Presentamos a continuación amplios extractos del llamamiento que dirige un lector, simpatizante de la CCI y de toda la Izquierda Comunista, a la unidad y el trabajo en común de los grupos de la Izquierda Comunista.
Nosotros apoyamos en lo esencial este llamamiento, particularmente la indignación que expresa frente a la incapacidad de los grupos de la Izquierda Comunista de superar el sectarismo para plantear una respuesta de clase unida frente a la guerra; aunque hay formulaciones concretas y análisis que, como nuestros lectores conocen por nuestras publicaciones, planteamos en otros términos. El lector tiene toda la razón cuando dice que todos los grupos de la Izquierda Comunista estamos unidos por el internacionalismo y que ello traza una frontera de clase respecto a los grupos de la burguesía. Hay organizaciones dentro del aparato político de la burguesía que dicen reclamarse del “cambio de sociedad” y la “liberación de la humanidad” pero que en realidad sirven al interés nacional del capital, a la guerra y a la explotación, es decir, a todo lo contrario de lo que proclaman: actúan por la conservación de esta sociedad de explotación y por la opresión de la humanidad. Son los grupos estalinistas, maoístas o los que dicen reclamarse de Trotski pero también el movimiento “anti-globalización” o “alter-mundialización”, que proclama vagamente que “otro mundo es posible” para convencernos de que “otro capitalismo es posible”. Por eso es muy importante que los grupos de la Izquierda Comunista sepan trazar la línea roja que los separa de todos esos falsificadores y embaucadores, a pesar de que el anquilosamiento en un comportamiento sectario ha hecho imposible que puedan plantearse (como pide nuestro lector) Conferencias Internacionales hoy, y de que, por otra parte, la formación de un Partido Comunista Internacional (que también menciona) no sea una perspectiva a corto plazo.