¿Qué es el socialismo?

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Estimado compañero:

De acuerdo con tu pedido hemos elaborado una serie de preguntas y respuestas breves que os pudieran servir de base para discutir sobre esta cuestión. Donde nos sea posible nos referiremos a artículos o libros que hemos publicado bien en imprenta bien en la Web.

Saludos comunistas

CCI

1.      ¿Es lo mismo socialismo que comunismo?

No nos referimos a corrientes políticas sino a sociedades. Desde ese punto de vista, comunismo y socialismo son términos sinónimos. Preferimos hablar de comunismo.

2.      ¿Cómo podemos definir el comunismo?

El comunismo es la sociedad implantada por la lucha colectiva del proletariado mundial que destruye el capitalismo superando las contradicciones en las que este se halla atrapado. El comunismo es una comunidad humana mundial, sin fronteras, sin clases, sin explotación y sin Estado.

Ver: la Serie El comunismo entrada de la humanidad en su verdadera historia


El libro El comunismo no es una bella idea sino una necesidad material (en inglés)

3.      ¿Cuáles son esas contradicciones del capitalismo?

El capitalismo no produce para la satisfacción de las necesidades humanas sino para obtener una ganancia, la cual procede de la plusvalía que se obtiene de la explotación de los trabajadores.  Esta producción para el beneficio engendra toda una serie de contradicciones: entre Estados, plasmadas en guerras imperialistas, entre empresas, expresado en una competencia despiadada que lleva a despidos, caída de los salarios, precariedad; en definitiva, una sobreproducción que contrasta con la pobreza de la mayoría de la población mundial. El capitalismo es el primer sistema de producción que entra en crisis no por penuria de bienes sino por su exceso. Como dijo Marx, la sobreproducción tiene como contrapartida la miseria y el empobrecimiento de la mayoría. El capitalismo camina hacia su agonía debido a sus contradicciones:

-          contradicción entre el carácter social y mundial de la producción y el carácter privado y nacional de su apropiación;

-          contradicción entre una capacidad para producir por encima de todo límite debido al enorme desarrollo de la productividad del trabajo y una capacidad de consumo de la gran mayoría limitada por la relación salarial y mercantil que impone el capitalismo;

-          contradicción, en resumen, entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción capitalistas cada vez más estrechas y contradictorias que tienden a frenar o a desviar ese desarrollo;

Ver la Serie Comprender la decadencia del capitalismo

El folleto La decadencia del capitalismo

4.      ¿Se han manifestado siempre esas contradicciones?

Estas contradicciones las lleva el capitalismo en su propia estructura social y se han manifestado desde el principio de su desarrollo. En su periodo histórico de ascenso y desarrollo, la incorporación al mercado mundial de territorios precapitalistas permitía atenuar estas contradicciones, sin poder evitar, sin embargo, su manifestación más o menos periódica a través de crisis cíclicas. Sin embargo, con la entrada de este sistema en su época histórica de decadencia (iniciada con la 1ª Guerra Mundial de 1914, tal y como analizó la Internacional Comunista), esas contradicciones se han agravado hasta límites extremos provocando las guerras, la barbarie, la miseria y la hambruna, en suma, amenazando con llevar la humanidad a su destrucción

Ver los textos del Primer Congreso de la Internacional Comunista (en el libro Los 4 primeros congresos de la IC)

5.      ¿Se puede implantar el comunismo en cualquier momento?

No. Esa es la idea que comparten tanto el anarquismo como corrientes activistas que pretenden sustituir la lucha de clases y los procesos históricos por la acción de minorías esclarecidas.

Para poder desarrollar el comunismo se requiere reunir:

-          las condiciones objetivas: la entrada del capitalismo en su periodo histórico de decadencia;

-          las condiciones subjetivas: la capacidad del proletariado para afirmar su conciencia, su solidaridad, su organización general en Consejos Obreros así como el agrupamiento de sus minorías más avanzadas en una Internacional, factores todos ellos necesarios unitariamente para establecer una relación de fuerzas que permita abatir los Estados burgueses

Esos factores únicamente se pueden establecer a escala mundial. Fue la entrada del capitalismo en su conjunto en su periodo de decadencia en 1914-17 lo que motivó la lucha revolucionaria directa por el comunismo y fueron las dificultades para extender la revolución rusa triunfante a escala internacional lo que determinó su aislamiento y derrota.

Ver nuestra Respuesta al GPRC (grupo actual de Rusia)

6.      ¿Es lo mismo el comunismo primitivo que el comunismo?

La humanidad ha vivido la mayor parte de su historia en pequeñas comunidades igualitarias, sin clases ni Estados: el comunismo primitivo.

