Información sobre el número de verano de Acción Proletaria
Debido a la sobrecarga de trabajo y a otros factores, el número 226, del 15 de Julio al 15 de Septiembre de Acción Proletaria se ha retrasado, y se publicará integrado en el número siguiente del 15 de Septiembre al 15 de Noviembre. Sin embargo continuaremos actualizando nuestra página web con nuevos artículos. Las suscripciones se alargarán para compensar el número no publicado.
Artículo de nuestra sección en Francia que denuncia la ola de nacionalismo que desde la derecha (Sarkozy y Le Pen) y la izquierda (Melenchon) intentan envenenar nuestras conciencias. Esta denuncia es igualmente actual en España o Grecia
Con la profundización de la crisis del capitalismo, el nacionalismo más exacerbado ha sido centro de atención en las columnas de los periódicos y en las cámaras de televisión. Se echa la culpa de la crisis en España a "los alemanes" así en general, escondiendo que la mayoría de trabajadores en Alemania sufren la crisis de forma igualmente dura. Por ejemplo, en Alemania hay 7 MILLONES de mini-jobs: puestos de trabajo a 400 € mensuales.
El veneno del nacionalismo es un arma del capital para enfrentar a unos trabajadores con otros y para inculcar el mensaje de que todos los españoles o todos los griegos o todos los franceses tendríamos un interés común cuando es mentira: en Grecia, en España, en Francia, en Alemania, en cualquier país del mundo, la sociedad está dividida en clases y hay dos intereses OPUESTOS, el de la minoría explotadora contra la mayoría explotada.
La inoculación del veneno nacionalista participan -cada cual desde sus propios argumentos- tanto la derecha como la izquierda, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda. NO DICEN LO MISMO pero ACABAN EN LO MISMO: la defensa de la nación. Un ejemplo, en Francia el Frente Nacional defiende Francia con argumentos xenófobos mientras que el Frente de Izquierdas defiende Francia con argumentos de soberanía nacional, la prepotencia de Alemania, la intromisión en los asuntos franceses por parte de la Comisión Europea...
El nacionalismo puede adoptar muchas formas mucho más sutiles y peligrosas. De esta manera, el conjunto del aparato político burgués comprendiendo también, la extrema izquierda, participa a trasmitir el veneno de la división nacional, fundamento de la competencia capitalista, que se ubica diametralmente e intransigentemente en el campo opuesto del punto vista internacionalista, de los intereses y la conciencia que nuestra clase, de lo que el proletariado debe afirmar para desarrollar sus luchas y destruir este sistema de explotación.
Punto de vista nacionalista
La lucha contra la inmigración económica es un tema central del discurso de la burguesía. No solamente de la extrema derecha, sino de todas las fracciones políticas en el gobierno. Tanto la izquierda como la derecha, retoman la misma retórica. Es el sentido de las medidas contra inmigrantes adoptadas por los gobiernos, de izquierda como de derecha, en todos los países comenzando por los más desarrollados. Estos levantan una cortina administrativa, policial, judicial, desde el espacio Schengen en Europa, hasta la construcción de muros en las fronteras en los Estados Unidos[1]. Limitación de la duración de los permisos de estadía, expulsiones por protocolo, o reconducciones masivas, acoso jurídico, acecho policial, patrullas navales y aéreas en las fronteras, campos de retención de cara a la huida de poblaciones que escapan de la miseria, la guerra, etc. El argumento puede resumirse en la formula célebre del Frente Nacional en Francia: «3 millones de desempleados, son 3 millones de inmigrantes de más». Y si eso sale mal, si hay demasiados despidos, si hay demasiados desempleados en el país, «expulsemos los inmigrantes, prohibamos su acceso al territorio» para que los trabajadores nacionales puedan ocupar esos empleos restantes. Si la protección social baja, si hay mucho déficit, es causa de esos "extranjeros", quienes se aprovechan de la amplitud del sistema social![2]
Punto de vista internacionalista
Históricamente la clase obrera es una clase de inmigrantes, quienes se ven obligados a vender en cualquier parte su fuerza de trabajo. La inmigración es un elemento esencial del desarrollo del movimiento obrero bajo el capitalismo[3]. Desde el siglo XIV, la burguesía británica ha desplazado masas de campesinos, normalmente irlandeses, para que trabajaran como mano de obra en las primeras manufacturas. A partir del siglo XVI, cuando aparece el problema de la sobreproducción, la inmigración se extiende más allá de las fronteras y se masifica progresivamente. «Las crisis cíclicas que golpean la Europa capitalista desde mediados del siglo XIV va a obligar a millones de proletarios a huir del desempleo y del hambre exiliándose en "el nuevo mundo". Entre 1848 y 1914, 50 millones de trabajadores europeos dejan el viejo continente para ira a vender su fuerza de trabajo en esas regiones, puntualmente en América.
De la misma manera que Inglaterra en el siglo XIV a podido permitir el desarrollo del capitalismo gracias a la inmigración interior, la primera potencia capitalista mundial, los Estados Unidos, se constituirá gracias al flujo de decenas de millones de inmigrantes venidos de Europa (propiamente de Irlanda, de Gran Bretaña, de Alemania, de países del norte de Europa)»[4]
Es en el siglo XX, con el declive del capitalismo, que los flujos migratorios disminuyen y que los estados se dotan de herramientas para luchar contra la inmigración. La burguesía se apoya sobre popurrís ideológicos de temas antiimigrantes para designar chivos expiatorios cuando en realidad, si hay desempleo, es precisamente porque los países desarrollados no están en capacidad de integrar económicamente nuevos proletarios sobre el mercado de trabajo, en particular a los jóvenes. De hecho, el capitalismo, al estar en crisis, no es capaz de dar trabajo ni a la mano de obra inmigrante ni al conjunto de los proletarios.
Punto de vista nacionalista.
La idea de consumir preferentemente la producción nacional es el caballo de batalla ideológico de los partidos políticos burgueses. Durante la ultima campaña electoral, no menos de tres de los candidatos principales, François Bayrou, Jean-Luc Melenchon y María Le Pen, han defendido abiertamente desplazar o aumentar el impuesto a las mercancías extranjeras las que vendrían a estrangular la competitividad nacional o a ejercer presión desleal pues son producidas por una mano de obra pagada miserablemente. El objetivo es de dar ventajas a las producciones nacionales contra la competencia extrajera con el fin de "proteger los empleos".
Punto de vista internacionalista.
Si el proteccionismo no funciona es porque el mercado capitalista es mundial. Las medidas proteccionistas que puedan tomar algunos Estados, como Gran Bretaña o los Estados Unidos, no han tenido validez más que en una época donde podían apoyarse en un mercado extra-capitalista, campesino o artesanal suficientemente consecuente y no tenían más que una función limitada. Desde los inicios del siglo XX a menudo se han mostrado desastrosas para las economías nacionales. Las medidas tomadas por Alemania a partir de los años 30, dadas para permitirle vivir en autosuficiencia, no hacen más que agravar la crisis mundial. Su principal resultado ha sido la contracción o el cierre de mercados internacionales y el aumento del costo de las mercancías en los países donde era practicado el cierre económico de fronteras. Desde los primeros signos de la crisis actual, cuyo origen se remonta a fines de los años 60, la burguesía ha intentado frenar las tentaciones proteccionistas que no han cesado de manifestarse.
Punto de vista nacionalista
La defensa de la competitividad es igualmente un gran clásico de la argumentación nacionalista. El mensaje ha vuelto reforzado con la crisis, lo que se explica desde un punto de vista nacional: si el país está en crisis es a causa de la debilidad de la competitividad francesa por ejemplo[6], es decir, a causa del costo muy elevado de las mercancías producidas en Franca con respecto al de otros países, como Alemania, China o los Estados Unidos. Así, los trabajadores deberían patrióticamente aceptar disminuir sus salarios y bajar su nivel de vida para facilitar la venta de mercancías nacionales en el extranjero. Una lógica similar se expresa recientemente con el señalamiento de diferentes culpables de la amplitud de la deuda soberana de los estados tan amenazados de quiebra: «Es la culpa de los griegos» quienes se han beneficiado de las grandezas de Europa para vivir por debajo de sus medios y no haber "pagado sus impuestos", los funcionarios son pagados por no hacer nada", etc. O todavía, las otras naciones no deben pagar los "errores de gestión o de desperdicio de los griegos..." A la inversa, del lado griego, la fuente el mal que abruma este país sería «la presión de Europa y de los bancos centrales (FMI, Banco Mundial)»
Punto de vista internacionalista
De hecho, las explicaciones dadas por la burguesía para justificar los planes de rigor o de austeridad en nombre de la competitividad son groseramente mentirosas: entre más los explotados aceptan "apretarse el cinturón", más se les exige y más se les exigirán "sacrificios". Esta carrera sin fin hacia la productividad ya ha dejado sus pruebas. Ayer, Irlanda, el "tigre celta" ensalzado por la ejemplaridad de los obreros gálicos que valientemente habían aceptado los sacrificios... hasta que Irlanda fue agitada por la recesión y el desempleo. Lo mismo con España y Portugal. Hoy, es Alemania quien figura como modelo pero, ya el "modelo alemán" se fisura por todas partes, como el Reino Unido hace algunos años, etc. De hecho la raíz de la crisis reside en la sobreproducción generalizada de mercancías frente a la cual la restricción de costos salariales no puede ser más que totalmente impotente a nivel del capital global.
Las soluciones nacionalistas avanzadas por la burguesía de todos los países son trampas lanzadas al proletariado para dividirlo y desviarlo de la clara comprensión de que el capitalismo es un sistema en quiebra. La identificación de "pueblo", " de ciudadanos" con su estado, con su gobierno, con sus empresas no hace más que servir para apantallar una verdadera comprensión de los problemas de la situación histórica mundial, envenena la conciencia de los proletarios de su responsabilidad histórica de derrumbar el sistema.
Los proletarios no deben defender una causa común a la de sus explotadores, al contrario, deben llevar la lucha contra ellos uniéndose, solidarizándose más allá de las fronteras.
Nada puede salvar al capitalismo. Nuestra perspectiva es opuesta a esta guerra de todos contra todos y a esta competencia permanente a través de la cual todas las burguesías, todos los estados intentan dirigirnos los unos contra los otros. La burguesía destila el veneno del nacionalismo económico en todas partes con el fin de demoler la conciencia de pertenencia a una misma clase internacional que no tiene nada que ganar manteniendo las viejas recetas chovinistas, fundamento de este sistema y de sus contradicciones. Mientras que la solidaridad internacional presente en la lucha de los trabajadores, en nuestros combates de clase, nos desarrolla nuestra conciencia destacando la perspectiva de una sociedad construida colectivamente a partir de las necesidades reales de la humanidad, sobre otras relaciones humanas, capaces de ofrecer la única salida posible a la humanidad de cara al hoyo de miseria y de barbarie al que la dirige el evidente callejón sin salida del capitalismo. Los proletarios no tienen patria. ¡Proletarios de todos los países, Unámonos!
[1] Y también en España: recordemos el muro levantado en Melilla en 2005 ¡por el gobierno socialista del "bonachón" de Zapatero!
[2] La variante española de estos argumentos de extrema derecha la defiende un tal Albiol, alcalde de Badalona por el Partido Popular
[3]Ver RI n 206 y fr.internationalism.org/ri369/inmigration.htm
[4] fr.internationalism.org/ri369/inmigration.htm
[5] O "producir y comprar español", "producir o comprar griego"...
[6] O española, o griega, o portuguesa... ¡En cada país se repite el mismo argumento nacionalista!
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Hoja donde denunciamos el peor ataque a nuestras condiciones de vida que seguramente se quedará pequeño ante los siguientes que vendrán. Tratamos de aportar un análisis e igualmente propuestas a las primeras luchas que están surgiendo.
En 1984, el gobierno PSOE de entonces lanzó la primera Reforma Laboral, hace apenas 3 meses el Gobierno PP actual aplica la peor Reforma Laboral... hasta ahora. En 1985 el gobierno PSOE hizo la primera Reforma de las Pensiones, en 2011 otra Reforma, ¿para cuando será la próxima? Desde hace más de 30 años las condiciones de vida de los trabajadores han ido empeorando gradualmente, pero desde 2010 la degradación toma un ritmo vertiginoso y con las nuevas medidas del Gobierno PP alcanza cotas que desgraciadamente se quedarán pequeñas ante los nuevos ataques por llegar. Y encima hay un ensañamiento de la represión policial: la violencia con los estudiantes en Valencia el pasado febrero, palizas a mineros, la bala de goma que deja un enorme hematoma en la espalda de un niña, el cierre del Congreso tomado por la policía ante las manifestaciones espontáneas que se vienen dando desde el pasado miércoles y que se repitieron el domingo 15 de julio...
Nosotros,la INMENSA MAYORIA, explotada y oprimida pero igualmente indignada, trabajadores públicos y privados, parados, estudiantes, jubilados, emigrantes...,nos hacemos muchas preguntas sobre lo que está pasando. Hemos de compartir estas preguntas colectivamente en calles y plazas, en los centros de trabajo, para entre todos, empezar a hallar respuestas, dar una respuesta masiva, contundente y sostenida.
Cambian los gobiernos pero la crisis es cada vez peor y los recortes cada vez más sangrantes. Nos presentan en cada cumbre de la UE, del G20 etc., la "solución definitiva"... ¡que al día siguiente resulta ser un sonoro fracaso! Dicen que los recortes hacen bajar la prima de riesgo pero sucede JUSTO LO CONTRARIO. Después de tantas sangrías a nuestras condiciones de vida, el FMI reconoce que habrá que esperar ¡hasta 2025! para recuperar los niveles económicos de 2007. La crisis sigue un curso implacable e inexorable dejando a su paso millones de vidas definitivamente truncadas.
