La lucha de Airbus muestra la fuerza de la lucha unida de los trabajadores: asambleas de 1500 personas, piquetes de extensión de la huelga, comités de huelga, grupos obreros de discusión; ¡Esas son las armas de nuestra lucha para crear una fuerza capaz de imponer nuestras reivindicaciones!
¡Los trabajadores luchan firmemente
en su propio terreno!...
En Julio, un referéndum rechazó el acuerdo firmado por algunos sindicatos (CCOO y los sindicatos corporativos SIPA y ATP) lanzando la consigna de “esto no se para”; el 25 de agosto en asamblea, contra el chantaje y amenazas de la empresa, se decide la huelga indefinida, y el 31 (de nuevo en asamblea) se decide rechazar la oferta de la empresa y continuar la huelga.
A las fábricas de Getafe, Toledo y Sevilla se han unido las de Albacete y Cádiz (lo que representa a 14000 trabajadores), y en los centros de Francia (y otros) hay una agitación y una voluntad de solidaridad que genera una inquietud de los patronos y el gobierno. “Toda prolongación del movimiento se sigue con atención en Toulouse y en el resto de centros industriales europeos” - Air-journal.fr
Según la agencia francesa “Franceinfo”: "El conflicto, que surgió a principios de verano en torno a los salarios, el teletrabajo y las condiciones laborales...es una huelga histórica, no es como las otras, parte de los propios trabajadores (…) se extiende a otras fábricas (…) se acercan los empleados de oficinas y talleres durante tanto tiempo divididos y confrontan la división por la que apostaba la dirección recordando que el teletrabajo no era más que el detonante (…) Exigen una asamblea participativa abierta a todos los trabajadores para influir en la negociación salarial (…) los trabajadores tienen claro que están perdiendo poder adquisitivo: los salarios no han seguido el ritmo de la inflación (…)
… Frente a la empresa y el gobierno
Esta situación ha terminado forzando la intervención directa del gobierno en septiembre. El Estado sale en defensa de los intereses de la empresa, de los intereses de la producción militar a expensas de nuestras condiciones de vida, “hay que cumplir plazos de entrega y abaratar precios”. El Ministro de industria Jordi Hereu (con el aplauso de altos cargos del Partido Socialista en el gobierno como la vicesecretaria general Montero y el quorum de CCOO y UGT) se ha visto obligado a mediar para un nuevo acuerdo (que debería votarse en referéndum en lugar de en las asambleas), basado en el “entendimiento” y el “diálogo social” donde supuestamente salen ganando a la vez España, la empresa y los trabajadores… El mismo día, las mismas palabras, pronunciadas por el CEO de Airbus en Francia: “tomo muy en serio la huelga en España… hay que buscar el interés general, que funcione con clientes, proveedores, inversores, y... empleados”.
¡Mantengámonos unidos y no nos dejemos engañar!
¡No podemos renunciar a las asambleas por el referéndum! Los referéndums nos aíslan unos de otros y nos dejan solos ante las trampas que nos tiende la burguesía. ¡Las asambleas son nuestra fuerza, donde discutimos y tomamos decisiones, donde organizamos nuestra lucha!
¡El supuesto “interés general” no existe! ¡los trabajadores tenemos intereses y perspectivas enfrentadas a nuestros explotadores! ¡Los trabajadores no tenemos patria! ¡No compartimos intereses con ellos!
¡Los trabajadores de Airbus nos muestran el camino! La rápida extensión de la lucha, la solidaridad, no dejarse engañar por la empresa y el Estado. Estas son condiciones que se deben mantener en los avances y retrocesos, ¡para no caer en la división!
¡La lucha debe extenderse
también más allá del sector!
Aunque la lucha se ha extendido a todas las fábricas de España con la simpatía de Airbus en Francia, y la posibilidad incluso de movilizaciones de apoyo, si queda encerrada en el sector, perderá la fuerza de la unidad obrera. Acordémonos de la durísima derrota de la huelga minera de los años 1980 en Gran Bretaña, extendida a toda la minería, pero aislada con precisión del resto de sectores por el gobierno Thatcher con ayuda de los Trade Unions.
Antes del verano, el sector de la enseñanza en varias Comunidades autónomas entró en lucha por más contrataciones y mejores salarios, llegando a organizar manifestaciones de 35000 personas (en la Comunidad Valenciana por ejemplo), pero en un terreno corporativo, a pesar de ser trabajadores del sector público, sin ser capaces de tomar la iniciativa de buscar la unidad con la sanidad, u otros sectores en lucha.
