Saludamos y publicamos, a continuación, hoja volante adoptada por la asamblea general de Jussieu (campus de ciencias ubicado en el corazón del Barrio Latino de París, a solo cuatro calles de La Sorbona). Esta octavilla tiene el gran mérito de no encerrar la movilización en una categoría particular. Al afirmar que las reivindicaciones de los estudiantes de bachillerato «no son solo suyas», y que todos enfrentamos la austeridad, la falta de recursos y alto costo de la vida, sitúa la lucha en su verdadero terreno: el de un ataque general contra las condiciones de vida del conjunto de los explotados. Bachilleres, universitarios, personal académico y administrativo, trabajadores del sector público como del privado, desempleados, jubilados: todos sufrimos los recortes presupuestarios y el precio de una crisis de la que no somos responsables. Es este carácter unitario, impulsado por esta asamblea general abierta a todos, el que hay que defender contra cualquier división.
Como afirma muy acertadamente la Asamblea General: solo un movimiento masivo puede hacer retroceder al poder. Los estudiantes de bachillerato y los universitarios, por muy combativos que sean, no pueden ganar solos. Nuestra fuerza reside en el combate unitario de todos los explotados, en nuestra capacidad de unirnos más allá de los sectores, las empresas y los gremios. La búsqueda de la extensión de la lucha no es, por tanto, una opción entre muchas: es una cuestión vital. Esto significa ir a buscar activamente la solidaridad de los trabajadores, enviar delegaciones masivas a los centros de trabajo más cercanos y a las otras facultades, abrir las asambleas generales a todos y mantener en nuestras manos, a través de estas asambleas soberanas, la conducción y la extensión del movimiento.
CCI, 12 de octubre de 2026
¡Unámonos a los estudiantes de bachillerato en lucha!
Desde hace dos semanas, los estudiantes de bachillerato se movilizan masivamente para hacer oír su indignación. Denuncian sus deplorables condiciones de estudio —especialmente en los institutos de barrios populares—, así como la selección social y las desigualdades, el sistema Parcoursup [selección por aplicación web] y la falta de cobertura del profesorado ausente. Pero lo que también les subleva es la falta de perspectivas de futuro en un mundo que arde, el racismo sistémico, la marcha hacia la guerra y los miles de millones que se invierten en el ejército.
Los bachilleres nos dan el ejemplo; estas reivindicaciones no son solo suyas: todos nos enfrentamos a la austeridad, a la falta de recursos y al encarecimiento de la vida.
La respuesta del gobierno ha sido una represión brutal. Ya se contabilizan más de 6 000 detenciones, la mayoría de las veces sin motivo alguno. Adolescentes —algunos de tan solo 14 años— han sufrido mutilaciones. Todos hemos visto vídeos de una violencia inaudita; ¿y cuántos otros habrán sido agredidos lejos de las cámaras?
A pesar de la represión, la manifestación del martes congregó a cientos de miles de jóvenes, ¡muchos de los cuales se manifestaban por primera vez!
Desde el 1 de octubre, los estudiantes universitarios se han sumado al movimiento y están surgiendo asambleas generales por todas partes.
El campus de Jussieu fue bloqueado por primera vez en 20 años. La asamblea general del lunes, que reunió a cientos de personas —incluidos bachilleres llegados de institutos del departamento 94—, impulsó el movimiento en el campus.
¡Pero eso no es suficiente! Necesitamos un movimiento masivo, al que se sumen todos los estudiantes y trabajadores, pues solo así podremos ganar realmente. Desde hace años, todos los gobiernos sucesivos recortan los presupuestos de los servicios públicos y hacen que la población pague el precio de la crisis. El poder solo dará marcha atrás si el movimiento se extiende y logramos infundirle suficiente temor.
La fuerza del movimiento reside en que arrastra consigo a quienes habitualmente callan. Debemos seguir en esta línea. Son muchas las razones para la indignación, y la movilización de Jussieu debe contar con la participación de todos los estudiantes y del personal de la facultad. En Jussieu ya somos cientos los que nos movilizamos, ¡pero hay más de 20 000 personas estudiando y trabajando en el campus!
A todos los estudiantes y trabajadores: los necesitamos para ganar. ¡Vengan a enriquecer el movimiento con su presencia, con sus ideas y sus reivindicaciones!
Asamblea General este lunes a las 12:45 h en la pirámide
(Por la Asamblea General de Jussieu)