La problemática de las pensiones en Chile y el mundo. El capitalismo mundial es el culpable

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El tema de las pensiones es algo que ha afectado profundamente a la clase obrera a nivel mundial, recortes a las pensiones, expansión de la edad de jubilación, precariedad laboral vienen acompañadas con otros ataques que el capital realiza contra los proletarios, como el desempleo.

¿Cuál es el problema acá en Chile?

Aquí en Chile el ataque a las pensiones tampoco se hizo esperar ¿Cómo funciona el sistema de pensiones en este país? El principal problema de las pensiones acá en Chile está relacionado con las administradoras de fondos de pensiones (AFP) ¿Qué son las AFP?  Son un sistema de capitalización individual forzoso que entró en vigor en 1980.Las AFPs son empresas obligadas por ley a invertir los ahorros de las personas físicas en instrumentos de mercado financiero. Con la intención de que los ahorros de dichas personas generen una alta rentabilidad a largo plazo. Este servicio no es gratuito, ya que cada trabajador debe pagar unas comisiones mensuales y un monto en el momento de su jubilación para obtener dicho fondo de estas empresas, El estado obliga a ahorrar el 10% del salario mensual del trabajador. En palabras simples, son un sistema de ahorro forzoso donde al trabajador se le obliga a invertir sus ahorros en el mercado, donde al final la mayor parte de sus ahorros que recaudó durante toda su vida ira a parar a grandes transnacionales y empresas, para que finalmente los trabajadores solo reciban una pensión de hambre (mucho menos que el 50 % de su sueldo) que no les alcanza para vivir, por lo cual aun después de jubilados la gente de tercera edad acá debe seguir trabajando, más que un sistema de pensiones es un sistema de ahorro forzoso que tienen como función inyectar capital a las grandes empresas[1].

La izquierda y los sindicatos, primeros en atacar a los trabajadores

Desde que comenzó la ira y movilización de los trabajadores los izquierdistas del capital con sus sindicatos no se demoraron ni un solo segundo en poner sus garras sobre el movimiento y dirigirlo. Todos los sindicatos del sector publico y privado se unieron para fundar la coalición “no + AFP”, coalición que finalmente quedaría bajo completa influencia del Frente Amplio (organización de la izquierda “progresista” parecida a Podemos de España). Finalmente, toda la actividad obrera termino siendo carcomida por los partidos del capital, con sus sindicatos, gremios, etc.

¿Los obreros deben confiar en los sindicatos y en los partidos políticos del sistema? La respuesta es un gran ¡NO! Desde que el capitalismo entró en decadencia todos los sindicatos (inclusive hasta los mas “combativos” y de “base”) se encuentran en la defensa del estado burgués y del capital mundial en general, se encargan de vender y negociar nuestra fuerza de trabajo al patrón y por si no fuera poco dividen a los obreros en sus luchas, lo que provoca que se desmoralicen y finalmente terminen derrotados. De la misma forma todos los partidos políticos (desde la ultraizquierda a la ultraderecha) tienen como única función la reproducción del capital, encuadrándose con las leyes de la burguesía, no importa que tan “Radical” , “anticapitalista” o “de izquierdas” sea, todos los partidos políticos representan solo distintas facciones de la burguesía.

¿Entonces si los sindicatos y los partidos políticos del capital son enemigos de los proletarios, como luchamos? La respuesta a eso es la autoorganización, autoorganización en asambleas masivas (independiente a los sindicatos y poderes del estado burgués) en los centros de trabajo y en las plazas públicas[2], elección de delegados que sean revocables en todo momento y formación de un comité de huelga extendido que ayude a expandir y unir las luchas de los obreros a todas las empresas y fábricas, los obreros deben dejar de seguir a sus “dirigentes” y “jefes” y empezar a confiar en ellos mismos, en sus propias fuerzas y ellos mismos dirigir sus propias huelgas, de forma autónoma, mediante asambleas masivas y comités de acción.

El estatismo y el legalismo, trampas para engañar al proletariado

Otra característica engañosa que los sindicatos, gremios, confederaciones y las distintas ramas controladoras del estado contra los trabajadores es el hecho de siempre llevar a los trabajadores por el camino de la legalidad y la burocracia, respetando siempre las leyes y las normas del estado, lo cual es un grave error que solo conlleva mas a la derrota de la clase obrera.

