'Círculo de Comunistas Internacionalistas' (Argentina): ¿Qué es y qué función cumple?

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  ¿Impostura o realidad?

Cuando aparece un nuevo grupo (o cuando realiza un cambio importante de posiciones) es necesario analizar de donde viene, con qué ha roto y hacia donde se propone ir. Es una mínima cuestión de responsabilidad pues no podemos dar cancha a cualquier recién llegado. Este rigor es aún más imprescindible ante un grupo cuyos primeros pasos consisten en atacar brutalmente a la CCI a través de 2 declaraciones[1]: una repartida por la FICCI el 2 de octubre en la Reunión Pública del BIPR en París y otra, cuya fecha es el 12-10-04, que ha sido publicitada en las Web de la FICCI y del BIPR[2].

Conforme a un viejo principio del marxismo –enunciado ya en La Ideología Alemana- no vamos a partir de lo que este Círculo dice ser sino de lo que es realmente, conforme a sus posiciones y, sobre todo, a sus actos.

Hacia fines de septiembre, el Círculo apareció como de la nada lanzando una nueva publicación –REVOLUCION COMUNISTA nº 1 (Segunda Época) y un documento de “Perspectivas del proletariado en Argentina y en las naciones periféricas para el presente periodo” -. Esta actitud choca frontalmente con lo que ha sido siempre la tradición del movimiento obrero, lo que pusimos de relieve en el primero de los documentos antes citados: « Hoy un grupo, aparentemente nacido de la nada, que no explica en ningún momento su relación con el NCI, se proclama como el “NCI segunda época” rechazando las posiciones del NCI que a continuación publicamos. Tal fenómeno consideremos que requiere cuanto menos una profunda explicación política por parte de ese nuevo “Circulo” (se presenta en Internet como “Circulo de comunistas internacionalista”) cosa que hasta el presente no ha hecho».

¡Sorprendentemente un día después de hacer esta denuncia, en la Web del “Círculo” aparecía una breve declaración titulada «¿Quiénes somos?», llena de errores gramaticales y redaccionales que denotan su realización apresurada, donde se afirma: « El Círculo de Comunistas Internacionalistas es un grupo de militantes revolucionarios provenientes de Argentina, que se constituye luego de un largo proceso de debate y de decantación primeramente como Núcleo Comunista Internacional, y luego en Círculo de Comunistas internacionalistas, este cambio de nombre se debió porque comenzó en el interior de este grupo una nueva fase de su desarrollo que estaba basada en la perspectiva de la construcción a través del reagrupamiento revolucionario del PARTIDO COMUNISTA MUNDIAL, y de reapropiación absoluta del programa comunista »[3].

Estas frases tan ampulosas como evasivas siguen sin aclarar nada sobre los orígenes del Círculo, aunque parecen indicar que procedería del Núcleo Comunista Internacional. Se impone pues ver si entre uno y otro hay algún vínculo de continuidad. Dicho de otra forma: ¿el nuevo “Círculo” supone realmente una “nueva fase de desarrollo” del NCI o, por el contrario, supone una ruptura con este grupo y un ataque a todo lo que ha aportado?

La verdad del “Círculo” se demuestra en su práctica

El programa de las organizaciones comunistas no se limita a un conjunto de posiciones políticas sobre la guerra, los sindicatos, la crisis etc. Incluye también y de forma preponderante, una conducta basada en los principios de la moral proletaria[4] y un funcionamiento acorde con los principios de unidad, solidaridad y confianza que no solo permiten la actividad organizada de los militantes comunistas sino que constituyen las bases de la futura sociedad.

Un examen de algunos de los actos iniciales del “Círculo” pone en evidencia una conducta que fácilmente se puede encuadrar en las “metodologías nauseabundas” que dicho “Círculo” quiere atribuir a la CCI.

El “Círculo” ha surgido en el escenario internacional de la Izquierda Comunista bajo el manto protector de la FICCI que lo introdujo en sociedad repartiendo la ya mencionada declaración del 2 de octubre donde aquel se retracta de la condena que el NCI había hecho de la FICCI y se dedica a llenar de calumnias a la CCI.

