¡Salud a las nuevas generaciones de la clase obrera!

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Solidaridad de los trabajadores con los estudiantes en lucha contra los ataques del capitalismo

 

 

¡ Salud a las nuevas generaciones de la clase obrera !

 

 

La movilización masiva de los estudiantes en Francia contra los ataques económicos del Gobierno Chirac/Villepin/Sarkozy que ha querido imponer su “Contrato Primer Empleo” (CPE) por la fuerza, se inscribe plenamente en la dinámica actual de desarrollo de la lucha de clases del proletariado mundial. Este movimiento nada tiene que ver con movimientos precedentes, interclasistas, de la juventud estudiantil. Es un combate de toda la clase obrera. Sin duda, este movimiento se sitúa en un terreno de clase, contra un ataque económico, contra el “no futuro” que el capitalismo depara a las nuevas generaciones. Y justamente por ello, los estudiantes en lucha ha sido capaces de dejar de lado sus reivindicaciones específicas ( tales como la reforma del sistema de diplomas LMD ) para poner por delante reivindicaciones comunes a toda la clase obrera: ¡ No al CPE, no a la precariedad, los despidos y el desempleo ¡.

 

 

Lo que ha dado fuerza a este movimiento ha sido ante todo el desarrollo y el reforzamiento de la SOLIDARIDAD activa en la lucha. Reforzando sus lazos, construyendo un tejido solidario, comprendiendo que la unión hace la fuerza, los universitarios ( y estudiantes de instituto ) han puesto en práctica una vieja consigna del movimiento obrero: ¡ “Todos para uno, uno para todos”!. Gracias a esta actitud, a esta decisión, los estudiantes han conseguido incorporar a su lucha a los trabajadores de la Universidad ( profesores y personal administrativo ) que han desarrollado como ellos numerosas asambleas generales. Es más, los estudiantes de las facultades de la I´lle de France han abierto las asambleas generales a sus propios padres-trabajadores, a otros obreros e incluso a jubilados ( en particular la de Paris 3- Censier ). Les han pedido, a todos ellos, tomar la palabra y darles “ideas”. El “buzón de ideas o sugerencias” ha circulado con gran velocidad por todas partes, en la calle, en las asambleas generales, en los supermercados, en los centros de trabajo, en las páginas de Internet, etc. ¡ Así es como los destacamentos más conscientes de la clase obrera siempre y ahora han dado vida a la solidaridad de nuestra clase para ampliar su lucha al conjunto de la clase obrera!.

 

Las Asambleas Generales masivas son el pulmón del movimiento

 

 

Tras la manifestación del 7 de Marzo, en todas las facultades de París y de provincias, se han desarrollado Asambleas Generales masivas de estudiantes; el “hombre de hierro”, el Primer Ministro Villepin, ha mantenido su política de firmeza: el CPE debe ser votado en la Asamblea Nacional ( Parlamento francés ) ya que esta fuera de lugar el hecho de que “la calle gobierne” ( tal y como dijo en 2.003, el ex Primer Ministro Raffarin, al imponer la reforma del sistema de pensiones para lanzar a la miseria a los trabajadores mayores, tras haberlos explotado durante 40 años  ). Los estudiantes no han cedido ante el brazo de hierro del Gobierno. Los anfiteatros de las facultades en los que han tenido lugar las Asambleas Generales han estado llenos a reventar. Las manifestaciones espontáneas se han multiplicado, en especial en la capital. Los estudiantes han intentando superar el silencio al que quieren someter su lucha obligando a algunos “medios de comunicación” a levantar la ley del silencio y la mentira.

 

Del 8 al 18 de Marzo, “diez días han sacudido el mundo” de la burguesía francesa. Los estudiantes se han organizado cada vez más y mejor, para extender su respuesta en un único sentido y dirección: SOLIDARIDAD y UNIDAD de toda la clase obrera. En la capital, esta dinámica ha partido de la facultad de Censier que se ha colocado a la vanguardia del movimiento hacia la extensión y la centralización de la respuesta.