No hay que olvidar que las leyes están creadas para mantener y proteger las relaciones del capital que nos esclavizan, todas las instituciones están al servicio del capitalismo mundial que es la fuente de la explotación y alienación que tanto padecemos, por ende llevar nuestras luchas mediante la legalidad (como quieren los sindicatos, gremios, etc.) solo nos llevará a una amarga derrota, y la experiencia lo avala, todas las luchas sindicales que deciden respetar las leyes del capital terminan con los trabajadores exhaustos, sin energía y completamente desmoralizados donde al final lo que ganan es prácticamente nada.

En esta época de decadencia los trabajadores ya no debemos pedir reformas “que mejoren nuestra situación” sino abolir por completo las relaciones del capital a nivel mundial y tomar el poder mediante nuestros consejos y comités, superar la sociedad capitalista y construir la sociedad socialista donde conseguiremos nuestra emancipación, esa es la labor de hoy en día esos cambios radicales que los obreros necesitan para recuperar su dignidad nunca podrán ser realizados mediante las leyes o reformas en el parlamento, sino mediante su praxis revolucionaria y consciente que destruya este sistema y construya uno nuevo, las leyes solo ayudan a mantener la esclavitud asalariada (la autentica fuente de todos los problemas que sufrimos, como las pensiones por ejemplo) , nuestra lucha revolucionaria no se enmarcará dentro de sus leyes.

Para colmo, el legalismo y el respeto por las leyes es un camino tan burocrático y tedioso que hace que los obreros finalmente se cansen y dejen de luchar, es un camino estéril que daña la combatividad de los trabajadores. Uno de los factores que explican por qué los trabajadores últimamente han estado más desmovilizados es debido precisamente a eso, porque ya están cansados de la incesante burocracia y legalismo por los cuales los lleva el sindicato para sabotear sus luchas. Sus leyes están para proteger su sistema de explotación, los trabajadores no debemos porque guiarnos bajo ellas

Otra cosa que también la izquierda capitalista les ha hecho creer a los trabajadores es que mediante la “estatización” de las pensiones se logrará un mejor “nivel” de bienestar en los proletarios, o sea, la izquierda “antineoliberal” propone un nuevo sistema de pensiones en donde el estado tenga más control. Hay que preguntarse ¿consiguen algo los trabajadores con que sus pensiones dejen de estar en manos privadas y pasen a manos del estado? Absolutamente no, el capitalismo de estado que siempre ha defendido la izquierda en toda su historia no resuelve para nada los conflictos y contradicciones del capital, lo único que consigue es que los trabajadores dejen de ser explotados por los privados y su nuevo jefe sea el estado. Aun en los países en donde hay mayor intervención estatal para “proteger a la ciudadanía”, como Suecia, Francia u otros países europeos. los desempleos y los ataques a las pensiones siguen, lo que demuestra que estatizando las pensiones no logaremos nada[3]. El estado (que tanto alaba la izquierda) es solo una maquinaria que la burguesía usa contra los trabajadores, que ayuda a proteger al capitalismo, que las pensiones queden bajo control del estado no significa nada. Las estatizaciones y “nacionalizaciones” de la izquierda tienen como único objetivo fortalecer las relaciones del capital y evitar la revolución proletaria. Un ejemplo histórico era la nacionalización del cobre de los 70 durante el gobierno burgués de la Unidad Popular, reformas que solo querían estatizar la economía, proteger el capitalismo lo más posible y que el nuevo explotador ya no fuera el empresario sino el estado-nación, engañando a los proletarios de la época de que eso era “la vía chilena al socialismo”[4].

NO se trata de estatizar la producción, sino de abolir por completo las relaciones del capital (incluyendo el estado y sus instituciones) y socializarla por completo para que así los trabajadores tengan el control de los medios de producción y puedan organizar una producción destinada a la plena satisfacción de las necesidades de toda la humanidad.

¿Cómo conseguiremos pensiones más dignas y una vida mejor en general?

