Criminalización de la huelga de ferroviarios: la Santa Alianza de todas las fracciones del capital y medios de comunicación

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Con un cinismo sin límite y con la complicidad de la gran mayoría de sus medios de comunicación (particularmente de sus cadenas de televisión) la clase dominante se esforzó durante 9 días, en cada edición de noticias televisada, de mostrarnos como Francia era amenazada por una "pequeña minoría" de "rebeldes" que no quería someterse a la ley implacable del capital, de la miseria y la explotación. Sarkozy ciertamente levantó el espantajo del "empleo". Pero no es el único. La política de "firmeza" del gobierno en el que Francia "deposita su confianza"  debe aparecer todos los días en la pequeña pantalla con el aspecto "firme", "determinado", "fuerte" de Francois Fillon, Patrick Devedjian y Rachida Dati (caricatura del personaje de Walt Disney, Cruella, secuestradora de los 101 dálmatas). Ante el movimiento de huelga de los estudiantes y ferroviarios, la clase dominante agitó no solamente al espantajo de Sarkozi sino igualmente a todos los demás tiranosaurios del gobierno para aterrorizar y paralizar a los trabajadores y llevar una campaña sin precedentes de criminalización de los huelguistas. Una verdadera caza de brujas al estilo macartista de los años 50 en Estados Unidos[1].

Gracias a la manipulación de las imágenes, algunas entrevistas de los supuestos "secuestrados" fueron cuidadosamente seleccionadas. Los manifestantes del domingo de la "amada libertad" y algunos usuarios, particularmente de origen africano (¿inmigración "escogida" en beneficio de la propaganda televisada?). Los montajes más groseros fueron desplegados hasta el extremo sobre todo para disuadir a todos los que (como los trabajadores de la educación nacional, y particularmente los profesores) estuvieran tentados a su vez a "tomar a los usuarios como rehenes" por emprender la lucha contra los ataques del gobierno y aportar su solidaridad a los ferroviarios y a los estudiantes. El 21 de noviembre, al día siguiente de las manifestaciones masivas de los funcionarios, los medios burgueses de comunicación sacaron un spot: después del desalojo de los "hemer rojos" y "terroristas" entre los estudiantes en lucha contra la ley Pécresse, se informó con terror que acciones de sabotaje habían sido "coordinadas" y "planificadas"  en toda Francia sobre los sistemas de seguridad de las vías férreas poniendo en peligro la vida de los usuarios. Esto ha permitido a nuestro "transparente" primer ministro afirmar fuertemente que los "culpables serán severamente castigados". Es una "pequeña minoría" que quiere politizar la huelga de los ferroviarios (por tanto no confundir un movimiento "social" y "sindical" con un movimiento político, decía el tramposo político Bernard Thibault)[2].Como sabemos, los trabajadores, en un país "democrático", no tienen el derecho de movilizarse sobre un terreno" político"... salvo para colgar los carteles de sus ferias electorales. En una sociedad capitalista en plena descomposición la única "política" aceptable, es la de los pequeños hooligans "antihuelguistas" de la Facultad de Nanterre[3].

Estos últimos no pueden ser "severamente castigados" simplemente porque el noticiero de las 20 horas se tomó el cuidado de no divulgar las imágenes más chocantes. (¡Que muchos pudieron ver en Internet!)

La triquiñuela era de tal tamaño (como revelaron los "bufones" de PPDA en el noticiero de las 8 de la noche) que la clase dominante tuvo que poner rápidamente un bemol a tales "reportajes" tan claros como el agua y a las "tonterías verbales" de los bomberos pirómanos. Una gran mayoría de trabajadores que tomaban los transportes en horas pico en la región parisina no dudaron en expresar, a pesar del "ruido" con que nos machacaron los oídos hora tras hora, su profunda simpatía hacia esta "pequeña minoría" de "secuestradores" (ya que pudieron apreciar el coraje de los ferroviarios que llevaron una huelga no solamente para ellos mismos sino para toda la clase obrera). Algunos "usuarios encolerizados" solían decir a otros usuarios que esperaban en los andenes del metro el día del anuncio de los famosos "sabotajes organizados y planificados": ¡Los que no están contentos con la huelga tienen el presidente que merecen!

En cuanto a los "manifestantes de domingo", ¡tuvieron que salir por la escalera de servicio con sus gesticulaciones apareciendo como unos "pobres payasos de la información"!

