañeros de la CCI evidencia no solo nuestra predisposición sincera y abierta a la reunión de los revolucionarios, sino también es muestra clara y fehaciente del desarrollo de la lucha de clases en todos los lugares del globo.
- El entusiasmo mostrado por ambas organizaciones en esta reunión, reafirma una vez más la vieja y aun viva consigna ¡Proletarios de todos los países, uníos!, que por parte nuestra cada vez más es comprendida y aplicada en nuestra lucha diaria, rompiendo con viejas trabas y dogmas impuestas por la contrarrevolución. En esta reunión el proletariado se pudo reconocer, no en patrias, sino como clase histórica explotada y revolucionaria, que tiene todo un porvenir no solo para ella sino para la humanidad entera.
- Ya dentro del debate se discutió sobre el tema “Nacionalismo e Internacionalismo” entendiendo estos dos conceptos como contrarios y antagónicos. Para los intereses del proletariado, el asumir el nacionalismo en cualquiera de sus formas es un retroceso en su toma de conciencia. El asumir el Internacionalismo, por el contrario, nos forja en la lucha verdadera sin desviaciones burguesas, en la lucha histórica de nuestra clase, que como bien quedó claro en esta reunión es una clase a nivel mundial. Podremos ser más altos, más bajos, más blancos, más oscuros, pero sentimos la misma explotación. Con nuestro trabajo, se siguen haciendo ricos los que ya son ricos, los burgueses. Nosotros somos los que creamos la riqueza de la sociedad, pero nada nos pertenece, solo vivimos para engordar a otros.
- Sobre lo anterior un compañero mencionó que “Lo principal es la condición económica de un hombre no su piel o su supuesta patria”. Continuando con esto otro compañero añadió que “Si entendemos la economía como base para analizar la sociedad debemos ser conscientes de que la revolución no puede ser en un solo país, debe ser mundial por eso la llegada de la CCI y el debate con nuestra organización cobra relevancia en este proceso que vivimos.”
- Con el debate se reafirmó la denuncia de los nacionalismos como arma ideológica de la burguesía para defender sus intereses. Uno de los compañeros mencionó: “En el Perú nos cuentan el cuento desde hace más de un siglo que los chilenos son malos y que debemos hacerle la guerra, pero ¿quiénes luchan las guerras y quiénes ganan realmente en una guerra?”.
- También se mencionó que si el capitalismo es un sistema a nivel mundial, la solución debe ser una lucha a nivel mundial para acabar con este sistema, no podemos luchar por parcelas aisladas llamadas patrias o naciones.
- Se concluyó que el encuentro con los compañeros de la CCI, LECO y NDIE
CCI: Corriente Comunista Internacional, LECO: Liga por la Emancipación de la Clase Obrera (Costa Rica), NDIE: Núcleo de Discusión Internacionalista en Ecuador; los 3 grupos enviaron una delegación al debate., sirvieron para mostrar claramente la unión de clase a nivel mundial, mostrar que “Nosotros somos los que trabajamos 8, 10, 12 horas al día por un salario miserable, y quiénes ganan con el trabajo son los burgueses y esto a nivel mundial” como dijo un compañero. Y como otro compañero añadió “Debemos acabar con este sistema de raíz.”
- Todos los asistentes estuvieron de acuerdo que la reunión fue un paso más a la construcción de una organización internacional de los proletarios, y que en esa reunión estuvo clara el respeto y solidaridad entre proletarios. Uno de los compañeros mencionó: “En esa reunión pudimos notar el germen de la nueva sociedad, en la cual la solidaridad es punto neurálgico de la unión para la transformación”. A la que otra compañera agregó, refiriéndose a la reunión, “Pudimos sentir la fuerza del proletariado que rompe fronteras y se organiza para la gesta más importante de la humanidad a través de la historia.”
- En cuanto a la organización misma de la reunión todos los compañeros coincidieron que esa fue la mejor manera llevar el debate, es decir no una conferencia en la cual solo se escucha y no se interviene, sino un conversatorio en el cual todos aportan con sus planteamientos.
- Nuestra organización, llegó a las siguientes conclusiones con respecto a la reunión con la CCI:
Como primer punto debemos decir que la reunión nos deja un saldo positivo tanto por lo teórico como por la confraternidad vivida en un ambiente compañero y revolucionario.
Entendemos esta reunión como la expresión clara de la lucha de clases a nivel mundial, nuestras dos agrupaciones representan pequeños sectores del proletariado que comienzan a tomar conciencia de su papel histórico y que por lo tanto estrechan sus lazos de camaradería en pos de la ansiada revolución proletaria mundial.
Denunciamos la nación. ¡No al nacionalismo!, este concepto es siempre utilizado por la burguesía, y por el cual millones de nuestros hermanos han muerto vilmente.
El proletariado no tiene patria, somos una clase a nivel mundial con un recorrido y programa histórico.
El proletariado rompe con las trabas burguesas de raza y patrias. El proletariado es primero una clase social, la productora de riqueza de la sociedad. El romper con estas trabas se evidenció en la reunión con los compañeros de la CCI, en la cual proletarios de otras partes del mundo se reconocían en nosotros y nosotros en ellos como una inmensa marea humana que lucha ya por sus interese de clase.
El internacionalismo proletario es nuestra forma de luchar contra este sistema que también es mundial, debemos reconocernos en una lucha a nivel mundial y no por sectores geográficos.
Se saludó también la reunión con la CCI por la emoción que se siente ser parte de una clase mundial que empieza a reagruparse y a debatir nuevamente.
La revolución debe ser mundial para la liberación de la humanidad no podemos creer en la revolución en un solo país. Pero teniendo presente que la revolución en su forma es nacional, pero en su contenido internacional.
Círculo de Debate Proletario
Introducción de la CCI
Con propuesta de publicación, un compañero de Chile, que firma Antsep, nos ha remitido un artículo titulado: "La Educación Superior y la búsqueda de una respuesta contra el Capital". El compañero trata de situarse conscientemente en una perspectiva de lucha revolucionaria y defiende activamente que los estudiantes "unan su lucha a las clases dominadas"[1]
El compañero formula con claridad que «la Universidad no puede llegar a tener un carácter revolucionario, como sucede también con el Estado» y tanto sus análisis como sus propuestas -más allá de formulaciones cuya literalidad no compartimos[2] no se plantea una "reforma de la sociedad" y menos aún "una reforma de la universidad" etc., sino como contribuir a la lucha de los trabajadores contra el capital.
Se hace necesario, sin embargo, plantear dos precisiones.
La primera es que las luchas de los estudiantes que han tenido lugar en los últimos 4 años, tienden por lo general a situarse en el terreno no tanto de la "categoría estudiantil" sino ante su futuro como trabajadores asalariados, destino que alcanza a su gran mayoría y que está dominado por la precariedad cuando no por el desempleo puro y duro. El exponente más claro de esta orientación fue el movimiento de los estudiantes en Francia 2006 contra la siniestra propuesta de un Contrato de Primer Empleo que suponía un ataque importante a las condiciones de todos los trabajadores. La lucha que estalló, además de organizarse en asambleas y de dirigirse activamente al conjunto de los trabajadores, se planteó como futuros trabajadores y no como un "movimiento estudiantil".[3]
La segunda es una afirmación del compañero sobre 1968: «La respuesta que más éxito ha tenido ha sido la de crear espacios de autonomía en las universidades, y desde estos, impulsar contra-poderes anticapitalistas. Esto se manifestó a nivel mundial en los procesos de estatización de la educación, a través de lo cual se intentó luchar para que la educación superior fuese gratuita, lo que en nuestro país se consolidó, durante el Estado de Compromiso, en lo que fue la Reforma Universitaria. Esto fue un avance significativo en la creación de movimientos sociales revolucionarios, pues en estos espacios que se crearon, las contradicciones socio-económicas se manifestaron y se plasmaron en acciones políticas radicales, produciéndose esto en todos los continentes, siendo ejemplos de ello los siguientes: Francia con el Mayo del 68, Japón con la Zengakuren».
Sometemos a la discusión un análisis contradictorio con el que expone el compañero. Mayo 68 no resultó de "la creación de espacios de autonomía en las universidades" sino que expresó la reaparición histórica del proletariado tras 50 años de contra-revolución, esta explosión de lucha masiva nació de una lenta maduración anterior que se manifestó tanto en una serie de luchas inmediatas en 1966-67 como de una radicalización de minorías -principalmente estudiantiles- que anunciaban ese combate y contribuían a su preparación. Es cierto que hubo un profundo malestar y una serie de luchas en el ámbito universitario en los años anteriores (además del Zengakuren japonés que cita el compañero cabría destacar los movimientos en Estados Unidos o en Alemania) pero, en nuestra opinión, estas expresaron una toma de conciencia más o menos difusa de que el futuro que estaba reservado a los estudiantes ya no era un puesto seguro en las filas de la clase dominante -o al menos dentro de una posición acomodada- sino lisa y llanamente una creciente proletarización[4].
Desde este punto de vista, no compartimos este pasaje de la propuesta que hace el compañero: «defender lo que queda de la Universidad Pública del siglo pasado», aunque si compartimos en general los demás pasajes en especial cuando insiste en que «el estudiante cree nuevas formas de relaciones sociales y políticas con las clases dominadas por el Capital».
Texto del compañero (firmado Antsep)
"Eso de "educación popular a cargo del Estado" es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y, como se hace en los Estados Unidos, velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, y otra cosa completamente distinta es nombrar al Estado educador del pueblo! Lo que hay que hacer es más bien substraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la Iglesia. Sobre todo en el imperio prusiano-alemán (y no vale salirse con el torpe subterfugio de que se habla de un "Estado futuro"; ya hemos visto lo que es éste), donde es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo una educación muy severa.
Pese a todo su cascabeleo democrático, el programa está todo él infestado hasta el tuétano de la fe servil de la secta lassalleana en el Estado; o -lo que no es nada mejor- de la superstición democrática; o es más bien un compromiso entre estas dos supersticiones igualmente lejanas del socialismo."
Karl Marx, Crítica del Programa de Gotha
El sistema educacional en nuestro país más que nunca ha cambiado. El cambio de paradigma en él como consecuencia de las grandes reformas económicas del capital desde el 1973, ha creado una serie de interrogantes a la sociedad, así como también grandes perjuicios para las clases dominadas. Es así como también estas últimas han intentado evitar estos procesos a través de distintas formas de movilización, no lográndose sus metas. Ejemplo de esto, son los golazos que les metieron a los estudiantes con la LGE. Se hace necesario entonces evaluar las acciones políticas que lleva el movimiento estudiantil para lograr crear un cambio político real y radical.
Es por esto, que el siguiente artículo, desde una perspectiva revolucionaria, se abocará a desarrollar esta problemática. Por ello, primero se analizará el rol que cumple la Universidad dentro de la sociedad capitalista, y se verán las respuestas históricas al desarrollo de esta. Posteriormente se caracterizará el estado actual del sistema de educación superior, y para finalizar, se concluirá con una serie de propuestas de acción que han surgido en el medio estudiantil, las cuales se problematizarán, y en base a esta discusión se dará una propuesta de acción política para la cuestión de la educación superior.
Entonces, ¿cuál es el rol que cumplen las Universidades dentro de la sociedad capitalista? Desde una perspectiva revolucionaria, las Universidades históricamente se han desarrollado, tanto como un bastión ideológico de las clases dominantes, como también como un reproductor de la división social del trabajo -y no solo reproduciéndola, sino también profundizándola, para que los engranajes del capitalismo sigan funcionando. Es decir, en ella se esclaviza a la juventud en base a promesas de "autorrealización" al estudio, para así crear nuevos explotadores, burócratas que sepan administrar esta explotación, o trabajadores que, siendo explotados, reciban un poco más que las migajas que recibe el trabajador no especializado. En resumen, se crea capital humano funcional a las estructuras productivas.
Ante la figura de la Universidad, y desde varias perspectivas revolucionarias, se han dado una serie de respuestas políticas para subvertir en cierta forma la función de esta. La respuesta que más éxito ha tenido ha sido la de crear espacios de autonomía en las universidades, y desde estos, impulsar contra-poderes anticapitalistas. Esto se manifestó a nivel mundial en los procesos de estatización de la educación, a través de lo cual se intentó luchar para que la educación superior fuese gratuita, lo que en nuestro país se consolidó, durante el Estado de Compromiso, en lo que fue la Reforma Universitaria. Esto fue un avance significativo en la creación de movimientos sociales revolucionarios, pues en estos espacios que se crearon, las contradicciones socio-económicas se manifestaron y se plasmaron en acciones políticas radicales, produciéndose esto en todos los continentes, siendo ejemplos de ello los siguientes: Francia con el Mayo del 68, Japón con la Zengakuren y en nuestro país con la participación de Federaciones de estudiantes como las de la Universidad de Chile y de la Universidad de Concepción, desarrollándose en esta última movimientos como el MIR. Una cuestión a destacar es que en todos los casos o el discurso de clase tuvo una gran importancia, o la clase trabajadora en sí tuvo un rol preponderante.
Ahora, cabe agregar que el haber logrado que en algunos países se transformara a las universidades en propiedades estatales autónomas que diesen el servicio educacional de forma gratuita, no solucionó ni siquiera parcialmente la lucha de clases, de hecho al contrario, ha hecho que esta se reproduzca constantemente en su seno. Muestra de ello es que los que han recibido mejor educación en el colegio y no tienen que trabajar para sobrevivir (o para que sobreviva su prole) son, en general, la mayoría de los que terminan sus carreras. La gran mayoría de los que no, han estado destinados a desertar y a seguir trabajando, siendo un ejemplo de esto, y bastante actual, Argentina[5]. Con esto intento recalcar el hecho de que la educación superior estatal, autónoma y gratuita, si se ve desde una perspectiva revolucionaria, no puede sino cumplir un paso táctico o estratégico en las luchas contra el Capital, y no más que eso.
Ya visto tanto el rol de la Universidad dentro de la sociedad capitalista, como también las respuestas que se han dado a esta, veremos cuál es el estado actual del sistema de educación de nuestro país. En nuestro contexto se producen grandes complejidades para crear estos espacios de autonomía, pues progresivamente se ha ido desarticulando el antiguo sistema superior[6] : Los filtros de ingreso a la Universidad Pública se transformaron en filtros de clase (la mayoría de los que obtienen buenos puntajes vienen de colegios particulares, y los malos de colegios municipales), entrando con mayor facilidad los hijos de las clases dominantes; las Universidades Estatales cada vez aumentan sus aranceles, sometiendo a los estudiantes a la banca a través de créditos, y dándoles cada vez créditos con mayor interés, lo cual se ve en la disminución progresiva del crédito solidario y el aumento del crédito con aval del Estado; cada vez el presupuesto que se les da a las universidades estatales disminuye, teniendo estas que acudir a empresas para no quedar en banca rota, apropiándose entonces las universidades de los intereses del empresariado[7] y en fin, suceden una serie de acontecimientos y procesos que no hacen sino poner en peligro esta autonomía.
Ante esto cabe preguntarse cuáles son las posibilidades de acción, cuales son las que organizaciones políticas estudiantiles levantan como banderas de lucha y cuáles son las que este artículo ofrece:
1. Algunas organizaciones políticas llaman a seguir luchando por la educación estatal autónoma y gratuita[8] (que en el lenguaje del capital sería financiamiento a la oferta) a pesar de que las universidades estatales se estén desarticulando de forma progresiva. Esta alternativa sería un objetivo casi imposible, en tanto esta forma de educación se correspondía con un modelo de desarrollo capitalista anterior, que en nuestro país fue la ISI (industrialización para la sustitución de la importación) y que iba de la mano también con una forma particular de Estado, que era el Estado de Compromiso, los cuales ya no existen.
2. Empezar a luchar por el financiamiento a la demanda, es decir, que la universidad que el estudiante elija para estudiar, se le financie (Sistema de Vouchers). Ante esto se haría necesario pedir que la Universidad cumpliera con una serie de criterios para que fuese financiada, como por ejemplo, que sea gratuita o que tenga aranceles bajos en su defecto, que tenga democracia estudiantil, que sea laica, etc. Para esto se necesitarían parlamentarios, y por ende, seguir reproduciendo la ideología de la política separada, transformando así, de nuevo, a los movimientos revolucionarios en campeones de la democracia - burguesa por lo demás[9] . Cabe agregar que esto no es igual a la propuesta del sentido público de las JJ.CC[10] , Nueva Acción Universitaria (NAU) y Nueva Izquierda Universitaria (NIU), puesto que, lo que estas proponen es financiamiento, tanto a la oferta como a la demanda, de las universidades privadas en las cuales se cumpla el criterio de lo "público", es decir, que tengan democracia estudiantil, acceso tendiente a lo equitativo, etc.[11] Esto, desde su perspectiva, respondería, en cierta forma, a la necesidad de crear espacios de autonomía para así dar luchas políticas desde dentro de estas universidades. Ahora, esto significaría una redistribución de los fondos públicos destinados a la educación, lo cual provocaría el problema de que se le restarían fondos a las universidades estatales para financiar a las privadas, transformándose entonces en una necesidad aumentar los fondos que el Estado destina a la educación. Para ello, entonces se necesitarían personas que defendiesen esta propuesta en el Congreso, cuestión que, a vistas del historial electoral del PCCH, y de los otros partidos de la coalición Juntos Podemos, y al ritmo en que "aumenta" el porcentaje de votación de esta, será imposible cambiar la educación de esta manera. Se suma a esto las posiciones políticas de las coaliciones dominantes (Alianza por Chile y la Concertación) que son totalmente opuestas a las de esta propuesta[12] , lo cual resta aún más la posibilidad de imaginarse siquiera un cambio político con las características de este proyecto. Además se hace necesario agregar, apuntando a la propuesta de estas organizaciones, que el sentido de lo público en la educación, mientras exista el capital, no va a ser sino el sentido de lo separado, el sentido de la ideología. En este sentido, esta propuesta, que concibe a lo público como algo que puede existir en la empresa capitalista destinada a la educación, no puede cumplir sino el rol de reforzar y fomentar el lucro en la educación superior. Además, otra cuestión a agregar, contraargumentando posiciones pro-estatistas de militantes de las JJ.CC -que consideran que las Universidades pueden cumplir el sentido de lo público solamente en el "socialismo"-, es que en el capitalismo estatista, en el que el Estado se transforma en acumulador de capital en tanto concentra todos los medios de producción separados de los productores directos, el sentido de lo público no puede ser sino el sentido de la burocracia - que en el caso de los países "socialistas" se agrupaba en los Partidos Comunistas-, la cual, en esta modalidad capitalista, que en el caso del leninismo se le denomina "socialismo", se transforma en clase dominante en tanto controla los medios de producción y absorbe la plusvalía producida por la clase trabajadora, que en estos países, paradójicamente, se le llamó plusvalía social (¿!). Por ende, el sentido de la educación solo puede llegar a ser público mientras sea la sociedad la que controle la educación, cuestión que solo puede ser posible en una sociedad sin clases.
3. La tercera propuesta, a la que este artículo se adhiere, es seguir resistiendo, defender lo que queda de la Universidad Pública del siglo pasado, y dedicarse, ya no a crear estos espacios de autonomía en las Universidades a través de políticas de Estado, sino a través de la práctica estudiantil misma; no esperando un espontaneismo que llegue de la nada, sino que creando organización superior a los límites de la Universidad, es decir, que el estudiante cree nuevas formas de relaciones sociales y políticas con las clases dominadas por el Capital. Esto último entendiendo dos cosas: que el potencial político de los estudiantes, como han demostrado las últimas experiencias, como por ejemplo la revolución pingüina, no es suficiente como para crear un cambio radical en la educación; y que en los casos que se ha cambiado el sistema educacional superior, como en el Mayo del 68, el movimiento estudiantil ha estado estrechamente cercano a sectores importantes de la clase obrera[13] (9). Por lo mismo se hace necesario avanzar en el desarrollo de espacios comunizados (es decir espacios en los que se desarrollen nuevas formas de subjetividad, así como también nuevas dinámicas autogestivas) en las poblaciones y en los lugares de trabajo, que es donde las clases sociales dominadas se desarrollan.
4. Y finalmente, entendiendo que la Universidad no puede llegar a tener un carácter revolucionario, como sucede también con el Estado (desde esta perspectiva por lo menos), la cuarta propuesta sería abolir, en conjunto con la figura del trabajador asalariado - y por ende también abolir el trabajo alienado-, a la figura del estudiante, pues esta última no es sino el proyecto de la reproducción de la división social del trabajo y de la sociedad de clases. Este debiese ser el fin de una revolución, cuestión que bien sabemos, en las condiciones actuales del desarrollo de la lucha de clases, se hace bastante difícil, pero claramente no imposible.
Ya expuestos estos elementos, se hace necesario destacar que la decisión de cual alternativa tomar no está en manos de los dirigentes estudiantiles, ni tampoco solamente en todos los estudiantes, sino que está en manos de las clases dominadas.
Por la abolición del trabajo alienado:
¡Comunismo o aburrimiento y barbarie!
[1] No sabemos exactamente el alcance que el compañero da a este término. ¿se refiere a la clase obrera? ¿se refiere a un espectro social más amplio en el que se incluirían trabajadores, marginados urbanos, campesinos etc.? La precisión de esta cuestión sería uno de los elementos de debate.
[2] Se haría necesario un debate para comprender las cuestiones y perspectivas que se quieren plantear con ellas.
[3] Ver en nuestra Web las Tesis sobre el movimiento de estudiantes en Francia 2006 https://es.internationalism.org/rint/2006/125_tesis [64]
[4] Recomendamos vivamente la discusión crítica sobre nuestra Serie Mayo 68 y la perspectiva revolucionaria que iniciamos en Revista Internacional nº 133 y más específicamente el artículo titulado El movimiento estudiantil en el mundo de los años 60, ver /revista-internacional/200806/2281/mayo-del-68-y-la-perspectiva-revolucionaria-1a-parte-el-movimiento [65]
[5] aulasiglo21.com.ar/?p=222.
[6] Para mayor información ver "El desalojo de la Universidad Pública", Marcos Kremerman https://www.opech.cl/bibliografico/d... [66]
[7] Caso emblemático de esto es la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, en la cual hasta las salas de clases tienen nombres de empresa
[8] Ver www.armasdelacritica.cl/index.php [67].
[9] La ligazón de sectores de la sociedad, que pudiesen ser potencialmente revolucionarios, con la política separada y la ideología democrática, las lleva a la sumisión de esta, y por ende al inmovilismo o al reformismo, lo cual históricamente se ha repetido bastantes veces. Un ejemplo emblemático de esto fue la Ley de Control de Armas que aprobó el Congreso Chileno en nombre del "respeto a la constitución democrática" durante el Gobierno de Allende, lo cual fue el primer paso para asegurar el camino al golpe de Estado y a la dictadura venidera
[10] Para mayor información ver los siguientes artículos de militantes que pueden ser referentes de esta organización https://juliosarmiento.blogspot.com/... [68], https://juliosarmiento.blogspot.com/... [69] (ambos links del blog del presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile del periodo 2010), https://rebel-lands.blogspot.com/201... [70] (del Secretario Político del Regional Universidad de Chile)
[11] O por lo menos esto se puede entender de lo expresado por sus dirigentes
[12] Por ejemplo, tanto la concertación como la alianza por chile están en contra de la discriminación ante la distribución del Aporte Fiscal Indirecto (AFI). Para la Concertación ver www.jornadasdiscusioninterna.uchile.cl [71] y para la derecha ver mt.educarchile.cl.
[13] En el caso particular del Mayo Francés, la clase trabajadora logró paralizar radicalmente al país, poner en jaque, y casi destituir al gobierno de turno. Esto obligó a los políticos, de forma apresurada, a llevar a cabo reformas radicales en todos los ámbitos de la vida, para que las contradicciones sociales no se agudizaran aún más
A un año del estallido de la ya conocida como Crisis de las subprimes, la clase obrera en el mundo parece adormecida, desorientada, "sonada" bajo la avalancha de golpes que cada día le propina la burguesía en todos los países, con sus gobiernos de izquierda y de derecha a la cabeza de esos ataques.
Sin embargo, esta misma clase obrera internacional -lo hemos podido constatar a lo largo de los últimos meses- no se resigna, no ha renunciado a responder. Así lo atestiguan las muchas luchas de las que nos hemos hecho eco en artículos precedentes dentro de las publicaciones en papel y páginas Web de nuestra Corriente: la lucha en la refinería de Lindsey en Gran-Bretaña, en los astilleros de Vigo en España; el combate de los obreros de Tekel en Turquía,...[1]
La clase obrera ha demostrado en estas luchas su combatividad, su solidaridad y su capacidad de respuesta enfrentándose a las campañas ideológicas (xenófobas, concretamente) que la clase dominante ha utilizado para dividirla, uniéndose en un mismo combate a los obreros de diferentes corporaciones, sectores etnias o nacionalidades.
Junto a este esfuerzo hay que recordar también el susto que le dieron a la burguesía los jóvenes proletarios con su revuelta, organizados en asambleas generales, a lo largo de diciembre del 2008 en Grecia.
La burguesía teme que el ejemplo griego se "contagie", en otros países europeos, a las nuevas generaciones de estudiantes; no es casual que todavía hoy siga pendiente de las reacciones que los proletarios en Grecia puedan tener frente a los feroces planes de austeridad impuestos por el Gobierno de ese país y por el resto de Estados de la Unión Europea. Estas reacciones son, de momento, un test para los Estados que están inmediatamente amenazados por la quiebra de su economía nacional. Por eso, algo que ha hecho además la burguesía es que con el anuncio, casi simultáneo, de planes y ataques similares ha precipitado la convocatoria de manifestaciones por parte de los sindicatos en las calles de España, de Portugal,...
Sin embargo, el hecho es que aunque las dificultades siguen pesando y con fuerza -especialmente los planes de despidos en masa, que han contribuido a acentuar el sentimiento de impotencia en los trabajadores y a frenar las huelgas y su movilización- se confirma al mismo tiempo que está gestándose un cambio en el estado de ánimo y de espíritu en los trabajadores. La irritación y la cólera son cada vez más profundas y están generalizándose en las filas obreras, por todo el mundo.
La burguesía no se equivocaba cuando ha tapado con un absoluto silencio (Black-out) esas luchas que se van desplegando de un rincón a otro del planeta; luchas que reflejan que la clase obrera no se resigna a su suerte, ni a la miseria, ni al número creciente de ataques tanto económicos como sociales. Vemos que en Argelia, en Rusia, en el seno de la mano de obra inmigrada, sobreexplotada y privada de de cualquier protección social, de los Emiratos, en los proletarios ingleses, en los estudiantes reducidos a la miseria del que fue el más rico Estado de América, California, se aprecia actualmente una agitación, muy alentadora, que indica una tendencia de fondo de dimensión internacional hacia la reanudación de la lucha por la Clase obrera.
Es una situación que permite ir elaborando los ingredientes para la explosión de luchas más masivas.
Vamos a aportar algunos ejemplos recientes, que entendemos son significativos del actual desarrollo del combate internacional de nuestra clase, en un intento por contribuir a romper este silencio (black-out) -incluso el que afecta a las luchas en Grecia-. Queremos con esto animar a nuestros lectores a que envíen a nuestra página Web aquellas informaciones, de los combates que llevan a cabo nuestros hermanos de clase, que la burguesía intenta ocultar o enmascarar.
Grecia
En noviembre-diciembre de 2008, inmediatamente después del asesinato de un joven anarquista por la policía, una sublevación social, llevada adelante principalmente por la juventud proletaria, sacudía Grecia durante más de un mes. Este año, las medidas de austeridad anunciadas por el Gobierno socialista auguran la activación de una explosión, no sólo en los estudiantes y los parados sino en los principales batallones de la clase obrera.
El Gobierno griego, que dirige el Partido social-demócrata (PASOK), elegido el año pasado, anuncia el 3 de marzo un nuevo Plan de austeridad ¡el tercero en tres meses!
Si el precedente movimiento de huelga general, el del 24 de febrero, fue muy amplio y seguido de una huelga de funcionarios del Gobierno y de manifestaciones de alrededor de 40,000 personas, principalmente trabajadores del sector público; el 3 de marzo, una manifestación recorre el centro de Atenas y esta vez son numerosos los jubilados y los funcionarios que acuden a reforzar el combate. Los sucesos que siguieron al anuncio de nuevos ataques a partir de marzo demuestran, aun más claramente, que el proletariado en Grecia está movilizado: «pocas horas después de conocerse el anuncio de las nuevas medidas, los despedidos de Olympic Airways han atacado a los destacamentos de la brigada policial antidisturbios que protegían la sede de la compañía y ocupado el edificio - lo que ellos denominaron una "ocupación indefinida". La acción condujo al cierre, durante muchas horas, de la principal calle comercial de Atenas»[2].
En los días que precedieron a la huelga general del 11 de marzo se produjeron una serie de huelgas y de ocupaciones:
- Los trabajadores despedidos por la Olympic Airways ocupan durante ocho días la sede del Tribunal de Cuentas, al mismo tiempo que los asalariados de la compañía de electricidad ocupaban las Oficinas de empleo en nombre del «derecho que tenemos los que somos ya futuros parados», según decía uno de ellos.
- Los obreros de la Imprenta nacional ocupan su puesto de trabajo y se niegan a imprimir los textos legales de las medidas económicas con el argumento de que hasta que la ley no esté impresa no será válida...
- Los agentes fiscales paran el trabajo durante cuarenta y ocho horas;
- Los asalariados de las autoescuelas al Norte de Grecia han hecho tres días de huelga
- Los jueces y otros empleados de Justicia paraba toda actividad cuatro horas cada día.
- En Atenas no se recoge la basura durante muchos días, ni en Patras, ni en Tesalónica porque los basureros bloquean los vertederos de estas tres ciudades.
- En la ciudad de Komotini los obreros de la empresa textil ENKLO han abierto un conflicto social que ha sido duro y ha ido en aumento, con marchas de protesta y con huelgas: los trabajadores han ocupado dos Bancos.
El clima de miedo, de pasividad que tendía a imponerse cuando la crisis económica dio el giro dramático de 2008, comienza a ser reemplazado por la indignación y los trabajadores se preguntan ya abiertamente: "¿Por qué hemos de pagar nosotros la crisis del capitalismo?"
El peligro que la burguesía empieza a ver de frente es: que la combatividad actual prosigue y que los trabajadores empiezan a plantear sus acciones más allá de las "acciones radicales" animadas o por los sindicatos de estos meses; a plantearse la perspectiva de hacerse con sus luchas, de tomarlas en sus manos, de arrancarlas de los controles impuestos por el aparato sindical, retomando de nuevo el instrumento organizativo de las "asambleas generales" abiertas, sobre las que mantienen un dominio de clase y que comenzaron a formarse en diciembre de 2008. La burguesía reacciona, no ha tenido más remedio que empeñarse a fondo en una carrera de calado para oscurecer la "apuesta" de los trabajadores e intentar borrar de la memoria de los proletarios esta experiencia; su idea es la siguiente: empujar la cólera y la combatividad proletarias hacia callejones políticos e ideológicos sin salida. La clase dominante publica y manipula, desde sus medios informativos, los aspectos más superficiales y negativos de las luchas de 2008, procurando enganchar a los obreros en acciones aparentemente radicales; acciones que en realidad anulan las potencialidades para hacerse con las luchas y desarrollar la solidaridad proletaria.
Así las cosas y si bien es cierto que clase obrera logró movilizarse con mayor amplitud con las luchas de noviembre-diciembre de 2008, no lo es menos que ha retrocedido momentáneamente en benefició de la burguesía y de sus aparatos de encuadramiento ideológico, debido a todos los ataques económicos, políticos y sociales e ideológicos que se le han infligido.
El control de los partidos y los sindicatos logró desviar la cólera a callejones sin salida y, sobre todo, privar a los obreros de sus asambleas generales abiertas y de la autoorganización de la lucha, que fueron la base de la fuerza del movimiento proletario de finales de 2008. Esto se pudo ver en el movimiento de los asalariados de la Olympic Airways donde no se permitió la entrada de nadie, que no fuese alguien de ellos, al edificio público que ocupaban y que los dirigentes sindicales hicieron evacuar sin que mediara la decisión de una Asamblea General. Algo similar ocurrió cuando los obreros quisieron acceder a los locales del Tesoro Público que estaban ocupados por los de la Imprenta Nacional: fueron reprimidos tajantemente con este pretexto: ¡"No pertenecéis al ministerio"!
Sin embargo, la intensa ira de los obreros, en Grecia, se expresó clara y contundentemente contra el PASOK y los dirigentes sindicales que están bajo su férula. El 5 de marzo, al líder de la GSEE (Confederación Sindical de Trabajadores Griegos, central sindical del sector privado) le zurraron bien, tras empaparle de agua, café y yogur, cuando intentaba tomar la palabra ante una masa de manifestantes; teniendo que ser socorrido por la policía antimotines y refugiado en el edificio del Parlamento, era abucheado por los reunidos que le conminaban irónicamente a meterse en el lugar que le corresponde: en la guarida de los ladrones, de los asesinos, de los embusteros.
Era la primera vez que un líder sindical era atacado en una manifestación, que su propio sindicato había convocado. Seguramente este hecho marca el inicio de una nueva era en la historia de los sindicatos en Grecia.
Pero... ahí estaba, al quite, el PC griego (KKE) y su oficina sindical, el PAME, presentándose como una alternativa "radical" al PASOK y asumiendo una campaña montada para focalizar la responsabilidad de la crisis en los banqueros o en los desaguisados de la economía "neoliberal".
Si en noviembre-diciembre de 2008 el amplio movimiento fue espontáneo y, frecuentemente, auto-organizado en torno a asambleas generales en las escuelas ocupadas y en las universidades y la ocupación de las sedes del Partido Communiste (KKE) y la de su confederación sindical (PAME) eran una clara expresión de la desconfianza que hay en los aparatos sindicales y estalinistas que en su momento habían denunciado a los jóvenes manifestantes de ser unos lumpen-proletarios y los niños mimados de la burguesía.
Hoy el PC griego ha vuelto a dejar claro que sigue siendo un instrumento esencial del dominio de la burguesía, al ponerse a la vanguardia de las luchas, de las manifestaciones y de las ocupaciones más radicales, al lado de los izquierdistas. «El 5 de marzo por la mañana, los trabajadores del PAME, sindicato afiliado al Partido comunista, ocupaban el Ministerio de finanzas, en la plaza Syntagma, y el Ayuntamiento del Distrito de Trikala. Más tarde el PAME manda ocupar cuatro emisores de TV en la ciudad de Patras, et la estación de televisión estatal de Tesalónica, obligando a los locutores de los Informativos a leer una declaración contra las medidas gubernamentales»[3]
El PC convoca muchas huelgas y manifestaciones: llama a una "Huelga general" a partir del 3 de marzo y a una manifestación en Atenas para el día 5 y, desde el día 4, en otras ciudades. El PAME intensifica sus acciones espectaculares; unas veces ocupando el Ministerio de finanzas otras sitiando el edificio de la Bolsa. El PC griego y sus sindicatos han logrado presentarse como los grandes instigadores del movimiento.
Sin duda las manifestaciones más recientes, en especial las del 5 y el 11 de marzo, han estado marcadas por un hecho: la burguesía ha favorecido que la cólera la desfogasen en enfrentamientos, estériles y sin perspectiva, con la policía.
Sin embargo, esta confusión ideológica se ha ido disipando confrontada con la realidad. El 11 de marzo, toda Grecia quedaba paralizada, al 90%, por el movimiento de ira de la población durante las 24 h que siguieron al segundo llamamiento de los dos principales sindicatos, en menos de un mes, a la huelga general. En total, más de 3 millones de personas (de una población total de 11 millones) han participado en la huelga general. A pesar de la campaña anti-huelgas llevada a cabo por medios burgueses de propaganda y difusión, la manifestación del 11 de marzo fue la que más gente concentró en Atenas desde hacía 15 años y mostró que la clase obrera está decidida a responder a la ofensiva capitalista.
La crisis es, evidentemente, mundial y por todas partes los dirigentes de la burguesía ( de todos los colores, de todas sus fracciones) llaman a la población y a la clase obrera a aceptar los sacrificios que sean necesarios para salvar su agónico sistema.
Si crece, si se desarrolla la resistencia a esos llamamientos, en todos los países los trabajadores se sentirán animados y reconocerán que sus intereses son comunes a los que están presentes en el conflicto que ha comenzado a expresarse masivamente en Grecia.
W (27mars)
Estados Unidos
El inicio del nuevo trimestre escolar (4 marzo) estuvo marcado, en las universidades Californianas y en las de otras zonas de EEUU, por une oleada de protestas de los estudiantes, de los enseñantes y de los empleados del sector de la educación.
En realidad, el movimiento había comenzado ya el año pasado (2009), a partir de setiembre, con una serie de ocupaciones de locales en los Campus para protestar contra los planes de austeridad que quiere imponer el Gobierno californiano: recortes de mil millones de dólares en la financiación del sistema universitario (lo que supone una reducción del 20 %, de las subvenciones acordadas por el Estado californiano, en relación con el año pasado); a los que las Universidades han respondido aumentando un 32% las tasas de matriculación y otros gastos de escolarización y reduciendo el salario del cuerpo docente.
Para muchos estudiantes, que tienen que pluriemplearse para financiar sus estudios y que acaban cargados de deudas que tendrán sin duda que devolver, estos aumentos han sido la gota que colma el vaso.
Desde septiembre a diciembre llevan a cabo ocupaciones, generalmente muy minoritarias, en la UCLA (Universidad de California Los Ángeles), Berkeley (donde más de 2000 estudiantes ocuparon el edificio principal (Wheeler Hall) para exigir: la supresión de la subida de tasas del 32%, la reincorporación de 38 vigilantes despedidos, la dimisión del rector de la Universidad y que no haya sanciones penales al término de la ocupación); en Santa Cruz; Fresno y en la San Francisco State University.
Partiendo de California, el movimiento se extendió en marzo como una mancha de aceite. Hubo manifestaciones a lo largo de todo EEUU: en Milwaukee, en Denver, en New York, en Maryland. En Chicago, los de bachillerato se manifestaron delante del Parlamento del Estado de Illinois. California ha vivido igualmente manifestaciones de enseñantes de las Escuelas públicas contra los despidos impuestos por el Plan de Austeridad.
Bahréin
Miles de empresas tienen, en esta nación, ganancias anuales astronómicas sacadas de la sobreexplotación de la fuerza de trabajo de catorce millones de obreros que trabajan noche y día sin horario legal, sin la menor protección social, sin salario mínimo y en condiciones tan terribles como las que padeció el proletariado a comienzos del capitalismo.
En ese marco: El pasado 27 de febrero la policía ataca a un grupo de unos 150 trabajadores emigrantes chinos de la empresa estatal china China State Construction Engineering Corporation, en huelga salvaje desde el día anterior y que tenían secuestrados a nueve jefes y encargados, desde hacía muchas horas, en un edificio en construcción en Zallaq, a 25 km al sur de la capital -Manama.
Los huelguistas protestaban contra las inhumanas condiciones de trabajo, reclamaban un aumento de sus irrisorios salarios y exigían la repatriación a China de los jefes secuestrados. Tras seis horas de negociaciones con un diplomático chino y el ministro de Interior de Bahréin y tras un encierro que duró muchas horas, ArabNews.com anuncia que la policía acabó asaltando y destrozando el campamento de barracas que les servía de alojamiento a los trabajadores, liberando a los jefes secuestrados y arrestando a 26 obreros, concretamente y sin dilación a los que consideran los "cabecillas".
Gran-Bretaña
Pese a todos los esfuerzos que están haciendo los sindicatos y el conjunto de la burguesía, desde finales del año pasado, para impedirlo, tenemos que:
- Las azafatas y los auxiliares de vuelo de la compañía British Airways han iniciado huelgas intermitentes contra las reducciones de efectivos (BA quiere reducir el número de personal de a bordo en todos los vuelos de larga distancia); varios miles de ellos se pusieron en huelga el fin de semana del 20 de marzo.
- El sindicato de ferroviarios RMT: ha estado obligado, presionado por la ira en aumento de los trabajadores, a convocar una huelga nacional de cuatro horas durante el fin de semana de la Pascua -la primera en 16 años- contra un plan que prevé la supresión de 1500 contratos de trabajo en la Network Rail (Gestora de la red viaria).
Tomado de Révolution Internationale, publicación de la CCI en Francia.
[1] Ver los siguientes enlaces: /cci-online/200902/2490/huelgas-en-las-refinerias-y-centrales-electricas-en-gran-bretana-la-lucha-de- [73] , https://es.internationalism.org/node/2770 [57] , /cci-online/201002/2777/turquia-solidaridad-con-la-resistencia-de-los-trabajadores-de-tekel-contra-el [74]
[2] Ver blog www.libcom.org [75]
[3]https://libcom.org/article/mass-strikes-greece-response-new-measures [76]
Estas medidas forman parte del Plan de Austeridad que desde febrero viene anunciando el Gobierno y que se ha concretado en toda una serie de decisiones: recorte de las pensiones1, congelación salarial tanto en el sector público como en la empresa privada (mediante el Acuerdo Social recientemente firmado por Patronal y sindicatos), el plan de reducción del gasto en la empresas públicas que supone un recorte del 4% de las plantillas, el Pacto en la Sanidad cuyos recortes de gastos puede suponer la pérdida de 15000 empleos, la Reforma Laboral que está cociéndose entre bastidores2, el aumento en dos puntos de IVA y un largo etcétera.
Frente a la agravación de la crisis, subvenciones para los de arriba y "sangre, sudor y lágrimas"3 para los de abajo
La causa de este Plan de Austeridad está en la agravación de la crisis mundial. «Aunque la burguesía haya eludido, por el momento, lo peor, no es menos cierto que no aparece recuperación alguna, y sí, en cambio, varios países con riesgos ciertos de insolvencia que acumulan tasas de endeudamiento superiores al 100% del PIB. Entre esos países figuran Grecia, España (la 4ª economía de la zona euro), Islandia... Y Gran Bretaña aunque no llegue a las cifras de endeudamiento de los anteriormente citados, los especialistas no dejan de advertir de signos muy inquietantes. En cuanto a los demás (EE.UU., Francia,...) le siguen por detrás pero a corta distancia. En una situación así la insolvencia de un país que se vea incapaz de afrontar los plazos de pago de su deuda puede desencadenar una reacción en cadena que conduzca a la insolvencia de otros muchos agentes económicos (banca, empresas, otros países,...)»4. Esta situación obliga a los Gobiernos a adoptar severos planes cuya principal víctima son los trabajadores. Actualmente, en un contexto general donde todos los gobiernos siguen esa política, Grecia y España son sus exponentes más extremos.
Podríamos preguntarnos ¿por qué no pagan los ricos? ¿Por qué siempre tenemos que ser "los de abajo" quienes tienen que cargar con los costes de unos desaguisados que no hemos provocado sino que son el resultado de la lógica y las leyes del sistema social capitalista?
En la hoja antes mencionada, respondíamos a este interrogante: « Bajo el capitalismo las únicas medidas posibles consisten en atacar a muerte a los trabajadores y a la mayoría de la población laboriosa. Esperar otra cosa, esperar que "paguen los ricos" o que "las cargas se repartan equitativamente" es creer en cuentos de hadas, creer que el Estado es "neutral" y "es de todos". El Estado, su gobierno y las instituciones que lo constituyen -Oposición, Sindicatos, Patronal, Iglesia etc.- está con el Capital, lo defiende por todos los medios, legales e ilegales, por las buenas y por las malas. Por eso, los "socialistas" de Grecia que llegaron al poder en octubre con la promesa de que "aumentarían el consumo de los trabajadores para salir de la crisis" han hecho exactamente lo contrario: han bajado el sueldo de los funcionarios, han eliminado una paga extra, recortado las pensiones, aumento del IVA».
El impacto de los Planes de Austeridad en nuestras vidas
La oleada de planes de austeridad -que con distintas variantes se están aplicando o se van a aplicar en la gran mayoría de países, ¡Grecia y España no son una excepción!- suscita una justificada inquietud: la crisis de 2007-2009 una de cuyas consecuencias fue arrojar de sus viviendas a miles de familias y quitarle el empleo a millones de personas, se manifestó en la crisis de las finanzas mundiales. Para salvar los bancos, los gobiernos -de todos los colores- se endeudaron de manera astronómica y ahora esa deuda ha desembocado en la situación actual -una nueva etapa en la evolución de la crisis- que obliga a hacernos pagar de nuevo los platos rotos.
Así pues, no hay manera de salir del túnel. Recordemos que a finales de 2008 nos dijeron que el desempleo brutal desaparecería con la progresiva generalización de los famosos "brotes verdes". ¡Pero hoy lo que le dice el Señor Zapatero al Financial Times es que «va a reducir el déficit público cueste lo que cueste» y su ministro Corbacho concreta ese "cueste lo que cueste" en abaratar el despido en unos "contratos de fomento del empleo" que acaba de sacarse de la manga. Es decir, que hasta 2013 tendremos "sangre, sudor y lágrimas". ¿Y después? No es ninguna exageración pensar que el "después de 2013" será mucho peor.
Pero a la inquietud por ese "no futuro" se añade la indignación: nos piden que nos sacrifiquemos con un recorte de las pensiones mientras banqueros y políticos se asignan planes de pensiones multimillonarios; el gobierno "socialista" nos obliga a "arrimar el hombro por los más desfavorecidos" aumentando la tributación de los magros ahorros de la mayoría de los mortales mientras que a capitalistas, especuladores y políticos, les deja intocable el refugio dorado de los SICAV5 cuya tributación ¡es del UNO por cien!; mientras nos echan en cara el supuesto "nivel de vida excesivo" que tendríamos, políticos y capitalistas disfrutan de privilegios escandalosos y a través de la rendija que deja entrever el caso Gürtel podemos ver cómo existen tramas mafiosas enraizadas en "los partidos que representan a los ciudadanos" que manejan millones a nuestra costa.
Esto muestra, por un lado, algo que ya anunció Marx hace 150 años: que el capitalismo genera inevitable y fatalmente dos polos en la sociedad: un polo minoritario que atrae como un imán todas las riquezas y un polo mayoritario sobre el que se derraman todas las pobrezas. Pero también expone ante los ojos de todos, el comportamiento arrogante y desalmado de la clase capitalista propio de los emperadores de la decadencia del Imperio Romano.
A la inquietud y la indignación se unen unos profundos sentimientos de frustración e injusticia. Hoy, miles y miles de estudiantes que han hecho dos y tres carreras y hablan 3 o 4 idiomas, ven que tanto esfuerzo se verá "recompensado" bien por el desempleo (40% de paro juvenil) o bien por la precariedad6; miles y miles de trabajadores ven cómo su "buen comportamiento en el trabajo", el perfeccionamiento profesional, el dedicar miles de horas al trabajo, NO SIRVEN PARA NADA pues "en agradecimiento" los arrojan al desempleo con una indemnización cada vez más miserable que se proponen recortarla DE NUEVO en la Reforma Laboral que están cociendo. En el caso de los muchos miles de opositores, jóvenes y no tan jóvenes, cuya última esperanza de encontrar trabajo era la Oferta Pública de Empleo, ¿Cuáles pueden ser sus sentimientos ante la bofetada que acaba de propinarles el gobierno? Tanto dinero invertido -la mayoría tienen que acudir a academias privadas para preparar una oposición-, tanto esfuerzo de estudio y de aislamiento social - la oposición obliga a encerrarse en casa no haciendo otra cosa que estudiar- ¿para qué van a servir?
¿Cuál puede ser el sentimiento de los trabajadores que ya son funcionarios y que se supone que son unos "afortunados"? En primer lugar, desde el propio Gobierno se les somete a campañas mediáticas presentándolos como unos "vagos, privilegiados, que cobran por no hacer nada y tienen la plaza de por vida". Pero en segundo lugar ese mismo Gobierno que los denigra, al imponer la tasa de reposición del 10% (por cada 10 funcionarios jubilados solo se cubrirá una plaza) va a aumentar la carga de trabajo y el consiguiente estrés. Dos ejemplos: los médicos y el personal sanitario de hospitales obligados a multiplicar las guardias, a reducir descansos y por sueldos que son los peores de la Unión Europea; los profesores de la enseñanza primaria que ven como aumenta de año en año la cuota de niños que tienen que atender o cómo las bajas solo son cubiertas a partir del quinceavo día.
En fin, la enorme multiplicación de "Bolsas de Trabajo" en la administración pública, revela el cinismo del Gobierno que dice estar muy preocupado por "la precariedad laboral". Desde hace más de 20 años, el destino de la mayoría de los que preparan oposiciones no es tanto la "ansiada plaza" sino andar dando tumbos en sustituciones o puestos temporales, de tal forma que el Estado español presenta una tasa de precariedad del 40% ¡superior a la empresa privada!
Un sistema social en agonía que se blinda contra los explotados
Pero hay algo que llama la atención de la Oferta Pública de Empleo de 2010: ¿adónde van destinadas las miserables 1989 plazas que se crean? Pues resulta que «del total de plazas ofertadas, 781 serán de las Administración General del Estado, 222 del Cuerpo Nacional de Policía, 232 de la Guardia Civil y 754 de las Fuerzas Armadas»; además, de las 781 plazas de Administración General del Estado «el 50% de las plazas corresponden a instituciones penitenciarias; el 12,04%, a la lucha contra el fraude fiscal; el 9,12%, a la investigación; el 8,2%, al orden social; el 8,2%, a cuerpos informáticos; y el 6,38% a la seguridad aérea y meteorológica. Al margen de estos sectores, el 3,1% de la oferta se dirige al sector exterior y el 2,9%, a la Administración Civil»7
Es decir, el poco empleo que se crea se dedica a represión, represión y más represión: policía, cárceles, persecución fiscal, seguridad... Además, en justicia se han convocado 2030 plazas de las cuales la mayoría serán para agilizar los desahucios de viviendas en el marco de una Ley que ha adoptado el Gobierno, según la cual: «El desahucio de los inquilinos morosos en España será más fácil a partir de hoy en virtud de la entrada en vigor de una ley que busca agilizar los trámites judiciales que el propietario de una vivienda debe afrontar en este tipo de situaciones. La norma se lo pone más fácil a los propietarios de viviendas en alquiler, pero también deja más desprotegidos a los arrendatarios que no puedan afrontar sus deudas»8
Todo esto nos muestra que el sistema social que nos domina NO TIENE NADA TANGIBLE QUE OFRECERNOS y que su orientación es reforzar sus estructuras para responder a las inevitables protestas y luchas de los explotados.
¡No tenemos otro camino que la unidad y la lucha!
Acción Proletaria 17-4-10
1 En una hoja que estamos distribuyendo denunciamos la estrategia concertada que está siguiendo la burguesía española en torno a las pensiones: primero anuncian la jubilación a los 67 años, los sindicatos ponen el grito en el cielo y organizan un simulacro de movilización. Entonces: el gobierno parece que recula y «puede hacer la jugada de ceder ahora para atacar más tarde pasados unos meses utilizando el mecanismo más discreto del Pacto de Toledo en el que, como han hecho hasta ahora, pueden cambiar edad de jubilación, rebajar pensiones etc., sin publicidad y colocándonos ante hechos consumados». Ver https://es.internationalism.org/node/2780 [61] . En todo caso, las pensiones ya han sufrido una reducción desde principios de 2010 en unos 400 euros anuales.
2 Tras una serie de anuncios y desmentidos se puede desprender que « se generalizan los contratos con 33 días de indemnización por despido con lo cual la figura de los 45 días queda reducida al mínimo; la posibilidad de contratos "fijos" con indemnización por despido reducida a 20 días; con la excusa de favorecer a los jóvenes y otros colectivos "desprotegidos" se introducen nuevos contratos precarios que proporcionan a los empresarios un instrumento para degradar más aún el mercado de trabajo; otra medida amenazadora es la propuesta de ampliar los contratos a tiempo parcial -que llevan consigo una cláusula de despido automática-, para el que se anuncian dos modalidades: una con horario fijo y otra con horario flexible para que las empresas "se puedan adaptar a los cambios en sus procesos productivos". En la práctica, eso supone trabajar toda la jornada con contratos de media jornada, y si se reclama esa diferencia de "horas extras", los patronos pueden cómodamente rescindir el contrato». Ver /accion-proletaria/201003/2827/ante-la-aceleracion-de-la-crisis-mundial-la-perspectiva-de-ataques-mas [78]
3 Frase que se hizo famosa de un discurso de Churchill en 1940, en la 2ª guerra mundial
4 Ver https://es.internationalism.org/node/2832 [79]
5 Definición de SICAV tomada de Wikipedia: En España, una SICAV es una Sociedad Anónima cuyo objeto social es invertir en activos financieros. Gozan de importantes ventajas fiscales, de forma que las SICAV tributan al 1% en el impuesto sobre sociedades. Actualmente este instrumento de inversión es uno de los más utilizados por personas con grandes capitales.
6 Los contratos de fomento del empleo que anuncia el ministro Corbacho son supuestamente un medio de ofrecer trabajo a los jóvenes, pero en realidad -como se ha venido comprobando desde el Plan de Empleo Juvenil que instaurara el gobierno "socialista" de González en 1988- constituyen un poderoso acelerador de la precariedad.
7 Citado por La Vanguardia. Ver www.lavanguardia.es/economia/noticias/20100330/53900251653/el-gobierno-r... [80]
8 Ver https://www.expansion.com/2009/12/23/economia-politica/1261564428.html [81]
Acabamos de recibir el "Llamamiento" que se publica a continuación de un grupo de compañeros en Australia. Desde la Corriente Comunista Internacional apoyamos este llamamiento de todo corazón, e instamos a nuestros lectores en Australasia o de la región a contactar con los compañeros en la dirección de correo que ponemos al final.
¡Camaradas!
Hoy la humanidad se enfrenta al mismo ultimátum que se planteó en la víspera de la Primera Guerra Mundial: «Socialismo o Barbarie», en palabras de Rosa Luxemburgo y de Friedrich Engels antes de ella
El sistema capitalista mundial ha visto su peor crisis económica desde la Gran Depresión, con la clase obrera llevando la peor parte del golpe, en todas partes se enfrenta a la congelación de los salarios, los recortes de empleo y el empeoramiento de las condiciones de trabajo. La amenaza de una catástrofe ambiental global aparece más posible que nunca. Sangrientos y brutales conflictos salpican el mundo - desde Irak a Afganistán, Somalia a Sudán, Colombia a México.
En contraste con estas emanaciones de una sociedad moribunda también vemos el germen de un nuevo mundo - sin explotación ni opresión, sin pobreza o la escasez, sin guerras ni las fronteras nacionales - en la lucha de clases de la clase obrera internacional.
La izquierda comunista tiene sus orígenes en las corrientes de izquierda de la Internacional Comunista, que nació como una respuesta proletaria a sus deslizamientos oportunistas a medida que retrocedía la oleada revolucionaria internacional en la década de 1920. Mientras que la Izquierda Comunista tuvo expresiones en muchos países la mayoría de sus representantes destacados se encontraban en Alemania, Holanda, Italia y Rusia. En el período de la contrarrevolución que se inauguró a finales de la década de 1920, fue la Izquierda comunista quien defendió de la manera más intransigente el internacionalismo proletario y la más rigurosa en la elaboración del balance de la ola revolucionaria.
Aunque existen simpatizantes de la Izquierda Comunista en Australia, se trata de individuos dispersos que sufren en gran medida el aislamiento político. Con el fin de intervenir eficazmente en la lucha de clases, es necesario que los revolucionarios se organicen en una organización política, fundada sobre la base de las posiciones y principios compartidos.
Sin embargo, en la hora presente la formación inmediata de un grupo no está en la agenda en Australia. Lo que se necesita en la actualidad es la unión de los internacionalistas en undebate llevado a cabo con el objetivo de iniciar y mantener el contacto entre compañeros (especialmente las que están geográficamente aislados) y la clarificación política colectiva de las posiciones que definen el programa comunista de hoy.
Por lo tanto, hacemos un llamamiento para el inicio de los debates organizados entre todos los simpatizantes de la Izquierda Comunista en Australia. Se propone que los debates se llevan a cabo bajo el nombre: «Red Afiliada al Comunismo Internacionalista».
Proponemos los criterios de participación que están de acuerdo con las posiciones más elementales del comunismo actual:
Todos los que puedan estar interesados en participar se les anima a escribir a [email protected] [82]. Cualquier comentario, pregunta o crítica, serán bienvenidos.
Con saludos comunistas fraternales, Fabius, Jack, Max, Nicolás, Tomás
Todos sabemos lo que representa la conmemoración del Primero de mayo a nivel mundial, sabemos que es una fecha para recordar, para reflexionar, sobre nuestra condición de explotados. El proletariado empieza a despertar junto a otras capas también explotadas a nivel mundial, pero aun este despertar sigue siendo débil por la enorme presión y poder que la ideología dominante ejerce sobre todos nosotros. La clase obrera todavía tiene que pelear contra este gran peso que carga sobre sus hombros y que no le permite reconocerse completamente en el terreno de la lucha de clases, que no le permite dotarse de su confianza en sí misma, de su fuerza y unidad de clase, de defender su autonomía en sus luchas, de defender su programa histórico.
Es necesario comprender que la crisis mundial del capitalismo agudizará y empeorará nuestras condiciones de vida, que los ataques que el capitalismo y sus burguesías, serán cada vez más brutales y constantes (veamos ahora Grecia, Italia, Portugal, España, Irlanda..) cada ajuste de cinturón, cada medida de austeridad, cada recorte de salarios , representa mayor explotación y valga la redundancia peores condiciones de vida para el proletariado y el resto de capas explotadas.
Este 1ero de Mayo es motivo de reflexión, critica y autocritica: Los primeros de Mayo se siguen viendo desde una perspectiva de reivindicar al obrero, una fiesta del trabajo y los trabajadores, de tribuna de partidos de izquierda, de izquierdistas de todas las layas, sindicatos y sindicalistas, de toda una flora y fauna que solo mistifica esta fecha como solo un día en el calendario, una fecha donde solo se puede salir en procesión, encuadrados por la presencia de los partidos, sindicatos y fuerzas policías. Donde no se reivindica la lucha de clases ni mucho menos sus intereses de clase, donde no se ven consignas que se encuentren en el campo obrero; solo consignas de la izquierda del capital de sus partidos, sindicatos y de uno u otro grupillo de activistas venidos a menos. Estos elementos mencionados nada tienen que ver con la lucha del proletariado.
En Lima en esta fecha se ha visto una serie de elementos positivos y negativos que se tienen que mencionar aquí:
1. En la movilización del 1ero de Mayo se ha visto una mayor presencia de jóvenes obreros, cosa que no se veía antes. Podemos explicar que la presencia de jóvenes obreros se explica debido que son los jóvenes como población mas afectada, los que sufren el desempleo más brutal por causa de las crisis del capitalismo. Y lo podemos contrastar con la tan amplia información brindada de fuentes oficiales como la OIT, por ejemplo. Los jóvenes aquí buscan sinceramente alternativas al mundo existente, mas solo encuentran en la calle a la izquierda del capital.
2. Otro aspecto positivo a mencionar es la mayor presencia de minorías revolucionarias del proletariado, cosa que hace unos años atrás no se veían. Estas minorías que ha venido segregando la misma clase, empiezan a madurar, a tomar conciencia y a desarrollarse, contribuyendo a la lucha del proletariado a escala mundial, reconociendo que aun son esfuerzos muy ínfimos.
3. Un primer aspecto negativo tienen relación con el encuadramiento de los obreros en las fauces de sindicatos y partidos de la burguesía. Cosa que aun falta combatir y deslindar como clase explotada. Hemos visto luchas en Tekel, Turquía, que han marcado el camino de las luchas futuras de la clase, negando el papel de los sindicatos como mediadores en las luchas obreras, evitando así el ahogamiento y encuadramiento de las mismas. Aun así la marcha estuvo compuesta por sindicatos, frentes, partidos, Ongs... que nada tienen que ver con la organización de la clase.
4. El peso de la ideología dominante del capitalismo juega siempre un papel imprescindible en toda la clase obrera y esto a nivel mundial, no solo aquí. Y esto se nota por las consignas lanzadas en la movilización del pasado 1ero de Mayo, ya que la movilización fue tras banderas Burguesas como "defensa de la escuela gratuita", "contra el neoliberalismo", "por la amnistía política" "contra la corrupción". Todo esto acompañado de grupos izquierdistas (maoístas, anarquistas, nacionalistas, frentistas...) que nada tienen que ver con la lucha del proletariado.
5. Criticamos el Entrismo en todas sus formas, postura que plantea que los revolucionarios deben ingresar en organizaciones tales como sindicatos, comedores populares, frentes, organizaciones barriales, partidos de izquierda, con el pretexto que allí están los proletarios, los explotados. Esa táctica-indigna y oportunista-históricamente solo llevó a nuestra clase y su vanguardia a los callejones sin salida del reformismo y la contrarrevolución.
6. Por supuesto todo esto es muestra que el proletariado le falta recuperar su confianza en sí mismo, de reconocerse como clase y reapropiarse de su programa histórico. El proletariado tiene que organizar de manera autónoma sus luchas como clase a nivel mundial, para superar su encuadramiento y debilitamiento provocado por partidos y sindicatos. Solo la solidaridad, la unidad y su internacionalismo proletario en sus luchas masivas generalizadas a escala mundial, marcaran el camino del proletariado para su victoria final.
ORGAP/GLP (06-05-2010)
En las últimas dos semanas hemos recibido 3 tomas de posición por parte de compañeros internacionalistas de Sevilla y Barcelona (España) y del colectivo Sociedad y Ciencia del Perú.
Estas tomas de posición muestran el desarrollo de una reflexión en profundidad sobre la lucha del proletariado y más concretamente sobre sus medios de lucha. Esta reflexión -como puede verse por el origen de los textos- tiene una dimensión internacional.
Si hemos agrupado los 3 textos es con la idea de estimular un debate internacional.
En este debate creemos que hay dos cuestiones que se plantean:
- ¿son los sindicatos un medio de lucha favorable al proletariado o son, por el contrario, un instrumento de la burguesía para desmovilizarlo, para hacer que cuelen los planes de austeridad que exige la crisis capitalista?
- ¿qué medios de lucha emplear? ¿son un instrumento válido las jornadas de acción, las acciones demostrativas unos por aquí, otros por allá, como muy justamente denuncia el compañero de Sevilla? O, por el contrario, ¿esos métodos de acción ligados al sindicalismo se han revelado un medio para fragmentar, dividir y desorganizar a los trabajadores?
Un debate sobre estas cuestiones creemos ayudará a que el proletariado se arme ante las tremendas pruebas que le esperan. Hace un par de días el gobierno Zapatero anunciaba durísimas medidas con los trabajadores como principales paganos. Pero en otros muchos países la perspectiva es la misma: Gran Bretaña, Francia, Italia, Irlanda... ¡No digamos Grecia! Así que en las luchas que inevitablemente se producirán las cuestiones antes enunciadas serán problemas candentes, que cientos de trabajadores necesitarán imperiosamente abordar.
Desde ese punto de vista y con ánimo de irle hincando el diente al debate quisiéramos hacer algunas precisiones a los textos de los compañeros.
Partiendo de la base que las 3 contribuciones se colocan en un terreno proletario de lucha contra el capitalismo y por la perspectiva comunista internacionalista, hay algunos pasajes que necesitan una reflexión.
El compañero de Sevilla denuncia muy bien el veneno que nos quieren inocular de la sumisión a una organización omnipotente, a un aparato que nos mantiene pasivos y atomizados y que solamente nos "otorga generosamente" la posibilidad de "luchar" cuando ellos convocan. Es decir, cuando mejor le viene al capital y a sus planes.
El "fetichismo de la organización" es efectivamente una de las armas con que cuentan los sindicatos y los partidos de izquierda del capital para tener controlados a los obreros, evitar que su movilización sea fuerte y eficaz, de esa manera los desmoralizan, les hacen encajar derrota tras derrota, facilitan pues los planes del capital.
Ahora bien, ¿habría que colocar los orígenes históricos de ese "fetichismo de la organización" en Lenin? No podemos abordar este tema aquí[1] pero nos parece que el fetichismo de la organización fue un vicio que se desarrolló en los sindicatos incluso cuando -como en el siglo XIX y principios del XX- todavía eran órganos proletarios[2]. A lo largo del siglo XX y XXI, ese fetichismo de la organización se ha transformado: de una debilidad que afectaba a órganos genuinamente proletarios se ha convertido en arma de los sindicatos para dividir, desmovilizar y rendir pasivos y despolitizados a los obreros.
El compañero de Barcelona habla de «sindicatos proletarios que están surgiendo y que irán surgiendo determinados por el desarrollo de la decadencia del Modo de Producción». ¿Dónde? ¿Qué experiencias avalan esta previsión? En la decadencia del capitalismo durante el largo siglo transcurrido, todas las tentativas de constituir nuevos sindicatos (sindicatos rojos, sindicatos de base, sindicatos radicales) han fracasado y en general han acabado convirtiéndose en competidores de los grandes sindicatos encargados de desmovilizar y de llevar a callejones sin salida a los obreros que intentaban romper con la cárcel sindical y desarrollar un combate autónomo como clase[3]. En el mismo sentido, los compañeros del Perú denuncian a "los líderes burócratas del sindicato". ¿Cabría la posibilidad de un sindicalismo sin burocracia o, más bien, la integración de los sindicatos en el Estado Capitalista como engranajes imprescindibles de su defensa hacen necesaria e inevitable esa burocracia?[4]
Por otro lado, estos compañeros afirman que el primero de Mayo « es una fecha de reivindicación de la lucha proletaria contra el capital y los Estados burgueses. Es una fecha en la cual, mostramos al mundo que existimos como clase revolucionaria». En sus orígenes eso fue cierto. Fue una acción internacional de solidaridad con los obreros masacrados en Chicago, se convirtió en plataforma reivindicativa para luchar por la jornada de 8 horas, en ese sentido, la jornada del Primero de Mayo era un momento de combate, de mostrar efectivamente al mundo que el proletariado es una clase revolucionaria.
Sin embargo, con la decadencia del capitalismo, con la integración de los sindicatos en el Estado que la acompañó, con la voluntad del capitalismo de Estado de someter a un estrecho control a los obreros, el Primero de Mayo se transformó en lo contrario: en una jornada de alistamiento del proletariado para las políticas nacionalistas, de capitalismo de Estado, de austeridad, o simplemente de desmovilización. En la antigua URSS el Primero de Mayo veía desfilar las armas de destrucción masiva que exhibía el régimen en su violenta confrontación con el bloque imperialista rival de USA.
Esta recuperación por parte del capitalismo de una antigua arma proletaria está relacionada con lo que planteábamos al principio: los métodos de jornadas demostrativas, de huelgas generales un día D, toda la panoplia de medios sindicalistas que tenían validez en el siglo XIX, hoy se han revelado no solo obsoletos sino negativos y desmovilizadores para el proletariado. Este, desde 1905, vuelve una y otra vez sobre métodos de lucha totalmente diferentes. Los métodos de lucha no son una herramienta neutra. Los propios del siglo XIX ligados al sindicalismo se han convertido hoy en un arma para desmovilizar, desmoralizar y dividir a los trabajadores. Los métodos del siglo XX cuya primera y gigantesca expresión fue la Revolución Rusa de 1905 son los únicos que pueden permitir al proletariado afirmar su fuerza, desarrollar su unidad y su solidaridad, defenderse contra el capitalismo y de forma concomitante avanzar hacia la única solución hoy realista a sus problemas y a los de toda la humanidad: la Revolución Comunista Mundial. El libro antes citado de Rosa Luxemburgo plantea este cambio histórico.
CCI 14-5-10
¡AHORA O NUNCA!
Como parte del proletariado nos pronunciamos en esta fecha histórica para nuestra clase. El 1ro de Mayo de 1886, nuestros hermanos de clase en USA, salieron a protestar y luchar masivamente; se organizaron grandes masas obreras, con palos, piedras y sus herramientas diarias de trabajo. ¿Qué exigían? ¿Qué reclamaban? ¿Por qué luchaban? Por lo mismo que nos hace salir a las calles este día. Por una sociedad sin explotación, por una sociedad donde los trabajadores no seamos mercancías que se compran y se venden en el mercado, por una sociedad sin clases sociales; en donde no existan más desposeídos, en donde nuestro trabajo sirva para los demás, para la sociedad en su conjunto y no para acrecentar el capital de un empresario. Por luchar y exigir esto, centenares de proletarios fueron asesinados cobardemente por los perros guardianes del capital, la policía; que no es otra cosa que el aparato represivo de todos los estados burgueses del mundo.
Hoy 1ro de Mayo, debemos entender que esta fecha no puede ser de celebración, un feriado más, un día para la diversión; es una fecha de reivindicación de la lucha proletaria contra el capital y los Estados burgueses. Es una fecha en la cual, mostramos al mundo que existimos como clase revolucionaria y que solo nosotros podremos conseguir con nuestra unión, organizándonos, la abolición de la explotación, de la esclavitud asalariada y una nueva sociedad, en donde el trabajo sirva para hacernos ricos a todos y no a un puñado de parásitos.
En estos últimos años el sistema burgués ha entrado en una crisis sin precedentes, nuestras condiciones de vida a nivel mundial son cada vez más paupérrimas, las empresas privadas o estatales nos pagan miserables salarios que no alcanzan para cubrir las necesidad más básicas, los despidos son comunes, el desempleo es una peste mortal que abunda en todos los países; el robo, la delincuencia, la prostitución, la drogadicción, etc. se han hecho algo normal en nuestras vidas, el sistema nos ha acostumbrado a vivir entre la basura, el desperdicio y la inmundicia mercantil.
Hermanos de clase ¡no más explotación!, ¡no más miseria para nosotros! Con nuestro trabajo, somos los que creamos todo, pero no tenemos nada. El Estado no es un ente neutro, imparcial, ellos legalizan la explotación, ellos lavan el cerebro al conjunto de la sociedad, nos tildan de revoltosos, terroristas, violentistas, nos hacen creer que la felicidad y la vida en paz son posibles comprando sus mercancías y siendo siervos y esclavos del capital. Vamos a seguir esperanzados en los políticos de izquierda, de derecha, en los líderes burócratas del sindicato, de los supuestos partidos que plantean un cambio por una vía burguesa (elecciones, parlamento, etc.) ¡No más engaño! ¡Basta de dejar que otros manejen nuestras vidas! ¡No permitamos más que otros manipulen nuestra lucha de clase!
A nivel mundial nuestra clase comienza a despertar y por fin podemos vernos a los ojos y comprender que todo nos empuja, nos conlleva, a la revolución proletaria. Hoy más que nunca, en todo el mundo, "la burguesía tiembla ante un revolución comunista", ya que no tenemos nada que perder en ella, excepto nuestras cadenas.
¡Viva la lucha del primero de Mayo!
¡Abolición del capital, extranjero o nacional!
¡Solo nuestra clase cambiará la historia de explotación en el mundo!
¡Proletarios del mundo unidos!
El Círculo de Estudio Científico de Análisis Social "Sociedad y Ciencia" consciente de que el proceso revolucionario para la transformación de la sociedad, solo será realizado por las grandes masas oprimidas de la sociedad; convoca y llama a debatir desde la concepción científica, a todos los que sufren día a día los estragos miserables a los que nos somete el sistema capitalista. La transformación social es posible, compañeros, pero solo nosotros la podremos realizar. Ahora es momento de debatir, de sacar balances de las luchas históricas, para participar de manera correcta en los proceso de lucha actuales. No seguir más dioses ni dogmas, todo nos empuja a trabajar de una forma justa y correcta por una nueva sociedad.
¡Sin teoría revolucionaria, no hay movimiento revolucionario!
Escríbannos para coordinar y entablar la lucha teórica y práctica.
[email protected] [84]
Primero de Mayo y las enfermedades infantiles
Las disputas organizativas imposibilitan desarrollar la lucha obrera
Lenin erró. No era el izquierdismo la enfermedad infantil que las teorías de los revolucionarios comunistas padecían. Quizás no vio (o no supo ver) que por encima de las posturas de todos aquellos osados que se disponían a refutar y rebatir sus posiciones existía un problema mucho más grave: el fetichismo por la organización.
La organización como ente supremo al que todo revolucionario debe supeditarse y debe respetar no era una idea nueva, que el Partido Bolchevique creó de la nada. La ruptura con las posturas revisionistas y oportunistas (de la llegada de la guerra se convirtieron en socialchovinistas) de la II Internacional no fue una ruptura plena en todos los campos del ejercicio teórico. Lo que antes era el partido o el sindicato en sí y para sí, como entes cuasi divinos que había que defender contra viento y marea y cuya función era la de articular al proletariado en su búsqueda de una sociedad mejor siguió siendo lo mismo en esencia; sólo que rehusó formular la inevitabilidad histórica del socialismo para alegría de los pocos marxistas revolucionarios ortodoxos que malvivían en organizaciones aisladas en aquellos entonces. Pero ulteriormente, el elemento leninista-bolchevique siguió conservando ese extraño fetichismo de la máquina que, históricamente, ha sido el muro de piedra al que han venido a chocarse los movimientos obreros de la Historia. Valga decir simplemente Kronsdat, donde no estaba en juego la revolución ni los Sóviets; estaba en juego el poder del Partido Bolchevique.
Si el leninismo como arma teórica de clase fue un paso adelante, dos pasos atrás fue convertirlo en el modelo. Así es que hoy en día aún pervive ese ideal de la máquina organizativa como la necesidad suprema de todo movimiento social, en especial obrero. No sólo es cuestión de los marxistas, en lo que esta amplia denominación pueda abarcar, sino también en muchos casos del propio anarquismo. La enfermedad infantil que padece toda teoría revolucionaria se puso de manifiesto el Primero de Mayo; posiblemente allí donde éste fuese ‘celebrado', proyectado como un ritual que, año tras año, lanza a la calle un número menor de obreros que se han cansado de los desfiles militares a los que las organizaciones nos llaman cada 365 días. El Día Internacional de los Trabajadores en Sevilla se movió entre lo esperpéntico y lo desesperante, con tres manifestaciones convocadas y miles de obreros diseminados en torno a diferentes pancartas y consignas en diferentes puntos de la ciudad. Marx decía que éramos una misma clase, que teníamos unos mismos objetivos. Creo que esa parte de la teoría marxista no entraba en el examen de "revolucionario" y decidieron no estudiarla.
La CNT partió con sus escasos efectivos desde la Alameda de Hércules. En torno a 30 personas marcharon desde un extremo de la misma hacia el otro, para luego continuar entre callejuelas poco transitadas. Los obreros congregados en la Alameda no acompañaron en solidaridad proletaria a los anarquistas porque estaban esperando la llegada de la manifestación de CGT-SAT, apoyada por IA, Nación Andaluza y Corriente Roja, entre otras. A la enorme base militante de estas organizaciones debemos de sumar el hecho de que fueron a comenzar la marcha más allá de la Macarena, alejados de cualquier lugar mínimamente poblado. Así, no era de extrañar que algunos de los trabajadores con los que me puse en contacto estuvieran que se subían de por las paredes ante semejante espectáculo. Cada uno marchaba por su lado, y este año, otra vez, los chirigoteros de CCOO-UGT volvían a llevarse el gato al agua. En pleno centro de la ciudad de Sevilla, y en colaboración con el PCE, se montó una pequeña caseta, regentada por gente en traje y corbata y bien custodiada por el burguesito medio que necesitaba saciar el gaznate con cerveza ‘comunista'. En la tarima que los chirigoteros habían dispuesto para que sus líderes se lanzaran a hacer proselitismo y demagogia de su actitud fascista trinaba música de los altavoces. Pero no era la Internacional, y dudo que en ningún lugar de Sevilla sonase la Internacional. Quizás en ningún lugar del Estado español. No interesaba en este día llamar a la unidad; porque la unidad obrera, entendida ésta como necesidad y a la vez resultado de su toma de conciencia de clase, pasa a día de hoy por superar el corsé impuesto por las organizaciones que hablan en su nombre (y en el de Marx, y en el de Engels, y en el de Durruti, Balius, etc.). Destruir las organizaciones obreras es destruir su aparato, puesto que el obrero siempre tiene espacio en su conciencia para permitir escuchar y debatir su programa. Si queremos la revolución, debemos de empezar por ahí; debemos de empezar por ser consientes que el trabajador debe de tomar las riendas de la misión que históricamente le corresponde. Los errores que pueda cometer siempre estarán sujetos a la crítica, y al menos, comprenderá que son ‘suyos' y no de los que se dicen hermanados en su misma lucha.
Lo que pasó en Sevilla no es un hecho aislado. Allí donde exista organización con ánimo de atribuirse la misión de elevar el proletariado a la cima de su labor histórica existirá el despotismo de la organización, esa pérfida máquina anacrónica y andrógina, sin vida y sin humanidad; que extiende sus largos brazos y acapara, llena de aprensión, impotencia y odio. La emancipación de la clase obrera será obra de ella misma o no será. No es que Marx fuera un ‘izquierdista'; es que supo sacar la conclusión que lo que nos une como clase es más de lo que nos separa como miembros de un aparato ajeno y extraño a nosotros. Los pueblos, al igual que las montañas, se unen por la base. Al menos existe un proletariado que lo ha comprendido. Larga vida al pueblo griego y su lucha contra el capital. Seguro que, en el Día Internacional de los Trabajadores, la calle y las luchas contra los policías fueron el mejor remedio contra la propagación de la enfermedad y la Internacional sonó en algún rincón de Atenas.
"La fiesta del trabajo" y sus festejantes
Para el proletariado es necesario seguir conmemorando el 1º de mayo, aunque no precisamente celebrando. Los organizadores sindicales del Estado sí celebran la fecha, aprovechando de paso para restregar por la cara a "la sociedad" su felicidad y optimismo de continuar cosechando "conquistas" ("sociales", para ciertas capas del proletariado, sectoriales, para los sindicados, para los profesionales del sindicato) que llegan a cambio de continuar sumergiendo y apresando a la lucha de clases en la matriz jurídica de la democracia. Hitler instituyó el 1º de Mayo a modo de "la fiesta del trabajo", táctica rápidamente copiada por las socialdemocracias de todo el mundo, variantes de matiz terminológica al margen ("día de los trabajadores", "día del trabajo", "día de lucha de los trabajadores", etc.). Ese concepto, que expresa una percepción ideológica, hermana a las clases en una condición "compartida" de actividad laboral: trabajadores son el Jefe de la Comisaría, el campesino que contrata a sus jornaleros, el Director de la Caja de Ahorros, el Capitán de guarnición, el organizador de Recursos Humanos en la empresa. Todos sujetos a las fatigas y miserias del trabajo. Integrantes en las filas de las abejas obreras, que tanto aportan a la colmena para regocijo de los "verdugos parásitos" de la jet set, los comentaristas que revolotean alrededor de ellos y comen de su plato, los políticos y la familia Real. Pero las clases y la condición potencial de fuerzas de transformación radical de la sociedad que éstas albergan, se definen con arreglo a la posición particular detentada dentro de la estructura de medios empleados para producir y para destinar lo producido. Por el contrario, la pseudo-clase trabajadora se erige sobre el pilar de participación mera en esa estructura, independientemente de a quién sirve esa estructura precisa por su misma composición y por el modo en que queda fijada la propiedad sobre sus componentes.
A pesar de esta mutación de sentido, los proletarios tenemos que seguir recordando y re-afirmando que el sentido del día no puede más que responder, desde una perspectiva de clase, a nuestra lucha contra la condición a que nos amarra el sistema de explotación, a pesar de la asociación mecánica actual entre tal día y contenidos "reivindicativos" y "por la organización de clase" (para seguir siendo clase: pequeño matiz).
Precisamente el "valor ciudadano" del 1º de Mayo, tan reclamado, aclamado y suspirado en su "restauración", es un contenido nuevo, que remite el significado de la fecha (y la de tantas otras "conmemoraciones") a una noción de "utilidad social" en abstracto, falaz y que encubre que, en una sociedad de clases, el valor es siempre objetivamente relativo a cada clase, y respectivamente antagónico. Incluso para el pequeño tendero que nada en la precariedad -y que no sabe cómo presionar a la burguesía que lo oprime-, el valor de una huelga o de una lucha choca necesariamente con el valor que la misma posibilidad de práctica tenga para los proletarios a quienes éste tiene en empleo, y que con su presencia en las calles pueden hacerle tener un día ruinoso de espantados ciudadanos que no entran a su negocio.
El sentido de la fecha ha cambiado diametralmente: lo que el proletariado decidió conmemorar fue una capacidad -un poder- que la clase, en su acción, despliega para imponer, siempre relativamente en el capitalismo, aunque sea un ápice sus necesidades de seres humanos contra un sistema que les reconoce las necesidades justas para tenerlo a punto a la jornada siguiente y para tenerlo en condiciones. Posteriormente, se ha pasado a conmemorar supuestas "conquistas" de derechos y de libertades recogidas (o a recoger) por la legalidad y amparadas (o amparables) por el Estado, conglomerado de leyes asistenciales y de supervisión estatal -vía inspección sindical y otras- a las empresas, que sencillamente traduce el dinamismo con que, en cada momento de su historia, el Modo de Producción tiene que ir re-acondicionando a la Fuerza de Trabajo, para lograrla en encaje hacia sí mismo y hacia sus propios cambios.
Libertad de sindicación
Los proletarios, en gran cantidad de ocasiones, se ven forzados a sindicarse porque, dado que los sindicatos del Estado ejecutan el totalitarismo de éste al nivel de la empresa y de las relaciones laborales, ni siquiera puede el proletario entrar a trabajar, en ciertos sectores, si rehúsa sindicarse. Una vez en el puesto, sólo hacen "carrera interna" los sindicados. Ante cualquier medida de reducción de plantilla, ante cualquier medida punitiva o represiva por parte de la empresa, la víctima es siempre el trabajador no sindicado. No es posible, por otro lado, plantear demandas si no es por medio del Delegado sindical, pues el totalitarismo de la democracia significa, entre otras muchas cuestiones, que el sindicato tiene el monopolio de "legitimidad" de "interlocución". Los sindicatos elaboran sus listas negras de obreros "salvajes" y se las pasan a los gestores de empresa (es decir, a sus colegas). Ante este panorama, el hecho de que aumente la sindicación no tiene ni más ni menos valor que el hecho de que, durante el franquismo, los obreros tuvieran que pasar por el embudo del nacional-sindicalismo.
Sin embargo, allí donde la clase puede zafarse de este cepo, los proletarios desertan de los sindicatos del Estado, o bien, cuando no pueden hacerlo porque eso significa su estigmatización e incluso estar "firmando" el parte sindical de su despido, los proletarios continúan formalmente encuadrados en el interior de esas estructuras, al tiempo que desarrollan modos de oposición y de insumisión a las mismas, e incluso intentan llevar adelante luchas autónomas aprovechándose del amparo legal y de los recursos materiales que necesitan y que sólo son empleables a través del sindicato.
Alerta máxima
Este año, desfilaba en la marcha sindical el propio Miquel Iceta, gerifalte del PSC: la burguesía se cierra en torno a todas dimensiones de sí misma cuando comprueba la creciente disensión entre aquellos a quienes tiene por meta aglutinar.
Hace por lo menos siete años que el Estado está incrementando sus partidas de financiación a CGT, porque ve en este sindicato un puntal de renovación de la oferta creíble. Estas artimañas, junto con el desgaste de otros sindicatos por su propio peso de evidencias, han provocado un aumento de proletarios sindicados allí.
Los sindicatos sí luchan
Los sindicatos "mayoritarios" (hemos visto en sus últimas marchas a qué "mayoría" arrastran tras de sí entre las decenas de millones de proletarios en España) desempeñan correctamente su trabajo: desmovilizar "movilizando"; crear nihilismo en el proletariado al publicitar mediáticamente su "modelo de lucha" escena tras escena televisada y fotografiada de Convenio Colectivo y de Acuerdo Marco o de Sector que traen deterioro tras deterioro adicional; invertir en Bolsa, siendo accionistas suculentos de algunas Sociedades de Capital, y promoviendo otras de las que gozan su propiedad real; luchar contra los óptimos de interés de la Patronal, para así beneficiar a los sectores ultra-minoritarios del proletariado a quienes realmente los sindicatos defienden, al tiempo que benefician a un espectro de "asalariados" formales pero que realmente forman parte de la burguesía al contener, sus salarios, parte de las plusvalías empresariales bajo la forma de presupuestos estatales transferidos a su nómina; velar por las necesidades del Capital en su conjunto al tiempo que, en democracia, luchan con legitimidad por sus intereses particulares propios de la fracción del Capital a la que pertenecen dentro de ese campo, lo que implica, por qué no, manifestaciones, movilizaciones, recogida de firmas, amenazas de movilizar a su rebaño y a parte del proletariado-carne de cañón, huelgas, etc.
No es que estén domesticados por el poder político: es que, junto con determinada fracción del poder político en España, los sindicatos componen una alianza de gestión respecto de la lucha que una fracción del Capital español libra contra otra fracción de éste, así como contra la burguesía no monopolista y contra la pequeña burguesía (que encuentran expresión política en algunos partidos nacionalistas, así como en un PP bipolar que intenta conciliar a las dos últimas con la burguesía monopolista, sobre todo con la empresarial "privada"). La alianza sindical con el partido del Capital monopolista de Estado, no obstante, lejos de significar mera gestión y servidumbre a esa fracción del Capital nacional, significa plena participación en el mismo, pues los empresarios hoy son políticos mañana, y al revés, el Estado es una empresa que cotiza en Bolsa con sus Bonos del Estado, el Estado es también un Banco de Bancos y la suprema -a nivel nacional- entidad de concesión de crédito, el Estado es también el repara-dificultades por las que atraviesa el Capital, especialmente en este estadio del Modo de Producción, etc. De este Estado, forman parte los sindicatos, en unidad con el PSOE en su combate de fracción dentro del campo de luchas de la burguesía consigo misma.
Imprudencias, estrategias de sujeción y disidencia proletaria sindical
El talón de Aquiles de los sindicatos "mayoritarios" es que han podido más sus intereses de fracción de la burguesía, de lo que les han podido sus obligaciones y su compromiso por controlar al proletariado y someterlo ideológicamente a las necesidades del Capital nacional español en su conjunto. Ese egoísmo dentro de su propio campo de clase, ha hecho que se les note demasiado su función, pues ni siquiera han querido escenificar luchas mínimas durante el gobierno de Zapatero, por miedo a que cualquier mínimo gesto abriera la Caja de Pandora y la chispa trajera el incendio. Eso no ha sido hábil, pues difícilmente podrán recuperar la imagen que se han encargado de ir desplomando con su aparente "negligencia", y eso para la burguesía es un problema del que no encuentra solución: han sembrado vientos y, claro, recogerán tempestad.
Precisamente una estrategia burguesa de solución ante este panorama de disidencia de clase respecto de las centrales sindicales mayoritarias, pasa por armar a la CGT. Pero, junto a este proceso, es cierto que los proletarios, determinados por sus necesidades inmediatas capitalistas a constituir sindicatos u otras entidades de lucha por condiciones, inauguran nuevas organizaciones, de momento con presencia tan sólo empresarial o en unas pocas empresas, pero erigidas desde una perspectiva no de empresa, sino de ser marco de lucha válidos para la clase y también de integrarla en sí. Esto es inevitable que lo hagan los proletarios, dada la situación en la que estamos, pero no trae en sí -y ni muchísimo menos por sí- elementos transmutables en una consciencia respecto de la necesidad de superar la propia economía de empresa, núcleo del atolladero económico en que la clase obrera, y el conjunto de la sociedad capitalista, se halla inmersa debido a su propia naturaleza competencial, y que el sindicalismo no rompe -el de clase tampoco-, sino que lleva al paroxismo. Porque su horizonte es la lucha entre capitalistas y proletarios, dentro de la matriz de Relaciones de Producción capitalistas, por la re-distribución del producto procedente de esa producción capitalista, y, como mucho, por el control de esa producción, lo que recrea una Economía en que, como mucho, el Capital también pierde, pero en la que es seguro que, gane él o pierda, el proletariado pierde con él.
Jamás he estado vinculado al sindicalismo, a no ser que la vinculación se refiera a la crítica que he transmitido durante años a compañeros sindicalistas (CNT y la creación sindical del Partido Comunista Internacional) con quienes he compartido marco de lucha o de discusión. Respecto de la lucha obrera en un sentido que excede siempre al sindical, desde mi condición de comunista procuro luchar por revolucionar esa misma lucha obrera, alentando a su superación. Porque, como tal lucha coagulada y petrificada en sí misma contra la clase enemiga pero sin auto-trascender su mirada hacia la superación de las clases, no trae ni puede traer más que -¡y eso como "consecuencia perceptible"!- un desgaste social hasta la total descomposición de la vida. Así como un reducir cada vez más la dimensión política de la vida a un pelearse por los frutos podridos engendrados por una maquinaria productiva que no ofrece nada, ni al nivel de la subsistencia para una porción creciente de la humanidad, ni al nivel de la cultura, ni al nivel de la ética, ni en el plano de aquello que podamos hacer con unas capacidades reducidas por el capitalismo a ser mero instrumento de subsistencia en lucha entre individuos, con uno mismo por reprimir la visión de uno y sus ideas, entre sectores, entre territorios, entre "naciones". Y poco importa que también entre clases si ello no pasa de librarse en el terreno -reflejo mecánico del propio capitalismo- de la auto-conservación a costa de conjugar para sí un mundo-objeto (tenido políticamente por objeto y verdaderamente devenido objeto).
Responsabilidades, beneficios y el clavo ardiente sindical
Una cosa es hablar del militante sindical con responsabilidades, contra-prestaciones, beneficio de transferencias presupuestarias estatales y empresariales que premian a las funciones de orden desempeñadas, y, más allá de esto, propiedad real sobre el Capital -inversión y beneficios- de empresas y de entidades de "acción social", etc. Es una persona que, además, se beneficia de la financiación estatal respecto de las labores sindicales de caridad, plano respecto del que ha habido una traslación desde sociedades religiosas, cada vez más restringidas en su papel y sometidas a un cerco de control de actividades, un boicot de publicidad por parte del Estado -que sólo la permite a ciertas cuotas relativamente contenidas-, y que así han pasado a la imagen de salvadora de "la sociedad" que aspiran a proyectar las centrales sindicales, en competencia con las fundaciones sociales del Capital financiero: Obra Social de La Caixa, Banco de Santander, BBVA, etc.
Cosa bien distinta es hablar del afiliado "de base", lo que significa, como he intentado explicar, afiliado por "conveniencia" o, mejor dicho, por chantaje laboral. Por supuesto que existen miles de obreros sindicados "por voluntad propia", lo que significa, llevados por la dominación ideológica a afiliarse y/o en respuesta de que, sobre la base de la propia tiranía empresarial, la democracia extrae su fuerza sindical de atracción, pues quien está entre la espada y la pared tiene que defenderse con lo que hay, y lo que hay -no olvidemos que en régimen de monopolio respecto de los acuerdos por condiciones que la Patronal y el Estado reconocen como vinculantes- ahora son los sindicatos. La "situación" de estos proletarios sindicados responde a su condición de proletarios bajo un orden económico que carece de fuerzas por sí mismo para hacer compatible su auto-reproducción con la integración del proletariado como tal. Esa miseria en desarrollo no se debe, en su generación, a los sindicatos (aunque corre, en parte, a cuenta de ellos en su condición de contratantes y de explotadores de Fuerza de Trabajo), pero sí se encargan, los sindicatos, del mantenimiento y reproducción de la misma. Sobre esta misma miseria se alzan, cobrando relativa fuerza, esos mismos sindicatos que la mantienen, puesto que ésta es un reclamo de sindicación (aunque, como habréis visto durante la manifestación en Barcelona, cada vez menos, pues los sindicatos están ya casi tan "socialmente" y referencialmente alejados del proletariado, como lo están objetivamente por su función).
Las circunstancias de los afiliados son las típicas de cualquier régimen totalitario, como la democracia es: miedo a caer en el precipicio de la estigmatización y de los informes sindicales a las ETTs y a las empresas en general, en caso de salir del rebaño. Y, contradictoriamente, miedo a ser señalados cada vez más por un proletariado que sufre en su carne las funciones sindicales, y que no siempre distingue -ni tiene por qué- entre la estructura, la dirección y la base sobre cuya espalda, cuotas y confianza mínima se arman esas dos primeras dimensiones.
Sindicatos ambiciosos y exitosos en Estados proveedores: la Europa del Norte
El colonialismo primero, y el imperialismo más tarde -con su continuidad y exacerbación militar, de explotación industrial, financiera, de inversiones, de cobro de créditos, etc.- produjeron una cantidad de presupuesto -Capital centralizado por el Estado- que, junto a la plusvalía relativa que se había hecho posible a partir de la revolución de las técnicas y tecnologías productivas, dieron lugar a una porción relativamente cuantiosa de proletariado que participaba de las migajas de la sobre-explotación de otros proletarios -imperialismo- y de ellos mismos -plusvalía relativa en ascenso que parecía "imparable". Sobre esa base material, los sindicatos pasaron de ser incorporados pacífica y cordialmente a la entente trilateral -Estado, Patronal, Sindicatos- de negociaciones y de repartición más o menos conflictiva, más o menos dialogante y armónica, de la plusvalía procedente de la explotación del proletariado. Así construyeron entre todos ellos un "Brave new world" -lleno de suicidios, de depresiones, de episodios de violencia anti-sociable y de alcoholismo, por cierto- donde la lucha de clases parecía, "al fin", definitivamente metida dentro del cajón del Corporativismo social -organicismo basado en la idea, y, hasta cierto punto, en la consecución de beneficios para todos gracias a la buena marcha de la economía nacional. Igual que territorios y partidos que representan a las fracciones territoriales de la clase dominante, compiten en los Parlamentos por leyes y por alianzas, acuerdos, adjudicación de comisiones, etc., que les beneficien particularmente, en ese mismo fair play parecían destinados a poder competir -y colaborar, según el caso- los obreros de esos "países nórdicos" y los burgueses de estos mismos Estados. Esa abundancia de beneficios -vía imperialismo y plusvalía relativa- posibilitó armar un Estado que participaba en todo y se metía en todo, todo lo regulaba..., y por su inflación misma de tamaño y de funciones, daba de comer a tantos trabajadores, que estos empezaron a formar sindicatos para presionar al propio Estado que los contrataba, por llevarse cuanto más mejor. Ese terreno, que parece el obvio y "natural" para ese contexto de crecimiento, consistente en que las clases antagónicas están comúnmente integradas por la relación social básica que las define (Capital-trabajo asalariado), explica las altas cuotas de afiliación. Los sindicatos eran -y, aunque en mucho menor grado, continúan siendo- en esos Estados el ente político de los intereses de fracción de clase -de los intereses obreros del proletariado nacional que trabajaba paralelamente a otros proletarios, inmigrantes y precarios, y que son cada vez más, aunque esa condición no es allí ahora patrimonio del origen territorial del proletario, y parte de ese proletariado nacional ha perdido ya su viejo rango objetivo. En ese receptáculo de huevos de la gallina de los huevos de oro en que se habían convertido esos países, los proletarios-policías vigilaban para que ningún proletario "moreno" fuera a "abusar" de "sus" estructuras de asistencia y de sus recursos. Y el sindicato era la comisaría de policía, la oficina de expulsión y el gabinete donde, a partir de su condición de afiliados, los proletarios meritorios y eficientes eran condecorados y elevados con el ascensor de la estructura estatal de gestión, control y transferencia de las posibilidades materiales de vida.
Por el contrario, el afiliado es aquí "encima de cornudo, apaleado" en su inmensa mayoría, así que extráiganse conclusiones sobre los datos comparativos de afiliación.
Las claves de la confianza
Con vistas a que el proletariado adquiriera confianza en los sindicatos del Estado, debería ocurrir un milagro (para esos sindicatos), pues, en su relativa inconsciencia, cada día se están quitando la careta a través de la prensa y diciéndole al proletariado, sin tapujos, cuándo debe aceptar despidos, cierres o, "por el contrario", pre-jubilaciones, todo ello en función de que, en cada caso, una u otra "medida" sea mejor para salvar a la empresa.
En lo que se refiere a sindicatos proletarios que están surgiendo y que irán surgiendo determinados por el desarrollo de la decadencia del Modo de Producción (se les llame sindicatos o de otro modo), la clave para ganar la confianza del proletariado, y su afiliación, participación activa y combate contra la tiranía empresarial, pasa por la tarea comunista de mostrar un horizonte de lucha revolucionario, porque el proletariado no va a moverse y a persistir en su lucha, si los referentes y objetivos se centran en comer pollo los fines de semana en lugar de lentejas y en conseguir vía empresarial una hipoteca a setenta años que el banco, a cuenta propia del proletario, ya ni siquiera le da porque sus analistas conocen la tendencia a la generalización de la falta de capacidad de pago. Con referentes de lucha económicos, los mismos afiliados se van a desmarcar tarde o temprano, pues para qué van a tirarse los proletarios piedras sobre su tejado sin tienen mayores probabilidades (por escasas que sean) de conseguir sobrevivir en el capitalismo mediante estrategias de adaptación, "auto-habilitación" y mérito acumulado a ojos de sus examinadores. En este mundo -el capitalista- sólo se va avanzar en la extensificación de la lucha si los comunistas sabemos mostrar camino y objetivos relativos al mundo nuevo necesario donde el esfuerzo de lucha encuentra premio. No hay premio, por el contrario, en el capitalismo, porque "de donde no hay, no se puede sacar", y nadie, en última instancia, va a permanecer exponiéndose a la exclusión, la represión y el pozo sin fondo capitalista para arrancar así la garantización... ¡de su propia miseria profundizada cada día!. El sindicalismo de clase será revolucionario o no será, lo que comporta su propia superación como sindicato (si leéis algo en relación al sindicalismo revolucionario francés, sobre todo si leéis a Lagardelle y a Berth, os daréis cuenta de que el nuevo horizonte dirigía la actividad de lucha económica, y no al revés, de modo que ese proyecto "sindicalista" no fue un proyecto de sindicatos. Incorporó al sindicato en una síntesis superior que absorbía la lucha económica en una concepción de vida en relación a la que las condiciones materiales -y la propia noción de las mismas- cobraran valor por entrar a servir en una actividad productiva que ganar, dotada ella misma de un valor radicalmente distinto al de "instrumento subsistencial").
