Lucha de estudiantes en Alemania: "Nos manifestamos porque nos roban muestro porvenir"

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Desde el 15 al 20 de
junio hubo en Alemania una huelga en el sector de la Enseñanza. El objetivo era
bloquear por medio de la huelga los centros de enseñanza superior para
protestar contra la miseria creciente de la Enseñanza capitalista. En relación
con la ambición de los objetivos que se proponían, el éxito alcanzado por este
movimiento ha sido más bien moderado, muy moderado, y da por eso la impresión
de haber sido la acción de una minoría; más que nada porque en la mayoría de
los centros universitarios no ha logrado movilizarse un número importante de
estudiantes; incluso en los centros escolares de las grandes ciudades se
informó poco sobre las movilizaciones acordadas. A mitad de semana este
movimiento llegó a movilizar alrededor de 250.000 manifestantes (en un total de  40 ciudades). Lo más notable de este
movimiento es que una parte de la nueva generación ha entrado en la escena
política y ha vivido sus primeras experiencias de lucha.

 

La semana de la "huelga en la Enseñanza"

 

La semana de lucha comenzó el lunes 15 de junio con
asambleas generales, sobre todo en las universidades. Como en la fase preparatoria
de esta lucha, fue particularmente en los centros de enseñanza superior más
pequeños (Potsdam, por ejemplo) donde la movilización fue más fuerte y más
significada; en otros centros, aunque se organizaron asambleas generales, las
clases continuaban. Así pues, fueron pocos los centros donde se logró el
bloqueo alcanzado en los centros de enseñanza superior que era la gran
preocupación y el objetivo a lograr cuando se inició el movimiento. Sin
embargo, el trabajo desarrollado en las asambleas generales es políticamente
significativo: lograron establecer un debate colectivo en torno a las
reivindicaciones que iban siendo expresadas y que iban más allá del interés
puramente académico, que se movían en el mismo sentido de las  que expresan los obreros en su conjunto.
Reivindicaciones como: la exigencia de contratación de decenas de miles de
profesores en las escuelas y los centros de enseñanza superior; la
transformación inmediata de todos los contratos eventuales en contratos
indefinidos; la garantía de cobertura económica para todo el alumnado,... En
muchos centros se han redactado declaraciones de solidaridad con los obreros que
están en huelga o enfrentados a despidos masivos. Otras exigencias
fundamentales del movimiento fueron la negativa a abonar los derechos de
matriculación en la universidad; la exigencia de que desaparezca la permanente
presión coercitiva de la rentabilidad capitalista en la Enseñanza y del sistema
elitista de selección que rige en la Enseñanza. Exigencias que quedan resumidas
en la consigna: "Formación para todos"
y que habitualmente son interpretadas por la clase dominante de manera
reformista (es decir, como un deseo "de mejora del sistema existente"), son
indudablemente la expresión de reivindicaciones proletarias. El que el capitalismo
anhele tener esclavos asalariados, estúpidos y sin cultura, sin concederles más
que el mínimo de formación (la absolutamente indispensable para que funcione su
Sistema) es algo que el movimiento obrero socialista ha comprendido hace
tiempo. Al contrario del slogan  "We don't need no education" ("No
necesitamos ser educados") que generalizó Pink Floyd, la clase obrera ha
luchado desde siempre por la educación. Esta tradición se reaviva hoy en las
asambleas generales, en las que todos los presentes participan activa e
igualitariamente en la formulación y adopción de las reivindicaciones y los objetivos
del movimiento.

 

La relación con los obreros

 

El movimiento en los Institutos y centro de enseñanza
superior, del año 2006 en Francia, consiguió imponer reivindicaciones
esenciales al Gobierno porque colocó enseguida en el centro de sus
reivindicaciones exigencias  proletarias
que expresaban los intereses de la población trabajadora en su conjunto;
particularmente el rechazo del Contrato de Primer Empleo (CPE) -proyecto de ley
que comportaba la precariedad de todo tipo de contrato de trabajo para jóvenes.

