Attachment | Size |
---|---|
![]() | 199.63 KB |
Hace 72 años, en agosto de 1945 las dos primeras bombas atómicas cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki. A raíz de los niveles masivos de destrucción ya perpetrados durante la Segunda Guerra Mundial con todo tipo de armas, en particular las bombas incendiarias, el uso de las armas nucleares marcó el comienzo de una nueva etapa de destructividad potencial, amenazando toda la vida en el planeta.
El 9 de septiembre de 2017, con motivo de la conmemoración del establecimiento del régimen de Corea del Norte, los medios de comunicación nos mostraron una gran fiesta organizada por el estado con un sonriente Kim Jong-un elogiando la bomba de hidrógeno del país como "un logro extraordinario y una gran ocasión en la historia de nuestro pueblo".
Corea del Norte había realizado con éxito una explosión nuclear, que en gran medida había superado cualquiera de sus pruebas anteriores. Corea del Norte se ha sumado al exclusivo club de las potencias nucleares del mundo. Las noticias de este último paso del descenso de la sociedad burguesa en la barbarie, no llegó de la nada. El macabro triunfo de la tecnología de destrucción masiva por parte del régimen estalinista de Pyongyang es un punto de la culminación de meses de amenazas mutuas entre los Estados Unidos de América y la República Popular Democrática de Corea. Corea del Norte ya ha llevado a cabo 17 pruebas de misil este año -más que todas las anteriores juntas. Con las amenazas de atacar la isla Guam del Pacífico de los Estados Unidos, o blancos en el continente americano, con misiles sobrevolando Japón, y la amenaza de defenderse con las armas nucleares en caso de un ataque de Estados Unidos, el enfrentamiento entre Corea del Norte y Estados Unidos ha alcanzado una nueva etapa. Los EEUU amenaza con responder con todo su arsenal de armas militares, económicas y políticas: el presidente Trump habla de visitar Corea del Norte con "fuego y furia" si los Estados Unidos o cualquiera de sus aliados son atacado por el régimen. El riesgo del uso de armas nucleares pone las apuestas mucho más altas que nunca y supone una amenaza directa para algunas de la más grande metrópolis de Asia -Seúl, Tokio, etcétera. Las recientes medidas militares por los EEUU y sus aliados Corea del Sur y Japón (en particular la instalación de los nuevos sistemas de misiles THAAD en Corea del Sur) han afilado la confrontación entre EEUU y China y empujan a otros países aún más en esta vorágine.
¿Cómo podemos explicar estos acontecimientos en Corea y lo que significan para la humanidad?
Corea del Norte espera sobrevivir gracias a la bomba
Durante décadas, durante la guerra fría, fueron principalmente las grandes potencias las que estaban armadas con bombas nucleares. Pero después de 1989 otros varios países han ganado acceso, o están tratando de ganarlo, a la bomba nuclear, lo que hace aún más impredecible la amenaza de destrucción mutua. Diferentes factores deben tenerse en cuenta para entender por qué los "oprimidos" como Corea del Norte han estado desarrollando la capacidad de lanzar amenazas nucleares. Estos desarrollos sólo pueden entenderse en un contexto histórico e internacional.
A raíz de la devastación de la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea que siguió sólo unos pocos años más tarde, tanto el Norte como el Sur debían contar para su reconstrucción con sus "protectores". Corea del Norte se volvió dependiente de China y Rusia, dos países gobernados por regímenes estalinistas, que eran incapaces de competir en el mercado mundial, ya que ellos estaban a la zaga los países capitalistas más avanzados. Rusia se había convertido en un líder de bloque tras la derrota de la Alemania Nazi, pero había sido severamente agotada por la guerra y ahora tenía que dedicar la mayor parte de sus recursos a la nueva carrera armamentista de la Guerra Fría. El sector civil fue quedando décadas detrás del sector militar. El contraste entre los bloques fue resumido por el hecho de que una Rusia exhausta tuvo que desmantelar fábricas en Europa oriental y Central, mientras que los EEUU vertían grandes cantidades de dinero (el plan Marshal) específicamente en la reconstrucción alemana y de Corea del sur.
La reconstrucción de Corea del Norte siguió el modelo estalinista. Aunque más desarrollado económicamente que el Sur antes de 1945, y mejor equipado con materias primas y recursos energéticos, el Norte sufrió un atraso similar -típico de regímenes asfixiados por el militarismo y manejados por una camarilla estalinista. De la misma manera que la Unión Soviética no pudo ser económicamente competitiva en el mercado mundial, y era pesadamente dependiente del uso, o amenaza del uso, de sus capacidades militares, Corea del Norte ha sido incapaz de competir a nivel económico en el mercado mundial. Sus principales productos de exportación son las armas, algunas materias primas, y recientemente textiles baratos, así como partes de su fuerza de trabajo, que el régimen norcoreano vende en forma de "contratación de trabajadores" a las empresas en otros países[1] [2].
Al mismo tiempo la dependencia de sus defensores, China y Rusia ha aumentado tanto que el 90% del comercio de Corea del Norte se hace con China. Gobernado por una dictadura de partido que mantiene estricto control sobre el ejército, y donde se han eliminado cualquier fracción burguesa rival, el régimen tiene las mismas debilidades congénitas que todos los regímenes bajo el control estalinista[2] [3], pero ha sobrevivido a través de décadas de escasez, hambre y represión. Los militares y el aparato policial han sido capaces de evitar cualquier alzamiento de la población, en particular de la clase obrera. En comparación con la larga década de gobierno de otras dinastías en otros países atrasados, Corea del Norte mantiene el récord de una sola dinastía de más de sesenta años aterrorizando a la población (Kim Il-sung [4][3] [5], Kim Jong-il [6], Kim Jong-un ) y obligándolo a inclinarse ante el culto más grotesco a la personalidad.
Frente a las ambiciones nacionalistas del Sur, cara a los intereses imperialistas de los EEUU, sin poder contar con cualquier fuerza económica, el régimen sólo puede luchar por su supervivencia con la feroz represión dentro y a través de chantaje militar hacia el exterior. Y en la era de armas nucleares el chantaje tiene que ser suficientemente aterrador para disuadir a sus enemigos.
Kim Jong-un, ve la bomba nuclear como su seguro de vida. Kim Jong-un mismo ha declarado en público, que ha sacado la lección de lo ocurrido en Ucrania y Libia, por un lado, en Pakistán por el otro. Después de la desintegración de la URSS, el recién formado Estado ucraniano se vio obligado -bajo la presión masiva no sólo de Moscú sino también Washington- a transferir armas nucleares de su territorio a los rusos. En cuanto a Libia, acordó abandonar sus intentos de adquirir una bomba atómica a cambio del fin del aislamiento internacional del régimen Gadafi en Trípoli. Un destino similar tuvo Irak, donde el régimen de Saddam Hussein abandonó su programa nuclear después de las amenazas sobre todo por parte de los EEUU. [4] [7] Pakistán, por el contrario, tuvo éxito en la adquisición de "la bomba". Lo que llama la atención de estos ejemplos es cómo diferentes países tienden a ser tratados, dependiendo de si poseen o no una capacidad nuclear. Hasta este día, los EEUU nunca antes han amenazado a Pakistán militarmente. Y esto a pesar de que el régimen en Lahore es un prominente partidario de los talibanes en Afganistán, que amparó a Bin Laden, y se ha movido cada vez más cerca hacia China, el principal rival de los EEUU. En contraposición a esto, Ucrania, despojado de sus armas nucleares, fue atacado militarmente por Rusia, y Libia por Francia y Gran Bretaña (con los EEUU en el fondo). La lección es clara: a los ojos de sus líderes, "la bomba" es quizás el medio más eficaz para las potencias más débiles, de evitar ser demasiado empujado hacia afuera o incluso ser derrocado por los más fuertes. Esta política se considera, por supuesto, inaceptable por las grandes potencias, que han estado disponiendo de los arsenales nucleares durante décadas y utilizaron ellos mismos la amenaza nuclear para sus propios intereses imperialistas. A pesar de que la Guerra Fría estaba terminando, todas las potencias nucleares existentes (EEUU, Rusia, China, Francia, GB) mantienen un gigantesco arsenal de armas nucleares --un estimado de 22.000 bombas nucleares. Y los EEUU -como la única superpotencia restante, aunque debilitada y cuestionada en todas partes en el mundo- ha permitido a su antiguo aliado de Israel o a un país como la India dotarse de la bomba nuclear, siempre y cuando éstos se consideren respaldados por los EEUU (como en el caso de la India, que es visto como un contrapeso a China y Pakistán). Así los EEUU mismos contribuyeron a la proliferación de armas nucleares. Entre las potencias nucleares existentes, hasta ahora solamente misiles rusos y chinos pueden alcanzar el territorio de EEUU, los misiles iraníes (estén equipado con ojivas nucleares o no) no pueden. Corea del Norte sería el primer estado “gamberro” de ser capaz de hacerlo. Esto es insoportable para los Estados Unidos.
Durante la época de la guerra fría, la amenaza del uso de las armas nucleares se limitaba a las grandes potencias. Desde 1989 la proliferación nuclear ha significado que más países han ganado acceso a las armas nucleares, o podrían producirlas rápidamente y nadie puede excluir el peligro de que esas armas podrían caer en manos de grupos terroristas. La amenaza de un holocausto nuclear "bipolar" ha sido sustituida por la mayor pesadilla de un genocidio nuclear "multipolar".
Pero la nueva escalada no puede explicarse sólo por las particularidades del régimen norcoreano y su lucha por la supervivencia. El conflicto en Corea mismo tiene otra cualidad debido a la posición geoestratégica de Corea y su importancia para los EEUU y China en la agudización de sus rivalidades imperialistas globales.
Corea en el tablero de ajedrez imperialista
Corea siempre ha sido el blanco de las ambiciones imperialistas de sus vecinos. Como escribimos nuestro número especial de la Revista Internacional dedicada al Lejano Oriente, «Las razones son obvias: rodeada por Rusia, China y Japón, la posición geográfica de Corea la hace un trampolín para una expansión de un país hacia otro. Corea se encuentra inextricablemente colocada en un cascanueces entre el imperio japonés de la isla y los imperios de Rusia y China. El control sobre Corea permite el control sobre tres mares -el mar japonés, el mar Amarillo y mar de China Oriental. Si está bajo el control de un país, Corea podría servir como un cuchillo en la espalda de otros países. Desde la década de 1890, Corea ha sido el blanco de las ambiciones imperialistas de los grandes tiburones en la zona, inicialmente sólo tres: Rusia, Japón y China -con el respectivo apoyo y resistencia de los tiburones europeos y de EEUU actuando en segundo plano. Aunque, en particular, la parte norte de Corea tiene algunas materias primas importantes, sobre todo es su posición estratégica la que hace al país una piedra angular tan vital para el imperialismo en la región"[5] [8].
Especialmente desde la guerra de Corea, Corea del Norte ha estado sirviendo como amortiguador entre China y Corea del sur y de este modo, entre China y los EEUU. Si cayera el régimen en el Norte, no sólo tropas sur coreanas, sino también tropas estadounidenses serían estacionadas más cerca que nunca a la frontera China, una pesadilla para China. Así China está condenada a apoyar al régimen en Corea del Norte para defender sus propias fronteras sobre todo contra los EEUU. Dada la tendencia para el régimen de Corea del Norte a actuar de una manera impredecible y rebelde, China tiene que avanzar junto con ciertas sanciones contra Pyongyang, pero se opone al estrangulamiento completo del régimen. Para China la política agresiva del régimen de Corea del Norte es una espada de doble filo: por un lado, provoca una fuerte respuesta militar de EEUU, Corea del sur y Japón, debilitando la posición de China en su flanco Norte, pero posiblemente dejándole más espacio de maniobra en su flanco meridional (por ejemplo, el mar de China del Sur). Pero el colapso del régimen Coreano del Norte sería mucho más vulnerable frente a los EEUU y su archienemigo Japón. Y las consecuencias de un posible colapso del régimen de norcoreano y la ola de refugiados huyendo a, o a través de China son extremadamente desalentadores para Beijing.
Aunque amenazada y socavada en su posición, los EEUU pueden -paradójicamente- al mismo tiempo, beneficiarse de las amenazas norcoreanas porque son una justificación bienvenida para el fortalecimiento de su propia presencia militar o de sus aliados alrededor de China. Podemos asumir que, si Corea del Norte no hubiera actuado tan provocativamente, los EEUU no podrían haber instalado tan fácilmente el nuevo sistema de armas THAAD en Corea del sur. Cualquier arma estacionada en Corea del Sur puede ser utilizada fácilmente contra China, por lo que se presenta como un arma "defensiva" para Corea del Sur al mismo tiempo es un arma "ofensiva" contra China.
