La ComunistenBund Spartacus y la corriente consejista (III)

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continuamos la publicación de números antiguos de nuestra Revista Internacional. En este caso se trata de la 3ª parte de un Serie que estudia la corriente comunista de los consejos y concretamente uno de sus grupos más representativos: la ComunistenBund Spartacus

En el espacio de dos años -de 1945 a 1947- la concepción teórica de la Comunistenbond Spartacus se acercaba cada vez más a las teorías consejistas del GIC y de Pannehoek, aunque este último no fuese militante de la Comunistenbond[1].

Muchos factores entraban en juego en la explicación del contraste brutal entre la Comunistenbond de 1945 y la de 1947. En un primer momento, la afluencia de militantes después de mayo 1945 había dado la impresión de que se abría un período de curso revolucionario y la Comunistenbond creía que la revolución surgiría inevitablemente de la guerra. El estallido de huelgas salvajes en Rótterdam, en junio de 1945, dirigidas contra los sindicatos, confortaba a la Comunistenbond en sus esperanzas. Además la organización no creía en la posibilidad de reconstrucción de la economía mundial; pensaba que «el período capitalista de la historia de la humanidad toca a su fin», Pannehoek escribía: «Somos testigos hoy del comienzo del hundimiento del capitalismo como sistema económico»[2].

El comienzo de la "guerra fría" dejaba a la Comunistenbond indecisa sobre el curso histórico de la posguerra. Por un lado pensaba -como Pannehoek- que la posguerra abría nuevos mercados para el capital americano con la reconstrucción y la descolonización, incluso manteniéndose la economía armamentística; por otro lado le parecía que cada huelga era como "una revolución en pequeño". Aunque las huelgas se desarrollasen cada vez más en el contexto del enfrentamiento entre los bloques imperialistas, Spartacus pensaba que en ese período «la lucha de clases frena los preparativos de una 3ª. Guerra mundial»[3].

La revolución tan esperada no venía en un curso profundamente depresivo para los revolucionarios de la época. La autoridad moral de Pannehoek y Canne Meijer se inclinaba cada vez más en el sentido de regreso al modo de funcionamiento que prevaleció en el GIC. En la primavera de 1947 empezaron a surgir las primeras críticas sobre la concepción del Partido. Los ex miembros del GIC preconizaban una vuelta a la estructura de los "grupos de estudio" y los "grupos de trabajo". Ello se había preparado de hecho cuando la Comunistenbond pidió a Canne Meijer[4] que asumiese la responsabilidad de editar una revista en esperanto y que formase un grupo esperantista. Se crearon otros grupos dentro de Spartacus. En su intervención, los militantes de Spartacus se concebían cada vez más como una suma de individuos al servicio de la clase obrera.

Sin embargo, la Comunistenbond no estaba aislada a pesar del curso no revolucionario que finalmente reconoció[5]. En Holanda se había constituido el grupo Socialism von Onderop (Socialismo por la Base) de tendencia consejista. Pero era sobre todo en la Bélgica de habla holandesa donde Spartacus mantenía contactos más estrechos. En 1945 se había constituido un grupo muy próximo que editaba la revista Arbeiderswill (Voluntad Obrera) que a continuación adoptó el nombre de Vereniging van Radensoncialisten (Asociación de socialistas de Consejos) declarándose partidario del poder de los Consejos Obreros y antimilitarista. Por su principio federativo se aproximaba mucho al anarquismo[6].

Tal entorno político de grupos localistas empujaba a la Comunistenbond a replegarse sobre Holanda. No obstante, en 1946 Spartacus había traducido la declaración de Principios de la Fracción Belga de la Izquierda Comunista[7]. En julio de 1946 Canne Meijer se había desplazado a París para ponerse en contacto con varios grupos entre ellos Internacionalisme[8]. Después, Theo Maassen había hecho un nuevo viaje a Francia. Hay que señalar que los más activos en estos contactos fueron siempre los antiguos miembros del GIC, grupo que en los años 30 había discutido con Bilan.

En 1947 la Comunistenbond estaba muy abierta a la discusión internacional y deseaba romper las fronteras nacionales y lingüísticas en las que estaba cerrada: «la Comunistenbond no quiere ser una organización específicamente holandesa. Las fronteras estatales no son para ella más que obstáculos para la unidad de la clase obrera internacional»[9].

Con ese ánimo la Comunistenbond tomó la iniciativa de convocar una conferencia internacional de grupos revolucionarios. La conferencia debía celebrarse el 25 y el 26 de mayo en Bruselas. Como documento de discusión Spartacus había escrito el folleto "De nieuwe wereid" (El Nuevo Mundo) que tradujo al francés.

