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Razones para luchar no faltan, la burguesía ha declarado una autentica guerra a nuestras condiciones de vida, es su forma de enfrentar la crisis mortal de su sistema de explotación. Nada se salva a sus siniestras intenciones: recorte de sueldos, pensiones y subsidios; despidos, precariedad, aumento de las tasa universitarias... Ningún sector de la clase obrera queda al margen de los ataques, todas las generaciones son igualmente golpeadas por los planes de austeridad: jóvenes estudiantes, parados de todas las edades, trabajadores en activo, pensionistas, inmigrantes... todos igualmente victimas de un sistema que no tiene nada que ofrecer a la humanidad más que miseria y destrucción.
Todos los trabajadores sentimos que hay que luchar, pero la gran pregunta es ¿cómo luchar? Esta misma pregunta ha estado muy presente en el movimiento que ha sacudido Francia los últimos siete meses[1]. Son muchas las lecciones que este episodio de lucha de nuestros hermanos de clase en Francia ha dejado para todos los trabajadores y no podemos tratarlas todas en este artículo. Aquí nos conformaremos con abordar dos cuestiones:
- ¿Cómo podemos tomar a cargo nuestra lucha? ¿Cómo organizarnos en y para nuestra lucha?
- ¿Qué podemos hacer las minorías obreras y los grupos revolucionarios para contribuir a que este proceso de desarrolle y fortalezca?
Para tratar de responder a esta primera cuestión publicamos a continuación dos artículos que forman parte de un suplemento editado por nuestra sección en Francia en el curso de la lucha y difundido ampliamente en las manifestaciones.
El movimiento contra la reforma de la pensiones dura ya 7 meses. La primera jornada de acción se produjo el 23 de Marzo y reunió a 800 000 personas en un ambiente sobretodo átono y algo desesperado. Pero después la lucha ha ido creciendo. Al movimiento se han ido agregando, poco a poco, cada vez más trabajadores, parados, precarios, familias obreras enteras, estudiantes de bachiller y secundaria, universitarios, hasta alcanzar los ¡tres millones! manifestándonos en la calle.
Esta reforma de las pensiones se ha convertido en el símbolo de la degradación general y brutal de nuestras condiciones de vida. Los jóvenes se enfrentan a un muro infranqueable cuando tratan de encontrar un trabajo. La oferta pública es prácticamente cero y en el sector privado los escasísimos puestos que se les ofrecen son en unas condiciones de precariedad insostenibles a cambio de un salario de miseria.
La congelación salarial, la subida de los precios, la caída drástica de de la parte reembolsable de las recetas médicas y de todas las ayudas sociales... son ataques crueles que nos conducen progresiva pero inexorablemente a una miseria creciente.
En esta situación, para muchos de nosotros, lo que nos permite soportarlo es la perspectiva de la jubilación, del "bien merecido descanso" tras años de explotación, putadas y bloqueos salariales. La jubilación parece la luz al final del túnel. Los trabajadores de los años 1950 y 1960 pudieron beneficiarse de ese relativo "Eldorado". Pero tras 20 años sus pensiones no han cesado de mermarse, hasta tal punto que hoy en día son tan misérrimas que muchos jubilados tienen que hacer pequeños trabajillos para poder llegar a fin de mes. Todos sabemos que esta reforma agravará aún más esta situación dramática. Como coreaban muchos manifestantes, lo que nos depara el futuro es "Metro, Trabajo, Tumba". La crisis económica mundial del capitalismo lleva a toda la humanidad hacia el abismo de la miseria. La situación es grave, y esta gravedad de refleja en la cara de las gentes. Siete meses de luchas... múltiples jornadas de acción, sectores enteros en huelga reconducible, polígonos industriales bloqueados por obreros fieros y combativos enfrentándose a la represión. "los jóvenes en la mierda, los viejos en la miseria". No cabe la menor duda, la cólera es inmensa y afecta a toda la clase obrera. Pero el gobierno no retira su reforma de la jubilación. No basta con que 3 millones salgan a la calle. Todos sentimos que a este movimiento "le falta algo". Y "eso que le falta" es que los trabajadores mismos tomemos a cargo nuestra lucha. Si nos conformamos con seguir como borregos las consignas de la intersindical iremos a la derrota como en 2003 y 2007. Además, en nuestra filas crece la desconfianza en los sindicatos. Pero hoy solo una minoría osa dar el paso, osa tratar de autorganizarse en asambleas generales soberanas y no sindicales. Que sepamos hoy hay una decena de asambleas interprofesionales de este tipo en toda Francia. Por ejemplo, hay una asamblea que reúne regularmente ferroviarios y profesores, parados y precarios en la Estación del este en París. En Toulouse también hay regularmente asambleas en la calle ante la Bolsa de Trabajo, así como al final de las manifestaciones. Pero esto aún es sumamente minoritario.
El proletariado debe recuperar la confianza en sí mismo, en su capacidad de luchar y organizarse colectivamente como clase. ¿Cómo?, ¿Cómo puede tomar a cargo SUS luchas?. A esta cuestión crucial y determinante para el futro pretendemos dar una algunos indicios de respuesta con estos artículos.
Un movimiento de lucha se organiza a través de mil meandros. Los piquetes informativos, los panfletos, los bloqueos, las ocupaciones, las manifestaciones espontáneas, entre otros muchos de los medios posibles para el desarrollo del movimiento. Y a ciencia cierta la clase obrera, desarrollará otros en futuros combates.
Sin embargo, debemos destacar que en el centro de toda lucha se sitúan las Asambleas Generales. En ellas, podemos debatir y decidir colectivamente. Las Asambleas Generales son EL LUGAR de discusiones abiertas y eventuales tomas de decisión del rumbo que deben tomar las luchas. Por ello, son el objeto de todo tipo de sabotajes por parte de nuestros enemigos de clase.
Fuera de los momentos de lucha abierta, las asambleas sindicales se realizan por doquier. Todas son iguales: los delegados sindicales las convocan, en ellas participan los especialistas sindicales y algunos "afiliados de base" y, el papel de los no sindicados se reduce al de meros espectadores a los que en ocasiones se les hace tal o cual consulta. En general no son muy concurridas ya que la mayor parte de los obreros saben que en ellas no se decide nada.
Cuando estallan las luchas, como ha ocurrido recientemente en Francia, los sindicatos se adaptan a la situación y utilizan varias estratagemas para neutralizarlas:
* Hacen todo lo posible para que asistan cuanto menos trabajadores mejor, ya sea convocándolas de tapadillo, avisando a última hora, o dándoles la menor difusión posible.
* Cuando la cólera obrera es grande y no les queda más remedio que organizar asambleas masivas para evitar que estas se produzcan espontáneamente y fuera de su control. Sin embargo, estas asambleas en caso de producirse, están organizadas por sectores, corporación profesional, empresa, etc. Esto no es ninguna casualidad ya que de esta forma organizan la división, parcializan las respuestas y hacen todo lo posible para evitar la unificación de las asambleas y por extensión de la lucha. En las recientes luchas en Francia hemos visto a los sindicatos organizar, por ejemplo en los ferrocarriles, asambleas de conductores, de administrativos, de controladores. Igualmente en los hospitales, en especial en la región de Toulouse, este sabotaje ha alcanzado sus más altas cotas de cinismo: cada planta del hospital tenía su propia asamblea.
* Para mantener el control a toda costa de las asambleas, los sindicatos están dispuestos a cualquier tipo de artimaña. En la estación del Este, en París, tenía que haber tenido lugar una Asamblea masiva el 14 de Octubre por la mañana. Los conductores debían decidir acerca de la reconducción de la huelga. Pero los permanentes sindicales decidieron tomar la decisión en miércoles 13 por la tarde. De esa forma consiguieron que ya no hubiera motivos por los que asistir masivamente en la mañana del jueves ya que, a espaldas de los trabajadores, se había tomado la decisión. Y así ocurrió, prácticamente nadie apareció por la asamblea el jueves. ¡Véase aquí un claro ejemplo de cómo los sindicatos matan a la verdadera vida obrera!, ¡Aquí tenemos un nuevo ejemplo de las artes del sabotaje sindical!
En un artículo reciente titulado ¿Qué es una Asamblea General?, la CNT de Gers señalaba con razón otra serie de peligros que amenazan siempre a las Asambleas Generales:
* "...la monopolización del debate: las asambleas generales no son democráticas. El caso clásico es cuando el delegado sindical monopoliza la palabra y el turno de la misma y se erige en moderador, contestando a todo lo que se plantea y sin dejar de parar de dar su punto de vista....".
* "... a menudo el voto no es respetado en las asambleas. Manipulando el orden del día se plantean a votación cuestiones que ya se habían decidido previamente hasta agotar a los participantes en la mayor de las confusiones. A menudo esta manipulación se produce al final de la asamblea con el fin de destruir su coherencia y sus acciones más decididas...".
* "...Neutralización de las Asambleas Generales: cuando una asamblea es muy viva y rica en debates y decisiones, lo que se hace es no darle continuidad. Es decir, se las neutraliza haciéndolas un momento parcial que sirve para que la cólera obrera se desahogue y que las decisiones tomadas se conviertan en papel mojado...".
