Imperialismo

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Balance de 70 años de luchas de "liberación nacional" (Primera parte)

Continuamos la publicación en Internet de artículos antiguos de nuestra Revista Internacional. En este caso la primera parte de una serie aparecida en los números 68 y 69 titulada Balance de 70 años de luchas de “liberación nacional”. La primera parte analiza un elemento fundamental del balance de la revolución de 1917 del que estamos conmemorando su Centenario: ¿ayudó a la revolución proletaria el apoyo a los movimientos de liberación nacional o fue, en cambio, un obstáculo grave contra la misma?

Guerras, militarismo y bloques imperialistas en la decadencia del capitalismo

La formidable armada desplegada por el bloque occidental en el golfo Pérsico nos ha recordado con brutalidad la naturaleza esencial del sistema capitalista, un sistema que desde su entrada en la decadencia en los inicios del siglo xx ha conducido el planeta hacia una militarización creciente de toda la sociedad, ha esterilizado o destruido considerables proporciones de trabajo humano, ha transformado el planeta en auténtico barril de pólvora.

Balance de 70 años de luchas de “liberación nacional” II —En el siglo XX, la “liberación nacional”, eslabón fuerte de la cadena imperialista

Marx decía que la verdad de una teoría se demuestra en la práctica.

Notas sobre el imperialismo y la descomposición - Hacia el mayor caos de la historia

¿Van a iniciar una era más pacífica los enormes cambios provocados por el hundimiento del bloque del Este y la dislocación de la URSS? Frente al caos, ¿va a atenuarse la brutalidad en las relaciones entre potencias imperialistas? ¿Cabe la posibilidad de que se formen nuevos bloques imperialistas? ¿Qué nuevas contradicciones hace surgir la descomposición capitalista a nivel del imperialismo mundial?

Apoyo de Chávez a Gadafi : Los pequeños imperialistas son tan asesinos como los grandes de la OTAN

El régimen de Chávez nunca ha ocultado sus simpatías con regímenes de corte dictatorial como el de Gadafi, que ha sometido al proletariado y a la población libia por mas de 40 años a penurias, represión y muerte.  El "Socialismo del Siglo XXI" que intenta implantar Chávez en Venezuela se inspira en regimenes como los de Corea del Norte, de Pol Pot en Camboya, de Gadafi en Libia, de Fidel Castro en Cuba o la China de Mao. Regímenes que tienen en común, el haber creado un "desarrollo endógeno" basado en una explotación forzada de la fuerza de trabajo, bajo un férreo control social; liderado por élites que la izquierda llama "progresistas" que toman el control del Estado en nombre de la "liberación nacional", la "autodeterminación de los pueblos" y el "antiimperialismo yanqui".

Geopolítica en América Latina: La agravación de las tensiones imperialistas… ¡no hay capitalismo sin guerra!

La situación imperialista de América Latina se va calentando progresivamente. Múltiples aspirantes al liderazgo regional -como Brasil o Venezuela- desafían al Gran Padrino norteamericano muy debilitado tanto en el plano imperialista como en el económico. Esta evolución requiere la atención del proletariado consciente

Geopolítica en América Latina

La situación imperialista de América Latina se va calentando progresivamente. Múltiples aspirantes al liderazgo regional -como Brasil o Venezuela- desafían al Gran Padrino norteamericano muy debilitado tanto en el plano imperialista como en el económico. Esta evolución requiere la atención del proletariado consciente

Pakistán: El nuevo frente imperialista de Obama

Barack Obama declaró su intención de bombardear en territorio pakistaní antes incluso de ser elegido presidente

GUERRA EN GEORGIA: TODAS LAS POTENCIAS SON CULPABLES DE LA GUERRA

Una vez más, el Cáucaso se ve sumido en el fuego y en la sangre. En el mismo momento en el que Bush y Putin degustaban pasteles en Pekín y asistían juntos a la ceremonia de apertura de unos Juegos Olímpicos, supuesto símbolo de la reconciliación y la paz entre los pueblos, el presidente Shakasvili, un protegido de la Casa Blanca, y la burguesía rusa, enviaban cada cual sus soldados para causar una espantosa masacre a las poblaciones de la zona. Esta guerra ha dado lugar una nueva depuración étnica más o menos velada perpetrada por cada uno de los