Este bautismo constituye un testimonio elocuente de la catadura moral del recién nacido que da sus primeros pasos de la mano de un grupúsculo cuya base de fundación es la delación, el robo y la calumnia[5].

Esta catadura podemos comprobarla en la “metodología” con la que dicho “pequeño grupo” –por emplear una de sus frases preferidas - justifica un cambio tan grave como es el de blanquear la conducta de un grupo al que unos meses antes,  con “conocimiento a través de la lectura de las publicaciones, tanto de la CCI, como de la Fracción Interna de la CCI” , consideraba con una conducta “extraña a la clase obrera y a la Izquierda Comunista”, para tratarlo ahora de “camaradas” y lanzarse a una colaboración entusiasta con él[6]. Esta actitud revela una desenvoltura que nada bueno puede augurar a los militantes proletarios que saben pertinentemente que sólo puede construirse algo positivo desde la lealtad, la sinceridad y la transparencia más plenas.

Las propias relaciones del “Círculo” con la FICCI plantean dudas inquietantes. Obra en nuestras manos un mail procedente del Círculo en el cual se dirige a la FICCI afirmando lo siguiente: « ESTIMADOS CDAS: Ante la información que dimos cuenta a uds en un mail anterior, y consultados los camaradas se decidió y se consignó que uno de ellos redactara un repudio no solo a la declaración de mayo de 2004 del NCI, sino también que se procediera hacer una DECLARACION solidarizándonos con la FICCI, tiene fecha del 2-10-04, porque supuestamente será ubicada en el sitio web de la CCi en estos días, no sabemos la razón porque nos informaron esto aun. ASIMISMO AUTORIZAMOS SU DIFUSION SI LO CONSDIERAN CONVENIENTE O UTIL A TODO EL MPP Y MILITANTES COMUNISTAS ».

De este mail se deduce la existencia de contactos precedentes entre el “Círculo” y la FICCI antes del 2 de octubre, fecha de esa declaración de “repudio”. Esto pone de relieve el dudoso comportamiento de alguien que había participado en la condena a la FICCI como grupo “ajeno al proletariado y la Izquierda Comunista” y, sin embargo, colabora con ella como si tal cosa.

El autor de las declaraciones tiene un olfato de geometría variable. Cree percibir “metodologías nauseabundas” en la CCI y sin embargo no huele nada en las mentiras nauseabundas de la presentación que hace la FICCI de su Declaración del 2-10-04:

1º: «La más reciente (a finales de septiembre) de sus extravagancias [se refiere a la CCI] es la publicación, en su prensa y su sitio Web, de una toma de posición donde se nos denuncia, fechada 22 de mayo pasado, que manifiestamente le han sonsacado, mediante la artimaña y el chantaje, a los militantes del NCI de Argentina»

Salvo que sufra una amnesia selectiva, el impulsor del “Círculo” sabrá muy bien que no hubo ninguna artimaña o chantaje por nuestra parte.

2º: «es conveniente subrayar que fue verdaderamente "en la precipitación" -según los propios términos de los camaradas del Círculo- que el NCI adoptó aquél texto. Es decir, bajo la presión e incluso el dictado -como lo prueba la redacción- de la delegación de la "CCI" enviada ante los camaradas argentinos».

En este pasaje hay casi tantas mentiras como palabras. ¿Precipitación? El NCI conocía a la FICCI desde finales de 2003 y para informarse sobre sus “argumentos” contra la CCI le bastaba con pedirle sus boletines (la FICCI los envía por todas partes, incluido a aquellos que no quieren recibirlos). Por otro lado, el 22 de mayo no había ninguna delegación de la CCI en Argentina. Finalmente, nadie dictó nada a los miembros del NCI. Esta mentira encierra además una ofensa a la capacidad e independencia de criterio de estos compañeros.

3º: « En fin, la voluntad de indecente manipulación y de chantaje hacia los camaradas argentinos se muestra claramente en el último punto del texto, el punto 14, que se les ha hecho votar: "Autorizar a la CCI, si lo estima conveniente, la publicación del presente texto, con el fin que considere pertinente" ¿No es esto un cheque en blanco, un vale pagadero a futuro, con miras a arrinconar a los camaradas para siempre?»

