PRI, PAN, PRD… no nos representan - Democracia Real Ya… ¡tampoco!

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PRI, PAN, PRD… no nos representan

Democracia Real Ya… ¡tampoco!

El planeta entero se encuentra sumergido desde hace más de cuatro décadas en una profunda crisis que aplasta cada vez las condiciones de vida de los trabajadores y demás sectores explotados.

Durante cuarenta años la burguesía ha repetido una y otra vez el llamado a tener paciencia y soportar las opresiones que implican las medidas de austeridad, porque son estas, nos dicen, las que han de permitir el mejoramiento de la vida, pero los trabajadores del mundo lo único que ven es que la crisis se agudiza más y su salario se acorta.

Un duro golpe vino en la recesión de 1973-75, y el capital inventaba discursos y apretaba la soga sobre el cuello de los proletarios. Todavía nos reponíamos de las severas medidas cuando una nueva recesión se presenta en 1980-82 y se vuelve a apretar la soga y a estrangular aún más la vida de los explotados. Los discursos entonces son más optimistas y las políticas más severas… y viene una nueva recesión en 1987 y luego todos los noventa son el escenario de una cascada de recesiones, bautizadas como los “efectos” y así llega el “efecto tequila”, el “tango”, el “samba”, el “vodka”, el “dragón”… todo sigue empeorando y el siglo XXI llega con más recesiones que siguen profundizando la crisis y aunque los discursos prometedores de bienestar continúan los trabajadores solo ven avanzar sus penurias.

Esos ataques descritos no son diriguidos solo a algún sector de trabajadores o solo en algún país, todos los explotados del mundo son testigos vivos de ese accionar. En México, indudablemente se ha vivido y se vive esa realidad, de manera que un día se reciben severos golpes y el otro también. Todos estos ataques han llevado a que los trabajadores den respuestas. Desde los 70 y hasta finales de los 80, importantes movilizaciones se desarrollaron, pero la campaña sobre la “muerte del comunismo” y la promoción de la democracia extendieron la confusión, la desesperanza y la desmovilización. Pero la crisis que en vez de ablandarse se agudiza, hace que las palabras y campañas de la clase dominante se desgasten y entonces el descontento y la movilización de los explotados vuelven a ponerse de manifiesto, aunque encontrándose con grandes dificultades.

Por un lado el trabajo de control del descontento llevado por la estructura sindical se ha cumplido puntualmente, pero por otro, la repetición monótona de que la democracia es el único camino viable, o la inyección del veneno nacionalista han servido para extender la confusión entre los explotados, pero a su pesar y por la insistencia y el crecimiento de los ataques, las movilizaciones nuevamente se hacen sentir. Ejemplo importante fueron las movilizaciones de los estudiantes y trabajadores en Francia durante el 2006, no solo porque se oponían a los golpes, sino porque su movilización exponía la necesidad de reflexionar en Asambleas abiertas y de auto-organizarse. Similares características se manifiestan en la actualidad en Grecia y España. En estas movilizaciones, que son conocidas como el movimiento de indignados, pese a las dificultades diversas a las que enfrentan, se percibe también (aún cuando no podemos decir que es lo dominante) una defensa de las Asambleas Generales como forma de organización y la misma necesidad de cuestionar la estructura del sistema político dominante.

¿Qué pasa con los “indignados” en México?

A partir del mes de julio de este año, uno de los grupos promotores de las movilizaciones en España, denominado Democracia Real Ya (DRY), inicia en México su campaña de difusión, realizando manifestaciones de crítica irónica al sistema político mexicano mediante, “actos teatrales”, pero es a partir del llamado del 15 de octubre (15-O) que toma mayor notoriedad.

La presencia de DRY se hace llamativa porque retoma las preocupaciones que domina en la población, principalmente de jóvenes: la miseria, el rechazo a los partidos y la necesidad de organizarse. La convocatoria de DRY aprovecha en particular el hartazgo hacia el sistema político y en particular hacia los partidos. Así sus acciones desde mediados de año toman como tema central la denuncia a “los partidos que no representan a nadie…” En sus explicaciones presentes en la web, son más categóricos al afirmar que lo que hoy se requiere es “…un movimiento ciudadano masivo y apartidista... [para] sentar las bases de transformación en nuestro país” (http://mxtomalacalle.blogspot.com). De la misma forma en su discurso no dejan de señalar que las decisiones no deben de ser tomadas por estos grupos que a nadie representan, sino por la mayoría, por eso es que convocan a la realización de Asambleas. En su mismo blog postulan que su propósito es construir “…un pensamiento colectivo en donde nuestras diferencias en vez de dividirnos nos enriquezcan.” Para lo cual proponen usar como mecanismo de decisión a las “…Asambleas que generan consensos partiendo del trabajo generado en distintas comisiones y mesas de reflexión” (Ídem).