Las verdaderas Asambleas Generales obreras deben de ser todo lo contrario. De entrada han de romper cualquier tipo de división corporativa o sectorial. Deben estar abiertas a todo el personal de los centros en lucha, sin ningún tipo de distinción y, además, a los trabajadores de otras empresas, a los jubilados, a los compañeros con trabajo eventual, a los desempleados, a los estudiantes y, a todos aquellos que quieran participar a la extensión del movimiento y se planteen y quieran responder a la cuestión de ¿Cómo luchar? Tal y como señala la organización de la CNT-AIT citada anteriormente:
* ".... la Asamblea General es democrática y por ello garantiza el turno de palabra, un turno equitativo repartido adecuadamente entre todos los temas en discusión. El turno de palabra está garantizado por el moderador elegido por la Asamblea...".
* "... las Asambleas Generales son decisorios y los acuerdos se toman por el voto a mano alzada...".
* "....la Asamblea General es perenne, se toman actas de sus acuerdos y se realiza un resumen del contenido de la misma efectuado por un secretario elegido a tal efecto al principio de la misma, que se encarga de anotar y difundir los debates y acuerdos adoptados por la Asamblea General. La propia Asamblea debe decidir la fecha, hora y lugar de la siguiente Asamblea.."
Todos estos puntos son primordiales. Una Asamblea General no es una simple caja de resonancia, un lugar "...donde desahogar la cólera obrera..". Es mucho más que eso. Es un lugar de debate y reflexión colectiva. A menudo es uno de los pocos lugares en donde los trabajadores pueden expresarse libremente. Pero es, sin duda, sobre todo el lugar en el que se decide como construir y mantener la unidad de la lucha obrera:
* Es en ese contexto donde nuestra clase puede tomar sus decisiones colectivamente. Es vital para ello que la realización de tales asambleas se acompañe por la adopción de decisiones (utilizando el voto a mano alzada) y de textos o acciones a realizar.
* Es en el Asamblea donde se puede decidir y organizar la extensión de la lucha, desplazándose o enviando delegaciones masivas hacia otros centros obreros (fábricas, hospitales, administraciones,...) cercanos geográficamente y combativos para llamarlos a la unión de la lucha.
* Es en la Asamblea General donde se construye la coordinación entre los diferentes sectores en lucha. Las Asambleas Generales deben de coordinarse entre ellas por medios de Comités Elegidos y Revocables en todo momento que deben responder ante las mismas de los mandatos y acciones que se le hayan encomendado.
El movimiento de lucha desarrollado por nuestra clase en Francia contra la reforma del sistema de pensiones, ha mostrado la profundidad de la cólera que recorre a toda nuestra clase. Ha mostrado el hartazgo ante los ataques sin fin que sufrimos y lo que es más importante, ha mostrado la determinación y la capacidad para movilizarse masivamente luchando como clase. Pero hay que reconocer que nuestra clase no ha conseguido aún, en esta movilización, organizarse colectivamente en la lucha por medio de Asambleas Generales soberanas y autónomas. He aquí la principal lección y la principal debilidad del movimiento que acabamos de vivir. He aquí la etapa y el camino que el proletariado debe superar en el futuro si quiere tomar las luchas en sus propias manos y hacer frente de forma unida y solidaria al Capital.
Suplemento al número 417 (Octubre 2010) de REVOLUTION INTERNATIONALE, publicación en Francia de la CCI.
En el transcurso de la lucha, al final de las manifestaciones convocadas por los sindicatos sobre todo después del verano, pequeños grupos de trabajadores sentían que manifestarse en la calle y luego irse cada uno a su casa no basta, que ese momento colectivo tenía que aprovecharse para discutir, reflexionar, sacar lecciones y preparar como continuar el combate. Así en muchas ciudades de Francia (Toulouse, París, Tours, Lyon, etc) algunas decenas de personas se quedan discutiendo al final del recorrido en improvisadas asambleas en la calle, en ellas una idea surge con claridad: ¡hay que seguir reuniéndose sin esperar a la próxima manifestación convocada por los sindicatos!, pero ¿cómo hacerlo? Lo muchas veces impensable se hace evidente: ¡hacer hojas que convoquen a nuevas asambleas! Así por ejemplo los participantes en la "Asamblea General de la Estación del Este", que reúne a cerca de 100 personas desde principios de Septiembre, realizan una hoja y la difunden llamando a todos los trabajadores a volver a reunirse los días 12 y 13 de Octubre porque dejar a los sindicatos "decidir en nuestro lugar es dejar la puerta abierta a nuevas derrotas...La forma que tome el movimiento es asunto nuestro... Nos corresponde a nosotros decidir los medios de acción, las reivindicaciones... a nosotros y a nadie más".
En el mismo sentido, a iniciativa de la CNT-AIT y secundada por nuestra organización, al final de la manifestación del 2 de Octubre en Toulouse y bajo la pancarta "Asalariados, desempleados, estudiantes, jubilados, tomemos la lucha en nuestra propias manos" se reagruparon algunas decenas de personas abriendo una dinámica de asambleas populares que a su vez dirigieron llamamientos similares para dar una alternativa a la frustración de las convocatorias sindicales "las experiencias del pasado nos han mostrado que estas `Jornadas de Acción´ [se refieren a las convocatorias sindicales] a repetición no son más que mascaradas estériles... Por ellos os invitamos a venir a debatir para romper el aislamiento, la atomización y el desamparo al que estamos sometidos... Encontrémonos el lunes 11 de Octubre a las 13h en los mercados exteriores de Arche para debatir juntos y juntos encontrar una respuesta a cómo podemos desarrollar nuestra respuesta. ¡Combatamos la dispersión!, ¡Aprovechemos este momento para crear un lugar de discusión fraternal y solidario, abierto a todos y cada uno de nosotros".
Por nuestra parte la CCI, como organización revolucionaria internacional segregada por nuestra clase, hemos intervenido activamente en todo este movimiento in situ, contribuyendo con nuestra prensa y hojas al desarrollo de la reflexión y de la conciencia de nuestra clase en lucha, participando en la medida de nuestras fuerzas -codo a codo con otras organizaciones legítimamente proletarias y con minorías activas de trabajadores- en las asambleas y reagrupamientos obreros que han florecido por doquier. Hemos tratado, en el curso del propio movimiento, de sacar las lecciones de las fuerzas y también de las debilidades de este episodio del combate de nuestra clase. Lecciones que aún deben ser, necesariamente, completadas.
Y finalmente, en tanto que organización internacional y firmemente internacionalista, estamos tratando de poner todos los medios a nuestro alcance para que el proletariado mundial se beneficie de la rica experiencia de este combate, que desde luego va mucha más allá de lo que la burguesía nos presenta en sus medios de "comunicación": obreros desfilando tras las banderas sindicales y jóvenes "descerebrados rompe-lo-todo". Como señala el Manifiesto Comunista "Los comunistas no tienen intereses propios, separados de los intereses del conjunto del proletariado. No establecen principios especiales a los que pretendan amoldar el movimiento proletario... por una parte en las diversas luchas nacionales de la proletarios resaltan y hacen valer de modo especial los intereses comunes a todo el proletariado, independientemente de su nacionalidad; por otra parte en cada uno de las fases del desarrollo que recorre la lucha entre el proletariado y la burguesía, defienden siempre los intereses del movimiento en su conjunto... El objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el de los restantes partidos proletarios: la constitución del proletariado como clase, el derrocamiento de la dominación burguesa, la conquista del poder político por parte del proletariado" ("El Manifiesto Comunista", apartado "Proletarios y Comunistas").
Como no podía ser de otra forma, el reciente movimiento de los trabajadores en Francia ha suscitado gran interés y reflexión dentro del medio de los grupos y minorías internacionalistas, y ha dado lugar a múltiples tomas de posición que, desgraciadamente por razones de espacio, no podemos reproducir en este articulo paro que nuestros lectores pueden ver en nuestra web[2].
Animamos a nuestros lectores a visitar nuestra web donde alimentando la reflexión sobre las lecciones del movimiento en Francia, especialmente respecto al sabotaje sindical de la lucha.
15/11/2010
Alba/Vyborg.
[1] Ver en nuestra web https://es.internationalism.org/node/2965 [2] el articulo "Francia: movilizaciones obreras contra el ataque total a nuestras condiciones de vida"
[2] Ver en nuestra web /cci-online/201011/2971/solidaridad-con-la-lucha-de-los-trabajadores-en-francia [3] "Solidaridad con los trabajadores en Francia" las tomas de posición de Oposición Obrera (OPOP) de Brasil, GEC de Perú, Núcleo de discusión internacionalista de Ecuador, LECO de Costa Rica, GLP de Perú, etc
Durante bastante tiempo ha dado la impresión de que la clase obrera en Gran Bretaña permanecía en silencio, aturdida por la brutalidad de los ataques del nuevo gobierno: obligar a volver al trabajo a los enfermos, forzar a los desempleados a trabajar por nada, aumentar la edad de jubilación, recortes salvajes en los gastos del sector de la Educación, amortización de cientos de miles de empleos en el sector público, aumento al triple de las tasas de matrícula universitaria y retirada de los bonos de ayuda para la manutención de los estudiantes de 16 a 18 as..., la lista es interminable. La luchas obreras que han tenido lugar recientemente - British airways, Metro, bomberos- han sido reducidas al aislamiento.
