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Incendio de la Torre Grenfell: crimen del capital

Los supervivientes del incendio de la torre Grenfell, los que viven bajo su sombra, aquellos que viven en bloques similares en todas partes, que decidieron expresar su solidaridad, cuya rabia les ha llevado a ocupar el ayuntamiento de Kensington y a marchar a Downing Street, estaban perfectamente convencidos de que este horror no fue una ''tragedia'' en abstracto, ni mucho menos un acto divino, sino como decía una de sus pancartas improvisadas, ''un crimen contra los pobres'', una cuestión de clase más obvia aún por el hecho de que el municipio de Kensigton y Chelsea prese

Las contradicciones del sistema ponen en peligro el porvenir de la humanidad

¿En qué prefigura el presente el porvenir de la humanidad? ¿Se puede todavía seguir hablando de progreso? ¿Qué futuro se está preparando para nuestros hijos y las generaciones futuras? Para contestar a esas preguntas que cada cual puede hacerse hoy con inquietud hay que contrastar dos legados del capitalismo de los que dependerá la sociedad futura: por un lado, el desarrollo de las fuerzas productivas que contienen por sí mismas esperanzas de porvenir, especialmente los descubrimientos científicos y los avances tecnológicos que el capitalismo es todavía capaz de aportar; por otro lado, la descomposición del sistema, que amenaza con aniquilar todo progreso e incluso hacer peligrar el propio porvenir de la humanidad, resultado inexorable de sus contradicciones.

Fukushima: un año después

 

En contra de todas las previsiones del gobierno, un fatal accidente tuvo lugar en la planta nuclear de Fukushima. El terremoto y el posterior tsunami destaparon los riesgos de este tipo de instalaciones, especialmente en zonas costeras amenazadas por el cambio climático, y el modo de actuar irresponsable de la clase dominante ante la energía nuclear.

Energía nuclear, capitalismo y comunismo (II) ¿Cuál es la perspectiva?

La energía y los comienzos del capitalismo

La revolución industrial significó también una revolución en la utilización de la energía, en el uso de las fuentes energéticas que permitieran a la sociedad ir más allá de los estrechos límites de la "economía natural", basada principalmente en el crecimiento estacional de recursos naturales para cubrir la mayoría de sus necesidades.

La bancarrota del capitalismo agrava los desastres naturales

Durante los últimos años asistimos a multitud de "catástrofes naturales", que aparentemente son debidas a la imparable fuerza de la naturaleza: Huracán Catrina en Nueva Orleáns (2004), el sunami que asoló Indonesia a finales de 2006, el terremoto de China en 2008; los terremotos de L'Aquila (Italia), Haití (2010), Japón y un largo etcétera. La ciudad murciana de Lorca se vio sacudida por dos terremotos el pasado 11 de mayo por la tarde. Su intensidad fue de 4,5 en la escala de Ritcher el primero y de 5,3 el segundo con un intervalo de unas dos horas.

¿Catástrofes naturales o naturaleza catastrófica del capitalismo?

 

¿Catástrofes naturales o naturaleza catastrófica del capitalismo?

Debido a las recientes inundaciones, millones de personas resultaron afectadas en varios estados del centro y sur de México. Entre ellas decenas de miles perdieron su casa y todas sus pertenencias y cientos de ellas además a sus familiares que fueron arrastrados por la corriente o sepultados bajo el lodo. Según fuentes oficiales las inundaciones fueron provocadas por el "mayor ciclo de lluvia del que se tenga registro en la historia del país.

Rusia, Paquistán, China,…: ¿catástrofes naturales o naturaleza catastrófica del capitalismo?

En diferentes lugares de todo el mundo, la población, este verano, ha estado especialmente machacada por violentas catástrofes: en Rusia y Portugal los incendios provocados por las canículas han arrasado miles de hectáreas; los devastadores monzones han anegado Paquistán, India, Nepal, China... donde sus habitantes y millones de seres vivos se mueven dentro de inabarcables riadas de lodo. Las inundaciones han cubierto también amplias zonas de Europa del Este y parte de Alemania. La lista es larga...

Los fenómenos naturales no tienen un responsable… los desastres sociales son provocados por el capitalismo

Hemos publicado en nuestro sitio en Internet un artículo titulado Las catástrofes devastadoras no son causa de la naturaleza sino del capitalismo en descomposición donde se presenta e incluye un texto de denuncia sobre los desastres naturales del GLP/ORGAP y expresamos que compartimos su denuncia del capitalismo ante los desastres naturales, que como en todos los casos de desastres naturales, son y serán las masas obreras las mas afectadas, gente de nuestra clase que no tendrá los recursos para salir de los lugares siniestrados, y que tendrán que sufrir hambre y sed, esperando sin mucha esperanza que se les proporcione ayuda, lo cual sólo agravará con creses las ya miserables condiciones de vida que padece bajo la explotación y la opresión capitalista.

Las catástrofes devastadoras no son causa de la naturaleza sino del capitalismo en descomposición

El comienzo de 2010 nos muestra el rostro de la barbarie a la que nos está llevando este modo de producción moribundo: junto al paro y la miseria crecientes y el desarrollo de las guerras imperialistas vemos con angustia y perplejidad la sucesión de catástrofes que aunque tienen un origen natural son agravadas por el abandono por parte de la burguesía de las infraestructuras básicas y de unas condiciones de vida mínimamente humanas para la mayor parte de la población mundial.

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