La continuidad histórica, una lucha indispensable y permanente para las organizaciones revolucionarias

Printer-friendly version

El Sábado 23 de Septiembre tuvo lugar en Madrid en la librería Eleutheria, la presentación de la edición de la traducción al español de los primeros (8) números de la Revista BILAN por la editorial Hermanos Bueso.

Queremos insistir aquí sobre la importancia de la continuidad histórica para el proletariado. El materialismo histórico está profundamente basado en establecer en qué punto se produce la continuidad crítica del combate proletario y en qué punto se rompe con su perspectiva. Es decir, cuáles son las verdaderas adquisiciones y lecciones que se deben asimilar al programa político del proletariado, a la luz de la lucha de clases, y sobre qué bases materiales históricas están fundadas y, por el contrario, cuáles son más bien maneras de adaptarse al capitalismo o de desvirtuar el marxismo.

La continuidad histórica de BILAN

BILAN fue la publicación, Boletín teórico de la Fracción de izquierda del PCI. En Febrero de 1933 apareció el último número del Boletín de información de la fracción de izquierda italiana y en Noviembre de 1933 se publicó el primer número de BILAN.

La Fracción de la izquierda italiana se constituye en 1928 en Pantin (París), por militantes en el exilio, para luchar contra la degeneración de la Internacional Comunista (IC) y su política oportunista de alianzas para convertir los partidos comunistas en partidos de masas, que había dado la dirección del PCI1 a la derecha y expulsado a la izquierda. Por eso inicialmente la Fracción se concebía como fracción de la IC y se daba como objetivo el enderezamiento de la IC y del PCI según los textos del IIº congreso Internacional y de las Tesis de Roma (1922) y los escritos de Bordiga; y la convocatoria del VIº congreso de la IC bajo la dirección de Trotsky; es decir, en sintonía con la política de Oposición trotskista.

Al inicio de los años 1930 sin embargo, la Fracción se daba cuenta de que la IC había muerto con la adopción del «socialismo en un solo país» y se había convertido en un instrumento de la política exterior del Estado ruso; e igualmente de que los PC’s estaban siendo integrados en el estado burgués. Frente a ello, la Fracción también rechazaba la política de la Oposición trotskista de formar una nueva internacional, sobre la base de una política de alianzas con los viejos partidos socialdemócratas traidores, que a fin de cuentas reproducía la política de la degeneración de la IC, y además en un momento en que se confirmaba la derrota de la oleada revolucionaria de 1917.

Por eso, a partir de Noviembre de 1933 aparece el primer número de una nueva publicación, BILAN, que afronta la tarea de hacer un balance del curso de derrota de la revolución y clarificar el significado y las tareas de una fracción.

«Nos proponemos hacer de la revista un órgano de clarificación política que permita comprender la situación actual, particularmente compleja. Es evidente que nuestra fracción, lejos de ser el elemento definitivo de dicha clarificación, no es sino un factor más...

Es cierto que nuestra fracción reclama su largo pasado político, su profunda tradición en el movimiento italiano e internacional, el conjunto de sus posiciones políticas fundamentales. Pero no pretende prevalerse de estos precedentes políticos para solicitar adhesiones a las soluciones que postula para la situación actual. Por el contrario, invita a los revolucionarios a que sometan al examen de los hechos las posiciones que nuestra fracción defiende actualmente, así como las posiciones políticas que se encuentran en sus documentos básicos…

Lo que ha permitido al capitalismo atravesar la tormenta de los sucesos de posguerra no ha sido un cambio en la situación histórica: el capitalismo, en 1933, está tan definitivamente condenado como sistema de organización social como lo estaba en 1917, e incluso más. Lo que ha cambiado, de 1917 a 1933, es la relación de fuerzas entre las dos clases fundamentales, entre las dos fuerzas históricas que actúan en la época actual: el capitalismo y el proletariado.

el proletariado ya no está en condiciones de oponer al desencadenamiento de una nueva guerra imperialista el triunfo de la revolución. No obstante, si existen posibilidades de que se reanude la lucha revolucionaria inmediata, estas pasan únicamente por la comprensión previa de las pasadas derrotas. Aquellos que oponen a este indispensable trabajo de análisis histórico el cliché de la movilización inmediata de los obreros, no hacen más que sembrar la confusión e impedir que resurjan realmente las luchas proletarias.

Los cuadros de los nuevos partidos del proletariado sólo pueden surgir a partir de un profundo conocimiento de las causas de las derrotas. Y este conocimiento no debe soportar ninguna prohibición ni ningún ostracismo» (BILAN nº 1, Introducción).