Editorial - Guerra y mentiras de la « democracia »

Editorial

Guerra y mentiras de la « democracia »

En este año en que la burguesía va a celebrar con gran alharaca propagandística el cincuentenario del final de la IIa Guerra mundial, las guerras se desencadenan por el mundo entero hasta las puertas de la Europa más desarrollada  con el conflicto abierto ya desde hace casi cuatro años en la antigua Yugoslavia. La «paz» no ha venido a la cita tras la desaparición del bloque del Este y de la URSS como tampoco vino después de la derrota de Alemania y Japón frente a los Aliados. La «nueva era de paz» prometida hace cinco años por los vencedores de la «guerra fría» es tan poco real como la que prometieron los vencedores de la IIa Guerra mundial. Ha sido peor todavía, pues la existencia de dos bloques imperialistas logró, en cierto modo, mantener una «disciplina» en la situación internacional después de la IIa Guerra mundial y durante los años de «reconstrucción», lo que predomina hoy en las relaciones internacionales es el caos general.

Cumbre de Países No Alineados: estar contra los Estados Unidos no significa estar a favor del proletariado

Para la clase obrera debe ser claro que en ese tipo de organizaciones de la burguesía (MNOAL) no hay ilusiones que albergar. Por más que hablen contra la pobreza o contra la tiranía, tales discursos tratan de ganar las simpatías de los explotados a costa de inocularles la venenosa ilusión de que el capitalismo se pude “mejorar”, que el capitalismo podría tomar un rostro “humano y justo”.

¿Que es el imperialismo?

La primera potencia mundial no detenta el monopolio del imperialismo. Muy al contrario, esta es una condición vital para la supervivencia de todas y cada una de las naciones en el capitalismo. El periodo de decadencia del capitalismo, que comenzó hace algo más de un siglo, marca la entrada de este sistema social en la era del imperialismo generalizado fenómeno al que ninguna nación puede sustraerse. Este permanente enfrentamiento entre naciones implica que el horizonte es la guerra como perspectiva y el militarismo como modo de vida de todos los Estados, sean estos grandes, pequeños, fuertes, débiles, agresores o agredidos.

El proletariado ante la guerra

La guerra del Golfo ha venido a recordar, y con qué brutalidad, que el capitalismo es la guerra. La responsabilidad histórica de la clase obrera mundial, única fuerza capaz de oponerse al capital, ha aparecido con mayor relieve todavía. Para asumir esa responsabilidad, sin embargo, la clase revolucionaria debe reapropiarse su propia experiencia teórica y práctica de lucha contra el capital y la guerra.

La política extranjera de los Estados Unidos tras la 2ª Guerra Mundial

Ha cambiado mucho el mundo desde que desapareció la división en dos polos que caracterizó la Guerra Fría durante 45 años. No ha aparecido nunca, claro está, la pretendida era de paz, de prosperidady de democracia que nos prometió la burguesía tras el hundimientodel bloque del Este, en 1989. Muy al contrario, la descomposiciónde la sociedad capitalista, consecuencia del bloqueo de la relaciónde fuerzas entre burguesía y proletariado, tras dos decenios de crisis económica abierta que acabó provocando el hundimiento del estalinismo, se ha agravado implacablemente, arrastrando a la humanidada una espiral infernal de hundimiento en el caos, la violenciay la destrucción, hacia un porvenir de barbarie cada vez más inminente. En el momento de escribir este artículo, el presidente George W. Bush acaba de anunciar que Estados Unidos estaba dispuesto a invadir Irak, aun cuando no estén apoyados internacionalmente, esté o node acuerdo el Consejo de Seguridad. Es palpable la brecha abiertaentre Washington y las capitales de los principales paises europeos, como también con China, sobre la cuestión de la guerra en Irak.En ese contexto, resulta necesario examinar las raices de la política imperialista norteamericana desde finales de la Segunda Guerra mundial para entender la situación actual.