La superación de la práctica actual a partir de promover entre el proletariado una concepción elevada de la especie; la superación de la concepción baja actual a través de una práctica de lucha consonante a objetivos a la altura de tal concepción comunista revolucionaria
Recordad que, a pesar de un millón de maravillas que os cuenten respecto de "conquistas" sindicales o, más ampliamente, traídas por la lucha por condiciones de clase, la imantación relativa que pueda sufrir el proletariado hacia ese marco de sentido de las luchas responderá siempre a sus necesidades básicas de subsistir como clase explotada y, así, a su miedo agudizándose en un marco capitalista en deterioro. Nunca, por su propia definición, será ella una lucha que halle un sentido fundacional y de desarrollo que sea un sentido revolucionario, creativo, afirmativo de todo lo que no es posible bajo el capitalismo; su sentido está condenado a ser bajamente reactivo, fruto del desencadenamiento, en la conciencia, de todo lo que hay de básico en cualquier especie viva, y también en el ser humano -conservación, auto-defensa, tranquilidad, certidumbre, adaptación, utilidad, gregarismo... Y, por eso, ese mismo marco de lucha -económica en el sentido restricto de lucha por condiciones capitalistas de existencia- jamás traerá por fruto la conciliación con las capacidades adquiridas -y adquiribles- por nuestra especie a través de su práctica de la historia, ni tampoco tal lucha traerá, en su desarrollo, en su fortalecimiento, en su profundización y en sus éxitos, la consideración proletaria hacia esas capacidades, que hará al proletariado tomarlas como su objetivo.
T (Barcelona)
[1] Ver en Revista Internacional nº 116 1903-04 El nacimiento del bolchevismo /revista-internacional/200401/1875/el-nacimiento-del-bolchevismo-i-1903-1904 [85] y en los números 96 y 97 el artículo Sobre organización ¿nos habremos vuelto leninistas? /revista-internacional/199901/1180/sobre-organizacion-i-nos-habremos-vuelto-leninistas [86] ,
[2] Ver el excelente libro de Rosa Luxemburgo Huelga de masas, partido y sindicatos, https://www.marxists.org/espanol/luxem/06Huelgademasaspartidoysindicatos_0.pdf [87]
[3] Desde la Revista Internacional hemos ido publicando como contribuciones a un debate sobre la tentativa de renovar el sindicalismo que representó el sindicalismo revolucionario (CGT en Francia, CNT en España, IWW en USA, el sindicalismo libre en Alemania). Nos remitimos a estos aportes que abarcan desde la Revista Internacional nº 118 en adelante. También como artículos de intervención ante debates surgidos en medios obreros ver: ¿Es posible otro sindicalismo? /accion-proletaria/200601/390/es-posible-un-nuevo-sindicalismo [88]
[4] Invitamos a considerar la argumentación que aportamos en el folleto Los Sindicatos contra la clase obrera.
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El miércoles 12 de mayo el Gobierno Zapatero anunció el ajuste más duro de la historia de la democracia. No ha sido sin embargo ninguna sorpresa. En febrero cuando el mismo Zapatero lanzó sus primeros grandes golpes (pensiones, reforma laboral etc.) dijimos: «las medidas que ahora se han anunciado que ya de por si constituyen una carga de profundidad contra nuestras condiciones de vida, no son más que el primer capítulo de una larga cadena de ataques que van a inundar nuestras vidas con las lacras terribles de la miseria, el desempleo, el estrés, el agotamiento, la ansiedad por el futuro...»[1]. Del mismo modo, hasta un periódico tan pro-gubernamental como El País reconoce francamente que se esperan nuevas medidas de ajuste.
El ataque mundial a las condiciones de vida de todos los trabajadores
Zapatero y compañía decían que "empieza la recuperación" y anunciaban a todo trapo "la salida del túnel". La realidad es que hemos entrado en una nueva etapa superior y más grave de la crisis mundial del capitalismo caracterizada por la insolvencia de los Estados. Resulta difícil saber hacia dónde van las cosas, ¡ni los propios capitalistas ni sus serviciales gobernantes lo saben!, pero lo que todo el mundo reconoce es que estas medidas precipitarán nuevas recesiones, nuevas contracciones de la producción, acompañadas por la explosión bien sea de la inflación, bien sea de la deflación.
Estas medidas vienen impuestas por la necesidad de evitar el hundimiento del euro que acarrearía peligros enormes de desestabilización para toda la economía mundial y al mismo tiempo son la única manera que tienen los Estados para seguir endeudándose, seguir pidiendo prestado "a los mercados" sumas incalculables que habrá que pagar más adelante.
El capitalismo -atacado por una crisis incurable- huye sin descanso de sus propias contradicciones a través de una loca carrera de endeudamiento que lo sumerge en una espiral sin salida.
Los Gobiernos dan palos de ciego sin saber hacia adonde van. Pero sus palos caen siempre sobre las mismas costillas: ¡las de los trabajadores y la gran mayoría de población laboriosa! Eso es lo único que saben y pueden hacer.
Los Planes de Austeridad proliferan en todos los países. Islandia, Grecia, Portugal, España, Irlanda... El nuevo Gobierno inglés tiene como prioridad absoluta imponer recortes de 70.000 millones de libras. En Francia, Italia y Alemania, se anuncian igualmente duros ajustes.
El veneno de la división la mejor arma que tienen para colarnos los ataques
Todos los trabajadores somos atacados, todos debemos unirnos por encima de las divisiones de sector, empresa, nacionalidad, región y nación.
Los Gobiernos, la Oposición, la Patronal y los Sindicatos, se esfuerzan por sembrar en nuestras filas el veneno de la DIVISION. No saben cómo hacer frente a la crisis pero tienen una canallesca experiencia en todo tipo de maniobras de división.
En Grecia, la propaganda de todos los partidos y sindicatos apunta con el dedo acusador a los trabajadores alemanes por "no querer ayudarles". Recíprocamente, en Alemania, la campaña se centra en que ¡los trabajadores alemanes no tienen que pagar los "excesos" de los trabajadores griegos!
Aquí en España nos dicen que Zapatero se ha arrodillado ante la Unión Europea, que no ha tenido agallas para defender una "postura nacional". Rajoy pide que "le voten porque tiene la solución". Una solución nacional y española, una, grande y libre...
Estas "salidas nacionales a la crisis" no son únicamente una vulgar engañifa, son sobre todo un medio de dividir a los trabajadores, de impedirles que vean que la única salida posible es la unidad y la solidaridad internacional de todos los trabajadores, el desarrollo de luchas que se orienten hacia su unificación internacional.
Pero las maniobras de división no se acaban ahí. Así, Zapatero anunció que "se limitaría" a funcionarios públicos, pensiones y beneficiarios del cheque bebé, dando a entender que los trabajadores del sector privado o los parados no se verán afectados. Para reforzar la maniobra, los sindicatos limitan sus movilizaciones a los funcionarios y Rajoy rechaza la congelación de pensiones pero aprueba el tijeretazo a los funcionarios. Por su parte, dos periódicos tan rivales como El Mundo y El País coinciden en sacar sendas "encuestas" donde en grandes titulares proclaman «más del 50% de los ciudadanos están a favor de que se aplique la reducción salarial a los funcionarios».
Es decir, quieren dejar solos y aislados a los trabajadores funcionarios. Los presentan como chivos expiatorios para pegarles un palo y luego continuar con los trabajadores del sector privado, los parados, los estudiantes etc. Quieren que nos refugiemos en la idea suicida de "esto a mi no me afecta".
¡Es mentira! ¿Acaso no han establecido ya los sindicatos y la Patronal unos Pactos para el sector privado donde se ajustan los salarios y se permite a los empresarios la patente de corso del "descuelgue"? ¿Acaso no nos espera a todo el mundo la subida del IVA? ¿Acaso no hay numerosos grupos de trabajadores afectados por atrasos salariales? ¿Acaso no hay en curso una NUEVA Reforma Laboral? ¿Acaso no han programado recortes enormes para los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas? ¿Acaso no han aprobado un recorte de las prejubilaciones? ¿Acaso no reconoce El País en su edición del domingo 16 que «los ajustes salariales se extenderán al sector privado»?
¡No podemos caer en esa trampa! ¡El ataque es global y frontal! ¡Salarios, pensiones, prestaciones de desempleo, precariedad, sanidad, educación, condiciones laborales etc., TODO ESTA AMENAZADO POR EL ATILA DE LOS PLANES DE AUSTERIDAD.
¿Hay una salida social a la crisis?
Mientras a los trabajadores se nos aprieta el cinturón, mientras la miseria y la pobreza se extienden como plaga hasta el extremo de que muchos barrios de Nueva York, Londres, París, Madrid o Atenas se parecen cada vez más a África, vemos que el salario anual de los directivos de las empresas del IBEX es de UN MILLON de euros (300 veces el salario mínimo), que los banqueros se jubilan con rentas de hasta 85,7 millones de €.
Esto hace que el Señor Cayo Lara de IU nos proponga « ¿por qué no se pueden plantear medidas para que los beneficios de la banca se dediquen a dar una salida social a la crisis?» (Entrevista en El País, 16-5-10).
Es intolerable que los grandes gerifaltes económicos y políticos del capitalismo se enriquezcan de manera insolente mientras por todos los lados prolifera la pobreza y el sufrimiento. Pero esa es una ley propia del capitalismo. Bajo el capitalismo no hay ni habrá "salidas sociales donde se repartan equitativamente las cargas". A medida que avanza la crisis se agudiza una tendencia ya denunciada por Marx hace siglo y medio: en un polo se acumulan las riquezas faraónicas de una minoría cada vez más pequeña y en el otro polo se extiende la pobreza de una mayoría cada vez más grande. Bajo el capitalismo la miseria de la gran mayoría es la condición de la riqueza de una exigua minoría.
Bajo el capitalismo son imposibles "salidas sociales" como es imposible la "preservación de los más desfavorecidos" o el "bienestar para la mayoría". ¿En qué ha quedado la promesa demagógica del Señor Zapatero de que "no se tocarían los derechos sociales? El capitalismo tiende siempre a empobrecer a la gran mayoría. Eso no tiene solución bajo el capitalismo. La única solución es destruirlo.
Los planes de lucha de los sindicatos
La "respuesta proporcionada" que han anunciado CCOO y UGT consiste en manifestaciones el 20 de mayo y una huelga para el 2 de junio limitada exclusivamente a los funcionarios. Esto ha provocado una justificada indignación en muchos trabajadores que ven esas "acciones" como una vulgar estafa divisionista.
¡No en balde el Señor Zapatero que recibió enseguida a los líderes sindicales antes incluso que sus amigos de la Patronal se apresuró a "respetar las protestas de los sindicatos"! ¡Los líderes "socialistas" insisten una y otra vez en "saludar" el comportamiento responsable de los sindicatos!
Este sospechoso entusiasmo, estas entrevistas privadas, hacen a muchos trabajadores pensar que el capitalismo no solamente planifica sus ataques brutales sino que planifica igualmente un sucedáneo de respuesta, una especie de ocupación preventiva del terreno social, por parte de los sindicatos, para aguar nuestra lucha, debilitarnos, dividirnos, llevarnos a un callejón sin salida.
Recordemos el paripé del 23 de febrero donde los sindicatos montaron manifestaciones "contra los recortes en las pensiones" ¡y ahora Zapatero anuncia una congelación brutal de las pensiones saltándose a la torera el Pacto de Toledo y los sindicatos limitan las cosas "a los funcionarios"!
Ante esta ocupación del terreno, ante toda esta planificación preventiva por parte del Estado capitalista, ¿qué podemos hacer los trabajadores?
Está claro que necesitamos una lucha fuera de esos cauces trampa en los que se nos obliga a jugar un partido donde el árbitro pita en nuestra contra y unos que visten "nuestra camiseta" solo piensan en como meternos goles en nuestra propia puerta.
Las luchas obreras tienen que surgir desde los propios centros de trabajo, por decisión y control de la Asamblea General de todos y abierta a los demás trabajadores sin distinción de sector, empresa, raza etc. Las luchas para tener fuerza deben extenderse, pedir solidaridad, ocupar la calle con manifestaciones y concentraciones.
Los funcionarios no deben aceptar la cárcel de aislamiento que les han preparado los sindicatos. Allí donde tengan un mínimo de fuerza deben realizar asambleas abiertas a trabajadores de los demás sectores, a estudiantes, a opositores que se han visto afectados por el brutal recorte de la Oferta Pública de Empleo[2]. Los trabajadores de los demás sectores deben dejar de lado el tópico del "funcionario vago y privilegiado" y ver en el ataque que ahora lanzan un ataque a todos.
Todos los que vemos la estafa sindical, que vemos la necesidad imperiosa de luchar, hemos de agruparnos para impulsar propuestas de acción. No podemos lamentarnos ni quedarnos pasivos. No dejemos las manifestaciones sindicales en manos de sus convocantes, acudamos a establecer contactos con otros trabajadores, a impulsar reuniones para ver cómo luchar. No dejemos que nos impongan una FARSA, peleemos por una LUCHA DE VERDAD.
La sociedad capitalista mundial camina hacia convulsiones cada vez más graves, hacia la miseria, el desempleo y la barbarie. La situación es grave y los trabajadores estamos todavía lejos de tener una fuerza social internacional para oponer una salida revolucionaria que corte de raíz tanto sufrimiento. Pero desde ya hemos de pelear con las fuerzas limitadas que tenemos. Conciencia, solidaridad, unidad, son las palancas donde apoyarnos.
Corriente Comunista Internacional 16-5-10
[1] Ver Golpe a las pensiones, reforma laboral, recortes presupuestarios: el Capital y su Estado nos atacan en todos los frentes. https://es.internationalism.org/node/2780 [61]
[2] Ver Una miserable Oferta Pública de Empleo que profundiza el desempleo, https://es.internationalism.org/node/2833 [90]
Toma de posición de la LECO ante la represión ejercida por el gobierno de Costa Rica en las últimas semanas.
En las últimas semanas hemos visto como el gobierno de Costa Rica ha utilizado la represión para intimidar las distintas manifestaciones que han acontecido. Esto lo hace dentro de la dinámica general del capitalismo que empujado por la crisis endémica que presenta, busca descargar la carga de la crisis en el bolsillo de los trabajadores y para hacerlo necesita que la clase obrera no tome confianza y se mantenga dividida.
La represión al lado de las amenazas es la herramienta con la que se ejerce la democracia que es la perla con la que la burguesía busca decorar su masacre. El gobierno ha salido anunciando que no tolerará incidentes como los bloqueos de vías ni (como siempre dicen) que se altere la paz. Evidentemente el gobierno con este discurso se prepara para reprimir cualquier tipo de lucha que busque enfrentar sus planes de "ajuste" ante la crisis. Y esta es la verdadera dinámica tanto del gobierno anterior de Arias como el actual de Chinchilla y como de cualquier sector que hubiera ocupado esos puestos. Es la dinámica capitalista que actualmente domina todos los países del planeta.
Hemos visto la provocación que hizo la policía al entrar en las instalaciones universitarias anteriormente, donde terminaron enfrentándose policías contra estudiantes, donde muchos estudiantes fueron golpeados. Hemos visto detenciones por decenas en las manifestaciones en Limón. Así también los estudiantes y manifestantes golpeados brutalmente en la manifestación del pasado traspaso de poderes.
Estos acontecimientos son la cara dura de la democracia. El capitalismo se ha valido del discurso democrático para en tiempos de tranquilidad hacer desfiles y fiestas y en momentos de conflictos, reprimir brutalmente.
La brutalidad de la policía en este país es bien conocida, el discurso de país de paz sólo sirve para alimentar el nacionalismo y para los discursos de la burguesía y sus serviles. La represión es algo cotidiano en Costa Rica, sobre los vendedores ambulantes, sobre los precaristas, en fin, contra los sectores explotados y marginados.
El discurso oficial es el de fortalecer la policía contra el narcotráfico, contra el terrorismo, que no es otra cosa que un pretexto para militarizar tal como hace el conjunto de la burguesía a nivel mundial.
El proletariado debe repudiar esta militarización, la represión que busca un fin principal que es dividir y utilizar todo medio para que la clase obrera no tome conciencia y actúe. Pero al lado de esta militarización a nivel mundial la respuesta del proletariado se ha hecho presente, lo que ha llevado la lucha de clases a tomar fuerza nuevamente. La clase obrera empieza a perder la confianza en la democracia y va despertando viendo la verdadera cara de ésta, que es la guerra, la miseria, la represión. La situación del capitalismo no puede más que empeorar y los mecanismos bélicos para tratar de prolongar la caída de este son la agenda principal de la burguesía a nivel mundial y solamente la acción de la clase obrera logrando romper con su división, con la división que ejercen los sindicatos, el nacionalismo, el engaño de medios parlamentarios; es decir avanzando en su conciencia podrá detener la miseria la destrucción y la exterminación a que lleva el capitalismo.
Liga por la Emancipación de la Clase Obrera
Mayo 2010
emancipació[email protected] [91]
https://internacionalismo-leco.blogspot.com/ [92]
Posiciones básicas de la LECO
La Liga por la Emancipación de la clase obrera somos una agrupación marxista, nos reclamamos del internacionalismo proletario.
Consideramos a la clase obrera como la única capaz de hacer la revolución y guiar al conjunto de los explotados. La clase obrera se conforma esencialmente del sector que vive del salario y del sector desempleado quien vive las calamidades de la explotación obrera.
Consideramos que el capitalismo como los sistemas de producción que le preceden tiene un período de ascendencias y un período de decadencia. La decadencia plantea una nueva táctica en el proletariado, ante la nueva realidad histórica en la que los métodos de lucha del pasado se ven superados.
Rescatamos el aporte de la izquierda comunista que se mantuvo fiel al internacionalismo proletario a través de un período de exterminio y sobre todo de malversación de la lucha comunista.
Consideramos que el proletariado no puede defender ninguna bandera nacional, no creemos que haya nada de progresivo en ninguna lucha nacional en este período histórico.
Consideramos que los sindicatos no son herramientas de lucha proletaria desde que el capitalismo entró en su decadencia.
Así como los sindicatos la lucha parlamentaria desde la entrada en decadencia es un campo controlado completamente por la burguesía donde no se puede defender ningún interés proletario, ni haciendo participación crítica.
No creemos en los "estados obreros" como consideran los trotskistas, consideramos que países como cuba, china, etc. son y han sido siempre tan capitalistas como cualquiera que el patrón sea el estado no cambia la relación de explotación.
Consideramos que los consejos obreros son los órganos de lucha y organización de la clase, pero en tanto no se pongan en cuestión por la misma clase, esta puede organizarse en asambleas abiertas de trabajadores que involucran trabajadores de distintos gremios, estudiantes, desempleados. Tal como ya lo viene haciendo en algunos casos la clase obrera en los últimos años de reanudación de la lucha de clase.
Le LECO viene de haber defendido posiciones trotskistas, inicialmente entramos en diferencia con la posición parlamentaria y sindical de Trotski y el Trotskismo, su activismo y en general con el programa que defendía la llamada "cuarta internacional" lo que vimos como un programa socialdemócrata. Logramos contactar con camaradas de otros países como la CCI con posiciones similares a las nuestras, y así clarificar nuestras posiciones. Actualmente la LECO es organización hermana de distintas agrupaciones del medio proletario internacionalista a nivel mundial, con quienes mantenemos debates y hemos logrado defender tomas de posición conjuntas. Esto pues pensamos que es de vital importancia actualmente que se amplié el medio de debate internacionalista, pues la clase obrera ha empezado a recobrar fuerzas y surgen elementos y grupos en distintas partes planteándose rescatar la teoría y el combate revolucionario. Creemos que a pesar de las diferentes posiciones con otras agrupaciones que se reivindiquen proletarias internacionalistas se pueden mantener debates que se dirijan a buscar el desarrollo de la conciencia en la clase.
Para tomar posición en el tema de la muerte en huelga de hambre del preso (político o no) cubano Orlando Zapata nos gustaría realizar unas cuantas aportaciones, que se articulan en torno a un eje argumental común: LA ABSOLUTA NECESIDAD DE LA INDEPENDENCIA POLÍTICA DEL PROLETARIADO, frente a cualquier estado burgués (o institución del mismo) por mucho que se autoproclame "antiimperialista" o incluso "socialista" [1]
La hipocresía de los mass media "demócratas occidentales" es repugnante y solo se instala en una dialéctica de intereses imperialistas y de campaña propagandística sobre la "muerte del comunismo". Resultan cínicas sus lágrimas de cocodrilo cuando no dudan en aceptar como "daños colaterales" los civiles muertos en Irak o Afganistán; agitar guerras "locales" (en África o Yugoslavia), fomentar golpes de estado (reconocida está la participación de "Mefistófeles" Kissinger en Chile), crear redes ilegales de manipulación política como Gladio o silenciar la represión en regímenes "moderados" (China, Marruecos, Argelia, Turquía). Por no hablar de sus propias cárceles, o sus barrios y ciudades "gueto" (recordemos "Nueva Orleans"), o los maltratos reconocidos en prisión, o, ¿Por qué no? de los inmigrantes muertos. No me voy a extender más sobre un tema que en los medios en que se difundirá este comunicado resultará claro como un mediodía. ¿Qué os voy a contar?
Dicho esto, tendremos que hacer pivotar nuestra toma de posición sobre una base de principios elemental: ¿Qué tipo de estado es el de Cuba? Muchos aceptaremos que el régimen cubano es ESTALINISTA y no representa en absoluto el horizonte político e histórico de la clase obrera (y toda la humanidad oprimida), ni tiene nada que ver con el SOCIALISMO o el COMUNISMO. Lo importante no son los "ropajes" y las "banderas" (si bien algunos de los primeros destacan por su dudoso gusto, como aquellos de sargento "chusquero" con estrella roja) sino las relaciones objetivas de clase y de poder que tienen lugar en un determinado régimen.
Ahora bien, es curioso constatar las posiciones de algunas de las corrientes políticas que se reivindican de la transformación revolucionaria de la sociedad. En lo que se refiere al medio "anarquista" junto con posiciones radicalmente críticas y coherentes, subsisten las que justifican el régimen o lo considere como algo progresivo adaptándose, curiosamente, al discurso del "antiimperialismo" en versión "clásica bolchevique" o neo-tercermundista. Sería una suerte de "anarco-izquierdismo" que tendría en Chomsky una especie de gurú. Insisto, afortunadamente hay también genuinos anarquistas que no entran en esta dialéctica como el Movimiento Libertario Cubano; incluso, intentan fundamentar su crítica en análisis de clase, y no exclusivamente en bases morales (por ejemplo, el colectivo de Lib-Com y gran parte del anarquismo de las Islas Británicas).
En relación a los "trotskistas" constatamos, en una parte significativa, en base a la coartada teórica del "ESTADO OBRERO DEGENERADO" o al "antiimperialismo" haya una justificación CADA VEZ MENOS CRÍTICA. Ni siquiera son capaces de mantener la actitud antagónica del mismo Trotski frente a la política del PCUS, la URSS y la Internacional Comunista, posición que por cierto le costó la vida. La mayoría de los trotskistas de hoy en día (al menos las corrientes que más se expresan en los medios alternativos), tienen una actitud condescendiente hacia Castro y el Estado Cubano, que ni siquiera es coherente con sus propios fundamentos políticos. A diferencia de su "maestro" parecen esperar convencer a Chávez o a Castro de las bondades de la REVOLUCIÓN PERMANENTE y convertirlos en "auténticos marxistas". Básicamente veo que no se sostiene en ninguna argumentación política. Parece que la imposibilidad del "SOCIALISMO en UN SOLO PAÍS" para algunos "trotskos" tiene bula en Cuba o Venezuela
Para aquellos que estamos influenciados por la continuidad de las ideas "marxistas" en la línea de Rosa Luxemburgo y de la corrientes de la llamada "Izquierda Comunista" (Bordiga, Gorter, Pannehoek) o incluso reconocemos las aportaciones del anarquismo auténticamente internacionalista (como Volin, Emma Goldman), sin hacer un dogma de ello, el asunto se resuelve de una manera categórica: el sistema estalinista es una variedad específica de CAPITALISMO de ESTADO donde la plusvalía extraída al trabajador es apropiada por una Burocracia de Estado que tiene la misma posición que la burguesía en el Capitalismo (también de Estado hoy en día) "clásico" o occidental. Ahora bien acepto que muchos militantes que reivindican la transformación de la sociedad, sin necesidad de aceptar estos análisis, podrían adoptar una posición mucho más crítica ante un estado (aunque lo consideren "obrero deformado" o "antiimperialista). Es tristemente deflacionaria la capacidad de adoptar un punto de vista de ABSOLUTA INDEPENDENCIA DE CLASE con cualquier estado y manifestar una desconfianza instintiva contra cualquier acto de represión de este.
Incluso, abundando en otra cuestión diferente aunque no exenta de relación, el mismo proletariado tendrá que mantener una posición crítica con su propio estado y sus propias organizaciones políticas en el caso de una revolución proletaria auténtica, para evitar cualquier tipo de degeneración. No obstante, un tipo de crítica muy diferente que con respecto a los estados de la clase enemiga, pero absolutamente consustancial, como actitud vital y metodológica, a cualquier revolucionario proletario que busca la transformación de la realidad. Así los expresaron corrientes como la "Oposición Obrera" o el "Grupo Obrero" de Miasnikov en la propia Rusia Soviética; incluso la "Insurrección de Kronstadt" fue una llamada de atención al mismo Partido Bolchevique, que no supo extraer las debidas lecciones.
Por tanto, en ningún caso podemos tomar partido por el, ni creernos sus justificaciones. Es cierto, que entre los "opositores" al régimen cubano hay terroristas (como "Alpha 66"), ligados a la mafia de Miami (y por cierto plácidamente situados) o sea un imperialismo rival. Pero no podemos situar a todos en este mismo terreno. Es cierto que a falta de una auténtica alternativa proletaria muchos individuos descontentos pueden amparar falsas ilusiones en la "democracia" e incluso caer bajo la influencia de organizaciones que objetivamente caen en la órbita de los intereses "yanquees" u occidentales, aunque no podemos descartar que embrionariamente se desarrollen corrientes de opinión de otro sentido (de las cuales el Movimiento Libertario Cubano o algunos blogs "luxemburguistas" pueden ser una expresión, aún con todas sus limitaciones teóricas).
Es posible, por otra parte, que muchos cubanos legítimamente escojan la vía del exilio, o la emigración, sin merecer por ello el despótico calificativo de "gusanos". Incluso ese descontento legítimo, puede llevar a individuos a adoptar la falsa salida individualista de la delincuencia.
En cualquier caso las declaraciones del régimen sobre su historial, tales como "Desorden Público, Desacato y Resistencia" o "Su historial delictivo es el de un delincuente común", recuerdan mucho a las catalogaciones de los regímenes estalinistas acerca de muchos "disidentes" a los que, recordemos, incluso se les internaba en psiquiátricos. Es por tanto que la auto justificación del régimen acerca del tema, aunque pudiera tener un elemento de verdad, NO PUEDE TENER LA MÁS MÍNIMA CREDIBILIDAD (ES MÁS SON DIGNAS DE DESPRECIO y REPUGNANCIA) y no nos quepa duda de que SI LA CLASE OBRERA SE EMPEZASE A ORGANIZAR DE MANERA INDEPENDIENTE LOS "DISIDENTES PROLETARIOS" SERÍAN TRATADOS CON MUCHA MAYOR BRUTALIDAD y, por supuesto, NO TENDRÍAN EL APOYO DE LOS "DEMÓCRATAS" del "mundo libre". Recordemos la purgas de Stalin, los deportados de la OPOSICIÓN de IZQUIERDAS y la IZQUIERDA COMUNISTA en el GULAG (que no cesaron de luchar en el aislamiento más radical, incluyendo el recurso a la "huelga de hambre", la lucha de los obreros húngaros en el 56, etc.
Y en cualquier caso, si es un "delincuente común", supongo que deberíamos exigir el mismo trato humano que exigiríamos a cualquier "preso común". Es curioso que algunos que hablan de "presos sociales" o critiquen el sistema FIES (con razón) hablen con desprecio de Zapata como un "delincuente común" y siquiera se planteen las razones que le han movido a adoptar una decisión tan extrema como una huelga de hambre (quizá maltratos, torturas, etc.) Además si la sociedad cubana fuera "socialista" y hubiese superado "la explotación del hombre por el hombre" y creado un "hombre nuevo" ¿Cómo se puede explicar la persistencia de "delincuentes comunes" capaces de poner en crisis al régimen?
En definitiva, haría un llamamiento a aquellos que se reivindican como revolucionarios que subrayan la "doble moral" del sistema para con ciertos regímenes; no apliquen la misma pero "vuelta del revés" y también exijan para las personas que viven en los países del "antiimperialismo" lo mismo que para las que viven en un país occidental. Y un poco de capacidad de crítica y autocrítica y sensibilidad "de clase". Solo así se pueden poner los cimientos para pasar de llamarse "revolucionario" a ser revolucionario, al menos del proletariado. ¡Por la lucha autónoma y solidaria del proletariado cubano, de América Latina y de todo el mundo! ¡Por la Revolución Mundial!
Saludos Internacionalistas.
Gracchus..
PD: Para la coartada del "antiimperialismo" me remito a la visión de Rosa Luxemburgo sobre el tema: "El imperialismo es un sistema integral de relaciones entre estados, no una mera relación entre naciones opresoras y oprimidas". En todo caso, cualquier proletario (aunque crea en un posible "antiimperialismo") no deberían confiar en ningún estado capitalista y adoptar, al contrario, un punto de vista de independencia de clase.
[1] Este texto ha aparecido en el Foro de Esparevol: Espacio Revolucionario de Encuentro y Debate. Ver https://esparevol.foroactivo.com/ [93]
Pero en esa misma semana, el desempleo en España franqueaba un Rubicón especialmente dramático: la tasa del 20%. Explosión del desempleo que no tiene nada de "made in Spain" sino que se vive con dureza en otros muchos países: Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia etc.
Dos noticias que nada tiene de "asunto de especialistas" sino que afectan de lleno a la vida cotidiana de muchos millones de personas. Por una parte, la evolución de la economía plantea angustiosos interrogantes sobre el porvenir, sobre el futuro personal pero también de las generaciones más jóvenes o que vendrán después. ¿Qué mundo están teniendo y, sobre todo, van a tener?, tal es la pregunta que vuelve una y otra vez por mucho que se la quiera expulsar por incómoda, dejándose llevar por las múltiples "distracciones mediáticas" que el sistema nos ofrece, desde el fútbol hasta la "guerra de jueces" que arrasa la llamada "Justicia".
Por otro lado, el desempleo es una plaga que muchos millones de trabajadores en todo el mundo están sufriendo en toda su crudeza. Según una noticia recogida en Kaosenlared la cifra mundial de parados habría alcanzado 210 millones en 2009 y se calcula que entre 2009 y 2010 habría 51 millones de nuevos parados. De las cifras recién aparecidas en España no solo hay que ver el titular, el 20%, sino el contenido: 1,3 millones de familias tienen todos sus miembros en el paro y 1,8 millones de trabajadores llevan más de un año sin encontrar un empleo.
El desempleo no afecta únicamente a quienes no tienen trabajo, constituye una amenaza para quien todavía tiene "el privilegio" de seguir pudiendo ganarse la vida, además de que significa una presión a la baja sobre los salarios y provoca una sobrecarga general de trabajo entre los que siguen trabajando[1]. Por otra parte, crea un medio ambiente especialmente duro para los jóvenes que acaban los estudios o que buscan un primer empleo. Es igualmente el túnel que espera a los estudiantes de enseñanza secundaria o universitaria.
¿Salimos de la crisis?
Desde hace unos meses nos han pintado el "porvenir radiante" de que "la recuperación ya está en marcha", "se ven señales positivas", los "brotes verdes" de la ministra Salgado, los "hemos tocado techo" de tantos gobernantes etc.
Y sin embargo ¡los hechos son tozudos!: no solo no salimos de la crisis sino que estamos entrando en una nueva fase de la misma, fase superior y más grave, fase que podría denominarse crisis del híper endeudamiento.
No podemos hacer un análisis detallado[2], pero de forma muy sucinta podemos decir que el capitalismo es un sistema cuya producción está destinada a obtener un beneficio y no a satisfacer necesidades humanas. Por ello precisa de compradores solventes, es decir, agentes económicos que pueden pagar por los bienes y servicios producidos. Estos forman el mercado.
¿Cómo es este mercado? ¿Sería como una especie de goma que se puede estirar todo lo que se quiera sin límite alguno? ¿Sería el mercado algo infinitamente elástico? Esta es la ilusión que se hacen los capitalistas y sus defensores para convencerse -y convencernos- que el capitalismo es eterno, que sería el "sistema de convivencia más adaptado al ser humano".
Pero la historia y la experiencia nos demuestran que eso no es así, que la producción capitalista no crea su propio mercado[3]. El mercado capitalista no es infinito ni infinitamente elástico. Tiene unos límites históricos. El límite general lo marcó la formación del mercado mundial ya a principios del siglo XX. El choque del capitalismo con sus propios límites históricos abrió una era de catástrofes sin precedentes en la historia: dos Guerras Mundiales de una barbarie infinita, por innumerables guerras localizadas, crisis económicas recurrentes devastadoras (destacan la Gran Depresión de 1929 y lo que se ha llamado la Gran Recesión inaugurada en 2007), el totalitarismo estatal que ha dado lugar a toda clase de atrocidades (perpetradas por todo tipo de regímenes: fascistas, democráticos o estalinistas), el declive moral y cultural, la destrucción del medio ambiente. A su lado, los progresos científicos y tecnológicos, los momentos efímeros de prosperidad económica o el maquillaje de una degradación profunda realizado por el llamado "Estado del Bienestar", no son más que fuegos de artificio que esconden la decadencia y podredumbre del sistema.
Es cierto, que tras unos años de tremendas convulsiones (1914-45, lo que los comentaristas e historiadores llaman los "30 desastrosos"), hubo una etapa de relativa prosperidad que los adalides del capitalismo llamaron los "30 gloriosos" y utilizaron para proclamar que el capitalismo había superado definitivamente sus crisis, que los desastres de las dos guerras pasaban a la historia etc. Comprender esos "30 gloriosos" es necesario[4] pero podemos adelantar una idea general: el capitalismo intentó durante ese periodo extenderse hasta los últimos rincones del planeta y reforzó más la integración en los circuitos mercantiles y salariales de áreas donde predominaba todavía la agricultura tradicional y la artesanía. Todo ello le dio un relativo respiro.
Ahora bien, a partir de 1967, y muy particularmente desde 1973-75, esas últimas bocanadas de oxígeno se fueron extinguiendo, y el capitalismo se hunde en la crisis de sobreproducción.
¿Cómo ha intentado escapar a ella? Recurriendo en dosis cada vez más astronómicas a un endeudamiento generalizado, es decir, echando mano del mecanismo del crédito. El crédito aparenta resolver el problema pues parecen estirar el mercado como si fuera de goma. Pero en realidad lo que crean son burbujas que acaban estallando. Los últimos 40 años han estado salpicados por numerosos episodios donde el carácter contradictorio y artificial de esa constante huida hacia delante se ha puesto de manifiesto: en 1971 estalló la crisis del dólar que obligó a desvincularlo del patrón oro; en 1974-75 hubo una fuerte recesión; a finales de la década de 1970 toda la economía mundial se vio afectada por la estampida inflacionaria; si en los años 80, gracias a una brutal purga, pareció retomar el crecimiento económico, pronto se vio que aquello era un espejismo con desbarajustes como el crack de 1987 o la entrada de Japón a partir de 1989 en un largo estancamiento. 1991-93 vio una nueva recesión y una crisis monetaria en numerosos países europeos que obligó a la arriesgada operación de iniciar el camino hacia el euro. En 1997-98 el pánico se extendió por el planeta con la caída de los "tigres asiáticos". En 2001 estalló la crisis de la burbuja Internet y en 2007 la crisis de la burbuja inmobiliaria.
Ante todos esos episodios de convulsión, la "salida" ha sido siempre la misma: dosis enormes de endeudamiento. Sin embargo, cada vez se han necesitado dosis mayores de endeudamiento para obtener niveles de crecimiento cada vez menores.
En la crisis de 2007 se han necesitado movilizar unos 7 BILLONES de dólares para tapar el agujero cuyo principal exponente era todo el sistema bancario mundial. Esta cifra hace de las sumas empleadas para salir de anteriores convulsiones pura calderilla: en 1997-98 se lanzaron 80.000 millones de dólares, es decir, una cifra ¡casi 100 veces inferior!, y además mucho menor que la cifra que hoy se maneja para Grecia únicamente y que según el FMI equivaldría a unos 150.000 millones de dólares.
¿Y para que sirvieron los 7 billones de dólares? Apenas para salvar provisionalmente el sistema bancario y para evitar un desplome brutal. Pero hoy vemos como los problemas vuelven como un boomerang con mucha más fuerza poniendo en jaque la solvencia misma de los Estados.
¿Por qué tantas vacilaciones alemanas para "ayudar a Grecia"?
Prensa, políticos, economistas etc., con esa lamentable superficialidad que les caracteriza, atribuyen a "cálculos electorales", a "nacionalismos egoístas", la causa del espectáculo de inacción que se está viviendo ante la crisis griega. La UE no toma medidas y los acuerdos que se adoptan se vuelven papel mojado a las pocas horas.
Hay como mínimo dos razones de peso que explican las dificultades de toda la UE y en particular de Alemania. La primera razón es que en realidad la crisis griega no es sino la punta del iceberg tras la que se ocultan crisis mucho más peligrosas y que van desde Portugal e Irlanda hasta España y también Italia[5]. Alemania, primera potencia económica de la eurozona, ella misma con enormes dificultades, es consciente de que las cifras que se tendrían que movilizar para tapar los nuevos agujeros negros y en especial el español no están al alcance de sus debilitados bolsillos. Si Alemania se compromete en la complicada y arriesgada operación de "salvamento" de las economías griega, portuguesa, española etc., no solo puede acabar ella misma en la bancarrota sino que además las probabilidades de superar el problema son cada vez más limitadas.
Una segunda razón de fondo, es que si durante los últimos 40 años, las grandes potencias capitalistas han sido capaces de mantener una relativa cooperación en el terreno económico para mejor controlar la crisis y evitar verse salpicadas por sus peores efectos, la situación que se abre desde 2007 hace mucho más difícil esa cooperación y agudiza una tendencia innata y consustancial al capitalismo que es el SALVESE QUIEN PUEDA, el CADA UNO A LA SUYA. Este ADN del cuerpo capitalista se manifiesta claramente en el terreno guerrero e imperialista y en otros muchos planos de la vida social pero era menos visible en el campo económico.
Asistimos a una agudización del "nacionalismo económico". Las dificultades para "salvar a Grecia" no solo muestran los problemas de sus "salvadores" sino que manifiestan igualmente su patente indisciplina, el ventajismo y las trampas que cada cual hace para "arrimar el agua a su molino", la multiplicación de contradicciones entre ellos.
En Alemania hay una insistente campaña contra "los griegos" que supuestamente estarían "viviendo a costa de los alemanes". A su vez, en Grecia apuntan los dardos contra los alemanes que estarían "volviendo a las andadas" imitando a sus "antepasados nazis". Se trata de campañas canallescas destinadas a dividir a la clase obrera y a lanzar a unos obreros contra otros. Pero estas campañas se apoyan en las tendencias crecientes hacia el "nacionalismo económico" que erosionan la relativa e interesada "cooperación entre bandidos" que se mantuvo anteriormente.
Así pues no es descabellado vislumbrar en el horizonte una crisis del euro cuyas consecuencias desastrosas harían palidecer los problemas que hemos sufrido en 2007-2009. Pero sería un error limitarlo a un fenómeno europeo. Su marco más global es lo que podríamos llamar una crisis de las monedas que se está incubando y en la que el dólar puede ser igualmente el protagonista.
Las economías tienden a la parálisis. Los enormes "estímulos" en forma de grandes sumas de dinero público no pueden ser retirados pues ello supondría que la débil llama de la "recuperación" se apagaría bruscamente y dejaría paso a una brutal caída. Pero la continuación de las "ayudas" crea una enorme presión sobre las finanzas de los Estados de la cual es muy difícil liberarse. Todo esto genera una perspectiva bastante caótica consistente en que la gran mayoría de economías tienden a meterse en una estrecha senda donde en un lado está el abismo de la deflación y en otro lado el no menos abismal peligro de la inflación.
Los planes de austeridad no son la "salida"
Los políticos y los economistas hablan de "planes de austeridad" que permitirían un "cambio de política". Este es el gran mantra que repiten no solo en Grecia sino igualmente en Gran Bretaña o España y en países que supuestamente "estarían mejor" como Alemania y Francia.
En condiciones donde los mercados podían crecer y la producción podía extenderse, aunque fuera provisionalmente, los planes de austeridad proporcionaron un saneamiento de la economía. Tras la Segunda Guerra Mundial, en países como Gran Bretaña o Francia se produjeron duros ajustes que luego acarrearon una prosperidad que llegó hasta los 60. En España el famoso Plan de Estabilización de 1959 abrió la puerta al magro "desarrollismo" de los 60. Evidentemente, estas purgas supusieron tremendos sufrimientos para los trabajadores. Sin embargo, proporcionaron un cierto alivio.
Pero hoy las condiciones no son las mismas que en los años 50-60. Las posibilidades de modesta expansión que entonces todavía tenía la economía mundial han desaparecido. Hoy el mercado mundial se ha hecho crecientemente rígido e inelástico y la gigantesca montaña de deudas con la que ha logrado mantenerse cierra gradualmente las puertas de salida.
En ese contexto, los planes de austeridad, aún siendo imprescindibles pues de otra manera la bancarrota de los Estados podía materializarse, no pueden ofrecer ninguna salida, peor aún, tienden a encoger todavía más el mercado, agudizan una tendencia que desde hace tiempo se viene perfilando en la economía capitalista mundial: su gradual empobrecimiento, el fenómeno de que las bases de su reproducción se hacen cada vez más estrechas y más frágiles.
Cuando sectores obreros intuyen e incluso llegan a formular en voz alta el eslogan LOS SACRIFICIOS SOLO TRAEN NUEVOS SACRIFICIOS no están simplemente expresando un grito de dolor, están poniendo en evidencia la realidad científica de la marcha de la economía capitalista, algo que es un arcano para muchos economistas y que por desgracia también lo es para gentes que se dicen "marxistas" y se llenan la boca con sesudos y complicados esquemas.
Podrá haber altos y bajos, habrá quizá aparentes sobresaltos de recuperación, pero algo se precisa cada vez más: el capitalismo mundial como un todo tiende a un empobrecimiento, a que la acumulación -lo que asegura su reproducción año tras año- tenga unos cimientos cada vez más estrechos y convulsos. Como decían nuestros antepasados de la Izquierda Comunista de Francia "El capitalismo se asemeja a un rascacielos que obligado a crecer sin cesar para paliar los efectos de su crisis histórica, construye nuevos pisos con los materiales excavados de sus cimientos. Cuanto más imponente es el edificio más frágiles y débiles son las bases que lo sustentan" (1952).
Del capitalismo y de sus planes de austeridad solo podemos esperar MAS DESEMPLEO, MAS MISERIA, MAS SUFRIMIENTO, MAS BARBARIE.
Lo único realista aunque el camino para llegar a ello sea enormemente duro y difícil es la lucha masiva de la clase obrera en la perspectiva de la revolución mundial. Como dijo la Internacional Comunista en 1919 PARA QUE LA HUMANIDAD PUEDA VIVIR EL CAPITALISMO DEBE MORIR.
Smolny 1-5-10
[1] Un ejemplo entre otros muchos que ha sido denunciado por trabajadores en las manifestaciones de correos: en muchos lugares de España el cartero tiene que emplear ¡una semana! para repartir todas las cartas tal es la extensión del área que tiene encomendada.
[2] Nos remitimos a los numerosos artículos que hemos publicado en nuestra Revista Internacional. Entre otros: La crisis económica más grave de la historia del capitalismo (nº 136: /content/2484/la-crisis-economica-mas-grave-de-la-historia-del-capitalismo [95] ), El mito de la Green Economy (nº 138: https://es.internationalism.org/node/2633 [96] ).
[3] Un axioma del economista burgués Say duramente criticado por Marx.
[4] Ver el debate que llevamos en nuestra Revista Internacional: nº 133 (/revista-internacional/200806/2280/debate-interno-en-la-cci-las-causas-del-periodo-de-prosperidad-con [97] ); nº 136 (/revista-internacional/200904/2535/debate-interno-en-la-cci-iii-las-causas-de-la-prosperidad-consecut [98] );nº 138 (https://es.internationalism.org/node/2628 [99] )
[5] Hay que señalar que Gran Bretaña que está en la UE pero no en la eurozona arrastra un déficit igual o más grave que el español o el griego: 11,8%.
Los compañeros del Núcleo de Discusión Internacionalista de Ecuador han elaborado el siguiente documento que responde a un debate habido en una reciente Reunión Pública[1] y que pretende seguir alimentando el debate sobre esta cuestión que preocupa a muchos compañeros en América y en otras áreas del mundo.
Saludamos la iniciativa de los compañeros, apreciamos el rigor teórico y de análisis de su texto, que está unido a un espíritu militante y combativo. Animamos a la discusión y a las contribuciones sobre el tema.
CCI 13-5-10
INDIGENISMO Y LUCHAS CAMPESINAS EN AMERICA LATINA
¿Cuáles son los límites de las luchas indígenas hacia una perspectiva revolucionaria? En América Latina el campesinado indígena es una población numerosa sobre todo en países como Guatemala, México, Honduras, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay. En las tres últimas décadas este movimiento aparece irrumpiendo la escena política oficial de tal manera que muchos teóricos, activistas de izquierda, medios de comunicación oficiales y medios de difusión "alternativos" (y el propio movimiento indígena como tal) dedicaron buena parte del análisis a tratar de dilucidar el papel histórico del movimiento indio en la escena política contemporánea resaltando generalmente lo siguiente:
1) Que era un movimiento innovador de luchas populares encabezando la resistencia contra el neoliberalismo que la derecha ha gobernado de tal manera "excluyendo" de de los beneficios del capital a enormes capas sociales del que los indígenas resultaban ser la última rueda del coche (discurso que hasta el día de hoy tiene vigencia)
2) Como tal, entonces, resultaba un movimiento "revolucionario" en pro de una "nueva democracia" y la prefiguración de un verdadero estado que involucre a los diferentes actores de la sociedad.
Discurso que poco a poco se fue tornando en oficial por lo que no faltaron los famosos estudios de lo "diverso", excluyendo de esta manera la critica desde el método de lucha de clases; por otro lado los estudios antropológicos de las formas culturales ancestrales, resaltaban las costumbres comunitario de varias entidades indígenas próximas a una especie de socialismo mágico, socialismo andino, justificación que se lo hacía desde las práctica comunitaria de la "minga" o los acontecimientos festivos que en verdad son encuentros culturales que cualquier población del mundo las tiene; éstas actividades comunales las realizan para resolver mediáticamente líos de vías de comunicación o la labranza de tierras comunes con el fin de procurarse un "estilo de vida" más "digno" (por decir de alguna manera); para poder concretizar estas necesidades, la participación del estado en principio "indirectamente" a través de ONGs nacionales y extranjeras y paulatinamente más directamente con las institución del estado ligadas al "desarrollo" fueron inminentes, el papel de las instituciones era la formación y adiestramiento jurídico/político para que los indios "reclamen" los derechos. Las necesidades políticas-económicas que objetivamente son reales del campesinado indígena ligadas a las formas culturales, emergió de esta manera la propuesta de lo PLURICULTURAL O PLURINACIONAL (que es lo mismo, en diferentes países de América Latina); la esencia de esta propuesta en nada es revolucionaria como muchos creen, la idea es clara: ser adaptados, "tomados encuenta" dentro del estado burgués, en vista de haber sido relegados racial y económicamente a un plano secundario y no la de "ser ciudadanos" de la nación.
Esta propuesta se ligó a los intereses de los sindicatos sobre todo de empleado públicos de la energía eléctrica, petroleras, agua, teléfonos, que se vieron obligados a reactivar sus aparatos organizativos para enfrentar los masivos despidos que se venía con la privatización de estos servicios. En esta necesidad de ser enrolados a la dinámica del estado, el movimiento indígena procuraba y lo sigue haciendo hasta la actualidad ser beneficiados de una mayor cantidad de presupuesto estatal para el "desarrollo" de sus propias comunidades de las que relativamente no eran beneficiadas en términos de vías de comunicación, centros educativos, prestamos para el desarrollo agropecuario, centros de salud; a todas estas necesidades reivindicativas se sumaba una necesidad política por controlar y autogobernarse con sus propios principios ancestrales de justicia (derecho consuetudinario) con lo que se conoce "derecho indígena", pero en el fondo de todo esto esta la cuestión de la propiedad comunal, tema que se debe analizar a profundidad en vista que es un tema que no tiene precisiones exactas de lo que implica. La defensa de estos territorios ancestrales que son grandes extensiones de selva y vertientes de agua dulce, procurando la administración jurídica y política trajo varios levantamientos contra las privatizaciones o concesiones a petroleras, mineras, madereras trasnacionales; la defensa de la "pacha mama" (defensa de la tierra) vino aparejado con el discurso "antiimperialista" adquiriendo una relevancia a condición de sobreponer un cierto nacionalismo indigenista embadurnado de esta especie de "socialismo mágico", toda esta idea de fraseologías las encontramos brillantemente expuestas en la rimbombante y no menos decadente idea de "socialismo del siglo XXI"; si bien se logra identificar parcialmente al imperialismo, no se logra identificar como un problema real y objetivo al sistema capitalista cuyas reglas son las mismas que tienen los países atrasados como los países adelantados. Estas ideas "innovadoras" calan en amplios sectores, especialmente estudiantiles de educación superior. Muchas universidades tanto públicas como privadas abrieron las puertas al debate sociológico, antropológico del tema "indígena", en esta dinámica, se funda la "nueva izquierda" de pequeños burgueses, intelectuales independientes, y se adhieren a esta "nueva forma" dizque revolucionaria de entender al "sujeto revolucionario", es decir, ya no será el proletariado el que haga la revolución sino todo un conjunto de excluidos del capital (todos, menos el proletariado), es así que LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, en muchas partes de América Latina estarán encabezados por el movimiento indígena organizados en federaciones, comunas, juntas parroquiales, etc.
Las luchas que empezaron contra un estado burgués marginador por quinientos años de sometimiento, no se transformaron en luchas de emancipación de clase, sino en luchas por procurar "ser incluidos" en el terreno jurídico-político del estado burgués, si hoy vemos las reformas a las constituciones de los estados nacionales de Ecuador, Bolivia, son el resultado de estos levantamientos sociales en parte, pero también es verdad, que la burguesía necesita, obligada por la propia dinámica del capital, reformar ciertas partes jurídicas desde la lógica DEL CAPITALISMO DE ESTADO para afrontar la inexorable decadencia de éste sistema. Sin embargo, las luchas de los indígenas han dejado entrever que no es una población económicamente homogénea. Los brotes de luchas sociales encabezado por el movimiento indígena en el Ecuador y Bolivia (en este momento) denotan con mucha claridad una bronca por administrar grandes extensiones de territorio que resultan un buen negocio para atraer al turismo ecológico del que están interesados medianos y más o menos grandes propietarios indígenas por un lado y, por otro, el tema del AGUA.
Para los campesinos de a píe, como se dice, es decir, no para los campesinos/indígenas acomodados, resulta un serio problema el tema del agua:
1) Con la nacionalización, todos los recursos naturales pasan a ser administrados por el estado, cuya necesidad no solo es administrar sino controlar como propietario el recurso vital, es decir, aquellas fuentes que fueron administradas por tradición por las comunidades indígenas con las nuevas leyes quedan fuera de ese "derecho" ancestral.
2) Para acceder al agua tanto para consumo humano como para el riego indispensable para la producción agrícola, de aquí en adelante el campesino tendrá que pagar una tarifa, cosa que jamás en la historia de las comunidades indígenas se había visto tremenda cosa.
3) Y finalmente el estado tiene la potestad de designar a quien crea conveniente sea público o privado la administración del AGUA. Como se puede ver, este es un tema que las burguesías están previendo como afrontar de manera cínica el tema del "calentamiento global": controlando los recursos naturales con el ropaje de que "todo eso es de los ciudadanos".
Por el momento esta luchas en el caso de Ecuador, Bolivia y probablemente en Perú no van a desembocar más que en lo que ya ha venido sucediendo, sobre todo porque el proletario urbano no aparece todavía, esto resulta un límite para el campesinado/indígena que no ve perpectiva más que la lucha coyuntural sobre poniendo con mucho énfasis la cuestión jurídica-legislativa del problema; en parte, la presencia aun no organizada del proletariado limita objetivamente que el campesinado/ indígena tenga perpectiva revolucionaria, por lo que las luchas que se vienen prácticamente terminarán funcionalizadas a la dinámica del estado.
Todo esto tiene raigambres históricas. El indígena/campesino en América Latina interesa en tanto en cuanto representa una buena parte de la población laboriosa sobre todo en el campo y no menos importante la población campesina/indígena que migra a las grandes urbes; atraído por el deseo de prosperidad y mejorar las condiciones de vida que para hacerlo automáticamente se involucra en el trabajo asalariado como trabajador de la construcción u otros oficios (en el mejor de los casos), sin embargo, por lo general las grandes urbes de América Latina están atestadas de desempleo, en estos casos, mucha población indígena se involucra inmediatamente al trabajo "informal" (vendedores ambulantes) que sin saber como ni porque, en poco tiempo prácticamente están inmersos en la dinámica más salvaje de la competencia, automáticamente pasan a engrosar las filas del lumpen proletariado. Ahora bien, el resultado final de toda esta discusión, solo será posible con el concurso de compañeros y compañeras interesados en el debate, por lo que dejaremos esbozando algunas líneas que permita de una u otra manera motivar un proceso de esclarecimiento mayor del que ya se tiene; indudablemente por los debates que se han venido dando en nuestros países con los compañeros de la CCI, este es un tema que necesita mayor precisión en la teoría y en la práctica.
En estas circunstancias se debe anotar que hay una diferencia sustancial entre el "movimiento" indígena/campesino organizado y funcionalizado a partir de la estructura de los dirigentes, cosa que la cuestionamos como parte de las izquierdas del capital y la población indígena/campesina que en un buen porcentaje son asalariados en el campo, o son propietarios de pequeñas extensiones de tierra que no abastecen ni siquiera el consumo propio, por lo que se ven obligados a trabajan una parte del tiempo en su propia parcela y, otro tiempo trabajan como asalariados en las ciudades o en las plantaciones del terrateniente; por lo visto son dos situaciones diferentes y en particular interesa esclarecernos sobre la situación económica-social y política del campesinado/indígena y su papel en el proceso revolucionario del proletariado mundial como una capa social importante; sin la presencia del proletariado organizado será siempre difícil que el campesinado por si solo pueda prefigurarse un proceso trascendental hacia una revolución comunista de la que solo el proletariado podrá contribuir que este enorme sector de la sociedad latinoamericana se emancipe.
Si bien es cierto, el capitalismo se ha desarrollado con todo el esplendor de su propia dinámica en nuestra región, también es verdad que ciertas interpretaciones del campesinado tienden a mistificar su presencia política en la lucha de clases de tal manera que se deja entrever que el campesinado y el proletariado son clases sociales, por decir de alguna manera, iguales, esta forma peculiar, como se advertía tiene raigambres históricos.
PROCESO DE DESARROLLO DEL CAPITALISMO EN AMERICA LATINA
A grosso modo, y sin intenciones academicistas, podemos decir que América Latina tiene dos procesos claramente marcados en el proceso de desarrollo del capitalismo: el colonialismo y la instauración de las repúblicas burguesas.
Colonialismo:
La colonización de América Latina se ve inscrita dentro del movimiento histórico de la acumulación originaria del capitalismo a nivel mundial. La estructura de la época colonial estuvo controlado por la dinámica expansionista del mercado de esa época, especialmente respecto a la PRODUCCIÓN AGRICOLA Y LA MINERÍA, actividades más sobresalientes que aportaron a la acumulación histórica del capitalismo; todo este proceso de producción agrícola y minera pasó por todo el proceso de expropiación de tierras de los nativos por un lado, y por otro, la concentración de la tierra en pocos propietarios (latifundios, terratenientes, agua-tenientes, etc.) Las relaciones sociales del colonialismo estuvieron sustentadas por la servidumbre y la esclavitud de la mano de obra.
En esta época no se desarrolla ningún tipo de industrialización a lo sumo se desarrolla una limitada producción artesanal exclusivo para el consumo del "patrón". La manufactura es importada desde Europa, se puede decir que en América Latina no se da lo que se conoce en el marxismo como el proceso de acumulación originaria, la estructura colonial más bien permitió la acumulación fuera de esta región.
Los proceso de independencia que se inician desde la primera mitad del siglo XIX, son proceso que se desarrollan contra el estado colonial por un lado y la necesidad de instaurar el nuevo estado burgués; los propulsores de dichos ideales no será una clase media de pequeños propietarios o pequeña burguesía interesada en cambiar las reglas de juego, sino realmente los hijos de los grandes propietarios denominados "los criollos", es decir, el progreso capitalista de Europa y de EEUU resultaba el ideal de nueva sociedad a partir de nuevas relaciones de producción, por lo que la servidumbre y el esclavismo más bien resultaban un obstáculo para ese progreso; es así que los ideales de la revolución francesa de 1793 se erigirán como la lumbrera de los nuevos estados nacionales. En este proceso los indios y los negros fueron los que pusieron los muertos, sin que eso signifique que automáticamente los campesinos y los esclavos se transformen en un proletariado prominente, exceptuando varias regiones de Chile, Argentina se verá a finales del siglo XIX las primeras organizaciones proletarias producto de las nuevas relaciones de producción; en el caso de Ecuador la única ciudad que adquiere un desarrollo capitalista en veinte años será Guayaquil, y también será donde se de el primer levantamiento proletario: el 15 de noviembre de 1922. Este levantamiento tiene la particularidad de sus protagonistas de que en su mayoría eran emigrantes campesinos provenientes de las provincias centrales de la sierra, es decir, indígenas, que en el poco tiempo se transformaron en proletarios, sintiendo de esta manera, las contradicciones objetivas del sistema capitalista y por ello dando una perspectiva de lucha que de hecho terminó en la primer masacre proletaria en este país, este episodio se conoce con el nombre de "El bautizo de sangre de la clase obrera"
Nuevas repúblicas burguesas
Las nuevas repúblicas burguesas en América Latina resultan un verdadero drama de nunca acabar, a pesar de los proceso de independencia que supuestamente aniquilaban las relaciones de producción colonial, las formas precapitalistas subsistieron nada más ni nada menos que hasta la mitad del siglo XX, en el caso del Ecuador la primera reforma agraria, después de 1830 recién los campesinos/indígenas la obtendrán en 1973. Las revueltas que se dan en América Latina, muchas de ellas reconocidas como la revolución mexicana de 1910, las revueltas en Centro América, en el Perú, en Colombia, etc. Tendrán una misma matriz: TODAS TIENE UNA PROFUNDA NECESIDAD DE REFORMA AGRARIA, es decir, no hay propuesta que no se identifique con el slogan "la tierra para quien la trabaja". Se debe entender que en el afán de acumular las burguesías locales, luego de la independencia jamás tuvieron escrúpulos en seguir explotando la mano de obra con formas precapitalistas; y la producción agrícola y minera para el mercado mundial fue la tónica, por lo que una reforma agraria resultaba un mal negocio para la nueva burguesía.
Ahora bien, porque mencionar estos probablemente:
1) La Revolución Rusa de 1917 deja como experiencia la importancia del campesinado en el proceso revolucionario del proletariado mundial; composición socio-económica de éste país casi similar a América Latina.
2) Desde 1920 (aproximadamente) las izquierdas organizados en partidos comunistas, partidos socialistas y el aparecimiento de los proceso de liberación nacional, destacan en sus falsos análisis de que América Latina sufre un retraso económico producto del salvaje intervencionismo del "imperialismo yanqui". De esta manera no se cuestiona al SISTEMA CAPITALISTA como organizador de la vida que se expresa en estos estados con la misma dinámica y los mismos objetivos que cualquier "país desarrollado".
3) Tampoco es verdad que los estado burgueses latinoamericanos se hayan constituido a medias como algunos pretenden decir, la propia dinámica del capitalismo mundial los relegó a ese plano sin que eso signifiquen que dejen de tener importancia en el proceso de acumulación capitalista. Por eso es que el discurso de la "nueva democracia" es un idilio estúpido de las izquierdas del capital y del socialismo del siglo XXI, es en este discurso que fácilmente el campesinado/indígena ve que sus reivindicaciones se pueden concretizar.
4) Siendo la población indígena/campesina numerosa en América Latina para el proceso de transición tendrá que cumplir un papel, sino el primero, si como aliado del proletariado hacia el comunismo, eso significa que desde ahora se debe tener precisiones de ese papel objetivo.
Mayo del 2010.
Núcleo de Discusión Internacionalista-Ecuador
[1] Ver Reseña de una Reunión Pública en la ciudad de Quito en /cci-online/201003/2814/resena-de-una-reunion-publica-en-la-ciudad-de-quito [101]
Compañeros de Comunistas Integrales:
Agradecemos vuestro extenso comentario para precisar malentendidos que, como esperamos que comprendáis, de ninguna manera son por nuestra parte un ejercicio consciente de tergiversación. No entendemos el debate como una gesta cuyo objetivo sería vencer al oponente para reafirmar así una doctrina capaz de resistir todos los asaltos a sus muros que la pusieran en cuestión; menos aún tenemos interés en inventar enemigos o discursos que en ese sentido hicieran de sparring fácil. La discusión y el cuestionamiento permanente son parte del método del proletariado desde sus orígenes: «...las revoluciones proletarias como las del siglo XIX, se critican constantemente a sí mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que parecía terminado, para comenzarlo de nuevo, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que sólo derriban a su adversario para que éste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse más gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la vaga enormidad de sus propios fines, hasta que se crea una situación que no permite volverse atrás y las circunstancias mismas gritan: Hic Rhodus, hic salta!»[1].
Bienvenidas sean pues, vuestras aclaraciones, que muestran una reflexión en profundidad sobre problemas que hoy discuten las minorías revolucionarias en todo el mundo.
Algunas de las cuestiones que planteáis muestran una convergencia de posiciones; pero puesto que sobre ellas se han producido malentendidos, conviene que tratemos de precisar bien lo que queremos decir, que intentemos llevar las afirmaciones a sus últimas consecuencias, a lo más concreto posible, puesto que «El lado afirmativo tarda siempre más en revelarse, lo mismo en la vida que en la ciencia; por eso el refutar es siempre más fácil que el justificar»[2]
Para empezar, decís que «el proletariado no es una clase económica ni sociológica, que no es ciertamente la única clase revolucionaria solo "por el lugar que ocupa en la producción" y porque es la principal o fundamental fuerza productiva, etc.; sino que ante todo es un sujeto histórico autónomo y antagónico con respecto al capital, llamado a abolir la sociedad burguesa de clases -y fetiches- y a sí mismo, para realizar sus necesidades y deseos humanos»
Y efectivamente, son la burguesía y sus voceros (economistas, sociólogos, sindicalistas, tertulianos de radio...) quienes ven la clase obrera como una categoría económica o sociológica, cuando no directamente como unos fracasados en la vida que no sirven para otra cosa. Son sus agentes "de izquierdas" reformistas los que ven de manera inmediatista la fuerza de los obreros en su capacidad para detener la producción y para intervenir en el reparto de la riqueza, puesto que son los trabajadores los productores de todo. Para el Movimiento obrero sin embargo, como lo planteó más claramente Marx, la clase obrera es un "sujeto histórico, autónomo y antagónico al capital".
Vale, ¿Pero qué quiere decir eso? Que la clase obrera es un producto de la evolución previa de la lucha de clases y del desarrollo de las fuerzas productivas. La clase obrera es la primera clase de la historia explotada y revolucionaria al mismo tiempo, y esto es un producto del desarrollo histórico; en los anteriores modos de producción, no fue la clase explotada la que planteó una perspectiva revolucionaria; a pesar de que los esclavos (ver Espartaco) lucharon contra su explotación, y su lucha dejó para la historia un ejemplo de defensa de la condición humana, de lucha por la libertad; igual que los siervos en las luchas campesinas (algunas de cuyas aspiraciones más nobles quedaron selladas en las ideas de Thomas Müntzer en Alemania siglo XVI o ciertos movimientos heréticos medievales); esas no fueron las clases que impulsaron e implantaron un nuevo modo de producción, sino respectivamente los señores feudales y la burguesía. Es el desarrollo histórico de la lucha de clases el que ha dado lugar a una clase explotada que en su lucha contra su explotación, plantea la necesidad y la posibilidad de la superación del capitalismo.
«Cuando los escritores socialistas asignan al proletariado esta misión histórico-universal ello no ocurre, en modo alguno y pese a lo que diga creer la crítica crítica, porque consideren dioses a los proletarios. Más bien a la inversa. Como en el proletariado desarrollado está prácticamente consumada la abstracción de toda humanidad, incluso de la apariencia de humanidad; como en las condiciones de vida del proletariado se compendian todas las condiciones de vida de la sociedad actual en su extremo más inhumano; como en él el hombre se ha perdido a sí mismo, pero a la vez, no sólo ha adquirido la conciencia teórica de esa pérdida, sino que además se ve forzado por una indigencia que ya no es posible negar ni encubrir, por una indigencia absolutamente imperiosa -expresión práctica de la necesidad-, a rebelarse contra esa inhumanidad, por eso el proletariado puede y tiene que liberarse a sí mismo. Pero no puede liberarse a sí mismo sin suprimir sus propias condiciones de vida. No puede suprimir sus propias condiciones de vida sin suprimir todas las condiciones de vida inhumanas vigentes en la sociedad actual y que se compendian en su situación. No pasa en vano por la dura escuela del trabajo. No se trata aquí de lo que este o aquel proletario incluso el proletariado entero imagine momentáneamente que es su meta. Se trata de lo que el proletariado es y de lo que con arreglo a su ser se verá forzado históricamente a hacer. Su meta y su acción histórica están trazadas palmaria e irrevocablemente en su propia situación vital así como en toda la organización de la actual sociedad burguesa» (K. Marx, La Sagrada Familia).
Esto quiere decir que hay una unidad entre la lucha por las condiciones de vida del proletariado y su lucha revolucionaria, entre la lucha reivindicativa y la lucha revolucionaria. Precisamente la distinción entre clase en sí y para sí, que Marx hace por primera vez en la respuesta a Proudhom (Miseria de la filosofía), es para insistir en esta cuestión. Proudhom planteaba que la lucha reivindicativa debía conducir a una alternativa de reparto justo de la riqueza, a una justicia social, que no cuestionaba el capitalismo; Marx insistía en que la lucha de los obreros por sus reivindicaciones contiene y plantea la lucha por la abolición del capitalismo. Y esa polémica se planteaba en 1840, antes de que, en las luchas de 1848, el proletariado hiciera su aparición efectiva en la escena histórica como sujeto social independiente y mucho antes de que se atreviera a asaltar el Estado en 1871 y después en 1917, planteando en la práctica inmediata una revolución.
¿Cómo comprender pues la lucha revolucionaria del proletariado?
Para nosotros es un proceso histórico y surge de la condición misma de explotada y revolucionaria de la clase obrera; pero sólo puede plantearse como una lucha abierta y directamente revolucionaria cuando se reúnen las condiciones objetivas y subjetivas.
Decís: «Y lo que lo hace revolucionario (al proletariado, ndr), precisamente, es luchar por abolir el capital en todo sentido y, por implicación, luchar por autosuprimirse como clase». Pero ¿Qué quiere decir luchar por abolir el capital en todo sentido y por implicación luchar por autosuprimirse como clase?
La lucha por la abolición del capital es una lucha histórica; en ese sentido, fuera de los momentos directamente revolucionarios, como 1871, 1917, 1919, etc., esa lucha se expresa en un "océano de fenómenos, que incluyen discusiones, maduración subterránea, trabajo teórico de vanguardias, y luchas reivindicativas más o menos radicales (y aquí distinguimos de lo que son provocaciones sindicales, o maniobras que significan una movilización de los trabajadores en un terreno que no es el suyo). Tomadas en sí mismo, cada uno de esos fenómenos no son "una lucha por la abolición del capital", sin embargo son un momento en el proceso que conduce a la lucha revolucionaria del proletariado ¿Pueden surgir luchas fuera de esas condiciones objetivas y subjetivas, es decir, en cualquier momento, que planteen un asalto revolucionario?
Abolir el capital no es cualquier cosa. Estamos hablando de eliminar una relación social dominante a escala mundial, de apropiarse colectivamente de los medios de producción, y lo mismo podría decirse de la autosupresión como clase. Mientras que visto desde el punto de vista inmediato no tiene el mismo significado. Para nosotros, la abolición del capital es el resultado de un largo proceso histórico de luchas, de combates teóricos y políticos. Lo mismo se puede decir de la autosupresión del proletariado que solo comienza realmente con el comienzo del comunismo. No hay “abolición del capital” en un acto aislado o en el accionar particular de una minoría o de un individuo. Lo que tiene sentido para nosotros es inscribir el combate de minorías en el proceso histórico que conduce a la abolición del capitalismo.
Pasando a otro punto, decís que «la clase trabajadora hoy ya no es exactamente -o formalmente- la misma que en Europa de mediados del siglo XX ni mucho menos la de la época y la latitud de Marx, y que por esa razón había que "replantearla" o "redefinirla"... El llamado "mundo del trabajo", y por tanto de la lucha de clases, se ha ampliado y ha cambiado muy considerablemente: p. ej. hoy en día tenemos el fenómeno de la economía de servicios y por ende a lxs asalariadxs de los servicios, a la flexibilidad y precariedad laborales generalizadas, la proletarización de campesinxs y de "clase media" en bancarrota, la "informalidad" (en AL sobre todo), y un inmenso y abigarrado ejército laboral de reserva mundial -incluyendo al "lumpen"-. Eso por un lado. Por otro lado, hay que criticar tal ideología (el obrerismo -y el eurocentrismo implícito en tal ideología-) porque en algunos sectores se sigue creyendo -ahistóricamente e idealistamente- que solo la tradicional o típica clase obrera es revolucionaria "por naturaleza" o "por historia", etc., lo cual es histórica y mundialmente relativo, más aún en la actual fase o momento del capitalismo histórico-mundial. »
Y es totalmente de recibo el planteamiento de que la clase obrera de nuestra época no es igual que la de la época de Marx. No vamos a extendernos sobre este punto que ya hemos tratado antes. Es cierto que hay un desarrollo del sector de servicios y del desempleo masivo, etc. Pero precisamente porque la clase obrera, como se afirmaba antes, no es una categoría económica ni sociológica, esos cambios no significan una puesta en cuestión de los principios políticos del proletariado ni de su naturaleza revolucionaria. Justamente porque esa naturaleza no está en función inmediata del lugar que se ocupa en la producción, no tiene sentido decir que los desempleados son menos revolucionarios que los obreros de las grandes concentraciones. Muchas de las luchas más importantes desde los años 60 no han sido de obreros de las grandes concentraciones industriales y podríamos citar ahora mismo las luchas de la sanidad, o de los correos en Francia o GB en los años 80.
Pero "lo cortés no quita lo valiente", y a pesar de lo anterior, el capitalismo no puede sobrevivir sin una industria básica (acero, energía, etc.) donde persisten importantes concentraciones obreras (como en el Rhur en Alemania, o el Silicon Valley en California). Por su tradición histórica de luchas, por su experiencia, su fuerza numérica, esos batallones del proletariado son una fuerza de choque de vanguardia de la clase obrera.
En el punto 3 de vuestros comentarios hay una reflexión profunda y de gran calado, que tiene una dimensión histórica. Escribís que «El problema es que la ideología dominante no solo está en la clase dominante sino también en nuestra clase, incluso en sus minorías radicales, como resultado objetivo de la realidad objetiva social e individual, pero también como rezago de ciertas tradiciones políticas (en especial desde la II Internacional, no se diga de la III: ya que ambas constituyeron la ideologización socialdemócrata -kautskista y luego leninista- de la teoría revolucionaria de Marx y, más que nada, el encuadramiento burgués-radical histórico de nuestra clase en lucha). Con esto queremos decir que una cosa es la teoría revolucionaria y otra muy distinta -y distante- la ideología revolucionaria. La segunda es la degradación, autoalienación, falsificación o "traición" de la primera».
Y con esto dais un cuadro para comprender la continuidad histórica de las posiciones revolucionarias del proletariado que después no desarrolláis. Como muy bien decís, la teoría revolucionaria no se desarrolla libremente en el capitalismo, sino en un combate permanente contra la presión de la ideología burguesa. Un combate en el que no hay posiciones conquistadas que garanticen la inmunidad contra la influencia burguesa, sino que hay que desarrollar permanentemente. En los momentos más delicados de ese combate, la presión de la ideología burguesa puede llegar a desestabilizar, e incluso a ganar completamente a las organizaciones del proletariado. En la historia del Movimiento obrero, el centrismo y el oportunismo son expresiones de esa influencia de la ideología burguesa en las organizaciones obreras.
¿Qué hacer entonces cuando la organización comienza a mostrar signos de degeneración, a dejarse llevar por los cantos de sirena del Estado burgués? Continuar el combate para defender la teoría comunista, los principios, el programa histórico del proletariado y hasta donde sea posible la organización. Si la organización es ganada por el Estado burgués[3], denunciar la traición, sacar lecciones, preparar y formar una nueva organización. Esa fue la actitud de Pannekoek, Rosa Luxemburg, Lenin y en general, la izquierda de la IIª Internacional, que convergió en Zimmerwald y Kiehntal para denunciar la traición de la Socialdemocracia y luego formó la Internacional Comunista. Como fue asimismo la actitud de la Izquierda Comunista frente a la degeneración de la IIIª Internacional; sin embargo su trabajo de defender y desarrollar la teoría revolucionaria quedó limitado a pequeñas minorías debido a la derrota del proletariado y a la contrarrevolución.
Por eso no se puede decir que la IIª y la IIIª Internacional constituyeron la ideologización socialdemócrata - Kautskista y luego leninista- de la teoría revolucionaria, porque en el seno de las dos internacionales se desarrollaron debates y experiencias (en los que tuvieron un papel activo los dos militantes que citáis) que han profundizado esa teoría; podemos citar el debate sobre la huelga de masas en la SD, o sobre reforma o revolución, o el debate sobre los consejos obreros o la denuncia de la democracia en la IC, etc.
En el punto 4 se plantea lo que se entiende por "comunismo integral". Para empezar hay una exposición sobre la necesidad de que haya una unidad entre los fines revolucionarios y los medios para llegar a ellos, que nos parece una preocupación plenamente justa y acertada. Decís: «Y esto vale tanto para los fines como para los medios revolucionarios, es decir tanto para la sociedad futura como para el movimiento de lucha del presente, o sea para la organización revolucionaria que se dote nuestra clase para actuar como tal o como fuerza histórica (el "partido histórico"), por lo cual hay que concebir a ésta no como contra-estado o estado dentro de otro estado (jerárquicamente y politicistamente), sino como comunidad real proletaria, revolucionaria, humana, de lucha y de vida integral, basada en la libre asociación y la libre cooperación en pos de la autoliberación».
Y uno de los caldos de cultivo del oportunismo es la separación entre fines y medios. Recordemos las "dos caras de la moneda" que se mostraron en el SPD a finales del siglo XIX: por un lado Bernstein y su "el movimiento lo es todo el fin no es nada". En la acera opuesta las Juventudes de Berlín 1890 que solo admitían "la lucha directa por el comunismo".
En el proletariado ha de haber unidad entre los medios y el fin. No todos los medios son válidos para el fin comunista que persigue. Esto se verifica a nivel de las luchas obreras, de la moral y el comportamiento, de las actitudes, de la organización y su modo de funcionamiento etc.
Como dice nuestra plataforma, "los revolucionarios no somos la respuesta", no pueden haber islotes de comunismo en el capitalismo, no estamos libres de la carga que nos ha transmitido la sociedad de explotación, "pero somos el principio de la respuesta", porque ser revolucionario significa librar un combate por la solidaridad, por la honestidad, contra esa carga de competencia, individualismo, etc. que es el legado de la sociedad de clases y particularmente del capitalismo. Esto lo expresáis muy bien cuando escribís: «entendemos la praxis comunista como una perspectiva, una tendencia, un germen, o mejor dicho como una "tensión" (Bonanno) entre el modo de ser burgués del mundo y del hombre y el modo de ser comunista o auténticamente humano del mundo y del hombre, entre el viejo y el nuevo ser social».
La cuestión es hasta qué punto ese combate puede adelantar resultados concretos, anticipos de comunismo. Es cierto que ese combate nos hace comunistas, en cuanto que defendemos y tratamos de concretar los principios del comunismo en las relaciones sociales, en la organización, en la lucha; pero hay que comprender al mismo tiempo, que para que pueda haber una sociedad realmente liberada de la herencia de la sociedad de clases tendrán que pasar generaciones enteras. Los traumatismos, opresiones, prejuicios, etc. que han dejado las sociedades de explotación, y mucho más bestialmente el capitalismo (basta con pensar en las guerras mundiales o las más recientes) continuarán teniendo un peso importante incluso en condiciones revolucionarias y de transición al comunismo (y probablemente habrá que librar un combate consciente y organizado contra ellos). Por eso, hablar de "autoliberación humana en la cotidianeidad", como hacéis en algún párrafo, nos parece ir demasiado lejos:
«Por lo tanto, la autoliberación material o de clase incluye, abarca o comprende toda otra autoliberación humana. Es en este sentido que se puede hablar de praxis revolucionaria integral, de clasismo revolucionario integral, de autoliberación integral o de comunismo integral.
Y todo esto, quepa decirlo, no solo como proyecto histórico sino como praxis desde aquí y ahora, en nuestra cotidianeidad pero también en nuestra proyectualidad histórica -social e individual-, no solo actuando hacia el comunismo sino desde el comunismo, no solo luchando por hacer la revolución sino por ser la revolución»
Sobre todo cuando, como desarrolla Marx en los Manuscritos de 1844, para que se desarrolle una verdadera esencia humana, para que se expresen realmente necesidades humanas, para que los sentidos mismos puedan gozar de forma humana, es necesaria la abolición de la propiedad privada[4]:
«El sentido que es presa de la grosera necesidad práctica tiene solo un sentido limitado. Para el hombre que muere de hambre no existe la forma humana de la comida, sino únicamente su existencia abstracta de comida; ésta bien podría presentarse en su forma más grosera y sería imposible decir entonces en qué se distingue esta actividad para alimentarse de la actividad animal para alimentarse. El hombre necesitado, cargado de preocupaciones, no tiene sentido para el más bello espectáculo. El traficante en minerales no ve más que su valor comercial, no su belleza o la naturaleza peculiar del mineral, no tiene sentido mineralógico. La objetivación de la esencia humana, tanto en sentido teórico como práctico es pues, necesaria, tanto para hacer humano el sentido del hombre como para crear el sentido humano correspondiente a la riqueza plena de la esencia humana y natural»
O como dice en otra parte del texto: «De esto (se refiere a la alienación -ndr-) resulta que el hombre (el trabajador) sólo se siente libre en sus funciones animales, en el comer, beber, engendrar, y todo lo más en aquello que toca a la habitación y el atavío, y en cambio en sus funciones humanas se siente como animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo humano en lo animal.
Comer, beber y engendrar, etc., son realmente también auténticas funciones humanas. Pero en la abstracción que las separa del ámbito restante de la actividad humana y las convierte en fin único y último, son animales».
Respecto al último punto que planteáis sobre el Periodo de transición, realmente no pudo haber un debate en la Reunión Pública (ni se plantea en la reseña), aunque sí hubo una mención por vuestra parte. Sabemos, por la discusión que pudimos tener con algunos de vosotros, que es un sujeto sobre el que estáis reflexionando.
Aunque no vamos a retomar aquí muchas de las cuestiones que planteáis (ya habrá tiempo y lugar para ello), no podemos dejar de señalar la diferencia sorprendente que hay entre algunas reflexiones, que muestran una percepción política profunda de los problemas que se plantean en el curso revolucionario y que parten del balance de la experiencia rusa, y otras afirmaciones que sólo pueden basarse en prejuicios que no consideran los acontecimientos.
Así por ejemplo, mientras se defiende la necesidad de una dictadura del proletariado, y se apunta que no puede ejercerse desde ningún Estado ni semiEstado, lo cual expresa un balance de la experiencia rusa, o cuanto menos una intuición brillante, por cuanto desde nuestro punto de vista señala un problema central de la tentativa revolucionaria en 1917 que ocupó durante mucho tiempo a algunas partes de la Izquierda Comunista, como BILAN o la Izquierda comunista de Francia, se plantea al mismo tiempo que...
«En resumen: criticamos y rechazamos la concepción socialdemócrata de la transición según la cual hay que "desarrollar" y "agudizar" los lados "progresistas" del capitalismo, que hay que "tomar el poder" estatal y/o que hay que "socializar" o "democratizar" la economía (el trabajo) y la política (el estado), y que que hay que "obrerizar" la administración de éstos, todo lo cual conducirá "necesariamente" al "socialismo" y luego al "comunismo"; porque todo esto se basa en una concepción, a su vez, economicista, mecanicista, etapista, ahistórica... burguesa de la historia y la sociedad, y sobre todo porque no critica lo fundamental: "qué se produce" y "cómo se produce" la vida humana social -ya no lo económico-, es decir no critica la producción mercantil capitalista o la dictadura social del valor y la ganancia; en consecuencia, no critica la estructura social de clases y la dominación estatal.»
...como si esas hubieran sido las premisas del programa revolucionario de los bolcheviques y de la IC, cuando basta leer El Estado y la revolución de Lenin, para cerciorarse de que no fue así; por no mencionar los textos del primer Congreso de la IC. Que la revolución proletaria no puede hacerse por la conquista del Estado burgués, sino por su destrucción, es algo que la experiencia de la Comuna de París ya había aclarado desde 1871, como reconocieron Marx y Engels.
Pero además esa forma de plantear un balance de la experiencia revolucionaria confunde el producto de la derrota (el capitalismo de Estado), con las premisas de la lucha. Es cierto que la IC estaba aún en muchas cuestiones, presa de la herencia de la socialdemocracia, que no llegó a captar hasta sus últimas consecuencias las implicaciones de la situación y la lucha revolucionaria en el periodo que le tocó vivir; así por ejemplo la posición de que el partido debe tomar el poder en nombre de la clase, que defendían los bolcheviques, pero también los espartakistas con Rosa Luxemburg y Pannekoek, o los bordiguistas... Sin duda esas posiciones, que en los momentos álgidos de la revolución quedaron en un segundo plano, como en Abril, cuando Lenin lanza la consigna de "Todo el poder a los soviets", pesan sin embargo como una losa ante el declive de la revolución.
Pero el capitalismo de Estado no es la visión de la revolución y del comunismo de Lenin y los bolcheviques, sino el producto de la contra-revolución estalinista. Stalin no es la continuidad de Lenin, sino su verdugo. Con vuestra exposición se pasa del planteamiento de la lucha revolucionaria al desenlace como si nada hubiera ocurrido en medio, o sea, escamoteando la confrontación de clases, la experiencia, las lecciones.
Hay varios puntos más sobre los que puede desarrollarse la discusión, como la naturaleza del trabajo, ¿El trabajo es capitalista? ¿Hay que abolir el trabajo así en general?, o la tesis que defendisteis en la Reunión Pública y que repetís en los comentarios, de que el desarrollo actual de las fuerzas productivas contribuiría a hacer innecesario un periodo de transición, etc. Pero por este texto ya es más que suficiente, porque hay un montón de puertas abiertas.
Así que lo dejamos aquí, esperando haber podido contribuir a plantear y desarrollar el debate.
Saludos comunistas.
[1] K. Marx, el 18 Brumario de Luis Bonaparte
[2] Hegel: Introducción a las lecciones sobre la Historia de la filosofía
[3] Una internacional no puede ser recuperada como tal por el Estado burgués, debido a la organización nacional de la burguesía; aunque eso no impide que se organice una parodia de internacional al servicio de un Estado burgués, como ocurrió con la IIIª Internacional bajo Stalin. No es así con los partidos nacionales, como los diferentes partidos Socialdemócratas que fueron integrados por sus respectivos estados nacionales no sin que se librara una lucha frente a la degeneración con diferentes cursos según las circunstancias y que no podemos desarrollar aquí.
[4] No en un sentido estrecho, como en la propiedad estatal que existía en los países del Este, donde persistía la propiedad privada como categoría; sino en un sentido histórico, por la apropiación colectiva social de los medios de producción
El 4 de abril, en el marco de las movilizaciones promovidas por la Federación Nacional de Mineros Artesanales de Perú, los mineros artesanales de las proximidades de Chala, Arequipa cortan la carretera Panamericana y se enfrentan a la policía que, armada hasta los dientes, se dispone a desalojarlos. El resultado de los enfrentamientos fue de 6 mineros muertos, que fuentes sindicales elevan a 14, y más de 20 heridos. La represión fue brutal e indiscriminada afectando por ejemplo al conductor de un mototaxi que no participaba en la protesta.
Lo primero y más importante ante estos acontecimientos es expresar la SOLIDARIDAD con estos trabajadores. En diversos lugares han surgido acciones de solidaridad que han desbordado el corsé de los sindicatos. Con ello se expresa una voluntad de defender las propias vidas y una justificada indignación contra el salvajismo de la represión y la hipocresía democrática con la que es ejercida.
Al mismo tiempo, esa hipocresía democrática con la que desencadenan la represión nos debe llevar a analizar y sacar lecciones de las trampas ideológicas que este conflicto ha puesto de relieve.
La región de Madre de Dios y también otras como la costa de Arequipa o la zona de Ica, han visto en los últimos años la afluencia de familias enteras que malviven en míseras chozas y que todos sus miembros, hombres, mujeres y niños, se ven obligados a un trabajo agotador para encontrar los minerales. Pero si son ellos los que sufren las enfermedades, las muertes por accidente, la represión de las múltiples mafias que les "protegen", su "recompensa" es apenas malvivir mientras que los beneficios del negocio minero son amasados por capitalistas locales, brasileños y rusos que son los dueños de las gigantescas dragas instaladas en los ríos las cuales producen una fuerte contaminación y que son los grandes magnates que explotan lo que se llama la "minería informal o artesanal".
Pero estos trabajadores no son víctimas solamente de las balas de la policía, sino también de la manipulación y los engaños de la acción combinada de Sindicatos, Patronal, Gobierno, medios de comunicación y demás instituciones burguesas, que les han arrastrado a luchar por la defensa de unos intereses que no son los suyos: la derogación del Decreto DU 012-2010 aprobado por el Gobierno para regular la minería informal.
Los mineros han caído prisioneros de la pugna de intereses entre dos sectores burgueses: los de la llamada minería formal y los de la llamada minería informal y artesanal. La agudización de la crisis económica mundial deja sentir sus efectos en todas partes del mundo, incluido Perú, y en todos los sectores económicos, incluida la minería (principal actividad económica de Perú) haciendo que esa pugna de intereses sea cada vez más encarnizada. Una serie explotaciones, exploraciones y otros proyectos mineros pararon sin más remedio frente a los efectos negativos de la crisis capitalista. Ahora cuando se viene recuperando de esa caída, han alistando a sus mejores Lobbistas en el congreso para dar batalla desde allí en pos de sus intereses: "regular la actividad minera informal" que representa un competidor frente a ellos (la gran minería) argumentando "que no pagan impuestos", "que generan demasiada contaminación", "explotan a niños" entre otros argumentos. Dicho de otro modo es el mercado la razón de este sangriento conflicto, donde solo se derrama sangre obrera
El interés del Estado peruano por regular la minería informal no tiene nada que ver con la lucha contra la contaminación medioambiental, ni con la eliminación de la explotación infantil -como cínicamente pretenden en sus discursos- sino con algo mucho más prosaico: recaudar impuestos de una actividad que hasta ahora estaba al margen de su pago. El interés de los empresarios de la minería formal, que también enarbola cínicamente los mismos argumentos ecológicos y de "defensa de la infancia" (como si ellos no contaminasen ni explotasen a sus trabajadores importándoles un rábano que sus hijos vivan en la miseria o mueran de hambre), es igualmente inconfesable: eliminar o al menos reducir en gran medida a un competidor para tratar de acrecentar su cuota de mercado. Por su parte el interés de llamada "minería informal" es mantener "las cosas como están"
Que se imponga el Decreto DU 012-2010 o que se derogue, que explote a los mineros un patrón "formal" o uno "informal", no va a suponer ninguna mejora para los trabajadores. ¡Recordemos el caso de la minera Yanacocha en Cajamarca donde las enfermedades y muertes han proliferado en medio de condiciones terribles de explotación!
El asunto del Decreto, de su aprobación o rechazo, envuelve una pelea entre capitalistas. En ella los trabajadores no tienen NADA QUE GANAR Y TODO QUE PERDER.
¿Qué lecciones podemos sacar de esta experiencia?
Los trabajadores, mineros o de cualquier otro sector, en Perú o en cualquier otra parte del mundo, no podemos dejarnos la piel en defender unos intereses que no son los nuestros sino los de nuestros explotadores. No podemos aceptar el terreno de división que desde el principio del conflicto han planteado los sindicatos, que han hecho luchar solos y aislados a los mineros "informales" mientras fomentaban la pasividad y el no involucrarse a los mineros de la minería "formal", sin olvidar el linchamiento mediático que el "sector informal" sufrió y que le separó más del resto de la clase y de la población en general. Sobre esto último denunciamos la vil amalgama que han hecho prensa, políticos, etc., que han presentado a las familias mineras como "bárbaros destructores del medio ambiente" y como "desalmados que explotan a sus propios hijos", ocultando que son los capitalistas y las mafias del "sector informal" quienes contaminan y quienes ponen unas tarifas tan irrisorias que obligan a que las familias empleen a los niños más pequeños para poder ganar un mínimo.
Ese terreno de división y aislamiento ha impedido que las reacciones solidarias e indignadas de muchos trabajadores ante la carnicería perpetrada en el asfalto de la Panamericana no pudieran ir más allá.
Aunque ya ningún periódico, ni televisión, hablan de estos muertos nuestros, el mejor homenaje que podemos hacerles es sacar las lecciones, comprender las trampas que se montaron y que se seguirán montando mientras como proletarios no sepamos defender las verdaderas armas de nuestro combate: la unidad, la solidaridad y la lucha común contra toda explotación, más allá de las divisiones de sectores, ramas y naciones, sean los patrones privados o estatales, nacionales o extranjeros, "formales" o "informales".
¡Por la organización y lucha autónomas de la clase obrera mundial!
¡Proletarios del mundo, uníos!
Abril 2010.
Grupo de Lucha Proletaria - Organización Anarco Punk - Corriente Comunista Internacional
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En Grecia la cólera es inmensa y la situación social explosiva. En este mismo momento. el Estado griego lanza ataques terribles contra el proletariado. Todas las generaciones obreras y todos los sectores están afectados de lleno. Los trabajadores del sector privado, los funcionarios, los desempleados, los jubilados, los estudiantes-precarizados... Nadie está a salvo. Toda la clase obrera está amenazada de sumirse en la miseria.
Frente a estos ataques, el proletariado no ha dejado de reaccionar. Los obreros están saliendo a la calle a batirse, mostrando así que no están dispuestos a aceptar sin resistencia los sacrificios que les exige el capital.
Pero por el momento esta lucha no consigue desarrollarse, no es aún una lucha masiva. Los obreros de Grecia viven momentos difíciles ¿Qué hacer cuando todos los medios de comunicación y todos los responsables políticos afirman que no hay más remedio que apretarse el cinturón para salvar al país de la quiebra? ¿Cómo resistir la apisonadora del Estado? ¿Qué métodos de lucha emplear para construir una relación de fuerzas favorable a los explotados?
Todas estas cuestiones no conciernen únicamente a los obreros que viven en Grecia, sino a los de todo el mundo. Además no hay que hacerse ninguna ilusión, la tragedia griega es un anticipo de lo que espera a los obreros en todas partes. De hecho ya se han anunciado oficialmente Curas de austeridad a la griega en Portugal, en Rumanía, en Japón y en España (¡donde el gobierno acaba de bajar el salario una media del 5% a los funcionarios entre otras medidas!). Todos estos ataques simultáneos revelan una vez más que los obreros, cualquiera que sea su nacionalidad, forman una misma clase que tiene en todas partes los mismos intereses y los mismos enemigos. La burguesía hace que el proletariado cargue con las pesadas cadenas del trabajo asalariado, pero sus eslabones unen a todos los obreros, de país en país, por encima de las fronteras.
En Grecia, son hoy nuestros hermanos de clase los que son atacados y han empezado dolorosamente a intentar batirse. Su lucha es también la nuestra.
Rechacemos todas las divisiones que intenta imponernos la burguesía. Al viejo principio de las clases dominantes, divide y vencerás, opongámosle la consigna de agrupamiento del proletariado: Proletarios de todos los países, ¡Uníos!
En Europa, la burguesía en cada país trata de hacer creer a los obreros que van a tenerse que apretar el cinturón por culpa de Grecia. La falta de escrúpulos de los gobernantes griegos, que habrían dejado que el país viviera a crédito durante décadas y además habrían amañado las cuentas públicas, sería la causa principal de una crisis de confianza internacional en el euro. Los diferentes gobiernos utilizan todos este pretexto engañoso para justificar, uno tras otro, la necesidad de reducir los déficits y la adopción de planes de rigor draconianos.
En Grecia, todos los partidos oficiales, empezando por el Partido "Comunista", agitan los sentimientos nacionalistas: «las fuerzas extranjeras son las responsables de los ataques», «Abajo el FMI y la UE»,«Abajo Alemania»; esas son las consignas que lanzan en las manifestaciones la izquierda y la extrema izquierda, que así, ignoran voluntariamente el capital nacional griego.
En Estados Unidos, si las bolsas caen, sería a causa de la inestabilidad de la Unión Europea; si las empresas cierran, sería a causa de la debilidad del euro, que afecta al dólar y a las exportaciones.
O sea, cada burguesía nacional acusa al vecino y ejerce sobre el proletariado que explota este chantaje infame: «aceptad los sacrificios, sino el país se debilitará y los concurrentes se aprovecharán». La clase dominante intenta inocular el nacionalismo, verdadero veneno para las luchas, en las venas obreras.
Este mundo dividido en naciones concurrentes no es el nuestro. Los proletarios no tienen nada que ganar encadenándose al capital del país donde viven. Aceptar hoy los sacrificios en nombre de la defensa de la economía nacional, significa preparar otros sacrificios más duros aún para mañana.
Si Grecia está al borde del abismo, si España, Italia, Irlanda y Portugal siguen el mismo camino, si Gran Bretaña, Francia, Alemania o Estados Unidos están en plena tormenta económica, es porque el capitalismo es un sistema moribundo. Todos los países están condenados a hundirse irremediablemente en este marasmo. Desde hace 40 años la economía mundial está en crisis. Las recesiones se suceden unas a otras. Sólo una huída adelante desesperada en el endeudamiento ha permitido al capitalismo obtener, hasta ahora, un poco de crecimiento. Resultado: hoy los hogares, las empresas, los bancos, los Estados, están todos sobre-endeudados. La quiebra de Grecia es la caricatura de la quiebra general e histórica de este sistema de explotación.
Los planes de austeridad anunciados constituyen un ataque frontal y generalizado a nuestras condiciones de vida. La única respuesta posible es un movimiento masivo de los trabajadores. Es imposible hacerles frente batiéndose desde la empresa o la administración donde trabajamos, o la universidad donde estudiamos, aislados, por grupos. Luchar masivamente es una necesidad, so pena de ser todos derrotados y condenados a la miseria.
¿Y qué hacen los sindicatos, esas oficinas etiquetadas de «especialistas oficiales de la lucha»? Organizan huelgas en múltiples centros de trabajo... sin buscar nunca que se unifiquen. Mantienen activamente el corporativismo, oponiendo particularmente los trabajadores del sector público y del privado. Pasean a los obreros de jornada en jornada acción estériles ¡Son de hecho los "especialistas de la división obrera"! Incluso se emplean a fondo en destilar el nacionalismo. Un solo ejemplo: la consigna más gritada en las manifestaciones de la GSEE (Confederación General de Trabajadores en Grecia) desde mitad de marzo ha sido...«¡comprad griego!».
Seguir a los sindicatos significa siempre ir a la división y la derrota. Los obreros han de tomar a cargo sus luchas, organizando por sí mismos las asambleas generales y decidiendo colectivamente las consignas y las reivindicaciones, eligiendo delegados revocables en todo momento y enviando delegaciones masivas a discutir con los trabajadores de los centros más próximos, las fábricas, las universidades, los centros de administración, los hospitales..., para animarlos a sumarse al movimiento.
Prescindir de los sindicatos, atreverse a tomar el control de las luchas, dar el paso de ir a buscar a nuestros hermanos de clase..., todo esto puede parecer enormemente difícil. Y ese es uno de los frenos actuales al desarrollo de la lucha. El proletariado tiene una falta de confianza en sí mismo; no tiene aún conciencia de la fuerza que representan sus formidables capacidades. Por el momento, la violencia de los ataques que lleva a cabo el capital, la brutalidad de la crisis económica, la falta de confianza del proletariado en sí mismo, actúan como factores paralizantes. Las respuestas obreras, incluso en Grecia, están bien lejos de lo que la gravedad de la situación exige. Sin embargo el porvenir pertenece a la lucha de clases. Frente a los ataques, la perspectiva es al desarrollo de movimientos cada vez más masivos.
Algunos nos preguntarán: «¿Por qué emprender esas luchas? ¿Dónde van a llevarnos? Puesto que el capitalismo está en quiebra, ninguna reforma es realmente posible y por tanto no hay alternativa». Y efectivamente, en el seno de este sistema de explotación, no hay ninguna salida. Pero negarse a ser tratados como perros y luchar colectivamente significa batirnos por nuestra dignidad, tomar conciencia de que la solidaridad existe en este mundo de explotación, y que la clase obrera es capaz de hacer vivir ese sentimiento humano inestimable. Entonces empieza a aparecer la posibilidad de otro mundo, un mundo sin fronteras ni patria, sin explotación ni miseria, un mundo hecho para la humanidad y no para el beneficio. La clase obrera puede y debe tener confianza en sí mismo. Es la única capaz de construir esta nueva sociedad y reconciliar a la humanidad consigo mismo, pasando «del reino de la necesidad al de la libertad (Marx)».
