Represión contra la huelga de trabajadores bancarios en Brasil

Versión para impresiónEnviar por emailLa burguesía brasileña, confrontada con la dificultad de controlar los movimientos que escapan a su control (léase al control de los sindicatos) utiliza de manera grotesca su aparato represivo, la policía, con la intención de promover la intimidación de los trabajadores. Fue lo que ocurrió en Puerto Alegre, ciudad del sur de Brasil, cuando reprimió violentamente una manifestación de trabajadores bancarios la mañana del día 16 de octubre pasado, lanzando bombas lacrimógenas, balas de goma e hiriendo a cerca de 10 personas. No contentos con la represión de la mañana, el mismo día en horas de la tarde, en la misma ciudad, desataron también una violenta represión contra la "13ª Marcha de los Sin", movimiento que agrupa a varios grupos sociales de desposeídos que realizaban una marcha de más de 10 mil personas, que dejó un saldo de varios heridos.

 

Antes de estos hechos, los banqueros, dentro de ellos el propio gobierno, ya habían iniciado otras acciones contra el movimiento de los bancarios, segmento de trabajadores actualmente en huelga, persiguiendo y despidiendo a los lideres del movimiento, en una tentativa por contener el avance de la huelga.

LA SOLIDARIDAD DE CLASE: UNA NECESIDAD

Es necesario dejar claro que esta lucha de los bancarios, va actualmente mas allá de los límites de las reivindicaciones económicas, siendo la búsqueda de la homogenización del trato a los empleados, uno de los puntos principales de este movimiento. Los bancos, sobre todo los bancos federales, crearon un abismo entre los trabajadores que ingresaron después de 1998 y los que ya laboraban para ese año, cuando eliminaron varias "conquistas" adquiridas a través de las luchas de los propios trabajadores bancarios. Mucho más que promover una mejora económica, se trata de un importante gesto de SOLIDARIDAD entre trabajadores, pues no es posible aceptar que sean sometidos a un trato diferenciado y sean tratados como si fuesen inferiores, quienes trabajan bajo el mismo techo, haciendo los mismos servicios, siendo sometidos a las mismas presiones.

Es necesario que también quede claro que todas nuestras "conquistas" han sido fruto de luchas desarrolladas por los trabajadores bancarios y lo que vale para unos debe valer para todos, independientemente de la fecha de contratación. De la misma manera, esta huelga también busca recuperar beneficios que nos fueron desmejorados, esta vez de todos, como los Planes de Cargos y Salarios anuales, jornada de trabajo de 6 horas, entre otras. Todas esas conquistas económicas han sido fruto de luchas de resistencia, que han sido eliminadas por los patrones, con la complicidad de sus "socios sindicales".

Queremos igualmente, mejores condiciones de trabajo, el fin del asedio moral y el fin de las metas impuestas por los bancos que ocasionan enfermedades de diverso tipo entre los trabajadores del ramo bancario. Repetimos que no queremos ser tratados de manera diferenciada entre unos y otros. Repetimos que lo que nos fue quitado fue fruto de nuestras "conquistas" y no debido a concesiones de los patrones públicos o privados y que, por lo tanto, no podemos permitir la eliminación de estos beneficios.

La reivindicación de similares condiciones de trabajo y remuneración para aquellos que entran ahora como empleados bancarios constituye un acto de solidaridad entre las diferentes generaciones de trabajadores bancarios. Y es esta misma solidaridad la que debemos demostrar en situaciones como las mencionadas, cuando los trabajadores fueron víctima de la represión del Estado. No podemos renunciar a la unión y solidaridad con todos aquellos que luchan por no dejarse aplastar por las necesidades del capitalismo en crisis, con todos a los que la burguesía reprime y va a querer reprimir por su implicación en las luchas.

Esas luchas y la represión estatal no constituye un asunto que sólo afecta a los bancarios, sino a al conjunto de los trabajadores, con o sin empleo.

Panfleto realizado en conjunto entre Oposição Operaria y la CCI, distribuido en Brasil el 20 de octubre en las asambleas generales de lucha de los trabajadores bancarios.