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Elecciones USA-Ucrania: el capitalismo mundial, un callejón con cada vez menor salida

Elecciones en Estados Unidos y en Ucrania

Capitalismo mundial:un callejón con cada vez menor salida

con trasfondo de matanzas de los diferentes conflictos del planeta, en primer término el de Irak, ha habido dos elecciones mediatizadas mundialmente, las de Estados Unidos y Ucrania. Han estado en primera plana de la actualidad durante muchas semanas. Una y otra, como cualquier otra elección, en nada podrán servir para solucionar la miseria y la barbarie creciente en la que el capitalismo en crisis está hundiendo a proletarios y a masas explotadas. Pero una y otra son también, cada una a su manera, ilustraciones del atolladero en que está metido el capitalismo mundial. En efecto, la reelección de Bush no viene a coronar la buena salud de la primera potencia mundial, victoriosa de la guerra fría, sino, al contrario, ha puesto de relieve cómo se plasman, en el interior, las dificultades del imperialismo americano.

Masacre en Beslán, continuación del caos en Irak... Un paso más en la descomposición del capitalismo

La reciente evolución del capitalismo está hundiendo al mundo en un “espanto sin límites”, en una sucesión desquiciada de atentados, rehenes, matanzas. Eso está alcanzando en Irak unas cotas difícilmente imaginables hace algunos años. Pero el resto del mundo tampoco está libre de todo eso. La matanza bestial de Beslan en Osetia del Norte (Federación Rusa), ha sido un espantoso testimonio de ello. La gravedad de la situación es tal, que hablar hoy de caos ya no es algo propio de unos cuantos “catastrofistas”, sino que es un tema cada día más presente en los medios de comunicación y políticos.

Llamamiento de fundación del Foro discusión

Reproducimos aquí el “Llamamiento” a participaren el foro, publicado en inglés, ruso y alemán en el sitio web russia.internationalist-forum.org

Desde hace unos años en Rusia, unos elementos aislados o pertenecientes a grupos organizados se han comprometido en una reflexión en búsqueda de una coherencia política revolucionaria.

Durante todo el período de la dictadura del capitalismo de Estado, el movimiento proletario en Rusia estuvo aislado, durante decenios, del movimiento internacional de luchas de clases, lo que tuvo como consecuencia no solo dificultar su desarrollo sino también crear mucha confusión ideológica entre los trabajadores en Rusia. El proletariado en Rusia debe de reintegrar el movimiento obrero internacional. Las fuerzas internacionalistas del movimiento obrero en Rusia han de lograr conocer y entender mejor las posiciones y la experiencia de sus compañeros en las demás partes del mundo como también en las diferentes regiones de la antigua Unión Soviética. Esto contribuirá a la clarificación de sus propias posiciones. La conciencia de estas necesidades es lo que ha inspirado esta iniciativa de foro de discusión para dar un marco de clarificación.

El internacionalismo y la guerra: Crítica de las posiciones del CRI

La visión de Lenin contra la visión burguesa del trotskismo de hoy

 A principios de este año 2004 iniciamos un intercambio de correo electrónico con el grupo CRI (1) el cual, en nombre de un trotskismo auténtico pretendía romper con la lógica trotskista oficial. También recibimos cierta cantidad de documentos de ese grupo que leímos junto con publicaciones de su sitio Internet. Tras esa lectura, estamos ahora en disposición de darle una respuesta apropiada, respuesta que aquí publicamos. En ella ponemos de relieve, apoyándonos en Lenin, que en el ­trotskismo actual no hay posibilidades de defender posiciones del proletariado. Pretender romper con una organización trotskista particular, sin romper con la propia lógica trotskista solo puede llevar al cabo, en la cuestión de la guerra, a dar su apoyo a una fracción de la burguesía contra otra.

Respuesta a la contribución del GPRC

Presentación del texto del GPRC (1)

¿Por qué sigue el capitalismo dominando el mundo 80 años después de la Revolución de octubre?”. Para contestar a esta pregunta, es necesario según el GPRC utilizar el método del materialismo histórico y plantearse otra pregunta: “Estaba suficientemente avanzado el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad (particularmente en los países más desarrollados) a finales del siglo xix y principios del xx para permitir a los proletarios la organización del control de la producción, de la distribución y del intercambio por el conjunto de la sociedad?”.

