«El Militante»: Cómo inocular el nacionalismo con argumentos "radicales"
De la misma forma que Dalila le quitó la fuerza a Sansón cortándole los cabellos, la burguesía le quita la fuerza a la clase obrera confundiendo su conciencia y destruyendo su unidad. Uno de los engaños que mejor resultado le ha dado a la clase dominante durante el siglo XX ha sido conseguir que la clase obrera identifique sus intereses con la “liberación nacional de los pueblos”y la defensa de los “verdaderos intereses nacionales”. Tal mistificación ha servido para justificar las innumerables carnicerías guerreras que han llenado de sangre el planeta. Ahora bien, hay muchas formas de defender este engaño. Conocemos muy bien la forma descarada que emplea la Derecha: El PSOE es más sutil: en lugar de Nación o Patria utilizan el término “pueblo” como nuevo disfraz del interés nacional . Más rebuscada y cínica es la defensa del interés nacional que hacen los grupos izquierdistas (trotskistas, anarquistas, neo-estalinistas etc.) que llegan a hablar de “internacionalismo” y de “acabar con el capitalismo”. Este es el caso del grupo El Militante, perteneciente a la corriente trotskista e inspirador del Sindicato de Estudiantes.