Y sin duda el combate que llevó BILAN por la clarificación es una aportación al programa revolucionario actual, por su defensa de la naturaleza proletaria de la revolución rusa, por su análisis sobre la fracción y sus relaciones con el partido, por la denuncia del frentismo, o por su crítica del Estado en el periodo de transición, etc.2

Saludamos pues, la edición de una traducción al español de las posiciones del Boletín teórico, que permiten una difusión de las posiciones de la Izquierda Comunista italiana.

Sobre algunas cuestiones principales, sin embargo, BILAN no pudo llevar hasta el final su crítica. Así por ejemplo sobre la naturaleza del Estado en Rusia, que siguió considerando un estado proletario, a pesar de que denunció su incorporación a la Sociedad de Naciones y sus preparativos para la IIª guerra mundial; también sobre la cuestión sindical, ya que siguió defendiendo los sindicatos; o incluso no adoptó las posiciones de Mitchell3 sobre el Estado en el periodo de transición4. Fue fundamentalmente Internationalisme, la publicación de la Fracción francesa de la Izquierda Comunista5, quien concluyó muchas de las reflexiones avanzadas por BILAN, particularmente en varios artículos firmados por MC (Marc Chirik6), quien después de la guerra formaría en Venezuela un grupo de jóvenes alrededor suyo: Internacionalismo, que continuó ese trabajo de elaboración teórica y anunció la perspectiva de luchas importantes en Europa frente al desarrollo de la crisis, lo cual se confirmó en Mayo 68. MC y algunos otros militantes de Internacionalismo emigraron entonces a Europa y participaron en la formación de la Corriente Comunista Internacional (CCI).

La presentación de la traducción al español de BILAN, que fue muy exhaustiva sobre la historia de la Fracción italiana, mencionó la continuidad de la Fracción francesa de la Izquierda comunista y de ahí pasó a la formación del PCint en 1943, que precisamente se formó ignorando todo el legado de BILAN7 y reclamándose de las posiciones de la Fracción cuando aún formaba parte de la IC, y de Bordiga, que desde finales de los años 1920 había permanecido alejado de la militancia; pero no mencionó ni a Internacionalismo ni a la CCI.

Así que tuvimos que aclarar nosotros mismos que la CCI se reivindica de los principios programáticos y organizacionales de BILAN, que la Izquierda Comunista de Francia (Internationalisme) desarrolló y que la CCI ha integrado en sus textos de base y su plataforma, como la posición sobre la decadencia del capitalismo, la naturaleza capitalista del Estado de la URSS8 , la cuestión sindical, que hemos resumido en un folleto: «los sindicatos contra la clase obrera»; o el Estado en el periodo de transición9.

En cuanto a los principios organizacionales, para empezar, el nombre de corriente comunista es ya una aplicación de las posiciones de BILAN, por cuánto, por una parte, no están reunidas las condiciones históricas para la formación del partido10, ni tampoco para ser una fracción de la IC, con la que no hay una continuidad orgánica y que murió como partido del proletariado; y menos de los PC’s, que fueron integrados al Estado burgués como partidos del capital; sin embargo sí es necesario un trabajo de tipo fracción, en torno a los principios de la Izquierda comunista y de polémica y clarificación con un Medio Político Proletario.

El origen de la CCI es resultado de esa orientación, con el reagrupamiento de Revolution Internationale (Francia) con Internationalism (USA) y World Revolution (GB), a las que se sumaron después otras secciones en Bélgica, Italia y España. La CCI impulsó las Conferencias internacionales de los grupos de la Izquierda Comunista11 de finales de los años 70 y recientemente ante la guerra de Ucrania ha propuesto una Declaración común de los grupos de la Izquierda Comunista (como antes propusimos una toma de posición conjunta del MPP frente a la guerra en Yugoslavia que fue rechazada). En el ADN de la CCI están los genes de la FFGC12 y de BILAN, de «clarificación política que permita comprender la situación actual, particularmente compleja» de «someter al examen de los hechos nuestras posiciones sin prohibiciones ni ostracismos» (BILAN nº 1, op cit)

En la formación de la CCI hay incluso una continuidad “física”, desgraciadamente minúscula, de algunos militantes, que participaron en BILAN, la Liga de los Comunistas Internacionalistas de Bélgica o la FFGC, entre los que destaca Marc Chirik, que fue miembro de la CE13 de BILAN.

