“¡Viva la lucha de la clase obrera!”
(consigna de la manifestación del día 12 en Madrid)
La clase obrera mira la lucha de los trabajadores de Airbus. En España y en los demás países, la inflación sube y nuestros salarios bajan; hay amenazas de despidos masivos (como en el automóvil en Alemania), y se endurecen las condiciones de trabajo. Un malestar creciente y una determinación de luchar se extienden en todos los sectores, en todos los países, ¿Pero cómo luchar? Estamos hartos de convocatorias donde solo somos “un bulto” sin capacidad de decisión, de acuerdos a nuestras espaldas.
La lucha de Airbus es una lucha de la clase obrera. Los trabajadores luchan contra la significativa pérdida salarial por el aumento de precios y contra el deterioro de las condiciones de trabajo (teletrabajo, flexibilidad horaria, vacaciones y comedores).La lucha surge de la iniciativa espontánea de los trabajadores; busca la unidad entre las diferentes categorías, desde los ingenieros, las oficinas y la línea de producción; se organiza en asambleas masivas (hasta 1500 obreros), que discuten y toman decisiones a mano alzada y envía “observadores” a las negociaciones con la empresa y el gobierno. Y se extiende desde Getafe y Sevilla, a todas las factorías: Cádiz, Toledo, Albacete. Además los trabajadores organizan la discusión a través de las redes sociales (Telegram, X) y han hecho una web (Enfadados con Airbus) donde ponen las noticias sobre la evolución de la lucha y hasta los documentos de las asambleas.
Todo eso nos da una fuerza y una confianza en la lucha.
La lucha aislada en el sector se agota
Pero esa fuerza no puede crecer y desafiar la mediación del gobierno si queda aislada en el sector. Después de un mes y medio de huelga comienza a haber un cansancio y algunos compañeros dicen en las asambleas: «me retiro porque estoy muy cansada y no tendré fuerzas para el próximo convenio». Aunque el resultado del voto en asambleas sobre el acuerdo de mediación es el rechazo, el margen es muy pequeño: del 81% de rechazo a la primera propuesta de acuerdo, se pasa al 51%, con una mayoría total solo de 67 votos (fundamentalmente en Madrid y Sevilla).
Además, a pesar de que la decisión es rechazar el acuerdo y continuar la huelga, el Comité de huelga (donde están UGT, CGT y UTIL) decide “pausar” la huelga, con el cabreo de muchos compañeros: «No entiendo qué se votó ayer. Lo podemos llamar de otra manera, pero volvemos al trabajo y perdemos la presión.», «La huelga está viva y es legal mientras no haya un acuerdo firmado encima de la mesa. Si pausamos, esto es una victoria (del gobierno/empresa, NdR) por KO técnico».
A pesar de la combatividad y la determinación, ¡El aislamiento es un callejón sin salida! La famosa huelga minera en Gran Bretaña de 1984-85 duró prácticamente un año, por los obreros más bregados en la lucha, y con la participación de todas las minas, que después fueron descolgándose; pero sin ser capaz de salir del sector minero. La derrota jugó un papel central (aunque no el único) en la desmoralización y ausencia de luchas obreras significativas después… ¡Hasta 2022!
La manifestación del día 12 en Madrid: las dificultades para la extensión de la lucha
Probablemente algunos, o muchos, pensaban que esta manifestación iba a ser el entierro de la lucha. UGT finalmente no convocó, y puede que se esperara algo ultraminoritario de los “radicales” (como varios llaman en la empresa a los que quieren continuar la huelga).
Pero en Madrid había entre 5000 (según UGT) y 8000 (según los convocantes) manifestantes (en Airbus hay 14000 trabajadores y solo en Getafe, que es la factoría más grande- en Madrid- 9000) con presencia de delegaciones de otros centros. Aunque el ambiente fue tranquilo al principio, con la presencia de la solidaridad de las familias de los obreros, persiste un cabreo y una combatividad, que se mostró con la organización de una asamblea de más de mil personas a las 14,30h al calor del sol de Madrid, frente al Ministerio de industria, donde una de las consignas principales fue «esto no se para».
