Ni en la Derecha ni en la Izquierda del capital,… Solo podemos confiar en nuestra lucha y nuestra solidaridad
La muerte de Fraga y el legado del Estado democrático
¿Qué ha quedado del 15M?
La mascarada electoral como antesala de más brutales ataques ataques contra la clase trabajadora
Alicante: Asamblea abierta de trabajadores sociales
La farsa electoral del 20N prosigue la guerra declarada por la burguesía contra la clase trabajadora
Después de año y medio de ataques inmisericordes contra toda la población laboriosa, la burguesía necesita preparar su aparato político y sindical para profundizar en esos ataques, que si consigue llevar a sus últimas consecuencias acabarán provocando en la mayoría de la población la pauperización absoluta y la más negra de las miserias.
¡Solidaridad con la lucha de los trabajadores de la enseñanza!
Como hemos dicho el movimiento de los enseñantes se ha beneficiado del
impulso y la fuerza contagiada por los movimientos masivos del 15 M. Pero no
solo de ese aliento. También de experiencias y lecciones concretas. En primer
lugar que la fuerza se consigue a través
de las movilizaciones unitarias. Lo que expandió un sentimiento de masividad
de la respuesta a los ataques, para enfrentar la represión, para salir de la
atomización y la resignación fue ver la ocupación simultánea de todas las
plazas de España, el oir gritar en las manifestaciones consignas como "Sí tocáis a uno nos tocáis a todos"
A propósito de los libros ¡Indignaos! y ¡Comprometeos!, de Stéphane Hessel - Indignarse, ¡sí!,pero ¡contra la explotación!
Crisis, elecciones y maniobras sindicales: La burguesía en España prepara nuevos ataques
Aunque el
peso principal de los ataques ha sido asumido por el gobierno del PSOE, sin
embargo la burguesía se ha dado una estrategia en la que se ha implicado todo
el aparato estatal: el decreto ley que atacaba a funcionarios y pensionistas
fue apoyado y votado por los nacionalistas catalanes de CIU, mientras que el PP
aparentaba mantenerse al margen con una actitud crítica. Los restrictivos
presupuestos de 2011 que se transformaron en una auténtica fábrica de parados
al paralizar las obras públicas fueron apoyados por PNV y Coalición Canaria, y
el brutal recorte al sistema de pensiones fue firmado por CCOO y UGT que
pasaron de gritar en septiembre "Zapatero dimisión" a reforzar y sostener al
gobierno en los mayores ataques de la democracia.