La celebración de la conferencia debía fundarse sobre unos criterios de selección. Sin afirmarlo explícitamente, Spartacus eliminaba a los grupos trotskistas por su defensa de la URSS y su participación en la IIª. Guerra Imperialista. No obstante, había escogido unos criterios de selección muy amplios, más bien vagos: «Consideramos esencia: el rechazo de toda forma de parlamentarismo; la concepción de que las masas deben organizarse a sí mismas en la acción, dirigiéndose así ellas mismas sus propias luchas. En el centro de la discusión se encuentra también la cuestión del movimiento de masas, mientras que las cuestiones de la nueva economía comunista (o comunitaria), de la formación de partidos o grupos, de la dictadura del proletariado etc., solo pueden ser consideradas como consecuencias del punto precedente, pues el comunismo no es una cuestión de partido sino de la creación de un movimiento de masas autónomo»[10].

Por consiguiente, la Comunistenbond eliminaba al Partido Comunista Internacionalista de Italia que participaba en las elecciones, sin embargo invitaba a la Federación Autónoma de Turín, que había abandonado el PC Int[11]., en razón a sus divergencias sobre la cuestión parlamentaria y al grupo francés Internacionalisme que se había separado del bordiguismo, igualmente los grupos bordiguistas de Francia e Italia que estaban en divergencias con el PC Int., sobre las cuestiones parlamentaria y colonial.

Fuera de esos grupos de Comunistenbond había invitado a grupos informales o a individuos que solo se representaban a sí mismos, de tendencia anarco-consejista: Socialisme van Onderop (Holanda), Klassenkampf (Suiza) y los Comunistas-Revolucionarios (Francia).

La invitación hecha a la Federación Anarquista Francesa fue vivamente criticada por Internationalisme que exigía que los criterios de invitación fueran rigurosos. Para dejar claro el carácter internacionalista de la Conferencia, los movimientos anarquistas oficiales que habían participado en la guerra de España y en la Resistencia debían ser eliminados. Internationalisme determinaba cuatro criterios de selección:

  • el rechazo de la corriente anarquista oficial «por la participación de sus camaradas españoles en el gobierno capitalista de 1936-38; su participación, bajo la etiqueta del antifascismo en la guerra de España y luego en los maquis de la Resistencia en Francia, lo que hacía que esa corriente no tuviera cabida en una reunión del proletariado»
  • el rechazo del trotskismo «como cuerpo político situado fuera del proletariado»
  • de forma general, el rechazo de todos los grupos que «participaron de una forma a otra en la guerra imperialista de 1939-45»
  • el reconocimiento de la significación histórica de Octubre 1917 como «criterio fundamental de toda organización que se reivindique del proletariado»

Estos 4 criterios «solo marcaban las fronteras de clase que separan al proletariado del capitalismo". Sin embargo, Spartacus no retiró su invitación a la Federación Anarquista que anunció su participación pero no acudió. Spartacus tuvo que reconocer de hecho que el antiparlamentarismo y el reconocimiento de la auto-organización de las masas eran criterios de selección vagos.

Por tal razón, la conferencia internacional solo podía ser una conferencia de toma de contacto entre grupos nuevos surgidos después de 1945 y las organizaciones internacionalistas de antes de la guerra a las que el conflicto mundial había condenado a permanecer aisladas en sus propios países. En modo alguno podía ser un nuevo Zimmerwald como proponía el grupo de los Comunistas Revolucionarios, sino que era un lugar de confrontación política y teórica que permitiría su existencia orgánica y su desarrollo ideológico.

Como señalaba Internacionalisme, que participó muy activamente en la Conferencia, el contexto internacional no abría la posibilidad de un curso revolucionario, la conferencia internacional se situaba en un período en el que «el proletariado había sufrido una desastrosa derrota que abrió un curso reaccionario en el mundo». Se trataba pues de estrechar las filas y de trabajar por la creación de un lugar político de discusión que permitiese a los débiles grupos escapar a los efectos devastadores de ese curso reaccionario.

Tal era también la teoría de los miembros del ex GIC de la Comunistenbond y no fue producto del azar que solo dos ex miembros del GIC (Canne-Meijer y Willem) y ninguno de la dirección de Spartacus participarán en la Conferencia. En efecto, los ex RSAP seguían siendo muy localistas a pesar de que la Comunistenbond había creado una Comisión Internacional de Contacto.