La respuesta a eso no se conseguirá dentro del sistema capitalista mundial, si los trabajadores queremos tener una vida digna y un buen futuro, si queremos dejar de ser solo “animales que duermen, comen y trabajan” y queremos avanzar a ser seres humanos completamente autorrealizados debemos destruir este sistema y construir una sociedad sin fronteras, sin propiedad privada, sin explotación ni clases, la sociedad comunista, solo ahí tendremos una vida digna y nuestro sufrimiento de asalariados alienados acabará, será el inicio de una nueva historia, el reino de la abundancia. El capitalismo actualmente se encuentra en decadencia y es un sistema que amenaza la propia existencia humana, ya no se le puede pedir reformas a un sistema que se cae a pedazos y cada vez es más belicista, como también aclaramos que nada logramos con la estatización que el estado es solo un instrumento de los ricos para oprimir a los obreros y que aparte estatizar el sistema de pensiones no lo salva en absoluto de las crisis del capital, o sea, la única solución: la revolución mundial.

El patriotismo para dividir a la clase obrera mundial

De la misma forma que los sindicatos se encuentran actualmente en la defensa del estado y el capitalismo, vemos actualmente en las luchas de las pensiones (junto con otras luchas obreras como contra la flexibilización y precarización laboral) que les inserta la ideología burguesa del patriotismo a los proletarios, aludiendo de que es una lucha “del pueblo chileno”. Aquí hay que aclarar dos cosas, primero no es una lucha “del pueblo chileno” sino de la clase obrera contra el capital y sus ataques que dañan nuestra vida, el “pueblo” es un termino multiclasista que abarca a clases reaccionarias como la pequeña burguesía (pequeños empresarios, artesanos,etc) , confundir “pueblo” con “clase obrera” es un error fatal multiclasista que daña el espíritu revolucionario de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía y hace que el auténtico sujeto revolucionario (el proletariado) se pierda entre lo “popular”.

Lo segundo es lo mas importante y de lo que trata este articulo: los proletarios no tenemos patria. No es solo la lucha de los trabajadores chilenos, sino de la clase obrera mundial, y no es solo contra la burguesía chilena, sino contra una burguesía mundial. El hecho de que el capitalismo se encuentre en decadencia significa que ya se ha expandido a todo el planeta, por lo cual ha hecho que a nivel mundial solo existan dos clases fundamentales: capitalistas y proletariado. La explotación y el mercado se encuentran a nivel mundial, por ende, nuestra clase también es mundial, los trabajadores no reconocemos patrias, ni fronteras, ni etnias, etc., todas esos son obstáculos creados por el capitalismo para evitar que el proletariado internacional se una en favor de la revolución comunista mundial. Debemos abandonar y dejar de lado todas las banderas nacionales de nuestras huelgas y protestas obreras, que solo generan odio entre los trabajadores, nuestra emancipación y libertad solo podrá ser obra de toda la clase obrera mundial, el comunismo no puede ser construido sino a nivel mundial, la única bandera que de verdad pertenece a los proletarios es la bandera roja, cualquier patriotismo y nacionalismo debe ser dejado de lado.

¿Cómo luchar?

Dejado en claro todo los puntos anteriores: de que las pensiones son uno de los tantos ataques del capital mundial contra nuestra clase, de que ya no sirve pedir reformas sino de lo que se trata es de un cambio radical del sistema (pasar del sistema capitalista al socialista mundial) ,de que el legalismo solo sirve para derrotar a los obreros, de que el estatismo no sirve para nada y solo ayuda a fortalecer mas las relaciones del capital y la maquinaria estatal represora contra los trabajadores y que el patriotismo es una ideología en contra de los principios internacionalistas de los proletarios, cabe destacar ¿Qué hacer? ¿Cómo actuar? Obviamente para que nada de lo anterior quede en el aire vagando se necesita la respuesta de los trabajadores.

Ya vimos que todas las “formas de lucha” de la izquierda burguesa que son: protestas por un par de horas, huelgas legales y paros por un día, huelgas de hambre, movilizaciones familiares no sirven en absoluto, desgastan la energía de los trabajadores, no dañan el sistema, y solo se limitan a pedirle migajas al estado burgués. La única forma de lucha revolucionaria que de verdad dañará al capital y la burguesía es: la huelga de masas, estructurada a partir de consejos obreros o comités de huelga extendido y asambleas obreras masivas. Huelga que no respeta las leyes del capital (y por eso lo daña y es la mejor forma de lucha) donde todos los obreros (del sector público o privado) junto con otros sectores no explotadores paralizan su actividad por un tiempo indefinido. Para lograr ese objetivo debemos:

-Autoorganizarnos bajo asambleas generales soberanas abiertas a todo el mundo, donde todos podamos debatir y opinar libremente.

