Gobierno PSOE: ¿Qué hay detrás de la moción de censura?

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Una vez más, ante el cambio de gobierno se cumple el viejo dicho popular: ¡los mismos perros con distintos collares!...

Parece que hemos asistido a una “operación Sánchez”, con el que la burguesía pretende dar un auténtico golpe de timón para afrontar las diferentes turbulencias, entre las que destaca el grave problema de la pretendida independencia de Cataluña. También reordenar el aparato político, que con la descomposición de la sociedad capitalista tiende a la indisciplina y el “cada uno a la suya”.

La farsa de la democracia

La democracia burguesa es la dictadura más perfecta de la clase dominante, sobre todo cuando tiene que confrontarse con un proletariado no derrotado históricamente. Según Lenin: “…Precisamente Marx, que aquilató mejor que nadie la importancia histórica burguesa y del parlamentarismo burgués, bajo los cuales las clases oprimidas tienen el derecho de decidir una vez cada determinado número de años qué miembros de las clases poseedoras han de “representar y aplastar” al pueblo en el parlamento…” “…Todos los socialistas, al explicar el carácter de clase de la civilización burguesa, de la democracia burguesa, del parlamentarismo burgués, han expresado el pensamiento que con la máxima precisión científica formularon Marx y Engels al decir que la república burguesa, aun la más democrática, no es más que una máquina para la opresión de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas…”[1].

Los hechos que se desarrollan la semana del 21 al 27 de mayo, y la siguiente del 28 al 3 de junio, parecen seguir un guión del que todos estaban enterados menos Rajoy y el Partido Popular[2]. Si en octubre de 2016 se desarrolla una operación de las élites dominantes de la burguesía para defenestrar a Sánchez y conseguir la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy[3], en la moción de censura exprés para desalojar a éste del poder asistimos a otra operación de las mismas “élites”, y además se ve que se repite el maquiavélico Rubalcaba: si en octubre de 2016 combatió contra el llamado gobierno “Frankenstein”[4], desde principios de 2018 se ve que ha sido uno de los muñidores de la moción de censura junto a los del Pdecat y el PNV[5]… También se ve que han intervenido las embajadas del eje francoalemán…

Detrás de las máscaras democráticas de la clase dominante, del circo electoral y parlamentario, las verdaderas y trascendentes decisiones se toman por las élites burguesas que controlan los resortes del estado y del poder económico, dándoles posteriormente a través de sus poderosos medios de “comunicación” una validación “democrática”.

El gobierno Sánchez es una clara ilustración: no ha salido de las urnas sino de negociaciones “discretas”. Está en clara minoría parlamentaria (cuenta tan solo con 84 diputados). Además, el gobierno nombrado se empeña en burlarse de todos los partidos que le han apoyado. Ha colocado a Borrell, azote de los catalanistas, riéndose del voto favorable del PDCAT y ERC. Ha dejado en la cuneta a Podemos y ha ninguneado a los distintos sectores del propio PSOE (los barones regionales, las “bases” en las que se catapultó Sánchez para su reconquista del PSOE[6], el aparato). El gobierno de “feministras” y “técnicos de prestigio” ha sido trenzado para satisfacer las necesidades del Capital español con un claro desprecio de lo que se supone es el “voto de las mayorías”. El nombramiento de Grande Marlaska es un guiño a Ciudadanos y el PP, mientras que el equipo económico obedece claramente a los dictados de la UE.

Y, sin embargo, es sintomático que todos los periódicos y televisiones, tanto de izquierdas como de derechas, han recibido a este gobierno con alharacas, así como resulta sospechosa la “resignación” del PP y Ciudadanos junto con el “entusiasmo” forzado de Podemos… Es decir, al menos de momento, todo el arco político, mediático, empresarial etc., ha cerrado filas en torno al nuevo gobierno, orillando completamente lo que podría ser “la voluntad popular”.

El PSOE al rescate

Los sectores dominantes del Capital español tenían claro que el PP se había convertido en un obstáculo por varias razones:

- era incapaz de dar la más mínima salida al embrollo catalán;

- estaba haciendo peligrosas concesiones al PNV que en manera alguna es de fiar para el capital español;

- sufre crecientes tensiones internas;

- no había puesto en cintura al llamado “poder judicial” que se habría extralimitado en sus funciones frente al asunto catalán.