Ese punto 14 fue introducido voluntariamente por el NCI sin que mediara ninguna petición ni explícita ni implícita por nuestra parte.

Esta colección de mentiras muestra al NCI como grupo poco responsable que se deja influir y engañar fácilmente. Sí fuera cierta la pretensión del “Círculo” de constituir un “nuevo desarrollo” del NCI denunciaría con indignación estos embustes. Mucho nos tememos que su respuesta será un embarazoso silencio o quizá una nueva de lluvia de ataques contra la CCI, dotados de “toda una policromía de adjetivos calificativos” (por emplear una de sus plásticas expresiones).

El bluff del “Círculo”

En nuestro documento Círculo de Comunistas Internacionalista, de nuevo otra extraña aparición preguntábamos: « ¿Quizá porque ese “pequeño núcleo” va a sacar ahora una... tercera “Declaración” en la que, finalmente, nos desvele la verdad? O –añadíamos en una nota- dará lugar, como es la práctica habitual de la FICCI, a toneladas de jabón hacia el BIPR que ha publicado su llamamiento»

Las dos previsiones que aquí apuntamos se están cumpliendo. Veremos después como el “Círculo” rivaliza con la FICCI en los esfuerzos por darle jabón al BIPR. Sin embargo, una pequeña parte de la verdad sobre el “Círculo” empieza a revelarse. Desde luego no toda pues en nuestro documento la verdad que esperábamos era que nos explicara el contenido “delictivo” de las llamadas telefónicas que hicimos a miembros del NCI («Además, lo más ‘extraño’ de esa nueva “Declaración” es que para demostrar el carácter “nauseabundo” del método de la CCI no dicen ni una sola palabra sobre el contenido de esas llamadas telefónicas.»). Sobre esto el autor de la Declaración del 21-10-04 continua guardando silencio pese a que ello hubiera sido el único medio de probar el carácter “nauseabundo” de los métodos de la CCI. Este silencio puede deberse a que si nuestro Webmaster hubiera revelado su contenido no habría podido pretender con un mínimo de credibilidad que “dichos  telefonemas no tenían ninguna intención inocente, sino la artera  intencionalidad  de  destruir a este  pequeño núcleo, o caso contrario a sus militantes en  forma individual , generando  desconfianzas  mutuas o sembrando  las semillas de la división entre las filas de  este  pequeño grupo”. Cabe sin embargo otra hipótesis, nuestro indignado Webmaster no conoce el contenido de dichas llamadas telefónicas. No obstante, para su imaginación enferma estas llamadas no pueden tener otro sentido que destruir “el pequeño grupo basado en Argentina”. Sí es así, estaríamos ante un caso de paranoia.

La parte de la verdad que aparece es sobre qué es realmente el “Círculo”. Cuando se sigue la Web del “Círculo” se observa un activismo desenfrenado. Un tráfico de textos y declaraciones que aparecen y desaparecen nos muestran una notable agitación. Esta impresión es plásticamente reforzada por una proliferación de hoces y martillos centelleantes que recuerdan las luces de los árboles de Navidad[7]. Una “Biblioteca de Autores Comunistas” con 4 o 5 textos colgados se presenta como un atractivo seductor. Sin embargo, junto al enlace de la Biblioteca aparece la “sorpresa”: otro enlace, disimulado en una etiqueta “New” que lleva como tal varios días[8] nos conduce a una página llamada “Argentina Roja” donde aparece la “Escuela Nacional de Cuadros del Partido Comunista de Argentina”, fotos del Ché Guevara y podemos encontrar textos de Mao, Stalin etc. y, en medio de estas edificantes compañías, se encuentra el “Círculo” que se ha hecho un hueco en ese medio estalinista con el pretexto de ser una «Pagina la cual contiene un Archivo de Autores Comunistas» (sic)[9].

¿Con qué objetivo se ha realizado este comadreo diplomático con el estalinismo, uno de los más feroces enemigos del proletariado[10]? Es difícil saberlo, quizá en una de sus prolíficas declaraciones, el Webmaster del “círculo” aporte una explicación. Sin embargo, podemos apuntar una: se quiere aparentar una vida inexistente.