 

En las Asambleas Generales, los trabajadores que “pasaban por allí” han sido recibidos con los brazos abiertos. Han sido invitados a participar en los debates, a aportar su experiencia. Todos los trabajadores que han asistido a las Asambleas Generales en París así como en otras ciudades de provincia (en especial en Toulouse ) se han quedado impresionados de la capacidad de esta nueva generación para colocar su imaginación creativa y su determinación al servicio de la lucha de clases. En la facultad de Censier, en especial, la riqueza de los debates, el sentido de r4esponsabilidad de los estudiantes elegidos en los Comités de Huelga, su capacidad para organizar el movimiento, mantener organizados los debates, distribuir los turnos de palabra a todos aquellos que querían expresarse, su capacidad para convencer y desenmascarar a los saboteadores a través de la confrontación de argumentos desarrollados en la discusión, toda esta dinámica ha verificado la profunda vitalidad y la pujanza de las jóvenes generaciones de la clase obrera.

 

Los estudiantes han defendido permanentemente el carácter soberano de las Asambleas Generales, con sus delegados elegidos y revocables ( sobre la base de un mandato y del rendimiento del mismo a la asamblea ), a través del voto a mano alzada. Todos los días, equipos diferentes han organizado los debates en el anfiteatro. En estos equipos ha habido representantes de estudiantes sindicados y no sindicados.

 

Para poder repartirse el trabajo, para centralizar, coordinar y guardar el control del movimiento, el Comité de Huelga de París 3- Cesnier ha decidido elegir diferentes comisiones: prensa, animación y reflexión, acogida e información, etc...

 

Gracias a esta verdadera “democracia” de las Asambleas Generales y a la centralización de la lucha los estudiantes han podido decidir las acciones a desarrollar, teniendo como principal preocupación la extensión de su movimiento a las empresas.

 

 

La dinámica de extensión del movimiento hacia toda la clase obrera

 

 

Los estudiantes han comprendido perfectamente que el posible éxito de su combate estaba en manos de los trabajadores asalariados ( tal y como dijo un estudiante en la reunión de coordinación del 8 de Marzo “ si nos quedamos aislados, nos lo harán comer todo crudo” ). Cuanto más se ha obstinado el Gobierno de Villepin en no ceder, más determinados se han mostrado los estudiantes. Cuanto más ha golpeado el Ministro del Interior, Sarkozy, más se ha reforzado la cólera de los asalariados y más ha hecho “rabiar” a sus “electores”.

 

Los trabajadores asalariados más determinados en desarrollar la lucha de clases ( y los sectores menos estúpidos de la clase política burguesa ) saben que este pulso contiene la amenaza de la huelga de masas ( que no tiene nada que ver con la “huelga general” preconizada por ciertos sindicatos y por los anarquistas ), si los estúpidos que gobiernan se encierran en su “lógica” irracional.

 

Y esta dinámica hacia la extensión del movimiento, hacia la huelga de masas, ha comenzado desde el inicio de la movilización de los estudiantes que han enviado por doquier, a los cuatro rincones del país, delegaciones masivas hacia los trabajadores de las empresas próximas a sus lugares de estudio. Ahí, se han enfrentado al “bloqueo” sindical: los obreros han estado encerrados en sus fábricas sin posibilidad de discutir con las delegaciones de los estudiantes. Los “pequeños sioux” de las facultades de París se han visto obligados a inventar algunos medios para superar el control y boicot sindical.