Pero somos una clase internacional y la crisis de este sistema es también internacional. En Grecia, España y más recientemente en Francia, han habido luchas masivas contra las nuevas medidas de austeridad. En Francia, la reacción contra la "reforma" de las pensiones ha focalizado un descontento creciente que atraviesa toda la sociedad, pero que es especialmente intenso en los jóvenes.
La gran manifestación del 10 de Noviembre en Londres mostró que en Gran Bretaña existe el mismo potencial de resistencia. El mero tamaño de la manifestación, la implicación, tanto de los estudiantes como de los trabajadores del sector de la educación, el rechazo a limitarse a una dócil procesión prefigurada de antemano, todo esto expresa un amplio sentimiento de que no podemos aceptar la lógica tras el asalto del Estado a nuestras condiciones de vida. La ocupación momentánea de la sede del partido Conservador no fue resultado de la conspiración de un puñado de anarquistas, sino el producto de un malestar mucho más amplio, y la gran mayoría de estudiantes y obreros que apoyaron la manifestación se negaron a secundar la condena de estos actos que habían hecho la dirección del NUS (National Union Students -Sindicato Nacional de Estudiantes) y los media.
Muchos lo han dicho: Esta manifestación era sólo el principio. Ya se ha organizado una segunda Jornada de acción y manifestaciones para el 24 de Noviembre. Por el momento las movilizaciones están convocadas por organizaciones "oficiales" como el NUS, que ya han mostrado que forman parte de las fuerzas del orden. Pero esta no es una razón para no participar masivamente en las manifestaciones. Al contrario, acudir conjuntamente y masivamente es poner las mejores bases para crear nuevas formas de organización que puedan expresar las necesidades reales de la lucha.
Antes de estas manifestaciones y Jornadas de lucha, ¿Cómo podemos avanzar? Necesitamos convocar reuniones y asambleas generales en las universidades, institutos y colegios, abiertas a todos los estudiantes y trabajadores, para discutir los objetivos de las manifestaciones y para apoyarlas.
Hay que apoyar la iniciativa que han tomado algunos compañeros de formar "grupos de estudiantes y obreros radicales" en las manifestaciones; pero donde sea posible, habría que reunirse antes para discutir exactamente cómo expresar la independencia respecto a los organizadores oficiales de las Jornadas.
Tenemos que aprender de las experiencias recientes en Grecia, donde las ocupaciones (incluyendo la de la sede de los sindicatos) se usaban para crear espacios de discusión donde pudieran celebrarse asambleas generales. ¿Y cual ha sido la experiencia de Francia? En muchas ciudades vimos una minoría importante de obreros y estudiantes que celebraban asambleas, no sólo al final de las manifestaciones, sino regularmente mientras continuaban las movilizaciones.
También hemos de ser claros sobre que, en el futuro, las fuerzas del orden no van a mantener el tono "bajo" del 10 de Noviembre. Serán puestas en alerta y buscarán provocarnos para que emprendamos enfrentamientos prematuros y les demos un pretexto para desplegar sus fuerzas -esta ha sido una táctica común en Francia. La organización de nuestra autodefensa y solidaridad contra las fuerzas de represión tiene que surgir de la discusión y la decisión colectiva.
La lucha no es sólo del sector de la educación. Toda la clase obrera está siendo atacada y la resistencia necesita extenderse conscientemente al sector público y privado. Controlar nuestras luchas es la única forma de extenderlas.
Corriente Comunista Internacional, 15/10/10
Después de más de tres años de recesión abierta, que la propia burguesía llama La Gran Recesión, la situación de degradación de la clase trabajadora y del resto de la población laboriosa no ha hecho más que agravarse en todo el mundo, donde proliferan los despidos y el paro masivo y los ataques a los sistemas de pensiones y seguridad social.
Ya sean gobiernos de "izquierda" tipo Zapatero, Papandreu o Chávez, ya sean de derechas tipo Zarco, Berlusconi o Merkel, Estalinistas a la cubana o a la china o islamistas... Todos entonan la misma canción de los planes de austeridad, de los recortes en sanidad y educación, de reducciones de salarios ya de por sí degradados por la inflación, de reconversiones laborales que aumentan el paro de forma escandalosa tanto en los países del tercer mundo como en el primero. Como es lógico y normal la austeridad trae más austeridad puesto que el mercado solvente se va estrechando a nivel mundial, confirmándose el Marxismo una vez más puesto que como decía Engels: "Pero, del mismo modo que la manufactura, al llegar a una determinada fase de desarrollo, chocó con el régimen feudal de producción, que ha venido a sustituir a aquél. Encadenada por ese orden imperante, cohibida por los estrechos cauces del modo capitalista de producción, hoy la gran industria crea, de una parte, una proletarización cada vez mayor de las grandes masas del pueblo, y de otra parte una masa creciente de productos que no encuentran salida. Superproducción y miseria de las masas -dos fenómenos, cada uno de los cuales es, a su vez, causa del otro- he aquí la absurda contradicción en que desemboca la gran industria y que reclama imperiosamente la liberación de las fuerzas productivas, mediante un cambio del modo de producción"[1].
Aunque los mandamases de las grandes potencias mundiales llevan tres años de reuniones en el famoso G20, no han sido capaces de tomar ninguna medida efectiva que mejore la situación: los grandes financieros y bancos siguen con sus especulaciones aún más sangrantes, los paraísos fiscales son ahora más paraísos que nunca... la burguesía y sus dirigentes ponen la guinda de la degeneración a cien años en que han batido el récord mundial de matanzas y de barbarie de la historia de la humanidad. Habían acordado evitar el proteccionismo comercial y las devaluaciones competitivas de los años Treinta para no caer en el "sálvese quien pueda", pero las últimas medidas de la Reserva Federal de Estados Unidos de darle a la máquina de imprimir billetes por un importe de más de 600.000 millones de dólares para monetizar deuda y devaluar el dólar persigue el aumento de las exportaciones a costa sobre todo de China y la Unión Europea. China es de destacar que mantiene artificialmente bajo el yuan para favorecer sus exportaciones: "El G-20 concluye sin acuerdo: resurge la sombra de una guerra comercial. La cumbre del G-20 en Seúl pospone para 2011 la resolución de la guerra de divisas y los desequilibrios comerciales entre grandes potencias. El G-20 admite el riesgo de "apartarse de las soluciones globales", es decir, un sálvese quien pueda que podría derivar en más proteccionismo comercial"[2] .
Todo este hundimiento del capitalismo en sus contradicciones y miserias amenaza con llevarse a la humanidad por delante, y es una reflexión que comienza a desarrollarse en las masas obreras y laboriosas de todo el mundo (las últimas luchas en Francia demuestran que el proletariado se ve y se verá obligado a responder a la declaración de guerra por parte de la burguesía para hacerle pagar una crisis de la que no es culpable y mantener sus hirientes privilegios caiga quien caiga).
Las consecuencias de estos ataques y de esta declaración de guerra están hundiendo en la más sombría de las miserias a un sector cada vez más grandes de la población: "Cada semana 800 propietarios pierden sus casas al no poder pagar la hipoteca... Además, habría 1,4 millones de créditos susceptibles de no poder ser pagados, la mayoría de ellos firmados durante el llamado "boom inmobiliario"[3].
La desesperación está llevando al suicidio a muchas personas que no ven ninguna salida ni ningún futuro ( "un vecino de Hospitalet de Llobregat se suicidó este jueves en plena calle tras haber sido desahuciado con su familia hace una semana..")[4] Todo esto contrasta con los privilegios hirientes de la clase dominante: "Contrasta esta noticia de entrega de millones para organizar jornadas y juegos que supuestamente pidió el yerno del rey y nunca se celebraron con la del parado que se ha suicidado víctima del paro y la desesperación cuya lectura hace que un escalofrío recorra el cuerpo de las personas sensibles y nos planteemos, por la proximidad del caso ya que diariamente mueren personas de hambre que como no vemos ni los medios de comunicación comentan son una nebulosa ajena... La codicia de las clases altas, el reparto del dinero público por ser vos quien sois, los sobres de adjudicaciones, el lujo exhibido, las mariscadas, los coches oficiales, políticos de varios salarios y elevados, etc. Y con qué poco ese hombre podría haber seguido cuidando de su familia..."[5] .
Ante este callejón sin salida al que la burguesía y la sociedad capitalista en descomposición y quiebra histórica está llevando a la clase obrera y a toda la humanidad, donde se desarrollan ataques inmisericordes los cuales a su vez agravan más aún la crisis económica de sobreproducción relativa y la miseria de las masas, la única respuesta la tiene el proletariado pues al ser una clase explotada y revolucionaria al mismo tiempo sus luchas en defensa de sus condiciones de vida y trabajo son portadoras de la semilla revolucionaria que liberará a toda la humanidad (luchas que aunque todavía se desarrollan con grandes dificultades como últimamente en Francia y Grecia, los trabajadores de Tekel en Turquía, los estudiantes en Londres..., expresan una reflexión y una toma de conciencia por todas las generaciones obreras que frente al no futuro de un capitalismo terminal la única respuesta es la lucha revolucionaria para terminar con este sistema moribundo que amenaza con acabar con la vida en la Tierra):"El proletariado ya no puede emanciparse de la clase que le explota y oprime sin emancipar, al mismo tiempo y para siempre, a la sociedad entera de la explotación"[6] .