De modo general reinaba una gran desconfianza entre los grupos invitados, muchos de los cuales temían la confrontación política. Así, ni la Fracción Francesa ni Socialisme van Onderop participaron en la Conferencia. Lucain, de la Fracción Belga, solo se dejó convencer para asistir a los debates a petición expresa de Marco, de Internationalisme. Al final, solo Internationalisme y la Federación Autónoma de Turín enviaron una delegación. En cuanto a los elementos del ex GÏC, en desacuerdo con su propia organización solo se representaban a sí mismos. Alimentaban cierta desconfianza hacia Internacionalisme a quien acusaban de «perderse en interminables discusiones sobre la revolución rusa»[12].

Presidida por Willen de Spartacus, Marco de Internationalisme y un viejo anarco comunista que militaba desde 1890, la Conferencia reveló una comunión de ideas mayor de la que podía esperarse:

  • la mayoría de los grupos rechazó las teorías de Burham sobre la "sociedad de gestores" y el "desarrollo indefinido del capitalismo". El período histórico era el del «capitalismo decadente, de la crisis permanente, que encontraba en el capitalismo de estado su expresión estructural y política»
  • salvo los elementos anarquizantes presentes, tanto consejistas como grupos provenientes del bordiguismo estaban de acuerdo en la necesidad de la organización de los revolucionarios. Sin embargo, a diferencia de su concepción de 1945, los elementos de Spartacus veían en los partidos una reunión de individuos portadores de la ciencia proletaria: «los partidos ‘revolucionarios' nuevos son así los portadores o el laboratorio del conocimiento proletario». Retomando la concepción de Pannehoek sobre el papel de los individuos afirmaban que «son primero individuos quienes toman conciencia de esas verdades nuevas».
  • Una mayoría de los participantes apoya la intervención de Marco, de Internacionalisme defendiendo que ni la corriente trotskista ni la corriente anarquista tenían lugar en un foro de revolucionarios[13]. Solo el representante de los Comunistas Revolucionarios -grupo que posteriormente evolucionaría hacia el anarquismo- abogó por la invitación de tendencias no oficiales o de "izquierda" de esas corrientes.
  • Los grupos presentes rechazaban toda táctica sindical o parlamentaria.

Es significativo que esta Conferencia -la más importante de la inmediata posguerra- hubiese reunido a grupos de las dos corrientes, consejista y "bordiguista". Fue el primer y último intento de confrontación política de posguerra. En los años 30 tal intento había sido imposible, debido principalmente al máximo aislamiento de estas corrientes y a las divergencias sobre la cuestión española. La Conferencia de 1947 permitió esencialmente realizar una delimitación -sobre las cuestiones de la guerra imperialista y el antifascismo- frente a las corrientes trotskistas y anarquistas. Traducía de manera confusa el sentimiento común de que el contexto de la guerra fría clausuraba un período muy breve de dos años que había visto desarrollarse nuevas organizaciones y abría un curso de desagregación las fuerzas militantes si estas no mantenían conscientemente un mínimo de contactos políticos.

Esta conciencia general estaba ausente en la Conferencia que fue clausurada sin decisiones prácticas ni resoluciones comunes. Solo los ex miembros del GIC e Internationalisme se pronunciaron por la celebración de nuevas Conferencias. Tal proyecto no pudo llevarse a cabo debido al abandono -el 3 de agosto de 1947- de Spartacus de la mayoría de los antiguos miembros del GIC[14], salvo Theo Maassen que juzgaba injustificada la escisión. La Comunistenbond había creado -artificialmente- una "Federación Internacional de Núcleos de Empresa" (la FBK) a imagen de los Betriebsorganisationen del KAPD, lo que fue tomado como justificación por los elementos del ex GIC para abandonar la organización. Sin embargo la causa profunda de la escisión giraba sobre la continuidad de una actividad militante organizada en las luchas obreras. Los antiguos miembros del GIC eran acusados por Spartacus de querer transformar la organización en un "club de estudios teóricos" y renegar de las luchas obreras inmediatas: «El punto de vista de estos antiguos camaradas era que al continuar la propaganda por "la producción en las manos de las organizaciones de fábrica", ‘todo el poder a los consejos obreros' y ‘por una producción comunista sobre la base del cálculo de los precios en función del trabajo medio', Spartacus no tenía que intervenir en la lucha de los obreros tal y como se presenta hoy. La propaganda de Spartacus debe ser pura en sus principios y si las masas no están interesadas hoy, eso cambiará cuando los movimientos de masas vuelvan a ser revolucionarias»[15].