 

Para movilizar a los trabajadores, los estudiantes han hecho gala de su gran imaginación. Así, en Censier han fabricado una urna de cartón llamada “cajón de ideas”. En otras universidades ( como la de Jussieu en París ) se ha propuesto abordar a los viandantes por la calle para explicarles sin ningún tipo de agresividad las razones de su cólera. Han pedido a todos aquellos con los que han hablado si tenían ideas de cómo reforzar el movimiento puesto que “ todas las ideas deben tomarse en consideración para la lucha”. Gracias al respeto de los trabajadores que han encontrado o que han ido a expresarles su solidaridad, los estudiantes han podido recoger en sus “cajones de ideas” las mejores a poner en práctica. Gracias a esa puesta en común de las experiencias, han podido decidir lo que eran “buenas ideas” ( aquellas que han ido en el sentido de reforzar el movimiento ) y lo que eran “malas ideas” ( las que iban en el sentido de debilitarlos, de sabotearlos para dejarlos en manos de la represión, como hemos visto con la “ocupación de la Sorbona” ).

 

Los estudiantes de muchas facultades, en especial las más destacadas en el combate, han abierto sus Asambleas Generales, a los trabajadores asalariados y jubilados justamente para pedirles que les transmitieran sus experiencias en el mundo de trabajo. Han mostrado unas enormes ganas de aprender de las viejas generaciones. Y los “viejos” que han participado igualmente han querido aprender de los "jóvenes”. Mientras los “jóvenes” han ganado en madurez, los “viejos” han podido rejuvenecer. Ha sido esta osmosis, esta unión entre todas las generaciones de la clase obrera, la que ha dado un nuevo impulso al movimiento. ¡ La mayor fuerza de la lucha, las más bella victoria en este combate ha sido la existencia de la lucha!, ¡ la solidaridad y la unidad de la clase obrera, todos los sectores y todas las generaciones juntas!.

 

Y esta victoria no se ha ganado en el Parlamento, se ha ganado en los anfiteatros universitarios. Desgraciadamente, para ellos, los espías al servicio del Gobierno que han estado presentes en las Asambleas Generales no han comprendido nada. No han sido capaces de dar la más mínima idea al Señor Villepin. El trío infernal Villepin, Sarkozy, Chirac se han encontrando sin “ideas”. Y entonces, se han visto obligados a mostrar el verdadero rostro de la “Democracia” burguesa: la represión.

 

 

La violencia del Estado policial revela el “no futuro”  de la burguesía

 

 

El movimiento de los estudiantes en Francia va mucho más allá de una protesta contra el CPE. Como ha dijo un profesor de la Universidad de Paris-Tolbiac, en la manifestación del 7 de Marzo: “..el CPE no es sólo un ataque económico real y puntual. Es también un símbolo..”. Efectivamente, es el símbolo de la quiebra de la economía capitalista.

Además, es también una respuesta implícita a las “brabuconadas” policiales ( como las de otoño de 2.005 que provocaron la muerte “accidental” de dos jóvenes inocentes denunciados como “camorristas” por un “ciudadano” y perseguidos hasta su muerte a manos de la policía ). Colocando al frente del Ministerio del Interior a un pirómano ( Sarzkozy ), la burguesía francesa demuestra que no ha sido capaz de sacar todas las lecciones de su historia: ha olvidado que las “brabuconadas” policiales ( entre otras la muerte de Malik Oussékine en 1.986 ) pueden ser un factor de radicalización de las luchas obreras. Hoy día, la represión de los estudiantes de la Sorbona que únicamente querían poder desarrollar sus Asambleas Generales ( y no destruir libros como ha afirmado de forma mentirosa el rector Sr. Robien ), no puede más que reforzar la determinación de los estudiantes.

Toda la burguesía y sus “medios de comunicación” (en especial la televisión )a sus órdenes no han cesado, hora tras hora, de hacer publicidad engañosa para hacer pasar a los estudiantes como “delincuentes” ( la “escoria de la sociedad” utilizando los términos empleados por el gentelman Sarkozy al referirse a los jóvenes de las barriadas más pobres de Francia ).