Respuesta a la contribución del KRAS

El texto del KRAS (1) tiene el objetivo primordial de poner en evidencia las causas de la derrota de la Revolución rusa: “La Revolución rusa de 1917-1921 sigue siendo para la mayoría de las “izquierdas” una “revolución desconocida”, tal como la nombró hace 60 años el anarquista exiliado Volin. La causa principal de esa ignorancia no es la ausencia de informaciones sino más bien la importante cantidad de mitos fabricados acerca de ella. La mayoría de ellos viene de la confusión entre la Revolución rusa y las actividades del Partido bolchevique. No puede uno liberarse de esa confusión si no entiende el papel real desempeñado por los bolcheviques en los acontecimientos de aquel entonces (...) Uno de esos mitos consiste en decir que el Partido bolchevique no era un partido como los demás sino la vanguardia de la clase obrera (...) Todas las ilusiones sobre el carácter “proletario” de los bolcheviques son desmentidas por la realidad de su oposición a las huelgas obreras ya desde 1918 y por el aplastamiento de Kronstadt en 1921 por los cañones del Ejército rojo. No se trata de un “trágico malentendido”, sino de la represión con metralla de la base obrera “ignorante”. Los jefes bolcheviques tenían intereses concretos y realizaron una política concreta (...) Su visión del Estado como tal, de la dominación de las masas, significativa de individuos desprovistos de todo tipo de sentimiento de igualdad, en quienes predominaba el egoísmo y para quienes la masa no era más que una materia prima sin voluntad propia, sin iniciativa y sin conciencia, incapaz de autogestión social. Es el rasgo fundamental de la psicología del bolchevismo. Es típico de su carácter dominador. Archinoff denomina esta nueva capa “nueva casta”, la “cuarta casta”. De grado o por fuerza, con esos enfoques, los bolcheviques lo único que pudieron realizar fue una revolución burguesa (...) Intentemos primero definir qué revolución estaba a la orden del día en la Rusia de 1917 (...) La socialdemocracia (incluso la de tipo bolchevique) siempre sobreestimó el grado de desarrollo del capitalismo y el grado de “europeísmo” de Rusia (...) En realidad, Rusia era más bien un país del “tercer mundo”, utilizando un término de hoy (...) Los bolcheviques se convirtieron en los actores de una revolución burguesa sin burgueses, de la industrialización capitalista sin capitalistas privados (...) Al tomar el poder, se convirtieron en “partido del orden” que no pretendía desarrollar el carácter social de la revolución. El programa del gobierno bolchevique no tiene ningún contenido socialista”.

De la Conferencia de Moscú 1996 al Foro de discusión 2004

Intervención de la CCI en el medio internacionalista en Rusia

De la Conferencia de Moscú en 1996 al Foro de discusión

El surgimiento internacional de las luchas obreras a partir de 1968 acabó con el largo período de contrarrevolución padecido por el proletariado tras la derrota de los asaltos revolucionarios de 1917-23. Una de las expresiones más importantes de ese cambio fue la aparición de grupos proletarios y de círculos que intentaron, a pesar de su inexperiencia y confusiones importantes, reanudar los lazos destruidos junto con el movimiento comunista del pasado. Durante los años 70, el optimismo inmediato, cuando no inmediatista, producido por la reaparición de la lucha de clases seguía muy presente e hizo surgir a corrientes políticas proletarias como la CCI, o permitió a organizaciones como el PCI bordiguista conocer una fase de crecimiento acelerado y espectacular. Pero la construcción de una organización comunista, al igual que la evolución de la lucha de clases en su conjunto, han sufrido un proceso mucho más difícil y penoso del que se había imaginado “la generación del 68”, y muchos de sus elementos, militantes o ex militantes, han pasado de un optimismo superficial a un pesimismo que también lo es. Tras sacar la conclusión de que nunca acabaría el período de contrarrevolución o al quedar decepcionados por la clase obrera, abandonaron la lucha revolucionaria.

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