Una voz internacionalista en Filipinas

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Desde hace algún tiempo, la CCI ha estado en contacto con camaradas en Filipinas para apoyar ahí, el desarrollo de ideas y principios de la izquierda comunista, y alentar los vínculos entre los comunistas de Filipinas y el resto del movimiento internacionalista a nivel mundial (véase nuestra crítica de “Ka PopoyLangman publicada en nuestro página Web en inglés). Las discusiones entre la CCI y los camaradas de Filipinas también han llevado a la creación del grupo “Internasyonalismo”, el cual está publicando documentos de discusión en filipino e inglés sobre diversas cuestiones teóricas, así como sobre la situación política en Filipinas y a nivel internacional. Camaradas, les animamos a visitar el sitio Web de Internasyonalismo (http://internasyonalismo.blogsome.com/), el cual contiene numerosos artículos de reflexión política y análisis de la situación actual en ingles y filipino.

Expresamos también que gracias a los esfuerzos  de los camaradas del grupo Internasyonalismo de Filipinas, hemos sido capaces publicar en nuestra página Web  en idioma filipino, algunos de nuestros textos básicos: esperamos poder publicar más textos en esta lengua en los meses que siguen.

El texto que publicamos abajo es la declaración de Internasyonalismo sobre la significación del Primero de Mayo. Tenemos un acuerdo general sobre el contenido de esta toma de posición, pero aún con mayor importancia, saludamos el espíritu resueltamente internacionalista que se está haciendo escuchar en una parte importante del proletariado del «Lejano Oriente».

 

Celebremos el 1º de mayo sobre la base del internacionalismo

Este año, por el mundo entero podemos ver numerosas organizaciones, partidos y Estados observando el Primero de Mayo, el día internacional de la clase obrera. Podemos leer y escuchar distintas declaraciones y ver movilizaciones de estas organizaciones fingiendo estar de acuerdo con el sepulturero del capitalismo.

La derecha de la burguesía —la explícitamente pro-capitalista y pro-“globalización”—, controla en su mayoría los diferentes Estados y gobiernos en diversos países, como en el pasado, diciendo repetidamente a los trabajadores que no hay otro sistema que pueda salvarlos de la miseria más que el capitalismo y la globalización; que el “enemigo” de la paz y el progreso es el terrorismo (en Filipinas el maoísta CPP-NPA-NDF, el secesionista Moro MILF y los fanáticos islámicos de Abu Sayyaf  y cosas por el estilo). La base de su llamado es defender y desarrollar la economía nacional mientras se refuerza la competitividad en el mercado mundial. ¡Ellos están obligando a los trabajadores a sacrificarse más por su burguesa madre-patria!

Sin duda alguna estos tiburones, hambrientos por las ganancias, una vez más, como lo han hecho en el pasado, prometen a los trabajadores azotados por la pobreza que “una vez que nuestra nación se desarrolle, ustedes se podrán beneficiar de ella, así que vamos a unirnos y ayudarnos unos a otros ¡por nuestro país!”.

Pero en Filipinas, como en cualquier otra parte del mundo, se desarrolla en la clase obrera de forma creciente la  desilusión de las promesas de los explotadores que reinan con el poder. Los trabajadores en Filipinas están más y más disgustados con lo que está pasando con sus condiciones de vida mientras que las distintas facciones de políticos capitalistas los gobiernan alternadamente a través de “revoluciones del poder popular” y elecciones.

La izquierda del capital —el maoísta CPP [Partido “comunista” de Filipinas] y el MLPP, el PMP “Leninista”, diferentes colores de trotskistas, anarquistas, demócratas radicales y sindicalistas, nacionalistas “anti-imperialistas” y demás— usando diferentes términos contra el “capitalismo” y contra la globalización están, en el fondo, unidos para encerrar a los trabajadores en el marco del desarrollo nacional (es decir, del capitalismo nacional), con vocablos que suenen a “música” para los oídos del proletariado filipino: democracia y nacionalismo. Gritan radicales y “revolucionarias” consignas para “derrotar” al sistema putrefacto, pero en realidad es solamente a la fracción de la burguesía en el poder a la que quieren remover, mientras ayudan a la otra fracción para que reemplace a la primera y para movilizarlos por la democracia, lo cual en esencia significa dar a los trabajadores la ilusión de que ¡el sistema capitalista sirve mientras esté en manos del “pueblo”! Engañosamente, explican a los trabajadores que la “dominación extranjera” es la raíz de la pobreza y que arrancando esa “causa” mediante la liberación del país del “imperialismo”, el capitalismo se va a desarrollar. De esta forma, los maoístas podrán decir: ¡la “democracia del pueblo” o la “democracia directa” se convertirá en una realidad!

