La evolución de la situación tras las manifestaciones del 19 de junio

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El domingo 19 de junio ha registrado manifestaciones masivas en más de 60 ciudades. Por citar algunas cifras: 140 mil en Madrid, 100 mil en Barcelona, 60 mil en Valencia, 25 mil en Sevilla, 8 mil en Vigo, 20 mil en Bilbao, otras 20 mil en Zaragoza, 10 mil en Alicante, 15 mil en Málaga...

Si la fuerza del número impresiona, más significativo es el contenido. En las dos últimas semanas, la presión de políticos y medios de comunicación que pedían al movimiento "propuestas concretas", y la que ejercía DRY[1] desde dentro, trataban de arrastrarlo hacia la engañifa de las "reformas democráticas"[2], pero este domingo los propios organizadores tuvieron que dar un "giro social" a la convocatoria y las propias manifestaciones han mostrado la tendencia: en Bilbao la consigna más coreada era "violencia es no llegar a fin de mes". En Valencia la pancarta inicial era "El futuro es nuestro", mientras que en Valladolid "la violencia es también el paro y los desahucios"... En Madrid la manifestación estaba convocada por una Asamblea de Barrios y Pueblos del Sur de Madrid -las concentraciones más castigadas por el paro- y su lema era "Caminemos juntos contra la crisis y el Capital", sus reivindicaciones "NO A LOS RECORTES LABORALES, DE PENSIONES NI SOCIALES, CONTRA EL PARO, LUCHA OBRERA. ABAJO LOS PRECIOS, ARRIBA LOS SALARIOS. SUBIDA DE IMPUESTOS A LOS QUE MÁS GANAN. EN DEFENSA DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS, NO A LA PRIVATIZACIÓN DE SANIDAD, EDUCACIÓN, CAJAS DE AHORRO Y OTROS SIN IMPORTAR EL LUGAR DE ORIGEN, VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA".[3]

Un colectivo en Alicante adoptó el mismo manifiesto. En Valencia un Bloque Autónomo y Anti-capitalista formado por varios colectivos muy activos en las asambleas, difundió un manifiesto donde se dice: "Queremos una respuesta al paro. Que los parados, los precarios, los afectados por el trabajo en negro, se reúnan en Asambleas, acuerden colectivamente sus reivindicaciones y que estas sean aplicadas. Queremos la retirada de la ley de la reforma laboral y de la que autoriza ERE's sin control y con indemnización de 20 días. Queremos que se retire la ley de reforma de las pensiones pues tras toda una vida de privaciones y miserias no queremos hundirnos en más miseria e incertidumbre. Queremos que se acaben los desahucios. La necesidad humana de una vivienda está por encima de las leyes ciegas del negocio y la máxima ganancia. Decimos NO a los recortes en educación y sanidad, los nuevos despidos, que tras las recientes elecciones, se preparan en Autonomías y Ayuntamientos"[4].

La marcha de Madrid se organizó en varias columnas que partieron de 7 poblaciones o barrios de la periferia a las que se fue sumando un gentío cada vez mayor. Estas "culebras" recuperan la tradición proletaria de las huelgas de 1972-76 (e igualmente en Francia en Mayo 68) donde a partir de una concentración obrera -entonces una fábrica "faro" como la Standard madrileña- los manifestantes iba recogiendo masas crecientes de obreros, vecinos, parados, jóvenes, hasta converger en el centro. Esta tradición reapareció en las luchas de Vigo de 2006 y 2009[5].

En Madrid, el manifiesto leído en la concentración llama a "Asambleas para preparar una huelga general" y fue acogido por gritos masivos de "Viva la clase obrera".

Un momento de transición

En De la plaza Tahrir a la Puerta del Sol[6] decíamos "Aunque para darse un símbolo, el movimiento se llama del 15M, esta convocatoria no lo ha creado sino que simplemente le ha prestado una primera envoltura. Y esa envoltura es en realidad una coraza que lo aprisiona pues le da como objetivo algo tan utópico como mistificador: la "regeneración democrática" del Estado español". Sectores significativos tratan de romper con esa coraza, las manifestaciones del 19 J apuntan en esa dirección. Estamos entrando en una nueva etapa, que no sabemos cómo y cuándo va a manifestarse concretamente, pero que puede orientarse hacia el desarrollo de Asambleas y luchas obreras en un terreno de clase contra los recortes sociales, la unidad de todos los explotados rompiendo las barreras de sector, empresa, raza, origen, situación social etc., una orientación que solamente puede alcanzar su pleno sentido dentro de una perspectiva internacional de lucha contra el capitalismo.