En el mismo sentido, las diferentes declaraciones pretenden dar a entender que los compañeros del antiguo NCI apoyarían sin reservas los nuevos aires del “pequeño círculo”. Se insiste hasta la nausea en que todas las decisiones se toman “colectivamente”. Esta obsesión enfermiza por demostrar el carácter “colectivo” del “Círculo” lleva a su autor a cómicas redundancias. Veamos algunas perlas.

«Es así,  que estando  alertados  de dicha metodología nauseabunda por  parte de la actual dirección de la CCI, los militantes del Círculo de Comunistas Internacionalistas  denunciamos a la CCI por decisión  unánime de cada  uno de  los militantes que  integran  este pequeño núcleo»

¡Los militantes denuncian a la CCI por decisión unánime de los militantes!  Es evidente que cada militante es unánime consigo mismo y cada militante decide por decisión unánime de cada militante. ¿No será que tal proliferación de “militantes unánimes” solo existe en la “unánime” imaginación del autor?

Unos párrafos más adelante nos enteramos que « Es por ello  que  unánimente (sic) a instancias de los camaradas  que fueron  llamados  telefónicamente   por la CCI para que fueran el  germen de la desconfianza  y la destrucción de  este pequeño  grupo   proponen al conjunto de  los miembros del CIRCULO DE COMUNISTAS INTERNACIONALISTAS  el  total  rechazo a   la metodología  política de la CCI».

¿Cómo es que ahora “unánimemente”, o sea, el conjunto de camaradas, propone al conjunto de camaradas el rechazo de la metodología de la CCI? ¿No se había decidido unánimemente por unánime decisión de los unánimes militantes denunciar “la metodología nauseabunda” de la CCI? De dos cosas una: o en el “Círculo” existe un barullo de decisiones unánimes de considerables proporciones o el calenturiento autor se ha embarullado en su imaginación.

Dicha imaginación es bastante fértil pues resulta que el “Círculo” además de militantes “unánimes” cuenta con “estrechos contactos”: «Por  mal que le  pese  a  la CCI, las declaraciones del  2/10/04, y del  12/04/04   no fueron  un producto  individual, sino  colectivo,  incluso más  luego de la  primera  declaración  consultada la misma  con  nuestros más  estrechos contactos, podemos decir que los  mismos manifestaron   un repudio a la actitud y accionar de la CCI en la  Reunión  Pública de París»

La avaricia rompe el saco. En su afán de “demostrar” lo “colectivo” que es el “Círculo” nuestro autor se ha puesto sencillamente en ridículo: además de tener “militantes unánimes”, el “Círculo” contaría con “estrechos contactos” a los que la “consulta” de una Declaración cuyo contenido es repudiar la condena del NCI a la FICCI, llevaría a “repudiar la actitud y el accionar de la CCI” ¡en la Reunión Pública de París sobre la que no se habla para nada en la declaración entre otras cosas por que se escribió antes de dicha reunión!

El refrán dice «Dime de qué presumes y te diré de qué careces». Tanto empeño en mostrar el carácter “colectivo” y “unánime” del “círculo” esconde con toda probabilidad la cruda realidad de que el “Círculo” es un bluff, detrás de él no hay nada más que la imaginación desbocada y el desbocado activismo del autor y Webmaster[11].

Que este individuo se obstine en engañar al mundo –e incluso en engañarse a sí mismo- sobre la “unánime colectividad” del “círculo”, no nos haría perder el tiempo pues hay muchos locos que se creen Napoleón y no vamos a convencerlos de su error. Ahora bien, el problema está en que sus febriles agitaciones tienen como objetivo llenarnos de calumnias y, por otra parte, se basan en una impostura: arrogarse la “continuidad” del NCI cuya aportación al proletariado argentino e internacional no puede perderse.

