Medidas contra la crisis: ¿Solidaridad o ataques antiobreros?

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El otoño y el invierno van a ser muy duros para los trabajadores, no solo en España sino igualmente en el mundo entero. Pero ante esta cruda y dolorosa realidad fuente de tremendos sufrimientos, ¿Cuál es la política de los gobiernos?.

Unos gobiernos con piel de cordero ...

En los años 80 con un nivel de la crisis más bajo que el actual, los gobiernos hablaban el "lenguaje de la verdad", proclamaban abiertamente la necesidad de imponer duros sacrificios. El paradigma de esas políticas fueron Thatcher en Gran Bretaña y Reagan en Estados Unidos que se mostraban muy belicosos con los obreros no dudando en imponer despidos masivos como los sufridos por los mineros en Gran Bretaña o los controladores aéreos en USA. Aquí en España, el gobierno "socialista" de González lanzó brutales ataques contra los trabajadores: entre 1983 y 1987 las "reconversiones" supusieron la pérdida de UN MILLÓN de puestos de trabajo.

Mientras en los años 80, los gobiernos se presentaban como el lobo feroz hoy van de mansos corderos. En Estados Unidos Obama se proclama campeón de los "más pobres" y presenta como "proyecto estrella" la "reforma sanitaria" que supuestamente permitirá la "asistencia sanitaria universal". En Alemania, los dos socios de un posible nuevo gobierno de Gran Coalición, presentan la "solidaridad" con los más perjudicados y la "protección social" como sus mayores prioridades. En Japón se produce un vuelco electoral con la llegada del Partido Democrático que promete ayuda a los parados y anima a los trabajadores a trabajar menos y disfrutar más de la familia y el ocio.

En España hemos tenido el mismo guión. En julio, las conversaciones entre Patronal, Sindicatos y Gobierno son abruptamente rotas por el frente Sindicatos - Gobierno que se muestran "muy enfadados" ante las pretensiones de "reforma laboral" de Díaz Ferrán, presidente patronal. Aguirre - campeona de la derecha más extrema- llega hasta llamar "piquetero" a Zapatero dándole un poco de lustre de "izquierdas".

En agosto, el gobierno monta el culebrón de los 420 € para los parados de larga duración. Primero parece que solo dará tan "generoso" subsidio a los que entren en el paro el 1 de agosto pero de repente "cede" a las "reivindicaciones" de los grupos más "izquierdistas" del parlamento (IU y ERC) y concede el subsidio desde el 1 de enero.

En septiembre, Zapatero comparece ante el parlamento afirmando que "no se tocará la protección social" y anunciando que gravará las "rentas del capital" y que para "solidarizarse" con los parados aumentará "de forma temporal" algunos impuestos.

... que la realidad denuncia como lobos feroces

Sin embargo, la realidad desmiente a cada paso las "buenas intenciones" de los gobernantes, demostrando que son lobos vestidos de cordero.

En Estados Unidos se han destruido la friolera de 8 millones y medio de empleos. A nivel mundial, la OCDE en su último informe habla de que en los países industrializados los desempleados serán 57 millones, la cifra más alta desde el final de la 2ª Guerra Mundial. «El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió hoy de que el número de personas que pasan hambre en el mundo ha superado este año, por primera vez en la historia, los 1.000 millones. En una rueda de prensa celebrada en Londres, la directora del PMA, Josette Sheeran, cifró la cantidad de hambrientos en 1.020 millones, y alertó de que el flujo de ayuda humanitaria se sitúa actualmente en "un mínimo histórico"» (Agencia EFE 16-9-09).

En España, el informe de la OCDE habla de 4 millones y medio de parados para finales de año. En 2 años se han perdido 2 millones 200 mil empleos. En Opel de Zaragoza anuncian 1700 despidos, en RENAULT de Valladolid el presidente de la compañía amenaza con el cierre total y en Ford Valencia a la "buena noticia" de que la fábrica "exportará a Estados Unidos" le añaden la mala noticia: 600 despidos. Despidos que se unen a los de Roca, Nissan y Pirelli -entre otros muchos- en el área industrial de Barcelona. La federación de ayuntamientos catalana anuncia que tendrá que aplicar EREs a sus empleados no funcionarios... La consejera catalana de Trabajo lanza el globo sonda de que a los jóvenes se les podría hacer contratos con fecha de caducidad y menos sueldo con el peregrino argumento de que «por su juventud tendrán más oportunidades de encontrar trabajo»...

«Durante el primer semestre de 2009 se registraron 10.382 Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), un 486% más que en igual periodo del año anterior, que afectaron a 325.456 persona, según un informe hecho público este martes por CC OO.,... lo que supone un incremento del 1.093% en relación al año anterior» (20 Minutos, 16-9-09). Hay que recordar que los ERE se realizan con la aprobación de gobierno y sindicatos y que «la inmensa mayoría de los ERE autorizados (91%) han sido pactados con las organizaciones sindicales o con la representación de los trabajadores» (ídem.).

