Democracia significa más caos y violencia

Versión para impresiónEnviar por email

Además del bombardeo mediático que nos receta en dosis masivas la campaña electoral, viene el refuerzo de esos ataques ideológicos de la burguesía que intenta inocularnos más ponzoña a través de noticias acerca de pleitos y ajustes de cuentas entre sus diversas fracciones. Sus especialistas en ventas y en manipulación de masas tienen doble trabajo: por una parte potenciar el periódico lavado de cerebro en las aguas negras de la democracia; y, por otra, cubrir con una cortina de humo intoxicante las expresiones de la putrefacción de la clase dirigente.

 

La descomposición capitalista dificulta la cohesión y el control político de la burguesía

La fragmentación de la burguesía sigue su curso y se acelera con la profundización de la crisis. Lo que denunciábamos desde 1989, como resultado de la entrada del capitalismo en un periodo diferente, puede vislumbrarse de forma cada vez más clara a pesar de los esfuerzos por ocultarlo: "La ausencia total de perspectivas de la sociedad actual se expresa con todavía mayor evidencia en lo político e ideológico. Por ejemplo: la increíble corrupción que está aumentando, prosperando en los aparatos políticos, la oleada de escándalos en la mayoría de los países, como en Japón, donde resulta cada día más difícil distinguir aparato de gobierno y hampa gangsteril,... en Bélgica, en Italia y en Francia, en donde los diputados han decidido amnistiarse a sí mismos de sus mangoneos y bajezas".[1]

 

Desde entonces, la descomposición capitalista se ha extendido y aumentado en todo el planeta mostrando la bancarrota de este sistema. "Entre las características más importantes de la descomposición de la sociedad capitalista, hay que subrayar la creciente dificultad de la burguesía para controlar la evolución de la situación en el plano político. La base de este fenómeno es... que la clase dominante cada día controla menos su aparato económico... El atolladero histórico en el que está metido el modo de producción capitalista, los fracasos sucesivos de las diferentes políticas instauradas por la burguesía, la huída ciega permanente en el endeudamiento... todo repercute obligatoriamente en el aparato político..."[2]. En México, lo que la burguesía auguraba serían las elecciones mejor preparadas[3], ha resultado ser la ventana por donde se descubre la rebatinga cada vez más caótica y sucia por los puestos dirigentes que todavía dan buenos premios a los funcionarios por mantener los mercados lícitos e ilícitos y, desde luego, por facilitar el aumento de la explotación.

 

La burguesía sólo ofrece caos

La descomposición de la burguesía -el resquebrajamiento del aparato político, su participación en la gestión criminal, la lucha de ‘todos contra todos'- se muestra con acusaciones e insultos, con el uso de la ‘ley' para eliminar adversarios y con los ya cotidianos secuestros, torturas y asesinatos entre miembros y agentes de diferentes fracciones burguesas que no son más que advertencias y muestras de fuerza para que unos y otros abran espacios de influencia política y económica. Para muestra: "Las baterías hoy aparecen enfocadas hacia José Reyes Baeza, a quien legisladores federales del PAN... acusaron abiertamente de proteger al crimen organizado y narcotraficantes ... y donde se secuestra a los adversarios políticos... Humbeto Moreira arremetió contra los panistas y los acusó de que ...'están hasta las chanclas en el narcotráfico'...los calificó de ‘rateros, canguros, corrientes y pandilleros'...acusó a Fox de haberlo presionado para encarcelar a ‘gente inocente' con el fin de ‘encubrir' al entonces titular del Trabajo, Francisco Javier Salazar Sáenz, por el accidente en Pasta de Conchos en donde murieron 65 trabajadores..."[4]. "Otras nueve personas fueron asesinadas durante las últimas horas en Ciudad Juárez, Chihuahua... suman ya 103 las ejecuciones en lo que va de este mes...".[5] "Fue turnada a la PGR la investigación por el asesinato del alcalde panista de Ocampo, Luis Carlos Ramírez López..."[6], etc., etc., etc.

 

Algunos burgueses tratan de deslindarse de esta escalada de golpes bajos ideológicos y legaloides y los ajustes de cuenta hasta la muerte entre sus filas y también defendiendo sus intereses mezquinos sacan todo su cinismo a relucir. Así por ejemplo, Luis Manuel Pérez de Acha[7] al explicar su impulso al Voto en Blanco dice: "Porque estoy hasta su madre, ya, estoy hasta el gorro de la clase política insensible, corrupta, cerrada, monolítica, ventajista, gandalla, tanto del PRI, del PAN, del PT"[8].

 

La burguesía ha utilizado toda esta suciedad maquillándola hipócritamente de ‘lucha por el respeto a la ley y defensa de la democracia" tratando de enrolar a toda la población y, en especial al proletariado, en la defensa de uno u otro bando o partido. Intenta evitar que éste reflexione sobre el verdadero origen de la crisis, el desempleo, la miseria, la inseguridad y de todos los males que plagan el capitalismo: el capitalismo mismo.

 

La perspectiva que ofrece la burguesía es sólo destrucción. Y en el plano político - si no hay respuesta de la clase trabajadora- nos dirigimos a situaciones de ingobernabilidad como las que existen en ciertas regiones de Nicaragua donde toda la sociedad se mueve bajo las amenazas de cientos de ‘maras', bandas de narcotraficantes y asesinos que se disputan las zonas de influencia pagados por cientos de restos de fracciones burguesas. Ese es uno de los ramales en el camino hacia la destrucción que implica la descomposición capitalista.

 

La perspectiva de cambio sólo está en las manos del proletariado

El cambio no está en las elecciones, ni en la democracia, ni en ninguna institución o proceso que ofrezca mentirosamente ‘mejorar' el capitalismo; no está en manos de la burguesía, ni en los partidos que la representan; no está en esa clase ya caduca históricamente, decadente y enfangada en el lodazal de las luchas intestinas del ‘sálvese quien pueda' y buscando evitar la bancarrota a costa de más explotación de la clase trabajadora y de otras capas.

 

La única verdadera perspectiva de cambio en contra del futuro de disgregación social, de violencia y de irracionalidad que ofrece la burguesía, es la solidaridad de la clase trabajadora, la unidad y conciencia que se va forjando a través de sus luchas en contra de los despidos y las reducciones de salario. Sigamos el ejemplo de nuestros hermanos de clase de diversos rincones del planeta que con sus luchas se oponen a todas las calamidades del capitalismo decadente.

Héctor/ 8 de junio de 2009.


[1] "La descomposición, fase última de la decadencia del capitalismo". Revista Internacional núm. 62, 3er trimestre de 1990.

[2] Idem.

[3] Ver artículo en este mismo número de RM.

[4] 5 de junio, Por Esto! On line.

[5] 1o de junio. El siglo de Torreón on line.

[6] 2 de junio de 2009. Noticieros Televisa on line.

[7]5 de junio de 2009. Pérez de Acha informa que es amigo del Presidente Calderón, de dos secretarios de estado y de la familia Clouthier; que trabajó en la campaña de Andrés Manuel López Obrador en el 2006, que es concuño de Alfonso Durazo Montaño, y que fue Secretario Particular de Luis Donaldo Colosio y del Presidente Vicente Fox. El Universal on line.

[8] Idem.