Anexos: prólogos de ediciones anteriores – ¿Qué es una plataforma política? (prólogo a la primera edición)

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Publicamos la traducción en castellano de la Plataforma política de la CCI que fue aprobada en nuestro primer Congreso Internacional celebrado en enero de 1976. La Plataforma es nuestro programa de acción dentro de la clase. Cumple tres funciones:

  • orientar nuestra actividad diaria de intervención y discusión;
  • servir de polo para el reagrupamiento de los revolucionarios;
  • contribuir al desarrollo de la conciencia revolucionaria de la clase.

Nuestra Plataforma no es un invento propio sino que intenta ser la síntesis crítica y coherente de las enseñanzas y objetivos de la lucha histórica del proletariado. Partimos plenamente del principio de El Manifiesto comunista que dice: “Las tesis teóricas de los comunistas no se basan en modo alguno en ideas y principios inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo. No son sino la expresión del conjunto de las condiciones reales de una lucha de clases existente, de un movimiento histórico que se está desarrollando ante nuestros ojos”. Todo grupo comunista es el producto global de la lucha proletaria. Su programa no puede ser fruto ni de los inventos geniales de sus fundadores o jefes ni de las impresiones momentáneas de una época.

Otro principio del movimiento comunista al cual nos atenemos sin vacilación es el siguiente: “Los comunistas sólo se distinguen de los demás partidos proletarios en que, por una parte, en las diferente luchas nacionales de los proletarios destacan y hacen valer los intereses comunes a todo el proletariado, independientemente de la nacionalidad; y, por otra parte, en que, en las diferentes fases de desarrollo por las que pasa la lucha entre proletariado y burguesía, representan siempre los intereses del movimiento en su conjunto”. Para contribuir realmente a la lucha proletaria hay que basarse en su experiencia histórica y mundial. No hay que recoger solamente la experiencia en una nación o de una época sino la de todas las épocas y la de todas las naciones. El proletariado es una clase mundial con intereses iguales en todas las naciones. Su meta, el comunismo, sólo puede triunfar a escala mundial.

Entendemos que el marxismo es la expresión más sistemática, consecuente y global del movimiento proletario. El marxismo expresa la continuidad histórica de sus posiciones de clase. Por ello, nos reclamamos de la línea histórica del marxismo que arranca con la Liga de los Comunistas (1848), continúa con la Primera Internacional (1864-1872), sigue con la Segunda Internacional (1889), revive en el ala revolucionaria de ésta (Rosa Luxemburg, bolcheviques…), prosigue con la Tercera Internacional (1919) y, ante la degeneración de esta última, es después mantenida y reforzada por los grupos de la Izquierda Comunista (Bilan, A. Bordiga, A. Pannekoek, H. Gorter…).

La experiencia de los últimos años ha demostrado un vez más que el activismo sin principios, la acción por la acción, el querer “ser muchos” sin bases políticas firmes, los programas ambiguos o confusos sólo conducen a la desmoralización de los militantes obreros, a la siembra de la confusión en las filas proletarias y a la precipitación de nuestra clase en la política de la burguesía. Solamente un programa claro y tajante, que se asiente sobre la base firme y objetiva del hilo histórico de las posiciones de clase, puede fructificar la acción de los militantes obreros y ser un factor activo y positivo en el desarrollo de la fuerza revolucionaria del proletariado.

Es preciso aclarar que un programa firme y tajante no impide la discusión ni favorece el dogmatismo. Al contrario, al poner la discusión sobre un punto de partida serio, sólido y en estrecha unión con la participación práctica en las luchas obreras, la impulsa y la fructifica en la dirección no de especular sobre el mundo sino de ser una fuerza material de la transformación revolucionaria de éste. El rigor teórico del programa no lo hace idealista o abstracto. Al contrario. Al estar basado en el conocimiento completo de la sociedad capitalista y de la situación del proletariado, y no en especulaciones académicas, permite: traducir diariamente el programa en una táctica clara y eficaz; explicar claramente los problemas de la lucha de clases; señalarle sus perspectivas; denunciar al detalle todos los engaños y trampas que le tiende la burguesía; valorar e impulsar las luchas obreras con la fuerza que les da el adquirir una perspectiva global y de conjunto.

Desde principios de los años sesenta, el proletariado ha vuelto a aparecer en la escena histórica. Sus luchas se han extendido a los cinco continentes y demuestran que él es la única fuerza mundial capaz de acabar con el capitalismo; el cual, en su fase final, se hunde en la catástrofe de la crisis, la barbarie y las guerras imperialistas. Nuestra Plataforma política quiere recoger muy directamente la experiencia de estos últimos años de la lucha proletaria y empujarla, con la fuerza que da el hilo histórico de las posiciones de clase, hacia su meta final: el comunismo.

Enero de 1979

Prólogo a la segunda edición

Publicamos la segunda edición en castellano de la Plataforma política de la Corriente Comunista Internacional.

En esta edición hemos incluido el Manifiesto de nuestra Corriente, aprobado junto con la Plataforma en nuestro primer Congreso Internacional celebrado en enero de 1976. Vivimos una época de encrucijada histórica donde el proletariado y el conjunto de la humanidad se juegan la alternativa decisiva Guerra o Revolución, Barbarie o Comunismo. En esta situación, la confusión, las vacilaciones, el desprecio de la teoría, la acción localista y sin perspectivas… que tanto pesan todavía sobre el movimiento obrero, constituyen una terrible traba que aprovecha a placer la burguesía para desorientar y paralizar a los proletarios, atacarlos sin piedad y tratar de llevarlos a la derrota total.

Por eso la clase obrera necesita, hoy más que nunca, principios políticos claros y firmes que guíen su lucha y recojan sus objetivos históricos (la revolución mundial, la dictadura del proletariado, el comunismo) a la luz de su experiencia de dos siglos de combates de clase en todo el mundo. A esa necesidad imperiosa queremos contribuir activamente publicando nuestros Plataforma y Manifiesto políticos.

29 de octubre de 1982