Por una ironía de la historia, los antiguos miembros del GIC retomaban los mismos argumentos que la tendencia de Gorter, allá por los años 20, mientras que el GIC se había constituido precisamente contra ella. Al defender la intervención activa en las luchas económicas, el GIC había evitado el rápido proceso de desagregación que había afectado a los partidarios de Gorter. Estos, o bien habían desaparecido políticamente o bien habían evolucionado como organización hacia posiciones trotskistas y socialistas de izquierda "antifascistas" para acabar participando en la resistencia holandesa: Frits Kief, Bram Karper y Barend Luteraan, jefes de la tendencia "gorteriana", siguieron esa trayectoria[16].

Constituidos en el otoño de 1947 en el Groep van Raden Comunisten (Grupo de Comunistas de Consejos) Canne Meijer, B.A. Sijes y sus partidarios realizaron durante algún tiempo actividades políticas. Querían mantener a pesar de todo los contactos internacionales, especialmente con Internationalisme. Con vistas a una Conferencia -que nunca se hizo- editaron un Boletín de Información y Discusiones Internacionales del que solo salió un número[17]. Tras haber editado 2 números de Radencomunismen en 1948 el grupo desapareció. Canne Meijer se hundió en el mayor pesimismo respecto a la naturaleza revolucionaria del proletariado y comenzó a dudar del valor teórico del marxismo[18]. B.A. Sijes se consagró por entero a su trabajo de historiador de la huelga de febrero de 1941 y acabó adhiriéndose a un "Comité Internacional de búsqueda de los criminales de guerra nazis" que le llevó a declarar en el proceso contra Elchmann en Jerusalén[19]. Bruñí van Albada, que no había seguido en la escisión a los antiguos miembros del GIC dejó de militar en 1948 al ser nombrado director del Observatorio Astronómico de Bandung en Indonesia, no tardando en declarar que no confiaba en la clase obrera[20].

Así, fuera de toda actividad militante organizada, la mayoría de militantes del GIC acabarían por rechazar todo compromiso marxista revolucionario. Solo Theo Maassen, que permaneció en Spartacus, mantuvo ese compromiso.

Que la escisión era injustificada es algo que sería demostrado por la evolución de Spartacus desde finales de 1947 en su conferencia de Navidad. Esta marcaba una etapa decisiva en la historia de Spartacus al triunfar completamente la concepción de la organizaciones de 1945 sobre el Partido. Era el comienzo de una evolución hacia un consejismo acabado que acabaría llevando al grupo a la desaparición.

La afirmación de la participación de Spartacus en las luchas económicas le llevaba a una desaparición del grupo en la organización de la lucha. Spartacus ya no se concebía como una parte crítica y activa del proletariado sino como un organismo al servicio de las luchas obreras: «La Comunistenbond y sus miembros quieren servir a la clase obrera en lucha»[21]. La teoría obrerista triunfaba y los comunistas de Spartacus se confundían con la masa de obreros en lucha. La distinción hecha por Marx entre comunistas y proletarios, distinción retomada por las Tesis sobre el Partido de 1945, desaparecía: «la Comunistenbond debe ser una organización de obreros que piensan por sí mismos, hacen huelga por sí mismos, se organiza por sí mismos y se administran por sí mismos».

Sin embargo esta evolución hacia el obrerismo no era total y Spartacus aún no temía presentarse como una organización cuya función era indispensable para la clase «Spartacus aporta una contribución indispensable a la lucha, es una organización de comunistas conscientes de que la historia de toda sociedad hasta hoy es la historia de la lucha de clases, basada en el desarrollo de las fuerzas productivas». Sin utilizar el término de Partido, la Comunistenbond se pronunciaba por un reagrupamiento de las fuerzas revolucionarias a nivel internacional: «Spartacus estima deseable que la vanguardia que tiene una misma orientación en el mundo entero se reagrupe en una organización internacional».

Las medidas organizativas tomadas en la conferencia se oponían a este principio de reagrupamiento que sólo podría realizarse si el centralismo político y organizativo de Spartacus era mantenido. Sin embargo, Spartacus dejaba de ser una organización centralizada con estatutos y órganos ejecutivos, convirtiéndose en una federación de grupos de trabajo, estudio y propaganda. Las secciones locales (o núcleos) eran autónomas sin más lazo entre sí que un grupo de trabajo especializado en las relaciones intergrupales locales y en el boletín interno UIT Eigen Kring (En nuestro círculo). Había tantos grupos de trabajo autónomos como funciones a cumplir: redacción, correspondencia, casa editora, contactos internaciones, actividades económicas, ligadas a la fundación de la Internacional de Núcleos de Empresa (IFBK).