Pero la mentira es demasiado burda y gruesa. La clase obrera no ha mordido el anzuelo de los “guiñoles de la información”. Sólo la violencia de la burguesía y su Estado “democrático” nos puede hacer recordar la violencia de los delincuentes. Un sistema que expulsa literalmente a la calle a millones de obreros, que se ven hundidos en la miseria tras más de cuarenta años de explotación asalariada, un sistema que hace reinar el “orden” y el “derecho” con la vara de palo. Y aún así, continuado con los oídos sordos, el señor Villepin ha hecho el siguiente chiste “..la dictadura te obliga siempre a cerrar la boca. La democracia te dejar hablar siempre...”.  Pero en realidad, el trío infernal Villepin/Sarkozy/Chirac ha hecho otra cosa. Ha respondido a los estudiantes “ ...quéjate siempre cerrando la boca...”.

Y para poder mantener el poder, estos Señores se benefician permanentemente de la “solidaridad” de los “medios de comunicación”, y sobre todo de su privilegiado instrumento de intoxicación ideológica, los “telediarios”. Lo que buscan las retorcidas imágenes de los “comunicadores”, no es ni más ni menos que la fascinación exhibicionista y morbosa de la violencia ciega, la manipulación de los hechos y, en suma, el pudrimiento de la conciencia. Pero cada vez que la televisión aumenta su dosis de mentiras y de necedad, sus cámaras y noticias dan más y más asco a la clase obrera ( e incluso al electorado de la Derecha ).

Justamente porque las nuevas generaciones de la clase obrera, y sus batallones más conscientes, tienen en sus manos las llaves y las claves del futuro, han rechazado y no han caído en las provocaciones del Estado policial ( y de sus fuerzas de encuadramiento sindical ). Han rechazado firmemente utilizar la violencia ciega y desesperada de la burguesía, de los jóvenes revoltosos de las barriadas  periféricas, de ciertos grupos “anarquistas” o “izquierdistas” exaltados.

 

Los jóvenes de la clase obrera que están a la vanguardia del movimiento de estudiantes son los únicos que pueden abrir una perspectiva a toda la sociedad. Esta perspectiva, la clase obrera puede desarrollarla únicamente si desarrolla una visión histórica, gracias a la confianza en sus propias fuerzas, gracias a la paciencia y también al buen humor (como decía Lenin ). Justamente porque la burguesía es una clase sin futuro histórico, la camarilla Villepin se ofusca y no puede utilizar más que la violencia ciega, el “no futuro” de los jóvenes revoltosos.

 

La determinación del Sr. Villepin de no ceder ante las demandas de los estudiantes ( la retirada del CPE ), revela una cosa más: la burguesía mundial no dejara su poder bajo la presión de las “urnas”. Para acabar con el capitalismo  y construir una verdadera comunidad humana mundial, la clase obrera se vera obligada, en el futuro, a defenderse también por la violencia contra la violencia del Estado capitalista y de todas las fuerzas de apoyo de sus aparatos represivos. Pero la violencia de clase de la clase obrera no tiene en absoluto nada que ver con los métodos terroristas o con la violencia de las revueltas de las barriadas de la periferia ( como quiere hacernos creer la propaganda de la burguesía para justificar el aumento del control policial, de la represión de los trabajadores, de los estudiantes y a buen seguro de los verdaderos militantes comunistas ).

 

 

La contraofensiva de la burguesía para sabotear y pudrir el movimiento

 

Para intentar imponer todos sus ataques económicos y policiales, la burguesía ha minado el terreno de la respuesta anti-CPE. De entrada ha intentado jugar la baza de las vacaciones escolares para intentar dispersar la cólera de los estudiantes. Pero los estudiantes no son párvulos, ni tampoco niños del coro ( si bien es cierto que algunos de ellos van aún a la Iglesia ). A pesar de esa primera maniobra han mantenido sus movilizaciones y las han reforzado tras las vacaciones. Evidentemente, los sindicatos han estado presentes desde el principio del movimiento y han hecho todo lo posible para hacer fracasar esta batalla.