América Latina: Desde el siglo XIX, patio trasero del imperialismo norteamericano

La guerra de independencia de los EUA, que culminara en las últimas décadas del siglo XVIII, indudablemente ayudó a la cohesión de la nueva clase burguesa norteamericana, a la definición del Estado nación, y por tanto, a la aceleración del paso en el desarrollo capitalista. Es la consolidación del modo capitalista de producción, y con ello la necesidad de la extensión del mercado, lo que conlleva a que la burguesía norteamericana perciba como enemigos a vencer (tanto en el terreno económico, como en el político-militar) a las potencias colonialistas europeas, presentes como fuerzas dominantes, en ese entonces, en el continente Americano. Es en este contexto de la dinámica capitalista que EUA plantea la doctrina Monroe (1823), con la que prepara el argumento diplomático para respaldar a los procesos de independencia de los Estados latinoamericanos, pero en los hechos, será una amenaza a los viejos colonizadores, en tanto que, con la declaración: “América para los americanos”, la burguesía norteamericana define al continente americano como territorio de su dominio, marcando desde entonces a América Latina (AL) como su “patio trasero”.

Acerca del imperialismo

La proliferación de luchas de liberación nacional por todo el planeta, el creciente número de guerras locales entre Estados capitalistas, la carrera acelerada de preparativos de ambos bloques imperialistas para un postrer enfrentamiento, todos esos fenómenos que expresan la irreversible descomposición de la economía mundial capitalista hacen que sea cada día más importante para los revolucionarios, el explicar claramente lo que es el imperialismo. Los marxistas han afirmado que vivimos, desde hace 70 años, en la época de decadencia imperialista  y han procurado sacar todas las consecuencias de ese hecho para la lucha de clases.

Bilan nº 11, 1934 - Crisis y ciclos en la economía del capitalismo agonizante (2)

Presentación

El artículo aquí publicado es la segunda parte de un estudio aparecido en la revista Bilan en 1934.

Última hora: la “revolución serbia” - Una victoria de la burguesía, no de la clase obrera

Cuando íbamos a cerrar este número, la situación ha conocido una nueva conmoción en Yugoslavia. Queremos aquí expresar inmediatamente nuestra postura. Lo exige nuestra responsabilidad como organización revolucionaria del proletariado que somos, por muy breve que haya de ser nuestra toma de posición. Seguros podrán estar nuestros lectores de que muy rápidamente hemos de exponer nuestros análisis y nuestra intervención en general sobre esta cuestión, en particular en nuestras publicaciones territoriales.

Libia, Siria, Irán.., Hacia la apertura de nuevas zonas de enfrentamiento imperialista

El asesinato del antiguo primer ministro libanés, Rafic Harari, ha reactivado un nuevo frente de enfrentamientos imperialistas en Oriente Medio.

El poder aislado y debilitado de los Estados Unidos

Desde el colapso del bloque ruso a finales de los 80, y la resultante dispersión de la alianza occidental, los EUA han permanecido como la superpotencia mundial que ha sido permanentemente forzado a tomar la iniciativa a nivel militar, en la que goza de una superioridad aplastante sobre sus rivales, con el objeto de defender su liderazgo global ante el desafío creciente de Francia, Alemania, Rusia y China. Desde la primera guerra del Golfo, la mayor parte de los conflictos han sido el resultado de la política preventiva de los EUA, anticipándose al surgimiento de un nuevo bloque imperialista. Pero los EUA tienen una gran contradicción: cada nueva ofensiva, pone un freno momentáneo al desafío a su liderazgo, pero al mismo tiempo crea la condición para que los desafíos vayan más allá, dado que alimenta sentimientos de frustración y un anti-americanismo.