Este retorno al principio federalista del GIC traía consigo una evolución cada vez más consejista en el terreno teórico. El consejismo tiene dos características: la caracterización del período histórico posterior a 1914 como una era de revoluciones burguesas en los países subdesarrollados y el rechazo de toda organización política revolucionaria. Esta evolución fue particularmente rápida en los años 50. La afirmación de una continuidad con el GIC -marcada por la reedición en 1950 de los "Principios fundamentales de la producción y la distribución comunista"[22] -significaba la ruptura con los principios originales de la Comunistenbond de 1945.

En los años 50, Spartacus hizo un gran esfuerzo teórico publicando la revista Daad en Gedachte (Acto y Pensamiento) cuya responsabilidad de redacción incumbía ante todo a Cajo Brandel que entró en la organización en 1952. Con Theo Maassen contribuyó enormemente a la publicación de folletos: sobre la insurrección de los obreros germano-orientales en 1953[23], sobre las huelgas del personal municipal de Ámsterdam en 1955, sobre la huelga de Bélgica en 1961..., junto a folletos de actualidad Spartacus publicaba ensayos teóricos que mostraban una influencia creciente de las teorías de Socialismo o Barbarie[24].

La influencia de este último grupo -con el cual se habían establecido contactos desde 1953 cuyos textos eran publicados en Daad en Gedachte- no era producto del azar. Spartacus había sido el precursor inconsciente de la teoría de Castorladis sobre el capitalismo "moderno" y la oposición dominantes/dominados. Sin embargo, Spartacus tan pronto permanecía fiel al marxismo reafirmando la oposición proletariado-burguesía como hacía concesiones teóricas a Socialismo o Barbarie al definir la burocracia rusa como una nueva clase. Pero para Spartacus esta clase era "nueva" sobre todo por sus orígenes: tomaba la forma de burocracia que formaba parte de la burguesía[25]. No obstante, al asimilarla a una capa de "gestores" que no serían propietarios de los medios de producción, Spartacus hacía suya la teoría de Burham que había rechazado en la Conferencia de 1947. Una vez más Spartacus había sido el precursor inconsciente de esa teoría que nunca había desarrollado plenamente hasta entonces. El maestro se convertía en alumno de su discípulo, Socialismo o Barbarie, como este último se deslizaba por una pendiente que habría de llevarle a la disolución.

Esta disolución tiene dos causas profundas: 1) el rechazo de toda la experiencia proletaria del pasado, en especial la experiencia rusa. 2) el abandono de toda idea de organización política.

EL RECHAZO DE LA EXPERIENCIA RUSA

Tras haber intentado comprender las causas de la degeneración de la Revolución rusa, Spartacus dejaba de considerarla como una revolución proletaria para no ver en ella -como el GIC- más que una revolución "burguesa". En una carta a Castoriadis del 8 de noviembre de 1953 -que fue publicada por Spartacus[26] -Pannehoek consideraba que esta «última revolución burguesa» había sido «la obra de la clase obrera rusa». Así, era negada la naturaleza proletaria de la revolución (consejos obreros, toma del poder en Octubre 1917). Al no querer ver el proceso de contra-revolución en Rusia (sumisión de los Consejos al Estado, Kronstradt) Pannekoek y la Comunistenbond llegaban a la idea de que los obreros rusos habían luchado por la revolución "burguesa" y por tanto por su auto-explotación. Si Octubre 1917 no significaba nada para el movimiento revolucionario era lógico que Pannehoek afirmarse que «la revolución proletaria pertenece al futuro». Por ello, toda la historia del movimiento obrero dejaba de aparecer como una fuente de experiencias del proletariado y el punto de partida de toda reflexión teórica. El conjunto del movimiento obrero, desde el siglo XIX pasaba a ser "burgués" y sólo se situaba en el terreno de la "revolución burguesa".

Esta evolución teórica iba acompañada de un inmediatismo cada vez mayor frente a todas las huelgas obreras. Spartacus consideraba que su trabajo era hacerse eco de todas las huelgas obreras. La lucha de clases se convertía en un eterno presente, sin pasado, pues ya no había historia del movimiento obrero, y sin futuro, pues la Comunistenbond se negaba a aparecer como un factor activo que podía influir positivamente en la maduración de la conciencia obrera.