El capitalismo es un sistema en quiebra...
Pero otro mundo es posible: el comunismo
Corriente Comunista Internacional, 24 de mayo 2010, hoja distribuida a nivel internacional
Manifiesto del Segundo Encuentro de Esparevol
Presentamos a continuación el Manifiesto del Segundo Encuentro de Esparevol (Espacio Revolucionario de Encuentro y Debate), un foro que surgió hace más de un año[1] .
Esparevol forma parte del esfuerzo de toma de conciencia que pequeñas minorías desarrollan por todo el mundo. Esparevol concibe su actividad de manera internacionalista y abierta a esas minorías: «Estamos deseosos de alentar y participar de todas las iniciativas, más allá de las fronteras, de lucha y solidaridad de los trabajadores que parten de la búsqueda de su autonomía y de la negación de lo que les oprime y explota. Participar en todo lo que se mueve con ese ritmo, desde nuestra la perspectiva internacionalista y proletaria, o dicho de otra manera, la perspectiva que sabe y entiende que cuando un igual (con las mismas necesidades, intereses y anhelos) ha luchado en cualquier momento de la historia o lucha ahora en cualquier parte del mundo, somos también nosotros los que luchamos»
Esparevol tiene un planteamiento militante y comprometido, enfoca sus actividades «no con el ánimo de los estudiosos de los fenómenos sociales, sino desde la imperiosa necesidad de intervenir en la realidad, de ser un mordisco más (otro entre miles) en los pilares de la historia»
Hoy el grito de guerra de los medios de "comunicación", de gobernantes, sindicalistas, partidos defensores del sistema de todos los pelajes, es que ellos "bien querrían mejorar las cosas", pero que tropezarían con el Gran Obstáculo, así con mayúsculas, de la "pasividad", el "aburguesamiento", la "negativa a toda lucha" de "los obreros". Un mensaje concebido para hacernos sentir culpables, para desmovilizarnos y desmoralizarnos, para reírse de nosotros, para "demostrarnos" que somos "unos fracasados".
Frente a ello el documento no cae en ese terreno del lamento inoperante, de que "la clase obrera no lucha", "los obreros tragan con todo". El documento reconoce el desfase entre la gravedad de la situación y el nivel aún débil de la lucha obrera pero comprende con claridad que:
«No todo es lo aparente, un árbol no es tan solo la corteza. Cada vez más gente es consciente de que este estado de cosas es insostenible, que no hay garantía alguna de futuro, que las supuestas organizaciones de lucha de los trabajadores (sindicatos, partidos y similares), son organizaciones de lucha contra los trabajadores. En lo elemental un nivel de conciencia se va fraguando lentamente, aunque es cierto que no halla su materialización masiva, esa desilusión puede ser fértil si encuentra el camino de la verdadera (autoorganizada, solidaria, consciente) lucha: si se mira en la historia de la lucha de nuestra clase y en las pequeñas, débiles y dispersas luchas actuales que están, aunque apenas se perciban. Hay que mirar a Grecia (con todas sus limitaciones), como a las luchas silenciadas en Rumania, Argelia, Turquía,... Afirmamos que la clase (aunque sea renqueando) se mueve y es necesario hacer visible ese movimiento que todos sus enemigos tratarán de ocultar y frenar»
Parten de un análisis realista y sobrio de la situación de la clase obrera desde el que se plantean como contribuir a su avance y superación. Así, frente a "huelgas" como el 8 de junio, concebidas para desmovilizar y desmoralizar, plantea «Contra las movilizaciones "realmente existentes", solo cabe la impugnación del proletariado y para contribuir a ella nos planteamos participar en las (des)movilizaciones denunciando lo que son y proponiendo verdaderas herramientas de reflexión y lucha de clase: asambleas generales y abiertas a todos los trabajadores» y «alentar comités de lucha, gérmenes de futuras asambleas abiertas, que participen de la escasa, pero cierta autoactividad de los trabajadores y denuncien a los falsos críticos y sus (des)movilizaciones».
Frente a la labor de ocultación y desinformación que la burguesía promueve frente a unas luchas obreras que surgen aquí y allá, los compañeros tratan de hacerlas visibles y se dan los medios para ello pues en su blog hay informaciones actualizadas de las luchas recientes[2].
Pero, los compañeros animan igualmente una labor de clarificación y debate para hacer de Esparevol «un lugar de encuentro abierto al debate y la acción honesta entre personas y grupos que pretenden cambiar el mundo, trasformar la vida», para lo cual «nos seguiremos dando medios de debate por la red (nuestro modesto Blog) y presenciales: debates abiertos en distintas ciudades, como los que ya venimos realizando, donde se desarrolle la clarificación y encuentre lugar la teoría que precisamos para entender y cambiar "las cosas"».
Apoyamos la actividad de Esparevol, animamos a participar en ella. Ante una situación donde cada vez más la miseria, la crisis, la barbarie, se hacen más evidentes, el único camino es la lucha masiva y consciente de todos los trabajadores.
CCI
MANIFIESTO II ENCUENTRO DEL ESPAREVOL
A finales del pasado mes de mayo nos reunimos en la huerta de Valencia compañeros de diferentes puntos del estado, vinculados al Espacio Revolucionarios de Encuentro y Debate (ESPARVOL) en el II encuentro de este. El primer encuentro de ESPAREVOL se realizó en enero de 2009 donde sentamos las bases para la puesta en marcha de un "espacio" que cubriera las necesidades de dialogo y encuentro de los trabajadores conscientes, las minorías revolucionarias y todos aquellos que buscan salidas a la debacle social en la que nos hayamos[3].
En aquel primer encuentro nos dimos unos medios muy sencillos para intentar mantener y alimentar el debate y lanzamos un primer (y hasta el momento único) manifiesto abordando las cuestiones e inquietudes que habíamos tratado.
Este segundo manifiesto ahonda sobre esos primeros pasos y trata de resumir los temas de este II encuentro de Esparevol, no con el ánimo de los estudiosos de los fenómenos sociales, sino desde la imperiosa necesidad de intervenir en la realidad, de ser un mordisco más (otro entre miles) en los pilares de la historia.
Imposible empezar a hablar, sin referirnos a lo cotidiano, a la Evolución de la crisis económica actual y del sistema capitalista. Evidenciamos en este punto la crisis histórica del capitalismo, su lento y brutal agotamiento que sume a la humanidad en las postrimerías de la barbarie. Los ataques directos a las condiciones de supervivencia de los trabajadores en todo el mundo evidencian que el capital solo puede acumularse pauperizando hasta el extremo nuestras condiciones de vida pero también que esta medida es analgésica y no resuelve la contradicción real de este sistema, que ha agotado sus posibilidades de crecimiento. No pensamos que la crisis tenga solución (ni siquiera los economistas burgueses lo creen) dentro del Modo de Producción Capitalista, ni las "alternativa" al mismo, solo a través de su superación, de su destrucción, la humanidad puede reencontrarse con la Vida.
Y sin embargo echando un vistazo a la situación de los trabajadores: su nivel de conciencia, sus luchas, sus dificultades y posibilidades, chocamos con una aparente apatía, con el inmovimiento de las "masas" y el desanimo generalizado. Ni tan siquiera las minorías mas "espabiladas" parecen tener respuestas y mucho menos fuerzas para afrontar la situación. Pero no todo es lo aparente, un árbol no es tan solo la corteza. Cada vez mas gente es consciente de que este estado de cosas es insostenible, que no hay garantía alguna de futuro, que las supuestas organizaciones de lucha de los trabajadores (sindicatos, partidos y similares), son organizaciones de lucha contra los trabajadores. En lo elemental un nivel de conciencia se va fraguando lentamente, aunque es cierto que no halla su materialización masiva, esa desilusión puede ser fértil si encuentra el camino de la verdadera (autoorganizada, solidaria, consciente) lucha: si se mira en la historia de la lucha de nuestra clase y en las pequeñas, débiles y dispersas luchas actuales que están, aunque apenas se perciban. Hay que mirar a Grecia (con todas sus limitaciones), como a las luchas silenciadas en Rumania, Argelia, Turquía,... Afirmamos que la clase (aunque sea renqueando) se mueve y es necesario hacer visible ese movimiento que todos sus enemigos trataran de ocultar y frenar.
Yéndonos a la cercanía de lo inmediato, los ataques a la griega promulgados por Zapatero y orquestados por toda la burguesía, se nos dan en dos tiempos: el primero el tijeretazo a nuestras condiciones de supervivencia, obvio y brutal; pero el segundo, el que cierra la pinza, son las (des)movilizaciones que preparan los sindicatos y alientan los izquierdistas. Estos nos ofrecen la falsa dicotomía de "quedarse en casa o salir a la calle para nada". Sus (des)movilizaciones, a golpe de pito, tratan de impedir la posibilidad de un debate real entre los trabajadores, de una organización real y asamblearia de los trabajadores, de una lucha real y unificada de los trabajadores. Nos quieren hacer creer que "estas huelgas (sin debate), estas manifestaciones (procesionales), esas asambleas (antiasamblearias) son lo único que se puede hacer". Contra las movilizaciones "realmente existentes", solo cabe la impugnación del proletariado y para contribuir a ella nos planteamos participar en las (des)movilizaciones denunciando lo que son y proponiendo verdaderas herramientas de reflexión y lucha de clase: asambleas generales y abiertas a todos los trabajadores.
Mirándonos en la situación actual, haciendo Balance del trabajo de ESPAREVOL y lo que nos gustaría ser, como parte que somos de una clase, de una humanidad que sufre (demasiado ya), que lucha (poco), que gira (mucho) en volandas de la depresión y la ansiedad, también nos vemos a nosotros mismos. Observamos que Esparevol no ha sido el instrumento que hubiéramos deseado, que carece de todo lo que hoy adolecen nuestra clase, que no dejamos de ser un reflejo de lo que somos: dispersos, con dudas, sin certezas.
Y en ese sentido de entender las carencias actuales, sin miedo y sin revolcarnos en las limitaciones, entendemos que Esparevol debe perseverar en ser lo que pretende: un lugar de encuentro abierto al debate y la acción honesta entre personas y grupos que pretenden cambiar el mundo, trasformar la vida.
Por ello nos seguiremos dando medios de debate por la red (nuestro modesto Blog) y presenciales: debates abiertos en distintas ciudades, como los que ya venimos realizando, donde se desarrolle la clarificación y encuentre lugar la teoría que precisamos para entender y cambiar "las cosas".
Pero también queremos intentar alentar comités de lucha, gérmenes de futuras asambleas abiertas, que participen de la escasa, pero cierta autoactividad de los trabajadores y denuncien a los falsos críticos y sus (des)movilizaciones. Igualmente consideramos fundamental extender la información de las luchas de los trabajadores en cualquier recodo del mundo para ir dando pistas de cuales son los caminos, para responder a ese, cada vez más imperioso, "¿que hacer?", que sin referentes, sin espejos donde vernos con nuestros hermanos que luchan, nos arrima a la catatonia.
En sintonía con lo expuesto estamos deseosos de alentar y participar de todas las iniciativa, mas allá de las fronteras, de lucha y solidaridad de los trabajadores que parten de la búsqueda de su autonomía y de la negación de lo que les oprime y explota, sea en los aspectos mas generales o en la cotidianeidad de las pequeñas, pero imprescindibles, luchas por la supervivencia. Participar en todo lo que se mueve con ese ritmo, desde nuestra la perspectiva internacionalista y proletaria, o dicho de otra manera, la perspectiva que sabe y entiende que cuando un igual (con las mismas necesidades, intereses y anhelos) ha luchado en cualquier momento de la historia o lucha ahora en cualquier parte del mundo, somos también nosotros los que luchamos.
ESPACIO REVOLUCIONARIO DE ENCUENTRO Y DEBATE.
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[1] Ver Una iniciativa de debate y encuentro en https://es.internationalism.org/node/2495 [105] , el foro de los compañeros es https://esparevol.foroactivo.com/ [93]
[2] Ver en su blog http://esparevol.foroactivo.com/noticias-informaciones-y-comunicados-obreros-f9/ [106]
[3] Ver en nuestro blog: https://esparevol.foroactivo.com/general-f1/esparevol-espacio-revolucionario-de-debate-y-encuentro-t6.htm [107]
En el marco de las discusiones del Círculo Obrero de Debate de Barcelona, de una reciente Reunión Pública de la CCI y en general del Foro Esparevol[1], el compañero Tamer ha hecho dos aportaciones a la discusión[2]. Las saludamos, saludamos su valentía y su criterio en exponer sus puntos de vista. Creemos que al discutir públicamente su postura podremos aclarar mejor entre todos dos puntos fundamentales: ¿hacia dónde va la lucha de la clase obrera? ¿Cuál es el papel de los comunistas?
Se trata de dos cuestiones que interesan a muchos compañeros, no solamente en el medio politizado proletario de Barcelona o a nivel de España sino en todo el medio internacionalista que hoy está emergiendo en los 5 continentes. Aquí nos interesa ver las posturas que expresa el compañero, conforme al auténtico espíritu proletario de debate se trata de ver qué se dice y no quién lo dice. De ahí que las críticas o las posiciones opuestas que podamos exponer parten de un respeto profundo al compañero y a todo lo que está aportando.
El estilo con el que el compañero se expresa resulta a veces difícil de comprender, su tendencia a encadenar una idea tras otra sin dar un mínimo respiro hace que se pierda el hilo de lo que quiere decir. Puede que lo hayamos interpretado mal. No obstante, confiamos que en el debate el compañero aclarará y definirá más su posición, rectificaremos gustosos si hemos sacado alguna conclusión errónea.[3]
Los puntos que compartimos
En todo debate proletario hemos de partir de aquello que nos une para desde ahí manifestar lo que nos separa. En los dos textos del compañero hay puntos que compartimos:
a) La decadencia del capitalismo
El compañero comprende que el modo de producción capitalista está en un proceso de decadencia irreversible: « Sin embargo, todos los Modos de Producción están sujetos a un desarrollo que culmina inevitablemente en un punto a partir del que la propia economía -y no subjetivamente los miembros de la clase dominante ni los gestores a su servicio-, empiezan a carecer de un marco de condiciones que ofrecer. Ese punto abre una vía posible para la clase explotada, no más: destrucción del Modo de Producción y, mientras tanto, padecimiento de las implicaciones inextricables a la inoperancia objetiva creciente del Modo de Producción».
La revolución proletaria no puede hacerse en cualquier momento ni es el producto de una minoría audaz que aprovecharía una situación favorable para conducir el género humano al paraíso. Frente al idealismo y el voluntarismo, Marx puso en evidencia que «Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización»[4]
Como afirmó el primer Congreso de la Internacional Comunista (1919) el periodo histórico abierto por la Primera Guerra Mundial (1914-18) y la Revolución de Octubre 1917 es la época donde el declive irreversible del capitalismo pone a la orden del día la Revolución Comunista Mundial.
b) El problema es el Capital
El compañero denuncia las ideas que explican los desmanes de esta sociedad en función de "malas políticas económicas", "sectores especuladores o egoístas", "los mercados" etc. Deja muy claro que «El comunismo no avanza sin haber barrido de la conciencia proletaria ese paradigma de lucha que ve capitalistas y sus deseos, en lugar de ver al capitalismo -con sus límites de respuesta e integración, con sus épocas, con todo el arco de necesidades, y no tan sólo ni fundamentalmente intereses utilitarios, que el Modo de Producción asigna a los capitalistas mismos, y así con el comportamiento de clase aparejado a ellas»
El capitalismo es un sistema cuyas leyes conducen a la destrucción de la humanidad en medio de sufrimientos inenarrables. Ninguna fracción "más progresista" del Capital, ninguna reforma, ninguna "voluntad popular", podrán detenerlo, solamente su destrucción como sistema social podrá abrir la vía hacia la liberación de la humanidad.
c) La denuncia del "realismo conservador"
El compañero denuncia un "realismo" y un "sentido común" que nos conducen a aceptar mansamente esta sociedad "tal cual es" porque "es lo que hay": «Los límites estructurales que circunscriben a las perspectivas de los proletarios contra los capitalistas, también se ven, o el empresario las muestra: "Mirad la caja vacía", "Mirad los números rojos", "Es así; no es culpa mía", "Tendré que cerrar la empresa", "Quien pudiera, sobreviva". Pero, la negación de las Instituciones sociales que enmarcan la vida de unas y otras clases y que definen la relación entre ellas, no se ve en tanto que negación histórica, es decir, en tanto que nuevo mundo erigido sobre la liberación respecto de esas Instituciones objetivas nucleares: económicas, políticas, culturales, de relaciones, valorativas y éticas. La apariencia -no como mentira, sino como aparición y manifestación real: phenomenon- conforma el campo visual de la "vida práctica", es decir, conforma las inducciones emergiendo a partir de la "práctica de vida"»
Todo eso que se llama "realismo", "espíritu práctico", "sentido común", no son sino manifestaciones pedestres del más lato y torpe de los idealismos. En primer lugar porque conduce a ver la realidad que nos rodea como una foto fija y estática que ni comprende la dinámica pasada que ha llevado a ella ni la dinámica futura que puede esconderse tras la superficie. En segundo lugar porque lleva a agarrarse a utopías reaccionarias: que los capitalistas "compartan los sacrificios", que el Estado se ponga del lado de los más desfavorecidos, que la ley le pare los pies a los especuladores...
La propiedad no revolucionaria del proletariado
El compañero se plantea la lucha por el comunismo, se define como comunista y dice creer en la naturaleza revolucionaria del proletariado. Sin embargo, el debate surge cuando distingue en el proletariado dos "propiedades": una revolucionaria y otra no revolucionaria.
En su texto En relación a la lucha económica y la subversión comunista, el compañero explica en qué consiste la propiedad no revolucionaria del proletariado: « En otras palabras: la conciencia de rechazo que el proletariado desarrolla frente a las imágenes más monstruosas del sistema, y frente a la dureza del malvivir que soporta bajo el sistema, no es consciencia, pues el proletariado, ni identifica su condición de clase como ser en contradicción irresoluble bajo el capitalismo, y ni mucho menos identifica el curso político con que debe canalizar esa contradicción hacia su resolución socialista».
De forma todavía más precisa, nos dice que «El proletariado desengañado de la democracia tiende al apoliticismo. El proletariado desengañado de los sindicatos estatales tiende a renegar de la necesidad de dotar de unidad y continuidad sindicales a las luchas por sus condiciones de vida (...) El obrero desempleado adopta el trabajo como horizonte de reivindicaciones o de expectativas, mientras el obrero empleado sueña con un "dolce far niente" ocioso y de descanso. El proletariado indignado por la guerra acostumbra a abrazar posturas latente o claramente pacifistas. El proletariado repudia el nacionalismo pero ese mismo repudio le conduce al apoyo inconsciente al nacionalismo (...) En definitiva, el proletariado en su generalidad no llega a formular la negación dialéctica de su propia negación espontánea reflexiva del capitalismo, y así acaba quedando atrapado en una u otra dimensión "alternativa" de la matriz de la ideología dominante».
¡Peor aún!: «ese rechazo proletario de su propia existencia insatisfactoria no contiene germen (ni puede auto-producírselo) que, fecundándose y aflorando parejo al curso evolutivo de las luchas proletarias inspiradas por su necesidad de darse condiciones de cobertura de sus necesidades de clase (necesidades capitalistas, al fin y al cabo), irrumpa destripando la vieja membrana de mundo de referencia y se revele como nueva cualidad entrañada por el proletariado».
El compañero traza sobre el papel, un ejercicio teórico sobre los resultados de una lucha económica y nos enuncia dos posibles resultados: el A y el B. Resultado A: «Si la lucha da frutos más o menos satisfactorios, la conclusión empírica consecuente es que es posible continuar mejorando proletariamente, al menos a cierto nivel. La identidad proletaria objetiva se nutre así de su mecánica percepción subjetiva y se instala con mayor estabilidad como Capital Variable». Dicho simplemente: si la lucha es victoriosa el proletariado se vuelve más explotado, más clase para el capital. Pero sí el Resultado es B «El proletariado va acercándose así, a cada movimiento, a ese estado de masa totalmente vendida al soplar de los vientos del Capital y sin energía que consagrar a todo cuanto no sea llegar a sobrevivir día a día».
La propiedad revolucionaria del proletariado
En resumidas cuentas, si el proletariado lucha y gana, mal; si lucha y pierde, peor. El proletariado no puede rechazar la guerra, ni los sindicatos, ni la democracia, ni el nacionalismo, tampoco puede rechazar su propia existencia insatisfactoria, haga lo que haga está irremisiblemente condenado a caer en el terreno del capitalismo porque sus necesidades como clase son "necesidades capitalistas, al fin y al cabo".
¿Dónde está la "propiedad revolucionaria" del proletariado? El compañero nos dice: « Pero entonces, si, ni la cualidad de explotado por ella misma, ni la evolución fenoménica de esa cualidad en el marco existencial proletario, componen la substancia de la Propiedad revolucionaria proletaria, ¿qué compone esa substancia?», a lo que responde que « las implicaciones socio-estructurales indesligables de la cualidad de explotado son las que hacen del proletariado la clase revolucionaria del capitalismo. Pero ello jamás haciéndolo -fuera de repente o evolutivamente- revolucionario para sí, sino en tanto que esas implicaciones socio-estructurales de la explotación hacen del proletariado una fuerza: 1º. Capaz de ser puesta al servicio de un proceso de abolición de toda clase de Capital como Capital (...) 2º. Capaz de culminar este proceso con éxito y de poner en marcha las nuevas bases productivas, cuyo correlato al nivel de la distribución es la abolición de la mercancía (...) 3º. El proletariado es una Fuerza Productiva que necesita realizar esa capacidad histórica que entraña debido a las implicaciones socio-estructurales inherentes a su condición de explotado. Su capacidad es su necesidad porque, bajo el capitalismo, ni puede seguir desarrollándose o empleándose como Fuerza Productiva en su desarrollo efectivo, ni su sustento integrado en el trabajo capitalista o en el consumo mercantil es compatible con el sustento competitivo capitalista de la producción».
De esta larga aseveración lo único que responde realmente a la pregunta es el primer punto, cuando dice que el proletariado es una fuerza "capaz de ser puesta al servicio de un proceso de abolición del capital". ¿Quién pone al servicio de ese proceso a la fuerza proletaria? El compañero se ha encargado de excluir categóricamente al proletariado mismo. Tiene que ser una fuerza exterior o superior a él. ¿Quién?
En un pasaje anterior nos lo aclara « En este sentido, toda la ganancia de habilidad de lucha, toda ganancia de sentimiento de solidaridad, toda ganancia en la identificación de clase más allá de marcos clasificatorios profesionales, de sector, territoriales o de procedencia, toda ganancia en el terreno de la consciencia en torno a la necesidad de unificación de luchas, toda ganancia de auto-comprensión de fortaleza colectiva, toda ganancia formativa estratégica, toda ganancia en la consecución de condiciones mínimas para poder sacar al proletariado respecto del horizonte perceptivo de la supervivencia y de la inercia energética hacia la conservación adaptativa..., son ganancias cuyo "cuantum revolucionario" suma signo negativo mientras no sean puestas, por la Vanguardia comunista, en conjunción dentro de la racionalidad revolucionaria que las positivice (llamo a este proceso dotación de Dirección comunista a la lucha de clases)».
Así pues, la "propiedad revolucionaria" reside en el "proceso de dotación de dirección comunista a la lucha de clases". Esta "dirección comunista" no debe desdeñar las luchas del proletariado pero dentro de ellas ha de intervenir para decirles que no sirven para nada pues « ¿Es tarea de los comunistas ser sol y lluvia sobre ese terreno?: no hay simiente revolucionaria guardada por ese terreno. No importa su fertilidad o esterilidad de frutos; son frutos estériles al comunismo. ¿Van a dejar de darse estas luchas? Al contrario: están determinadas a proliferar. ¿Vamos los comunistas a marchar con este movimiento real del proletariado? Los comunistas no somos una secta, sino el orden que organiza y que dirige a la colosal fuerza humana que el proletariado es, disponiéndola al servicio de la revolución. Sin embargo (...) el comunismo teórico va a marchar con el movimiento real del proletariado, no para servirlo en la afirmación de sus contenidos; va a desvalorizar esos contenidos dirigiendo la mirada proletaria hacia otra dimensión, hacia los referentes socialistas de la organización de la producción».
Así pues, los comunistas se dirigen a los proletarios diciéndoles ¡dejad al lado vuestras luchas miserables![5], ¡Entregadnos a nosotros la dirección de vuestra "colosal fuerza"! ¡Nosotros dirigiremos vuestra atención "hacia los referentes socialistas de la organización de la producción"!
¿Y en qué consisten esos "referentes socialistas"? El compañero señala la siguiente perspectiva: «plantillas enteras de proletarios, justamente para auto-mantenerse como proletarios, han tenido y, sobre todo, van a tener que apropiarse del Capital, haciéndose propietarios y asegurándose así subsistir con su propia explotación. Este proceso desatado, no destruye el Capital (...) tampoco se trata de un proceso que genere o que facilite consciencia proletaria respecto de la necesidad de destruir el Estado capitalista (...). La apropiación proletaria de Capital en unas y otras ramas de la producción es revolucionaria en el sentido exclusivo de que, siendo esos proletarios sujetos a la acción de los comunistas por dirigirlos hacia la destrucción del Estado capitalista, nos brinda a los proletarios en lucha revolucionaria un tejido productivo con el que sustentarnos y con el que dotarnos de medios militares, lo que significa dar un paso de gigante tanto porque nos libramos, aun parcialmente, del chantaje subsistencial que los capitalistas intentan imponer».
Así pues, el compañero propone como perspectiva "táctica" un objetivo -la autogestión de empresas "abandonadas por el capital"- que él mismo reconoce que ni "destruye el capital" ni genera "conciencia de la necesidad de destruir el Estado Capitalista" (¡¡¡).
Ese objetivo -el mismo compañero lo reconoce- gira totalmente en la órbita del capital. Entonces ¿cómo es posible que sea válido en la lucha por el comunismo? Solamente porque está dirigido por los comunistas. Esto abre una puerta potencialmente muy peligrosa: cualquier objetivo táctico aunque refuerce al capital será válido para avanzar hacia el comunismo con tal de estar dirigido por comunistas. El proletariado no es capaz de ninguna de las maneras de luchar por el comunismo como se ha encargado de demostrar el compañero. Pero por eso mismo si es dirigido por los comunistas entonces si que puede caminar en esa dirección aunque su "lucha" consolide el capitalismo.
No estamos exagerando ni haciendo una caricatura porque el compañero no tiene ningún inconveniente en que sean utilizados los sindicatos: «El hecho de que los comunistas que pertenecen al proletariado socio-económico, formen sindicatos -o como prefieran llamar a las estructuras de lucha económica-, no es ni loable ni censurable; sencillamente está determinado a ser, igual que está determinado a hacerlo el proletariado no comunista en su movimiento de agarrarse al suelo capitalista (...) así actúa y va a actuar el proletariado como proletariado; no como proletariado comunista»[6].
Un pensamiento basado en las nubes de la especulación abstracta
Hemos intentado citar lo más ampliamente posible al compañero con objeto de intentar comprender lo que defiende y no hacer caricaturas. Si esas son realmente sus posiciones vamos a formularles una crítica severa.
Lo primero que nos llama la atención en sus 2 textos es que sus conclusiones no se basan en un análisis de experiencias concretas, bien sean históricas, bien sean recientes, sino en todo un argumentario que fluye de una lógica completamente abstracta.
Este método es defendido por Tamer con el siguiente argumento: «La esencia no emerge sin ciencia. Y, a su vez, es mentira que la ciencia comunista emerja del análisis de las experiencias, lecciones, memoria y de la lucha de clases como si éstas compusieran un banco conceptual vivo que sintetizar mecánicamente en textos. Marx y Engels estuvieron en la brecha en París durante la revolución de 1848, disparando tras la barricada y delante de ella. Dieron lucha en la Liga de los Justos contra el misticismo de Weitling. Siguieron y animaron las luchas obreras del Ruhr, Se interesaron por conocer las condiciones de vida del proletariado en Inglaterra. Pero no fue con estos materiales que Marx escribió Contribución a la crítica de la Economía Política (...) Sólo cuando Marx y Engels hubieron identificado la esencia contradictoria del Modo de Producción capitalista, pudieron transmutar esa ciencia suya en una ofrenda para los proletarios (...) no hubo Manifiesto del Partido Comunista sin la averiguación anterior de las Leyes de la historia en general -que gobiernan la sucesión de los Modos de Producción- y del capitalismo en particular. A su vez, El Capital no emana de la asistencia a la lucha de clases por parte de un Marx que, armado de su genio, sacara a ésta un jugo suyo de ideas implícitas, sino que es el producto de los varios años que Marx pasó consigo mismo, encerrado entre libros en la Biblioteca británica»
Es verdad que el marxismo no es un reflejo pasivo de la experiencia de la lucha de clases sino que es un factor activo en su evolución, es decir, que el marxismo participa y transforma el propio movimiento proletario del que se reclama y en el que se inscribe. También es justo señalar que el marxismo no se limita a "analizar la lucha de clases" sino que estudia y comprende lo mejor del pensamiento y las ciencias legadas por la historia de la humanidad. Lenin dice en Tres fuentes y tres partes del marxismo «el marxismo es el sucesor natural de lo mejor que la humanidad creó en el siglo XIX, la filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés» [7]
Sin embargo, es radicalmente erróneo pensar que el marxismo sería el producto de un "Marx encerrado consigo mismo". Lenin clarifica en la obra antes citada que «La historia de la filosofía y la historia de las ciencias sociales enseñan con toda claridad que no hay nada en el marxismo que se parezca al sectarismo, en el sentido de una doctrina encerrada en sí misma, rígida, surgida al margen del camino real del desarrollo de la civilización mundial».
Marx estaba en contra del método que le atribuye el compañero pues ya en los Anales Franco-Alemanes (1843) afirmó con rotundidad que «nosotros no nos enfrentamos al mundo doctrinalmente, esgrimiendo un nuevo principio y exclamando ¡he aquí la verdad arrodíllate! Brindamos al mundo nuevos principios deducidos de los principios del mundo». Pero el Manifiesto Comunista es todavía más inequívoco: «Los comunistas no forman un partido aparte de los demás partidos obreros. No tienen intereses propios que se distingan de los intereses generales del proletariado. No profesan principios especiales con los que aspiren a modelar el movimiento proletario. Los comunistas no se distinguen de los demás partidos proletarios más que en esto: en que destacan y reivindican siempre, en todas y cada una de las acciones nacionales proletarias, los intereses comunes y peculiares de todo el proletariado, independientes de su nacionalidad, y en que, cualquiera que sea la etapa histórica en que se mueva la lucha entre el proletariado y la burguesía, mantienen siempre el interés del movimiento enfocado en su conjunto».
Quizá el compañero no esté de acuerdo con el método de Marx. Tiene no solo el derecho sino el deber de exponerlo públicamente porque ni Marx ni nadie son infalibles, pero lo que si debemos exigirle es que no atribuya a Marx ideas o posiciones que no le pertenecen.
Un debate que no es nuevo
Este método de rechazo de la experiencia histórica del proletariado conduce al compañero a formular ideas que en realidad son muy viejas. Ya estuvieron en boga en las corrientes modernistas de los años 70 y 80 del siglo XX que afirmaban que "el proletariado es una clase para el capital" y que, en consecuencia, su única perspectiva es "negarse a sí mismo como clase".
Pero remontándose más lejos, las mismas ideas que formula el compañero estuvieron en el centro del debate entre Marx y Proudhon en el libro La miseria de la filosofía, aparecido en 1847.
Marx comenta: «los socialistas les dicen a los obreros: no os unáis porque, a fin de cuentas, ¿qué vais a ganar? ¿Un alza de salarios? Los economistas os demostrarán de sobra que los pocos céntimos que podéis ganar, en caso de tener éxito, serán seguidos por un descenso permanente. (...) Y nosotros, en nuestra condición de socialistas, nosotros os diremos que apartando esta cuestión del dinero, seguiréis siendo los obreros, y los patronos serán siempre los patronos, antes y después» (página 293 edición española).
Marx consideraba a esas corrientes socialistas como revolucionarios sinceros, lo que criticaba en ellos es que negaran toda relación entre las luchas inmediatas obreras en el viejo mundo y el nuevo mundo al que aspiraban. De ahí que «los economistas quieren que los obreros permanezcan en la sociedad tal y como está formada y tal como ellos la han consignado y sellado en sus manuales. Los socialistas quieren que los obreros dejen como está la vieja sociedad para poder entrar mejor en la nueva sociedad que les han preparado con tanta previsión» (ídem.)
Y ¿por qué los socialistas no veían nada revolucionario en el proletariado y no establecían ninguna relación orgánica entre sus luchas contra la vieja sociedad y la perspectiva de la nueva sociedad? Porque tomaban una foto fija de los efectos que produce la explotación en los obreros: «La división del trabajo reduce al obrero a una función degradante; a esta función degradante le corresponde un alma depravada; a la depravación del alma le corresponde una reducción siempre creciente del salario. Y para probar que esta reducción de salarios corresponde a un alma depravada, el Señor Proudhon dice, para tranquilizar su conciencia, que la conciencia universal lo que así lo quiere» (página 237).
Es decir, como el mismo Marx apostilla, no veían en LA MISERIA MAS QUE LA MISERIA y no captaban el lado revolucionario que encierra. Las luchas inmediatas de la clase obrera constituyen una de las vías[8] que tiene el proletariado para forjarse como clase revolucionaria: «la gran industria aglutina en un lugar a una masa de personas en la que nadie conoce a nadie. Pero el mantenimiento del salario, ese interés común que tienen contra los patronos, los une en una misma idea, la resistencia, la coalición. De esta forma, la coalición tiene siempre un doble objetivo, el de poner fin a la competencia entre ellos para así poder llevar a cabo una competencia general contra el capitalista. Si bien el primer objetivo de la resistencia solo fue el mantenimiento de los salarios, a medida que los capitalistas se unían a su vez en torno a la idea de la represión, las coaliciones, aisladas al principio, se forman en grupos y, frente al capital siempre unido, se hace más necesaria la defensa de la asociación que la del salario. Esto es tan cierto que los economistas ingleses están perplejos al ver que los obreros sacrifican una buena parte de su salario a favor de las asociaciones que, para los economistas, solo están establecidas en defensa del salario. En esta lucha -una verdadera guerra civil- se reúnen y se desarrollan todos los elementos necesarios para una batalla futura. Una vez llegado a ese punto, la asociación adquiere un carácter político» (página 295).
Los argumentos de lógica formal degeneran en silogismos: como el proletariado aspira a abolir el trabajo asalariado toda lucha en defensa de sus salarios es una lucha "para el Capital". Frente a ello hemos de situarnos en la comprensión concreta de la dinámica histórica de la lucha de clases: «la clase trabajadora, sustituirá en el curso de su desarrollo, a la antigua sociedad civil con una asociación que excluirá las clases y su antagonismo: ya no habrá poder político propiamente dicho, ya que el poder político es precisamente la concreción oficial del antagonismo en la sociedad civil» (página 298).
El partido comunista por el que luchamos
¿No hubiera sido mejor que el compañero hubiera confrontado sus posiciones con ese debate de hace 160 años? No estamos diciendo -ni mucho menos- que siga a Marx a pies juntillas. Lo que decimos es que considere antes la argumentación contraria de Marx y parta de ella, bien para rebatirla bien para asumirla.
Abordemos ahora la solución que propone el compañero: el desarrollo de la dirección comunista. Nosotros estamos por la constitución del Partido Comunista Mundial. Ahora bien ¿cómo abordar el combate por esa formación? Nosotros pensamos que debe llevarse a cabo a partir de la experiencia histórico - mundial del proletariado. Debe tomarse en cuenta las lecciones de más de 200 años de intentos de crear y desarrollar una actividad organizada por parte de los comunistas: desde la Liga de los Iguales de Babeuf a fines del siglo XVIII a la Liga de los Comunistas (1847) hasta las fracciones de la Izquierda Comunista pasando por las experiencias de las 3 Internacionales: la AIT (1864-76), la 2ª Internacional (1889-1914) y la Internacional Comunista (1919-28).
No podemos aquí más que hacer unas breves reflexiones[9]. Para nosotros la actividad organizada de los comunistas forma parte integral de la lucha de clase del proletariado. Es un elemento de primer orden en su evolución. Necesita de la contribución teórica y agitativa de los comunistas. La cuestión NO ES estar a favor o en contra del Partido, sino determinar cuál es su función en la clase obrera y precisar a partir de ahí cómo podemos luchar concretamente por su constitución.
Desde ese punto de vista, estamos radicalmente en contra de la postura expresada por el compañero consistente en que el Partido es el Sujeto -así con mayúsculas- y el proletariado es el objeto -en mínimas minúsculas-, el Partido dirige y el proletariado le sigue; el Partido es el genio de la lámpara maravillosa capaz de infundir carácter revolucionario a lo más reaccionario y el proletariado sería el Don Pésimo que hace reaccionario todo lo que toca.
Una vez más, la visión que expresa el compañero no es nueva en la historia del movimiento obrero. Fue la que defendían Blanqui y otras organizaciones que en los albores del movimiento obrero y considerando su estado de debilidad e inmaduro desarrollo teorizaban que el comunismo era un proyecto que había que imponer a la clase[10].
Sí tanto Marx como Engels defendieron enérgicamente que «el movimiento proletario es el movimiento independiente de la inmensa mayoría en beneficio de la inmensa mayoría» (Manifiesto Comunista) y que «la emancipación de los trabajadores será obra de los propios trabajadores o no será» (Primera Internacional) no fue por retórica ni porque negaran la función del Partido, sino porque situaban el papel del Partido como arma de desarrollo desde dentro, orgánica, de la propia lucha de clases.
El Partido del proletariado no nace de la debilidad del proletariado sino del desarrollo combatiente de su fuerza. El Partido del proletariado no es la silla de ruedas motorizada al que hay que subir a empellones a un proletariado congénitamente inválido sino la herramienta indispensable que el proletariado se dota para llevar su combate hasta el asalto revolucionario contra el capitalismo. Los comunistas no son unos solícitos médicos que desde el exterior desembarcan con recetas milagrosas sobre un proletariado que no sabe otra cosa que ponerse enfermo. Son la expresión de un esfuerzo histórico - ojo: no inmediato- del conjunto del proletariado a lo largo de más de 2 siglos de combates.
No podemos sino solidarizarnos con este pasaje de Engels en el prólogo a la edición alemana del Manifiesto Comunista (1890): « En cuanto al triunfo final de las tesis del Manifiesto, Marx ponía toda su confianza en el desarrollo intelectual de la clase obrera, fruto obligado de la acción conjunta y de la discusión. Los sucesos y vicisitudes de la lucha contra el capital, y más aún las derrotas que las victorias, no podían menos de revelar al proletariado militante, en toda su desnudez, la insuficiencia de los remedios milagreros que venían empleando e infundir a sus cabezas una mayor claridad de visión para penetrar en las verdaderas condiciones que habían de presidir la emancipación obrera»[11]
CCI 04-06-10
Anexo 1
Inercia capitalista del proletariado en su conciencia y en su práctica
Yo también sé que el proletariado es una clase revolucionaria (y más exactamente, el proletariado en su conjunto, aunque algunas de sus capas no puedan llegar a serlo más que si son ganadas por el núcleo central del proletariado durante la lucha política enmarcada en el proceso de construcción del poder y de su ejercicio, así como otras de sus capas serán contra-revolucionarias hasta su disolución). Conozco esta Propiedad de clase a la luz de la demostración científica que Marx desarrolla en torno a la cuestión de las condiciones evolutivas de Modo de Producción que producen también a la clase revolucionaria (no sólo, pues, la propia sepultura del Modo de Producción, sino a sus sepultureros también). Pero creo que esa condición revolucionaria se refiere a que el proletariado está determinado a estallar en la medida en que el Modo de Producción va siendo crecientemente incapaz de integrarlo como partícula del Capital (Capital Variable) y como elemento central en la conversión de la plusvalía en ganancia al contraerse progresivamente el Total salarial en relación al Total de valor producido. Va cobrando irremisiblemente rostro histórico la premisa que Engels formulara en Anti-Dühring: la producción de la fuerza humana que se levanta contra un orden económico no responde a la conciencia con que las clases dominadas viven la decadencia de los Modos de Producción -y que puede presentarse como filosofía, rebelión, malestar, insatisfacción, nuevas concepciones de "la Justicia", nuevos valores, crítica de la clase dominante en decadencia, etc.-, sino que, al revés, esas concepciones disconformes son el reflejo de que la producción -y, por tanto, la distribución, la política, el aparato jurídico provisor de derechos indispensables para el funcionamiento de la clase explotada; incluso la esclavitud fue legislada con unos derechos- va siendo incapaz de sostener las relaciones de clase que caracterizan y reproducen a ese Modo de Producción.
Esa Propiedad de clase es una necesidad; es decir, posee cualidad de mera objetividad, desprovista en sí de -e incapaz de generar por sí- un correlato de idéntica cualidad objetiva (revolucionaria) en el plano de la conciencia. Esa consciencia (y no un modo de conciencia cualquiera) respecto de la acción política y respecto del método de pensar lo real, que esa misma Propiedad históricamente necesaria, por su parte, necesita incorporar en sí para no quedar en un estallido sin rumbo ni sentido asumidos y que, así pues, no hiciera historia.
En otras palabras: la conciencia de rechazo que el proletariado desarrolla frente a las imágenes más monstruosas del sistema, y frente a la dureza del malvivir que soporta bajo el sistema, no es consciencia, pues el proletariado, ni identifica su condición de clase bajo el capitalismo como ser en contradicción irresoluble bajo el capitalismo, y ni mucho menos identifica el curso político con que debe canalizar esa contradicción hacia su resolución socialista, incluso cuando una minoría intuye o comprende la imposibilidad histórica del "capitalismo" (tal y como se lo representa con más o con menos limitación) y por tanto comprende la necesidad de una imprecisa "revolución" o de un impreciso "cambio profundo" pensados como acontecimiento que pudiera llegar de la mano de poderes -grandes o pequeños- ya existentes que adoptaran resoluciones de "cambio de las reglas del juego".
Pero la conciencia anti-capitalista que el proletariado fragua en sí a tenor de su experiencia pensada, no es consciencia (revolucionaria), también porque él, en su mayoría, no está dotado del método de pensamiento materialista dialéctico. De modo que unas u otras capas, proletarios en unas u otras condiciones concretas, unos u otros destacamentos del proletariado adscritos objetivamente a unos u otros territorios y sufriendo a unos u otros marcos políticos y militares concretos..., se verán destinadas plantearse la negación de unas o de otras manifestaciones del capitalismo, en función de su intensidad y predominio circunstancial. El proletariado desengañado de la democracia tiende al apoliticismo. El proletariado desengañado de los sindicatos estatales tiende a renegar de la necesidad de dotar de unidad y continuidad sindicales a las luchas por sus condiciones de vida, mientras el proletariado sujeto a contextos de restricción de la libertad sindical, tiende a idealizar la lucha económica como fuente de conquista de bienestar o como puerta a "la conquista de otras condiciones políticas que valoricen su lugar en sociedad". El obrero desempleado adopta el trabajo como horizonte de reivindicaciones o de expectativas, mientras el obrero empleado sueña con un "dolce far niente" ocioso y de descanso. El proletariado indignado por la guerra acostumbra a abrazar posturas latente o claramente pacifistas. El proletariado repudia el nacionalismo pero ese mismo repudio le conduce al apoyo inconsciente al nacionalismo (a otro), o, "al revés" (complementariamente en realidad), le conduce a despreciar las resistencias anti-imperialistas porque las identifica tout court erróneamente con "nacionalismo". En definitiva, el proletariado en su generalidad no llega a formular la negación dialéctica de su propia negación espontánea reflexiva del capitalismo, y así acaba quedando atrapado en una u otra dimensión "alternativa" de la matriz de la ideología dominante.
Pero, finalmente, la conciencia crítica del proletariado no es consciencia (revolucionaria) en tanto que no es la negación de los valores, las concepciones, los ideales, las metas, los proyectos, los planes..., con cuya materialización la burguesía pretende consagrar en la Virtud (burguesa) a su propio mundo, y cuyo cumplimiento al menos parcial es imprescindible a su funcionamiento como orden productivo; esa crítica proletaria espontánea se arroja contra la falsedad o contra la inviabilidad, en el orden de cosas establecido, de esos ideales, y no contra su valor y su institución referencial.
Por tanto, deberíamos partir de la siguiente premisa: la conciencia de adversidad al capitalismo que el proletariado fragua en sí -inextricable de su conciencia respecto de que el capitalismo, por sí, es adverso a su subsistencia aun en el marco capitalista y en el horizonte capitalista de viejas posibilidades o de viejas condiciones-, no es consciencia revolucionaria de clase (aunque sí vaya a derivar en consciencia de clase entendida como identificación de una condición de común pertenencia, de unos intereses comunes y de una fuerza compartida de lucha). Y ello es así porque ese rechazo proletario de su propia existencia insatisfactoria no contiene germen (ni puede auto-producírselo) que, fecundándose y aflorando parejo al curso evolutivo de las luchas proletarias inspiradas por su necesidad de darse condiciones de cobertura de sus necesidades de clase (necesidades capitalistas, al fin y al cabo), irrumpa destripando la vieja membrana de mundo de referencia y se revele como nueva cualidad entrañada por el proletariado. Esto es: irrumpa revelándose como comprensión de su capacidad histórica en lo que se refiere a producir una sociedad nueva sobre la base de un Modo de Producción superador del capitalismo y, dialécticamente, irrumpa revelándose como comprensión de que esa capacidad suya coincide con su determinación objetiva a la lucha económica (pues, persistiendo en su condición de proletario, ni siquiera puede cubrir ni asegurarse prolongadamente, por su lucha, sus necesidades como proletario). Finalmente, la Propiedad proletaria revolucionaria en lo que atañe a la determinación del proletariado (en su conjunto) a una lucha por su reproducción como Fuerza de Trabajo, que es irreconciliable con el techo capitalista en la provisión de esas condiciones reproductivas, es una Propiedad que no se revela como comprensión del curso de lucha y de ejercicio del poder que el proletariado debe surcar, determinado por esa necesidad de realizar su capacidad histórica. Este curso, en lo que se refiere a su recorrido general, no admite coexistencia con modelos "alternativos" o con "soluciones concretas alternativas". Mientras, en lo que se refiere a la superación de cada momento y cada contradicción de recorrido, requiere de la identificación y la aplicación de la fórmula política correcta, ya que el comunismo no es Roma, a la que "conducen todos los caminos", y, en cambio, el recorrido hacia el comunismo responde más bien a la teoría del caos en aquello de que una desviación a primera vista "mínima", imponiéndose, es capaz de llegar a provocar, igual que el ajetreo de alas de una mariposa el huracán, consecuencias contrarrevolucionarias tanto teóricas como de funcionamiento social efectivo.
Dónde estriban respectivamente la Propiedad no revolucionaria del proletariado y su Propiedad revolucionaria
En definitiva, ese "polo no revolucionario" que el proletariado entraña, lejos de deberse fundamentalmente al imperio de la ideología dominante entendida reductivamente como dominación en las ideas por medio de la difusión de ideas, se debe, más profundamente, a la posición material que el proletariado ocupa en el proceso de producción y de cambio. El, mientras no sea llevado a emprender una lucha -asumida a lo sumo limitadamente y no más que por una minoría de este ejército- que apunte a la destrucción de su condición objetiva proletaria, continúa dependiendo del capitalista y de las posibilidades económicas del capitalismo, tanto como estos dependen de él. El hecho de que escasee el trabajo, de que las empresas cierren, del incremento de horas reales trabajadas o de la densidad laboral/ tiempo, de la disolución progresiva del tejido asistencial..., son buenas noticias en el sentido estricto de confirmar la determinación capitalista a atrapar al proletariado en un callejón sin salida capitalista. Pero esto no significa que la determinación proletaria a la lucha consecuente a esta des-cobertura galopante de su propia funcionalidad proletaria y respecto de las necesidades que la disposición capitalista de sus relaciones sociales ha ido generando a lo largo de siglos en el proletario, asuma la inviabilidad del callejón y ni mucho menos todavía asuma las implicaciones de esta inviabilidad, relativas a la necesidad de dar a su lucha un cambio de cualidad, y no uno cualquiera improvisado, experimental y (pseudo)"creativo", sino el único preciso, el único creativo de una sociedad superior. Pero es más: no se trata meramente de que la andadura proletaria a través del callejón de la defensa contra la edición de "nuevas" condiciones capitalistas no entrañe por sí su auto-superación revolucionaria endógena; es que, por mucho "suplemento de consciencia" que algunos acudan a suministrarle en su transcurso, tampoco anida en sí la materia prima con que cocinar su superación cualitativa a partir de un apoyo e impulso comunistas a su discurrir (de una orientación comunista a la prosecución de su adentrarse en el callejón). Más bien sucederá lo contrario, y ello sea cual sea el resultado de esas luchas enmarcadas en la matriz de las condiciones de vida capitalista, y esto por qué:
Resultado A: éxito de la lucha (hipótesis, dicho sea de paso, más o menos improbable en el caso de enfrentamiento del proletariado con la empresa, con el consorcio o con un sector concreto de la administración estatal, y, en cambio, casi imposible cuando el enfrentamiento es con el Estado a fin de obtener de él condiciones jurídicamente recogidas o a fin de conseguir la edición estatal de regulaciones vinculantes para una rama empresarial o para todos los empresarios, como en el caso de un "régimen" o un estatuto laboral). Si la lucha da frutos más o menos satisfactorios, la conclusión empírica consecuente es que es posible continuar mejorando proletariamente, al menos a cierto nivel. La identidad proletaria objetiva se nutre así de su mecánica percepción subjetiva y se instala con mayor estabilidad como Capital Variable. En este sentido, toda la ganancia de habilidad de lucha, toda ganancia de sentimiento de solidaridad, toda ganancia en la identificación de clase más allá de marcos clasificatorios profesionales, de sector, territoriales o de procedencia, toda ganancia en el terreno de la consciencia en torno a la necesidad de unificación de luchas, toda ganancia de auto-comprensión de fortaleza colectiva, toda ganancia formativa estratégica, toda ganancia en la consecución de condiciones mínimas para poder sacar al proletariado respecto del horizonte perceptivo de la supervivencia y de la inercia energética hacia la conservación adaptativa..., son ganancias cuyo "cuantum revolucionario" suma signo negativo mientras no sean puestas, por la Vanguardia comunista, en conjunción dentro de la racionalidad revolucionaria que las positivice (llamo a este proceso dotación de Dirección comunista a la lucha de clases). Mientras tanto, estas ganancias no son más que componentes técnicos de eficiencia que la clase, por su experiencia y a través de sus luchas económicas, va fabricándose, consciente o inconscientemente, para incrementar sus índices de éxito en las luchas de esa misma categoría, y por tanto son aportes para la petrificación proletaria en esa cualidad de lucha; jamás constituyen la materia prima en cuyo marco, llegada ésta a un punto de crecimiento cuantitativo, de implicación más o menos masiva, de lucidez auto-evaluativa y de eficacia procedimental, se produjera el necesario cambio de cualidad, o prendiera el cambio al eco de prédicas idealistas de conscienciación. Al revés: al paso de su auto-dotación de fuerza de clase, es decir, de condiciones competenciales por la concreción de las fuerzas del Capital frente a su antítesis capitalista, el proletariado fortalece en sí esa conciencia proletaria como conciencia en su condición, de "natural existencia", y susceptible de ser trascendida sólo en el individuo proletario que ingresara -Virtud, laboriosidad, sacrificio o lotería mediante- en otra condición de clase.
Resultado B: la lucha económica fracasa en tanto que tienen que ser aceptadas, en lo substancial, las mismas condiciones de trabajo, fiscales, de pago de infraestructuras, asistenciales..., contra las que era enfocada la lucha (eso es lo que ocurre con mayor frecuencia). De no ser mostrado otro marco de lucha y otra meta -es decir, la genuina alternativa de lucha-, este proletariado embarcado en su movimiento espontáneo no extrae la conclusión de abandonar esa vía, raquítica de posibilidades de resultado y de resultados escuálidos ellos mismos cuando llegan. La conclusión espontánea se muestra, en cambio, como una tendencia al abandono en general respecto de la disposición de lucha, pues esa vía no abandona su ocupación del campo conceptual "realista" de lucha en su integridad. A esa tendencia abierta -y acumulativa al paso de la sucesión de derrotas- hacia el desencantamiento, la renuncia y la deserción sin alternativa, debemos sumar el hecho de que este proletariado en movimiento de lucha por y para su clase -y no desde una perspectiva revolucionaria que lo encarrile contra sí mismo como proletariado- ha invertido unos escasos recursos de que llega a disponer bajo el capitalismo, ha corrido con unos riesgos represivos..., para, a fin de cuentas, llegar a peor de lo que estuvo al principio en el terreno de sus condiciones proletarias. Esta conclusión de circunstancias reúne todas las premisas del círculo vicioso, pues, correlativamente a este plus de deterioro en las condiciones proletarias, el pragmatismo de la "postura" individual adaptativa gana terreno por fuerza, de modo que los capitalistas directamente y su Estado mejor pueden seguir apretando la válvula y, sucesivamente, cuanto más baja es colocada la Espada de Damocles subsistencial, menores posibilidades objetivas de respuesta y menor inclinación a la respuesta. El proletariado va acercándose así, a cada movimiento, a ese estado de masa totalmente vendida al soplar de los vientos del Capital y sin energía que consagrar a todo cuanto no sea llegar a sobrevivir día a día integrándose al precio que sea en el chantaje que le garantiza su reproducción como Fuerza de Trabajo y así como cuerpo "vivo" proletario. Pero, así como Marx habla, en ese pasaje, de cómo se llegaría a ello si el proletariado renunciara a su lucha económica, también se llega a ese estado en culminación del recorrido de lucha económica, en tanto que ésta siga desarrollándose y desarrollándose tal cual en una unidad de tiempo lo suficientemente amplia como para que la relación entre "ganancias" y re-definición capitalista restrictiva de las condiciones proletarias alcance determinada tasa de diferencial.
Hemos visto arriba cómo el factor determinante del "polo no revolucionario" inserto en el proletariado, no reside en el plano de las ideas. Esto es, tal factor determinante está lejos de ser una mera distorsión interpuesta -vía manipulación, vía educación, vía valores, vía divisionismo, vía aislamiento...-, entre el proletariado y una inercia suya a percibirse verdaderamente si -por su experiencia reflexiva, por su comunicación en el marco de sus prácticas de lucha y por una obra conscienciadora de Vanguardia- "se encuentra a sí" al aparecerse limpio cuando se quiebran -o quiebra- las capas superpuestas de "la ideología". Pues esa misma ideología dominante más o menos compartida entre clases posee al proletariado por ser una derivación mecánica -victoriosa siempre al nivel del pensamiento empírico, no importa si es pensamiento analizador de las luchas propias- respecto de la realidad elemental proletaria bajo el capitalismo: dependencia laboral -subsistencial- en relación al Capital; dependencia contractual inmediata respecto de un mínimo de salud en las cuentas empresariales; dependencia reproductiva inmediata como Fuerza de Trabajo sujeta a sus necesidades sociales, respecto de un mínimo de salud en las cuentas del Estado; dependencia respecto de la nación (o conglomerado supranacional) que lo almacena, acondiciona y protege político-jurídicamente en tanto que Fuerza de Trabajo, al componerse el mundo capitalista de naciones en competencia y así en guerra o peligro de guerra; dependencia subsistencial respecto de la propiedad privada que adquiere con su salario -transporte, piso, integridad física, relativa capacidad laboral-, así como de su salvaguarda capitalista; dependencia de la salvaguarda político-jurídica de aquellos derechos y libertades capitalistas sin los que no podría subsistir como proletario que es; dependencia integral de su propia inserción en la economía en calidad de mercancía que así podrá comprar otras, a diferencia de lo que ocurría con el Modo de Producción anterior -feudal-, donde el siervo se relacionaba sin mediación más que natural y técnico-productiva -epidemias, hambrunas-, pero no mediación social, con las condiciones de su reproducción a través de la propia comunidad aldeana, de la División del Trabajo Social cuyo producto no es mercantil, de la propiedad comunitaria o doméstica sobre determinados Medios de Producción, y del cultivo del pedazo de tierra propia fuera de tiempo de plustrabajo.
Por su parte, en lo que se refiere a este otro polo, al "polo revolucionario del proletariado" a que aludís, cabe preguntarse en qué sentido es su condición de explotado aquello que le dota de tal Propiedad. Si la premisa consiste en afirmar que la determinación proletaria revolucionaria deriva de las dimensiones humanas, captativas sensibles, de dificultades..., intrínsecas a la explotación y agravadas correlativamente tanto al incremento de la explotación (medida cuantitativamente) como a su agudización cualitativa, entonces la respuesta comunista a ese humanismo "marxista" es no. Pero si la premisa consiste en afirmar que esas implicaciones humanas y empírico-vivenciales, de dolor reflexivamente vivido y sentido en la conciencia, criticado, epistémicamente padecido..., relativas a la explotación, componen el substrato que da al proletariado "susceptibilidad revolucionaria", entonces la respuesta continúa siendo rotundamente no. Esas implicaciones no determinan más -ni menos- que el desarrollo de la lucha de clases encerrada en el plano del combate por las condiciones proletarias. ¿Es tarea de los comunistas ser sol y lluvia sobre ese terreno?: no hay simiente revolucionaria guardada por ese terreno. No importa su fertilidad o esterilidad de frutos; son frutos estériles al comunismo. ¿Van a dejar de darse estas luchas?. Al contrario: están determinadas a proliferar. ¿Vamos los comunistas a marchar con este movimiento real del proletariado?. Los comunistas no somos una secta, sino el orden que organiza y que dirige a la colosal fuerza humana que el proletariado es, disponiéndola al servicio de la revolución. Sin embargo (y por eso mismo), ¿vamos a marchar con la lucha por las condiciones proletarias como si fuéramos consejeros que operen con su teoría y análisis en pro de optimizar el discurrir y las "ganancias" de la misma, es decir, como técnicos planificadores de la canalización energética de la espontaneidad hacia culminar sus horizontes intrínsecos?. Eso sería la antítesis de nuestra presencia: el comunismo teórico va a marchar con el movimiento real del proletariado, no para servirlo en la afirmación de sus contenidos; va a desvalorizar esos contenidos -y va a hacer la crítica de las posibilidades reales de la materialización de estos-, dirigiendo la mirada proletaria hacia otra dimensión, hacia los referentes socialistas de la organización de la producción y hacia las posibilidades de actividad social que solamente ella abre, hacia el amor por nuestro Estado, sólo con cuya construcción crear las condiciones políticas y anti-ideológicas sin las que, para el proletariado en su conjunto, son impensables los contenidos básicos del mundo nuevo que, perdiéndose a sí mismo al hacerse dueño de su actividad productiva, tiene ya que ganar. ¿Quiere esto decir que los comunistas vamos a decirle a los proletarios que desistan de defenderse de la definición capitalista de sus condiciones proletarias?: los comunistas no somos cristianos creyentes en el privilegio del sufrimiento como pilar de Virtud y de salvación. He mostrado arriba cómo pretender una superación proletaria, respecto del paradigma de lucha por condiciones, a base del deterioro de las condiciones, es ni más ni menos estúpido que pretender una superación de ese paradigma a través del desarrollo del mismo. Los comunistas tienen que mostrar a los comunistas, así como al proletariado más decidido y consciente, porqué tanto una como otra afirmación son tópicos infundados de consecuencias nefastas para la conjunción de la fuerza proletaria hacia el comunismo. Solamente produciendo esta fuerza de intervención en el seno de la fuerza proletaria, el comunismo va a ganarse para sí a ésta. A falta de nuestras propias fuerzas, formadas para revolucionar los horizontes de la lucha proletaria misma gracias a nuestra presencia y a nuestra claridad teóricas, gritar desde nuestra debilidad actual a los proletarios, en pro de que ellos mismos se den un golpe de rumbo porque se lo decimos los comunistas, no sería más que un ejercicio cristiano de Imperativo Categórico. Así que el proletariado no tiene que resignarse a sufrir bajo el capitalismo, pero los comunistas debemos forjar la fuerza capaz de explicar cómo, resignado o luchando por sus condiciones, el resultado va a ser, mientras permanezca en esa matriz de lucha, sufrir cada vez más a un Modo de Producción determinado a extraer del deterioro de la "vida" proletaria el balance de cuentas garante de su reproducción.
Las condiciones de explotación pesantes sobre el proletariado, así como el hecho mismo de ser explotado, sí lo conducen a hacer objetivamente la revolución en el estrecho sentido de que el capitalismo va perdiendo capacidad de insertarlo funcionalmente en su aparato laboral productivo y laboral de cambio mercantil, al haberse vuelto incompatible la destinación de inversión hacia la Reproducción Ampliada del Capital (ampliación de las capacidades productivas), con la destinación de inversión hacia la reproducción de la Fuerza de Trabajo -formativa, salarial adquisitiva, asistencial-, de modo que las Fuerzas Productivas continúan desarrollándose en contradicción creciente con su uso proletario creador de plusvalía, y con el consumo proletario de su producto, traductor de la explotación en ganancia. Pero el Capital no puede mantener indefinidamente la Reproducción Ampliada hecha a costa de desemplear FT y de no reproducirla en consonancia a la demanda de FT abierta por esas Fuerzas Productivas en imparable desarrollo que, al tiempo que forman parte de la Reproducción Ampliada, se convierten una y otra vez en el presupuesto para la continuidad de la misma. El círculo vicioso de abandono, por el Capital, de su necesidad de reproducir la FT y así su dificultad creciente por reproducirse a sí mismo, está, pues, echado a rodar. Y ello sin que la redistribución estatal de plusvalía pueda suplir, en última instancia, la incapacidad de reproducir las condiciones proletarias por parte de la producción, porque esa redistribución opera, al fin y al cabo, con Capital que ha tenido que ser producido previamente. Este panorama de colapso incipiente del funcionamiento del Modo de Producción por no poder mantener a la vez el Capital Variable (empleo productivo del proletariado), el desarrollo de las Fuerzas Productivas y la Acumulación en una cuantía acorde con los requisitos competenciales de inversión, verdaderamente abre tendencias, en la lucha proletaria por condiciones proletarias, hacia la toma de Medios de Producción y de cambio. Pues esas condiciones no pueden ser ya satisfechas desde la separación proletaria respecto de la propiedad del Capital y de su gestión. Así que plantillas enteras de proletarios, justamente para auto-mantenerse como proletarios, han tenido y, sobre todo, van a tener que apropiarse del Capital, haciéndose propietarios y asegurándose así subsistir con su propia explotación. Este proceso desatado, y que proliferará en tanto que los capitalistas no pueden mantener operativo su Capital, no destruye el Capital -es solamente la disolución de la separación Capital-trabajo sin que la contradicción sea superada dialécticamente, en tanto que los polos continúan existiendo y, por ende, continúan en antagonismo rigiendo de modo fetichista la actividad objetiva del capitalista-proletario con "sus" Factores de Producción y con "su" producto. Pero tampoco se trata de un proceso que genere o que facilite consciencia proletaria respecto de la necesidad de destruir el Estado capitalista y de edificar un Estado proletario que sustente y defienda la supresión de la propiedad empresarial (proletaria o no) en relación a los Medios de Producción y al producto. La apropiación proletaria de Capital en unas y otras ramas de la producción es revolucionaria en el sentido exclusivo de que, siendo esos proletarios sujetos a la acción de los comunistas por dirigirlos hacia la destrucción del Estado capitalista, nos brinda a los proletarios en lucha revolucionaria un tejido productivo con el que sustentarnos y con el que dotarnos de medios militares, lo que significa dar un paso de gigante tanto porque nos libramos, aun parcialmente, del chantaje subsistencial que los capitalistas intentan imponer, como también porque arrastramos a la confianza a más y más capas del proletariado, al serles provista una alternativa material para la existencia transitoria en la lucha -no siendo anunciada como alternativa de organización social- mientras, a la inversa, el campo productivo burgués ve desertar contingentes de FT a los que ha dejado de poder acorralar en la vieja dependencia de realizar aquella condición mercantil. Este debilitamiento de la economía burguesa se traslada inextricablemente al plano militar del Estado capitalista, entidad dependiente de la economía tanto en lo que se refiere a la reunión de presupuesto para la inversión y adquisición militares, como al pago de sus empleados y a la disposición de los recursos bélicos mismos, que presuponen una producción en funcionamiento.
Pero entonces..., si, ni la cualidad de explotado por ella misma, ni la evolución fenoménica de esa cualidad en el marco existencial proletario, componen la substancia de la Propiedad revolucionaria proletaria, ¿qué compone esa substancia?: las implicaciones socio-estructurales indesligables de la cualidad de explotado son las que hacen del proletariado la clase revolucionaria del capitalismo. Pero ello jamás haciéndolo -fuera de repente o evolutivamente- revolucionario para sí, sino en tanto que esas implicaciones socio-estructurales de la explotación hacen del proletariado una fuerza: 1º. Capaz de ser puesta al servicio de un proceso de abolición de toda clase de Capital como Capital, así como de su conversión en puros Factores de Producción sujetos a la unificación social de su propiedad; 2º. Capaz de culminar este proceso con éxito y de poner en marcha las nuevas bases productivas, cuyo correlato al nivel de la distribución es la abolición de la mercancía, pues la producción, así como se había socializado, ya bajo el capitalismo, en tanto que proceso, se socializa, con el comunismo, en tanto que fuerza y en tanto que sistema de componentes de uso. Así que, correlativamente, a la comunidad pertenece el producto de su actividad unificada, cuya autoría es, si nos remontamos a Factores de Producción intervinientes y a la producción del propio productor, una autoría infragmentable; 3º. El proletariado es una Fuerza Productiva que necesita realizar esa capacidad histórica que entraña debido a las implicaciones socio-estructurales inherentes a su condición de explotado. Su capacidad es su necesidad porque, bajo el capitalismo, ni puede seguir desarrollándose o empleándose como Fuerza Productiva en su desarrollo efectivo, ni su sustento integrado en el trabajo capitalista o en el consumo mercantil es compatible con el sustento competitivo capitalista de la producción, que, contradictoriamente, sub-acumula así relativamente a la inversión necesaria, una tras otra, en desarrollo y en incorporación de Fuerzas Productivas.
Las implicaciones socio-estructurales de la explotación capitalista, que integran la substancia de la Propiedad revolucionaria del proletariado, son:
1. Alienación respecto de los Medios de Producción y de sustento, que son, bien Capital, bien propiedad de la pequeña burguesía, bien propiedad campesina, bien instrumentos de rendimiento al rentista. Para el proletario no hay salida, ni individual ni de clase, paralela a la capacidad del Capital para poner al proletario en relación a sí mismo. He mostrado el recorrido histórico imparable de debilitamiento a que está sujeta esta capacidad, en consonancia con el desarrollo del Modo de Producción capitalista.
2. Reverso inextricable de la separación respecto de los Medios de Producción y de sustento: el proletariado obtiene sustento trabajando para el Capital, lo que significa, operando con esos mismos Medios de Producción y de sustento alienados. El Capital, para reproducirse y ampliarse como Capital, depende del proletariado, mientras el proletario, aunque fuera con vistas nada más que a sustentarse, depende crecientemente de interrumpir el funcionamiento del Capital -lo que le es factible al ser él quien realiza su valor de uso-, para apropiarse de esos Medios de Producción y de cambio.
3. Propiedad social internacional de la producción y cambio capitalistas. En última instancia, el proletariado solamente puede llevar a la contradicción producción-consumo a su salida histórica trascendente, dirigiéndose hacia su emergencia como comunidad mundial de productores. Los procesos capitalistas de producción y de cambio ya atraviesan el mundo. Sólo la conjunción, la especialización, la jubilación y el desarrollo, y la puesta en solidaridad funcional, de las Fuerzas Productivas a escala planetaria, da respuesta a las necesidades básicas de la humanidad actual de modo que ésta pueda ponerse en curso de revolucionar -en una historia sin fin al fin suya- sus capacidades y sus necesidades. El proletariado es la clase que trabaja inserta en la imbricación internacional de procesos de producción y cambio capitalistas.
A las tres implicaciones enunciadas hay que sumar una de orden bio-antropológico y que es implícita no sólo a la explotación capitalista, sino a cualquier sociedad dividida en clases. Se trata de la cosificación, de la actividad productiva, en trabajo, es decir, de la alienación de la producción genérica humana, acto expresivo de la historicidad de las capacidades humanas, expresivo de socialidad, expresivo de la auto-negación trascendente a través de la afirmación de las cualidades adquiridas, expresivo de la relación genérica con la materia hacia la subversión de la misma, expresivo del don de sí, del auto-gasto y del gasto de materia más allá de las ventajas adscritas a una postura de auto-reserva, acto, en definitiva, con centro de gravedad en sí mismo, en una actividad con sentido instrumental (sentido de provisión de rentabilidades políticas; sentido de posicionamiento relativamente "bienestante" en la estructura laboral y así provisor de certidumbre, de seguridad, alzador del Ego, provisor de auto-ahorro laboral...; sentido de pesada condición para la subsistencia en la clase explotada; sentido, en la clase dominante, de provisión de los elementos materiales para su reproducción como clase, para la reproducción de las relaciones de clase con la clase explotada, para la reproducción del Modo de Producción, para la persistencia del capitalista amenazado por la competencia con otros capitalistas en el caso concreto de este Modo de Producción; etc.). Esta cosificación laboral de la actividad productiva agrede al proletariado, en cuyo cuerpo, en cuyas cualidades orgánicas y cerebrales, yace inscrita nuestra historia genérica, aunque inmóvil, presa de una producción capitalista que la impide continuar produciéndose como obra en sí mismo -auto-transformadora- de su portador humano, de la mano de la afirmación productiva de esa historia hecha genes, órganos, cualidades, técnica, conciencia, planificación, Medios de Producción. Sin embargo, esta contradicción es nada más que sentida, sufrida, por el proletariado, y no identificada espontáneamente por la mayoría, debido a la propia cosificación subjetiva del trabajo correlativa a la cosificación laboral objetiva. Por ello la importancia comunista -la crucialidad- de hablarle al proletariado respecto del sentido objetivo que posee la producción genérica, epicentro de ese "mundo que ganar". Porque el último, al fin y al cabo, será la creación y el sostén de la cualidad definitoria genérica: pensar lo que hacemos y hacer lo que pensamos fundando historicidad al fin consciente y re-abriéndola continuamente. Cualidad al fin liberada; al fin practicable socialmente.
Subversión comunista de la inercia capitalista del proletariado: otra lucha por otros objetivos y formación de la fracción consciente de la fuerza objetiva revolucionaria
La evolución del Modo de Producción en su decadencia determina, con una fuerza econométricamente objetivable, al proletariado a arrojarse a su propia resistencia cosificada de proletariado, aunque no uniformemente con arreglo a capas y a realidades concretas. Este movimiento, ni muta por sí en su propia negación de planteamiento político, y ni muchísimo menos entraña en sí condiciones que, parejas a la maduración de tal movimiento, a su expansión, a su fortalecimiento y a su desarrollo de lucidez y de realismo dentro de sus parámetros de racionalidad de base, lo dispusieran a la recepción de una subversión comunista de referencias. Al contrario: aunque este movimiento produce en sus implicados consciencia de clase como ser social compartido con intereses compartidos y una misma fuerza por imponerlos, es un movimiento que contiene en sí a su propio desgaste e interrupción a la luz de la nimiedad de sus obtenciones -y, es más, la nimiedad de sus objetivos de entrada- medidas por los riesgos de represión empresarial y de exclusión. Este movimiento, así, no puede pasar de ser una ola, con su periodo de arremetida y su consecuente repliegue disolutivo. Con unos aprioris referenciales de -objetivamente y más allá de lo que se imaginen los proletarios que están haciendo- enfrentarse al Capital dándole empujones para encontrar respiración dentro de él o incluso para hacerse con él, el cuerpo de lucha tarde o temprano se desmiembra desertando del mismo cada vez más proletarios. Porque, guiados por un cálculo de las ventajas o los inconvenientes que una u otra acción comporta en el tránsito hacia esa racionalidad de objetivos (adaptativa), la conclusión más frecuente es empeñarse en sacar a flote la propia cabeza para respirar, acogiéndose al consejo práctico de "no mear donde uno come". "No hay sitio para todos", así que cada uno "a buscarse la vida" como mejor pueda y "a prepararse": receta del mérito, del esfuerzo, de la "perspectiva", de la oportunidad y de la aplicación laboral..., ¡y a correr, que "tras de mí, el Diluvio"!.
Determinados contra este estado de cosas, los comunistas no podemos acudir al marco de lucha proletaria en desarrollo, con miras a entroncar mecánicamente con el mismo. Es decir, entrando en competencia contra el espontaneísmo, contra el sindicalismo, contra la ideología individualista del mérito, el esfuerzo, la oportunidad, la inteligencia y la suerte..., por demostrar nuestra pericia científica a la hora de organizar y disponer a este movimiento hacia sus éxitos, su afianzamiento y su crecimiento. Pero tampoco podemos, "al contrario", organizarlo y disponerlo hacia su auto-comprensión de no revolucionario a partir de reforzar su práctica y de transformar a ésta en objeto de crítica conjunta, porque esta operación no culminará en un abandono de sí por parte de este movimiento y en su trascendencia comunista de sí, sino, a lo sumo, en la simple renuncia a seguir siendo. Tal trascendencia comunista del movimiento proletario de condiciones sólo será posible -y ello al nivel objetivo y jamás al nivel de la comprensión subjetiva de la nueva función propia por parte de la mayoría del proletariado-, si los comunistas somos capaces de subvertir la dirección de ese movimiento realizando la negación de ese movimiento mismo. Condición de ello es, formar a la Vanguardia práctica de ese movimiento en la perspectiva de ponerse a dirigirlo a éste desde la premisa de que no hay cinturones de seguridad que perseguir tras el Capital, sino cadenas que romper. Condición de esa condición es, la formación organizativa, política y teórica de los comunistas como potencia de lucha contra la subsistencia capitalista, contra las condiciones proletarias de subsistencia y por la identificación proletaria -en la medida de lo posible- de su emancipación con la destrucción de la producción laboral (mero medio para la subsistencia) y con el despliegue de ese áspero, esforzado, agónico, jubiloso e inercial don de sí con que el cuerpo y la conciencia afirman la historia objetivada en ellos y así la historia continúa haciéndose cuerpo y conciencia nuevos: la producción genérica.
Anexo 2
Revolución de los horizontes: asumir el horizonte de la revolución
Hace ya bastante tiempo vi una película yankie en torno a la trastienda de preparación, de equipo, de itinerarios..., desde la que era dirigida la campaña electoral de un candidato a Presidente de los Estados Unidos. Aunque se trataba de una comedia, la película hacía entrega de cierto dramatismo, de "ternura", de sentimentalidad, y de ese mejunje que el espectáculo pone en nombre de la sensibilidad.
Entre toreo y toreo con lobbies que pujaban por sus favores y lo amenazaban a la primera de cambio, la agenda del candidato hizo parada en un pueblo de montaña, de esos que se extienden a los flancos de una gran carretera, donde los obreros -y otras gentes subsidiarias del trabajo de estos: comerciantes, leñadores- intentaban enfrentar el cierre de "su" fábrica. Total, que el equipo de asesores se reúne con el candidato a fin de amarrar el voto de esos obreros. "Es pan comido"; así de inconmovible liberal se ha mostrado el presidenciable rival. No obstante, hay que concretar unas posiciones que no cierren demasiado el sentido de las palabras, y así poder maniobrar luego sin ser acusado de manipulador. Por otro lado, haber incluido ese caso en la agenda no era, ni mucho menos, comparativamente rentable. Fue el candidato quien con vistas a ello venció la oposición de parte de su Gabinete; pues sintió la llamada del Pueblo. Pues es un semi-progre con el corazón del lado de quienes supuestamente "dependen" de tener un empresario beneficiario que no sea negligente de empeñar sus bienes en el cumplimiento de "su función social".
La llegada del candidato es anunciada y esperada en el pueblo como si aquél fuera un monarca del teatro de Lope o de Calderón: manda-más justiciero que acude a poner en su sitio al poderoso local, abusón. Se suceden las reuniones y las audiciones a la plantilla y a sus delegados. El candidato se llena de solidaridad, de identificación, y transmite, hacia sus asesores, la tragedia humana que sacude a estos proletarios, mientras los asesores estudian política y científicamente el caso, extrayendo sus fórmulas. Todo queda, en fin, dispuesto para el gran discurso en el intramuros fabril, que ha congregado a la plantilla, a familiares, a proletarios. Empieza hablando el delegado de la plantilla en lucha -sindical o no, poco importa; veremos porqué-, quien se refiere a la injusticia del capitalista con quienes lo han dado todo -a quienes deja sin nada-, así como con los padres y abuelos de estos, que ya lo daban en sus tiempos para la misma fábrica: imposible la reciprocidad libre con quien piensa sólo en las cuentas de su negocio; hay que forzarle a quedarse o, al menos, hacerle pagar un precio que costee la siembra de alternativas de "vida".
Sube entonces a la palestra el candidato y abre su oferta. No es lo que los obreros esperan oír: para sorpresa de estos, y guiado por los consejos de sus expertos, el político presenta un cuadro de posibilidades enmarcado en unas condiciones reales de determinación. Que si ellos con su producción no forman un islote, sino una pieza más dependiente de la demanda que otros procesos productivos, "externos" e interconectados, manifiesten por sus productos, y esos sectores de destino están deshaciéndose dada la llegada de productos substitutivos y dada la obsolescencia de la demanda...; que si, en todo caso, el capitalista podría afrontar la permanencia de la fábrica solamente revolucionando unas técnicas productivas incompetentes y una maquinaria torpe, lo que implicará numerosos despidos...; que si los tiempos están cambiando, y en otros lugares a menos gasto, a menos tiempo y a mejor maquinaria, mejores resultados, pero que él no está dispuesto a que el "american worker" pierda "su dignidad" transformándose en un "amarillo" de esos que tanto prefiere el capitalista, así que ya puede irse éste a hacer esclavos a otra parte...
Aunque el delegado respondió con sorpresa e indignación, y sonados fueron los abucheos que lanzaron los obreros más "radicales" en su lucha de obreros, al final del desarrollo de sus razones, incluso no pocos de estos fueron convencidos. El candidato se comprometió a defender un desenlace de interés obrero en lo posible, mientras la audiencia, en sus monos y cascos de azul, había entrado en razón de lo posible (de eso que emerge como lo posible mientras no se plantearan dejar de ser la especie social que se enfunda en ese mono y bajo ese casco, con todo lo que ello implica).
Bajo las coordenadas objetivas capitalistas, la razón de realidad (y no ética o "de legitimidad") la llevan los capitalistas; he ahí el problema que la lucha proletaria encarna. El beneficio del capitalista es miseria para el obrero, pero es idealismo el supuesto de que el Capital consintiera por sí unas modificaciones que no pueda metabolizar en la economía de empresa, real, y que, de todos modos, serían, por ello, a fin de cuentas también miseria para el obrero, quien, en su definición como carente de propiedad sobre las fuentes de subsistencia, se precipita tras la caída libre del capitalista (es más: el capitalista hace pagar al obrero la colchoneta amortiguadora empresarial y el relanzamiento de la empresa, pudiendo impulsarse solamente haciéndole daño en la espalda). Hay que añadir a esto, que la economía de empresa es el polo relativamente independiente de la llamada economía nacional, integrado en ella junto al polo de los fondos de Estado: así, la atención capitalista al obrero -y su formación, su control, su sujeción funcional a su condición de obrero- por medio del Estado se halla sujeta tanto a la capacidad empresarial de transferencias (la explotación en forma de plusvalías al Estado, o "salario indirecto"), como sujeta también a la propia persistencia de un tejido empresarial. A menos que el planteamiento proletario fuera la destrucción de la economía nacional a través de la destrucción de sus dos polos -el empresarial y el Estatal-, dentro de la matriz de la gestión nacional de poblaciones -y de las clases que las componen-, el obrero no deja de depender de la llegada de alimento hasta esa maquinaria que se alimenta de su explotación para devolverle recursos con que reproducir su explotación al reproducirlo a él. Pero la necesidad cosificada del obrero, en su propia cosificación objetiva, es, en el plano de lo inmediato, reproducirse como tal, de modo que un planteamiento proletario jamás va a ser -espontáneamente y de entrada- el de destruir las condiciones de su reproducción.
He ahí uno de los grandes problemas a que los comunistas tienen que enfrentarse, y que no pueden jamás conciliar ni integrar en sí. Por el contrario, el comunismo no avanza sin haber barrido de la conciencia proletaria ese paradigma de lucha que ve capitalistas y sus deseos, en lugar de ver al capitalismo -con sus límites de respuesta e integración, con sus épocas, con todo el arco de necesidades, y no tan sólo ni fundamentalmente intereses utilitarios, que el Modo de Producción asigna a los capitalistas mismos, y así con el comportamiento de clase aparejado a ellas.
Ese paradigma de identificación de campo de antagonismo brota inevitablemente y se reconstituye incesantemente como inercia de la conciencia proletaria, con la misma naturalidad con que funciona el sistema de percepción reflexiva de cualquier ser vivo: los capitalistas, sus máquinas, su dinero y propiedades, su tren de vida..., se ven. Los límites estructurales que circunscriben a las perspectivas de los proletarios contra los capitalistas, también se ven, o el empresario las muestra: "Mirad la caja vacía", "Mirad los números rojos", "Es así; no es culpa mía", "Tendré que cerrar la empresa", "Quien pudiera, sobreviva". Pero, la negación de las Instituciones sociales que enmarcan la vida de unas y otras clases y que definen la relación entre ellas -negación abriéndose paso al calor de su propia inviabilidad económica creciente-, no se ve en tanto que negación histórica, es decir, en tanto que nuevo mundo erigido sobre la liberación respecto de esas Instituciones objetivas nucleares: económicas, políticas, culturales, de relaciones, valorativas y éticas. La apariencia -no como mentira, sino como aparición y manifestación real: phenomenon- conforma el campo visual de la "vida práctica", es decir, conforma las inducciones emergiendo a partir de la "práctica de vida".
La esencia no emerge sin ciencia. Y, a su vez, es mentira que la ciencia comunista emerja del análisis de las experiencias, lecciones, memoria y de la lucha de clases como si éstas compusieran un banco conceptual vivo que sintetizar mecánicamente en textos. Marx y Engels estuvieron en la brecha en París durante la revolución de 1848, disparando tras la barricada y delante de ella. Dieron lucha en la Liga de los Justos contra el misticismo de Weitling. Siguieron y animaron las luchas obreras del Ruhr, Se interesaron por conocer las condiciones de vida del proletariado en Inglaterra. Pero no fue con estos materiales que Marx escribió Contribución a la crítica de la Economía Política. Hubo de encerrarse y estudiar a Sismondi, a los fisiócratas, a la Economía Política clásica, a toda la corriente distribucionista que atravesaba la historia de la Economía moderna y que culminaba en Proudhon, paladín de una redistribución radical de la propiedad y de la consecución de una autonomía universal para el intercambio como presupuestos garantes de una Igualdad eterna. Sólo cuando Marx y Engels hubieron identificado la esencia contradictoria del Modo de Producción capitalista, pudieron transmutar esa ciencia suya en una ofrenda para los proletarios, igual que el buen pintor sólo se vuelve capaz de abstraer de la figura sus líneas expresivas -aparente "garabato"- cuando ha adquirido maestría en la reproducción fiel y detallada de la realidad. No hay política sin ciencia; no hubo Manifiesto del Partido Comunista sin la averiguación anterior de las Leyes de la historia en general -que gobiernan la sucesión de los Modos de Producción- y del capitalismo en particular. A su vez, El Capital no emana de la asistencia a la lucha de clases por parte de un Marx que, armado de su genio, sacara a ésta un jugo suyo de ideas implícitas, sino que es el producto de los varios años que Marx pasó consigo mismo, encerrado entre libros en la Biblioteca británica.
Los proletarios, así, se forjan, por su propia posición ocupada en la empresa, una concepción politicista de las relaciones interclase: imaginan un campo de fuerzas entrecruzadas y contrapuestas, el valor de cuya Resultante dependería de su voluntad y capacidad de imposición por encima de las maniobras respectivas del capitalista. Cuando esos mismos proletarios aprenden que, dentro de la matriz de coordenadas de funcionamiento, que no ven, la economía de empresa a la que están sujetos se hunde sin poder realizar concesiones, para luego solamente poder re-emerger sobre la base de retirar concesiones, de endurecer el trabajo y de precarizarlo..., se pasa de la euforia al pragmático acatamiento de la real politik: se cede por el "bien común", se cierran filas, triunfan las visiones corporativistas y solidaristas, de anarcosindicalista espontáneo -que lo es sin saberlo-, el proletario se hace fascista también inconsciente. Y esa metamorfosis acontece también al nivel de las estructuras formales que organizan la lucha económica.
Engels ironiza en Anti-Dühring respecto de esta concepción politicista, sumamente vulgar -y viejísima, aunque Dühring la presentaba como pensamiento revolucionario-, especialmente cuando ésta se aplica a la historia de los gobiernos que pesan sobre los grupos humanos y a su cambio: unos cuantos individuos coaligados se imponen por la violencia y se reproducen ejerciéndola hasta que se llega a un punto social general, o grupal particular, de hartazgo, y entonces se da un relevo, o no. Mientras tanto, y siguiendo con esta concepción, el umbral de lo que al "Pueblo" puede hacérsele tragar ha venido siendo marcado por el apetito del poder, por sus ansias de logro y por su satisfacción en su propio ejercicio, por su habilidad de engaño, y por su fuerza contrastada a la que los dominados son capaces de reunir.
Pero este "libre juego" en desigualdad determinando relaciones y condiciones de vida es un mito que encubre cómo el dominio sólo puede nacer y aposentarse a partir del diferencial en la propiedad económica, diferencial que da "razones", a los desabastecidos de garantía de subsistencia, para servir a quienes tienen algo que ofrecerles. Sólo así tienen, esos primeros, porqué servir a la producción de medios de violencia con que esos otros provisores de posibilidad de subsistencia puedan producirse un poder. Y sólo así tienen, aquellos primeros, porqué convertirse ellos mismos en medios de violencia al servicio de sus "contra-prestantes".
Sin embargo, todos los Modos de Producción están sujetos a un desarrollo que culmina inevitablemente en un punto a partir del que la propia economía -y no subjetivamente los miembros de la clase dominante ni los gestores a su servicio-, empiezan a carecer de un marco de condiciones que ofrecer. Ese punto abre una vía posible para la clase explotada, no más: destrucción del Modo de Producción y, mientras tanto, padecimiento de las implicaciones inextricables a la inoperancia objetiva creciente del Modo de Producción para auto-reproducirse atendiendo al mismo tiempo el nivel de la provisión de condiciones de subsistencia bajo explotación. El politicismo de fábrica, de empresa o de clase, presentando una hipotética "tercera vía" según la que las condiciones definidas serían correlativas al nivel de la lucha de clases, interna al proletariado en el anhelo de objetivos-quimera. O bien, cuando inspira la consecución de ciertos objetivos relativos a condiciones, ello no hace más que precipitar al Capital todavía más en su inoperancia y con ello arrastra, dialécticamente, en efecto boomerang, todavía más al abismo de miseria y de precariedad al proletariado. Porque el proletariado, que atento a ese horizonte de lucha no ha podido ni siquiera plantearse destruir el capitalismo, es parte del Capital y vive con todas sus consecuencias el descalabro de la economía capitalista a la que permanece objetivamente sujeto. Los capitalistas no tienen otra "salida" transitoria que modificar condiciones a la baja justamente para acercarse una pizca a "armonizar" sus cuentas con la introducción de ese otro input al alza. La persistencia en la lucha por condiciones culmina, en un tiempo determinado y por su desarrollo mismo, en el deterioro de las condiciones: "La clase dominante está dominada por su sistema de dominación" (Marx).
El hecho de que los comunistas que pertenecen al proletariado socio-económico, formen sindicatos -o como prefieran llamar a las estructuras de lucha económica-, no es ni loable ni censurable; sencillamente está determinado a ser, igual que está determinado a hacerlo el proletariado no comunista en su movimiento de agarrarse al suelo capitalista precisamente estando éste en desgarramiento. Pero una cosa es que los comunistas no sean, a grandes rasgos en su composición, externos al proletariado, y así se hallen determinados a participar en una respuesta común, y otra cosa es que fundar sindicatos y otros organismos de lucha por condiciones fuera "tarea comunista". Al revés: así actúa y va a actuar el proletariado como proletariado; no como proletariado comunista. Es un absurdo lógico que los comunistas se convirtieran en la rueda trasera de tracción de ese movimiento, o en sus re-afirmadores, en sus apologetas y en sus perfeccionadores mediante puesta de la teoría comunista al servicio de una práctica que no conduce a la adopción, por al menos parte del proletariado, de una disposición de dirigir contra el Capital -y no contra la burguesía meramente- el arma de la crítica y la crítica de las armas. Esos "comunistas" no serían tales; no serían Vanguardia que señala metas nuevas, sino la retaguardia de la lucha obrera, esto es, las posaderas sobre las que se sienta cómodo el hábito inercial politicista a la hora de considerar la lucha de clases y de practicarla.
Al revés que el burgués, quien "no ve en el proletario más que al obrero" (Marx, Manuscritos de París), y opuestamente también a los paladines económicos del obrero, coincidentes en ello con el burgués, los revolucionarios vemos en el proletario la célula básica de la fuerza humana que, dirigida en sentido comunista, se niega radicalmente a sí misma y a su miseria de sujeto histórico: "Los obreros separados no pueden nada; los obreros unidos lo pueden todo" (Lenin). Los comunistas somos enemigos mortales -y no los "asesores", ni los aduladores, ni el "suplemento teórico", ni la "guía técnica hacia la eficiencia"- de la Vanguardia de la lucha obrera, que dirige sus palabras a los proletarios para animarlos a luchar por seguir con las legumbres con pollo en lugar de llegar a sólo legumbres, o por llegar a legumbres con pollo y con cordero los fines de semana. Y, de todos modos, los proletarios ni siquiera podrán plantearse persistir en su asociación por tan prosaicos horizontes; pensarán pronto o tarde que menos difícil han de tenerlo intentando cubrir esos objetivos por adaptación individual. Los comunistas somos los auténticos enemigos del fin de semana, del ocio como suspiro del esclavo y del trabajo entendido como mero "instrumento de subsistencia", de los pisos y del pasar frío en la calle, de la urbe y sus hormigas, del campo y sus comadrejas aburridas, así como del sistema de división de las actividades a que ambos órdenes obedecen, enemigos del hospital amnésico respecto de la ancestral riqueza curativa que la humanidad averiguó, enemigos de la escuela donde a unos se les enseña a pensar para no poder participar activamente en la producción de lo que piensan, mientras a otros se les enseña a trabajar sin poder así pensar lo que producen más que a modo de hecho ya previamente consumado al que ellos han de plegarse y ejecutar. Los comunistas somos los enemigos de la máquina, de la técnica y de la relación entre productores que fueron pensadas con vistas a obtener más producto por unidad de tiempo: destruiremos esas herramientas, esos métodos y las relaciones laborales en cuanto podamos, es decir, en cuanto ellas hallan cumplido su cometido socialista de procurar una base de subsistencia a la humanidad, sobre la que ésta pueda empezar por fin a pensar en superarse y a discutir su superación. Al tiempo que los comunistas somos los amigos de la máquina, de la técnica y de la relación entre productores pensadas como catalizador y como potenciador de la cualidad productiva genérica y así de la calidad con que esta cualidad logre afirmarse:
En tanto que práctica de auto-don;
En tanto que expresión de socialidad;
En tanto que afirmación de la historia genérica subjetivada en cuerpo con energía, con sentidos y con conciencia;
Y, por lo mismo, en tanto que apertura de nuevas capacidades y necesidades dándose continuidad a la historia genérica hasta el punto mutativo revolucionario en que la especie se auto-trasciende en otra especie homínida dentro del marco de contención genérico.
Estos atributos entrañables por máquinas, por técnicas y por relaciones entre productores, más allá e incluso en colisión con cualquier racionalidad productiva orbitante entorno a la cantidad de producto pero también con cualquier racionalidad productiva orbitante entorno a supeditar, la producción como actividad expresiva, a la calidad por la calidad del resultado. Son esas máquinas, técnicas y relaciones, aquello que idearemos con vistas a darles acoplamiento a nosotros, productores, desde la racionalidad única de permitirnos realizar en sociedad nuestro óptimo de expresividad productiva como actividad relacional transformadora de materia y como producto.
Ahorrar tiempo de producción, abreviarla, volverla más fructífera por unidad de tiempo, hacerla más fácil, más cómoda, menos cansada y áspera...: esos son los cálculos rentables del capitalista, las horrendas pseudo-panaceas del progre que anuncia el ocio como "reino de la vida" que la maquinización portará, y los anhelos del esclavo que soporta el peso de la producción cosificada en trabajo. El género humano liberado en su cualidad de productor consciente, vivirá la substancia y el sentido de ese don de sí que emprenderá, con su dureza; sus dificultades; su cansancio; su dolor; su sudor; su incomodidad; su perduración; su inutilidad ocasional; su desgaste de energía; su privación de cultivar el potencial propio de modo diletante en una mayor variedad de actividades; en ocasiones con su dedicación y especialización privativas de repartirse en otras cosas; y, por qué no, con la rudeza de sus resultados en comparación a aquellos que serían "conseguidos" con artefactos, técnicas y modelos de división de tareas que fueran más útiles y funcionales, pero, a la vez, que fueran privativos de vivir densamente la práctica productiva y alienantes del gastarse productivo completo afirmando con plenitud los sentidos, la psico-motricidad, el lenguaje, la conciencia y la capacidad de ordenar los momentos de la producción en una complejidad de relaciones entre productores.
El comunismo no puede dejar de ser todo ello y más. Al menos una parte del proletariado -la más avanzada en conciencia anti-capitalista y la más decidida e influyente en lo que se refiere a impulsar la insumisión de los demás obreros a los designios que el Capital les tiene preparados diariamente-, debe ser alertada en relación al hecho de que el comunismo es la única lucha proletaria realmente posible: subsistir al Capital es una quimera, que tarde o temprano se manifestará como tal. Esto a menos que los comunistas consigamos subvertir el rumbo del proletariado llevándolo a disentir de la lucha por la supervivencia de plantilla, de rama o de clase, y poniéndolo a luchar contra la persistencia de visión en esa supervivencia -imposible- que, como un espejismo nefasto, niega la producción de un mundo nuevo. Los comunistas vamos a activar la capacidad y necesidad proletarias de auto-emancipación. Lo haremos, contribuyendo a des-ilusionar al proletariado -en el sentido de des-engañarle de ilusiones, de ideologías, empezando por la ideología politicista de la determinación de las condiciones de clase por pura posición alcanzable en la correlación de fuerzas con los capitalistas. Y, a la vez, contribuyendo a ilusionarlo -favoreciendo su entrada en juego en pos de la producción de las coordenadas de mundo material que han de volver posible producir seres humanos nuevos; etimología de ilusionar como in ludere: "entrar en juego". Porque ni reformadores sociales, ni el reformismo político redistributivo y re-legislador de condiciones, ni los Estados policlasistas populares, ni las sectas que agasajan al proletariado con un supuesto apego latente suyo a realizar la "hermandad humana", ni utopistas con su pétrea e inamovible ingeniería social a cuestas -o con sus bancos de pobres-, ni neo-cristianos anarco-insurreccionalistas que esperan ver venir la salvación de la mano de la miseria y el sufrimiento, y ni mucho menos consejistas ideólogos de una supuesta trayectoria evolutiva desde la lucha económica hasta su eclosión en revolución habiendo pasado por la constitución de Consejos obreros como matrices revolucionarias en el capitalismo, portan ninguno emancipación al proletariado. Porque "la emancipación del proletariado será obra del proletariado mismo, o no será".
[1] Ver https://esparevol.foroactivo.com/ [93]
[2] Se trata de Revolución de los horizontes: asumir el horizonte de la revolución y de En la relación a la lucha económica y a la subversión comunista. Ver Anexos 1 y 2
[3] El compañero ha respondido de manera muy positiva a nuestra polémica lo cual revela su disponibilidad para el debate, su espíritu proletario y su voluntad de clarificación. La nota que nos ha enviado reza así: « Buenas tardes!. He recibido vuestra respuesta y la verdad es que estoy satisfecho por poder continuar con vosotros en un camino que me enriquece personalmente y, más allá de ello, supone por sí luchar por el comunismo al significar nuevos pasos hacia el mismo por ser práctica forjadora de sujeto revolucionario. Me gusta sobre todo la sensibilidad, la comprensión y la seriedad que demostráis en la misma. De todos modos, intentaré afinar un poco más mi modo de expresión, porque algunas de las tesis que expongo son comprendidas de un modo que carga demasiado las tintas de la crítica que contienen a vuestras tesis; es decir, son convertidas en antítesis, y por ello partidas por la mitad. Lenin dijo una vez, evocando un viejo aforismo ruso, que cuando un palo se halla torcido hacia la derecha hay que hacer fuerza hacia la izquierda para centrarlo, lo que puede desatar la conclusión errónea de que se fuera partidario de torcerlo hacia la izquierda. Un abrazo y continuamos discutiendo!.» Del mismo modo, el compañero ha enviado a los compañeros de Esparevol el siguiente mensaje: « Buenos días a todos!. Recientemente, los compañeros de Corriente Comunista Internacional han enviado una respuesta, con título de "¿Para qué necesita el proletariado una Vanguardia comunista?, que toma como referencia de debate a dos textos que yo había hecho llegar a la página de correo colectivo. La respuesta de los compañeros es sumamente aportativa y estimula la continuidad de la clarificación. Al tomar a esos dos textos como punto de arranque, necesariamente cita de ellos determinados pasajes como puntos de apoyo en el análisis crítico de los textos considerados en su conjunto. No obstante, sería bueno que los compañeros, con vistas a favorecer su percepción total del sistema de razonamiento que ha dado paso al debate y en que se enmarcan esos pasajes, tuvieran acceso a los textos. Esto no es una crítica ni muchísimo menos, porque yo ya los había enviado al correo colectivo así que ya habían sido expuestos públicamente; los envío ahora a cada correo por separado, por si se ha perdido el hilo o alguien tiene complicado el acceso a esparevol. Gracias por participar y un abrazo!».
