La corriente bordiguista retoma la herencia del Partido Socialista de Italia de antes de 1914, agrupado en torno a Amadeo Bordiga. Esta corriente fue la primera en el movimiento socialista, después comunista, que se opuso por principio a cualquier participación en las elecciones parlamentarias. Bordiga luchó en el seno de la Tercera Internacional por la adopción de estrictas condiciones de admisión, que excluyeran a todos los partidos que habían apoyado la participación en la Iª Guerra mundial, o que adoptaron una actitud centrista sobre esta cuestión crucial.
Tras la IIª guerra mundial, la corriente en torno a Bordiga participó en la formación del Partido Comunista de Italia en 1943-45, que se escindió después, en 1952, para formar el Partido Comunista Internacional. Tras una serie de escisiones (cada una de las cuales originó un nuevo "Partido Comunista Internacional"), la organización principal de las que representaban la tradición bordiguista, se desintegró completamente en los años 80 como resultado de su propio oportunismo y su infiltración por izquierdistas y nacionalistas árabes.