El conflicto entre el Corea del Norte y del Sur y los EEUU se agrava por la nueva constelación en el Lejano Oriente. Casi simultáneamente con su ascenso económico desde la década de 1990, China también comenzó a desarrollar nuevas ambiciones imperialistas. Así hemos visto la modernización de su ejército, el establecimiento de las bases navales "Cadena de perlas" alrededor de su territorio y en las aguas del Océano Índico y el sudeste asiático -una especie de ocupación militar de por lo menos de algunas partes del Mar de China meridional; la construcción de una base militar en Djibuti; mayor peso económico en África y América Latina; maniobras combinadas con Rusia en el Mar Báltico, el Mediterráneo y en el Lejano Oriente, etcétera. EEUU ha declarado a China la amenaza número uno. Por esta razón el proceso de rearme de Japón (tal vez incluso permitiéndole bombas nucleares), como los mayores esfuerzos militares en Corea del Sur, son parte de una estrategia global tanto para proteger a Corea del Sur como para contener a China. Por supuesto esto ha dado un impulso adicional a la industria de armamentos de EEUU. Junto con Arabia Saudita, Corea del Sur se ha convertido en uno de los más importantes clientes de la industria de armamentos de EEUU. Su contribución a la financiación del enorme aparato militar de los EEUU en hoy muy considerable.
Al mismo tiempo, dado el hecho de que Corea del Norte tiene ahora la capacidad de ataques nucleares, esto hace que sea mucho más difícil para el imperialismo de EEUU golpear de nuevo militarmente en esta zona y es probable que intensifique su voluntad de reaccionar contra China en otros puntos.
Cualquier confrontación militar directa con Corea del Norte provocaría una cadena de destrucción de ambos lados. La mitad de la población de Corea del Sur vive en el área de Seúl y muchos de los 250.000 norteamericanos en Corea del Sur viven en esta área, todos a poca distancia de los misiles norcoreanos. Las amenazas de "fuego y furia" de Trump no sólo conducirían a la muerte de un número muy elevado de coreanos, sino también de muchos ciudadanos de los EEUU. La aniquilación del régimen en el Norte sólo puede alcanzarse a costa de enormes destrucciones en Corea del Sur -para no hablar de la escalada que esto significaría a nivel imperialista mundial.
La visión dominante de estos desarrollos en la prensa convencional es que son la consecuencia de tener un loco en el poder en Pyongyang, o del correspondiente narcisismo y de la irracionalidad tanto de Kim Jong-un como de Donald Trump. Es cierto que ambos presentan muchas características interesantes para un estudio psicoanalítico, y que su manera de hablar y actuar da a la escalada un tono espectacular y casi histérico. Pero ya hemos visto que, desde el punto de vista de la defensa de su capital nacional, las políticas nucleares de Kim Jong-un tienen una buena dosis de sentido. La irracionalidad real se encuentra en una profundidad mayor -en la irracionalidad de la competencia nacional en una época de decadencia capitalista avanzada. La carrera de armamentos en el Lejano Oriente es solamente una expresión del cáncer del militarismo que se esparce, a su vez un producto necesario de un sistema social atrapado en un callejón sin salida histórico. Ningún político, sea cual sea su perfil psicológico, puede evadir la lógica mortal de este sistema. El muy inteligente y elocuente Barack Obama prometió reducir la participación desastrosa del gobierno de Bush en Medio Oriente, y aún si retiró a tropas de Irak o Afganistán se vio obligado a aumentar su presencia en el Lejano Oriente. Trump criticó a sus predecesores por su incapacidad para evitar la implicación en “guerras extranjeras”, especialmente en el Medio Oriente, pero ahora ha tenido que aumentar la presencia militar estadounidense en casi en todo el mundo, incluyendo en el Medio Oriente. En realidad, tanto Obama como Trump han demostrado que el agarre del militarismo es más fuerte que las declaraciones o deseos de los políticos individuales.
Diferencias de China con Corea del Norte
La historia ha mostrado que China ha pagado un alto precio en la lucha sobre Corea. En la guerra de Corea las tropas de Mao Tse-tung organizaron su primera invasión extranjera, sufriendo pesadas pérdidas, y desde la Segunda Guerra Mundial y aún más tras la guerra de Corea los EEUU han sido capaces de utilizar la amenaza China para justificar el mantenimiento de grandes bases militares en la región. Además, hay rivalidad de China con Japón. En este contexto, cuando no se trata de que China esté empleando armas contra Corea del Sur, se trata de jugar la carta económica. Su objetivo es hacer que Corea del Sur, tanto como sea posible, sea dependiente de la economía China. Ya en la actualidad, el principal mercado de exportación de Corea del Sur es China (alrededor del 23%), y no los EEUU (alrededor del 12%). Y Corea del Sur es el cuarto mayor mercado de exportación para productos chinos. El símbolo del grave revés que ha sufrido esta política es la instalación del sistema antimisil THAAD en Corea del Sur. Beijing se sintió obligado a reaccionar inmediatamente con la amenaza de sanciones económicas contra Seúl. La política de Beijing hacia Pyongyang desde hace algún tiempo ha sido tratar de persuadir a seguir el ejemplo de la propia China o de Vietnam: privatización de las empresas estatales y la apertura a las inversiones extranjeras, manteniendo el partido estalinista en el poder. Kim Jong-un ha demostrado ser mucho más abierto a tal idea que su padre. Entre el 30% y 50% de la economía se dice que está hoy en manos privadas, que, como experiencia de los países europeos orientales, Rusia y China han demostrado, significa principalmente que está en manos de grupos pertenecientes al partido o leales al partido, y del ejército mismo. A pesar de que estas privatizaciones no son oficiales (no tienen ninguna base legal, por lo que puede ser revocadas en cualquier momento), sí parecen haber hecho ciertas ramas de la economía más eficientes. Incluso se ha establecido (con la ayuda de una compañía egipcia) un sistema de teléfono móvil propio, con 1 millón de usuarios. Pero a pesar de todo esto, las relaciones entre Beijing y Pyongyang han empeorado progresivamente en los últimos años, y el grado de influencia que tiene el primero sobre este último ha estado menguando claramente. La principal zona de conflicto es el programa nuclear. Yendo, en cierta medida, en acuerdo con las propuestas de China para el desarrollo económico, Kim Jong-un ha insistido siempre en que su primera prioridad es "la bomba", no la economía. Para él, la bomba es la garantía de la supervivencia de su régimen. Una vez que esto se ha logrado, dice, vamos a ver la economía. La bomba de Kim, así, no es sólo el símbolo de los límites de la influencia China; también muestra cuánto los intereses militares son de mayor peso que los de la economía.
Debido a que China no es un líder de bloque y no puede imponer cualquier "disciplina" en Corea del Norte, esto añade otro elemento, donde la tendencia hacia el "sálvese quien pueda" hace la situación aún más imprevisible. Por último, debe destacarse que mientras que Kim Jong-un y su ejército apuestan por su supervivencia con la ayuda de la bomba, no contar con la voluntad de los EEUU para evitar un conflicto nuclear, muestra un cálculo que nunca ha evitado que los gobernantes del capitalismo lleven a cabo una política de tierra quemada y arriesgar su propia aniquilación para aferrarse al poder, o por un deseo meramente de venganza. ¿Hitler tenía alguna duda acerca de ordenar masacres y ejecuciones hasta su último aliento; Assad no ha estado aceptando la destrucción de grandes zonas de su país para permanecer en el poder?
En el Lejano Oriente, así, podemos ver una agudización de las tensiones entre los principales rivales de EEUU y China, con Rusia y Japón colgando detrás de estas dos principales potencias. Pero ninguna de estas principales potencias ha agrupado a un bloque militar detrás de ellas. Japón y Corea del Sur apoyan a EEUU en la medida en que los EEUU puedan ofrecer cierto nivel de protección contra Corea del Norte y China, pero no son lacayos de EEUU y constantemente buscan su propio espacio para maniobrar. Y Corea del Sur y Japón también tienen conflictos territoriales entre ellos sobre ciertas islas. Mientras tanto otros países que en el pasado apoyaron a EEUU, tales como las Filipinas que se cuenta con el apoyo militar de EEUU para luchar contra los terroristas de todo tipo en el país, han amenazado con tomar partido con China en el conflicto en el Mar de China meridional; y Duterte también ha vociferado acerca de la posibilidad de comprar armas de Rusia y China en lugar de las enviadas por los países occidentales. Y en Corea misma, aunque EEUU siguen siendo una escolta indispensable, los americanos no pueden contar con la lealtad incondicional de las fracciones gobernantes de Corea del Sur, algunas de los cuales sienten que son sólo una pieza en el tablero de ajedrez de los EEUU.
Los intereses nacionales de la clase gobernante en Corea del Sur
Debido a que ambos sirven como amortiguadores vitales contra rivales más grandes, todos los tiburones imperialistas de la región tienen el interés en mantener a Corea dividida. Lo mismo ocurre con el régimen de Pyongyang. Sin embargo, la clase gobernante de Corea del Sur siempre ha soñado y periódicamente ha estado animada con la reunificación. La llamada "Política del brillo de sol" de promover la creciente cooperación con Pyongyang es un intento de allanar el camino hacia algún asentamiento a largo plazo con la esperanza final de la unificación.
Este sueño dentro de la clase gobernante de Corea del Sur se hizo más fuerte después de la unificación de Alemania en 1990. Esto dio un impulso a que las aspiraciones del Sur a la unificación de Corea volvieran a la agenda de la política mundial. Siguiendo el ejemplo alemán, los políticos sudcoreanos comenzaron a formular su política de "Brillo de sol" como una especie de versión coreana de la Ostpolitik del canciller de Alemania Occidental Willy Brandt en la década de 1970. Su objetivo era crear una dependencia económica y "humanitaria" del Norte sobre Corea del Sur como un medio de preparar la reunificación. Una vez que los dos Estados coreanos se hubieron reconocido entre sí diplomáticamente, ambos llegaron a ser miembros de las Naciones Unidas en septiembre de 1991. Tres meses más tarde, el Norte y el Sur firmaron un acuerdo de "reconciliación, no agresión, comercio y colaboración". Aunque no era aún un Tratado de paz, este acuerdo finalizó oficialmente el estado de guerra entre las dos Coreas. Como el gobierno Sudcoreano señaló en su momento, el tratado de paz que había estado pidiendo, había sido evitado por la negativa de EEUU para reconocer diplomáticamente a Corea del Norte. Esta actitud de Washington socavó la política "del brillo de sol", de tal manera que un nuevo presidente, Kim Young Sam, con el apoyo del presidente estadounidense Bill Clinton, volvió a la política de contención agresiva del Norte. Esta política toma como modelo la llamada Doctrina Kennan desarrollada por EEUU contra la URSS en el curso de la Guerra Fría. Consiste en el cerco militar y el estrangulamiento económico de su enemigo, con el fin de poner a su régimen de rodillas. En 1994, en respuesta a los pasos de los norcoreanos para desarrollar armas nucleares, el presidente Clinton consideró un ataque preventivo contra las centrales nucleares del régimen. A pesar de la renuncia de las armas nucleares por Corea del Norte en el acuerdo de Ginebra del otoño de 1994, EEUU endureció su posición hacia Corea del Norte. La renovada agravación del conflicto interno-coreano que resultó, sin duda contribuyó a la gravedad de la hambruna que afligió a Corea del Norte entre 1995 y 1998. Esta catástrofe, a su vez, fue utilizada por los “del brillo de sol” para lanzar una nueva oferta por el poder.
Se dice que el fundador de la gigante corporación Hyundai, Chung Ju Yung, ha cuestionado la política de estrangulamiento económico del gobierno de Seúl en 1998 donando simbólicamente mil vacas al Norte. A principios del año 2000 Kim Dae-jung, el defensor más prominente de la política “del brillo de sol”, y que había ganado las elecciones presidenciales en base a esto, se reunió con su homólogo del Norte Kim Jong II (el padre de Kim Jong-un). La negativa del Norte a participar en esta "cumbre histórica" tuvo que superarse con la ayuda de un pago de 186 millones de dólares proporcionados por Hyundai, un trato hecho con la ayuda del jefe de los servicios secretos sudcoreanos. Esto fue seguido, en 2004, por una importante aventura económica: el establecimiento, en Kaesong, Corea del Norte, de una zona económica especial sobre el modelo chino, donde empresas sudcoreanas podrían invertir y explotar la barata fuerza de trabajo de Corea del Norte. Por su política del “brillo de sol”, Kim Dae-jung recibió el Premio Nobel de la paz. Pero también trajo con él y su sucesor Roh Moo-hyun, la oposición de sus rivales sudcoreanos, y de los EEUU.
