Pronunciamiento de la Reunión Pública en Monterrey

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El día 14 de marzo ha tenido lugar una Reunión Pública de la CCI en la ciudad de Monterrey, en México; en ella ha asistido el Grupo Socialista Libertario y algunos camaradas que aunque forman aún un número pequeño, abarcan las diversas generaciones que forman hoy a nuestra clase. El tema sobre el que se convocó fue: "Avance de la crisis económica y las movilizaciones obreras en Grecia y España". La presentación y la discusión al profundizar bajo estos aspectos, reconoce la similitud en los ataques y las trampas que enfrenta el proletariado en México, por lo que la discusión se orientó hacia el análisis de los ataques y trampas que vienen sufriendo los trabajadores de la electricidad. En ese sentido la Reunión decide pronunciarse ante estos problemas, con la intención de que el conjunto de la clase trabajadora incorpore en su reflexión las ideas que otros proletarios realizan, lo cual puede permitir tener un mejor balance de las experiencias y destacar las lecciones.

 

PRONUNCIAMIENTO SOBRE LOS ATAQUES Y MOVILIZACIONES DE LOS TRABAJADORES DE LA COMPAÑÍA DE LyFC

1. La crisis que azota al capitalismo lleva a que la clase dominante ponga en práctica medidas que golpean de forma profunda las condiciones de vida de los asalariados; esta situación no es propia de México, por todo el mundo se vienen practicando programas que elevan los niveles de explotación, intentando con ello recuperar y proteger la ganancia capitalista. En ese plano se encuentran las políticas que se anuncian en España y se aplican en Grecia, pero también los ataques en México, elevando precios e impuestos y despidiendo masivamente a trabajadores, como se ha hecho con los electricistas y mineros.

 

2. Los gobiernos de derecha e izquierda son enemigos de los trabajadores. En México ha sido un gobierno de derecha quien ha aplicado medidas violentas en contra de los asalariados, pero en España y Grecia, que están gobernados por partidos de izquierda, se aplican programas semejantes. Derecha e izquierda orquestan ataques que sólo buscan acrecentar la explotación y degradar la vida obrera. A los gobiernos de derecha o de izquierda sólo les preocupa saciar las ansias de ganancia. Es por eso que los trabajadores no pueden tener esperanza en que sus problemas se resuelvan con un simple cambio de gobierno.

 

3. El despertar de la combatividad proletaria de frente a los ataques de la burguesía, lleva a que se busquen construir trampas que nulifiquen el descontento y la fuerza de las movilizaciones de trabajadores. Un caso ejemplar es estas prácticas está presente en los sucesos de la Compañía de LyFC, donde el sindicato secunda los ataques del gobierno mediante mañas y trampas. Fue notorio el esfuerzo del sindicato por aislar a los electricistas del conjunto de la clase, imponiéndole consignas ajenas a sus intereses, como es la "defensa de la empresa estatal", "la economía nacional" o "el sindicato", pero también desmovilizando con el encadenamiento en la esperanza en que las leyes o amparos pudieran ayudar y dar solución.

 

4. La defensa de las condiciones de vida por parte de los trabajadores es ya, en sí, una critica al sistema que está basado en la separación entre propietarios de medios de producción y asalariados, pero además para que estas expresiones muestren la fuerza real de los proletarios, requieren estar bajo el control de los mismos trabajadores, sin dejarles el control a los sindicatos de todo pelaje y sin permitir que estas se desvíen hacia caminos cerrados como el de las urnas.

 

5. El llamado que hizo el SME para usar los amparos como mecanismo de solución, las movilizaciones que encabezó y encabeza, acarreando a los trabajadores sin permitirles tener un real acercamiento, los esfuerzos por someter el descontento y plegarlo frente a algún partido, diputado o personaje, son muestra de que el SME -como todos los sindicatos, sin excepción- no es una estructura proletaria pues su labor ha sido la de evitar la solidaridad, hacer pasar los despidos y expandir la desmoralización. Por eso la insistencia del SME en llamar a defender al capital estatal y querer usar a los trabajadores como carne de cañón, "recuperando instalaciones" y empujando hacia enfrentamientos con la policía, aunque parece una práctica radical, no es sino una provocación que profundiza la trampa en la que ha envuelto a los trabajadores.

 

6. Ante los ataques directos de los gobiernos y las trampas tejidas por la estructura sindical, los trabajadores deben de reflexionar sobre su condición de explotados y de las capacidades que tienen como clase cuando se unen y organizan. Las experiencias de las huelgas de Turquía (de diciembre-enero) son una muestra de cómo el proletariado puede luchar por encima de la estructura sindical, exponiendo así su verdadera fuerza.

14-marzo-2010