Correo sobre la lucha de SEAT

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Hemos recibido la siguiente carta de una compañera:

Ante todo agradecer la oportunidad y el espacio que se me ha brindado para expresar lo que muchos/as empleados/as y sus familias opinan sobre la PANACEA SEAT.

Soy mujer de un empleado de dicha empresa y estas navidades han sido algo difíciles para todos. No porque nos haya tocado la lotería del "DESPIDO", sino por los que lo han sido: AFORTUNADOS Y AGRACIADOS CON LA SUERTE.
Este escrito no son más que dudas, sensaciones, preguntas y pocas respuestas. Respuestas que espero que se puedan encontrar en un futuro no muy lejano.

1.- ¿Creéis firmemente en la labor del sindicato? ¿No se debe luchar más por el empleado y no por la empresa?

2.- ¿Realmente el trabajador se siente representado? ¿O por contra debería romper el carné de afiliado?

3.- Es incomprensible que hayan despedido tantas personas, pero por contra siguen habiendo contratos nuevos y no disponen de personal suficiente, ni capacitado para desarrollar diversos trabajos. ¿Sabéis cuanto tiempo y esfuerzo se está perdiendo? Si es así ¿por qué no se ponen a doblar el lomo, aquellos que dicen representar al trabajador y están liberados 4 horas?

4.-¿Qué criterios se ha tenido en cuenta para los despidos?¿Se han puesto en conocimiento de los empleados, o por contra ha estado bajo "secreto de sumario"?

Para nada la empresa ha sido objetiva, cuando perdemos algo (trabajo y todo lo que conlleva), nos encontramos en medio de un desierto, que parece no terminar nunca, congela de noche y abrasa de día anulando toda actividad. Y como todo desierto, también tiene sus espejismos en forma de días que amanecen mejor pero que se tornan insoportables conforme pasan los días. Así es SEAT y su política de empresa.

Para acabar decir que todos los empleados ex-empleados y sus familias, vamos a tener que encontrar todo lo que hemos perdido y crear un auténtico oasis: no turno de noche o por lo menos poder elegir, disponer de algún servicio de guardería, flexibilizar los grupos de trabajo...Así poco a poco iremos recuperando todo hasta llegar a conseguir lo que habíamos exiliado más allá de las arenas.

A G

Nuestra respuesta:

Estimada A.:

Nos sentimos solidarios frente a la situación que está afectando a cada vez más obreros en España y en el mundo. Perder el puesto de trabajo es una tragedia que desestabiliza a los trabajadores y sus familias. Se van al garete planes sobre viviendas, compras necesarias, estudios de los hijos etc.; para muchas familias la pérdida de ingresos puede significar la incapacidad para pagar una hipoteca. Se siente una angustia más o menos permanente pues el futuro queda envuelto en oscuros interrogantes.

Pero no pensemos que el trabajador que conserva el puesto de trabajo se queda mejor. Al contrario, sabe que los sueldos son aún más ajustados, que la presión en el trabajo es más intensa y encima pende sobre su cabeza la espada de Damocles de nuevos despidos. Ya no se trata únicamente de penuria y estrechez económica, es también la tensión nerviosa, la angustia, causadas tanto por la presión que se vive en el trabajo como por la incertidumbre sobre el empleo. Todo esto es lo que creemos que describes con una imagen que nos parece muy acertada: «cuando perdemos algo (trabajo y todo lo que conlleva), nos encontramos en medio de un desierto, que parece no terminar nunca, congela de noche y abrasa de día anulando toda actividad. Y como todo desierto, también tiene sus espejismos en forma de días que amanecen mejor pero que se tornan insoportables conforme pasan los días».

Esta situación no sólo se vive en SEAT, se vive también en toda España y en el mundo entero. No hay ningún lugar en el mundo que se libre de los efectos de la crisis histórica del capitalismo y todos los estragos que ésta causa: desempleo, guerras, hambrunas, destrucción medioambiental, miseria moral, violencia en las relaciones humanas etc.

Sin embargo, la lucha de los obreros de SEAT, aunque tímida y rápidamente acallada, es la punta del iceberg de una tendencia que lentamente se va desarrollando en las mentes y los corazones de obreros: el sentimiento de que para hacer frente a la miseria y la barbarie ya no podemos estar pasivos y a la expectativa, ya no podemos callarnos ni resignarnos, es necesario luchar, hay que buscar la unidad y la solidaridad.