Corea del Norte estaba furioso sobre el regreso triunfal de los del “brillo de sol” en el sur. Para entender por qué, sólo hay que mirar lo que sucedió en Alemania. Allí, la Alemania Oriental gobernada por estalinistas fue tragada, cerrada y barrida en 1990. En tal situación, los estalinistas de Corea del Norte se arriesgarían no sólo a perder su poder, como sucedió en Berlín del Este, sino también sus vidas. El enfoque más conciliador de Seúl fue incapaz de dispersar los temores de los estalinistas en Pyongyang detectando que esto podría ser el principio del fin de Corea del Norte. Las esperanzas de los del “brillo de sol” de que el régimen en el norte podría apoyar su política de "transformación a través de la cooperación" parecían haber sido frustradas. Y la política de "brillo de sol" no recibió ningún apoyo de Washington.
Después del intermedio del impugnado Park Gyun-he, que optó por un curso de confrontación hacia el Norte, Moon asumió el poder en 2017[6] [9]. Moon llegó al poder como un defensor a ultranza de la doctrina de "Brillo de sol" de diálogo y cooperación en lugar de confrontación con el Norte. Él estaba al parecer indignado por la nueva escalada entre Corea del Norte y EEUU. Al menos inicialmente puso en cuestión la decisión de Donald Trump (tomada al parecer sin consultar con el gobierno de Moon) para instalar el sistema norteamericano antimisiles THAAD en Corea del Sur, un paso que había sido planeado ya bajo Park Gyun-he, el presidente impugnado. En lugar de tomar el lado de Donald Trump en el actual conflicto, el gobierno de Seúl inicialmente pedía moderación de ambos lados. Sin embargo, después de las más recientes pruebas nucleares y amenazas, de pronto Moon pidió el despliegue de armas atómicas de EEUU y aceptó la instalación de nuevos sistemas de misiles como el THAAD en Corea del Sur. Además, el radio de los misiles de Corea del Sur (hasta ahora limitadas a una distancia de 800 km) y su capacidad de carga de 500 kg puede ser incrementada significativamente. Es demasiado pronto para concluir que todo esto significa un abandono irreversible de su política de “brillo de sol”, pero sin duda la pone en riesgo.
El papel clave de la clase obrera
En todos estos países la clase dominante intenta jalar a la clase obrera a un terreno nacionalista. Pero la clase obrera debe negarse a ser atraídos a la trampa. Es cierto, la combatividad y la conciencia de la clase obrera en Corea del Norte son difíciles de evaluar. Frente a la vigilancia diaria y el terror, cualquier resistencia tendría que ser masiva e inmediatamente enfrentaría al Estado y sus fuerzas armadas y al aparato policiaco. Esto parece poco probable en este momento. Por otra parte, los efectos de las sanciones de la ONU no estrangularán el régimen de Corea del Norte; pero desean golpear a la clase obrera por encima de todo. Cada vez que sus gobernantes saludan el éxito de las pruebas de misiles, los trabajadores y campesinos saben que nuevas sanciones están en el horizonte para los que tienen que pagar la factura. Y saben que sus gobernantes no se preocupan por el riesgo de hambre.
Más peso, por lo tanto, se encuentra sobre los hombros de la clase obrera en Corea del Sur y China. A pesar de que décadas de "campañas anticomunistas" han distorsionado la visión de muchos trabajadores sobre el comunismo, los trabajadores de Corea del Sur y China en las últimas décadas se han comprometido en muchas luchas militantes y masivas, lo que es una indicación de que no estarán dispuestos a sacrificarse en una guerra imperialista por sus explotadores. Y sea cual sea el nivel de resistencia en la clase trabajadora, para hacer frente a deriva guerrera resulta esencial que esté presente dentro de la clase una voz defendiendo el principio más antiguo y el lema de la clase obrera -"Los trabajadores no tienen patria". Por esta razón apoyamos el folleto internacionalista que escribieron los camaradas del grupo Coreano Perspectiva Comunista Internacional y que publicaremos.
Tenemos algunas críticas a esta declaración, en particular su enfoque sobre la instalación del THAAD, que podría dar lugar a la idea de que las campañas monotemáticas son el equivalente de la lucha de los trabajadores para defender sus intereses frente a las exigencias de la máquina guerrera. No es al hacer campaña contra este o aquel sistema de armas que la clase obrera puede desarrollar su conciencia. La tarea de los revolucionarios es exponer el estancamiento de todo el sistema, mientras participa en las luchas por las demandas de clase que pueden destrozar las ilusiones de la "unidad nacional" y desarrollar una verdadera solidaridad con los trabajadores de otros países. Sin embargo, diferentes puntos de vista deben debatirse entre internacionalistas y no deberían impedirles unirse para defender sus principios comunes. Podemos recordar que Lenin y Rosa Luxemburgo, tras el estallido de la guerra mundial, lucharon juntos contra el conflicto imperialista, pero debatieron acaloradamente sobre la cuestión nacional. Así sin reservas estamos en solidaridad con los camaradas del ICP y todos aquellos que luchan por un verdadero internacionalismo en esta región.
Corriente Comunista Internacional
18/09/2017
[1] [10] Los trabajadores ganan entre 120-150 dólares al mes, trabajando como esclavos con sólo uno o dos días libres por mes.
[2] [11] Ver "Tesis sobre la crisis económica y política en los países del este", https:// https://es.internationalism.org/revista-internacional/201208/3451/tesis-... [12]
[3] [13] La lista de los títulos de los líderes es interminable. Ver https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Kim_Jong-il%27s_titles [14]
[4] [15] El ministro de relaciones exteriores de EEUU, Powell y el primer ministro británico Blair, advirtieron que las armas nucleares ya estaban disponibles para Saddam Hussein; resultó que esto eran "falsas noticias" y un pretexto para la invasión de Irak en 2003.
[5] [16] https://en.internationalism.org/internationalreview/2012/5305/november/international-review-special-issue-imperialism-far-east-past- [17]
[6] [18] Las razones de la destitución de Park Gyun-he eran múltiples: por un lado, existía la lucha de poder entre los del "Brillo de sol" y los "confrontacionistas", y podemos suponer que este último jaló algunas de las cuerdas de la gran ola de protesta contra Park Gyun-he; al mismo tiempo la indignación en la población sobre el alto nivel de corrupción también contribuyó a su desaparición. En cualquier caso, todo esto se utilizó para dar lustre a la imagen de la democracia.
Attachment | Size |
---|---|
![]() | 112.36 KB |
El primero de octubre las masas llevadas por los catalanistas a la farsa del Referéndum han sido golpeadas brutalmente por la represión del gobierno español. Ambos bandos se han embozado en el manto de la democracia justificando con ella unos, la represión y otros, las votaciones. Los catalanistas se han presentado como víctimas de la represión para avanzar en su reclamación de independencia. El gobierno Rajoy ha justificado la barbarie represiva en nombre de la defensa de la constitución y los derechos democráticos de todos los españoles. Los partidos “equidistantes” (Podemos, el partido de Colau etc.) han proclamado la democracia como medio de echar a Rajoy y “encontrar una solución” al conflicto catalán.
Queremos denunciar esta trampa engendrada por las pugnas entre fracciones del Capital que llevan, por un lado, al engaño de un Referéndum amañado y, por otro, a la represión brutal del gobierno español. En ambos lados, es la clase obrera y todos los oprimidos quienes ponen las víctimas.
Todos presentan la democracia como el Bien Supremo. Sin embargo, quieren que olvidemos que detrás de la máscara democrática se oculta el Estado totalitario. Al igual que los regímenes militares o de partido único, el Estado democrático es la dictadura exclusiva y excluyente del Capital que impone en nombre del voto popular sus intereses y designios contra el interés de todos los explotados y oprimidos.
En la primera guerra mundial con sus 20 millones de muertos, todos los bandos justificaron la barbarie en nombre de la Democracia. En la segunda guerra mundial, si bien el bando Nazi derrotado se basaba en un régimen de terror que invocaba ideologías abiertamente reaccionarias como la “supremacía de la raza aria”, el bando vencedor -que incluía no solamente las potencias democráticas sino el régimen brutal de la URSS- se vistió de los ropajes democráticos para justificar su participación en la barbarie de 60 millones de muertos, que incluyó el uso directo de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki.
Fue en nombre de la democracia como la República española logró enrolar a obreros y campesinos en la terrible matanza que significó la guerra civil de 1936 entre fracciones de la burguesía -republicanos y franquistas- que costó un millón de muertos.
En nombre de la democracia, utilizando el régimen de la Constitución de 1978, todos, franquistas modernizados y demócratas de toda la vida, nos impusieron la degradación imparable de nuestras condiciones de vida y de trabajo que nos ha llevado a la situación actual donde el trabajo fijo ha sido sustituido por la precariedad generalizada. En esa degradación han colaborado catalanistas y españolistas. ¡No olvidemos que fue el gobierno de Artur Mas quien en 2011-2012 fue pionero de los recortes en sanidad, educación, subsidios de desempleo etc., que luego generalizaría para toda España el gobierno de Rajoy!
Españolistas y catalanistas tienen sus manos manchadas con la represión de las luchas obreras. La democracia se estrenó en la España postfranquista con la muerte de 5 obreros en la huelga masiva de Vitoria en 1976. Durante el gobierno de Felipe González, hubo el asesinato de 3 obreros en las luchas de Gijón, Bilbao y Reinosa. El gobierno catalanista de Artur Más desencadenó una brutal represión contra las asambleas del 15 M causando cien heridos. Antes, en 1934, sus actuales socios de ERC organizaron una milicia -los Escamots- especializada en la tortura de militantes obreros.
Y todos se saltan a la torera sus propias reglas “democráticas” que dicen ser su Ideal. Lo hemos visto en el bando catalanista con su imposición mediante una chapuza parlamentaria del proceso hacia la independencia o con sus urnas “embarazadas”, rellenas hasta los topes de votos por el Sí.
En nombre de la Democracia se libra una guerra a muerte alrededor del otro pilar de la dominación capitalista: la Nación. La Nación no es la agrupación “fraternal” de todos los nacidos en la misma tierra, sino la finca privada del conjunto de capitalistas de un país que organizan a través del Estado la explotación y la opresión de todos sus súbditos.
Los aspirantes a una nueva “hacienda”, los independentistas catalanes, se presentan como víctimas de la barbarie de sus rivales y de que “Madrid nos roba” para movilizar en nombre de una “verdadera democracia” su carne de cañón.
Su “verdadera democracia” consiste en la exclusión de los que no comulgan con sus propósitos. El hostigamiento de aquellos que no van a votar, los carteles y los escraches de los no adeptos, el chantaje moral de aquellos que simplemente quieren mantener un espíritu crítico. En todas las zonas a su alcance han impuesto la dictadura de sus asociaciones “civiles” que, con las armas del insulto, la calumnia, el ostracismo, el acoso, el control, tratan de “homogeneizar” a la población en torno a “Catalunya”. De forma cada vez más descarada los grupos catalanistas despliegan métodos nazis y teorizan la “pureza” de la “raza catalana”.
Por su parte los demócratas españolistas no le andan a la zaga. El odio contra los catalanes, la maniobra del desplazamiento de sedes de grandes empresas fuera de Cataluña, las movilizaciones “espontáneas” en favor de las fuerzas represivas jaleadas con el bárbaro “A por ellos” que recuerda el “ETA mátalos” de los nacionalistas vascos, el llamamiento a colocar banderas rojigualdas en las ventanas, todo ello muestra el desencadenamiento de la fiera nacionalista españolista de triste recuerdo pues, con el franquismo, sirvió de palanca para imponer un régimen de terror.
Lo que ambos bandos comparten es la exclusión y la xenofobia, pues todos coinciden en el odio hacia el emigrante, el desprecio de trabajadores árabes, latinos y asiáticos., bajo los repugnantes eslóganes de “nos quitan lo nuestro”, “nos roban el trabajo”, “aumentan las colas en la Sanidad” etc., cuando es la crisis del capitalismo y la incapacidad de sus Estados, español o autonómico catalán, la que degrada las condiciones de todos y empujan a miles de jóvenes a una nueva oleada migratoria que recuerda la de los años 50-60.