Es cierto que hay países que están mejor que otros pero hemos de ver el mundo en su conjunto. El problema no se circunscribe a España, Grecia o Italia, ni puede reducirse a la "crisis del euro". Alemania está al borde de la recesión y hay 7 millones de mini-jobs(sueldos de 400 €); en Estados Unidos el paro se dispara en la misma proporción que los desahucios. En China la economía lleva 7 meses seguidos de desaceleración pese a la loca burbuja inmobiliaria que ha hecho que solo en Pekín existan 2 millones de pisos vacíos. Estamos sufriendo en carne viva la crisis mundial e histórica del sistema capitalista del que forman parte todos los Estados cualquiera que sea la ideología oficial que profesen -"comunista" como en China o Cuba, "socialista del siglo XXI" en Ecuador o Venezuela, "socialista" en Francia, "demócrata" en USA, liberal en España o Alemania. El capitalismo, tras haber formado el mercado mundial se ha convertido desde hace casi un siglo en un sistema reaccionario, que hunde a la humanidad en la peor barbarie: dos guerras mundiales, innumerables guerras localizadas, destrucción medio ambiental... y, tras haber logrado momentos de crecimiento económico artificial, a base de especulación y burbujas de todo tipo, actualmente y desde 2007 se estrella en la peor crisis de su historia con Estados, empresas y bancos hundidos en una insolvencia sin salida. El resultado de esta debacle es una enorme catástrofe humanitaria. Mientras el hambre y la miseria siguen creciendo en África, Asia y Latinoamérica, en los países "ricos" millones de personas pierden su empleo, cientos de miles son desahuciadas, la mayoría no puede llegar a fin de mes, el repago de unos servicios sociales súper recortados hace muy precaria su existencia, y encima la carga de impuestos (directos e indirectos) les aplasta.
El capitalismo divide la sociedad en dos polos: el polo minoritario de la clase capitalista que lo tiene todo y no produce nada; y el polo mayoritario de las clases explotadas, que produce todo y recibe cada vez menos. La clase capitalista, ese 1% de la población que se decía en el movimiento Occupy de Estados Unidos, se muestra cada vez más corrupta, arrogante e insultante. Acumula riquezas con un descaro indecente, se muestra insensible ante los sufrimientos de la mayoría y su personal político impone por doquier recortes y austeridad... ¿Por qué a pesar de los grandes movimientos de indignación social que hubo en 2011 (España, Grecia, Estados Unidos, Egipto, Chile etc.) continúa, erre que erre, aplicando políticas contra el interés de la mayoría? ¿Por qué nuestra lucha, pese a las valiosas experiencias vividas, está muy por debajo de lo que sería necesario?
Una primera respuesta está en el engaño que supone el Estado democrático. Este se presenta como "la emanación de todos los ciudadanos" pero en realidad es el órgano exclusivo y excluyente de la clase capitalista, está a su servicio, y cuenta con dos manos: la mano derecha compuesta por policía, cárceles, tribunales, leyes, burocracia, con la que nos reprime y aplasta cualquier intento de rebelión. Y una mano izquierda con un abanico de partidos de todas las ideologías, con sindicatos aparentemente independientes, con servicios de cohesión social supuestamente para protegernos... con los cuales nos crea falsas ilusiones para acabar engañándonos,dividiéndonos y desmoralizándonos.
¿De qué han servido los votos que cada 4 años hemos emitido? ¿Los gobiernos salidos de las urnas han cumplido alguna de sus promesas? Cualquiera que fuera su ideología ¿con quién han estado? ¿Con sus electores o con el Capital? ¿De qué han servido las innumerables reformas y cambios que se han hecho en educación, seguridad social, economía, política etc.? ¿No han sido en realidad un "que todo cambie para que todo siga igual"? Como se decía en el movimiento 15 M: «Le llaman democracia y no lo es, es una dictadura y no se ve».
El capitalismo lleva a la miseria generalizada. ¡Pero no veamos en la miseria más que la miseria! En sus entrañas se encuentra la principal clase explotada, el proletariado, quien con su trabajo asociado -trabajo que no se reduce a la industria y a la agricultura sino que comprende educación, sanidad, servicios etc.- asegura el funcionamiento de toda la sociedad y tiene por tanto la capacidad para paralizar la máquina capitalista y abrir la vía para crear una sociedad donde la vida no sea sacrificada en el altar de las ganancias capitalistas, donde la economía de la competencia sea sustituida por la producción solidaria para la satisfacción plena de las necesidades humanas. En suma, una sociedad que supere las contradicciones en las que el capitalismo enreda a la humanidad.
Esto, que no es un ideal sino la experiencia histórica y mundial de más de dos siglos de lucha del movimiento obrero, parece hoy difícil y lejano. Una causa ya la hemos apuntado: nos engañan con la ilusión del Estado democrático. Pero hay causas más profundas: la mayoría de los trabajadores no se reconocen como tales. No tenemos confianza en nosotros mismos como fuerza social autónoma. Y, especialmente, el modo de vida de esta sociedad basado en la competencia, en la lucha de todos contra todos, nos lleva a la atomización, al cada uno a la suya, a la división y al enfrentamiento entre nosotros.
La conciencia de estos problemas, el debate abierto y fraterno sobre ellos, la recuperación crítica de las experiencias de más de dos siglos de lucha, nos proporciona los medios para superar esa situación y ser capaces de responder. El mismo día que Rajoy anunció sus medidas empezaron a surgir algunas respuestas. Mucha gente acudió en Madrid a la manifestación solidaria con los mineros. Esa experiencia de unidad y solidaridad se ha traducidos en los días siguientes en manifestaciones espontáneas convocadas desde las redes sociales. Ha sido la iniciativa propia de los trabajadores públicos quién, fuera de los sindicatos, las ha iniciado ¿Cómo continuar, teniendo en cuenta que será una lucha larga y difícil? Algunas propuestas:
La lucha unitaria. Parados,trabajadores públicos y privados, interinos y funcionarios, jubilados, estudiantes, emigrantes, JUNTOS PODEMOS. Ningún sector puede quedarse aislado y encerrado en su rincón. Frente a una sociedad de división y atomización hemos de hacer valer la fuerza de la solidaridad.
Las Asambleas generales y abiertas. El Capital es fuerte si delegamos en los profesionales de la política y de la representación sindical que siempre nos venden. Asambleas para pensar, discutir y decidir juntos. Para que todos se hagan responsables de lo acordado, para vivir y sentir la alegría de estar unidos, para romper la barrera de la soledad y el aislamiento y cultivar la confianza y empatía.
Buscar la solidaridad internacional. Defender la nación hace de nosotros la carne de cañón de guerras, xenofobia, racismo, nos separa y enfrenta con los trabajadores del mundo entero que son con los que podemos confiar y crear la fuerza para echar atrás los ataques del Capital.
Agruparnos en los centros de trabajo, en los barrios, a través de Internet, en colectivos que reflexionen sobre lo que está pasando, organicen reuniones y debates, impulsen y preparen las luchas. ¡No basta con simplemente luchar, hay que luchar con una clara conciencia de lo que está pasando, de cuales son nuestras armas, de quienes son nuestros amigos y quienes nuestros enemigos!
Todo cambio social es inseparable de un cambio individual. Nuestra lucha no puede limitarse a un mero cambio de estructuras políticas y económicas, es un cambio radical de sistema social y por tanto de nuestra propia vida, de nuestro modo de ver las cosas, de nuestras aspiraciones. Solo así desarrollaremos la fuerza para resistir las innumerables trampas que nos tenderán, los golpes físicos y morales que recibiremos. Un cambio de mentalidad hacia la solidaridad, la conciencia colectiva, que no solamente son el cemento de nuestra unión sino el pilar de una futura sociedad liberada del mundo de competencia feroz y mercantilismo extremo que caracteriza el capitalismo.
Corriente Comunista Internacional 16-7-12 Si quieres contactar con nosotros, colaborar, discutir, actuar juntos, nos puedes encontrar en [email protected] [5] o en es.internationalism.org
Esta hoja está a tu disposición en versión PDF para reproducirla y difundirla.
La clase trabajadora en España se enfrenta a unas medidas de austeridad especialmente duras en un contexto de profunda crisis económica, lo que está aumentando la tensión social. Las luchas que tuvieron lugar en 2011 como respuesta a la crisis supusieron en muchos casos una inspiración para otros movimientos. En el caso del movimiento del 15-M, estuvo influenciado por la primavera árabe, y a su vez inspiró el desarrollo de luchas en Grecia y en los EEUU, por ejemplo. El aniversario del 15-M ha coincidido en el tiempo con el comienzo de la huelga de 8000 mineros en el norte de España contra una importante retirada de las ayudas públicas al sector que, aparte de acabar con la industria minera, amenazaría a unos 40.000 empleos indirectos dependientes de esta, en un país con un 24 % de desempleo y con la mitad de los menores de 25 años en paro. Este artículo pretende contribuir al debate acerca de qué lecciones podemos extraer del aniversario del 15-M y de la huelga minera.
Los mineros españoles, especialmente en la región de Asturias, tienen una larga tradición de lucha, con notables episodios como la insurrección de 1934 o las huelgas de 1962, por lo que no ha sido ninguna sorpresa su determinación de responder al ataque lanzándose a la huelga el pasado 31 de mayo. Es innegable su coraje en la lucha, con la colocación de numerosos cortes de carreteras, el uso de armas improvisadas para rechazar los ataques de la Guardia Civil para levantar los bloqueos, y sus respuestas a las detenciones, cargas y palizas de las fuerzas de seguridad. Todo esto ha levantado simpatías en mucha gente, como es el caso de participantes en el foro libcom[1] y en la Web de la Tendencia Comunista Internacionalista[2].
La situación recuerda a la huelga minera en Reino Unido los años 1984 y 85, cuando este combativo sector, profundamente respetado y en gran medida portador de esperanzas para el conjunto de la clase obrera, se lanzó a una valiente y dura huelga, con numerosos enfrentamientos con la policía para defenderse de unos brutales niveles de represión. Como ahora los mineros españoles, hacían frente a los planes para cerrar muchas minas en una época de gran desempleo. La lucha terminó con una derrota que pesó enormemente sobre la clase trabajadora de Reino Unido las dos décadas siguientes[3].
En el debate en la Web libcom, “Fingers Malone” señala lo difícil de la situación a la que se enfrentan los mineros españoles debido a la naturaleza del ataque, que básicamente significaría el cierre de la industria: «la huelga por sí sola no les va a llevar a ningún sitio», lo que sería la explicación de otras medidas que están llevando a cabo los mineros como los cortes de carreteras y los encierros en las minas. Pero ¿estas acciones hacen avanzar la lucha de forma eficaz? En nuestra opinión el problema no es sólo que la huelga por sí sola no es suficiente, sino que lanzarse a la huelga solos, por ellos mismos, aislados de otros sectores de la clase trabajadora, los coloca en una posición débil ante el poder (mediático, económico, político, represivo) del Estado y los lleva probablemente a la derrota. La huelga general en las comarcas mineras del pasado 18 de junio organizada por los sindicatos (CCOO y SOMA-UGT) y apoyada por la izquierda, desde luego no sirvió para romper el aislamiento de los mineros, confinados en las zonas e industrias afectadas por los recortes en las subvenciones. Y su reivindicación de un “plan para el carbón” en España, similar al de los mineros británicos «coal not dole» (“carbón no paro”), claramente no va a hacer otra cosa que aumentar el aislamiento de la huelga.
En este sentido, el eslogan «no estamos indignados, estamos cabreados» realmente lo que hace es expresar las limitaciones de su lucha, con sus ilusiones de que su fuerza únicamente, como mineros, bastaría para hacer frente al Estado. De alguna forma los mineros se ven a sí mismos como expresión de una posición más radical que la de los “indignados”, que fue una de las luchas más importantes del año pasado, no sólo en España sino a nivel internacional. Pero, pese a su gran combatividad y tradición de lucha en el seno de la clase obrera, el aislamiento de los mineros es una debilidad crucial que podría significar un importante revés para la lucha de clase en su conjunto.
Pese a las enormes dificultades a las que se enfrenta la burguesía para gestionar la situación económica no debemos nunca subestimar la experiencia que posee en su lucha contra la clase obrera, como se ha puesto de manifiesto en maniobras como el aislamiento de los mineros o la última huelga sindical el 29-M[4], seguida inmediatamente por el anuncio de recortes de hasta 27.000 millones de euros.
La “celebración” del aniversario del 15-M es otro ejemplo: una parodia de los acontecimientos de hace un año pensada para borrar, o al menos distorsionar, el recuerdo de las movilizaciones de 2011, precisamente cuando lo que necesitamos es reflexionar, debatir y digerir las lecciones de esta experiencia. Este año, en el aniversario, las movilizaciones fueron convocadas por toda clase de organizaciones izquierdistas y sindicales, y no por asambleas, que ya no existen, que han hecho hincapié en posiciones democráticas y reformistas “ciudadanas”, lejos de una visión de clase.
Las falsas alternativas que ofrecen la derecha del PP en el gobierno y la izquierda se complementan perfectamente. El primero ha utilizado la amenaza de represión contra el movimiento, acusándolo de ser un submarino del PSOE. Por su parte el PSOE, que hace un año trató de tergiversar el significado del movimiento calificándolo de pequeño burgués, marginal y sin perspectivas, ahora lo alaba como un gran “triunfo”, con un gran futuro y peso en la sociedad. La burguesía siempre denigra a un movimiento real, a la vez que posteriormente lo glorifica cuando ya ha conseguido convertirlo en un cascarón vacío y en un recuerdo inofensivo.