[4] Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política, ver https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm [108]
[5] No estamos haciendo la más mínima ironía pues el compañero afirma que «los comunistas debemos forjar la fuerza capaz de explicar cómo, resignado o luchando por sus condiciones, el resultado va a ser, mientras permanezca en esa matriz de lucha, sufrir cada vez más a un Modo de Producción determinado a extraer del deterioro de la "vida" proletaria el balance de cuentas garante de su reproducción»
[6] Además de justificar la utilización de la cárcel sindical, de este pasaje se desprende la idea de que ¡Los sindicatos son capitalistas porque la lucha de los obreros es una lucha para el capital!
[7] Obras Escogidas tomo I edición española página 61
[8] Decimos "una de las vías" y no "la única vía" porque nosotros pensamos, con Engels, que la lucha de clase del proletariado tiene 3 componentes indispensables y estrechamente unidos entre sí: la lucha económica, la lucha política y la lucha ideológica. Es de una miopía y de una estrechez insoportables reducir la lucha del proletariado únicamente a la lucha económica. Por ejemplo, este debate con el compañero Tamer forma parte -aunque sea muy minoritario- de la lucha general del proletariado.
[9] Remitimos a nuestro texto que podría servir de base a un debate: El Partido y sus lazos con la clase, ver /revista-internacional/200604/892/el-partido-y-sus-lazos-con-la-clase [109]
[10] En contra de lo que defienden tanto los partidarios como los detractores de Lenin, éste jamás defendió esa postura por más que en el ¿Qué hacer? cometiera el error -que luego se autocriticó- de seguir a Kautski con su tesis de "inyectar la conciencia desde fuera a una clase tradeunionista".
[11] Ver https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm [110]
El 13 de mayo pasado la CCI publicó en su sitio web un artículo de los compañeros del Núcleo de Discusión Internacionalista de Ecuador ("Indigenismo y lucha campesina en América Latina"1). Esta contribución motivó un vivo debate en el cual han intervenido compañeros de varias latitudes. Queremos, ante todo, saludar la profundidad y la sinceridad que transpiran los comentarios2, en particular la voluntad de tratar de responderse unos a otros, de ir avanzando un pensamiento colectivo producto de un proceso de clarificación. El espíritu que debe animar todo debate en el campo proletario, en el campo de la clase portadora de la abolición de toda explotación, es un debate fraterno en el cual se excluye la "competencia intelectual", los adjetivos y las descalificaciones. Como dice uno de los participantes (Amadu): "En lo que estoy rotundamente en contra es la forma de opinar del compañero que los critica, de una forma tan simple, sin una opinión concreta al asunto, solo se digna a desacreditar el artículo que por lo visto resultó parte de un esfuerzo considerable y de debate previo. ¿Por qué tendrán algunos la mala costumbre de tildar a una organización de "izquierda del capital" tan gratuitamente? El compañero tendría que aprovechar el esfuerzo de los compañeros de Ecuador por haber escrito el artículo; primero analizarlo; y si está en contra por algún punto, o en todos, que lo exprese, por este medio como herramienta para elevar la conciencia del conjunto, pero no de decir lo que se le parezca, injuriando y hacer comentarios sin aportar nada para el debate."
En efecto, los comunistas no discuten ni para "ver quién sabe más" ni para "imponer puntos de vista", sus debates están ligados a la preocupación por clarificar, "para elevar la conciencia del conjunto". Por ello el desarrollo fraterno de argumentos es esencial para convencer a otros o para cambiar uno mismo sus posiciones. El proceso de toma de conciencia del proletariado está plagado de confusiones, lo cual es natural en una sociedad que lo mantiene alienado; los desacuerdos y la heterogeneidad son pues normales. Los debates en el campo proletario no son una enfrentamiento que opone a unos individuos contra otros, no se combaten personas, se superan ideas que antes creíamos justas, se precisan posiciones, se abandonan posturas, se adoptan otras...un proceso que va de la confusión hacia la clarificación donde todos aprendemos de todos y juntos forjamos las armas teóricas de la próxima revolución mundial.
Bajo estas preocupaciones queremos intentar avanzar algunos elementos para el debate.
1.- Las relaciones de clase en el campo
Para el marxismo, a diferencia de la sociología, se trata justamente de distinguir en el campo relaciones de clases. Así como el término "pueblo" es usado por la burguesía para esconder la lucha de clase así también usa el término "campesinado" para poner al mismo nivel al gran propietario agrícola, a los capitalistas de la agroindustria, con un asalariado agrícola, un jornalero o un "propietario" de un miserable trozo de tierra árido y sin tecnificar. Así, la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, sea en la ciudad o en el campo, es borrada de un "plumazo sociológico". El "campesinado" no es pues una clase sino un concepto donde se mezclan diversas "situaciones sociológicas". Para intervenir claramente en el seno de esta amalgama es necesario que los revolucionarios puedan distinguir cómo se constituye en su interior en cada contexto histórico.
Es por ello que compartimos los comentarios (Jacinto) que van en el sentido de distinguir las relaciones de explotación en el campo: "vemos que en el medio rural existen propietarios de fincas y empresas, medianos propietarios y propietarios de pequeñas tierras. Finalmente, vemos que, ligadas a esas tres formas de propiedad, están aquellos que no poseen nada y que trabajan como jornaleros. Ése es el proletariado que habita en el campo (...) El proletariado, en el campo y en la ciudad, independientemente de si va con overol o si va de corbata, si usa un tractor o utiliza arado, guadaña, hacha o pala, sale a pescar en un barco o en una pequeña lancha, cría vacas o pizca frutos, es la misma clase, y por su condición, al no tener propiedad sobre medios de producción, se enfrenta al capital de manera muy diferente, con una perspectiva muy diferente a la de los propietarios de la tierra o al comerciante en pequeño de las ciudades."
Los empresarios del campo, los productores a gran escala que explotan masas de jornaleros asalariados, todos ellos pertenecen a la burguesía y son parte entera de una clase social opresora que tendrá que ser derrocada.
El proletariado que es explotado en los campos agrícolas, integrado por todos aquellos que sólo disponen de su fuerza de trabajo para sobrevivir, es parte completa de la clase obrera. Sus intereses y su combate son uno mismo. A nivel semántico hacemos a veces distinciones formales ("proletariado agrícola", proletariado de países centrales, de la periferia, etc.) pero ello se debe entender que son sólo referencias para indicar dónde actúa el proletariado, en el fondo es una misma clase a nivel mundial que debe superar todas las divisiones y categorías que le impone el capital y sus secuaces (sindicatos, izquierda e izquierdistas, universidades y sus ideólogos, etc.).
Por otro lado, en el campo siguen existiendo enormes masas de desposeídos, pequeños propietarios arruinados por los créditos y el mercado y masas de excluidos (sobre todo en los países subdesarrollados), en su mayoría indígenas, que sobreviven en condiciones infrahumanas. Todas esas masas NO EXPLOTADORAS tendrán que ser ganadas por el proletariado para formar parte de la transformación revolucionaria del capitalismo. La clase obrera tendrá que ir desarrollando sus luchas y una vez que logre establecer una relación de fuerza contra la burguesía podrá indicar a esas masas el camino para liberarse de la opresión y de "la ilusión de que la propiedad privada sobre la tierra es la solución a la miseria" (Jacinto).
2.- Campo y ciudad
Como dice el Manifiesto de Marx y Engels, "la burguesía ha sometido el campo al dominio de la ciudad". Es la producción de mercancías capitalistas la que predomina sobre el campo. El marxismo siempre ha denunciado esta "desigualdad" como un producto directo del capitalismo. Ninguna "reforma agraria" o "proyectos alternativos" plantearán los términos de la solución a este dilema. Así como el "subdesarrollo" es una marca congénita del capitalismo, la producción en el campo está bajo la férula de las necesidades de la gran industria capitalista. Esta situación ha sido siempre un terreno de preocupación y de denuncia por parte de los revolucionarios. Por ejemplo, en la II internacional se desarrollaron debates basado en un libro de Kautsky (La cuestión agraria) donde estudiaba el desarrollo de la agricultura europea y americana y planteaba que la tendencia del desarrollo era hacia la desaparición de la pequeña propiedad en beneficio de la grande, es decir, el sector industrial de la agroindustria terminaría aplastando a los pequeños productores. Kautsky veía que ese proceso conduciría a la proletarización de campesinos que serían transformados en proletarios agrícolas. Independientemente de la posterior traición de Kaustky y la Socialdemocracia esos debates contribuyeron a entender la relación del proletariado de la ciudad y del campo.
El comunismo deberá plantear, a un nivel superior, la unidad entre el campo y la ciudad. No pensamos que se trate de reapropiarse de la tierra o de los recursos naturales, pensamos que de lo que se trata es de abolir toda noción de "propiedad" y que el hombre recupere y desarrolle su verdadera naturaleza social y rompa con la alienada visión de "depredador de la naturaleza" y ésta sea cambiada por una visión de comunidad humana mundial responsable de su entorno.
Además, como diría Rosa Luxemburgo a propósito de la política de los bolcheviques durante la revolución rusa de 1917: "la apropiación directa de la tierra por los campesinos no tiene nada en común con la economía socialista (...) No sólo no es una medida socialista, es que además no permite encarar esas medidas: acumula obstáculos insuperables para la transformación socialista de las relaciones agrarias" (La revolución Rusa).
Podemos hacer una analogía: así como no se trata de "apropiarnos" de las fábricas sino de destruir la explotación asalariada, así mismo podemos decir que no se trata de "repartir la tierra" sino de abolir la ley del valor del mercado la cual excluye las necesidades humanas. Hay que agregar a esta analogía que este tipo de problemas no podrán ser resueltos en el plano local o nacional, sólo la revolución proletaria mundial puede plantear una solución histórica a esta cuestión.
A propósito de esta última idea queremos plantear una discusión: mucho se dice o piensa sobre el "progreso y la civilización". Para el marxismo el capitalismo plantea finalmente las condiciones materiales que hacen posible la abolición de toda explotación y, por fin, se crean también las condiciones para la construcción de una sociedad sin clase. Ello es posible ya que ha surgido una clase que condensa siglos de explotación, que es la productora de la riqueza social y cuya liberación conlleva a la liberación del conjunto de la humanidad: el proletariado. Afirmar lo anterior no debe hacernos suponer que seríamos partidarios de lanzar loas a la explotación asalariada, como si fuese algo "bueno en sí mismo". No podemos, en efecto, hablar de la "civilización y el progreso" en forma abstracta como algo bueno o malo en si mismos. Nos parece que puede haber en esta parte del debate un terreno amplio para la profundización. Invitamos a los compañeros a desarrollar argumentos para poder, entre todos, avanzar en la clarificación.
3.- El proletariado dirige y convence, no somete.
En los comentarios nos encontramos también con la siguiente intervención (Eli):
"No comparto el análisis a nivel general, si bien es cierto que el movimiento indígena no tiene perspectiva revolucionaria precisamente por sectorizar las luchas y no entender el problema en sentido de la liberación del proletariado todo (indígenas, mestizos, blancos, negros, etc.), en el fondo es el mismo análisis burgués de toda la extrema izquierda del capital que dice que la lucha de los "campesinos" (concepto puramente burgués y que fragmenta a nuestra clase) sólo tiene perspectiva si se dejan vanguardizar por el "proletariado" (ya que ellos no serían proletarios, sino "campesinos" o "lúmpenes" en el caso de haber emigrado a la ciudad) urbano, por la clase obrera industrial, de casco y overol, que es la llamada a hacer la revolución y que llevará detrás de sí a las pobres masas empobrecidas del campo y la ciudad."
El mejor ejemplo de la relación de las luchas campesinas y la clase obrera se ha dado en la Revolución Rusa de 1917 donde los bolcheviques se ganaron las simpatías y el apoyo de las masas del campo. Había consejos de "campesinos, obreros y soldados", había una representación proporcional de los campesinos en el congreso de los soviets. Si algo hay que criticar a los bolcheviques es el haber cedido demasiado a las ilusiones de "propiedad de la tierra" (ver arriba cita de Luxemburgo) lo que condujo a una desastrosa política de "colectivización" que terminó beneficiando a propietarios ricos.
Sin embargo, lo que hay que rescatar de la experiencia del 17 es la capacidad del proletariado para construir un mismo combate contra el capitalismo, una misma lucha donde todos los explotados tienen cabida.
En el comentario de Eli hay una preocupación real y un temor más que justificado: detrás de la idea de "dejarse vanguardizar" están las reservas ligadas a los esquemas de las revoluciones burguesas donde una minoría dirigía al resto en aras de sus propios intereses. Los "caudillos y héroes" son un viejo lugar común de la historia plagada de traiciones e intereses mezquinos. La clase obrera no es una nueva clase explotadora, sus intereses están ligados a la abolición de toda forma de explotación. "Todos los movimientos han sido hasta ahora realizados por minorías o en provecho de minorías. El movimiento proletario es un movimiento propio de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría" (Manifiesto Comunista). La revolución comunista mundial es la primera revolución masiva y conciente de la historia, el sujeto revolucionario es una clase explotada (a diferencia de otras clases en la historia que eran nuevas clases explotadoras; la burguesía es un buen ejemplo). Es por ello que compartimos con Eli esa preocupación: dejarse arrastrar o ser dirigidos sin saber por qué se da "la sangre y la vida" sería un error y un fracaso anunciado.
Además, la revolución comunista deberá romper con la supeditación capitalista del campo a la ciudad. Las próximas luchas deberán tender a la unificación, a la superación de las divisiones (en categorías, sectores, entre el campo y la ciudad, etc.) como condición para plantearse el inicio de una revolución que será mundial o no será. La relación entre el proletariado y otras capas no explotadoras no es de subordinación, el proletariado los debe convencer y elevar su conciencia a la necesidad de destruir el capitalismo. El proletariado no desprecia esos sectores no explotadores, los deberá en cambio incorporar a un mismo combate.
Esperamos que estas notas susciten nuevas intervenciones en un ánimo por contribuir a un debate crucial para la revolución.
CCI
1 Ver https://es.internationalism.org/node/2870 [111]
2 Han aparecido en total 5 Comentarios. Ver al final del artículo antes citado.
Pero hay grupos de trabajadores que quieren combatir esa trampa, que pelean para que la lucha la decidamos entre todos, para construir una verdadera unidad, para desarrollar una lucha de verdad que rompa con la pasividad y la desmovilización que nos pretenden imponer.
Publicamos dos ejemplos. Uno es de unos compañeros de Alicante, otro es de compañeros de Valencia. Ambos representan iniciativas realistas, sencillas, de contribución a una lucha de verdad.
¡Animamos a que cunda el ejemplo! ¡Animamos a que otros grupos de trabajadores desarrollen iniciativas similares!
CCI
Hoja de Alicante:
BUSCAMOS TRABAJADORES REALES PARA LUCHAR POR NUESTRAS NECESIDADES REALES
No sabemos cuál es la distancia que separará los caminos que andamos transitando pero, allá por donde andéis, recibid nuestro más cordial saludo. Somos vuestros compañeros.
Quizás nos hayamos cruzado en más de una ocasión por alguna de las calles que habitualmente recorremos para pactar el negocio de vivir; quizás por alguna de las ciudades a donde hemos ido a parar dando tumbos y en donde hemos creído perseguir la escurridiza sombra de la felicidad; quizás, más próximos, bajo la niebla animada del bar; compartiendo el calor, muslo con muslo, en el autobús, con una nómina recién cobrada, de vuelta a casa; en los sueños siempre y en el deseo de una vida mejorada para el goce propio, para el del amigo y el de la familia.
Seguramente seríamos capaces de reconocernos mejor en estos ámbitos que en todas esas estadísticas que cifran a diario el número creciente de parados, el aumento en el consumo de psicofármacos y antidepresivos, el del embargo cotidiano de viviendas, el del retraso de los sueldos, el de las cuentas propias restando los días de paro por cobrar,...
Y pese a todo, chocamos con una aparente apatía, con el inmovimiento de las "masas" y el desanimo generalizado. Ni tan siquiera las minorías mas "espabiladas" parecen tener respuestas y mucho menos fuerzas para afrontar la situación. Pero no todo es lo aparente, un árbol no es tan solo la corteza. Cada vez mas gente es consciente de que este estado de cosas es insostenible, que no hay garantía alguna de futuro, que las supuestas organizaciones de lucha de los trabajadores (sindicatos y partidos), son organizaciones de lucha contra los trabajadores. En lo elemental un nivel de conciencia se va fraguando lentamente. La desilusión puede ser fértil si encuentra el camino de la verdadera (autoorganizada, solidaria, consciente) lucha: si se mira en la historia de la lucha de los trabajadores y en las débiles y dispersas luchas actuales que están, aunque apenas se perciban.
Yéndonos a la cercanía de lo inmediato, los ataques a la griega promulgados por Zapatero y orquestados por toda la burguesía, se nos dan en dos tiempos: el primero el tijeretazo a nuestras condiciones de supervivencia, obvio y brutal; pero el segundo, el que cierra la pinza, son las (des)movilizaciones que preparan los sindicatos y similares. Estos nos ofrecen la falsa dicotomía de "quedarse en casa o salir a la calle para nada". Una autentica movilización debe partir de un debate real entre los trabajadores, de una organización real y asamblearia de los trabajadores, de una lucha real y unificada de los trabajadores. Nos quieren hacer creer que "estas huelgas (sin debate), estas manifestaciones (procesionales), esas asambleas (antiasamblearias) son lo único que se puede hacer". Nos planteamos participar en las (des)movilizaciones denunciando lo que son y proponiendo verdaderas herramientas de reflexión y lucha de clase: asambleas generales y abiertas a todos los trabajadores. Igualmente consideramos fundamental extender la información de las luchas de los trabajadores en cualquier recodo del mundo para ir dando pistas de cuáles son los caminos, para responder a ese, cada vez más imperioso, "¿qué hacer?", que sin referentes, sin espejos donde vernos con nuestros hermanos que luchan, nos arrima a la catatonia.
Somos un grupo de trabajadores que a través de la AUTORGANIZACIÓN y que, a pesar de las afrentas de los intereses empresariales, las amenazas de despido, los diversos mecanismos de control y opresión con los que pretenden disgregarnos, los impagos reiterados de nuestros sueldos que nos acercan a la desesperación, hemos podido seguir haciendo rumbo. La autorganización como un sistema para agrupar nuestras fuerzas y defender nuestros propios intereses, nuestra manera de pactar una convivencia atenta a la realidad de nuestras necesidades, las mismas que las de todos los trabajadores, pero buscando el contacto directo con nuestras propias fuerzas y el reconfortante efecto de su UNIÓN.
En sintonía con lo expuesto estamos deseosos de alentar y participar de todas las iniciativa, más allá de las fronteras, de lucha y solidaridad de los trabajadores que parten de la búsqueda de su AUTONOMÍA y de la negación de lo que les oprime y explota, sea en los aspectos más generales o en la cotidianeidad de las pequeñas, pero imprescindibles, luchas por la supervivencia. Participar en todo lo que se mueve con ese ritmo, desde la perspectiva que sabe y entiende que cuando un igual (con las mismas necesidades, intereses y anhelos) ha luchado en cualquier momento de la historia o lucha ahora en cualquier parte del mundo, somos también nosotros los que luchamos.
Para recordarnos nuestras fuerzas y seguir apoyándonos en ellas solemos reunirnos en asambleas abiertas de trabajadores a las que nos gustaría invitaros para compartir las experiencias vividas, para discutirlas, quizás sólo para saludarnos, darnos aliento de paso o desencontrarnos; quién sabe si para unirnos. Compartir la fuerza y la alegría.
Os dejamos nuestro contacto: [email protected] [113]
Un saludo compañeros.
ASAMBLEA DE TRABAJADORES DE AFEMA
Hoja de Valencia:
En las últimas semanas se acumulan las razones para el malestar y la indignación. La reducción de sueldo del 5% a los funcionarios; la congelación de las pensiones; la reforma laboral que hace aún más fácil el despido; el aumento del recibo de la luz en un 4%, la subida del IVA... ¡Es el cuento de nunca acabar!
Los trabajadores, la gente en general, estamos descontentos y angustiados. Vemos necesario HACER ALGO.
Pero la huelga del día 8 ha sido un motivo de decepción. Por varias razones: estaba limitada a los funcionarios cuando ¿no somos todos los trabajadores los que nos vemos afectados? Además ¿hace realmente presión sobre el gobierno una huelga que consiste en que además del 5% te descuenten otro 5% por el día de paro?
Además, en los centros de trabajo no se ha hecho nada, ni se han convocado asambleas, el delegado sindical leía un papel y se iba. Para que una huelga sea de verdad ha de hacerse con la participación de todos los trabajadores.
Todo esto hace que se nos amontonen las dudas y las preguntas: ¿sirve para algo este tipo de huelga que consiste en parar el trabajo un día D y luego volver a la rutina sin continuidad ni una perspectiva clara de nuevas movilizaciones? ¿La huelga consiste en un acto individual en el que comunicas a la dirección que vas a parar para que te descuente el salario y figures como un número más en las cuentas de seguimiento de la huelga donde el Gobierno habla de un 11% y los sindicatos del 75%?
¿Qué es lo que nos interesa de la movilización? ¿Hacer bulto? ¿Ser un número más en los recuentos de unos y otros para los medios de comunicación? ¿Ser mansos corderos llevados por los pastores? . O, por el contrario, ¿lo que nos interesa es romper el aislamiento y la división, construir, sentir y vivir la UNIDAD y la SOLIDARIDAD, formar un COLECTIVO donde cada cual se siente respaldado por los demás y todos nos sentimos respaldados por la aportación de cada cual?
Por otra parte, ¿la movilización tiene que ser algo cocido desde las alturas por unos cuantos líderes o ha de ser algo en lo que los trabajadores tengamos voz y voto? ¿no tendríamos que ser nosotros los interesados los que decidamos el mejor momento para la huelga, los métodos a emplear en función de nuestras fuerzas y nuestros sentimientos? ¿No debería ser la ASAMBLEA colectiva la que decidiera escuchando las opiniones diferentes y adoptando finalmente una decisión? Estas preguntas se encadenan con otras: ¿todas estas medidas que adopta el gobierno son un mal trago que habría que pasar para al final poder "salir de la crisis"? Al contemplar que no es un asunto limitado a Grecia o a España sino que vemos las medidas de austeridad en países como Alemania, Japón o Gran Bretaña, ¿no estaríamos ante una crisis mucho más grave y profunda?. Esto genera un sentimiento de miedo ante un futuro que se ve cada vez más difícil. Pero también genera un sentimiento de indignación ¿Por qué siempre "los de abajo" son los que cargamos con los costes de una crisis que no hemos generado?
Somos unos trabajadores que ante la que está cayendo y viendo lo difícil que resulta "moverse de manera satisfactoria" hemos decidido escribir esta nota. No pretende decir lo que hay que hacer sino llamar a que gente trabajadora como nosotros rompamos el aislamiento, el cada cual encerrado en su rincón, y pensemos, discutamos y, si procede, tomemos algún acuerdo. Los sindicatos hablan de una huelga general y sería bueno ir con ideas e iniciativas de tal forma que no suframos una nueva decepción.
¿Qué podríamos hacer?
Quizá algo muy modesto es estar coordinados mediante una lista de correos electrónicos donde intercambiemos opiniones, noticias, convocatorias, iniciativas..., es decir, mantener un poquito de UNION en lugar de estar solos rumiando cada cual su malestar en la más completa soledad y sintiéndose culpable de "no hacer nada". Quizá se podría convocar una reunión donde se podrían plasmar ideas e iniciativas concretas.
De momento no tenemos nombre porque lo que decidamos hacer ya lo haremos entre todos los interesados
Nuestro correo es [email protected] [114] Escríbenos. Pasa esta nota a más gente.
El 7 de Mayo, "Comunistas integrales" publicaron en esta página un comentario sobre nuestra Respuesta sobre "algunas aclaraciones importantes y necesarias" a la reseña de nuestra Reunión Pública en Quito [115][1]. Dado que a partir de esa Reunión Pública se ha generado un debate que no concierne exclusivamente a las dos partes implicadas directamente, si se considera que el número de lecturas se acerca a las 2000, tomando en cuenta el conjunto de textos, queremos tratar de seguir contribuyendo a que pueda ir desarrollándose una clarificación.
Y para eso, la primera cuestión que se nos plantea es...
En vuestro comentario decís:
«Les pedimos comedidamente que nos respondan todos los puntos planteados en nuestras "aclaraciones", puesto que aquí no lo hacen y puesto que así no es posible concluir o continuar el debate al respecto con todos sus componentes necesarios. Sin embargo, lo que podemos adelantarles muy breve o someramente de esta respuesta es que resulta evidente que uds. no han logrado romper con el obrerismo (siempre eurocentrista), ideología que criticamos en nuestras "aclaraciones". Vemos que también siguen tergiversando nuestra concepción de comunismo integral, de relación entre acción proletaria inmediata y acción proletaria histórica, etc., siendo que en nuestras "aclaraciones" ya habíamos dejado en claro que si nos extendimos sobre tal o cual punto era para no tener que estar repitiendo ideas y argumentos de nuevo.».
Sobre la primera cuestión, es decir, que no hemos respondido a todos los puntos planteados en las "aclaraciones", es totalmente cierto. Los temas que suscitáis son muy numerosos, desde la naturaleza revolucionaria del proletariado y la relación entre su lucha inmediata y su lucha histórica, la cuestión marxismo/anarquismo, el problema de cómo sacar lecciones de la historia del movimiento obrero, el balance de la revolución rusa, la dictadura del proletariado, el Periodo de transición (y seguro que se nos olvida alguno). Creemos que desde el punto de vista del progreso de la clarificación, de una mejor comprensión de las posiciones en liza, del desarrollo del debate, es preferible abordar solamente una o dos cuestiones con la mayor profundidad y extensión posible.
Eso no quiere decir en absoluto que no nos parezca bien vuestro comentario sobre la reunión pública. Una cosa son las presentaciones, y ahí tenía sentido que desplegaseis sin tapujos todos los puntos donde veíais diferencias a partir de lo que se dijo en la Reunión y en la reseña; pero otra es entrar al trapo, desarrollar argumentos y referencias históricas, reflexionar, debatir. Y eso no se puede hacer abordando al mismo tiempo todas las cuestiones.
Nos parece que la función del debate no es hacer una toma de posición sobre la declaración de principios del otro para encontrar precisamente que hay un montón de divergencias que impedirían un debate[2]; sino asumir que existen esas divergencias y tratar de plantear preguntas y respuestas que lleven a una clarificación.
Desde ese punto de vista, en vuestro comentario planteáis una cuestión sobre la que aportáis una reflexión que nos parece de la mayor importancia debatir:
También planteáis en el texto:
«Y finalmente y por desgracia, vemos que uds. no han roto con una de las máximas mistificaciones históricas de la lucha histórico-mundial revolucionaria de nuestra clase: que el bolchevismo fue revolucionario, y que su "degeneración" solo fue "culpa" del "caín" del estalinismo (¿no es esto repetir cual ventrílocuo lo que siempre ha graznado el trotskismo?), cuando la realidad histórica fue, como bien lo observaron y denunciaron Pannekoek, Mattick e incluso la Luxemburgo, que el proceso encabezado por los bolcheviques, a pesar de sus "aciertos", fue siempre un blanquismo socialdemócrata que consecuentemente, una vez en el poder, llevó a cabo y desde el principio, con Lenin y Trotsky a la cabeza, una política netamente capitalista desde el estado, tanto nacional como internacionalmente: no en vano reprimió la lucha proletaria radical (huelgas en Petrogrado, Ucrania, Kronstadt, a las minorías radicales incluso dentro del propio partido bolchevique y no se diga fuera de éste, cooptación y luego anulación de los soviets o consejos obreros, la NEP, etc.) y capituló ante el imperialismo de la época (Brest-Litovsk, Rapallo, etc.). Es decir, vemos que uds. no han roto con esa gran tara socialdemócrata-radical que es el leninismo o, hablando en sentido histórico, con ese atavismo y obstáculo que ha sido la contrarrevolución leninista para el movimiento proletario-comunista histórico real.»
Hay que empezar respondiendo que, respecto a «...la realidad histórica que bien observaron y denunciaron Pannekoek, Mattick e incluso la Luxemburgo..», ellos partían del reconocimiento de la revolución rusa como una revolución proletaria, y del partido bolchevique, con Lenin y Trotski a la cabeza, como su genuina expresión. Es decir que ellos mismos se sentían bolcheviques revolucionarios y confluyeron con ellos para formar la Internacional Comunista en 1919. Sus críticas se desarrollaron como parte activa e integrante de ese movimiento revolucionario de la época y no en contra de él, desde fuera, como si se tratara de un enemigo de clase[3] como queréis presentarlas vosotros. En ese sentido ellos tampoco rompieron «...con una de las máximas mistificaciones históricas de la lucha histórico-mundial revolucionaria de nuestra clase: que el bolchevismo fue revolucionario», como trataremos de mostrar.
¿Cómo aborda Rosa Luxemburg sus críticas a la revolución rusa?
Parte de que la experiencia y las posiciones bolcheviques constituían una de las respuestas del proletariado a los graves problemas planteados por la Primera Guerra Mundial y la evolución del capitalismo hacia su decadencia que esta anunciaba. Pero no era la única respuesta, no era un dogma ni un modelo infalible. Rosa Luxemburgo en su folleto sobre la Revolución Rusa, escrito en la cárcel en 1918, encara ésta desde ese método.
Su punto de partida es reconocer la contribución indispensable a la causa revolucionaria mundial de Octubre 1917 y el bolchevismo: «Los bolcheviques inmediatamente plantearon como objetivo de la toma del poder un programa revolucionario completo, de largo alcance; no la salvaguarda de la democracia burguesa sino la dictadura del proletariado para realizar el socialismo. De esta manera, se ganaron el imperecedero galardón histórico de haber proclamado por primera vez el objetivo final del socialismo como programa directo para la práctica política»
Partiendo de esta premisa fundamental alerta sin embargo del peligro de que «bajo la teoría de la dictadura de Lenin-Trotski subyace el presupuesto tácito de que la transformación socialista hay una fórmula prefabricada, guardada ya completa en el bolsillo del partido revolucionario, que sólo requiere ser enérgicamente aplicada en la práctica».
Rosa Luxemburgo alerta contra la tentación de confundir como medidas revolucionarias genuinas lo que viene impuesto por una situación desesperada: «Todo lo que sucede en Rusia es comprensible y refleja una sucesión inevitable de causas y efectos, que comienza y termina en la derrota del proletariado en Alemania y la invasión de Rusia por el imperialismo alemán. Seria exigirles algo sobrehumano a Lenin y sus camaradas pretender que en tales circunstancias apliquen la democracia más decantada, la dictadura del proletariado más ejemplar y una floreciente economía socialista. Por su definida posición revolucionaria, su fuerza ejemplar en la acción, su inquebrantable lealtad al socialismo internacional, hicieron todo lo posible en condiciones tan endiabladamente difíciles. El peligro comienza cuando hacen de la necesidad una virtud, y quieren congelar en un sistema teórico acabado todas las tácticas que se han visto obligados a adoptar en estas fatales circunstancias, recomendándolas al proletariado internacional como un modelo de táctica socialista. Cuando actúan de esta manera, ocultando su genuino e incuestionable rol histórico bajo la hojarasca de los pasos en falso que la necesidad los obligó a dar, prestan un pobre servicio al socialismo internacional por el cual lucharon y sufrieron. Quieren apuntarse como nuevos descubrimientos todas las distorsiones que prescribieron en Rusia la necesidad y la compulsión, que en última instancia son sólo un producto secundario de la bancarrota del socialismo internacional en la actual guerra mundial».
En este marco, señala dos aspectos erróneos de la política bolchevique: la política agraria y la promoción de la independencia nacional de muchos países hasta entonces encuadrados bajo la férula del Zar, en los que no vamos a entrar aquí.[4]
Así pues, Rosa Luxemburgo rechaza radicalmente la "teoría" consistente en transformar la revolución rusa en un "modelo": « Los bolcheviques demostraron ser capaces de dar todo lo que se puede pedir a un partido revolucionario genuino dentro de los límites de las posibilidades históricas. No se espera que hagan milagros. Pues una revolución proletaria modelo en un país aislado, agotado por la guerra mundial, estrangulado por el imperialismo, traicionado por el proletariado mundial, sería un milagro». Por ello cierra su folleto con una frase muy clarividente: « Pero hay que distinguir en la política de los bolcheviques lo esencial de lo no esencial, el meollo de las excrecencias accidentales. En el momento actual, cuando nos esperan luchas decisivas en todo el mundo, la cuestión del socialismo fue y sigue siendo el problema más candente de la época. No se trata de tal o cual cuestión táctica secundaria, sino de la capacidad de acción del proletariado, de su fuerza para actuar, de la voluntad de tomar el poder del socialismo como tal. En esto, Lenin, Trotski y sus amigos fueron los primeros, los que fueron a la cabeza como ejemplo para el proletariado mundial; son todavía los únicos, hasta ahora, que pueden clamar con Hutten: "¡Yo osé!". Esto es lo esencial y duradero en la política bolchevique (...) En Rusia solamente podía plantearse el problema. No podía resolverse. Y en este sentido, el futuro en todas partes pertenece al "bolchevismo"».
En cuanto a Pannekoek, la izquierda del partido socialdemócrata "Tribunista", donde militaba junto a otros compañeros como Gorter, durante dos años (1917-18) defendió apasionadamente el carácter proletario de la revolución bolchevique, denunciando la posición menchevique (que en los años 30 adoptarían los consejistas), de la naturaleza burguesa de la revolución. Gorter tradujo el Estado y la revolución de Lenin, e incluso publicó un folleto titulado La Revolución Mundial, donde se pueden leer cosas sobre Lenin como estas: «Es el líder de la revolución rusa y tiene que convertirse en el líder de la revolución mundial».
En este periodo sin embargo, hay una cuestión importante en la que Gorter y Pannekoek no estaban de acuerdo; y era precisamente que Pannekoek apoyaba la posición de Lenin sobre Brest Litovsk, de firmar una paz con los alemanes que permitiera dedicar todas las fuerzas de la revolución mundial a apoyar la revolución en Alemania:
«Pannekoek partía del punto de vista, evidente, de que "Rusia no puede seguir combatiendo" (De Tribune 15.12.1917). En ningún caso la revolución rusa podía exportarse por la fuerza militar; su "punto fuerte" residía en el estallido de la lucha de clases en otros países, "la fuerza de las armas es el punto débil del proletariado"»[5]
Después esta corriente formaría parte de la Izquierda de la IC, y a finales de los años 20 se constituiría el comunismo de consejos (GIC) y sólo a partir de 1934, bajo el peso de la contra-revolución, se formularían las "Tesis sobre el bolchevismo", que revisaban la naturaleza obrera de la revolución rusa.
Por lo que respecta a Mattick, que en 1917 tenía sólo 13 años, participó sin embargo los años siguientes en la revolución en Alemania como miembro de las juventudes espartaquistas y fue elegido delegado obrero. Sus críticas "antileninistas" son igualmente de los años 30.
No se trata de ser puntilloso, sino de reconocer un método de sacar lecciones de la historia, de implicarse como parte del movimiento obrero, viendo las potencialidades y las debilidades, considerando las condiciones históricas. Y desde ese punto de vista hay que ser claro; en el momento del asalto revolucionario, el conjunto del movimiento obrero no había comprendido aún hasta sus últimas consecuencias el cambio de periodo histórico y las implicaciones desde el punto de vista de la lucha obrera. Es decir, todo el movimiento obrero estaba lastrado por el peso del pasado, de una visión socialdemócrata, y se pueden dar varios ejemplos: la posición de que el partido toma el poder en nombre de la clase (que compartían espartaquistas y bolcheviques); las vacilaciones sobre la cuestión parlamentaria y sindical (que tuvieron mayor peso en los bolcheviques), o sobre la liberación nacional (a la que no era ajena la izquierda holandesa), etc. Lamentablemente el balance de la revolución rusa tuvo que hacerlo la Izquierda Comunista en condiciones de contra-revolución, derrota y aislamiento, que favorecieron la defensa de las particularidades y dificultaron un debate y una síntesis de las posiciones.
Queda por discutir la segunda parte de vuestra frase sobre el bolchevismo, o sea, «...que su "degeneración" solo fue "culpa" del "caín" del estalinismo (¿no es esto repetir cual ventrílocuo lo que siempre ha graznado el trotskismo?)».
No podemos entrar aquí a considerar todas las diferencias entre la posición del trotskismo y la de la Izquierda Comunista sobre el balance de la revolución rusa[6]; pero una cuestión central es que, mientras que la Oposición trotskista veía en Rusia un Estado obrero degenerado por la acción de una burocracia dirigente, la Izquierda Comunista fue desarrollando al contrario, la tesis de que el Estado que había surgido de la revolución iba atrapando al partido e imponiendo sus necesidades de mantenimiento del statu quo mercantil capitalista (una posición plenamente desarrollada sobre esto no aparecería prácticamente hasta los años 50).
Obviamente las consecuencias políticas que se desprenden de una u otra posición son significativas. La oposición trotskista combatía por defender el Estado obrero, que veía como el motor de la revolución mundial y para desplazar a la camarilla dirigente del partido. Esas posiciones llevaron a la constitución de una IVª Internacional en un momento de contra-revolución, alimentando la consolidación de la política nacional e internacional del Estado "soviético" como Estado capitalista, y tras la muerte de Trotski, empujaron mayoritariamente a los grupos trotskistas a apoyar la "defensa de la URSS" en la 2ª guerra mundial. Finalmente el trotskismo se convirtió en aliado del estalinismo.
La posición de la Izquierda Comunista en cambio, llevó al combate contra la consolidación de un Estado que iba reforzándose a medida que se debilitaba la revolución, apoyando las expresiones de vida obrera y los combates para animarla, como Krondstadt y las insurrecciones de Moscú y Petrogrado, etc Así como a la denuncia de la "defensa de la URSS" en la 2ª guerra mundial. Y finalmente a la tesis del capitalismo de Estado en Rusia.
Aún con todo, la Oposición de Izquierdas y la Izquierda Comunista coincidieron durante todo un tiempo (sobre todo en vida de Trotski), en el combate contra la degeneración de la revolución y la integración del partido en el aparato de Estado. Ellos fueron los continuadores del bolchevismo y de la revolución; mientras que Stalin representaba lo contrario, la degeneración de los órganos del poder soviético y la implantación definitiva de un Estado capitalista totalitario. El triunfo de Stalin, que coincide con el desarrollo de la contra-revolución a escala mundial, se hizo sobre los cadáveres de los bolcheviques revolucionarios. Ni uno solo de los miembros del Comité central del partido de 1917 (excepto Stalin) permaneció con vida.
La mentira del estalinismo como producto de la revolución ha alimentado durante todos los años después de la guerra la idea de estalinismo=comunismo y ha permitido tras el hundimiento del bloque del Este, el desarrollo de una enorme campaña ideológica sobre el fin del comunismo, que durante más de diez años ha tenido un impacto de freno del desarrollo de las luchas y la conciencia en el conjunto de la clase obrera.
Esta respuesta ya se ha hecho demasiado larga, pero el objetivo fundamental era tratar de mostrar cómo el movimiento obrero ha sacado lecciones de sus derrotas.
7 de Junio 2010,CCI
[1] Dado que ha pasado un mes, reproducimos aquí íntegramente el comentario de "comunistas integrales":
Submitted by Comunistas Integrales (no verificado) on Mayo 7, 2010 - 7:49am.
Les pedimos comedidamente que nos respondan todos los puntos planteados en nuestras "aclaraciones", puesto que aquí no lo hacen y puesto que así no es posible concluir o continuar el debate al respecto con todos sus componentes necesarios. Sin embargo, lo que podemos adelantarles muy breve o someramente de esta respuesta es que resulta evidente que uds. no han logrado romper con el obrerismo (siempre eurocentrista), ideología que criticamos en nuestras "aclaraciones". Vemos que también siguen tergiversando nuestra concepción de comunismo integral, de relación entre acción proletaria inmediata y acción proletaria histórica, etc., siendo que en nuestras "aclaraciones" ya habíamos dejado en claro que si nos extendimos sobre tal o cual punto era para no tener que estar repitiendo ideas y argumentos de nuevo. Y finalmente y por desgracia, vemos que uds. no han roto con una de las máximas mistificaciones históricas de la lucha histórico-mundial revolucionaria de nuestra clase: que el bolchevismo fue revolucionario, y que su "degeneración" solo fue "culpa" del "caín" del estalinismo (¿no es esto repetir cual ventrílocuo lo que siempre ha graznado el trotskismo?), cuando la realidad histórica fue, como bien lo observaron y denunciaron Pannekoek, Mattick e incluso la Luxemburgo, que el proceso encabezado por los bolcheviques, a pesar de sus "aciertos", fue siempre un blanquismo socialdemócrata que consecuentemente, una vez en el poder, llevó a cabo y desde el principio, con Lenin y Trotsky a la cabeza, una política netamente capitalista desde el estado, tanto nacional como internacionalmente: no en vano reprimió la lucha proletaria radical (huelgas en Petrogrado, Ucrania, Kronstadt, a las minorías radicales incluso dentro del propio partido bolchevique y no se diga fuera de éste, cooptación y luego anulación de los soviets o consejos obreros, la NEP, etc.) y capituló ante el imperialismo de la época (Brest-Litovsk, Rapallo, etc.). Es decir, vemos que uds. no han roto con esa gran tara socialdemócrata-radical que es el leninismo o, hablando en sentido histórico, con ese atavismo y obstáculo que ha sido la contrarrevolución leninista para el movimiento proletario-comunista histórico real. Esto último, de por sí, para nosotrxs ya puede constituir una razón suficiente de no-diálogo y ruptura con la CCI.
En todo caso, les pedimos comedidamente que nos reenvíen su (antigua o nueva) dirección de correo electrónico, puesto que a la que les enviamos directamente las respuestas ([email protected] [116]) nos rebota (tanto nuestras "aclaraciones" como nuestra última respuesta crítica a uds. sobre el tema de los saqueos en Haití y Chile). No sabemos por qué, o qué está pasando con este-email. Les solicitamos esto, obviamente, para facilitar nuestra comunicación, siempre y cuando, claro está, siga siendo de su interés.
Cualquier cosa, por favor escribirnos directamente a nuestro e-mail: [email protected] [117]
Saludos comunistas
[2] A menos que se considere que esos principios justifican un apoyo al Estado capitalista, una toma de partido por la burguesía.
[3] Considerando el periodo de 1917-26; otra cosa es la denuncia de la contra-revolución y la guerra mundial
[4] Las citas y el texto completo del folleto de Rosa Luxemburg pueden encontrarse en https://www.marxists.org/espanol/luxem/11Larevolucionrusa_0.pdf [118]
[5] Ver en francés e inglés nuestro folleto sobre la Izquierda germanoholandesa: La corriente Tribunista holandesa ante la prueba de la guerra mundial, de 1914 a 1918
[6] Ver /cci-online/200706/1935/cuales-son-las-diferencias-entre-la-izquierda-comunista-y-la-iv-internacional [119]
Pensemos en un funcionario medio que ganaba, hasta hace unos meses, 1.200 euros. Con ellos mantenía una familia de cuatro miembros, uno de ellos estudiante y que vive fuera del domicilio familiar. A excepción de la hipoteca, con ese dinero tenía que solventar todos los gastos mensuales para que luego, a finales de mes, su cuenta bancaria quedase al descubierto. Pero el señor Rodríguez Zapatero quiso ponérselo un poquito más difícil, y anunció que recortaría un promedio de un 5% a los funcionarios en el marco de un Plan de Ajuste que nos permita llegar al 2013 con un déficit fiscal del 3% (actualmente ronda el 11.2%). En el caso particular que estamos tratando, 1.100 euros es la nueva nómina que este funcionario posee para pagar al mes su libertad; y siguen siendo cuatro personas que mantener y una de ellas sigue estudiando fuera.
El revuelo que levantó las medidas adoptadas por el Ejecutivo Zapatero fue enorme. Y no es de extrañar al ser éste uno de los mayores recortes de los derechos de los trabajadores desde la llegada de la falsa democracia. No dejaba de ser un lugar común esta cantinela que ponía de acuerdo a todos los sectores de la izquierda, comenzando con los sindicatos del sistema que no bien se dieron a conocer las medidas ya estaban preparando movilizaciones para lograr expresar el descontento ciudadano. Cuando en amplios sectores de los trabajadores empezaba a fermentar un verdadero descontento ante la nueva situación, CCOO-UGT se vieron abocados a atender oportunistamente esa insatisfacción, con afán de intentar recuperar la legitimidad perdida tras años de ‘Paz Social', de juego fascistoide mediante el pisoteo sistemático de las reivindicaciones de los trabajadores. Para lograrlo, primer dieron tiempo al Ejecutivo para "explicar sus medidas". En el momento en el que estuvieron convencidos de que el Plan de Ajuste era una auténtica declaración de guerra y un ataque frontal a las condiciones de millones de trabajadores y personas dependientes, los sindicatos no tuvieron más opción que convocar un nuevo desfile militar de veinticuatro horas para acallar las voces discrepantes con lo que había sido su histórica gestión.
Como dar pie a una Huelga General, aunque fuese de 24 horas, era servir en bandeja las cabezas de Cándido Méndez y Toxo Fernández; se optó por focalizar la convocatoria de la jornada de lucha al sector del funcionariado, donde el grado de heterogeneidad salarial es considerablemente más elevado. Volvían a programar una división de las fuerzas de la clase trabajadora al pretender falazmente discernir el ataque entre "los jodidos del sector público" y "los jodidos del sector privado". La lógica de esta práctica atiende a un lavado de imagen de los sindicatos del Régimen llamando a las movilizaciones a la vez que se evitaba poner en jaque al Gobierno, que ni se inmutó ante una convocatoria con un seguimiento desigual y bastante limitado para según qué servicios. Ni hubo asambleas de trabajadores, ni verdaderas campañas informativas ni nada que incitara realmente a pensar que hubo un disposición a lograr algo con una movilización que se hacía de esperar por parte de CCOO-UGT (una y la misma central sindical, al más puro estilo de la sindicalización obligatoria franquista).
Pese a lo anteriormente expuesto, la Huelga de funcionarios pactada con el Gobierno no fue criticada prácticamente por ningún grupo o partido "izquierdista". En su mayoría, optaron por hacer el juego a los perros de presa del Régimen y apoyaron resueltamente la convocatoria; intentando, sin embargo, curarse en salud lanzando consignas acerca de una Huelga general total vacías de contenido en la praxis. CNT, anarcosindicalista y sección de la AIT en el Estado español, fue el único grupo que realmente se opuso a la convocatoria, condenándola de interesada y estéril. Aunque de escasa capacidad de movilización, su contenido programático parecía gozar de la seriedad necesaria de un grupo proletario revolucionario. Luego apoyó la convocatoria del 29-J en Euskal Herria y cayó todo por la borda. También el Sindicato de Estudiantes apoyó el 8-J y vino a poner de manifiesto, una vez más, su verdadera condición de agentes colaboracionistas de los sindicatos mayoritarios. Los trotskistas de EL MILITANTE, quienes controlan el Sindicato de Estudiantes, no dudaron en defender con uñas y sangre la convocatoria de CCOO-UGT y poner a disposición de la central sindical española todas sus fuerzas para continuar con una Huelga General y un plan de lucha obrero. Las declaraciones del Secretario general, Tohil Delgado, eran realmente clarificadoras, pues aún confían en un "viraje a la izquierda de Zapatero" o que la presión de las bases logre "hacer que la burocracia convoque Huelga general".
Lo que más nos debe de llamar la atención como estudiantes que somos es el hecho de que no dudaron en pretender arrastrarnos hacia una jornada de lucha fútil y servil a pesar de encontrarnos en mitad del periodo final de exámenes. No entendemos muy bien qué pretendían convocando a los estudiantes el 8 de junio, cuando la Selectividad estaba a punto de empezar o ya había empezado en muchas comunidades y los universitarios estábamos a una semana vista de los exámenes de junio. El frustrado Pacto de Educación, la subida de tasas o el Artículo 27[1] no fueron motivos suficientes como para llamarnos a intentar organizar una respuesta estudiantil seria y decidida. Tuvo que ser la burocracia a la que dicen combatir la que viniera a despertar en sus conciencias la necesidad de actuar y llamarnos a la lucha tras un año de postración y continuos ataques y engaños.
Es por todo ello que rechazamos resueltamente la convocatoria del 8 de junio en todos sus extremos. Ahora que la combatividad obrera empieza de nuevo a renacer, esta jornada de lucha convocadas desde arriba y sin ningún ánimo de tener una repercusión real no es expresión de la fuerza que los trabajadores y estudiantes vamos adquiriendo con el curso de los acontecimientos; sino justo al contrario son manifestaciones de nuestra debilidad, ya que dependemos de un llamamiento de las putas de lujo del capital absolutamente interesado y que no se corresponde a los verdaderos intereses del momento de la clase obrera. También rechazamos el papel adoptado por el resto de sindicatos y partidos políticos de "la izquierda", que como mansas ovejitas siguieron el camino marcado por el sindicato del patrón; aceptando, con mayor o menor reticencia, que la Huelga de funcionarios del 8 de junio era necesaria y hasta deseable.
No quiere decir esto que el Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil no defienda los derechos de los trabajadores en general, y las reivindicaciones de los funcionarios en particular; sino que las formas en las que las reivindicaciones fueron llevadas a la calle nos parecen oportunistas e interesadas. En vez de constituirse grupos de trabajo, asambleas y demás que permitiesen a los trabajadores responder de modo contundente a la declaración de guerra del Gobierno Zapatero; lo que vivimos fue indefensión, desconocimiento, delegacionismo y, finalmente, frustración; tanto del trabajador que vio perder un día de salario para que no sirviera de nada como de aquel que seguía trabajando mientras a su alrededor, los referentes del proletariado se daban un paseíllo triunfal y ensalzaban las loas de los perros de Zapatero Fernández Toxo y Cándido Méndez.
[1] El Artículo 27 fue una medida adoptada en el Reglamento General de la Universidad de Sevilla en el que se nos obligaba a matricularnos de todas aquellas asignaturas que tuviésemos suspensas de años anteriores. Si bien es cierto que la medida, planteada desde la perspectiva de la necesidad de una matriculación ordenada, era correcta; sus consecuencias no lo fueron tanto: matrículas con precios desorbitados, estudiantes que trabajaban que no podían compaginar su vida estudiante y laboral, y un largo etcétera. Aún estamos a la espera de escuchar lo que el Sindicato de Estudiantes tuviese que decir.
Como es sabido, estamos inmersos en un proceso continuo de ataques a nuestras condiciones de vida. Estos, llueven sobre mojado pues se suman a una violentísima degradación que se ha producido últimos dos años, caracterizada especialmente por una brutal explosión del desempleo. Los ataques se suceden sin descanso: en febrero se adoptaron las primeras medidas, entre otras la eliminación casi total de las prejubilaciones1; después ha venido la congelación de las pensiones y la bajada del 5% en el sueldo de los funcionarios; el 16 de junio han adoptado la 6ª Reforma Laboral desde 19842 que en la práctica reduce la indemnización por despido de 45 a 20 días por año trabajado y lo hace muy fácil a los empresarios; se anuncia el copago en la sanidad; sube el IVA en 2 puntos; sube el gas en un 6%; aplican nuevos impuestos sobre los míseros ahorros y; tras un amago de retirada, el Gobierno vuelve a la carga con el retraso de la edad de jubilación a los 67 años.
El calvario al que el "socialista" Zapatero somete a los trabajadores y a la gran mayoría de la población es el peor de toda la democracia y empieza a retrotraernos a las condiciones imperantes en los años 40 y 50, en lo más duro del franquismo. ¡Y este señorito tiene la cara dura de repetir, cual disco rayado, que "los derechos de los trabajadores van a ser preservados"! Zapatero sigue el método Goebbels: pretende, con una mentira repetida mil veces, tapar la verdad de un ataque despiadado.
No estamos ante un problema "made in Spain". Como subraya nuestra reciente hoja internacional3: la clase obrera es atacada en todos los países, en Alemania, Gran Bretaña, Francia, Holanda, Italia..., por no hablar de Grecia, Portugal, Irlanda, etc.
¿En qué situación de conciencia y combatividad pillan estos ataques a los trabajadores?
Está claro que la capacidad inmediata de respuesta de los trabajadores está muy por debajo de la gravedad de los ataques lanzados contra ellos. Sin embargo, hacer de esto una foto fija, sin comprender el pasado ni ver la dinámica hacia el futuro, constituye un serio error.
Tras los acontecimientos de 1989 -caída del Muro de Berlín y la enorme campaña anti-comunista que le siguió-, los trabajadores sufrieron un importante retroceso de su combatividad y su conciencia. Pero desde 2003 -luchas en Francia y Austria-, asistimos al comienzo de una recuperación y a partir de ahí la lucha obrera sigue una serie de etapas:
2004-2005: luchas minoritarias que expresan fuertes tendencias a la solidaridad (Alemania, metro de Nueva York, Seat de Barcelona)
2006: movimiento de los estudiantes en Francia y huelga de Vigo, que expresan tendencias a la masividad y la auto organización
2007-2008: huelgas masivas en Egipto y en Dubái; huelga minera en Perú; en enero-marzo de 2008 huelgas en 30 países; revuelta social en Grecia diciembre 2008
Es cierto que en 2008-9, cuando la primera etapa de la crisis actual provoca un violento electroshock, se produce una situación de miedo e intimidación que lleva una pasividad social (salvo luchas como Linsdey en Gran Bretaña).
Sin embargo, desde principios de 2010, las luchas vuelven tímidamente a relanzarse: Tekel en Turquía, numerosas luchas en Argelia y también en Grecia, Bahréin, China, Marruecos y Rumanía (en España es significativa la lucha de Vigo)4.
Estamos entrando en otra etapa de la lucha de clases, una etapa que podríamos denominar "de transición": si durante todo un tiempo han predominado el miedo y la parálisis, ahora empiezan a desarrollarse otros sentimientos: decepción, no solo porque no salimos de la crisis sino porque entramos en otra etapa peor; indignación, porque cuanto más se intensifica la crisis el polo minoritario de riqueza es más ostentoso mientras que el polo de pobreza es más mayoritario y lacerante, y porque se constata con amargura que "el peso de la crisis siempre cae sobre los de abajo". Estos sentimientos alimentan posturas más activas, de maduración de la combatividad, de reflexión, de búsqueda.
Ahora bien, no cabe esperar un estallido rápido y vertiginoso de las luchas obreras. En primer lugar porque -como veremos más adelante- la clase dominante está muy vigilante y desarrolla activamente una estrategia de sabotaje de las luchas. Pero en segundo lugar, hay 3 elementos generales de nuestra época que hacen más difícil y compleja la lucha obrera:
1º En los últimos 100 años, que caracterizamos como de decadencia del capitalismo5 se han profundizado y extendido hasta sus últimos límites las relaciones mercantiles y salariales; con ellas, la atomización, la competencia, el "cada uno a la suya" se agudizan hasta extremos jamás vistos en la historia.
2º La descomposición social e ideológica del capitalismo6, además de agudizar los rasgos arriba expuestos, acentúan una suerte de "pesimismo antropológico" que contamina a los propios trabajadores y que empuja a ideas tales como "el hombre es malo por naturaleza", a una crisis de confianza de la humanidad que se traduce por una desconfianza de los trabajadores en sus capacidades como clase.
3º El lastre ideológico de la contrarrevolución estalinista, aunque más atenuado que en 1968, sigue activo, avivando fuertemente el problema de la falta de confianza.
El mundo actual se enfrenta a la siguiente contradicción dialéctica:
-por un lado, el capitalismo en descomposición lleva a la aniquilación del bien más preciado de la humanidad, el arma que le permitió sobrevivir a las condiciones más extremas y a animales mucho más poderosos: la solidaridad, la confianza, en definitiva, su ser social. La atomización y el grado de desconfianza en el que viven la inmensa mayoría de los trabajadores actuales, produciría el mayor asombro a sus antepasados de principios del siglo XX. Pero...
-de otro lado, el proletariado representa la recomposición y expresión a un nivel superior de ese ser social. Sin embargo, estas capacidades no son innatas (no están en el genoma de cada trabajador considerado individualmente) sino que solamente viven como adquisiciones sociales conquistadas al precio de un duro combate.
La presencia de los factores antes descritos, requiere de una lucha mucho más obstinada y perseverante que en otras etapas de la historia de nuestra clase. La comprensión de ese conjunto de elementos es vital para tener plena conciencia del camino doloroso y difícil que habrá que recorrer hasta el estallido de las luchas masivas.
La ocupación del terreno social por parte de los sindicatos
La burguesía y sus gobernantes son conscientes de esos "talones de Aquiles" del proletariado y cuando lanza sus ataques los acompaña con un enorme dispositivo político-ideológico que tiene como fin hurgar en ellos. Una pieza clave de ese dispositivo es la ocupación sindical del terreno social.
Esto lo podemos ver, concretamente, analizando cómo han planteado en España los ataques contra los funcionarios y contra los jubilados.
Una vez anunciado el ataque, se estableció una cuidadosa distinción: excepto el Gobierno y el PSOE, todas las fuerzas políticas se han declarado en contra de la medida contra los jubilados pero a favor del ajuste a los funcionarios. Esto ha sido reforzado con encuestas, ad hoc, que vendrían a "demostrar" que la mayoría de ciudadanos están a favor de que se aplique el recorte a los funcionarios -considerados "vagos y privilegiados"- y en contra de la congelación de pensiones.
Se ha creado pues una división. División de doble filo: del resto de trabajadores frente a los funcionarios; y, viceversa, de los funcionarios que se han visto "solos frente a todos", sumergidos en una suerte de psicosis, rodeados de un espeso ambiente de "linchamiento social"; lo que cultiva en ellos sentimientos irracionales de "fortaleza asediada", reflejos aislacionistas, el virus corporativista. Los sindicatos han rematado la faena convocando a la huelga únicamente a los funcionarios.
Junto a la división, los sindicatos han concentrado sus baterías en provocar la máxima desconfianza de los obreros en sí mismos, en propagar el sentimiento de culpa. Han actuado de tal forma que la huelga resultara un fracaso: no han hecho ni una sola asamblea; la propaganda de la convocatoria ha sido mínima; sí en anteriores "huelgas generales"7 discutían los leoninos "servicios mínimos" impuestos por el Gobierno y reclamaban al menos que no se descontara dinero a los trabajadores, en estos han aceptado sin rechistar todo lo que han impuesto las autoridades. Por otra parte, las reuniones "informativas" eran deliberadamente rutinarias y sin dejar espacio siquiera para ruegos y preguntas.
La huelga se ha planteado como un acto individual, en el más puro estilo de la "huelga democrática". Cada trabajador tenía que "decidir", aislado en su rincón, si ir o no ir a la huelga y como prenda de su "responsabilidad cívica" comunicar al jefe su decisión para que le fueran descontando el dinero correspondiente en su salario. De la huelga lo que quedaba era: "irse a casa" y encerrarse en ella como individuo ciudadano.
Semejante planteamiento, típico del sindicalismo, ha sido acentuado hasta la caricatura. Se trata de la negación más escandalosa de lo que es la lucha obrera cuyos rasgos definitorios son la búsqueda de la unidad, la conjunción de fuerzas, el desarrollo del compañerismo, la acción colectiva... Todo eso ha sido sustituido por los "valores democráticos": individualismo, atomización, decisión como "acto de heroicidad individual" de "declararse en huelga", descuento del salario como contrapartida ciudadana al ejercicio del derecho de huelga...
Tal acentuación hasta la náusea de los rasgos desmovilizadores e inmovilizadores de la "huelga sindical" ha sido plenamente consciente. Los grandes gerifaltes sindicales -en descarada combinación con el Gobierno y la Patronal, apenas disimulada con la comedia de la "ruptura" de las conversaciones- buscaban agravar los sentimientos de pasividad, de parálisis, intentaban dificultar todo lo posible el desarrollo de las precondiciones que antes hablábamos de la lucha obrera: solidaridad, confianza en sus propias fuerzas...
El seguimiento de la huelga ha sido muy bajo: entre el 11 y el 15%. La prensa, la TV, los tertulianos radiofónicos, los partidos, han desatado una enorme campaña para "demostrar" que los trabajadores NO QUIEREN LUCHAR. Los sindicatos, que habían anunciado una "huelga general" como "respuesta" a la Reforma Laboral, se han apresurado a "reconsiderar" esa perspectiva dado "el fracaso de la huelga de funcionarios". Al final la han convocado para las calendas griegas del 29 de septiembre.
En segundo lugar, un sindicato descaradamente reaccionario y abiertamente corporativo -el CSIF- ha "roto relaciones con los sindicatos de clase" (CCOO-UGT) acusándolos de pretender "utilizar a los funcionarios como calentamiento de la huelga general". Se pretende con ello acentuar los sentimientos corporativos en los funcionarios, prolongar su aislamiento y su focalización victimista contra el resto de los trabajadores.
En tercer lugar, el PP ha lanzado una campaña demagógica contra las medidas del gobierno, erigiéndose a través de su número 2 (la superpija Señora De Cospedal) en defensora de los trabajadores y presentándose como "Partido de los Trabajadores" (el colmo de la comedia ha sido la acusación de "marxismo-leninismo" al PP por parte de la señora Fernández de la Vega). El objetivo va más allá de la captura de votos, tiene como fin avivar el desarraigo, las dudas, la desconfianza de los trabajadores en sí mismos, la pérdida de referencias propias.
Agrupamiento de minorías obreras contra la ocupación sindical
Si nos dejamos llevar por la imagen superficial que agigantan los medios llamados de "comunicación", este episodio habría demostrado "por enésima vez" que los trabajadores SON INCAPACES SIQUIERA DE SEGUIR LA MODERADA MOVILIZACION PROPUESTA POR LOS SINDICATOS. Sin embargo, tenemos que mirar por debajo de esa capa de plomo con la que nos agobia la ideología oficial.
Los trabajadores estaban empujados a un dilema cuyos dos términos son PEOR: o no hacer huelga, rumiando el malestar y cargados de sentimientos de culpa; o seguir pasivamente a los sindicatos tras algo que, hasta los sindicalistas más contumaces reconocían abiertamente, NO SERVIA PARA NADA.
Esto hacía difícil la lucha y abocaba a la expectativa y la parálisis. Sin embargo, hemos podido constatar algunas reacciones:
Muchos trabajadores hacían una crítica a los sindicatos: "nos están tomando el pelo", "lo que proponen no sirve para nada", "están vendidos"...
Muchos se preguntaban: ¿Por qué se limita la huelga únicamente a los funcionarios? ¿No se trata de problemas más generales?
¿Dónde va a acabar esto de la crisis? ¿Vendrá alguna vez la tan anunciada salida?
¿Por qué siempre somos los de abajo quienes pagamos la crisis? ¿Por qué los ricos no se ven afectados y viven hoy mejor que antes?
¿Qué podemos hacer? ¿Cómo habría que desarrollar una lucha de verdad?
Tres elementos se han podido desgajar:
1º En una serie de centros, donde no se hacía huelga, surgían reuniones espontáneas en las que se discutía sobre qué hacer, la actitud de los sindicatos,...
2º También se decidía acudir a las manifestaciones convocadas. El seguimiento de éstas ha sido bastante superior al de la huelga
3º El clima social es más combativo: últimamente hemos visto: luchas en Correos por toda España; en Auto Res -empresa de autobuses de alcance nacional- movilización contra 14 despidos; en La Línea (Andalucía) frente a despidos en la construcción; en Asturiana del Zinc frente a la negativa de la empresa a admitir reivindicaciones salariales....
Una muestra de la situación y de la estafa sindical es lo ocurrido en el Metro de Madrid. El 8 de junio los sindicatos no convocaron arguyendo que no estaban afectados por la reducción del 5%. A los pocos días el gobierno regional aplicaba dicho recorte. La indignación de los trabajadores es tal que imponen una asamblea donde acuden 600 la cual ha decidido la huelga para el 28 al 30 de junio. Los sindicatos, en una de sus habituales volteretas, se ponen "de parte de los trabajadores" y culpan de todo a la presidenta regional, del PP.
Vemos pues que ante la ocupación sindical del terreno social hay tentativas obreras, minoritarias, de tomar iniciativas. Las apoyamos con todas nuestras fuerzas proponiendo:
1º La realización de Asambleas Abiertas. Para romper la atomización, el individualismo, el "cada uno a la suya" que vomita esta sociedad y que reproducen los sindicatos con sus "propuestas de movilización" hemos de desarrollar Asambleas donde aprendamos a unirnos, a construirnos como colectivo, a ver que nuestra fuerza está en que cada cual aporta lo mejor de sí mismo y los demás le hacen fuerte.
2º Recordar las experiencias de la clase; demostrar, con análisis ponderados y argumentados, que la clase puede unirse incluso en las condiciones más difíciles.
3º Animar al agrupamiento de minorías obreras. Los trabajadores que están dispuestos a:
romper con la atomización y la pasividad, buscar la unión, la solidaridad, el debate
zafarse del dilema impuesto por los sindicatos de "no hacer nada o hacer algo que no sirve para nada"
discutir sobre cómo luchar, cuál es realmente la situación
proponer iniciativas de lucha entre sus compañeros: hoja para difundir, encuentros de los más decididos, contactar con otros,...
deben reunirse en comités de lucha, grupos de acción, el nombre es lo de menos, lo importante es romper la pasividad, la duda y el finalmente no hacer nada.
Hay ejemplos recientes: a nivel internacional, trabajadores de diferentes sectores en Turquía se han unido en torno a los trabajadores de Tekel (ver nota 3) para formar un Comité de Trabajadores en Lucha. En España estamos viendo la aparición de blogs de trabajadores en lucha o que apoyan a compañeros en huelga, afectados por despidos etc.
Perspectivas
En esta primera etapa de los planes de austeridad, la burguesía adopta toda clase de disposiciones políticas, sindicales e ideológicas para debilitar al máximo la respuesta obrera. Los obreros tienen que combatir en unas condiciones inmediatamente muy difíciles:
Porque están todavía en una etapa de transición
Por la campaña agobiante contra la confianza en ellos mismos y contra el desarrollo de una verdadera solidaridad
Por la ocupación gigantesca del terreno social por medio de los sindicatos
En tales condiciones es difícil el desarrollo de una lucha obrera significativa. Lo hemos visto en Grecia: mientras en diciembre de 2008 estalló un descontento masivo, las luchas se hayan sometidas ahora a la camisa de fuerza sindical -con su panoplia de ¡10 huelgas generales!
Sin embargo esta etapa, donde el dominio de la burguesía y su control de la situación social aparecen imponentes y agobiantes, contiene en el subsuelo social importantes elementos que van socavando ese dominio. Si los trabajadores luchan, reflexionan, se confrontan una y otra vez contra el muro sindical, promueven iniciativas aunque sean minoritarias, buscan por aquí y por allá romper la atomización y la pasividad, cultivan la solidaridad, el debate,... todo ese esfuerzo irá forjando lenta y penosamente un medio ambiente favorable a su combate de clase. Ese esfuerzo, en condiciones difíciles, proporcionará los cimientos para el surgimiento de luchas genuinas que marquen un avance de la lucha obrera. La experiencia, el descontento, las tentativas de solidaridad y agrupamiento, la conciencia más clara de la situación, la intervención decidida de los comunistas y de otras minorías internacionalistas, etc., todo ello puede que cristalice en movimientos donde se verá una mayor capacidad de la clase obrera, una fuerza, una presencia social. El hoy enano David de la lucha obrera, frente al temible Goliat del Estado Capitalista, empezará a tener la dimensión que hoy se nos antoja imposible.
Acción Proletaria 25-6-10
1 Conviene señalar que estas en su día constituyeron un grave ataque pues abocaban a que un trabajador de 50-55 años se viera obligado a subsistir con unos ingresos "puente" hasta la jubilación definitiva extremadamente bajos (entre 600 y 800 € según los casos). Todo eso que fue una medida de transición para hacer tragar los despidos desaparece ahora pues el trabajador en edades sensibles (de 50 en adelante) ya no le queda ni esa miseria, se ve obligado a aceptar una indemnización rebajada (los 20 días) y un subsidio de paro devaluado (420 €).
2 5 de ellas elaboradas por Gobiernos del PSOE y 4 de ellas abiertamente pactadas con los sindicatos
3 Ver /cci-online/201006/2883/frente-a-las-curas-de-austeridad-respondamos-con-la-lucha [121]
4 Ver, entre otros, La lucha de los trabajadores en Grecia frente a una brutal austeridad -https://es.internationalism.org/node/2781 [122] , Solidaridad con la huelga de los trabajadores de Tekel en Turquía (/cci-online/201002/2778/solidaridad-con-la-huelga-de-los-trabajadores-de-tekel-turquia [123] ); Somos una clase, tenemos el mismo combate (https://es.internationalism.org/node/2835 [124] ); Vigo: acción conjunta de desempleados y trabajadores del Naval (https://es.internationalism.org/node/2770 [57] ).
5 Ver en nuestra Web la serie Comprender la decadencia del capitalismo, https://es.internationalism.org/series/227 [125]
6 Ver Tesis sobre la Descomposición en Revista Internacional nº 62 /revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo [13]
7 Las de 2002, 1994 y 1988.
Como lo dice el GSL, los medios de la burguesía se desgañitan tratando de "demostrar" la culpabilidad de las lluvias, sin embargo, esconden lo fundamental: el hecho de que los estragos devastadores son responsabilidad directa y completa de la burguesía que ha ido abandonando por décadas la infraestructura de ciudades y pueblos por el costo que representan, es decir, para no perjudicar sus niveles de ganancia no importándoles en lo más mínimo el bienestar y la seguridad de la población, en particular la inmensa mayoría de los explotados que son los que siempre resultan más perjudicados.
El ejemplo de Monterrey es ilustrativo. El desarrollo capitalista ha orillado por años a miles de trabajadores a vivir en lugares poco adecuados y además peligrosos dada su incapacidad para adquirir viviendas de buena calidad. En esta ciudad, además, la irresponsabilidad criminal de la burguesía aparte de consentir el asentamiento urbano en zonas de alto riesgo por razones de ahorro y de proselitismo político (los partidos de todos los colores han liderado por años las llamadas invasiones urbanas en este tipo de áreas), también se ha negado a construir diques adecuados para proteger la vida humana. Así ha pasado también en Tabasco, en Chalco Estado de México, etc., donde estos dramas se viven frecuentemente y tienen la misma causa: la supervivencia del capitalismo.
La causa principal de la devastación por los fenómenos naturales es el capitalismo
Muchas familias del estado de Nuevo León y Tamaulipas, principalmente, ahora han quedado en las ruinas. Las casas que poseían y las pocas pertenencias que tenían para su existencia, han sido arrasadas por el tan conocido y catastrófico fenómeno natural Alex1.
A estas alturas, sin embargo, en donde diversos fenómenos naturales han sucedido en todo el mundo, como el terremoto en Haití, en Chile y justamente en otros estados de México, es necesario preguntarnos: ¿la catástrofe que afecta nuestras condiciones de existencia es realmente producto de los fenómenos naturales?
En la sociedad capitalista la vida gira en función del lucro y la ganancia. Esto es así porque las mismas condiciones económicas son desarrolladas para acrecentar, a todo lugar, las ganancias de la burguesía.
Al proletariado lo que le queda es la ruina y la peor carga de las desgracias de la naturaleza; a él el sistema capitalista le impone la paga de los platos rotos que ha tirado el capital al suelo.
A pesar de que en la Tierra los fenómenos naturales no son pocos, no son a ellos a quienes debe culparse por la miseria que dejan tras su rastro. La situación que vive el proletariado bajo el sistema capitalista está en constante fluctuación de caída: los sueldos bajan, los alimentos y productos necesarios para la vida ven un aumento considerablemente alto en su costo; las jornadas de trabajo acrecientan cuantiosamente y la fuerza en el trabajo empleada es aún mayor debido a que la ganancia de la burguesía pesa sobre nuestros hombros; la pobreza va en línea ascendente, y quienes se ven obligados a hacer otro tipo de actividades para subsistir también se ven grandemente afectados.
Considerablemente ha crecido el desempleo, pese a que la burguesía se galardone por los medios de comunicación -que están, sin duda, al servicio de las necesidades de su clase- de sus «maniobras» para salvar «la economía nacional» y el «bolsillo de los que menos tienen». La realidad, sin embargo, es contraria.
Por eso, aún existiendo fenómenos naturales constantes por la misma condición de la naturaleza, nuestra situación de desgracia continua no es debido, principalmente, a tal o cual acto que ha propiciado un fenómeno natural, sino las condiciones que son impuestas bajo el capitalismo.
Al proletariado no le queda más que una salida a esta catastrófica situación impuesta por el capitalismo y acrecentada por los fenómenos naturales: luchar por la defensa de nuestra vida, por el desarrollo integral de nuestras capacidades, y por una sociedad sin clases sociales, o marchemos a la creciente barbarie capitalista de destrucción, pobreza, explotación y opresión.
¡A la lucha, proletarios!
¡Nuestra emancipación será obra de nosotros mismos!
¡Organicémonos por la defensa de nuestras condiciones de vida, opuestas a las necesidades del Estado y del Capital!
7 de julio del 2010.
Grupo Socialista Libertario.
1 Fenómeno meteorológico que sacudió la parte noreste de México.
El tratamiento que se ha dado al campeonato mundial de futbol durante más de un mes ha consistido en despertar y estimular las pasiones más insanas, entre ellas el patriotismo agresivo jaleado por todos los medios. En realidad no ha sido un campeonato del mundo de futbol, sino una serie de confrontaciones nacionalistas que ha desnaturalizado de principio a fin lo que es un deporte colectivo, en si noble, como es el futbol, objeto de toda clase de manipulaciones y negocios turbios en los que se sustentan. No hemos asistido a una lucha entre equipos sino entre naciones, para ser más exactos entre Estados, que han encontrado en este deporte una manera, aunque sea efímera en sus manifestaciones, de cohesionar a la población en torno a "su" patria, olvidando las divisiones de clase que en última instancia determinan la vida de cada cual: o perteneces a la minoría privilegiada y explotadora o perteneces a la gran mayoría cada vez más empobrecida.
El futbol de club y de las selecciones nacionales, está sujeto a una política de manejos económicos, mafiosos y de influencias políticas de gran calado, como ejemplo señalar que multinacionales como Coca-cola, Sony, McDonald´s patrocinaban a jugadores de elite como Rooney, Kaka, Ribéry, respectivamente, esto a título de ejemplo; en el caso de España una corporación tan poderosa como El Corte Inglés, patrocinaba al jugador Fernando Torres.
Desde aquí denunciamos con todas nuestras fuerzas el repugnante silencio cómplice de los medios de comunicación de todos los colores, acallando la muerte de casi cien personas que veían el partido en la capital de Uganda, Kampala, víctimas de un atentado, y por las que nadie ha pedido ni un segundo de silencio, a fin de evitar que los fastos chovinistas no se deslucieran ¡malditos seáis todos!
De la misma manera, el triunfalismo sobre el Mundial ha hecho pasar desapercibido un informe de Caritas sobre el aumento espectacular de la pobreza en España. Según este informe y por citar solamente un par de cifras el número de pobres ha pasado de 8 millones en 2007 a 9 millones en 2009 (un 22,7% de la población total, casi la cuarta parte) mientras que lo más escalofriante es el aumento de lo que se llama la pobreza severa (ingresos anuales inferiores a 3000 €) en la cual entre 2007 y 2009 han caído 2 millones de personas.
Los revolucionarios alzamos nuestra voz contra este ruido ensordecedor hábilmente utilizado por Capital y Estado para ocultar la dura y cruel realidad que nos afecta.
Cuando el campeonato de Europa de 2008, que ganó el Estado español, tomamos posición contra la inmunda ola de integrismo patriotero con un artículo que titulamos "pan y circo" que nos parece que sigue estando vigente y que a continuación reproducimos.
CAMPEONATO DE EUROPA DE FUTBOL: PANEM ET CIRCENSES
"Pan y circo". Con esta frase definía Juvenal[1] la manera (reparto de trigo y acceso a los espectáculos circenses, gratuitos) con la que, en la decadencia del Imperio romano, los emperadores distraían al pueblo de Roma, a fin de mantenerlo adormecido y evitar que fiscalizara sus excesos.
Después de dos milenios, tal vez lo más apropiado, adaptándolo a un lenguaje más de hoy y a lo que es el tema de este comentario, sería decir: "Futbol y Pizzas". Lo demás tiene total actualidad.
En este caso no se trata solo de una ciudad y de su imperio circundante, hoy algo irrisorio si se compara con la extensión territorial del imperio mundial del capital y la capacidad mediática de éste, que en nuestros tiempos alcanza al mundo entero sobre todo cuando de lo que trata es de ocultar su crisis, su barbarie y su decadencia.
Con el triunfo de la selección española en la Eurocopa de naciones hemos asistido por unos días a una matraca insistente de manifestaciones ideológicas y de manejo propagandístico de los sentimientos más insanos que suele utilizar la burguesía: el del patrioterismo más aborrecible y el del triunfalismo más ilusorio; alentados ambos por el gobierno socialista y por todo el aparato del estado español en su conjunto, desde la leal Oposición del insípido Rajoy hasta los sindicatos y las puyas de los dirigentes nacionalistas periféricos; con el único objetivo de encubrir el miserable día a día de la población en general y particularmente de la clase obrera.
Dieciocho millones de personas siguieron por Televisión, además de los que lo hicieron por Radio, "la Final" entre Alemania y España. Los Medios españoles más que comentar el acontecimiento deportivo, empleaban un repugnante lenguaje nacionalista e incitaban al público con el eslogan "A por ellos..." como si de una guerra, en lugar de un partido de futbol, se tratara y acababan animándolo con el Himno nacional. Faltó, cosa rara, el "Suspiros de España".
No había ninguna diferencia con la Final de Copa -que ganó la selección española- en el Bernabéu en 1964: la emoción del Caudillo Franco no se diferenció en nada de la euforia de todos los partidos políticos -incluido el "alternativo" Llamazares- encabezados por el presidente Rodríguez Zapatero ("ZP") -si acaso la superaban. Éste último, en el informativo de Tele-5 del 1 de julio dijo literalmente, en el palacio de la Zarzuela ante el rey y la Selección, que "los españoles estamos satisfechos y unidos junto a nuestra bandera". Más claro imposible, sobre lo que en realidad venía a decir con su mensaje: "españoles todos: olvidad las dificultades diarias, estamos todos unidos bajo la misma bandera, la patria común es lo más importante. Pobres y ricos, abrazaos bajo el manto de nuestra insignia nacional. Olvidaos de las penalidades diarias, de llegar a final de mes sin deudas, del Euribor, de la inflación galopante y de los salarios de miseria, de la hipoteca impagable. De las duras condiciones de vida y trabajo, de la explotación diaria y la inseguridad futura.... Todos unidos tras la defensa del interés nacional. Unidos bajo un solo estandarte, el de la "Roja y Gualda" por nuestro triunfo y la derrota del enemigo exterior".
El tratamiento dado al campeonato de futbol ha sido el de enfrentar españoles contra rusos, italianos, alemanes,...,; hacerse sentir confrontadas unas poblaciones contra otras. Se ha utilizado el lenguaje televisivo para exacerbar los sentimientos más venenosos y criminales; aquellos que utiliza la burguesía para enfrentar a un bloque nacional con otro; a base de alegatos agresivos y nacionalistas; casi como si de una guerra imperialista se tratara, con la diferencia de que en lugar de utilizar tropas militares se ha usado una selección de jóvenes futbolistas, azuzada por el medio de la TV y la Radiodifusión.
Puede que La Eurocopa sea durante unos días el "Balón de oxígeno" que haga olvidar durante cierto tiempo los graves problemas a los que se enfrentan la clase obrera y los propios capitalistas; pero los hechos son testarudos y volverán tal cual a la realidad inmediata de una vida insoportable.
La burguesía española con su gobierno socialista a la cabeza no ha tenido inconveniente en utilizar este Campeonato para hacer de un evento deportivo un plataforma de manipulación ideológica y agitación nacionalista, igual que fue capaz de manipular el execrable atentado del 11 de marzo del 2004 para decirnos que todos somos ciudadanos, que todos tenemos los mismos derechos (del grado de su fortuna y del lugar que ocupa en la realidad social desde luego que nada dicen), que todos somos españoles y que la nación está por encima de las clases sociales; que el "triunfo de España en la Eurocopa" es un triunfo histórico y que de los verdaderos problemas... ¡en fin, ya veremos! Pues la crisis es cada vez más clara, los ataques serán cada vez más duros y sobre todo la precariedad laboral, los bajos salarios, la inflación galopante habría que relativizarlos porque los españoles son ya ¡Campeones de Europa!
No hay que olvidar que de manera análoga, aunque en otra situación, las olimpiadas chinas se van a utilizar para infiltrar en las masas el veneno nacionalista y el triunfalismo de los vencedores y de los organizadores; no solo con grandes inauguraciones y actos propagandísticos de las excelencias de la "naciente China, locomotora del mundo" sino con los propios acontecimientos deportivos.
Prórroga y reflexión
El fútbol no sólo es una de las muchas religiones que han ganado y continúan ganando espacio en un mundo en descomposición, es un gran negocio multinacional con una ideología propia no exenta de connotaciones económicas y políticas claramente destructivas; un deporte-industria inserto en una cloaca mafiosa e impregnado de un nauseabundo aderezo localista y nacionalista. Lo que lo sitúa a años luz de la verdadera práctica del deporte, del disfrute del cuerpo y del logro de la satisfacción que supone juntarse para "echar un partido", charlar, tomar unas cervezas, hablar de la situación, hacer planes con los amigos y los compañeros,....
CCI 8-7-08
[1] Escritor satírico romano que vivió el comienzo de la decadencia del Imperio Romano, siglos I y II después de Cristo.
Agradecemos profundamente esta colaboración y animamos a proseguirla. Todos sabemos que los medios de información no son neutrales y sirven desvergonzadamente a sus amos: el Estado y el Capital, ejerciendo unas veces una censura total sobre las luchas obreras en especial sobre aquellas que muestran tendencias interesantes de solidaridad, auto-organización, combatividad etc., y otras veces organizando escandalosas campañas de calumnia como se ha visto recientemente con la huelga del Metro de Madrid. Por ello es de la mayor importancia que al menos, minorías avanzadas de la clase realicen una labor de información rápida sobre luchas obreras[1].
No se trata de "darse ánimos" resaltando solamente lo positivo. La clase obrera no necesita palmaditas en la espalda. Lo que necesitamos son informaciones veraces con análisis donde no haya miedo a expresar las debilidades, los obstáculos y las dificultades.
Entrando ya en el conflicto mismo de Panamá quisiéramos resaltar que a pesar de las debilidades y limitaciones todavía muy grandes que hoy tienen las luchas obreras, vemos sin embargo, un elemento muy positivo: las luchas se dan con mayor o menor coincidencia tanto en los llamados países "ricos" (Gran Bretaña, Grecia, Francia, China, España...) como en los denominados países "pobres" (Rumania, Panamá, Bangla Desh, India...), es decir, se hace posible -aunque habrá que vencer enormes obstáculos para alcanzarla plenamente- la unidad internacional del proletariado, rompiendo las divisiones entre obreros de países "ricos" y países "pobres", que tanto han utilizado las clases dominantes.
La huelga estalló a partir del 1 de julio en la provincia bananera de Bocas de Toro, limítrofe con Costa Rica. Sus motivaciones eran por una parte, el reclamo de los salarios pendientes y, por otro lado, el problema político planteado por la nueva Ley promovida por el Gobierno Martinelli, llamada Ley 30, la cual « restringe el derecho de huelga y las negociaciones colectivas, habilita la contratación de "rompehuelgas" y da inmunidad a la policía, otorgándole fueros por encima de la Constitución panameña»[2]. Esta Ley incluye igualmente artículos que anulan el descuento automático de las cuotas sindicales por parte de los patronos. Además, se acompaña de medidas represivas tales como la legalización del chivatazo y el soploneo porque un decreto del ministerio de la Seguridad Pública establece la figura del "agente encubierto" que tiene manos libres para espiar y acusar a quien "realice actividades contra la Seguridad Nacional, los bienes del Estado, la convivencia social, es decir, cualquiera puede ser denunciado".
La agitación provocada por estas medidas hizo que más de 10000 personas se manifestaran el 29 de junio en ciudad de Panamá. Pero pronto la combatividad de los obreros bananeros ocupó el primer plano de la situación social. La huelga se extendió rápidamente a toda la provincia. "Más de cuarenta piquetes bloquearon desde el 1º de julio los veinte puntos de acceso a Bocas del Toro, recogiendo una enorme adhesión popular, Grupos de indígenas de todas las fincas de la zona se sumaron rápidamente a la lucha iniciada por el sindicato de bananeros, sumándose a los retenes organizados por los trabajadores y a la ocupación del aeropuerto, que se bloqueó completamente". Los trabajadores se reunieron en la entrada de las principales poblaciones de la provincia desde los que partían en manifestación pidiendo a todo el mundo unirse a la lucha. Estas acciones encontraron un rápido eco puesto que la solidaridad de la población se hizo patente con manifestaciones y concentraciones diarias de apoyo. Ante los ataques policiales de un ensañamiento brutal, se levantaron barricadas tanto en avenidas urbanas como en carreteras rurales. Pese a las presiones de las autoridades los padres decidieron no enviar a sus hijos a la escuela y del mismo modo los estudiantes de secundaria se solidarizaron con la lucha siendo total la paralización de los centros educativos.
«Además de los grupos indígenas y de los vecinos, a la huelga de los bananeros, rápidamente, se unió la de los maestros y los trabajadores de la construcción que trabajan en la ampliación del canal de Panamá, que enfrentan un recorte de sus salarios y despidos de los principales dirigentes obreros. Del mismo modo se manifestaron los estudiantes de la Universidad de Panamá, que cerraron la vía Transísmica en apoyo a la lucha de los bananeros y contra la Ley 30, debiendo enfrentar también una brutal represión que concluyó con la detención de 157 estudiantes del Colegio Artes y Oficios que participaban del cierre de la vía Transístmica junto a estudiantes de la Universidad de Panamá».
El gobierno descargó una salvaje represión. Especialmente bárbara fue en la ciudad de Changuinola, centro de la huelga bananera. Según diferentes fuentes hubo hasta 6 muertos y cientos de heridos, víctimas de los disparos del cuerpo anti-motines directamente enviado por el Presidente de la República. Se emplearon perdigones que provocaron graves daños en la vista de numerosos manifestantes. Según un testimonio «Niños murieron asfixiados por causa de los gases lacrimógenos lanzados contra áreas residenciales. Murieron por problemas respiratorios, dicen las autoridades, y no los registran como víctimas de la brutalidad policial», lo que elevaría aún más el número de muertos. Otro testimonio incide en que «La Policía sacó a heridos de casas y hospitales para llevárselos presos. Sin orden judicial alguna, efectuaron allanamientos a residencias y hasta a la Casa Cural y realizaron arrestos. Torturaron, golpearon, humillaron, insultaron...»
Los sindicatos apuñalan por la espalda a los trabajadores
Ante esta brutal represión, los jefes sindicales ofrecieron inmediatamente su ramo de olivo al gobierno. El 11 se iniciaron conversaciones entre delegados gubernamentales y el sindicato convocante, SITRAIBANA[3]. Este desconvocó la huelga gracias a un acuerdo ¡DONDE LO ÚNICO CONSEGUIDO ES QUE SE RETIRABAN LOS ARTICULOS DE LA LEY 30 QUE SUPRIMÍAN EL COBRO PATRONAL DE LAS CUOTAS DE AFILIACIÓN A LOS SINDICATOS! ¡El sindicato fue A LA SUYA y se olvidó descaradamente de las reivindicaciones obreras y de la brutalidad de la Ley 30!
Hubo sectores de trabajadores que rechazaron volver al trabajo y se mantuvieron en huelga hasta el 14 de julio, las manifestaciones diarias de toda la población no fueron desconvocadas y el 18 de julio hubo manifestaciones en todo el país en señal de duelo con los trabajadores asesinados.
Para calmar los ánimos "Martinelli y su comitiva asistieron a Bocas del Toro como si todavía estuvieran en campaña electoral, haciendo regalos, falsas promesas y fingidas disculpas, sin reconocer la magnitud de la responsabilidad que como Gobierno tiene en esta masacre contra el pueblo. Los medios tampoco difundieron las numerosas muestras de rechazo de valientes bocatoreños a lo que fue, sin duda alguna, una ofensa a la dignidad del pueblo".
También, el presidente organizó una "Comisión de Investigación", compuesta por delegados gubernamentales, patronales, eclesiásticos y sindicales, para "investigar los hechos ocurridos en la provincia de Bocas del Toro, entre el 5 y 13 de julio de 2010" y una Mesa de Concertación para "analizar las condiciones laborales de los trabajadores de la banana" que como dice uno de los mensajes recibidos "es una comisión de yo con yo".
Combinando el palo con la zanahoria, una represión feroz con shows de diálogo y acción parlamentaria, la burguesía panameña parece que ha logrado salirse con la suya, endureciendo y degradando las condiciones de vida obrera y reforzando la represión y la arbitrariedad patronal. Sindicatos disidentes han prometido la celebración de una "huelga general" a la que no han puesto fecha determinada.
Algunas enseñanzas
El control sindical de la lucha acaba poniendo a los trabajadores a los pies de los caballos. Al principio, el SITRAIBANA se mostró muy combativo y todas las organizaciones de izquierda y sindicales lo exaltaban como un "ejemplo". Este "aval radical" permitió a sus líderes dar un viraje de 180º y pactar con el gobierno un "acuerdo" que acabó desmovilizando a los trabajadores pese a las resistencias que se manifestaron. Esto nos muestra que los trabajadores, afiliados o no afiliados, necesitan controlar colectivamente su lucha arrancándola de las manos tramposas de los sindicatos, Asambleas masivas abiertas a los demás trabajadores que lleven cotidianamente el seguimiento de la lucha, las negociaciones, las medidas de acción etc., son vitales para que la solidaridad, el compañerismo, la fuerza colectiva, el heroísmo y la conciencia que se generan en la lucha no se vean malgastados y echados a perder provocando desilusión y desmoralización.
Al mismo tiempo en esta lucha ha tenido mucha presencia, desviándola de una auténtica y autónoma fuerza proletaria, el hecho de que la provincia de Bocas de Toro es uno de los territorios más relegados del país, con numerosas tribus indígenas oprimidas y empobrecidas. La huelga ha sido la señal para una importante expresión de descontento. Esto es positivo si el proletariado logra canalizarlo hacia su propio terreno de clase contra el Capital y el Estado. Es sin embargo, negativo y debilita tanto al proletariado como la liberación de esas capas sociales, si -como ha sucedido en esta lucha- lo que domina es una movilización interclasista por "el restablecimiento de las libertades democráticas conculcadas por la Ley 30", "la demanda de implementación por el gobierno central de inversiones en la provincia abandonada", "el reconocimiento de los derechos ancestrales de los pueblos indígenas"...
Cuando la lucha cae en ese terreno popular e interclasista EL UNICO QUE GANA ES EL CAPITAL. Este jamás presenta sus intereses como lo que son -intereses egoístas en detrimento de la gran mayoría- sino que siempre los envuelve en los ropajes engaños del pueblo, la ciudadanía, los derechos sociales y demás palabrería vacía. Con estas trampas hace que el proletariado pierda su identidad y autonomía de clase y de esa manera consigue derrotarlo tanto a él como al conjunto de la población oprimida.
CCI 27-7-10
[1] En el Foro ESPAREVOL hay una meritoria labor de recopilación de noticias y comunicados sobre luchas obreras que saludamos calurosamente. Ver https://esparevol.forumotion.net/noticias-informaciones-y-comunicados-ob... [127]
[2] Las citas que se exponen proceden de informaciones recibidas de diferentes compañeros.
[3] SITRAIBANA: Sindicato de Trabajadores de la Industria Bananera.
Sirvan estas líneas para expresar la más calurosa y fraternal solidaridad con los trabajadores del Metro de Madrid.
En primer lugar porque ejemplifican que la lucha masiva y decidida es la única respuesta que cabe a los explotados contra los ataques criminales que quieren imponernos los explotadores. En este caso un recorte salarial del 5%. Un hachazo anti -obrero que es además, incluso desde el propio punto de vista de la legalidad burguesa, completamente ilegal, pues supone una violación unilateral de un convenio colectivo firmado con anterioridad. ¡Y aún se atreven a tildar a los obreros del metro de "delincuentes"!.
Pero solidaridad también contra la campaña de difamación y de tentativa de "linchamiento social" de estos compañeros. Campaña que ha sido, desde luego, lanzada por los políticos y los medios de comunicación de la derecha más rancia que ha presentado a los huelguistas como peones de una campaña del PSOE contra la "lideresa" del PP (Esperanza Aguirre), y que ha reclamado con toda su rabia - y toda su bilis - : "¡Sanciones!", "¡Despidos!". No olvidemos, sin embargo, la destacada colaboración de la Izquierda a esta campaña de aislamiento y desprestigio de los trabajadores. Si la mismísima Aguirre o Rajoy reivindicaban firmeza y mano dura contra esos "vándalos", el ministro de Fomento ofrecía una movilización masiva de otros medios de transporte para "reventar" la huelga, y el ministro de Interior ponía a disposición de Aguirre, ¡hasta 4500 policías! En cuanto a los medios de comunicación, de "izquierdas", si bien con menos odio y sí con más hipocresía, han reforzado la idea de "una huelga con rehenes" como titulaba El País el 30 de Junio. Entre Esperanza Aguirre y una lucha obrera contra las exigencias de los explotadores, estos lacayos - dizque "rojos" - del sistema capitalista, saben de sobra qué deben elegir,...
Lo que les ha indignado a todos ellos no han sido las "molestias" ocasionadas a los usuarios. Baste ver las condiciones en las que han de viajar esos usuarios en días "normales" y el creciente caos que cada vez más sufrimos los "ciudadanos", como consecuencia del cada vez mayor descuido de las infraestructuras incluidas, en muy destacado lugar, las del transporte público. Tampoco les irrita especialmente, las pérdidas ocasionadas a las empresas por los retrasos o las inasistencias de sus empleados. ¡Se necesita tener caradura para acusar a los huelguistas del metro de Madrid de atentar contra el "derecho al trabajo" cuando el capital español ha privado de ese "derecho" a casi cinco millones de proletarios!
No. Lo que de verdad les molesta y les preocupa de la lucha de los trabajadores del metro de Madrid, es precisamente eso, que haya estallado la lucha; que los trabajadores no hayan aceptado resignados los sacrificios y los ataques que nos llueven desde todos los lados; y que para tratar de hacer retroceder las imposiciones de la empresa, los obreros no se han conformado con un pataleo estéril como el de la Huelga de los Funcionarios del 8 de Junio[1], sino a un ejemplo de unidad y determinación. Como reconocía la editorial de El País antes mencionada: «El comité de empresa alega que existía un convenio en vigor hasta 2012 que la decisión de la Comunidad de Madrid rompe unilateralmente. Pero también lo tenían los funcionarios [y ellos se han conformado con la patochada del 8-J, parece que le falta decir]. Es posible que haya faltado una explicación más pedagógica de la gravedad de una situación que obligaba a estos sacrificios a cambio de la seguridad en el empleo [¡para que luego tachen a los huelguistas de chantajistas!], y mayor claridad para explicar cómo encajar la reducción salarial del 5% con la garantía posterior de mantenimiento del poder adquisitivo,...».
Como expresión de esa respuesta de clase de los trabajadores, la lucha de los compañeros del metro de Madrid está llena de enseñanzas válidas para todos los obreros. Hoy la lucha ha entrado en una especie de paréntesis y es difícil prever cómo va a evolucionar, por lo que aún es pronto para hacer un balance exhaustivo de todas estas lecciones. Pero hay algunas que son especialmente llamativas:
Las asambleas: corazón y cerebro de la lucha obrera.
Una de las características de la lucha de los compañeros del Metro de Madrid ha sido la de apoyarse en asambleas verdaderamente multitudinarias. Si ya en la del 29 de Junio cuando se decidió la no aceptación de los servicios mínimos, mucha gente no pudo entrar en la sala, cuando el día 30 arreció aún más la campaña de desprestigio de la lucha, la asistencia aún superó la del día anterior. ¿El motivo? Como respondieron los propios trabajadores del metro: «Para demostrar que estamos unidos como una piña».
Mediante esas asambleas se han tratado de evitar muchas de las triquiñuelas habituales de los sindicatos. Por ejemplo la dispersión y la confusión de las convocatorias. Por eso aunque estaba previsto que a partir del 1 de Julio, sólo un sindicato (Solidaridad Obrera) mantenía la convocatoria de huelga total, la plantilla se ha guiado por la decisión de la asamblea del 30 de Junio de aplicar los servicios mínimos el 1 y 2 de julio. También la asamblea ha reconducido el radicalismo verbal del anterior portavoz del Comité, cuyas declaraciones ("Vamos a reventar Madrid") servían más bien a los enemigos de la lucha para su campaña de difamación y de aislamiento de los trabajadores del Metro.
Pero las asambleas no han servido sólo para atemperar exaltaciones o para tratar de evitar caer en las provocaciones. Han servido sobre todo para infundir coraje y determinación a todos los compañeros, y calibrar así el verdadero estado de la combatividad de la plantilla. Así por ejemplo, en lugar de las usuales votaciones secretas e individuales de los referéndums sindicales, la huelga del metro se ha decidido y organizado con votaciones a mano alzadas, en la que la determinación de los demás compañeros ha servido para impulsar a los más indecisos. Por mucho que la prensa haya querido airear el fantasma de unos obreros del metro "coaccionados" por los piquetes, saben positivamente que lo que ha animado a los obreros a sumarse a los paros ha sido una decisión consciente y voluntaria, fruto de una discusión abierta y franca en la que se han podido exponer temores y también razones para la lucha. En una de las páginas que ha servido para manifestar la solidaridad con esta huelga (usuariossolidarios.wordpress.com [129]) una joven trabajadora del metro afirmó francamente que acudía a la asamblea del 29 de Junio: «para perder el miedo a la lucha».