La importancia de la continuidad histórica

En coherencia con su naturaleza de integrantes del aparato político del capital, los grupos llamados “de izquierdas”, parlamentaria y extraparlamentaria, desde los socialistas en el gobierno hasta los izquierdistas en la calle (trotskistas, UCE, etc.), nos han presentado las posiciones políticas como diferentes doctrinas, productos de tal o cual genio: “marxismo-leninismo”, “maoísmo”, “pensamiento Fernández”, etc., donde uno tendría que elegir como en el supermercado. Eso es una visión de la burguesía, que considera las posiciones políticas como proposiciones intelectuales y que además desfigura las posiciones de Marx, Engels y Lenin, haciendo pasar el estalinismo puro y duro por “marxismo-leninismo”, a los aplastadores de la revolución (Stalin), por los revolucionarios (Lenin), a líderes burgueses aupados en guerras entre fracciones de la burguesía (Mao, Ho Chi Minh) por grandes teóricos del comunismo.

Por eso en las manifestaciones muchos nos preguntan: ¿Vosotros sois leninistas? ¿Luxemburguistas? Y nosotros respondemos sobre nuestra filiación, al dorso de cada publicación:

«Las posiciones de las organizaciones revolucionarias y su actividad son el fruto de las experiencias pasadas en la clase obrera y de las lecciones que dichas organizaciones han ido acumulando de esas experiencias a lo largo de la historia.

La CCI se reivindica de los aportes sucesivos de la Liga de los Comunistas de Marx y Engels (1847-52), de las tres Internacionales (la Asociación Internacional de los Trabajadores, 1864-72, la Internacional Socialista, 1884-1914, la Internacional Comunista, 1919-28), de las Fracciones de Izquierda que se fueron separando en los años 1920-30 de la Tercera Internacional (la Internacional Comunista) en

su proceso de degeneración, y más particularmente de las Izquierdas Alemana, Holandesa e Italiana».

Las posiciones políticas son el producto de los combates históricos del proletariado y de la reflexión en torno a los fines y medios de su lucha, la expresión de su tradición histórica, de su programa político revolucionario. Eso es el “a-b-c” del comunismo:

«Las tesis teóricas de los comunistas no se basan en modo alguno en ideas y principios inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo. No son sino la expresión de conjunto de las condiciones reales de una lucha de clases existente, de un movimiento histórico que se está desarrollando ante nuestros ojos» (Manifiesto Comunista, II. Proletarios y comunistas).

Separadas de ese combate histórico, internacional y militante del proletariado, esas posiciones pueden servir para hacer curriculum universitario o incluso pueden ser utilizadas como armas arrojadizas contra las genuinas organizaciones comunistas, como en el caso del profesor Bourrinet14. O para falsificarlas, como hace Nuevo Curso/Emancipación/Communia, con las posiciones de la Izquierda Comunista, presentando una fantasmagórica Izquierda Comunista española, que pretende hacer pasar el trotskismo por la Izquierda Comunista15.

Otros, como el grupo Barbaria, ven que la Izquierda Comunista está caduca y sus posiciones son material de biblioteca. Y esto no lo decimos solo nosotros:

«Los compañeros de Programa Comunista hacen una crítica bastante juiciosa del artículo sobre Bordiga16. Denuncian la manipulación que hace Barbaria desligando Bordiga del combate de los grupos de la Izquierda Comunista tratando “de definir una aportación personal del mismo de la que apropiarse, para construir sobre ella una teoría propia, una visión suya, particular, de problemas que sólo pueden ser abordados, en términos marxistas, desde el trabajo anónimo y colectivo del órgano partido”»17.

El ataque actual a la Izquierda Comunista y la continuidad histórica

La asistencia significativa a la presentación de las traducciones de BILAN muestra que hay un interés por la historia de la Izquierda Comunista y sus organizaciones. Esto confirma lo que decimos de que existe una maduración subterránea de la conciencia en minorías, aunque en cuentagotas, especialmente jóvenes, que reflexionan frente a la gravedad de la situación de ausencia de perspectiva que muestra el capitalismo.

Estas minorías desconfían de los discursos sindicales e izquierdistas, que en lugar de dar respuestas a sus inquietudes, reproducen la ideología y las consignas del Estado burgués; y buscan en las posiciones de la Izquierda Comunista una crítica radical del capitalismo y una perspectiva revolucionaria.

Por eso no es casual que hoy asistamos, a pesar de lo reducido de las fuerzas de los grupos de la Izquierda Comunista, a una política de cerco, de cordón sanitario, que busca impedir que esas minorías los encuentren e incluso trata de hacer que los rechacen, desencadenando ataques que tratan de desprestigiar la Izquierda Comunista o de ofrecer “fakes” en su lugar.