Las manifestaciones en el aniversario fueron multitudinarias, pero no tanto como en los momentos álgidos del movimiento en junio, julio u octubre del año pasado. Reaparecieron asambleas en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Alicante y otros sitios. Sin embargo, pese a que las asambleas fueron recibidas con interés y curiosidad el sábado noche, fueron poco a poco abandonadas, sin existir fuerza en el movimiento para resistir al control de las organizaciones izquierdistas; la gente prefirió marcharse. Sin embargo hubo signos de carácter proletario: participación masiva de los jóvenes; una atmósfera sana y alegre; y algunas contribuciones interesantes al debate. En Madrid tuvo lugar un debate interesante sobre el tema de la salud; se oyeron algunas voces en la línea de lo que nosotros hemos llamado el ala proletaria del movimiento, aún cuando tuvieron una presencia menor que el año pasado. Pero el movimiento en general no pudo romper con los grilletes impuestos por la burguesía, y se mantuvo como una caricatura del movimiento originario del 15-M, recordando más a un día de excursión de fin de semana que otra cosa.
Los movimientos sociales que se produjeron en 2011 fueron una experiencia muy interesante para la clase obrera por su dimensión internacional, por la ocupación de las calles, y por la existencia de las asambleas como corazón del movimiento[5]. En España ha habido movilizaciones multitudinarias en el sector educativo en Madrid y Barcelona; en la sanidad en Barcelona; y de los estudiantes en Valencia. La huelga sindical del 29 de marzo y la de los mineros también son experiencias importantes sobre las que reflexionar.
Tras todas estas experiencias, los compañeros en España señalan que existe la sensación de que el movimiento se está repensando a sí mismo, revisando sus debilidades y las dificultades para desarrollar una lucha capaz de hacer frente a la gravedad de la situación y al nivel de los ataques. Este proceso de reflexión es absolutamente esencial en la preparación del terreno para el desarrollo de una respuesta que sea un movimiento más amplio y más profundo, capaz de cuestionar al mismo sistema capitalista.
Existe una idea creciente de que el capitalismo es un sistema en quiebra, que no tiene futuro, que tras cinco años de crisis la clase dominante no tiene ninguna respuesta y que es necesario cambiar de sistema. Por ejemplo, en una asamblea en Valencia, una mujer habló en la línea de la posición mantenido por la CCI de que el movimiento 15-M poseía un ala revolucionaria y otra reformista, siendo necesario alimentar la primera. Pero hay también una búsqueda de respuestas o acciones inmediatas, que pueden llevar a propuestas estériles o incluso ridículas, como la idea de que si todos los clientes de la nacionalizada Bankia retiraran su dinero “haría mucho daño al capitalismo”.
De este modo, mientras se plantea la idea de reemplazar el capitalismo, existe también una dificultad en encontrar el cómo hacerlo, y también una esperanza de que la quiebra del sistema quizá podría ser reversible. Aquí la izquierda y la extrema izquierda plantean toda clase de “soluciones” para reformar el capitalismo, como impuestos a los ricos, eliminar la corrupción, nacionalizaciones, etc. De hecho, la mayoría de estas propuestas son también defendidas por el centro y la derecha.
Es crucial el evitar caer en la trampa de las alternativas reformistas. Es igualmente importante que el desprecio hacia los políticos en general, y hacia las mentiras de la izquierda en particular, no nos lleve a retirarnos en grupos locales aislados, reticentes hacia todo lo que sobrepase sus límites geográficos. Únicamente superando esas trampas podemos hacer avanzar el proceso de reflexión sobre la crisis del capitalismo, sobre la necesidad de derrocarlo, y sobre cómo la clase proletaria puede avanzar en su lucha, todo lo cual es esencial para la preparación de luchas futuras.
Alex 30/6/12
[4] /accion-proletaria/201203/3362/huelga-general-del-29m-contra-los-recortes-la-reforma-laboral-y-todo-l [10]
[5] https://es.internationalism.org/node/3349 [11]
La lucha de los mineros no se trata, como algunos sectores han querido transmitir, de una lucha decisiva o ejemplarizante para el resto del proletariado; cuya derrota significaría un paso atrás importante para el conjunto del movimiento obrero. Las características de los mineros en la actualidad son muy específicas y minoritarias: sector con gran tradición de lucha y capacidad de movilización, consciente de sus intereses sectoriales, fuerte presencia y control sindical, e identificación con las zonas geográficas donde se desarrolla la actividad. Por otro lado, lo que prima en España y a nivel internacional es todo lo contrario: destrucción de lazos sociales a nivel laboral o vecinal, poca o ninguna memoria o tradición de métodos proletarios de lucha (asambleas, solidaridad, autoorganización), desprotección creciente ante los designios del capital y su Estado, temporalidad, precariedad, paro masivo.
En efecto, la idea de que la combatividad de un sector (por muy combativo que sea, como el minero) puede hacer retroceder a la burguesía en el actual estado de crisis capitalista es una trampa: sólo la lucha masiva de amplios sectores del proletariado puede hacerlo.
La presentación por parte de la izquierda y los sindicatos de los mineros como “héroes solitarios de la clase obrera” es otra trampa que ahonda más en el aislamiento de estos con otros sectores. Los sindicatos y la izquierda (con sus apéndices “radicales” detrás) están haciendo todo lo posible por aislar a los mineros y quemarlos en acciones estériles (“marcha negra”) mediatizadas y bien controladas.
No es una cuestión que nos deba ocupar a los proletarios el discutir acerca de la rentabilidad o las ayudas del sector. La economía capitalista siempre ha estado en mayor o menor medida intervenida por el Estado, por una u otra razón. Lo que sí nos debe preocupar es que todos estamos sometidos al mismo yugo y tenemos el mismo enemigo: el sistema capitalista. El futuro de los mineros es el mismo que para la mayoría: precariedad, paro, miseria, emigración. Para luchar contra esto los mineros tienen que dejar de hacerlo como mineros para hacerlo como proletarios junto con el resto de la clase trabajadora.
¿Desarrollo, resultado previsible y lecciones que aprender del conflicto minero? Un foro en Internet lo resume bien: «Más de lo mismo. CCOO y UGT proponen una marcha a Madrid, donde serán recibidos como héroes, convenientemente aislados de la lucha de clases...pero eso sí, con mil anécdotas de viaje que saldrán en reportajes, crónicas, you tube, etc, etc. Dispersión sindical y democrática, organizada, desgaste... y el Estado sigue en su postura.
Mineros aislados y democráticamente encauzados, aunque cabreados, serán (nuevamente) derrotados.
Con la reivindicación gremial de fondos para la minería, pocas o nulas posibilidades hay de que otros-as obreros-as se sientan implicados-as y partícipes.
Y da igual que este aislamiento sea pacífico o violento. Si donde dice mineros, ponemos obreros, vemos que la derrota se produce una y otra vez. El capital y su Estado ganan fuerza, y son más duros. Dejan gastar energías en días y días de ineficaces medidas de acción, controladas o dejadas hacer por los sindicatos democráticos MIENTRAS TOCA...y al final, espectáculo en Madrid, " hemos hecho todo lo que se pudo", " estamos al límite" , "agotamiento y abatimiento generales entre los trabajadores".... en autobús a casita, y CCOO y UGT de héroes incomprendidos cuyas " lógicas y sensatas propuestas " no son atendidas por el Ministro y la administración...»,(https://interrev.foroactivo.com/t1677-mineria-del-carbon-manifestaciones-hg-y-marchas-convocadas-por-soma-ugt-y-ccoo-aislamiento-es-derrota [12] ) «Con petardos y este tipo de enfrentamientos no se levanta una nueva relación de fuerzas con el capital. SOLO EXTENDIENDO los conflictos con métodos y reivindicaciones de clase anticapitalistas, INCORPORANDO al mayor numero posible de proletari@s activ@ o en paro, jubilados o no, podrá realizarse.
Para ello es precisa la independencia organizativa y política de la clase obrera, y no el seguidismo de proyectos burgueses democráticos. "Salvar el carbón", "salvar la minería", "defender Asturias" y consignas de este tipo es salvar los intereses patronales, y estos pueden desarrollarse y mantenerse despidiendo y explotando obreros, con o sin ayudas, con o sin banderitas asturianas, leonesas, etc.
La Guardia Civil y la Policía nacional están para lo que están, y tienen muchos efectivos y bien entrenados y pertrechados.
No temen este tipo de enfrentamientos, lo que temen es la extensión, la generalización de las luchas y que se salgan fuera de los moldes del sindicalismo y la izquierda democráticas.
Los activismos izquierdistas no son una respuesta que merezca la pena, y satisfacen las ansias activistas puntuales de quienes las practican y sus entornos.
Y si no, a seguir pringando. No son opiniones, son HECHOS REITERADOS.” https://interrev.foroactivo.com/t1677-mineria-del-carbon-manifestaciones-hg-y-marchas-convocadas-por-soma-ugt-y-ccoo-aislamiento-es-derrota [13]
En resumen: aislamiento y métodos sindicales de protesta nos llevan a la derrota, en la minería y en todas partes. La derrota previsible (más allá de algún posible 'teje-maneje' entre sindicatos y gobierno para apaciguar los ánimos) puede ser utilizada, efectivamente, por el gobierno para dar una imagen de firmeza, de que ni los mineros podrían parar las medidas contra las condiciones de vida y trabajo que el capital solicita. Sin embargo el curso hacia importantes luchas proletarias sigue abierto: una economía capitalista que se cae a pedazos en este nuevo episodio de crisis tras años de haberse mantenido a base de demanda ficticia con la deuda de Estados, bancos, empresas y particulares; desgaste del aparato político y sindical de la burguesía; y el empeoramiento brutal de las condiciones de vida y trabajo de amplios sectores de la clase trabajadora, con cada vez menos que perder ante un presente y un futuro de paro, precariedad, miseria y deshumanización.
El llamado 15-M, mientras tuvo algo de movimiento real, fue un movimiento con muchas debilidades e ilusiones, muy heterogéneo, y mediatizado. Sin embargo la importancia no estuvo en el 15-M en sí (claramente condenado a desaparecer desde el principio como algo interesante) sino en dos fenómenos que aparecieron con él: primero, la concreción física en las calles de un primer fogonazo de hartazgo, “indignación” y voluntad de lucha que hasta ese momento era difuso o se rumiaba en solitario, que hizo visible que “luchar era posible”; y segundo, la reaparición histórica de las asambleas masivas como herramienta de aglutinamiento, solidaridad, discusión y decisión ante la atomización y dispersión, el cada uno a la suya, la precariedad y el paro. En futuras luchas estos elementos, mejorados y superados, deberán ser de gran importancia.
Compartimos las reflexiones del compañero. Solamente quisiéramos hacer un inciso que a nuestro juicio no invalida su análisis pero que constituye un dato importante a tener en cuenta cara al futuro. La manifestación del 11 de julio en Madrid estaba pensada como una especie de entierro de la lucha y una de exhibición del “espléndido aislamiento” de los mineros que tendrías que conformarse con la “solidaridad” de algunos personajes de “la cultura” y poco más. Sin embargo, la inquietud existente ha hecho que más gente de la prevista haya acudido a la manifestación de apoyo a los mineros. Ha repercutido otro factor. El mismo día que los mineros estaban en Madrid Rajoy creyendo que lo tenía todo “atado y bien atado” ha anunciado las violentas medidas de ataque a las condiciones de todos los trabajadores. Esto ha enardecido los ánimos y ha provocado que muchos trabajadores –especialmente funcionarios- acudieran espontáneamente a la manifestación de los mineros y algunos autobuses de éstos han retrasado su salida para que pudieran estar con los funcionarios y otros grupos de trabajadores en Atocha y otros lugares de manifestación. Globalmente los sindicatos han logrado controlar la situación y los mineros han vuelto a sus casas. Pero es un indicio de lo cargada que está la situación.
En los paises más lejanos el proletariado acumula experiencias de lucha. Gracias a la traducción de un compañero, lo que agradecemos calurosamente, hemos podido publicar la lucha en Kazajistan
El 16 de diciembre de 2011 en la ciudad kazaja de Zhanaozen, con 90.000 habitantes y a 150 km del mar Caspio, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una auténtica masacre abriendo fuego sobre una manifestación de 16.000 trabajadores del petróleo y demás personas que se les habían unido para mostrar su solidaridad. Los obreros protestaban contra los despidos y los atrasos en el pago de sus salarios. Hubo al menos 10 muertos, según cifras oficiales, pero probablemente hubo muchos más, quizá hasta 70 muertos y entre 700 y 800 heridos.