[1] ENGELS, "Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana".
[2] Libertad Digital 12-11-2010.
[3] El Economista.es 14-11-2010
[4] El Confidencial.com 12-11-2010
[5] El Confidencial.com 13-11-2010
[6] ENGELS, "Prólogo" de 1883 al Manifiesto Comunista.
Por si a estas alturas no estaba claro, no hace falta esperar a las elecciones generales de 2012 para saber lo que le espera a las condiciones de vida de la clase obrera española, gane la izquierda o la derecha. La campaña de las elecciones en Cataluña muestra que los aporreados y los aporreadores serán los de siempre: los obreros y la burguesía respectivamente; la promesa de "salida" de la crisis y las medidas a emplear apuntan en una sola dirección aunque no se diga: atacar sin contemplaciones las condiciones de vida de la clase obrera. En esto, el bandidaje burgués no tiene fisuras, aunque se enfrenten en carnicerías como la de Irak o Afganistán, están de acuerdo en ser brutales y estar unidos, a la hora de tomar las únicas medidas posibles para intentar salir de una crisis económica, aguda, sin precedentes: Atacar profunda y rápidamente a la clase obrera en todas sus facetas: Fijos, eventuales, pensionistas, funcionarios, etc. ya nadie está a salvo. En la campaña para las elecciones de Cataluña, como ejemplo, los que han gobernado, los que gobiernan y los que gobernarán con todo el sequito de los que no aparecen en la campaña, izquierdistas y sindicalismo, tienen preparada una auténtica declaración de guerra contra el proletariado. Este, para afrontar este desafío total, se encuentra solo pero tiene armas poderosas de la que aún no es consciente: la unidad, la conciencia y la organización
No se trata ni de una visión fatalista ni de un punto de vista elaborado en base a prejuicios ideológicos, es simplemente una constatación de lo que está pasando en la vida real. Desde que en 2007 la crisis mundial crónica de sobreproducción, mostró que al capitalismo se le habían agotado los paliativos, en especial el de un crecimiento basado en un progresivo endeudamiento tanto público como privado[1], la posición económica de España en el ranking mundial, como potencia capitalista, no ha hecho más que retroceder. No vamos a mencionar las cifras que todo el mundo sabe o que se puede encontrar fácilmente en la prensa burguesa, nosotros mismos hemos publicado artículos sobre la crisis económica[2]. La economía española se encuentra entre las más débiles de la llamada eurozona, junto con Irlanda, Portugal y Grecia, aunque también otros países como Italia pueden ser engullidos por el torbellino de la deuda; en el caso español, los factores de esta debilidad son muy difíciles de superar a medio plazo: Un desempleo monumental, una deuda privada enorme con altas tasas de morosidad, gran parte de todo ello a causa de la llamada burbuja inmobiliaria, donde los precios de las viviendas y de los terrenos alcanzaron precios irracionales. Todos los expertos mundiales[3] coinciden en que estos precios inmobiliarios deben bajar de forma drástica para que pueda haber un principio de saneamiento, lo cual significa un gran problema tanto para los que adquirieron las viviendas como para los acreedores bancarios, endeudados hasta las cejas en el mercado internacional, que concedieron préstamos hipotecarios y de consumo. Buena prueba de lo que decimos, a nivel general, es que la bolsa española, el famoso Ibex 35, es el que más ha caído en lo que va de año, casi un 15%, en comparación con los mercados bursátiles de otros países, por ej. el Dax alemán que ha subido en ese tiempo un 13%.
Ahora bien, con ser muy importante, ese problema, por así decirlo, está ligado a otro no menos importante: La deuda de los Estados y su posible quiebra. El Estado español está fuertemente endeudado, también en el mercado internacional, la caja del Estado está prácticamente vacía, la deuda que en estos momentos está emitiendo España es para pagar los vencimientos de la deuda contraída con anterioridad. Los mercados internacionales saben perfectamente, que si el pago de la deuda privada falla, especialmente las convenidas entre la banca española y los mercados internacionales, el Estado no tiene dinero para socorrer a la banca privada ni en efectivo ni concediendo avales. Una causa importante de esta falta de liquidez del Estado en todas sus vertientes, central autonómica, local, etc. precisamente estriba en el estallido de la burbuja inmobiliaria, que ha secado, directa e indirectamente, la principal fuente recaudatoria del Estado y que le permitía sacar pecho a la hora de financiarse internacionalmente. No vamos a explicar las consecuencias de todo esto, más o menos la pescadilla que se muerde la cola.
¿Cómo puede el capitalismo y su Estado escapar de esta situación o al menos disminuirla? Solo atacando profundamente las condiciones de vida de los trabajadores, sea cual su posición: parados, fijos, funcionaros, precarios, pensionistas, subcontrataciones en varios grados, o como finamente se dice externalizaciones, etc.
Con el panorama antes expuesto ¿Significa eso que la burguesía va tirar la toalla? Nada de eso, ni puede ni quiere. La burguesía sabe perfectamente lo que tiene que hacer, en contra de algunos "radicales bien pensantes" que dicen que el capital está desorientado y no sabe qué camino seguir, la burguesía ha declarado la guerra al proletariado, a sus condiciones de vida: trabajo, salud, enseñanza, pensiones y un largo etcétera. Además la burguesía española tiene mucha experiencia histórica en combatir a la clase obrera, tiene claro cómo hacerlo, no confundamos su patente debilidad económica, con debilidad política frente al proletariado, está armada y lista para la lucha. Sobre todo ha aprendido muy bien que los ataques deben ir siempre cubiertos con la mistificación democrática: la negociación mejor que la imposición, la lucha sindicalista mejor que la lucha independiente, el inmediatismo mejor que la reflexión obrera, el interés nacional de todos en lugar del interés de clase, de esta crisis se saldrá como siempre se ha salido de las anteriores, con el esfuerzo de otros, etc. Cada uno de estos aspectos daría lugar para escribir un extenso artículo. Pero nosotros escribimos y debatimos para el proletariado y en especial para la minorías internacionalistas que van surgiendo, no pretendemos dar lecciones de ortodoxia revolucionaria, sino abrir la discusión; desde este enfoque y en relación con la situación en España, aunque nosotros defendemos estas posiciones en el ámbito internacional, a nuestro juicio, se imponen dos observaciones urgentes de cara a entender y enfrentar los ataques:
1) La idea de que la crisis es como otras crisis cíclicas pasadas, que se superara mediante las políticas capitalistas empleadas durante los últimos 40 años, casi todas basadas en un mayor incremento del endeudamiento público y privado, esa solución, o paliativo como nosotros le llamamos, ya hemos intentado explicar de la manera más clara que esa salida a alcanzado sus límites, la única solución ahora para enderezar la crisis consiste en el ataque urgente y profundo a la clase obrera, aunque ello no es garantía de superación de la crisis, si bien la burguesía no puede hacer otra cosa.
2)Ataque a la reflexión de la clase obrera como una medida al elemento más peligroso que ve la burguesía no solo española sino internacional, el que la clase se vaya dando cuenta, de que todas las "soluciones" pasan por atacar sus condiciones de vida, que se consolida su no creencia en el futuro prometido por el capitalismo, su desafecto a la mistificación democrática en todos los órdenes, es de lo más peligroso para la burguesía; no es la respuesta inmediatista, como se produce como cuando se convocan huelgas generales como la del 29-S, una huelga burguesa con vestiduras obreras, sino reflejos, intentos de tomar la lucha a cargo a través de las asambleas, como sucedió de manera breve e insegura por parte de los compañeros del metro de Madrid en junio de este año, son lo que nos enseñan el camino a seguir.
La burguesía no tiene otra salida a su crisis que atacar a las condiciones de vida de la clase obrera, y el timón de ese ataque lo lleva directamente el Estado, es decir Gobierno central, oposición, gobiernos autonómicos; los ataque son de tanta profundidad, que la burguesía necesita movilizar todo el aparato sindical como en el 29-S, para crear una sensación de oposición y de lucha obrera, pero los trabajadores no olvidan que hasta este momento, todos los ataques que se han hecho a lo largo de la democracia llevan el sello de los sindicatos, por muy radicales que se quieran presentar en la defensa de los intereses de los obreros, son los mismos que en su momento firmaron los grandes marcos que permitieron los ataques que se han sucedido hasta hoy, Pactos de la Moncloa, Estatutos de los Trabajadores, el Acuerdo Marco de 1980, etc. Hablamos de los grandes acuerdos, pero también está el día a día de la negociación, el menudeo sindical, el ataque cotidiano, especializado, rapaz y cicatero del que ningún sindicato sindicatos se ha desligado.