Debemos constatar que los medios de comunicación de nuestra bella república "democrática", a las órdenes del capital, no tienen ningún escrúpulo en poner en práctica esta frase del jefe de la propaganda nazi, Goebbels: "Una mentira enorme lleva consigo una fuerza que amplia la duda" (Salvo que no estamos ya en los años 30 y que hoy lo contrario es verdad: "cuanto mayor es la mentira, más abre la puerta a la duda"). Esta vergonzosa propaganda de criminalización de los huelguistas que comenzó con la estigmatización de los "hemer rojos" de las universidades de Rennes y Nanterre) solo se pudo desencadenar con la bendición de todos los grandes defensores de la clase obrera que son los partidos "socialista" y comunista" y otros "revolucionarios"  con piel de cordero[4]: nuestra "Arlette Nacional", el pequeño cartero Besancenot (patrocinado por el ex "líder máximo de la LCR, Alain Krivine), y toda la élite de la izquierda "ecologista" como José Bové y Dominique Boynet. Todos estos brillantes "demócratas" se encierran en un silencio muy "activo" y "ruidoso". Es a quienes se ha visto en las manifestaciones que finaliza la lucha de los ferroviarios el 20 de noviembre donde no había ninguna banderola sindical denunciando la represión. Unión sagrada obligada. Hay que creer que todos estos servidores del capital no saben hacer escuchar su voz más que para las kermeses electorales, para ir a las grandes cenas y para mistificar a los obreros.

Los mismos turistas extranjeros que visitan la "ciudad más bella del mundo" quedaron boquiabiertos ¡por la grotesca manifestación del 20 de noviembre donde la CGT y otros sindicatos llegaron a hacer desfilar a los CRS y el sindicato Allianza (cercano a la UMP) de la policía nacional en medio de su cortejo![5] Y los turistas pudieron filmar también la cereza en el pastel: un contingente muy cerrado de militantes "anti-autoritarios" y "antifascistas" de la CNT que, con sus uniformes negros, sus medallas (sus insignias con un gato negro enojado) y sus ruidosas botas parecían más un destacamento miliar o una milicia fascista que un grupo de militantes de la clase obrera. Es el mundo al revés: las milicias del capital se manifiestan contra los ataques del capital mientras algunos antiautoritarios que se reivindican de la corriente anarquista se dan buen aspecto.

Los turistas que pudieron asistir al espectáculo se ponían a comentar en los cafés parisinos: se les oye decir que Francia es, definitivamente, una país "en retardo" (para no decir políticamente en "retraso"). El "populismo" a la francesa se ha convertido hoy en una curiosidad turística (a falta de ser reconocida por la UNESCO como "obra maestra en peligro" para inscribirla al "patrimonio de la humanidad)" Afortunadamente, para la clase obrera, ha levantado su nivel: víctima de maniobras de división sindical, ella no ha podido movilizarse masivamente para aportar su solidaridad a los ferroviarios. Pero el patrón de la CFDT Chereque hizo evitar la manifestación manu militari y fue obligado a salir rápidamente bajo el cuidado de su escolta cercana mientras que el jefe de la CGT recibió una rechifla. Este acto teatral, no previsto en el programa, no era un número de "política popular" del gusto de los medios de comunicación sino una primera respuesta política de la clase obrera en la sala de trabajo de las centrales sindicales, que toman parte de la Santa Alianza de los defensores del capital!

 

Silvestre, 23 de noviembre, 2007.

 

Notas:


[1] El "macartismo" fue una campaña de "caza de brujas" (llamado también "terror rojo") a los resabios antisemitas que algunos sectores de derecha de la burguesía americana, bajo la conducción del senador Mc Carthy, habían desencadenado a principios de los años 1950 en el marco de las tensiones imperialistas de la "guerra fría" entre los dos bloques imperialistas rivales, el de la URSS estalinista y el del bloque "democrático" occidental). Toda una serie de personalidades del mundo intelectual o artístico (como Joaseph Losey) fueron inscritas bajo una "lista negra", perseguidos, acusados de ser "comunistas", "enemigos de la nación", espías a sueldo de la URSS. Durante este periodo, esta campaña histérica apoyada por los medios de comunicación permitió al capital americano amordazarlos derechos "democráticos" y la libertad de expresión a los Estados Unidos. Todos los filmes de coloración "social", particularmente, estuvieron en la mira. En este sentido, era también una campaña de terror contra los obreros que querían defenderse contra la explotación capitalista.