Las luchas en el sector petrolero se remontan a la huelga de principios de mayo de 2011 de los trabajadores de la empresa KarajanbasMounai, desde donde se extendió a varias plantas de extracción y refinerías de la región: Ersai Kaspian Kontraktor, KazMounaiGaz, Jondeou, Krouz, Bourgylaou y AktobeMounaiGaz en la vecina región de Aktobe. Las reivindicaciones de los obreros eran aumentos salariales y mejoras en la seguridad debido a la frecuencia de los accidentes. La fábrica de UzenMounaiGaz estuvo en huelga durante 3 meses. En diciembre, la decisión por parte de las autoridades de organizar un festival conmemorando el 20 aniversario de la independencia del país en la plaza central de Zhanaozen, que había estado ocupada por los huelguistas desde julio significó una auténtica provocación y como tal fue interpretada por los obreros. Mientras tanto, la oposición democrática al régimen trató de manipular el movimiento para sus propios fines: «El 14 de diciembre, dos días antes de las celebraciones de la independencia, el periódico Respublika publicó una llamamiento para manifestarse en Zhanaozen, firmando por un grupo que se autodefinía como 'un grupo de residentes de la provincia de Mangistau'. Por primera vez en el movimiento se ponían sobre la mesa reivindicaciones de carácter político, y el título del artículo era 'Abajo (el presidente) Nazarbayev' . Panfletos repartidos en la ciudad llamaban a manifestarse en la plaza el 16 de diciembre, día de la independencia". La policía armada y las tropas se sitúan en los tejados circundantes y vehículos blindados esperan órdenes para actuar. Un número de manifestantes en la plaza (algunos huelguistas creen que eran agentes provocadores) comenzaron a arrancar la decoración para el festival. A su vez, vehículos policiales arremetían contra los huelguistas, de modo que estos acabaron volcando y quemando uno. A continuación atacaron y prendieron fuego al ayuntamiento y a la sede de la compañía UzenMounaiGaz. Todo esto sirvió como pretexto a las autoridades para llevar a cabo detenciones en masa (130) y el uso de armas de fuego por parte de la policía. Los trabajadores habían caído en la trampa tendida de principio a fin por el Estado con el fin de acabar con el movimiento, que ya llevaba en marcha varios meses.
Se decretaron el estado de emergencia y el toque de queda de forma inmediata, prologándose hasta el 5 de enero. Pese al corte de las comunicaciones (Internet y telefonía móvil) y al silencio de la televisión estatal, la violenta represión provocó movimientos de solidaridad a lo largo de toda la región petrolera de Mangistau, al este del mar Caspio. El 17 de diciembre, todas las extracciones de petróleo estaban paralizadas. Aunque Zhanaozen estaba tomada por vehículos blindados y tropas enviadas por el Ministerio del Interior, los enfrentamientos entre huelguistas y soldados apoyados por aviones y vehículos blindados continuaron. En la vecina región de Shetpe, cientos de manifestantes bloquearon un tren que cargaba material para ser usado en la represión. Unas mil personas se manifestaron en Aktau, la principal ciudad de la región con 160.000 habitantes, desafiando al gran número de fuerzas de seguridad protestaban contra la violencia portando pancartas que decían «¡No disparad contra el pueblo! ¡Retirad el ejército!». El lunes 19 de diciembre, por tercer día consecutivo, varios miles de trabajadores del sector petrolero se manifiestan y se enfrentan a la policía en la plaza principal de Aktau, exigiendo el fin de la violencia y la retirada de las tropas de Zhanaozen. Sus eslóganes incluían «Queremos que los soldados se vayan. Han asesinado gente aquí», «Encontrad a los culpables de asesinar manifestantes», y «Nazarbayev dimite».
La burguesía kazaja ha hecho todo lo posible por parar el movimiento, lanzando toda clase de calumnias sobre los proletarios ("criminales", "agentes extranjeros", etc.), mientras al mismo tiempo el primer ministro Massimov mostraba la zanahoria prometiendo la recolocación de todos los trabajadores del sector que habían perdido sus empleos, y Nazarbayev anunciaba ayudas económicas a los 1800 huelguistas despedidos en Zhanaozen. La brutal represión continuaba: detenciones arbitrarias y torturas a los detenidos. El presidente incluso hizo uso de los conflictos existentes dentro de la misma clase dominante: el 22 de diciembre anunciaba la destitución del gobernador de la región y de los jefes de la enorme empresa estatal KazMounaiGaz, incluyendo a su yerno Koulibayev, y a varios de las filiales de esta, que emplean huelguistas, presentándolo como concesiones hechas a los obreros. La burguesía kazaja parece haber acabado por el momento con la militancia y actividad de los trabajadores, que no parecen capaces de seguir organizando acciones públicas de forma colectiva.
Como siempre sucede con la lucha proletaria, los medios occidentales se han mantenido por lo general en silencio sobre los acontecimientos. Aún mayor es su silencio cuando se trata de ocultar la complicidad de las burguesías occidentales en los crímenes cometidos contra los explotados. La camarilla de Nazarbayev sólo pudo actuar de esa forma contando con la complicidad y el apoyo tácito de las grandes potencias como Francia, Alemania, Rusia y China, con quienes mantiene muy buenas relaciones. Varios Estados occidentales están profundamente involucrados en sectores clave de la economía kazaja, especialmente en aquellos donde estallaron las huelgas: en la extracción y transporte de petróleo y gas. Desde 2002 estas empresas han sido reagrupadas en la empresa estatal KazMounaiGaz, que controla varias filiales con negocios con compañías petroleras internacionales.
Los Estados más poderosos tienen por tanto un interés estratégico en el mantenimiento de la estabilidad social en el país, y también en la represión llevada a cabo. Rusia, obsesionada con su propia estabilidad, mantiene una actitud histérica en la defensa de la estabilidad social e imperialista de su "querido vecino". Empresas chinas como AO KarajanbasMounai, que mantiene negocios con KazMounaiGaz, y el Grupo CITIC han estado directamente implicadas en los conflictos, ya que los trabajadores exigían el mismo trato para el personal chino y el kazajo. Por lo que respecta a Francia, sus relaciones con Kazajistán se incrementaron tras la elección de Sarkozy: en junio de 2008 una asociación estratégica se acuerda por parte de los dos países, y en 2010 se formó una comisión presidencial franco-kazaja. El régimen de Nazarbayev fue descrito en esta ocasión como «una isla de estabilidad y tolerancia» por el Ministro de Interior francés Claude Guéant.
También en febrero de 2011 tuvo lugar una recepción oficial a Nazarbayev en Alemania, donde se firmaron una serie de importantes acuerdos comerciales «con el objetivo de mejorar la seguridad de la industria alemana en lo que respecta al suministro de materias primas». Este acuerdo ni siquiera fue acompañado por las habituales expresiones hipócritas de preocupación por las condiciones de trabajo en Kazajistán por parte de la democracia alemana. Angela Merkel subrayó «el gran interés de las empresas alemanas en inversiones futuras en Kazajistán». En definitiva, cualquier ejemplo de lucha obrera en defensa de sus intereses y cualquier evidencia de la barbarie burguesa deben mantenerse bien ocultos.
Pese a las dificultades para obtener información precisa sobre los sucesos en Kazajistán, la gran serie de luchas que han tenido lugar allí sin lugar a dudas se muestra como una expresión de la reaparición internacional de las luchas de clase como respuesta al agravamiento de la crisis económica. Con la participación de alrededor de 15.000 obreros, esta es la mayor huelga jamás vista en el país dirigido por la camarilla mafiosa de Nazarbayev, cuyo poder se basa en el saqueo de la economía y en una explotación ilimitada de la mano de obra. Los salarios se mantienen estancados (en 2009 el salario mensual medio era de 550 €) mientras que el coste de la vida ha subido un 70% desde entonces y el tenge, la moneda local, ha perdido un 25% de su valor. Esta lucha de los obreros en Kazajistán muestra las mismas características que las luchas de clase a nivel internacional. Los trabajadores de la época estalinista han sido reemplazados por otra generación más combativa, principalmente proveniente de las provincias, que no está dispuesta a soportar una explotación y unas condiciones de trabajo tan terribles. Las mujeres han jugado también un papel muy importante en las luchas. En resumen, la lucha muestra el mismo cambio en el estado de ánimo de la clase trabajadora que en otras partes del mundo, cuya característica principal es la búsqueda y la expresión de solidaridad contra el terror capitalista y la represión.
La lucha de los trabajadores del petróleo en Kazajastán sobre la cuestión de los salarios se remonta a varios años atrás. Los obreros de Zhanaozen ya habían ido a la huelga reclamando el pago de pluses atrasados en octubre de 2009. En la KarajanbasMounai JSC los trabajadores se lanzaron a la huelga en diciembre de 2010 para obtener una subida salarial equivalente a la conseguida tras una huelga por los trabajadores de la UzenMounaiGaz, otra filial controlada por KazMounaiGaz. Entre el 4 y el 19 de marzo de 2011, 10.000 obreros de la KazMounaiGaz entran en huelga y organizan asambleas generales, exigiendo la cancelación del nuevo método de cálculo de sus salarios, que la dirección pretendía imponerles bajo la amenaza de despido, y por la obtención de un plus por peligrosidad. La ciudad fue rodeada por un cordón policial, la huelga fue declarada ilegal y los miembros del comité de huelga llevados ante un juez. El 9 de mayo comienza una huelga de hambre masiva. 1400 personas se niegan a tomar la comida y la cena como protesta. 4500 trabajadores van a la huelga el 17 de mayo, organizan una asamblea general y eligen a una delegación de 6 compañeros para llevar a cabo las negociaciones. La dirección de la KazMounaiGaz y las autoridades locales declaran la huelga ilegal y anuncian el despido de todos los obreros, esperando quebrar su resistencia. Los despidos ascienden a 2600 huelguistas. Las mujeres de los huelguistas de hambre fueran tratadas con particular brutalidad. El 26 de mayo, 22 trabajadores de la UzenMounaiGaz se declaran en huelga de hambre en solidaridad con sus compañeros en la KarajanbasMounai, y el día siguiente se suman 8000 obreros más de filiales de la KazMounaiGaz a la huelga por incrementos salariales. Algunos de los huelguistas de hambre continúan su lucha, rodeados por un enorme piquete de 2000 obreros que los protege de la policía. Su lucha se vio desde el comienzo enfrentada al terror policial. Las autoridades repartieron hojas declarando la huelga ilegal; infiltrados y chivatos organizan provocaciones, produciéndose cientos de detenciones. El 12 de junio la policía ataca a las mujeres de los huelguistas, golpeándolas y acusándolas de participar en una reunión ilegal. En la noche del 8-9 de julio la policía trató de atacar el campamento instalado por los huelguistas en la compañía UzenMounaiGaz. 40 obreros se rocían de gasolina y amenazan con pegarse fuego. Esto tan sólo retrasó la evacuación hasta el día siguiente. Entonces los trabajadores trasladaron su campamento a la plaza central de Zhanaozen, que quedó ocupada de forma permanente por hasta 8000 personas. Bandas armadas llevaron a cabo repetidos ataques contra los obreros más activos y contra sindicalistas independientes. Algunos de ellos fueron asesinados junto a sus familias.
Desde el principio, la fuerza de los trabajadores del petróleo ha estado en su movilización masiva y en la vitalidad de sus asambleas generales, que les permitían discutir cómo hacer avanzar la lucha tomando decisiones de forma colectiva. Pero la principal debilidad del movimiento ha sido el mantenerse limitado a un único sector y a una sola región. La demanda de la creación de un sindicato independiente (defendida por organizaciones trotskistas) fue realizada por los obreros en cada fase del movimiento, lo que ha sido también un punto débil.
El régimen kazajo, con sus estructuras y actitudes obsoletas directamente heredadas de la época estalinista, incapaz de tolerar ningún tipo de oposición, posee sindicatos que de una forma abierta colaboran con las autoridades en el mantenimiento de la paz social. La federación sindical oficial denunció las huelgas recientes como ilegales, por lo que quedó totalmente desacreditado a ojos de la clase obrera. La reivindicación por una representación sindical "real" fue, junto con las reivindicaciones salariales, el centro de las movilizaciones de masas de los trabajadores de KazMounaiGaz a comienzos de mayo. Pero, lejos de hacer avanzar la lucha, la ha debilitado.
Para tener fuerza y construir un frente lo más potente posible contra el Estado capitalista, la lucha necesita extenderse a toda la clase trabajadora, superando las divisiones impuestas por el capitalismo, incluyendo, a largo plazo, las fronteras nacionales, porque no existe solución a la situación de la clase proletaria dentro del marco nacional. En la época actual, época de la decadencia del capitalismo, no hay posibilidad de obtener ni reformas ni mejoras duraderas para la clase obrera. El proletariado no puede superar la profunda inseguridad de su condición sin librarse de todo el sistema de trabajo asalariado, que únicamente puede ser destruido a escala mundial.
Obviamente no cuestionamos la honestidad y la decencia de los militantes obreros que participan de forma activa en sindicatos independientes y que a menudo se ven confrontados a la represión y la persecución del Estado burgués por "incitar al odio social", "organizar manifestaciones ilegales", etc. Lo que cuestionamos son los métodos de lucha que estas organizaciones propone a la clase obrera. Centrando la atención de los trabajadores en el hecho de pertenecer a un sector particular de la economía capitalista (el petrolero en este caso), los sindicatos encierran las luchas en un sector particular, lo que debilita la fuerza potencial del proletariado, es un obstáculo para su unidad, y lo fragmenta sector por sector. Actuando dentro del marco nacional, el sindicalismo no ve más allá de la simple gestión de la explotación de la clase obrera dentro de las relaciones sociales capitalistas. Es por esto que toda forma de sindicalismo está condenada a actuar como un obstáculo a las necesidades reales de la lucha de clase, y en última instancia, a subordinar a los obreros a los imperativos de la explotación, a llegar a acuerdos con la clase dominante, y convertirse en parte de su maquinaria para mantener el orden establecido.
