Renuncia de Fídel: el problema no es el jinete sino el caballo

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Hemos recibido el siguiente artículo escrito por un compañero miembro del Núcleo de Discusión Internacionalista de República Dominicana. Saludamos su contribución. Es una denuncia de un régimen como el cubano que tras la caída de la URSS ha intentado continuar la gran mentira del siglo XX -identificar la barbarie estalinista como "socialismo"- y que en los últimos años se ha aliado con el régimen de Chávez para renovar esa mentira con el "Socialismo del siglo XXI".

La semana del 18 de febrero del 2008, el "presidente" cubano, Fidel Castro,  anunció que declinaba aspirar a dirigir el estado capitalista cubano. Lo que ha motivado a que la burguesía de derecha, a través de sus bocinas, anuncie el final completo del comunismo y el fin de la revolución cubana. Así como lo hicieron con la caída del bloque de este, queriendo confundir a los obreros, sin darse cuenta que ellos mismos -los burgueses- están celebrando su entierro ya que con la posible desaparición del modelo cubano con la que especulan, no es el proletariado quien pierde sino el capitalismo

Como contrapartida a esto, la izquierda del capital, con el sargento Hugo Chávez al frente, asegura que la revolución continúa.

Ante estos desatinos que pretenden confundir a la clase obrera nos proponemos esclarecer algunos aspectos.

En enero de 1959 no hubo un triunfo de una revolución social en Cuba, sino un cambio de fracciones, con el ascenso de la revuelta rural castroguevarista y cienfueguista al poder derrocando al sargento Batista.

Hubo un viraje desde la derecha del capital, manifestada en la dictadura militar, a la izquierda del capital, que se abocó a  desarrollar un conjunto de reformas, nacionalizaciones y estatalizaciones, que lejos de elevar el nivel de conciencia y lucha obrera, acomodó éstas al capitalismo. Por otra parte, las promesas de un cambio en la situación de la mayoría se quedaron en nada. Hubo una mejora relativa en educación y sanidad -que se hicieron en interés del capital cubano que hoy exporta a muchos países educadores y médicos- pero los racionamientos que persisten durante medio siglo muestran un desabastecimiento de artículos de primera necesidad realmente dramático. Quien quiere adquirir algo mínimamente decente tiene que pagarlo en las tiendas especiales para turistas a precios de oro o acudir al mercado negro. Los privilegios de una minoría explotadora persisten a un nivel incluso más ostentoso que en tiempos de Batista: los miembros del llamado Partido "Comunista", los militares de alta graduación etc., pueden disponer de toda clase de lujos que contrastan fuertemente con la privación y el sufrimiento de la mayoría.

En Cuba no hubo revolución alguna. El poder cambió de manos y la toma del poder en lugar de hacerse mediante la vía parlamentaria se hizo mediante la vía insurreccional. El capitalismo siguió siendo capitalismo. Cambiaron sus ropas: las vestimentas liberales de chaqueta y corbata fueron reemplazadas por el uniforme verde oliva de los barbudos.

Otro aspecto es el pretendido carácter antiimperialista del señor Castro, en primer lugar todo estado capitalista para poder sobrevivir necesariamente es imperialista porque necesita someter a otro y tiene que darse los medios militares, económicos, políticos, de influencia cultural e ideológica que le permitan defender sus intereses en la jungla imperialista mundial. Así tenemos que en Cuba la mayoría de los recursos del país son concentrados en el mantenimiento de un ejército muy poderoso que ha librado guerras en África (Angola por ejemplo) so pretexto de lucha "anti-imperialista". Del mismo modo, Cuba se ha promocionado como "país socialista" a través de un poderoso aparato de propaganda. Con estos medios -desde luego limitados pues se trata de un país pequeño- el régimen cubano ha tratado de hacerse un hueco en la lucha que libran las naciones entre si.

Lo otro es que Fidel ciertamente aprovechando el descontento de la humanidad frente a los EEUU, presentando a ese país como el gran imperio, debido a las contradicciones que tuvo con esa nación, pero al mismo tiempo que denunciaba el imperialismo estadounidense, se aliaba al social imperialismo soviético y actualmente impulsa el imperialismo bolivariano del sargento Chávez, dígame entonces si es que existe un imperialismo malo y otro bueno, seria algo así como que un terrorista se dedique a combatir el terrorismo.

Al principio de la "revolución cubana" -1959 y 1960- es el mismo Fidel Castro que en un famoso discurso en la ONU, confesó no ser comunista, pero sus tentativas de llegar a un acuerdo razonable con el poderoso vecino del norte fracasaron.  Entonces cambió de chaqueta y se alió con el imperialismo ruso. Como consecuencia de ello el antiguo partido "comunista" cubano fue fusionado a la fuerza con el "movimiento 26 de Julio" y se constituyó un nuevo Partido "Comunista" que, desde entonces, ha reinado como partido único.

El régimen cubano se ha proclamado ruidosamente como "anti-imperialista" reduciendo el "imperialismo" única y exclusivamente a Estados Unidos. La humanidad está harta de la barbarie y los atropellos del imperialismo yanqui pero al imperialismo no se le combate a través de Estados supuestamente "anti-imperialistas" sino mediante la lucha independiente e internacionalista del proletariado. No hay un imperialismo "bueno" y otro "malo". No hay estados "buenos" que cumplirían con la ley y el "humanismo" y estados que tendrían el monopolio de la tiranía, el militarismo y la barbarie. Combatir al imperialismo mediante un Estado, como nos proponen Castro y el bolivariano Chávez sería como confiar la lucha contra el terrorismo a un terrorista.

Otra gran mentira que se ha presentado es el de Fidel "comunista" o Cuba socialista, lo primero es que hay que evaluar si en Cuba existe ley de valor, trabajo asalariado, propiedad privada y si puede existir en un mundo capitalista una isla socialista.

Nada de eso es verdad. En Cuba existe el trabajo asalariado y la explotación del hombre por el hombre. En lugar de haber una clase capitalista clásica lo que hay es una burocracia que administra el Estado contra la mayoría. Lo que ha ocurrido es un cambio jurídico de propiedad pasando de particular a burocrática, el título de propiedad ha pasado de los particulares al Estado pero sigue siendo propiedad privada pues la gran mayoría está privada de todo medio de existencia y para ganarse la vida debe aceptar trabajar todos los días en las condiciones que le impone el Patrón. La diferencia está que mientras en otros países el patrón es el Señor Tal o la compañía Cual, en Cuba el patrón es el Señor Estado.

Fidel Castro -y ahora Chávez, Morales etc.- reproducen  la  gran mentira del estalinismo: hacer creer que las nacionalizaciones y estatalizaciones eran un paso al socialismo, hacer creer que el socialismo en un solo país es socialismo o un paso hacia el socialismo cuando no es más que una variante del capitalismo: el capitalismo de Estado.

VLADIMIR