En medio de este choque salvaje, los equidistantes de Podemos y Colau intentan hacernos creer que la Democracia con su “derecho a decidir” será el bálsamo que permitirá la negociación y una “salida civilizada”. En este concierto de ilusiones ha aparecido una iniciativa “Hablemos / Parlem”, que quiere aparcar las dos banderas -la rojigualda y la estelada- y llevar la “bandera blanca” del diálogo y la democracia.
El proletariado y con él todos los explotados no pueden hacerse ilusiones. El conflicto que ha brotado en Cataluña es de la misma calaña que los conflictos populistas que llevaron al Brexit o a la entronización de un loco irresponsable al frente de la primera potencia mundial: Trump. Es la expresión de la degeneración y descomposición de sistema capitalista que provoca una crisis no solo económica sino igualmente política en los diferentes Estados capitalistas.
El capitalismo actual presenta una apariencia de que “todo va bien”, de que “salimos de la crisis”, de que hay “progreso tecnológico” y dinamismo mundial. Pero por debajo de esta capa superficial deslumbrante lo que madura con cada vez mayor fuerza es la violencia de las contradicciones del capitalismo, la guerra imperialista, la destrucción del medio ambiente, la barbarie moral, las tendencias centrífugas del cada cual a la suya que se apoya -a la vez que retroalimentan- en la proliferación de visiones y acciones xenófobas, excluyentes y endogámicas.
Este volcán irrumpe una y otra vez con la situación en Extremo Oriente y el peligro de guerra entre Corea del Norte y USA, pero se manifiesta igualmente con el conflicto catalán. De forma aparentemente civilizada y democrática, en medio de “negociaciones” y “treguas”, se va degradando progresivamente y corre el riesgo de enquistarse y hacerse insoluble, lo que no puede sino acarrear tensiones cada vez más brutales. Si bien, hasta ahora no ha habido muertos, el peligro es cada vez mayor. Un clima social de fractura, choques violentos, intimidación, va arraigándose en toda la sociedad, no solo en Cataluña, sino en toda España. Va creciendo el número de personas que no pudiendo soportar la situación dejan amigos, hijos, trabajo...
Lo que vemos ante nuestros ojos es lo que, en 1915, ante la barbarie de la primera guerra mundial, describió la revolucionaria Rosa Luxemburgo de forma penetrante y profética: «Avergonzada, deshonrada, nadando en sangre y chorreando mugre: así vemos a la sociedad capitalista. No como la vemos siempre, desempeñando papeles de paz y rectitud, orden, filosofía, ética, sino como bestia vociferante, orgía de anarquía, vaho pestilente, devastadora de la cultura y la humanidad así se nos aparece en toda su horrorosa crudeza» (La crisis de la socialdemocracia, cap. I).
El peligro para el proletariado y para el futuro de la humanidad, es que quede atrapado en esa atmósfera irrespirable que se está generando en torno al embrollo catalán: sus sentimientos, aspiraciones y pensamientos, ya no gravitarían alrededor de qué futuro para la humanidad, qué respuesta a la precariedad y a los sueldos de miseria, qué salida frente a la degradación general de las condiciones de vida; al contrario, estaría polarizado en elegir entre España y Cataluña, en la constitución, el derecho a decidir, la nación…, es decir, los factores que han contribuido a la situación actual y amenazan con llevarla al paroxismo.
Somos conscientes de la situación de debilidad por la que hoy atraviesa el proletariado, sin embargo, eso no puede impedirnos reconocer que solamente de su lucha autónoma como clase puede emerger una solución. La contribución a esa orientación requiere oponerse hoy a la movilización democrática, a la elección entre España y Cataluña, al terreno nacional. La lucha del proletariado y el futuro de la humanidad solo pueden dirimirse fuera y contra de esos terrenos podridos llamados Democracia y Nación.
Corriente Comunista Internacional 9 octubre 2017
Hoja de intervención de nuestra organización, ¡participa en su difusión!
Attachment | Size |
---|---|
![]() | 120.34 KB |
Durante el mes de septiembre de este año, dos grandes huracanes entraron al territorio de México causando destrozos en la zona costera del sureste, afectando principalmente las áreas más pauperizadas de los estados de Oaxaca y Chiapas. La situación de la población de esa misma zona, principalmente de Oaxaca, se agravó por la cadena de sismos que inician el 7 de septiembre. Desde ese día decenas de viviendas se colapsan y miles más quedan afectadas, siendo lo más grave la pérdida de vida de una treintena de personas. Esos acontecimientos son aprovechados por el gobierno para lanzar hipócritas lamentaciones en sus discursos que acompañan de promesas y la distribución de algunos alimentos y cobertores, lo que permite a los personeros del Estado (y a sus familias) sean filmados y fotografiados por la prensa, para luego ser reproducidos con morbosidad en periódicos y noticieros de TV, tal como si se tratara de un evento de celebración. El presidente Peña Nieto aprovecha la oportunidad para exaltar el patriotismo y hacer campaña a favor de su partido, el PRI; con este fin visita Chiapas el 16 de septiembre para hacer primero el “grito de independencia” en ese estado antes que en el Zócalo como muestra de “solidaridad” con los afectados por el terremoto.
La frivolidad y la hipocresía de la burguesía crecía conforme pasaban los días, casi en la misma proporción en que crecían las penurias de los trabajadores, campesinos y artesanos habitantes de las zonas rurales y semi-rurales de Oaxaca y Chiapas que vieron quebrarse los muros de sus casas y morir a sus familiares, cuando la fuerza de un nuevo terremoto se deja sentir el 19 de septiembre. Esta vez el movimiento de las placas continentales afectaba principalmente a los estados de la zona central: Puebla, Morelos y la Ciudad de México. La fuerza de la naturaleza golpeaba ahora a urbes con mayor densidad poblacional, multiplicándose por ello los destrozos de casas y edificios, así como en el número de vidas perdidas (la macabra contabilidad expuesta por las cifras oficiales presentadas cuando se redactaba este artículo, indica que el número de muertos asciende a 360, sin embargo, hay una cantidad de cuerpos que seguirán encontrándose en los siguientes días y algunos otros decesos no serán registrados, por lo que quedarán para sus familias como “desaparecidos”).
Los sismos hicieron notar, sin duda, la fuerza de la naturaleza, pero permitieron también verificar que al capitalismo no le interesa la vida humana, por más que los discursos de los voceros de los Estado destilen frases hipócritas de congoja por la desgracia que se vive, no buscan sino utilizar el dolor para afianzar el poder del Estado, imponiendo la idea de que este es la única fuerza con que cuentan la sociedad para asegurar su protección… el sismo ha puesto al desnudo que la ganancia es lo que mueve a este sistema.
La catástrofe natural tiene raíces sociales
Pareciera que es un asunto normal que la exposición de la fuerza de la naturaleza genere destrozos y muertes; que terremotos y huracanes cambien el entorno geográfico, como ha sucedido desde la formación de los mares y continentes. Es cierto que no es posible evitar o controlar las manifestaciones explosivas de la naturaleza, pero lo que la ciencia y la tecnología aplicada pueden hacer ya, es crear las condiciones para prevenir y limitar los efectos desastrosos. El mismo desarrollo de las fuerzas productivas, impulsadas por el capitalismo, ha permitido la creación de sistemas preventivos, sin embargo, son medidas usadas solo para proteger las construcciones de la burguesía, pero ni los Estados ni los capitalistas individuales están dispuestos a financiarlas con el fin de generalizar su aplicación. Como en 1990 lo exponíamos en las Tesis sobre la descomposición: “[ante] los efectos cada día más devastadores, en lo humano, social y económico, de las catástrofes ‘naturales’ (…), los hombres parecen estar cada día más desarmados, a la vez que la tecnología no para de progresar…”[1]
En ese mismo sentido, las catástrofes naturales encuentran un espacio adecuado para su concreción en las áreas pobladas que no cuentan con las prevenciones necesarias. La creciente miseria que el sistema impone a enormes masas de asalariados y demás explotados, los obliga a habitar en lugares de inestabilidad geográfica (cercanía de ríos, laderas o áreas de ciudades colocadas sobre fracturas sensibles). Las habitaciones que se levantan en estos lugares no pueden ser sino frágiles y expuestas a la fuerza de la naturaleza. Pero lo más siniestro del capitalismo es que estas “zonas peligrosas” se extienden cada vez más porque el mismo capital, en su empeño por proteger la ganancia, limita los gastos para los servicios urbanos y de mantenimiento de la infraestructura pública, ampliando la desprotección ante la naturaleza y haciendo de amplias regiones verdaderas trampas para la vida humana. Ejemplos claros que confirman esto que decimos, son los hechos vividos por los habitantes de New Orleans (EUA) en 2005 por efecto del huracán Katrina, o por los acontecimientos recientes sufridos por los habitantes de Texas o de Puerto Rico.
En regiones como México (y en particular su capital) hay una tendencia a que ocurran fuertes movimientos de tierra porque se levanta sobre una zona sísmica. Esto es sabido por científicos, pero también por los habitantes que han sufrido grandes sismos a lo largo de los años. El de 1985 en México fue particularmente fuerte y demoledor, destrozando la ciudad y cobrando más de 10 mil vidas. Esa circunstancia obligó al mismo Estado a establecer las mínimas medidas preventivas, definidas en modificar los reglamentos de construcción y el apuntalamiento de algunos edificios. Estas medidas a pesar de ser tan limitadas son consideradas por la burguesía como “cargas costosas”, por lo que busca de forma sistemática esquivarlas, violando sus propias reglamentaciones. En esta práctica participan en complicidad capitalistas especuladores de la tierra, constructores, expertos en bajar los costos mediante el uso de materiales endebles y de técnicas “ahorradoras” y por supuesto el Estado, que, alimentado por la corrupción, avala y deja pasar esos proyectos arquitectónicos. Nada les importa las vidas que se perderán por esas construcciones si aseguran un beneficio pecuniario. Para el capitalismo la vida humana nada importa, la misma producción y la generación de la ganancia se sustenta en la explotación, lo que significa el consumo de la vida del trabajador. Por esta razón, en el capitalismo, la vida de un trabajador tiene una importancia menor que la máquina con la que labora. Un ejemplo que confirma de forma cruda esta afirmación se presentó en el sismo de 1985: en el barrio de san Antonio Abad se sucedieron una serie de derrumbes de fábricas de costura, por lo que decenas de obreras quedaron bajo los escombros, los gritos de auxilio de algunas de ellas se escuchaban, ante lo cual los trabajadores sobrevivientes y vecinos del lugar quisieron intervenir en el rescate, sin embargo el ejército se apresuró a colocar vallas para impedir el paso y asegurar la protección de las cajas fuertes y la maquinaria antes que las vidas de esos trabajadores.
La solidaridad se extiende a pesar del sabotaje del Estado
A diferencia de 1985, esta vez el Estado se ha cuidado de no actuar tan descarada y brutalmente en la contención de la solidaridad. Su actuación ha sido más sutil y sobre todo ha desarrollado una campaña publicitaria sobredimensionando el actuar de las fuerzas militares y escondiendo que sus órdenes eran de finalizar rápidamente con la imagen de desastre y así impedir, diluir o controlar la solidaridad.
Mientras la burguesía y miembros del Estado hacían discursos “lamentándose” por la desgracia provocada por el sismo del 7 de septiembre en Oaxaca y Chiapas, y de forma frívola se presentaban como sufridos y preocupados benefactores (como lo hizo la esposa del gobernador de Chiapas, posando y filmándose para luego subirlo a sus “redes sociales”), ya había grupos de la sociedad organizando la ayuda para esos pobladores. Cuando se presenta el terremoto del 19 de septiembre son miles de brazos de jóvenes (principalmente) los que se aprestan a mover escombros, a organizar el tráfico urbano, a hacer colectas y a transmitir información, mediante Twitter y WhatsApp, sobre las necesidades de instrumentos de trabajo en las zonas de derrumbe, pero también esos mismos medios electrónicos sirvieron para denunciar el bloqueo que militares y marinos de forma continua hacían para eliminar o limitar la fuerza de la solidaridad espontánea. Es cierto que muchos rumores, especulaciones y argumentos no verificados también se expusieron sobre estas redes electrónicas, aunque hacen notar gran irresponsabilidad (y en los hechos un sabotaje al trabajo solidario), se explica un poco su existencia por la desconfianza generalizada al Estado.