Es posible que en los altos despachos del capital español se barajara para sustituir al PP la operación “(Primo de) Rivera”. Sin embargo, Albert Rivera y su partido “Ciudadanos” parecen haber sido pillados también con el pie cambiado. Después de su exhibición españolista en Madrid el 20 de mayo (en ese mitin hubiera disfrutado más Blas Piñar[7] que Marta Sánchez…), es el partido más afectado por la detención del corrupto Zaplana (uno de sus valedores junto a Aznar, tanto es así que todos los seguidores de Zaplana en la Comunidad Valenciana se han pasado a Ciudadanos). Tal vez la deriva españolista y su escoramiento a la derecha, ha sido uno de los factores que ha acelerado la “operación Sánchez”, por el miedo de sectores de la burguesía a que un futuro gobierno de Ciudadanos enconase el conflicto no sólo con los nacionalistas catalanes sino también con los vascos[8].

El motivo esgrimido por Sánchez de la rampante corrupción del PP es de risa cuando su partido no tiene nada que envidiarle en su larga trayectoria de servicios al capital español, no vamos a enumerar las numerosas corruptelas del PSOE en tiempos de Felipe González (de aquellos tiempos Sánchez recupera a dos personajes siniestros como Borrell y Margarita Robles), por no citar el auténtico “patio de Monipodio”[9] que supone el gobierno socialista andaluz[10]… Incluso se ve que también han funcionado las cloacas del estado amenazando con sacar vídeos del caso Bárcenas en los que Rajoy no sale muy favorecido…

El capital español se ha apuntado a aquello de “más vale malo conocido que bueno por conocer” y ha apostado por el PSOE pese a los graves problemas que le afectan, pues “En muchos países, los partidos socialistas constituyen la columna vertebral del Estado. Tienen más capacidad que otros partidos para comprender los intereses de conjunto de su capital nacional y son más aptos para controlar los impulsos particulares de sus diferentes fracciones”.[11]

Desde 1923, en toda la decadencia del capitalismo, el PSOE ha sido un puntal del Estado español. Apoyó la dictadura de Primo de Rivera. En una voltereta de última hora logró ser el eje del régimen republicano nacido en 1931 y resistió con uñas y dientes el asalto al poder del partido estalinista en 1936. Es cierto que fue excluido por el franquismo en el marco de lo más fuerte de la contra-revolución, sin embargo, a partir de principios de los 70, los sectores más inteligentes de aquel pusieron sus ojos en el PSOE, no en balde, Felipe González pudo desplazarse por España disfrazado de “Isidoro” sin ser molestado por la policía. Fraga propuso desde 1971 un “régimen compartido” con una “fuerte socialdemocracia que cerrara el paso a los de Moscú”. Ya hemos analizado como el PSOE ha sido el eje del régimen del 78.

El gobierno de las “feministras” llevará a peor la política del PP

Este auténtico golpe de timón de la burguesía española para enviar al PP a la oposición y tratar de desbloquear la situación política, no está exento de peligros. El gobierno central no tiene margen para hacer más concesiones a la fracción independentista catalana reeditando los privilegios del cupo vasco: en la grave situación económica en la que el capital español no ha sido capaz de cumplir con los requisitos de déficit excesivo, con un endeudamiento colosal que llega hasta el 100% del PIB… conceder el cupo a la Generalitat de Cataluña sería a costa de otros gobiernos regionales con lo que las tensiones territoriales se agravarían[12].

Bajo esta fachada morada y arco iris, del gobierno de feministas y homosexuales, se esconde la burguesía de siempre. Los últimos ataques brutales fueron comenzados por el PSOE de Zapatero en 2010 (congelación de las pensiones, baja de los salarios de los funcionarios, recortes en sanidad y educación… ) y proseguidos con saña por el gobierno del PP. Bajo esa apariencia de “buen muchacho” de Sánchez también se esconde el enemigo implacable de la clase trabajadora: no sólo votó como diputado el plan de austeridad de 2010 sino que fue el redactor de la reforma exprés de la constitución en septiembre de 2011 que legalizaba los ataques más inhumanos a las condiciones de vida y trabajo de la población. Sus colegas ministras y ministros también han colaborado de una manera u otra en los ataques de austeridad.