El ataque del “Círculo” a la contribución del NCI

En una reciente carta al NCI hacíamos balance de su contribución subrayando como aportes: «- rechazar, junto con la CCI, la peligrosa mistificación de las revueltas interclasistas defendiendo la lucha genuina del proletariado, poniendo en evidencia la inconsistencia y el peligro de los análisis del BIPR sobre dicha cuestión;

- defender el papel decisivo del proletariado de los países centrales del capitalismo contra las mistificaciones anti-“eurocentristas” del GCI;

- poner al desnudo la mistificación del “movimiento piquetero”;

- condenar con energía el sucio trabajo de la pretendida FICCI que existe únicamente para desacreditar a la organización más coherente de la Izquierda Comunista, en beneficio de la clase dominante».

Junto a esas aportaciones debemos destacar la defensa de análisis como la decadencia y la descomposición del capitalismo, la irracionalidad de la guerra imperialista etc.

¿Qué nos ofrece el “Círculo”, supuesto continuador del NCI?

Analizando el barullo de textos aparecidos en la Web se pueden percibir dos líneas contradictorias que coexisten tranquilamente.

Por un lado, posiblemente como guiño a los nuevos aliados de la Web estalinista “Argentina Roja”, en la declaración ¿Quiénes somos? encontramos posiciones de una peligrosa ambigüedad política: nos habla de “capitalismo monopolista” una fase ya muy remota del capitalismo que constituye el análisis preferido de los autores estalinistas. Propone la vaguedad de « la socialización de la industria, los servicios y la planificación de base de la producción y de la riqueza colectiva», frase deliberadamente ambigua que puede abrir la puerta a cualquier política o programa de capitalismo de Estado (el cual es ignorado como cuestión central al igual que la denuncia de los regímenes estalinistas). Los partidos estalinistas, trotskistas «no son más que órganos de dominación que intenta mantener la lucha de clases dentro de los ámbitos institucionales». El término “ámbitos institucionales” es lo suficientemente elástico para indicar cualquier cosa pero lo significativo es lo que oculta semejante análisis: donde esos organismos son más eficaces es precisamente en plantear objetivos capitalistas mediante luchas y movimientos “radicales fuera de los ámbitos institucionales”.

Junto a esta línea de flirteo con el estalinismo, se abre la puerta a posiciones que caben dentro del campo político proletario pero que constituyen una regresión respecto a las posiciones defendidas por el NCI.

Ni en REVOLUCION COMUNISTA 1 (Segunda Época) ni en un documento titulado «Perspectivas para el proletariado en Argentina y en las naciones periféricas para el presente periodo» se citan dos análisis capitales que habían sido el punto fuerte del NCI: la denuncia de las revueltas de diciembre 2001 y del movimiento piquetero. ¿Qué “perspectivas” se pueden ofrecer al proletariado argentino ocultando estos dos análisis?

Del mismo modo, se echa un tupido velo sobre dos posiciones plenamente coherentes con el marxismo y que el NCI había defendido con convicción, particularmente en polémicas con otros grupos del medio revolucionario: la decadencia y la descomposición del capitalismo. Este marco de análisis es reemplazado por otro muy peligroso que es el de ¡la globalización del capitalismo!, un análisis muy de moda en los medios burgueses tanto en los oficiales como en los “radicales” de la altermundialización[12].

Los “desacuerdos políticos” del “Círculo”

Todos estos cambios de posición han aparecido de repente sin ningún debate ni desacuerdo político expresado previamente. Por eso no deja de extrañarnos que el “pequeño grupo radicado en Argentina” nos acuse en su segunda Declaración que «todo aquel que no acuerde en sus líneas políticas fundamentales, o que resuelva romper con dicho grupo por desacuerdos políticos, o no se avienen a aceptar las calificaciones absurdas contra otros grupos y/o camaradas de la izquierda comunista, merece ser destruido y no existir jamás»

No vamos a gastar teclado para rebatir esa calumnia. Los que conocen nuestra actitud y nuestra trayectoria pueden desmentirla fácilmente. Pero en el caso del “Círculo” hay algo que falla: para que este nuevo David enfrentado al Goliat CCI, tuviera el honor de ser perseguido «por una Corriente reconocida internacionalmente que ataca a un pequeño grupo», ¡debería comenzar por plantearle de forma clara y valiente sus desacuerdos! Sin embargo, la realidad es que:

·      El NCI enviaba regularmente artículos a nuestra prensa que publicábamos con gran alegría apreciando la validez de sus contribuciones, mientras que el “nuevo” REVOLUCION COMUNISTA Segunda Época nos ha sido cuidadosamente ocultado de tal forma que nos hemos enterado de su existencia al descubrir en los enlaces del BIPR un “Colectivo Comunista Internacionalista” que ha resultado ser el famoso y “pequeño” círculo.

