Asunto PEMEX: Derecha e izquierda atacan al proletariado
Ante la campaña patriotera de la izquierda y derecha en torno a PEMEX: ¡Los trabajadores no tienen patria!
Terminó la huelga en la UAM: lecciones que preparan el futuro
". Si la huelga en la UAM recibió tantas "atenciones" por parte de los medios de comunicación es porque la burguesía trata de dar una "lección" al conjunto de trabajadores: "luchar no vale la pena". Pero si la gran maniobra sindical logro dispersar la combatividad y desmoralizar a los trabajadores de la UAM, el conjunto de los proletarios requiere hacer una reflexión para sacar las lecciones que le permita fortalecer su conciencia. ¿Qué lecciones podemos sacar de este movimiento?, ¿cómo debemos prepararnos para no caer en las mismas trampas sindicales en futuras huelgas?
PEMEX: Los trabajadores no deben defender la empresa pública ni privada
Correo del lector: ¿En qué momento se encuentra el desarrollo de la lucha de clases en México?
Ni defensa de la economía nacional, ni de la empresa estatal… ¡ A enfrentar los ataques del capital !
Es evidente que los trabajadores no pueden dejarse arrastrar a la defensa del mercado nacional, es en cambio imprescindible reflexionar que la explotación y la miseria a la que son sometidos es producto de la existencia del capitalismo, mientras este sistema exista nada se logra con eliminar tratados comerciales rapaces. Con TLC o sin él las condiciones de explotación están presentes, no se trata por ello de quitar un tratado y hacer un "mejor" capitalismo, se trata de luchar por la defensa de las condiciones de vida, lo cual expresa en si mismo el rechazo y la negación de las leyes económicas del capitalismo.
La reforma del Estado: La burguesía afina su aparato de dominación
Ley del ISSSTE: El aparato sindical se esfuerza por anular la combatividad de los trabajadores
¡A detener la “ley del ISSSTE” y los aumentos de precios!
La clase dominante insiste en sus declaraciones que la crisis económica está en declive y hace aparecer a sus políticas restrictivas como la medicina que ha remediado los males del capitalismo, pero esas medidas aunque son feroces ataques de la burguesía en contra de los trabajadores no han logrado hacer salir del atolladero económico en que se encuentra el sistema. Las últimas tres décadas los ataques en contra de los trabajadores han tomado dimensiones superiores, haciendo caer dramáticamente sus condiciones de vida; no sólo se han acelerado los ritmos de trabajo alegando el necesario cambio de la “cultura laboral” y la “flexibilización del trabajo”, también se han afectado de forma directa los salarios, lo mismo recortándolos mediante “topes o congelamientos saláriales”, o de manera indirecta, incrementando los precios a las mercancías consumidas para su subsistencia, o bien, eliminado los servicios que forman parte del salario, como los de educación, las prestaciones médicas, de pensión y jubilación. Por ello, la actual “ley del ISSSTE” aunque es presentada como una respuesta a los cambios en el comportamiento de la población, es en realidad un mecanismo para abaratar el valor de la fuerza de trabajo dado que es una medida mediante la cual se prolongan los años de labor, se reducen los ingresos recibidos durante la jubilación y se eliminan algunos servicios médicos, lo que a fin de cuentas significa una elevación de los niveles de explotación.