13-11-2010
1. La Señora Carmen Reinhart, una nueva gurú, que ha escrito un célebre libro junto a Kenneth S. Rogoff, titulado "Esta vez es diferente", en una entrevista publicada en el "País, Negocios" del 31 de octubre del 2010, decía respecto a al enorme endeudamiento: "A pesar de todo, EE.UU aún tiene margen para lidiar con su deuda. Europa está peor: una combinación nunca vista de deuda pública y privada con los sistemas financieros muy dañados....y con una combinación de deuda pública y privada que no se ha dado nunca en esta escala que yo sepa.
El los felices años veinte se acumulo una cantidad de deuda privada barbara, pero no publica; luego llegó la guerra y generó montañas de deuda pública pero no privada. La combinación actual es más peligrosa. Y ahí una deflación sería terrible".
2. Ver: ¿Crisis del neoliberalismo o crisis del capitalismo? En https://es.internationalism.org/node/2380 [7]. Para un análisis de la crisis económica actual ver: /content/2903/las-ensenanzas-de-la-fase-actual-de-la-crisis [8]
3. Ente ellos Nouriel Roubini, el venerado gurú que "vio" venir la crisis financiera. Entrevista en la publicación semanal "El País Negocios" antes citada.
A menos de 2 años de las históricas elecciones que auparon a la casa Blanca al primer presidente afro-americano -acabando con 8 años de gobierno de G. W. Bush-, la administración Obama tiene serios problemas. El circo electoral trabaja a toda máquina para preparar las elecciones al Congreso de 2010, que los analistas políticos y los sondeos nos dicen que casi con seguridad darán de nuevo el control al Partido Republicano, si no en las dos cámaras, al menos en una. Los comentaristas de los media están atónitos de que, sólo dos años después del colapso económico que amenazó con hundir la economía, el pueblo americano esté a punto de votar mayoritariamente al partido cuya política "fundamentalista" en defensa de los mercados mientras estaba en el gobierno, hizo inevitable ese colapso. Las tendencias antidemocráticas y anti-Obama, son tan apabullantes, nos dicen, que el presidente podría no superar la prueba de su reelección en 2012
¿Qué impacto tiene en la clase obrera todo este murmullo electoral? ¿Han perdido completamente la cabeza los votantes como parece concluir una parte de los media del aumento de la popularidad de los Republicanos y el Tea Party? ¿Cuál es la estrategia global de la burguesía frente a estas elecciones y para el 2012? ¿Los problemas del gobierno Obama reflejan una inquietud creciente en la burguesía sobre su capacidad para llevar a cabo las medidas para superar la crisis económica más seria desde la Gran Depresión, o expresan la incapacidad de la burguesía para gestionar su aparato político en el contexto de la descomposición social?
En primer lugar, como revolucionarios, hemos de señalar que para la clase obrera no hay nada en juego en el resultado de estas elecciones independientemente del partido que gane. Como trabajadores, el resultado electoral no concierne a nuestras condiciones de vida; todas las fracciones de la burguesía en el periodo actual de decadencia del capitalismo son igualmente reaccionarias. Sea cual sea el partido (o facción del mismo) que esté en el gobierno, se verá obligado a adaptar su política a las necesidades del capital nacional para imponer la austeridad a la clase obrera y gestionar la administración del Estado. Eso por supuesto no quiere decir que todos los partidos puedan cumplir estas tareas con la misma eficacia. Por tanto, insistimos, los trabajadores tiene que resistir los cantos de sirena de los diferentes partidos burgueses y sus aparatos de propaganda para que participen en las elecciones. Es fácil denunciar el Tea Party -prácticamente indistinguible del ala derecha del Partido Republicano- que promueve el libre mercado por encima de todo, las leyes anti-inmigración, el populismo más demagógico y extrañas teorías sobre conspiraciones "socialistas" o "comunistas" y complots islamistas de la Casa Blanca para "vender la patria" a AlQaeda.
Sin embargo, si es evidente el rechazo de los trabajadores al programa descaradamente antiobrero de la derecha, no pueden por eso caer presos de la propaganda de la izquierda burguesa, que trata de usar el asqueroso extremismo de una derecha cada vez más beligerante y paranoica, para asustarnos y llevarnos a una estrategia defensiva de protección del Estado contra la retórica anti-solidaria de la derecha. Hemos de condenar todas las facciones de la burguesía independientemente de su barniz ideológico y de su discurso político. Es cierto que el Partido Republicano y sus aliados del Tea Party están desplegando actualmente un registro particularmente asqueroso y que sin duda muchos políticos de la derecha creen realmente en el discurso que sueltan, pero esto no puede cegar a la clase obrera para que asuma los llamamientos de los Demócratas de defender el Estado burgués. Si caemos en esa trampa, nos veremos atrapados en el terreno del enemigo de clase.
Internationalism ha desarrollado un análisis de las crecientes dificultades de la burguesía USA remontándose como mínimo a las disputadas elecciones del 2000, en las que perdió el candidato de consenso de la burguesía por el voto de los distritos electorales más reaccionarios de la América "profunda", dando paso a 8 años más de presidencia de G.W. Bush en los que se vio comprometido el prestigio imperialista de Estados Unidos y la economía doméstica rodó literalmente por los suelos. La burguesía USA fue finalmente capaz de manipular efectivamente su aparato electoral en 2008, con la elección de Barrack Obama a la presidencia. La campaña electoral de 2008 ayudó a la burguesía a revitalizar la ilusión electoral y aupó al gobierno un equipo más capaz de poner en marcha la política para gestionar el hundimiento en la crisis económica y el reforzamiento de la imagen imperialista USA en la escena internacional. Con una machacona campaña electoral centrada en la elección del primer presidente afro-americano, la burguesía fue capaz de instilar confianza en el electorado (particularmente en las generaciones más jóvenes) y asegurar que Obama derrotaría al decrépito tandem McCain-Pain.
El empeño de la burguesía en sacar adelante la maniobra electoral de 2008 era aún más importante puesto que tenía lugar en medio del colapso casi total de la economía USA, en el momento en que el estallido de la burbuja especulativa afectaba al sistema financiero y cuando asistíamos a un aumento masivo del desempleo. Pero a pesar de todo el sarao que ha rodeado la "histórica" presidencia de Obama, en los dos años trascurridos desde su reelección la burguesía USA se ha mostrado incapaz de contener las fuerzas centrífugas de la descomposición que han estado desgarrando su sistema político como poco durante la última década.
En cuanto Obama fue investido, las fuerzas de la derecha se organizaron en el Tea Party para retar al presidente y en realidad a todo lo que ellos llaman el "establishment de Washington"[1] . Obligados a complacer el discurso viperino del Tea Party para mejorar sus propias expectativas electorales, muchos miembros del partido Republicano han asumido un comportamiento político cada vez más extraño y teñido ideológicamente y así hemos visto a los Republicanos en el Congreso hacer todo lo que pudieran para obstruir la puesta en marcha de la agenda doméstica del gobierno Obama. Los dos últimos años, la burguesía USA ha tenido que vérselas con una situación en la que fracciones significativas de la clase política han obstruido activamente las iniciativas del presidente para estimular la economía, racionalizar el sistema sanitario ineficaz y abotargado de la nación, dinamizar las leyes de inmigración para que ésta no resulte una carga improductiva y restaurar cierto nivel de supervisión efectiva del gobierno sobre Wall Street.
Sin embargo el obstruccionismo político del partido Republicano a la política nacional no está totalmente aislado del sentimiento político de la sociedad USA. Los rescates bancarios que marcaron los últimos meses del gobierno Bush y que continuaron durante la presidencia de Obama han sido profundamente impopulares para el electorado, puesto que la población ve que el dinero de sus impuestos se gasta para sacar de apuros a los ricos banqueros mientras la gente pierde el empleo. Más aún con el desempleo en tasas del 9,6% durante casi los dos últimos años. Realmente hay un profundo cabreo en la clase obrera. Por el momento, el partido Republicano y sus aliados del Tea Party han tenido éxito al conseguir movilizar gran parte de ese malestar tras una revuelta populista contra Washington y el gobierno supuestamente ilegítimo de Obama.
Con todo este caos a nivel nacional, ¿Se puede detectar una estrategia dominante de la burguesía para las elecciones legislativas (Midterm) de 2010 que podamos proyectar a las elecciones presidenciales de 2012? Es difícil de decir. Parece haber un consenso general en la burguesía de que Obama defiende eficazmente los intereses imperialistas de la nación en la escena internacional: disminuyendo poco a poco la implicación militar en Irak sin comprometer la posición imperialista USA allí; haciendo esfuerzos de nuevo para imponer la voluntad americana en el conflicto palestino-israelí; negociando un tratado de armamento con Rusia; aumentando los recursos militares disponibles en Afganistán y en general, reparando la imagen imperialista de USA en el mundo. En el terreno de la estrategia imperialista -aunque Afganistán sigue siendo un foco de preocupación- la burguesía parece que está bastante contenta con el gobierno Obama, como lo pone en evidencia la nada controvertida destitución del general al mando en Afganistán, Stanley McChrystal.