En la manifestación había representaciones (generalmente de organizaciones sindicales y políticas del sector de la enseñanza, actualmente en huelga en diferentes Comunidades autónomas (incluyendo Madrid), de los estudiantes, y de los trabajadores sociales. Y todas las octavillas que se difundieron llamaban a la extensión y la coordinación de las luchas. Incluso algunas intervenciones en la asamblea pedían una huelga general. Todo el mundo estaba por la extensión; pero ¿Qué extensión?
La trampa de la huelga general y la “coordinación de las luchas”
La representante de la Plataforma Educativa “Menos Lectivas” llamó a “coordinar todos los sectores en una huelga general”, a que “los trabajadores de Airbus defiendan también la Educación Pública participando en las manifestaciones del sector” y a “una asamblea en cada centro para decidir sus condiciones”. Aunque esta postura muestra que hay una voluntad de solidaridad y extensión, existe el gran peligro de caer en la trampa de una FALSA EXTENSIÓN. Lo que se pedía es una simultaneidad y una coordinación de las luchas; pero en el fondo...¡cada uno a lo suyo! ¡A pelear en “su” lucha!, con sus reivindicaciones, sus representantes y sus propias reuniones, y a partir de ahí, juntarse en alguna manifestación, cada uno detrás de su pancarta, hasta llegar a una huelga general “por sectores”. Esto ya lo hemos visto antes.
En las luchas contra el ataque a las pensiones en Francia en 2023 hubo una enorme masividad, pero nosotros advertimos que esto no era suficiente, sino que es necesario tomar en mano nuestras luchas con asambleas generales abiertas a todos los trabajadores. Esto no tiene nada que ver con asambleas encerradas en cada centro, cada sector, para gestionar “su” lucha.
Buscar la extensión, luchar unidos como clase
¿Es eso la extensión de la lucha? ¡No! En el “verano de la ira” de 2022 en Gran Bretaña, hubo una vuelta masiva de la clase obrera a la lucha, con una simultaneidad de muchos sectores (ferrocarriles, correos, enseñanza, etc); pero cada uno en su rincón. Las luchas no fueron capaces de unirse, de formar una fuerza social y política capaz de confrontarse al Estado y de defender las condiciones de vida obreras. En medio de un movimiento de luchas masivo, los Trade Unions (y en Gran Bretaña hay uno por cada sector y subsector) contuvieron a cada uno en los límites de sus reivindicaciones específicas, particulares, diferentes.
En cambio en España, en Vitoria en 1976, los obreros unieron su lucha y organizaron asambleas de ciudad, defendiendo reivindicaciones comunes; o en Polonia, en 1980, cuando los obreros de todo el país se unieron, eligiendo delegados de las asambleas (llamados MKS) que representaban la clase obrera de todo el país. Y eso no son historias que cuentan los abuelos a sus nietos. La clase obrera aprende de sus experiencias y las recuerda de generación en generación. En la lucha contra los recortes de pensiones y el aumento de la edad de jubilación en Francia, los compañeros decían: «Si vosotros nos dais un 63 (años para jubilarse, en vez de los 60 anteriores) nosotros os daremos un 68», recordando la huelga de mayo 1968 de más de 9 millones de obreros.
Extender la lucha es enviar piquetes (como los que se han mandado en las factorías de Airbus para parar todo el centro), a todos los sectores en lucha, organizar asambleas conjuntas, unir las reivindicaciones y elegir delegados comunes (y revocables si no cumplen su mandato) que representen a la asamblea en la negociación; ¡convertir la simultaneidad de las luchas en una verdadera unidad!
Si la lucha de Airbus continúa encerrada en el sector, la energía y la combatividad irán decayendo, pero la confluencia de los ataques a las condiciones de vida obreras, y la voluntad de luchar presente en todas partes, ponen las condiciones de una verdadera extensión de la lucha. Ese es el único camino para defender nuestras reivindicaciones. Y esto vale para todas las luchas obreras que están creciendo en todos los países, de ahí la importancia de la experiencia de la lucha de los trabajadores de Airbus para todos.
Corriente Comunista Internacional
Septiembre 2026