 

Pero no habían previsto que podían ser desbordados en la mayor parte de las ciudades universitarias.

 

Por ejemplo, en París, más de un millar de estudiantes se reagruparon en las inmediaciones de la facultad de Paris 3-Cesnier para ir juntos a la manifestación. Los estudiantes se dieron cuenta de que los sindicatos, con la CGT a la cabeza, desplegaban sus pancartas para colocarse a la cabeza de la manifestación y encuadrar así todo lo que sucediera. Inmediatamente, los estudiantes dieron media vuelta y, utilizando diferentes medios de transporte ( y como no, la vitalidad y potencia de sus piernas ), dieron respuesta a esta acción sindical. Tomaron de hecho la cabeza de la manifestación y desplegaron las pancartas que contenían propuestas unitarias. De hecho, en primera línea de la manifestación no se cansaron de corear ideas y consigan unitarias: “Universitarios, estudiantes de Instituto, parados, trabajadores precarios, del sector público o privado, un mismo combate contra el desempleo y la precariedad”

La CGT fue ridiculizada. Se encontraba a la cola de los estudiantes con multitud de pancartas diferentes: “CGT de la metalurgia”, “CGT de los ferrocarriles”, “CGT del hospital de la Pitié Salpêtrière”, “CGT de la ciudad de Pantin”, “CGT de la Seine Saint Denis”, etc.. Tras cada una de las enormes pancartas rojas de la CGT, unos cuantos puñados de militantes desorientados. Para animar a sus tropas, los cuadros del partido estalinista “renovado” de Maurice Thorez ( partido que pedía tras la Segunda Guerra Mundial a los mineros y a los obreros de Renault en huelga que retomaran el trabajo ya que la “huelga es el arma de las multinacionales y los trust” ) lanzaron entonces consignas “radicales”. Intentaron silenciar la voz de los estudiantes con sus megáfonos. Los cuadros de la CGT y del Partido “comunista” FRANCES animaron a sus vasallos a cantar La Internacional. El viejo dinosaurio estalinista se ridiculizaba un poco más. Muchos manifestantes o viandantes que paseaban por la aceras se rieron a más no poder, pudiendo oírse comentarios del estilo: “ aquí están los guiñoles de la info”.

 

La misma tarde en la que tuvo lugar la manifestación, el líder de la CGT Bernadr Thibault dijo en la televisión : “ es cierto, nos enfrentamos algunos hechos desconocidos”. Los sindicatos se desenmascararon por sus propias maniobras.  Es lo que el Sr. de Robien no comprende cuando se “indigna” por los actos de vandalismo de la “estudiantes” de la Sorbona (exhibiendo algunos libros rasgados por los especialistas de la manipulación): “la revuelta de estudiantes la dirige una pequeña minoría”. El Sr. Robien se ha puesto al revés sus gafas de presbicia: efectivamente una “pequeña minoría” es quien dirige toda la sociedad, no el movimiento de estudiantes. Una minoría que no produce nada salvo explotación y represión contra la gran mayoría de la clase productiva.

 

Los sindicatos, con CGT y FO a la cabeza, no han asimilado el golpe que recibieron el 7 de marzo. De ahí que ciertos periodistas, al menos los más inteligentes, han declarado en la TV: “a los sindicatos los han humillado”. Humillados también el 14 de Marzo por las manifestaciones espontáneas de los estudiantes en las calles de París. Los sindicatos incapaces de refrenar su cólera contra quien les había “humillado”, contra los trabajadores que testimoniaban su solidaridad activa con los estudiantes y se sumaban a la manifestación del 16 de Marzo, acaban por mostrar abiertamente ante las cámaras su complejidad con las tropas del Sr. Sarkozy. En París, el “servicio de orden” de la CGT (ligada al partido estalinista) y de FO (fundada con el apoyo de la CIA tras la segunda guerra mundial) que estaba la cabeza de la manifestación, mano a mano con la policía, oportunamente se relajó al final de la manifestación para dejar hacer a los pequeños “kamikazes” infiltrados que se precipitaron hacia la Sorbona para jugar al gato y el ratón con la policía. Todo aquel que estaba en primera fila pudo ver que el “servicio de orden” de los sindicatos CGT/FO sirvió en bandeja a los Villepin/Sarkozy desatar de nuevo los golpes y la represión.