Sin embargo, en el terreno doméstico, la burguesía USA está desgarrada por profundas divisiones respecto a cómo responder a la persistente crisis económica, que amenaza con tensar la estructura política y social del país hasta el punto de ruptura. El gobierno Obama ha sido incapaz de reducir la tasa de desempleo, dar la vuelta a la economía y vender su programa a la población. El programa de estímulo y la legislación sanitaria siguen siendo profundamente impopulares, y no solo sirven para alimentar el frenesí del Tea Party, sino que también preocupan a los aliados "progesistas" del gobierno, que ven que Obama está demasiado cercano a los banqueros. La dificultad del gobierno Obama para enrolar lo suficiente a la población tras su política es un factor que la burguesía tiene que considerar para determinar el destino de su gobierno.
No obstante, hay una seria preocupación entre las fracciones de la burguesía sobre cómo gestionar la creciente crisis de endeudamiento nacional, que se hunde en espiral más y más profundamente, tanto bajo gobiernos republicanos como demócratas. Entre ciertas fracciones de la burguesía se va extendiendo la opinión de que, para gestionar la crisis fiscal del Estado, se necesita una política concertada de austeridad contra la clase obrera; aunque hasta ahora la burguesía ha sido incapaz de crear las condiciones políticas para poner en marcha este tipo de austeridad, como si ha ocurrido en Gran Bretaña con la coalición conservadora-liberaldemócrata. Sería particularmente arriesgado para la burguesía USA poner en marcha esas medidas de austeridad con el Partido Demócrata en el gobierno. Eso pondría en peligro en mito de que el partido Demócrata es el partido de la clase obrera y posiblemente revigorizaría el Tea Party y otros movimientos de derecha. Si se ponen en marcha esas medidas de austeridad bajo un gobierno Demócrata, se corre el riesgo de alterar la tradicional división ideológica del trabajo en el sistema político vigente más aún de lo que ya se está haciendo.
Y la burguesía USA no tiene la misma urgencia inmediata de aplicar esas medidas de austeridad que otras potencias no hegemónicas. Los economistas burgueses en USA están profundamente divididos sobre cómo gestionar la crisis económica y muchos expertos bien conocidos -como Paul Krugman y Robert Reich- continúan haciendo llamamientos a más medidas Keynesianas de estímulo para reactivar los ingresos y prevenir un nuevo hundimiento de la economía. Por el momento parece que la perspectiva de que el Congreso caiga en manos republicanas en Noviembre no serviría los intereses de la burguesía nacional y sólo serviría para profundizar aún más el obstruccionismo en Washington. Sería casi imposible, con la actual realidad política, una "reforma" de las leyes de inmigración llevada a cabo por un Congreso Republicano. Para comprender completamente la posibilidad de una victoria republicana en Noviembre, tenemos que volver a nuestro análisis de la política de la burguesía USA cuando las elecciones del 2000 opusieron a Bush y Gore: la dificultad creciente de la burguesía para controlar su aparato electoral y político en el contexto de la descomposición.
Como hemos argumentado desde el 2000, la burguesía USA cada vez tiene más dificultades para manipular su sistema electoral y llevar al mejor equipo posible según el momento al gobierno. Vimos como la tendencia creciente de ciertas fracciones de la burguesía a adoptar una mentalidad de "cada uno a la suya", junto a ciertos rasgos arcaicos del sistema electoral presidencial en USA, permitieron que la torpe administración de Gorge Bush llegara al gobierno en la elección presidencial del 2000 superando al candidato de consenso de la burguesía, que ocupaba entonces el puesto de Vicepresidente, Al Gore. Aún más, la creciente dificultad de la burguesía USA para establecer una estrategia de consenso antes de las elecciones, permitió a G.W. Bush ganar la reelección en 2004, a pesar del daño que su gobierno infligió a la posición imperialista de Estados Unidos.
Por eso fue un momento importante de la reciente historia de la burguesía USA que fuera capaz de organizar la exitosa campaña electoral de 2008, que de un solo golpe, revigorizó la ilusión electoral y dio nueva vida a la idea de USA como una potencia benevolente en la escena internacional. Sin embargo, en los dos años trascurridos desde esas elecciones, ha quedado claro que la burguesía ha sido incapaz de mantener este "ratito de gloria". Casi desde el mismo momento de su estreno, el gobierno de Obama ha servido para engendrar una mayor descomposición del sistema político en USA; particularmente al proveer un punto de focalización para el discurso paranoico del Tea Party. La presidencia de Obama ha reavivado los posos raciales en la sociedad americana y los ha inyectado a la vida política de la burguesía, de una manera que no se había visto desde el movimiento de los derechos civiles de los años 1950 y 1960..
El partido Republicano, por su parte, se ha aposentado en el cabreo permanente con el gobierno Obama, para mejorar sus propias perspectivas electorales para Noviembre y para 2012. Sin embargo, para recoger la recompensa de este enfado, el partido Republicano ha tenido que consentir el discurso del Tea Party, garantizando al mismo tiempo en este proceso, la legitimidad de su locura. Sin embargo, las relaciones entre el partido Republicano y el Tea Party están lejos de resultar problemáticas para el GOP (abreviatura de Gran Old Party, el partido Republicano). Los activistas del Tea Party han infiltrado las organizaciones locales del partido Republicano por todo el país y varios puestos prominentes de funcionario del Estado han ido a parar a candidatos respaldados por el Tea Party en las primarias.
Si el partido Republicano se ha beneficiado en su posición electoral de la animación del Tea Party, ha sido ampliamente a expensas de su credibilidad como partido burgués de gobierno. Si el gobierno de G.W. Bush fue un desastre para el Estado norteamericano, ¡se puede imaginar los desastres que causaría un gobierno encabezado por uno de estos charlatanes! En este momento es improbable que un gobierno republicano tuviera la habilidad y la credibilidad política para imponer eficazmente la austeridad nacional a la manera de la coalición Conservadora-liberal en Gran Bretaña. Por esta razón, podemos concluir que la posibilidad de una captura republicana de una o de las dos cámaras del Congreso no parece coincidir con los intereses globales de la burguesía nacional en este momento. Si los republicanos conquistaran una o las dos cámaras, eso haría casi imposible gobernar eficientemente los dos próximos años para la administración Obama.
Henk, 10 de Julio de 2010
[1] Sobre este tema puedes leer en nuestra web en inglés, en Internationalism nº 154: "The Tea Party: capitalist ideology in Decomposition"
Esta serie de artículos tienen como objetivo demostrar que los miembros de la Izquierda Comunista y los anarquistas internacionalistas no solo deben discutir, también han de colaborar. La razón es simple: compartimos, más allá de nuestras divergencias -importantes incluso-, posiciones revolucionarias esenciales: el internacionalismo, el rechazo de cualquier colaboración o compromiso con fuerzas políticas burguesas, la defensa de que "los obreros se apoderen de sus luchas",... [1]
A pesar de esta evidencia, durante mucho tiempo las relaciones entre estas dos corrientes revolucionarias han sido casi nulas (aunque justo ahora y tras muchos años comenzamos a esbozar un debate y una colaboración). Sin duda, esto es resultado de la dolorosa historia del movimiento obrero; por ejemplo, la actitud de la mayoría del Partido bolchevique durante los años 1918-1924 (prohibición sin distinciones de toda prensa anarquista, enfrentamiento con el Ejército de Makhno; masacre de los marinos insurgentes de Kronstadt...) abrió un abismo entre los revolucionarios marxistas y los anarquistas.
Pero lo más terrible fueron las consecuencias que tuvo el estalinismo, que masacró a millares de anarquistas[2] en nombre del "comunismo" y causó un auténtico traumatismo que duró décadas[3]; traumatismo que hace que todavía hoy persistan, de una parte y de otra, ciertos miedos para debatir y colaborar.
Para superar estas dificultades hay que estar totalmente convencidos, pese a las divergencias, de pertenecer al mismo campo: el de la revolución y el del proletariado. Como seguramente eso no será suficiente, deberemos hacer un esfuerzo consciente para cultivar la calidad de nuestros debates, teniendo en cuenta que "alzarse de lo abstracto a lo concreto" es siempre la etapa más arriesgada.
La CCI procurará precisar en este artículo con qué estado de espíritu va a abordar esta posible y necesaria relación de la Izquierda comunista y el anarquismo internacionalista.
En nuestra prensa hemos afirmado numerosas veces y de diferentes formas, que la ideología pequeño burguesa es algo propio del anarquismo. Esta crítica, efectivamente radical, es frecuentemente tildada de inaceptable por los militantes anarquistas, incluso por los habitualmente más abiertos a la discusión; de tal manera que la etiqueta "pequeño-burgués" que todavía adherimos al término "anarquismo" es motivo suficiente para que algunos no quieran ni oír hablar de la CCI. Recientemente, en nuestro foro Internet, un participante que se dice anarquista ha definido también esta crítica de auténtica "injuria". Desde luego que en nuestro pensamiento no hay en absoluto tal intención. Por muy profundos que sean los desacuerdos recíprocos no deben hacernos perder de vista que los militantes de la izquierda comunista y del anarquismo internacionalista debaten entre revolucionarios. Los anarquistas internacionalistas, por su parte, también tienen al marxismo en el objetivo de sus numerosas críticas, comenzando por lo que ellos llaman la inclinación natural de los marxistas por el autoritarismo y el reformismo. El Sitio Web de la CNT-AIT en Francia contiene múltiples pasajes de esa índole:
"Los marxistas se han convertido progresivamente (desde 1871) en embaucadores de los explotados y firman el acta de nacimiento del reformismo obrero"[4]
"El marxismo es responsable de la desviación de la clase obrera hacia el parlamentarismo [...]. Solo cuando se haya comprendido eso se podrá ver que la vía de la liberación social nos lleva al mundo venturoso del anarquismo, pasando por encima del marxismo"[5].