Con una gran fuerza se ha expresado la solidaridad y aunque no ha tenido una articulación organizada ni ha logrado romper la condición de ciudadanos que el mismo Estado difunde para impedir el surgimiento de una fuerza solidaria con carácter proletario, ha logrado asegurar un apoyo inmediato a los sectores más afectados. Hay que resaltar que el Estado (mediante sus instituciones militares, de gobierno o empresariales) se empeñó (y sigue empeñado en este momento) en inyectar el veneno nacionalista y así transformar, mediante la imposición de cantos, símbolos y campañas publicitarias, a toda esa fuerza solidaria en un fuerza domada y sumida en el patriotismo.
No obstante, la lección que hay que resaltar es que la fuerza solidaria logró un tejido tan fuerte que incluso pudo parar los planes de los soldados y marinos de usar maquinaria pesada para remover escombros, aún antes de las 72 horas, lo que implicaba abandonar precipitadamente la búsqueda de personas atrapadas con vida. Es una lección que debe ser recuperada y alimentada con elementos reflexivos que permitan reconocer el trasfondo de las campañas nacionalistas y de la falsa solidaridad que promueve el Estado para desnaturalizar las expresiones espontáneas.
Las lágrimas de cocodrilo de la burguesía
En desastres como el que se ha desatado por efecto de los sismos en México, tienen siempre una afectación mayoritaria en la vida de los trabajadores y sus familias. Como hemos expuesto, el desplome de edificios no es por un simple efecto de la naturaleza o por accidentes fortuitos. No resulta raro que la masa mayor de víctimas se haya concentrado en construcciones utilizadas como oficinas, escuelas y fábricas, en los que se hace notorio que hubo un descarado uso de trampas y corrupción para hacer pasar como seguro a un inmueble inadecuado, o bien contar con un hacinamiento tal que impedía definir espacios y condiciones que posibilitara un ordenado desalojo.
Los muertos y heridos como siempre los han aportado los trabajadores y demás explotados, pero la burguesía no desaprovecha la ocasión para intentar sacar provecho presentándose hipócritamente como consternada por los hechos. El propio Trump, que ha declarado su odio contra los mexicanos y ha afirmado: “México no es nuestro amigo…”, ahora cambia el tono y con una gran hipocresía lanza bendiciones: “Que dios bendiga a la gente de México…”
Pero más hipócrita resultan las condolencias de los gobernantes, altos burócratas del Estado y las campañas de recaudación de donaciones que realizan los capitalistas, cuando son ellos los responsables directos de la mayor penuria de la humanidad: la explotación y la miseria. Se evidencia aún más la hipocresía de la burguesía cuando luego de simular preocupación por la suerte por los afectados por los derrumbes, ahora obligan a los trabajadores a retornar a sus actividades en edificios que han quedado dañados. Los trabajadores del hospital la Raza, que es uno de los mayores centros de salud del país, controlado por el gobierno, han paralizado sus actividades en algunas áreas (durante los 10 días que siguieron al sismo) intentando que se revise el edificio, se tomen medidas de seguridad y se evite una tragedia de presentarse nuevamente un movimiento de la tierra. El Estado en una alianza clara con la estructura sindical ha minimizado los daños y de forma sutil presiona día con día para que retornen a las labores. Y como ese caso hay otros hospitales y edificios que ocupan oficinas gubernamentales y privadas que están dañados, pero se ha declarado ya la “vuelta a la normalidad”, lo que significa volver al trabajo en condiciones de riesgo mayor.
El llamado a olvidar la tragedia y dejar en manos de los capitalistas y su Estado la “reconstrucción”, es otro intento por hacer olvidar que son ellos los responsables de las pérdidas de vidas y viviendas, pero además al llamar a otorgarles la confianza para que ahora sean ellos los que organicen y distribuyan las recaudaciones concentradas de productos y dinero, significa abrir un nuevo negocio. La corrupción que ha estado presente en la vida de la burguesía, toma hoy tal magnitud, que no se detiene en encubrir o actuar con sutileza, para hacer a partir de esta tragedia grandes negocios. A partir de estos manejos descaradamente corruptos pretenden, en el corto plazo, apropiarse de recursos, recuperar beneficios fiscales, cerrar acuerdos con los banqueros, instrumentar créditos que les aseguren intereses y luego esperar que en un plazo más amplio se alcance la insolvencia y se amplié el despojo de propiedades y se alimente la especulación con las tierras urbanas…
Los partidos de la burguesía también buscan sacar tajada de la situación de desgracia que vive la población, al presentarse como desinteresados “donadores” de una proporción de los ingresos que reciben como pago por ser parte de la estructura de dominio estatal, todo eso lo hacen con el fin de limitar el gran desprestigio que cargan, e inician así, aprovechando la tragedia, la campaña presidencial de 2018 y sobre todo el reforzamiento de la campaña que presenta a la democracia como el único camino.
El capitalismo no tiene preocupación por la vida humana, por eso la ciencia y tecnología está muy alejada de ser aplicada en defensa del hombre. La solidaridad que logró surgir espontáneamente para enfrentar la destrucción originada por el sismo fue importante pero solo fue una pequeña expresión de la fuerza que puede generar y que puede potenciarse cuando tiene objetivos claros, proletarios, para enfrentar al capital.
Estas movilizaciones sociales cargadas de solidaridad, llaman a reflexionar sobre la fuerza que las masas pueden imponer y la necesidad histórica que existe de construir una verdadera comunidad humana, sustentada sobre la solidaridad, en la que la ciencia permita mejorar la vida del hombre. Hoy sin duda el capitalismo es el mayor peligro que enfrenta la humanidad.
Revolución Mundial / 1-octubre-2017
[1] "TESIS SOBRE LA DESCOMPOSICION [27]".
Attachment | Size |
---|---|
![]() | 136.8 KB |
Es necesario para el análisis de las recientes luchas obreras en este territorio, enmarcarlo dentro de la situación económica y política que hoy atraviesa Latinoamérica, dentro del Capitalismo mundial y del proceso de la Descomposición del mismo. En el plano económico, las clarinadas de victoria lanzadas por las burguesías de los países centrales y que anunciaban el "fin de la crisis" había entusiasmado a sus pares de la periferia. Pero la realidad les ha dado con un portazo en la cara y las aparentes perspectivas positivas de crecimiento han tenido que revisarse a la baja según las propias proyecciones del FMI. El crecimiento es, hasta en las economías "modelo" en América Latina, apenas de un digito, cuando no negativo. En el marco político, asistimos a un viraje, a un retorno al poder de las facciones de derecha y "neoliberales" de la burguesia (Macri, Temer, Kuscinsky o el propio Moreno en Ecuador) en desmedro de la izquierda del capital, cuyos gobiernos se reducen ahora a Maduro y Morales. Este retorno, por cierto, ha venido acompañado por una nueva ola de ataques a las condiciones de vida de la clase obrera: congelamiento de salarios, reformas laborales, recortes de pensiones entre otros ataques. La respuesta de los trabajadores han sido una serie de huelgas y movilizaciones en Brasil, Argentina, Colombia y Perú protagonizadas principalmente por los trabajadores del sector de servicios tales como los maestros, empleados públicos, médicos, enfermeras. Estas luchas se han caracterizado por:
1) un férreo control sindical; y
2) los desbordes sin perspectivas.
En el primer caso, los sindicatos peronista-kishneristas (CTA, CGT, Suteba) se cuidaron muy bien de seguir la larga huelga de los maestros y ponerse a la cabeza para manejarla mejor. Lo mismo puede decirse de los maestros en el Perú con la huelga dirigida por los "Comités de los SUTE regionales" manejados por dirigentes maoístas y otros sectores izquierdistas(a la que se subieron por un rato los estalinistas de la CGTP-CUT) y que ahora pugnan por su reconocimiento por el Estado como el "auténtico sindicato" de los maestros del Perú.
En el segundo caso, las 3 huelgas generales en Brasil vieron una inmensa masa movilizada, sobre todo en Brasilia y Rio de Janeiro. En estas irrumpieron los anarquistas del "Black Block" quemando edificios estatales y bancos. En ambas situaciones la politización, la autorganizaciòn o la formación de asambleas de reflexión y abiertas a los demás sectores de la clase brillaron por su ausencia. Sin embargo, algunos atisbos de ruptura con la disciplina sindical se manifestaron, por ejemplo, en la huelga de los Médicos en Lima cuando varias bases se manifestaron en contra de levantar el paro luego de los acuerdos entre el sindicato y la ministra de salud. Por supuesto todo lo mencionado queda como tarea pendiente para nuestra clase en esta parte del planeta.
Debemos mencionar también que las permanentes tensiones que existe entre la burguesia fujimorista como facción de la oposición del gobierno de PPK, han intervenido en estas huelgas manipulando y utilizando a las dirigentes de los maestros en huelga para sus intereses políticos -Generando desestabilidad política y gubernamental-mostrando al actual gobierno como inútil e incapaz, complicando la intervención de la burguesia de turno en el gobierno y demostrando total desprecio por las luchas y reclamos de los maestros.
Esta disputa permanente por el poder y control político del Estado Burgués en el Perú entre las oposiciones Partidarias Burguesas y la Burguesia sentada en el poder (Fujimoristas-PPKcausas), se revuelca en el caos y en los conflictos de intereses permanentes acentúandose cada vez más y revelando con más claridad el verdadero rostro de estos parásitos sociales que chupan la sangre a la clase trabajadora y al conjunto de la sociedad. Llámense Apristas, Fujimoristas, PPKcausas o lo que sea, estas sabandijas solo están involucrados en sus propias luchas por sus intereses de clase, esto adornado con un alto nivel de corrupción involucra a cada político conocido y desconocido de la clase política Peruana y de muchas otras partes de esta región. En otras palabras, esta crisis de gobernabilidad, debilidad del Estado y caos político permanente es una muestra del desarrollo de la descomposición social en este País, que pone de relieve la incapacidad y las dificultades de la Burguesía peruana en realizar sus propias tareas como clase explotadora, hundiendo gradualmente a la clase trabajadora y al conjunto de la sociedad[1].
HUELGAS EN EL PERU.
Como decíamos, desde el gobierno de Kucsinsky (PPKcausas) se presumía de los avances económicos mostrando proyecciones optimistas, pero la verdad es que el desempleo sigue en aumento y la precariedad laboral también. Mientras hablan de un estimado de crecimiento del 2.5% para fines del año (cuando la proyección era más de 4%) la inflación se devora los salarios de los trabajadores, lo que los exegetas de la sacrosanta economía le achacan al fenómeno del niño costero, el escándalo de corrupción Odebrecht o la reforma tributaria. Sea cual sea la razón los trabajadores se llevan siempre la peor parte en medio de esta situación. Los precios de productos básicos de primera necesidad en los mercados se disparan de manera criminal (por las presiones de la ley de la oferta y la demanda y la ganancia) mientras los trabajadores tienen que hacer malabares con el magro salario recibido a fin de mes. Y la bomba estalló en junio con la movilización de los obreros mineros brutalmente reprimidos por los perros policiales. A ello se sumó la contundente huelga de los médicos seguido de las enfermeras y obstetras de los hospitales públicos. Finalmente, poco a poco, se plegaron los maestros, desafiando a los dirigentes del CEN-SUTEP que ya estaban conciliando con la Ministra de Educación, como es su costumbre.
La ley magisterial, impuesta bestialmente por el gobierno del "izquierdista" O. Humala (con la complicidad del SUTEP en 2012) es un mecanismo de hostigamiento a los maestros; plantea evaluaciones a los maestros con la finalidad de expulsarlos, sin mayor contemplación. No considera los años de carrera, de servicio público, de estudios[2]. Este sector de la clase obrera en el Perú, siempre han sido de los mas relegados y despreciados por todos los gobiernos de turno; siempre mal pagados y maltratados por su tradición contestataria a los gobiernos de turno. Existe un interés de la burguesia de mantener siempre el status, siempre bajo los niveles de la educación estatal, un sistema educativo perfectamente aceitado para la formación ideológica de los átomos burgueses(los ciudadanos) y además para facilitar la gestión de ese servicio a los intereses privados del negocio. La imposición de esta ley es un ataque más a las condiciones de vida de los trabajadores, llevándolos cada vez más al abismo de la miseria y la precariedad.