Este gobierno siguiendo las pautas de la ideología de la izquierda del capital que ya ensayó el gobierno Zapatero (ideología de “género”, de “igualdad”, “memoria histórica”…) tratará de acompañar los ataques pendientes del capital español que está dispuesto a realizar de forma implacable: ataque al sistema de pensiones, recortes en sanidad y educación, subida de impuestos… Bajo esa falsa fachada progresista, como detrás del doctor Jekill se esconde el horrendo rostro de míster Hyde, se esconden ataques implacables a nuestras condiciones de vida y trabajo que aumentarán el empobrecimiento y la miseria a la mayoría de la población: jóvenes, jubilados, trabajadores tanto hombres como mujeres… ¡La verdadera igualdad que persiguen es hundirnos a todos en la miseria!

La perspectiva del capitalismo es la barbarie y todos los gobiernos sirven a esa perspectiva

Pero sabemos que la descomposición capitalista se profundiza y precisamente se impone la indisciplina y el pudrimiento en el aparato político, lo que ocasiona en los países centrales del capitalismo la aparición del populismo.

La operación Macron le ha salido bien a la burguesía[13], aunque no se sabe por cuánto tiempo va a ser eficaz, pero la situación italiana demuestra que los peligros continúan y posiblemente se agravan. La operación PSOE parece estar en el lado de las respuestas, sin embargo, no deja de ser frágil y posible fuente de contradicciones más graves ulteriormente.

Estos altibajos, esta sucesión en montaña rusa de grandes convulsiones y “pequeños éxitos” lo que muestran es la grave crisis política de la burguesía de los países centrales que no deja de agravarse y que tiene una raíz profunda como apunta la Resolución sobre la situación internacional de nuestro último congreso: “a diferencia las sociedades de clases anteriores cuando entraban en su declive, el capitalismo no puede desde su interior hacer surgir un modo nuevo y más dinámico de producción, mientras que el único camino hacia una forma superior de vida social debe ser construida no como resultado automático de leyes económicas, sino a partir de un movimiento consciente de la inmensa mayoría de la humanidad dirigido por el proletariado, lo cual es por definición la tarea más ardua que deba ser asumida en la historia”.[14]

El proletariado se encuentra en un momento de debilidad tanto en su conciencia como en su combatividad, pero no está derrotado ni mucho menos. La única salida que tiene es desarrollar sus luchas en su terreno de clase, rechazando los cantos de sirena de una clase dominante en descomposición que le ofrece el terreno podrido burgués de la nación española o catalana, o el terreno podrido de las elecciones que únicamente les da opción a elegir cada cuatro años la banda burguesa que ha de engañarlos y aplastarlos.

Junto a estas trampas, el proletariado debe rechazar otras más sofisticadas con las que el gobierno “socialista” viene cargado:

-         El pretendido “humanismo” frente a los emigrantes con el “gesto” de recibir a los rechazados por el gobierno italiano. El nuevo gobierno ya ha aclarado por boca del “duro” Grande Marlaska que no le temblará la mano a la hora de encerrar o expulsar a emigrantes;

-          La supuesta “igualdad de género” exhibiendo la bandera del “gobierno con más ministras del mundo”. Como denunciamos, el feminismo con el que tanto insiste la burguesía en numerosos países es un medio adicional de división y atomización de los trabajadores[15].

Debe ver claramente lo que la prensa y los ministros “rosas” ocultan cuidadosamente: el PSOE sostiene sin fisuras la política económica de austeridad, ataques planificados y deterioro metódico de las condiciones de vida obreras que siguió a la política de recortes brutales del periodo 2010-2015. Una política no menos cruel que esta última y que está dando lugar a situaciones de empobrecimiento generalizado:

-         Los jóvenes de hoy han perdido un 23% en los sueldos respecto a lo que cobraban hace 10 años;

-         Las situaciones de pobreza energética se han extendido a más del 20% de la población;

-          Que Sánchez anuncie pomposamente la creación de un “Alto Comisionado frente a la pobreza infantil” es una respuesta demagógica a una situación dramática que alcanza a más del 25% de la infancia.