Luchar es necesario pero no podemos luchar a tontas y a locas, no podemos reaccionar como sí fuéramos animales heridos, hemos de luchar de la forma que nos de la mayor fuerza posible. Y para ello tenemos que discutir sobre cuales son nuestros medios de lucha, cual nuestra organización, quienes son nuestros enemigos y nuestros falsos amigos.

En ese sentido las preguntas que planteas son muy útiles y pensamos que deben servir de base a una reflexión para preparar nuevas luchas. Con ese objeto vamos a aportar nuestra respuesta.

1.- ¿Creéis firmemente en la labor del sindicato? ¿No se debe luchar más por el empleado y no por la empresa?

Nosotros pensamos –basándonos en la experiencia histórica e internacional del proletariado- que desde hace mucho tiempo los sindicatos defienden a la empresa y el Capital Nacional contra de los trabajadores. Esto lo podemos argumentar de forma detallada[1] pero la lucha de SEAT ha sido una nueva confirmación: todos los sindicatos se aliaron para impedir la lucha en noviembre retrasando toda respuesta durante 45 días lo que sembró confusión y desmoralización en las filas obreras. Después el 15 de diciembre firmaron el acuerdo de la vergüenza y cuando los obreros empezaron a luchar el 23 siguieron oponiéndose a ellos. CGT aparentemente se puso a su favor pero volvió a sabotear toda verdadera lucha:

- retrasó cualquier acción hasta el día 3 de enero. Entre el 23 de diciembre y el 3 de enero hubo 11 días de inactividad, pasividad y expectativa lo que supuso arrojar un cubo de agua helada sobre las ganas de lucha y de solidaridad de los obreros. Estos no luchan en frío a partir de una convocatoria un día D sino cuando comprender colectivamente que tienen un mínimo de fuerza

- aisló a los despedidos del resto de sus compañeros cuando la fuerza de unos y de otros era luchar juntos

Como dijimos en la hoja que hemos repartido en SEAT: «Los Sindicatos no nos la juegan únicamente cuando firman los despidos, nos la juegan previamente cuando organizan sus “Planes de Lucha”. Su acción contra los obreros se concreta en 3 facetas íntimamente relacionadas:

-          sus pactos y acuerdos con la Patronal y el Gobierno

-          sus planes de “lucha” que son en realidad estrategias contra la lucha

-          su defensa incondicional del Interés de la Empresa y de la Economía Nacional que pretenden hacer coincidir con el de los trabajadores cuando en realidad son DIAMETRALMENTE opuestos»

2.- ¿Realmente el trabajador se siente representado? ¿O por contra debería romper el carné de afiliado?

Los trabajadores no se sienten representados por los sindicatos. En la gran mayoría de países el grado de afiliación es muy bajo (alrededor del 10% en el caso de España). Los sindicalistas dicen con paternalismo que es porque los obreros son egoístas o pasan de todo. Pero la realidad es que muchos obreros se sienten decepcionados y salen asqueados de los sindicatos donde no ven más que puñaladas traperas contra los trabajadores.

Los sindicatos fueron una creación de los obreros en el siglo XIX. Entonces eran un instrumento válido para los trabajadores. Pero con el siglo XX y los cambios que significaron en la organización y la economía capitalista (lo que nosotros llamamos el periodo de decadencia del capitalismo) los sindicatos perdieron todo papel favorable para la clase obrera y fueron absorbidos por el Estado Capitalista.

Por ello, las luchas obreras más significativas que se han dado en el siglo XX  y XXI se han dado fuera y en contra de los sindicatos. En SEAT las luchas de 1971 y 1974 –cuando todavía estaba el franquismo y su podrido sindicato vertical- llevaron a tensiones entre los obreros y las “opositoras” CCOO. En 1997 hubo una huelga obrera fuera de los sindicatos.

¿Pero existe alternativa a los sindicatos? Los obreros tienden a organizarse en Asambleas Generales y a coordinar estas mediante Comités Elegidos y Revocables. Esta forma de organización es directa, permite que todos los obreros vean la fuerza concreta que tienen, piensen y discutan juntos, se representen colectivamente sin depender de líderes autoproclamados que dicen ser sus “representantes”. Las Asambleas Generales prefiguran la organización general y unitaria de la clase obrera en una situación revolucionaria para derribar el capitalismo: los Consejos Obreros.