Concretar esta orientación no va a ser fácil. Primero, por las ilusiones y confusiones sobre la democracia, el planteamiento ciudadano, las "reformas", que pesan en muchos sectores, reforzadas por la presión de DRY, de los políticos, de los medios de comunicación, que se aprovechan de las dudas existentes, del inmediatismo que empuja a obtener "resultados rápidos y palpables", del miedo ante la magnitud de todo lo que se plantea, para encerrarnos en un terreno de "reformas", de "ciudadanismo", de "democracia", alentando la ilusión que éste permitiría obtener una "cierta mejoría", una "tregua", frente al salvaje desencadenamiento de ataques que cae sobre nosotros.

En segundo lugar, la movilización de los obreros en los lugares de trabajo resulta realmente heroica, dado el riesgo muy elevado de perder el puesto de trabajo, de quedarse sin unos ingresos que en muchísimas familias marcan la frontera no solo entre una vida aceptable y la miseria sino entre la miseria y el hambre. En tales condiciones, la lucha no puede ser el fruto de una "decisión individual" -como lo plantean los sindicatos y la ideología democrática - sino del desarrollo de una fuerza y una conciencia colectivas que se ven trabadas por unos sindicatos que actualmente parecen "desaparecidos en combate" pero que están muy presentes en los centros de trabajo sembrando los virus del corporativismo, la lucha encerrada en el sector o la empresa y oponiéndose a cualquier tentativa de lucha abierta.

Es probable que esté ya en curso el esfuerzo que conducirá al estallido de luchas más o menos amplias, en todo caso, hará frente a obstáculos considerables por lo que la mejor contribución que podemos hacer es realizar un balance de todo lo vivido desde el 15M al 19J y desgajar algunas perspectivas para el futuro.

Estos son nuestros poderes

En los últimos años la frase más repetida era ¿Cómo es posible que no nos movamos con todo lo que está cayendo?

Cuando estalló la actual crisis pusimos de relieve que "en un primer tiempo, habrá probablemente combates desesperados y relativamente aislados, aunque se beneficien de una simpatía real de otros sectores de la clase obrera. Por eso, si, en el periodo venidero, no asistiéramos a una respuesta de envergadura frente a los ataques, no habría por ello que considerar que la clase ha renunciado a luchar por la defensa de sus intereses. En una segunda etapa, cuando sea capaz de resistir a los chantajes de la burguesía, cuando se imponga la idea de que solo la lucha unida y solidaria pueda frenar la brutalidad de los ataques de la clase dominante, sobre todo cuando ésta intente hacer pagar a todos los trabajadores los colosales déficits presupuestarios que se están acumulando ya a causa de los planes de salvamento de los bancos y de "relanzamiento" de la economía, será entonces cuando podrán desarrollarse mejor combates obreros de gran amplitud"[7]

Esta "segunda etapa" está empezando a madurar -no sin dificultades- con una serie de movimientos, como los de Francia contra la reforma de las pensiones (octubre 2010), de los jóvenes en GB contra los brutales aumentos de las tasas escolares y universitarias (diciembre 2010), las grandes movilizaciones de Egipto y Túnez, a los que se añaden las luchas actuales en España y en Grecia.

Durante más de un mes, las Asambleas y manifestaciones masivas han demostrado que "Podemos unirnos", que eso no es ninguna utopía y que más bien al contrario es un estímulo formidable, una inmensa alegría. Buceando en Internet algunos testimonios sobre el 19 J resultan elocuentes: "El ambiente era una auténtica fiesta. Caminábamos juntos gente de lo más variopinto y de todas las edades: veinteañeros, jubilados, familias con niños, los que no estamos en ninguno de los grupos anteriores... y esto mientras algunos vecinos se asomaban al balcón a aplaudirnos. Llegué agotado a casa, pero con una sonrisa de oreja a oreja. No sólo tenía la sensación de haber participado en una causa justa, sino que además me lo pasé muy, muy bien".