La trampa de los "servicios mínimos".
En el caso de la huelga del metro, lo que ha servido de plataforma para bombardear a los huelguistas e intentar intimidarlos para que desistieran de luchar ha sido el decreto de servicios mínimos.
Por mucho que Dª Esperanza Aguirre guste de presentarse cual indefensa doncella en manos de desalmados huelguistas, lo cierto es que la ley permite que sean las autoridades (así pues en el caso de los empleados públicos, la propia patronal), las que fijen los servicios mínimos. Sabedora, por experiencia, de este margen de maniobra legal y, sobre todo, sintiéndose respaldada por ese coro que antes veíamos que abarca desde Intereconomía a la Sexta, la presidenta de la Comunidad de Madrid organizó una auténtica provocación: dictar unos servicios mínimos del 50% de la plantilla.
Con esa trampa se trata de coger a los trabajadores entre la espada y la pared. Si los aceptan se quebranta su voluntad de no resignarse a los dictados de la patronal. Si los desoyen se les carga con la responsabilidad de todas las adversidades que puedan sufrir sus hermanos de clase que son los principales usuarios del servicio de metro,... Además, esa ley de huelga, que según todos los defensores del orden burgués o "no existe" o "hay que endurecerla" (¿¿??) faculta al gobierno, que en este caso, insistimos, es el patrón, a establecer las sanciones por el cumplimiento de dichos servicios mínimos, lo que le ofrece una baza extra para la negociación. Dos días después de retirada la negativa a los servicios mínimos por parte de los trabajadores del Metro, la dirección de la compañía ha aumentado el número de expedientes sancionadores de 900 a 2800 compañeros.
La única vía para salirse de esa ratonera es romper la trampa hacia el lado de la solidaridad de clase.
La solidaridad de clase es el sustrato para que crezca la combatividad y la fuerza de los trabajadores.
La fuerza de las luchas obreras no reside en su capacidad de ocasionar pérdidas a las empresas capitalistas. Para eso, como bien puede verse en el propio metro de Madrid, se bastan y se sobran los propios directivos de dichas compañías. Tampoco en su capacidad para paralizar una ciudad o un sector. También en eso es cada vez más difícil rivalizar con el propio Estado burgués.
La fuerza de las luchas obreras se fundamenta esencialmente en que enuncian, más o menos explícitamente, un principio universal válido para todos los explotados: que las necesidades humanas no deben sacrificarse en aras a las leyes del beneficio y la competencia propias del capitalismo.
Por radical que pueda ser la confrontación de tal o cual sector de trabajadores con su patrón, si la burguesía consigue presentarla como algo específico o particular, acabará derrotándola y asentando un golpe de desmoralización a toda la clase obrera. Si, por el contrario, los trabajadores consiguen ganar la solidaridad de los demás obreros, si les convencen que sus reivindicaciones no son una amenaza para los demás explotados, sino la expresión de unos mismos intereses de clase, si hacen de sus asambleas y manifestaciones instrumentos útiles para que puedan sumarse más trabajadores,... se estarán reforzando a sí mismos y al conjunto de la clase obrera.
Para la lucha de los compañeros del metro de Madrid, lo más importante no es dedicar los piquetes a impedir la salida de tantos o cuantos trenes - aunque desde luego la asamblea debe asegurarse de que sus decisiones se cumplen - sino, más aún, explicar a los compañeros, empezando por los de EMT, o de Telemadrid, o a los funcionarios, el porqué de su lucha. Para el futuro de su lucha lo trascendental no es cumplir tal o cual porcentaje de "servicios mínimos", - aunque la mayoría de los trabajadores han de estar liberados de obligaciones laborales para mantener las asambleas, los piquetes, las concentraciones, etc.,- sino que lo más importante es ganar la confianza y la solidaridad de otros sectores obreros, acudir a los barrios para explicar porque las reivindicaciones de los obreros del Metro no son un privilegio ni una amenaza para los demás obreros, sino una respuesta a los ataques derivados de la crisis capitalista.
Estos ataques van a acabar afectando a todos los trabajadores, de todos los países, de todas las condiciones y de todas las categorías,... Si la burguesía consigue enfrentar a unos trabajadores con otros, o aún siquiera conseguir que luchen aislados, incluso muy radicalmente pero cada uno en su rincón, acabará imponiendo las necesidades de su orden de explotación. Si por el contrario las luchas obreras empiezan a fermentar la unidad y la masividad de los combates contra esas criminales exigencias estaremos en condiciones de impedir la aplicación de nuevos y más brutales sacrificios de las condiciones de vida de los trabajadores. Y eso será un paso muy importante para el desarrollo de la alternativa proletaria a la miseria y la barbarie capitalistas.
12 de Julio de 2010
ANEXO: Carta de solidaridad de un grupo de carteros de Madrid
SOLIDARIDAD TOTAL CON LOS HUELGUISTAS DE METRO DE MADRID
Hola compañeros:
Os escribimos este texto desde el distrito 43 de Madrid de Correos. Nosotros como carteros que estamos diariamente en la calle, como trabajadores que vivimos a tantos kilómetros de nuestro puesto de trabajo como cualquiera [la deslocalización la han impuesto precisamente los empresarios, ¿acaso tiene lógica que nos desplacemos hasta Hortaleza trabajadores de Vallecas, Parla, Guadalajara, Orcasitas y un largo etcétera?], nosotros que estamos sufriendo y pagando como sector público el festín al que el gobierno ha invitado a los bancos, nosotros que estamos en proceso de privatización que somos trabajadores laborales, discontinuos y contratados, que como vosotros no somos funcionarios. Nosotros solo queremos mandaros nuestro mayor apoyo, queremos que sepáis que acudimos en autobuses durante largo rato con la sonrisa dibujada en la cara. Porque nos habéis demostrado que SE PUEDE, que no tenemos por qué ser indefinidamente los jodidos de este mundo, nos habéis devuelto un poquito de la dignidad perdida desde hace ya incontable tiempo.
Queremos que sepáis que nosotros, que hablamos diariamente con centenares de personas en nuestro puesto de trabajo, sabemos que la imagen no es la que están dando los medios de comunicación, que los hay enfadados y los hay ilusionados, que hay discusiones en los autobuses, en las plazas y en los bares. Que esto no es una sola línea monocorde.
Vamos a estar con vosotros porque vosotros nos dais esperanza. En nuestro distrito mientras trabajamos se oyen comentarios: "Siempre pagamos los mismos" y es contestado por un "Esto es una huelga con un par de cojones", hay quien dice que "Esto sí es una huelga y no nuestros paros de un día", nos estáis enseñando.
Estamos recibiendo lecciones. Lecciones como que cuando las huelgas son convocadas a mano alzada por los trabajadores no estamos vendidos de antemano, nosotros estamos muy hartos de nuestros sindicatos, hartos y hartos de mil y una veces que nos han vendido.
Por eso terminamos esta carta diciéndoos que el corazón nos late más rápido desde el lunes, que estamos aquí haciendo frente con vosotros defendiendo vuestra huelga ahí donde vamos.
No os dejéis achantar, que ya sabemos que Aguirre o Zapatero, la COPE o Prisa, tienen intereses diferentes a los nuestros. Que están acostumbrados a cargar contra nosotros. Es lo que quieren, saben que miles de trabajadores estamos posando nuestra mirada sobre vosotros porque sois FUTURO, y no el futuro gris que ellos nos venden.
Si nos necesitáis saber que aquí estamos, mientras tanto seguiremos defendiéndoos frente a cualquiera que se atreva a denigraros.
CARTEROS Y CARTERAS DEL DISTRITO 43 TARDE
1 DE JULIO DE 2010.
[1] Ver nuestro Balance del 8 de junio en https://es.internationalism.org/node/2891 [130]
Hemos leído con interés el documento de los compañeros de Alternativa Proletaria "Frente a los ataques del capital Huelga General en la Unión Europea".
Los compañeros se plantean "mirar a Europa y preparar la lucha internacional", se manifiestan solidarios con los trabajadores en lucha, denuncian con firmeza no solo al Gobierno PSOE sino también a su pretendida "oposición de izquierda", IU, de quien evidencian que "cuando ha tocado el poder se ha adaptado totalmente a las necesidades del capital". Ponen el dedo en la llaga al apuntar "la labor de desmovilización social que llevan a cabo las organizaciones que se autodenominan representantes de los trabajadores".
Los compañeros plantean en la hoja 3 retos: "RECUPERAR LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES", "ACCIONES UNITARIAS", "PREPARAR LA LUCHA INTERNACIONAL". Son tres objetivos que compartimos plenamente y que forman parte del esfuerzo que están realizando minorías proletarias para responder a las cuestiones cruciales de ¿cómo luchar? ¿Cómo unirnos? ¿Cómo organizarnos?
Se trata de un debate práctico y militante que gira en torno a la pregunta fundamental de ¿cómo responder con fuerza y eficacia a la brutal política de ajuste del Gobierno Zapatero? ¿Cómo unirnos a escala internacional dado que somos atacados en todos los países? Es un debate en el que poco a poco se van inscribiendo trabajadores no politizados a quienes los sufrimientos y las incertidumbres de la situación empujan a preocuparse por estas cosas hasta ahora reservadas a ínfimas minorías.
Queremos hacer nuestra aportación al debate abordando un solo aspecto: la cuestión de la huelga general, ¿se trata de un método de lucha válido? ¿Hay alternativas al mismo? Esperamos que la prosecución del debate permita tratar otras cuestiones planteadas por los compañeros.
¿Qué hacer ante la convocatoria de huelga general para el 29 de septiembre?
La idea de hacer una huelga general se viene debatiendo desde que el gobierno anunció las medidas de austeridad; las noticias de Grecia, con una sucesión de huelgas generales (hasta 10 han sido realizadas) contra los salvajes ataques gubernamentales, la han hecho popular en los medios obreros.
Expresa una primera respuesta a la necesidad de unirse, a la urgencia de superar lo que los compañeros de Alternativa Proletaria denuncian: "la división ficticia creada por el capital entre funcionarios y no funcionarios, autóctonos /emigrantes, sexo, región, nacionalidad, parado/activo"; manifiesta la voluntad de hacer visible y, por tanto, fortalecerse alrededor de ello, que "solo hay trabajadores y capitalistas, es decir, burgueses y proletarios".
De manera más concreta, bastantes trabajadores se han indignado ante la convocatoria sindical el 8 de junio de una huelga estrictamente encerrada en el ámbito de los funcionarios. Les ha parecido una maniobra de división y han opuesto a ella la consigna de "huelga general"[1].
Hay pues en esos planteamientos un deseo de unidad, una búsqueda de cómo dar una respuesta unidos como clase, crear una fuerza que pare los pies a la interminable cadena de ataques a nuestras condiciones de vida.
Ahora bien, lo que debemos preguntarnos es si efectivamente la huelga general y más concretamente la convocatoria del 29 de septiembre, constituye un medio de crear o al menos avanzar hacia esa unidad y esa fuerza colectiva como trabajadores.
Cuando vemos la experiencia amarga del 8 de junio, comprobamos que precisamente la convocatoria de "huelga general" un día D, está hecha precisamente para crear todos los obstáculos posibles a la materialización de esa unidad. Ir a la huelga se plantea como un asunto individual de ciudadanos que "ejercen el derecho constitucional a parar el trabajo" A CAMBIO del correspondiente descuento en su salario. Vemos que en los centros de trabajo no se promovieron ni antes ni durante la huelga la más mínima asamblea como vehículo imprescindible para empezar a sentir y a vislumbrar la unidad, sino que todo se limitó a carteles, mails o a lo sumo a reuniones rutinarias del responsable sindical sin derecho siquiera a ruegos y preguntas. El único momento adonde a los trabajadores se les permitía "unirse" era durante la manifestación pero esta "unión" constituía en realidad otra puñalada trapera de división: cada mochuelo tenía que ir a su olivo, cada cual encerrado en su sector o centro de trabajo, en un acto donde era imposible la comunicación y la discusión pues todo el espacio estaba ocupado por el estruendo de los pitos y la constante repetición desde los altavoces de engañosas consignas.
La "huelga general" del 29 de septiembre será con toda probabilidad una repetición de la estafa del 8 de junio, como lo fueron igualmente las mascaradas de 2002, 1994 y 1988 -hoy tan mitificadas por la prensa. En esas convocatorias, los sindicatos montan una parodia de "unidad" que en la práctica divide y dispersa todavía más a los trabajadores. Se trata de ceremonias de la división que reproducen, amplían y profundizan, el corporativismo, la atomización, que la sociedad actual produce cotidianamente. Son especialmente frustrantes porque se supone que serían momentos para combatir ese modo de vida capitalista cuando en realidad no hacen sino prolongarlo en nombre de la "unidad" y de la "lucha".
Pero ¿no valdría la pena la asistencia masiva a la huelga general para dar un "aviso" a la patronal y al gobierno? ¿No sería el paro de millones de huelguistas una "demostración" de cabreo frente al cual "los de arriba" deberían tomar nota para rectificar?
El planteamiento de la huelga como "advertencia democrática", como "voto del descontento", permite mantener la ilusión de que podemos hacer recapacitar a los "socios" de la Patronal y el Gobierno y, de esa forma, difuminar la realidad de la sociedad actual donde no hay "socios" ni "ciudadanos iguales ante la ley" sino una minoría dominante y explotadora que acumula riquezas a costa de la miseria de la inmensa mayoría.
La huelga general no está pensada para desarrollar la identidad y la conciencia de clase sino, muy al contrario, para afianzar el engaño de que todos vamos en el mismo barco de la "comunidad nacional". La huelga general sindical desnaturaliza y priva de todo contenido de clase al arma de la huelga para convertirla en un ritual más de la gran comedia democrática.
¿Huelga general o huelga de masas?
Por su propio planteamiento, la huelga general siembra la pasividad y la desmovilización. Todo se fía a un día D donde "todos echaremos el resto". El mensaje que cuela la "huelga general" es que vivimos en una sociedad en desarrollo donde ante los desajustes, abusos y demás contradicciones eventuales, hay que lanzar un aviso para corregirlos. Más allá de los mitos radicales con los que pudo rodearse en sus orígenes, las "huelgas generales" en la sociedad actual están concebidas para transmitir una imagen de normalidad democrática y ciudadana, de sociedad que permite el ejercicio "libre y responsable" de ese "derecho" para corregir injusticias o ayudar a superar crisis coyunturales. No es un arma de combate contra la barbarie y miseria de la sociedad capitalista, sino muy al contrario un medio normalizado de conservación de la misma.
Hace más de 100 años se desarrolló en el movimiento obrero un debate apasionante sobre la cuestión. Era un periodo donde la larga prosperidad del capitalismo de entonces empezaba a verse perturbada por crisis comerciales y sobre todo por una acumulación de tensiones guerreras que acabaron desembocando en la terrible carnicería de la Primera Guerra Mundial.
Rosa Luxemburgo, en un folleto clásico -Huelga de masas, partido y sindicatos[2]- acertó a formular la cuestión de una manera muy nítida: ¿Huelga general o huelga de masas?
Explicó que la huelga general correspondía a los medios de acción que tenían validez para la lucha obrera en un periodo de crecimiento y desarrollo del capitalismo, y de consolidación y afianzamiento del sufragio universal, el parlamento, los derechos civiles, expresiones en el terreno político del apogeo del capitalismo.
Pero, su aportación fue más lejos: empezó a vislumbrar que no solamente dicha herramienta quedaba obsoleta, sino que el conjunto de métodos sindicales y políticos adaptados a esa etapa histórica, se volvían caducos y contraproducentes en el horizonte de la nueva época. Más concretamente, planteó que junto con la huelga general se quedaba definitivamente caduco las convocatorias un día D, las acciones meramente demostrativas y de presión, las huelgas parciales limitadas a un sector, la organización previa minuciosa antes de lanzarse a la lucha, la idea de que esta solamente sería posible si con antelación los obreros han sido organizados en estructuras estables y con una cuantiosa caja de huelga...
Esta comprensión no era resultado de una especulación abstracta o de un pronóstico atrevido sino que tenía el suelo de granito de dos hechos históricos de gran magnitud.
En primer lugar, la comprensión de la evolución del capitalismo. Rosa Luxemburgo señaló que el capitalismo había llegado a su apogeo, que comenzaba un declive que iba a producir graves catástrofes y enormes sufrimientos a toda la humanidad. «La Revolución Rusa actual estalla en un punto de la evolución histórica situado ya sobre la otra vertiente de la montaña, más allá del apogeo de la sociedad capitalista»[3]
En segundo lugar, se inspiró en el examen de la Revolución Rusa de 1905 donde los trabajadores habían desarrollado nuevos métodos de lucha, formas completamente diferentes de plantear su combate. La huelga masiva que abarcaba todo el imperio ruso no surgía de una convocatoria previa sino de una extensión solidaria del movimiento. La organización colectiva se creaba en la lucha, por la lucha y para la lucha. De los análisis de Rosa se desprende claramente que frente a la huelga general se levanta la huelga de masas basada en la acción directa de los obreros fuera y en contra de la máquina gubernamental burguesa. Frente al sindicalismo, su ideología, su concepción de la organización y de la lucha, se oponen las Asambleas y Consejos Obreros, no tanto como meras formas sino como expresión de una tendencia a la lucha revolucionaria.
Las lecciones de la Revolución Rusa de 1905 (que se confirmaron con mucha mayor fuerza política en la Revolución de 1917 y en toda la oleada revolucionaria mundial que le siguió) y la comprensión de la evolución económica e imperialista del capitalismo, plantearon que desde entonces hemos entrado en una época diferente, la decadencia del capitalismo, y que en esa nueva época los viejos métodos políticos y sindicales se han vuelto contra la clase obrera, por lo que esta, en su lucha, tiene que emplear nuevos métodos y planteamientos.
En contra del tópico mil veces repetido, los nuevos métodos y planteamientos, de los que Rosa Luxemburgo fue adalid, nada tienen que ver con el "espontaneismo" del que ha sido acusada sin descanso.
La huelga de masas, las asambleas directas, los delegados elegidos y revocables, la extensión de la lucha mediante el contacto directo entre trabajadores etc., no son algo que surge de la nada ni constituye una especie de "reacción instintiva" frente a una presión intolerable. Un análisis más atento que va más allá de las constataciones superficiales, muestra que tales estallidos son el resultado de una labor callada y sistemática de organización, de toma de conciencia, de debates y clarificación.
Este aspecto de labor callada de preparación es cuidadosamente tratado por Rosa Luxemburgo. «Está fuera del alcance de la socialdemocracia[4] el determinar por adelantado la ocasión y el momento en el que se desencadenarán las huelgas de masas, porque está fuera de su alcance el hacer nacer situaciones por medio de simples resoluciones de Congreso. Pero que si está a su alcance y constituye su deber es precisar la orientación política de esas luchas en cuanto se producen y traducirla en una táctica adecuada y resuelta. No se pueden dirigir a voluntad los acontecimientos históricos imponiéndoles reglas, pero se pueden calcular por adelantado sus consecuencias probables y regular acorde con ellas la propia conducta».
Los compañeros de Alternativa Proletaria hablan con razón de militantes anónimos que se dan como tarea "animar a la gente a hablar, a opinar, a criticar a quien sea, esa es la lucha obrera diaria que tenemos que aprender y hacer".
Preparar la lucha es impulsar el agrupamiento de minorías obreras -Comités de Lucha, Plataformas de Acción, el nombre es lo de menos- que combaten por la unidad, una unidad no basada en cárteles o frentes de organizaciones políticas y sociales, sino en asambleas y reuniones abiertas, lo más amplias posible, donde participen todos, sindicados o no sindicados.
Preparar la lucha es animar un debate lo más amplio posible sobre las muchas cuestiones cuyo esclarecimiento va soldando voluntades, va contribuyendo a luchar, va despejando falsas ilusiones que impiden la lucha, va contrarrestando con argumentos sólidos las mentiras y demagogias de los explotadores y todo el abanico de partidos y sindicatos que les defienden. El debate masivo es un arma al servicio de la maduración de la lucha y un poderoso factor de desarrollo una vez surgida.
Otra arma vital es la SOLIDARIDAD. Solidaridad con trabajadores emigrantes cuya contratación los somete a condiciones esclavistas y hace caer las condiciones generales de todos los trabajadores. Es lo que hicieron por ejemplo los trabajadores del Naval en Vigo en febrero de 2010 o anteriormente los trabajadores de Linsdey en Gran Bretaña[5]. Cada vez que un grupo de trabajadores entra en lucha se debe producir una doble movimiento: por una parte, dar a conocer, extender su lucha, de tal forma que no se vea como un conflicto particular o aislado en el que el Capital y su Estado omnipotentes tienen todas las de ganar, sino que se avance en el sentido de un combate de clase, de la mayoría explotada contra la minoría privilegiada. Y, simultáneamente, en los demás trabajadores se debe desarrollar una corriente de simpatía y apoyo, de sumarse a la lucha incorporando sus propias reivindicaciones y planteamientos.
En fin, en el camino hacia luchas masivas, las Asambleas abiertas como en Vigo en 2006[6], o, como formulan los compañeros a su manera: "crear ASAMBLEAS POPULARES abiertas, democráticas, en las plazas públicas, donde la gente pueda expresar su opinión y discuta qué se puede hacer"
La convocatoria del 29 de septiembre está concebida como una barrera contra el desarrollo de la lucha obrera. Pero el que triunfen en ese objetivo, dependerá muy mucho de cómo se encare la situación desde ahora: si en los trabajadores cunde una actitud de expectativa, de dejarse llevar, de pasividad ante el día D, entonces sus manipulaciones habrán triunfado. Pero si ya desde ahora en los trabajadores -o al menos en minorías de ellos- se desarrollan agrupamientos, se toman iniciativas, se hace una labor de reunión y asamblea, debate, propuestas etc., entonces los trabajadores podrán limitar los efectos de la convocatoria desmovilizadora del 29 y seguir avanzando hacia el desarrollo de luchas masivas y unitarias organizadas y controladas colectivamente.
Acción Proletaria 12-7-10
[1] Ver en nuestra Web ¿Qué balance podemos sacar de la huelga de funcionarios del 8 de junio? https://es.internationalism.org/node/2891 [130]
[2] En Internet se puede encontrar en la siguiente dirección: https://www.marxists.org/espanol/luxem/06Huelgademasaspartidoysindicatos_0.pdf [87]
[3] Huelga de masas, partido y sindicatos, Obras Escogidas tomo I página 360 edición española.
[4] El partido proletario de aquella época.
[5] Ver en nuestra Web https://es.internationalism.org/node/2493 [58] y https://es.internationalism.org/node/2770 [57]
[6] Ver Vigo: los métodos proletarios de lucha, /content/910/huelga-del-metal-de-vigo-los-metodos-proletarios-de-lucha [131]
Ante todo queremos agradecer, profundamente, la colaboración que nos han prestado los compañeros de TEKEL para elaborar nuestros artículos. Si no hubiéramos podido contar con sus experiencias, con sus vivencias, con sus temores y aciertos, nos habría sido imposible hacer de esa experiencia un ejemplo vivo, una referencia activa, para el desarrollo de la lucha de toda nuestra clase a nivel internacional. Lo que a continuación exponemos forma parte viva de la historia de la lucha de nuestra clase y, por ello, invitamos a todos nuestros lectores a leerlo con suma atención y pasión.
En la lucha de los trabajadores de TEKEL ha habido siempre un esfuerzo permanente para intentar organizar la lucha por sí mismos. Desde el principio de la lucha hasta el 20 de Enero de 2010, hubo cinco tentativas de formar un Comité de Lucha que representara a todos los obreros y, más tarde (como veremos a lo largo del artículo) se intento muchas veces más. Desde el principio existió una coordinación entre los trabajadores de TEKEL de diferentes ciudades que debatieron como hacer avanzar la lucha. Sin embargo, en todo ese período, no se consiguió crear un Comité que fuera reconocido por los trabajadores. ¿Por qué sucedió esto?.
Uno de los primeros problemas que debemos destacar para explicar los motivos de esta situación es, la carencia de una comunicación real entre los trabajadores. Los trabajadores estaban juntos, y hablando constantemente. Pero aún no habían sido capaces de establecer un órgano propio, una asamblea de masas, que permitiera que hablaran y reflexionaran todos juntos de una manera organizada. El desarrollo de la lucha les obligo a elegir delegaciones de las diferentes ciudades donde TEKEL tiene factorías, pero estas delegaciones tuvieron muchos problemas para hacer vivir un verdadero órgano de debate y coordinación de su lucha. Se podría decir que esta separación bloqueó la comunicación. Además, existía un problema general aún más importante: los trabajadores, en su mayor parte, no quisieron y no supieron establecer una alternativa a las acciones de los sindicatos, y en muchos casos vacilaron enormemente a la hora de hacerlo. Muchos sindicalistas fueron respetados por la única razón de que eran sindicalistas. Sus palabras fueron aceptadas antes que las de los trabajadores decididos y militantes. Este condujo a un problema muy serio ya que los trabajadores no supieron darse los medios para llevar adelante sus propias decisiones. La dependencia psicológica de los trabajadores en los funcionarios sindicales dificulto la aparición de los comités de los trabajadores al margen de los sindicatos.
Un obrero de TEKEL de la ciudad de Adıyaman nos confirmó esta observación: "...Si hubiéramos discutido en las tiendas de campaña (se refiere a las tiendas en las que acamparon en Ankara, que estaban separadas por ciudades de origen) y cada tienda hubiera enviado una delegación, se habría formado un comité espontáneamente. Nadie se habría opuesto a ello. Habría sido imposible. Tratamos de plantear esta cuestión, pero lo hicimos un poco desde la distancia, como gente que pensaba que era necesario agruparse. La carencia de comunicación fue un problema grande, deberíamos haber tenido una tienda de campaña de comunicaciones cuando nos establecimos en las tiendas. Creo que si hubiéramos hecho esto, el Comité habría sido construido a su alrededor."
Los trabajadores en general expresaron abiertamente su falta de confianza hacia los sindicatos que actúan en TEKEL, pero sus vacilaciones impidieron que surgiera una alternativa a la acción de estos. Esta situación que parece contradictoria, muestra que el sindicalismo todavía tiene una influencia muy importante entre los trabajadores. Los trabajadores, aunque no confíen en los sindicatos, todavía siguen agarrándose a ellos y siguen pensando que pueden hacer oír su voz a través de ellos.
En cuanto a los funcionarios sindicales, como cabía esperar, estaban molestos por la simple mención de la palabra comité. Eran muy conscientes de que sí nacía ese Comité perderían el control de la lucha y, la masa de trabajadores ya no estaría en sus manos. En esos momentos, este problema no se planteaba conscientemente para el conjunto de trabajadores de TEKEL. A pesar de ello, las tentativas de formar el Comité siguen planteándose pese a los problemas que encuentran los obreros y mal que les pese a los funcionarios sindicales.
Para comprender mejor esta situación y los problemas que plantean situaciones similares al conjunto de nuestra clase, debemos volver atrás, a los acontecimientos acaecidos, el 14 de Enero, cuando casi todos los trabajadores de la empresa de cada ciudad donde TEKEL tiene una fábrica y sus familias se reunieron en Ankara para realizar una concentración de tres días. Por las noches hacían hogueras para calentarse. Durante el tercer día, llovió a mares. Los trabajadores pusieron techos de nylon en las calles sonde estaban durmiendo. Así es como iba surgiendo una pequeña ciudad hecha de tiendas de campaña obreras en el centro de Ankara. La creación de este espacio fue absolutamente espontánea, como otros muchos aspectos de la lucha. En ese contexto, los trabajadores intentaron establecer sus posiciones de lucha frente a la sede central de los sindicatos montando una tienda allí. Era una de las demandas que se desarrolló con los esfuerzos iniciales para formar un comité, pero los sindicatos evitaron que ocurriera en ese momento. Después se levantaron tiendas de campaña aquí y allá, porque las condiciones climáticas lo hacían necesario. El nylon que se puso para cubrir las calles daba el aspecto de una tienda de campaña y así al poco tiempo los obreros que llegaban de diferentes ciudades levantaban sus tiendas. Tras la creación de hecho de esa situación, los sindicatos no tuvieron más remedio que dar su apoyo a la iniciativa de los trabajadores de TEKEL. La razón por la que las tiendas estaban separadas según las ciudades de las que venían los obreros fue que querían prevenir la infiltración de policías o provocadores y también evitar la dispersión haciendo que los de cada ciudad se controlaran entre ellos. Debido al frío hubieron de traerse más techos de nylon. Como las hogueras que se hacían producían mucho hollín y humo, los trabajadores trajeron estufas. Así iba surgiendo una ciudad de campaña viva y respirando en el centro de Ankara.
Pocos días después de plantar el campamento, el 17 de Enero, hubo una manifestación masiva de todos los obreros de TEKEL y de otros muchos trabajadores que les apoyaban. Conscientes de que sólo podrían conseguir sus objetivos extendiendo la lucha presionaron a los sindicatos para la convocatoria de una huelga general. Tras la intervención del dirigente sindical Mustafa Kumlu, que no mencionó la huelga general ante los más de cien mil manifestantes, los obreros subieron a la tribuna desde la que se dirigía a la manifestación y más tarde intentaron ocupar la sede central de los sindicatos. Eso llevó a Mustafa Türkel, el portavoz de Tek-Gida Is, el sindicato de Tekel, a distanciarse de Kumlu y a quejarse de lo aislados que están en la Turk-Is [1](confederación sindical) y de que no habían recibido apoyo de otros sindicatos afiliados a ella ni de otras confederaciones.
Acto seguido, obreros de TEKEL proponen iniciar una huelga de hambre de tres días. Y depués seguiría otra indefinida. A pesar de que muchos pensaban que la huelga de hambre era la última opción, consideraban que al menos sus cadáveres valdían más que sus vidas, que la paga que sus familias recibirán si muriesen, sería mayor que los salarios a los que les quieren condenar. Esta opción no fue una idea extrema desarrollada por una sola persona. Era la probable respuesta que recibiría de los obreros quien estuviera preocupado por la huelga de hambre. Al mismo tiempo, un gran número de obrero de TEKEL comprendía los motivos de esta decisión, pero no creían que fuera el camino adecuado para desarrollar la lucha. Ocurrió que, el 19 de Enero comenzó una huelga de hambre con un número limitado de participantes, 140.
En los días siguientes, varios sindicatos (TurK-Is y las confederaciones de sindicatos izquierdistas, KESK y DISk) anunciaron su plan conjunto de acción. Se tomó la decisión de comenzar el trabajo una hora más tarde el 22 y se organizó un plan de visitas de apoyo y protestas. El día 21, Turk-Is, KESK, DISk así como otras confederaciones más de derechas como Kamu-Sen, Memur-Sen y Hak-Is, anunciaron que si el Gobierno no solucionaba el problema laboral el día 26, utilizarían "el poder de la producción" y organizarían una huelga de solidaridad. El primer ministro Erdogan invitó al portavoz del sindicato Turk-Is, Kumlu, a una reunión ese mismo día. Después de la reunión, el Gobierno encargó que Mehmet Simsek, el Ministro de Hacienda, preparara una propuesta de solución. Este representante gubernamental había declarado que "...si nuestro gobierno ha cometido un error, es el de ser demasiado compasivo con los trabajadores que perderán sus empleos debido a la privatización". Ahora decía que, después de gestar una nueva solución, quería reunirse de nuevo con la delegación de Turk-Is. Las negociaciones duraron cinco días y el 26 llega la respuesta del Gobierno. No va a ceder, ni a dar marcha atrás a sus planes. No obstante, el Gobierno propone mantener las negociaciones hasta el 1 de Febrero. Desde todos los puntos de vista esta era una política de diversión. El Gobierno no cambio el fondo de su propuesta, el conocido como el plan 4-C[2] pero lo maquilló con algunas mejoras: compensación mínima por los días de trabajo aumentados y derecho a 22 días de vacaciones. . Los trabajadores respondieron diciendo "....no aceptamos la propuesta del 4-C ni siquiera después de ser maquillado....".
El 2 de Febrero comenzaron de nuevo las huelgas de hambre. Las seis confederaciones sindicales, Türk-Is, Hak-Is, DISK, Memur-Sen, Kamu-Sen and KESK, se unieron de nuevo y decretaron "...una huelga general en la cual utilizaremos el poder que viene de la producción..". Esta decisión, por supuesto, no fue tomada por su propia iniciativa y voluntad; la presión de los trabajadores no les dejaba otra alternativa. Los trabajadores habían manifestado claramente su voluntad de tomar este camino de la extensión de la lucha durante la manifestación del 17 de Enero. Los sindicatos lo sabían perfectamente al ver su sede central ocupada por los obreros , que obligaron a los dirigentes sindicales a adoptar un discurso muy crítico contra los planes del Gobierno. La decisión de los sindicatos fue, claramente, el resultado de la presión que vino de la base, de los trabajadores. A pesar de sus esfuerzos para desgastar y dividir a los obreros, las confederaciones sindicales tuvieron que declarar la huelga general.
El Gobierno, por boca del primer ministro Erdogan declaró: "las manifestaciones de los trabajadores han excedido su objetivo., Hemos hecho todo lo posible por llegar a un acuerdo. Esta situación se ha convertido en una campaña abierta contra el Gobierno, más que en acciones para pedir más derechos laborales. Somos responsables, somos los responsables de proteger el dinero de los huérfanos recién nacidos y de mantener los gastos de forma responsable. Los trabajadores de TEKEL han cobrado lo previsto, y los finiquitos están ahora en sus cuentas bancarias. Deben ponerse a trabajar inmediatamente bajo las condiciones del decreto, el 4-C que el Gobierno ha acordado." Esta declaración era, en realidad, una amenaza velada de despido para todos aquellos que no cumplieran con los planes del Gobierno. No dudó tampoco en lanzar abiertamente amenazas. Tras declarar ilegal la manifestación ante la sede de Turk-Is y definir los hechos como una ocupación, dijo: "vamos a poner a prueba nuestra paciencia hasta fin de mes.... Después tomaremos todas las medidas legales necesarias (...) Porque estos acontecimientos se han convertido en un abuso abierto por parte de grupos ideológicos y extremistas. Mirad sus banderas. Mirad sus lemas. Usan un tono desvergonzado e impúdico que apunta mí y mi partido. Los trabajadores están siendo utilizados... ". El gobernador de Ankara, Kemal el Onal, decidió subirse al tren de esta política tras estas declaraciones y lanzó otra amenaza: justo antes de la acción de solidaridad general con los trabajadores TEKEL, declaró que sería ilegal la participación de los obreros del sector público en esta acción y que se abrirían cargos contra todos los que participaran.
Por otra parte, que los sindicatos hubieran convocado una huelga general no significaba que no trataran por todos los medios de vaciarla de contenido y boicotearla, de ponerle el máximo de impedimentos. Muchos sindicatos progubernamentales de la confederación Turk-Is se opusieron a la decisión de la huelga general. Las confederaciones progubernamentales Memur-Sen y Hak-Is decidieron en el último momento no participar. Por lo que respecta a Turk-Is en general, decidió participar sólo en la manifestación en Ankara pero enviando exclusivamente una representación de funcionarios y líderes sindicales. De esta forma se bloqueó la voluntad de participar de las bases y se impidió que confluyeran obreros de diferentes sectores y ciudades. Ese día en la manifestación habían quizás 30 o 40 mil personas, pero podrían haber sido más de 100.000. Los sindicatos se esforzaron por limitar el número de manifestantes y sectores en lucha. Pese a ello, la participación de trabajadores TEKEL fue de aproximadamente el 90 % de los 10.857 empleados y también hubo manifestaciones de apoyo ese mismo día en otras ciudades. Los sindicatos consiguieron su objetivo: aquello no fue una huelga general, fue demasiado limitada, demasiado insuficiente.
La fuerza de la huelga general viene de la amenaza de detener la vida misma usando el potencial que tiene la paralización de la producción en todas partes por los huelguistas. Sin embargo, para cualquiera que no estuviera advertido por los sindicatos de la huelga del 4 de Febrero era imposible darse cuenta de que realmente había una huelga en marcha. Esto fue al menos parcialmente admitido por algunos voceros sindicales. El Sami Evren, el portavoz de KESK, dijo "...el movimiento iniciado por los trabajadores TEKEL ha desencadenado una gran solidaridad en toda Turquía. Ha desencadenado un movimiento social. Ese es el éxito del movimiento, aunque han habido fracasos por cuanto se refiere a la utilización del potencial de paralización de la producción de la huelga en muchos sitios, hay que reconocerlo". El portavoz de DISk, Suleyman Celebi, afirmó "...en 81 ciudades han habido acciones huelguísticas de solidaridad. Si bien es cierto que en Estambul y Ankara han estado por debajo de lo previsto, no se puede decir que esto haya afectado el éxito general de la acción de solidaridad".
El mismo día, el Gobierno tomó algunas contra-medidas. La nueva ley de empleo "del personal temporal", la famosa 4-C, fue publicada en el Periódico Oficial del Estado. El número de empleados temporales con esa modalidad fue establecido en 36.215 para el año 2010. TEKEL fue incluido en la ley. Esta ley no sólo abolió el derecho de los trabajadores para cobrar el seguro de desempleo durante ocho meses, también incluía clausulas que obligan a los obreros a trabajar con salarios muy bajos bajo amenaza de desempleo.
El 16 de Febrero, el sindicato Tek Gida-Is presentó recurso contra el límite de tiempo de un mes para la solicitud del famosos 4-C. Se dijo que, si la ley fuera anulada por esta demanda, los trabajadores TEKEL podrían conseguir su prestación por desempleo durante ocho meses, que es el doble del salario mínimo, y podrían solicitar 4-C al final de este período. La dirección principal de los sindicatos, que hasta el 4 de Febrero insistía en la convocatoria de una huelga general, ahora lo posponía todo a la decisión de los tribunales.
Lo que mantuvo el ánimo de los obreros hasta el 4 de Febrero era el esfuerzo de presionar a las confederaciones sindicales para que convocaran la huelga general, para extender la lucha. El hecho de que sus expectativas no se vieran cumplidas, de que no hubiera una verdadera huelga general, cambió el curso de la lucha. Desde ese momento, toda la atención estuvo centrada en las decisiones judiciales sobre el recurso al decreto del Gobierno. Cuando la lucha se debilita este tipo de situaciones ocupa el primer plano. El ejemplo con TEKEL no fue una excepción. La acción de los sindicatos para hacer fracasar las tentativas de extender las luchas, así como de preparar la trampa del recurso legal no debe ser subestimada. Para expresarlo sin rodeos, los trabajadores se habían convertido en un problema para los sindicatos. Lo mejor entonces era enviarlos a casa, emprender la vía legar y abrir un tiempo de espera; y en ese sentido trabajaban. Enredarse en una disyuntiva legal sobre la decisión judicial y las consecuencias que ella tendría para sus empleos, para sus prestaciones y para su futuro era un terreno minado que los llevaba a la división y al cada uno para sí. Los sindicatos se dividieron entre partidarios y detractores de la aplicación del decreto y, la división estaba ya servida al 100 %. Por supuesto, los sindicatos no se atrevían a plantear abiertamente esta trampa ante las asambleas de trabajadores puesto que sabían que esto aumentaría su malestar y descontento. Simplemente dejaron cundir la confusión y el desanimo organizando, de nuevo, un golpe político a la lucha y a los sectores obreros más combativos.
La cuestión que dominó los días siguientes fue si el finiquito que los trabajadores habían recibido del Gobiernos en sus cuentas bancarias había sido usado o no. El Primer ministro, Erdogan dijo: " Los trabajadores ya consiguieron su compensación y es todo lo que vamos a dar..." . Los trabajadores más conscientes habían decidido no utilizar esas migajas que les había pagado el Gobierno para que ese uso no se volviera en su contra. Sin embargo, las deudas que acumulaban muchos de ellos hicieron que los bancos realizaran deducciones automáticas, lo que de hecho hizo que utilizaran contra su voluntad ese dinero. Es más, el Gobierno para que esta jugada política no fracasara, indicó por orden del Ministerio de Hacienda a la Administración General Bancaria Vakif que abriera una nueva cuenta a muchos trabajadores de TEKEL donde ingresar la susodicha compensación. El banco, sin informar a los trabajadores hizo cambios en las cuentas y transfirió la compensación a aquella nueva cuenta. Así, no podía escapar nadie de la trampa de haber usado ya los fondos y, por tanto estar en una posición de debilidad "moral" para reclamar nada. Después de hacerse público este asunto, los sindicatos dieron una nueva vuelta de tuerca legal a la dinámica de la lucha e interpusieron una nueva demanda sobre esta cuestión.
Al mismo tiempo que ocurría esto, la huelga de hambre que aún mantenían algunos trabajadores concluyo oficialmente el día 5 de Febrero. Sin embargo, ese mismo día 100 trabajadores de TEKEL decidieron prolongar esta acción de forma indefinida. El presidente del sindicato Tek Gida-IS, Mustafa Turkel, anunció que en cualquier caso las huelgas de hambre acabarían el 11 de Febrero. Ante la resistencia de algunos trabajadores a acabar con esta medida, el líder sindical visitó a 16 trabajadores que siguieron la huelga de hambre a pesar de la decisión de los sindicatos de pararla. Ante ellos volvió a insistir en que lo dejaran pero no lo consiguió. Uno de estos trabajadores habló con él líder sindical de la situación y le manifestó que por decisión personal seguiría hasta el final. Este obrero fue interpelado por otro trabajador de TEKEL que se había caracterizado por defender las propuestas de los sindicatos. En esta conversación se produjo una agresión hacia el huelguista de hambre por parte del otro trabajador. No podemos afirmar, porque no tenemos todos los elementos de lo que allí aconteció, que este ataque fue una provocación deliberada para doblegar en otro terreno la resistencia de los obreros más combativos. No obstante, por el contexto en el que se desarrollaron cada compañero podrá hacerse una idea de lo que el hecho puede representar. En cualquier caso, que este ataque fuera obra o no de una orden sindical lo que nos interesa destacar es el hecho de que los sindicatos, también en este terreno hicieron todo lo posible por quebrar y deshacer la resistencia de los trabajadores a los planes del Gobierno. Esto viene a demostrar, una vez más que, los sindicatos tienen intereses contrarios y distintos a los de los trabajadores y, esto significaría que el intentó de avalar sus intereses, sea consciente o no, solo sirve para dividir y derrotar a los trabajadores. Este ejemplo muestra abiertamente que mientras la cuestión principal para los trabajadores que luchaban era la pregunta de ¿cómo podemos ganar la lucha, como podemos extenderla y hacerla más fuerte?, los sindicatos persiguen intereses completamente ajenos a estos objetivos y actúan a las órdenes y objetivos que marcan el Gobierno y sus planes políticos. Esta situación, lejos de ser sorprendente, es un ejemplo más de la naturaleza contrarrevolucionaria de los sindicatos en nuestra época.
En cualquier caso, después de este acontecimiento, las negociaciones con el Gobierno de Erdogan siguieron. Como resultado de que no se alcanzara un acuerdo en las negociaciones, HaK-Is se negó a seguir actuando junto a las otras confederaciones. El 12 de Febrero, Turk-Is, Kamu-Sen, KESK y DISK se unieron de nuevo. En esta reunión, se decidió seguir las negociaciones con el Gobierno, presentar una demanda para anular el 4-C, y que las organizaciones locales de las distintas confederaciones fueran a Ankara y se quedaran con los obreros de Tekel ante la sede de Turk-Is la noche del 20 de Febrero. El 16 de Febrero, las confederaciones anunciaron su plan de acción conjunto: el 18 de Febrero, habían de poner se pancartas que dijeran "la lucha de los trabajadores TEKEL es nuestra lucha" y "No al trabajo no regulado e inseguro" en todas las sedes sindicales de las cuatro confederaciones, el 19 de Febrero, debían haber sentadas y anuncios de prensa en todas las ciudades y el día 20 habría una manifestación de solidaridad en Ankara. Aquellos que vinieran de otras ciudades se debían agrupar en la plaza Kolej, y marchar hasta la plaza Sakarya donde permanecerían con los trabajadores de TEKEL durante toda la noche.
Los trabajadores de TEKEL de Adana hicieron un llamamiento a la participación en la manifestación del 20 de Febrero, enfatizando la importancia de la extensión de la lucha: "...queremos que todos los que estén en contra de esta ley en Turquía apoyen nuestro movimiento. Esta situación ya no es solo un problema nuestro. Este es un problema de la mayoría, de todos los oprimidos. Esperamos ganar esta lucha. Hemos encendido un fuego, y habrá que continuar a partir de aquí. Lo que está en juego es nuestro futuro, el futuro de nuestros niños y el de toda la clase obrera en Turquía. Hemos llegado hasta aquí pero es algo que todos juntos debemos terminar. No nos marcharemos de aquí sin conseguir lo que merecemos, pero los otros trabajadores tienen que despertarse y apoyarnos, con sus familias, niños con todo, cada uno".
El 11 de Febrero, el sindicato Tek Gida-Is declaró el final de la huelga de hambre, pero 16 trabajadores la mantienen. El 12 de Febrero, un trabajador fue hospitalizado, y cinco más se sumaron a ella. Cuando decidieron terminar con ella declararon que habían terminado la huelga de hambre por ellos mismos y que, no vacilarían en comenzar otra vez si lo juzgaban necesario.
Hubo manifestación de solidaridad finalmente el 20 de Febrero, con la participación de los sindicatos, partidos políticos y organizaciones de masas. Los trabajadores de la compañía de logística BALNAK que habían perdido su trabajo en el mismo momento que empezó la lucha de TEKEL estuvieron presentes. Como se había previsto todos se concentraron en la plazao Kolej por la mañana y marcharon hacia la plaza Sakarya. Esta última se encontraba repleta de manifestantes haciendo que cambiara por completo su fisonomía habitual. Los trabajadores de TEKEL estaban todavía en sus tiendas de campaña, mientras los manifestantes estaban en la plaza. Estaban muy próximos pero persistió la separación. Por la noche, la gente estaba cansada, y las calles estaban repletas de manifestantes durmiendo sobre pedazos de cartón. Al día siguiente, todos los allí presente se juntaron y la manifestación acabó con la lectura de un comunicado. Después, todos los participantes volvieron a sus lugares de origen. Esta manifestación fue muy importante en aquellos momentos ya que dio un soplo de aire fresco y ayudó a reforzar la moral a los trabajadores de TEKEL que se vieron apoyados por una manifestación de solidaridad de clase. Sin embargo, debido a la decisión de los sindicatos de enviar sólo a representantes y funcionarios de otras ciudades y sectores, el número real de trabajadores de otros sectores que participaron fue bajo, sin embargo la mayor parte de trabajadores TEKEL que no estaban aún en Ankara sí que participaron en la manifestación.
El 23 de Febrero, las cuatro confederaciones que dicen apoyar la lucha se reúnen otra vez y llegan al acuerdo de organizar otra huelga general el 26 de Mayo en caso de que el Gobierno no retirara sus medidas. La programación de una huelga general tres meses más tarde fue una burla para todos los trabajadores. La decisión estaba en Internet antes de que fuera anunciada oficialmente. Los obreros que se enteraron no daban crédito a la noticia y comenzaron a intercambiar informaciones entre ellos. Nadie quiso creer las noticias. Los representantes sindicales de sector no habían sido informados de la decisión, y decían que las noticias eran falsas. Es más se enfadaban, cuando se les planteaba la cuestión. Esta situación provocó que los trabajadores comenzaran a corear consignas contra los sindicatos artífices del acuerdo, Turk-Is y su líder Kumlu. En estos momentos críticos, el presidente de Tek Gida-Is, Turkel, mostró su verdadera naturaleza abiertamente. No lo quedó más remedio que decir en público '....Si seguís gritando Kumlu dimite, entonces yo dimitiré también....'. ¡Los trabajadores siguieron gritando esta consigna porque era lo que querían y no se volvieron atrás!. Mustafa Turkel, presidente de Tek Gida-Es, dimitió de su puesto de Secretario General de la confederación Turk-Is el 24 de Febrero.
El sindicalista anuncio que haría públicos los motivos de su dimisión el 2 de Marzo. En esta fecha los trabajadores de TEKEL tenían el límite para solicitar el famosos 4-C, según el Gobierno y, por tanto, era también la fecha en la que el Gobierno había amenazado con atacar a los trabajadores obligándolos a desmantelar la acampada. Turkel, no dio ninguna explicación sobre los motivos de su dimisión a los trabajadores. Al no dar ninguna explicación quería minar la lucha de los trabajadores TEKEL en lucha desde hacía más de dos meses. ¿Por qué alguien que dimitió rechaza explicar los motivos de tal decisión? ¿Qué podía significar esto, desaparecer en una atmósfera en la cual el Gobierno amenazaba a los trabajadores tanto con el desempleo como con un ataque para desalojarlos de Ankara?. Esta situación incierta condujo a confusiones sobre los verdaderos motivos de la dimisión. Podía haber dimitido porque los trabajadores habían pedido la dimisión de Kumlu, o bien porque no tenía ningún apoyo dentro de la confederación sindical Turk-Is. Los trabajadores consideraban ambas posibilidades. Un trabajador de TEKEL de Adıyaman evaluaba la situación del siguiente modo: " ...Esto puede ser interpretado de dos modos. Si creemos lo que dice la prensa el presidente de Tek Gida- dimitió como una reacción contra los trabajadores, pienso que nos equivocaríamos. Él no se puede permitir tal lujo. Nadie tiene el derecho de sabotear este proceso. Hemos estado luchando durante 71 días. Seguramente habrán de entre 12 mil trabajadores quienes no puedan controlar sus nervios, y que reaccionen mal. Por otra parte, Turkel dimitió de su posición del Secretario General de Turk-Is, , no de su posición de presidente de Tek Gida-Is. Pienso que esta dimisión también puede ser una reacción contra las decisiones tomadas por las confederaciones ayer. Si este fuera el caso, si esto es una reacción contra las decisiones de Turk-Is o las otras confederaciones como diciendo: ‘nos estáis dejando solos', entonces abrazaríamos a nuestro presidente de todo corazón. No quiero pensar que dimitió como una reacción contra los trabajadores, como dice la prensa. Quiero pensar que fue una reacción contra la burocracia de Turk-Is y su apoyo a las medidas del Gobierno ....No pienso que las reacciones mostradas contra él por unos compañeros representen el sentimiento general. Él no hubiera dimitido por la consiga de "Turke dimisión" que gritaban unos cuantosl. Deben de haber otros motivos....Desde el principio nuestra reacción fue contra Kumlu, por su relación cercana con el Gobierno y su falta de sinceridad. Pero creímos en Turkel. Seguimos esperando las explicaciones del presidente.... ".
Un trabajador de TEKEL de Estambul evaluó la situación así: ".... Somos una familia. Puede haber discusiones entre nosotros. Si él ha dimitido debido a las reacciones de trabajadores, se equivoca. Si lo hace porque está en contra de las decisiones de la confederación Turk-Is tendría razón. Pero si lo ha hecho por la reacción de los trabajadores, se trata de una excusa para salir corriendo. No puede abandonar a los trabajadores y escaparse. Aunque la lucha seguirá sin tener en cuenta si él está o no. Realmente, nos ha estado amenazando cada día durante 71 días, como un marido amenaza a una esposa. Pero permanecimos pacientes y unidos. No está bien decir "ya no juego" como un niño. Como trabajadores todo lo que queremos es que los sindicatos hagan su trabajo y que no nos reprendan. Para nosotros ha sido muy natural reaccionar contra las decisiones de las confederaciones, y pienso realmente que esto incluyó a todos los trabajadores. Se nos convocaba a reuniones por la mañana y después se nos decia que Turkel tenía una reunión urgente, y que las asambleas debían ser pospuestas hasta la tarde. Poco después su dimisión fue anunciada. No sabemos que ha pasado realmente". Turkel había dicho antes que él estaba contra la reacción que los trabajadores habían tenido contra Kumlu, y que él dimitiría si se repitiera. Los sindicalistas pensaron que la dimisión de Türkel era debida a la reacción de trabajadores. A consecuencia de esto, Mustafa Akyurek, el Secretario General para la Educación de Tek Gida-IS declaró que los rumores de que la decisión de Turkel fue por sus desacuerdos con Turk-Is eran falsos y que la decisión de dimitir fue tomada debido a las reacciones que había recibido de los trabajadores de TEKEL. Parece evidente que las verdaderas razones de la dimisión se encuentran en el rechazo de los trabajadores a aceptar sumisamente las medidas planteadas por el Gobierno y secundadas por los sindicatos.
El 23 de Febrero, trece mineros murieron en Balikesir debido a una explosión de grisú. Este era el tercer asesinato en el lugar de trabajo que había pasado debido a condiciones inseguras desde 2006. Poco antes de este hecho otros diecisiete trabajadores habían muerto por las mismas razones. Los trabajadores de TEKEL tuvieron conocimiento de este hecho y, como no podía ser de otra forma, sintieron un gran dolor. Sus hermanos de clase difuntos habían sufrido las consecuencias de tener que trabajar en condiciones cada vez más penosas. Ahora, el Gobierno quería conducirlos a ellos a la misma situación. Era imposible no sentir cólera, rabia y dolor ante esta situación. Un trabajador de Adiyaman nos explico lo que muchos trabajadores sentían: " .....sabemos que estos muertos son nuestros difuntos, debemos mostrarles nuestra solidaridad. Todos y cada uno de nosotros. Preparamos pancartas, cintas negras, e hicimos un comunicado de prensa. Era muy importante para la solidaridad de nuestra clase.....". Los mineros muertos fueron homenajeados durante las concentraciones regulares de la mañana y la tarde. Se guardó un minuto de silencio en honor a los mineros difuntos. La consigna "viva la solidaridad de clase" se hizo muy presente entre todos los trabajadores.
Las malas noticias nunca llega solas y en la mañana del 25 de Febrero, los trabajadores se despertaron con otra. Un compañero de TEKEL, Hamdullah Uysal, había muerto en Ankara en un accidente de tráfico.
Hamdullah Uysal, nacido en Amasya, había estado trabajando como obrero de TEKEL Samsun. Tenía 39 años y, tenía dos niños, uno de ellos discapacitado. Había participado en las huelgas de hambre. Los trabajadores de TEKEL sufrieron otras pérdidas durante la lucha, unos tenían a madres o padres, y unos tenían a niños que fallecieron, pero esta era la primera vez que un trabajador de TEKEL había fallecido durante la lucha. Hamdullah Uysal era un trabajador militante que había estado implicado en la lucha desde el principio. Había estado en Ankara desde el principio y había vuelto a su casa sólo dos veces. Los trabajadores lo consideraron como un mártir de la guerra de clases. Uysal había sido golpeado por un jeep conducido por un chofer borracho a las 5:30 de la mañana, mientras se dirigía a la oración matinal. Había cólera hacia aquella persona y la clase que representaba. Los trabajadores se referían al asesino como "un tipo rico con un jeep".
Como los trabajadores vieron a Uysal como un mártir de la lucha, decidieron celebrar el entierro en la "ciudad de las tiendas de campaña", realizar una ceremonia de despedida y después enviar los restos mortales a su casa. Se dirigieron a la esposa de Uysal que dijo: " La calle de enfrente de la sede de Turk-Is ha sido como su casa, vivía en la tienda de campaña allí mismo, él hubiera querido la ceremonia que proponéis". Entre 400 y500 trabajadores se dirigieron a la Oficina Forense en Kecioren, donde reposaba el cuerpo de Uysal. Se decidió enviar esta delegación aunque todos los trabajadores quisieran haber estado presentes en el acto de recogida del cadáver. No pudo ser ya que la mayoría debía defender su lugar de lucha ante las amenazas del Gobierno de destrozar el lugar de concentración. Los trabajadores temían que el Gobierno atacara y derribara las tiendas de campaña tan pronto como abandonaran la plaza de Sakarya. Así unos tuvieron que quedarse y esperar frente al local de los sindicatos esperando que el cuerpo del compañero llegara al lugar de su concentración. .
Los trabajadores de TEKEL que fueron a la Oficina Forense intentaron recoger el cuerpo. Tuvieron que esperar durante horas, y les dijeron que el hermano y el tío de Uysal vendrían para recoger su cuerpo. Al final, un pariente de Uysal que también era trabajador de TEKEL reclamó el cuerpo pero tampoco le fue dado. Finalmente apareció un "tío" que dijo que era el marido de tía de Uysal. La Oficina Forense declaró que se le entregaría el cuerpo. Los trabajadores que sabían que los cuerpos sólo pueden entregarse a parientes de primer grado, recelaron de esta "solución" y del pariente en cuestión. De hecho, sospechaban que el supuesto "tío" fuera un policía secreto y así lo vocearon. Sus sospechas fueron confirmadas cuando este "tío" finalmente tuvo que confesar que, en efecto era un policía. Los trabajadores comenzaron a presionar para conseguir el cuerpo. La policía, de nuevo, no lo permitió. Esperaron durante horas e intentaron llamar a la Familia de Uysal en vano. Finalmente la familia Hamdullah Uysal llegó y la Policía de Ankara y el Gobernador los pusieron inmediatamente bajo presión. La Policía de Ankara los paró en el camino y trató de obligar a la familia a firmar un documento para que aceptaran que se llevarían el cuerpo a casa y que no habría ceremonia en Ankara. Las presiones siguieron en la Oficina Forense. Finalmente la familia tuvo que aceptar bajo presión llevar a su casa el cuerpo y no realizar la ceremonia en Ankara. Mientras tanto, dijeron a los trabajadores que esperaban delante de la Oficina Forense que les darían el cuerpo. Así los trabajadores entraron en la ambulancia que supuestamente llevaba el cuerpo de Uysal. Sin embargo un grupo de obreros se dio cuenta de que la ambulancia iba por otro camino del que debiera e inmediatamente lo cloquearon. Otros compañeros les siguieron y finalmente una masa de trabajadores impidió que la ambulancia se moviera. La policía trató de abrir camino entre los obreros, separando a los que estaban delante y detrás de la ambulancia y luego atacó a los de delante para abrir el paso. Los obreros de atrás trataron de ayudar a los de delante, pero la policía les lanzó gas lacrimógeno y los dispersó, formando una barrera en la retaguardia que permitió despejar el paso a la ambulancia atacando ferozmente a los obreros.
Mientras tanto, los trabajadores que habían estado esperando ante la sede sindical de Turk-Is intentaron ir a la calle de Pachá Mithat, donde murió su compañero, para llevar ramos de flores en homenaje, pero la policía lo evitó de nuevo con el uso de la fuerza,. Al mismo tiempo, las "fuerzas del orden" dispersaron a los trabajadores que estaban en la plaza de Sakarya para evitar que contactaran con los que se habían desplazado a la Oficina Forense. Ante la barricada de la policía en la calle de Pachá Mithat, los trabajadores gritaron "Tenéis miedo de nuestros muertos". También se gritaron consignas como "Tayip (Erdogan, primer ministro) asesino" "AKP -partido en el gobierno- asesino tendrás las respuesta de los trabajadores". A pesar de todos los esfuerzos de la policía, un grupo de trabajadores logró dejar flores en el lugar donde Hamdullah Uysal fue asesinado.
Los trabajadores que volvían de la Oficina Forense fueron directamente a la calle de Pachá Mithat. La Policía formó otra barricada con el fin de impedir a los trabajadores cruzar la calle en masa. Los trabajadores lograron abrirse camino a través de la barricada y comenzaron a sentarse en la calle. Se mantuvieron durante 20-25 minutos gritando lemas en memoria de Uysal Hamdullah. La policía rodeó a los trabajadores durante este acto. Finalmente los trabajadores terminaron la sentada y volvieron a la acampada.
El sindicato no tomó partido por los trabajadores en todo este episodio. Estaba ausente cuando la policía atacó a los obreros en la Oficina Forense. Y cuando los obreros frente a la sede de Turk-Is quisieron ir a ayudar a sus compañeros, los sindicalistas solo trataron de calmarlos y hacer que volvieran a subtiendas.
Fue difícil que todos los trabajadores se unieran a este acto ya que ,--de un lado la policía intentaba separarlos por la fuerza y, por otra parte, los sindicalistas trataban de que no salieran de sus tiendas de campaña. La muerte de Hamdullah Uysal mostró una vez más como se asustan las "fuerzas del orden "ante la determinación de los trabajadores. La Policía y el Gobernador habían intentado para impedir a los trabajadores ofrecer su adiós a su compañero pero al final su esfuerzo fue en vano. Los trabajadores lograron abrirse camino ante la barricada policial y realizaron una sentada en la calle donde Uysal murió, bloqueando todo el tráfico durante 25 minutos. En esas circunstancias era, quizás, el mejor adiós que los trabajadores de TEKEL pudieron ofrecer a su compañero de lucha.
La muerte de Uysal afectó a los trabajadores TEKEL enormemente, pero al mismo tiempo también ayudó a los que estaban todavía en sus ciudades lejos de Ankara a que entendieran lo seria que era su lucha. Una de las cosas que Hamdullah Uysal había legado a sus compañeros era su llamamiento a la extensión de la lucha al resto de la clase: ".... todo lo ganado en este combate será una brújula para toda la clase obrera, para los movimientos de clase de hoy y de mañana. Luchar con nosotros es luchar por el futuro....". Tal era su visión de los objetivos de la lucha de los obreros de TEKEL.
Al día siguiente, 25 trabajadores de TEKEL fueron a la sede del AKP en Ankara. Los trabajadores de TEKEL que entraron en el edificio querían poner una pancarta con una foto de Uysal Hamdullah. La autoridad se negó a aceptarlo y los obreros fueron atacados por la policía y la seguridad privada. Los compañeros que estaban fuera intentaron ayudarlos pero la policía cargo con la brutalidad de la que ha hecho gala siempre. Muchos trabajadores resultaron heridos en este ataque. Diecinueve de entre ellos fueron detenidos. Se corearon otra vez consignas como "AKP criminal, Tayyip asesino" y los trabajadores explicaron cómo y porque el Gobierno era responsable de la muerte de Hamdullah Uysal. Los obreros intentaron detener los vehículos en los que sus compañeros iban detenidos al grito de "TEKEL está en todas partes, lucha en todas partes", "la represión no puede intimidarnos". Sin embargo, lamentablemente no lograron impedir que sus compañeros fueran llevados a comisaria.
Tras la noticia del arresto un grupo de trabajadoras de la tienda de campaña de Izmir se dirigió a la oficina central de la policía. Cual no fue su sorpresa al enterarse de que no se había registrado ningún formulario de detención, por ¡ obras en el edificio ¡ (sic ¡!!!). Los trabajadores presionaron para que los sindicatos mandaran a sus abogados. Pero los hechos habían acontecido al margen de la iniciativa de los sindicatos, que querían distanciarse todo lo que pudieran; sin embargo debido a la presión de los trabajadores, finalmente tuvieron que acudir a la sede policial con sus abogados. Al día siguiente, los trabajadores esperaron delante del juzgado desde las 10:00 a las 21:00 hasta que sus compañeros fueron liberados. Estuvieron detenidos aproximadamente 40 horas. 15 trabajadores fueron liberados esa tarde. Cuatro, que fueron acusados "de ataque a la propiedad pública y desobediencia a la autoridad policíal", fueron juzgados, pero liberados la misma noche. Todos juntos volvieron a la acampada con sus compañeros de trabajo y los simpatizantes con el movimiento que habían estado esperándolos.
El 1 de Marzo, el tribunal dictó sentencia a favor del recurso contra el período de un mes para la aplicación del plan 4-c a los trabajadores TEKEL. Los trabajadores celebraron la decisión. Sin embargo, los trabajadores más conscientes recibieron con recelo esta sentencia y trataron de advertir a sus compañeros de que esto sería una victoria insignificante, que no duraría más allá de una semana. Desgraciadamente, sus advertencias no fueron tomadas en cuenta. Este sentimiento de falsa victoria entrañaba el riesgo de romper la unidad de los trabajadores.
El 2 de Marzo, Mustafa Turkel anunció que las manifestaciones y concentraciones en Ankara debían de acabar. Pidió la retirada de las tiendas de campaña antes del 1 de Abril. Estas propuestas dividieron a los trabajadores. Muchos obreros se manifestaron en el sentido de afirmar que "..las tiendas de campaña son nuestro honor. No le dejaremos tocar nuestro honor". Otros afirmaban que "Turkel es nuestro honor". Los que se opusieron a la decisión de los sindicatos fueron presionados y estaba claro que querían dejarlos en minoría. Para escenificarlo claramente, algunas tiendas de campaña fueron desmontadas antes de que el discurso de Turkel acabara. No se permitió que los obreros pudieran organizar asambleas y tener un debate general y abierto sobre la propuesta sindical. Sin embargo, a pesar de toda esa presión, los trabajadores que se oponían a la propuesta sindical hablaron entre ellos y decidieron actuar con una estrategia. El sindicato trataba de presionarlos con el abandono del lugar el día 1 de Abril para asilarlos del resto de sus compañeros.
Los trabajadores más militantes y combativos no cayeron en la trampa de los sindicatos y para no ser expulsados o no comprendidos por el resto de obreros, dejaron de resistirse abiertamente a los objetivos de los sindicatos. Los que se oponían a abandonar el campamemto eran mayoría en las tiendas de Adiyaman, Izmir, Estambul y Diyarbakir. Pero eran muy conscientes de que los sindicatos hacía más de 20 días que trabajaban en el subsuelo y en la sombra para hacer que el campamento fuera desmantelado.. El día que los trabajadores esperaban delante del juzgado a sus compañeros de trabajo detenidos, los sindicatos habían realizado reuniones de ramo, y habían propuesto por todas partes la idea de desmantelar el campamento. Todo este trabajo había dado resultado cuando la decisión fue finalmente anunciada por el líder sindical: la mayoría la apoyó. Uno de los trabajadores a los que preguntamos por esta situación queriendo saber si esperaban un ataque policial para expulsarlos de Ankara nos dijo: "... no habrá ninguna necesidad de un ataque de la policía ya que los sindicatos tienen todo esto bajo control..." . Era una demostración más de la estrecha colaboración de los sindicatos con el Gobierno para hacer frente a esta lucha. La división había ganado la batalla a la lucha por la unidad y un trabajador lo resumía diciendo que ".. los sindicatos al comienzo siembran la confusión y al final también..".
La lucha de los trabajadores de TEKEL ha sido un movimiento que ha puesto fin al amargo silencio que ha protagonizado la clase obrera en Turquía desde medidos de los años 1990. La lucha de estos compañeros ha planteado algunas cosas novedosas para el desarrollo de las luchas en este país. La formación de un campamento de tiendas de campaña, en el que los trabajadores luchan y viven 24 horas es algo completamente nuevo. Como señalamos al principio del artículo, esto ha tenido aspectos positivos. Permitió a trabajadores desarrollar el autocontrol de sus acciones en gran medida. Pero, por otra parte, esto también tenía efectos negativos: el aislamiento se ha impuesto a pesar de la proximidad. El problema de la carencia de comunicación y de debate en un problema a abordar para el futuro. No obstante, tanto con sus aspectos positivos como con los negativos, las tiendas de campaña de TEKEL eran una expresión de la lucha, y se han convertido en un símbolo de ella.
Los militantes más conscientes de TEKEL en diferentes ciudades han decidido, a pesar de que la lucha por el momento ha acabado, mantenerse en contacto y continuar con la lucha en el futuro. Han decidido coordinar las posibles acciones que tengan que realizarse en el mes de Abril y seguir apoyando el desarrollo de la unidad y la conciencia en las luchas de toda la clase obrera en Turquía.
Sude, 31 de mayo de 2010.
Artículo adaptado de World Revolution (ver CCI On Line en inglés), publicación en Gran Bretaña de la CCI.
[1] Para aclararse en la sopa de letras turcas de los diferentes sindicatos y confederaciones, aquí una tentativa de situar quien es quien:
Sindicato del metal- DISK
Sindicato del transporte- Turk-Is
Banca- Turk-Is
Servicios Públicos- DISK
Marina mercante -Turk-Is
TES-Is-sindicato de trabajadores del gas, el agua y la energía- Turk-Is
PETROL-Is- petróleo y químicas- Turk-Is
Sindicato de trabajadores del sector público- KESK
TeK-Gida-Is- alimentación, tabaco y alcohol- Turk-Is
METAL-IS obreros del metal Turk-Is
ferrocarriles -Turk-Is
HAK-Is agrupa trabajadores del sector sanitario, agricultura...
[2] ¿"Cuál es el contenido del plan 4-C ? Esta práctica era según el Gobierno 'una bendición' propuesta por el Estado Turco cuando el número de trabajadores que debían perder sus empleos debido a las privatizaciones aumentó. Este plan incluye, aparte de una reducción del salario muy importante, la posibilidad de que trabajadores públicos sean cambiados de sector dentro del Estado en condiciones horribles. La política 4-C da a los patronos gubernamentales un poder absoluto sobre los trabajadores. Así, el salario que determina el Estado y que significa ya un recorte de la paga, es meramente un "precio máximo" que puede ser, puede ser reducido por los gerentes de compañías estatales arbitrariamente. También la reglamentación del horario de trabajo es completamente abolida para aquellos que deben trabajar en las condiciones de 4-C y, los jefes de las compañías estatales tienen el derecho de hacer que los trabajadores sigan trabajando tanto como haga falta hasta que "terminen la tarea que se les ha asignado". Los trabajadores no consiguen ningún dinero a cambio de este trabajo "suplementario" después de las horas de trabajo regulares o durante vacaciones. Bajo esta política, los jefes tienen el poder de despedir a los trabajadores arbitrariamente, sin tener obligación de pagarles ningún tipo de compensación. Además, el periodo de trabajo al año se fija entre tres y 10 meses (con horarios como ya se ha dicho), y el tiempo que no hay trabajo, los obreros no cobran nada. A pesar de esto, los trabajadores tienen prohibido encontrar un segundo trabajo aunque no tengan empleo en un cierto período. Los pagos de la seguridad social a los trabajadores no se realizan bajo las normas de la política 4-C, y todos loas prestaciones para la salud desaparecen. Ver para más detalles :
http: // en.internationalism.org/icconline/2010/01/tekel-turkey
Compartimos la profunda indignación que se expresa en el texto ante la enormidad del desastre y el cinismo de la burguesía mundial. La evaluación final es que se derramaron 500 millones de barriles de petróleo, es decir, estamos ante el mayor derrame de petróleo en la historia y cuyas consecuencia han sido minimizadas por todos los medios de comunicación. Estamos ante una catástrofe ambiental indecible, esto es un claro ejemplo de cómo del capitalismo nos hunde en la barbarie y la destrucción...Sin embargo, esta noticia aparece junto a "otras" como si un resultado de una partido de fútbol tuviera el mismo nivel de importancia que esta tragedia colosal. Así es como los medios de la burguesía ocultan la barbarie a la que nos lleva este sistema de explotación del trabajo asalariado donde se produce para la ganancia y no para satisfacer necesidades humanas, idea que el texto desarrolla con justeza y que compartimos completamente.
En su afán de ganancia, el capitalismo "ahorra" en aquello que es "prescindible". Para nadie es un secreto que el mantenimiento y la seguridad son renglones que la crisis arrincona en un mínimo o simplemente los anula. Ejemplos de ello se multiplican sin cesar: accidentes laborales, aéreos, inundaciones de ciudades, etc. Es muy probable que la causa de este derrame se encuentre en esos "ahorros" de capitalismo en seguridad y mantenimiento. Este derrame no es una cuestión de "mala suerte" sino una clara expresión de que la supervivencia del capitalismo nos lleva en línea directa a la aniquilación del planeta y de la humanidad. Esa verdad es ocultada y la destitución de algún jefe servirá de "chivo espiratorio" y se culpará a individuos y así se esconderá la realidad; la realidad de un sistema en decadencia y descomposición que arrastra a la humanidad en su hundimiento. Desempleo, guerra y destrucción del medio ambiente, tres problemas que nos presentan siempre sin conexión pero que tienen la misma raíz: la supervivencia de este sistema decadente.
Es verdad que tenemos desacuerdos sobre las causas de la guerra en Irak, que el compañero atribuye a la lucha por el control del petróleo; podemos también diferir sobre cómo será la llamada la sociedad futura ("comunismo anarquista" o comunidad humana...). Sin embargo, lo central es la denuncia sin concesiones del capitalismo en su conjunto y la necesidad de luchar juntos para acabar con este sistema de explotación que nos conduce a la destrucción pura y simple. Este texto es un esfuerzo que se inscribe en ese sentido y por lo cual apoyamos, publicamos y compartimos plenamente.
RM (CCI)
El 20 de abril del 2010 una explosión sacudió las entrañas de la tierra, un accidente de magnitudes sin precedentes se vislumbraba, la plataforma petrolera perteneciente a la British Petroleum ubicada en el Golfo de México explotaba derramando miles de litros del líquido se calculan 1,000 barriles del crudo por día, las pérdidas son desastrosas, miles de millones de dólares, hay trabajadores muertos, miles de plantas y animales mueren, es una desastre ecológica, el crudo avanza como una mancha voráz a través de los mares aniquilando todo lo que a su marcha se atraviese, desde las costas de Lousiana hasta el sur de Florida es conocida la imagen de las aves y demás animales cubiertos por petróleo, es una desastre ecológica, es un ecocidio!!!
Pero sin embargo todo esto es natural. No mal interpretemos, no es que así deban de suceder las cosas basándonos en el orden natural de la tierra, sino todo lo contrario, la muerte y destrucción de nosotros y nuestro entorno es natural bajo el Capitalismo.
La dictadura del lucro a la que se ve sometido el curso de la humanidad y de la tierra, tiene consecuencias desastrosas, la necesidad de la burguesía capitalista de incrementar sus ganancias, implica la explotación desenfrenada e irracional de los recursos naturales y de los seres humanos y, el petróleo, el llamado oro negro, es uno de los negocios más redituables para los bolsillos de las burguesías nacionales e internacionales.
La Invasión y guerra de Irak demuestra precisamente la destrucción que el sistema capitalista necesita para generar ganancia al puñado de personas que se encuentran en la cima de la sociedad de clases. Para el capitalismo la muerte siempre se traduce en dinero, sin embargo se pueden dar tropiezos en la carrera por el poder, y hoy las pérdidas son desastrosas no solo para el presidente de la British Petroleum, Carl-Henric Svanger y su camarilla sino para la humanidad en general.
Según el diario estadounidense New York Times la plataforma Deep Water Horizon de la British Petroleum testificó el 20 de julio que tenía una fuga en un dispositivo de seguridad días antes de la explosión en la plataforma, sin embargo la extracción continuó . Es claro, ¡¡lucro ante todo!! No nos asustemos, así son las cosas, así es el capitalismo y no solamente lo decimos nosotros, sino los mismos gestores de este irracional sistema de muerte (que siempre acabaran maquillando), cuando el mismo consejero delegado de la British Petroleum Tony Hayward que ya ha sido removido de su cargo fue acusado por el Congreso de los Estados Unidos por dirigir una empresa en la que prima la rentabilidad sobre la seguridad, tomando ahora las riendas el mismísimo presidente de la BP, que llega como salvador del desastre del cual es responsable pero mostrando su compromiso como empresa responsable, convirtiendo esta cuestión en un mero asunto de reputación .
Sin embargo, a pesar de todo el gobierno de Barak Obama aprobó recientemente la apertura de nuevas perforaciones, para explotar nuevos pozos de petróleo submarinos.
Está claro, la única forma de acabar con esta atroz destrucción es acabar con el capitalismo, mediante una Revolución Social Comunista y libertaria, que no deje de lado la perspectiva ecológica, construyendo una comunidad humana en la que el rumbo del mundo no gire en torno a las necesidades del mercado y la ganancia sino más bien las necesidades de la Humanidad apegadas al mismo curso de la naturaleza.
No queda de otra: ¡¡Luchemos por la Anarquía o marchemos hacia la Barbarie!!
Contra todo este sistema, de opresión, explotación, dominación y destrucción desenfrenada, ¡¡Muerte al Estado y al Capitalismo!!
Por la libertad y unidad del Humano con su Tierra Natural, en un mundo sin clases sociales ¡¡Que viva el Comunismo Anarquista!!
Queremos saludar y dar nuestro apoyo a la lucha que los trabajadores en Panamá han desarrollado recientemente. La unidad de distintos sectores evidenció que los trabajadores reconocen que su fuerza está en la unidad, esta lucha es un esfuerzo de la clase por liberarse de los esquemas de lucha que estimulan los sindicatos y las organizaciones de la izquierda del capital. Los sindicatos jugaron su papel negociando su ganancia, como es su razón de ser actualmente, y la clase fue la que puso las víctimas. Pero esto no significa que se derrotó al proletariado, este recoge estas experiencias internacionalmente para saber enfrentar cada vez de una forma más certera a la burguesía y sus agentes. La unidad en la lucha que han demostrado los trabajadores en Panamá se acompaña de distintas luchas recientes donde la solidaridad vuelve a resurgir al lado de la lucha de clase. Luego de un largo período donde la atomización ha reinado. Aun son intentos aislados, pero no por eso menos importantes en señalar el camino de las luchas que están por venir.
Así ampliando las luchas estas pueden dar pasos adelante para la clase, llevándola a disntintos sectores así como en Panamá trabajadores bananeros y estudiantes, así trabajadores de todos los sectores y de todos los países levantamos una misma lucha, con un interés común.
El sector de los obreros de las bananeras es duramente golpeado por las condiciones más asquerosas de explotación capitalista. Acá en Costa Rica son sometidos a todo tipo de pesticidas aun a sustancias ilegales para los cultivos, además de que trabajan con exposición a diversos riesgos laborales como picaduras de serpientes, etc. Similar a las condiciones de los obreros de la piña. El ataque a las condiciones de vida que lleva a delante la burguesía en Panamá es el mismo que lleva la burguesía adelante en todas partes del mundo, agudizado cada vez más por la crisis; ante esto los obreros de las bananeras han dado una lucha valerosa para toda la clase.
Los sindicatos y organizaciones de izquierda comprometidas por todos lados con el parlamentarismo y la democracia capitalista, ha terminado por enterrar cuanta lucha intente desarrollar la clase. Así cuando no hay movimiento llaman a huelga y movilizaciones para poder protagonizar el descontento general, y al cabo que las luchas tienden a salirse de sus sectores, tanto sindicatos como grupos del izquierdismo llaman a la calma, a las salidas democráticas y pacíficas, es decir al terreno de la burguesía, al de los representantes que ganan su tajada.
En Costa Rica ha sucedido así como en Panamá la negociación en el 2000 del cese de las luchas contra el "combo eléctrico" se dio una vez que los dirigentes de los sindicatos y grupos de izquierda, entraron a la comisión negociadora. Así evitando el desarrollo de mecanismos autónomos de lucha por la misma clase, y despejando el camino para la policía y su represión. Una lucha que inicialmente los sindicalistas querían conducir por sus intereses, fue presionada por la clase cuando esta salió a las calles demandando mucho más, llamando a hermanar todas las luchas. Muchos trabajadores se movilizaban con independencia del sindicato, los barrios, se autoorganizaban y enfrentaban a la policía. Es decir los sindicatos tuvieron que correr para controlar las huelgas y llevar a la calma de la democracia al país nuevamente e intentar borrar de la conciencia a los cientos de miles de trabajadores y explotados que apoyaron estas luchas, el logro que significó el que se expandiera tanto el movimiento de protesta, por encima de los intereses sectoriales.
Hoy todos aquellos dirigentes que ayudaron a la negociación de las luchas en una comisión y llamaron a la paz y a la democracia, hoy participan en las elecciones burguesas y de puestos parlamentarios y sindicales, aspirando a sobrervivir de la misma clase, como capa parácita. La misma historia se ha repetido con los intentos de la clase por dar luchas que auténticamente defiendan intereses de clase, así fue con Mayo del 68. Por eso debemos hermanar nuestras luchas, fuera de las fronteras para que puedan desarrollarse, para que puedan los obreros debatir y adquirir las experiencias del conjunto de la clase.
Enr.
LECO 7/8/10
Publicamos un comentario escrito por los compañeros de CREE (Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil) sobre la huelga del metro de Madrid de finales de junio, en respuesta a los recortes salariales generalizados e impuestos, sin distinción de color político, por las distintas administraciones gubernamentales, en este caso por la Comunidad de Madrid.
Queremos, en primer lugar, saludar este escrito ya que pone en el centro de la lucha la actividad de los propios trabajadores, el esfuerzo de estos por tomarla a cargo, tener confianza en sus fuerzas, e intentar superar la forma de "lucha" sindical, sea esta más o menos radical, porque siempre quedará enredada en la legalidad burguesa.
Esta toma de posición de CREE sobre la huelga del metro, pensamos que debe servir para que otros compañeros y colectivos proletarios puedan también debatir sobre esta cuestión, en el camino de la preparación de nuevas luchas, de la búsqueda de la confianza en nuestras propias fuerzas; debate al que desde ahora mismo incitamos. Solo dos precisiones que también puede servir para estimular la discusión:
1) La fuerza de una lucha no reside necesariamente en la radicalidad de la huelga en tanto que paralización de la producción o los servicios, sino en la capacidad para buscar forjar la unidad de clase con la extensión y la solidaridad, y desarrollar una correlación de fuerzas frente al Estado burgués. En el periodo actual, con el acumulo de stocks invendibles, la detención de la producción en tal o cual fábrica no significa una amenaza para la burguesía y sobre todo no se acompaña de la solidaridad y la unidad de clase con la que estaban concebidas las huelgas en el s. XIX. En las huelgas de los servicios, como hemos visto en el Metro de Madrid, la paralización total del servicio se ha vuelto contra los trabajadores, en la medida en que la lucha ha quedado aislada. Si en esta huelga, el desbordamiento de los servicios mínimos expresaba la voluntad y la tentativa de romper la cárcel en la que la normativa legal y sindical tratan de encerrar y aislar las luchas, para buscar una lucha efectiva, que tenga la fuerza de imponer las reivindicaciones, finalmente la fijación en la consigna de no respetar los servicios mínimos, de la huelga total (en el aislamiento), no ha sido la fuerza de la lucha, sino su debilidad, el flanco por donde la propaganda de la burguesía ha enfrentado al resto de trabajadores y a la población con los obreros del Metro para dejarlos aislados.
2) La otra cosa que queremos precisar es lo que los compañeros del CREE llaman el Frente único proletario. Aunque entendemos que con esto, los compañeros del CREE llaman a la unidad de la clase, nuestro punto de vista es que el concepto de "frente único" hace referencia a una unidad que se construye a partir de las organizaciones, en este caso de los sindicatos; es decir, hace referencia a la unidad sindical. Pero la unidad de la clase obrera en lucha es un producto de su solidaridad, de su naturaleza de clase, de que no existen en su seno intereses divergentes; mientras que la unidad sindical es producto del contubernio y la negociación para el reparto de privilegios y prebendas, para la distribución de "puestos", etc y a menudo con el objeto de engañar a la clase e impedir precisamente que construya su verdadera unidad en las asambleas abiertas y en los órganos, revocables en todo momento que de ellas surgen.
CCI - 16 de agosto de 2010
Las arcas griegas recibieron hace unos meses una nada despreciable suma de miles de millones de euros por parte del FMI y con la ayuda del BCE para paliar la crisis fiscal que ese país contrajo durante los periodos de auge económico. No era el país más poderoso, ni el más rico, ni siquiera el más noticiable de todos los países que conforman la Unión Europea; pero estaba al borde de la bancarrota y había que salvarlo a coste de lo que fuese para impedir que el Euro entrara en coma profundo. A partir de este momento, como castillo de naipes construido con manos temblorosas, el resto de países comenzaron a caer. Las alarmas saltaron en Hungría, al parecer, fueron sofocadas. El Estado español lleva meses en el punto de mira de los especuladores, que ya intentaron un asalto. Italia no revierte su situación de hiperendeudamiento. Estamos en ese nuevo periodo de la crisis marcado por la deuda fiscal de los distintos Estados, acuciados por el pago de créditos emitidos a muchos años vista y que parecía que nunca vencerían. El Estado capitalista anda escaso de recursos, y ahora es la clase trabajadora (por aquello de que "la culpa es de todos") la que actúa como aval de sus deudas. Las distintas políticas de austeridad que se están desarrollando a lo largo y ancho del planeta, atiende, precisamente, a esta lógica.
24 de junio en Francia. Más de dos millones de personas salen a las calles a protestar contra las reformas iniciadas por el Ejecutivo de Sarkozy, enmarcadas en su particular Plan de Austeridad. 25 de junio, Italia. Cientos de miles de personas se movilizan contra los recortes planteados en el gasto público, la congelación salarial y la reforma de las pensiones. 29 de junio, Grecia. Enésima Huelga General que se inicia el mismo día en el que comienzan las negociaciones en el Parlamento sobre la necesidad de implementar nuevas medidas que permitan al país cumplir con las condiciones del crédito de rescate otorgado meses atrás por el FMI. Ese mismo día, en una Asamblea resolutiva, los trabajadores del Metro de Madrid deciden convocar una Huelga total en la que no se aceptan los servicios mínimos impuestos por la Comunidad de Madrid.
Saltando por encima del Convenio Colectivo que se extiende hasta 2012 y de la mismísma legalidad burguesa, el Ejecutivo madrileño, decide establecer el recorte salarial del 5% a los trabajadores de Metro, justo en la línea de las medidas que se habían imprimido a los salarios de todos los funcionarios desde el Gobierno Zapatero (he aquí la "diferencia" entre la "izquierda" y la derecha que muchos promulgan). Con independencia del mayor o menor recorte salarial impuesto, las luchas surgieron como respuesta, precisamente, a la ruptura unilateral de lo estipulado en el Convenio Colectivo, lo cual suponía romper con la negociación tradicional de las condiciones de trabajo de manera colectiva y fomentar la negociación caso a caso. Cuando se decidió convocar una huelga en protesta, la Comunidad pretendió virtualizar las protestas obligando a los huelguistas a obedecer unas exigencias laborales que alcanzaban el 50% del total del servicio de Metro. Los trabajadores, en un acto de coraje desconocido, tomaron la decisión en Asamblea de no respetar los servicios mínimos. Los días 29 y 30 de junio Madrid estuvo sin Metro. Y aunque el Ministerio del Interior puso en jaque a miles de policías, los piquetes lograron culminar con éxito su ejercicio de presión frente a las trampas de la patronal y la Comunidad de Madrid y ningún tren recorrió el camino que tenía fijado.
Como sea que hoy en día no somos capaces de acercarnos a la realidad si no es mediante los medios de (in)comunicación, millones de personas en todo el Estado español sintieron como una agresión lo que era un acto de legítima defensa de la clase obrera frente a una nuevo "decretazo" que minaba sus históricas conquistas. Los mass media, en canto unánime de la vileza que movía a esos "privilegiados" del Metro, no dudaron en criminalizar las reivindicaciones de todas las maneras que les fue posible. En primer lugar, ignoraron la necesidad de profundizar en las causas del conflicto social para dar al público una visión más completa y compleja de la situación. Las carreras de los usuarios del Metro en busca de nuevos medios de transporte con los que desplazarse eran más importantes que las Asambleas obreras. Las voces de los usuarios descontentos eran más importantes que las voces de los trabajadores descontentos que veían pisoteados sus derechos. No era cuestión de un Convenio Colectivo que cierta "lideresa" se pasaba por el forro, sino de un 5% de reducción de salario que situaba a los trabajadores del Metro de Madrid como unos auténticos desconsiderados que pataleaban pese a su condición de privilegiados. No se dudó en identificar a los trabajadores de una empresa privada con el funcionariado público. Se repitió hasta el hartazgo que eran funcionarios a los que se había aplicado la misma medida que al resto, por lo que su lucha era totalmente injustificada. Lo mismo daba que aquello fuera una vil mentira, todo consistía en impedir que el ejemplo se extendiera. Así obran los estandartes de la Sociedad de la (des)Información.
En segundo lugar, no dudaron en fabricar una imagen de la Huelga como absolutamente incontrolada, usando el adjetivo de "salvaje". A poco que alguien de las redacciones se hubiese informado, se sabría que por "salvaje" se entiende toda aquella huelga convocada por los trabajadores sin contar con (y casi siempre frente a) los sindicatos. Una Huelga no es salvaje porque no tenga servicios mínimos. Una Huelga no puede ser huelga si existen servicios mínimos, sino una simple patraña.
La campaña de acoso y derribo pertrechada tanto por los medios de comunicación como por las distintas organizaciones y partidos políticos burgueses sembró la desazón en los trabajadores en Huelga, que tuvieron que someterse a la presión ejercida por los aparatos gubernamentales y mediáticos. Así se explica que las movilizaciones ulteriores hayan respetado los servicios mínimos abusivos. Con ello se logró forzar a la patronal a sentarse en la mesa de diálogo el 10 de julio. A día de hoy no se han logrado acuerdos y 2000 expedientes disciplinarios por el incumplimiento de los servicios mínimos durante el 29 y el 30 de junio siguen sobre la mesa. Del 5% de recorte se ha pasado a un 1,5%; pero los trabajadores expedientados seguirán expedientados y el Convenio Colectivo será cosa del pasado.
La Huelga de los trabajadores del Metro de Madrid es un ejemplo. Un ejemplo para los trabajadores de todo el Estado español. La conciencia de unión y solidaridad de clase fue más fuerte que las siglas de los sindicatos, que se vieron arrastrados a crear organismos de lucha colectivos pese a la confluencia de tendencias casi antagónicas. Se recuperó el método por excelencia de organización obrera, las Asambleas resolutivas, germen de los futuros Consejos obreros; donde los trabajadores se expresaban y decidían, organismos de verdadera democracia obrera. Aparte, se confrontó de manera directa el recorte de los derechos de Huelga de los obreros, saltando por encima de los servicios mínimos como legítima expresión de la naturaleza de la huelga: la condición previa de la reivindicación consiste en lograr que la paralización de tu actividad tenga repercusión suficiente.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que la solidaridad de la clase obrera, condición sine qua non para llevar a buen puerto las reivindicaciones obreras y confrontar el aislamiento al que no someten las fuerzas burguesas fue débil e insuficiente (que no minoritaria). No sólo por el bombardeo ideológico al que se nos sometió; sino también porque el aspecto propagandístico fue descuidado por los trabajadores del Metro de Madrid y la actividad de los piquetes informativos no encontró lugar más allá del subsuelo. La imperiosa necesidad de salir a la calle y combatir las calumnias que circulaban estuvo en este conflicto más a la orden del día que nunca, pero fue desatendida y, debido a ello, no se pudo lograr un verdadero apoyo de amplias capas de trabajadores. De haber logrado taimar esta deficiencia, quizás a día de hoy podríamos estar hablando de una mesa de negociaciones favorable a los trabajadores o incluso de algo mucho mayor.
Justo por esto mismo, porque el apoyo no fue resuelto y las huelgas en solidaridad no se sucedieron, los obreros del Metro no tardaron en sentirse culpables y verdaderos criminales y muy pronto se doblegaron a los servicios mínimos impuestos, que sirven sólo para ahogar las protestas y dejarlas sin repercusión alguna. Con ello la movilización perdió fuerza y no se logró avanzar en el camino de la recuperación de las condiciones iniciales del Convenio Colectivo. El Vamos a reventar Madrid se quedó en nada, pero no debemos desanimarnos. Madrid es sólo un pequeño paso en la recuperación de las mejores tradiciones de la lucha obrera en este nuevo periodo de relanzamiento de la combatividad proletaria. El Frente único proletario defendido por el CREE ha encontrado expresión en esta lucha sin necesidad de hacer propaganda del mismo. Eso nos incita a seguir trabajando puesto que vamos en el buen camino. Desde aquí, nuestro apoyo a los trabajadores madrileños del Metro, que nos han dado una primera e importante lección de cómo la clase obrera llegará un día a enfrentarse al orden social burgués impuesto.
Una vez mas, por 13ª vez durante los 11 años de gobierno de Chávez, las facciones chavistas y oposicionistas del capital nacional, convocan al proletariado a las urnas electorales. Otra vez, la confrontación entre ambas facciones, que ha dominado el escenario político desde el ascenso de Chávez al poder en 1999, se traslada al terreno electoral, intentando arrastrar a los trabajadores y al conjunto de la sociedad tras las banderas de una u otra facción. Tal como lo hemos planteado en anteriores artículos, el proletariado tiene todas la de perder en esta nueva contienda electoral, donde los chavistas agrupados en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) luchan por permanecer en el poder, y los opositores pujan por desplazarlos, agrupados esta vez en la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
En efecto, las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre (26S), al igual que en anteriores procesos electorales, están planteadas en términos plebiscitarios por el chavismo y el propio Chávez, quien de nuevo recurre a su verbo encendido en contra de los opositores (a los que califica de golpistas, pitiyanquis, etc.) con la intención de aglutinar a sus seguidores y amedrentar a los partidarios de la MUD. También los opositores asumen las elecciones del 26S en los mismos términos: plantean que la única forma de frenar al gobierno "comunista" de Chávez y sus nefastas consecuencias para la democracia es conquistando la mayoría en la AN, desde el 2007 controlada en su totalidad por el oficialismo.
Pero estas elecciones se desarrollan en un contexto completamente diferente a las anteriores, el cual acentúa la polarización política y plantea un escenario de exacerbación de las confrontaciones entre fuerzas oficialistas y opositoras:
-la economía venezolana ha sido seriamente golpeada por la crisis capitalista mundial que se expresa en una baja considerable en los ingresos petroleros desde mediados del 2008 (que aportan mas del 90% de los ingresos del país), que ha ocasionado que el país se encuentre en recesión desde el 2009 (PIB de -3,3%) hasta la fecha; según la CEPAL Venezuela será el país que tendrá menor crecimiento económico en el 2010 al lado de Haití. A esta situación han contribuido las medidas capitalistas de estado de corte totalitario que ha tomado el régimen para intentar enfrentar la crisis (control de cambio, control de precios) y controlar a los sectores del capital nacional a través de leyes en el plano económico, que han ocasionado una baja inversión de capitales nacionales e internacionales; a lo que se le añade un crecimiento desmedido del gasto público y de las importaciones que han reafirmado el carácter rentista de la economía venezolana, que han mermado con la baja de los ingresos petroleros; medidas que en su conjunto ocasionan que Venezuela sea el país con la mayor inflación en AL en los últimos tres años (con una inflación acumulada del 96% en ese período) y con una de las economías menos competitivas de la región.
-los efectos de la crisis han dejado al desnudo las debilidades, incapacidad y descomposición de la burguesía venezolana en su conjunto y de su fracción chavista en particular: altos niveles de corrupción que superan con creces los niveles de los gobiernos del pasado; abandono de la atención del estado a los servicios públicos de salud, educación (pese a que éstos han sido y siguen siendo planteados por la propaganda oficialista como los grandes "logros" del "socialismo bolivariano"), de seguridad pública, deterioro de la infraestructura vial y de servicios, etc. Estas debilidades del estado, que ya se manifestaban durante los gobiernos anteriores al de Chávez, se han mostrado de manera dramática en los últimos meses a través de: la crisis del servicio eléctrico y de suministro de agua, que ocasiona racionamientos y fallas eléctricas en todo el país (siendo un país con una de las mayores infraestructuras de servicio eléctrico en la región, productor de combustible y con abundantes recursos hídricos); el mal manejo y distribución de alimentos por parte de los entes del estado, que ha ocasionado se descompongan mas de 100 mil toneladas de alimentos importados para suplir los planes populistas; el crecimiento sostenido de los índices de criminalidad, que ubican a Venezuela en una de las tasas mas altas de asesinatos a nivel mundial, de 75 por cada 100 mil habitantes, superando a países como Colombia (37) y México (10) .
-la merma de los ingresos petroleros, junto con las ineficiencias del estado, le han dificultado al chavismo mantener los planes populistas de la "revolución" bolivariana (llamados Misiones), lo que ha repercutido en una baja en la popularidad del régimen y del propio Chávez a nivel de las masas mas pauperizadas, principal base de sustentación del chavismo. Por otra parte, a nivel de esas capas y otros sectores de la sociedad son frecuentes las protestas y movilizaciones por la falta de servicios, contra la criminalidad o reclamando ofertas incumplidas por el gobierno. También son frecuentes las protestas de los trabajadores, principalmente dependientes de las instituciones o empresas del estado, exigiendo reivindicaciones salariales o beneficios laborales. Se observa entonces que se ha creado un ambiente de convulsión social, el cual precisamente la burguesía pretendió enfrentar a finales de los 90 con el ascenso de Chávez al gobierno; pero parece que "ha sido peor el remedio que la enfermedad". Es tal la incapacidad del régimen de realizar la gestión de estado, que ha llevado a sectores de la burguesía de dentro y fuera del país a catalogar al de Venezuela como un "estado fallido".
-como respuesta a este descalabro de la fracción chavista de la burguesía, las fuerzas opositoras del capital nacional se han visto en la urgencia de fraguar una unidad, y por primera vez en 11 años de gobierno de Chávez, se presentan unidas a unas elecciones a través de la MUD. A diferencia de las últimas elecciones parlamentarias del 2005, donde los candidatos de oposición desistieron de participar debido al ventajismo oficial, ahora lo hacen en bloque, a pesar de que se mantiene de manera descarada el ventajismo oficial[1]. La estrategia de la oposición ha sido dejar que el chavismo "se cueza en su propia salsa" y ahora aprovechar su debilitamiento, cuidándose de no caer en las zancadillas y "trapos rojos" que constantemente éste coloca.
-al debilitamiento interno del chavismo, se une un debilitamiento a nivel internacional. Después del derrocamiento de Zelaya en Honduras, debido a la acción de los EEUU y de varios países de la región (Costa Rica, Panamá, Perú, etc.), ha habido un debilitamiento progresivo de las intenciones imperialistas de Venezuela. Es evidente que los EEUU necesitan un "patio trasero" en calma para proseguir sus planes económicos e imperialistas; de allí la necesidad de frenar las intenciones de pequeño imperialista de Chávez, quien explota el antiamericanismo en la región. La posición geopolítica de Venezuela se ha debilitado a tal nivel, que una vez asumió Santos el gobierno de Colombia en agosto pasado, inmediatamente Chávez inició el restablecimiento de relaciones, debido fundamentalmente a que Colombia es el principal proveedor de alimentos y manufacturas, que se abaratan por ser países fronterizos. Por otra parte, también debido a los efectos de la crisis, los países de la región que se benefician de acuerdos petroleros, comienzan a percibir que Venezuela puede dejar de ser un proveedor confiable de petróleo; de hecho algunos planes energéticos en la región se han visto afectados.