No se trata de "injurias" sino de críticas radicales... con las que estamos, evidentemente, ¡en total desacuerdo! Por tanto nuestro análisis de la naturaleza del anarquismo debe ser considerado como una crítica abierta. Merece por tanto la pena recuperar aquí este análisis, aportando algunas citas, cortas. En un capítulo titulado "El núcleo pequeño burgués del anarquismo" escribimos, en 1994:
"El crecimiento del anarquismo en la segunda mitad del siglo XIX fue producto de la resistencia de las capas pequeño burguesas (artesanos, intelectuales, tenderos, pequeños campesinos) a la marcha triunfal del capital. La resistencia al proceso de proletarización que les privaba de su "independencia" social original fue más fuerte en aquellos países donde el capital industrial llegó tarde, en los países de la periferia en el Este y Sur de Europa, y expresaba tanto la rebelión de estas capas contra el capitalismo, como su incapacidad para ver, más allá, el futuro comunista. El anarquismo se hizo así portavoz de su anhelo por un pasado semi-mítico de comunidades locales libres y productores estrictamente independientes sin el estorbo de la opresión del capital industrial o de la centralización del Estado burgués.
El "padre" del anarquismo, Pierre-Joseph Proudhon, era la encarnación clásica de esta actitud, con su odio feroz no solo al Estado y a los grandes capitalistas sino al colectivismo en todas sus formas, incluyendo los sindicatos, las huelgas y expresiones similares de colectividad de la clase obrera. El ideal de Proudhon, contra las tendencias que se desarrollaban en la sociedad capitalista, era una sociedad "mutualista" fundada en la producción artesana individual y ligada por el libre intercambio y el libre crédito"[6].
También en "Anarquismo y comunismo: Carta abierta a los militantes del Comunismo de Consejos (Izquierda comunista libertaria)" fechado en 2002 decíamos:
"En la génesis del anarquismo lo que se expresa es el punto de vista del obrero recién proletarizado y que rechaza con todas sus fuerzas la proletarización. Estos obreros, recién salidos del campesinado y del artesanado, generalmente mitad obreros mitad artesanos (el caso de los relojeros del Jura suizo) expresaban la añoranza del pasado ante el drama que para ellos era el haber caído en la condición obrera. Su aspiración social era que diera marcha atrás la rueda de la historia. En el meollo de esa concepción está la nostalgia de la pequeña propiedad. Por eso es por lo que, siguiendo a Marx, nosotros analizamos el anarquismo como la expresión de la penetración de la ideología pequeño burguesa en el proletariado."[7]
Dicho de otra manera: reconocemos que, desde su nacimiento, el anarquismo se caracteriza por un profundo sentimiento de revuelta contra la barbarie de la explotación capitalista pero, también, que hereda la visión de los "artesanos, comerciantes, granjeros,..." que fueron su origen. Esto no significa en absoluto que, hoy, todos los grupos anarquistas sean "pequeño burgueses". Es evidente que la CNT-AIT, el KRAS[8] están animados de la llama revolucionaria de la clase obrera. Yendo más lejos aun, a lo largo de los siglos XIX y XX numerosos obreros abrazaron la causa anarquista y lucharon auténticamente por la abolición del capitalismo y la llegada del comunismo, desde Louise Michel a Durruti pasando entre otros por Voline o Malatesta. Durante la oleada revolucionaria de1917 gran número de anarquistas incluso formaron, en las filas obreras, batallones de los más combativos.
Siempre ha habido en el movimiento anarquista una batalla contra la tendencia originaria de dejarse influenciar por la ideología de la pequeña burguesía radicalizada. Por esto en parte es por lo que hay profundas divergencias entre anarquistas individualistas, mutualistas, reformistas, comunistas nacionalistas y comunistas internacionalistas (solo los últimos pertenecen realmente al campo revolucionario). Pero incluso los anarquistas internacionalistas sufren la influencia de las raíces históricas de su movimiento. Esta es la causa de su tendencia a reemplazar la lucha de la clase obrera por la "resistencia popular autónoma".
Para la CCI es una responsabilidad exponer honestamente a la luz del día todos estos desacuerdos para contribuir de la mejor manera al refuerzo general del campo revolucionario. De igual manera que debe ser una responsabilidad de los anarquistas internacionalistas expresar sus críticas al marxismo. Esto no tiene por qué ser un obstáculo para desarrollar nuestros debates de manera fraternal ni tiene por qué ser un freno a futuras colaboraciones sino al contrario.[9]
Desde luego que no es la relación del "maestro que corrige al alumno".
Las intervenciones en nuestro foro han reprochado a nuestra Organización su tono "magistral".
Dejando a un lado el gusto por uno u otro estilo literario, entendemos que lo que se oculta tras estos comentarios es una cuestión teórica.
¿Cuál es el papel de la CCI respecto a la CNT-AIT y en general el papel de la Izquierda comunista respecto al anarquismo internacionalista? No es ni el de "guía" ni el de "modelo"; tampoco el de una minoría iluminada que se ha dado la tarea de insuflarle la verdad y la buena conciencia a quien sea.
Si no fuese así nuestra relación estaría en total contradicción con los principios de la Izquierda comunista y con su trayectoria. Es una relación y son unos principios que se sitúan en el ámbito de lo que une a los revolucionarios comunistas con su clase.
Marx afirma en los "Anales franco-alemanes: "No nos presentamos ante el mundo como unos doctrinarios armados con un nuevo principio: ¡Aquí está la verdad, arrodíllate! Nosotros desarrollamos para el mundo principios nuevos sacados de los principios mismos del mundo. No le decimos: "renuncia a tus luchas, son chiquilladas; nos corresponde a nosotros hacerte entender la verdadera divisa del combate". Lo que hacemos es mostrar al mundo por qué lucha realmente"[10].
Los revolucionarios, marxistas o anarquistas internacionalistas, no se ponen por encima de la clase obrera sino que son parte integral de ella a la que están unidos por miles de lazos. Su organización es un producto natural -un destilado- del esfuerzo colectivo del proletariado.
La CCI jamás se ha considerado una organización con vocación de imponer su punto de vista a la clase obrera o a otros grupos revolucionarios. Asumimos plenamente estos párrafos del Manifiesto comunista de 1848: "los comunistas no son parte distinta ni opuesta a otros partidos obreros. No ponen su interés en lo que les separa del conjunto del proletariado. No establecen principios singulares en los que modelarían el movimiento obrero". Este mismo principio es al que Bilan, órgano de la Izquierda comunista italiana, hizo vivir en toda su obra desde la aparición de su primer número en 1933: "Efectivamente, nuestra Fracción se considera parte de un largo pasado político, de una tradición enraizada en el movimiento italiano e internacional, de un conjunto de posiciones políticas fundamentales; pero no presume de sus predecesores políticos para pedir la adhesión a las soluciones políticas que preconiza para la situación actual. Por el contrario, invita a los revolucionarios a someter a la verificación de los acontecimientos las posiciones que defiende actualmente así como las posiciones políticas contenidas en sus documentos básicos"
Desde su nacimiento, nuestra Organización intenta cultivar este mismo deseo de apertura y esta misma voluntad de debatir. En1977 escribimos:
"En nuestras relaciones con [los otros grupos revolucionarios], cercanos a la CCI, nuestra intención es clara; intentamos establecer con ellos una discusión fraternal y de profundización sobre las diferentes cuestiones a las que se confronta la clase obrera.
"No podremos asumir realmente nuestra función (...) respecto a ellos si no somos al mismo tiempo capaces:
-de pararnos a considerar que no somos el único grupo revolucionario existente hoy en día;
- de defender con firmeza nuestras posiciones frente a ellos;
-de mantener en relación a ellos una actitud abierta a la discusión; que debe llevarse a cabo públicamente y no en entrevistas confidenciales"[11].
Para nosotros se trata de una norma de conducta. Estamos convencidos de la validez de nuestras posiciones (aunque abiertos a una crítica razonada) pero no nos lo tomamos como que tenemos "la solución para los problemas del mundo". Para nosotros, se trata de una aportación al combate colectivo de la clase obrera. Por esto es por lo que concedemos una importancia muy particular a la cultura del debate.