Los actos del Gobierno y del Estado desmienten cada día los discursos sociales de Zapatero. Su "gran medida" de los 420 € es una limosna que no alcanza ni para mitad de mes. Los expertos señalan que esa medida no es nueva sino que es un refrito de anteriores ayudas (prestaciones contributivas) y recuerdan que habrá que esperar a su aplicación práctica: como ha ocurrido con otras medidas "estrella" de Zapatero (ley de dependencia, deducción de 400 €, cheque bebé) su aplicación cotidiana no es tan "generosa" como se anuncia en prensa y TV: mucha gente es excluida, los cobros se demoran, a cambio de la ayuda se planteen un chantaje, así la percepción de los 420 € irá acompañada de un inquietante "itinerario laboral" ...

Lo más grave es que esos "420 € para los desfavorecidos" son utilizados como excusa para plantear ataques muy duros a las condiciones de vida de todos los trabajadores. Las "rentas de capital"[1] sufrirán una imposición del 20% lo que supondrá esquilmar aún más los magros ahorros de las familias trabajadoras[2]. A los funcionarios se les sube el sueldo durante 3 años un miserable 0,3% lo cual supone dejarles desguarnecidos frente a la más que previsible escalada de la inflación. ¡Las pensiones suben un miserable 1%! mostrando en qué se concreta la "sensibilidad" de Zapatero por los jubilados de la que tanto alardeó en su discurso de León. La retirada de la deducción de los 400 € perjudica sobre todo -según reconoce El País- a los que cobran menos de 1000 € mensuales (¡el 71% de los trabajadores!). Cáritas (17-9-09) denuncia la nueva ley de Extranjería que aparte de legalizar ¡los 60 días de detención! privará de asistencia sanitaria a muchos emigrantes. El IVA sube al 18% lo que gravará sobre todo el consumo de esos "desfavorecidos" que Zapatero dice defender.

Un ataque político e ideológico contra los trabajadores

Parecería que Zapatero quiere "matar de amor" a los trabajadores. Cuanto más proclama su "solidaridad con los trabajadores" más medidas toma contra ellos. Cuanto más invoca la "lucha contra los poderosos" más los defiende y más ataca a los trabajadores.

Pero entonces ¿por qué no habla el lenguaje de la austeridad y el sacrificio como le reclama por ejemplo el presidente de las Cajas de Ahorro que llega hasta pedir elecciones anticipadas? ¿Por qué tantas demagogias con la "protección social" y la "defensa de los trabajadores"?

Esta actitud no es privativa del Gobierno Zapatero, sino que, como hemos dicho al principio, la adoptan la mayoría de gobiernos en Europa y América. Si actúan así lo hacen en primer lugar para reforzar la intervención del Estado, imprescindible para sostener una economía que se derrumba[3], pero igualmente porque evitan por todos los medios echar leña al fuego del descontento, la preocupación por el futuro y la indignación creciente en las filas obreras. Es cierto que los trabajadores tienen todavía grandes dificultades para desarrollar su lucha pero no es menos cierto que la política de los Gobiernos es evitar medidas demasiado generales o provocadoras que puedan desatar respuestas masivas y generales.

Las gesticulaciones "sociales" y "solidarias" de los Zapatero, Obama y compañía tienen como fin perfilar un insidioso ataque político e ideológico a la lucha y la conciencia de los trabajadores. La burguesía sabe que en los próximos meses el desempleo y los ataques anti-obreros se van a generalizar y de manera preventiva adopta un dispositivo ideológico y político para envenenar la conciencia obrera y romper su unidad.

Hablan a todas horas de "solidaridad" con los parados. Con ello tienden a desprestigiar y adulterar esa noción que es vital para el desarrollo de las luchas obreras. Estas tienen en la solidaridad su principal fuerza por eso necesitan desvalorizarla a los ojos de los obreros al convertirla en una actitud hipócrita y cínica. El asco que provoca semejante "solidaridad" estimula en las filas obreras los sentimientos de aislamiento, de escepticismo, de refugiarse "en lo mío", de insolidaridad.

Cuando Zapatero entona ante las Cortes un lastimero "hagamos un pequeño sacrificio por esas personas a quienes la crisis ha dejado de lado" no está dirigiéndose a los banqueros y los industriales -a quienes ha atiborrado de dinero para salvarles la piel- sino que busca sembrar la cizaña de la división entre los trabajadores: por un lado, a los parados les hace ver que si la protección social no les llega o lo hace de forma insuficiente es por culpa de la insolidaridad de los "privilegiados" que tienen un empleo fijo[4]. Pero a estos les deja caer que la causa de las subidas de impuestos, de las congelaciones salariales, de los despidos, es la "necesidad solidaria de atender a los más desfavorecidos". La "solidaridad" es utilizada para sembrar la división y el enfrentamiento.