Cuando la huelga se generalizó a casi todo el país, el Ministerio de Educación empezó a aplicar sanciones y descuentos a todos los maestros en huelga que no quieran regresar a clases, esto como una medida terrorista que buscaba que los desertasen de la huelga. Entonces tras los balazos, los gases, los garrotes y un sin número de humillaciones, la huelga continuó y es más se fortaleció.
El periodismo terrorista y mercenario una vez más contra los trabajadores:
Todos los medios de comunicación con sus ejércitos de periodistas bien pagados por sus amos se lanzaron a una brutal campaña de desprestigio contra las luchas de los médicos y maestros amalgamándolos con grupos senderistas infiltrados, (los maoístas de Movadef o Pukallacta) etc. La prensa se ha encargado de montar toda una campaña contra los maestros más activos.
El Estado y los medios de comunicación vienen haciendo una fuerte campaña para hacer ver fantasmas o revivir muertos (diciendo que SL o MRTA[3] siguen operando); esta campaña de pánico, terror y zozobra entre la población creada por los medios de comunicación y el Estado es un psicosocial que intenta desmovilizar a la clase trabajadora.
Nos hablan de un Movadef, como el nuevo rostro legal del grupo terrorista Sendero Luminoso, supuesto grupo activo que pretende continuar con la violencia vivida en los 80’s. Mentiras que son derramadas a diario, por el organismo terrorista más antiguo de la historia: el Estado. Los canales de televisión y la prensa en general-programas como Panorama, Cuarto Poder y otros de la misma calaña -se han dedicado a desprestigiar a los maestros que luchan en las calles, tratando a los trabajadores del aula como "terroristas", "intransigentes" o "radicales" y por ello muchos reporteros y camarógrafos fueron rechazados o sacados a golpes por los maestros que se movilizaban por las calles de Lima.
El sindicalismo y los sindicatos, se denuncian solos:
Los sindicatos jugaron a dividir por sectores a los trabajadores en lucha, como siempre: las diversas huelgas que se suscitaron en todo el país jamás fueron coordinadas, no existieron consignas de UNIDAD DE CLASE, cada gremio marchó por su lado, enarbolando y negociando con sus propios pliegos (médicos, maestros, mineros, enfermeras, obstetras, judiciales), en un total autodesconocimiento de que formamos una sola clase con intereses opuestos al Capital y su Estado.
En la huelga magisterial se pudo observar esa miseria a la que nos tienen acostumbrados los sindicatos, sean de la forma o color que sean, siempre llevan a la clase obrera a callejones sin salida en sus luchas, anulando su capacidad de pensar y organizarse, a bloquear su proceso de desarrollar una conciencia política de clase, a fin que las luchas tomen un cariz consciente y de masas. En la reciente huelga magisterial se ha podido ver las habituales traiciones a la clase obrera, que comete siempre el sindicalismo y sus dirigentes .Por ejemplo mientras que algunos líderes sindicales se sentaban con los congresistas para que fuesen mediadores de las negociaciones con la Ministra para llegar a un un "acuerdo para levantar la huelga", a esa misma hora el ministro de la represión ordenaba a los perros policiales apalear a los trabajadores en la Av. Abancay.
Pese a todo la solidaridad estuvo presente en estas luchas:
En medio de los diferentes ataques (del Estado, la prensa y los sindicatos) que sufren los maestros en medio de sus luchas, en más de 70 días se ha podido presenciar muestras de solidaridad de parte de muchos sectores de la población como grupos amplios de padres y madres de familia, estudiantes, trabajadores de otros gremios, que se sumaron a las concentraciones, marchas de protestas que se realizaron en Lima capital, así como en distintas provincias del país. La huelga ha sido a nivel nacional y fue asumido por la mayoría de maestros con la finalidad de desarrollar una huelga general. Muchos colegiales, estudiantes universitarios y algunos trabajadores que a título individual se han solidarizado y apoyado las marchas de protesta de los maestros.
Algunos elementos de diversos gremios y de la población en general se han desplazado al local de Fonavi ubicado en el centro de Lima, para hacer llegar alimentos no perecibles a maestros que han venido de algunas provincias junto a sus familias para participar de las jornadas de huelga y marchas de protesta realizadas en la ciudad capital, muchos de ellos siguen en Lima apoyando la huelga nacional.
Aunque estas muestras mínimas de solidaridad manifestadas en medio de esta lucha demuestran aun debilidad en la clase trabajadora, esto no quiere decir que haya perdido del todo el sentido por la vida como lo demuestra en esos momentos en el calor de sus luchas además tiene mucho por dar en sus próximos combates contra su enemigo histórico. Esta solidaridad que ha sido impulsada por su moral, fue espontanea, y no fue una solidaridad de clase propiamente, porque aun no puede autoreconocerse como clase, esto debido a los bajos niveles de conciencia política en la que aun se encuentra, a nivel mundial. Hay que reconocer, sin embargo, que en estas recientes huelgas hemos visto mucho rechazo, descontento y combatividad por parte de los trabajadores.
Pero como revolucionarios no podemos cerrar los ojos ante las debilidades que aún aquejan a la clase obrera. En la CCI estamos muy claros que:"El Manifiesto Comunista recuerda que el verdadero resultado de las luchas no es el éxito inmediato sino la unión cada vez más extensa de los obreros. La principal adquisición de la huelga es LA UNIDAD, LA CONCIENCIA, LA CAPACIDAD DE INICIATIVA Y DE ORGANIZACIÓN, LA SOLIDARIDAD..." [4]
Cuál es la perspectiva de las luchas presentes y futuras del Proletariado:
Existe una perspectiva diferente ante el actual escenario social de explotación de la clase obrera por el capitalismo. La respuesta es el proyecto histórico revolucionario de la que es portadora la clase trabajadora totalmente opuesta a la barbarie y explotación ocasionada por este sistema social inhumano. La situación presenciada en las luchas de los maestros y la de los otros gremios, solo nos demuestran que el proletariado debe reencontrarse consigo mismo y retomar sus instrumentos históricos de lucha (El apetito por la teoría, la solidaridad y confianza en sus fuerzas, la huelga de masas, la capacidad de extender sus luchas a nivel internacional, la generación de asambleas, etc.), en otras palabras que el proletariado marche hacia su conciencia y su reconexión con su vida y su perspectiva histórica, mediante la maduración de clase, una visión diferente de la vida ante la actual barbarie del capitalismo. En esa tarea nos inscribimos.
Internacionalismo –sección en Perú de la Corriente Comunista Internacional
Setiembre 2017
[1] Ver nuestras "TESIS SOBRE LA DESCOMPOSICION [27]".
[2] Un ataque de similares características tuvo lugar en México. Ver La evaluación universal en México: se agudiza la explotación sobre los maestros, https://es.internationalism.org/revolucion-mundial/201201/3297/la-evaluacion-universal-en-mexico-se-agudiza-la-explotacion-sobre-los [32]
[3] Grupos terroristas, respectivamente nombrados Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Tupac Amaru.
Attachment | Size |
---|---|
![]() | 144.77 KB |
Es muy importante clarificar qué es realmente el comunismo. Alberto Garzón, coordinador general de Izquierda Unida y dirigente del Partido Comunista de España, se está dedicando a conmemorar el centenario de la revolución de 1917 con charlas donde explicaría qué es ser comunista hoy. En una entrevista a El Diario, Alberto Garzón explica el contenido de estas exposiciones[1] [2]
El Partido Comunista de España -como cualquier otro partido comunista del mundo[2] [3]- es un defensor incondicional de la explotación capitalista. Sin embargo, esta defensa no la hace utilizando los argumentos típicos de la derecha o del populismo (la “libertad”, el “orden”, la “iniciativa privada”, el “valor de la competencia”, el “sálvese quien pueda”, “nos quitan lo nuestro”), sino otros que parecen colocarse en un terreno de “rebeldía”, de “cambio social”, de “lucha contra la injusticia”, de “solidaridad”.
Necesitamos pues examinar con rigor los argumentos de estos “paladines del comunismo”, su visión de en qué consistiría “ser comunista hoy”.
Según Garzón, el comunismo “es un movimiento político y social formado por mucha gente heterogénea que comparte esa sensibilidad y que, en la práctica, se actúa para transformar la realidad o intentar transformar esa realidad en un mundo más justo”.
Aquí hay dos golpes bajos al comunismo. Primero, su objetivo sería “hacer un mundo más justo”. “Hacer un mundo más justo” es algo tan vago que, según esa lógica, desde el Papa Francisco hasta el dueño de Facebook, Marck Zuckenberg, pasando por el millonario Amancio Ortega, todos serían “comunistas”, pues todos ellos han proclamado su deseo de hacer el mundo más justo.
Pero, ahondemos un poco más, ¿qué es la justicia? Según los códigos de esta sociedad, justicia es que te desalojen de la vivienda si no eres capaz de pagar la hipoteca o el alquiler; justicia es que te tiren de un trabajo porque la empresa tiene pérdidas; justicia es que te paguen un salario de miseria.
Con las leyes en la mano, con los usos y costumbres que generan las relaciones capitalistas de producción, todo eso es JUSTO. ¿Qué te veas obligado a dormir en la calle por no poder pagar los plazos de la hipoteca o el alquiler? Pues tú te lo habrías buscado al firmar un contrato legal y legítimo. ¿Qué tu salario no te permite llegar a fin de mes o apenas da para que tus hijos coman una vez al día? ¡No te quejes! ¡son las reglas de la oferta y la demanda!
El criterio de justicia que emplea el “comunista” Garzón, en comandita con el Papa o Zuckenberg, no permite comprender la inhumanidad y la barbarie que encierra el capitalismo, la terrible “injusticia” que se esconde detrás de todo el edificio de sus relaciones de producción y de las leyes que dictaminan como lo más justo y normal del mundo. En el trabajo asalariado y en la plusvalía que el capital saca a los obreros está la raíz misma de la pobreza de la inmensa mayoría y la riqueza de una pequeña minoría. Cada obrero produce por valor de, por ejemplo, 10000 € al mes y, sin embargo, recibe 600, 800, como máximo 1000 €, es decir, que con la justicia en la mano el Capital le roba 9000 € de su producción[3] [5].
Garzón nos pide que luchemos por algo tan reaccionario y engañoso que sería la Justicia, la cual santifica y legitima el trabajo asalariado, la plusvalía, la acumulación de capital, el intercambio mercantil, es decir, todo lo que está produciendo la miseria, el desempleo, la guerra, la barbarie, la destrucción medioambiental… No, la lucha hay que llevarla por una sociedad donde desaparezca la explotación del hombre por el hombre, la división en clases sociales, el Estado y las fronteras nacionales. Solamente con esa perspectiva nos podremos liberar. No es una lucha por la “justicia social” sino una lucha por la creación de una nueva sociedad.
El segundo golpe es aún más grave. El “movimiento comunista” que nos presenta Garzón estaría formado por “mucha gente heterogénea”, ocultando que el comunismo es el movimiento del proletariado, la clase revolucionaria del capitalismo. El comunismo no es la obra de líderes o de gentes heterogéneas de buena voluntad, es la obra del proletariado, LA EMANCIPACION DE LOS TRABAJADORES SOLO SERA OBRA DE LOS TRABAJADORES, fue el axioma de la Primera Internacional[4] [7]. El proletariado es un crisol de individuos de todas las edades, orígenes, razas etc., pero no es “heterogéneo” sino que está unido por el sufrimiento de la explotación asalariada y por ser el productor asociado mundial de la mayoría de riquezas sociales. Los proletarios de todos los países tienen un MISMO INTERES: luchar contra la explotación capitalista en la perspectiva de abolirla.
Garzón va más lejos en la negación del proletariado. Según él, “La historia (…) puso en entredicho los planteamientos de Marx. La clase obrera entendida como el proletariado, que hoy identificaríamos con el mono azul, no es mayoritaria. Y lo que hay es una diversificación que hace que incluso surjan estratos, que hemos venido a llamar clase media, creo que, por error, pero en cualquier caso aquí nos sirve para entendernos, que no tienen los mismos intereses que la clase obrera”.