Este contexto, evidentemente nada positivo para el régimen chavista, ha sido utilizado de manera bastante inteligente por las fuerzas opositoras ante las próximas elecciones parlamentarias para ir ganando espacios a nivel de los trabajadores y sobre todo en los barrios de las principales ciudades, tradicionalmente bastiones del chavismo. Ante este avance opositor, la estrategia utilizada por el oficialismo es vender la figura carismática de Chávez como portaaviones, quien es el que aparece en las vallas publicitarias, siendo la mayoría de los candidatos oficialistas a la Asamblea unos desconocidos; sin embargo, dada la baja en la popularidad de Chávez, puede ser que el portaaviones no funcione como en el pasado. Tal ha sido la intensidad de la campaña, altamente polarizada, que se estima una participación cercana al 70%, algo nunca visto en este tipo de elecciones. A pocos días de las elecciones del 26S, las principales encuestadoras dan pequeños márgenes de diferencia entre oficialistas y opositores (de 4 o 5 puntos), e incluso algunas hablan de empate técnico entre ambas tendencias.
La burguesía no quiere ni puede evitar la confrontación
Ante esta realidad el chavismo y el propio Chávez responden con amenazas, intimidación y acciones de los poderes públicos contra los opositores; en las últimas semanas, Chávez ha intensificado las cadenas de radio y televisión para inaugurar "obras" y nuevos planes, como en una acción desesperada para intentar lavar la cara a su gobierno, momentos que aprovecha para arengar a sus seguidores y amenazar con "radicalizar la revolución" en caso de que el chavismo pierda espacios. De igual manera se induce el miedo y la incertidumbre en las masas chavistas al plantear que de ganar la oposición, ésta juzgará a Chávez y se perderán los "logros de la revolución", en particular las Misiones. En las arengas contra los opositores Chávez les recuerda que la "revolución bolivariana" es una "revolución armada", que cuenta no sólo con la Fuerza Armada, sino con la Milicia Bolivariana (que ha sido sacada a la calle con la excusa de controlar la delincuencia); y aunque no lo dice, sabe que cuenta con grupos armados en Caracas y otras ciudades del país, los cuales conforman pequeños estados dentro del estado.
En ese sentido, la perspectiva que se abre, independientemente del resultado electoral, es una radicalización de la confrontación entre las facciones burguesas; que se va a extender desde ahora a las elecciones presidenciales de 2012 y de seguro más allá. Ni oficialistas ni opositores pueden detener esta loca carrera por el poder: Chávez y su camarilla no están dispuestos a dejar el poder; en una de sus alocuciones recientes dijo que gobernará hasta 2030; por su parte la oposición tratará de actuar en bloque contra el régimen, obviamente con el apoyo del "imperio". Es casi inevitable que las confrontaciones se exacerben a niveles mucho mayores que los que hemos visto hasta ahora, que pueden llevar a situaciones de anarquía e ingobernabilidad, e incluso confrontaciones armadas.
El estado actual de las confrontaciones interburguesas es el desenlace fatal de los altos niveles de descomposición de la burguesía venezolana, que han llevado a que fracciones de la pequeña burguesía conformada por elementos de la izquierda del capital, izquierdistas y militares, hayan tomado por asalto al estado venezolano, con una visión provincial y fundamentalista; en ese sentido no está alejado de la realidad cuando algunos opositores califican de "talibanes" a Chávez y a quienes están a la cabeza del gobierno. Los sectores opositores del capital nacional, que en su momento varios de ellos dieron su apoyo a Chávez, pretenden enderezar su entuerto, pero en un ambiente de confrontación con consecuencias impredecibles.
La salida del proletariado es la lucha
El proletariado debe impedir dejarse arrastrar por estas confrontaciones, que ni oficialistas ni opositores pueden ni quieren impedir. Debe tener en mente las consecuencias de la huelga petrolera contra el gobierno de finales de 2002 inducida por la oposición, donde llegaron a confrontarse obreros contra obreros en las zonas petroleras y en la Zona del Hierro en Guayana, y dejó un saldo de cerca de 20.000 trabajadores despedidos y la solidaridad obrera seriamente debilitada; o la huelga convocada por los patrones en el 2001, que fue aprovechada por éstos para despedir trabajadores y precarizar aún mas las condiciones de trabajo. El proletariado tiene todas la de perder en estas confrontaciones, que sea cual sea su resultado beneficiará a una o otra facción del capital, mientras las masas excluidas sociales y eventualmente el proletariado será quien ponga la carne de cañón, como ha ocurrido en este tipo de confrontaciones burguesas a lo largo de la historia del capitalismo.
Gane quien gane estas elecciones y la contienda final por intentar desplazar al chavismo del poder, la perspectiva para el proletariado es que esas mismas facciones que hoy se confrontan, acentúen la precariedad, el hambre y la barbarie en las filas obreras y en la población. Ya el chavismo nos ha dado muestra de ello a través de la negación de discusión de las contrataciones colectivas, la desmejora a los beneficios sociales de los trabajadores formales, los bajos salarios sin beneficio de los trabajadores de las cooperativas, la desmejora o eliminación progresiva de los seguros de salud, la criminalización de la protesta de los trabajadores, etc. Los opositores, de llegar de nuevo al poder, proseguirán estos ataques con la excusa de que el régimen chavista dejó en "ruinas la economía"; ya conocemos ese cuento.
La única forma de contrarrestar esta polarización es plantándose en su terreno de clase: luchar contra los capitalistas rojos, verdes, blanco o azules, en la defensa de nuestras condiciones de vida y de nuestras familias; tal como lo hacen hoy los obreros de Guayana, aunque fuertemente penetrados por las tropas sindicales del chavismo, opositores y trotskistas; como lo han hecho los trabajadores petroleros, del Metro y del sector eléctrico; y como lo hacen los trabajadores de Mercal y de otras de las Misiones creadas por el gobierno. Deben basar sus luchas en genuinas asambleas donde participen trabajadores de diferentes industrias y empresas; rechazar la consigna del "control obrero" promovida por el chavismo y secundada por el trotskismo, ya que es la forma "inventada" por la izquierda del capital para acentuar la precarización en las filas obreras.
Pero, el nivel de confrontación interburguesa ha avanzado tanto, que la situación actual requiere del desarrollo de un mayor grado de conciencia de clase del proletariado venezolano, ya que no sólo está amenazado físicamente, sino que puede salir seriamente golpeado y quedar limitado o imposibilitado de luchar por un tiempo contra el capitalismo, fuente de la barbarie que hoy vivimos. En este sentido, el debate y la intervención de las minorías más concientes de la clase es crucial en el momento actual.
Aunque el chavismo y la izquierda han querido arrebatarnos esta bandera a la clase, la perspectiva que se abre para el proletariado es socialismo (el verdadero socialismo concebido por el marxismo y no la patraña burguesa de "socialismo del siglo XXI") o barbarie.
Internacionalismo
20/09/2010
[1] El régimen chavista ha modificado las leyes de tal manera que los circuitos electorales del interior del país, donde el chavismo es mas fuerte, tengan mayor número de diputados; pudiéndose dar la paradoja que con menos del 50% de los votos puedan tener mayoría en la Asamblea Nacional.
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Desde que en junio Toxo Fernández (CCOO) y Cándido Méndez (UGT) clamaran a viva voz la convocatoria de Huelga General para el 29 de septiembre, hemos venido sufriendo una campaña ideologizante a favor de la misma orquestada desde todos los sectores que se reclaman del manido título de "izquierda". La campaña nos ha vapuleado para que participemos en una Huelga presentada en términos maniqueos con ánimo de no dar cabida al espíritu crítico: o estás radicalmente a favor, o estás radicalmente en contra. Así nos engañan y estafan los siervos del capital y sus correligionaros "izquierdistas".
Pretenden silenciarnos para engañarse e intentar no recordar los años de delación y aplastamiento del movimiento obrero. Los sindicatos y sus compañeros de viaje no desean escuchar de nuestra voz que la convocatoria será un fracaso. Piensan que el descontento obrero es más que suficiente para impulsar la Huelga General y que las esperanzas de la clase trabajadora siguen cifradas en su oportuna intervención. Nosotros debemos responder por la defensa acérrima de nuestros intereses de clase y no dejarnos embaucar por aquellos al servicio del Capital que nos aherroja con sus cadenas.
Antes de que el ejecutivo Zapatero diera a conocer el decretazo; el daño estaba hecho: en febrero de este año se habían impulsado medidas dirigidas a la supresión de las jubilaciones y reformas en la negociación colectiva favorables a la congelación o reducción de salarios. Mientras tanto, los sindicatos negociaban cómodamente con el Gobierno y la patronal el que fuera aborto de Reforma Laboral. En todos los países se han sucedido negociaciones de este tipo pues, en el marco de la crisis estructural del capitalismo, los Estados (europeos, sobre todo) tiraron de crédito para intentar reflotar el colapsado sistema financiero.
La deuda contraída les ha obligado, por mediación del FMI y el BCE, a desarrollar baterías de medidas antiobreras que se lleven por delante las pírricas conquistas sociales logradas tras años de combate.
Antes que el occidente "noticiable", Rumanía o Eslovenia llevaban varios años sometidos a las contrapartidas de los préstamos del FMI. Más tarde, en Grecia, se descubrió que la "contabilidad creativa" y las reevaluaciones de su deuda pública habían ocultado la verdad sobre una galopante crisis fiscal que superaba todo lo imaginable. El FMI y la Unión Europea salieron de pesca y capturaron todo un país al borde la banca rota. Un préstamo de 30.000 millones de euros a un interés del 5% catapultaba al país heleno a las primeras páginas de los rotativos de todo el mundo. El Gobierno Papandreu (Partido Socialista Griego, presidente de la Internacional Socialista) desarrolló un "Plan de Ajuste" que despertó al proletariado griego de su letargo y le hizo reaccionar. La clase trabajadora y los sectores populares salieron a responder al gobierno "socialista" con la lucha. Y hasta el día de hoy, ésta no ha cesado.
¿Por qué millones de personas combatiendo son incapaces de tirar abajo el Plan de Ajuste griego?
Los destinos de la clase trabajadora griega y el resto de obreros del mundo se unen por el vértice. Ella dio el primer paso y nosotros debemos continuar su obra. Pero, en los caminos encontrados, los sindicatos ponen piedras para impedir el avance. ¡Se han sucedido doce huelgas generales! A veces salen los trabajadores del sector público llamados por su sindicato; otras veces, los del privado. De vez en cuando, se encuentran ambos en las calles. Otras veces, renuncian todos y convocan los sindicatos anarcosindicalistas. ¡Y así una vez y otra! Papandreu, mientras tanto, ha anunciado que las medidas son insuficientes y que se deben desarrollar más y más contundentes. Ante tal disgregación de fuerzas, no puede por menos que sentirse confiado.
En Grecia, los sindicatos tienen verdadero poder sobre los trabajadores; y, en tiempos agitados, saben sacar provecho. El repunte de las luchas obreras a escala internacional tiene mucho que ver con la valerosa actuación de los trabajadores griegos; que, sin embargo, son sistemáticamente llevados por el camino de la indefensión por los sindicatos y partidos del capital. La disgregación de la unidad obrera frente al capital es absolutamente lesiva para la clase obrera a escala internacional; pero también es el terreno del cual se nutren los sindicatos: el sindicalismo es acicate de nuestras dificultades de autoorganización y se alimenta de esas mismas dificultades.
Esta situación se repite en todos aquellos países en los que miremos. En Sudáfrica, 1,3 millones de trabajadores del sector público proclamaron la Huelga indefinida, alentada por los sindicatos. Días después, los mismos sindicatos que llamaron a las calles con todo el arrojo del mundo a los trabajadores se echaron hacia atrás y proclamaron el fin de la Huelga y la vuelta a trabajar. En Francia, son dos Huelgas Generales las que hemos vivido. Ambas, desconectadas gracias a la infiltración sindical en las mismas. Estériles desfiles militares que no conducen a nada. En Tekel, Turquía, bien sabían los trabajadores que no podrían fiarse de los sindicatos. Llevaron su lucha autónoma ajenos a los sindicatos, pero estos acabaron por infiltrarse y echar por tierra las reivindicaciones. Algunos compañeros de Tekel están viajando por Europa dando a conocer tales acontecimientos para que, entre todos, saquemos una lección clave: LOS SINDICATOS PERTENECEN Y SIRVEN AL CAPITAL.
El ejemplo del Estado español no es, a este respecto, menos aclaratorio. A finales de junio, vivimos una grandísima lucha obrera: los Trabajadores del Metro de Madrid decían ¡NO! a la ruptura unilateral del Convenio Colectivo por parte de la dirección de Metro y la Comunidad →
Los sindicatos no desean más que un triunfo mediático de la Huelga Aunque con amplias perspectivas en su camino, el repunte de la combatividad obrera a escala internacional es aún débil
→ Autónoma madrileña. La Asamblea se plantaba y anunciaba Huelga total sin atender a los servicios mínimos que habían sido impuestos. ¡Dos días de parálisis total en Madrid! La campaña ideológica de difamación, calumnia y criminalización de los valerosos compañeros fue absolutamente atroz. Tras dos días, los trabajadores mismos se hicieron eco de esa criminalización y anunciaron la vuelta de los servicios mínimos. El ejercicio de autoorganización se detuvo en ese mismo punto. Los sindicatos tomaron la Asamblea y lograron forzar la negociación con la dirección de Metro. El conflicto sigue sin resolverse y, gracias a los sindicatos, la lucha ha quedado definitivamente empantanada.
La solidaridad obrera con los trabajadores de Metro de Madrid fue inmediata, pero aún débil e insuficiente. El ejemplo no se extendió y el combate quedó aislado. La articulación con otras luchas parciales y la contrainformación no fueron consideradas como primordiales; y, pese a todo, los trabajadores de Metro de Madrid nos enseñan el ejemplo de cómo la clase obrera se debe de organizar en su pugna continua contra el capital y el patrón.
Cuando Zapatero informó sobre la batería de medidas de reducción del déficit en el Estado español; Comisiones Obreras y UGT reaccionaron permitiendo al Ejecutivo que se explicara. Cuando éste se explicó, vieron las orejas al lobo y comenzaron su labor de desmovilización. Las míseras condiciones de antes (alto paro incluso en periodos de "crecimiento", pensiones pírricas, dificultades de acceso a las ayudas por parte del trabajador agrario, subcontratación y precarización galopantes), son las "conquistas a recuperar" de ahora. Los muebles ya se habían mojado, el problema es que ahora se los llevaba la corriente.
Quisieron hacernos creer que habían cambiado de chaqueta y de lado de la barricada y, para "responder" al Ejecutivo llamaron a todos los funcionarios a una jornada de Huelga de 24 horas el 8 de junio. ¡Clamorosa opereta de baja estofa! Bien orquestada en connivencia con el Gobierno del PSOE, la Huelga ni hizo mucho ruido ni causó mucho daño a las estructuras públicas del Estado. Ante tamaño despropósito, ¿qué hicieron esas fuerzas de la izquierda que dicen ser los valedores de nuestra causa? ¡Apoyaron sin más! ¡Todos a una en semejante pantomima!
El fracaso de la Huelga al que ellos mismos contribuyeron estaba destinado a sembrar la desmoralización y la pasividad en nuestras filas, agravado a posteriori con una convocatoria de Huelga General ¡con la Reforma Laboral previamente aprobada y aplicada!
¿Qué alternativas nos proponen aquellos "radicales" e "izquierdistas" ante todos estos acontecimientos? Nada en absoluto. Su actuación respecto al 29-S es un fiel retrato de la "alternativa" que ellos dicen representar. Emplean la convocatoria de Huelga General como vehículo para sus propias pretensiones, y se valen de la clase trabajadora como carne de cañón en sus cuadros organizativos. Creen poder sacarnos de nuestra miserable condición si se ponen a nuestra cabeza y dirección. ¡Mienten! Dicen hablar en nuestro nombre. ¡Mienten! La clase trabajadora no necesita que nadie hable ni actúe por ella, ella habla todos los días por sí misma. Y a la monótona letanía de los correligionarios "izquierdistas" del capitalismo que sólo saben decir "Huelga General", ella dirá: "¡Estamos cansados de vosotros, dejadnos hacer!". "¡Somos una clase, tenemos unos mismos intereses; no sembréis la división con vuestras siglas y vuestra política radical de palabra y burguesa en la praxis!"
Ése es el camino a seguir por la clase trabajadora, el camino de la solidaridad de clase, de nuestra unidad y autonomía organizativa. Nos obligan a sumarnos individualmente a la Huelga porque no somos sino otro número más. Cifran su victoria en el número de embaucados en su juego. ¡Hay que reaccionar! Cada par de manos que ayudan al sindicalismo o partidismo burgués, son unas manos en el cuello del trabajador. ¿Quieren Huelga? ¡Pues Huelga! Desde hoy mismo, debemos empezar a organizar asambleas de todos los trabajadores de una misma empresa o fábrica. Debatir sobre los problemas que tenemos en nuestros puestos de trabajo. Entablar contactos unos con otros, conocernos, ir tejiendo esa red llamada solidaridad clasista.
¡Lucha de todos los trabajadores!
● Asambleas abiertas a todo el mundo para plantear un polo alternativo y crítico.
● Promoción de piquetes informativos de estas mismas asambleas.
● Fomento, extensión y articulación de las luchas parciales entre sí.
¡En camino hacia la salida de nuestra penosa situación: la Revolución Proletaria Mundial!
* Esta toma de posición es el producto de las discusiones y colaboraciones mantenidas entre el CREE y la CCI, a las que se ha unido la Red de Solidaridad de los trabajadores de AFEMA-Alicante. Pretende ser una respuesta colectiva ante el 29-S y lo que es más importante: LA NECESIDAD DE TOMAR LA LUCHA EN NUESTRAS MANOS visto el sabotaje sindical. Todos los compañeros, colectivos y grupos que se sientan identificados con este esfuerzo les animamos a unirse a él.
● Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil: [email protected] [136]
● Corriente Comunista Internacional: [email protected] [137]
● Red de Solidaridad de los trabajadores de AFEMA-Alicante: [email protected] [138]
Toda la página web, incluyendo todos los diferentes idiomas, sufrirá un apagón de aproximadamente 8 horas a partir de las 4 de la madrugada (GMT) del Domingo 19 de Septiembre, por trabajos de mantenimiento del servidor.
Lamentamos de antemano las molestias que pueda ocasionar y haremos todo lo posible para que la web esté disponible lo antes posible
Pasa en todas las minas de Chile, en todas las minas de Perú, de Bolivia, de Ecuador, México...en fin pasa en todas las minas del mundo. Siempre son las peores y terribles condiciones de trabajo que acompañan a los obreros mineros, junto a enfermedades y accidentes laborales. A las empresas mineras les va bien todo esto, porque estas condiciones terribles de trabajo se traduce en menores costos de operación y por consiguiente mejores ganancias para ellos. Los mineros están condenados a tragar polvo del socavón y están siempre propensos a que se los trague la tierra, la mina.
Esto pasó en la mina San José, en Copiapó, 850 kilómetros al norte de Santiago, Chile. 33 obreros mineros estuvieron atrapados desde hace más de dos meses en un profundo socavón.
Un gran show mediático:
La noticias llegaban por todos los medios (prensa, radio, TV, internet...) a cada rincón del planeta-en poco tiempo la noticia ya había dado la vuelta al mundo, casi 24 horas al día la noticia acaparaba los medios. 33 obreros mineros enterrados vivos en una de las tantas minas, escenarios de las muertes más silenciosas. Sus héroes para el rescate, sus propios enterradores: El Estado chileno al frente con Piñera y la empresa minera San Esteban Primera.
"La primera intención de todo este desplazamiento de la noticia, era clara: Mostrar al mundo entero que el Estado y La Empresa están con los trabajadores en sus peores momentos y que se preocupan por ellos".
El ocultamiento de terribles condiciones de trabajo:
Pero no solo era suficiente mostrar "solidaridad" con los obreros mineros, el Estado en complicidad con el empresariado Minero, se movían rápidamente buscando ayuda internacional (NASA y demás especialistas...) con la intención de ocultar las deplorables medidas de seguridad en que trabajaban los obreros mineros en la mina San José.
"Las deplorables medidas de seguridad de la minera ya habían sido notificadas por trabajadores del yacimiento San José. En Julio pidieron al ministro Laurence Golborne[1]el cierre del yacimiento San José. La empresa enfrentaba reiteradas denuncias por accidentes laborales. El ministro de Minería respondió que su labor es crear empleo"[2]
La Complicidad del Estado y La Empresa Minera:
El Estado ha hecho lo imposible para ocultar la responsabilidad del Empresariado. Finalmente el Estado y la Empresa Minera se han visto como los héroes de la clase trabajadora frente a toda esta situación de tragedia que envuelve no solo a los obreros mineros de Chile, si no del mundo entero. Una situación que se repite a diario.
El Miedo del Estado y la Burguesía a que se generalice el descontento:
Piñera sabe bien que estas situaciones se reproducen a diario, sabe que esto es pan de cada día y ante esto la mejor idea es mostrar preocupación ante el sufrimiento de los trabajadores mineros y sus familias. Había que moverse con rapidez, la indignación de los familiares de los obreros mineros y el resto de trabajadores mineros de minas cercanas, se mosqueaba, iba en aumento. Crece la posibilidad de que se extienda la solidaridad entre los trabajadores, crece la posibilidad de un levantamiento. El Estado conoce bien la combatividad de los Obreros mineros, la conoce muy bien y teme por ello.
Una tremenda campaña nacionalista y triunfalista:
Hemos asistido a una tremenda campaña de propaganda nacionalista con un asqueroso tufillo paternalista y triunfalista que se ha montado en torno al salvamento de los mineros en Chile. El Estado con Piñera al frente ha creado un clima de fiesta nacionalista por el rescate de los obreros mineros, nos han hecho ver que el Estado y la Burguesía tienen los mismos intereses de los trabajadores, que Chile está con ellos y que vela por su integridad como ciudadanos Chilenos.
El nacionalismo cubre el engaño y la explotación de los trabajadores. Por eso se ha visto cantar el himno nacional de Chile en plazas y calles, besar la bandera todos juntos como hermanos: Explotados y Explotadores. Los trabajadores han caído en la trampas de la Burguesía y en el nacionalismo que escupe dicha clase explotadora: "Viva Chile", "Orgullosos de ser Chilenos", "La gran Familia Chilena", "¡Gracias a todo Chile!", Todas estas expresiones son parte del veneno Nacionalista, veneno que ataca directamente, la conciencia de clase de los trabajadores, sacándolos del terreno de clase de sus demandas y sus luchas.
El proletariado de Chile y del mundo, debe tener en cuenta que el nacionalismo los lleva a un callejón sin salida, por que divide a los trabajadores por países y los acaba enfrentando en masacres mundiales. Al capitalismo solo le interesa mantener divididos y enfrentados a los trabajadores. ¿Qué diferencia hay entre los obreros mineros de Chile, Perú, Ecuador, Bolivia o México...? Ninguna. Sin embargo hay muchas cosas en común entre todos. Todos están bajo las mismas inhumanas condiciones de trabajo, en cada socavón, en cada mina. Pero también tienen el mismo común denominador: pertenecen a la misma clase social y que por lo tanto tienen los mismos intereses que defender. Los trabajadores al reivindicar la patria y el Estado, refuerzan sus cadenas de explotación y esclavitud. El proletariado debe sacar como lección que no debe perder su perspectiva de clase, ante tanto himno, trapo de color, regalos que se le hagan o encubran, que todos esos supuestos esfuerzos que pueda hacer la Burguesía o el Estado por ellos, no es más que un "engaña muchachos" o "una pasada de mano". Ellos solo quieren sacar ganancias de nuestro esfuerzo, a cualquier precio. Después de todo este rescate, las condiciones de trabajo se mantendrán o quizás empeorarán por la crisis mundial del Capitalismo y nada podrá cambiar esta situación. Solo la unión de todos los trabajadores contra los intereses de sus Explotadores, darán otra posibilidad de vida. La clase obrera mundial, ampliando sus luchas económicas, profundizando y recuperando su visión política podrá demostrar a toda la humanidad que son capaces de plantear una verdadera comunidad humana y donde su papel de bestias de trabajo se anule para siempre.
¡Trabajadores de todos los países unidos!
Grupo de Lucha Proletaria (20-10-2010)
[1] Laurence Golborne. Actual Ministro de Minería de Chile
[2] Ver más en www.surysur.net [139]
El actual movimiento de luchas en Francia es ya una fuente de inspiración y de lecciones para el conjunto del proletariado mundial. Ante las mentiras del Estado francés, de los medios de comunicación franceses y de la prensa internacional, debemos hacer circular lo más ampliamente posible TODOS los testimonios e informaciones disponibles a escala internacional. Animamos a todos nuestros lectores, simpatizantes y, en general a cualquier persona interesada en esta lucha a ayudarnos a completar la cronología que presentamos (forzosamente parcial e incompleta) utilizando nuestro Foro de Discusión (actualmente disponible en francés e inglés). En la medida de nuestras posibilidades nos esforzaremos en traducir todas las contribuciones que recibamos a los principales idiomas.
23 de Marzo 2010
La conocida como Intersindical (que reagrupa a la totalidad de sindicatos franceses, desde los declarados "colaboracionistas" con el Gobiernos a los pretendidos "radicales") llamo en esta fecha a una primera "Jornada de Acción".
800.000 manifestantes salieron a la calle[1]. La atmosfera general de esta Jornada estuvo marcada por la atonía, la resignación era el estado dominante entre los participantes. Debemos señalar ante todo que el ataque de la reforma de las pensiones se ha preparado desde hace meses, cabría decir para ser precisos que se organiza desde hace años por el Estado. Los políticos, los medios de comunicación de todo tipo, los "especialistas" no paran de repetirnos que esta reforma es indispensable, irrevocable, que de ella depende "obtener un régimen de pensiones sano en el futuro" y "conseguir un equilibrio real del presupuesto nacional". También es muy importante subrayar el hecho de que el discurso de todos los sindicatos ante este ataque ha sido "mejorar la propuesta de reforma" y en ningún caso han defendido la retirada de este vasto ataque al conjunto de la clase obrera. Han llamado en todo momento a luchar por "alcanzar el máximo de negociación y entendimiento" entre Estado-Sindicatos para conseguir una reforma "más justa y más humana".
En resumen, ABSOLUTAMENTE TODOS, Estado, Patronal y Sindicatos, afirman que este sacrificio es "completamente necesario y beneficioso a largo plazo". Ante esta propaganda asfixiante, el descontento es muy grande, pero los obreros están cabizbajos.
26 de Mayo
Reedición. Volvemos al mismo punto y repetimos. La Intersindical convoca una segunda "Jornada de Acción" con los mismos objetivos y métodos de protesta.
Hay un ligero aumento de la participación (1 millón de manifestantes) pero la atmósfera, el estado de ánimo, sigue estando marcado por la falta de esperanza.
24 de Junio
Los sindicatos tienen previsto dar la estocada al movimiento. Se programa a tal fin una tercera "Jornada de Acción". Valorando el ambiente de desilusión y de falta de vigor, los sindicatos consideran que esta Jornada a las puertas de las vacaciones significará "el entierro del movimiento". Este maniobra es muy habitual en los sindicatos y en, no pocas ocasiones, han tenido éxito al utilizarla. La ecuación que manejan es la siguiente: una manifestación de la misma dimensión que las precedentes supondrá que "el asunto está cerrado y visto para sentencia". La perspectiva de dos meses de vacaciones a la vista les hace trabajar en el sentido de acabar con cualquier tipo de ilusión entre los trabajadores sobre las posibilidades de un desarrollo de las luchas iniciadas en Marzo de 2010. De hecho lo sindicatos tenían el discurso preparado para decir a los obreros "... lo hemos intentado todo, pero la combatividad no es lo suficientemente potente en el seno de la clase obrera...". Como en otras ocasiones confiaban en que esta idea aseguraría el desencanto y el desanimo suficiente para acabar con la resistencia obrera. Pero.... ¡Sorpresa!...el día 24 de Junio, los sindicatos se encuentran con 2 millones de obreros, parados, precarios y otros manifestándose en la calle.
Julio - Agosto
La "Jornada de Acción" del 24 de Junio da un soplo de moral a la clase obrera. La idea de que una lucha amplia es posible va ganando terreno en sus filas. Los sindicatos se dan cuenta de que la situación ha cambiado y, perciben claramente que la cuestión precisa de ¿Cómo luchar? preocupa y ocupa la cabeza de muchos trabajadores. Inmediatamente deciden ocupar el terreno social y la dinámica de reflexión de los trabajadores, con el objetivo de impedir que los obreros vayan más lejos en la idea de que pueden pensar y actuar por ellos mismos, al margen de su control político e ideológico. De forma urgente convocan una nueva "Jornada de Acción" tras la vuelta de vacaciones, concretamente el 7 de Septiembre.
Para estar seguros que los obreros no iban a pensar por su cuenta, de forma autónoma, en las vacaciones llegan al extremo de alquilar aviones que van lanzando sobre algunas playas panfletos que llaman a la participación en la manifestación del 7 de Septiembre.
Pero sin que puedan preverlo, un nuevo acontecimiento, les complica los planes y la vida. De nuevo ¡ Sorpresa!. La cólera obrera aumenta ante la publicación del "escándalo Woerth" ( el asunto en cuestión destapa la connivencia de los hombres políticos actualmente en el poder con una de las más ricas herederas del capital francés, la Señora Betancourt, propietaria de L´Oreal, a propósito de los fraudes fiscales y de las maniobras ilegales de todo tipo en estas materias). Debemos hacer notar que, Eric Woerth no es otro que el Ministro encargado de la reforma de las pensiones. El sentimiento de injusticia es total: la clase obrera debe apretarse aún más el cinturón mientras que los ricos y los poderosos se ocupan de sus "ilegales asuntos".
7 de Septiembre
Los sindicatos prevén que esta "Jornada de Acción" será muy seguida. De hecho es la primera vez que se organiza una manifestación tan pronto en fechas de año escolar. Conscientes del estado de ánimo reinante en la clase obrera, la Intersindical antes mismo del 7 de Septiembre, prometió organizar una nueva manifestación un sábado con el fin de que "pueda participar todo el mundo".
El 7 de Septiembre: 2, 7 millones de manifestantes. El paréntesis del verano en nada ha afectado a la clase obrera y el inicio del curso político se presenta caliente. De hecho empieza como acabó en el mes de Junio. Los llamamientos a huelgas reconducibles empiezan a aparecer.
Ante la amplitud del descontento y a la masividad de la movilización, la Intersindical reacciona inmediatamente: anula, vacía de contenido la manifestación del sábado al tiempo que descarta la posibilidad de una huelga reconducible y anuncia una nueva "Jornada de Acción" para..... ¡15 días después! (23 de Septiembre). Su objetivo: romper la dinámica, contemporizar. Este "sentido de la responsabilidad sindical" es saludado y alabado por los más altos representantes del Gobierno y el Estado.
23 de Septiembre
¡Tres millones de manifestantes en las calles! Evidente, el movimiento sigue creciendo. Por primera vez, una vez acabadas las manifestaciones hay grupos de trabajadores que no quieren dispersarse. Más precisamente, en muchas ciudades, algunas decenas de personas por aquí, algún ciento por allá, se quedan discutiendo al final del recorrido. Aparecen hojas de grupos que se declaran "interprofesionales" que llaman a tomar las luchas en mano por los propios trabajadores[2]. En algunas ciudades, la CNT-AIT organiza Asambleas Populares para allí "liberar la palabra" (la CCI se sumó inmediatamente a esta excelente iniciativa). A partir de ese momento, estas asambleas de calle tuvieron un éxito real, llegando a reagrupar cada semana a varias decenas de participantes, en especial en Toulouse[3].
Esta voluntad de auto-organizarse expresada por minorías de nuestra clase revela que en esta se comienzan a plantear preguntas muy serias sobre la estrategia sindical, sin acabar aún de saca todas consecuencias y respuestas a esas dudas y preguntas de fondo.
2 de Octubre
Primera manifestación organizada en sábado. No hay un incremento real en el número de participantes. Lo que cambia es el hecho de que entre los tres millones de manifestantes se encuentran juntos los que ya están habituados a "gastar las suelas" en manifestaciones precedentes y obreros del sector privado con sus familias que normalmente encuentran más dificultades para hacer huelga.
Varias tentativas de organizar Asambleas de calle tienen lugar en esa fecha:
* En Paris, una hoja distribuida por la Inter-profesional Turbin[4] llama a reagruparse bajos sus pancartas ("La mejor jubilación es el ataque" y "Tomemos la lucha en nuestras manos") en un kiosco localizado al final de la marcha. Buena prueba de que esta información circuló eficazmente entre los manifestantes es el hecho de que en el citado punto de encuentro se pudieron ver varias decenas de....policías (pertrechados de sus correspondientes cámaras para no perder detalle obviamente). A falta de un lugar en condiciones en donde desarrollar una discusión la Asamblea no se pudo celebrar. En ese momento los allí agrupados decidieron continuar otro tramo con la manifestación. En ese momento se sumaron más de 50 personas tras las pancartas, una hora después eran más de 300.
* En Tours, el Comité "por la extensión de las luchas" llamó en sus panfletos a "mantener la presencia en las calles".
* En Lyon, algunas decenas de manifestantes expresaron la voluntad de no abandonar la manifestación inmediatamente, quedarse juntos para discutir, en Asamblea en la calle y reflexionar colectivamente como proseguir y desarrollar el movimiento. Los altavoces de la CGT (principal sindicato en Francia) fueron fatales ante tal iniciativa. El ruido atronador que les imprimieron impidió cualquier posibilidad de un verdadero debate.
Estas tentativas fallidas expresan, a la vez, el esfuerzo de nuestra clase para intentar tomar en sus propias manos SUS luchas y las dificultades aún muy presentes en el período actual (principalmente la falta de confianza en sí misma, hecho que inhibe a los explotados).
Sin embargo, en Toulouse, las llamadas Asambleas Populares tuvieron éxito. La iniciativa tomada por la CNT-AIT y secundada por la CCI, dio como resultado que al final de la manifestación se colocará una pancarta en la que se podía leer "ASALARIADOS, DESEMPLEADOS, ESTUDIANTES, JUBILADOS, TOMEMOS LA LUCHA EN NUESTRAS PROPIAS MANOS" y se pudiera organizar una Asamblea en la calle. El debate consiguió interesar a algunas decenas de personas.
12 de Octubre
Esta nueva "Jornada de Acción" reagrupa a ¡3,5 millones de personas en lucha! ¡Récord batido!
Más importante aún, la atmósfera es relativamente efervescente. Las Asambleas Generales Inter-profesionales comienzan a multiplicarse, se pudieron contabilizar varias decenas de ellas en toda Francia. Estas asambleas reagruparon una media de entre 100 y 200 personas. La política de la Intersindical fue abiertamente criticada y numerosos panfletos de estas inter-profesionales afirmaban que esta política quería llevar deliberadamente a la derrota[5]. Prueba de esta dinámica es el hecho de que, en Toulouse, además de las Asambleas Populares organizadas por la CNT-AIT (y en menor medida por la CCI) se lanzó un llamamiento para organizar una asamblea en la calle todos los días ante la Bolsa de Trabajo a las 18,00 h (esta asamblea ha tenido lugar por el momento hasta el 20 de Octubre) y a lanzar llamamiento de invitación a estos actos por medio de panfletos.
Ante esta situación la Intersindical decide lanzar el llamamiento a la realización de huelgas reconducibles. Teniendo en cuenta la duración de este "maratón" (el movimiento comenzó hace ya más de 7 meses) y considerando, además, los numerosos días de huelga planteados a y por los trabajadores desde las "Jornadas de Acción" a repetición, esta huelga reconducible llega demasiado tarde a la escena social. El salario de los trabajadores se ha vista ya severamente afectado. En cualquier caso, este era el cálculo que se hacían todos los sindicatos. Por ello, deducían que, este movimiento que ellos orquestaban, sería seguido sin demasiadas dificultades.
En la región de Paris, multitud de asambleas sindicales fueron convocadas en el sector de los ferrocarriles y también en el sector de la enseñanza. Las maniobras de división y sabotaje organizadas por los sindicatos rozan el ridículo más escandaloso. En la SNCF (ferrocarriles) las asambleas generales organizadas por los sindicatos se organizan por categorías (maquinistas por un parte, controladores por otra, administrativos en otro momento,...); en los hospitales, asambleas generales ¡por planta! Y, en la mayoría de los casos ninguna asamblea es soberana. Por ejemplo, en la estación del Este, se debía haber producido la votación para reconducir la huelga el jueves 14 por la mañana, pero los permanentes sindicales deciden votarla por su propio criterio, el miércoles. Esta estrategia sindical buscaba un doble efecto:
* vaciar de contenido y capacidad de decisión a las Asambleas Generales. Cuando todo está decidido de antemano, nadie está interesado en participar.
* permitir que los medios de comunicación pudieran presentar las votaciones de continuación o reconducción de las huelgas como el resultado de decisiones minoritarias y así conseguir presentar al movimiento como algo impopular.
Para completar el escenario de asfixia de las luchas, los sindicatos lanzan sus dardos de forma premeditada: deciden bloquear los transportes públicos y el bloqueo de las refinerías para crear una situación de falta de combustible. De este modo pretenden crear tensiones importantes en el seno de la clase obrera y dividir y enfrentar a aquellos que quieren (más bien deben) trabajar contra los huelguistas.
16 de Octubre
Segundo sábado de manifestaciones. Una vez más, 3 millones de personas vuelven a la calle.
Un nuevo e importante elemento aparece en la escena social: la irrupción de los jóvenes. Los estudiantes de Instituto se suman a la lucha en esas fechas, poniéndose en muchos casos a la cabeza de las manifestaciones.
El lunes siguiente, cerca de 1.000 Institutos están bloqueados y se suceden manifestaciones espontaneas de los estudiantes. El UNL, principal sindicato de estudiantes (y no estudiantes, también), se ve desbordado por la amplitud de un movimiento que pretendían controlar globalmente.
En esas fechas, el Estado explota la presencia de jóvenes delincuentes mezclados en las filas de los estudiantes para reprimir de forma violenta ciertos "bloqueos" y en general a todos los estudiantes (un joven de 17 años perdió un ojo tras serle lanzada una bala de Flash-Ball en Montreuil, zona del extra radio parisino). Las fuerzas del orden, como en tantas ocasiones anteriores, azuzan la cólera por medio de verdaderas "provocaciones policiales". El objetivo es muy claro: intentar que el movimiento degenere llevándolo al terreno de la violencia ciega y el enfrentamiento estéril de enfrentarse con la policía. Esta acción forma parte de un objetivo más general, hacer impopular el movimiento de lucha a toda costa. Pretenden que el movimiento de miedo a los jóvenes, a sus padres y al conjunto de la clase obrera.
18 de Octubre
Los estudiantes, que estuvieron en el corazón del movimiento victorioso contra el CPE (Contrato de Primer Empleo) en 2006[6] parecen querer volver a ocupar su lugar en este movimiento. Algunas facultades (en Paris, Toulouse y Rennes en particular) anuncian el bloqueo de las aulas, pero aparentemente de forma minoritaria.
19 de Octubre
La amenaza de bloqueo de las refinerías, de la que se viene hablando desde el 12 de Octubre, finalmente se realiza. En general, sin que las asambleas generales de esos centros de trabajo hayan tomado tal decisión, estas medidas de bloqueo son llevadas a cabo por las tropas sindicales de la CGT. Directamente se paralizan estos centros por orden expresa del sindicato. Rápidamente, la falta de gasolina se convierte en realidad en numerosas gasolineras (entre 1.000 y 2.000 según las fuentes de estimación).
Del mismo modo, la movilización se desarrolla en los ferrocarriles (SNCF) y multitud de trenes se detienen.
A pesar de todo ello, el movimiento no se convierte en impopular. Los medios de comunicación, muy habituados y hábiles a la hora de presentar estas acciones como medidas que afectan a los "ciudadanos viajeros" o a los "ciudadanos usuarios de tal o cual servicio", no tienen más remedio que reconocer que estos "usuarios" se muestran solidarios con el movimiento, que "aceptan sus males con paciencia" y que apoyan plenamente a los huelguistas ya que "están luchando por los intereses de todo el mundo". Ciertas asambleas generales sindicales y algunas inter-profesionales deciden apoyar a los obreros que bloquean las refinerías (compañeros que son presa de múltiples ataques, a menudo brutales, de la policía que bajo la excusa de "liberar las refinerías", "restablecer el orden" o "detener a los vándalos", todo ello en palabras del Presidente de la República, Nicolás Sarkozy) yendo a apoyar físicamente a los piquetes.
Resultado político: a pesar de la penuria de gasolina y la falta de trenes, a pesar de las intimidaciones y de la represión, tres millones y medio de manifestantes se lanzan a la calle el 19 de Octubre. ¡Mejor muestra de la cólera profunda que recorre e inquieta a la clase obrera, no la podremos encontrar a día de hoy!
Ante la amplitud de la movilización obrera, el Estado incrementa el uso de la propaganda y de las balas de goma. En particular en Lyon, donde un impresionante dispositivo policial se despliega a la espera de la llegada de los manifestantes. En un acto de provocación y de verdadero desafío hacia los jóvenes los policías se colocan en posición de guerra de forma descarada. Un puñado de jóvenes cae en la trampa. La represión se abate sobre ellos, los policías comienzan a golpear a todo aquello que se mueve: "jóvenes con apariencia de ladrón" (los que llevan pasamontañas en su mayor parte), y en general a todo aquel que es joven y, de regalo golpean a todo aquel que esté en la manifestación aunque peine canas plateadas (se le puede preguntar a los sindicalistas del SUD que recibieron lo suyo). No obstante, el Estado no ha podido dejar de reconocer que se "ha pasado" en esta respuesta y algunos Ministros de Sarkozy han hecho llamamientos "a la calma" (en realidad dirigidos a sus propias tropas policiales). Por ello, la manifestación que se realizó en París transcurrió sin incidentes, como subrayó rápidamente la prensa.
En resumen, el movimiento sigue desarrollándose como un mar de fondo desde hace más de siete meses. La cólera es inmensa. La reivindicación de luchar contra la reforma de las pensiones tiende a pasar a un segundo plano: los medios de comunicación no tiene más remedio que reconocer que el movimiento se "politiza". Es todo, la miseria creciente, la precariedad, la explotación, la falta de perspectivas... todo ello está siendo rechazado. La solidaridad entre los diferentes sectores obreros, tiende a crecer. De momento, la clase obrera no ha conseguido realmente tomar en sus manos, SUS LUCHAS. Desea a intenta conseguirlo cada vez más, algo que expresan cada vez más claramente sus minorías. Crece la desconfianza hacia la Intersindical, pero no se llega aún a organizar de forma colectiva y real por medio de Asambleas Generales autónomas y soberanas, fuera del control de los sindicatos de cualquier pelaje. Las Asambleas Generales fueron el centro y la fuerza del movimiento contra el CPE en 2006 no debemos olvidarlo. La clase obrera sufre aún enormemente una falta de confianza en sí misma. El desarrollo de las luchas futuras va a mostrarnos si es capaz de superar esta dificultad fundamental. Si no es en esta ocasión deberemos seguir luchando para ir más lejos en la próxima. El presente está lleno de promesas para el futuro desarrollo de las luchas, para el desarrollo de un combate actuando verdaderamente como clase obrera.
CONTINUARA..........
CCI (22/10/2010)
[1] Todas las cifras de participación referidas han sido dadas por la Intersindical. Entre las cifras de los sindicatos y las de la policía ha habido a menudo un diferencia de ¡1 es a 10! Los medios de comunicación han hablado en todo momento de "guerra de cifras". Esta supuesta guerra intenta hacer creer que hay una oposición verdadera entre sindicatos y Estado (en realidad se trata del juego con un instrumento "objetivo" que se presenta de forma diferente según conviene en un estudiado reparto de papeles). En realidad, nadie sabe cuánta gente ha participado realmente en las manifestaciones. Por nuestra parte, nos hemos referido siempre a las cifras de la Intersindical, que sin duda se aproximan mucho más a la realidad, lo que nos permite comprender ciertas tendencias, y saber si van en aumento o en disminución
[2] Algunos ejemplos de estos panfletos están publicados en nuestro Fórum (en francés) en el hilo titulado "Tomemos nuestras luchas con nuestras propias manos".
[3] He aquí, por ejemplo, uno de los llamamientos a las Asambleas Populares: "... esta vuelta al trabajo está marcadas por las manifestaciones masivas contra la reforma de las pensiones. Por centenares de miles hemos participado en las reuniones organizadas por los sindicatos. ¿Cuántos vamos sin fatalismo?, ¿Cuántos vuelven a sus casas sin frustración?. Las experiencias del pasado nos han mostrado que estas "Jornadas de Acción" a repetición no son más que estériles mascaradas. Si no reaccionamos, si no tomamos la palabra para poder decidir cómo actuar juntos y cómo podemos desarrollar nuestras luchas, el conjunto de ataques contra nuestras condiciones de vida- incluida nuestra jubilación- nos serán impuestos y además nuevos ataques llegarán. Por ello, os invitamos a venir a debatir para romper el aislamiento, la atomización y el desamparo al que estamos sometidos. ¿Qué pasará cuando rompamos el silencio y el aislamiento al que nos vemos forzados y nos pongamos a hablar?, ¿tenemos que esperar "un buen momento" y el permiso oportuno para hacerlo? Encontrémonos el lunes 11 de Octubre a las 13,00 horas en los mercados exteriores del Arche para debatir juntos y juntos encontrar una respuesta a cómo podemos desarrollar nuestra respuesta. ¡Combatamos la dispersión! ¡Aprovechemos este momento para crear un lugar de discusión fraternal y solidario, abierto a todos y cada uno de nosotros!
[4] ver su e-mail : turbin @riseup.net
[5] Leer, en especial el panfleto titulado "DIRIGIDO A TODOS LOS TRABAJADORES" firmado por "Los trabajadores y eventuales de la Asamblea General de la Estación del este" disponible en nuestro Fórum (en francés). Este panfleto afirma, por ejemplo: "... dejar a los Chérèques (CFDT, sindicato "socialista") Thibault (CGT, sindicato "comunista") y Compañía decidir en nuestro lugar, es dejar la puerta abierta a nuevas derrotas.." y señala además "... la forma que tome el movimiento es asunto nuestro. Nos corresponde a nosotros construir en los lugares de trabajo Comités de Huelga elegidos por las Asambleas Generales soberanas. Estas deben intentar aglutinar al máximo de la población obrera laboriosa y coordinarse a escala nacional con delegados elegidos y revocables. Nos corresponde a nosotros decidir los medios de acción, las reivindicaciones.....a nosotros y a nadie más.....".
[6] Ver en Revista Internacional nº 125 las Tesis sobre el movimiento de estudiantes en Francia https://es.internationalism.org/rint/2006/125_tesis [64]
Todo esto es escandaloso y varios comentarios en nuestra Web así lo han denunciado. Es escandaloso porque con campañas como esta, el Capital quiere hacernos creer que no existen clases sino "ciudadanos del país que van en el mismo barco y han de remar en la misma dirección". Es escandaloso porque nos quieren ocultar un hecho tremendo: como consecuencia de la crisis mundial los minerales como el cobre, el oro, el litio, se están cotizando a precios cada vez más altos, en parte espoleados por la especulación que busca beneficios fáciles en "nuevos terrenos" dado el colapso financiero e inmobiliario. Esta "fiebre de materias primas" ha llevado a gobiernos y capitalistas a abrir nuevas explotaciones mineras en condiciones muy precarias o a reabrir viejas minas ya cerradas que son explotadas en condiciones muy peligrosas para quienes trabajan en ellas. Con ello se han disparados las enfermedades profesionales y los accidentes laborales. Por ejemplo, en Perú han muerto en lo que va de año 69 mineros en la explotación de yacimiento auríferos.
En la CCI queríamos denunciar sobre la mascarada organizada en Chile y hay compañeros de América del Sur que nos han anunciado que van a redactar un documento. Entretanto, hemos leído con interés la toma de posición del CREE (Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil), colectivo con quien compartimos el combate internacionalista y con el que hemos colaborado recientemente en la realización de una denuncia de otra mascarada, la montada esta vez por los sindicatos el 29-S[1]
CCI 21-10-10
LOS MINEROS CHILENOS ESTAFADOS POR EL CAPITAL
A las doce de la noche (cuatro de la mañana, hora peninsular) comenzaban las labores de rescate de los 33 mineros atrapados en la mina San José de Chile. En el momento en el que se escribe este artículo, ya hay cinco que han salido, a intervalos regulares de un minero cada cincuenta minutos. Por fin el calvario de 69 días ha concluido para nuestros hermanos obreros, que han recorrido el mundo gracias a los medios de comunicación que narraban su terrible historia y de la que toda la comunidad internacional se ha compadecido.
¿Hipocresía? Desde el primer día, valga la rima lisonjera. Un poco de inteligencia y conciencia de clase es más que suficiente para entender que la burguesía se ha coronado esta vez. Se mire por donde se mire, la burguesía no ha dudado un segundo en salir al paso para "ayudar" a estos trabajadores, arrastrando tras de sí un discurso de lo más interesado en el que víctimas y verdugos quedaban unificadas en palabra y hecho. Pensemos en que, por ejemplo, el propietario de la mina fue el primero en "ofrecer su servicio" al rescate de estos trabajadores. ¡Reconciliación de clases! ¡Viva la hermandad de la humanidad! Si algo movía a este señor a participar y espolear las labores de rescate era: 1- No dejaba de ser su mina, por lo tanto, él era responsable de los trabajadores atrapados. El desarrollo técnico actual hace muy difícil que se dan casos como éste, a no ser que se hayan primado el beneficio y los bajos costes en detrimento de la seguridad de los trabajadores. No es nada descabellado pensar en estos términos. 2- Como no deja de ser su mina, cada día que pasa es un día que no se trabaja en el yacimiento; por lo que, cada día que los mineros están allí abajo, él pierde dinero. Tan sencillo como esto. Y como estas consideraciones no son ajenas a los medios de comunicación, no han dudado en obviarlas y disfrazar el rescate como un heroico gesto en el que el empresario y el Estado han sido dos elementos fundamentales.
Si se tiene necesidad de recurrir a tales ardides es para poder ganarse a los trabajadores a la "causa común" y no permitir que la crítica al empresario y a las condiciones laborales que estos proletarios sufrieron y sufrirán tome la primera página en la agenda social. Se trata de no levantar al proletariado y subyugarlo física, mental e ideológicamente. Para ello se valen de todo: en España, de huelgas. En Grecia, de más huelgas sin sentido, como en Francia; en Turquía, de la represión y los sindicatos. En Bolivia, de Evo Morales y en Venezuela, de Chávez.
Otro elemento indispensable es el recurso a la "nación" para comprender los acontecimientos. Abajo, en el subsuelo, los trabajadores colocaron en la pared de la mina una bandera de Chile. En la cápsula Phoenix, que los está rescatando, de nuevo el nombre del país. ¿Quién espera a la salida? El presidente de Chile, Sebastián Piñera. ¿Qué se juega Sebastián Piñera en San José? Que el proletariado chileno no se le eche al cuello por permitir condiciones de vida pésimas en las minas en las que hermanos proletarios trabajan. Para evitar una escalada del conflicto social, bien vale hacerse eco del más aceitoso discurso patrio para sumar efectivos a una causa que vuelve a poner sobre la mesa el antagonismo irreconciliable entre capital y trabajo. La respuesta de "toda la ciudadanía chilena", de la que tanto hablan los medios, es más etiqueta que realidad; y no deja de encubrir que a la burguesía chilena le importa una verdadera mierda que los trabajadores hayan quedado atrapados, aunque necesita a toda costa que la clase trabajadora no gire su mirada incriminatoria hacia ellos mismos.
Desde el Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil enviamos todos nuestros apoyos a los mineros chilenos que, poco a poco, van saliendo; y les conminamos a valerse de esta experiencia para denunciar sin contemplación ni condescendencia sus miserables condiciones de trabajo y las de toda la clase trabajadora minera.
¡Solidaridad internacional con nuestros compañeros mineros de Chile!
¡Vivan los mineros! ¡Viva la clase trabajadora!
[1] Ver https://es.internationalism.org/node/2960 [142]
El siguiente artículo se encuentra en el N° 6 de Iskra, órgano de difusión del BMP [1], organización del medio político internacionalista con quienes hemos tomado contacto y con quienes compartimos la misma preocupación y compromiso por contribuir al desarrollo de la consciencia proletaria. Saludamos el citado artículo -firmado por el compañero Leóns- pues enmarca en una perspectiva internacional la cuestión de las elecciones y se posiciona de frente a las luchas de nuestra clase desde un punto de vista también internacional. La denuncia de la mistificación democrática propia del capitalismo mundial no se descuida aún si el motivo concreto del artículo es regional, tampoco se defiende ninguna particularidad "peruana" sino que se insiste en la comunidad de intereses del proletariado internacional de frente a su enemigo común -la burguesía mundial- y sus trampas -entre ellas la que nos ocupa, la mistificación democrática.
Posteriormente el artículo indaga de qué modo el proletariado expresa su verdadera voluntad, y se desarrolla un posicionamiento justo respecto a la lucha de clases actual. Ésta es abordada desde una óptica internacionalista, dándose algunos ejemplos de huelgas en Perú, Grecia y Turquía como expresiones de un combate que el proletariado libra y deberá seguir librando en tanto que clase en franca contradicción con el orden capitalista, y que sólo puede emanciparse si se da sus propios medios de combate, ajenos por completo a las mistificaciones burguesas como la participación electoral y sindical. El ejemplo de la lucha en TEKEL, Turquía, es aleccionador y compartimos plenamente la opinión del artículo al respeto.
Acordamos con el contenido del artículo si bien queremos hacer un matiz pues dada su necesaria brevedad nos parece que cuando se mencionan las diversas luchas del proletariado puede darse una injusta impresión de su carácter, en el sentido de generar una sobreestimación de su significación. En el párrafo: "La clase obrera mundial expresó su voluntad por sí misma, al margen de la participación en elecciones, durante las huelgas que protagonizó en varios países del mundo. Tal es el caso en Perú de la huelga protagonizada, en abril, por parte de los mineros artesanales de Chala (Arequipa) que obstruyeron la circulación física de capital al poner piquetes en la carretera Panamericana", creemos que el sentido es correcto pues es verdad que el proletariado cuando lucha armado de su solidaridad, unidad y consciencia, se expresa como clase autónoma, capaz de enarbolar sus intereses y expresar su voluntad revolucionaria aún a pesar de las confusiones o de la poca apropiación de sus armas de combate, siempre y cuando se encuentre en su terreno. Por otro lado el párrafo menciona la reciente "huelga de los mineros artesanales" -como se le conoció a través de los "medios de comunicación"- como ejemplo de esa expresión del proletariado en tanto que clase y sobre esto último queremos poner a discusión dos cosas:
- Primera, ¿qué características hacen de una determinada lucha una expresión de clase en tanto que autónoma, concediendo que entre las luchas reivindicativa y revolucionaria del proletariado no hay ese pretendido abismo que separaría insalvablemente su ser y más aún, sabiendo que el camino del proletariado hacia la revolución es sinuoso, lleno de retrocesos, de confusiones y derrotas y que no por esto deja de ser un camino propio, ajeno a las mistificaciones burguesas como las elecciones, los sindicatos, etc.?
- Segunda, ¿hasta qué punto, entonces, las luchas que se mencionan en el artículo se sitúan dentro del campo proletario a pesar de sus debilidades; en particular la huelga minera de Chala más allá de sus claras debilidades, tendría un carácter proletario? [2]
Cuando tomamos posición frente a determinada lucha la cuestión de su carácter de clase y de su potencial revolucionario siempre es un tema delicado pues sabemos que no basta que haya obreros para que tal lucha sea obrera ni mucho menos la cuestión se reduce a analizar las consignas en sí mismas; por otro lado las luchas del proletariado no son "puras" ni nacen al mundo perfectamente acabadas y con la consciencia clara de sus "objetivos últimos", esa visión es absolutamente idealista y nociva para la comprensión materialista e histórica de la lucha de clases; sin embargo, nosotros caracterizamos como proletarias expresiones tan "minúsculas" y aparentemente insignificantes como la huelga de Tekel [3], que tuvo confusiones y errores y rechazamos como no proletarias, por ejemplo, las masivas y hasta exitosas jornadas de lucha de 1995 en Francia [4]. Discutir las razones de esto esperamos sea materia para futuros debates.
Finalmente, nos resta decir que saludamos y compartimos totalmente las conclusiones del artículo en las que la crítica "en negativo" da paso a una reflexión producto de una convicción "en positivo", la defensa de la perspectiva comunista.
La CCI
¡ELECCIONES!, LA FARSA Política DEL CAPITAL
Una vez más: La clase obrera y las masas trabajadoras en general son arrastradas a las urnas "democráticas" para entregar su voluntad a quienes las mal gobernarán durante los próximos cuatro años.
Por: Leóns
El próximo 3 de Octubre el Estado convocará obligatoriamente a toda la ciudadanía peruana, es decir, a las diversas clases sociales que comparten nacionalidad peruana, a asistir a las urnas, so pena de ser multadas, para que ratifiquen unan vez mas el sistema político del capital a través de la elección de gobiernos regionales y municipales para los próximos cuatro años. La convocatoria tiene por objeto encuadrar políticamente a las masas trabajadoras en general y al proletariado en particular en el juego de la política domestica nacional para desviarlas de sus luchas autónomas de clase, a través de la ilusión de que estarán debidamente representadas por los hoy candidatos en contienda.
Tras haberse hecho público el inicio de la contienda electoral por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Las listas inscritas de candidatos para participar en las elecciones regionales y municipales en todo el país suman alrededor de 11,545, esto según la última publicación realizada en el mes de agosto por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Dicha cantidad de aspirantes a obtener un puesto en la administración pública del Estado se debe a los intereses materiales de conseguir beneficios privados, ya sea directamente por parte de los propios candidatos hoy en contienda, o indirectamente por parte de las empresas privadas que financian muchas campañas. Y es que no es de extrañar que las empresas privadas que inviertan en el candidato electo, serán beneficiadas una vez que su candidato ganador, convertido en autoridad política oficial, les devuelva sus inversiones a través de favoritismos políticos como el de elegirlas como ganadoras en una licitación de obras públicas, etc.
Las elecciones se tiñen de sangre en todo el mundo,
Ahora bien, debido a la disputa de intereses privados que se presentan en cada proceso electoral, la competencia por colocar a un gobierno títere que responda a los intereses de un capitalista o conjunto de capitalistas en particular se ha teñido de sangre en todo el mundo, tal es el caso en Perú de Violeta Garay Ramírez, candidata favorita a ocupar el sillón de la gubernatura de Huánuco, que murió sospechosamente en un accidente de transporte junto a otros miembros de su plancha electoral debido al corte de los cables de freno del vehículo en el que viajaba. Así también, en el País Vasco (España), durante los primeros meses de este año y con ocasión a celebrarse los comicios electorales, fue baleado y muerto el ex concejal socialista, Isaías Carrasco, por el grupo separatista vasco ETA, esto según fuentes oficiales. En México, fue asesinado el candidato favorito a ganar las elecciones de gobernador del estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos, probablemente por parte de un cartel de capitalistas del narcotráfico ("Los Zetas"), según afirmaciones de la policía del lugar. En Filipinas las cosas son aun peores, ya que en este país en los primeros meses del año fueron asesinados por lo menos 5 candidatos por parte de los ejércitos privados cuya actividad fue autorizada y/o legalizada por una orden ejecutiva en 2006. Como se ve, el homicidio y crimen político organizado se da en todo el mundo. Debido, entre otras cosas, a la competencia de capitalistas privados por hacerse con algún beneficio cuando sus candidatos lleguen a ocupar cargos en el gobierno local, regional o nacional. Gobiernos que naturalmente son respaldados y santificados por el formalismo "democrático" de las elecciones.
Democracia y elecciones,
Ahora también, las elecciones son la expresión concreta de aquello que los arribistas y administradores públicos del capital llaman "democracia". Ya que éstas muestran el proceso político por el cual las masas trabajadoras transfieren "democráticamente" su voluntad a ciertos individuos que APARENTEMENTE las representaran, pero que en realidad las traicionaran al someterse a los dictados de las necesidades del capital y el mercado. No es extraño pues que el actual mandatario del país, Alan García Pérez, expresara hace uno meses en una reunión con su homologo estadounidense Barack Obama que: "Estamos convencidos que la democracia se fortalece en Latinoamérica, pero una democracia moderna con tecnología e inversión que no signifique el proteccionismo que lleve a la pobreza a los pueblos; ratificamos el acierto del gobierno peruano con Estados Unidos de haber logrado un TLC que fomentará el empleo", dichas declaraciones son la expresión genuina de lo que hoy significa democracia: Es decir, la hipocresía política de ocultar con bellas frases (tales como lucha contra la pobreza, tecnología, fomento del empleo, etc.) las necesidades de inversión y de tratados de libre comercio que demandan el capital y el mercado. No es pues de hacerse tanto embrollo para entender que la democracia sirve para estilizar con bellas frases populistas, que no se cumplen en realidad y como es de notarse, los actos políticos que requiere el capital para expansionarse y acumularse a nivel internacional.
Promoviendo la corrupción,
Así también, las elecciones promueven la corrupción ya que sirven para que una gran cantidad de políticos oportunistas y/o colaboradores logren beneficios personales. Al respecto, e irónicamente, el actual gobernador de Puno, Víctor Urviola Garrido, expreso que: "La gran cantidad de postulantes a estas elecciones son personas improvisadas, grupos de amigos y compadres que buscan ganar algo, además que de todos estos movimientos no tienen de ideología, ni doctrina", de igual forma, en Colombia respecto a los comicios electorales, en los que Juan Manuel Santos salió electo como presidente de ese país, la investigadora de la Misión de Observación Electoral, Claudia López, manifestó días antes de llevarse a cabo dichos comicios que "van a volver a participar, y en los mismos sitios, los delegados de la registraduría y jurados de mesa, que se comprobó, fueron comprados por algunos candidatos y realizaron fraude electoral en las pasadas elecciones parlamentarias".
¿A quién responden entonces realmente las elecciones?
Por otro lado, las elecciones no solo responden a los intereses privados de políticos o de algún o varios capitalistas en particular, sino al CAPITAL en general, ya que su objetivo es mostrar a los capitalistas nacionales y extranjeros la estabilidad, política y social del país, que requieren para poder invertir el capital que los domina. Esto en razón de que si no se mostrara, con las elecciones, que existe un encuadramiento político de las masas oprimidas a respetar el orden establecido, al Estado y a la propiedad privada del capital, dichos capitales se recelarían para ser invertidos, ya que no sentirían seguros de que clase obrera y el resto de trabajadores se dejaran explotar y/o pisotear al aceptar salarios bajos, recortes de beneficios laborales o alzas de precio de algún producto. Al respecto del recelo del capital el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Martín Pérez, en una entrevista concedida a un diario nacional, descartó que las inversiones extranjeras en el Perú se "espanten" por el "ruido" que generarán los dos procesos electorales que celebrará el país en el lapso de ocho meses. Reconoció, no obstante, que las inversiones y el capital siempre son un componente "muy celoso y nervioso" en cualquier país, y que enfrentan un nivel de preocupación cuando se ingresa a un período electoral, así mismo, recalco que: "la decisión de Mitsubishi no va a ser movida para nada por una situación de coyuntura electoral. Pero sí es importante decir que cuando el ruido viene constantemente, puede retrasar las inversiones" (Fuente: Andina)
La clase obrera expresa su voluntad por sí misma al margen de las elecciones,
Sin embargo, y paralelamente al escenario electoral en el que la clase dominante en contubernio con el Estado manipulan la genuina voluntad de las masas, al obligarlas a ir votar cada cierto número de años por quienes han de representarlas y aplastarlas en el parlamento y el gobierno. La clase obrera mundial expreso su voluntad por sí misma, al margen de la participación en elecciones, durante las huelgas que protagonizo en varios países del mundo. Tal es el caso en Perú de la huelga protagonizada, en abril, por parte de los mineros artesanales de Chala (Arequipa) que obstruyeron la circulación física de capital al poner piquetes en la carretera Panamericana; las manifestaciones obreras finalmente fueron reprimidas por el Estado con un saldo de entre 6 y 14 proletarios muertos en acción y con más de 20 heridos. En Grecia, a consecuencia directa de la crisis capitalista que está azotando a todo el mundo, el proletariado junto a una gran cantidad de estudiantes está expresando periódicamente su voluntad enérgica, pero espontánea, contra los aparatos de poder del Estado Griego; la última manifestación fue convocada en Atenas y reunió a un aproximado de 100.000 personas, según fuentes sindicales. Nuevamente en Perú y a consecuencia de los altos precios del gas, la provincia de la convención (Cusco) protagonizo una serie de manifestaciones que hicieron que el gobierno declarara el estado de emergencia en esta zona. Pero la expresión más genuina y progresista de la voluntad de las masas trabajadoras, al margen de las ilusiones electorales que orquesta el capital, se presentaron este año en Turquía.
En efecto, en este país la clase obrera de TEKEL no solo expreso su voluntad por si misma al levantarse contra el capital con manifestaciones huelguísticas laborales y reivindicativas como se están dando en todo el mundo, sino que desafío al gobierno, representante del poder burgués, con una lucha política de varios meses que rebaso las luchas económicas y aisladas. Al respecto de estos hechos, el primer ministro Erdogan declaró: "las manifestaciones de los trabajadores han excedido su objetivo., Hemos hecho todo lo posible por llegar a un acuerdo. Esta situación se ha convertido en una campaña abierta contra el Gobierno, más que en acciones para pedir más derechos laborales". Así mismo, la clase obrera de TEKEL, mostro un método de lucha nuevo al formar un enorme campamento compuesto de tiendas de campaña en el que se albergaban decenas de miles de trabajadores para que la lucha fuera continua las 24 horas del día. Así también, la clase obrera demostró su unidad, autonomía y solidaridad en la lucha, a pesar de ser saboteada no pocas veces por los propios sindicatos. Finalmente, expreso orgullosa, su verdadera soberanía de clase, al margen de las elecciones burguesas, cuando recordó el llamado de Hamdullah Uysal, un proletario que había proclamado y muerto recientemente, diciendo que: ".... todo lo ganado en este combate será una brújula para toda la clase obrera, para los movimientos de clase de hoy y de mañana. Luchar con nosotros es luchar por el futuro....". (Fuente: Artículo adaptado de World Revolution, publicación en Gran Bretaña de la CCI.)
Concluyendo,
Las elecciones burguesas, sean estas municipales, regionales o nacionales en cualquier parte del mundo obedecen a los intereses privados de la clase dominante, de sus colaboradores y del mismo capital. A pesar de que todo lo contrario nos digan la escuela, la iglesia, los medios de comunicación, los gobiernos e incluso los propios sindicatos. Las elecciones, son pues, la farsa política que el capital orquesta a la clase obrera en particular y a las masas trabajadoras en general para mantener su voluntad a raya y conservar de ese modo su dominio sobre la sociedad. Pero a pesar de toda la presente hipocresía electoral de este mundo, otro mundo es posible, libre de este flagelo electoral que condiciona la genuina expresión de las masas trabajadoras a los intereses del capital. Un mundo en el que la expresión de la voluntad será realmente libre ya que tendrá como base, no la urnas electorales, sino al dialogo continuo y permanente para decidir sobre lo que se hace en asambleas y consejos de trabajadores libremente asociados. Este mundo que ya se está abriendo paso a través de las luchas de los trabajadores de todos los países es el comunismo.
Cusco, agosto de 2010
[1] Bloque Marxista de Propaganda (BMP) con sede en Perú.
[4] Véase Revista Internacional no 84, "Huelgas en Francia ¬- Luchar tras los sindicatos lleva a la derrota", /revista-internacional/200703/1777/huelgas-en-francia-luchar-tras-los-sindicatos-lleva-a-la-derrota [146]
Hegel, en algún lugar de su "Fenomenología del Espíritu" decía algo así: el desarrollo de la cosa no está en su resultado sino en su devenir. Y es que efectivamente, las cosas no vienen al mundo como quisiéramos que fueran, es decir, como su idea realizada y acabada como pueda representarse en nuestro pensamiento previamente. Las cosas y las fuerzas que se desarrollan en la naturaleza y en la sociedad no vienen pues terminadas de una vez para siempre sino a través de su desarrollo, o como ustedes mismos lo señalaron cuando comentaron un artículo mío publicado recientemente en vuestra pagina-web, y sea dicho de paso que agradezco, expresando que: "por otro lado las luchas del proletariado no son "puras" ni nacen al mundo perfectamente acabadas y con la consciencia clara de sus "objetivos últimos", esa visión es absolutamente idealista y nociva para la comprensión materialista e histórica de la lucha de clases". En este punto, como verán, estamos pues completamente de acuerdo.
Ahora bien, quería hacer una pequeña aclaración respecto a cuando dicen: "queremos hacer un matiz pues dada su necesaria brevedad nos parece que cuando se mencionan las diversas luchas del proletariado puede darse una injusta impresión de su carácter, en el sentido de generar una sobreestimación de su significación". En este punto estamos también de acuerdo, ya que efectivamente se dio en el referido artículo la apariencia de una sobreestimación de aquellas luchas que ustedes caracterizan como "minúsculas" pero proletarias. Sin embargo, quería aclarar que cuando catalogue a estas luchas como formas a través de las cuales la clase obrera expresaba su voluntad "por sí misma", no me refería a que la clase había expresado su voluntad conscientemente por sí misma, sino más bien instintivamente por sí misma y digo instintiva porque la tendencia de estas luchas estaban enmarcadas en una perspectiva histórica, a pesar de que de ello quiza no estuviesen conscientes los propios trabajadores, de manera general, que lucharon. Si dije pues que dichas luchas obreras eran la expresión de su propia y genuina voluntad era para ponerlas en contraste marcado con aquellas que el capital y sus esbirros orquestan cada vez que se llaman a las urnas "democráticas".
Ahora también, y en relación al punto anterior, cuando decís que: "creemos que el sentido es correcto pues es verdad que el proletariado cuando lucha armado de su solidaridad, unidad y consciencia, se expresa como clase autónoma". No creo que las luchas y/o huelgas que cité en el referido artículo, tales como las huelgas en Tekel (Turquía) o en Chala (Perú), deberian ser consideradas de manera general como conscientes (a pesar de las excepciones), y, para en base a esa aseveración, decir que fueron autónomas. Sino más bien, en cuanto a mi respecta, creo que dichas expresiones "minusculas" fueron espontaneas al igual que las de Grecia como lo enfatice en dicho artículo. Y que para determinar una expresión de lucha de proletarios como autónoma (en su sentido histórico y revolucionario) no deberia de venir de haberla catalogado previamente de consciente, sino mas bien, que la autonomía de la clase en un sentido histórico debiese de ser encuadrada en una tendencia hacia la concientización general. La autonomía revolucionaria del proletariado, en una huelga por ejemplo, no precede pues a su consciencia (histórica) general, en dicha huelga por ejemplo, sino al contrario. Osea, lo que quiero decer es que: La autonomia de la clase en un sentido general precede a la consciencia. Pero si ello es así ¿Cómo determinar entonces la autonomía de la clase si no es por su consciencia? Pues por su tendencia hacia ella, por sus instintos de conscientizacion. ¿Pero entonces, cuándo dicha autonomía instintiva se trasforma en una autonomía consciente? Cuando precisamente las vanguardias de la clase dirijan esas expresiones de la clase que están comenzando a darse ya en todo el mundo y, con lo dichas expresiones se transformarían, se desarrollarían, en expresiones conscientemente autónomas de forma general.
Lo anterior es pues un pequeño comentario a modo de respuesta al suyo y, espero que lo vayan a tomar con reflexion, como yo tome el vuestro en el punto de haber dado la apariencia de sobreestimnar estas luchas "insignificantes" que ya comienzan a agitarse como colosos y gigantes "insignificantes" en todo el mundo.
Fraternalmente
Leóns
"Más que en cualquier otra clase, en la historia de la humanidad, en el proletariado abundan los ejemplos de personajes revolucionarios de gran nobleza, de militantes plenamente dedicados a la causa, de luchadores infatigables, de mártires, de pensadores y de hombres de acción. Esto es debido al hecho de que al revés de lo que sucedía en las anteriores clases revolucionarias en la historia -que luchaban contra las clases reaccionarias pero para sustituir la antigua dominación por la nueva, para someter a la sociedad a una nueva esclavitud y servidumbre que beneficiara a sus egoístas intereses de clases privilegiadas- el proletariado no tiene privilegios que conquistar." ("Las tres L: Lenin, Luxemburgo, Liebknecht". Publicado en L'Etincelle, periódico de la Izquierda Comunista de Francia. 1976)[1]
El movimiento obrero cuenta con tantos militantes ejemplares que no nos es posible rendirles homenaje a todos; hay sin embargo algunos que por encarnar de un modo especial la pasión revolucionaria queremos proclamar aquí su memoria. Son tres de aquellos que vivieron las difíciles pruebas del periodo de contrarrevolución de los años 1920 y 1930 y del que siguió a la Segunda Guerra mundial. Hablamos de León Trotsky, muerto hace 60 años; de Anton Pannekoek, desaparecido hace 50 años, y de Jan Appel, fallecido hace 25 años. A pesar de sus muy diferentes trayectorias, de las divergencias, a veces muy profundas, que mantenían entre ellos y a pesar de sus errores políticos, estos fieros luchadores del proletariado vivieron sincera y exclusivamente para la defensa de los intereses de su clase.
Trotski
Durante la Segunda Guerra mundial, tras una vida militante apasionada y consagrada por completo a la causa de la clase obrera, Trotski murió, como revolucionario y combatiente, asesinado por un golpe de piolet asestado por un agente de la GPU. A pesar de los graves errores políticos, las aportaciones de Trotsky al movimiento obrero son inmensas. Arrestado muchas veces durante su vida, expulsado y exiliado no paró nunca de trabajar por la perspectiva revolucionaria. Orador extraordinario y, desde muy joven, propagandista activo en el periódico socialdemócrata Iskra fue presidente del Soviet de Petrogrado durante la Revolución de 1905. Pese a sus importantes divergencias con Lenin y a su exilio forzoso en Estados Unidos vuelve a Rusia y al Partido Bolchevique en mayo de 1917. Su papel en la Revolución de Octubre será tan determinante como el que jugará en la formación y organización del Ejército Rojo, futura defensa de la Rusia revolucionaria contra los ataques de los ejércitos Blancos contrarrevolucionarios y los aliados, coaligados para masacrar la "peste comunista"[2]. Le tocó no obstante hacer de negociador principal en la Paz de Brest Litovsk con Alemania, en marzo de 1918, que permitió a la población rusa un respiro temporal, aunque fue muy criticado por su participación. Trotski estará, también del lado de Lenin, entre los artífices de la Internacional Comunista, donde será redactor de numerosos textos fundamentales. Su "Historia de la Revolución rusa" es una referencia fundamental para comprender y deducir toda la importancia de este acontecimiento histórico. La herencia literaria de Trotsky, que tanto en el plano político, histórico, cultural o teórico es inmensa, contiene en sí el lema de Marx, que él hizo suyo: "nada de lo que es humano me es extraño". Su trabajo teórico sobre la "Revolución permanente", pese a los errores de análisis que la acompañan (por ejemplo, la necesidad de que el proletariado lleve a cabo la revolución burguesa en los países donde la burguesía es muy débil para vencer por sí misma al feudalismo) será una de las palancas del odio precoz de Stalin hacia él. Y no es extraño: esta teoría contiene la idea de que las revoluciones del siglo XX no pueden conformarse con objetivos burgueses y nacionales y se opone a la teoría del "Socialismo en un solo país" y a la "revolución por etapas", que serán las bases del estalinismo en los años 1920 y 1930.
Trotsky, que solía recordarnos que "la realidad no perdona un solo error a la teoría", defendió en sus últimos años numerosas posiciones oportunistas tales como: la política de entrismo en la socialdemocracia, el frente obrero único, la naturaleza de la URSS, etc. (posiciones que la Izquierda Comunista criticó, con toda razón, en los años 1930) pero él jamás entró en el campo enemigo, el de la burguesía, como los trotskistas hicieron después de su muerte. Respecto a la guerra imperialista, Trotski siempre defendió la posición tradicional del movimiento revolucionario; es decir, la transformación de la guerra imperialista en guerra civil. En el manifiesto llamado "Alarma", de la IV Internacional, que redactó para tomar posición sin ambigüedades y desde el único punto de vista del proletariado revolucionario frente a la guerra imperialista generalizada, se puede leer: "La IV Internacional construye su política no sobre los triunfos militares de los Estados capitalistas sino sobre la transformación de la guerra imperialista en guerra de obreros contra capitalistas para abatir a las clases dirigentes de todos los países por medio de la revolución socialista mundial" ( "Manifiesto de la IV Internacional"; mayo de 1940, página 75. Tomo XXIV de las Obras de Trotsky); algo que los trotskistas olvidarán y traicionaran precisamente en el momento en que se intensifica la guerra mundial imperialista y cuando para la burguesía mundial y particularmente para Stalin era crucial el asesinato de Trotski[3].
Para asentar su poder y desarrollar la política que lo convirtió en el principal artífice de la contrarrevolución, Stalin eliminó primero a numerosos revolucionarios, antiguos bolcheviques, enviándolos a los Campos de Concentración, en especial a los que fueron compañeros de Lenin, los artífices de la Revolución de Octubre. Pero esto no le bastaba, el más peligroso de los bolcheviques, aunque en el extranjero, continuaba siendo Trotski. Stalin en su persecución logra el primer objetivo haciendo asesinar a su hijo León Sedov en 1938 en Paris. Ahora ya es directamente a Trotski a quien es necesario suprimir. Su eliminación iba a ser mucho más significativa que la de otros viejos bolcheviques y miembros de la Izquierda comunista rusa.
Anton Pannekoek
El 28 de abril de 1960 muere A. Pannekoek.
Quien dejaba tras de sí más de cincuenta años de combate por la clase obrera fue, a comienzos del siglo XX, uno de los grandes defensores de los intereses de la lucha proletaria, un luchador comprometido en el combate contra las tendencias revisionistas -cuyo representante más significativo era P. J. Troelstra- en el movimiento obrero holandés y que, junto con Gorter, denunció toda clase de colaboración con las fracciones liberal-progresistas de la burguesía parlamentaria: "Cualquier actitud conciliadora o concesión que nos aproxime a los partidos burgueses o al abandono de nuestras reivindicaciones no son medios válidos para obtener cosa alguna; todo lo contrario. El refuerzo de nuestras organizaciones, en número, conocimiento y conciencia de clase será la manera de que nuestras exigencias aparezcan a los ojos de la burguesía como fuerzas amenazadoras y terroríficas". (Anton Pannekoek y Herman Gorter, "Marxismo y revisionismo". En el Nieuwe Tijd. 1909).
Se traslada a Alemania en 1906, donde impartirá cursos en la escuela del SPD. Los conflictos entre él y la dirección del Partido, particularmente con Kautsky, no tardaron en aparecer, sobre todo a raíz de las divergencias acerca de la acción autónoma de las masas obreras. En 1911 fue el primero de los socialistas, tras Marx, que reconoció la derrota de la Comuna de París, que entendió que la lucha de los obreros contra la dominación capitalista no tenía otra alternativa que la destrucción del Estado burgués: "La lucha del proletariado no es simplemente la lucha contra la burguesía por el poder del Estado; es también una lucha contra el poder del Estado". Cita en: "El Estado y la Revolución": V. I. Lenin.
Al estallar la Guerra mundial de 1914 toma firmemente posición en contra de la traición de los líderes socialdemócratas en la Segunda Internacional. Durante la guerra simpatiza con el ISD de Bremen y el SPD de los Países Bajos (Holanda) publicando artículos en contra de la política de guerra. En una carta a Van Ravensteyn, fechada el 22 de octubre de 1915, explica qué es lo que le ha motivado a aliarse a la iniciativa de la Izquierda de Zimmerwald. Más tarde expresó su solidaridad incondicional con los obreros rusos, que se habían organizado en soviets y tomado el poder en 1917, propagando siempre la necesidad de una revolución mundial. Escribía entonces: "Lo que nosotros, desde hacía tiempo, esperábamos que ocurriese ha sucedido. Los días siete y ocho de noviembre, los obreros y soldados de Petrogrado han derrocado al Gobierno Kerenski. Es probable (...) que esta revolución se extienda a Rusia entera. Un nuevo periodo comienza y no sólo para la Revolución rusa sino para la Revolución proletaria en Europa." (A. Pannekoek: "La revolución rusa III" -NieuweTijd 1917, página 560; "La revolución rusa VIII" -NieuweTijd 1918 p. 125).
Cuando la mayoría excluida del KPD funda en abril de 1920 un nuevo partido, el KAPD, Pannekoek fue el gran inspirador del Programa de esta organización política. En ese Programa se recogían las posiciones más importantes del nuevo periodo. Pannekoek era, al principio de los años 1920, (lo mismo que Rosa Luxemburgo hasta su asesinato en 1919) un defensor, crítico es cierto, encarnizado de la Revolución de octubre. Todo esto, sin embargo, no le impidió finalmente sacar lecciones erróneas de la derrota de la Revolución de octubre de 1917 en Rusia; llegando, al respecto, a la conclusión de que los bolcheviques habían dirigido una revolución burguesa. ¿Por qué? Según él, no solo porque en la Rusia de 1917 todavía subsistían restos de feudalismo y de formas dispersas de producción pequeño burguesas, sino porque Lenin no comprendía la diferencia entre materialismo proletario y materialismo burgués. (Ver: John Harper -alias: Anton Pannekoek-: "Lenin filósofo". 1938)[4].
Para todo revolucionario actual la obra de Pannekoek, a pesar de sus errores ulteriores, continúa siendo una referencia esencial, junto a la de otros comunistas de Izquierda; es un puente entre la agotada Segunda Internacional socialdemócrata y la naciente Tercera Internacional comunista; periodo que va de 1914 a 1919 en el que él nunca dejó de proseguir su trabajo teórico. Como solía repetir: "Nuestro tarea es principalmente una tarea teórica: encontrar e indicar por medio del estudio y la discusión, la mejor vía de acción para la clase obrera." ("Carta de Pannekoek a Castoriadis" en "Socialismo o Barbarie" del 8 de noviembre de 1953).
Jan Appel
El 4 de mayo de 1985, con 95 años, se apagaba la vida de Jan Appel, la última gran figura de la Internacional Comunista. El proletariado no olvidará jamás esta vida; una vida de lucha por la liberación de la humanidad.
La oleada revolucionaria del principio del siglo xx no pudo entonces ir más lejos. Miles de revolucionarios marxistas murieron asesinados en Rusia y en Alemania; algunos incluso se suicidaron. Pero, a pesar de la larga noche de contrarrevolución, Jan Appel continúa fiel al marxismo y a la clase obrera, convencido de que la revolución proletaria había de llegar. Jan Appel se formó y templó en el movimiento revolucionario de Alemania y de Holanda a principios de este siglo. Combatió codo con codo junto a Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, Lenin, Trotsky, Gorter, Pannekoek,... Luchó en la revolución en Alemania, 1919. Fue uno de los que no traicionaron jamás la causa del proletariado. Digno representante de esta masa anónima de generaciones muertas del proletariado, en su lucha histórica siempre renunció a la exaltación de los individuos y la búsqueda de la gloria. Como Marx y Engels, Jan Appel nunca se rindió a la prensa sensacionalista capitalista. Uno más de los tantos valerosos militantes revolucionarios anónimos, producto de la oleada revolucionaria del movimiento obrero de principios del siglo XX, ha dejado huellas que permiten a los revolucionarios actuales reemprender el camino y proseguir su obra. Jan Appel fue capaz de reconocer a quienes, también anónimos, incluso muy minoritarios, continuaron el combate comunista. Por eso, para la CCI fue un orgullo poder acoger a Jan Appel en el Congreso de fundación de la Corriente Comunista Internacional, en París en 1976.
Nacido en 1890 Jan Appel comenzó muy joven a trabajar en los astilleros de Hamburgo (Alemania). Desde 1908 fue un activo miembro del SPD. En los años terribles de la Guerra participó en los debates sobre los nuevos interrogantes que se planteaba la clase obrera: ¿Qué actitud tomar frente a la guerra imperialista? ¿Qué hacer ante las experiencias de la Revolución rusa? Esto le condujo -finales de 1917-principios de 1918- a unirse a los Radicales de izquierda de Hamburgo que habían adoptado una posición clara contra la guerra y por la revolución. Se adhiere al llamamiento de los IKD de Hamburgo, de julio de 1917, que exhortaba a todos los obreros revolucionarios a trabajar por la constitución de un USPD en oposición a la política reformista y oportunista de la mayoría del SPD. Empujado por los combates obreros de 1918, Appel se adherirá también al Spartacus Bund de Rosa Luxemburgo después de la unificación en el KPD(S), donde asumirá las responsabilidades del grupo en el distrito de Hamburgo. Basados en su participación activa en los combates de 1918 y en sus dotes organizativas, los participantes en el Congreso de fundación del KAPD designaron a Appel y a Franz Jung para representarles en Moscú ante la Internacional Comunista, donde debían discutir y negociar sobre la adhesión a la III Internacional y sobre la actitud traidora de la Central del KPD durante la insurrección en el Ruhr. Para llegar a Moscú tuvieron que desviar un buque. Una vez allí mantuvieron debates con Zinoviev, Presidente de la Internacional Comunista, y con Lenin. Basándose en el documento "El izquierdismo, enfermedad infantil del Comunismo" de Lenin, las discusiones fueron largas; refutando las falsas acusaciones de sindicalismo (es decir, de rechazar el papel del partido) y de nacionalismo.
Fueron necesarios varios viajes a Moscú para que el KAPD fuese admitido como organización simpatizante de la Internacional y poder así participar en el III Congreso, en 1921.
Appel fue siempre muy activo donde quiera que fuese enviado por el KAPD o el AAUD; aceptó ser responsable de la revista semanal Der Klasenkampf del AAU en la zona del Ruhr, donde permaneció hasta noviembre de 1923.
En el III Congreso de la Internacional Comunista, 1921, Appel, Meyer, Schwab y Reichenbach, fueron delegados para llevar las últimas negociaciones, en nombre del KPD, contra el oportunismo creciente en el seno de la IC. Intentan en vano formar una oposición de izquierdas con los delegados de Bulgaria, de Hungría, de Luxemburgo, de México, de España, de Gran Bretaña, de Bélgica y de los Estados Unidos. Con firmeza, ignorando los sarcasmos de de los delegados bolcheviques o los del KPD, Jan Appel -con el pseudónimo Hempel- al final del III Congreso se pronuncia sobre tres planteamientos esenciales para la revolución mundial actual; recordamos sus palabras: "Los camaradas rusos no son superhombres, necesitan un contrapeso y este contrapeso debe ser una tercera Internacional que liquide toda táctica de compromiso, parlamentarismo y viejos sindicatos." Hasta su muerte física Jan Appel estuvo convencido de que "La lucha de clases es lo único verdaderamente importante.". Nosotros continuamos su combate.
MW
[1] Ver: "Lenin, Luxemburg, Liebknecht: el proletariado..." en Acción Proletaria nº 205. Ene/mar 2009. Ver /accion-proletaria/200902/2475/accion-proletaria-n-205-15-de-enero-15-de-marzo [147]
[2] Las dificultades enormes a las que tenían que hacer frente el Partido bolchevique y las masas trabajadoras, a nivel económico y militar, fueron utilizadas para justificar errores graves: la masacre de los trabajadores insurgentes en Kronstadt en 1921 y la ofensiva militar contra el movimiento de Makhno en Ucrania. Trotski no formó parte de aquellos que, en el partido Bolchevique, se opusieron correctamente a estos errores; de hecho, fue uno de los principales artífices de estos actos de represión.
[3] Robert Coulondre, embajador de Francia en el Tercer Reich, proporciona un testimonio elocuente sobre esto en la descripción de su reunión con Hitler, antes del estallido de la segunda guerra mundial. Hitler se jactaba del pacto que acababa de firmar con Stalin. Fanfarroneaba en torno a grandiosos triunfos militares. El embajador francés le habla, en un intento de hacerlo entrar en razón, de la posibilidad de tumultos sociales, del riesgo de revolución que causaría una guerra larga y mortífera, que acabaría destruyendo a todos los gobiernos beligerantes: "Usted piensa en sí mismo como el vencedor, pero ¿ha pensado Usted en otra posibilidad, en que el vencedor fuese Trotski?".
[4] Ver en Revista Internacional nº 27 Crítica de Lenin Filósofo de Pannekoek https://es.internationalism.org/node/2326 [148]
En este caso las tomas de posición vienen de grupos y núcleos de Sudamérica: Oposición Obrera de Brasil, el Grupo de Esclarecimiento Comunista de Perú y el Núcleo de Discusión internacionalista de Ecuador y ahora tenemos que añadir la de la LECO de Costa Rica y la de GLP de Perú. En diferentes lugares la burguesía ha tratado, o bien de ocultar este movimiento, o de presentarlo como una expresión particular de la "vitalidad democrática" de la población francesa, o de la "combatividad sindical". Sin embargo estas tomas de posición identifican claramente en las luchas en Francia una expresión de la lucha del proletariado internacional, de sus esfuerzos por darse una perspectiva, por reflexionar, por buscar la unidad.
En particular destacan la presencia de minorías, entre las que se cuenta la CCI, que han tratado de impulsar un combate por tomar la lucha a cargo frente al sabotaje sindical, por organizar asambleas abiertas a todos los sectores. Estas iniciativas coinciden con la preocupación de minorías en todo el mundo, como han puesto de manifiesto las experiencias en Grecia o Turquía.
CCI
Publicamos a continuación una toma de posición de Oposición Obrera (más conocida con el nombre de OPOP, una organización revolucionaria de Brasil) sobre las luchas en Francia, cuyo gran mérito es haber percibido la significación de estas luchas (el rechazo del proletariado a someterse a la lógica del capital), y su importancia, no sólo por la masividad, sino por la búsqueda, aunque minoritaria, indudable, de la toma a cargo de la organización de la lucha por los obreros, en particular frente a todas las formas de sabotaje sindical. En fin, con toda la razón, esta toma de posición pone de relieve la importancia de esta experiencia para el futuro y para todo el proletariado mundial. Para termnar, hay que señalar que esta nota de apoyo se ha hecho en un momento en que no se podía captar "de lejos" que la dinámica del movimiento se invertía.
CCI
Somos de Oposición Obrera, una organización de trabajadores en Brasil, y con esta nota queremos solidarizarnos con la lucha de la población trabajadora de Francia. La lucha actual es un combate de los asalariados franceses, de los estudiantes, de los desempleados, del joven que llega al mercado de trabajo, de los jubilados, etc. Mucho más que una lucha contra la reforma de las pensiones es una demostración de la resistencia de los trabajadores de todo el mundo contra el ataque a nuestros derechos, es una demostración de fuerza y de coraje para mostrar a los gobiernos y a los patrones que no podemos consentir la degradación de nuestras condiciones de vida.
Actualmente producimos mucho más que en el pasado, generamos una riqueza aún mayor que antes y no podemos dejarnos engañar con el discurso de que debemos trabajar durante más tiempo porque no tienen para pagarnos. Más años trabajando significa menos empleos disponibles para los jóvenes que están entrando en el mercado de trabajo, significa aumentar la cantidad de desempleados para ahora y para el futuro. La importancia de esta lucha viene del hecho fundamental de que no podemos tolerar eso.
A pesar de toda la violencia con que el Estado francés ha reprimido el movimiento hasta ahora, a pesar de toda la manipulación patrocinada por la intersindical con sus sindicatos colaboracionistas, queremos expresar desde Brasil una gran alegría porque el movimiento continua fuerte y crece la movilización. También percibimos con mucha alegría que, a pesar de toda la manipulación de los media en Francia y en todo el mundo, este nuevo movimiento de lucha de los trabajadores franceses continua recibiendo al apoyo de la población en Francia.
Es importante politizar este movimiento. Son muy importantes las reuniones y discusiones en asambleas generales después de la realización de actos masivos. Es importante discutir la dirección del movimiento, promover la solidaridad entre los diferentes sectores, entre generaciones, luchar contra la miseria que tratan de imponer a los trabajadores del mundo, contra la precariedad que nos persigue en todos los rincones del planeta, contra la explotación a que nos someten de manera creciente.
Sobre todo es importante tomar conciencia de que esos ataques masivos a los que se confrontan los trabajadores del mundo entero forman parte de una política del capital para salvar su Estado, sus empresas, su sistema capitalista. Son la crisis del capitalismo y el creciente endeudamiento de los estados lo que reclama las medidas draconianas que quieren imponernos. A partir de ahí se comprende la agravación del desempleo, la rebaja de los salarios, la precariedad creciente de los empleos de los jóvenes. Retrasar la jubilación y prolongar los años de trabajo sólo agravará todas esas condiciones.
La agudización de las contradicciones entre la burguesía y el proletariado que se extienden a los padres y los hijos de esa población explotada, sólo muestra que la confrontación va a ir en aumento de aquí en adelante. Nosotros, trabajadores del mundo, tenemos que tomar ejemplo de los trabajadores franceses que intentan una y otra vez "tomar las luchas en sus propias manos". Reaccionar a los ataques nos hace respetables. Buscar dar una dirección a los movimientos significa también rechazar que nos transformen en masa de maniobra en manos de los sindicatos y políticos profesionales.
No nos engañemos, después vendrán otros ataques. La fuerza de nuestra resistencia ahora puede tener como inspiración la fuerza de resistencia del proletariado francés. Tenemos que reaccionar y debemos reaccionar. Tenemos que saber desarrollar y conducir la lucha. Tenemos que responder a esos ataques contra nuestras vidas, no sólo para detener la ofensiva del momento, sino para mostrar didácticamente que no vamos a tolerar en absoluto el ataque a nuestras conquistas históricas, a nuestros empleos, a nuestros salarios, a nuestras jubilaciones.
Cierto que muchos de nuestros problemas no se resolverán en el marco de la sociedad capitalista y nuestra perspectiva tiene que ser siempre la de su superación. Pero mientras eso no ocurra, tratemos de defender nuestras vidas, a nuestros hijos, nuestro futuro y el de las nuevas generaciones. Saludemos pues una vez más la lucha del proletariado francés, que es la lucha del proletariado mundial.
Oposición Obrera (Brasil)
26 de Octubre de 2010
Estimados compañeros:
Saludamos la intervención que están teniendo dentro de las protestas en Francia. Nos parece sumamente importante el momento de despertar que el proletariado está teniendo en los últimos años y principalmente en estos últimos meses.
En lo referente a Francia, hemos comprobado que no importa si el gobierno sea de Derecha o Izquierda, el proletariado no depende del color del gobierno. Los gobiernos del Estado burgués no contribuyen a agudizar o frenar la lucha del proletariado. Lo decimos porque hace algunas semanas se llevaron a cabo elecciones municipales en estas tierras, y como era de esperar, todos los grupos de izquierda apoyaban a tal o cual candidato, dando su fundamento de por qué tal o cual contribuirían a generar un proceso revolucionario. Nosotros compañeros sabemos bien que la lucha revolucionaria internacional de nuestra clase es debido a su forma de existencia, a su condición de esclavización asalariada dentro del sistema.
Huelgas, protestas, paros, movilizaciones masivas, esta es la marcha que el proletariado a emprendido a nivel mundial y con mucha más clara presencia en Europa y Asia. Ahora bien, sabemos que todavía es un proceso de despertar, un proceso en el cual el proletariado está volviendo a tener confianza en sí mismo, en que se deja atrás al papá sindicato que siempre se autoproclama la mamá protectora de nuestra clase. Por eso la intervención de los comunistas no puede faltar en esta ocasión, no somos los que inventaremos las huelgas, no somos los que obligaremos a una asamblea general, esto es propio de la maduración de nuestra clase. Pero si vamos a intervenir para dejar claro el norte, para plantear los principios comunistas y como parte de nuestra clase participar de su lucha, sacando lecciones y contribuyendo al rico debate que se lleva en los diversos países donde las luchas han tomado una magnitud de reivindicación proletaria.
Compañeros esta época que llega será importante para nuestra clase, ¡la historia nos da la razón, los sindicatos agonizan cada vez que el proletariado rompe con las cadenas de dependencia hacia ellos, cada vez que se da cuenta que ellos son los que se movilizan, que ellos son los que deben decidir en una huelga, que la confianza, el respeto, el debate con los demás hermanos de clase es la única vía para avanzar en sus reivindicaciones.
Sigan adelante camaradas, esto ayuda muchísimo a las minorías aquí en Latinoamérica, que siempre hemos hablado de las huelgas de masas, de las asambleas abiertas en nuestras reuniones, pero que ahora ellas viven, se desarrollan, y crecen más que nunca.
Avancemos al comunismo compañeros... Adelante!
G.E.C.
Queridos Camaradas.
El día 23 de octubre del 2010, con la presencia de los compañeros delegados de la CCI que visitaron Ecuador, recibimos el informe sobre la situación de los enfrentamientos de clases que se vienen desarrollando en Francia en el marco de los planes de austeridad que la burguesía francesa trata de imponer como único camino para seguir extrayendo de la sangre de los trabajadores más plusvalía y de esa manera dizque salir de la podredumbre de sus propios actos.