LA AUTODISOLUCIÓN DE LA ORGANIZACIÓN

En la discusión con Socialismo o Barbarie, Spartacus no había renunciado al concepto de organización y de partido. Como escribía Theo Maassen «la vanguardia es una parte de la clase militante que se compone de los obreros más militantes de todas las direcciones políticas». La organización era concebida como el conjunto de los grupos del medio revolucionario. Esta vaga definición de la vanguardia que disolvía a Spartacus dentro del conjunto de los grupos era, no obstante, el último sobresalto de vida de los principios originales de 1945. Aunque el Partido le pareciese peligroso, pues «tenían vida propia y se desarrollaba según sus propias leyes», Spartacus seguía reconociendo su papel necesario[27].

Sin embargo, para Spartacus el Partido debía desaparecer en la lucha de los obreros para no romper "su unidad", lo que equivalía a decir que el partido, y la propia organización de Spartacus, era un organismo invertebrado que debía «disolverse en la lucha».

Esta concepción era la consecuencia de una visión obrerista e inmediatista. El proletariado le parecía en conjunto la única vanguardia política, el "educador" de los militantes, que por ello eran definidos como retaguardia. La identificación entre comunista consciente y obrero combativo llevaba a una identificación con la conciencia inmediata de los obreros. El militante obrero de una organización política ya no tenía que elevar el nivel de conciencia de los obreros en lucha sino negarse a si mismo poniéndose al nivel de una conciencia inmediata y todavía confusa en la masa de los obreros: «Se desprende de ello que el socialista o comunista de nuestra época debería adaptarse e identificarse al obrero en lucha»[28].

Esta concepción era particularmente defendida por Theo Maassen, Cajo Brandel y Jaap Meulenkamp, lo que llevaría a la escisión en diciembre de 1964. La tendencia que defendía hasta las últimas consecuencias la concepción anti-organización del GIC se convertía en revista: Daad en Gedachte. Esta dislocación[29] de la Comunistenbond era el resultado del abandono de todo lo que podía significar la existencia de una organización política. A finales de 1950 la Comunistenbond Spartacus se convertía en Spartacusbond, el rechazo del término comunista significaba el abandono de una continuidad política con el antiguo movimiento comunista de los consejos. La atmósfera cada vez más familiar de la Comunistenbond, donde se había sustituido la palabra "camarada" por la de "amigo" no era ya la de un cuerpo político que reunía a individuos sobre la base de la aceptación común de una misma visión y de una misma disciplina colectiva.

Ahora existían dos organizaciones consejistas en Holanda. Una -Spartacus- tras recibir un cierto soplo de vida después de mayo 1968 y abrirse a la discusión internacional con otros grupos, acabaría por desaparecer a finales de los años 70. Abriéndose a elementos más jóvenes e impacientes, inmersos en las luchas de los squatters de Ámsterdam, se disolvió progresivamente en un populismo izquierdista para acabar dejando de publicar la revista Spartacus[30].

Daad en Gedachte subsiste, por el contrario, bajo la forma de una revista mensual. Dominada por la personalidad de Cajo Brandel, tras la muerte de Theo Maassen, la revista es el punto de convergencia de elementos anarquizantes. Daad en Gedachte ha ido hasta el fin de la lógica consejista rechazando el movimiento obrero del siglo XIX como "burgués" y desmarcándose de la tradición del KAPD, tradición que le parece "demasiado marxista" por el "espíritu de partido".

Pero sobre todo Daad en Gedachte se ha separado progresivamente de la tradición del GIC en el plano teórico. Es ante todo un boletín de información sobre huelgas, mientras que las revistas del GIC eran verdaderos órganos teóricos y políticos.

Esta ruptura con la verdadera tradición del comunismo de los consejos le ha llevado progresivamente al terreno del tercermundismo, propio de los grupos izquierdistas: «Las luchas de los pueblos coloniales han aportado algo al movimiento revolucionario. El hecho de que poblaciones campesinas mal armadas hayan podido hacer frente a las fuerzas enormes del imperialismo moderno ha roto el mito de la invencibilidad del poder tecnológico, militar y científico de Occidente. Su lucha ha revelado también a millones de personas la brutalidad y el racismo del capitalismo y ha conducido a mucha gente -sobre todo entre los jóvenes y los estudiantes- a entrar en lucha contra sus propios regímenes»[31].

Es chocante señalar aquí que, como ocurrió con la IVª. Internacional trotskista y con el bordiguismo, las luchas que han surgido del proletariado industrial de Europa son comprendidas como un producto de las "luchas de liberación nacional", aparecen como un subproducto de las luchas estudiantiles, incluso son negadas como tales.