Los proletarios no deben permitir que sus horizontes queden limitados a las reivindicaciones que los encierran en un sector y en la defensa de la economía nacional. El proletariado es una clase internacional y su lucha únicamente puede estar basada en la solidaridad internacional: la lucha de una de sus partes es un ejemplo y un impulso para la lucha de toda la clase. Para fortalecer la lucha global, las diferentes fracciones del proletariado deben enriquecer su práctica con todas las lecciones adquiridas a lo largo de su ya dilatada historia.
Svetlana 28/2/12
En Japón, frente al traumatismo nuclear de Fukishima y ante las escandalosas mentiras del gobierno y su empeño en proseguir el plan nuclear, han estallado significativas movilizaciones de indignación...
Desde el mes de abril 2012, una tempestad de la misma naturaleza que la iniciada con la Primavera Árabe (Egipto. Túnez) y continuada con las movilizaciones de indignados[1] (España, Grecia, Israel, USA, Canadá etc.) sacude el archipiélago japonés.
Como ocurrió con muchos de estos movimientos, estamos asistiendo de nuevo a una censura total por parte de la burguesía y de los “medios de comunicación” obedientes. En Japón, salvo en las ciudades y zonas directamente afectadas por las protestas, los media guardan un silencio total imitando a sus colegas democráticos de occidente. Por ejemplo, una manifestación de 60.000 personas en Tokio fue completamente ocultada al gran público. Según los términos de un periodista japonés independiente –M. Uesugi- «En Japón, el control de los media es peor que en China y similar a Egipto»[2]
Al principio, en el mes de abril, apenas hubo unos centenares en las manifestaciones, pero la movilización fue subiendo, se pasó a millares de manifestantes y en julio la ola de indignación se ha amplificado considerablemente. A principios de julio, confluyeron en el parque Yoyogi de Tokio manifestantes procedentes de diferentes regiones (Tohoku, isla de Kyushu, , Shikoku, Hokkaido, Honshu, áreas sur, sud-este, nordeste, centro oeste y norte). Se calcula que desfilaron por las calles de Tokio unas 170 mil personas. Desde los años 70 no se había visto tal número de manifestantes movilizados por temas sociales. La última movilización masiva fue en 2003, contra la guerra en Irak.
El factor que ha desencadenado este descontento es el traumatismo de Fukushima[5].
El movimiento expresa de forma profunda la acumulación de frustraciones sociales ligadas a la crisis y a una austeridad brutal impuesta durante años. Por todo esto, el movimiento en Japón se vincula en línea directa con las movilizaciones de 2011 en Egipto, España, Grecia, USA etc.
Parece ser que en las manifestaciones ha habido encuentros donde las gentes muy enfadadas han tomado la palabra aunque la falta de información impide detallar qué se ha dicho, de qué se ha discutido.
Desde luego, a la vez que reconocemos la potencialidad del movimiento es preciso ver sus enormes debilidades, como igualmente ocurrió con las luchas de 2011. Hay importantes ilusiones democráticas y los prejuicios nacionalistas tienen un peso enorme. La cólera de los manifestantes ha sido encuadrada por los sindicatos, las organizaciones anti-nucleares oficiales e incluso por algunos diputados locales que han hecho gala de una increible demagogia. Con todo ello, parece que el movimiento ha ido siendo desviado hacia acciones estériles y se ha focalizado sobre tal o cual empresa eléctrica designada previamente como chivo expiatorio y, sobre todo, la indignación se ha canalizado contra el primer ministro Naoto Kan, a quien todo el aparato político japonés junto con los media ha encerrado en el papel de “malo de la película”, el ministro “fusible” como allí le llaman.
Pero, aún teniendo en cuenta esas numerosas debilidades, el movimiento en Japón es simbólicamente muy importante. Demuestra que su aislamiento relativo respecto a otras fracciones del proletariado (ligado a factores geográficos, históricos y culturales) tiende parcialmente a ser superado[6], pero igualmente que toda la propaganda nauseabunda sobre la pretendida “docilidad” de los obreros japoneses se basa en prejuicios destinados a romper la unidad internacional de los explotados.
Progresivamente, los obreros del mundo entero comienzan a vislumbrar la fuerza social que ellos pueden representar potencialmente de cara al futuro. Poco a poco, se dan cuenta que la calle es un espacio político que es preciso tomar para desarrollar desde él una lucha solidaria. Podrán entonces encontrar, en Japón como en los demás países, un impulso revolucionario internacional del que podrán sacar los medios para destruir el capitalismo y construir una sociedad liberada de la explotación y todas sus barbaries. Se trata de un camino muy pero que muy largo pero es el único que lleva al reino de la libertad.
Reproducido de la web de Révolution Internationale, Web de nuestra sección en Francia.
[1] Ver nuestra hoja internacional De la indignación a la esperanza https://es.internationalism.org/node/3349 [11]
[2] https://blogs.mediapart.fr/edition/japon-un-seisme-mondial/article/201111/fukushima-occuper-tokyo-des-manifestations-de-ma [17]
[3] Ver una toma de posición directa sobre Fukushima en Seísmos, tsunami y accidentes nucleares en Japón: el capitalismo es un horror /accion-proletaria/201103/3072/seismos-tsunami-y-accidentes-nucleares-en-japon-el-capitalismo-es-un-h [18] , igualmente Fukushima un año después /accion-proletaria/201203/3355/fukushima-un-ano-despues [19] ; para una reflexión más general, ver la serie Energía nuclear, capitalismo y comunismo, el primer artículo en https://es.internationalism.org/node/3163 [20]
[5] www.ouest-france.fr/actu/actuDet_-Japon-manifestations-anti-nucleaires-monstres_3637-2097031_actu.Htm?xtor=RSS-4&utm_source=RSS_MVI_ouest-france [22]
[6] Para conocer la historia del movimiento obrero en Japón ver nuestra Serie Notas para una historia del movimiento obrero en Japón en Revista Internacional números 112, 114 y 115. El primer artículo en /revista-internacional/200604/833/notas-para-una-historia-del-movimiento-obrero-en-japon-i [23]
El trabajo que a continuación publicamos constituye la presentación para animar la discusión en la Jornada de Debate en Londres, organizado por nuestra sección en Gran Bretaña. Esta presentación ha sido redactada por un compañero que aunque simpatiza con las posiciones de la CCI no es miembro de la misma.
El texto presenta una panorámica de la evolución del arte a lo largo de la historia del capitalismo. Muestra a la vez la influencia de las relaciones capitalistas de producción en la creación artística y al mismo tiempo la capacidad que ésta tiene para adoptar una postura activa e influir a su vez en la evolución social.
El arte no es un reflejo pasivo y contemplativo de la sociedad y de la ideología dominante. Es evidente que el Estado busca subordinarlo y a ponerlo a las órdenes de los intereses de la clase capitalista y es igualmente evidente que muchos artistas tienden a reflejar los prejuicios de la clase dominante y su ideología. Ahora bien, el arte es mucho más que eso, en él se encierra una forma de comprender la vida humana y un medio de comunicación de emociones, sensaciones, sentimientos, inseparables de la existencia social y humana, de su relación con la naturaleza. Desde ese punto de vista, el arte forma parte del esfuerzo cultural que viene realizando la humanidad desde sus más remotos orígenes y constituye un caudal que el proletariado está interesado en conocer, preservar y liberar de las cadenas del capitalismo.
La traducción del artículo ha sido el fruto del esfuerzo colectivo de dos compañeras simpatizantes de nuestra organización y que colaboran regularmente en un meritorio trabajo de traducción. Saludamos la calidad de su trabajo y lo agradecemos profundamente.
Acción Proletaria 26-7-12
«El método marxista ofrece una oportunidad de valorar el desarrollo del nuevo arte, de analizar todas sus fuentes, de ayudar a las tendencias más progresistas mediante una iluminación crítica de su curso, pero no hace mucho más que eso. El arte debe tomar su propio camino y sus propios medios». (Trotsky, Política comunista en relación con el arte, 1923).
«El arte, que es la parte más compleja de la cultura, la más sensible y a la vez la menos protegida, sufre por el declive y la decadencia de la sociedad burguesa» (Trotsky, Arte y política en nuestra época, 1938)
El avance del capitalismo desata inimaginables fuerzas de producción que traen nuevas sensaciones e ideas, junto con nuevos medios de expresión para los artistas. La extensión de este nuevo modelo de producción sobre toda la superficie mundial y su penetración en todas las áreas de experimentación humana diluye las barreras entre las culturas nacionales y los rígidos estilos locales, creando por primera vez una única cultura mundial.
Mediante la producción constantemente cambiante y la creciente productividad, el capitalismo también destruye antiguas y encorsetadas relaciones sociales transformándolo todo a su conveniencia, incluso el arte. El artista, que hasta el momento es un artesano “venerado” y “respetado”, que trabaja directamente para un cliente, se convierte cada vez más en un trabajador asalariado cuyos productos se lanzan a un mercado anónimo sujeto a las leyes de la competencia.
Más allá de su uso como inversión o como embellecimiento de la vida privada del individuo capitalista, el capitalismo es inherentemente hostil hacia el arte, pues lo ve como una desviación de su propia fuerza motriz: la acumulación de capital para el crecimiento incesante de las ganancias. Además, como sistema explotador, el capitalismo es fundamentalmente antagónico con los intereses de la humanidad y por consiguiente con los ideales humanistas del arte. Y el Arte, cuanto más consciente es de ello, más se dirige a la protesta contra la deshumanización de la sociedad capitalista. De esta forma, los mejores artistas son capaces de trascender los límites de su época y los orígenes de clase para crear poderosas condenas de los crímenes y tragedias humanas del capitalismo (Goethe, Balzac, Goya).
Este antagonismo entre capitalismo y humanidad no aparece totalmente en las primeras etapas del nuevo modelo de producción, cuando la burguesía está todavía comprometida en una lucha revolucionaria contra el absolutismo feudal. El mejor arte es capaz de reflejar la moral progresista y los valores espirituales de esta nueva clase explotadora, cuya energía y autoconfianza - junto con un generoso patrocinio- posibilitan los logros artísticos del Renacimiento mucho antes de que su dominio se establezca.
En la era de las revoluciones burguesas democráticas (1776-1848), el arte es todavía capaz de expresar los objetivos revolucionarios de la burguesía, pero las sórdidas realidades del capitalismo ya se muestran con claridad. El romanticismo (Blake, Goethe, Goya, Pushkin, Shelley, Turner) refleja la contradictoria naturaleza de este periodo, rechazando no sólo los valores feudales y aristocráticos en el arte sino también protestando fervientemente contra los efectos brutales de la industrialización capitalista sobre el arte y las personas.
Contra la ‘racionalidad’ de la nueva clase explotadora, el romanticismo sostiene el poder de la experiencia subjetiva, la imaginación y la majestuosa naturaleza, inspirándose en la Edad Media, la mitología y el arte tradicional. Políticamente, a menudo adopta una forma retrógrada, reaccionaria, pero también impulsa una tendencia definitivamente revolucionaria que expresa una visión comunista e internacionalista (Heine, Blake, Byron, Shelley)[1]. Las percepciones poéticas más profundas de esta tendencia anticipan no sólo las posteriores ideas artísticas del Expresionismo y Surrealismo sino también los desarrollos teóricos del Marxismo y el psicoanálisis.
Cuando percibe amenazas al ejercicio de su poder y el proletariado aparece en el escenario histórico, la burguesía se despoja de sus valores progresistas y entierra toda idea de revolución como un peligro mortal para el dominio de su propia clase. A partir de este punto, los intentos del arte para comprender la realidad y para expresar los intereses de la humanidad inevitablemente entran en conflicto con la ideología capitalista.
La característica definitoria del arte moderno burgués es que aparece cuando lo hacen las condiciones para que la progresiva evolución del capitalismo alcance su cenit.
La victoria decisiva del capitalismo industrial a mediados del siglo diecinueve en los países más avanzados de Europa y América se refleja en el auge del racionalismo, positivismo e ideas materialistas en las ciencias y filosofía, y los acercamientos al realismo o naturalismo en las artes. Marx y Engels consideran el realismo en la literatura (Flaubert, Balzac, Elliot) como el logro supremo del arte mundial. El realismo en las artes visuales (Courbet, Millet, Degas) es una reacción al arte clásico y al sentimentalismo y subjetivismo del romanticismo. En cambio, afirma los fines de la verdad y la exactitud, representando escenas de la vida diaria, e incluyendo la cruda realidad de la vida de la clase obrera ignorada hasta el momento. Para la burguesía, cualquier arte que represente con detalle la desagradable realidad de la vida en el capitalismo es por definición “subversivo” del orden establecido y debe ser rechazado.
Este período también muestra el crecimiento del movimiento obrero, y no es sorprendente que el realismo alumbre una tendencia revolucionaria que explícitamente se identifica con la clase trabajadora y la lucha por el socialismo. Courbet, líder del movimiento realista en Francia, afirma: «No soy sólo un socialista sino también un demócrata y un republicano, en una palabra, un partisano de la revolución, y sobre todo un realista, esto es, el sincero amigo de la verdad»[2]
El impresionismo (Pissaro, Manet, Degas, Cézanne, Monet) es una respuesta artística al crecimiento de la sociedad industrial y urbana, a los nuevos desarrollos tecnológicos y a los descubrimientos científicos (fotografía y óptica), a la globalización del comercio (plasmada en la influencia de los grabados japoneses) y al auge de la clase media como clientela del nuevo arte. Conserva un compromiso con la verdad y el detalle pero se centra en la percepción subjetiva del movimiento y de la luz: «Mientras la vieja escuela dijo ‘aquí están las reglas (o imágenes) según las cuales la naturaleza debe ser representada’, y el naturalismo dijo ‘he aquí la naturaleza’, después el impresionismo afirmó ‘así es como yo veo a la naturaleza».[3] La temática e influencia impresionista también puede apreciarse en la música (Debussy, Ravel) y la literatura (Lawrence, Conrad).