Antes del terremoto social al que hemos asistido se escuchaba machaconamente el comentario de que "los obreros no se mueven" o incluso la desesperación tomaba la forma radical de que "la humanidad es mala por naturaleza" etc. Hoy, empieza a vislumbrarse que la solidaridad, la unión, la construcción de una fuerza colectiva, pueden llevarse a cabo. Lo que no significa subestimar los graves obstáculos que la naturaleza intrínseca del capitalismo basada en la competencia a muerte y la desconfianza de todos sobre todos, opone a ese proceso de unificación. Este solamente podrá realizarse al precio de enormes y complicados esfuerzos basándose en la lucha unitaria y masiva de la clase obrera, una clase que al ser la productora colectiva y asociada de las principales riquezas sociales lleva en su seno la reconstrucción del ser social de la humanidad.

En contraste con el amargo sentimiento de impotencia que predominaba, las experiencias vividas empiezan a desarrollar la idea de que "Podemos tener fuerza frente al Capital y su Estado". "Tras el hundimiento del bloque del Este y de los regímenes dizque "socialistas", las campañas ensordecedoras sobre "el fin del comunismo", cuando no "de la lucha de clases", dieron un golpe brutal a la conciencia y a la combatividad de la clase obrera. El proletariado sufrió entonces un profundo retroceso en ambos planos, que fue prolongándose durante más de diez años (...) la burguesía ha logrado hacer nacer entre la clase obrera un fuerte sentimiento de impotencia debido a la incapacidad de ésta a desarrollar luchas masivas" (Resolución sobre la situación internacional del 18º Congreso).

Como decía un manifestante en Madrid "me resulta muy interesante ver a la gente en una plaza, hablando de política o luchando por sus derechos. ¿No os da la sensación de que estamos recuperando la calle?". Esta recuperación de la calle muestra que un sentimiento de fuerza colectiva empieza a madurar. El camino es largo y difícil, pero se están arrojando las bases para el estallido de luchas masivas de la clase obrera, las cuales le permitirán desarrollar la confianza en sí misma y comprender que es una fuerza social capaz de plantarle cara a este sistema y construir una nueva sociedad.

El 15M no se ha reducido a una explosión de indignación, ha tratado sobre todo de darse los medios para comprender sus causas y organizarse para luchar: las Asambleas multitudinarias. Una manifestante del 19J decía "lo mejor son las Asambleas, la palabra se libera, la gente se entiende, piensas en voz alta, podemos llegar a acuerdos comunes miles de desconocidos ¿No es maravilloso?".

La clase obrera no es un ejército disciplinado cuyos miembros pueden estar muy convencidos pero cuyo papel se reduce a seguir las órdenes de un Estado Mayor, ¡esa concepción del mundo debe ser enviada al museo de la historia como un trasto viejo! La clase obrera se concibe como una masa que piensa, discute, decide, actúa, organiza, de manera colectiva y solidaria, aunando lo mejor de cada cual en una gigantesca síntesis de acción común. El medio y el factor concretos de esa visión son las Asambleas, "Todo el poder a las Asambleas" se ha repetido en Madrid y en Valencia, "La consigna "¡Todo el poder a las Asambleas!" que ha surgido en este movimiento, aunque aún de forma minoritaria, supone un remake del antiguo eslogan de la Revolución rusa: "¡Todo el poder a los Consejos obreros!" (Soviets)"[8].

De manera aún muy embrionaria, el movimiento ha planteado la necesidad de una lucha internacional. En una manifestación en Valencia se gritaba "Este movimiento no tiene fronteras". Han aparecido iniciativas en ese sentido, todavía tímidas y confusas. Se organizaron en varias acampadas manifestaciones "por la Revolución europea", el 15 de junio hubo manifestaciones en apoyo a la lucha en Grecia. El 19J los eslóganes internacionalistas asomaron minoritariamente: una pancarta decía "Feliz unión mundial", otra ponía en inglés "World Revolution", revolución mundial.

Durante años, lo que llamaban la "globalización de la economía" servía a la burguesía de izquierdas para provocar reflejos nacionalistas, su discurso consistía en reivindicar frente a los "mercados apátridas" la "soberanía nacional", es decir, ¡proponían a los obreros ser más nacionalistas que la propia burguesía! Con el desarrollo de la crisis pero igualmente con la popularización del uso de Internet, las redes sociales etc., la juventud obrera empieza a darle la vuelta al asunto. Se abre paso el sentimiento de que "frente a la globalización de la economía hay que responder con la globalización internacional de las luchas", ante una miseria mundial la única respuesta posible es una lucha mundial.