 

Las incesantes imágenes de enfrentamientos violentos en esa manifestación tienen un claro objetivo: sembrar el miedo ante la manifestación del 18 de Marzo. Muchos de los trabajadores y estudiantes que quieren participar en 18 tienen miedo a hacerlo por los actos violentos.

 

Los presentadores del telediario anuncian la buena nueva a sus telespectadores: “el movimiento se está pudriendo” (según los telediarios de la tarde del día 16).

 

Quien quiere “pudrir el movimiento” son las fuerzas sindicales de encuadramiento cómplices de Sarkozy. Y la clase obrera empieza a verlo. Tras sus discursos “radicales” e hipócritas, lo que quieren los sindicatos, es salvar al Gobierno. ¡Por el momento, han fracasado!.

 

El partido estalinista y su CGT siguen conservando su lugar en el gran panteón del Parque Jurásico (junto a los brontosaurios de la UMP, derecha). Si los sindicatos hasta el momento no han podido jugar su papel de bomberos sociales, es porque los pirómanos Sarkozy/Villepin han quemado sus banderas el 16 de Marzo.

 

Los trabajadores han apoyado a los estudiantes en lucha  porque han visto que los sindicatos han apoyado, en las empresas, el silencio de los “medios de comunicación” sobre las asambleas generales de los estudiantes.

 

Tras la manifestación del 7 de Marzo los sindicatos han hecho todo tipo de contorsiones y maniobras para paralizar a los trabajadores asalariados. Han hecho todo tipo de maniobras para dividir, y para desviar la cólera de la clase obrera. Han intentado sabotear el movimiento de estudiantes. Han hecho su discurso más radical, y “exigen” con notable retraso la retirada del CPE como previo a la apertura de cualquier negociación (en realidad no han dejado de maniobrar a espaldas de la clase obrera desde el “principio de la negociación”). Han utilizado la amenaza de “huelga general” para hacer que el Gobierno se “doblegase”. En resumen ha aparecido abiertamente, a las claras, que no querían que los trabajadores se movilizaran en solidaridad con los estudiantes. Con la espalda contra la pared han acabado por sacarse de la manga “el as de picas”: utilizando a algunos jóvenes excitados para desencadenar aún más violencia.

 

La única salida a esta crisis política de la burguesía francesa es remozar la vieja fachada del estado republicano. Y la Izquierda Parlamentaria ha servido este regalo en bandeja de plata al Sr. Villepin: PS/PC/Verdes han presentado conjuntamente, ante el Consejo Constitucional, sus “recursos” contra el CPE. Finalmente puede ser que este golpe de mano del PS permita que Gobierno salga del callejón sin salida retirando el CPE, a demanda de “los 12 sabios”: así podrá hacer suya la fórmula de Raffarin “no es la calle quien gobierna” añadiendo “son los 12 sabios retirados del Consejo Constitucional”.

 

 

La mayor victoria es la lucha.

 

 

Queriendo “limpiar con cañones de agua” a los estudiantes de la Sorbona (y a sus camaradas que fueron a llevarles comida) el Sr. Sarkozy ha abierto la Caja de Pándora. En esta caja “con ideas negras” el Gobierno Villepin/Sarkozy ha saco a los “falsos amigos” de la clase obrera, los sindicatos. El proletariado mundial debe darle las gracias a la burguesía francesa. Agitando el fantasma de Le Pain en las ultimas elecciones presidenciales, la clase dominante tricolor ha conseguido colocar al frente del Gobierno a la derecha más estúpida del mundo. ¡ Una derecha que aplica un política de “república bananera”!.