Oriente Próximo : sólo el proletariado mundial podrá acabar con la barbarie capitalista

NO SE HABÍAN terminado todavía las operaciones militares en Afganistán cuando ya se estaba desencadenando otra matanza en Oriente Próximo. Y en pleno degolladero tanto en Cisjordania como en Jerusalén, se está preparando ya una nueva intervención contra Iraq. Irremediablemente el mundo capitalista se hunde en el caos y en la barbarie bélica. Y cada nuevo baño de sangre pone más todavía al desnudo la locura asesina que genera este sistema. Oriente Próximo se ha vuelto a precipitar en la guerra. El conflicto palestino-israelí, cuyos orígenes hay que ir a buscar en el reparto imperialista de la región en 1916 entre Gran Bretaña y Francia, ha estado ya marcado por cuatro guerras "declaradas" en 1956, 1967, 1973 y 1982. Pero desde que empezó la segunda Intifada en septiembre de 2000, el conflicto ha alcanzado una dimensión nunca vista en violencia y matanzas a destajo. Ante la presión de los hechos, los difíciles acuerdos de Oslo y los años de negociación para instaurar un proceso de paz se han hecho añicos. Este conflicto se inscribe claramente en una espiral sin fin de locura asesina marcada por un desencadenamiento de caos y de barbarie.