Tal evolución no es sorprendente. Retomando la teoría de Socialismo o Barbarie de una sociedad atravesada no por los antagonismos de clase sino por las revueltas de los dominados contra los dominantes, la corriente consejista solo pueda concebir la historia como una serie de revueltas de categorías sociales y de generaciones. La historia deja de ser la de la lucha de clases, la teoría marxista del comunismo de los consejos en los años 30 y luego de la Comunistenbond de los años 40, cede el terreno a la concepción anarquista[32].

Hoy en los Países Bajos el comunismo de los consejos ha desaparecido como verdadera corriente, ha dejado subsistir tendencias consejistas muy débiles numéricamente, como Daad en Gedachte, que se han unido progresivamente a la corriente libertaria antipartido.

A nivel internacional, tras la 2ª guerra mundial, la corriente del comunismo de los consejos sólo se ha mantenido a través de personalidades como Mattick, que ha permanecido fiel al marxismo revolucionario. Si han surgido grupos -reivindicándose del Ratekommunismus- en otros países, como en Alemania o en Francia, ha sido sobre bases muy diferentes a las de la Comunistenbond Spartacus.

Chardin

[1] Pannehoek solo tenía contactos individuales con los antiguos miembros del GIC: B.A. Sijes, Canne Meijer

[2] Maandbad Spartacus nº 8 agosto 1945: "Hetzieke Kapitalisme" ("El capitalismo enfermo"). Ver también Los Consejos Obreros, pg. 419. Esta afirmación de un hundimiento del capitalismo estaba en contradicción con la otra tesis de Los Consejos Obreros de que el capitalismo conocía una nueva expansión con la colonización: "Una vez que haya hecho entrar en su dominio a los centenares de millones de personas que se apiñan en las tierras fértiles de China e India, el trabajo esencial del capitalismo s habrá cumplido" (pg. 194). Esta última idea recuerda las tesis de Bordiga sobre el capitalismo juvenil

[3] Maandbad Spartacus nº 22, 8, agosto 1945, "Nog twe jaren" (Todavía dos años)

[4] Spartacus Weekblad nº 22, 31 mayo 1947. La Comunistenbond había pedido a Canne Meijer que asegurase la salida de una revista esperantista: Klasbnatalo

[5] El prefacio de 1950 a los "Grondbeginselen der communistiche productie en distributie" (Principios para una producción y distribución comunista) habla de una "situación ciertamente no revolucionaria" aunque no la reconoce como claramente contrarrevolucionaria. Este prefacio presenta un doble interés: a) porque examina la tendencia al capitalismo de estado y sus diferencias: en Rusia el Estado impone su ley al conjunto de la economía; en USA los monopolios se apoderan del Estado; b) afirma la necesidad de luchas económicas inmediatas como bases de nuevas experiencias portadoras de un nuevo período

[6] El Estatuto provisional del Vereniging van Raden-Socialisten fue publicado en abril de 1947 en UIT Eigen Kring nº 5

[7] La traducción y los comentarios del núcleo de Leiden sobre el Proyecto de Programa de la Fracción Belga se encuentran en el boletín-circular del 27 de agosto de 1946

[8] Órgano de la Izquierda Comunista de Francia, grupo predecesor de la CCI que existió entre 1945 y 1953.

[9] UIT Eigen Kring, boletín de la conferencia de Navidad de 1947

[10] Citado por Spartacus nº 1: "Die Internationale Versammlung in Brussel" (Reunión Internacional de Bruselas)

[11] Ver nuestro libro Contribución a una historia de la izquierda comunista de Italia.

[12] Informes de la Conferencia en el nº de Spartacus ya citado y en Internationalisme nº 23 ("Carta de la Gauche Communiste de France a la Comunistenbond Spartacus" y "Una Conferencia Internacional de agrupaciones revolucionarias") y nº 24 ("Rectificación")

[13] Informe de un viaje de contacto con los grupos franceses Comunistas Revolucionarios (RKD) e Internationalisme publicado en UIT Eigen Kring nº 4, abril 1947

[14]Carta circular de 10 de agosto de 1947: "De splijting in de Comunistenbond Spartacus op zontag 3 augustus 1947" citada por Fritz Kool en "La Izquierda contra el dominio del Partido" pag. 626.