Con el desarrollo de las fuerzas productivas y de las facultades intelectuales de la humanidad, este modo de producción social se hizo demasiado estrecho y dio paso a las sociedades de clases basadas en la explotación del hombre por el hombre y donde la lucha de clases es el motor de la evolución histórica.

Desde el hundimiento del comunismo primitivo, la humanidad ha vivido bajo la férula de las sociedades de clase: los modos de producción esclavista, despotismo asiático, feudal y capitalista, se han sucedido a lo largo de la historia.

El capitalismo, primer sistema que extiende su dominación a escala mundial, es la última sociedad de clases posible. Tras él solo puede venir el comunismo o la destrucción de la humanidad, tal y como anunció Engels en 1890.

El comunismo no significa el regreso a las viejas comunidades primitivas donde el bajo nivel de las fuerzas productivas hacía a los hombres esclavos de una naturaleza implacable e indomable. El comunismo mundial parte del alto desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas organizándolas a partir del trabajo asociado de la humanidad unificada a escala mundial.

7.      ¿El comunismo se basa en el reparto de las riquezas?

No. Ese régimen de “comunismo del consumo” es el que establecieron los primitivos cristianos en Roma para atender a la creciente miseria a la que llevaba la decadencia del imperio. El comunismo se basa en la planificación consciente y colectiva de la producción para lograr que la actividad humana pase, como decía Engels, del reino de la necesidad al reino de la libertad.

8.      ¿El comunismo es una simple expropiación de la propiedad privada?

No. Sí bien es cierto que el comunismo se basa en la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, su tarea no es –en contra de lo que defiende el anarquismo- que cada colectividad produzca lo que quiera para después intercambiar con las demás (lo que no sería sino reproducir el capitalismo bajo una forma “colectivista”). Su misión es abolir la sumisión de los seres humanos a las leyes implacables aunque no escritas que les imponen el trabajo asalariado, la producción mercantil, es decir la producción capitalista de valores de cambio.

Frente a ello, el comunismo supone producir todo lo necesario para  el pleno disfrute universal y la transformación revolucionaria del mundo.

Ver 5 preguntas obre el comunismo

9.      ¿Es posible el socialismo en un solo país?

No. La tesis del socialismo en un solo país proclamada por Stalin en 1926 constituyó una traición a la lucha por el comunismo, como denunciaron los revolucionarios de la época.

El socialismo solo puede desarrollarse a escala mundial. La tarea de un bastión proletario (un país o conjunto de países donde el proletariado toma primero el poder) es extender la revolución a los demás, desarrollar con todas sus fuerzas la unidad y la solidaridad mundial del proletariado. Sí ese movimiento fracasa –como sucedió trágicamente en Rusia- el bastión proletario es recuperado inexorablemente por el capitalismo.

10.  ¿Se puede implantar el socialismo / comunismo utilizando el Estado burgués?

Esta posición la defendió el revisionismo dentro de la Socialdemocracia y hoy la defienden toda una serie de falsos “socialistas” como Chavez con su “socialismo del siglo XXI”. El Estado es un órgano de dominación de la burguesía y solamente destruyéndolo de arriba abajo hasta que no quede de él “piedra sobre piedra” (Lenin) se podrá construir el socialismo. Esa fue la lección que sacó Marx de la experiencia de la Comuna de París y que Lenin rescató en El Estado y la Revolución de la ocultación a la que había sido sometida por el oportunismo en la socialdemocracia.

El proletariado tiene que destruir el Estado burgués en todos los países e implantar su Dictadura de Clase basada en el poder mundial de los Consejos Obreros.

Ver El Estado y la Revolución de Lenin, una brillante confirmación del marxismo

Comunismo contra “socialismo de estado” en rint78comunismo

11.  ¿Puede una minoría implantar el comunismo?

No. El comunismo es la obra colectiva del conjunto del proletariado mundial como recordó el lema de la Primera Internacional: “la emancipación de los trabajadores será obra de los propios trabajadores”. En las revoluciones rusas de 1905 y 1917, en numerosas experiencias del proletariado desde entonces, se ha demostrado que esa consigna se concreta en la formación dentro de la lucha proletaria de Consejos Obreros, basados en Asambleas Generales que eligen comités revocables que se coordinan a escala local, nacional y mundial.

El comunismo no se puede construir mediante la vía parlamentaria como defienden tanto los partidos “socialistas” como los partidos estalinistas (que tienen la desfachatez de presentarse como “comunistas”). Tampoco puede implantarse mediante golpes de Estado ni por la acción de guerrillas (ejércitos encubiertos) por muy “revolucionarias” que se presenten.

12.  ¿Puede ser el comunismo el fruto de una alianza de clases?