Crisis, guerras y lucha de clase

LA Corriente comunista internacional ha celebrado recientemente su XIVº Congreso. Publicamos en este mismo número un articulo sobre las tareas y lo que debía zanjarse en este congreso. En él se adoptó una Resolución sobre la Situación internacional publicada aquí. La finalidad de esa Resolución no es pronunciarse sobre los acontecimientos inmediatos de la situación, sino dar el marco más general y profundo posible para entenderlos. Además, ese documento se redactó hace más de dos meses por lo que no están incluidos en él los acontecimientos más recientes. Sin embargo, como habremos de ver, esos acontecimientos han venido a ilustrar de manera patente el análisis que se hace en la Resolución. Ésta, además, está completada e ilustrada por extractos del Informe sobre la Crisis económica presentado en el Congreso (1). La Resolución sobre la Situación internacional del XIVº Congreso de la CCI consta de tres partes: la situación económica del capitalismo, los conflictos imperialistas y el estado de la lucha de clases. En la parte titulada "La lenta agonía de la economía capitalista", la resolución señala que: "El 'boom' [de la economía estadounidense durante los años 90] ya es algo del pasado, hablándose cada día más de una caída de Estados Unidos en la recesión. Ya no solo tienen dificultades las 'punto.com', sino también amplios sectores de la producción. A pesar de esas señales alarmantes, la burguesía sigue hablando de 'booms' especiales en Gran Bretaña, en Francia, en Irlanda, en España…pero sólo es para tranquilizarse a sí misma. Al depender estrechamente de Estados Unidos los demás países industriales, el final evidente de los 'diez años de crecimiento de Estados Unidos' tendrá obligatoriamente serias repercusiones por todo el mundo industrializado." Esa previsión no ha tardado en verificarse, pues estamos asistiendo últimamente a una serie de "profits warnings" (o sea, bajas de ganancias en comparación con lo previsto) en gran cantidad de empresas entre las más punteras, especialmente las de la "nueva" economía, lo cual ha llevado a una caída continua de los índices bursátiles (que han perdido casi 30% en un año). Gigantes como Philips o Nokia, líder mundial de teléfonos móviles, anuncian o el abandono de la fabricación de ese producto o reducciones drásticas de su fabricación, todo ello acompañado de despidos a mansalva. Incluso una empresa como Alcatel, gigante francés de telecomunicaciones, anuncia que iba a deshacerse ¡de más de cien de sus ciento veinte fábricas! Al mismo tiempo, las previsiones para el crecimiento del PIB de 2001 son regularmente revisadas hacia abajo en la mayoría de los países europeos (cerca de un punto desde principios de año, o sea que el crecimiento será 30% más débil de lo que estaba previsto). En fin, las tasas oficiales de desempleo, que se han reducido en los últimos tiempos están volviendo a incrementarse por todas partes (en Alemania desde hace varios meses así como en Francia, uno de los países alabados por sus "resultados" económicos). En su parte "Caída hacia la barbarie", la resolución indica que: "La dislocación de los antiguos bloques, en su estructura y su disciplina dio rienda suelta a las rivalidades entre naciones a unos niveles desconocidos, resultado de un combate cada día más caótico, cada uno para sí, un combate que involucra desde las grandes potencias mundiales hasta los más cutres caudillos de guerras locales. Esto ha cobrado la forma de un incremento constante de guerras locales y regionales, en torno a las cuales las grandes potencias procuran adelantar sus peones en propia ventaja. (…) A lo largo de esta década, la supremacía militar de Estados Unidos se ha visto incapaz de poner coto a la aceleración centrífuga de las rivalidades interimperialistas. En lugar de un nuevo orden mundial dirigido por Estados Unidos, que en sus tiempos prometiera su padre, el ahora nuevo Bush está confrontado a un desorden militar creciente, a una proliferación de guerras por todo el planeta". Entre los ejemplos de esta situación, la Resolución cita la agravación del conflicto en Oriente Medio, el nuevo despegue de la guerra en los Balcanes, en Macedonia ahora. Desde que se redactó la Resolución, las cosas han ido de mal en peor. Cada día aporta su lista de muertos en Israel y Palestina, sin que nada puedan hacer los esfuerzos diplomáticos a repetición del "padrino" americano. Entre "tregua" que nadie respeta y "alto el fuego" violado nada más firmarlo, nada parece poner fin a la demencia bélica en esta parte del mundo. Y para todos está claro que aunque hubiera algún que otro receso, nunca desembocaría en paz verdadera, una paz que se proponía el "proceso de Oslo" nada menos que a principios de los años 90. En cuanto a los Balcanes, cabe hacer una mención especial a lo que acaba de ocurrir, el 28 de junio, con la entrega de Milosevic al Tribunal penal internacional de