El movimiento ha tenido una amplia repercusión. Las movilizaciones que se desarrollan desde hace 2 semanas en Grecia siguiendo el mismo "modelo" de concentraciones y asambleas masivas en las plazas principales, se han inspirado directa y conscientemente en los acontecimientos de España[9]. Según Kaosenlared el 19 de junio "Miles de personas de todas las edades se manifestaron este domingo en la plaza Syntagma, ante el Parlamento griego, por cuarto domingo consecutivo en respuesta a un llamado del movimiento panaeuropeo de 'indignados' para protestar contra las medidas de austeridad".

En Francia, Bélgica, México, Portugal, tienen lugar asambleas regulares más minoritarias donde la solidaridad con los indignados y la tentativa de impulsar un debate y una respuesta, se abren paso. En Portugal "Unas 300 personas, en su mayoría jóvenes, marcharon el domingo por la tarde por el centro de Lisboa convocados por el movimiento "Democracia Real Ya", inspirado de los "indignados" españoles. Los manifestantes portugueses marcharon en calma tras una pancarta en la que podía leerse "Europa despierta", "España, Grecia, Irlanda, Portugal: nuestra lucha es internacional";en Francia "La policía francesa ha detenido a un centenar de 'indignados' cuando intentaban manifestarse frente a la catedral de Notre Dame, en París. Por la tarde, los manifestantes se sentaron frente al monumento para proseguir una protesta que había comenzado al mediodía en la línea de las convocadas en España"[10]

Ante una situación insoportable ¡preparar nuevas luchas!

La crisis de la deuda soberana se agudiza por momentos. Los propios expertos reconocen que en lugar de la tan anunciada "recuperación", la economía mundial puede sufrir una nueva recaída aún más violenta que en octubre 2008. Grecia muestra un abismo insondable: los planes de rescate necesitan de nuevos planes de rescate y sin embargo el Estado se encuentra al borde de la suspensión de pagos, fenómeno que nada tiene de "griego" sino que afecta de lleno a USA, la primera potencia mundial.

La crisis de la deuda muestra la crisis sin salida del capitalismo: hay que implantar salvajes planes de austeridad que significan despidos, recortes sociales, reducciones salariales, incrementos de la explotación, aumento de impuestos..., todo lo cual provoca una reducción del mercado solvente... ¡que obliga a nuevos planes de austeridad!

Frente a esta espiral no queda otro camino que la lucha masiva. Esta lucha puede y debe ser madurada por la intervención de la amplia minoría que en las Asambleas se decantaba por una posición de clase, asamblearia y contra el capitalismo. Las acampadas están desapareciendo, las Asambleas centrales ya no tienen lugar, hay un tejido bastante contradictorio de Asambleas de Barrio. Pero estas minorías no deben dispersarse sino mantenerse unidas, coordinándose a nivel nacional y si es posible desarrollando contactos internacionales. Las formas son muy variadas: colectivos, asambleas por la lucha, comités de acción, grupos de debate... Lo importante es que en este medio se desarrolle un debate y un combate. Un debate sobre las numerosas cuestiones que se han planteado en el último mes: ¿reforma o revolución? ¿democracia o asambleas? ¿movimiento ciudadano o movimiento de clase? ¿reivindicaciones democráticas o reivindicaciones contra los recortes sociales? ¿pacifismo ciudadano o violencia de clase? ¿apoliticismo o política de clase? Etc. Un combate por impulsar las Asambleas, la auto-organización, la lucha intransigente e independiente. Hay que poner en juego el sentimiento de fuerza y la capacidad de unión que se han generado para responder a los recortes brutales que preparan los gobiernos autonómicos en educación y sanidad y las "sorpresas" que, sin duda, nos puede deparar el Gobierno.

"La situación hoy es muy diferente de la del surgimiento histórico de la clase a finales de los 60. En aquel entonces, con la inmensa huelga de mayo del 68 en Francia y el otoño caliente italiano del 69, el carácter masivo de las luchas obreras evidenció que la clase obrera podía ser une fuerza de primer plano en la vida de la sociedad y que la idea de que podría un día echar abajo el capitalismo no era un sueño irrealizable. Sin embargo, debido a que la crisis del capitalismo solo estaba en sus inicios, la necesidad imperiosa de derrumbar ese sistema no tenía todavía las bases materiales para poder extenderse entre los obreros. Puede resumirse esta situación así: a finales de los 60, la idea de que la revolución era posible podía estar relativamente extendida, pero la idea de que fuera indispensable no podía imponerse. Hoy, al contrario, la idea de que la revolución sea necesaria puede tener un eco nada desdeñable pero que sea posible está poco extendida" (Resolución sobre situación internacional 18º Congreso).