Aunque la situación actual está lejos de la del 68, cuando se puede decir que asistimos al surgimiento de una generación en búsqueda de posiciones revolucionarias, la comparación sirve para ver cómo entonces había una auténtica ebullición de posiciones revolucionarias, de traducciones de Luxemburg, Pannekoek, Bordiga, etc.; pero la mayoría de jóvenes no encontraron o rechazaron el terreno de la continuidad histórica de las organizaciones del proletariado, principalmente por la ruptura de la continuidad orgánica del Movimiento Obrero debido a la contra-revolución, lo cual estaba reforzado por la política de rechazo generacional impulsada por el Estado: «los mayores de 30 años a los campos de concentración» se gritaba en Alemania por ejemplo. Esas fuerzas militantes proletarias terminaron encuadradas en los grupos izquierdistas y se perdieron para la clase. En la situación actual, mucho más frágil, el peligro también es mucho mayor.

Hic Rhodas, 04.10.2023

1 Partido comunista de Italia

2 Ver nuestro libro La izquierda comunista de Italia. Se puede pedir a nuestra dirección mail.

3 También Jehan. Jean Baptiste Mélis.

4 Que eran una crítica a la noción misma de Estado proletario, a la identificación del poder proletario con el Estado.

5 Surgida de la minoría de la Fracción en Francia que se oponía a la dinámica oportunista de formación del PCInt (ver libro de la Izquierta Italiana op cit)

6 Ver: https://es.internationalism.org/revista-internacional/200608/1053/marc-de-la-revolucion-de-octubre-1917-a-la-ii-guerra-mundial, y https://es.internationalism.org/content/4663/marc-parte-2-de-la-segunda-guerra-mundial-la-actualidad

7 Y también de sus continuadores, La Izquierda Comunista Internacional, que se dio un Buró Internacional y una declaración de principios en 1938; BI que desapareció con la IIª guerra mundial por una crisis interna pero el trabajo fue continuado (en parte a través de una dura crítica a las posiciones oportunistas adoptadas por Vercesi que habían sido en parte responsables de esta crisis) por la Fracción francesa durante la guerra hasta la formación de Internationalisme – ver: https://fr.internationalism.org/gcf/annexe2 y https://es.internationalism.org/content/4753/polemica-con-la-cwo-como-reapropiarse-de-los-aportes-de-la-izquierda-comunistaEl trabajo continuó regularmente durante toda la guerra, con una notable sistematización y profundización de las posiciones programáticas. A partir de 1941, la Fracción celebró conferencias anuales que produjeron (entre otras cosas) una condena de las teorías revisionistas de Vercesi sobre la economía de guerra”.

8 Sobre estas cuestiones, la CCI ha continuado desarrollando los análisis de Internacionalisme e Internacionalismo teniendo en cuenta los acontecimientos históricos; así por ejemplo hemos publicado las Tesis sobre la descomposición: https://es.internationalism.org/revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo, que hemos desarrollado en nuestro último congreso: https://es.internationalism.org/content/4982/informe-sobre-la-descomposicion-actualizacion-de-las-tesis-2023; igual que antes analizamos el derrumbe del bloque del Este, partiendo del cuadro de análisis de la naturaleza capitalista de Estado de la URSS: https://es.internationalism.org/revista-internacional/201208/3451/tesis-sobre-la-crisis-economica-y-politica-en-los-paises-del-este

9 https://es.internationalism.org/content/4436/resolucion-del-tercer-congreso-de-la-cci-sobre-el-periodo-de-transicion-del-capitalismo

10 Criterio central en el rechazo de la iniciativa de Trotsky de formar una nueva Internacional en un curso de derrota de la oleada revolucionaria, basándose en una política de alianzas oportunistas con los partidos socialdemócratas y que BILAN llamaba por eso, Internacional 2 y ¾; también presente en el rechazo de la FFGC y de la CCI de la proliferación de “partidos” bordiguistas.

11 Las Conferencias las convocó Battaglia Comunista (BC), sobre la base de «la adopción del eurcomunismo por los PC’s»: La CCI animó a BC a hacer la convocatoria y se implicó en poner unos criterios de participación que definieran un terreno de clase y también en la organización y publicación de textos

12 Fracción Francesa de la Gauche (Izquierda) Communiste

13 Comisión Ejecutiva

14 Ver: "El Dr. Bourrinet, un farsante que presume de historiador".

15 Ver: https://es.internationalism.org/content/4460/nuevo-curso-y-una-izquierda-comunista-espanola-de-donde-viene-la-izquierda-comunista

16 Ver Grupo Barbaria, el bordiguismo a la carta https://www.pcint.org/05_Elprol/022/022_barbaria.htm

17 https://es.internationalism.org/content/4730/barbaria-o-comunismo

Corrientes políticas y referencias: 

desarrollo de la conciencia y la organización proletaria: 

Rubric: 

Revista BILAN