En Alemania, aunque crece con fuerza en el seno de la
juventud activa la convicción de que es necesaria su solidaridad con todos los
asalariados, su movimiento se ha centrado hasta ahora únicamente en la Enseñanza.
Esto significa que esta lucha no se reconoce todavía como parte de un
movimiento mucho más amplio, el de la clase obrera en su conjunto; aunque ya se
perciben los primeros indicios de un potencial que conduce al movimiento má
allá del marco de las escuelas y de la Enseñanza. Aunque de momento inmaduro,
estas acciones llevan en sí un potencial de madurez que ya se manifestó en el
primer día de esta semana de lucha. Uno de los puntos de cristalización de esta
situación contradictoria ha sido la manifestación nacional de los empleados de
Guarderías (escuelas infantiles) en el Centro de la ciudad de Colonia el 15 de
junio. La gran asamblea general de estudiantes de la Universidad de Wuppertal
decide enviar a Colonia una delegación para solidarizarse con los empleados de
las escuelas infantiles; sin embargo esta acción no se pudo llevar a cabo y no únicamente
porque faltó tiempo. En  Colonia ocurre
que la asamblea general de estudiantes no era consciente de que a pocos
kilómetros 30.000 huelguistas se concentraban en la calle. Cuando las cosas fueron
aclaradas la asamblea general, en camino de dispersarse, decide enviar una
delegación que fue finalmente mandatada para dirigirse a los huelguistas e invitarles
a la lucha común.

Se constata en este movimiento que la idea de una lucha
común está ampliamente extendida, aunque no desempeñe aun un papel central a
todos los niveles. En Wuppertal, por ejemplo, la universidad es relativamente
pequeña; en cambio, la proporción de proletarios entre los estudiantes es
particularmente alta. Aquí son los estudiantes quienes con su iniciativa han
organizado tan fuerte movilización. Este es uno de los pocos lugares donde se
ha producido, al menos al principio, el gran movimiento de huelgas que bloqueó el
Centro de enseñanza superior. Por el contrario, en la Universidad de Colonia,
una de las más importantes de Alemania, va a ser necesario un descontento más
profundo y más sostenido en el tiempo para provocar una fermentación general. Hay
que tener en cuenta que las grandes ciudades son los "feudos" de los mejores
reformistas de izquierda, que son los encargados de frenar, con sus falsas
tentativas y sus técnicas de "movilizar desmovilizando", las iniciativas   de los estudiantes; de hacerles  desconfiados e inseguros cuando deciden tomar
medias de combate. La huelga del sector de la Educación se podía pronosticar
como una acción minoritaria. La lucha por afirmarse en un terreno propio desde
el que hacerse notar con claridad ha podido contribuir a reducirles su campo de
visión sobre la situación inmediata en la Universidad.

 

Manifestaciones en la calle y poca movilización en los
institutos

 

La segunda jornada de acción importante fue el miércoles 17
de junio con manifestaciones de universitarios, estudiantes de secundaria y de primaria
en toda Alemania. Las movilizaciones más fuertes tuvieron lugar en Hamburgo,
Colonia y sobre todo en Berlín (con 27.000 participantes). La implicación
hubiera sido más alta si se hubiese conseguido movilizar durante más tiempo a
los estudiantes de secundaria. El pasado noviembre éstos hicieron una jornada
de lucha, en general apoyada activamente por los profesores y los familiares de
los alumnos. Se ha insistido con frecuencia en que el descontento y la
combatividad entre los estudiantes de secundaria son mayores que entre los
universitarios; lo que vemos en esta semana de lucha en el sector de la
Enseñanza es que ha estado fundamentalmente encabezada por  los estudiantes de secundaria. Esto está ligado
al hecho de que durante esta semana los que han estado más activos son los que,
digamos, han utilizado el marco de acción que ya fue estructurado y puesto en
práctica antes por un colectivo más heterogéneo. Si bien la acción partió de
los propios afectados, cuesta creer que ellos, por sí mismos, hayan elegido
llevarla a cabo ¡justo en medio del periodo de exámenes de final de curso! No
hay que omitir, de ninguna manera, que estas manifestaciones - convocadas unas
veces por las asambleas generales, otras surgidas espontáneamente- han sido en
ocasiones utilizadas para ir a escuelas, a institutos e incluso a fábricas
dónde los obreros están amenazados de despidos, o a punto de ser cerradas, para
llamarlos a la solidaridad, a la lucha común.