En 2007, la CCI dedicó todo un texto de orientación solamente a este tema: "La cultura del debate: un arma de la lucha de la clase": "Si las organizaciones revolucionarias quieren cumplir su papel fundamental de desarrollo y de extensión de la conciencia de clase, la cultura de la discusión colectiva, internacional, fraterna y pública es absolutamente esencial"[12]
Por tanto, el atento lector habrá percibido que todas las citas contienen, además de la idea de la necesidad de debatir, la afirmación de que la CCI debe defender firmemente sus posiciones políticas. No se trata de una contradicción. Querer discutir abiertamente no significa creer que todas las ideas son iguales, que todas las posiciones valen. Como señalábamos en nuestro texto de 1977: "Lejos de excluirse, firmeza en los principios y apertura e la actitud van a la par: no tenemos miedo de discutir, precisamente porque estamos convencidos de la validez de nuestras posiciones".
Tanto en el pasado como en el futuro el movimiento obrero tuvo y tendrá necesidad de debates francos, abiertos y fraternales entre sus diferentes tendencias revolucionarias. Esta multiplicidad de puntos de vista y de aproximaciones será una riqueza y un aporte indispensables para la lucha del proletariado y al desarrollo de su conciencia. Nos reiteramos pero en el interior del territorio común de los revolucionarios puede haber divergencias profundas. Estas deben expresarse y debatirse en su totalidad. No pedimos a los anarquistas internacionalistas que renuncien a sus propios criterios ni a lo que consideran su patrimonio teórico; al contrario, les exhortamos vivamente a que lo expongan con claridad, en respuesta a las cuestiones que se nos planteen, y que acepten la crítica y la polémica; de la misma manera que nosotros no consideramos nuestras posiciones como "la última palabra", sino como una contribución abierta a argumentos contradictorios. No les decimos a estos camaradas: "rendid las armas ante la superioridad proclamada del marxismo".
Respetamos profundamente la naturaleza revolucionaria de los anarquistas internacionalistas, pues sabemos que combatiremos codo con codo cuando los movimientos de luchas masivas se hagan presentes; pero también defenderemos firmemente y con convicción (deseamos que a la vez seamos convincentes) nuestras posiciones sobre la revolución rusa y el partido bolchevique, la centralización, el periodo de transición, la decadencia del capitalismo, el papel antiobrero del sindicalismo, ... No tratamos de ocupar un espacio en la relación maestro-alumno o aguardar a que, convertidos, algunos anarquistas se sumen a nuestras filas sino de participar plenamente en el necesario debate entre revolucionarios
Como veis, camaradas, este debate corre el riesgo de animarse y de ser ¡apasionante!
Concluiremos esta serie de tres artículos sobre la Izquierda comunista y el anarquismo internacionalista con estas palabras de Malatesta:
"Si los anarquistas pudiésemos hacer la revolución nosotros solos o los socialistas[13] pudieran hacerla ellos solos, nos podríamos permitir el lujo de actuar cada uno por su lado e incluso llegar a las manos. Pero es el proletariado entero quien hará la revolución; el pueblo entero, del que los socialistas y los anarquistas no son numéricamente más que una minoría, por mucha que sea la simpatía de la que parecen gozar unos y otros entre el pueblo. Dividirnos, incluso donde podemos estar unidos, sería dividir al proletariado o, más exactamente, enfriar sus simpatías y hacerle menos proclive a seguir esa noble orientación socialista común que en conjunto socialistas y comunistas podrían hacer triunfar dentro de la revolución. Los revolucionarios, particularmente los socialistas y los anarquistas, deben vigilar que no se agudicen los desacuerdos que mantienen entre ellos y, sobre todo, ocuparse de hechos y de objetivos que pueden unirles y alcanzar el mayor resultado revolucionario posible" (Volontá: 1º de mayo de 1920).
CCI, setiembre 2010
[1] En el Capítulo I de esta serie vean: "Lo que tenemos en común"; Acción Proletaria nº 214, Julio/Septiembre 2010. /accion-proletaria/201007/2900/la-izquierda-comunista-y-el-anarquismo-internacionalista-lo-que-tenemo [12]
[2] Como miles de marxistas y millones de proletarios en general además.
[3] Ver capítulo II de esta serie: "Nuestras dificultades para debatir y los medios para superarlas"; Acción Proletaria nº 215, setiembre/noviembre 2010 /accion-proletaria/201009/2953/izquierda-comunista-y-anarquismo-internacionalista-ii-nuestras-dificul [13]
[4] cnt-ait.info/article.php3?id_article=472&var_recherche=r%E9formisme+marxisme
[5] Se trata concretamente de una cita de Rudolf Rocker que la CNT-AIT hace suya.
[6] En "El comunismo no es un bello ideal sino una necesidad material"; Revista Internacional nº 102, 2002.
[7] "Anarquismo y comunismo: Carta abierta a los militantes de Comunismo de Consejos -Izquierda Comunista Libertaria"; Rev. Int. nº 102; 2000. /revista-internacional/200602/773/anarquismo-y-comunismo-carta-abierta-a-los-militantes-del-comunismo [14]
[8] Se trata de la sección en Rusia de la AIT con quien mantenemos muy buenas relaciones de camaradería y a quienes hemos publicado varias tomas de posición en nuestra prensa.
[9] Dicho esto, durante el debate que hemos mantenido estos últimos meses los compañeros anarquistas han protestado, con justicia, contra los términos exagerados que sentencian definitiva e injustificadamente respecto al anarquismo. Repasando nuestros viejos textos hemos encontrado infinidad de pasajes que no escribiríamos hoy. Por ejemplo:
--"Algunos elementos obreros pueden pensar adherirse a la revolución a partir del anarquismo pero para adherirse a un programa revolucionario hay que romper con el anarquismo"
https://es.internationalism.org/node/771 [15]
--"Por eso es por lo que el proletariado debe desviarse resueltamente de estos mercaderes de ilusiones que son los anarquistas" https://fr.internationalism.org/ri321/anarchisme.htm [16]
--Nuestro artículo "Anarquismo y comunismo" que desmenuzaba meticulosamente la lucha de los "Amigos de Durruti" en la CNT de la España de los años treinta, repite hasta la caricatura la visión que la CCI tiene del anarquismo, afirmando que ya en 1936 se había apagado "la llama revolucionaria" en el seno de la CNT. Nuestra más reciente serie de artículos sobre anarcosindicalismo, aunque siguen denunciando la integración de la CNT en los engranajes del Estado y su contribución al desarme político de los obreros anarquistas (lo que facilitó el trabajo a los asesinos del estalinismo) nos ha enseñado el nivel de complejidad de la situación. En la CNT había, a nivel internacional, verdaderos combate en los que se defendían posiciones verdaderamente proletarias y contra la traición que supuso la integración de esta organización en el Estado español (lean nuestra serie sobre sindicalismo revolucionario desde el "motor de búsqueda" en nuestra Web https://es.internationalism.org [17] ).
[10] Citado por Franz Mehring en su biografía de Karl Marx.
[11] "Los grupos políticos proletarios" en Revista Internacional nº 11, oct/dic 1977.
[12] Consultad: Revista Internacional nº 131, 2007. -- /revista-internacional/200711/2088/la-cultura-del-debate-un-arma-de-la-lucha-de-la-clase [18]
[13] Cuando Malatesta escribe este artículo, el partido socialista italiano agrupaba todavía, junto a los reformistas, a los elementos revolucionarios que fundaron el PCI en enero de 1931 en el congreso de Livorno.
Links
[1] https://es.internationalism.org/files/es/AP216.pdf
[2] https://es.internationalism.org/content/2965/francia-movilizaciones-obreras-contra-el-ataque-total-nuestras-condiciones-de-vida
[3] https://es.internationalism.org/cci-online/201011/2971/solidaridad-con-la-lucha-de-los-trabajadores-en-francia
[4] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/francia
[5] https://es.internationalism.org/en/tag/geografia/gran-bretana
[6] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/crisis-monetaria-guerra-de-divisas
[7] https://es.internationalism.org/cci-online/200810/2380/crisis-del-neoliberalismo-o-crisis-del-capitalismo
[8] https://es.internationalism.org/content/2903/las-ensenanzas-de-la-fase-actual-de-la-crisis
[9] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/espana
[10] https://es.internationalism.org/en/tag/situacion-nacional/lucha-de-clases-0
[11] https://es.internationalism.org/en/tag/noticias-y-actualidad/midterm-usa
[12] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201007/2900/la-izquierda-comunista-y-el-anarquismo-internacionalista-lo-que-tenemo
[13] https://es.internationalism.org/accion-proletaria/201009/2953/izquierda-comunista-y-anarquismo-internacionalista-ii-nuestras-dificul
[14] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200602/773/anarquismo-y-comunismo-carta-abierta-a-los-militantes-del-comunismo
[15] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200602/771/anarquismo-y-comunismo
[16] https://fr.internationalism.org/ri321/anarchisme.htm
[17] https://es.internationalism.org/
[18] https://es.internationalism.org/revista-internacional/200711/2088/la-cultura-del-debate-un-arma-de-la-lucha-de-la-clase
[19] https://es.internationalism.org/en/tag/corrientes-politicas-y-referencias/izquierda-comunista
[20] https://es.internationalism.org/en/tag/corrientes-politicas-y-referencias/anarquismo-internacionalista