Como un movimiento artístico genuinamente burgués, el impresionismo es una corriente contradictoria. Mientras el arte clásico del Renacimiento expresa un sentido subyacente de unidad que proviene de la visión y confianza de la burguesía revolucionaria, el impresionismo refleja la victoria del capitalismo y la atomización de los individuos en la sociedad industrial. Dado que se basa en una percepción subjetiva o sensorial representa –consecuentemente-la realidad como un mosaico:
«Y así, el Impresionismo fue, en un sentido, un síntoma de declive, de la fragmentación y deshumanización del mundo. Pero al mismo tiempo fue, en la larga época expansiva del capitalismo burgués….un glorioso clímax del arte burgués, un otoño dorado, una cosecha tardía, un tremendo enriquecimiento de los medios de expresión disponibles para el artista»[4]
El periodo entre 1890 y 1914 - la llamada `Belle Époque’ o ‘Edad dorada’- muestra aparentemente el capitalismo más optimista y tecnológicamente avanzado, con un crecimiento económico particularmente poderoso que crea condiciones fértiles para la creación artística y científica ( la teoría de Freud sobre el inconsciente, la teoría de la relatividad y los quantum). Pero si se mira debajo de la superficie encontramos también una situación general de incertidumbre, de dudas crecientes; un aumento importante del militarismo y de las tensiones imperialistas; un incremento significativo de la intervención del estado en la sociedad; pero igualmente el desarrollo de luchas masivas de la clase obrera: todos los signos de una crisis creciente en el corazón del capitalismo.
Los movimientos artísticos que emergen de este periodo (Cubismo, Expresionismo, Simbolismo) inevitablemente reflejan estas contradicciones, expresando tanto un florecimiento final del carácter progresivo del arte burgués como los primeros síntomas de su terminación. El Cubismo (Picasso, Braque), mostrando la influencia de las últimas teorías científicas y filosóficas, abandona la descripción de los objetos desde un único punto de vista, analizándolos, desguazándolos y reensamblándolos de forma abstracta desde múltiples puntos de vista. El Expresionismo rechaza el realismo por completo, representando el sentido subjetivo o experiencia emocional más que la realidad física. Es también influyente en la literatura (Kafka), y en la música (Schoenberg, Webern, Berg) donde rechaza la tonalidad tradicional reemplazándola por la atonalidad y disonancia. El Simbolismo (Baudelaire, Verlaine) es una reacción poética contra el realismo y el naturalismo a favor del misticismo y la imaginación, que se describió después como «un retiro soñado hacia entes que están muriendo»[5].
Una tendencia radical dentro del arte moderno burgués se ve a sí mismo como la vanguardia de una nueva sociedad progresista con nuevos valores artísticos, sosteniendo que el arte tiene un papel que jugar en la modernización de la sociedad capitalista. Este ‘modernismo’ de vanguardia aparece justo cuando las posibilidades para reformar el capitalismo desde dentro llegan a su fin. El Futurismo (Marinetti, Mayakovsky, Malevich), que influye en pintura, poesía, arquitectura y música a principios del siglo veinte, especialmente en Italia y Rusia, glorifica temas y símbolos del progreso capitalista tales como juventud, velocidad, dinamismo y poder. Pero otros elementos modernistas, especialmente en Alemania son más críticos con la ‘modernidad’ capitalista y expresa la alineación de la vida en la sociedad burguesa (“El grito” de Munch).
El estallido de la primera guerra mundial divide a esta vanguardia modernista entre los, glorificadores del progreso capitalista como Marinetti y los futuristas italianos quienes se ponen con entusiasmo del lado del barbarismo (y más tarde del fascismo), y las tendencias más radicales como los Rusos futuristas y alemanes expresionistas que se oponen a la guerra y, de una forma más o menos confusa y parcial, comienzan a relacionarse con el movimiento del proletariado.
La primera respuesta artística específica a la guerra es el Dadaísmo. Un movimiento antibelicista y anticapitalista, el Dadaísmo percibe la matanza en el campo de batalla como prueba de la bancarrota de toda la cultura burguesa. Su ‘programa’ está cercano al anarquismo: la demolición de la cultura y la abolición del arte; y su práctica abraza el caos y la irracionalidad (poemas hechos con palabras recortadas de los periódicos y colocadas al azar, etc.). Los dadaístas berlineses (Heartfield, Grosz, Dix, Ernst), cercanos a la lucha antibelicista de la clase obrera, adoptaron posiciones más explícitamente comunistas, formando incluso su propio partido político y apoyando activamente a la revolución alemana[6].
La revolución rusa de 1917 es el punto álgido de la ola revolucionaria en la posguerra y de los intentos de la vanguardia modernista para crear un arte liberador. Durante un breve período de tiempo siguiendo la toma de poder de los soviets hay una gran oleada de actividad y experimentación artística, gran parte de ella identificándose con la revolución. Con la protección del joven estado soviético y el apoyo crítico del Partido Bolchevique, sectores de la vanguardia rusa (futuristas, productivistas, constructivistas), inspirados por la declaración de Mayakovsky, «Las calles son nuestros pinceles, las plazas nuestras paletas», abandonan el arte ‘puro’ por la producción industrial, abrazando la arquitectura, el diseño industrial, el cine, la publicidad, el mobiliario, los embalajes y la ropa, con el claro objetivo de utilizar el arte para transformar la vida diaria. Se producen debates acalorados sobre la cultura y el futuro del arte. El influyente movimiento Proletkult, tiende a rechazar toda cultura previa, quiere crear un nuevo revolucionario, un proletariado estético, mientras que otros como Trotsky rechazan el concepto general de la cultura proletaria pero apoya la aparición de un nuevo arte revolucionario, esperando que aparezca de forma inminente[7].
En el contexto de la ola revolucionaria que zarandea al capitalismo hasta sus cimientos, en los años 1917 a 1923 esto no parece poco realista. La sentencia de muerte emitida por el dadaísmo a toda la cultura burguesa y el arte parece llevarse a cabo por el proletariado mundial, en Alemania, Gran Bretaña, América….
Pero con el aislamiento del bastión ruso, y la derrota de los intentos revolucionarios del proletariado en Europa, el respaldo inicial de los Bolcheviques a la experimentación modernista es reemplazado por la supresión de la disidencia y el creciente control del estado como hace la contrarrevolución Estalinista. Internacionalmente, el modernismo finalmente acaba formando parte de un estilo arquitectónico oficial de los regímenes reaccionarios de los estados capitalistas, ya sea Estalinista, fascista (especialmente en Italia) o social demócrata.
En la profunda contra-revolución burguesa, la vanguardia artística rusa esencialmente hace frente a las mismas alternativas que la oposición comunista superviviente: la sumisión al totalitarismo Estalinista con su aplicación del ‘realismo socialista’, el silencio o el exilio. Con el aumento del fascismo, la vanguardia europea artística es asimismo empujada al exilio y/o adopta una explícita postura de oposición política.
El Surrealismo (Breton, Aragon, Ernst, Péret, Dali, Miró, Duchamp) surge del dadaísmo pero se convierte en un movimiento distinto sólo cuando las oportunidades prácticas para la revolución ya se están desvaneciendo. Es un movimiento artístico revolucionario que llega a asociarse estrechamente a la oposición política al estalinismo[8] El Surrealismo extrae sus ideas del psicoanálisis freudiano así como del Marxismo y enfatiza el uso de la libre asociación, el análisis de los sueños, la yuxtaposición y el automatismo para liberar el inconsciente. Su intento de mantener una revolución artística permanente dentro del capitalismo en un periodo de profunda derrota lo predispone al declive y a una recuperación posterior, pero las ideas surrealistas han tenido una gran influencia en las artes visuales, literatura, cine y música, así como en filosofía, y teorías políticas y sociales.
Con el triunfo de la contrarrevolución burguesa en 1930 -es “Medianoche en el siglo” como titula su novela el revolucionario ruso Víctor Serge- vemos un completo florecimiento de todos los síntomas clásicos de la decadencia en la cultura capitalista:
«La ideología se descompone, los antiguos valores morales se vienen abajo, la creatividad artística se estanca o funciona en oposición al statu quo, hay un desarrollo del oscurantismo y el pesimismo filosófico. [...] en la esfera del arte, la decadencia se manifiesta de una forma particularmente violenta [...] Como en otros periodos de decadencia, el arte, si no se estanca en una eterna repetición de las formas pasadas, busca adoptar una postura contra el orden existente, o es a menudo la expresión de un grito de horror»[9].
La decadencia crea una necesidad, aún más apremiante, de un arte genuinamente liberador pero la profunda crisis del sistema y sus efectos en la sociedad burguesa implica que las condiciones mínimas para la aparición de tal arte son progresivamente minadas, mientras que la base social tradicional del arte en la pequeña burguesía radical está incluso más deteriorada y aislada de la vida de la gran masa de la clase obrera.
En estas condiciones, el arte que ‘busca asumir una postura contra el orden existente’ se encuentra cada vez más aislado, o es recuperado para usarlo como propaganda por una facción política reaccionaria u otra (Guernica de Picasso). El arte que expresa un grito de horror hacia la barbarie capitalista también se siente cada vez más impotente ante las atrocidades a gran escala que perpetra el capitalismo: la segunda guerra mundial (alrededor de 60 millones de muertos, la mayoría civiles, que multiplica por tres los 20 millones de 1914-18), los campos de exterminio nazi, Hiroshima y Nagasaki, Hamburgo, Dresden, los crímenes masivos del Estalinismo…para parafrasear a Adorno, después de Auschwitz se torna imposible escribir poesía sin contribuir más aún a una cultura ya de por sí bárbara.
Pero la decadencia capitalista no significa que las fuerzas productivas llegan a su fin. Para sobrevivir, el sistema debe continuar tratando de revolucionar la producción y aumentar la productividad. Como expresión de esta tendencia, vemos cada vez más lo que Marx denominó ‘desarrollo como decadencia’. Igualmente en el campo del arte continuamos viendo una progresión de las escuelas artísticas, en parte en respuesta a nuevos avances tecnológicos y cambios en la sociedad, pero aumenta su frenético reciclaje de estilos previos, sus violentos vaivenes de humor entre la esperanza y la desesperación, la fragmentación, escisión y desaparición de cada escuela antes de alcanzar su completo desarrollo. La creatividad humana nunca cesa, pero se encuentra cada vez más reprimida, retada, bloqueada y corrupta. Todavía vemos evoluciones artísticas (jazz), y la introducción de nuevas técnicas y estilos, pero estas manifestaciones reflejan crecientemente la decadencia de una sociedad que ha evitado su cita con su ejecutor y sólo sobrevive a través de su propio canibalismo.
Esto es ilustrado por el expresionismo abstracto, la escuela artística más influyente (al menos en pintura y escultura) que aparece en el ‘boom de la post guerra’. El expresionismo abstracto es en parte una reacción al contenido explícitamente político del realismo social de 1930 (Rivera). Influenciado por el surrealismo y la vanguardia europea enfatiza la expresión de ideas inconscientes y emociones a través de la espontaneidad, improvisación o técnicas automáticas para crear imágenes de diversos grados de abstracción (Pollock, Rothko, Newman, Still). Influenciado por el trauma de la segunda guerra mundial y el clima represivo de la post guerra en Estados Unidos, evita abiertamente todo contenido político, volviendo al arte primitivo, la mitología y el misticismo para inspirarse. Esto y su búsqueda de la abstracción pura, facilita la promoción del expresionismo abstracto por los Estados Unidos en la guerra fría como arma cultural contra el ‘realismo socialista’ de su rival imperialista ruso.
Si el arte a mediados del siglo veinte muestra los síntomas clásicos de decadencia en todas las clases sociales, hay también una evolución específica, especialmente durante el boom de la ‘post-guerra’, el cual transforma no sólo la forma en la que el arte se produce y distribuye en la sociedad capitalista sino también en cómo lo experimenta la clase obrera. El efecto acumulativo de estos acontecimientos es socavar aún más las condiciones para que emerja el arte revolucionario y acelerar la desaparición de la vanguardia artística superviviente. Muchos de estos sucesos son en sí mismos síntomas de decadencia o intentos del capitalismo para superar las contradicciones de su crisis histórica. Estos incluyen:
Como resultado, por primera vez en la historia, el capitalismo es capaz de producir artículos artísticos de forma barata (música, películas, etc.) para ser consumidos por la clase trabajadora, superando su inherente hostilidad hacia el arte como inútil desviación de su instinto de acumulación. Esto facilita enormemente el uso de productos artísticos para propósitos ideológicos, no sólo para asegurar la reproducción global de la clase obrera proporcionando medios para la “diversión” de los trabajadores durante su “tiempo de ocio”, sino también para recuperar cualquier expresión artística que tenga propósitos críticos.
Cuando con luchas como la de Mayo 68, el proletariado vuelve a la primera línea social, vemos la aparición de movimientos radicales (Arte Povera[10]) pero no a la escala que cabría esperar. En lugar de eso, los descendientes más radicales de la vanguardia artística europea, los Situacionistas[11], se distinguen por su crítica a ‘la sociedad del espectáculo’, esto es, la mercantilización de la cultura del capitalismo burocrático; su planteamiento es usar los medios de comunicación para recuperar ideas subversivas, mediante propuestas de acciones prácticas para ‘provocar una reordenación revolucionaria de la vida, la política y el arte’. Los Situacionistas exageran el poder de este ‘espectáculo’ justo en el momento en que la crisis histórica del capitalismo vuelve a manifestarse. Sin embargo, hay que reconocer que se acercan a la realidad al identificar la incapacidad de la actividad artística, incluso la más radical, para evitar su manipulación y recuperación capitalista, a menos que sea explícitamente política, es decir, que tenga una orientación netamente revolucionaria.