Los compañeros que comprenden el papel nefasto de los sindicatos y la necesidad de una lucha obrera autónoma deben organizarse para desarrollar la conciencia, la unidad y la solidaridad en su clase. Pero el sentido que deben dar a su actividad no es la de conseguir ser los “nuevos dirigentes de la clase obrera”, es decir, plantearse como competidores de los dirigentes sindicales. Su actividad debe ser otra muy diferente y que es la que realmente necesita la clase obrera: ayudar a que ésta tome confianza en sí misma, comprender realmente la situación que está viviendo, vea cuales son los medios de lucha y organización válidos, aprenda a ver quienes son sus enemigos y quienes sus falsos amigos.

3.- Es incomprensible que hayan despedido tantas personas, pero por contra siguen habiendo contratos nuevos y no disponen de personal suficiente, ni capacitado para desarrollar diversos trabajos.¿Sabéis cuanto tiempo y esfuerzo se está perdiendo? Si es así ¿por qué no se ponen a doblar el lomo, aquellos que dicen representar al trabajador y están liberados 4 horas?

El capitalismo es un sistema caótico, carece de una planificación consciente. Por ello se dan paradojas como la que señalas: se despide por un lado y se contrata por otro. Ahora bien, hay que ver a quién se despide y en qué condiciones se hacen los contratos nuevos.

Las empresas están despidiendo a trabajadores experimentados con buenos salarios y unas condiciones laborales demasiado favorables en comparación con la tendencia general que sigue el capitalismo. Por ello, las empresas –acogotadas por la crisis y frente a una competencia despiadada- eliminan a esa masa de trabajadores con lo que efectivamente se produce lo que tú dices: un despilfarro tremendo de tiempo y esfuerzo. Es decir, no solamente se causa un drama terrible a los despedidos y a sus próximos sino que además se echa a perder sus conocimientos técnicos y su capacidad laboral.

¿Con quien se sustituye? Pues con trabajadores muy jóvenes que no tienen ni formación ni experiencia a los que se impone contratos basura con salarios y condiciones laborales mucho peor que sus hermanos despedidos.

Pero no podemos engañarnos: el número total de trabajadores con puesto de trabajo disminuye a la vez que empeoran sustancialmente las condiciones laborales de todos. Es la marcha hacia el abismo del sistema capitalista.

4.- ¿Qué criterios se ha tenido en cuenta para los despidos? ¿Se han puesto en conocimiento de los empleados, o por contra ha estado bajo "secreto de sumario"?

Todo se ha hecho a escondidas de los trabajadores. Por ejemplo, los despidos se decidieron el 15 de diciembre pero no anunciaron los afectados hasta el 22 por la noche por miedo a que se produjera una respuesta obrera, es decir, actuaron con premeditación y alevosía. La dirección de la empresa, las autoridades laborales de la Generalitat y los sindicatos han conspirado contra los trabajadores. Pero esto es lo que pasa en las demás empresas tanto aquí con en el resto del mundo. El capitalismo dice ser una “democracia” pero en realidad las decisiones sobre los despidos, sobre la guerra, sobre todo lo que afecta a la salud, el porvenir, las vidas, de millones de seres humanos, son fríamente tomadas por gobernantes, empresarios, sindicalistas etc., en los despachos mullidamente alfombrados de los centros de poder.

No queríamos alargarnos y la respuesta es forzosamente esquemática. Podemos profundizar y detallar más sí así lo estimas oportuno y te animamos a que nos escribas nuevamente planteando sinceramente tanto lo que te sientas de acuerdo como aquello que no compartes. De la chispa de la discusión nace la luz de la claridad.

También, sí nos autorizas a ello, te podemos enviar las dos hojas que repartimos en SEAT así como nuestra publicación en España –Acción Proletaria- donde sacamos lecciones de esta lucha así como argumentamos sobre la cuestión del sindicalismo.

Finalmente, solicitamos tu permiso para publicar tu carta con nuestra respuesta pues, como te hemos dicho al principio, las preguntas que planteas se las están haciendo actualmente otros trabajadores y bueno es que sirvan para todos.

Recibe nuestros saludos comunistas

Corriente Comunista Internacional 7-2-06


[1] Aparte de numerosos artículos y hojas ante luchas concretas hemos elaborado un folleto titulado LOS SINDICATOS CONTRA LA CLASE OBRERA que te lo podemos enviar sí te interesa considerar la argumentación y la información allí contenida.