La Oposición de izquierdas se formó en torno a la persona de Trotsky, especialmente tras su expulsión de la URSS y de la persecución de sus camaradas que llevó a cabo Stalin. Por muchas razones -particularmente la incapacidad de Trotsky para comprender que la década de 1930 fue un periodo contra-revolucionario, y su oportunismo organizacional- la Oposición de izquierdas no fue capaz de superar la prueba de la IIª Guerra mundial, y traicionó a la clase obrera, apoyando el bando democrático y la URSS en la guerra imperialista.
Se tiene que distinguir sin embargo la Oposición de izquierdas de las corrientes trotskistas actuales.