Huelga de maestros en G.B. - ¿Por qué no nos unimos?

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Huelga de maestros en G.B.

¿Por qué no nos unimos?

Miles de maestros se lanzaron a la lucha en Londres el 28 de marzo contra las “reformas” a las pensiones implementadas por el gobierno.

¿Pero son solo los profesores quienes tienen una razón para protestar?

No. Es todo el sector público. Todas las pensiones están bajo ataque, y el último presupuesto, con su “impuesto de la abuela”, ha empeorado las cosas. En noviembre pasado los funcionarios públicos, empleados de los gobiernos locales y otros hicieron lo mismo que aquéllos quienes trabajan en la educación. ¿Por qué los sindicatos decidieron no convocarlos al mismo tiempo?

En el conjunto del sector privado, por ejemplo, existe un número creciente de trabajadores no pueden esperar ningún tipo de pensión alguna.

¿Son solo las pensiones?

No. Cada vez más trabajadores enfrentan por largos plazos suspensiones o disminuciones de salarios, el empeoramiento de las condiciones en el trabajo –si tienen un trabajo todavía. Más del 20 % de los jóvenes de entre 16 y 25 años están sin trabajo.

¿Es solo en Londres?

No. Estas son las condiciones que enfrentan los trabajadores por todo el país.

¿Es sólo en Gran Bretaña?

No. Las medidas brutales de austeridad que se imponen a la clase obrera y a toda la población en Grecia, Portugal y España, donde los salarios y las pensiones ya están siendo directamente cortados y cientos de miles de puestos de trabajo eliminados, son las que se encuentran en la agenda para todos nosotros, porque la crisis de este sistema es mundial y terminal.

¿Por qué entonces estamos divididos si todos nos enfrentamos al mismo ataque y necesitamos luchar unidos?

Hay muchas razones. El sentimiento generalizado de que no hay otra alternativa, la esperanza de que todo va a pasar, la falta de confianza acerca de tomar las cosas en nuestras propias manos.

Pero esta falta de perspectiva y la falta de confianza significa que aquéllos que falsamente dicen representar nuestros intereses, sobre todo nuestros representantes oficiales de los sindicatos - pueden mantenernos divididos en un sinnúmero de pequeños sectores, oficios y categorías, nos llaman a salir en días distintos, cancelan la huelga cuando los tribunales dan la orden, y nos encarcelan en la legislación sindical que nos hace luchar con una mano atada a la espalda.

A pesar de todo esto, ¿podemos unirnos?

, si evitamos todas las divisiones profesionales y sindicales y nos reunimos en asambleas abiertas a todos los trabajadores. Si pasamos por alto las leyes acerca de las boletas electorales y utilizamos estas asambleas para tomar decisiones reales acerca de cómo luchar. Si ignoramos las leyes sindicales de “piquetes secundarios” y utilizamos delegaciones masivas para llamar a otros trabajadores a unirse a nuestra lucha. Si tenemos apertura a los trabajadores informales, estudiantes, desempleados, jubilados. Si usamos las manifestaciones, ocupaciones y reuniones de la calle no para escuchar pasivamente a los discursos de los “expertos”, sino para intercambiar experiencias de lucha y discutir cómo seguir adelante. Si volvemos a encontrar nuestra identidad como clase –la clase que en todas partes, en todos los países–, tiene los mismos intereses y la misma meta: la sustitución de este sistema decadente con una verdadera comunidad humana.

CCI, 23-03-12