 

Final del movimiento

 

La semana de acción terminaba en una manifestación en la
capital del Estado (Land) de Renania del Norte-Westfalia, Düsseldorf, en la que
han participado varios miles de personas de las ciudades del entorno. La manifestación
estuvo marcada por dos características:

- De una parte la actitud, de alguna manera, marcial y
provocadora de la policía; a lo que hay que añadir que los media (Medios de
Comunicación) de la burguesía han agitado permanentemente a lo largo de esta semana
de acción el tema de la violencia, de la cual han tratado manifiestamente de  hacer un tema de discusión con el objetivo de
desacreditar el movimiento, tratándolo de escamante, sospechoso). El interés de
los media por falsificar el movimiento ha ido tan lejos que alguna asambleas generales
han decidido conceder entrevistas únicamente si la noticia una vez montada
recibía su aprobación para ser difundida. Exigencia que fue sistemáticamente
descartada por los media.

-Por otra parte el desarrollo de esta manifestación no estaba
tan en manos de las asambleas generales como la  del miércoles precedente; había quedado a
disposición de un colectivo compuesto de diferentes fuerzas que actuaban sin
control alguno de la base y que representaban una especie de compromiso entre
diferentes puntos de vista que no habían sido previamente debatidos. Si
mencionamos estos hechos no es para defender un especie de Acciones locales, sino para resaltar que la extensión y el
agrupamiento geográfico de un movimiento 
necesita la pertinente preparación de su modo de organización y deben ir
parejos con la autoorganización de las asambleas generales. Si no es así los
peligros que lo amenazan son grandes.

En cualquier caso: cuando el cortejo llega Königsallee -el más
lujoso y bullicioso bulevar de Alemania- la acción se dispersa. Algunos de los
manifestantes deciden pararse en el cruce con la idea de bloquear la
circulación durante el máximo de tiempo posible. Entre ellos no sólo había representantes
de los Black Block -partidarios de la visión, para nosotros errónea, de que la
violencia tal cual es revolucionaria-; había también muchos jóvenes frustrados
que no pretendían otra cosa que la de que su manifestación por la ciudad no
quedase sin llamar  la atención. Es decir,
estaban decepcionados por la poca repercusión inmediata de la semana de huelga
de la Enseñanza, además de sentirse provocados por la actitud de las fuerza
policiales.  Hubo otra parte de
manifestantes que tuvo  el mérito de no
dejarse arrastrar por el juego de la violencia de las fuerzas represivas del
Estado y exhortaban a los ocupantes del cruce a que les siguieran; pero
acabaron acudiendo solos al lugar acordado como punto de encuentro en la
Schlossplatz, lejos del peligro, en pleno sector turístico. Así pues, la
manifestación quedaba partida en dos. Cuando a continuación, y una vez en el
punto de encuentro, se conoce la noticia de que la policía ha intervenido
contra el bloqueo de la Königsallee algunos vuelven corriendo a socorrer a los
agredidos.

 

Es necesario un proceso colectivo de toma de decisiones

 

Este incidente revela la importancia de las asambleas
generales -que, para nosotros, no son ningún mito-. La cuestión no es la
fórmula Asambleas generales en sí mismas, pues si estas Asambleas son pasivas pueden
acabar convertidas en simples cáscaras vacías. Lo importante, es su capacidad
para dinamizar la cultura del debate y tomar decisiones de forma colectiva y
autónoma. El desacuerdo en Königsalle se habría probablemente resuelto
positivamente si en aquel momento y allí se hubiera debatido lo que había que
hacer. En tales situaciones es la sabiduría colectiva lo que habría pemitido
una decantación y habría logrado encontrar una solución para permanecer todos
unidos sin exponerse a la represión.

