Es necesaria y posible la reflexión basada en posiciones de la clase obrera

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La constatación de la creciente agravación de la
situación económica, política y social, no
sólo en Venezuela, si no a nivel mundial, plantea de manera
permanente a trabajadores y elementos de otros sectores de la
población, un conjunto de reflexiones, en busca de una
clarificación, una salida, que inevitablemente les lleva a
moverse entre dos polos opuestos: por un lado, los planteamientos
ideológicos defendidos por los partidos y grupos políticos
de la burguesía, de derecha o izquierda; y por el otro, las
posiciones defendidas por las organizaciones políticas del
proletariado, que defienden el comunismo como única salida
a la barbarie capitalista.

En efecto, el mundo mejor que nos ofrecieron dirigentes e
ideólogos de la burguesía mundial, después
del derrumbe del bloque ruso en 1989, que preveía la
apertura de un período sin guerras y que abriría
para la humanidad los beneficios de la democracia, se derrumba a
pedazos. En los 15 años que nos separan de ese
acontecimiento histórico, no sólo padecemos guerras,
genocidios y hambrunas de envergadura, sino que la humanidad está
viviendo algo inédito: el avance del terrorismo a nivel
mundial, no sólo aplicado por los fundamentalistas al
estilo de Al Qaida, sino por los propios estados capitalistas, con
los Estados Unidos a la cabeza; donde la mayoría de las
veces las víctimas son proletarios o sus familias, como lo
muestran los recientes atentados en Madrid y en el propio Irak,
donde la población está atrapada entre las tropas
aliadas y los terroristas iraquíes. Por otra parte, la
agudización de la crisis del capitalismo no sólo
pauperiza a millones de seres humanos de los países de la
periferia del capitalismo, sino que asistimos a mayores ataques a
las condiciones de vida del proletariado de los países
centrales, por ejemplo, mediante la desmejora de los regímenes
de jubilaciones y pensiones que existen después de la
Segunda Guerra Mundial.

Concientes de esta tendencia a la reflexión, nuestra
organización ha entrado en contacto con algunos de estos
elementos o grupos, quienes nos han invitado a participar en su
proceso de reflexión. Un grupo de estos elementos lo
integran estudiantes universitarios, quienes se encaminan a
conformar un círculo de discusión animado por un ex
militante de nuestra organización. Aunque la motivación
inicial para agruparse han sido preocupaciones propias del medio
estudiantil, los compañeros se plantean la necesidad,
apoyados por nuestro contacto, de discutir problemas sociales y en
particular la situación de la clase trabajadora. En este
sentido se han planteado cuestiones tales cómo: ¿qué
es la izquierda?, ¿cuál es el carácter de
clase de estas organizaciones?, ¿cuál es su origen
histórico? Este grupo de elementos ha mostrado su
disposición a proseguir la discusión y la
clarificación, aspecto altamente positivo que les abre las
puertas para conocer las posiciones de clase del proletariado,
superando el estrecho marco de las preocupaciones del medio
estudiantil.

Otro grupo lo conforma un núcleo de trabajadores que
desde hace varios años realiza trabajo político en
algunas comunidades cercanas a su sitio de trabajo. Sostienen con
frecuencia discusiones sobre la situación nacional e
internacional y conocen las publicaciones de la CCI en lengua
española. Estos compañeros, a pesar de estar
fuertemente influenciados por el izquierdismo, situación
que lleva a algunos de ellos a simpatizar con el «proyecto
chavista», muestran una muy buena disposición a la
discusión, están abiertos a confrontar sus
posiciones, y han mostrado un interés particular por
conocer la historia del movimiento obrero.

Son innumerables las dudas que se presentan a este núcleo:
¿dónde está la clase obrera y cómo
está conformada?, ¿en qué momento la clase
obrera perdió su perspectiva revolucionaria?, ¿cuál
es el peso del interclasismo?, ¿cuál es el carácter
proletario de las movilizaciones en Argentina?, ¿ha sido
capaz el capitalismo de superar sus crisis económicas?,
¿qué pasa con las guerras imperialistas, cuando
existe un sólo imperialismo, el de Estados Unidos?, ¿cuál
es la importancia de la teoría para la intervención
de los revolucionarios?, ¿qué actitud asumir ante el
terrorismo?; etc. Estas interrogantes son la evidencia de la
cantidad de reflexiones que están dando en el seno del
proletariado, del cual los compañeros son una pequeña
expresión en Venezuela.

En las discusiones hemos insistido en que para comprender e
intervenir en la situación actual desde una perspectiva
proletaria es fundamental dotarse de un marco que dé una
visión global, sustentado en el materialismo histórico,
es decir, en el marxismo, que nos permita comprender los
acontecimientos de una manera global, no localista. Este marco
permite comprender que la crisis económica que se vive en
Venezuela, es consecuencia de la crisis mundial de
sobreproducción que vive el capitalismo desde finales de
los años 60; que la comprensión de las causas de la
crisis económica actual, es el basamento para comprender
las convulsiones que se dan en los planos económico,
político y social.

Saludamos este proceso de reflexión, el cual
consideramos forma parte del proceso de búsqueda de una
conciencia de clase proletaria, que por ahora se expresa de manera
tímida y limitado en algunos grupos y elementos, debido al
nefasto peso de la campaña ideológica de «muerte
del comunismo y del marxismo» y «desaparición»
de la clase obrera como clase revolucionaria, emprendida por la
burguesía mundial después de la caída del
bloque ruso en 1989.

De nuestra parte, damos pleno apoyo a estas manifestaciones de
la clase, que se manifiestan en Venezuela y en muchos otros
países. Estamos dispuestos a contribuir con su desarrollo,
defendiendo en su seno nuestro marco programático y nuestro
análisis, basado en el marxismo, es decir, haciendo uso del
método materialista histórico. Lo hacemos, no por
que seamos democratistas, sino porque ha sido una tradición
dentro del movimiento obrero la confrontación de las ideas
cómo única forma de desarrollo de la conciencia de
clase; y, la dramática situación actual exige que la
clase obrera desarrolle su conciencia de clase histórica,
que tome conciencia que su futuro, así como el de la
humanidad toda depende de su capacidad de desarrollar su lucha
revolucionaria que acabe con el capitalismo decadente y en
descomposición

AR. 30-03-04

Herencia de la Izquierda Comunista: