¿Por qué el Terror? - Sendero y la lucha de la clase obrera Perú

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Perú ¿Por qué el Terror?

Sendero y la lucha de la clase obrera

Desde hace un tiempo acá el Estado peruano viene desarrollando una campaña en contra del terrorismo, específicamente de grupos debilitados y armados como Sendero Luminoso. Inicialmente se veía una campaña para debilitar su tentativa de legalización de una  fracción de Sendero Luminoso en Partido –Movadef ([1]) a fin de participar en el juego político junto con los demás partidos. Cuando grupos terroristas –tal fue el caso del IRA en Irlanda o actualmente ETA en España– intentan integrarse “normalmente” en el juego político, las fuerzas establecidas en el Estado realizan siempre campañas de desprestigio, de acoso y derribo, con el objeto de que los recién llegados lo hagan en la mayor debilidad y no puedan rentabilizar lo que previamente han acumulado con su actividad armada. Es que cuando dos partidos burgueses establecen una alianza, en una primera fase se dan de golpes bajos de todo tipo. Esto no tiene nada de paradójico: si te alías tienes que hacerlo con un “socio” lo más débil posible pues de lo contrario la alianza –que es un juego de truhanes– acabará por debilitarte a ti.

Pero luego de quedar la inscripción del Movadef sin efecto, la campaña del Estado se dirigió a hablar de incursiones y actos de violencia  por parte de esta agrupación (supuestas pintas, coches bomba, asesinatos, secuestros, etc.). Al trascurrir las noticias, vemos al Estado empezar a  vincular a sectores de la población con dicha agrupación, sectores donde los conflictos mineros se agudizan cada vez más, como el caso de Conga en Cajamarca o de los mineros informales en la selva amazónica, por ejemplo. ¿Pero por qué toda esta vinculación? ¿Por qué el Estado comienza a vincular a dichas protestas contra la minería con Sendero Luminoso?

Parece evidente que la respuesta sea  porque le da mayor margen para empezar una brutal represión, so pretexto “que en dichos movimientos hay elementos miembros de Sendero Luminoso infiltrados”. Actualmente el Estado ya ha empezado una fuerte represión contra sectores campesinos empobrecidos que luchan contra la contaminación minera en sus lugares, por sus vidas. La campaña contra SL sirve para justificar la represión del Estado contra los movi­mientos de protesta antiminera y contra los que se presentarán en el futuro.

Esta campaña también tiende a asociar el comunismo con el terrorismo. La lucha de la clase obrera nada tiene que ver con el terrorismo. El terrorismo nada tiene que ver con la clase obrera, ya que la intervención terrorista es siempre enemiga y destructiva de la lucha obrera. Los comunistas rechazan abiertamente los métodos y los planteamientos del terrorismo, su práctica y posiciones son antagónicas ante la clase obrera.

“El terrorismo no tiene nada que ver con los medios de lucha de la clase obrera. Es una expresión de capas sociales sin porvenir histórico y de la descomposición de la pequeña burguesía y eso cuando no son emanación directa de la pugna que mantienen permanentemente los Estados entre sí; por ello ha sido siempre un terreno privilegiado para las manipulaciones de la burguesía. El terrorismo predica la acción directa de las pequeñas minorías y por todo ello se sitúa en el extremo opuesto a la violencia de clase, la cual surge como acción de masas consciente y organizada del proletariado” ([2]).

Por ello el terrorismo, es una práctica que no pertenece en absoluto a la tradición del movimiento obrero. El terrorismo no permite un proceso de crítica y reflexión, por el contrario produce miedo y zozobra; así como en medio de una guerra, los bombardeos no permiten a nadie reflexionar ni tomar conciencia de los hechos de la guerra, por el contrario la población corre y se esconde por salvar sus vidas, generando así un retroceso y obstáculo para la toma de conciencia de la clase trabajadora.

 Las prácticas terroristas (en particular la de SL) solo expresan la desesperación y descomposición de la pequeña burguesía a través de “actos ejemplares “de  grupos elitistas, práctica que es totalmente contrapuesta a la violencia de clase, la cual surge como acción  colectiva y consciente de las masas en su lucha por la destrucción del capitalismo, tal como fue el movimiento de los soviets en Rusia de 1917. Las prácticas proletarias son las asambleas generales, las decisiones colectivas, la práctica común, globalmente todas las condiciones que permiten desarrollar la conciencia. La conciencia de la clase obrera se forja en la lucha colectiva y unitaria.

Asimismo rechazamos la política de amalgama que la burguesía y el Estado peruano, con su actual títere Humala, llevan a cabo para meter en el mismo saco del “terrorismo y la subversión” a cualquier expresión de descontento o lucha contra el actual orden. Su único fin no es otro que el de ir preparando el terreno para justificar su represión sangrienta contra la clase obrera en Perú, en un contexto de crisis mundial del capitalismo que ya tiene su correlato de ataques y recortes a las condiciones de vida de nuestra clase, provocando reacciones de indignación y lucha.

Podemos poner como ejemplo de cómo estos grupos terroristas son ajenos a la clase obrera, con el reciente secuestro de 30 trabajadores de la planta del Gas de Camisea. La captura del “camarada Artemio” y la inscripción de Movadef, junto a todos los supuestos ataques de este grupo terrorista, le sirven al Estado como caballo de Troya para preparar el terreno a una brutal represión de la clase trabajadora, ya que ésta está luchando en otras partes (España, Grecia...) y  pronto esas luchas tendrán su repercusión aquí y en el continente.

Internacionalismo-Perú

abril de 2012


[2]) Posiciones básicas de la Corriente Comunista Internacional.