Con la entrada del capitalismo en su etapa final, la de su descomposición[12], existe la posibilidad real de destrucción de toda la cultura humana, junto con el arte, el cual, en la frase de Trotsky, inevitablemente se pudre «como el arte griego se pudrió bajo las ruinas de una cultura fundada sobre la esclavitud»[13].
Pero el arte moderno de los años setenta es parte de la cultura oficial del estado capitalista en América y Europa, está apoyado y subvencionado por empresas y agencias gubernamentales y se guarda en los museos, como si fuera una reliquia. A pesar de las olas sucesivas de la lucha de la clase trabajadora justo hasta el colapso del bloque ruso en 1989-91, vemos sólo un mayor declive del arte, acelerado por el falso boom económico de los ochenta e impulsado por una explosión de deuda que lleva a una fiebre del oro de inversión especulativa en el arte como si fueran lingotes. Los excesos del mercado ponen fin a lo que la contra-revolución, el boom de la postguerra y el aumento de la industria de la cultura habían iniciado.
La aparición del ‘post modernismo’, especialmente desde los años ochenta, es en un sentido el inevitable reconocimiento de esta interminable muerte del modernismo. El ‘Post-modernismo’ tiene sus orígenes en las áridas regiones de la intelectualidad izquierdista (Derrida y compañía) como un ‘proyecto democrático’. Teoriza el abandono no sólo de un papel más vanguardista para el arte sino también de cualquier concepto de movimiento progresista en la historia misma. Por lo tanto encaja perfectamente con todas las campañas ideológicas burguesas en 1990 sobre el ‘final del comunismo’ y el ‘final de la historia’, sólo añadiendo desmoralización general y desesperación.
Incluso antes de la entrada del capitalismo decadente hacia su etapa final, podemos señalar por tanto la descomposición avanzada del arte, esto es «la vacuidad y banalidad de toda la producción ‘artística’: literatura, música, pintura, arquitectura, son incapaces de expresar algo salvo ansiedad, desesperación, colapso del pensamiento coherente, el vacío…»[14] De hecho, esta descripción no va lo suficientemente lejos. Podemos añadir a ello una tendencia en el arte a destruirse a sí mismo, para convertirse en palabras del artista alemán Anselm Kiefer, ‘anti-arte’. En la descomposición del capitalismo, incluso el anti arte es arte: «el arte tiene algo que destruye sus propias células. Damien Hirst es un gran anti-artísta. Ir a Sothebys y vender tu propio trabajo directamente es destruir el arte. Pero haciendo esto hasta tal punto, se convierte en arte….el hecho de que fue dos días antes de la quiebra de 2008 lo hizo aún mejor»[15]
Más allá de las manipulaciones cínicas de ‘artista/emprendores’ como Hirst, cuyas hazañas ahora aparecen como un síntoma más de la burbuja especulativa capitalista previa a 2007, hay una verdad más fundamental. El poeta expresionista Rainer Maria Rilke (1875-1926) compara el artista a «un bailarín cuyos movimientos se rompen por los límites de su celda. Aquello que no encuentra expresión en sus pasos y en el balanceo limitado de sus brazos, procede de forma exhausta de sus labios, o incluso tiene que rasgar los pliegues sin vida de su cuerpo hacia las paredes con sus dedos heridos»[16].
Si el artista es realmente prisionero en una celda, entonces en un capitalismo en descomposición los mejores artistas son forzados más y más a volver al equivalente de una ‘protesta sucia’ por las condiciones intolerables de la vida capitalista y la imposibilidad de una expresión artística genuina. Pero incluso embadurnar los muros de la celda con tus propios excrementos parece que ya no es suficiente para evitar la mercantilización y su manipulación. En 1961 el artista italiano Manzini produjo un trabajo consistente en noventa toneladas de sus propios excrementos. En 2007 Sotheby’s vendió uno por 124.000 euros.
[1] Ver Heinrich Heine: La revolución y el partido de los ruiseñores, ICC online. https://en.internationalism.org/icconline/2007/march/heine [27]
[2]Courbet, un partidario de Proudhon, fue encarcelado por su participación activa en la comuna de París
[3]Cultura y Revolución en el pensamiento de Leon Trotsky, Historia revolucionaria, vol. 7, No. 2, Porcupine Press, Londres 1999, p. 102 (www.marxist.com/ArtAndLiterature-old/marxism_and_art.html [28]).
[4]Ernst Fischer, La necesidad del arte: Un acercamiento marxista, Pelican, 1963, p.75. El impresionista Cézanne era bien consciente de esta regresión: acerca del trabajo de los viejos maestros dice, «Es como si pudieras oír toda la melodía en tu cabeza, no importa que detalle estés estudiando. No puedes arrancar cualquier cosa del todo (…) Ellos no pintan un mosaico como lo hacemos nosotros» (Fischer, p.75).
[5]Edmund Wilson, Axel's Castle, [29] 1931. Los simbolistas también fueron conocidos en la época como ‘decadentes’
[6]Formado a principios de 1919, El ‘Consejo Central del movimiento Dadá para la Revolución Mundial’ exigió «La Unión Revolucionaria de todos los hombres y mujeres intelectuales y creativos sobre la base del Comunismo radical;(…) El inmediato justiprecio de la propiedad (…) y el abastecimiento de alimentos para todos»
[7]Trotsky, Política comunista en relación con el arte, 1923. Para saber más del movimiento Proletkult y de los debates en el seno del partido Bolchevique acerca de la cultura, ver la serie “El comunismo no es sólo bello ideal” en Revista Internacional nº 109 (/revista-internacional/201112/3281/xii-la-cultura-proletaria [30] )
[8]Aunque algunos surrealistas como Aragon se convirtieron en apologistas del estalinismo y Dalí apoyó al fascismo, los líderes surrealistas contactaron con Trotsky y el movimiento se vio asociado muy de cerca con la oposición izquierdista. El poeta surrealista Benjamín Péret rompió con la Cuarta Internacional Trotskista en 1948 sobre su posición política reaccionaria y trabajó junto con el grupo de Munis, que se llamó FOR: Fomento Obrero Revolucionario. Para saber más de este grupo y de su fundador –Munis- ver Revista Internacional nº 58 En memoria de Munis, militante de la clase obrera, https://es.internationalism.org/rint/1989/58_Munis [31]
[9]The Decadence of Capitalism, ICC pamphlet (https://en.internationalism.org/pamphlets/decadence/ch3 [32]). Este folleto no está publicado en nuestra Web en español pero está disponible en edición papel.
[10] «El término arte povera (del italiano "arte pobre") es una tendencia dada a conocer a finales de los sesenta', cuyos creadores utilizan materiales considerados 'pobres', de muy fácil obtención: como madera, hojas o rocas, placas de plomo o cristal, vegetales, telas, carbón o arcilla, o también materiales de desecho y, por lo tanto, carentes de valor. En un esfuerzo por huir de la comercialización del objeto artístico, ocupan el espacio y exigen la intromisión del público. Tratan de provocar una reflexión entre el objeto y su forma, a través de la manipulación del material y la observación de sus cualidades específicas. Un artista típico es Mario Merz [33] (n. 1925), famoso por sus «iglú», estructuras hemisféricas realizadas con materiales diversos. El arte povera, rechazaba los iconos de los mass media y las imágenes reductivistas así como también las industriales del pop art y el minimalismo. Propone un modelo de extremismo operacional basado en valores marginales y pobres. Utiliza un alto grado de creatividad y espontaneidad e implica una recuperación de la inspiración, la energía, el placer y la ilusión convertida en utopía. El arte povera prefiere el contacto directo con los materiales sin significación cultural alguna, materiales que no importa su procedencia, ni uso, que sean reutilizados o transformados por el artista» Tomado de Wiipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Arte_povera [34].
[11] Para una idea sobre el movimiento situacionista ver en Revista Internacional nº 80 "Guy Debord - La segunda muerte de la Internacional situacionista [35]".
[12] Ver "Tesis sobre la descomposición [36]" en Revista Internacional nº 107.
[13] Trotsky, Arte y política en nuestra época,1938 (https://www.marxists.org/archive/trotsky/1938/06/artpol.htm [37]
[14] Cita tomada de las Tesis sobre la descomposición (ver nota 12). Podríamos añadir a esto la crisis general del sistema educativo y sus efectos en las técnicas del arte tradicional, el conocimiento y técnicas, etc.
[15]Guardian, 9.12.11 (se refiere al hundimiento de Lheman Brothers en 2008)
[16]Cita de Norman O. Brown, Vida contra la muerte. El significado psicoanalítico de la historia. 1959, p. 66
Un compañero desde Perú nos envía una toma de posición en solidaridad con la lucha de los mineros y las respuestas contra los ataques del gobierno en España
La clase obrera mundial se mantiene en permanente lucha, esta vez nuestros hermanos mineros de España comienzan a desplegar sus fuerzas de protesta ante el despotismo del gobierno de derechas burgués de Rajoy, ni el PSOE "socialista", ni ningún gobierno burgués seran capaces realmente de transformar las condiciones de vida que nosotros proletarios de todo el mundo soportamos ; las movilizaciones, barricadas, agitacion de indignación de todos los mineros de España son la expresion viva de la luchas obreras en ascenso y que en este caso hacen frente al recorte en un 63 por ciento de subsidio de apoyo al sector de industria de parte del Estado el cual como se sabe significaría la perdida de 30 mil puestos de trabajo tal como ya ocurrió en gran parte de los sectores de industria pesada a nivel de toda Europa.
En la medida que se recrudece el desempleo, que según la OIT alcanzaría cerca de 4.5 millones de desempleados para los próximos 4 años, en medida que se recrudece los ajustes laborales y de jubilaciones y se intensifica la liberalización de sectores del capital , el proletariado mundial va expresando su lucha colectiva e internacionalista forjando órganos de lucha autónomos como asambleas generales y comités de lucha y de esta forma mostrando escepticismo frente a las derechas como las fracciones de la izquierda del capital.
Compañeros necesitamos forjar conciencia histórica proletaria, el capitalismo no da treguas, se acabaron los mitos de la socialdemocracia, esto - digámoslo de una buena vez no es crisis de la deuda, ni crisis financiera, esto es la crisis del capitalismo el cual se deriva de la misma forma en la cual explotadores y explotados contraen sus relaciones materiales en la producción social -, los reformismos en Europa y en la región de los países "atrasados" han significado posicionamientos claudicantes y traidores.
La solidaridad de clase se manifiesta en la entrada en la ciudad de Madrid en la Puerta del Sol y distintas ciudades de España así como del mundo entero, compañeros expresamos de igual forma nuestra solidaridad de clase, por abolir las relaciones capital-trabajo, la producción mercantil, la propiedad privada, la plusvalia. Este 11 de Julio digamos:
¡QUE VIVA LAS LUCHAS DEL PROLETARIADO MUNDIAL!
¡POR LA AUTO-ORGANIZACIÓN Y LOS CONSEJOS DE FABRICA!
¡ABAJO LOS ENCADENAMIENTOS SINDICALES QUE NEGOCIAN NUESTRA FUERZA DE TRABAJO!
¡TRABAJADORES DE TODO EL MUNDO UNÍOS !!!!!!!!!
Publicamos a continuación una contribución sobre la crisis que nos envía un compañero desde Perú
Para muchos Latinoamericanos, Europa esta en una grave crisis, los medios de comunicación latinos dicen que los países latinoamericanos están inmunes, que nada de lo que sucede halla en Europa ocurrirá en esta región, hasta algunos dicen que esta es la oportunidad de los países latinoamericanos para prosperar, este tipo de afirmaciones simplemente provoca repugnancia y asco puesto que, dentro del capitalismo con su modo de producción basado en el régimen de trabajo asalariado y la propiedad privada de los medios de producción, las crisis económicas que traen para los trabajadores europeos un ataque directo a sus condiciones de vida y a sus burgueses unas simples "inversiones perdidas", son oportunidades para las burguesías latinoamericanas de crecer y engordar sus ganancias. A la clase burguesa o empresarial no le interesa las miserias en la cual se encuentra el pueblo trabajador, incluso, algunos pequeño burgueses o pequeño empresarios siempre están listos para aliarse con los grandes burgueses si aparece un buen negocio. La clase obrera, al ser el producto del capitalismo y su modo de producción, es la que directamente paga los platos de rotos de las crisis económicas, el salario, único medio de subsistencia para la clase obrera, es la principal fuente de recursos del cual se sirve la burguesía cuando se encuentra en crisis: baja del salario, austeridad, privatización de los servicios públicos, aumento de la jornada de trabajo, devaluaciones, inflación, impresión de billetes..., estas son las principales medidas que la burguesía ha hecho para sanear su sistema en crisis durante toda la historia en todas las partes del mundo.