[15] UIT Eigen Kring nº especial, diciembre 1947: "De platas van Spartacus in de Klassentrijd" (El lugar de Spartacus en la lucha de clases)

[16] Frits Kief, tras haber sido secretario del KAPN de 1930 a 1932, había fundado con los Karper el grupo De Arbeidersrad (El Consejo Obrero) que evolucionó progresivamente hacia posiciones troskistizantes y antifascistas. Durante la guerra Frits participó en la resistencia holandesa, después de la guerra fue miembro del Partido del Trabajo, para terminar haciéndose predicador del "socialismo yugoslavo". Bram Korper y su sobrino volvieron al PC. En cuanto a Barend Luteraan (1978-1970) siguió el mismo itinerario que Kief

[17] La preparación técnica de esta conferencia (edición de boletines) debía haber corrido a cargo del Groep van Raden-Comunisten. En una carta escrita en octubre 1947 Internatianalisme precisaba que una futura conferencia no podía hacerse a partir de una simple base afectiva y debía rechazar el diletantismo en la discusión

[18] Sobre la evolución de Canne Meijer ver su texto de los años 50 "El socialismo perdido", publicado en la Revista Internacional nº 37 (en francés)

[19] B.A. Sijes (1908-81) contribuyó, sin embargo, al movimiento comunista de os consejos en los años 60 y 70 redactando Prefacios a la reedición de las obras de Pannehoek. La edición de las Memorias de este último fue su último trabajo

[20] B. van Albada (1912-72) aunque dejó de militar tradujo con su mujer el "Lenin filósofo" de Pannehoek

[21] Esta cita y las siguientes han sido extraídas de UIT Eigen Kring, nº especial diciembre 1947

[22] Los Principios fueron escritos en la cárcel por Jan Appel y revisados y retocados por Canne Meijer. Jan Appel escribió -según Spartacusbond en su prefacio en 1972- con Sijes y Canne Meijer el estudio "De economische grondslagen van de radenmaatqchappij" (Los fundamentos económicos de la sociedad de los consejos). Sin embargo, no parece que Jan Appel se hiciera miembro de la Comunistenbond y con los exmiembros del GIC que se negaban a hacer un trabajo revolucionario de cara al ejército alemán. Otras razones, tensiones personales, lo han mantenido alejado de un trabajo militante que habría deseado realizar (Jan Appel falleció recientemente, ver Acción Proletaria nº 62)

[23] Ver en Revista Internacional nº 27 el primer artículo sobre la Serie Lucha de clases en Europa del Este, http://es.internationalism.org/node/2321

[24] Los folletos citados y la revista Daad en Gedachte están disponibles en la siguiente dirección: Schouw 48-11 Lelystad (Holanda)

[25] Folleto escrito por Theo Maassen en 1961 "Van Beria tot Zjoekof social-economische achter grond van destalinisatie", traducido al francés en los Cuadernos del Comunismo de los Consejos nº 5, marzo 1970

[26] Ver "Una correspondencia entre Pannehoek y P. Chanlieu" con una introducción de Cajo Brandel en Cuaernos del Comunismo de los Consejos nº 8, mayo 1971

[27] Citas de una carta de Theo Maassen a Socialismo o Barbarie publicada en el nº 18, enero-marzo 1956 bajo el título "Más sobre la cuestión del Partido"

[28] Citas del folleto "Van Beria..." ya mencionado

[29] Meulenkamp abandonó la Comunistenbond en septiembre, Cajo Brandel y Theo Maassen fueron excluidos en diciembre de 1964. la escisión no se hizo "a las buenas", la Comunistenbond recuperó las máquinas y los folletos que le pertenecían, aunque estos últimos habían sido escritos por Brandel y Maassen. Ver el testimonio de Jan Meulenkamp que habla de "métodos stalinistas": "Brief van Jaap aan Radencommunisme" en "Initiatief tot een bijeenkomst van revolutionaire groepen", boletín del 20 de enero de 1981. Después Daad en Gedachte se negó a sentarse en la misma mesa, a pesar de las invitaciones de la Comunistenbond, en conferencias y reuniones como la de enero 1981

[30] Ver artículos de la CCI en la Revista Internacional nos. 2 ("los epígonos del consejismo en acción": http://es.internationalism.org/rint/1975/02_spart y http://es.internationalism.org/rint/1975/02_spartdos ), 9 ("Ruptura con Spartacusbond") y 16-17 ("La Izquierda Comunista Holandesa")

[31] Cajo Brandel: "Tesis sobre la revolución china" en Liaisons nº 27, Lieja (Bélgica), enero 1975

[32] Un resumen de las concepciones anarquizantes de Daad en Gedachte se encuentra en el Boletín del 20 de enero de 1981 con vistas a la Conferencia de diversos grupos en la que participaron la CCI y varios individuos que solo se representaban a sí mismos. Daad en Gedachte participó no como grupo sino a título individual