El análisis de Marx jamás ha reducido la clase obrera a los trabajadores de mono azul. La composición y forma social de la clase obrera ha variado a lo largo de la historia. En los tiempos de Marx existía una parte importante de la clase obrera ligada aún a la producción artesana, los trabajadores más de vanguardia no eran los de fábricas y manufacturas sino más bien de gremios como la imprenta, los sastres etc. En el periodo que va de fines del siglo XIX hasta los años 70 del siglo XX, la vanguardia de la clase obrera la ocupan los trabajadores de las grandes fábricas. Sin embargo, desde los años 80 se producen cambios significativos, junto a grandes centros de producción se desarrollan otras concentraciones gigantes de sanidad, educación, investigación, informática, finanzas etc. Al lado de ellas existe una enorme constelación de pequeños lugares de trabajo con servicios, talleres, transportes, logística…, finalmente, se genera una masa de trabajadores que lo hacen individualmente en vehículos de todo tipo o delante de un ordenador (teletrabajo).
Es decir, la clase obrera ha cambiado notablemente de composición y estructura, se le han incorporado nuevas capas que antes no formaban parte de ella y, si bien -salvo países como China o Alemania- ya no se concentra mayoritariamente en grandes fábricas, se haya distribuida en grandes redes de producción, servicios, logística, transporte…, que cubren numerosas ciudades de la gran mayoría de países industrializados.
La precariedad y el aislamiento dominan; igualmente, muchos obreros tienen título universitario y varios idiomas, las mujeres se han incorporado masivamente a los puestos de trabajo. Estos cambios configuran otra piel de la clase obrera. Sicológica y sociológicamente hablando, muchos, quizá la mayoría, de los obreros no se consideran clase obrera, sino que quizá se sientan “clase media”, “los de abajo”, “ciudadanos de a pie” etc.
Todos esos clichés falsifican la realidad profunda de lo que es la clase obrera y la evidencia, en contra de las falsificaciones de Garzón, de que es mayoritaria en la sociedad. Esa masa de mujeres y hombres, precarizada, con una elevada cultura, sin domicilio fijo ni país definitivo de residencia, con varios idiomas y una relación cosmopolita, que trabaja en una cadena de producción mundial, es la que puede identificarse con “una clase radicalmente esclavizada, una clase de la sociedad burguesa que no es una clase de la sociedad burguesa, un estado social que es la desaparición de todos los estados sociales; una esfera que obtiene de sus sufrimientos universales un carácter universal y no alega ningún derecho especial porque ella no padece una injusticia social, sino la injusticia en sí, que no puede ya apelar a un pretexto histórico sino a un pretexto humano; una esfera, finalmente, que no se puede emancipar sin emanciparse de todas las demás esferas de la sociedad y sin emanciparlas a su vez; significa, en una palabra, que el total aniquilamiento del hombre sólo puede rehacerse con la completa rehabilitación del hombre. Ese estado especial en el cual la sociedad va a disolverse es el proletariado” [5] [8]
Pero, Garzón va aún más lejos en el ataque a la clase obrera, la única que, por su acción común a escala mundial, puede llevar al comunismo. Nos dice que “existen las contradicciones entre la clase trabajadora del norte, de Occidente y la clase trabajadora del sur, que a veces es expoliada por el propio sistema económico del norte, del que se ve beneficiado la clase trabajadora del norte”.
La extracción de la plusvalía es un fenómeno mundial y no tiene lugar empresa a empresa o nación a nación. El conjunto del capital mundial obtiene una masa total de plusvalía que la competencia entre capitalistas cuyo reparto viene determinado por varios factores, principalmente dos: la pelea entre sus distintas fracciones (financiera, industrial, comercial, burocrática, política etc.) y, sobre todo, la pugna entre los diferentes capitales nacionales. Los trabajadores no tienen nada que ver con esos factores. Sus intereses son los mismos en todos los países y se oponen siempre a “su” Estado nacional o a “su” empresa.
Es muy venenoso que, con argumentos falsos, sin base científica, basados en el sentido común, Garzón ataque el bien más preciado de los trabajadores: SU UNIDAD. Garzón se las da de “solidario” pero con su argumento de “la oposición de intereses entre los trabajadores del Norte y del Sur” siembra la división y el enfrentamiento entre los trabajadores. Su “argumento” abona la ponzoña reaccionaria de los populistas que oponen a los obreros del país a los emigrantes que vendrían a “quitarles el trabajo”. Su “argumento” abona las ideas tan expandidas en América del Sur de ver a sus hermanos de Estados Unidos como enemigos cómplices de Trump.
El entrevistador le pregunta a Garzón sobre algo tan evidente como la barbarie de la URSS y su hundimiento final. Como buen político burgués Garzón elude la pregunta incómoda y no dice absolutamente nada: “hay veces que se hacen juegos de prueba y error y entonces tenemos que ser conscientes de que cuando han pasado determinadas cosas en la historia, hay que afrontarlas críticamente. Ver qué ha fallado. Ver cuáles son las deficiencias, que probablemente no son pocas”.
Para Garzón la explotación feroz que imperaba en la URSS, la liquidación de todo lo que quedaba del bolchevismo en los procesos de Moscú, los campos de concentración, el Gulag, la gran guerra patriótica con sus 20 millones de muertos, la deportación sanguinaria de millones de campesinos… esa barbarie gigantesca, sería un “juego de prueba y error” (¿¿¿). ¡Qué desfachatez!
La feroz dictadura de los hermanos Castro en Cuba con los racionamientos, la triple moneda, la miseria generalizada, serían ¡un juego de prueba y error! Las hambrunas que padecen trabajadores y campesinos en Corea del Norte a la mayor gloria de la dinastía Kim y al servicio de la “bomba” sería un “juego de prueba y error”.
Ese cinismo escandaloso tiene una sencilla explicación: él es heredero y continuador del estalinismo, la cristalización política de la contra-revolución que liquidó muy pronto -menos de una década después de 1917- el bastión proletario en Rusia y convirtió al partido bolchevique y a los partidos de la Tercera Internacional en partidos del capital, partidos con fachada “proletaria y comunista” y naturaleza total y absolutamente capitalista[6] [9].
El principio fundamental del proletariado es el internacionalismo. No solamente porque sus intereses son los mismos en todos los países y no tiene ninguno que lo ate a “su país” (El proletariado no tiene patria) sino también porque trabaja de forma asociada a escala mundial por lo que el comunismo solo podrá ser mundial y solo nacerá de una revolución mundial con la participación del proletariado de todos los países.
Pero nada de esto interesa a Garzón que no dice ni una palabra al respecto, ni siquiera como retórica, él se siente muy cómodo, cuando le hablan de España, del “comunismo en España”, es decir, Garzón piensa y concibe su “ser comunista” como un objetivo nacional, al servicio de la nación. A Garzón solamente le preocupa España, no le preocupa el proletariado mundial, ni la situación y el futuro de la humanidad, su horizonte se limita a España, en ese sentido es un político nacional y nacionalista, su partido es un Partido del Capital Español (PCE). Por ejemplo:
“El problema principal económico de España es la desindustrialización y por tanto una industria productiva basada en bajo valor añadido. Nuestro país se está basando en turismo y en construcción. Sectores que no solo son de bajo valor añadido, sino que son estacionales. Si tú tienes una economía que funciona fundamentalmente de que vengan turistas desde fuera y tienes hoteles abiertos cada seis meses. Seis meses sí, seis meses no, pues tienes trabajadores seis meses sí, seis meses no y lo que tienes es precariedad. Entonces el modelo productivo configura el tipo de relaciones laborales. En España tenemos precariedad no solo por las reformas laborales, sino por la estructura productiva”.
A Garzón no le interesa ni los salarios que se cobran, ni el empleo, ni las crueles condiciones laborales, ni la ausencia de un mínimo futuro para la gran mayoría, no, a él lo que le preocupa es la estructura de la economía española, la desindustrialización de España… Su mensaje es muy claro: para que el trabajador pueda comer el capital nacional español tiene que tener otra estructura productiva, ser más competitivo, ser más productivo… Es decir, Garzón ata el interés de los trabajadores al interés nacional del capital. Y ese es el mensaje de TODOS los partidos del capital, desde el fascismo al populismo, desde el socialismo a los llamados “comunistas”.
Contra esa mentira, el proletariado solo puede defender sus intereses inmediatos e históricos si rompe con el interés nacional del capital, si se une a sus hermanos de clase a escala mundial, si se concibe como clase contra la nación en todos los países. El proletariado no tiene que elegir entre España y Cataluña, tiene que luchar contra las dos patrias que, pueden ser rivales entre ellas, pero que comparten la imposición de la explotación y la miseria[7] [37].
Además, Garzón lanza una mentira demagógica basado en una lógica de Perogrullo: habría precariedad porque la principal industria de España es el turismo. ¿Cómo explica Garzón la creciente precariedad en Alemania con sus salarios de 400 euros, un país industrial por antonomasia? ¿Cómo entender según la lógica de Garzón la precariedad galopante en Estados Unidos o en Gran Bretaña? ¿Se le ha olvidado a Garzón que existe precariedad en la industria automovilística, en los servicios públicos, en la informática?
La precariedad está en el ADN mismo de la clase obrera. Todo proletario no tiene garantizado los medios de vida y se ve obligado al trabajo asalariado para sobrevivir. Esto es el ABC del comunismo que el profesor Garzón pretende que olvidemos. Preguntándose lo que diferencia el proletario del esclavo, Los Principios de Comunismo, escritos por Engels en 1847 subrayan: “El esclavo está vendido de una vez y para siempre, en cambio, el proletario tiene que venderse él mismo cada día y cada hora. Todo esclavo individual, propiedad de un señor determinado, tiene ya asegurada su existencia por miserable que sea, por interés de éste. En cambio, el proletario individual es, valga la expresión, propiedad de toda la clase de la burguesía. Su trabajo no se compra más que cuando alguien lo necesita, por cuya razón no tiene la existencia asegurada. Esta existencia está asegurada únicamente a toda la clase de los proletarios. El esclavo está fuera de la competencia. El proletario se halla sometido a ello y siente todas sus fluctuaciones”[8] [38]
¡Cualquier joven precario de cualquier país del mundo, desde Alemania a China o desde USA a España, puede verse claramente reflejado en ese retrato trazado hace 170 años!
Garzón se siente preocupado por la desafección y la desconfianza que en ciertos ambientes obreros se expresa ante los partidos de izquierda (PSOE, IU, Podemos). Así, por ejemplo, su antecesor en el cargo, Cayo Lara, fue rechazado por jóvenes de las asambleas del 15 M en Madrid.
Para hacer frente al problema lanza una explicación: la izquierda se habría institucionalizado. Hablando del Eurocomunismo que en los años 70 fue la careta a través de la cual el PCE se hizo aceptar por el bloque imperialista americano, Garzón señala: “el eurocomunismo no es un proyecto político definido, es más bien una cultura política que propone que las instituciones que se han conseguido son las necesarias y las suficientes para llegar al socialismo y que por lo tanto el instrumento de mayor incidencia social es presentarse a las elecciones y tener influencia en las elecciones. Dedicas toda tu energía prácticamente a ese ámbito y eso genera una cultura política. La cultura política de la institucionalización, una izquierda institucionalizada. Una izquierda que abandona progresivamente la construcción del tejido social, de los medios de comunicación. ¿Dónde está la Radio Pirenaica? ¿Dónde están las asociaciones de vecinos? ¿Dónde está el PCE desplegando sus ramas por el tejido social, por los barrios, por las clases sociales? Todo eso va perdiendo peso y lo va ganando la maquinaria institucional”.
Participar en las elecciones forma parte de la integración de los antiguos partidos obreros (socialistas, comunistas, trotskismo) en el Capital[9] [39]. Sin embargo, cuando trabajan en “movimientos sociales” con obreros o con vecinos, cuando encabezan una manifestación, cuando se infiltran en una asamblea obrera, también están defendiendo un programa capitalista. Hablan de defender la democracia, de ciudadanos, como hemos visto antes de justicia, de interés nacional… En la calle o en las instituciones defienden siempre el interés nacional del capital, defienden siempre todos los temas de la ideología burguesa.
En las elecciones o en las Cortes hablan de “nacionalizar los bancos”, lo que es un programa capitalista de Estado que de forma encubierta aplicó Rajoy con las cajas de ahorros en quiebra o Bush en 2007-2008 cuando las quiebras sacudieron las instituciones financieras USA[10] [40]. Esa misma patraña capitalista la defienden en la calle, en una manifestación o en una huelga. Hay un refrán que dice “la mona, aunque se vista de seda mona se queda”, IU, Podemos, PSOE, aunque se vistan de manifestante callejero o de “vecino de base” siguen siendo un DEFENSOR DEL CAPITAL Y DEL INTERES NACIONAL DEL CAPITAL.
