Crisis económica

«Reactivación» económica, acuerdos del GATT - Las mentiras de una solución capitalista a la crisis

«Reactivación» económica, acuerdos del GATT

Las mentiras de una solución capitalista a la crisis

Desde principios de los 90, la economía mundial se ha ido hundiendo en la recesión. La multiplicación de despidos, el incremento vertiginoso del desempleo que está alcanzando cotas desconocidas desde los años 30, el incremento del empleo precario para quienes tienen la suerte de tenerlo, el descenso general de un nivel de vida amputado por planes de austeridad a repetición, un empobrecimiento creciente que se concreta en la marginalización brutal de una parte cada día más importante de una población que se encuentra de repente sin ingresos ni domicilio siquiera. Esos son los latigazos que está recibiendo la clase trabajadora en las grandes metrópolis desarrolladas. Los explotados están hoy ante el ataque más duro que se haya organizado contra sus condiciones de vida. Más allá de las oscuras estadísticas, de las cifras abstractas, la realidad está demostrando de una manera patéticamente concreta la verdad de la crisis económica del sistema capitalista como un todo. Es algo hoy tan evidente que a ningún economista se le pasa por la cabeza negarlo. Y, sin embargo, los turiferarios del capitalismo no cesan de anunciarnos que la reactivación de la economía está ahí al cabo de la calle... para el año que viene... bueno... quizás un poco más tarde..., pero ya viene llegando. Hasta ahora todas sus esperanzas han quedado en decepción. Pero eso no ha impedido que en este fin de año de 1993, una vez más, más fuerte que nunca quizás, los medios de comunicación hayan vuelto a entonar en todas las lenguas y en todos los tonos, a bombo, platillo y zambomba, el villancico de la «reactivación» anunciada.

Crisis económica mundial - La explosión del desempleo

Crisis económica mundial

La explosión del desempleo

El año de 1994 ha comenzado marcado por una realidad de primer orden: el nuevo desarrollo del desempleo en el mundo. Los gobiernos de las 7 primeras potencias occidentales han organizado una reunión íntegramente dedicada a esta cuestión, calificada de numero uno”. El presidente estadounidense anunció que iba a presentar “un plan mundial contra el paro”, basado en “el éxito” de sus métodos. En el corazón de Europa, en la primera potencia del continente, el paro, o desempleo, alcanza cotas desconocidas desde los años 30. El ministro alemán de Economía reconoce: “El que cuatro millones de ciudadanos no hayan encontrado trabajo constituye para el Estado y la sociedad uno de los mayores retos desde la fundación de la República Federal”. Un informe de la Organización Internacional del Trabajo afirma que hoy, en el mundo, 30 % de los trabajadores son parados o subempleados: 820 millones de personas, de las cuales 120 millones están oficialmente parados, registrados como tales, y 700 millones subempleados. ¿Qué significado tiene esta nueva agravación del paro? ¿Qué eficacia pueden tener las pócimas de Clinton? ¿Qué perspectivas se abren para la lucha de clases?

Hacia una nueva tormenta financiera

Hacia una nueva tormenta financiera

El enorme esfuerzo de endeudamiento realizado por los Estados de las principales potencias para luchar contra la recesión está haciendo temblar el monstruoso e inestable sistema financiero internacional. La anémica “reactivación” anunciada, que tenía que venir a aliviar la agravación de las condiciones de existencia de los proletarios, se ve, una vez más, comprometida.

Crisis económica mundial -El informe de la OCDE sobre el empleo –

Crisis económica mundial

El informe de la OCDE sobre el empleo –
El cinismo de la burguesía decadente

La burguesía tiene conciencia de que se  instala en la crisis. La momentánea debilidad de la clase obrera internacional le permite utilizar el lenguaje cínico de una clase históricamente moribunda y que sabe que para sobrevivir tiene que intensificar la explotación y la opresión.

Crisis económica - Una «recuperación» sin empleos

Crisis económica

Una «recuperación» sin empleos

Aparentemente casi todos los indicadores estadísticos de la economía son claros: la economía mundial está por fin saliendo de la peor recesión desde la IIª Guerra. La producción aumenta, vuelven las ganancias. El saneamiento parece haber dado resultados. Y sin embargo, ningún gobierno se atreve a cantar victoria, todos llaman a más sacrificios, todos se mantienen muy prudentes y, sobre todo, todos dicen que de cualquier modo, en lo que a desempleo se refiere, o sea lo esencial, no habrá nada verdaderamente bueno que esperar.