La Haya por parte del Gobierno de Belgrado, inmediatamente seguida por el desbloqueo de más de mil millones de dólares por los países "donantes" para la reconstrucción de Serbia. Tenemos ahí patente un buen ejemplo de la hipocresía que puede desplegar la burguesía. Milosevic fue, a principios de los 90, el amiguete de los americanos y de algunos otros países europeos, como Francia y Gran Bretaña, que querían refrenar las ambiciones alemanas en los Balcanes por medio sobre todo de Croacia. Después, los norteamericanos cambiaron de chaqueta aportando su apoyo a los bosnios, mientras que aquellos dos países europeos seguían apoyando a Milosevic. Los EE.UU. necesitaron llegar a la prueba de fuerza de la conferencia de Rambouillet a principios de 1999, que hizo inevitable la guerra entre la OTAN y Serbia, para forzarlos a alinearse con la potencia norteamericana durante los "bombardeos humanitarios" sobre Serbia y Kosovo de la primavera de ese año. Esta guerra, que pretendidamente era para "proteger" a la población albanesa de Kosovo lo que hizo fue aumentar las matanzas antes de que los supervivientes pudieran volver a una región transformada en montón de ruinas. La potencia estadounidense necesitaba un "happy end", el castigo del "malo" para justificar la barbarie guerrera que ella misma había desencadenado. Y así se ha hecho: el "bueno" de antes transformado en "malo" por necesidades del guión, está ahora en manos del sherif. El conflicto en Macedonia, por su parte, no ha cesado de agravarse. Una buena parte del norte del país está ya en manos de la guerrilla proalbanesa del UCK. Y es ésta una nueva ocasión para las grandes potencias de hacer surgir sus rivalidades, por mucho que todas parezcan estar de acuerdo en que el UCK llegue a sus fines: ante el anuncio de EE.UU. de mandar tropas de la OTAN para calmar los ánimos, la diplomacia europea contesta nombrando a un "Especial Macedonia" en la persona de F. Leotard, antiguo ministro francés de Defensa. El que Solana haya escogido a un político del país tradicionalmente más opuesto a Estados Unidos, da una idea de que en Macedonia como en otras partes, los discursos de paz y las expresiones manifiestas de "amistad" entre EE.UU. y sus ex aliados europeos, sólo sirven de tapadera para lo contrario, o sea el incremento irresistible de sus rivalidades. Esto quedó confirmado durante la visita de Bush a Europa en junio: el presidente de EE.UU. no ha logrado ni mucho menos "vender" a los europeos su proyecto de escudo antimisiles, el cual es, como lo dice la Resolución: "Una gran ofensiva por parte del imperialismo americano para convertir su ventaja tecnológica en una supremacía planetaria sin precedentes. Ese proyecto es un paso más en una carrera de armamento cada día más aberrante que va a exacerbar el antagonismo con sus rivales". Y, para terminar, la perspectiva de desarrollo de la lucha y de la conciencia de clase no ha tenido, en esos últimos tiempos, una evolución significativa. Vale sin embargo la pena subrayar, como lo hace la Resolución en la parte "La clase obrera sigue teniendo en sus manos la llave del futuro", la idea de que una de las maneras con las que valorar la amenaza potencial que sigue siendo la clase obrera para el orden burgués es "la enorme cantidad de tiempo y de energía dedicado a sus campañas ideo lógicas [de la burguesía] contra el proletariado, y entre ellas, las dedicadas a demostrar que éste sería una fuerza totalmente agotada son de las más ruidosas". En el próximo número de esta Revista escribiremos sobre un ejemplo muy significativo de esas campañas, aquellas cuyo objetivo es pervertir el significado verdadero de los movimientos sociales de los últimos años 60. Para ocultar el hecho de que esos movimientos fueron el final de la contrarrevolución, fueron el inicio de un período en el que el proletariado iba a volver a ser capaz de desempeñar un papel de actor en el escenario social; para incrustar la idea de que nuestra clase "está acabada", los medios y los políticos burgueses, como dice la Resolución, han desempolvado y sacado a la luz a los "excombatientes" de las luchas estudiantiles de entonces. Se trata para la clase dominante de hacer que se olvide que las luchas obreras de entonces tuvieron una importancia sin comparación posible con las estudiantiles. También quieren hacer creer que al haberse integrado en el sistema (como el actual ministro alemán de Exteriores) los pretendidos "revolucionarios" de entonces habrían dado la prueba de que también ellos habían comprendido que la revolución es imposible. Lo que demuestran esas campañas, aunque la gran mayoría de obreros no sea todavía hoy consciente de ello, es que los sectores más lúcidos de la burguesía sí saben que la revolución es posible. El proletariado deberá, en el período que nos espera, alcanzar la conciencia de que la revolución es posible y que el porvenir de la revolución está en sus manos.