Smolny 211017
[1] [10] https://www.eldiario.es/politica/alberto-garzon-comunista-capitalismo-economico_1_3468138.html [41]
[2] [11] Los llamados partidos comunistas cortaron el cordón umbilical con la revolución rusa de 1917 y con el partido bolchevique que estuvo a la vanguardia de esta revolución, con la contra-revolución estalinista que se consolidó a partir de 1922. Ver, entre otros documentos, El estalinismo aún despide su hedor contra-revolucionario, https://es.internationalism.org/cci-online/201302/3644/el-estalinismo-aun-despide-su-hedor-contrarrevolucionario [42]
[3] [13] Ver Marx: Trabajo asalariado y capital, https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/49-trab2.htm [43]
[4] [15] Recordemos pues la ideología y la propaganda han borrado muchas cosas de nuestra memoria histórica: la Primera Internacional, AIT: Asociación Internacional de los Trabajadores, existió entre 1864 y 1876, reagrupó las fuerzas proletarias en muchos países de Europa y algunos de América, en ella militaron Marx y Engels.
[6] [18] Ver nuestro Manifiesto sobre 1917. https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201710/4237/manifiesto-de-la-corriente-comunista-internacional-sobre-la-revolucion [45]
[7] [46] Ver España y Cataluña, dos patrias para imponer la miseria, /content/3482/espana-y-cataluna-dos-patrias-para-imponer-la-miseria [47] ; igualmente nuestra hoja sobre el conflicto catalán: https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201710/4240/enfrentamientos-en-cataluna-el-pasado-reaccionario-esta-en-la-democrac [48]
[9] [51] Ver el punto 7 de nuestra Plataforma. https://es.internationalism.org/cci/200509/145/plataforma-politica-de-la-corriente-comunista-internacional [52]
[10] [53] Ver ¿Crisis del neoliberalismo o crisis del capitalismo? https://es.internationalism.org/cci-online/200810/2380/crisis-del-neoliberalismo-o-crisis-del-capitalismo [54]
Attachment | Size |
---|---|
![]() | 63.57 KB |
Publicamos aquí una declaración de Perspectiva Comunista Internacional (Corea del Sur) sobre las tensiones imperialistas en la Península Coreana.
Tenemos algunas críticas a esta declaración, en particular, su focalización en la instalación de THAAD, lo que podría dar lugar a la idea de que una campaña monográfica sobre este asunto sería equivalente a la lucha de los trabajadores para defender sus intereses contra las exigencias de la maquinaria guerrera capitalista. La clase obrera no desarrolla su conciencia a través de campañas sobre tal o cual sistema de armas. La tarea de los revolucionarios es exponer el estancamiento de todo el sistema, al tiempo que participa en luchas por demandas de clase que pueden desgarrar las ilusiones de una "unidad nacional" y desarrollar una verdadera solidaridad con los trabajadores en otros países.
Sin embargo, reconocemos la voz de la clase obrera internacional en esta declaración: una voz que denuncia a los imperialistas de toda la clase capitalista (incluidos los que supuestamente son "comunistas"). Por lo tanto, nos solidarizamos sin reservas con los camaradas del PCI y con todos aquellos que luchan por un internacionalismo real en esta región.
Para el análisis de la CCI sobre la situación, consulta /content/4236/amenaza-de-guerra-entre-corea-del-norte-y-estados-unidos-la-loca-irracionalidad-del [57]
________________________________________
Criticamos al gobierno de Moon Jae-In y a los Estados Unidos por el despliegue de THAAD.
¡Eliminación de THAAD! ¡Lucha contra el estado capitalista! ¡Lucha contra los gobiernos capitalistas y la amenaza de la guerra imperialista!
El 7 de septiembre, el gobierno de Moon Jae-In y los Estados Unidos desplegaron de manera coercitiva la Defensa Terminal de Área de Gran Altura (THAAD) en Sungju-gun Sogong-ri contra la oposición de la mayoría de los coreanos, incluyendo los residentes. El despliegue de THAAD en Corea del Sur no contribuye a la resolución de problemas relacionados con el armamento nuclear de Corea del Norte y la paz del este de Asia. Es sólo un juego hipócrita de seguridad. No sólo es un programa que aumenta la amenaza de la guerra en favor de la fuerza imperialista de los EEUU, sino también es un plan para colocar a Corea del Sur en primera línea de la guerra imperialista.
Una vez más confirmamos que el propósito del desarrollo de las armas nucleares de Corea del Norte es una masacre genocida contra civiles, especialmente la clase trabajadora, a pesar de que Corea del Norte insiste en que el arma nuclear es una garantía de su régimen. Además, nunca olvidamos que la única fuerza que usó las armas nucleares que asesinaron indiscriminadamente a civiles en la guerra, fue el imperialismo estadounidense. La historia ha demostrado que los dos sistemas, que son diferentes en la península de Corea, son los mismos en términos de explotación de la clase trabajadora y son el enemigo absoluto de la clase trabajadora. Los trabajadores no deben tomar partido por ninguno de los dos bandos.
La maximización de la tensión en el este de Asia muestra las tendencias destructivas del capitalismo. Sin embargo, los conflictos recientes han aumentado el riesgo para la humanidad mucho más que antes. Esta vez, hay un creciente enfrentamiento entre muchas fuerzas. Estados Unidos, China y Japón, así como Corea del Norte están intensificando la carrera armamentista.
Dos guerras mundiales, la Guerra de Corea y numerosas guerras siempre han traído un irremplazable dolor a la clase trabajadora. Hoy, la clase obrera en Asia oriental ya no debería sacrificarse en el mortal ciclo vicioso del capitalismo. Sólo la clase trabajadora puede salvar a la humanidad de la barbarie. Para ese fin, la clase obrera debe escapar del círculo vicioso del nacionalismo y el militarismo. La única solución es que los trabajadores de Corea del Sur y Corea del Norte, incluidos los trabajadores de China, Estados Unidos y Japón, luchen contra su propia clase dominante.
El despliegue del THAAD del gobierno de Moon, que pretende continuar la desnuclearización de la península de Corea, no contribuiría a limitar el desarrollo de las armas nucleares de Corea del Norte, sino que echará gasolina en el fuego de la confrontación militar incluyendo la competencia de armas nucleares. La decisión de agregar y desplegar el THAAD también muestra la hipocresía y la incompetencia del gobierno de Moon, que afirma que persigue una política de paz, un proceso democrático y una diplomacia independiente. Es una expresión de la política y la naturaleza de clase del gobierno actual que sirve a los intereses de las clases dominantes e imperialistas.
Contra el gobierno de Moon Jae-In, que cometió crímenes del mismo tipo que los del gobierno de Park Geun-hae en menos de cuatro meses después de la victoria de la elección presidencial.
La clase trabajadora debe romper con la "fantasía de Moon Jae-In", el gobierno de Moon miente sobre buscar limpiar un mal acumulado y cambiar el régimen.
La clase obrera debería oponerse a formar un frente unido y cooperar con el gobierno de Moon.
La clase obrera debería luchar contra el despliegue de THAAD, así como contra el gobierno capitalista y la amenaza de la Guerra de Corea.
Nos oponemos tanto a las amenazas imperialistas de los Estados Unidos y de sus aliados contra Corea del Norte (amenazas de guerra, campañas de seguridad) como al desarrollo de armas nucleares de Corea del Norte contra ellos.
Tanto el imperialismo estadounidense, que en realidad mató a civiles con armas nucleares, como las armas nucleares de Corea del Norte, que se dirigen a otra guerra, son los mayores desastres para la clase trabajadora. La clase obrera se opone a todas las armas nucleares.
No podemos creer ninguna "política de paz" de los países capitalistas-imperialistas que claman "paz", por un lado, al tiempo que instigan la competencia armamentista y la amenaza de guerra en interés de su propio régimen capitalista.
Declaramos que sólo la lucha internacional de los trabajadores y la revolución de los trabajadores pueden poner fin a la amenaza de barbarie, la guerra imperialista y la destrucción nuclear que amenazan a la humanidad bajo el capitalismo.
¡Eliminación de THAAD! Lucha contra los gobiernos capitalistas y su amenaza de guerra imperialista más allá de las fronteras de todos los estados capitalistas.
¡Los trabajadores no tienen ningún país que defender!
¡Trabajadores del mundo, únanse!
7 de septiembre de 2017
Perspectiva Comunista Internacional
Links
[1] https://es.internationalism.org/files/es/amenaza_de_guerra_corea.pdf
[2] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn1
[3] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn2
[4] https://www.microsofttranslator.com:443/bv.aspx?from=en&to=es&a=http%3A%2F%2Fen.internationalism.org%2Ficconline%2F201709%2F14384%2Fthreat-war-between-north-korea-and-us-it-capitalism-which-irrational%23Kim_Il-sung
[5] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn3
[6] https://www.microsofttranslator.com:443/bv.aspx?from=en&to=es&a=http%3A%2F%2Fen.internationalism.org%2Ficconline%2F201709%2F14384%2Fthreat-war-between-north-korea-and-us-it-capitalism-which-irrational%23Kim_Jong-il
[7] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn4
[8] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn5
[9] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn6
[10] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref1
[11] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref2
[12] https://es.internationalism.org/revista-internacional/201208/3451/tesis-sobre-la-crisis-economica-y-politica-en-los-paises-del-este
[13] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref3
[14] https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Kim_Jong-il%27s_titles
[15] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref4
[16] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref5
[17] https://en.internationalism.org/internationalreview/2012/5305/november/international-review-special-issue-imperialism-far-east-past-
[18] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref6
[19] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/asia
[20] https://es.internationalism.org/en/tag/2/25/la-decadencia-del-capitalismo
[21] https://es.internationalism.org/en/tag/3/47/guerra
[22] https://es.internationalism.org/files/es/hoja_cataluna_formato_hoja.pdf
[23] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/conflictos-nacionalistas
[24] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/espana
[25] https://es.internationalism.org/en/tag/2/33/la-cuestion-nacional
[26] https://es.internationalism.org/files/es/sismo_mext.pdf
[27] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200510/223/la-descomposicion-fase-ultima-de-la-decadencia-del-capitalismo
[28] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/mexico
[29] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/mexico
[30] https://es.internationalism.org/en/tag/3/45/descomposicion
[31] https://es.internationalism.org/files/es/final_maestros_1.pdf
[32] https://es.internationalism.org/revolucion-mundial/201201/3297/la-evaluacion-universal-en-mexico-se-agudiza-la-explotacion-sobre-los
[33] https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm
[34] https://es.internationalism.org/en/tag/4/400/peru
[35] https://es.internationalism.org/en/tag/2/29/la-lucha-del-proletariado
[36] https://es.internationalism.org/files/es/partido_del_capital_espanol.pdf
[37] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn7
[38] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn8
[39] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn9
[40] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftn10
[41] https://www.eldiario.es/politica/alberto-garzon-comunista-capitalismo-economico_1_3468138.html
[42] https://es.internationalism.org/cci-online/201302/3644/el-estalinismo-aun-despide-su-hedor-contrarrevolucionario
[43] https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/49-trab2.htm
[44] https://www.marxists.org/espanol/m-e/1844/intro-hegel.htm
[45] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201710/4237/manifiesto-de-la-corriente-comunista-internacional-sobre-la-revolucion
[46] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref7
[47] https://es.internationalism.org/content/3482/espana-y-cataluna-dos-patrias-para-imponer-la-miseria
[48] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201710/4240/enfrentamientos-en-cataluna-el-pasado-reaccionario-esta-en-la-democrac
[49] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref8
[50] https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/47-princi.htm
[51] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref9
[52] https://es.internationalism.org/cci/200509/145/plataforma-politica-de-la-corriente-comunista-internacional
[53] https://es.internationalism.org/node/add/book?parent=5927#_ftnref10
[54] https://es.internationalism.org/cci-online/200810/2380/crisis-del-neoliberalismo-o-crisis-del-capitalismo
[55] https://es.internationalism.org/en/tag/2/36/los-falsos-partidos-obreros
[56] https://es.internationalism.org/files/es/declaracion_sobre_las_tensiones_belicas_alrededor_de_corea_del_norte.pdf
[57] https://es.internationalism.org/content/4236/amenaza-de-guerra-entre-corea-del-norte-y-estados-unidos-la-loca-irracionalidad-del
[58] https://es.internationalism.org/en/tag/corrientes-politicas-y-referencias/area-de-influencia-de-la-izquierda-comunista