La crisis económica engendra paro y miseria en todo el mundo

Desde comienzos de la década de 1990, la burguesía ha conseguido evitar una recesión abierta de la economía mundial, desarrollando un discurso sobre la “salud y el crecimiento de la economía” en los principales países, que hoy tiene como paradigma a China. Sin embargo ese crecimiento se basa sobre todo en una desenfrenada especulación financiera e inmobiliaria que ha convertido la economía mundial en un casino, fragilizando el sistema financiero. Por otro lado, ese “desarrollo” del que hacen gala, no ha evitado una continuación y una agravación ininterrumpida de los despidos. Hoy asistimos a una acumulación de signos de más graves convulsiones financieras al mismo tiempo que se suceden los mazazos de los ataques a las condiciones de vida obreras.

Crisis económica - Una economía de casino

Crisis económica

Una economía de casino

El 26 de mayo de 1996, la bolsa de Nueva York celebra en plena euforia el centésimo aniversario del nacimiento de su más antiguo indicador, el índice Dow Jones. Ganando 620 % durante los 14 últimos años, la evolución del índice superaba con creces todas las marcas anteriores, la de los años 20 (468 %)... que desembocó en el krach bursátil de octubre de 1929, anunciador de la gran crisis de los años 30, y el de los años de «prosperidad» de la posguerra (487 % entre 1949 y 1966) que desembocaron en dieciséis años de «gestión keynesiana de la crisis». «Cuanto más dure esta locura especulativa tanto más elevado será el precio que se habrá de pagar por ella», alertaba el analista B.M. Biggs, considerando que «las cotizaciones de las empresas americanas ya no se corresponden para nada con su valor real» (Le Monde, 27/05/96). Un mes más tarde, Wall Street caía bruscamente por tercera vez en ocho días, arrastrando tras ella a todas las bolsas europeas. Las nuevas sacudidas financieras están volviendo a poner en su sitio, entre los accesorios para embaucar a la gente sobre la gravedad de la crisis del capitalismo y lo que ésta acarrea. A intervalos regulares, esas sacudidas recuerdan y confirman la pertinencia del análisis marxista sobre la crisis histórica del sistema capitalista, poniendo en especial relieve el carácter explosivo de las tensiones que se están acumulando. Enfrentado a su ineluctable crisis de sobreproducción, que emergió a la luz del día a finales de los años 60, el capitalismo sobrevive desde entonces fundamentalmente gracias a la inyección masiva de créditos. Es el endeudamiento masivo lo que explica la inestabilidad creciente del sistema económico y financiero y que engendra la especulación desenfrenada y los escándalos financieros a repetición: cuando la ganancia sacada de la actividad productiva se hace difícil, la sustituye la ganancia financiera fácil.

La crisis de la vivienda pone de manifiesto la quiebra del capitalismo

El término “slum” (barrio de chabolas) apareció por primera vez en Londres en el siglo XIX, cuando los proletarios recién llegados del campo se hacinaban en las ciudades en las que fábricas y talleres que, como monstruosos alquimistas, transformaban en oro su sudor y su sangre. Más tarde la clase obrera se organizó y acometió un duro combate para mejorar sus condiciones de vida. Aquella época, de plena vitalidad del sistema capitalista, todavía lo permitía y la perspectiva posibilitaba la transformación de los sórdidos suburbios de Manchester, magistralmente descritos por F. Engels, en barrios con condiciones bastante más humanas o si no, menos indignas y atroces. Hoy, en cambio, vemos todo lo contrario. La entrada del capitalismo en su período de decadencia histórica desde el siglo XX, ha invertido esa dinámica, y hoy, ese sistema que no sabe reproducir y propagar otra cosa que la miseria, condena a la humanidad a un único porvenir: …!el planeta chabola!

Crisis económica - Países del Este: nuevos mercados nacidos muertos

Crisis económica

Países del Este: nuevos mercados nacidos muertos

Tras el hundimiento de los regímenes estalinistas, la burguesía es su gran campaña ideológica contra la clase obrera sobre la «superioridad del capitalismo» y la «imposibilidad del comunismo», anunciaba la llegada de un «nuevo orden mundial»: el fin de los bloques militares, la reducción de los presupuestos en armamento y la apertura de «nuevos mercados» en el Este iban a desembocar en una era de paz y de prosperidad. Desde entonces, los tales «dividendos de la paz» se han transformado en matanzas y conflictos más mortíferos unos que otros, y la perspectiva de «prosperidad» se ha transformado en agravación de la crisis y austeridad duplicada. En cuanto a la «apertura de nuevos mercados» en los países del Este, la realidad se ha encargado también de barrer las mentiras: el hundimiento económico y social de esos países durante los años 90 ha sido un agrio mentís a esa campaña de la burguesía.

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