·      Del mismo modo, la Declaración del 2 de octubre se ha autorizado «SU DIFUSION SI LO CONSDIERAN CONVENIENTE O UTIL A TODO EL MPP Y MILITANTES COMUNISTAS»,… ¡excepto la CCI a la que jamás se ha enviado!

·      Lo mismo cabe decir de la Declaración fechada el 12-10

 El “pequeño círculo” pone la venda antes de la herida. Primero nos acusa de “perseguir a aquellos que se atreven a expresarnos desacuerdos políticos”… pero se le olvida tener el “atrevimiento” de expresarnos claramente sus desacuerdos políticos.

En su tercera declaración, el “Círculo” desarrolla una acusación complementaria: otro de nuestros terroríficos pecados sería el de intentar destruir el reagrupamiento internacional de los revolucionarios y particularmente los esfuerzos del BIPR: «los recientes ataques llevados a cabo por parte de la CCI contra el Buró  Internacional por un Partido  Revolucionario, motivada por la Reunión  Pública que desarrollo   en  París el  2 de octubre de  2004, y en el  cual  tomó activa  participación, en dicha  reunión,  la Fracción Interna de la CCI». Acusa a la CCI de utilizar “toda clase de ardides” contra la Reunión Pública en París del BIPR.

Hemos consultado la Web del BIPR para encontrar información sobre esos repudiables ardides y lo que dice una breve reseña publicada en italiano es que hubo una presencia masiva de militantes y simpatizantes de la CCI que protagonizaron “numerosas intervenciones”[13].

¿Acudir ampliamente a una Reunión Pública de un grupo proletario es un “ardid”? ¿Realizar numerosas intervenciones constituye un “ataque”? ¿Animar a nuestros simpatizantes a que acudan sería una “maniobra”? Es posible que para el calenturiento autor de las Declaraciones, tratar de aportar claridad sea una “agresión” y una “maniobra”. Lo decimos por la llamativa reacción que ha tenido ante la publicación de artículos del NCI en nuestra prensa: «La CCI  ha realizado  una sistemática campaña contra este  pequeño grupo, sea  comenzando  a  editar  viejos artículos  en su  prensas  territoriales, como el  caso de  World  Revolution de G.B sobre las  luchas de los hospitales  municipales, o  por parte  de Acción Proletaria, y  Revolución  Internacional de Francia, con los  recientes  suplementos editados, y que se hallan en su sitio  Web».

¡De modo que dar a conocer al proletariado internacional contribuciones producidas dentro de su fracción en Argentina (denuncia del movimiento piquetero, huelga de hospitales de Buenos Aires, denuncia de la FICCI, denuncia del engaño de la seguridad ciudadana etc.) formarían parte de una “sistemática campaña”!

En la Web del antiguo NCI ha habido toda una serie de extrañas desapariciones. ¡Dos enlaces, uno sobre la decadencia y otro mostrando el carácter interclasista de las revueltas de diciembre 2001, han sido borrados y no conducen a ninguna parte! Los enlaces vacíos en Internet recuerdan los huecos de las fotos correspondientes a los viejos bolcheviques eliminados por Stalin.

Esta nueva maniobra nos permite entender mejor el enfado por la publicación de artículos del NCI. Nuestro Webmaster debe considerar el NCI como su “propiedad privada” lo que le otorgaría bula para quitar todo lo que le venga en gana y le llevaría a protestar por que otros publiquen sin su copyright.

