Fascismo y antifascismo

Campañas sobre el negacionismo: la corresponsabilidad de los Aliados y de los nazis en el holocausto

La campaña ideológica actual que intenta asimilar las posiciones políticas de la izquierda comunista frente a la IIª Guerra Mundial con el llamado negacionismo (que es la negación de la exterminación de los judíos por los nazis), tiene dos objetivos. El primero es manchar y desprestigiar ante la clase obrera, a la única corriente política, la izquierda comunista, que se negó a ceder a la unión sagrada ante la IIª Guerra Mundial.

Campañas contra el "negacionismo" - El antifascismo justifica la barbarie

Entre las armas que despliega la burguesía actualmente contra el desarrollo de los combates y de la conciencia de la clase obrera, la burguesía de algunos países, especialmente en Francia, está usando el tema del «negacionismo». Se llama «negacionismo» a las «teorías» de una serie de ensayistas que ponen en cuestión la existencia de las cámaras de gas en los campos de concentración nazis. Volveremos sobre este tema más en detalle en nuestro próximo número de la Revista internacional.

Berlín, 1948 - En 1948, el puente aéreo de Berlín oculta los crímenes del imperialismo «aliado»

En varias ocasiones hemos denunciado en nuestra prensa las matanzas de las «grandes democracias» y hemos puesto de relieve la responsabilidad tanto de los «aliados» como la de los «nazis» en el holocausto (Revista internacional, nos 66 y 89).

Hace 30 años, la caída de Allende: dictadura y democracia son las 2 caras de la barbarie capitalista

El 11 de septiembre de 1973, un golpe de Estado ­dirigido por el general Pinochet derribaba en un baño de sangre el gobierno de Unidad popular de Salvador Allende en Chile. La represión que se abatió sobre la clase obrera fue terrible: miles de personas (1), en su mayoría obreros, fueron asesinadas sistemáticamente, miles fueron encarceladas y torturadas. A esa barbarie espantosa hay que añadir varias centenas de miles de despedidos del trabajo (un obrero de cada diez durante el primer año de dictadura militar).

Nazismo y Democracia: todos culpables de la masacre de los judíos

Hace 60 años tuvo lugar la revuelta del ghetto de Varsovia; e, ironía de la historia, hace exactamente 100 años, en 1843, Karl Marx publicaba La cuestión judía, texto que marcaba significativamente la evolución de Marx, de la democracia radical al comunismo. Volveremos sobre este texto en otro artículo; aquí baste decir que Marx, aún apoyando la abolición de todas las trabas feudales impuestas a los judíos en su participación en la sociedad civil, señalaba los límites inherentes a una emancipación únicamente “política” fundada en el ciudadano atomizado, y mostraba que la verdadera libertad no podía cumplirse más que a nivel social, por la creación de una comunidad unificada que supere las relaciones mercantiles, origen subyacente de la división de los hombres en diferentes unidades en competencia.

Documento – El antifascismo formula de confusión (Bilan, mayo del 34)

Presentación de la CCI

El antifascismo resiste. A la vez que se desencadenaban las campañas sobre la extradición de Pinochet, los sectores democráticos de la burguesía (o sea prácticamente todos los sectores) lanzaron otra campaña sobre el tema del antifascismo, contra la subida al gobierno austriaco del FPÖ de Georg Haider. Durante la reunión europea de Lisboa del 23 de marzo del 2000, el conjunto de jefes de Estado y de gobierno se pusieron de acuerdo para confirmar sanciones a Austria mientras mantenga miembros del partido de Haider en su gobierno.

La co-responsabilidad de los aliados y los nazis en el holocausto

La conmemoración del aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwtitz, con su cortejo de imágenes y testimonios que reviven los horrores bien reales del fascismo, es una nueva ocasión para que la burguesía oculte la responsabilidad del “otro campo”, el democrático, en las atrocidades de la segunda guerra mundial.

Aparecen documentos inéditos que ilustran una vez más los horrores sin nombre sufridos por los deportados, y la barbarie sin límite de sus verdugos y torturadores nazis. No es ninguna casualidad que esta ola de verdad y “autenticidad” se pare justo cuando implica al “campo democrático”. En efecto, los aliados que lo sabían todo sobre la realidad del holocausto no hicieron lo más mínimo para obstaculizar la ejecución de los macabros planes nazis. La responsabilidad de los revolucionarios es recordar esa realidad, tal y como hacemos nosotros al republicar extractos de nuestro artículo de la Revista Internacional nº 89 “La corresponsabilidad de los aliados y de los nazis en el Holocausto”.

Desembarco en Normandía 1944: matanzas y manipulaciones capitalistas

La clase dominante no repara en gastos cuando se trata de organizar espectáculos que hagan aceptar su suerte a los explotados y oprimidos. Ya en la Roma antigua, los emperadores sabían que a la plebe había que proporcionarle pan y circo (“panem et circenses”) para que aceptara su sino. Y cuando escaseaba el pan, se añadía más circo. En el mundo cristiano, los oropeles de la misa tenían básicamente el mismo objetivo. Pero también entonces, como con los juegos circenses, no se trataba únicamente de proporcionar a los oprimidos una pequeña dosis de diversión para que se olvidaran de su triste situación. También se trataba de cantar alabanzas de la omnipotencia y gran bondad de las autoridades del momento.

Origenes economicos, politicos, y sociales del fascismo

INTRODUCCION

El  artículo aquí reproducido fue publicado en Noviembre de 1933 en el número II  de Masses  (Masas), una pequeña publicación mensual ligada a la izquierda de la Soocialdemocracia francesa. Fue escrito por A. Lechmann, un miembro de los “Grupos Obreros Comunistas “ de Alemania, el cual tuvo sus orígenes en el KAPD (Partido Comunista Obrero Alemán). Lo reproducimos hoy para que nuestros lectores puedan tener una  idea del grado de clarificación alcanzado por la izquierda comunista que surgió de la 3ª Internacional, y poder hacerse una idea del retroceso considerable representado por las corrientes consejista y bordiguista que se reclaman hoy de dicha Izquierda Comunista

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