 

[2] En la URSS (que tenía los favores del partido de Bernard Thibault)  los trabajadores no tenía derecho a comprometerse en un movimiento político. La ley del silencio reinó durante más de medio siglo. Y esta "pequeña minoría" de gestionarios del capitalismo de Estado en la URSS, que vivía cómodamente de la explotación del trabajo de la "gran mayoría" de los trabajadores, envió los tanques para reprimir en sangre a los obreros en la URSS, Hungría, Checoslovaquia y Polonia que llevaban luchas "políticas

[3] Así, en la facultad de derecho de Nanterre, los anti-bloqueadores de derecha y de extrema derecha querían (en nombre de la "democracia"" y de su "amada libertad"), bloquear la solidaridad con los otros estudiantes en lucha contra los ataques del gobierno. Los antibloqueadores estaban hundidos en la campaña lanzada por los medias oficiales (la toma como rehenes de los estudiantes "democráticos" fina flor de la Nación , por los "hemmer rojos" y otros "terroristas"!). Los antibloqueadores les lanzan proyectiles a la cara (incluyendo pedazos de carne!) El presidente de la universidad que no quiere hacer política (¡sic!) llama a las fuerzas del orden. Los estudiantes antibloqueadores animan a los CRS gritando: "adelante azules!" (el equipo nacional de fútbol de Zizou). Excitados por los antibloqueadores, las milicias del capital comenzaron a mostrar los dientes. Por su parte, los bloqueadores cometieron un pequeño "error histórico" gritando "¡Petain, regresa! ¡Olvidaste tus perros!" (en efecto, los cuerpos de los CRS no fueron creados por el mariscal Petain, sino en 1944 con una fuerte participación de elementos de la "resistencia" y miembros y simpatizantes del PCF a fin de contrarrestar el peso de los petainistas en el seno de la policía nacional y particularmente de sus fuerzas de represión). Una orden se da (se comprende en un video clip que fue difundido en Internet un cuchicheo: a la carga! Antes que los CRS golpearan a los huelguistas, los "furiosos" antihuelguistas jugaban a apoyarlos. Naterre ocupada es al fin liberada. Los "anti-huelguistas" aplaudían, aclamando a los CRS cantando la Marsellesa. Parecía estar en los "buenos" tiempos de la "liberación" de París, salvo que hoy son los comandos de la "inteligencia" de derecha que retoman por su cuenta el mismo estado de espíritu revanchista y xenófobo del PCF en 1944 (que titulaba en su periódico "L´Humanité", "Más fuertes los golpes sobre el alemán vacilante" "a cada parisino su alemán"! La propaganda televisada de criminalización de los huelguistas fue cuidadosamente orquestada sobre el fondo de campaña anti-bolchevique lanzada por la prensa y los "historiadores" del capital (en ocasión del aniversario de la revolución de octubre de 1917). Esta también tiene resabios nauseabundos de los llamados a los progroms (con carteles sobre los muros de las calles de Berlín) y organizada por el partido "socialista" alemán contra los espartaquistas en 1919. Las milicias anti-obreras del SPD terminaron por hacer parte del orden de la capital en Berlín asesinando cobardemente a Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo que llamaba a las luchas obreras "políticas". Para completar este siniestro cuadro, se pueden señalar las amenazas abiertas (que han sido ampliamente difundidas por ejemplo sobre el sitio Internet Indimedia) donde los defensores de la "democracia" no han dudado en amenazar durante varios días a los hijos de la clase obrera (estudiantes de la facultad de París-Censier) de "ponerles una bala en la cabeza". Han llegado hasta a describir en detalle las armas que van a emplear si los huelguistas continúan contestando las leyes dictadas por el capital (¿Cuándo en Censier jamás ha habido enfrentamientos entre huelguistas y antihuelguistas¡). He aquí a donde conduce la propaganda mediática del noticiero de las 8 de la noche, las babosadas verbales de la república (quien dijo querer liquidar mayo del 68) y la delación de los presidentes de la universidad (quien quería hacer su boutique de "polos de excelencia")!

 

[4] En los sitios web de "Rouge" (semanario de la Liga "Comunista" "Revolucionaria") y de "Lutte Ouvriere" (periódico de Arlette laguiller) no se encuentra, en efecto, ninguna denuncia de la represión contra los estudiantes. Puede ser que este silencio esté destinado a no ofender al PC, y sobre todo al PS, con quienes los "trotskistas" se alistan a llegar a acuerdos para las elecciones municipales

[5] Hay que reconocer que, sin sus armaduras protectoras, estos especialistas de la represión no son tan impresionantes. Así, en Paris, se pudo ver a un CRS con el aspecto de vagabundo (estilo inspector Columbo) llevaba una pequeña carretilla con un cartel que decía: "por rellenar los carros". En una gran ciudad de la provincia, un CRS esquizofrénico se acercó a comprarnos el suplemento que se titulaba "¡Abajo el Estado policiaco!