En las asambleas se ha hablado mucho de revolución, de destruir este sistema inhumano. La palabra "revolución" no asusta. Aunque el camino es aún muy largo, el movimiento que va del 15M al 19J ha permitido comprender que es posible luchar, que es posible organizarse para luchar y que todo eso no solamente nos proporciona una fuerza contra el Capital y su Estado sino que simultáneamente nos da alegría, vitalidad, nos permite salir del terrible agujero que es la vida cotidiana bajo el capitalismo.

"Para engendrar en masa la conciencia comunista como para llevar adelante el cambio mismo, es necesaria una transformación en masa de los hombres, que solo podrá conseguirse mediante un movimiento práctico, mediante una revolución; por consiguiente, la revolución no sólo es necesaria porque la clase dominante no puede ser derrocada de otro modo, sino porque únicamente mediante una revolución logrará la clase oprimida salir del cieno en el que está hundida y volverse capaz de fundar la sociedad sobre nuevas bases"[11]

En ese sentido, el movimiento que hemos vivido ha aportado un pequeño granito de arena a ese cambio de mentalidad y actitudes. Este gran cambio, de la sociedad y de nosotros mismos, solo podrá darse a escala mundial. Buscando la solidaridad y la unidad con el conjunto del proletariado internacional, el proletariado en España podrá sin duda desarrollar nuevas luchas y avanzar en esa perspectiva. ¡El futuro está en nuestras manos!

CCI 24-6-11


[1] DRY: Democracia Real Ya, cártel de más de 100 organizaciones donde ATTAC tiene un fuerte peso. Ver http://es.internationalism.org/ccionline/2010s/2011_dry

[2] Si analizamos atentamente hechos recientes podemos ver lo ilusorio y engañoso de esa reforma. Las listas abiertas han sido aceptadas por la ultra-derechista Señora Aguirre, baronesa de la autonomía madrileña y el corrupto Camps -reyezuelo de la autonomía valenciana- ha prometido "estudiarlas". Otra reivindicación, las ILP (Iniciativas Legislativas Populares) ha sido retomada por los sindicatos -duramente criticados en las Asambleas- que han presentado un millón de firmas para que el Parlamento retire la Ley de la Reforma Laboral con posibilidades nulas de conseguir algo como los mismos líderes sindicales reconocían. Por último, la "reforma" de la Ley Electoral pretende potenciar a los "pequeños partidos" que supuestamente representarían mejor al electorado y serian más críticos con los reclamos de los poderes económicos y políticos. Esto ha quedado rotundamente desmentido por la conducta vergonzosa de IU que se presentaba como alternativa "más a la izquierda" y ha allanado el camino a la Derecha en más de 30 ayuntamientos y en Extremadura. No es la primera vez: en 1995, Anguita, entonces califa máximo de IU, se alió con el PP para desplazar al PSOE del poder.

[3] Ver http://asambleaautonomazonasur.blogspot.com/

[4] Ver http://infopunt-vlc.blogspot.com/2011/06/19-j-bloc-autonom-i-anticapitalista.html

[5] Ver Huelga del metal en Vigo: los métodos proletarios de lucha, http://es.internationalism.org/ccionline/2006/vigo.htm y Vigo, los métodos sindicales conducen a la derrota, http://es.internationalism.org/node/2585

[6] Ver http://es.internationalism.org/node/3106

[7] Resolución sobre la Situación Internacional adoptada por el 18º Congreso de la CCI, Revista Internacional nº 138, http://es.internationalism.org/node/2629

[8] Solidaridad con los indignados de España, ¡el porvenir pertenece a la clase obrera! http://es.internationalism.org/ap/2010s/2011/219_15m

[9] La censura sobre lo que ocurre en Grecia a nivel de movimientos masivos es total lo que nos impide hacer un análisis.

[10] Datos recogidos de Kaosenlared: http://www.kaosenlared.net/

[11] Marx y Engels, La Ideología Alemana, página 82 edición española.