 

Sean cuales sean los escenarios que nos depare el fin del movimiento, esta lucha de toda la clase obrera es ya una victoria. Gracias a las nuevas generaciones la clase obrera ha conseguido romper el “bloqueo” de la solidaridad desarrollado por los sindicatos. Todos los sectores de la clase obrera, y especialmente sus nuevas generaciones, han vivido una rica experiencia que va a dejar marcas muy profundas en su conciencia.

Esta experiencia pertenece al proletariado mundial. A pesar de la desinformación y el silencio de los “medios de comunicación oficiales”, los medios “alternativos”, algunas cámaras “salvajes”, algunas radios “libres”, y sobre todo la prensa de los revolucionarios, van a permitir a los proletarios del mundo entero apropiarse de esta experiencia. Esta lucha es un episodio más de la lucha de la clase obrera mundial. Se inscribe en la continuidad de toda una serie de luchas que se desarrollan en la mayor parte de países industrializados desde el 2003, luchas que confirman que la clase obrera ha superado el fuerte retroceso que siguió a todas las campañas desencadenadas por la burguesía inmediatamente después del hundimiento del bloque del Esta en 1989. Una de las características esenciales de estas luchas, es el resurgimiento de la solidaridad entre los trabajadores. Tanto es así que en dos de los piases más importantes del mundo capitalista, los USA y GB, ha sido la solidaridad lo que ha estado en el origen y en el centro de recientes luchas obreras. En los transportes de Nueva York, justo antes de las Navidades de 2005, los trabajadores se pusieron en huelga no por sus intereses inmediatos, sino para intentar que los jóvenes trabajadores cobraran en el futuro las jubilaciones que ellos puedan tener en el momento de retirarse. Del mismo modo, la huelga de los mozos de maletas que bloqueó durante varios días el aeropuerto de Heathrow en Londres, en Agosto de 2005, se desarrolló en solidaridad con los trabajadores del sector de la restauración, víctimas de un ataque brutal por parte de su patrón, Gate Gourmet.

Estas huelgas especialmente significativas se inscriben en una tendencia al desarrollo de las luchas que no ha dejado de confirmarse desde el 2003 con el movimiento por la defensa de las pensiones en Francia y con las manifestaciones más importantes desde la Segunda Guerra Mundial en Austria. Tendencia que se ha expresado particularmente en 2004 en Alemania con las luchas en el sector del automóvil (especialmente en Daimler-Chrysler y Opel), que ante la amenaza de despidos planteó claramente la cuestión de la solidaridad entre los obreros. Una tendencia que se ha confirmado nuevamente en España, en Diciembre de 2005, en la empresa SEAT de Barcelona en la que los obreros han desarrollado por un tiempo su lucha fuera y contra los sindicatos que había firmado a sus espaldas “acuerdos de vergüenza” que preveían el despidos de 600 de sus camaradas.

El movimiento de los estudiantes en Francia pertenece, sin ningún tipo de dudas, a una lucha que se desarrolla a escala histórica y cuya salida final permitirá a la especie humana salir del callejón sin salida de la barbarie capitalista. Las jóvenes generaciones, que han desarrollado su lucha en un terreno de clase abren aun más las puertas del futuro. Debemos confiar en ellos: en todos los países, van a seguir luchando por conseguir un mundo nuevo, libre de la concurrencia, del interés, del beneficio, de la explotación, y de la miseria y de un caos sangrante.

El camino que lleva a la destrucción del capitalismo es, evidentemente, aún muy largo y está lleno de peligros y trampas de todo tipo, pero hemos empezado a recorrerlo.

 

 

Corriente Comunista Internacional ( 17 Marzo 2006 ).

 

 

Suplemento a Revolution Internacionale número de Marzo, publicación de la CCI en Francia, distribuido en las manifestaciones del 18 de Marzo en toda Francia.