Este deterioro salvaje debe centrar su movilización enlazado con la respuesta a la guerra imperialista, la barbarie moral y el deterioro medioambiental cada vez más graves. Estamos en un contexto de descomposición en el cual “la incapacidad del capitalismo para superar sus contradicciones sigue significando que sólo puede ofrecer a la humanidad un futuro de barbarie cuyos contornos ya pueden vislumbrarse en una combinación infernal de guerras locales y regionales, devastación ecológica, pogromos y violencia social fratricida. Pero a diferencia de la guerra mundial, que exige una derrota directa, tanto física como ideológica de la clase obrera, este "nuevo" descenso a la barbarie opera de una manera más lenta e insidiosa, lo que puede gradualmente erosionar a la clase obrera y hacerla incapaz de reconstituirse como clase” (Resolución sobre la situación internacional del 22º Congreso). Es decir, la clase obrera con tantas maniobras, ilusiones ilusorias, falsas expectativas, puede sufrir un desgaste de sus potencialidades y capacidades de lucha que si se prolonga demasiado acabe siendo irreversible.

Pelocha 25-6-18

 

[1] Lenin: “Tesis e informes sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado. 4 de marzo de 1919”. Tesis 4 y 5.

[2] Según Merca-2, un semanario económico, Rajoy echa la culpa a Soraya Sáenz de Santamaría de no haberse enterado de todo lo que se tramaba con la moción de censura. Ver https://www.merca2.es/2018/06/18/rajoy-desvelo-en-el-restaurante-arahy-el-secreto-de-soraya-68571/

[4] Una propuesta fallida de coalición PSOE-Podemos-partidos nacionalistas periféricos.

[5] Como personaje siniestro que actúa en las sombras, Rubalcaba tiene experiencia. Fue él quien llevó a Zapatero contra todo pronóstico al trono gubernamental en 2004. Como fue él quien, entre bambalinas, le puso de patitas en la calle en 2011. Participó en la defenestración de Sánchez en 2016. Es, desde luego, el más conspicuo representante del aparato del partido. ¿Pactaron Sánchez y él? No se puede descartar

[7] Posiblemente las nuevas generaciones no sepan quién es este personajillo. Se trata de un ultra del posfranquismo cuyo culto fanático al dictador servía de espantajo que revalorizaba la democracia.

[8] Lo que dijimos a propósito de Ciudadanos en ¿Qué le pasa al PSOE? hace dos años se está confirmando plenamente: “es visceralmente españolista- más aún que el PP- y no puede ser un canal de diálogo con las derechas nacionalistas. Aparte de su demagogia anticorrupción no ofrece ningún atractivo de “centro” que pueda seducir a un electorado más “moderno”. Empezando por su líder, la inmensa mayoría de sus cuadros huelen a un pijerío aún más apestoso que el del PP. Por mucho que gesticule el señor Rivera, Ciudadanos no puede ir más allá de una muleta coja del PP. Ciudadanos no tiene nada ver con partidos bisagra que existen en Alemania (liberales, verdes) y que pueden dar credibilidad a una posición firme de los partidos centrales (DC y SPD) frente al populismo”.

[9] Cervantes en su novela picaresca “Rinconete y Cortadillo” describe el lugar de reunión del lumpen sevillano a finales del siglo XVI.

[10] La última novedad en corrupción política ha sido la detención del presidente de la diputación de Valencia, miembro destacado del PSOE regional.

[11] Ver nota 3

[12] Lo más que puede hacer el PSOE es ofrecer una “pista de aterrizaje” a los sectores más “realistas” del independentismo catalán (el PDCAT y ERC) y enfrentarlos a los más recalcitrantes: Puigdemont, la CUP, los CDR etc. Por otra parte, tendrá que atar corto al PNV para que no vuelva a lanzarse a la aventura del Plan Ibarreche. La experiencia desastrosa de las “reformas estatutarias” durante el gobierno Zapatero aconsejan dejar en el cajón los parloteos de Sánchez sobre la “España nación de naciones” y, por otra parte, cualquier privilegio económico concedido a la autonomía catalana desataría una frenética carrera de reclamaciones de las otras autonomías con los barones socialistas a la cabeza.

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