La descomposición del Sistema Capitalista está llevando profundos desordenes y resquebrajamientos en todo el sistema, y en la vida cotidiana se expresa de manera lacerante contra la dignidad humana, incluso la burguesía es víctima de sus propios actos descabellados; la imposibilidad de realizar el ciclo económico como en el pasado la lleva a sumergirse en un laberinto de graves consecuencia para toda la humanidad. El endeudamiento está al orden del día como supuesto mecanismo anti-inflamatorio para disminuir la presión que ejercen las fuerzas "infernales" de un proletariado que poco a poco va despertando que no podrán controlar; en este delirio desesperante la burguesía recurre a su aparato de opresión que es el estado; además de ser su arma de legitimación de la explotación es con el que quieren perpetuar la decadencia en todas partes del mundo. Los estados hiper endeudados y con un síntoma de no poder recuperarse económicamente hace que pensemos que la violencia contra nuestra clase será la característica más sobresaliente de ésta última etapa del sistema capitalista; es así que los planes de austeridad no son otra cosa que la continuidad de los ataques de la burguesía contra el proletariado mundial que cada vez se recrudecerán más. Frente a esto, nuestra clase ha empezado a responder, y lo seguirá haciendo hasta que poco a poco irá dándose cuenta que no hay salidas con el capitalismo.
Como bien lo señalan ustedes, es un ataque generalizado que afecta a muchos sectores interprofesionales, públicos y privados. El golpe a las pensiones, y elevación de los años para jubilarse ha hecho que se sumen sectores de trabajadores de diferentes oficios, y algo importante que señalan es la presencia de jóvenes que lo hacen por solidaridad y también porque el futuro se les presenta incierto. Si bien es cierto que los ataques de la burguesía empiezan a ser despiadados, también es verdad que la solidaridad ha empezado a emerger de a poco entre el proletariado. Ejemplo de esto vemos desde las revueltas por el CPE en el 2 006, como la lucha de textileros y harineros en Egipto por el mismo año; en España con los trabajadores metalúrgicos de Vigo. Este tenue resplandor toma cuerpo efectivo en la medida en que se agudizan las luchas de clase; los ataques por parte de la burguesía se incrementa como lo demuestran las huelgas salvajes de los obreros de Lindsey en Inglaterra que mostró en extensión y profundidad lo que provoca la unidad, la solidaridad y el intento de desmarcarse de los sindicatos, echando abajo las mañosas manipulaciones de éstos instrumentos al servicio del estado; es verdad, por el momento las luchas proletarias les toca visualizar al enemigo que lo tiene cerca en la figura de los sindicatos, esperamos que pronto nuestra clase logre echar mano sobre estas expresiones de podredumbre y se erija con la organización independiente, para eso, seguro que vuestra actuación tendrá que ser ardua, meticulosa y perseverante cosa que creemos que así lo están haciendo por el informe que colectivamente nos enterarnos.
Por todos lados vemos cómo la clase lucha por salirse del círculo embriagador de los sindicatos, sin embargo, no será tan fácil que digamos; en Grecia a fines del 2 008 ya vimos ese forcejeo; en Turquía inicios de 2 010 de igual manera. Estos órganos del estado burgués, lejos de desaparecer, por el momento parecen debilitados y cuestionados, sin embargo, es de esperarse que comiencen a mutar, con discursos de unidad y de inter-todo para hacer creer que son una expresión de la clase, eso es lo que vuestro informe nos comparte, cosa que es previsible en nuestro medio también.
Es muy valioso las lecciones que vosotros sacáis en vuestra intervención dentro de las luchas desarrolladas en Francia y las dan a conocer al conjunto de la clase; cuyo balance nos permite reconocer que los sindicatos están debilitados mas no están liquidados. La percepción en estas tierras es que los sindicatos brillan por su ausencia, por acá la burguesía no los necesita "todavía". En las luchas que se han desarrollado como la de los trabajadores del Ingenio Azucarero "ECU" (antiguo AZTRA), la burguesía ha actuado directamente a través de sus órganos represivos; el caso de los trabajadores de la llantera "ERCO" establecida en el austro ecuatoriano, la presencia del sindicato no ha sido mayormente significativo, la propia dinámica del conflicto empujada al aislamiento ante la carencia de referentes en el medio político, ante la misma conducta del sindicalismo de minimizar el conflicto y dejarlo al vaivén de los abogados, de los dirigentes de la huelga y los representantes de la patronal, han hecho superflua la intervención despiadadas de los sindicatos con todo su arsenal de divisiones y mistificaciones.
Este debilitamiento de todo la estructura del Estado burgués ha ido acompañado de un cambio de aptitud por parte de la clase proletaria; en esto coincidimos plenamente, estuvimos de acuerdo con vuestro análisis cuando, cuando sostienen que desde el 2 003 se abría un nuevo periodo de enfrentamientos y que este estaría marcado por la profundidad de las contradicciones y por la relación de fuerzas entre las clases en pugna; es acertado esas conclusiones a la luz de los hechos y que a partir del 2 006 se ha venido cuajando subterráneamente un cambio en la mentalidad de la clase, ya hemos repasado algunas luchas significativas en donde hemos visto cómo el proletariado intenta salirse del redil del sindicalismo, el nacionalismo, las mistificaciones generacionales, por ramas de trabajo, profesionistas, etc.; es indudable que asistimos a un momento incipiente en que el proletariado se va acercando con aquellos valores que lo convierten en la clase histórica que nos conducirá a dar el gran salto hacia la sociedad humana.
Este cambio en el espíritu, en el ánimo del proletariado se vive por otro lado con la aparición de minorías en búsqueda hacia posiciones políticas de clase, pequeños grupos que se van planteando otros momentos en la lucha de clases, particularmente en el sendero a seguir, las formas de lucha, las formas de organizarse la clase, el partido, el comunismos, etc.; este fenómeno en esta parte del planeta se vive con mayor ímpetu, y sabemos que es natural estos brotes de núcleos en búsqueda por cuanto se dan en momentos en que comienza a crecer la cresta de una gran ola de enfrentamientos de clases, a más de que gracias al trabajo soterrado de las organizaciones del medio político proletario que no han abandonado el método, la fidelidad con la lucha del proletariado y la continuidad con los principios y el programa del proletariado asimilados por la CCI. Fiel con la tradición proletaria de la izquierda comunista desde su tránsito después de dar las últimas batallas dentro de la III Internacional hasta el corte que se dio en 1947 para volver a ser levantada la bandera roja del proletariado por las minorías que en 1975 forjaron la CCI como exigencia de la historia de la lucha de clases; ustedes han dado muestra de manifiesta consecuencia hacia la causa del proletariado.
Camaradas de corazón os decimos que vuestra intervención en esta lucha es vital para todos los que nos reclamamos herederos de dicha tradición, de dicho legado, del compromiso histórico con nuestra clase, con su programa histórico, con los ideales del comunismo. Les animamos a continuar con vuestro compromiso histórico y que desde este rincón del planeta tenéis camaradas que estarán dispuestos a tomar la posta cuando la historia de la lucha de clases así nos exija.
Fraternalmente,
NUCLEO DE DISCUSION INTERNAIONALISTA EN ECUADOR
NDIE
Ecuador, Noviembre 2 010
Los trabajadores en Francia unidos con estudiantes enfrentan los planes de austeridad, en su caso contra el recorte de los planes de pensiones, dando un ejemplo de que sólo la clase obrera podrá enfrentar la descarga de la crisis que pretende generar la burguesía sobre los bolsillos de los trabajadores y explotados.
Los sindicatos aparecen como los promotores de esta lucha, según reporten los medios burgueses con quienes están aliados por medio de la defensa del estado. Pero en realidad los sindicatos solo tratan de liberar la presión creciente en los explotados de forma que puedan controlarlo como siempre lo han sabido hacer.
Los sindicatos nunca van a permitir que continúe esta extensión y se vea no sólo como una lucha contra la ley de pensiones, sino que pueda ir abarcando otras demandas que afectan a la clase y así ir desarrollando una conciencia de lucha contra el capitalismo. Por el contrario podemos afirmar que ineludiblemente el papel de estos es frenar la amplitud del movimiento y conducirlo a luchas legales sectoriales.
Hay que aplaudir la gesta entusiasta de los trabajadores y estudiantes en Francia que debe servir de chispa para los trabajadores en el resto del mundo particularmente en el resto de Europa, como ejemplo del camino que puede tomar el proletariado ante los planes paliativos de la crisis del capitalismo que hoy se ven como planes de austeridad. Ya los planes de austeridad han empezado a aplicarse como consecuencia del último embate de la crisis en el 2009, así se ha visto con fuertes medidas contra la clase obrera en España, Grecia, ahora en Francia y en el resto del mundo; lo que es sólo una muestra del período que se desarrolla en la historia. Un capitalismo cada vez mas acorralado por su propia contradicción y la clase obrera dando muestras de despertar poco a poco, retomando su confianza y debatiendo para sacar sus lecciones y logran dar pasos importantes que puedan mantener las fuerzas del proletariado mundial cada vez más fuertes para la conclusión de su papel revolucionario con la destrucción del descompuesto y cada vez más corroído capitalismo.
Desde antes de la crisis del 2009 la clase obrera mundial dio luchas ejemplares, ahora deberá retomar ese camino con más fuerza ante una situación cada vez más acorralante, deberá buscar la extensión de la lucha a otros sectores de la clase obrera, así como lo han hecho los estudiantes en Francia identificándose con el conjunto del proletariado.
LECO Noviembre 2010
La clase obrera sigue dando lecciones de vida y de lucha por todo el mundo. Así lo demuestra en Francia Hoy en día. Venimos presenciando el más brutal ataque a las condiciones de vida de la clase obrera en Francia, medidas que se traducen en las reformas de las pensiones. Todo esto es reflejo de una realidad que hace aguas por todas partes: la agudización de la crisis económica mundial. Es una realidad que no solo aplasta a la clase obrera en Francia, sino la de todas las regiones del planeta.
La combatividad de toda la clase obrera a nivel mundial se pone a prueba hoy en día, más que nunca, con más demostración de cólera y descontento, con más rechazo ante lo que le toca vivir. Todo esto, como elementos que afirman el camino para sus próximas luchas. La crisis no empuja inmediatamente a la clase obrera a pelear, no hay una relación de causa y efecto. Pero cada golpe que de la crisis, hace reflexionar y tomar conciencia a la clase trabajadora de que este sistema, es un sistema agónico y que cualquier medida que se aplique para salir de esta crisis, serán medidas contra SUS CONDICIONES DE VIDA.
Para esto la clase obrera debe considerar dos situaciones en sus próximos enfrentamientos:
El control sindical: el sindicalismo bajo todas sus formas y colores representan la cárcel para las iniciativas y las luchas de los trabajadores. Los sindicatos boicotean las luchas obreras ¿Por qué? Por que defienden los intereses de la Burguesía, ya que los sindicatos son parte del Estado. Las maniobras de los sindicatos solo contribuyen a la confusión, aislamiento y desgaste de todas las iniciativas y luchas de la clase a nivel mundial.
El aparato de izquierda del capital: Que no es otra cosa, que la continuación de la primera, viene con toda su carga de mierda: Partidos de izquierda, Frentismo, Democracia, institucionalidad Jurídica, etc.
Los acontecimientos del movimiento en Francia una vez más, así lo señalan, los sindicatos saben mover sus fichas: saben anular la potencialidad proletaria. Por eso el rechazo de los trabajadores en Francia, también debe ser no solo contra las medidas impuestas en las reformas de las pensiones, sino también contra todo aquello, que garantiza el éxito de esas medidas: Los sindicatos y todo el aparato de izquierda del capital.
Las próximas luchas tienen que darse fuera de las trampas del sindicalismo y el izquierdismo que la Burguesía pone a la clase obrera llevándola al fracaso. Es cierto que la clase obrera sufre de una AUSENCIA de confianza en sí misma, pero solo sus próximas luchas determinaran si pueden superar tal dificultad. En la medida que la clase obrera recupere su confianza en sí misma, también recuperara su visión política, eso le dará fuerza para dar golpes cada vez más acertados.
La agudización de la crisis del sistema capitalista hará que el proletariado reconozca cada día más en acabar con este sistema Inhumano.
La lucha de clases enmarca la extensión de la luchas de la clase obrera en el mundo entero, en las lecciones que deja, en las experiencias que vive. Recuperar su práctica en sus luchas implica luchar fuera del control y contra cualquier sindicato, organizándose de forma colectiva en Asambleas Generales autónomas y soberanas. Los ataques que da la Burguesía contra la clase obrera a nivel mundial, cada vez serán más evidentes, por ello deberá recuperar su confianza en sí misma y demostrar su capacidad histórica como clase, en sus luchas futuras.
"El Error es un momento de la Verdad!"
¡Adelante proletarios de Francia y del mundo!
¡Proletarios de todos los países unidos!
6-11-2010
GLP
Diferentes compañeros nos han hecho llegar informaciones sobre el asesinato vil de un joven obrero de los ferrocarriles en lucha, perpetrado por una banda armada de los Sindicatos, conchabado con el Gobierno Kirchner que ha adoptado la táctica, como subraya uno de los textos que publicamos a continuación, de subcontratar la represión a las bandas sindicales -en la terminología argentina "patotas".
Hoy, mientras con su deceso, Kirchner es elevado por todas las fuerzas políticas de la burguesía a la categoría de "gran estadista", estos hechos nos proporcionan enseñanzas muy clarificadoras:
1º El cinismo y la hipocresía infinitas de los políticos democráticos que no dudan en poner en segundo plano a las fuerzas represivas del Estado en el ejercicio de la represión contra las luchas de la clase obrera. Subcontratan la represión en bandas armadas sindicales. Conviene aclarar que no es ninguna novedad. En la Rusia zarista, la policía "delegaba" tareas represivas contra los obreros y los militantes revolucionarios en las Centurias Negras, bandas de criminales que reagrupaban la escoria de la sociedad. Igualmente, en enero de 1919 frente a la insurrección de los obreros berlineses, el Partido Socialdemócrata alemán, al no poder contar con los soldados y hasta con un sector de la policía, organizó los Cuerpos Francos, bandas armadas encargadas de reprimir a los obreros. En esa inmundicia militaron muchos de los que luego serían jerarcas muy altos del régimen nazi.
2º Los sindicatos muestran con esta colaboración con el partido en el poder que son una organización del Estado que participa en la represión de las luchas y que colabora descaradamente con las fuerzas de represión.
3º La necesidad de la solidaridad con las víctimas de la represión capitalista. Son compañeros que, más allá de su militancia en tal o cual organización, han sido asesinados por las fuerzas del Capital cuando estaban comprometidos en una lucha por intereses de clase.
Publicamos a continuación 3 documentos referidos a estos hechos: el primero es de un compañero simpatizante de la CCI que está en proceso de reflexión sobre el trotskismo. El segundo es de un grupo anarquista de Rosario -Argentina- y el tercero es de un documento al que hace referencia el grupo anterior.
Más allá de las matizaciones que podamos hacer sobre algunas apreciaciones políticas, publicamos estos documentos por la información que proporcionan y el compromiso con la lucha de clases que expresan.
Carta de un simpatizante de la CCI
En el mediodía del miércoles 20 de octubre, la emboscada criminal de una patota sindical terminó con la vida de Mariano Ferreyra, militante trotskista del Partido Obrero.
Otra compañera del PO, Elsa Rodríguez, y varios trabajadores ferroviarios siguen internados en grave estado.
Las balas asesinas defendían el negociado infame de la tercerización, que une a los empresarios amigos del gobierno de los Kirchner, y al sindicato de la Unión Ferroviaria.
Con el dinero de los subsidios, los concesionarios del tren, pagan contratos millonarios a "empresas" que les pertenecen a ellos mismos.
El sindicato del dirigente "Pedraza" es comisionista de este negocio.
"Habrá que encontrar a los responsables", dijo la Presidenta, luego de dedicar el acto en Parque Norte a la falta de sabor de las frutillas grandes -siete horas después de los asesinatos.
Pero los testimonios y videos acusan a la patota ferroviaria sin sombra de dudas.
Esos mismos videos testimonian que la policía liberó la zona donde la patota ejecutó su emboscada.
"Habrá que investigar", dijo el gobierno que reivindica a la Juventud Sindical Peronista, el brazo armado sindical en los años ‘70.
El gobierno reiteró que "no reprime", pero ¿no estamos acaso ante la tercerización de la represión por medio de patotas, como ya ocurrió en el Hospital Francés, o como pasa en el metro de Buenos Aires por parte del sindicato de la UTA (Unión tranviarios del automotor)?
Mariano militaba desde los catorce años; quería su puesto en la clase obrera con su oficio de tornero, pero, sobre todo, desarrollando las organizaciones de la juventud; se puso a luchar codo a codo por la organización obrera sobre bases clasistas, nada menos que en la ciudad de Avellaneda.
Mariano es el mejor ejemplar humano de la juventud que se pone de pie en el mundo entero.
Todos los luchadores conscientes somos Mariano.
¡Asesinos! [150]
Como si no les bastará con vivir de la sangre y el sudor de los trabajadores, un muerto y heridos graves es el saldo de la acción de una patota sindical, esta vez de la Unión Ferroviaria, con barrabravas incluidos. Mariano Ferreyra asesinado de un balazo y Elsa Rodríguez, con un tiro en la cabeza se debate entre la vida y la muerte, entre otros manifestantes heridos.
Amparados por la Policía Federal y el gobierno de turno, que seguramente nos vendrán a decir que unirán fuerzas "para encontrar al culpable", es decir algún chivo expiatorio para lavarse la cara y seguir para que todo siga igual, esa fue siempre su política, ¡eso es la política!
Por si hacía falta, el Miércoles 20 de Octubre de 2010 en Buenos Aires queda expuesto lo que es este entramado de muerte que llaman sociedad, el mismo que asesina por "gatillo fácil" en los barrios, el mismo que permite y alienta la trata de personas, el mismo que mata de hambre y de desesperación, y rápida o lentamente en los trabajos.
Estos sucesos no son extraordinarios, ni la demencia de algún personaje sindical, politiquero o policial, estas son las consecuencias lógicas de este sistema que atenta contra la vida: asesinando a Mariano, o hace años a Dario y a Maxi, a Carlos Fuentealba y todos los "sin nombre" que mueren día a día, como el albañil aplastado por una pared en la zona sur de Rosario este mismo Miércoles.
Estamos cada vez más empujados a escoger entre seguir con esta inmundicia o luchar para cambiarlo todo.
Grupo Anarquistas Rosario, Octubre de 2010.
www.grupoanarquistasrosario.blogspot.com [151]
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Manifestación en Rosario, este Jueves a las 17 hs desde Plaza San Martín a Plaza 25 de Mayo
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Adjuntamos tambien el comunicado de Correpi:
MARIANO FERREYRA, ASESINADO POR LA REPRESIÓN "TERCERIZADA" DEL GOBIERNO DE LOS KIRCHNER [152]
MARIANO FERREYRA, ASESINADO POR LA REPRESIÓN "TERCERIZADA" DEL GOBIERNO DE LOS KIRCHNER
Así como los empresarios usan la tercerización del trabajo para profundizar la explotación, el gobierno terceriza la represión, para hacerla más eficaz y con menos costo político que cuando directamente manda sus policías y gendarmes.
Las balas de la patota de la Unión Ferroviaria se descargaron sobre los trabajadores ferroviarios tercerizados, movilizados en reclamo por su reincorporación, mientras la policía liberaba la zona para que la fuerza de choque de la burocracia sindical operara con total seguridad, y con las espaldas bien cubiertas.
Varios compañeros resultaron heridos. Mariano Ferreyra, estudiante de 23 años del CBC de Avellaneda y militante del Partido Obrero, recibió un disparo en el abdomen que causó su muerte. Otro proyectil impactó en la nuca de Elsa Rodríguez, de 56 años de edad, también militante del PO. La compañera, en gravísimo estado, lucha por su vida en el Hospital Argerich.
Así como los empresarios usan la tercerización del trabajo para profundizar la explotación, el gobierno terceriza la represión, para hacerla más eficaz y con menos costo político que cuando directamente manda sus policías y gendarmes.
Desde 2003, hemos visto con frecuencia creciente cómo el gobierno peronista de los Kirchner delega la represión en patotas de la burocracia sindical para amedrentar a los trabajadores. Como con los docentes, los estudiantes, los trabajadores del subte, del hospital Francés y del Garrahan, por poner unos pocos ejemplos, esta modalidad represiva permite al gobierno "lavarse las manos", porque no es el aparato represivo formal el que ataca a los trabajadores, y también sirve para deslegitimar las luchas, con el aporte de los medios que titulan "interna entre gremios".
Así, con la intervención mancomunada de las empresas, la burocracia sindical y el gobierno, siguen queriendo disciplinar a los trabajadores organizados.
Con el asesinato de Mariano, suman siete los muertos por la represión en marchas o manifestaciones durante el gobierno de los Kirchner. Mariano Ferreyra suma su nombre a la lista que se iniciara en Jujuy, durante una movilización contra la tortura, con Luis Cuéllar, en 2003, y que continuó con Carlos Fuentealba (docente, Neuquén, 2007); Juan Carlos Erazo (trabajador del ajo, Mendoza, 2008), Facundo Vargas (Talar de Pacheco, 2010), Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas (Bariloche, 2010), los tres últimos en manifestaciones contra el gatillo fácil policial.
Sin olvidar que, con otra variante represiva, la que se descarga de modo preventivo sobre la clase trabajadora no organizada, a través del gatillo fácil y la tortura, nos matan un joven por día.
CORREPI convoca a movilizarnos repudio de este nuevo asesinato, marchando desde Corrientes y Callao a Plaza de Mayo hoy a las 17:00.
¡CONTRA LA REPRESIÓN, ORGANIZACIÓN Y LUCHA!
Publicamos aquí, con cierto retraso, una toma de posición de los Comunistas Integrales sobre los acontecimientos del 30 de septiembre en Ecuador, que fueron presentados como una tentativa de golpe de Estado "reaccionario" contra el gobierno "socialista del siglo XXI" de Correa.
El texto defiende firmemente una posición de clase, denunciando los hechos como un enfrentamiento entre fracciones burguesas y llamando al proletariado a no dejarse arrastrar como carne de cañón en estas peleas ajenas a su terreno de clase. También hace una denuncia de la democracia como expresión de la dictadura del Estado burgués y defiende la lucha obrera y la perspectiva revolucionaria. Saludamos pues, la edición y la distribución de este texto, que permitió que en los momentos de confusión pudiese hacerse escuchar una voz proletaria, una referencia para la reflexión.
Sin embargo, nos ha llamado la atención el análisis de los compañeros según el cual estaríamos respecto a la lucha de clases en una situación de contra-revolución. El texto plantea: «... porque aún vivimos tiempos de contrarrevolución, es decir, tiempos donde el capitalismo mantiene la ofensiva contra la amenaza de insurrección proletaria y revolución social, mediante medidas de todo tipo (económicas, políticas, ideológicas, represivas), y en especial, mediante enemigos camuflados o gobiernos "de izquierda" como el de Correa. Son tiempos en los que la tónica está dada precisamente por este tipo de contradicciones secundarias o conflictos entre fracciones de la clase dominante, mientras que el proletariado en tanto sujeto revolucionario brilla por su ausencia, o es utilizado como masa de maniobra y carne de cañón por estas fracciones de la burguesía (13 muertos y más de 150 heridos hubo ese día), o es el pasivo espectador de este repugnante show político-militar-mediático. »
No vamos a exponer aquí nuestra posición sobre la situación actual de la lucha de clases y el periodo histórico, que los lectores pueden consultar en nuestra prensa[1]. Simplemente seguiremos la argumentación que lleva a los "comunistas integrales" a estas conclusiones con el ánimo de tratar de comprender y confrontar los análisis con las expresiones de la lucha de clases.
¿Porqué "vivimos tiempos de contra-revolución"?
«...el problema principal desde el punto de vista revolucionario es que nuestra clase actualmente no existe como clase para sí misma, como movimiento revolucionario real que lucha por suprimir de raíz la sociedad capitalista de clases en su totalidad y, con ello, suprimirse a sí misma como clase social para devenir comunidad humana real. Existe como mansa clase trabajadora para el capital, o como esa histórica criatura del Estado que es "el pueblo". Peor aún, existe prácticamente ¡como masa ciudadana!, tal como se pudo observar el 30 de septiembre, pues la gente lanzada a las calles aquel día se dejó manipular como si fuesen peones de ajedrez o soldaditos de plomo, apoyando a bandos enemigos de nuestra clase... no existe un proletariado visible en lucha contra el capital, un proletariado autónomo y antagónico, revolucionario, ya que "el proletariado es revolucionario o no es nada" (Marx). ¡Esto no es una queja! ¡Es un hecho!»
Los compañeros piden que el proletariado sea ya, inmediatamente, revolucionario. Como evidentemente no estamos en esa situación deducen que la situación es contra-revolucionaria. Pero ¿se pueden plantear las cosas de esa manera? ¿O la noche o el día? ¿no habría que plantearse si el proletariado está saliendo de la oscuridad aunque la luz de su lucha sea aún tenue y no ilumine con potente foco la situación social? Nuestro análisis es que no estamos en una noche cada vez más oscura y profunda -¡no es "medianoche en el siglo" como dijo Víctor Serge a finales de los años 30!- sino que penosa pero sólidamente el proletariado va acumulando pequeñas llamas.
Pero según los compañeros, ¿Qué tiene que hacer el proletariado a partir de ahora para que sus luchas vayan en el sentido de aportar elementos, aunque sean puntuales, en esa dirección? ¿Qué tiene que hacer, en pocas palabras, para que sus manifestaciones, en lugar de expresar el peso de la contra-revolución, comiencen a plantear, aunque sea lo más tímidamente, un camino a la perspectiva revolucionaria?
«...para que el proletariado reemerja o insurja en la lucha de clases y le pueda dar una solución revolucionaria a la actual crisis capitalista, ¡es necesario que comencemos a luchar por nuestros intereses o reivindicaciones propias y no por las de nuestros enemigos de clase!, recuperando nuestra confianza, solidaridad, autonomía y combatividad de clase. Es necesario profundizar, radicalizar, generalizar y unificar estas reivindicaciones, y deshacernos de las ilusiones reformistas de lucha (leyes, reformas, "poder popular", etc.), así como también de las mediaciones del mismo capital-estado (gobierno, asamblea nacional, partidos, sindicatos, ongs, "movimientos sociales", etc.), levantando nuestras propias formas de asociación u organización clasista y autónoma para la lucha (asambleas, comités, núcleos, grupos, etc.), y sabiendo golpear al poder burgués allí donde le duela».
Pero ¿No es eso lo que pudimos ver en la lucha de Tekel en Turquía? ¿No hubieron asambleas y manifestaciones masivas en Ankara? ¿No hubo confrontación con los sindicatos y tentativas de tomar la lucha a cargo?[2] ¿No es lo que vimos en Grecia, donde se produjeron ocupaciones de los locales sindicales para impulsar asambleas autónomas?[3] ¿No es lo que acabamos de ver recientemente en Francia, en la lucha contra los ataques a las pensiones, donde se han expresado en diferentes ciudades tentativas de organizar asambleas al final de las manifestaciones?[4]
Se puede argumentar que muchas tentativas fracasaron, que al final hubo derrotas, o que en su mayor parte estas iniciativas fueron impulsadas por minorías... Pero así es la lucha obrera en nuestra época:
«Las revoluciones burguesas, como la del siglo XVIII, avanzan arrolladoramente de éxito en éxito, sus efectos dramáticos se atropellan, los hombres y las cosas parecen iluminados por fuegos de artificio, el éxtasis es el espíritu de cada día; pero estas revoluciones son de corta vida, llegan en seguida a su apogeo y una larga depresión se apodera de la sociedad, antes de haber aprendido a asimilarse serenamente los resultados de su período impetuoso y agresivo. En cambio, las revoluciones proletarias como las del siglo XIX, se critican constantemente a sí mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que parecía terminado, para comenzarlo de nuevo, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que sólo derriban a su adversario para que éste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse más gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la vaga enormidad de sus propios fines, hasta que se crea una situación que no permite volverse atrás y las circunstancias mismas gritan: Hic Rhodus, hic salta!» (Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm [154])
Y el surgimiento de minorías activas no desmiente una dinámica global de lenta maduración de la lucha proletaria, sino que al contrario, es una expresión de ésta.
Que en Ecuador, puntualmente, el enfrentamiento entre fracciones de la burguesía haya ocupado el primer plano de la actualidad, no significa un eclipse de toda la dinámica de las luchas obreras a escala internacional desde comienzos de la década actual. El 30 de septiembre no sanciona la contra-revolución, ni en el resto del mundo, ni en Ecuador
Corriente Comunista Internacional, 24 de Noviembre de 2010
30 DE SEPTIEMBRE: VIOLENTO EPISODIO DE PUGNA INTERBURGUESA.
OTRA VEZ LA MISERIA DEL ESTADO-CAPITAL, DE SUS DERECHAS Y SUS IZQUIERDAS
Cuando se siente amenazado, el Estado solamente defiende al Estado, solamente se defiende a sí mismo.
Marx
El proletariado no es débil porque está dividido, está dividido porque es débil.
Pannekoek
El 30 de septiembre no fue un "intento de golpe de Estado por parte de la derecha y el imperialismo", como falsa y paranoicamente nos quiere hacer creer este gobierno contrarrevolucionario. Tampoco fue una simple "reivindicación sectorial" o "justa protesta" de los policías, ni mucho menos un "triunfo del pueblo por defender su proceso", como graznan algunos izquierdistas miopes y oportunistas. Lo ocurrido ese día fue nada más y nada menos que un violento episodio de pugna interburguesa intraestatal; es decir, una sangrienta y espectacular pelea por el poder entre patrones, entre fracciones, aparatos o mafias rivales al interior del mismo Estado burgués, a través de sus cuerpos represivos. En este caso, la resentida y reaccionaria derecha del capital -representada por el Partido Sociedad Patriótica (PSP)- contra la arribista y progresista izquierda del capital -representada por Alianza País (AP)-, queriendo todavía la una disputarle espacios e influencias dentro de los aparatos estatales a la otra o, en su defecto, queriendo generar un ambiente de inestabilidad para obtener rédito político. Pero al final de la jornada, garra militar mediante (ojo), el "triunfo amargo" se lo llevó el gobierno de Correa; mientras que, de su lado, policías y militares no perdieron sus exclusivos privilegios de casta burocrática. En suma, el único protagonista y el único ganador del 30 de septiembre fue ese monopolio de la violencia o esa mafia de mafias que es el Estado; el que, como sabemos, no es neutral, sino que es el Estado del Capital, el Estado de la clase capitalista que explota, oprime y reprime a nuestra clase proletaria.
Esto es así porque aún vivimos tiempos de contrarrevolución, es decir, tiempos donde el capitalismo mantiene la ofensiva contra la amenaza de insurrección proletaria y revolución social, mediante medidas de todo tipo (económicas, políticas, ideológicas, represivas), y en especial, mediante enemigos camuflados o gobiernos "de izquierda" como el de Correa. Son tiempos en los que la tónica está dada precisamente por este tipo de contradicciones secundarias o conflictos entre fracciones de la clase dominante, mientras que el proletariado en tanto sujeto revolucionario brilla por su ausencia, o es utilizado como masa de maniobra y carne de cañón por estas fracciones de la burguesía (13 muertos y más de 150 heridos hubo ese día), o es el pasivo espectador de este repugnante show político-militar-mediático.
Sin duda, el mayor gendarme del capital y el principal aparato de la contrarrevolución es el Estado. Como el capitalismo se basa en la competencia, el Estado funciona y se fortalece a través de sus pugnas internas de poder. Por eso, cuando se siente amenazado o cuando necesita fortalecerse, el Estado solo defiende al Estado, solo se defiende a sí mismo, ¡a nadie más! En efecto, durante el 30 de septiembre lo que le interesaba al Estado no eran las vidas humanas puestas en riesgo por el mismo terror de Estado, sino protegerse a sí mismo, a fin, a su vez, de proteger la propiedad privada, la mercancía, el orden: la normalidad capitalista que nos subyuga y sofoca día tras día, en la cual el capital es como un parásito que vive a costa de nuestro trabajo y nuestra vida, cada vez más ajena.
Por su parte, todas y cada una de las derechas del capital -PSP, PSC-Madera de Guerrero, PRIAN, etc.- así como de las izquierdas del capital -AP, PCE, PSE, PCMLE-MPD, Pachakutik, Polo Democrático, Diabluma, etc.- que, como buenos oportunistas políticos que son, salieron a favor o en contra de la rabiosa canallada de los chapas aquel día, lo único que estaban haciendo es tratar de pescar a río revuelto en favor de sus mezquinos y acomodaticios intereses dentro y solamente dentro del sistema de dominación capitalista, esto es dentro del sistema de esclavitud asalariada y despotismo estatal (y también de hegemonía ideológico-cultural burguesa, si se quiere). En fin, desempeñaron el único papel que les corresponde a todos ellos: putrefactos títeres peleones del mismo circo o diferentes tripas entrecruzadas de la misma bestia.
Así quedo demostrada, una vez más, toda la miseria del Estado, de las derechas y de las izquierdas del capital por igual. ¡Todo esto, en nombre de la dictadura "legal y legítima" del capital llamada democracia, bien resguardada por sus perros guardianes: los militares y los policías! Así y solo así es como la Contrarrevolución Ciudadana sigue en marcha. De hecho, este gobierno es contrarrevolucionario porque solo beneficia a ciertos capitales (locales y transnacionales), mientras que administra nuestra explotación y miseria asalariadas, ordena despidos masivos, nos entrega migajas en forma de bonos y demás, nos embrutece y desmoviliza colectivamente con su política y su propaganda, criminaliza y reprime la protesta social. Es más que seguro que, una vez resuelta esta "crisis interna" con la policía, el gobierno capitalista y contrarrevolucionario de Correa volverá a arremeter contra nuestra clase con leyes, con "paquetazos" y, por supuesto, con policías y militares nuevamente en primera fila mostrándonos sus colmillos.
Por otro lado, ¡no existen "malos policías" y "buenos policías"!, como refunfuñaba Correa; tampoco es cierto que éstos sean "pueblo uniformado", como dice alguna gente. ¡Absolutamente todos los policías -y militares- solo "sirven y protegen" a la explotación y opresión capitalistas! y, para colmo, todos los privilegios que gozan estos cerdos y gorilas con armas provienen ¡de nuestros bolsillos! Toda la brutalidad cometida por policías y militares el 30 de septiembre solo demostró que ellos no son más que los perros guardianes del capitalismo, los asesinos a sueldo del Estado -el único y gran terrorista-, y los traidores y enemigos a muerte de los proletarios.
Finalmente, la democracia (sin comillas) solo es una y es la burguesa, puesto que es la forma política inherente a la sociedad mercantil y espectacular generalizada que es el capitalismo: he allí sus instituciones, el mercado, el gobierno, el parlamento, los partidos y sindicatos, las urnas, los medios de comunicación, la ciudadanía. Pero, sobre todo, no hay democracia sin policía y sin ejército, es decir sin violencia organizada de la burguesía para proteger la propiedad privada y reprimir a los proletarios (y/o a otras fracciones burguesas que se opongan al poder de turno). Lo cual no es solamente el "lado oscuro" ni el "exceso obsceno" de la democracia, sino su esencia misma. ¡No hay Estado sin represión! ¡No hay democracia sin dictadura de clase! Todos los defensores de la democracia, por tanto, son los defensores de la dictadura de los que nos explotan, oprimen y matan a los proletarios :"el partido de la reacción contra el proletariado es el partido de la democracia". Y es que es la democracia la que nos entretiene y estupidiza con mercancías para comprar, con televisión y urnas, al mismo tiempo que mata de hambre y a balazos a millones de proletarios. No en vano Correa, los militares, la prensa, las derechas y las izquierdas del capital corearon al unísono que se haya "salvado la democracia", es decir la dictadura del capital. Por todo ello, ¡no se trata de "radicalizar la democracia", de luchar por una "nueva democracia" ni de nada por el estilo, como cree todo socialdemócrata, sino de criticarla y abolirla radicalmente!, mediante la Dictadura Revolucionaria del Proletariado, que no es otra cosa que la dictadura social de las necesidades humanas reales sobre la dictadura democrática del capital-estado.
Por cierto, tal vez alguien increpe que si no existiese policía y ejército, no habría quién nos "proteja" de la delincuencia. Pero lo de la delincuencia no es un problema de ese día ni del gobierno actual. Es un problema de fondo. Existe policía y existe delincuencia porque existe propiedad privada, explotación y miseria. Es un "lado oscuro" pero inevitable de la sociedad capitalista. Por lo tanto, ¡la delincuencia no se soluciona con más fuentes de empleo ni con más policía, sino aboliendo el capitalismo y su Estado! En este sentido, los saqueos -como los habidos el 30 de septiembre- son justificables en la medida en que imponen las necesidades de los proletarios que saquean por sobre la propiedad privada y la mercancía. Pero, en cambio, los mismos solo cobrarían un sentido revolucionario si formasen parte de la lucha proletaria por la abolición social de la propiedad privada y el Estado, de la empresa y la policía.
Ahora bien, el problema principal desde el punto de vista revolucionario es que nuestra clase actualmente no existe como clase para sí misma, como movimiento revolucionario real que lucha por suprimir de raíz la sociedad capitalista de clases en su totalidad y, con ello, suprimirse a sí misma como clase social para devenir comunidad humana real. Existe como mansa clase trabajadora para el capital, o como esa histórica criatura del Estado que es "el pueblo". Peor aún, existe prácticamente ¡como masa ciudadana!, tal como se pudo observar el 30 de septiembre, pues la gente lanzada a las calles aquel día se dejó manipular como si fuesen peones de ajedrez o soldaditos de plomo, apoyando a bandos enemigos de nuestra clase. Sin embargo, podría decirse que la mayoría de nuestra clase fue un espectador pasivo de este sangriento espectáculo estatal televisado (ojo). No podía ser de otra manera. En primer lugar, porque esa no era su lucha, sino una lucha entre patrones y sus perros guardianes. Y en segundo lugar, porque no existe un proletariado visible en lucha contra el capital, un proletariado autónomo y antagónico, revolucionario, ya que "el proletariado es revolucionario o no es nada" (Marx). ¡Esto no es una queja! ¡Es un hecho!, un hecho tan determinante que por eso los conflictos principales actuales no son conflictos sociales entre proletarios y burgueses, sino conflictos políticos entre burgueses mismos. Por eso lo ocurrido el 30 de septiembre no fue lucha de clases, sino lucha entre fracciones, mafias o aparatos de la burguesía, de su Estado. Y por eso, frente a estas falsas contraposiciones y falsos dilemas (ojo), los proletarios no tenemos ¡ningún partido que tomar!, sino más bien que tomar distancia de ellos y comenzar a luchar por nuestros propios objetivos y con nuestros propios métodos, en nuestro propio terreno de clase y contra toda la bestia capitalista. No es suficiente que los burgueses se peleen y se maten entre ellos mismos. Para que todo cambie en serio, es necesario que el proletariado reemerja para cuestionar, golpear y subvertir todo el orden burgués. Y esto no se trata de una miserable lucha política para conquistar el poder del Estado burgués, sino de una lucha social o generalizada para revolucionarlo todo desde sus cimientos, ¡para cambiar la vida misma! ¡No para cambiar las fichas del ajedrez de la dictadura democrática capitalista, sino para romper todo ese maldito tablero!
Nuestra clase lucha por necesidades concretas, por sus condiciones materiales de vida (alimentación, vivienda, salud, tiempo libre, etc.), no por ideologías ni por reformas. Son el capital, el Estado y las izquierdas del capital las que desvían y encasillan la lucha proletaria de esta manera. Entonces, para que el proletariado reemerja o insurja en la lucha de clases y le pueda dar una solución revolucionaria a la actual crisis capitalista, ¡es necesario que comencemos a luchar por nuestros intereses o reivindicaciones propias y no por las de nuestros enemigos de clase!, recuperando nuestra confianza, solidaridad, autonomía y combatividad de clase. Es necesario profundizar, radicalizar, generalizar y unificar estas reivindicaciones, y deshacernos de las ilusiones reformistas de lucha (leyes, reformas, "poder popular", etc.), así como también de las mediaciones del mismo capital-estado (gobierno, asamblea nacional, partidos, sindicatos, ongs, "movimientos sociales", etc.), levantando nuestras propias formas de asociación u organización clasista y autónoma para la lucha (asambleas, comités, núcleos, grupos, etc.), y sabiendo golpear al poder burgués allí donde le duela. Tarde o temprano, el actual gobierno no podrá ocultar ni contener la "olla de presión" que hoy por hoy son el Estado y la sociedad por estas tierras. Tarde o temprano, nuestra clase se dará cuenta que ¡nuestras reivindicaciones o necesidades vitales no pueden ser verdaderamente satisfechas por el capitalismo, sino en contra y más allá de éste! Que la única solución de fondo ha de ser la revolución social, y que la única vía para ello será la insurrección. Mientras tanto, hermanos proletarios, luchemos por convertir las próximas protestas sociales en huelga general, y la huelga general en huelga salvaje. ¡De lo contrario, seguiremos siendo espectadores o carne de cañón de las pugnas interburguesas por venir!
Frente a la confusión reinante dentro de nuestra clase -algo propio de tiempos contrarrevolucionarios- en torno a los recientes y polémicos hechos del 30 de septiembre en ecuador, es necesario y pertinente que las minorías proletarias revolucionarias los aclaremos desde una clara y firme posición programática, como parte de la misma clase que somos. El programa comunista histórico y mundial de nuestra clase (abolición de la propiedad privada, el trabajo asalariado, el capital, el Estado, la democracia, las patrias, etc., mediante la lucha autónoma, la insurrección, la dictadura del proletariado y la revolución mundial) es nuestra arma de combate por el momento, no solo contra el capital-estado, sino contra toda forma de reformismo (sean correístas, marxistas-leninistas, "anarquistas", etc.), dado su carácter confusionista y contrarrevolucionario. Pero, más que reiterarles a todos éstos nuestro odio de clase de esta forma, lo que más nos interesa es que materiales como este contribuyan a la autoclarificación de nuestros hermanos de clase, al menos de algunos proletarios, a fin de que no vuelvan a ser peones de ajedrez ni carne de cañón de ninguna fracción de la burguesía, sino ¡que sean sus enemigos!; a fin de que ya no tengan miedo de sus opresores ni luchen por el "mal menor", sino ¡que les infundan miedo a ellos y luchen por conquistarlo todo!, porque somos los proletarios quienes producimos o creamos todo en esta sociedad, por lo tanto, ¡todo debería pertenecernos!
¡EL ÚNICO Y GRAN TERRORISTA ES EL ESTADO CAPITALISTA!
HERMANO PROLETARIO: ¡NO TOMES PARTIDO POR NINGUNA FRACCIÓN DE LA CLASE QUE TE EXPLOTA Y OPRIME
EN SUS MISERABLES PUGNAS DE PODER COMO LA DEL 30 DE SEPTIEMBRE!
¡NO TE DEJES MANIPULAR EN UNA PELEA QUE NO ES NI SERÁ TUYA!
HERMANO PROLETARIO: ¡NO TE CONVIERTAS EN TRAIDOR Y ENEMIGO DE TU CLASE:
NO TE HAGAS POLICÍA, MILITAR, POLÍTICO NI SINDICALISTA NUNCA!
HERMANO PROLETARIO: ¡LUCHA POR LAS REIVINDICACIONES CONCRETAS DE TU CLASE
[1] Ven (en impresión papel), la Revista Internacional nº 15 y 18 sobre "el curso histórico". Más reciente mente puede consultarse en la web /revista-internacional/200510/183/resolucion-sobre-giro-en-la-lucha-de-clases [155]
[2] Ver: /cci-online/201008/2927/huelgas-en-tekel-turquia-como-podemos-organizar-nuestras-luchas-sin-los-sindi [145]
[3] Ver: https://es.internationalism.org/node/2781 [60]
[4] Ver: /accion-proletaria/201011/2985/movilizaciones-en-francia-contra-la-guerra-a-nuestras-vondiciones-de-v [156]
El capitalismo para poder respirar se ha valido de estrategias a corto, mediano y a largo plazo a través de la historia para prolongar su agonía y así tratar de mantener a la clase obrera sumida en la más completa impotencia en el lodazal de las diferentes formas ideológicas de dominación. El comunismo ya no asusta al proletariado a nivel mundial pero sí, y, con razón, a la burguesía mundial ya que esta avizora un despertar de la conciencia del proletariado que ya se plantea un cuestionamiento del sistema capitalista. Así evidencian los ejemplos recientes en Francia en 2005 y 2006 y más recientemente en el 2010 en Francia y Grecia.
El capitalismo se vale de estrategias diferentes en diferentes partes del mundo con objetivos muy obvios de dominación, es por eso que el socialismo del siglo XXI representa una forma más de pretender engañar a las masas en su instintivo y progresivo avance de su conciencia proletaria.
Este tipo de socialismo del siglo XXI liderado por Chávez, aprobado por Castro ,y sus discípulos Daniel Ortega, Correa de Ecuador, Evo Morales de Bolivia, el destituido Zelaya de Honduras, y otros que coquetean con ese raro socialismo, como son Mauricio Fúnez de el Salvador Lula de Brasil, Kirchner de Argentina, y Bachelet de Chile, responden más bien a la política de los diferentes bloques del ajedrez político interimperialista mundial. Conforman una mezcla rara de socialismo en donde se fusionan e interactúan en total armonía las ideas de "Cristo Socialista", de "marxismo-leninismo", de "bolivarismo", de "trotskismo" del "guevarismo" etc. Ideologías que en realidad son absolutamente incompatibles con el Marxismo. Con ese "nisayo" "machigue" pretenden ideológicamente engañar y tratar de conciliar intereses de la burguesía con los del proletariado.
La dialéctica materialista es totalmente incompatible con las formas metafísicas de pensar. Ese socialismo romántico pretende vender la idea de que primero hay que apoyar a todos los sectores democráticos, progresistas y patrióticos de la burguesía gobiernos y sindicatos todos con un solo objetivo por el progreso ininterrumpido del desarrollo de la nación en vía pacífica al socialismo. Pero hay sectores que se oponen porque creen tener una mejor forma de como explotar y oprimir a las masas y dan golpes de estado como el caso del que se hizo contra Zelaya, intentos de golpes de estado a Chávez y mas reciente a Correa de Ecuador (si es que realmente sucedió), pues la burguesía ha tenido siempre una variedad de opciones para "resolver" sus contradicciones dentro del marco de la dinámica interimperialista mundial.
Por ejemplo el intento de golpe de estado a Correa responde más que todo a la forma de cómo darle mejor respuesta a las contradicciones interburguesas, para inclinar la balanza política económica y militar hacia uno u otro bloque imperialista.
Los partidarios del socialismo del siglo 21, son tan capitalistas como sus opositores, lo que los diferencia nada más es la forma como se debe profundizar más la explotación de la clase obrera y la forma más refinada del engaño ideológico para garantizar la perpetuidad del sistema llámense liberales, conservadores, socialdemócratas, o socialistas del siglo 21, foro social mundial, sindicalismo castrismo etc. los que son en realidad es verdaderos verdugos de la clase obrera.
Cuando se dan cuenta que el proletariado no se traga ese cuento por mucho tiempo y se agudizan las inevitables contradicciones entre las fuerzas fundamentales y opuestas del capitalismo, estos "socialistas" como por ejemplo Ortega en Nicaragua, venden la idea de que hay un capitalismo bueno y otro malo. (A Ortega le gusta hablar de "cristianismo socialista y solidario", usa frases religiosas como "queridos hermanos" o "con la ayuda de Dios saldremos adelante" "pueblo presidente "; en muchas partes del país hay rótulos con su foto y la leyenda "arriba los pobres del mundo" )
Ortega habla del "santo padre" y del "capitalismo Salvaje" etc. Con la ayuda de Chávez distribuye juguetes y comida a los sectores que sufren una espantosa miseria, para capitalizar simpatías y poder maniobrar con mayor ventaja hacia las otras fracciones de la burguesía.
Estos "socialistas" como Chávez, Castro y Ortega son agentes contrarrevolucionarios al servicio del capital y son los que se encargan de desviar, frenar y aniquilar cualquier intento del proletariado de ascender hacia posiciones verdaderamente revolucionarias, a posiciones de lucha que conduzcan a la clase obrera por el camino de su emancipación.
El edificio del capitalismo ha llegado a tal punto de deterioro sus bases y su estructura está corroída por el herrumbre y el hongo que ya no admite mas decoración y pintura como la historia se ha encargado de demostrar como lo son el estalinismo, el maoísmo, castrismo y ahora el "socialismo del siglo 21".
Solo la clase obrera por medio de su autoorganización y su formación en consejos, hará colapsar el decadente sistema de producción capitalista e iniciar la construcción del comunismo.
Rodrigo.
LECO.
Oct 2010
La historia a la que pertenecemos es la historia de la lucha de clases. Y ha sido la contradicción entre opresores y oprimidos de los diversos tiempos y sociedades del mundo que la han hecho devenir hasta ahora. Pero con la aparición de la burguesía y el proletariado en la escena histórica, se ha abierto el juicio final de la revolución mundial que deberá poner fin a éste antagonismo histórico de clases...
La historia ha sentenciado, pues, la revolución. El fundamento de esta sentencia descansa sobre la contradicción existente, en la realidad actual, entre el desarrollo libre de las fuerzas productivas y las decadentes relaciones de producción capitalistas que, se han convertido en un continente cada vez más obstaculizante para dicho desarrollo, ya que lo condicionan a la paulatina extinción de la humanidad.
La ejecución de esta sentencia final solo podrá ser realizada por la dictadura programática del proletariado mundial.
Por tanto, con la ejecución de esta sentencia final se cerrara la prehistoria de la humanidad y, se abrirá un nuevo mundo reinado por la libertad social. La sociedad comunista.
...
Un gran terremoto de dimensiones apocalípticas ha sacudido al mundo. Un gran terremoto que ha removido los cimientos de esta vieja sociedad capitalista y ahogado el éxtasis del fervor religioso que se profesaba frenéticamente en los templos sagrados de las bolsas financieras de todos los países.
Este terremoto es la crisis, de la que se creía inmune este viejo y decadente mundo que la consideraba, a penas, una simple falla de mercado, e incluso, no pocas veces, extinta y enterrada por los siglos de los siglos.
La crisis, ese remolino tormentoso y destructivo, ha vuelto a sumergir, más intempestivamente que nunca desde las profundidades del hades del abismo donde mora la bestia del Capital que esclaviza a la proletaria humanidad, a la tierra media de la escena histórica de la sociedad civil, de noche, sin aviso y con sigilo de ser descubierta hasta antes de tiempo por aquellos que la creían enterrada eternamente.
La crisis, cuyas secuelas desgarradoras no solo destruyeron ayer sueños y esperanzas, o arrancan hoy sudor, sangre y lágrimas, sino que incluso amenazan con extinguir mañana a la misma humanidad cuando el sol sea cubierto por la oscuridad infernal del polvo del invierno nuclear que pondrá en tela de juicio, o si es que no el fin, a la existencia y vida terrenal.
¡La crisis! ¡Ay, la crisis! Reyes capitalistas y esclavos proletarios la han lamentado.
¡La crisis! ¡Ay, la crisis! La naturaleza la ha llorado.
¡La crisis! ¡Ay, la crisis! Y la humanidad entera la ha soportado.
¿Qué es la crisis? Este viejo y decadente mundo se pregunta... ¿Cuáles son sus verdaderas causas? Este viejo mundo no ha podido ni quiere responderlas...
¡La crisis...! Sí, la crisis y las terribles tempestades que traerá mañana ¿Serán a caso suficientes para que se descorran y deslicen por sí solas la túnica de oro y la corona de diamantes tras las cuales se oculta la horrenda bestia del capital que domina y esclaviza al mundo? ¿Serán a caso suficientes para que el león proletario despierte de su sueño aletargado y embrutecedor de décadas de contrarrevolución y devore a la bestia y, con ella, a su propia esclavitud? ¿Serán a caso suficientes para que suene la hora legendaria de la revolución mundial en la que los expropiadores sean expropiados...?, ¿Cómo he de saberlo? ¿Cómo poder siquiera intuirlo? Si antes no sabemos lo que es ella ni cuáles son sus oscuras y verdaderas causas.
¿Qué es la crisis? Este viejo y decadente mundo se pregunta... ¿Cuáles son sus verdaderas causas? Este viejo mundo no ha podido ni quiere responderlas...
¡Pero no! ¡Esperad! ¡No angustiad! Un movimiento real que no es de este mundo pero que nace de él ya las ha contestado.
¡Pero no! ¡Esperad! No solo las ha contestado sino que representa su resolución final, porque representa la anulación final de este viejo mundo regido por el capital, porque representa la anulación del mismo capital.
¿¡Qué movimiento es ese pues!? Muchos se preguntaran. ¡El comunismo! Pocos se responderán.
¿Cómo, el comunismo? El filisteo lo titubeará porque jamás lo comprenderá. ¡Sí! ¡El comunismo! El proletariado consciente siempre lo afirmara.
Es el comunismo, pues, en su forma teórica-critica de marxismo, que puede responder, qué es y cuáles son las causas y consecuencias de la crisis que sacude a este viejo y decadente mundo que se niega a morir por sí solo, es pues, con esta poderosa guía dialéctica de concebir materialistamente la historia que esgrimimos, que:
A Causa del desarrollo general que las fuerzas productivas han alcanzado en esta vieja sociedad, es decir, a causa de la tendencia a la baja de la tasa de ganancia general expresada en el aumento, también general, de la Composición orgánica de capital en esta vieja sociedad; es que se produjo un nuevo aumento acelerado de la tasa de plusvalía relativa de la fuerza de trabajo en particulares y determinadas esferas de la producción donde gobierna y explota directamente la bestia del capital, y, donde a pesar de que dicho aumento significo simultáneamente la disminución de la masa de plusvalía absoluta obtenida de esa fuerza laboral explotada en esas particulares y determinadas esferas de la producción; es que devino como efecto, y de manera general, la sobreacumulación de plusvalor en esta vieja sociedad que no lograba su efectiva realización, es decir, su capitalización para encadenar a más hombres a la explotación salarial...
Crecieron pues las fuerzas productivas y con ellas el problema de la acumulación de plusvalor que no lograba su efectiva realización, es decir, el problema de la sobreacumulación de capital.
Sobreacumulación que amenazo a la bestia del capital de sumirla en la crisis de sopreproduccion al poner en peligro el proceso de la reproducción de plusvalor.
Entonces, para evitar la crisis, la bestia subió, desde los abismos y las profundas minas donde tiraniza y explota directamente a la fuerza de trabajo, a la gran Sodoma de la superficie del mercado, donde yacían esperando los monstruos que había engendrado para que la representen en su ciudad sagrada, en busca de la gran ramera del dinero, para fornicar en ella el plusvalor que había arrancado de las minas donde su plutónica burguesía azota sin piedad al león encadenado. Subió pues, para realizar y procrear a través de ella a nuevos capitales con los que podría seguir expandiendo su abominable dominación. Subió pues, desde los abismos del hades a la gran Sodoma en busca de la gran ramera del dinero para poseer la forma de su valor de cambio, de su atractivo y seductor cuerpo de sirena, con el que debía realizar el trabajo sobreacumulado que había chupado a los asalariados en las minas del abismo.
Pero por más que la hizo suya, una y otra vez, no la encontró totalmente fértil. ¡Parece que se había quedado marchita! ¡Parece que los hermosos y proporcionados encantos de los que presumía habían resultado falsos! ¡Parece que ya no era digna de seguir sentada en el trono de Sodoma! ¡Parece que se había desvanecido como por encanto de las cabezas de los monstruos donde resplandecía orgullosa su belleza ostentosa y onerosa!
¿Qué será de ella? y ¿Que será ahora entonces de la bestia? ¿Quién podrá realizar todo el trabajo excedente que había tragado en el abismo?
¡Inseguro! ¡Incierto! ¡Crítico y tormentoso! Así parecía ser el futuro inmediato del Capital que domina y tiraniza en los abismos de la producción, en la tierra media de la sociedad civil y en los cielos de la superestructura social.
Pero entonces, cuando el lamento comenzaba a envolver al capital con aullidos y gemidos dolorosos de sus siervos y lacayos de formación burguesa. Aparecieron en escena los monstruos que la bestia había engendrado. Aparecieron pues, los gigantes bancos y Estados imperiales que se han forjado con el tiempo a imagen y semejanza de la bestia. Aparecieron pues, con soberbia suntuosa, pero parasitaria, los grandes ciclopes que debían socorrerla.
Entonces, con una habilidad casi mágica, estos ciclopes, hicieron aparecer como si de la nada a la gran ramera vestida de papeles valorizativos, incluso todavía más lujuriosa y ostentosa que antes. Su propósito, era pues, crear la ilusión de que la gran Sodoma se expandiera ilimitadamente para poder realizar y capitalizar en sus templos de mercado el plusvalor sobreacumulado que se había extraído de las profundas minas productivas. Luego, tras una serie de movimientos político-económicos, estos ciclopes lograron el fantástico y fascinante hechizo de crear el cuerpo de la seductora sirena del dinero con títulos y derivados financieros que consiguieron capitalizar a gran parte del trabajo excedente que se habían sobreacumulado.
Con este hechizo valorativo lograron pues, aunque fuese por un breve tiempo, que el fruto y el vino producido por el esclavo proletario siga manteniendo embriagados a los siervos y lacayos de la bestia. Con lo que consiguieron, aunque fuese por un breve tiempo, que las migajas que recibe el esclavo oprimido, les sean suficientes para mantenerse vivo y seguir encadenado al trabajo asalariado...
Pero el tiempo fue corto. Y los hechizos de las burbujas financieras se evaporaron, o mejor dicho, explotaron.
Se escucho entonces de repente un relámpago a media noche desde las nubes en las que la burguesía ya segura se creía. Se desvaneció entonces el espejismo de la gran Sodoma del mercado que se había extendido y expandido ficticiamente con el aire especulativo. Desaparecía pues, de golpe, la ilusión de la riqueza que se creía real y verdadera.
¿¡Qué pasó!? Se preguntaron ya sollozas todas las tristes y pobres criaturas que le habían entregado su poder adquisitivo a la bestia en las bolsas financieras.
¡Maldita sea! ¡Por qué a nosotras! Gimieron y se lamentaron dolorosas las tristes desdichadas.
¿¡Qué haremos ahora cuando vemos que nuestros sueños de riqueza no han sido más que sueños!? Afligidos y llorosos exclamaron los rebaños de estafados.
¡Rezad y alabad! ¡Rezad y alabad! ¡Y por ningún motivo dejad de rezad y alabad a nuestro señor! Proclamaban los monstruos engendrados por el capital. Y aquellos que tenían el nombre de un numero de la bestia en sus cuentas financiaras, al quedar en harapos y vestidos desgastados, blancos y casi blancos, cantaron fervorosamente desde los cielos financieros hasta los infiernos del abismo productivo de este viejo mundo: ¡El señor no los ha dado, el señor no los ha quietado. Bendito y alabado sea el nombre del señor...!
Pero ni con cantos sórdidos ni lamentos ignominiosos se conseguiría el milagro de evitar los tormentos aun peores y devastadores que vendrían como consecuencia del plusvalor sobreacumulado que, no llegó a ser realizado ni nacer por tanto capitalizado...
¡Ah...! Un grito terrorífico se oyó entonces desde la ciudad sagrada del mercado.
¡Ah...! Lamentos y gemidos envolvieron en pánico a la gran Sodoma.
¿Qué ha ocurrido? Preguntaron algunos forasteros.
¡La gran ramera! ¡La gran ramera! ¡Ha sido descubierta! ¡Sin traje, sin joyas, sin belleza seductora ni vientre ya fecundo! Exclamaron los siervos y esbirros de la bestia con lúgubres aullidos temblorosos.
¿¡Qué será ahora de nosotros!? ¿¡Cómo y dónde invertiremos y capitalizaremos todo este plusvalor robado!? Exclamaban y lloraban en la ciudad sagrada los plutónicos burgueses.
Entonces, de improviso y sin que nadie lo notara, la gran ramera comenzó a arder y con ella la gran Sodoma. Fue el momento en que la sobreacumulación de plusvalor que la bestia retenía entre sus garras se transformo en sobreacumulación absoluta de capital. Y nadie, a no ser que tuviera en la frente o en la mano el sello real y efectivo de la bestia, podía comprar o vender.
¡Ah...! ¡Ah...! ¡Ah...!
Espanto y horror envolvió en tinieblas a la gran ciudad sagrada del mercado. Espanto y horror porque ardían y se quemaban los capitales engendrados que fueron abortados. Espanto y horror porque los capitales ficticios se reducían a polvo de cenizas. Espanto y horror porque la misma bestia del capital ya ardía en medio de la crisis de sobreproducción...
Entonces, de repente y súbitamente, las tasas de valorización o de ganancias productivas que habían sido estimuladas, e incluso elevadas ficticiamente, por el encanto especulativo de los narcóticos financiaros, se desvanecieron raudamente en ambos hemisferios, cayeron precipitadamente hacia el pozo de la nada y, amenazaron a la humanidad entera de sumirla en el infernal holocausto de la depresión.
Entonces, cuando la bestia se quemaba en el incendio sobreproductivo. Fue que los más grandes y fuertes monstruos de occidente y dragones de oriente salieron a socorrerla de la contracción de la ciudad sagrada del mercado que se consumía con el fuego desvalorizativo. La socorrieron, pues, de la única forma que podían ya hacerlo, es decir, centralizando los capitales alrededor de sí mismos, expropiando brutalmente a otros ingenuos o pequeños monstruos endeudados que se calcinaban. Para ofrecer a la bestia mejores edificios y armaduras para la realización y capitalización de la plusvalía que mantendría su abominable reproducción.
Pero su formal y legal expropiación centralizadora, a través de embargos de liquidación, no solo cayeron como azotes sobre sus propios hermanos quebrados e insolventes, sino sobre todos aquellos que apostaron sus ahorros en las bolsas de los templos de la ciudad sagrada.
Después de varios días y noches de profundas desvalorizaciones, el incendio comienza ya a cesar para los pocos y poderosos monstruos que han quedado en pie en la gran Sodoma del mercado. Pero el verdadero infierno para los simples mortales que yacen en la tierra media y sus alrededores de esta vieja sociedad capitalista esta recién por comenzar...
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Guerras, despidos, miseria, subversión climática, degeneración y la amenaza del holocausto final, ya se aproximan y extienden desde todos los rincones de este decadente mundo gobernado por el capital.
Como un enjambre de langostas, las metálicas aves asesinas de algunos Estados imperiales recorren ya el mundo, destruyendo y devorando el escaso trigo y agua de pueblos desnutridos, en busca del preciado oro negro. Con lluvias de acero y fuego van matando a niños débiles, y sepultando a posibles grandes hombres que ya no nacerán mañana, en busca de las joyas que adornen y den cuerpo a la gran ramera.
Como olas de deshechos muertos, millones y millones de asalariados que fueron despedidos van siendo arrojados desde los abismos de las minas productivas, donde eran explotados por la bestia y sus esbirros, a los desiertos áridos de la tierra media donde ya se secan como cadáveres desnudos.
Como enormes montes de basura, cintos de millones de pobres que beben de cloacas y se alimentan de desperdicios alrededor de este mundo, van hacinándose en extensos y fétidos depósitos urbanísticos; donde el hedor de la miseria espanta a la gran ramera y a la propia bestia y, donde la peste de la pobreza extrema esta asesinando despiadadamente por segundo.
Como la amarga cólera de una madre que es violada y torturada por su trastornado hijo, la naturaleza enfurecida traga con tsunamis, entierra con grandes terremotos y barre con violentos huracanes, que jamás se habían visto antes, a cientos de millones en todo el mundo, en protesta de la bestia que ha trastornado a los hombres con la lujuria de la gran ramera.
Como el depravado drogadicto alienado que se estigmatiza a sí mismo con todo tipo de aberraciones. La actual y decadente sociedad capitalista, que se ha degenerado y alienado con el opio religioso que se imparte en los templos, de todo tipo, de la bestia, se abre cortes siniestros y sub-culturales en todas partes que, agrandan aun más las heridas enajenantes de su propio cuerpo.
Y como el tenebroso estruendo de la tormenta que lo destruye todo, ya se hoye desde el medio oriente la amenaza de la hecatombe mundial que pondría fin a la humanidad. Pronto, cuando la bestia entre en crisis nuevamente, la amenaza del fin del mundo vendrá desde ambas orillas del atlántico y del pacifico. Pronto, cuando ni la propia bestia ni sus esbirros lo sospechen, el mundo se hallara a puertas del holocausto de la destrucción final...
¡El jinete y verdugo de la humanidad ha comenzado a cabalgar!
...
¡Pero escuchad! ¡Levantad la cabeza hermanos míos y oíd! No todo el sonido que se hoye en este capítulo de la escena histórica es gemido y lamentación.
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! Desde las profundas minas del abismo de la producción, el intrépido proletario que se halla encadenado al trabajo asalariado comienza nuevamente a rugir y salir a la tierra media de la sociedad civil.
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! La bestia y sus esbirros plutónicos ven horrorizados a las primeras subversiones de la revolución.
La crisis, pues, al deshojar las flores imaginarias del supuesto porvenir seguro con las que se cubrían las ásperas cadenas del trabajo asalariado, ha mostrado al proletariado de todos países los verdaderos tentáculos con los que la bestia del capital domina y tiraniza al mundo. No para que sigan manteniendo y soportando las pesadas y crueles cadenas de la explotación que ya no consuelan más, sino para arrancarse de ellas de una vez por todas y matar a la bestia que oprime al mundo.
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! La guerra civil contra el capital comienza nuevamente a estallar.
Desde el polo norte y sur de este mundo, desde el oriente y occidente de este globo azul, millardos de soldados proletarios comienzan a levantarse espontáneamente en lucha franca y abierta contra las huestes del capital. A veces sin ninguna dirección, a veces sin la suficiente preparación, van aprendiendo a posicionarse inconscientemente en el campo del futuro Armagedón.
¡El gigante proletario ha comenzado pues a ensayar nuevamente sus primeros pasos de revolucionario!
En este enorme campo de batalla de la tierra media, al que ya comienza a entrar el proletariado, es que se parece pues al león furioso que ha salido a devorar a sus tiranos. Pero por más que su furia es apasionada y heroica siempre vuelve a ser domado y encadenado, a veces por el látigo de fuego de las metralletas de los monstruos de occidente y dragones de oriente, a veces por el chantaje plutónico del burgués y, a veces incluso por las mordidas y arañazos del lobo de los sindicatos.
Su lucha es pues mas instintiva que conscientemente por sí misma.
Pero entonces, de la cabeza del león, de la vanguardia del proletariado, como atenea de Zeus, comienzan a nacer, o si es que no ya a crecer, los primeros impulsos de la revolución.
En forma de corrientes, tendencias y grupos organizados, las primeras fuerzas de la revolución comienzan a abrirse paso de entre las legiones del rugiente proletariado.
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! Estos primeros impulsos revolucionarios de la clase, ya van haciendo también su entrada al campo de batalla de la tierra media de la sociedad civil.
¿Pero quiénes son? ¿Cómo se han formado? ¿Cuál es su función? Muchos proletarios en las legiones se preguntan, e incluso a sí mismos estos impulsos elementales, mientras que la bestia y sus monstruos observan y vigilan ya sigilosamente con recelo.
¡Las células y tejidos! ¡Las células y tejidos! ¡Que formaran el sistema nervioso de la revolución!
¡El futuro partido comunista de la revolución!
Se hoye ya a lo lejos desde la memoria histórica del proletariado...
...
Luego, cuando la guerra civil se había extendido en todo el mundo, estas fuerzas e impulsos elementales que habían custodiado celosamente a la idea y espíritu de la revolución, es decir, al programa histórico de la revolución. Al verse empujados por las circunstancias que les gritaban:
¡Aquí estamos ya en rodas, salten aquí!
¡Entonces! Con osadía y valor inusitados, saltaron estas fuerzas revolucionarias unas tras de otras.
Y la cabeza de león proletario se transformo en la cabeza del poderoso fénix que ya había antes volado y tomado el cielo por asalto.
¡Entonces! El sistema nervioso que ya empezaban a formar estos impulsos elementales, comenzó a organizar y guiar desde el interior del cuerpo del león, para que esté en su conjunto y consciente de si mismo pudiera volar y realizar el programa comunista del proletariado, para que pudiera establecer su dictadura programática en todo el mundo.
Pero antes de que el conjunto del proletariado abriese las alas y volara ya siendo para sí mismo y conscientemente por sí mismo, hacia la gloria y el poder.
La bestia, sus monstruos, sus dragones, sus esbirros y los demonios que yacían en la tierra media de la sociedad civil, salieron a enfrentar al amenazante y audaz proletariado. Con todo tipo de armas y hechizos le atacaron, con todo tipo de chantajes, incluida la gran hecatombe, le amenazaron, con todo tipo de despiadados y sangrientos métodos le hirieron, y el gigante proletario cayó brutalmente al suelo en el campo de batalla. Entonces lo encadenaron nuevamente y lo llevaron a las minas del abismo a seguir trabajando bajo los azotes de los plutónicos burgueses. Luego, en la tierra media, la bestia comenzó a perseguir a aquellos que habían intentado formar el sistema nervioso para el conjunto del proletariado, a muchos atrapo y torturo despiadadamente, a otros asesinó con o sin juicios orquestados y, a otros les invito a convertirse en demonios y beber de los manjares y privilegios de la gran ramera.
Entonces, en medio de esta resaca revolucionaria; algunos se aislaron y escondieron en sectas y demás torres de marfil creyendo que la marea revolucionaria había pasado totalmente, sin percatarse que solo se había tranquilizado pasajeramente; mientras que otros, que habían confundido la marea con olas espontaneas de estanques, cayeron y resbalaron a las aguas pantanosas del oportunismo, donde después de abrazarse y negociar lo principios del programa comunista con los demonios que desde ahora se llaman a sí mismos revolucionarios y que se visten con capas purpuras, decidieron servir a la bestia y beber y gozar de los encantos de la gran ramera, convirtiéndose de esa forma en otros tantos demonios dedicados a engañar al proletariado.
¡Vencidos! ¡Estas vencidos para siempre!
Exclamaron frente a su señor en coro los esbirros de la bestia.
Pero otros consecuentes y probos comunistas que no habían perdido la fe y mucho menos la razón revolucionaria, otros que nunca habían olvidado la necesidad de la realización del programa comunista a pesar de hallarse encadenados o desterrados, otros que jamás habían olvidado ser libres ni a dejar de luchar hasta las últimas consecuencias a lado de minerva. Comenzaron a organizarse nuevamente, comenzaron a ser ellos mismos nuevamente. Pero no ya como antes, es decir, no ya al margen o junto a la clase, sino siendo parte de ella misma, incluso en el momento de retroceso en el que tuvieron que luchar a contracorriente.
Entonces, comenzaron a organizarse nuevamente, comenzaron a desarrollar nuevos métodos de la lucha y mejorar los ya existentes para no caer nuevamente ante las nuevas adversidades que vendrían cuando se iniciase otra vez la guerra civil explosiva en el campo del Armagedón.
Mentados y dotados de experiencia, estos sobrevivientes revolucionarios que antes habían encarnado a los impulsos elementales de la revolución proletaria, comenzaron a formar un nuevo y genuino sistema nervioso de y para la clase. Conformaron pues, un sistema de soviets de comunistas, un sistema que guiaría y haría una sola a toda la clase, ya que no se dedicaría como antes a dar solo consejos a la clase para que ésta se auto-organice autónomamente de su vanguardia revolucionaria ni tampoco se dedicaría a pretender organizar a la clase bajo la dictadura de un partido, sino mas bien a dirigir la organización de la clase organizándose en ella, es decir, siendo parte central en ella, ya que al ser de estructura semejante a la de los soviets y teniendo por función esencial la de dirigir la organización general de los soviets, podría llevar y recibir información a toda la clase de la realización del programa comunista por toda la clase.
Fue entonces que los soviets empezaron a organizarse nuevamente, pero no espontáneamente como quizá lo habían hecho antes en su primer ensayo, sino conscientemente desde un inicio, ya que su accionar y organización estaba guiada y direccionada desde un principio por del programa comunista del proletariado y que era realizado precisamente por el proletariado. Realización que solo había sido posible porque el sistema nervioso mundial de la revolución, es decir, el partido comunista mundial de la revolución había sido un autentico y genuino órgano de la clase desde un principio.
¡Y de repente!
Cuando la bestia del capital, los plutónicos burgueses, los Estados y bancos de occidente y de oriente, los esbirros gobernantes sentados a la derecha del capital, los demonios vestidos de color rojo sentados a la izquierda de la bestia, los lobos de los sindicatos que se habían vestido de ovejas y, las nuevas y poderosas aberraciones que habían sido creadas por la bestia (cuyos nombres no serán revelados hasta que sea su tiempo en un tiempo de este tiempo en el que ya devenimos), se sentían seguras y victoriosas en todo este viejo y decadente mundo capitalista.
Se escucho de repente un estruendo sagaz y poderoso desde el crepúsculo rojo y luminoso de los mares.
¿¡Qué sois ese relámpago!? ¿¡Qué sois ese rugido!?
Horrorizadas exclamaron la bestia y su sequito opresor.
¡Sí!
Era el león proletario que resurgía de entre las inmensas huelgas de los mares formados por proletarios de todo el mundo y por todas las masas explotadas y oprimidas por el capital.
¡Sí!
Era el león proletario con cabeza de fénix y alas de Pegaso que había salido para vencer y venció.
Con inmensas olas de fuego barrio a varios monstruos a la vez, con poderosos truenos de fuego rojo estremeció, aterro y enterró a todo aquel que osaba hacerle frente, en todas partes, desde los infiernos a los cielos en el que reinaba la bestia, lucho como el guerrero legendario que era, lucho como el llamado a cerrar la prehistoria de la humanidad y abrir las puertas de la verdadera historia de la sociedad humanizada.
Pero la gran batalla que el proletariado libro en el campo del Armagedón de la guerra civil, contra la bestia y todos sus secuaces, no fue sencilla.
Demando grandes sacrificios y abstenciones, demando sudor, sangre y llanto. Se llevó pues a grandes titanes comunistas que se habían forjado al calor de la revolución. Se llevo pues a legiones enteras de proletarios que se habían batido como los grandes centinelas históricos que eran.
¡Hubo lágrimas!
Sí...
Pero no solo por los caídos en batalla sino por el logro que se habían conseguido.
¡El proletariado pues establecía su dictadura a nivel mundial!
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! Luchaban con audacia y osadía inmensos y poderosos ejércitos rojos de soviets en ambos hemisferios.
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! Se establecían repúblicas soviéticas en todo el mundo.
¡Aquí y allá! ¡Aquí y allá! Un nuevo mundo que había madurado por siglos, e incluso por milenios, comenzaba a abrirse, aflorar y nacer en pleno Armagedón de la guerra civil.
¡Eran pues los modernos sistemas planificados de soviets!
!Era pues la sociedad socialista!
Y el proletariado entonces, que se había cubierto con la armadura de minerva, que se había dotado de instrumentos que se parecían a Estados para repeler a sus enemigos, destruyo a los monstruos de la bestia y la encadeno a ella, para que el capital y/o trabajo muerto sirviese para satisfacer la vida de los trabajadores vivos y, no ya al revés como era en el viejo y decadente mundo capitalista que comenzaba a morir por obra y gracia de la dictadura programática del proletariado mundial.
Y ocurrió entonces algo extraordinario en plena guerra civil encarnizada.
Los soviets o consejos de trabajadores comenzaron a transformarse en consejos de trabajo comunistas en plena tierra media, que para ese entonces ya no era el de la sociedad civil, sino de la sociedad de la gente liberada.
Los consejos de trabajo comunistas, comenzaron pues a desarrollar y realizar el nuevo programa de la sociedad comunista liberada y a luchar más efectivamente contra las reminiscencias capitalistas que aun quedaban, ya que constituían las células con las que estaban formándose los órganos, tejidos y sistemas de la sociedad comunista.
¡Y entonces y finalmente!
Cuando la bestia ya terminaba de extinguirse por completo y con ella todas sus taras y reminiscencias;
Cuando el propio proletariado y su partido ya se extinguían, es decir, cuando el león con cabeza de fénix así como la armadura parecida a un Estado que se había dado para luchar y hacer frente a la bestia y a sus gendarmes, se transformaban en un verdadero y gran ser humano llamado sociedad humanizada;
Cuando la humanidad comenzaba a reconciliarse con la naturaleza después de milenios;
Cuando una nueva sociedad, que ya había nacido de una vieja a través de una partera violenta llamada dictadura, se disponía a mirar alto y plantearse maravillosos objetivos con los que abriría y crearía la verdadera historia de la humanidad;
Y cuando la nueva Atenas, con un nuevo y hermoso nombre que no se conocerá hasta ese entonces, se convertía en el símbolo del nuevo mundo liberado; es que la sociedad humanizada comenzó a escribir en sus banderas:
¡De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades...!
...
La historia a la que pertenecemos actualmente es pues la historia de la lucha de clases. Y ha sido la historia la que ha sentenciado la revolución comunista mundial que deberá ser ejecutada por el proletariado.
El fuego de la revolución yace pues en aquellos que están dispuestos a beber del cáliz de la honestidad y el sacrificio histórico.
Pronto, cuando la guerra civil contra el capital y la burguesía se extiendan con mayor vigor en ambos hemisferios, el comunismo comenzara a pasar del arma de la crítica a la crítica de las armas.
Pronto, cuando el proletariado en oriente ruja, el gallo en occidente se sacudirá de las cadenas del capital y anunciara al mundo entero, con canto de trompeta histórica, el amanecer de la soberana aurora comunista.
Pronto, cuando el movimiento real del comunismo empiece a extenderse decisivamente por todos los países, podrá hacerse más claro que el desarrollo de ésta fuerza histórica no se halla en su fin o resultado sino en su devenir...
Ya van pues madurando las condiciones de la revolución en todo el mundo.
Ya van pues naciendo de la cabeza del proletariado los primeros impulsos comunistas de la revolución mundial.
Ya van pues formándose los mares de cuyo crepúsculo rojo vendrán las grandes olas que transformaran al mundo.
Miremos pues alto, por encima de lo pasajero de este mundo y comencemos a realizar la poesía histórica de la revolución comunista de la humanidad.
¡Luchar! ¡Luchar! ¡Y seguir luchando!
Será nuestro pasaporte hacia la victoria final.
Leons
12 de Octubre de 2010
El movimiento contra la reforma de las pensiones dura ya ocho meses. Millones de obreros y empleados de todos los sectores se han manifestado regularmente en la calle; a la vez que, desde principios de septiembre, aparecen aquí y allá huelgas más o menos radicales, expresando un descontento creciente y profundo. Esta movilización en Francia, la primera gran batalla desde la crisis que sacudió el sistema financiero mundial en 2007-2008, no es sólo una respuesta a la reforma de las pensiones sino que, por su amplitud y profundidad, es también una clara respuesta a la violencia de los ataques sufridos en los últimos años.
Detrás de esta reforma, de los ataques simultáneos que la acompañan y de otros en preparación lo que hay es el peligroso hundimiento de todos los proletarios y otras capas de la población, en la pobreza, la inseguridad y la miseria más sombría. Y lo que es aun más indignante, estos ataques no van a parar ya que la crisis económica es inexorable.
Está claro que esta lucha y otras anunciadas están en consonancia con las que se desarrollaron en Grecia y España en contra de las drásticas medidas de austeridad impuestas. Sin embargo, a pesar de la masividad impresionante de la respuesta, el gobierno no ha cedido ante ella y se ha mantenido firme; diciendo, que a pesar de la implacable presión de la calle, su compromiso de imponer este ataque tendrá su continuación en otros próximos; argumentando cínicamente la "necesidad" de estas medidas en nombre de la "solidaridad" entre las generaciones.
Lo que todo el mundo sabe es que lo que Sarkozy nos cuenta es una grave mentira rayana con la provocación. Sin embargo, en el momento de escribir este artículo existe el convencimiento de que el movimiento retrocede y que la burguesía va a llevar adelante la reforma.
¿Qué está ocurriendo?
¿Cómo es que esta reforma, que golpea con tal dureza las condiciones de vida y trabajo, y contra la que toda la población ha expresado con fuerza toda su indignación y su oposición, va a ser aprobada?
Porque el gobierno confía en que los sindicatos, que siempre han aceptado el principio de la "reforma necesaria" de las pensiones, podrán controlar la situación[i]
Comparemos esta situación con el movimiento de 2006 contra el Contrato de Primer Empleo:
Este movimiento, que los medios de comunicación trataron desde su inicio, con el mayor desprecio, como una "revuelta estudiantil" sin futuro, acabó haciendo replegarse al gobierno, que no tuvo más remedio que retirar el CPE.
¿Por qué este éxito?
En primer lugar, porque los estudiantes se habían organizado en asambleas generales, abiertas a todo el mundo, sin distinción de categorías o sectores -público o privado-, a trabajadores con empleo o en paro,... Este impulso de confianza en las capacidades de la clase obrera y en su fuerza, de profunda solidaridad en la lucha, creó una dinámica de extensión del movimiento y le proporcionó una masividad en la que se implicaba a todas las generaciones. De esta manera se consiguió que en las asambleas generales se desarrollaran debates y discusiones profundas que no se limitaban a tratar los problemas de los estudiantes y, además, que en el curso de las manifestaciones los propios trabajadores se movilizaran, cada vez en mayor número, con los universitarios y los estudiantes de Enseñanza media.
Pero también porque la determinación y el espíritu de apertura de los estudiantes, al arrastrar a partes de la clase obrera a la lucha abierta, lograron que los sindicatos no los machacaran con sus maniobras. Al contrario, mientras que los sindicatos, concretamente la CGT, se empeñaban en colocarse en cabeza de las manifestaciones para controlarlas, en muchas ocasiones los estudiantes y los universitarios pasaron por encima de las pancartas sindicales para dejar totalmente claro que no estaban dispuestos a permanecer en segundo plano de un movimiento del que ellos mismos llevaban la iniciativa. Pero sobre todo afirmaban su voluntad de controlar la lucha por sí mismos, junto a la clase obrera, y de no dejarse manipular por las centrales sindicales.
Uno de los aspectos que más inquietaba a la burguesía es que las formas de organización de que se dotaron los estudiantes en lucha, asambleas generales soberanas que elegían sus comités de coordinación y estaban abiertas a todos, se extendieran como una mancha de aceite entre los asalariados, si estos decidían entrar en combate; también que los sindicatos de estudiantes siempre mantuvieran un perfil bajo en esta dinámica. No es casual que, en el proceso de este movimiento, Thibault (líder sindical de la CGT) afirmase en más de una ocasión que los asalariados no tenían que recibir lecciones de los estudiantes sobre cómo deben organizarse y que si estos tienen sus asambleas generales y sus coordinadoras los asalariados tienen sus sindicatos y confían, además, en ellos.
En tal contexto de determinación, cada vez más solida, y ante el peligro de desbordamiento de los sindicatos, Villepine tenía que soltar lastre; era el último recurso defensivo de la burguesía y corría el riesgo de ser derribado por la explosión de luchas masivas.
En cambio ahora, en el movimiento contra la reforma de las pensiones los sindicatos, apoyados activamente por la policía y los Medios, han desarrollado los esfuerzos necesarios para estar en primera fila y han estado muy pendientes de lo que ocurría, para organizarse y actuar en consecuencia.
Se les ha visto, desde el primer momento, jugar la baza de dividir a los trabajadores: mientras FO (Force Ouvrière) convocaba las manifestaciones por su cuenta, a su aire; la Intersindical, que organizó la jornada de lucha del 23 de marzo, preparaba, tras negociar con el gobierno, el "tinglado" de la reforma con dos jornadas de lucha: la del 16 de mayo y la del 24 de junio, justamente en vísperas de las vacaciones de verano. Se sabe que, habitualmente, convocar un día de lucha en esta época del año es darle el tiro de gracia a la clase obrera para pasar inmediatamente a los ataques más duros. Desgraciadamente para la burguesía y los sindicatos en esta última jornada de lucha se encontraron con una movilización que no esperaban: en las calles había más del doble de obreros, parados y precarios, de lo que creían y, a diferencia de las dos jornadas de lucha anteriores, en las que según la prensa se veía un cierto desánimo, la cólera y el hartazgo dominaba el sentir de los asistentes a la cita del 24 de junio.
Presionados por la indignación manifiesta y porque se empezaba a desarrollar entre los obreros la conciencia de lo que significaba esta reforma para nuestras condiciones de vida, los sindicatos se ven obligados a organizar otra jornada de lucha, el día 7 de setiembre, tras esa letanía suya de la unidad sindical; desde entonces, ninguno ha dejado de llamar a unas jornadas de lucha que han llegado a agrupar en las manifestaciones a unos tres millones de trabajadores de numerosas empresas.
La unidad de la "Intersindical" era la trampa montada para hacerle creer a la clase obrera que los sindicatos están decididos a organizar una amplia ofensiva contra la reforma y que se han dotado de los instrumentos para ello: jornadas de lucha una tras otra, en las que se podrá ver y escuchar, hasta el aburrimiento, a sus líderes cogidos del brazo desgranando sus discursos sobre la "continuidad" del movimiento y otras mentiras. Montada frente a lo que temen más que a nada: que los trabajadores se liberen del cepo sindical y se organicen ellos mismos. Así lo expresaba Thibault, secretario general de la CGT, que "enviaba un mensaje" al Gobierno en una entrevista al Diario Le Monde del 10 de setiembre: "Se puede llegar a un bloqueo, a una crisis social de envergadura; es posible pero nosotros no lo queremos y no vamos a correr ese riesgo". Y ponía el siguiente ejemplo para explicar mejor lo que los sindicatos habían puesto en juego: "Hemos visto una PME (Pequeña Mediana Empresa) en la que 40 trabajadores de 44 han hecho huelga. Es una señal. Cuanta más intransigencia con más fuerza dominará en las cabezas la idea de hacer huelgas repetidas".
Está claro lo que venía a decir: si no están los sindicatos, los mismos obreros no solo se organizarán sino que además de decidir lo que quieren hacer lo harán masivamente; y es precisamente contra esto contra lo que las centrales sindicales y particularmente la CGT se aplican con un celo ejemplar. ¿Cómo lo hacen? Ocupando el terreno en el campo social y en los Medios de comunicación; impidiendo con determinación cualquier expresión de solidaridad obrera. En resumen, una propaganda de tomo y lomo por un lado y por otro una hiperactividad encaminada a esterilizar y encadenar el movimiento a falsas alternativas con la finalidad de dividir, confundir y encaminarlo con más facilidad a la derrota.
El bloqueo de las refinerías de petróleo es un ejemplo evidente de cómo los aparatos sindicales hacen su trabajo: cuando entran en lucha los obreros de este sector, directamente enfrentados a medidas drásticas de reducción de personal, cuya combatividad era ya muy fuerte y entre quienes crecía la voluntad de manifestar su solidaridad al conjunto de la clase contra la reforma de las pensiones, la CGT interviene transformando este aliento de solidaridad en un espantajo, en algo "indigerible" para los obreros. El hecho cierto es que el bloqueo de las refinerías nunca se ha decidido en verdaderas asambleas generales, donde los trabajadores expresan realmente sus puntos de vista y los discuten, sino tras una serie de maniobras -los líderes sindicales son especialistas en este trabajo- que han ido pudriendo las discusiones y han acabado en acciones estériles. A pesar del estrecho cerco sindical, algunos obreros de este sector han intentado contactar y establecer lazos con obreros de otros sectores pero, globalmente atrapados en los engranajes del lema "bloqueo hasta la últimas consecuencias", la mayoría de los obreros de las refinerías se han visto entrampados en esa lógica sindical de los "encierros en la fábrica", auténtico veneno utilizado contra el desarrollo del combate. Los obreros de las refinerías tenían como objetivo reforzar el movimiento, ser uno de los brazos armados para hacer retroceder al Gobierno, pero el bloqueo de los depósitos, tal y como se ha desarrollado bajo la batuta sindical, se ha revelado como lo que fue concebido: un arma de la burguesía y sus sindicatos contra los obreros. Al mismo tiempo, la prensa burguesa ha dejado claro en todo momento su resentimiento y vertido, por editoriales y artículos, su hiel en abundancia, creando un ambiente de pánico y agitando la amenaza de una penuria generalizada de combustibles, no solo para aislar a los obreros de las refinerías sino para hacer impopular su huelga; acusándolos de "tomar como rehén a la gente para impedir que lleguen al trabajo o se marchen de vacaciones". Quedaban así aislados, físicamente, los trabajadores de este sector y, a pesar de que querían contribuir con su lucha solidaria en la construcción de una relación de fuerzas que favoreciese la retirada de la reforma, su bloqueo, su aislamiento, se volvió contra ellos mismos y contra el objetivo que se habían propuesto inicialmente.
Ha habido numerosas acciones sindicales similares en sectores como los transportes y especialmente centradas en regiones con pocos obreros; es decir, allí donde era imprescindible para los sindicatos acabar con cualquier riesgo que implicase extensión y puesta en práctica de la solidaridad. Necesitaban dejar claro ante la galería que eran ellos quienes orquestaban las luchas más radicales y quienes "interpretaban la partitura" en las manifestaciones, cuando en realidad estaban pudriendo la situación.
Como dice la hoja que difundió la Asamblea General Interprofesional de fecha 6 de noviembre: "La fuerza de los trabajadores no consiste únicamente en bloquear algún depósito de petróleo o alguna fábrica. La fuerza de los trabajadores está en reunirse en sus lugares de trabajo sin distinción de oficio, empresa, categoría,... y decidir todos juntos"...
Por todas partes se ha visto a los sindicatos agruparse en alguna "Intersindical" para promocionar mejor sus simulacros de unidad, montar esa clase de asambleas generales que sin verdadero debate quedan encerradas en las preocupaciones más corporativas; claro que públicamente insistían en esa pretendida voluntad suya de combatir "para todos" y "todos juntos" que les caracteriza; eso sí, cada uno organizado en su sitio, tras su jefecito sindicalista, haciendo cualquier cosa para impedir que se formen delegaciones masivas para buscar la solidaridad de las empresas geográficamente más cercanas.
Un movimiento rico en perspectivas
En cambio, no aparecen en los Media los numerosos Comités o Asambleas generales Interprofesionales (AG Inter-pros)[ii] que se han formado en este periodo, donde los objetivos perseguidos eran y siguen siendo organizarse fuera de los sindicatos, desarrollar discusiones realmente abiertas a todos los proletarios y acciones autónomas en las que toda la clase obrera pueda reconocerse e implicarse masivamente.
Los sindicatos no han sido los únicos en obstaculizar o impedir la posibilidad de una movilización de estas características; la policía de Sarkozy, famosa por su pretendida debilidad y su carácter anti-izquierda, ha sabido ser el auxiliar indispensable de los sindicatos con sus provocaciones en más de una ocasión. Un ejemplo: los incidentes en la plaza Bellecour de Lyon donde la presencia de un puñado de "alborotadores" (posiblemente manipulados por los policías) sirvió de pretexto para una violenta represión policial contra centenares de jóvenes estudiantes cuya mayoría solo buscaba ir, al final de una manifestación, a discutir con los trabajadores.
Aquí se ve lo que la burguesía teme particularmente: que se establezcan contactos, que se desarrollen y multipliquen lo máximo posible en las filas de la clase obrera, jóvenes, viejos, activos o en paro, lazos de unión indisolubles.
El movimiento está hoy en camino de agotarse y es necesario sacar las lecciones de los fallos o de los fracasos.
La primera constatación es que los aparatos sindicales son los que han permitido que colaran los ataques en el seno de los obreros; lo que no es cualquier cosa ni por supuesto algo coyuntural. Ellos son los que han hecho el trabajo sucio; por esto, todos los "especialistas en conflictos", los sociólogos, el mismo gobierno y el propio Sarkozy en persona, les felicitan por su "sentido de la responsabilidad". Sin duda, la burguesía puede felicitarse de tener sindicatos "responsables", capaces de quebrar un movimiento tan amplio y al mismo tiempo hacer creíble que han hecho todo lo posible por ayudarle a que se desarrolle. Estar satisfecha de disponer de unos aparatos sindicales que han conseguido asfixiar y marginar las auténticas expresiones de lucha autónoma de la clase obrera y de todos los trabajadores.
Sin embargo, este fracaso ha dado numerosos frutos: a pesar de todos los esfuerzos y medios desplegados por el conjunto de fuerzas de la burguesía para taponar las grietas por donde aflora la cólera obrera, no ha podido arrastrar a la derrota general a un solo sector, como ocurrió en 2003[iii] en la lucha contra las jubilaciones del sector público que acabó en un duro retroceso de los trabajadores de la Enseñanza pública (Éducation nationale) tras numerosas semanas en huelga.
Este movimiento está vía de acabar pero "el ataque solo ha comenzado. Hemos perdido una batalla, no hemos perdido la guerra. La burguesía nos declara la guerra de clases y nosotros mantenemos aun los medios para combatir". (Hoja titulada: "Nadie puede luchar, decidir y ganar a nuestra costa", firmada por los trabajadores, fijos y precarios, de la Asamblea General Interprofesional de la Gare-de-l'Est y d'Ille de France (Paris); citada aquí arriba. Para defendernos, no tenemos otra opción que la de extender y desarrollar masivamente nuestras luchas, tomándolas en nuestras propias manos.
"Recuperemos la confianza en nuestras propias fuerzas" deberá ser la consigna de mañana.
WW (6 de noviembre 2010)
NOTAS:
[i] Todos los partidos de izquierda, que acudieron a sumarse a la movilización para no desacreditarse totalmente, estaban también de acuerdo con la imperiosa necesidad de atacar a la clase obrera en este punto, puesto que así lo habían votado
[ii] Consideramos estas últimas como auténticas expresiones de las necesidades de la lucha obrera. No tienen nada que ver con las Coordinadoras, que se sacan de la manga y dirigen, bajo mano, los sindicatos y las organizaciones izquierdistas, y que nosotros hemos denunciado en repetidas ocasiones: cuando el movimiento de los ferroviarios en 1986, en el movimiento en el sector de la Sanidad en 1988,...
[iii] Ver Révolution Internationale (RI) nº 335, 336 y 337
Recortes, ajustes, reformas... ¿cómo podemos unirnos y responder?
Somos un Grupo de Trabajadores de Valencia. Nos venimos reuniendo inspirados por una experiencia reciente de un grupo de trabajadores de Alicante, que se agruparon a partir de un conflicto laboral, y que han organizado Asambleas Abiertas para reflexionar sobre lo que está pasando y nos afecta. Esa iniciativa creemos que es necesaria y posible aquí en Valencia.
En la última reunión discutimos 3 puntos que queremos dar a conocer.
¿Tras la reforma de las pensiones se acabarán los ataques a nuestras condiciones de existencia?
PENSAMOS QUE NO.
En España vemos que los sueldos tienden a retroceder. Los salarios nominales disminuyeron un 0,3% como media entre 2000 y 2005 y un 0,5 % entre ese año y 2008 (datos de la OCDE). No hay datos posteriores pero se puede colegir que el recorte salarial sigue y más agudo si cabe.
Reforma de las pensiones: su objetivo último en opinión de economistas no complacientes con la propaganda oficial es bajar todo lo posible la pensión contributiva y plantear como "compensación" los fondos de pensiones privados. Pero estos han sido en la mayoría de los casos un fiasco y las pensiones actuales están ya a la baja para la gran mayoría: «tres cuartas partes de las pensiones de jubilación están por debajo de los 1.000 euros al mes y un 45% del total están por debajo de los 600 euros mes; sólo un 6% de los individuos perciben importes superiores a 2.000 euros mes»
Julia Monserrat: https://blogs.publico.es/dominiopublico/2595/la-reforma-de-las-pensiones/ [159] . Además, el gobierno las ha congelado para 2010.
Hay una perspectiva de caída simultánea de pensiones y salarios pero también de los subsidios de los parados, pues el Gobierno habla de ir acabando con los famosos 426 euros. 700 mil parados no cobran absolutamente nada.
Los medios de comunicación y los sindicatos nos dan la idea de que con el cambio de gobierno, el supuesto éxito de la huelga general etc., habría un "compás de espera" y parece que la reforma de las pensiones se aplazaría hasta primavera.
Pero no hay ninguna tregua ni ningún descanso en la reforma laboral. Los expedientes de despido ya aplican los 20 días o los 33 días de indemnización. Como la reforma laboral ofrece tantas facilidades a las empresas para despedir estamos asistiendo a una renuncia generalizada de las cláusulas de revisión salarial en los convenios firmados por los sindicatos. La Reforma Laboral impacta negativamente en los salarios: antes de la Reforma, una empresa no tenía tan fácil saltarse un sueldo fijado en convenio (aunque ya existía cláusula de descuelgue que en las negociaciones de febrero 2010 entre Patronal y sindicatos fue generosamente ampliada). Ahora con la Reforma, si una empresa decide reducir los salarios «puede alcanzar un acuerdo con los representantes de los trabajadores, y la única razón que tiene que concurrir es que la aplicación del salario podría dañar la situación o las perspectivas de la empresa, es decir, ni siquiera tiene que acreditar la empresa un daño actual»
https://pradoalberdi.wordpress.com/2010/08/30/reforma-laboral-en-la-prct... [160]
En realidad, la reforma laboral apunta su dardo hacia los trabajadores fijos que todavía tienen unas condiciones mínimamente aceptables. Es una franja que va entre los 30-50 años sobre la que pende la espada de Damocles del "en cualquier momento puedes ser despedido" lo que crea un chantaje cotidiano sobre el trabajador que le angustia y le intimida sobremanera.
En 2008, los peores efectos de la crisis cayeron sobre los trabajadores emigrantes. Más de un millón de ellos están en desempleo. Pero desde 2009 la crisis ha tomado como principal víctima los jóvenes. En 2009, según la OIT el desempleo juvenil mundial alcanzó el record histórico de 81 millones. En España, el New York Times daba una cifra de 42,9% de jóvenes menores de 25 años en situación de paro
https://www.nytimes.com/imagepages/2010/01/04/business/20100101_JOBLESSc... [161] . La pobreza golpea a los jóvenes: «4 de cada 10 pobres es menor de 25 años. 6 de cada 10 pobres extremos tiene menos de 25 años»
https://cuarto.mundo.free.fr/MundoParaTodos/La%20Pobreza%20en%20Espana%2... [162] .
Los hijos vuelven a casa de sus padres ante la incapacidad para pagarse una vivienda. A esto se une una creciente ola de desahucios favorecidos por una Ley aprobada por el gobierno en 2008 que permitió lo que se llama el desahucio Express. Las consecuencias son terribles: hace 15 días un parado se suicidó en Hospitalet por causa de un desahucio que había dejado a su familia en la calle.