 

Contexto general de las huelgas en el sector de la
Enseñanza

 

Queda mucho camino por recorrer; la semana de
manifestaciones en el sector de la Enseñanza es un paso, pequeño aun, en ese
recorrido. La mayoría de los participantes son conscientes de los límites de
este movimiento. Nosotros, sin embargo, estamos convencidos de que este paso ha
sido significativo, puesto que muestra que los jóvenes proletarios de Alemania
han comenzado a responder a los vibrantes llamamientos de la juventud en
Francia y en Grecia. Comparado con el movimiento en esos países, las acciones
en Alemania son modestas pero deben ser comprendidas en el contexto de las
necesidades para el proletariado en Alemania de superar su retraso (en el siglo
XX, Alemania era un fuerte eslabón de la contrarrevolución burguesa cuyo
impacto aun se siente). A eso hay que ligar el hecho de que la lucha obrera en
ese país se enfrenta a un enemigo de clase particularmente hábil y potente. Si
en 2006 en Francia la decisión del Gobierno de imponer una ley (el CPE), que
era un verdadero ataque general contra toda la juventud proletaria, logró que
se generalizara la resistencia de los estudiantes en su contra; el Gobierno
Merkel, que tenía los mismos planes que el Gobierno francés, los retiró
inmediatamente cuando vio las proporciones que tomaba el movimiento en Francia.
La burguesía en Grecia ha empleado el arma de la represión con celo, aunque
este medio de intimidación se ha convertido en la chispa que encendió la lucha.
El asesinato de un joven manifestante en Atenas fue lo que hizo que el
movimiento alcanzase tal ampitud impulsando una huelga de solidaridad en la
clase obrera.

Las primeras luchas de la nueva generación en Alemania son
más modestas y con frecuencias son menos radicales que en otros países. Sin
embargo, es significativo que donde toman un carácter proletario siguen la
misma trayectoria que en otros sitios. Las expresiones de iniciativa, de
cultura del debate, de capacidad de organización, de creatividad y de
imaginación durante los últimos días han sido sorprendentes.

 

La Lucha por el futuro

 

Finalmente: es importante para el conjunto de la clase
obrera que su juventud haya recuperado el camino de la lucha. En estos momentos
los sectores centrales tradicionales de la clase obrera están sacudidos por una
oleada de quiebra de empresas y de despidos masivos, jamás vistos desde 1929.
Esta oleada asusta y paraliza momentáneamente a las fracciones de la clase
obrera. Los obreros fieramente combativos de OPEL, que en su día reaccionaban con
huelgas salvajes y ocupaciones de fábricas contra las amenazas de despido,
actualmente mendigan ante el Estado burgués. Los empleados de la cadena de
almacenes Karstadt, amenazados por la liquidación de la empresa, se ven
obligados a apoyar a sus patronos, quienes, cuando toman la palabra en los
mítines de protesta y hacen agitación con el megáfono, no buscan otra cosa que
arrastrar a sus empleados tras sus intereses, para que reclamen su propio
dinero al Estado. En medio de esta situación tormentosa en la que los obreros
afectados no pueden encontrar respuesta inmediata es importante que las partes de
la clase obrera que no están tan directamente amenazadas por la pérdida de su
empleo entren en lucha. Hoy es la juventud universitaria o escolar y sobre todo
los empleados de las guarderías infantiles quienes no solo se defienden sino
que han comenzado a exigir ofensivamente decenas de miles de empleos. Todo lo
que hacen no es solo para poder resistirse a las condiciones en que tienen que
aprender y trabajar, cada vez más intolerables, sino también, y esto es una clara
expresión de una lenta maduración de la conciencia, porque entienden que lo que
está en juego hoy no es su futuro inmediato sino el futuro de la sociedad
entera. Durante las manifestaciones de la semana pasada los universitarios
coreaban: "Hacemos ruido porque nos roban
nuestra educación
" y los de secundaria proclamaban "Porque nos roban nuestro futuro".

Weltrevolution (21 junio 2009)

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