Situación internacional : ¿ 'Paz y prosperidad' o guerras y miseria ?

Ocho años después de su padre, G.W. Bush inicia su mandato depresidente de Estados Unidos de América. Aquél nos había prometido "una era de paz y prosperidad" tras la implosión del bloque del Este y el estallido de la URSS. Su hijo hereda una situación de miseria generalizada que se ha ido agudizando yextendiéndose a lo largo de los años 90. La situación del mundo esrealmente catastrófica. Y no es ni provisional, ni transitoria enespera de la profecía del G. Bush padre. Todo está indicando queel mundo capitalista arrastra a la humanidad en una espiral deconflictos guerreros mortíferos por todos los continentes, crecientes antagonismos imperialistas, especialmente entre las grandes potencias, en una nueva caída brutal en la crisis económica y en la miseria, en una cascada de catástrofes de todo tipo. Esos tres elementos, guerras, atasco económico y destrucción del planeta, hacen la vida de las generaciones actuales cada vez más insoportable, poniendo en peligro la supervivencia de las generaciones venideras. Se hace cada día más patente que elmundo capitalista lleva a la especie humana a su desaparición.

Notas sobre los conflictos imperialistas en Oriente Medio (III)

Los dos primeros artículos de esta serie sobre los conflictos imperialistas en Oriente Medio ponían en evidencia la manipulación por parte de las grandes potencias, de Gran Bretaña en especial, de los nacionalismos sionista y árabe para dominar la región. Pero también fueron utilizados de arma contra la amenaza que la clase obrera representaba en el período que siguió a la Revolución rusa. Este artículo prosigue hoy el estudio de las rivalidades imperialistas en la región durante el período precedente a la IIª Guerra mundial y durante la guerra misma poniendo en evidencia el insondable cinismo de la política imperialista y de todas las fracciones de la burguesía.

Desembarco en Normandía 1944: matanzas y manipulaciones capitalistas

La clase dominante no repara en gastos cuando se trata de organizar espectáculos que hagan aceptar su suerte a los explotados y oprimidos. Ya en la Roma antigua, los emperadores sabían que a la plebe había que proporcionarle pan y circo (“panem et circenses”) para que aceptara su sino. Y cuando escaseaba el pan, se añadía más circo. En el mundo cristiano, los oropeles de la misa tenían básicamente el mismo objetivo. Pero también entonces, como con los juegos circenses, no se trataba únicamente de proporcionar a los oprimidos una pequeña dosis de diversión para que se olvidaran de su triste situación. También se trataba de cantar alabanzas de la omnipotencia y gran bondad de las autoridades del momento.

Conflictos imperialistas en Oriente Medio (II): La utilización del sionismo para sembrar la división en la clase obrera

Al final del anterior artículo de esta serie (ver Revista Internacional nº 115), vimos cómo, al final de la Primera Guerra mundial, el desarrollo del nacionalismo sionista y su utilización por Gran Bretaña para combatir a sus rivales imperialistas en el dominio de Oriente Medio, introdujo un nuevo y creciente factor de inestabilidad en dicha región.

En este artículo vamos a analizar el papel cada vez más importante que tuvieron los nacionalismos sionista y árabe en Oriente Medio, tanto como peones de la compleja relación de fuerzas entre las grandes potencias imperialistas, pero también como instrumentos contra la amenaza que representó el proletariado en el período posterior a la Revolución rusa.

China-Japón: tensiones imperialistas en el Sudeste asiático

La barbarie capitalista continúa avanzando dramáticamente. En las últimas semanas, Asia se ha convertido en un nuevo epicentro de la aceleración de las tensiones interimperialistas. El 14 de marzo, Formosa (Taiwán) pasó a ser objeto de la inquietud internacional. No es para menos ya que ese mismo día Pekín aprobó, por primera vez, una ley “anti-secesión” facultándole el empleo de medios militares contra Taiwán en caso de que las autoridades de la isla declaren la independencia. Esto venia precedido de unas contundentes declaraciones del presidente chino Hu Jintao, con uniforme militar, en las que llamaba públicamente a sus oficiales a “prepararse para un conflicto armado”. El mensaje es claro: la burguesía china no va a consentir la separación de Taiwán y para ello no se detendrá ante nada, ni siquiera ante una guerra. Por su parte las recientes elecciones celebradas en Taiwán han vuelto a dar la mayoría al partido más inclinada a las tesis independentistas.

Tsunami, rivalidades imperialistas en Irak y Líbano,... Hipocresía humanitaria y democrática

Si tuviéramos que caracterizar con un vicio a cada época de la historia humana, el del capitalismo sería, sin lugar a dudas, el de la hipocresía de la clase dominante. El gran conquistador mongol, Gengis Khan, mandaba que se hicieran pirámides de calaveras tras haber conquistado una ciudad rebelde, pero nunca pretendió con ello que estaba haciendo el bien de los habitantes. Ha habido que esperar a la democracia burguesa y capitalista para oír declarar que la guerra era “humanitaria” y que había que bombardear a las poblaciones civiles para aportar… la paz y la prosperidad a esas mismas poblaciones.

Respuesta al BIPR (I) - La naturaleza de la guerra imperialista

El BIPR han respondido en la International Communist Review nº 13 a nuestro artículo de polémica «El concepto del BIPR sobre la decadencia del capitalismo» aparecido en el nº 79 de esta Revista internacional. Esa respuesta expone de forma razonada posiciones.

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