Pero la huelga de enseñanza continúa después del verano y se extiende a más Comunidades, donde hay previstas manifestaciones este mes y en Madrid una gran manifestación a final de septiembre. ¡Mandemos delegaciones a esas manifestaciones! ¡Que los piquetes vayan a otros sectores en lucha!
La fuerza de la lucha es su masividad y su extensión rápida ¡Encerrarse en el sector es una trampa!
¡Podemos hacer que retrocedan
en sus ataques a nuestras condiciones!
En 2006 el gobierno francés anunció el Contrato de Primer Empleo (CPE), un salto importante hacia la inseguridad y precariedad laboral de los jóvenes trabajadores. En dos meses los estudiantes (en realidad futuros obreros) desarrollaron una lucha “no como las otras”, con una dinámica de extensión y solidaridad hacia otros sectores y generaciones de la clase obrera, a través de Asambleas Generales abiertas y delegaciones enviadas a otros sectores. Fue esto lo que puso la piel de gallina a la burguesía y le obligó a retirar el CPE.
Esta extensión es lo que promete impulsar cada vez más y más la perspectiva de que los trabajadores “estamos todos en el mismo barco”, como decían los trabajadores en Gran Bretaña y Francia en 2022 y 2023. Esa dinámica es lo que promete impulsar la perspectiva de que es necesario autoorganizarse en las Asambleas Generales abiertas a todos los trabajadores: para discutir de cómo avanzar, cómo enviar delegaciones a otros sectores, cómo responder de forma unida y no caer en las trampas que nos tienden. Es la dinámica de discusión – autoorganización - extensión, lo que les atemoriza, y no las falsas ilusiones de “bloquear el sector” o “llamar la atención del gobierno con simples pitidos y batucadas”. La lucha debe extenderse a la vez a Francia y a otros sectores.
Los ataques son mundiales y brutales
Como dijimos antes, el CPE fue parado en 2006, pero hoy, y por otros siniestros caminos, la precariedad laboral ha aumentado terriblemente, en Francia, España y todo el mundo.
Existe toda una dinámica mundial de ataques contra los trabajadores, en cuya base está la crisis de un capitalismo cada vez más engullido por el caos militar y que obliga a los gobiernos a implementar una ofensiva contra nuestras condiciones de vida para salvar sus beneficios y pagar los costes de la militarización. En Alemania, por ejemplo, la industria automotriz amenaza con cierres de plantas que recuerdan a los de los años 80s, con recortar miles de empleos (125.000 de aquí a 2035, en VW, BMW, Mercedes y Audi) y a su vez volcarse en la producción militar. Acompañan recortes en pensiones, sanidad, educación, aumento de las jornadas laborales...para financiar la economía de guerra. Es decir, ¡una lógica de pura destrucción! ¡Y España está sumida en la misma lógica! La única perspectiva que nos ofrece el capitalismo es miseria y destrucción, "más cañones y menos mantequilla", en una espiral que lleva a la humanidad a la catástrofe.
¡Pero existe una dinámica mundial de lucha!
Desde 2022 hemos visto una reacción en la clase obrera mundial que marca un punto de inflexión, una ruptura con décadas de mayor pasividad y dificultad para luchar como trabajadores unidos y de forma masiva. En el “verano de la ira” en 2022 en Gran Bretaña y en la lucha contra la reforma de las pensiones en Francia en 2023 se respiraba el mismo espíritu: “¡ya basta!” y “¡luchar todos unidos!” Este proceso de luchas ha proseguido espoleado por la determinación de los trabajadores de rechazar los ataques cada vez más virulentos a sus condiciones de vida y está provocando un nuevo “otoño caliente” con huelgas no solo en España o Francia sino también en Italia (especialmente en el transporte), Bélgica, y otros países. Eso señala más claramente una necesidad vital: ¡hay que extender la lucha con determinación y rapidez a otros sectores y otros países! Solo la lucha obrera consciente y masiva será capaz de armarnos para invertir la lógica destructiva del capitalismo.
Corriente Comunista Internacional
Septiembre 2026
¡Proletarios del mundo uníos!
Contacto y Reuniones Públicas Para profundizar las lecciones políticas de la lucha de nuestra clase es vital reunirnos para debatir y organizarnos. Próxima Reunión: Veinte años después de la lucha contra el Contrato de Primer Empleo en Francia, ¿qué lecciones podemos extraer para futuras luchas? El domingo 13 de septiembre de 2026 Para conocer los horarios y lugares de nuestras reuniones, visita nuestro sitio web: https://es.internationalism.org/ O escribe a: [email protected] |