los grupos que resistieron a la traición de la Segunda Internacional a la clase obrera, y permanecieron en un terreno internacionalista durante la Iª Guerra mundial, se reunieron en la Conferencia de Zimmerwald en 1915, a la que siguió la de Kienthal en 1916. Algunos de estos grupos, particularmente los bolcheviques, serían la fuerza impulsora de la formación de la Tercera Internacional