La Izquierda germano-holandesa

Bilan, la Izquierda Holandesa y la transición al comunismo

Tras un tiempo que ha sido mucho más largo de lo previsto, resumimos aquí el tercer volumen de la serie sobre el comunismo. Recordemos brevemente que el primer volumen, publicado en francés en formato de folleto-resumen y como libro en inglés, comenzaba analizando el desarrollo del concepto de comunismo desde las sociedades precapitalistas hasta los socialistas utópicos, dedicándose después a la obra de Marx y Engels y a los esfuerzos de sus sucesores en la Segunda Internacional para comprender que el comunismo no es un ideal abstracto sino una necesidad material hecha posible por la evolución de la propia sociedad capitalista.

Crítica de Lenin Filósofo de Pannekoek (2ª parte)

(Internationalisme, 1948)[1]

Hay un fenómeno en el proceso del conocimiento, en la sociedad burguesa, del que Harper[2] habla en su libro. Se trata de la influencia que por un lado tiene la división del trabajo capitalista en la formación del conocimiento y de la síntesis de las ciencias de la naturaleza y, por otro, el proceso de la formación del conocimiento en el movimiento obrero.

Programa del Partido comunista obrero de Alemania (KAPD)

En medio del torbellino de la revolución y de la contrarrevolución se acaba de verificar la fundación del Partido comunista obrero de Alemania (KAPD). Pero el nacimiento del nuevo partido no data de esta Pascua de 1920, momento en que la “Oposición”, que no estaba unida hasta entonces sino por contactos inciertos, encontró su conclusión organizativa.

Introducción a la historia de la Izquierda holandesa

La historia de la izquierda comunista internacional desde principios de siglo tal como la hemos empezado ya a relatar en los folletos sobre La Izquierda Comunista de Italia no es únicamente una labor de historiadores. Sólo desde un enfoque militante, de compromiso en el combate de la clase obrera por su emancipación, puede abordarse la histo­ria del movimiento obrero. Este conocimiento no es para la clase obrera un problema de sabiduría sino, ante todo, un arma de combate para las luchas de hoy y de mañana, gracias a las lecciones del pasado.

Desde ese enfoque militante, vamos a publicar próximamente, como contribución para una historia del movimiento revolucionario, un folleto sobre La Izquierda comunista germano-holandesa, cuya introducción publicamos aquí.

XI - La Izquierda comunista y el conflicto entre el Estado ruso y los intereses de la revolución

En el artículo anterior de esta serie ([1]), hemos demostrado que la capacidad de la burguesía para prevenir la extensión internacional de la revolución, y el reflujo de la oleada de luchas, provocó una reacción oportunista de la Internacional comunista. Esta tendencia oportunista encontró la resistencia de las fuerzas que luego se llamarían Izquierda comunista.

IX - La Acción de marzo de 1921 o el peligro de la impaciencia pequeño burguesa

En el artículo anterior de esta serie ([1]), que trataba del golpe de Kapp en 1920, decíamos de qué modo había vuelto la clase obrera a la ofensiva tras haber sufrido las derrotas de 1919. Sin embargo, en el plano internacional, el empuje revolucionario estaba declinando.

El combate de las Izquierdas en la Internacional comunista - La responsabilidad de los revolucionarios frente a la degeneración

Si hay un combate en el movimiento obrero que los revolucionarios marxistas dignos de ese nombre siempre han librado hasta sus últimas consecuencias, aun en las condiciones más terribles, ése es el combate para salvar la organización, Partido o Internacional, de las garras del oportunismo e impedirle hundirse en la degeneración o, peor aún, traicionar.

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