Imperialismo

Geopolítica en América Latina

La situación imperialista de América Latina se va calentando progresivamente. Múltiples aspirantes al liderazgo regional -como Brasil o Venezuela- desafían al Gran Padrino norteamericano muy debilitado tanto en el plano imperialista como en el económico. Esta evolución requiere la atención del proletariado consciente

GUERRA EN GEORGIA: TODAS LAS POTENCIAS SON CULPABLES DE LA GUERRA

Una vez más, el Cáucaso se ve sumido en el fuego y en la sangre. En el mismo momento en el que Bush y Putin degustaban pasteles en Pekín y asistían juntos a la ceremonia de apertura de unos Juegos Olímpicos, supuesto símbolo de la reconciliación y la paz entre los pueblos, el presidente Shakasvili, un protegido de la Casa Blanca, y la burguesía rusa, enviaban cada cual sus soldados para causar una espantosa masacre a las poblaciones de la zona. Esta guerra ha dado lugar una nueva depuración étnica más o menos velada perpetrada por cada uno de los

Cumbre de Países No Alineados: estar contra los Estados Unidos no significa estar a favor del proletariado

Para la clase obrera debe ser claro que en ese tipo de organizaciones de la burguesía (MNOAL) no hay ilusiones que albergar. Por más que hablen contra la pobreza o contra la tiranía, tales discursos tratan de ganar las simpatías de los explotados a costa de inocularles la venenosa ilusión de que el capitalismo se pude “mejorar”, que el capitalismo podría tomar un rostro “humano y justo”.

¿Que es el imperialismo?

La primera potencia mundial no detenta el monopolio del imperialismo. Muy al contrario, esta es una condición vital para la supervivencia de todas y cada una de las naciones en el capitalismo. El periodo de decadencia del capitalismo, que comenzó hace algo más de un siglo, marca la entrada de este sistema social en la era del imperialismo generalizado fenómeno al que ninguna nación puede sustraerse. Este permanente enfrentamiento entre naciones implica que el horizonte es la guerra como perspectiva y el militarismo como modo de vida de todos los Estados, sean estos grandes, pequeños, fuertes, débiles, agresores o agredidos.

El proletariado ante la guerra

La guerra del Golfo ha venido a recordar, y con qué brutalidad, que el capitalismo es la guerra. La responsabilidad histórica de la clase obrera mundial, única fuerza capaz de oponerse al capital, ha aparecido con mayor relieve todavía. Para asumir esa responsabilidad, sin embargo, la clase revolucionaria debe reapropiarse su propia experiencia teórica y práctica de lucha contra el capital y la guerra. En esta experiencia volverá a encontrar la confianza en su capacidad revolucionaria, volverá a encontrar los medios para llevar a cabo su combate.

La política extranjera de los Estados Unidos tras la 2ª Guerra Mundial

Ha cambiado mucho el mundo desde que desapareció la división en dos polos que caracterizó la Guerra Fría durante 45 años. No ha aparecido nunca, claro está, la pretendida era de paz, de prosperidady de democracia que nos prometió la burguesía tras el hundimientodel bloque del Este, en 1989. Muy al contrario, la descomposiciónde la sociedad capitalista, consecuencia del bloqueo de la relaciónde fuerzas entre burguesía y proletariado, tras dos decenios de crisis económica abierta que acabó provocando el hundimiento del estalinismo, se ha agravado implacablemente, arrastrando a la humanidada una espiral infernal de hundimiento en el caos, la violenciay la destrucción, hacia un porvenir de barbarie cada vez más inminente. En el momento de escribir este artículo, el presidente George W. Bush acaba de anunciar que Estados Unidos estaba dispuesto a invadir Irak, aun cuando no estén apoyados internacionalmente, esté o node acuerdo el Consejo de Seguridad. Es palpable la brecha abiertaentre Washington y las capitales de los principales paises europeos, como también con China, sobre la cuestión de la guerra en Irak.En ese contexto, resulta necesario examinar las raices de la política imperialista norteamericana desde finales de la Segunda Guerra mundial para entender la situación actual.

América Latina: Desde el siglo XIX, patio trasero del imperialismo norteamericano

La guerra de independencia de los EUA, que culminara en las últimas décadas del siglo XVIII, indudablemente ayudó a la cohesión de la nueva clase burguesa norteamericana, a la definición del Estado nación, y por tanto, a la aceleración del paso en el desarrollo capitalista. Es la consolidación del modo capitalista de producción, y con ello la necesidad de la extensión del mercado, lo que conlleva a que la burguesía norteamericana perciba como enemigos a vencer (tanto en el terreno económico, como en el político-militar) a las potencias colonialistas europeas, presentes como fuerzas dominantes, en ese entonces, en el continente Americano. Es en este contexto de la dinámica capitalista que EUA plantea la doctrina Monroe (1823), con la que prepara el argumento diplomático para respaldar a los procesos de independencia de los Estados latinoamericanos, pero en los hechos, será una amenaza a los viejos colonizadores, en tanto que, con la declaración: “América para los americanos”, la burguesía norteamericana define al continente americano como territorio de su dominio, marcando desde entonces a América Latina (AL) como su “patio trasero”.

Acerca del imperialismo

La proliferación de luchas de liberación nacional por todo el planeta, el creciente número de guerras locales entre Estados capitalistas, la carrera acelerada de preparativos de ambos bloques imperialistas para un postrer enfrentamiento, todos esos fenómenos que expresan la irreversible descomposición de la economía mundial capitalista hacen que sea cada día más importante para los revolucionarios, el explicar claramente lo que es el imperialismo. Los marxistas han afirmado que vivimos, desde hace 70 años, en la época de decadencia imperialista  y han procurado sacar todas las consecuencias de ese hecho para la lucha de clases.

Bilan nº 11, 1934 - Crisis y ciclos en la economía del capitalismo agonizante (2)

Presentación

El artículo aquí publicado es la segunda parte de un estudio aparecido en la revista Bilan en 1934. En el número anterior de esta Revista internacional publicamos la primera parte, en la cual Mitchell retoma las bases del análisis marxista de la ganancia y de la acumulación de capital en continuidad con los análisis de Marx y de Rosa Luxemburg.

Última hora: la “revolución serbia” - Una victoria de la burguesía, no de la clase obrera

Cuando íbamos a cerrar este número, la situación ha conocido una nueva conmoción en Yugoslavia. Queremos aquí expresar inmediatamente nuestra postura. Lo exige nuestra responsabilidad como organización revolucionaria del proletariado que somos, por muy breve que haya de ser nuestra toma de posición. Seguros podrán estar nuestros lectores de que muy rápidamente hemos de exponer nuestros análisis y nuestra intervención en general sobre esta cuestión, en particular en nuestras publicaciones territoriales.

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