Frente a la guerra y la aceleración de la crisis del capitalismo, los revolucionarios tienen una responsabilidad histórica
La actitud de los comunistas hacia la guerra siempre ha constituido una clara frontera de clase entre el campo del proletariado y el de la burguesía. Ante el hundimiento fuera de toda proporción en la barbarie bélica, frente al torrente ininterrumpido de propaganda nacionalista y las mentiras desvergonzadas del pacifismo burgués, los verdaderos revolucionarios no transigen con los principios políticos del movimiento obrero, no vacilan en la defensa intransigente de internacionalismo proletario.