-multiplicación y expansión de las asambleas a todas las empresas, fabricas y centros de trabajo de la ciudad donde los trabajadores (de forma autónoma y libre) puedan decidir y debatir sin sus “jefes sindicales” diciéndoles que decir-

-elección de delegados por partes de las asambleas y formación de comités de huelga extendido compuestos por los delegados, que pueden ser revocables en cualquier momento por la asamblea.

-proclamar la huelga en todas las empresas, fábricas y centros de trabajo que decidan participar en la lucha, expansión de la huelga a todos los sectores posibles

-Combatir enérgicamente el sabotaje de los sindicatos, gremios, confederaciones, partidos políticos (todos los mecanismos que el estado tiene para controlar a los obreros) a nuestras asambleas y comités de huelga. Las asambleas, sus comités y consejos solo pertenecen a los obreros, no deben ser absorbidos nunca por los sindicatos o partidos políticos.

-Proclamar la huelga por doquier, realizar manifestaciones obreras, protestas callejeras, ocupación de edificios públicos, concentraciones, etc.

Solo la autoorganización mediante asambleas obreras masivas, elección de delegados por parte de esas asambleas, formaciones de comités de huelga extendido y el llamamiento a una huelga de masas que se extiende no solo a escala de un país sino a otros países y donde puedan participar todos los obreros y sectores explotados es la única y verdadera forma de lucha de nuestra clase que de verdad pondrá en jaque al capitalismo.

Patrix

 

[1] Este sistema se aplica en otros países, por ejemplo, en México. También en Austria, llamado el de la “mochila por trabajador”. Este sistema liga la futura pensión a la evolución del sistema financiero. En este hemos observado en los últimos 10 años una fuerte depreciación, entre otras razones porque la enorme deuda pública que han contraído los Estados se ha financiado con préstamos de bancos centrales a un interés cero o negativo. Este interés cero o negativo sale del expolio organizado por los Estados de los precarios ahorros de los trabajadores y, especialmente, de sus pensiones. El sistema chileno de la AFP o de la mochila austriaca tiene otra ventaja para el capital: favorece el individualismo pues la futura pensión se desliga de un fondo común -el sistema clásico de la seguridad social- y se convierte en un fondo “personal” que cada trabajador se gestiona “a su aire” (incluso está permitido en alguno de los países donde se aplica que el trabajador tome un adelanto de su fondo acumulado lo que puede hacer que finalmente se quede sin pensión)

[2] Como mostraron en 2006 la huelga masiva en Vigo (España) y la lucha en Francia contra el Contrato de Primer Empleo en 2006 o el movimiento de indignados en España, en Grecia y en Israel, así como el Occupy en USA todos ellos en 2011. Ver sobre los primeros Huelga del metal de Vigo: Los métodos proletarios de lucha, https://es.internationalism.org/cci-online/200605/910/huelga-del-metal-de-vigo-los-metodos-proletarios-de-lucha, Tesis sobre el movimiento de los estudiantes de la primavera de 2006 en Francia, https://es.internationalism.org/revista-internacional/200606/964/tesis-sobre-el-movimiento-de-los-estudiantes-de-la-primavera-de-200; y sobre los segundos nuestra hoja internacional 2011: de la indignación a la esperanza, https://es.internationalism.org/cci-online/201204/3349/2011-de-la-indignacion-a-la-esperanza

[3] En Francia se ha reformado las pensiones exigiendo 42 años de trabajo para tener derecho a pensión mientras que en España se ha retrasado a 67 años la edad de jubilación. ¡Y en ambos países las pensiones están en manos del Estado “benefactor”!

[4] Ver Hace 30 años, la caída de Allende: dictadura y democracia son las 2 caras de la barbarie capitalista https://es.internationalism.org/revista-internacional/200604/846/hace-30-anos-la-caida-de-allende-dictadura-y-democracia-son-las-2-c

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