Existe un motivo suplementario para las iras de nuestro autor. Los textos del NCI contradicen radicalmente las nuevas posiciones que ahora defiende el “Círculo” que se pretende “desarrollo superior” del NCI. Resulta muy embarazoso para nuestro Webmaster que le recuerden lo que defendía hace unos pocos meses.

Las actitudes de este individuo denotan un universo mental podrido y ajeno al proletariado: las posiciones y análisis políticos no las ve como una expresión del proletariado sino como su propiedad privada; los cambios de posición no los adopta en función de una convicción sino según un cálculo de conveniencias.

Ya hemos visto antes que el cambio de posiciones políticas tiene dos direcciones incoherentes entre si: uno de seducción hacia el estalinismo, otro de seducción hacia el BIPR. ¡Ya se aclarará el Webmaster con qué carta se queda o si prefiere “unánimemente” mantener las dos!

En lo que se refiere a la aproximación hacia el BIPR,  esta imita servilmente la “metodología” de la FICCI de echar toneladas de vaselina sobre la piel del BIPR. El Webmaster extiende una pomada balsámica sobre las heridas causadas por los espantosos ardides de la CCI en el cuerpo del BIPR perpetrados en la Reunión Pública de París, unas heridas que, como hemos visto antes, el propio BIPR desconoce…

Debemos precisar que, en contra de la falsa acusación del Webmaster, para nosotros “no merece ser destruido” el compañero o grupo de compañeros que, por convicción y sobre la base de una argumentación más o menos desarrollada, se acerca a las posiciones del BIPR. Sí esta evolución se produce con ese método nos parece que se puede desarrollar un debate que lleve a la clarificación.

Totalmente diferente es un cambio de posición arbitrario ajeno totalmente a la convicción que se acompaña con maniobras de aproximación a los estalinistas, la alianza con la FICCI, una rociada de insultos a la CCI y la pretensión de destruir la contribución del NCI. Esa “metodología” es ajena y antagónica al método proletario.

Nuestro autor y Webmaster proclama en su tercera declaración que «la esencia del NCI permanece inalterable». Vamos a dejarle el frasco de las esencias “inalterables” y “unánimes”, lo va necesitar para paliar un poco el olor fétido que despiden sus “metodologías”. Nosotros nos dedicamos a defender las adquisiciones positivas del NCI y a discutir con todos los compañeros interesados en avanzar hacia la clarificación.

Corriente Comunista Internacional 27-10-04

[1] Hay una tercera declaración a la que haremos referencia en este documento titulada Respuesta al Suplemento Revolución Internacional de Francia fechado el 21-10-04.

[2] En sendos documentos que aparecen en nuestra Web (tanto en francés como en español) hemos desenmascarado las calumnias y falsedades de ambas declaraciones. Ver Círculo de Comunistas Internacionalistas: una extraña aparición (en español dentro de la Toma de Posición de militantes de Argentina contra la FICCI) y Círculo de Comunistas Internacionalista, de nuevo otra extraña aparición

[3] El autor del tercer documento del “Círculo” pretende “demostrar” que este no surge de la nada pues el documento ¿Quiénes somos? lo “probaría”.  Este individuo quiere reírse del mundo: el texto ¿Quiénes somos? se colgó en la Web al día siguiente de nuestra denuncia. El mismo procedimiento de “apariciones milagrosas” cual nueva Virgen de Fátima se repite frente a otra denuncia nuestra: a fecha 16-10-04 las 2 declaraciones del “Círculo” ¡no aparecían en su propia Web! Dos días después fueron apresuradamente colgadas. En su tercera declaración, el “Círculo” aduce que la CCI: «Asimismo  intenta falsamente endilgar  o sembrar  dudas que  se busca  “ocultar” las declaraciones  de repudio. Pues  bien la respuesta esta a las  claras,  esta incluidas en el sitio  web del Círculo en la sección declaraciones».  ¡Lo que se ve “a las claras” es la desfachatez del autor que pretende que algo colgado dos días después de nuestra denuncia estaba allí desde el principio de los siglos!

[4] La importancia  que el movimiento obrero ha acordado siempre a las cuestiones morales la podemos ver por ejemplo en el combativo libro de Trotski Su moral y la nuestra.

