Francia: Huelgas, manifestaciones, 49-3... ¿Y ahora? ¡No es un 49-3 lo que nos hará doblegarnos!
El movimiento de la clase obrera en Francia contra la inflación y la reforma de las pensiones sigue vivo. Es la punta emergida del Iceberg de luchas proletarias en el mundo (Gran Bretaña, Grecia, España, Alemania…). El gobierno Macron ha aprobado por real decreto saltándose el parlamento la reforma de las pensiones. Con ello reconoce la amplitud del movimiento, pero a la vez le tiende nuevas trampas: la defensa de la democracia burlada por Macron; el bloqueo de la economía; las acciones violentas minoritarias… Contra esas trampas, para desarrollar la lucha obrera nuestra sección en Francia publica la hoja que traducimos a continuación.
¿Puede hacer retroceder a la burguesía el bloqueo de la economía?
Últimamente están extendiéndose las reivindicaciones obreras por muchos países. Cada vez son más los trabajadores que por todas partes exigen sus condiciones de vida. La cascada de problemas económicos y que la guerra en Ucrania ha venido a multiplicar, más de lo que ya había hecho la pandemia, va a obligar a cada vez más trabajadores a luchar por sus necesidades. En Francia están teniendo lugar importes luchas que los sindicatos intentan controlar con consignas aparentemente radicales. Junto a los sindicatos, la represión y el decretazo que transmite la idea que ya está hecho, la burguesía emplea todos los métodos para impedir la unidad y la extensión de la lucha, no dejando que esta se desarrolle en un verdadero terreno de clase. Ante las trampas de sindicatos y burguesía los trabajadores tienen que sacar las lecciones de sus luchas pasadas y aprender de ellas como luchar y como no. La unidad, la extensión y la conciencia son sus armas.
Movimiento contra la reforma de las pensiones: Ser muchos no basta, hemos de tomar nuestras luchas en mano
Nuestra sección en Francia ha repartido en las grandes manifestaciones celebradas el 31 de enero la hoja que presentamos a continuación. La hoja defiende una necesidad fundamental para los trabajadores en lucha, tanto en Francia como en todos los países: frente a la división y fragmentación de las respuestas obreras que organizan los sindicatos, los trabajadores deben tomar la lucha en sus manos mediante Asambleas Generales donde unificarse, organizarse y luchar juntos para ser fuertes contra los ataques del Capital.
Huelgas en las refinerías francesas y en otros lugares ¡La solidaridad en la lucha es la fuerza de nuestra clase!
Publicamos la hoja que ha realizado nuestra sección en Francia ante la huelga de los trabajadores de las Refinerías quienes, a pesar de la campaña histérica del gobierno y todos los medios de “comunicación” contra ellos por el “desabastecimiento de gasolina”, han contado con la simpatía, al menos pasiva, de muchos trabajadores. Pero esto no basta, lo único que sirve es UNIRSE A LA LUCHA, desarrollar en la lucha la SOLIDARIDAD DE CLASE. La inflación, la precariedad, la miseria, la guerra… deben impulsarnos a entrar en lucha de manera masiva y unitaria.
La Francia Insumisa, siempre al servicio del capitalismo
La clase obrera ha acumulado muchos años de experiencias decepcionantes sobre el comportamiento de los partidos de izquierda del capital (partidos socialistas y “comunistas”) tanto en el gobierno y en la oposición. Por eso, el Estado capitalista promueve operaciones de “renovación de la izquierda”: Podemos en España, Boric en Chile, Syriza en Grecia y en Francia la LFI: La Francia Insumisa. Estas nuevas caras de la Izquierda son MAS DE LO MISMO, su misión es hacer olvidar que el Estado capitalista nos ataca con dos manos: la mano derecha (derecha “civilizada”, populistas, fascistas) y la mano izquierda (PS, PC, izquierdistas).
Manifestación por "la defensa de hospitales públicos": el proletariado debe luchar contra el encierro corporativista
Pública o Privada, la Sanidad es una herramienta de la explotación capitalista. La cólera por la situación insoportable que sufren los trabajadores sanitarios es desviada hacia “la defensa de una sanidad pública”, una forma de encerrar su justificada indignación dentro de la cárcel del sector y de hacerles luchar por las necesidades del capital nacional, es decir, de la explotación y la barbarie. La sanidad bajo el capitalismo no es un “servicio humano”, sino un medio que tiene el capital para reparar la fuerza de trabajo y hacerle rendir al máximo por la ganancia y la acumulación. La lucha de la clase obrera es por sus propias necesidades que expresan el futuro de toda la humanidad.
Francia, Huelga de la SNCF: Sindicatos e izquierdistas sabotean las luchas de la clase obrera
A pesar de las debilidades y dificultades por las que atraviesa, a pesar de la intimidación que supone la pandemia, la clase obrera manifiesta una voluntad de lucha en toda una serie de países (ver nuestra hoja internacional sobre las luchas, https://es.internationalism.org/content/4773/hoja-internacional-de-la-cci-contra-los-ataques-de-la-burguesia-necesitamos-una-lucha ). A finales de 2021, hubo unas acciones combativas de los trabajadores del ferrocarril en Francia, rápidamente saboteadas por los sindicatos y los izquierdistas. Los trabajadores tenemos que luchar sacando lecciones del sabotaje que organizan los que se presentan como sus defensores: sindicatos e izquierdistas.
El marxismo, defensor de la Comuna
El proletariado es una clase histórica y mundial. Su fuerza está en sacar lecciones de sus más grandes experiencias de lucha. Una de ellas fue la Comuna de París de la cual Marx y Engels sacaron lecciones vitales que los llevaron a criticar una parte crucial del Manifiesto Comunista, la que pretende que el proletariado debe apoderarse del Estado, cuando lo que tiene que hacer es destruirlo hasta que de él no quede piedra sobre piedra. Esta lección crucial inspiró a Lenin la escritura de un libro fundamental en vísperas de la Revolución de octubre 1917. El Estado y la Revolución.
La semana sangrienta de mayo de 1871: el salvajismo de la represión burguesa
La barbarie represiva de la burguesía no tiene límites. Se nos engaña con la ilusión criminal de que los únicos crueles sedientos de sangre son las fracciones de derecha o extrema derecha, los dictadores u otros “locos anómalos”. Es evidente que su odio a la clase obrera y su brutalidad sanguinaria son repugnantes, sin embargo, las fracciones democráticas, socialistas, liberales, son aún más sanguinarias, como lo demuestra la Comuna de París que fue ahogada en sangre por la burguesía liberal o la tentativa revolucionaria en Alemania 1918-23 que fue salvajemente reprimida por la socialdemocracia. El Capital es asesino, represor y bárbaro en TODAS SUS FRACCIONES desde la extrema derecha a la extrema izquierda.