La Izquierda comunista francesa (Gauche Communiste de France) la formaron al final de la IIª Guerra mundial elementos de la Izquierda italiana, junto a militantes que se unieron a ellos en Francia. La GCF se negó a integrarse a la formación del Partido Comunista Internacionalista en Italia, considerando por una parte el periodo histórico (de profunda derrota de la clase obrera) que significaba que la formación del partido era imposible, y que los criterios para la formación del partido en Italia eran profundamente oportunistas. La GCF desarrolló el trabajo teórico de la Izquierda italiana. La CCI toma de la GCF su principal herencia política y su continuidad organizacional