[5] En su tercera declaración, el “Círculo” pretende que la FECCI, el GCI y la FICCI «poseen el común denominador de mantener diferencias políticas con la CCI». Responderemos con lo que decía el NCI hace 4 meses sobre las pretendidas “diferencias políticas” de la FICCI: ««la  fracción interna a pesar  de sus malabarismos  de   “crear” diferencias  con la CCI, es solamente  un conjunto de  personas agrupadas con un solo  objetivo fundamental,  destruir  a dicha organización con una serie de  argumentaciones  que  no ha podido   ni comprobar, ni  demostrar en modo  alguno».

[6] Remitimos al lector al análisis que hacemos de dichas justificaciones en “Círculo Comunista Internacionalista: una extraña aparición” en francés y en español.

[7] Es posible que estos “efectos especiales” impresionen a aquellos que creen en Papá Noel o en los Reyes Magos. Los militantes de la CCI ha tiempo que dejamos de creer en estos mitos.

[8] Es revelador del carácter retorcido y manipulador de nuestro Webmaster la forma en que ha establecido el enlace con Argentina Roja: no ha puesto claramente y sin tapujos el enlace a esta Web estalinista sino que la ha disimulado detrás de una anodina etiqueta”New”. Esto nos recuerda los palacios de los nobles donde el acceso a las mazmorras estaba disimulado tras un cuadro o la estantería de una biblioteca. ¡En este extraño “Círculo” todo resulta tenebroso!

[9] El enlace en la Web del “Círculo” apuntando a “Argentina Roja” y el enlace en esta Web apuntando al “Círculo” estaban presentes a fecha 27-10-04. Por si el astuto Webmaster del “Círculo” se le ocurre borrar esos enlaces hemos hecho copias fidedignas para recordárselo.

[10] El autor de las Declaraciones nos obsequia con numerosos calificativos de “estalinistas”, “émulos de Stalin” etc., sin embargo, con tal de dar la apariencia de un círculo hiperactivo no duda en mantener oscuros tratos con estalinistas de verdad.

[11] La voluntad de mostrar que el nuevo grupo que habría sucedido al NCI no está compuesto de un solo miembro sino que reagruparía al conjunto de miembros del NCI aparece en el mismo nombre que se ha dado, puesto que éste sugiere (contrariamente al término “Núcleo” que puede designar una sola persona) que está compuesto de VARIOS “comunistas internacionalistas”. Sin embargo, dado que el autor de las declaraciones se ha destacado por su duplicidad (pretendía estar de acuerdo con la CCI al mismo tiempo que había establecido un contacto amistoso con la FICCI) podríamos suponer que está afectado por un desdoblamiento de personalidad: Webmaster nº 1 y Webmaster nº 2. Cuando el primero decide redactar y publicar una declaración la somete al segundo y la discute con él y de forma “unánime” W1 y W2 adoptan el documento. 

[12] ¡En su entusiasmo de converso el Círculo llega hasta mostrar a Lenin como un pionero del análisis de la globalización!

[13] En su primera Declaración (2-10-04), el Webmaster, para explicar por qué se realizó la declaración de repudio a la FICCI nos dice que el NCI «ha actuado con una gran dosis de impresionismo” debido a que “este pequeño núcleo [está] situado en un lugar muy aislado, y sin información de ninguna características sobre las vicisitudes por la que atravesaba el MPP». Hoy vemos que el “pequeño núcleo” ha mejorado notablemente sus fuentes de información hasta el extremo de conocer mejor que el propio BIPR lo que ha pasado… ¡en una reunión del BIPR! Por otra parte, cabe destacar que una semana después de la aparición de la tercera declaración del “Círculo” (realizada el 21-10-04) esta no aparece ni en la Web del BIPR ni en la de la FICCI (esta última suele darse mucha prisa en reproducir y traducir textos que atacan a la CCI). ¿Cuál es la razón de esta tardanza? ¿Habría que creer que el exceso de celo del Webmaster agitado (para darle jabón a la FICCI y al BIPR y en enlaces con los estalinistas) comienza a inquietar a sus amigos europeos que prefieren guardar silencio ante sus últimas hazañas?