No hay que engañarse cuando los medios de comunicación nos dicen (tanto en Latinoamérica o como se ve en algunas televisoras europeas) que el crecimiento económico es lo mejor que le puede pasar a un país y a sus trabajadores, esto es una falsedad, el crecimiento económico, simplemente es la cantidad de ventas o intercambios de mercancías que la burguesía local pueda realizar en una región, es decir, la cantidad de ventas que deviene ganancias para la burguesía. Es verdad que ello puede dar a una parte de los trabajadores algún "bienestar", pero también, y como lo ha demostrado esta crisis, es que la dependencia del trabajador hacia la clase burguesa y su modo de producción se eleva mucho mas, y por ello lo vuelve mucho mas vulnerable a cualquier crisis del modo de producción capitalista, algo que ya lo habían demostrado nuestros hermanos de clase ya hace decenas de decenas de años en sus luchas que hoy la clase burguesa ha intentado, y sigue intentado hacernos olvidar.
Y es en base a estas palabras "crecimiento económico" que los economistas y políticos de la derecha como de la izquierda del capital utilizan para que aceptemos sus medidas político-económicas, en toda Europa se escucha que: "Lo hacemos por el crecimiento económico", "el crecimiento vendrá después de haberse dado estas medidas de austeridad", "el crecimiento económico se dará si emprendemos políticas de crecimiento", "el crecimiento se desacelera y se debe a la mala política de austeridad", "solo una política de crecimiento hará que se mejore la economía".
Sabemos perfectamente que este tipo de frases son repetidas tanto por la derecha, como también por la izquierda del capital. Sus teóricos tratan de engañar con un seudo lenguaje revolucionario a los explotados, haciendo creer que en el capitalismo solo existen monopolios, financieros y grandes banqueros, sin ni siquiera mencionar que aquellos grandes burgueses antes fueron pequeños y que el propio desarrollo de la compra y venta de mercancías deviene en acumulación de capital, es decir, en el comercio es donde se ceba el capital pequeño y se vuelve grande.
Hoy en día, las medidas de austeridad dictadas por una parte de la burguesía, lleva a los trabajadores a una baja de su medios de subsistencia; la privatización de gran parte de lo publico, los ataques contra los derechos laborales, la baja del salario, solo son algunos pequeños ejemplos que podemos apreciar en la vida diaria. Es verdad que ello perjudica a los trabajadores, y también hay cierta verdad cuando se piensa que ello beneficia a los grandes monopolios..., pero ello no es todo. La burguesía no es solo los grandes burgueses (industriales, banqueros o financieros) sino que es una clase, también están allí los medianos y pequeño burgueses, así como la burguesía no monopolizada. La clase burguesa o empresarial, tiende a buscar mercados u "oportunidades de Inversión" donde tenga seguridad de aumentar sus ventas y ganancias, y esta necesidad le es inherente a toda la clase burguesa (sea grande, mediana o pequeña). Por esto, algunos pequeños o mediano burgueses pueden aliarse con los grandes burgueses o empresarios si se ve una "oportunidad", lo que se llama en la teoría económica cadenas de producción, por ejemplo:
Al privatizarse la salud pública, los grandes empresarios o burgueses compran hospitales o postas medicas al Estado, sabemos que estas estructuras necesitan de limpieza, mantenimiento e insumos para asegurar su funcionamiento y estructuras. Contratara, para realizar esas funciones, a mas personal, pero ello puede hacer que se incrementen sus costos (a pesar que los recortes a los derechos laborales hayan bajado esos costos, recordemos que la burguesía o los empresarios siempre querrán aumentar sus ganancias de cualquier modo), entonces, se vera en la necesidad de contratar una empresa (que no necesariamente es grande) que se encargue de estas labores de mantenimiento del hospital, y así sucesivamente. Otro ejemplo es cuando una gran empresa adquiere una mina del Estado, necesitara para explotar la mina, maquinarias, ropa especial, cascos, linternas, etc., y ello puede ser adquirido tanto a un pequeño como a un mediano burgués.
Algo así sucedió en Latinoamérica durante los años 90's, la aparición de las services o tercerizadoras, que ahora gran parte de los gobiernos tratan de eliminar o regular, puesto que claro, estas empresas (services o tercerizadoras) ya explotaron y acumularon capital y pueden ser ahora "mas humanos", pero ahora en medio de esta crisis, se intenta traerla otra vez.
Esto es lo que realizan algunos pequeño burgueses que anteponen sus intereses individuales a los colectivos cuando se aplica medidas de austeridad o neoliberales. Ahora pasemos a ver lo que sucede con las medidas de crecimiento o keynesianas que tanto promueven organizaciones como ATTAC, CDTM y los partidos de la izquierda del capital.
Las políticas de crecimiento que tanto promueve la izquierda del capital, se basa en la teoría Keynesiana, desarrollada por John Maynard Keynes, este economista, cuya teoría se puso en practica durante y después de la crisis de 1929 para sanear al capitalismo tiene como método de sanear el sistema, a la inflación, o mejor dicho, el encarecimiento de los productos.
La lógica utilizada por estos keynesianos es simple:
La economía esta contraída, no hay empleo, no hay inversiones, no hay compras, no hay ventas, hay poco salario, ósea no hay demanda agregada que es lo que cae en las crisis económicas, debido a esto, el Estado tiene que utilizar toda sus armas, tanto fiscales como monetarias, y la teoría Keynesiana se basa principalmente en el arma monetaria, dar políticas de crecimiento, es decir; imprimir tanto dinero como sea posible (lo que llaman los burgueses; políticas de crecimiento, aumento del gasto publico, crear los bonos europeos mediante el Banco Central Europeo, mutualizar o monetizar la deuda), para crear empleo, para después tener gente con salario, para que después compren, para que se inicie la venta mercancías, y para que algunos burgueses que viendo esto, empiecen a invertir. Pero, como el país tiene una gran deuda se tiene que pagar de alguna forma, entonces, la única forma para hacerlo según los keynesianos, es teniendo una balanza comercial positiva, es decir; vender al exterior bastante y comprar poco al exterior, entonces, para aumentar nuestras exportaciones tenemos que incrementar nuestra competitividad, para eso es necesario bajar nuestros costos de producción, por ello, se da una devaluación de la moneda, por ejemplo si 1 euro = 1 dólar, con una devaluación del Euro, entonces tenemos 1 euro = 50 centavos de dólar. Con esto tenemos, que si antes de la devaluación, fabricar un zapato tenia un costo de 100 euros en el mercado exterior (100 euros = 100 dólares) ahora con la devaluación, 100 euros = 50 dólares, ello quiere decir que ese par de zapatos es mas barato para el consumidor que usa el dólar como moneda, por ende, aquel consumidor que usa el dólar querrá comprar nuestros zapatos por tener un precio bajo, así tenemos una mayor cantidad de ventas al exterior, lo que repercute en una balanza comercial positiva (siempre y cuando nuestras compras al exterior no sobrepasen la cantidad de ventas). Ello hace que el Estado tenga la capacidad de tener dinero y cumplir con el pago de su deuda.
Claro que a simple vista podremos saltar de la alegría al ver que tendremos empleo, se pagara la deuda y seremos grandes vendedores al mundo..., pero ello es una felicidad relativa, la moneda tiene un valor que se da, objetivamente, por la cantidad de reservas que tenga el Estado en su banco central, lo que es la capacidad adquisitiva del dinero, esto nos dice, supongamos que si tenemos reservas de 1000 y tenemos 10000 billetes, la capacidad adquisitiva del dinero saldrá de la división de la cantidad de billetes sobre la de reservas: 1000 / 10000 (una idea sencilla de fácil notoriedad en lo que acontece hoy en día). Lo que nos arroja que un billete tiene una capacidad adquisitiva de 0.1, si se incrementa la cantidad de billetes (como lo proponen los izquierdistas del capital) nuestro ejemplo se convertiría en: reservas en 1000 y la cantidad de billetes en 100000, entonces la capacidad adquisitiva que tendrá nuestro billete será de 0.01 (1000/100000). Nuestra capacidad adquisitiva que tenga nuestro salario estará diezmado, si antes de la devaluación podíamos adquirir 10 litros de leche con 1 billete, después de la devaluación solo podremos adquirir 100 mililitros de leche (según nuestro ejemplo).
En economía nunca se puede predecir cuantitativamente un suceso, pero si cualitativamente, digamos que si un familiar tiene gripa, a pesar del avance de la medicina, no podríamos decir que la fiebre será de 40 o 39 grados, o que estará enfermo 5 o 6 días, o que expulsara una cantidad exacta de flema. Pero si podemos describir, en base a un historial, que tendrá fiebre, que estará un tiempo en cama, y que votara flema. ¿Que quiere decir esto?, que la inflación promulgada por los izquierdistas llevara a que nuestra capacidad adquisitiva del salario sea bajo, un ejemplo es Islandia, que hasta el momento, una mercancía tiene un precio 6.5% superior al que debería tener en realidad, y ahora intenta cambiar de moneda puesto que la subida de precios se les va de las manos. Otra fue, que los nazis, antes de entrar en el poder promovían medidas basadas en las teorías Keynesianas, sobre todo la de inflación.
Ahora bien. ¿Qué papel pueden desempeñar los pequeño y mediano burgueses?
Así como las medidas de austeridad son, mayoritariamente, beneficiosas para las grandes empresas o burgueses, las medidas de crecimiento son, mayoritariamente, beneficiosas para las medianas y grandes empresas que tengan la capacidad de vender al extranjero sus mercancías.
¿Recuerda las cadenas de producción que antes se hablo?
Pues bien, los pequeños y medianos burgueses pueden entrar también en la cadena de producción, en este caso, en alianza con la burguesía exportadora en búsqueda de mercados con dinero listo para comprar mercancías, brindándole servicios tercerizados que aminoran el costo del burgués exportador y deja caer todo ese "ahorro" de los costos, sobre los hombros de los asalariados, repetimos que no necesariamente este burgués tercerizador es grande, puede también ser pequeño o mediano.
Pero dentro de la doctrina keynesiana hay variantes, como lo es la teoría Post-keynesiana, esta teoría argumenta que el Estado tiene que dar liquidez a la economía, pero haciendo ciertos ajustes y juegos fiscales, ¿Qué quiere decir esto? Que inyecta dinero a la economía en su totalidad y no solo a la banca, y que hace ciertos ajustes de austeridad (aunque no tan fuertes como los que vemos ahora) junto a los juegos fiscales que vienen a ser subidas y bajadas de impuestos.
Pues bien, tal política es practicada en Estados Unidos con Obama desde que inicio la crisis en 2007, pero que hasta el momento ha ido subiendo como la espuma y que hoy, según los últimos datos acerca de las ventas y compras en los mercados, y los reportes de trabajo, nos muestran que ya empieza a decaer. La FED (similar al Banco Central) no tiene otra solución que imprimir mayores cantidades de dólares y vomitarlas a la economía, lo que a largo plazo llevara a una baja del poder adquisitivo del dólar, que, sumado a lo del Euro y una posible volatilidad de los precios del petróleo, nos llevaría a vivir los mismo que se paso en los 70's y 80's.
Esta crisis golpea directamente a la clase obrera, a los asalariados en su mayoría y a algunos pequeño burgueses y campesinos, la solución no es reformar al capital sino, destruirlo. Todo aquel que sea dueño de algún medio de producción y tenga asalariados estará embarrado de esta crisis. La decisión será entonces, o se hunden junto al capital o empiezan a luchar contra él.
1 https://www.voltairenet.org/La-tercerizacion-otro-mecanismo-de [42]
Enlaces
[1] https://es.internationalism.org/tag/vida-de-la-cci/intervenciones
[2] https://es.internationalism.org/tag/2/25/la-decadencia-del-capitalismo
[3] https://es.internationalism.org/tag/3/46/economia
[4] https://es.internationalism.org/files/es/super_recortes.pdf
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[6] https://es.internationalism.org/tag/situacion-nacional/lucha-de-clases-0
[7] https://libcom.org/article/coal-mines-ignite-asturias-updates?page=1
[8] https://www.leftcom.org/en/articles/2012-06-19/the-struggle-of-the-asturian-miners
[9] https://es.internationalism.org/rm/83_minerosbritanicos.html
[10] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201203/3362/huelga-general-del-29m-contra-los-recortes-la-reforma-laboral-y-todo-l
[11] https://es.internationalism.org/content/3349/2011-de-la-indignacion-la-esperanza
[12] https://interrev.foroactivo.com/t1677-mineria-del-carbon-manifestaciones-hg-y-marchas-convocadas-por-soma-ugt-y-ccoo-aislamiento-es-derrota
[13] https://inter-rev.foroactivo.com/t1677-mineria-del-carbon-manifestaciones-hg-y-marchas-convocadas-por-soma-ugt-y-ccoo-aislamiento-es-derrota
[14] https://es.internationalism.org/tag/2/29/la-lucha-del-proletariado
[15] https://es.internationalism.org/tag/noticias-y-actualidad/huelga-minera
[16] https://es.internationalism.org/tag/geografia/rusia-caucaso-asia-central
[17] https://blogs.mediapart.fr/edition/japon-un-seisme-mondial/article/201111/fukushima-occuper-tokyo-des-manifestations-de-ma
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[29] https://en.wikipedia.org/wiki/Axel%27s_Castle
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[32] https://en.internationalism.org/pamphlets/decadence/ch3
[33] https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Merz
[34] https://es.wikipedia.org/wiki/Arte_povera
[35] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200704/1830/guy-debord-la-segunda-muerte-de-la-internacional-situacionista
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[38] https://es.internationalism.org/tag/21/525/la-cultura-proletaria
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[40] https://es.internationalism.org/tag/situacion-nacional/espana
[41] https://es.internationalism.org/tag/6/423/mineros
[42] https://www.voltairenet.org/La-tercerizacion-otro-mecanismo-de
[43] https://es.internationalism.org/tag/noticias-y-actualidad/crisis-economica