Debate del Grupo de Esclarecimiento Comunistas con Comunistas Integrales

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Introducción de la CCI

Muy recientemente hemos publicado un debate del Grupo de Esclarecimiento Comunista (GEC, grupo surgido en Perú) con el grupo anarquista Humanidad (también de Perú)[1]. Los compañeros del GEC nos remiten un nuevo texto de debate, esta vez con los del grupo Comunistas Integrales (de Ecuador), a propósito de la interesante toma de posición que éste publicó cuando la revuelta policial contra Correa el pasado 30 de septiembre[2]

En la introducción al texto de polémica con el grupo Humanidad saludamos el espíritu de debate de los compañeros del GEC, su contribución activa a la delimitación de las posiciones comunistas, su apertura muy estimulante a la clarificación. La Respuesta a los Comunistas Integrales sigue en la misma tónica y defiende con nitidez posiciones de clase más allá de que sea necesaria alguna puntualización de matiz. Sin embargo, hay un pasaje en el texto que nos ha llamado la atención y que contrasta con otros del mismo texto.

Los compañeros dicen respecto al posicionamiento de Comunistas Integrales: «Estamos de acuerdo en que vivimos en tiempos de contrarrevolución, luego del fracaso de la oleada revolucionaria de principios del siglo pasado». Pero más adelante hacen una afirmación que parece desmentir esta primera conclusión: «Debemos también aclara que si en Ecuador suceden estos hechos en los cuales el proletariado no se reconoce como sujeto revolucionario, y que tampoco tiene presencia consciente, no significa que la clase está aletargada, inactiva. Si queremos hablar del proletariado debemos, es cierto, ver las particularidades (Ecuador, Perú, Chile, etc.), pero ver principalmente el cuadro completo, ver a la clase en su existencia internacional, ver las huelgas inmensas que se desarrollan en Europa y Asia, y en menor grado en América, debemos ver a la clase que se reencuentra con ella misma a nivel mundial».

Pensamos que una de las claves para comprender -y superar- esta contradicción, la dan los propios compañeros cuando insisten muy justamente en la necesidad de ver principalmente el cuadro completo, ver a la clase en su existencia internacional.

Efectivamente, la lucha de clases del proletariado no puede analizarse como una suma de acontecimientos, como una sucesión de episodios cada uno visto en su inmediatez empírica. Necesita verse en su globalidad comprendiendo la conexión íntima que va uniendo cada uno. Se trata pues de ver los múltiples y contradictorios episodios por los que pasa la lucha de clases, sus diferentes etapas, desde el prisma global, mundial e histórico propio del marxismo.

Desde ese punto de vista, la contribución de nuestra Corriente, siguiendo aportes realizados por nuestros antepasados -como BILAN, expresión de la Izquierda Comunista de Italia-, es el análisis del curso histórico de nuestra época.

En los años 30, BILAN fue capaz de ver que la relación de fuerzas entre las clases, las condiciones impuestas por la derrota de la oleada revolucionaria de 1917-23 y el triunfo de la contra-revolución, se orientaba hacia la guerra imperialista generalizada, como acabó confirmándose en 1939-45. El paso de los partidos comunistas, siguiendo las huellas de los partidos socialistas, al campo capitalista, el impacto de las ideologías reaccionarias de la "defensa de la Patria Socialista" y el dilema tramposo fascismo-antifascismo, encadenaron nuestra clase a una sucesión trágica de derrota que la convirtieron en carne de cañón de la guerra imperialista. Esta línea fue capaz de discernirla BILAN más allá de los momentos en los que aparentemente parecía ser desmentida por acontecimientos como las huelgas en Francia en el verano de 1936 o igualmente el combativo sobresalto del proletariado español en julio del mismo año. En cambio, Trotski, incapaz de tener una visión global, iba a remolque de los acontecimientos y tan pronto reaccionaba a la desesperada -triunfo de Hitler en 1933- como hablaba de "comienzo de la revolución" ante las luchas en Francia y España en 1936.

Nuestra época ha tenido múltiples zigzags, se ha visto sacudida por convulsiones que aparentaban ir en todas las direcciones: sucesivos episodios de hundimiento en la crisis, guerras localizadas, hundimiento en 1989 del bloque imperialista ruso, momentos de lucha obrera intensa como Mayo 68 o el verano polaco de 1980 a los que han sucedido largas etapas de pasividad... ¿Cómo caracterizar la situación, cómo determinar la dirección general de los acontecimientos?