Al presentar como "capitalistas" a los obreros que tienen ahorros para atender necesidades familiares y completar la miserable pensión que les quedará, lo que trata de fomentar es el sentimiento de culpa, un sentimiento que estimula el repliegue sobre uno mismo y la atomización.

Los ataques que van a llover sobre las espaldas de los trabajadores son presentados no como consecuencia de la crisis global del capitalismo sino como el resultado de las "medidas de solidaridad" que adoptan los gobiernos. Lo que quieren impregnar en la mentalidad popular es que la crisis obliga a que unos trabajadores se sacrifiquen a favor de otros y que si hay que luchar es para obligar a los más "privilegiados" entre estos a que se "aprieten el cinturón" por los demás y "arrimen el hombro" por la "solidaridad".

Lo que se busca en última instancia es que los ataques no se vean como el fruto de la acción de los Gobiernos, lo que favorecería la politización y la unificación de las luchas, sino que se perciban como consecuencia de la perfidia de tal o cual empresario, de tal o cual multinacional, de tal o cual funcionario regional o económico. Con ello, los sindicatos tienen mejores medios para aislar las luchas, para encerrarlas en la cárcel de lo local, lo sectorial, lo regional, lo corporativo.

El camino de la lucha obrera

Todo esto no nos debe sorprender. ¿Es que acaso podemos esperar que la burguesía haga más fácil nuestra lucha? Sería olvidar toda la experiencia histórica del siglo XX y XXI creer que la burguesía y su Gobierno nos atacará a pecho descubierto sin poner por delante trampas, traiciones y maniobras. Si cuando van a la guerra jamás han dicho que lo hacen por sus sucios intereses políticos, económicos e imperialistas ¿cabe esperar que nos lancen al desempleo, recorten nuestros salarios o agraven los impuestos invocando abiertamente sus intereses egoístas? La burguesía, la clase más cínica e hipócrita de la historia, no solo nos ataca en el terreno económico sino que envuelve ese ataque con otro ataque aún peor en el terreno político e ideológico.

Frente a la "solidaridad" cínica e hipócrita, fuente de división y enfrentamiento, de los Zapatero y cia, debemos seguir buscando y desarrollando la solidaridad obrera que parte de la lucha en la calle, en los centros de trabajo, en apoyo a los compañeros que son despedidos, que son atacados, que son calumniados, que son reprimidos. Solidaridad como la que manifestaron padres, abuelos, jóvenes, estudiantes, masivamente, en Grecia en diciembre 2008[5], solidaridad como la que vimos entre los obreros de Francia con los estudiantes en lucha contra el "contrato de primer empleo"[6]

Solidaridad para desarrollar la unidad, la superación de la atomización y del cada uno a la suya. A la división que tratan de sembrar en nuestra filas opongamos la lucha unida rompiendo las barreras de la empresa, el sector, la nación, el origen, la raza ...

Al sentimiento de culpa que tratan de imbuirnos opongamos la indignación y la conciencia.

A la despolitización opongamos la verdadera politización proletaria que comprende que nuestra lucha solo puede tener como objetivo último la destrucción del sistema capitalista en todo el mundo, fuente de miseria, de hambre, de guerra, de barbarie.

Acción Proletaria 18-9-09

 


[1] Se consideran "rentas del capital" los saldos de las libretas de ahorro o las ganancias que puedan hacerse en transacciones financieras (acciones etc.). Sin embargo, las verdaderas rentas del capital que poseen los capitalistas en paraísos fiscales siguen tributando ¡al 1%!

[2] ¡Resulta que cualquiera que tenga unos ingresos anuales de 30000 € es un "capitalista" según las demagogias del gobierno!

[3] En las reuniones preparatorias del G20 se ha reconocido que no se pueden retirar las enormes ayudas (¡casi 7 billones de dólares!) con las que se ha evitado que la economía se derrumbara en el último año

[4] En unas declaraciones a la SER el presidente "socialista" de Aragón, Iglesias, lo ha dejado bien claro: «los privilegiados que tienen un trabajo fijo y un sueldo fijo tienen que hacer algo por los que lo están pasando mal».

[5] Ver en Revista Internacional nº 136 Las revueltas de la juventud en Grecia confirmando el desarrollo de la lucha de clases http://es.internationalism.org/ri/136_grecia

[6] Ver Tesis sobre el movimiento de estudiantes en Francia en Revista Internacional nº 125 http://es.internationalism.org/rint/2006/125_tesis