Aunque el PMP “Leninista” y los trotskistas fingen estar por el derrocamiento del Estado capitalista y con el socialismo, no son distintos de los demócratas que van sembrando ilusiones en que para la clase [trabajadora], “la democracia es un camino necesario para llegar al socialismo”. Mientras tanto, los anarquistas que aborrecen todo tipo de “autoridad”, utilizan la “democracia directa” como su consigna para engañar a la clase explotada sobre la creación y extensión de “comunidades modelo” en las localidades.

 

No hay diferencia básica entre el ala derecha e izquierda del capital respecto al fundamento de sus puntos de vista —defender la economía nacional y la democracia—, ya sea utilizando consignas conservadoras o radicales; abiertamente contra el socialismo el comunismo unas o defendiéndolo sólo de palabra las otras. Entre ellas se ayudan mutuamente para encadenar a los trabajadores filipinos en particular y al proletariado mundial en general, en la mistificación de la democracia y el nacionalismo.

 

La naturaleza del proletariado y de sus luchas

 

El Primero de Mayo es el día internacional de la clase trabajadora. Es prioritario que este día pongamos en claro la naturaleza del proletariado como una clase, la cual por décadas, tanto la derecha como la izquierda de la burguesía han intentado ocultar y deformar  con mistificaciones. Y estas mistificaciones, gracias a la izquierda, dominaron la conciencia del proletariado filipino por casi un siglo.

Los trabajadores no tienen país, ni patria que defender y desarrollar. El proletariado es una clase internacional. Los trabajadores alrededor del mundo, dondequiera que vivan y trabajen, tienen los mismos intereses. Tienen un mismo enemigo —toda la clase de los capitalistas—. Los intereses de los trabajadores no están sujetos a los intereses de ningún país. Por el contrario, sus intereses se convertirán en una realidad si todas las fronteras nacionales son destruidas. El socialismo y el comunismo serán realizados a escala mundial y no en un país o grupo de países.

El internacionalismo es uno de los pilares del verdadero movimiento proletario. El otro, es su movimiento independiente. Independiente de las otras clases, especialmente, de todas las facciones de la clase capitalista. Estas son las diferencias básicas entre el auténtico movimiento proletario y el ala izquierda del capital bajo el capitalismo decadente.

Dado que el proletariado es una clase internacional, sus luchas deben tener también un carácter internacional para triunfar. Es en el marco del avance de la revolución mundial en el que las luchas de todas las fracciones del proletariado deben estar basadas. Es en este contexto en el que se puede comprender que la “lucha por el nacionalismo y la democracia”  bajo la actual época histórica de la decadencia del capitalismo es anti-proletaria y hace descarrilar sus luchas. En la  decadencia del capitalismo, todas las tácticas de apoyo a: la “liberación nacional y la democracia”, la lucha por reformas, “el sindicalismo revolucionario y el parlamentarismo” y por el “frente único”; son todas tácticas contrarrevolucionarias.

 

El Primero de Mayo de 2007 en Filipinas

Básicamente no hay distinción, en esencia, de la “celebración” en Filipinas con el resto del mundo -dominada y controlada por la izquierda del capital-. Los izquierdistas filipinos utilizaron el Primero de Mayo como vehículo de propaganda para su oportunismo electoral, “abogando” por los intereses de la clase y obligándolos a hacer parte en el brutal y fraudulento circo electoral de las diferentes facciones de la clase capitalista. Pero con el lento surgimiento de los revolucionarios en Filipinas, quienes comienzan a re-evaluar su práctica sobre la base del internacionalismo proletario y el movimiento independiente de la clase obrera; quienes han comenzado en la clarificación teórica, podemos decir que de hecho ¡hay algo que celebrar el 1º de mayo de este año!

 

La re-evaluación de un pequeño grupo de comunistas en Filipinas sobre su práctica, es parte del desarrollo que hay en marcha en la conciencia comunista internacionalista en muchas partes del mundo desde fines de los años 60. La conferencia internacional sobre el marxismo revolucionario en Corea a fines de 2006, fue una lúcida manifestación de que incluso en países donde los trabajos de los comunistas de izquierda aún no habían sido leídos y estudiados por casi 100 años, ahora existen revolucionarios y trabajadores que, con sus propias experiencias sobre la decadencia del capitalismo y de la bancarrota de los viejos conceptos y tácticas heredadas de diversas organizaciones izquierdistas, están reflexionando sobre sus viejas teorías, que los 50 años de contrarrevolución las habían hecho parecer como “invariables”.

Aunque la clase obrera en Filipinas, cada vez más desilusionada de este sistema putrefacto está todavía bajo la mistificación de los dogmas de la izquierda en bancarrota, tenemos una gran confianza en que pronto, como parte de una clase internacional y con su propia experiencia, elevará su consciencia colectiva y construirá sus propias organizaciones como parte de los esfuerzos en todo el mundo por construir un partido comunista internacional en el futuro.

 

¡LOS TRABAJADORES NO TIENEN PATRIA!

 

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

INTERNASYONALISMO,

1º de mayo de 2007.