De manera muy esquemática[3] podemos decir que por el impulso de toma de conciencia que manifiestan y tienden a desarrollar, las luchas obreras que estallan a partir de 1968 con el Mayo Francés, el Otoño Caliente Italiano[4] y el Cordobazo argentino en 1969, la insurrección báltica en Polonia 1970 etc., suponen el fin del periodo de contra-revolución y la apertura de un periodo histórico cuya desembocadura última son los enfrentamientos de clase generalizados.

Es evidente que 40 años después "la historia ha dado muchas vueltas" pero creemos que no se ha desmentido esa perspectiva y entendemos que solamente alrededor de ella pueden ser comprendidos los hechos.

CCI 16-12-10

Respuesta de los compañeros del GEC a Comunistas Integrales de Ecuador

Miércoles, 17 de noviembre de 2010

Estimados compañeros:

Nos alegra en sobremanera saber que a nivel internacional aparecen minorías jóvenes y revolucionarias, que demuestran no sólo la existencia de nuestra clase y sus vanguardias, sino también su lucha vigente y concreta. Nosotros como minorías a nivel mundial nos encontramos nuevamente con nuestro programa histórico, programa emanado de la lucha de clases, que no pertenece a una organización en particular sino a la clase y sus minorías en general. Pero no sólo nos quedamos con nuestra existencia, sino que nuestra existencia es práctica, participando activamente en el proceso lucha que ahora se ve más clara con los últimos acontecimientos de Grecia, Francia, España, Turquía, China, Bangladesh e Inglaterra.

El pronunciamiento que elaboraron, sobre los sucesos del 30 de septiembre en Ecuador, es muestra del despertar de la clase, de cómo luchamos por recobrar nuestros principios que parecían perdidos entre los engaños de la burguesía y de la contrarrevolución.

Por tanto creemos conveniente mostrar los puntos en los cuales estamos de acuerdo con sus posiciones, y claro está, haremos también las críticas sobre los aspectos en los cuales no estamos de acuerdo o sobre los puntos ambiguos que se muestra en dicho pronunciamiento.

- Con respecto a las famosas "Izquierdas", estamos en concordancia en que ellas son parte de la burguesía, parte del capital, debemos hacer un deslinde claro entre "izquierdas" y nosotros los revolucionarios comunistas.

La "izquierda" no es más que uno de los brazos del sistema capitalista, un brazo muy peligroso, pues se viste de rojo y más fácil engaña, confunde y trafica con los intereses de la clase proletaria. La "izquierda" también defiende al capital, también avala la explotación del hombre por el hombre, defiende la propiedad privada; la trampa es su propuesta de hacer el sistema más humano, menos desigual, quiere hacer un capitalismo menos salvaje y más vivible.

Ya la historia ha demostrado a quienes defienden las izquierdas; defienden a sectores progresistas de la burguesía, pero burguesía al fin y al cabo. Ni la izquierda ni la derecha, ninguna de las dos puede ni podrá representar los intereses de la clase, pues los intereses de la clase son defendidos por la clase misma y sus organizaciones autónomas, soviets, consejos, minorías comunistas, etc.

- Con respecto al estado, debemos decir que éste, es el aparato, el instrumento utilizado a través de la historia por una clase para someter y oprimir a otra u otras. El estado no es esa entidad neutral que nos quieren hacen creer, ese aparato que regula y es intermediario entre las clases, que supuestamente representa a todos, al "pueblo" en su conjunto. El estado actual es burgués y defiende por tanto los intereses de la clase dominante, la clase burguesa, todo aquel que atente contra dichos interés debe ser castigado y eliminado.

Debemos agregar que los proletarios no luchamos por conseguir el poder del estado burgués este debate teórico quedó zanjado luego del proceso revolucionario 1917-1923. Los proletarios luchamos para generar nuestro poder dentro, todavía, de la sociedad burguesa, generamos nuestros propios órganos políticos de lucha. El doble poder generado dentro de la sociedad capitalista, en una etapa altamente revolucionaria, nos conduce al inevitable desequilibrio de este choque de poderes, en el cual o el decadente estado burgués retoma posiciones o el naciente poder proletario vence y ejerce su dictadura, convirtiéndose así en un semi-estado, teniendo como base a los consejos obreros, comités de fábricas, etc.