A los funcionarios, el vicepresidente Chaves les da aparentemente una cal y otra de arena. Afirma que no se va a instaurar el despido libre pero simultáneamente habla de medidas para fomentar la productividad.
No es verdad que no haya despido libre en las Administraciones Públicas:, más del 40% de los empleados públicos están sometidos a contratos que permiten el despido: Bolsas de Trabajo, interinos, contratos laborales, subcontrataciones a empresas privadas etc. Estos trabajadores son carne de despido por diversas vías: cancelación de puestos, no renovación de contratos etc. Dos datos significativos: en Cataluña 1000 puestos de médico han desaparecido en 2010, en Valencia 1200 entre el personal docente con el caso especialmente sangrante de la Formación Profesional.
Pero a los funcionarios con plaza segura las cosas no pintan mejor: los salarios están congelados desde hace varios años y encima sufrieron el tijeretazo de junio y ahora hablan de productividad. ¿Cómo se va aplicar? ¿Qué aspectos van a afectar? De momento poco se sabe pero podemos ver un caso: a los médicos funcionarios se les mantiene un sueldo base de unos mil euros -es lo que cotiza para la pensión- mientras que el resto son complementos diversos. Su "productividad" consiste en prescribir las menos bajas posibles: una presión moral contra el médico y su transformación en "policía" de los enfermos.
En 2008, lo peor de la crisis afectó a los compañeros emigrantes, en 2009 empezó a afectar a los jóvenes, con las medidas de 2010 y las que vendrán, ningún trabajador puede agarrarse al espejismo egoísta de "a mí no me toca", todos nos vemos afectados: jóvenes, emigrantes, parados, precarios, fijos, jubilados.
La movilización de los trabajadores en Francia contra el recorte de las pensiones ¿qué lecciones sacar?
La realidad de la crisis mundial deja pocos resquicios para la esperanza. En Irlanda el Plan de Austeridad es aplastante: 24750 funcionarios despedidos, recorte de un 10% en el salario mínimo y las pensiones, aumento gradual del IVA hasta llegar a un 23%. En 2009 ya impusieron un brutal plan de austeridad que dijeron sería el último. ¡Un año después vuelven con otro mucho peor!
En ese panorama tan oscuro, las movilizaciones de trabajadores en Francia ¿constituyen un ánimo y un ejemplo para responder a todo lo que nos está cayendo?
Vemos que nos aportan, entre otras, 2 lecciones que nos pueden inspirar:
La participación masiva de los jóvenes de 15-16 años que decían claramente que no querían vivir la perra vida de sus padres y abuelos, que aportaban su solidaridad y que se preocupaban claramente por el futuro de todos
La realización de Asambleas Interprofesionales donde trabajadores, conscientes de lo insatisfactorio de las convocatorias sindicales, en lugar de cruzarse de brazos se unían, discutían, decidían colectivamente medidas a impulsar.
Las Asambleas Interprofesionales agrupaban a gente de distintos sectores -ferroviarios, enseñantes, carteros, etc. Estaban abiertas a cualquier trabajador, parado, estudiante o jubilado. Veían los problemas y las medidas a tomar no desde la óptica estrecha y divisionista del sector o la empresa sino desde la óptica amplia y solidaria del TODOS SOMOS TRABAJADORES.
Estas Asambleas todavía minoritarias no pretendían ni dirigir ni arrogarse la representación de los demás. Lo que buscaban era hacer propuestas y lanzar iniciativas para contribuir a que el movimiento esté en manos de los propios trabajadores. A los trabajadores nos mandan los jefes, los políticos, los líderes sindicales... Por eso es necesario recuperar lo que decía el himno de la Primera Internacional con lenguaje decimonónico pero muy certero: «Ni en dioses, reyes y tribunos está el supremo salvador, nosotros mismos realicemos el esfuerzo redentor». El movimiento de los trabajadores ha de ser conducido colectivamente por los propios trabajadores.
¿Cómo organizarnos desde abajo para impulsar medidas de lucha?
¿Por qué con la que está cayendo la gente no se mueve? Hemos discutido algunas de ellas y al reconocerlas podemos empezar a combatirlas y superarlas.
1ª Confusión e ilusiones "Quizá salgamos de ésta, la economía se recuperará" Ya hemos dado argumentos antes para comprender que esta crisis es muy grave y supone una vuelta atrás, las condiciones de vida de los trabajadores están volviendo a épocas duras como los años 40 y 50.
2ª Quizá un nuevo gobierno lo haría mejor. Cada nuevo gobierno lo hace peor que el anterior.¡Todos los gobiernos tienen una "agenda oculta" que sacan de la noche a la mañana saltándose a la torera sus promesas!. Confiando en ellos, estamos siempre en un eterno círculo vicioso.
3ª miedo. Miedo a perder el empleo. Miedo a no poder pagar la hipoteca. Miedo, en el caso de los estudiantes, a no sacar una carrera y tenerlo aún peor... Ese miedo paraliza, angustia, provoca reacciones irracionales y dificulta lanzarse a luchar.
4ª Y lo peor de todo: la atomización y la división entre nosotros, los trabajadores. Cada cual se encierra en sus propios asuntos, el sálvese quien pueda, la competencia entre los propios trabajadores.
¿Qué podemos hacer? El primer paso es romper la atomización, la división, la pasividad. Aunque seamos pocos reunirnos y discutir sobre qué está pasando, qué podemos hacer de manera realista, cómo podemos luchar de verdad. Verse las caras, romper el hielo, sentir la fuerza de unirse y agruparse.
Hay que responder, no hay que quedarse quietos y pasivos. Pero hacer huelga un día D para que al día siguiente todo siga igual y el gobierno y la patronal sigan dándonos palos, eso no sirve para nada, eso lo único que sirve es para que te descuenten el día del paro de tu salario. Esas movilizaciones añaden en realidad más frustración y desmovilización.
Decimos SI a la huelga y a la manifestación pero hemos de luchar por que sean organizadas y controladas desde abajo, por la iniciativa de los trabajadores, desarrollando la participación de todos, creando solidaridad, unidad, compañerismo, las bases para que de verdad tengamos fuerza y podamos romper con el miedo, las confusiones y sobre todo con la división y la atomización. ¡No es de recibo una "huelga", como la del 29-S o la del 8-J, que se plantea como un acto individual, cada uno como "ciudadano" que decide si hace o no huelga, sin asambleas, sin acción y decisión colectivas, todos convertidos en un número utilizado en las famosas guerras de cifras entre Gobierno y Sindicatos.
El ejemplo de Francia de las Asambleas Interprofesionales es una vía en la que inspirarnos. Esas Asambleas nacían no solo de la movilización misma sino igualmente de que pequeños grupos de compañeros habían impulsado reuniones para romper el aislamiento, para discutir libremente de los problemas, de cómo luchar, de qué hacer...
Eso es lo que pretendemos como grupo. En lugar de estar cada cual encerrado en su casa despotricando de lo mal que están las cosas, de la inoperancia e insuficiencia de las movilizaciones sindicales, juntarnos para impulsar Asambleas Abiertas donde como trabajadores podamos discutir y decidir juntos TOMANDO LA LUCHA EN NUESTRAS PROPIAS MANOS. Hemos de acabar con las manifestaciones procesión y la huelga individualizada y atomizada que dejan un amargo sabor de boca.
Grupo de Trabajadores Valencia.
NUEVA REUNION: Sábado 11 de diciembre a las 17 horas c/Blanquerías 22 Bajo (en Laboratorio de Arte en Vivo, junto a Museo Benlliure). Nuestro correo es [email protected] [114] Escríbenos con tus ideas, tus propuestas y comentarios. Pasa esta nota a más gente. Si no puedes venir, ponte en contacto por correo.
Participamos en la Red de Solidaridad de ESPAREVOL: Espacio Revolucionario de Debate y Encuentro. esparevol.forumotion.net
Introducción de la CCI
Muy recientemente hemos publicado un debate del Grupo de Esclarecimiento Comunista (GEC, grupo surgido en Perú) con el grupo anarquista Humanidad (también de Perú)[1]. Los compañeros del GEC nos remiten un nuevo texto de debate, esta vez con los del grupo Comunistas Integrales (de Ecuador), a propósito de la interesante toma de posición que éste publicó cuando la revuelta policial contra Correa el pasado 30 de septiembre[2]
En la introducción al texto de polémica con el grupo Humanidad saludamos el espíritu de debate de los compañeros del GEC, su contribución activa a la delimitación de las posiciones comunistas, su apertura muy estimulante a la clarificación. La Respuesta a los Comunistas Integrales sigue en la misma tónica y defiende con nitidez posiciones de clase más allá de que sea necesaria alguna puntualización de matiz. Sin embargo, hay un pasaje en el texto que nos ha llamado la atención y que contrasta con otros del mismo texto.
Los compañeros dicen respecto al posicionamiento de Comunistas Integrales: «Estamos de acuerdo en que vivimos en tiempos de contrarrevolución, luego del fracaso de la oleada revolucionaria de principios del siglo pasado». Pero más adelante hacen una afirmación que parece desmentir esta primera conclusión: «Debemos también aclara que si en Ecuador suceden estos hechos en los cuales el proletariado no se reconoce como sujeto revolucionario, y que tampoco tiene presencia consciente, no significa que la clase está aletargada, inactiva. Si queremos hablar del proletariado debemos, es cierto, ver las particularidades (Ecuador, Perú, Chile, etc.), pero ver principalmente el cuadro completo, ver a la clase en su existencia internacional, ver las huelgas inmensas que se desarrollan en Europa y Asia, y en menor grado en América, debemos ver a la clase que se reencuentra con ella misma a nivel mundial».
Pensamos que una de las claves para comprender -y superar- esta contradicción, la dan los propios compañeros cuando insisten muy justamente en la necesidad de ver principalmente el cuadro completo, ver a la clase en su existencia internacional.
Efectivamente, la lucha de clases del proletariado no puede analizarse como una suma de acontecimientos, como una sucesión de episodios cada uno visto en su inmediatez empírica. Necesita verse en su globalidad comprendiendo la conexión íntima que va uniendo cada uno. Se trata pues de ver los múltiples y contradictorios episodios por los que pasa la lucha de clases, sus diferentes etapas, desde el prisma global, mundial e histórico propio del marxismo.
Desde ese punto de vista, la contribución de nuestra Corriente, siguiendo aportes realizados por nuestros antepasados -como BILAN, expresión de la Izquierda Comunista de Italia-, es el análisis del curso histórico de nuestra época.
En los años 30, BILAN fue capaz de ver que la relación de fuerzas entre las clases, las condiciones impuestas por la derrota de la oleada revolucionaria de 1917-23 y el triunfo de la contra-revolución, se orientaba hacia la guerra imperialista generalizada, como acabó confirmándose en 1939-45. El paso de los partidos comunistas, siguiendo las huellas de los partidos socialistas, al campo capitalista, el impacto de las ideologías reaccionarias de la "defensa de la Patria Socialista" y el dilema tramposo fascismo-antifascismo, encadenaron nuestra clase a una sucesión trágica de derrota que la convirtieron en carne de cañón de la guerra imperialista. Esta línea fue capaz de discernirla BILAN más allá de los momentos en los que aparentemente parecía ser desmentida por acontecimientos como las huelgas en Francia en el verano de 1936 o igualmente el combativo sobresalto del proletariado español en julio del mismo año. En cambio, Trotski, incapaz de tener una visión global, iba a remolque de los acontecimientos y tan pronto reaccionaba a la desesperada -triunfo de Hitler en 1933- como hablaba de "comienzo de la revolución" ante las luchas en Francia y España en 1936.
Nuestra época ha tenido múltiples zigzags, se ha visto sacudida por convulsiones que aparentaban ir en todas las direcciones: sucesivos episodios de hundimiento en la crisis, guerras localizadas, hundimiento en 1989 del bloque imperialista ruso, momentos de lucha obrera intensa como Mayo 68 o el verano polaco de 1980 a los que han sucedido largas etapas de pasividad... ¿Cómo caracterizar la situación, cómo determinar la dirección general de los acontecimientos?
De manera muy esquemática[3] podemos decir que por el impulso de toma de conciencia que manifiestan y tienden a desarrollar, las luchas obreras que estallan a partir de 1968 con el Mayo Francés, el Otoño Caliente Italiano[4] y el Cordobazo argentino en 1969, la insurrección báltica en Polonia 1970 etc., suponen el fin del periodo de contra-revolución y la apertura de un periodo histórico cuya desembocadura última son los enfrentamientos de clase generalizados.
Es evidente que 40 años después "la historia ha dado muchas vueltas" pero creemos que no se ha desmentido esa perspectiva y entendemos que solamente alrededor de ella pueden ser comprendidos los hechos.
CCI 16-12-10
Respuesta de los compañeros del GEC a Comunistas Integrales de Ecuador
Miércoles, 17 de noviembre de 2010
Estimados compañeros:
Nos alegra en sobremanera saber que a nivel internacional aparecen minorías jóvenes y revolucionarias, que demuestran no sólo la existencia de nuestra clase y sus vanguardias, sino también su lucha vigente y concreta. Nosotros como minorías a nivel mundial nos encontramos nuevamente con nuestro programa histórico, programa emanado de la lucha de clases, que no pertenece a una organización en particular sino a la clase y sus minorías en general. Pero no sólo nos quedamos con nuestra existencia, sino que nuestra existencia es práctica, participando activamente en el proceso lucha que ahora se ve más clara con los últimos acontecimientos de Grecia, Francia, España, Turquía, China, Bangladesh e Inglaterra.
El pronunciamiento que elaboraron, sobre los sucesos del 30 de septiembre en Ecuador, es muestra del despertar de la clase, de cómo luchamos por recobrar nuestros principios que parecían perdidos entre los engaños de la burguesía y de la contrarrevolución.
Por tanto creemos conveniente mostrar los puntos en los cuales estamos de acuerdo con sus posiciones, y claro está, haremos también las críticas sobre los aspectos en los cuales no estamos de acuerdo o sobre los puntos ambiguos que se muestra en dicho pronunciamiento.
- Con respecto a las famosas "Izquierdas", estamos en concordancia en que ellas son parte de la burguesía, parte del capital, debemos hacer un deslinde claro entre "izquierdas" y nosotros los revolucionarios comunistas.
La "izquierda" no es más que uno de los brazos del sistema capitalista, un brazo muy peligroso, pues se viste de rojo y más fácil engaña, confunde y trafica con los intereses de la clase proletaria. La "izquierda" también defiende al capital, también avala la explotación del hombre por el hombre, defiende la propiedad privada; la trampa es su propuesta de hacer el sistema más humano, menos desigual, quiere hacer un capitalismo menos salvaje y más vivible.
Ya la historia ha demostrado a quienes defienden las izquierdas; defienden a sectores progresistas de la burguesía, pero burguesía al fin y al cabo. Ni la izquierda ni la derecha, ninguna de las dos puede ni podrá representar los intereses de la clase, pues los intereses de la clase son defendidos por la clase misma y sus organizaciones autónomas, soviets, consejos, minorías comunistas, etc.
- Con respecto al estado, debemos decir que éste, es el aparato, el instrumento utilizado a través de la historia por una clase para someter y oprimir a otra u otras. El estado no es esa entidad neutral que nos quieren hacen creer, ese aparato que regula y es intermediario entre las clases, que supuestamente representa a todos, al "pueblo" en su conjunto. El estado actual es burgués y defiende por tanto los intereses de la clase dominante, la clase burguesa, todo aquel que atente contra dichos interés debe ser castigado y eliminado.
Debemos agregar que los proletarios no luchamos por conseguir el poder del estado burgués este debate teórico quedó zanjado luego del proceso revolucionario 1917-1923. Los proletarios luchamos para generar nuestro poder dentro, todavía, de la sociedad burguesa, generamos nuestros propios órganos políticos de lucha. El doble poder generado dentro de la sociedad capitalista, en una etapa altamente revolucionaria, nos conduce al inevitable desequilibrio de este choque de poderes, en el cual o el decadente estado burgués retoma posiciones o el naciente poder proletario vence y ejerce su dictadura, convirtiéndose así en un semi-estado, teniendo como base a los consejos obreros, comités de fábricas, etc.
- Con respecto a la policía y militares estamos de acuerdo en que estos cumplen el papel represivo y violento, que por sí sola la clase burguesa no puede cumplir, es otro brazo del capitalismo, es un brazo pero con garrote, si el brazo ideológico no funciona, se llama al del garrote. Policía y militares en su gran mayoría provienen del proletariado, pero se ponen contra él, no de manera consciente. Por ello no compartimos la idea que se presenta en el pronunciamiento de que los policías no deberían convertirse en traidores, en teoría lo son, de manera inconsciente, pero nadie se hace policía o militar sabiendo que es un traidor y que atacará a su clase. No pidamos madurez en la conciencia de un día para otro a conciencias repletas de ideología burguesa, y más aún a policías y militares, en esta etapa, en la cual la clase empieza a recobrar su papel.
- Estamos de acuerdo en que vivimos en tiempos de contrarrevolución, luego del fracaso de la oleada revolucionaria de principios del siglo pasado, la burguesía (y dentro de ella su izquierda y su derecha) cumplió un papel altamente reaccionario, engañando, mintiendo, ocultando la historia y a las organizaciones proletarias, aquí la degeneración de la URSS y el Estalinismo jugó un papel importantísimo dentro de la contrarrevolución. Es decir la contra no sólo vino de la burguesía, sino también desde dentro del movimiento proletario. Es de aquí que beben también las izquierdas del capital, beben de las desviaciones que nacieron dentro de la propia lucha proletaria.
- Con respecto a los gobiernos de Correa, Chávez, Evo, etc. Debemos decir que son parte del capital, que utilizan el descontento social, y en particular importancia, el descontento proletario para canalizarlo hacia las supuestas "revoluciones" ("bolivarianas", "ciudadanas") para no atacar al capitalismo mismo sino a su "cara mala", a su "rostro inhumano", no se ataca al meollo del asunto, la propiedad privada y el trabajo asalariado no está en discusión en estas "revoluciones".
- Debemos también aclara que si en Ecuador suceden estos hechos en los cuales el proletariado no se reconoce como sujeto revolucionario, y que tampoco tiene presencia consciente, no significa que la clase está aletargada, inactiva. Si queremos hablar del proletariado debemos, es cierto, ver las particularidades (Ecuador, Perú, Chile, etc.), pero ver principalmente el cuadro completo, ver a la clase en su existencia internacional, ver las huelgas inmensas que se desarrollan en Europa y Asia, y en menor grado en América, debemos ver a la clase que se reencuentra con ella misma a nivel mundial. Debemos tomar estos movimientos con cautela, pero también con alegría, ver que luchamos y que las minorías estrechan lazos cada vez más fuertes, correspondiendo al proceso actual de la clase, no se puede pedir frutos a un árbol que aún es semilla... Por eso compartimos la aclaración que nos hicieron llegar, gracias a ella comprendimos con mayor precisión el análisis que realizan sobre el movimiento proletario y el trabajo de las minorías como parte de la clase.
- Compartimos las críticas a los sindicatos, éstos perdieron hace mucho sus principios clasistas, no existen ya sindicatos revolucionarios, eso es una mera ilusión, quizá una pequeña reminiscencia de lo que fue alguna vez. El sindicato negocia la explotación, el sindicato adormece las fuerzas proletarias, el sindicato se ha convertido en un brazo más del sistema, con su legalidad y sus jefes sindicales. El sindicato no es más que otro aparato del capital, un aparato des-movilizador y apaga incendios, cada intento de la clase por luchar autónomamente es acaparado por el sindicato y conducido a su derrota, el entreguismo y la legalidad son características ya inherentes de los sindicatos.
- La democracia como dicen ustedes compañeros no es otra cosa que dictadura de la burguesía contra los productores de la riqueza social, el proletariado. No existe buena y mala democracia, nos debemos conducir hacia la dictadura del proletariado. La violencia organizada de los desposeídos contra la burguesía.
- La clase está luchando mientras escribimos esta carta, la clase lucha, nosotros somos ejemplo de eso, pero también son ejemplo los miles que salen en Francia, en Inglaterra, en Asia. Claro que existimos y solo existimos luchando y ahora más que en años anteriores. La clase sale de su repliegue y lo demuestra en los paros, huelgas y muy especialmente en sus minorías, no estamos tranquilos, la clase se mueve en lucha contra sus condiciones paupérrimas de vida, aun no reconoce en general su verdadero camino histórico, pero si en particulares, en las minorías revolucionarias. Con respecto al mismo punto se menciona que: "no existe un proletariado visiblemente en lucha contra el capital" pues debemos decir que si existe, consciente e inconscientemente, el proletariado lucha primero por sus reivindicaciones económicas contra el capital (los ejemplos están mencionados más arriba), y va consiguiendo su conciencia en la lucha, pero no solo allí, sino también las minorías cumplen su papel de lucha, difusión y esclarecimiento dentro de la clase, siendo un punto de apoyo en, la toma de conciencia del resto de la clase.
- Con respecto a lo que ustedes consideran el programa histórico de la clase nos mostramos de acuerdo con que a través de la historia de nuestra clase se ha formado con lucha, sangre y muertes, los puntos fundamentales que ya desde la Liga de los Comunistas comenzaba a tomar una forma clara, como son: Abolición de la propiedad privada, el trabajo asalariado, el capital, las patrias, etc. Mediante la lucha autónoma, instauración de la dictadura de los productores y la revolución mundial. Con respecto a la abolición del estado y de la democracia que mencionan en este punto, creemos conveniente un debate mayor, para expresar lo que pensamos con respecto a estos dos puntos.
- Sobre el debate y la crítica revolucionaria, consideramos que son pilares fundamentales en la toma de consciencia de la clase, ésta no es impuesta, ni administrada desde afuera, sino con un esfuerzo conjunto de la clase por su clarificación. El debate es el arma histórica en el cual los proletarios y muy especialmente sus minorías logran afianzar sus postulados, encontrarse con sus principios básicos y plantean su accionar práctico para la destrucción del sistema capitalista.
- En el texto se repite la siguiente frase "Tarde o temprano nuestra clase se dará cuenta", pero si bien la clase toma consciencia por qué se ve empujada por sus propias condiciones de existencia, no debemos dejar pasar la ligazón dialéctica que existe entre la clase y su vanguardia, siendo una, y no dos distintas y separadas partes, que luego se unirán, sino que van de la mano, a la par, el desarrollo de la clase es el desarrollo de sus vanguardias y el desarrollo de sus vanguardias es el desarrollo de la clase, ambas se desarrollan como parte de una unidad dialéctica. Los comunistas (como vanguardia) se distinguen del resto de la clase porque tienen las cosas más claras y reconocen el destino histórico de la clase en su conjunto, liberar a la humanidad entera del flagelo de la sociedad dividida en clases por la explotación. Por tanto las minorías cumplen un papel fundamental en la toma de consciencia de la clase porque son en si la toma de consciencia de la clase en estos momentos más avanzada, y difunden a través de los debates, conversatorios, círculos de estudio, pronunciamientos y prensa las ideas y propuestas conscientes del proletariado.
- Con respecto al partido consideráramos que si bien los partidos son herramientas del capital, reconocemos que nosotros necesitamos el partido comunista, partido internacional, pieza fundamental para la revolución, sin el partido la clase no podrá llevar a cabo su revolución, así como sin soviets no podrá llevar a cabo la revolución. En este punto necesitaríamos un debate mayor para precisar mejor las ideas sobre el partido y que ustedes también aporten sus ideas en un esclarecimiento mutuo y fraterno de minorías revolucionarias.
Compañeros consideramos que en esta etapa de lucha proletaria, que a nivel mundial demuestra la actividad de la clase, las minorías debemos cada vez más estrechar los lazos, avanzando acorde con el avance de la clase, debemos esclarecernos, planificar acciones conjuntas, y ser muestra de la toma de consciencia de la clase.
Sin más un fuerte abrazo de camaradería.
José
Grupo de Esclarecimiento Comunista. - G.E.C.
[1] Ver https://es.internationalism.org/node/3010 [163]
[2] Ver /content/2996/desde-ecuador-toma-de-posicion-de-comunistas-integrales-sobre-el-30-de-septiembre [164]
[3] Para no extendernos se puede consultar una detallada exposición de este análisis en Ven (en impresión papel), la Revista Internacional nº 15 y 18 sobre "el curso histórico". Más reciente mente puede consultarse en la web /revista-internacional/200510/183/resolucion-sobre-giro-en-la-lucha-de-clases [155]
[4] Ver en /revista-internacional/201002/2773/el-otono-caliente-italiano-de-1969-i-un-momento-de-la-recuperacion [165] el primero de una serie de artículos sobre este acontecimiento.
La respuesta contiene análisis y posiciones con los que nos identificamos plenamente. Vemos con satisfacción cómo los compañeros del GEC han llegado con su esfuerzo de reflexión y su compromiso firme con la lucha proletaria internacional a posiciones que convergen con las nuestras: sobre la crisis capitalista, sobre el papel de los revolucionarios, sobre el desarrollo actual de la lucha de clases internacional del proletariado tanto a nivel de luchas abiertas como de aparición, coordinación y debate crecientes de minorías internacionalistas
Los compañeros hablan de « nuestra clase no hace esperar su respuesta» y « Se está volviendo a tomar el rumbo revolucionario que se perdió luego de la máxima experiencia de lucha y toma de consciencia de nuestra clase, como lo fue la oleada revolucionaria que surgió entre 1917 y 1921». Habría un debate a desarrollar que presenta el mayor interés: ¿Cuál es la relación de fuerzas entre las dos clases fundamentales de la sociedad mundial, el proletariado y la burguesía?. De manera más concreta: ¿las respuestas obreras que hasta ahora se han dado están realmente a la altura de los graves ataques que están sufriendo? ¿Estamos realmente en un rumbo revolucionario aunque sea todavía en sus inicios?, sobre el papel vital de los Consejos Obreros como órganos de poder del proletariado, sobre la cuestión crucial de la necesidad de destruir el Estado burgués etc.
Pero lo que nos ha parecido especialmente significativo en la respuesta de los compañeros es su apuesta clara y decidida por el debate abierto y hasta el fondo en las filas revolucionarias y proletarias. Suscribimos con entusiasmo esta declaración que los compañeros no solamente proclaman sino que aplican concretamente en la práctica: «Nosotros estamos dispuesto a debatir con minorías revolucionarias que tengan una visión internacionalista, que rechacen a la izquierda y sus frentes, que sean intransigentes a la hora de poner claras las posiciones revolucionarias de nuestra clase».
Hay sin embargo un pasaje en el excelente documento de los compañeros sobre el cual quisiéramos plantear un debate. Los compañeros afirman «a medida que el proletariado ha ido desarrollando su consciencia de clase, a medida que el proletariado ha ido dejando atrás los intereses socialdemócratas y reformistas (por los que luchó cuando estaba recién en formación) y ha ido asumiendo la lucha comunista, el marxismo se ha desarrollado». Es posible que los compañeros den un alcance a este pasaje que no sea el mismo que nosotros hemos podido interpretar pues sucede a menudo que a unos mismos términos unos le dan un sentido y otros le dan otro completamente diferente. En todo caso, este debate será fructífero aunque solamente sea para aclarar los términos.
Entendemos que en la época histórica de ascendencia y apogeo del capitalismo (desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XX) el proletariado podía desarrollar una lucha sistemática por reformas y mejoras de su condición y podía utilizar el parlamento y la tribuna electoral como medios transitorios en el desarrollo de su lucha y el acercamiento de la etapa donde únicamente la lucha revolucionaria por la destrucción del capitalismo estuviera a la orden del día. En esa etapa los partidos socialdemócratas jugaron un papel necesario y positivo. Marx y Engels contribuyeron activamente a su formación. Por ejemplo, el Partido Socialdemócrata Alemán (1869) o el Partido Obrero Francés, entre otros.
Es cierto que, a menudo, les dirigieron críticas muy sistemáticas, entre las que cabe destacar la Crítica al Programa de Ghota (1875), escrita por Marx ante las confusiones que en él se contenían en particular sobre la cuestión del Estado. Pero esto forma parte de la actitud que tradicionalmente ha reinado dentro del movimiento proletario: la crítica firme en vistas al desarrollo del debate, dentro de un apoyo, una solidaridad y una convergencia plenos.
De forma más general, creemos que es necesario distinguir entre lo que es la lucha por reformas y lo que es el reformismo. Mientras la primera supone una etapa necesaria de la lucha del proletariado en el contexto de la época ascendente del capitalismo, el reformismo constituye una desviación oportunista que hace de la lucha por reformas la vía utópica para una conquista pacífica de una mayoría parlamentaria que permita construir el socialismo desde las propias estructuras del mundo burgués. El reformismo fue una ilusión reaccionaria, un producto de la penetración de la ideología dominante en las filas obreras, que transformaba la necesaria lucha por reformas en un gradual encadenamiento del proletariado a los pilares del Estado burgués. Mientras Rosa Luxemburgo, Lenin etc., hacían de la lucha por reformas un momento en el desarrollo de la conciencia y el reagrupamiento de fuerzas proletarias en la perspectiva de la revolución mundial, los sectores reformistas dentro de los partidos socialdemócratas convertían la lucha por reformas en la excusa para plegarse al capitalismo, a su Estado, a su parlamento, a su pretensión de ser un sistema social "abierto a todos los ciudadanos". La traición vergonzosa de los partidos socialdemócratas en 1914 en el momento de la guerra mundial fue preparada por ese virus reformista que acabó devorando su sustancia revolucionaria.
CCI 10-12-10
Correspondencia de los compañeros del GEC
Lima, 30 de noviembre de 2010
Señores del periódico libertario "Humanidad":
Hemos podido recibir el último número de su prensa (N° 16/noviembre 2010), en el cual está publicado un artículo titulado "¿Todo el poder a los soviets?" redactado por Anselmo Pérez. En dicho artículo se describen y critican las posiciones planteadas por nuestra organización, en un conversatorio sobre la Revolución Rusa convocado el pasado octubre por la organización G.A.E.S.
El conversatorio tuvo como título "¡Todo el poder a los soviets! - por un análisis crítico de la Revolución Rusa.", convocado para el día 15 de octubre en la facultad de Ciencias Sociales de la UNMSM. Debido a que asumimos como erróneas y superficiales las descripciones que hacen sobre nuestras posiciones teórico-políticas, tenemos la necesidad de aclarar algunos puntos que creemos necesarios. En esta tarea dejamos atrás ambiciones individuales o personales; por el contrario, con esta breve respuesta queremos contribuir al debate y reflexión dentro de nuestra clase.
En la coyuntura actual se vive una aceleración y agravamiento de la crisis capitalista. Prácticamente en todos los países del mundo, el capital, ha declarado una guerra directa a las condiciones de vida de los trabajadores. La realidad es que se está incrementando y ampliando hasta el extremo el desempleo, la miseria, las enfermedades, los sufrimientos físicos y síquicos. Pero en reacción a esto, nuestra clase no hace esperar su respuesta. Como es sabido por todos, se están produciendo protestas, huelgas masivas, paros radicales, enfrentamientos directos en diversas latitudes del globo. El desarrollo de luchas en Bangladesh, Grecia, España, China, Francia, Inglaterra, etc. son la prueba fehaciente de ello. El proletariado internacional está comenzando a despertar como clase. Se está dejando de creer en la diversa fauna izquierdista (tanto legal o radical), que por muchos años se ha presentado como la defensora de los trabajadores. Se está volviendo a tomar el rumbo revolucionario que se perdió luego de la máxima experiencia de lucha y toma de consciencia de nuestra clase, como lo fue la oleada revolucionaria que surgió entre 1917 y 1921 en gran parte del mundo, principalmente Europeo. En esta etapa de despertar de nuestra clase, de retorno a las luchas masivas fuera de las barreras sindicales, donde comienzan a reaparecer las asambleas abiertas y discusiones de base, es nuestro deber como organización comunista proletaria, propiciar el debate, la discusión y la reflexión para el esclarecimiento del proletariado en su conjunto. Este es nuestro único interés al contestar sus planteamientos. Dejando claro esto, pasamos a dejar sentada nuestras posiciones sobre los siguientes puntos:
Sobre nuestra condición de clase.
En el artículo nos dan el siguiente calificativo "jóvenes estudiantes del Grupo de Esclarecimiento Comunista (G.E.C.)". Aunque este punto no sea en gran medida trascendental para comprender los principios revolucionarios de nuestra clase, es necesario dejar en claro que: los que militamos en el G.E.C. partimos, para definirnos, de nuestra condición y función social que ocupamos en el modo de producción burgués. Esto quiere decir que nos comprendemos como proletarios, no contamos con medios de producción, sólo tenemos nuestra fuerza de trabajo para vender, somos explotados y/u oprimidos por el capital y su Estado. No somos un grupo universitario o estudiantil, sino un grupo de jóvenes proletarios con consciencia de clase, que trabajamos políticamente para la abolición de las relaciones burguesas de producción, como para la destrucción de su forma política el Estado, y para la instauración consciente de la Sociedad Comunista. Obviamente el trabajo que desarrollamos no está afuera o encima de la clase, sino dentro de ella. Tenemos una visión de clase internacionalista y revolucionaria, por eso tratamos de comprender y entender consecuentemente las etapas del proceso de la lucha de clases que estamos viviendo. No nos asumimos como una vanguardia iluminada que tiene que llevar el conocimiento a los ignorantes obreros, por el contrario, nosotros somos parte de la clase, somos parte de esa mal llamada "masa", con la única diferencia que, como muchas otras minorías revolucionarias comprendemos nuestro papel histórico, ya que tenemos la perspectiva internacionalista y la teoría marxista. La clase en su lucha nos alimenta de experiencia, nos llena de conocimientos revolucionarios, nosotros los asimilamos los comprendemos, los estudiamos, los debatimos y los teorizamos, para actuar en base a la dinámica de nuestra clase en su conjunto e intervenimos planteando nuestras posiciones, que como les repetimos no son sacadas de libros o de teóricos sino de las mismas experiencias del proletariado. Con esto esperamos haber aclarado nuestra condición proletaria y no estudiantil.
Sobre el marxismo
En el artículo se menciona, sobre nuestras posiciones políticas, que "no se definen en ninguna de las clásicas tendencias marxistas (leninistas, stalinistas, maoístas, trotskystas, consejistas) sino que, al parecer, busca un camino diferente siquiera para no incurrir en los mismos errores de sus predecesores.". Aclarar este punto es vital para que se comprenda el trabajo que realizamos como minoría revolucionaria, dentro de la lucha histórica de nuestra clase. La teoría en la que nos basamos para comprender el modo de producción en el cual nos encontramos, para tener una visión profunda e histórica de la base del capitalismo, para entender la lucha de clases que produce la contradicción capital - trabajo, y tener claro la perspectiva revolucionaria del proletariado, es el marxismo. Esta teoría revolucionaria, llamada marxismo, no la asumimos como invención de Marx o de Engels, sino como la sistematización científica y viva de la lucha real del proletariado, elaborada por las minorías revolucionarias en el fragor de la lucha por la abolición de las cadenas de la esclavitud asalariada. El marxismo es una teoría viva que recoge dialécticamente el pasado y el presente de la lucha de clases, y los une en función al objetivo revolucionario y futuro del proletariado. Si afirmamos que el marxismo es una teoría revolucionaria, surgida en el calor de la lucha de clases, es porque la comprendemos como teoría para la abolición del capitalismo y la construcción del comunismo.
Para profundizar en este punto, tenemos que tener en cuenta que: a medida que el proletariado ha ido desarrollando su consciencia de clase, a medida que el proletariado ha ido dejando atrás los intereses socialdemócratas y reformistas (por los que luchó cuando estaba recién en formación) y ha ido asumiendo la lucha comunista, el marxismo se ha desarrollado. El mismo proletariado ha necesitado tener una comprensión real de su existencia, el mismo proletariado en lucha, ha necesitado romper con las ideologías idealistas y desarrollar una visión científica, materialista y dialéctica, de su existir como clase. Este empuje teórico que ha dado la clase en su lucha fue sistematizado, teorizado, conceptualizado por las minorías revolucionarias que surgen dentro de esta dinámica de lucha. Obviamente uno de los individuos que, dentro de la lucha proletaria internacional, contribuyó de manera notable en la sistematización y teorización de las lecciones dejadas por la clase fue Carlos Marx. Pero de ningún modo las posiciones que defendió salieron del aire o de su "gran inteligencia", fueron parte activa y viva de la lucha proletaria revolucionaria de la época. El punto de por qué lleva su nombre, es que justamente en los momentos en donde el proletariado rompió con el reformismo y utopía socialdemócrata, Marx contribuyo grandiosamente, a cambiar de página y mostrar el fin comunista con una base científica, explicando las relaciones capitalistas, la naturaleza del Estado y la presencia en la historia de la clase proletaria. El pasar del socialismo utópico (donde no se comprendía el modo de producción burgués, donde no se conocía al sujeto histórico revolucionario, etc.) al socialismo científico se lo debemos en general a la misma clase proletaria en lucha, pero si queremos ser exigentes y concretos, dentro del desarrollo de la lucha proletaria la figura de Marx fue de una importancia realmente significativa. El que pudo sistematizar y teorizar admirablemente las lecciones históricas que la lucha de clase iba dejando, fuera de toda mística o creencia subjetiva, fue el compañero Carlos Marx. Por eso no dudamos en dejar clara nuestra posición sobre el marxismo. No es una teoría de un hombre, sino de la clase misma, por eso se desarrolla y se nutre de la lucha proletaria.
Ahora bien, nosotros nos reivindicamos del aporte de la lucha proletaria en general, y en particular el aporte que nos ha dejado las organizaciones internacionales del proletariado: la Liga de los Comunistas donde participaron Marx y Engels (1847-52), las tres Internacionales (la Asociación internacional de los trabajadores, 1864-72, la Internacional socialista, 1884-1914, la Internacional comunista, 1919-28 - hasta su Tercer Congreso), y de algunas de las posiciones defendidas por Fracciones Comunistas que se fueron separando en los años 1920-30 de la Tercera internacional (la Internacional comunista) en su proceso de degeneración por parte de la contrarrevolución estalinista. Rechazamos por tal motivo las desviaciones leninistas, trotskistas, estalinistas, maoístas, etc. Ya que las consideramos como parte de las distorsiones que se han producido debido a la contrarrevolución surgida luego del aislamiento que sufrió la Revolución Rusa, y la derrota de la oleada revolucionaria, en 1917 al 1921 aproximadamente.
Por lo explicado líneas arriba, podemos decir que no buscamos un camino diferente al desarrollado por nuestra clase en sus luchas contra el capital. Todo lo contrario, nosotros tenemos una historia, nos respaldamos en ella para avanzar en la actualidad. El marxismo es la teoría revolucionaria, que para nosotros, sistematiza científicamente las lecciones de la lucha de clases, la dinámica del capital y las acciones actuales de la clase para llegar al comunismo.
Sobre la contrarrevolución estalinista.
En el artículo se menciona que nuestro delegado en la ponencia, el c. José Rojas, "nos hizo ver lo novedoso de su posición marxista". Pues bien señores de Humanidad, sería redundante aclarar este punto, debido al desarrollado en los párrafos precedentes, en todo caso agregaremos que el marxismo no es una teoría salida de algún grupo autoproclamado marxista. El marxismo se alimenta y crece con la comprensión de la clase de su papel histórico en la sociedad, se alimenta y crece con los aportes teóricos que se puedan hacer al sistematizar las lecciones de la lucha, etc. No creemos reinventar el marxismo, sencillamente porque el marxismo se basa en la experiencia histórica de nuestra clase.
Queremos aprovechar este punto para mencionar que, luego de la degeneración de la Revolución Rusa, de la pérdida del poder de los soviets y la monopolización del poder por parte del Partido Comunista Ruso (en el Estado), se destruyeron y degeneraron las posiciones verdaderamente marxistas. El defender el capitalismo de Estado que hubo en la U.R.S.S., plantear que el social-imperialismo ruso era el socialismo, no es parte de los intereses del proletariado, por lo tanto no tienen ninguna relación con el marxismo. El mariateguismo, por ejemplo defendió las posiciones enviadas desde Rusia por el régimen estalinista. Estas posiciones no tienen que ver nada con los planteamientos revolucionarios de la clase, por más que los defensores de Mariátegui, como este mismo sujeto, se hagan llamar las vanguardias iluminadas del comunismo.
Y es que luego de que el estalinismo, que no es sólo Stalin, sino todo un régimen social capitalista, se hizo con el poder en Rusia, destruyendo la revolución proletaria, sus posiciones fueron enviadas a todos los rincones del mundo como la consagración y desarrollo del marxismo. La II Guerra Mundial contribuyó a que la U.R.S.S. se dispare como potencia mundial junto a U.S.A., dejando el camino libre para que imparta sus manuales a diestra y siniestra dentro de nuestra clase. Este imperialismo, sólo financió guerrillas, defendió al capitalismo de Estado, explotó y asesinó en la miseria a millones de proletarios so pretexto de que el socialismo era duro, pero era el camino al Comunismo. Trotsky, hasta el día de su muerte, defendía a la U.R.S.S. y el único problema que veía en este régimen de capitalismo de Estado era al padrecito Stalin, a pesar de que los trotskistas reniegan a rabiar de Stalin, no son sino parte de la misma espada con que se mató la Revolución proletaria en Rusia. Esto no es defender nada nuevo, no es inventar una posición nueva, esto es aclarar las posiciones que el marxismo siempre ha defendido. Desde la primera organización comunista, La Liga de los Comunistas - 1847, se plantea que la organización comunista "...persigue el derrocamiento de la burguesía y el dominio del proletariado, la supresión de la vieja sociedad burguesa, basada en el antagonismo de las clases, y la instauración de una nueva sociedad sin clases ni propiedad privada".
Con esto podemos entender porque nuestra clase, ha ido a la deriva, sin recobrar su memoria histórica. El estalinismo (y demás izquierdismo) sepultó las lecciones proletarias, vistió de rojo países y obligó a los jóvenes proletarios a que defiendan posiciones que nada tenían (ni tienen) que ver con sus intereses históricos como clase. Nosotros estamos plenamente convencidos que "la emancipación de la clase obrera debe ser obra de la propia clase obrera" y no de vanguardias profesionales por más marxista y comunistas que estas se llamen.
Sobre el papel del Estado o Semi-Estado
El siguiente punto que tocaremos es un tema polémico y discutido históricamente en el seno mismo de la clase, concretamente en el movimiento de avanzada y revolucionario del proletariado, "el papel del Estado". En su artículo ustedes mencionan que "el llamado por ellos (G.E.C) "Estado proletario", no es sino un "semi-Estado", o sea un estado en extinción. Claro que Lenin también sostiene lo mismo en su obra "El Estado y la Revolución", es decir que se trataría de una recuperación de una idea olvidada por los autoritarios que han dominado hasta hoy el mundillo político "comunista"." Pues bien señores de Humanidad y lectores en general, desde la perspectiva marxista nosotros nos tenemos que basar en la experiencia histórica de nuestra clase, en su lucha, para sustentar nuestras posiciones respecto al Estado. Las relaciones capitalistas de producción, que se basan en mantener a una minoría privilegiada con el poder económico, la burguesía, que vive de la extracción de la plusvalía y de asalariar a la gran masa desposeída de la sociedad, el proletariado, privada de medios de producción y creadora de la riqueza social, son defendidas y legalizadas por el Estado burgués. Este Estado no es otra cosa que el aparato político, ideológico y militar utilizado por la clase burguesa para perpetuar su sistema de explotación y esclavitud asalariada. Ahora bien, el Estado existe dentro de las sociedad humanas cuando aparecen las diferencias de clase. Históricamente el Estado ha sido (y actualmente es) el aparato de las clase dominante para oprimir y explotar a las clase explotada (valga la redundancia). Debido a la comprensión materialista de la sociedad, podemos decir que el Estado surge con la división de la sociedad en clases; y surge como instrumento de las clases dominantes para perpetuar su explotación. Rechazamos por tal motivo, la posición reaccionaria y burguesa, de entender al Estado como un ente neutro, imparcial, etc. Los izquierdistas comprenden al Estado como un aparato neutro, que depende del partido que lo maneje y dirija. Los marxistas siempre hemos luchado, no por un querer idealista, sino por una necesidad histórica, por la abolición y destrucción del Estado de la burguesía, de su aparato de dominación económico, político e ideológico.
Por otro lado, nuestra clase en la actualidad no tiene el poder para decidir ni cambiar nada en su existencia; no tiene el poder para decidir por sí misma, depende del sistema mercantil capitalista. El proletariado solamente ha podido conseguir algún cambio social en su favor luchando como clase contra el capital y su representante político el Estado. La única forma que ha tenido y tiene el proletariado para cambiar su situación miserable en la sociedad es teniendo el poder para hacerlo, y esto sólo se puede lograr luchando contra el poder del Estado e imponiendo el poder proletario. Claro que esto es obvio, nadie en su sano juicio lo podría negar. Pero cambiar ciertas políticas capitalistas, lograr algunas reivindicaciones, etc. está muy lejos de ser una revolución social. Para que esto ocurra el proletariado tiene que tener el poder total de la sociedad, esto no quiere decir, quitarle el poder a la burguesía, sino imponer un poder revolucionario proletario para llegar al Comunismo. Esta situación se ha podido y puede concretar, sólo cuando se ha llegado a un alto nivel de conciencia de clase, cuando el proletariado se ha organizado autónomamente, cuando se ha podido comprender el papel histórico y confiar en el proyecto comunista. En estas circunstancias la clase proletaria ha ejercido y podrá ejercer por la violencia un poder autónomo, un poder para abolir su forma explotada de existencia. Los consejos obreros, los comités de fábrica, las organizaciones proletarias barriales, han desplegado en momentos álgidos de lucha un poder alternativo al del Estado burgués, un poder que ha surgido de las entrañas de la clase para luchar contra las cadenas de la explotación. Este poder proletario es completamente diferente al poder opresor y explotador de la burguesía. Por eso dejamos claro que si bien asumimos la formación de un Partido Comunista Mundial, negamos tajantemente que sea este el que ejerza su poder, por el contrario es el proletariado mismo que con un alto nivel de conciencia de clase se organiza e impone sus necesidades revolucionarias y colectivas contra las formas mercantiles de producción del capitalismo. Esto fue lo que surgió en la Revolución Rusa, el poder de los soviets. Lo que tenemos que tener claro, y es donde probablemente deslindemos con el anarquismo en general, es que este poder tiene que estar organizado y coordinado por un aparato que facilite la ejecución y administración de los intereses de los soviets, consejos obreros, comités de fábrica, etc. Este aparato se encargará de cumplir intransigentemente los fines que necesite el proletariado como clase para abolir la explotación por completo. A este proceso nosotros le llamamos dictadura del proletariado, o periodo de transición del capitalismo al comunismo; y al aparato que se encargará de llevar a cabo la imposición de los intereses del proletariado sobre los intereses del capital le decimos Semi-Estado. Por qué Semi-Estado, porque los Estados cumplen el papel de oprimir y explotador, el Semi-Estado no explotará a ninguna clase, por el contrario, será el instrumento de la clase proletaria y sólo servirá a sus fines revolucionarios. El Semi-Estado no será del Partido Comunista, sino será un órgano de la dictadura de los consejos obreros, una dictadura contra el rebrote capitalista, contra la reacción que quiera destruir la revolución proletaria, contra la ideología burguesa todavía imperante, como contra el capitalismo que siga existiendo en el mundo. Y es que el comunismo es mundial o no puede existir, por lo tanto la lucha ejercida por nuestra clase debe estar coordinada y centralizada, para poder combatir al capitalismo como un solo puño.
Luego de aclarar este punto, es conveniente mencionar que no tenemos, a profundidad una postura clara sobre el papel del Partido Comunista dentro del Semi-Estado. Y en general, hay muchos puntos por debatir, muchos puntos por estudiar, y diversos problemas que solucionar, esto sólo podrá resolverse con el debate, la discusión, el esclarecimiento, el conocimiento de la teoría marxista, y con el trabajo político-práctico de la lucha proletaria. De todas maneras les damos nuestras apreciaciones hasta donde las podemos defender y fundamentar, teniendo como base el desarrollo histórico de la dinámica de la lucha de nuestra clase.
Sobre el debate como arma del proletariado y el despertar de la clase.
Para finalizar, y en relación a un punto que tocan en su artículo sobre nuestra disposición a "celebrar reuniones o acciones conjuntas con los anarquistas", les mencionamos a los lectores en general que el proletariado necesita debatir, necesita repropiarse de su historia como clase. Necesita tener confianza en su revolución, necesita luchar autónomamente contra el capital, fuera de las garras de la izquierda, de los partidos oficial que se hacen llamar Comunistas o Socialistas. Nuestra clase no tiene nada que perder, excepto sus cadenas. Por eso es menester de las minorías revolucionarias, de los sectores de avanzada de la clase, que comprendemos la dinámica de la lucha, que comprendemos las relaciones sociales de existencia del capitalismo establecer lazos de debate y discusión. Nosotros estamos dispuesto a debatir con minorías revolucionarias que tengan una visión internacionalista, que rechacen a la izquierda y sus frentes, que sean intransigentes a la hora de poner claras las posiciones revolucionarias de nuestra clase. Asegurando que la lucha del proletariado es contra las relaciones capitalistas de explotación, y no contra algún país o alguna multinacional o empresa capitalista. Vemos con entusiasmo que la actual lucha de nuestra clase nos revela una etapa combativa y revolucionaria. La perspectiva comunista crece a cada instante, con cada huelga masiva, con cada rechazo a seguir los parámetros de los sindicatos serviles al capital, las minorías revolucionarias comienzan a salir, a criticar todo el pasado vergonzante a la que arrastro el estalinismo. Lo mejor que podemos sacar del pasado son las lecciones, aprender de ellas y avanzar por el camino revolucionario, hacia la emancipación del trabajo del yugo del capital, hacia el Comunismo.
Estamos seguros que hay muchísimos otros puntos que no hemos podido profundizar con estas breves líneas. Es un hecho que han quedado muchos cabos sueltos en las posiciones que hemos vertidos en el recorrido del texto. Pero es así la teoría proletaria, no está resumida en un manual o en un escrito, sino que está viva y se desarrolla junto a la lucha del proletariado, a su lucha de clase, que no sólo se manifiesta en las acciones directas o prácticas sino también en la lucha teórica por comprender las lecciones dejadas en combate. Resumimos esto con una cita de Carlos Marx, sacada de su libro "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", Cap. I: "...las revoluciones proletarias, ...se critican constantemente a sí mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que parecía terminado, para comenzarlo de nuevo, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que sólo derriban a su adversario para que éste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse más gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la ilimitada inmensidad de sus propios fines, hasta que se crea una situación que no permite volverse atrás y las circunstancias mismas gritan: demuestra lo que eres capaz de hacer."
Esperamos recibir las críticas, alcances y preguntas correspondientes. El debate está abierto.
Grupo de Esclarecimiento Comunista - G.E.C.
Esta valiente participación ha sido tomada por un periódico burgués de gran circulación -el Daily Mail- para publicar un artículo donde acusa a nuestra sección de manipular a jóvenes inexpertos y de ser una "organización francesa" que se dedicaría a sembrar el virus de la revuelta entre los jóvenes.
Como dicen nuestros camaradas, mueve a la carcajada tan fantasiosa acusación. Somos una exigua minoría y nuestra influencia es ínfima, carecemos de los "poderes sobrenaturales" que nos se nos atribuyen, pero, sobre todo, ese no es nuestro método. No nos consideramos los inductores de los movimientos de nuestra de clase, no pretendemos crear sus respuestas. Nuestra función -conforme a la que ha sido siempre en el movimiento comunista- es contribuir activamente al desarrollo de la conciencia, la solidaridad y, por tanto, de la fuerza de la clase obrera.
Tenemos claro sin embargo cual es el móvil de semejante tipo de campañas. Crear un ambiente que justifique y propicie la represión. De ahí que sea importante la solidaridad con nuestra sección y con el compañero que es denunciado nominalmente en la infame gacetilla del periódico. Defendiéndolos, defendemos la capacidad de todos los revolucionarios internacionalistas, defendemos la lucha de la clase obrera.
El 22 de noviembre, el diario Daily Mail publica en su página Web un artículo "analizando" la resistencia de los estudiantes de secundaria y de los universitarios ante al aumento de las tasas escolares. Este diario "acusa" nominalmente a nuestra Organización de ser uno de los protagonistas principales de los bloqueos y ocupaciones del último periodo en ese país. Nuestros camaradas que viven en Inglaterra han respondido de inmediato, evidentemente.
Publicamos aquí la traducción del artículo del Daily Mail y la respuesta de World Revolution, órgano de prensa de la CCI en Gran Bretaña1.
El artículo del Daily Mail:
Estudiantes combativos han bloqueado las puertas de los Institutos como reacción al aumento de las tasas escolares
"Estudiantes combativos unen sus fuerzas a los comunistas franceses para bloquear, con piquetes, las entradas de los centros ingleses de secundaria, exhortando a los alumnos, que apenas llegan a los quince años, a ponerse en huelga en contra de las tasas escolares.
Los partidarios del "uso legítimo de la fuerza" se han unido a los miembros de la Corriente Comunista Internacional (CCI) para movilizar a niños que están aun en edad escolar, en un intento de detener la subida de las tasas.
Los activistas quieren difundir octavillas en los centros escolares de todo el país durante la jornada de lucha prevista para el miércoles.
Más de veinte mil jóvenes se han inscrito para participar en una "huelga nacional" el miércoles; la mayoría son escolares de enseñanza secundaria y estudiantes de formación profesional.
La apoya el grupo Education Activist Network (EAN) el cual ha convocado una reunión, el sábado en el Birkbeck College de Londres, para planificar la protesta.
En esa reunión participó por lo menos un miembro de la CCI.
La CCI tiene una larga tradición de acción directa que se inició en las protestas estudiantiles que paralizaron Francia, en 1968.
El cabecilla del EAN es Marc Bergfeld, de 23 años, quien ha potenciado la utilización de la "fuerza legítima" para derribar el Gobierno y llamado a "levantar barricadas en las escuelas".
M. Bergfeld, que frecuenta la Universidad de Essex, declaraba en la reunión del sábado: "Lo que podéis hacer, entre hoy y el día 24, es repartir octavillas fuera de las escuelas para que [otros] sepan qué es lo que estamos haciendo. De esta manera podrán unirse a vosotros ese día".
También asistieron empleados del Ayuntamiento y de la Sanidad, maestros y profesores de la Universidad".
Nuestra respuesta:
Nuestra primera reacción a este artículo en el Daily Mail fue de hilaridad general, después pensamos: "No hay publicidad mala" y acabamos preguntándonos ¿Qué hay detrás de todo esto?
La teoría del complot, del periodismo burgués, que no puede de ninguna manera considerar como posible un verdadero movimiento de rebelión que venga de la base y que necesita siempre un Moriarty2 diabólicamente astuto tejiendo su tela de araña en la sombra, tiene una larga historia; se remonta seguramente a la época de Marx y de la Primera Internacional. Por entonces, la prensa capitalista fustigaba habitualmente a la Asociación Internacional de Trabajadores, acusándola de azuzar cualquier acto de resistencia contra el orden burgués; lo mismo le daba la huelga local más pequeña que la poderosa Comuna de París de 1871.
Es bien cierto que la Internacional tenía bastante influencia en esta época pero no era nada comparada con la versión exagerada que transmitían los servidores de la clase dirigente.
La CCI somos un grupo minúsculo. Participamos en la lucha de clases de la mejor manera que nos lo permiten nuestras fuerzas y, ¡sí!, hemos participado activamente en bastantes de las discusiones, reuniones y, manifestaciones que forman parte del actual movimiento de los estudiantes contra las tasas escolares y la abolición del pago del EMA3. Efectivamente, estuvimos presentes en la reunión de EAN, citada. Estamos orgullosos de pertenecer a una organización internacional (lo que, evidentemente, es algo distinto de ser sólo francesa) y se puede decir, con certeza, que nuestros orígenes se remontan a la enorme oleada de huelgas que sacudió Francia en mayo de 1968.
No pretendemos ser los organizadores del movimiento actual -pensamos que este no es nuestro papel. Por otra parte no hay muchos motivos para polemizar con el Daily Mail pues le tiene sin cuidado saber si es verdad o no si sus redactores creen que han descubierto verdaderamente la fuerza secreta que está detrás de la rebelión actual de la juventud obrera en el Reino Unido.
La verdadera razón de ese artículo y otros similares es otra: Han aparecido recientemente cierto número de artículos del mismo género refiriéndose a grupos anarquistas como Solidarity Federation y Anarchist Federation a quienes señalan como los organizadores de la ocupación y asedio del Partido Conservador, en noviembre de 2010. Han llegado incluso, transcurridos ya estos hechos, a publicar en el Daily Telegraph un artículo particularmente pernicioso en el que se pone en evidencia a una persona que interviene en el foro internet Libcom -e incluso a su padre- insinuando, sin prueba alguna, que eran responsables directos de los desmanes causados en el barrio Millbank .
"Explicaciones" de esta índole buscan desacreditar a los revolucionarios y las organizaciones revolucionarias, mostrándolas como algo siniestro, intentando destrozar cualquier atractivo que pudieran tener y creando, en fin, una atmosfera desde donde puedan ser atacadas directamente por las fuerzas del orden. En fin, que, por ejemplo, nosotros estaríamos propugnando la "fuerza legítima" y estaríamos dispuestos a utilizar a inocentes escolares en nuestros proyectos diabólicos. Y por supuesto cabría preguntar ¿Por qué, si somos extranjeros, se nos debe tolerar aquí?
El "kettling" (acorralamiento, ndt) de la manifestación de los estudiantes del 24 de noviembre en Londres ha sido una escandalosa demostración de fuerza destinada a intimidar un movimiento que la burguesía no está convencida si podrá contener -concretamente, porque no sigue las reglas habituales de compromiso e implicación que los sindicatos y la izquierda deben, normalmente, imponer.
Las insinuaciones contra los anarquistas y los comunistas son expresión del carácter reaccionario de la clase dirigente y corresponden a la necesidad que tiene de bloquear un proceso emergente de politización en los jóvenes; una politización que amenaza con ir más allá de la falsa de oposición que les ofrece, en bandeja de plata, la izquierda del capital.
Tras todo esto no hay necesariamente una conspiración, un complot: esta forma de reacción es, para la clase dirigente, casi tan "espontánea" como una manifestación organizada en Facebook. Pero lo que ocurre es que de este proceso la burguesía también tiene su conciencia y es un hecho que nuestros dirigentes aprenden de lo que ha pasado antes y de lo que les pasa a otros. Por ejemplo: tienen delante las imágenes de Grecia y de Francia donde, en los reciente movimientos contra la austeridad, todos hemos visto a pequeñas pero bien visibles minorías proponer cuestiones de importante calado político: la autoorganización y la extensión de las luchas, el futuro que la sociedad capitalista nos reserva,... En Gran Bretaña, los estudiantes están planteando, igualmente, la cuestión del futuro y, como es natural, la clase dirigente prefiere evitar que se esfuercen por sentirse parte de un movimiento que marcha en la dirección de la revolución.
World Revolution (27 de noviembre 2010)
1 https://en.internationalism.org/ [167]
2 Moriarty, enemigo jurado de Sherlock Holmes, gran criminal dispuesto siempre a cualquier complot o juego sucio
3 EMA, sistema de ayudas (becas, préstamos,...) a la enseñanza en Gran Bretaña
Una oleada de luchas ha recorrido el país de arriba abajo: huelgas en las universidades y en la formación continuada; también entre los estudiantes de las escuelas universitarias y los liceos, ocupaciones de una larga lista de universidades, así como multitud de reuniones para discutir como proseguir la lucha,... La revuelta de los universitarios y otros estudiantes contra el alza de las tarifas escolares y las tasas EMA continúa. Los estudiantes y todos los que les secundan acuden a las manifestaciones con entusiasmo fabricándose ellos mismos sus pancartas e ideando sus propios eslóganes. Para muchos de ellos es la primera vez que participan en un acto de protesta. Muchos son también los que se implican en encontrar formas nuevas de organizar las manifestaciones. Estas huelgas, manifestaciones, y ocupaciones han sido todo menos los manidos actos que acostumbran a montar los sindicatos y las organizaciones de la izquierda "oficial". Por el contrario hemos asistido a un despliegue de iniciativas y de imaginación como las concentraciones espontáneas, la invasión de la sede del partido conservador en Millbank, los desafíos al cerco policial de las manifestaciones, así como la ocupación de ayuntamientos y otros centros públicos,... y otras tantas expresiones de esta actitud abiertamente rebelde. Hasta el extremo de que la condena por parte de Porter Aaron - presidente del Sindicato Nacional de Estudiantes (NUS) - de las manifestaciones de Millbank, le valió tal cantidad de críticas que se vio obligado a disculparse inmediatamente.
Este clima de resistencia, a duras penas controlado, inquieta a quienes nos gobiernan. Prueba de ello es el nivel de la represión policial que se ha empleado contra las manifestaciones. El 24 de Noviembre, en Londres, miles de manifestantes fueron sitiados por la policía apenas minutos después de partir de Trafalgar Square. Y, a pesar de algunas tentativas exitosas de romper ese cerco, consiguieron tener bloqueados a miles de manifestantes durante horas y padeciendo un intenso frío. En un momento dado la policía a caballo se lanzó a atravesar la multitud concentrada. En Manchester, en Lewisham Town Hall y en otros sitios, ha habido testimonios muy similares en cuanto a la brutalidad de las fuerzas policiales. Después de los sucesos de Millbank, los periódicos se han dedicado a su habitual papel, publicando las fotos de los supuestos "vándalos" y elucubrando historias terroríficas sobre grupos revolucionarios que se aprovecharían de los jóvenes británicos mediante su maléfica propaganda. ¡Esa es la verdadera naturaleza de la democracia baja la que vivimos!
La revuelta estudiantil en Reino Unido es la mejor respuesta que puede darse a quienes dicen que la clase obrera de este país sigue estando pasiva ante el torrente de ataques que le lanza este gobierno - en continuidad con los que lanzó el anterior -, y que atañen a todos los aspectos de la vida de los trabajadores: los despidos, los salarios, la sanidad, el desempleo, las prestaciones de invalidez, y también la educación. Es una advertencia a los dirigentes que hay una clase explotada que no acepta su lógica de sacrificios y de austeridad. A este respecto los estudiantes británicos se hacen eco de las luchas masivas que han sacudido Grecia, Francia e Italia, que amenazan con estallar en Irlanda, Portugal, y tantos otros países.
Pero ante la peor crisis de su historia, la clase capitalista no puede hacer otra cosa que hacer oídos sordos a nuestras exigencias. Si nos atacan a muerte no es por razones ideológicas, sino obedeciendo la lógica material misma de su moribundo sistema. Por ello, para arrancarles la más mínima concesión, incluso aunque sea momentánea, hemos de levantar nuestra mayor fuerza, lo que nuestros explotadores más se temen: una clase obrera organizada, unida y consciente de por lo que lucha.
Esto no es una utopía, sino algo que se está desarrollando ante nuestros ojos. La capacidad de autorganización se pone de manifiesto en la multitud de iniciativas que se están tomando en la calle, o en la fuerte insistencia que hay en las ocupaciones, y en general en todas las reuniones, para que las decisiones se tomen colectivamente, rechazando las manipulaciones que pretenden los aspirantes a burócratas aunque estos digan pertenecer a la "izquierda". Igualmente la tendencia a la unificación de la clase obrera se percibe en la participación en las asambleas que tienen lugar en los centros universitarios que se han ocupado, de profesores, padres de alumnos, jubilados, trabajadores de otros sectores y parados; y en que estos también se suman a las manifestaciones de estudiantes, de igual modo que estos se suman a los piquetes de la huelga del metro. Y otro tanto podemos decir respecto a la conciencia de cuáles son los objetivos del movimiento que se manifiesta tanto en la formulación de exigencias claras para el presente, y también de una creciente conciencia de que esta sociedad capitalista ya no puede ofrecer un porvenir a la humanidad.
Pero hemos de seguir discutiendo de cómo hemos de continuar estos esfuerzos que apenas están en sus inicios. Desde nuestro punto de vista basado, pensamos, en las experiencias pasadas y presentes de la clase obrera, hay toda una serie de medidas que deben ponerse en marcha desde ahora misma, aunque la forma en que se haga pueda variar de un lugar a otro. Y son:
Para que sigamos controlando de verdad la lucha, y para hacer eficaces las decisiones que se toman colectivamente y no impuestas desde arriba, tenemos que organizar reuniones masivas en los distintos centros de enseñanza, y que éstas estén abiertas a la participación de los estudiantes y de los empleados. Todos los comités o las coordinadoras que hablen en nombre de estas reuniones deben ser elegidos y revocables.
Hemos de establecer vínculos directos entre los distintos centros. No dejar esta coordinación en manos de los aparatos sindicales o de líderes autoproclamados.
Para extender el movimiento más allá del sector de la educación, los estudiantes necesitan ir en busca de trabajadores asalariados de las fábricas, de las oficinas y de los hospitales más próximos, y pedirles que vengan a las reuniones, que se unan a las ocupaciones y a las manifestaciones, que marchemos juntos incorporando sus reivindicaciones a una lucha común contra la austeridad y la represión.
David Cameron (el primer ministro británico) no para de repetirnos que todos vamos en un mismo barco. Él, desde luego, va en el mismo barco que su clase social, su Estado y sus partidos, incluido el partido laborista, tanto liberal-demócratas como conservadores. Todos ellos sí van en ese mismo barco de salvar el sistema capitalista a nuestra costa. Nosotros, en cambio, estamos unidos a todos los explotados y los oprimidos por este sistema en todos los países del mundo. Hoy estamos unidos para defendernos contra una más bestial explotación. Mañana nos uniremos para acabar con la explotación.
2/Diciembre/2010
En lo que parecía ser un plácido puente de vacaciones únicamente alterado por el mal tiempo, hemos asistido al dramático espectáculo del "caos aeroportuario", y en consecuencia, la proclamación, por primera vez desde la muerte de Franco, del Estado de alarma y la militarización de los controladores. Estos, acobardados, vuelven al trabajo teniendo que soportar la vigilancia de la Guardia Civil.
Tres años después de su inicio, seguimos bajo lo que se reconoce como la peor crisis de la historia del capitalismo. La guerra de las monedas y, especialmente, la crisis de la deuda soberana que afecta a España de lleno, constituyen los nuevos jalones de esta degradación nunca vista.
La única medicina que tiene el Capitalismo es atacar las condiciones de vida de todos los trabajadores, declararles una guerra sin cuartel a todos y a todo. Símbolo de esa cruda realidad es que cada vez que los "famosos mercados" piden sangre, el Gobierno complaciente adopta nuevas medidas contra los trabajadores. Irlanda, Portugal, Gran Bretaña, son, entre otros muchos países, el teatro de tremendos planes de austeridad que, como dice el premier británico, Cameron- tan admirado por el impasible Rajoy- acarrean para la mayoría SANGRE, SUDOR Y LAGRIMAS.
Aquí en España, las medidas de febrero 2010 dieron paso al recorte del sueldo a los funcionarios en junio, el cual a su vez abrió la puerta a la Reforma Laboral, impuesta en septiembre. ¡Pero no hay tregua! El 1 de diciembre, Zapatero anunciaba nuevas andanadas: la eliminación del subsidio-limosna de 426 € a los parados y la privatización parcial de AENA que pone en cuestión 12 mil puestos de trabajo. La Reforma de las Pensiones era anticipada al próximo enero...
Esta es pues la cruda realidad: la guerra de una minoría de privilegiados y del Gobierno a su servicio contra la gran mayoría de la población. Pero durante unos días, por obra y gracia de una astuta provocación gubernamental y de una feroz campaña mediática, la realidad ha sido puesta patas arriba: era un colectivo, los controladores, quienes partían en guerra contra los ciudadanos tomándolos como rehenes en su pulso con el "Gobierno de la nación". Nuestros cerebros se han visto ocupados por ese único monotema y todo lo demás quedaba sepultado en el olvido, incluso un hecho tan preocupante como que el Banco de España reconociera el pasado lunes que el 40% de los parados viven en hogares donde ninguno de los miembros trabaja.
Uno de los principios de la estrategia militar consiste en dividir y desmoralizar al adversario antes de la batalla. El Gobierno sabe muy bien que los continuos palos que propina a los trabajadores van a acabar provocando respuestas, por ello necesitaba previamente tomar a alguien como cabeza de turco para sembrar la división y someterlo a un escarmiento ejemplar que intimidara y erradicara toda tentativa de protesta en el resto.
Los controladores son para ello el colectivo ideal. Los Gobiernos de González y sobre todo el de Aznar, con el convenio de 1999, les habían puesto una jaula de oro corporativa, no tanto por generosidad sino, por el papel estratégico e imprescindible que desempeñan en el tráfico aéreo y, sobre todo, para devaluar el papel de los pilotos y del personal del vuelo que hoy han visto sensiblemente rebajados sus sueldos, traspasando a los controladores el seguimiento de vuelos, la separación de aviones, la guía de aterrizaje o despegue, que antes se hacían desde los propios aviones. El convenio de 1999 otorgaba al sindicato de controladores, el USCA, atribuciones muy amplias en la contratación y la organización del trabajo, reforzando de esta manera la mentalidad de privilegio y de poder corporativo.
A cambio de estos mimos los trabajadores realizan un trabajo súper especializado en el más total aislamiento, soportando una elevada presión que incluye entre otras la exigencia de responsabilidades penales, obligados a realizar continuas horas extra para cubrir los picos de vuelos y a frecuentes traslados de un aeropuerto a otro, todo lo cual ha hecho que ostenten el triste récord de ser la primera profesión en enfermedades mentales, depresión, ansiedad, estrés...
En el fragor de la batalla mediática, prensa, radio y TV, han ocultado cuidadosamente estos hechos para poner todo el énfasis en los sueldos multimillonarios, la jubilación a los 52 años etc. Pero sobre todo HAN SILENCIADO LO MAS IMPORTANTE: desde febrero 2010, este colectivo está siendo sometido a medidas brutales que sirven de banco de pruebas para luego aplicarlas a los demás trabajadores. En esa fecha se les aumentaba la jornada laboral en un 33% y los sueldos eran recortados en un 30%.
El 3 de diciembre, UN DIA ANTES DEL PUENTE, el Gobierno con un repentino decreto ley encendía la mecha: las bajas laborales y los días de permiso tenían que ser recuperadas con horas de trabajo adicionales a añadir a las 1670 pactadas. Era una trampa que colocaba a los trabajadores en el disparadero: o callarse o protestar en un momento especialmente sensible para el público.
En realidad, no han sido los controladores quienes han echado un pulso al gobierno sino que ha sido éste quien les ha sometido a una maniobra cuidadosamente orquestada y preparada. No han sido los controladores quienes han protagonizado conscientemente una "huelga salvaje" como han exagerado los media, sino que se han visto impelidos a una huelga pasiva de brazos caídos completamente individualizada. Aunque las cosas han sido presentadas como un enfrentamiento de los controladores con los numerosos viajeros atrapados en los aeropuertos, ambos han sido víctimas de una maniobra de gran calado dirigida contra el conjunto de la clase obrera.
Tanto el Ministro Blanco el viernes, como el Vicepresidente Rubalcaba el Sábado han declarado que «sabían lo que se estaba preparando»; es más, el primero ha dicho que «el PP estaba informado». El vicepresidente dio la callada por respuesta cuando los periodistas le preguntaron en la rueda de prensa del sábado ¿por qué el decreto ley que empujaba a los controladores a la protesta se hizo precisamente el día antes del puente? .
Tras el decreto, las medidas se han sucedido con una precisión de reloj suizo. A las 20,30 h del mismo viernes, El Sr. Blanco anuncia que "utilizarán toda la fuerza de la ley para acabar con esta situación". Una hora después, el rey firma en la cumbre iberoamericana un nuevo decreto de control militar del tráfico aéreo. Y todavía una hora más tarde, el Presidente del gobierno, Sr. Zapatero, que, inexplicablemente para todos los medios, no había asistido a esa cumbre, firma un nuevo decreto de militarización de los controladores. Para las 9h de la mañana siguiente, se convoca un consejo de ministros que declara el estado de alarma. ¡Tres decretos ley y una declaración de estado de alarma en menos de 24h! ¡Cuesta creer que todo ello ha sido una reacción en caliente al pulso de los controladores!
Los resultados están a la vista: la militarización de un colectivo de trabajadores y la declaración del Estado de Alarma. Una medida a la que era muy aficionado el dictador Franco ha sido retomada no por la derechona de Aznar sino por el "socialista" Zapatero.
EL PRECEDENTE YA HA SIDO ESTABLECIDO. A partir de ahora, luchas obreras significativas serán chantajeadas con la amenaza de militarización y de declaración del Estado de Alarma. Con el mayor descaro, el Señor Rubalcaba, ha declarado que es perfectamente constitucional trabajar con el aliento de un guardia civil en el cogote o bajo la vigilancia del ejército.
La maniobra orquestada a cuenta de los controladores no supone solo un ataque político y económico, encierra igualmente un golpe moral de profundas consecuencias.
Con total unanimidad, desde la extrema derecha neoliberal de Inter Economía hasta la "izquierda moderada" de El País, emisoras de radio, cadenas de TV y periódicos, partidos y grandes sindicatos, han rivalizado en la escalada de insultos y medias verdades arrojados a unos controladores puestos en la picota. Han espoleado la mentalidad de caza de brujas en los ciudadanos y un tertuliano ha llegado a decir: «sí usted tiene un vecino controlador llame a su puerta para afearle su indigna conducta».
Durante la edad media, los señores feudales organizaban ceremonias terribles donde individuos o grupos sociales eran sometidos al escarnio público. Era un escarmiento ejemplar utilizado con carácter disuasorio y, al mismo tiempo, esos infelices servían como chivo expiatorio para que el pueblo, convertido en populacho, descargara sobre ellos su frustración y sufrimientos.
Estas bárbaras prácticas volvieron con la primera guerra mundial y sobre todo ante las tentativas de revolución proletaria internacional. Los bolcheviques fueron sometidos a salvajes campañas de persecución y linchamiento público antes de la revolución de octubre 1917 acusados falsamente de "espías alemanes". En 1919 la socialdemocracia alemana, para detener la revolución, asesinó a Rosa Luxemburgo sometida previamente a una increíble campaña de calumnias. Los nazis hicieron de los judíos y de los obreros combativos, los chivos expiatorios modernos. Lo mismo hizo Stalin con la vieja guardia bolchevique y especialmente con Trotski.
Sería un error subestimar y banalizar la campaña contra los controladores. El daño moral causado, la humillación propinada, provocan sufrimientos incluso mayores que una paliza o una tortura. ¿Con qué cara van a acudir los controladores a la tienda de la esquina o van a compartir ascensor con el vecino del inmueble? ¿Qué despropósitos van a escuchar sus hijos de sus compañeros de colegio?
¿Podemos pensar que todo va a limitarse a los controladores?
¡Rotundamente no! Recordemos como en febrero fueron utilizados como conejillos de Indias para imponer los recortes salariales y que esto preparó el terreno a la rebaja salarial en junio de los funcionarios. La recuperación de las bajas laborales que hoy se impone a los controladores dará paso, más pronto que tarde, a la aplicación de esa medida a otros colectivos como por ejemplo en la Sanidad donde se viven situaciones igualmente límite.
¿Podemos crear que otros colectivos de trabajadores están al abrigo de nuevas campañas de difamación?
De nuevo y con la misma rotundidad pensamos que no. Las leyendas urbanas que circulan sobre los parados (que "son unos vagos que no quieren trabajar", que "son unos pillos que cobran subsidio y trabajan en negro") ¿podemos descartar que no aporten la munición para someterlos a una campaña mediática? Los tópicos sobre los funcionarios (tendrían el puesto de trabajo asegurado de por vida, se escaquean yéndose a comprar al Corte Inglés...) ¿no constituirán en el momento adecuado las flechas con los que asaetarlos? ¿Podemos echar en saco roto la violenta campaña que, la Señora Aguirre y el Señor Rubalcaba, tan distantes aparentemente, lanzaron contra los trabajadores en huelga del Metro de Madrid?
Divide y vencerás decían los romanos. Hoy han ido a por los controladores, mañana irán a por los parados, a por los funcionarios, a por los jubilados. EN REALIDAD ESTAN YENDO A POR TODOS LOS TRABAJADORES. ¿Qué son si no la Reforma Laboral, la Reforma de las Pensiones, la eliminación de los 426 €, la productividad a los funcionarios y el larguísimo etcétera de "reformas" que tienen en la recámara?
Nuestra única fuerza posible es la SOLIDARIDAD. Abandonar a los controladores es abandonarnos nosotros mismos, es dejar que nos aplasten y humillen paquete por paquete.
Los controladores han sido víctimas de un espejismo que ha facilitado las cosas al Gobierno. Parecería que su capacidad para paralizar todo el tráfico aéreo, les permitiría con una simple huelga de brazos caídos poner aquel de rodillas. Pero ha sido justamente lo contrario: han sido los controladores quienes han sido puestos de rodillas. ¿Por qué?
En primer lugar porque los trabajadores tenían el enemigo en casa. Se trata de "su" sindicato, el USCA, que los encadenaba a un insensato y suicida corporativismo a la vez que negociaba bajo mano con el gobierno. La fotografía de sus directivos tomando tranquilamente unas cervezas en lo más acerbo del conflicto muestra mejor que mil explicaciones cual es el campo que defienden.
En segundo lugar, porque la mera presión sobre los transportes o la producción apenas hace daño a los capitalistas y al Gobierno. La crisis y la descomposición social reinantes, hacen que la propia economía y sociedad capitalistas funcionen de manera cada vez más caótica y desordenada. En muchas ocasiones quedarse en la mera paralización del trabajo ofrece a los empresarios una oportunidad de oro para reducir los enormes stocks acumulados. Un acto de presión de un grupo aislado de trabajadores no solo es ineficaz porque añade más leña al fuego de desorden "normal" sino porque permite a Gobiernos, medios de comunicación y capitalistas, hacerlos aparecer como los culpables del desorden existente.
Una lucha eficaz no puede discurrir por esos cauces. Como mínimo y como punto de partida, la lucha necesita dos condiciones. La primera es que sea organizada, controlada, seguida y llevada, por los trabajadores mismos, a través de Asambleas Generales Abiertas a los demás trabajadores. Sin la participación, la iniciativa, el criterio propio, el compromiso y el entusiasmo de los trabajadores, la lucha está condenada al fracaso. Una lucha que es confiada a las "manos expertas" del sindicalismo es un combate perdido.
La segunda es ganar la solidaridad, el apoyo, la participación activa, de los demás trabajadores. Lo que de verdad pone de rodillas al poder establecido es una lucha que se extiende, que suscita la simpatía de la mayoría. Cuando los trabajadores se unen, comparten los debates, los anhelos, las voluntades comunes, cuando las barreras del sector, la empresa, la corporación, son derribadas y aparece una clase obrera unida, embrión a su vez de la unión general de toda la humanidad, entonces la relación de fuerzas frente al Capital y su Estado cambia radicalmente y estos se muestran como lo que son en realidad: una minoría de privilegiados que viven a nuestra costa. En cambio, cuando un grupo de trabajadores aislados pretende arrinconar al gobierno con la mera presión económica, el Estado y los media a su servicio pueden fácilmente arrinconarlos y derrotarlos al presentarlos como una minoría que intenta secuestrar a la mayoría. Es el propio Estado quién se fortalece apareciendo como el garante de los "derechos de todos".
CCI 5-12-10
Somos un grupo de asalariados de diferentes sectores (ferroviarios, enseñantes, informáticos...), de parados y de precarios. Durante las recientes huelgas en Francia, nos hemos reunido en una Asamblea General Interprofesional -al principio en los andenes de una estación de tren (Gare de l'Est, en París), y después en el local de una Oficina de empleo. Queríamos reagrupar lo más ampliamente posible a los trabajadores de otras localidades de la región parisina. Puesto que ya estábamos hartos del colaboracionismo de los sindicatos, que nos llevaba una vez más a la derrota, hemos querido organizarnos por nosotros mismos, para tratar de unificar los sectores en huelga, extender la lucha, y que sean los propios huelguistas los que controlen su lucha
A la guerra social de los capitalistas, los trabajadores tienen que oponer una lucha de clases
En Gran Bretaña, en Irlanda, en Portugal, en España, en Francia... en todos los países nos atacan duramente. Nuestras condiciones de vida se degradan.
En GB, el gobierno Cameron ha anunciado la supresión de 500.000 empleos en la función pública, recortes de 7000 millones £ en los presupuestos sociales, el aumento al triple de las matrículas universitarias, etc....
En Irlanda, el gobierno Cowen acaba de reducir el salario mínimo a la hora más de un euro y las jubilaciones el 9%.
En Portugal, los trabajadores se confrontan a una tasa de desempleo récord. En España, el "muy socialista" Zapatero, no para de recortar sustancialmente los subsidios de desempleo y las ayudas sociales y sanitarias...
En Francia, el gobierno continúa la caza a nuestras condiciones de vida. Tras las jubilaciones, es el turno de la sanidad. El acceso a los servicios sanitarios se hace cada vez más difícil para los trabajadores: cada vez hay que pagar más por los medicamentos, aumenta el costo de los seguros privados, se suprimen puestos de trabajo en los hospitales públicos. Como todos los servicios públicos (Correos, gas, telecomunicaciones), los hospitales se desmantelan y se privatizan. Resultado: millones de familias obreras ya no pueden tratar sus problemas de salud.
Esta política es vital para los capitalistas. Frente al desarrollo de la crisis y el hundimiento de sectores enteros de la economía capitalista, aquellos encuentran cada vez menos mercados que sean la fuente de beneficios para sus capitales. Y también por eso se ven presionados a privatizar los servicios públicos.
Sin embargo, la capacidad de los nuevos mercados en términos de salidas productivas, es más limitada de lo que exigen los pilares de la economía mundial como la construcción, el automóvil, el petróleo... Y no permitirán, aún en el mejor de los escenarios, un nuevo desarrollo económico salvador.
En ese contexto de hundimiento, la lucha por los mercados será más y más encarnizada entre los grandes trust internacionales. Dicho de otra manera, será una cuestión de vida o muerte para los inversores de capitales. En esa lucha, cada capitalista se refugiará detrás de su Estado para defenderse. En nombre de la defensa de la economía nacional, los capitalistas tratarán de encadenarnos a su guerra económica.
En esa guerra, las víctimas son los trabajadores. Puesto que tras la defensa de la economía nacional, cada burguesía nacional, cada Estado, cada empresario, trata de reducir sus "costes" para mantener su "competitividad". Concretamente no cesarán de intensificar los ataques contra nuestras condiciones de vida y de trabajo. Si les dejamos hacer, si aceptamos apretarnos más el cinturón, esos sacrificios no acabarán nunca y llegarán hasta poner en cuestión nuestras condiciones de existencia.
¡Trabajadores!, neguémonos a dejarnos dividir por empresa, sector o nacionalidad. Rechacemos participar en esa guerra económica de una y otra parte de las fronteras. Luchemos juntos y unámonos en la lucha. La consigna que lanzó Marx está plenamente de actualidad: "Proletarios de todos los países, ¡Uníos!".
Los trabajadores hemos de tomar la lucha a cargo
Hoy los trabajadores de Grecia, de España, los estudiantes de Inglaterra, están en lucha y están en el punto de mira de los gobiernos, de derecha e izquierda, que están al servicio de las clases dirigentes. Y como nosotros en Francia, os tenéis que enfrentar con gobiernos que reprimen violentamente a los trabajadores, a los desempleados, a los estudiantes.
En Francia este otoño hemos querido defendernos. Éramos millones en la calle para rechazar pura y simplemente este nuevo ataque. Nos hemos batido contra esa nueva ley de pensiones y contra todas las medidas de austeridad que nos afectan de lleno. Hemos dicho ¡No! Al aumento de la precariedad y la pobreza.
Pero lo sindicatos nos han conducido a la derrota, impidiendo activamente la extensión del movimiento huelguista:
La Intersindical no ha rechazado nunca la ley sobre las jubilaciones, al contrario, incluso ha repetido que era "necesaria" e "inevitable". Según ella habríamos debido contentarnos con pedir a su lado "más negociaciones gobierno-patronal-sindicatos", "más ajustes de la ley para una reforma más justa y equitativa"...
Para luchar contra todos estos ataques, solo podemos contar con nosotros mismos. Por lo que nos concierne, hemos defendido en este movimiento la necesidad de que los trabajadores se organicen en sus lugares de trabajo en asambleas generales soberanas y se coordinen a escala nacional, para dirigir el movimiento huelguista eligiendo delegados revocables en todo momento. Sólo una lucha animada, organizada y controlada por el conjunto de trabajadores, tanto respecto a los medios como a los objetivos, puede crear las condiciones necesarias para la victoria.
************************************
Sabemos que esto no se ha acabado; los ataques van a continuar; las condiciones de vida van a ser más y más difíciles y las consecuencias de la crisis del capitalismo van a empeorar. Por todo el mundo se plantea la necesidad de luchar. Para eso hemos de tomar confianza en nuestras propias fuerzas:
Somos capaces de tomar las luchas a cargo y de organizarnos colectivamente
Somos capaces de debatir abiertamente y fraternalmente, liberando "la toma de palabra".
Somos capaces de controlar verdaderamente el desarrollo de nuestros debates y la toma de decisiones.
Las asambleas generales no deben estar dirigidas por los sindicatos, sino por los mismos trabajadores.
Vamos a tener que batirnos para defender nuestras vidas y el futuro de nuestros hijos.
Los explotados del mundo entero son hermanos y hermanas de una sola y única clase.
Solo nuestra unión por encima de las fronteras pondrá las condiciones para destruir este sistema de explotación.
Los participantes de la Asamblea General interpro "Gare de l'Estt et Île de France"
Para contactarnos: [email protected] [170]
Publicamos a continuación un texto de los compañeros del Grupo de Lucha Proletaria - Organización AnarcoPunk (Perú) que se hacen eco y apoyan calurosamente el Llamamiento a los asalariados, desempleados, estudiantes y precarios de Europa1.
Saludamos la iniciativa de los compañeros que forma parte de una dinámica de debate internacionalista que contribuye a que dentro de la clase obrera se vaya forjando una conciencia de que su combate es internacional, que sus experiencias de lucha en cualquier sector o país pertenecen al proletariado mundial en su conjunto y las lecciones de las mismas lo refuerzan en todos los países.
Compartimos las posiciones y análisis de los compañeros. Un lugar importante de su reflexión lo constituye la cuestión sindical sobre la cual sus comentarios son muy acertados. En particular señalan algo importante: «los sindicatos son el Estado dentro de la clase obrera».
Al principio de su texto, los compañeros afirman «los trabajadores tienen que ser capaces de tomar el control en sus propias luchas y dejar de lado la colaboración de los sindicatos (excluirlos de las luchas)». Es posible que el sentido que dan los compañeros a la formulación "excluir los sindicatos de las luchas" sea el de llevar un combate tenaz por arrebatarles el control y la dirección de las luchas, el deshacer una tras otra sus maniobras y trampas, el protegerse contra la represión que sin duda desencadenarán cuando las luchas escapen a sus garras, la defensa de compañeros más combativos frente a las campañas de calumnias que sin duda lanzarán.
Si ese es el sentido, estamos plenamente de acuerdo, aunque si se le da una interpretación literal es evidente que se trata de un objetivo imposible de alcanzar hasta la revolución proletaria, porque los sindicatos son el baluarte último del Estado burgués y su destrucción y exclusión de la lucha obrera acompañará a la destrucción revolucionaria de aquel.
CCI 31-12-10
1 Ver https://es.internationalism.org/node/3016 [171]
¡ANTE LOS ATAQUES DEL CAPITAL RESPONDAMOS CON UNIDAD Y LUCHA!
Saludamos los esfuerzos realizados por los compañeros de la asamblea general Interprofesional que luchan en Francia, y demás compañeros que luchan en Europa y el resto del mundo. Las luchas de los trabajadores en este periodo se vienen dando cada vez más y aunque entendemos que nuestras respuestas aun no están al nivel de la magnitud de los ataques del capitalismo, los trabajadores intentan poner en práctica su solidaridad, su unidad en las luchas que enfrentan día a día en plena crisis mortal del capitalismo. Debemos seguir sacando las lecciones de las luchas, compañeros. Y en ese sentido estamos de acuerdo con ustedes, cuando dicen:
De que los trabajadores tienen que ser capaces de tomar el control en sus propias luchas y dejar de lado la colaboración de los sindicatos (excluirlos de las luchas).
La discusión abierta es de vital importancia en todas las asambleas generales que se organicen. Nos parece un ejemplo vivo y dinámico de organización que la clase necesita en todos los momentos de su lucha, es un aspecto inherente a él, ya que es allí donde se desenvuelve y conduce la dirección de sus luchas y sus objetivos.
Hemos observado en informes y luchas del proletariado por todo el mundo, como por ejemplo en los debates de las asambleas generales en Francia, como lo exponen muy bien en su informe compañeros: donde todos muestran su descontento y donde la palabra es tomada por todos los trabajadores, discuten las preocupaciones del momento y rompen con esas mal llamadas "asambleas populares" convocadas por los sindicatos, en donde solo la palabra lo tiene la dirigencia, para negociar después a espaldas de la clase. Por consiguiente afirmamos que los sindicatos son armas de la burguesía y son el estado dentro de la clase obrera; ya que su único papel es separar a los proletarios de sus perspectivas y objetivos; porque saben que el proletariado es la única clase capaz de hacer frente a los ataques de la Burguesía.
Por eso compartimos su informe cuando expresan que las asambleas generales no deben estar dirigidas por sindicatos, si no por los mismos trabajadores, porque seguir al arma de la burguesía como son los sindicatos, significa siempre dirigirnos a la derrota, a la división, al fracaso de nuestras luchas .Ante las circunstancias de la lucha de clases en el periodo actual: los obreros deben de tomar a cargo sus combates, organizando por si mismo las asambleas generales y decidiendo colectivamente las consignas y las reivindicaciones, eligiendo delegados revocables en todo momento y enviando delegaciones masivas a discutir con los trabajadores de los centros más próximos, las fabricas, las universidades, los centros administrativos, los hospitales......para animarlos a sumarse al movimiento masivo....
La crisis del sistema capitalista se ha agudizado mas y en este sentido coincidimos con los que expresan "que esto no se ha acabado aun" ,"los ataques van a continuar", "las condiciones de vida de los trabajadores van a ser mas y mas difíciles" y "las consecuencias de la crisis del capitalismo van a empeorar por todo el mundo" ....porque el capitalismo es el primer y único sistema mundial donde ha unificado la producción y el mercado mundial; por lo tanto donde todas las medidas que hagan las burguesías en un país u otro, repercutirán en el conjunto de la economía mundial a la larga o la corta, llevando a la clase obrera a una situación insostenible de precariedad y miseria.
El capitalismo es un sistema moribundo, hemos vivido muchas crisis y cada vez más nos empujan a peores condiciones de vida. La clase obrera siempre paga los platos rotos con más desempleo, precariedad a todo nivel, reducción y congelación de salarios, planes de austeridad, recortes y un largo etc. Por esto ¡este maldito sistema no nos garantiza nada... nada bueno!
Recuperar la confianza en sí mismos, es recuperar la confianza en nuestra luchas, en la medida que lo hagamos le haremos frente al enemigo contundentemente y nos pondremos cada vez más al nivel de sus ataques, con mayor respuesta de nuestra parte contra ellos.
Por otro lado también se hace necesario ...la herramienta teórica de la clase obrera que a través de su experiencia y en la perspectiva de su objetivo histórico, avanza progresivamente ,con altibajos ,hacia una toma de conciencia que es la condición indispensable para su emancipación ,como toda reflexión humana la que preside el desarrollo de la conciencia proletaria no es un proceso lineal y mecánico ,sino contradictorio y crítico, que plantea necesariamente la discusión y la confrontación de argumentos para su posterior unidad......
Suele ser aun muy difícil tomar el control de las luchas por los trabajadores mismos, eso es uno de las trabas que frenan el camino, pero la clase obrera está desarrollando a escala lenta y modesta su combate, porque está comenzando a recuperar su confianza en sí misma, y aunque aun no es suficiente en el periodo actual, va demostrando capacidad y potencialidad como clase revolucionaria, por que el porvenir pertenece a la lucha de clases.
Abrazos fraternos
¡Proletarios de todo los países del mundo uníos!
Links
[1] https://es.internationalism.org/ap/2007/195_egipto
[2] https://es.internationalism.org/en/tag/2/29/la-lucha-del-proletariado
[3] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/america-central-y-sudamerica
[4] https://es.internationalism.org/en/tag/3/48/imperialismo
[5] https://www.liberation.fr/monde/0101613901-pres-de-50-000-morts-en-haiti-selon-la-croix-rouge
[6] https://sciences.blogs.liberation.fr/home/2010/01/s%C3%A9isme-en-ha%C3%AFti-les-causes.html
[7] https://www.bme.gouv.ht/alea%20sismique/Al%E9a%20et%20risque%20sismique%20en%20Ha%EFti%20VF.pdf
[8] https://www.courrierinternational.com/article/2010/01/14/requiem-pour-port-au-prince
[9] https://www.presseurop.eu/fr/content/article/169931-bien-plus-quune-catastrophe-naturelle
[10] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/terremoto-en-haiti
[11] https://es.internationalism.org/cci-online/200907/2626/toma-de-posicion-desde-peru-bagua-es-una-muestra-de-la-putrefaccion-del-capit
[12] https://es.internationalism.org/cci-online/200906/2584/peru-voces-proletarias-contra-la-matanza-de-bagua
[13] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo
[14] https://es.internationalism.org/cci-online/201001/2749/terremoto-en-haiti-los-estados-capitalistas-son-todos-unos-carroneros
[15] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/peru
[16] https://es.internationalism.org/files/es/austeridad.pdf
[17] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/situacion-economica-0
[18] https://es.internationalism.org/node/2780
[19] https://es.internationalism.org/ri/136_grecia
[20] https://es.internationalism.org/ccionline/2010_Tekel
[21] https://es.internationalism.org/node/2779
[22] https://es.internationalism.org/ccionline/2010_Tekelsolindi
[23] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/grecia
[24] https://www.lavozdegalicia.es/vigo/2010/02/02/0003_8267541.htm#
[25] https://www.europapress.es/galicia/noticia-parados-naval-manifiestan-vigo-continuaran-movilizandose-arregle-problema-contratacion-20100203140943.html
[26] https://es.internationalism.org/cci-online/200902/2490/huelgas-en-las-refinerias-y-centrales-electricas-en-gran-bretana-la-lucha-de-
[27] https://es.internationalism.org/node/2493
[28] https://es.internationalism.org/node/2557
[29] https://es.internationalism.org/cci-online/200605/910/huelga-del-metal-de-vigo-los-metodos-proletarios-de-lucha
[30] https://es.internationalism.org/node/2585
[31] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/lucha-de-clases-0
[32] mailto:[email protected]
[33] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/lucha-de-clases-en-turquia
[34] https://es.internationalism.org/node/2695
[35] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/lucha-de-clases-turquia
[36] https://es.internationalism.org/en/tag/4/559/turquia
[37] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/lucha-en-tekel
[38] https://www.cnnturk.com/2009/turkiye/12/05/erdogana.tekel.iscilerinden.protesto/554272.0/
[39] https://www.evrensel.net/haber.php?haber_id=63999
[40] https://en.internationalism.org/icconline/2009/10/turkey
[41] https://www.kizilbayrak.net/sinifhareketi/haber/arsiv/2009/12/30/select/roeportaj/artikel/136/direnisteki-tek.html
[42] https://tr.internationalism.org/ekaonline-2000s/ekaonline-2009/tekel-iscisinden-seker-iscisine-mektup
[43] https://www.kizilbayrak.net/sinif-hareketi/haber/arsiv/2009/12/30/select/roeportaj/artikel/136/direnisteki-tek.html
[44] https://es.internationalism.org/en/tag/vida-de-la-cci/correspondencia-con-otros-grupos
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[46] https://es.internationalism.org/en/tag/desarrollo-de-la-conciencia-y-la-organizacion-proletaria/corriente-comunista-internacional
[47] https://es.internationalism.org/files/es/El%20paro%20nacional%20del%2016_revMA%5B1%5D.pdf
[48] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/mexico
[49] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/lucha-de-clases
[50] https://es.internationalism.org/en/tag/2/39/la-organizacion-revolucionaria
[51] https://es.internationalism.org/en/tag/3/51/partido-y-fraccion
[52] https://negacion.entodaspartes.net/
[53] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/ecuador
[54] https://es.internationalism.org/en/tag/vida-de-la-cci/reuniones-publicas
[55] https://es.internationalism.org/en/tag/4/403/chile
[56] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/terremoto
[57] https://es.internationalism.org/cci-online/201002/2770/vigo-accion-conjunta-de-desempleados-y-trabajadores-del-naval
[58] https://es.internationalism.org/content/2493/huelgas-en-las-refinerias-y-de-las-centrales-electricas-los-trabajadores-empiezan
[59] https://es.internationalism.org/content/2557/sestao-los-trabajadores-calumniados-como-racistas
[60] https://es.internationalism.org/cci-online/201002/2781/la-lucha-de-los-trabajadores-en-grecia-frente-a-una-brutal-austeridad
[61] https://es.internationalism.org/cci-online/201002/2780/golpe-a-las-pensiones-reforma-laboral-recortes-presupuestarios-el-capital-y-s
[62] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/que-hacer-ante-la-agravacion-de-la-crisis
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[92] https://internacionalismo-leco.blogspot.com/
[93] https://esparevol.foroactivo.com/
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[103] https://es.internationalism.org/en/tag/vida-de-la-cci/intervenciones
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[108] https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm
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[111] https://es.internationalism.org/content/2870/indigenismo-y-luchas-campesinas-en-america-latina
[112] https://es.internationalism.org/en/tag/cuestiones-teoricas/sociedades-precapitalistas
[113] mailto:[email protected]
[114] mailto:[email protected]
[115] https://es.internationalism.org/cci-online/201005/2857/respuesta-sobre-algunas-aclaraciones-importantes-y-necesarias-a-la-resena-de-
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[136] mailto:[email protected]
[137] mailto:[email protected]
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