Segunda Internacional

Nacida del reagrupamiento de varios partidos socialistas tal y cómo resurgieron tras el periodo contra-revolucionario que siguió a la Comuna de París. La Segunda Internacional estuvo formada esencialmente por corrientes marxistas, y en su seno se produjo una amarga lucha, en los años que condujeron a la Iª Guerra mundial, entre su ala izquierda y los oportunistas. La victoria del oportunismo llevó a la traición definitiva en 1914.

Ascendencia y decadencia del capitalismo (3ª Parte)

Submitted by RevistaInternacional on Julio 8, 2008 - 11:41pm.

Comprender la decadencia del capitalismo es también comprender lo específico de cada forma de la lucha proletaria en nuestra época y por lo tanto, las diferencias con otras fases históricas. Gracias a la comprensión de esas diferencias se comprende la continuidad que atraviesa a las organizaciones políticas del proletariado.

Documento - La Primera y la Segunda Internacional ante el problema de la guerra

Submitted by RevistaInternacional on Abril 1, 2007 - 11:06am.

Documento

 

Fue respecto a la guerra de los Balcanes, en vísperas de la Iª Guerra mundial, cuando los revolucionarios, especialmente Rosa Luxemburg y Lenin, afirmaron, en el Congreso de Basilea en 1912, la posición internacionalista característica de la nueva fase histórica del capitalismo: «Ya no hay guerras defensivas ni ofensivas». En la fase imperialista, decadente, del capitalismo, todas las guerras son igualmente reaccionarias. Contrariamente a lo que ocurría en el siglo XIX, cuando al burguesía llevaba todavía a cabo guerras contra el feudalismo, los proletarios no tienen ya ningún campo que apoyar en las guerras. La única respuesta posible contra la barbarie guerrera del capitalismo decadente es la lucha por la destrucción del capitalismo mismo. Estas posiciones, ultraminoritarias en 1914, en el momento del estallido de la Iª Guerra mundial, iban a ser, sin embargo, la base de los mayores movimientos revolucionarios de este siglo: la Revolución rusa en 1917, la Revolución alemana en 1919, que pusieron fin a la sangría iniciada en 1914. Hoy, por vez primera desde el final de la IIª Guerra mundial, la guerra se ceba en Europa, otra vez en los Balcanes, y es indispensable volver a apropiarse de la experiencia de de la lucha de los revolucionarios contra la guerra. Por eso publicamos aquí este artículo que resume perfectamente un aspecto crucial de la acción de los revolucionarios frente a una de las peores plagas del capitalismo.

El comunismo no es un bello ideal, XII - Los partidos socialdemócratas hacen avanzar la causa del comunismo

Submitted by RevistaInternacional on Marzo 18, 2007 - 10:50am.
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El comunismo no es un bello ideal, XII

1883-1895
Los partidos socialdemócratas hacen avanzar la causa del comunismo

Esta serie llega ahora a la época que siguió a la muerte de Marx en 1883; es una coincidencia que la mayor parte de los materiales que vamos a examinar en los artículos que siguen se sitúan en los años que separan la muerte de Marx con la de Engels, que ocurrió hace 100 años ahora. La ingente contribución de Marx a la comprensión científica del comunismo ha hecho que una parte importante de esta serie se haya dedicado a la labor de esa figura señera del movimiento obrero. Pero del mismo modo que Marx no inventó el comunismo (), tampoco, después de su muerte, cesó el movimiento comunista de elaborar y esclarecer sus fines históricos. Los partidos socialdemócratas o socialistas prosiguieron esa labor, partidos que comenzaron a convertirse en una fuerza importante durante las dos últimas décadas del siglo XIX. Engels, el camarada y amigo de Marx, desempeñó evidentemente un papel de la primera importancia en esa labor. Como hemos de ver, no era el único; pero ningún homenaje más militante podrá rendírsele a Engels que el de mostrar la importancia que él tuvo en la definición del proyecto comunista de la clase obrera.

El comunismo no es un bello ideal…, XV - 1895-1905

Submitted by RevistaInternacional on Diciembre 28, 2006 - 1:45pm.

El comunismo no es un bello ideal, sino una necesidad material, XV

1895-1905

La perspectiva revolucionaria oscurecida por las ilusiones parlamentarias

Al final del último artículo de esta serie, examinábamos el principal peligro que acechaba a los partidos socialdemócratas que intervenían en el período cumbre del desarrollo histórico del capitalismo: el divorcio entre el combate por las reformas inmediatas y por el objetivo final del comunismo. El creciente éxito de estos partidos, tanto en el aumento del número de obreros afiliados a su causa, como en arrancar concesiones a la burguesía a través de la lucha parlamentaria y sindical, se acompañó – y en parte hay que decir que también fue esto lo que contribuyó a lo anterior – del desarrollo de la ideología del reformismo – la limitación del partido de los obreros a la defensa inmediata y la mejora de las condiciones de vida del proletariado –, y del gradualismo, la noción de que el capitalismo podría abolirse por un proceso completamente pacífico de evolución social. Por otra parte, la reacción contra esta amenaza reformista por parte de ciertas corrientes revolucionarias, fue una retirada hacia erróneas concepciones sectarias y utopistas, que apenas veían conexión – o no la veían en absoluto – entre la lucha defensiva de la clase obrera y sus objetivos revolucionarios finales.