- Con respecto a la policía y militares estamos de acuerdo en que estos cumplen el papel represivo y violento, que por sí sola la clase burguesa no puede cumplir, es otro brazo del capitalismo, es un brazo pero con garrote, si el brazo ideológico no funciona, se llama al del garrote. Policía y militares en su gran mayoría provienen del proletariado, pero se ponen contra él, no de manera consciente. Por ello no compartimos la idea que se presenta en el pronunciamiento de que los policías no deberían convertirse en traidores, en teoría lo son, de manera inconsciente, pero nadie se hace policía o militar sabiendo que es un traidor y que atacará a su clase. No pidamos madurez en la conciencia de un día para otro a conciencias repletas de ideología burguesa, y más aún a policías y militares, en esta etapa, en la cual la clase empieza a recobrar su papel.

- Estamos de acuerdo en que vivimos en tiempos de contrarrevolución, luego del fracaso de la oleada revolucionaria de principios del siglo pasado, la burguesía (y dentro de ella su izquierda y su derecha) cumplió un papel altamente reaccionario, engañando, mintiendo, ocultando la historia y a las organizaciones proletarias, aquí la degeneración de la URSS y el Estalinismo jugó un papel importantísimo dentro de la contrarrevolución. Es decir la contra no sólo vino de la burguesía, sino también desde dentro del movimiento proletario. Es de aquí que beben también las izquierdas del capital, beben de las desviaciones que nacieron dentro de la propia lucha proletaria.

- Con respecto a los gobiernos de Correa, Chávez, Evo, etc. Debemos decir que son parte del capital, que utilizan el descontento social, y en particular importancia, el descontento proletario para canalizarlo hacia las supuestas "revoluciones" ("bolivarianas", "ciudadanas") para no atacar al capitalismo mismo sino a su "cara mala", a su "rostro inhumano", no se ataca al meollo del asunto, la propiedad privada y el trabajo asalariado no está en discusión en estas "revoluciones".

- Debemos también aclara que si en Ecuador suceden estos hechos en los cuales el proletariado no se reconoce como sujeto revolucionario, y que tampoco tiene presencia consciente, no significa que la clase está aletargada, inactiva. Si queremos hablar del proletariado debemos, es cierto, ver las particularidades (Ecuador, Perú, Chile, etc.), pero ver principalmente el cuadro completo, ver a la clase en su existencia internacional, ver las huelgas inmensas que se desarrollan en Europa y Asia, y en menor grado en América, debemos ver a la clase que se reencuentra con ella misma a nivel mundial. Debemos tomar estos movimientos con cautela, pero también con alegría, ver que luchamos y que las minorías estrechan lazos cada vez más fuertes, correspondiendo al proceso actual de la clase, no se puede pedir frutos a un árbol que aún es semilla... Por eso compartimos la aclaración que nos hicieron llegar, gracias a ella comprendimos con mayor precisión el análisis que realizan sobre el movimiento proletario y el trabajo de las minorías como parte de la clase.

- Compartimos las críticas a los sindicatos, éstos perdieron hace mucho sus principios clasistas, no existen ya sindicatos revolucionarios, eso es una mera ilusión, quizá una pequeña reminiscencia de lo que fue alguna vez. El sindicato negocia la explotación, el sindicato adormece las fuerzas proletarias, el sindicato se ha convertido en un brazo más del sistema, con su legalidad y sus jefes sindicales. El sindicato no es más que otro aparato del capital, un aparato des-movilizador y apaga incendios, cada intento de la clase por luchar autónomamente es acaparado por el sindicato y conducido a su derrota, el entreguismo y la legalidad son características ya inherentes de los sindicatos.

- La democracia como dicen ustedes compañeros no es otra cosa que dictadura de la burguesía contra los productores de la riqueza social, el proletariado. No existe buena y mala democracia, nos debemos conducir hacia la dictadura del proletariado. La violencia organizada de los desposeídos contra la burguesía.