No. Esta fue la posición que, de forma demagógica, defendió el estalinismo en China en la situación convulsiva que atravesó este país en 1921-27 donde propugnó el “frente de las 4 clases” como una especie de “primera estación hacia el socialismo”. Lo que resultó de esta política es la derrota del proletariado chino aplastado por el “aliado” Chiang Kai Check en Shangai y Cantón (1926-27).

El comunismo solo puede nacer de la autonomía política del proletariado que debe rechazar todo tipo de “frentes” con “otras clases” pues lo que hay detrás de esas alianzas es someterlo a los intereses de la burguesía.

Desde su lucha autónoma de clase, el proletariado puede ganar para su causa a otras capas oprimidas y explotadas de la sociedad, haciendo que se incorporen a su combate o que, al menos, permanezcan neutrales en el inevitable enfrentamiento con el Capital.

Ver La política de los frentes: un arma de la burguesía contra el proletariado

13.  ¿Existe alguna relación entre los regímenes que se llaman “comunistas” o “socialistas” y el comunismo / socialismo?

No. Las organizaciones estalinistas y trotskistas invocan el nombre del socialismo / comunismo para regímenes que nada tienen que ver con ellos como los que existieron en la antigua URSS y satélites o los que todavía perviven en Cuba, China, Vietnam o Corea del Norte.

La propiedad estatal de los medios de producción no tiene nada que ver con el socialismo que se basa no tanto en la propiedad social (que no se puede confundir con la propiedad estatal) sino en la abolición del trabajo asalariado y la mercancía, es decir, en la producción de valores de uso y no de valores de cambio. En esos regímenes de propiedad estatal (hay muchos países oficialmente “capitalistas” donde el Estado es propietario de muchas empresas y unidades productivas) el trabajador es un asalariado que sufre tanto o más explotación que en la empresa privada. La naturaleza del capitalismo no está determinada por el régimen de propiedad sino por las relaciones de producción salariales y mercantiles que someten todo la sociedad a la dictadura implacable de la ley del valor.

Tampoco el hecho de que en esos países no existan capitalistas privados (o tengan un peso muy reducido) no les da el más mínimo carácter socialista. La burocracia estatal se apropia colectivamente de la plusvalía extraída a los trabajadores.

Esas características no pertenecen al socialismo sino al capitalismo de Estado. Esta es una tendencia general del capitalismo decadente que toma diferentes formas según el grado de desarrollo, la tradición histórica etc., de cada país. Básicamente existen dos vías de desarrollo del capitalismo de Estado: la combinación entre la burguesía clásica que conserva la propiedad privada y la burocracia estatal (predominante en USA y la mayoría de países más desarrollados) y los regímenes de propiedad estatal de la mayor parte del sistema económico (lo que predominaba en la URSS debido fundamentalmente a la debilidad de la burguesía clásica).

Ver nuestro suplemento publicado en 1989 No muere el comunismo sino su peor enemigo: el estalinismo

14.  ¿Dónde estamos hoy en la lucha por el comunismo?

El capitalismo actual encamina la humanidad hacia la catástrofe y la aniquilación: guerras imperialistas caóticas, degradación y pauperización creciente de los trabajadores en todos los países, hambrunas y miseria, extendidas a todos los continentes, crisis económicas más o menos crónicas, desempleo, precariedad…, destrucción medio ambiental, creciente degradación moral. Todo ello son los signos evidentes de una sociedad en declive cuyos esfuerzos por presentar una imagen de “normalidad” y “prosperidad” cada vez podrán ocultar menos esa evidencia.

El proletariado mundial no está derrotado aunque ha pasado por una larga fase de retroceso de su conciencia y combatividad a consecuencia del hundimiento del falso comunismo de los países del Este y de toda la campaña anti-comunista que la burguesía mundial organizó (con el apoyo directo de los viejos estalinistas reciclados como “socialdemócratas”).

Sin embargo, desde 2003 se percibe una recuperación de la lucha proletaria marcada tanto por luchas combativas como, sobre todo, por el desarrollo de minorías revolucionarias en todo el planeta. Una nueva generación del proletariado empieza a entrar en lucha y puede unir sus esfuerzos con la experiencia de la anterior generación que protagonizó numerosas luchas entre 1968-89. La convergencia de ambas generaciones, un debate mundial intenso que prepare la agrupación a escala internacional de las minorías revolucionarias, el desarrollo de las luchas en todos los países, pueden sentar las bases de un nuevo asalto revolucionario mundial contra la fortaleza capitalista.

Prepararlo y contribuir activamente a su desarrollo, sacando las lecciones de la derrota de la oleada revolucionaria mundial de 1917-23 y de todos los acontecimientos posteriores, es la tarea del momento.