Todo esto, al parecer, presenta una nueva configuración organizativa que dirige su búsqueda a la conformación de una verdadera comunidad humana. En la manifestación el 15 de octubre las referencias a la “revolución mundial” eran continuas y el llamado a la discusión abierta se presenta en cada momento. Una joven presente en una Asamblea decía emocionada que se sentía en el Ágora. Diversas intervenciones saludaban el ambiente de discusión abierto, y aunque ya empezaban a presentarse propuestas disparatadas (que respondían mal a una pregunta que también era incorrecta), como por ejemplo, para enfrentar “el consumismo” presentan como solución mágica la creación de huertos familiares y el uso del trueque, pero a pesar de lo bizarro y confuso de esas propuestas se podían plantear ideas críticas, incluso hubo quien de forma directa hablaba de la necesidad de recuperar el marco teórico del marxismo y aunque no eran muy bien recibidas por los organizadores de DRY, no eran censuradas. En este ambiente entusiasta, RDY lanza la propuesta de dar continuidad a las discusiones mediante reuniones semanales.

Hasta ahí parecía que la actuación de DRY buscaba en verdad impulsar la reflexión y la crítica al sistema capitalista. Pero la realidad era otra, el discurso bonachón con el que hacen su presentación se va perdiendo y su verdadero rostro y sus objetivos se descubren.

No solamente demuestran que las Asambleas como forma de organización no les interesan, sino incluso les despierta molestia y temor, por eso para evitar su consolidación se adelantan a crear engendros que aparenten la discusión pero que disfrazan una maniobra para impedir la verdadera reflexión y la actuación de los explotados.

La dinámica de estas “asambleas” consisten en que los miembros de DRY llegan a presentar los resolutivos de una comisión que según su propia decisión define como los argumentos de consenso, sobre estas ideas, los asistentes son involucrados en una aparente discusión, permiten incluso que se escuchen críticas a estas, pero al final se aprueba justo aquello que al incio se llevó por la comisión.

Pero no solo es la forma en que se llevan las discusiones lo que muestra que DRY es tan mentiroso y manipulador como lo pueden ser los partidos a los que dicen criticar. Mientras que en su blog afirman: “El abuso desmesurado que del poder político se ha hecho desde la clase dominante durante muchas décadas y aun siglos, exige de estos análisis y propuestas una gran rigurosidad, para lograr que las propuesta emanadas de esta mesa sean viables y de consenso amplio…” en las declaraciones que presentan en youtube (realizadas luego de 3 reuniones posteriores al 15-O) son más explícitas acerca de sus verdaderos propósitos, cuando, adelantándose a toda discusión sobre ese tema, ya presentan sus conclusiones; afirman ahí que sus demandas son: “candidaturas ciudadanas, dismunución de presupuesto a partidos políticos (…) y otras demandas que apenas se están consensando…” http://www.youtube.com/watch?v=SPfOsOiIEvo&feature=related).

De manera que a pesar de que DRY asegura cuestionar al aparato político sobre el que se sostiene al capitalismo, lo que en realidad busca es cómo integrarse a esa estructura y cómo mejorar al sistema de explotación. No es de extrañar que en sus propuestas de “economía social” expongan con encono el desprecio al dinero, pero no se detienen ni un segundo para hacer la crítica al proceso de explotación que da sustento al sistema; basta según ellos, con crear cooperativas y llevar un “consumo racional” para generar una “revolución”. Estas propuestas pudieran considerarse innofensivas y suponer se trata tan sólo de confusiones extremas, pero cuando se plantean en el contexto que lo hace DRY, es decir en un pretendido intento de mostrarse como una alternativa diferente y ajena al Estado y sus partidos, pintada además como una “revolución”, se reconoce que forma parte de una estrategia animada (sino es que creada) por el capital, encaminada a desnaturalizar el significado de la reflexión y la crítica colectiva para destruir la posibilidad de la auto-organización mediante las Asambleas e impedir que los trabajadores se reconozcan como una clase explotada y se queden atados a una condición de ciudadanos que no pueden hacer más que ceñirse a las medidas que admite y dicta el capital, haciendo de la indignación de las masas una fuerza vacía, sometida y conducida a mendingar mejores legislaciones electorales o actuaciones menos corruptas de los funcionarios, es decir un capitalismo con “rostro humano”, respetuoso del “voto de los ciudadanos”, fortaleciendo así su poder y su capacidad de dominio y explotación.

Democracia Real Ya, fiel servidor del capital

La actuación de DRY en México ha sido más descarada y abierta que lo que pudo ser en España, pero eso no significa que sea una política particular la que sigue en México. Si revisamos sus documentos presentados en la web y damos seguimiento a su práctica en España se nota su preocupación por oxigenar al capitalismo “influyendo en la política”. Apenas habían pasado 15 días del denominado 15M, cuando DRY exponía su intención de “promover una Iniciativa Legislativa Popular para reformar la Ley Electoral… <y defender> que los partidos pequeños tengan más representación y que se eliminen los privilegios de la clase política…” (http://www.elalmeria.es).

De manera que podemos acordar con que ni el PRI, ni el PAN, ni el PRD nos representan, pero tampoco DRY. Para enfrentar la explotación y la miseria que impone el sistema capitalista, los explotados requieren la auto-organización verdadera a través de Asambleas Generales abiertas a todos los trabajadores y soberanas en sus decisiones.

Tatlin, diciembre 2011