- La clase está luchando mientras escribimos esta carta, la clase lucha, nosotros somos ejemplo de eso, pero también son ejemplo los miles que salen en Francia, en Inglaterra, en Asia. Claro que existimos y solo existimos luchando y ahora más que en años anteriores. La clase sale de su repliegue y lo demuestra en los paros, huelgas y muy especialmente en sus minorías, no estamos tranquilos, la clase se mueve en lucha contra sus condiciones paupérrimas de vida, aun no reconoce en general su verdadero camino histórico, pero si en particulares, en las minorías revolucionarias. Con respecto al mismo punto se menciona que: "no existe un proletariado visiblemente en lucha contra el capital" pues debemos decir que si existe, consciente e inconscientemente, el proletariado lucha primero por sus reivindicaciones económicas contra el capital (los ejemplos están mencionados más arriba), y va consiguiendo su conciencia en la lucha, pero no solo allí, sino también las minorías cumplen su papel de lucha, difusión y esclarecimiento dentro de la clase, siendo un punto de apoyo en, la toma de conciencia del resto de la clase.

- Con respecto a lo que ustedes consideran el programa histórico de la clase nos mostramos de acuerdo con que a través de la historia de nuestra clase se ha formado con lucha, sangre y muertes, los puntos fundamentales que ya desde la Liga de los Comunistas comenzaba a tomar una forma clara, como son: Abolición de la propiedad privada, el trabajo asalariado, el capital, las patrias, etc. Mediante la lucha autónoma, instauración de la dictadura de los productores y la revolución mundial. Con respecto a la abolición del estado y de la democracia que mencionan en este punto, creemos conveniente un debate mayor, para expresar lo que pensamos con respecto a estos dos puntos.

- Sobre el debate y la crítica revolucionaria, consideramos que son pilares fundamentales en la toma de consciencia de la clase, ésta no es impuesta, ni administrada desde afuera, sino con un esfuerzo conjunto de la clase por su clarificación. El debate es el arma histórica en el cual los proletarios y muy especialmente sus minorías logran afianzar sus postulados, encontrarse con sus principios básicos y plantean su accionar práctico para la destrucción del sistema capitalista.

- En el texto se repite la siguiente frase "Tarde o temprano nuestra clase se dará cuenta", pero si bien la clase toma consciencia por qué se ve empujada por sus propias condiciones de existencia, no debemos dejar pasar la ligazón dialéctica que existe entre la clase y su vanguardia, siendo una, y no dos distintas y separadas partes, que luego se unirán, sino que van de la mano, a la par, el desarrollo de la clase es el desarrollo de sus vanguardias y el desarrollo de sus vanguardias es el desarrollo de la clase, ambas se desarrollan como parte de una unidad dialéctica. Los comunistas (como vanguardia) se distinguen del resto de la clase porque tienen las cosas más claras y reconocen el destino histórico de la clase en su conjunto, liberar a la humanidad entera del flagelo de la sociedad dividida en clases por la explotación. Por tanto las minorías cumplen un papel fundamental en la toma de consciencia de la clase porque son en si la toma de consciencia de la clase en estos momentos más avanzada, y difunden a través de los debates, conversatorios, círculos de estudio, pronunciamientos y prensa las ideas y propuestas conscientes del proletariado.

- Con respecto al partido consideráramos que si bien los partidos son herramientas del capital, reconocemos que nosotros necesitamos el partido comunista, partido internacional, pieza fundamental para la revolución, sin el partido la clase no podrá llevar a cabo su revolución, así como sin soviets no podrá llevar a cabo la revolución. En este punto necesitaríamos un debate mayor para precisar mejor las ideas sobre el partido y que ustedes también aporten sus ideas en un esclarecimiento mutuo y fraterno de minorías revolucionarias.

Compañeros consideramos que en esta etapa de lucha proletaria, que a nivel mundial demuestra la actividad de la clase, las minorías debemos cada vez más estrechar los lazos, avanzando acorde con el avance de la clase, debemos esclarecernos, planificar acciones conjuntas, y ser muestra de la toma de consciencia de la clase.

Sin más un fuerte abrazo de camaradería.

José

Grupo de Esclarecimiento Comunista. - G.E.C.


[1] Ver http://es.internationalism.org/node/3010

[2] Ver http://es.internationalism.org/ccionline/2010_30sept

 

[3] Para no extendernos se puede consultar una detallada exposición de este análisis en Ven (en impresión papel), la Revista Internacional nº 15 y 18 sobre "el curso histórico". Más reciente mente puede consultarse en la web http://es.internationalism.org/rint/2004/119_resol.html

[4] Ver en http://es.internationalism.org/rint/2010s/2010/140_oto%C3%B1ocaldo el primero de una serie de artículos sobre este acontecimiento.